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El Magnetismo

El magnetismo se define como el fenómeno físico por medio del cual ciertos materiales
tienen la capacidad de atraer o repeler a otros materiales, basándose su origen en el
movimiento de partículas cargadas el magnetismo forma parte de la fuerza
electromagnética siendo una de las fuerzas fundamentales de la naturaleza.

Muchos de nosotros hemos experimentado con el magnetismo mediante el uso de imanes,


un imán es un material que dispone de una alta capacidad magnética para atraer a
materiales ferromagnéticos como el hierro, acero, níquel... así como de repeler o atraer a
otros imanes, el origen de dichas fuerzas de atracción o repulsión magnética reside en la
distribución a nivel atómico de los electrones que componen el imán.

Tal y como hemos descrito en la definición de magnetismo su origen físico reside en la


existencia de partículas cargadas eléctricamente y en movimiento, por ello
los electrones son considerados como pequeños imanes dado a que son partículas cargadas
las cuales se mueven u orbitan alrededor del núcleo atómico así como giran sobre su propio
eje de simetría (espín). Todos estos movimientos de los electrones crean pequeñas fuerzas
magnéticas las cuales son responsables de la capacidad magnética de un material u otro.

Realmente todos los materiales son magnéticos lo que ocurre es que existen materiales que
disponen de una distribución desigual de sus electrones anulándose las distintas fuerzas
magnéticas originadas, por otro lado existen materiales que disponen de una gran cantidad
de electrones distribuidos en una misma dirección de tal forma que las distintas fuerzas
magnéticas originadas se suman creando un efecto magnético a escala macroscópica.

Por otro lado cuando hacemos circular un flujo de electrones a través de una cable eléctrico,
es decir aplicamos una corriente eléctrica, obtenemos magnetismo debido al movimiento de
dichos electrones a través del cable, por lo que la electricidad y el magnetismo se
encuentran estrechamente ligados siendo considerados a ambos como un único fenómeno
físico conocido como electromagnetismo el cual junto con la gravedad, la nuclear débil y la
nuclear fuerte componen las 4 fuerzas fundamentales de la naturaleza.

Esta estrecha relación entre la electricidad y el magnetismo hace que cualquier campo
magnético lleve asociado un campo eléctrico y viceversa, el conocimiento de dichos
fenómenos han permitido el desarrollo de generadores eléctricos mediante la rotación de
imanes cerca de una bobina así como el desarrollo de los motores eléctricos los cuales
mediante la aplicación de corriente eléctrica próxima a un imán producen un movimiento
mecánico el cual puede ser aprovechado para mover por ejemplo las ruedas de una
motocicleta.

Descubrimiento e Historia del Magnetismo

El fenómeno del magnetismo era conocido por antiguas civilizaciones como los fenicios,
egipcios y persas entre otros, pero fue el filósofo griego Tales de Mileto en ser el primer
testimonio escrito sobre este extraño fenómeno al afirmar que las magnetitas tenían alma al
poder atraer partículas de hierro.

Pero no fue hasta el año 1600 cuando el médico e investigador William Gilbert publicó su
famoso libro "De Magnete" donde se recogía todas sus investigaciones científicas sobre el
fenómeno del magnetismo. Willian Gilbert fue el primero en identificar a nuestro planeta
Tierra como un gigantesco imán cuyos polos están próximos a los polos geográficos
explicando la orientación de las brújulas apuntando al norte, por otro lado describió los
fenómenos de imantación sobre otros materiales así como la influencia de la temperatura
sobre las capacidades magnéticas.

Posteriormente en el año 1820 el físico y químico danés Han Christian Oersted demostró la
relación existente entre la electricidad y el magnetismo cuando al colocar un brújula
imantada cerca de un alambre por donde fluía cierta corriente eléctrica observó como la
brújula se movió y se colocó perpendicularmente al alambre, Oersted fue el primer
científico en acuñar la palabra electromagnetismo.

El gran físico experimentador y científico Michel Faraday profundizó sobre los


experimentos de Oersted descubriendo la inducción electromagnética por medio de la cual
desarrolló el primer motor eléctrico de la historia.

En el año 1865 el matemático y físico James Clark Maxwell desarrolló las ecuaciones
matemáticas que describían todos los fenómenos descubiertos y descritos anteriormente por
Faraday y Oersted, gracias a la ecuaciones de Maxwell la teoría electromagnética
revolucionó la física de aquella época al relacionar matemáticamente el magnetismo y la
electricidad bajo una misma teoría y al predecir la existencia de ondas electromagnéticas
las cuales fueron descubiertas por el físico Heinrich Hertz en 1888 siendo la base del
desarrollo del mundo de las telecomunicaciones como la radio, la televisión o el teléfono.

Aplicaciones del Magnetismo

Como hemos dicho anteriormente el magnetismo forma parte de una de las fuerzas
fundamentales de la naturaleza, sin ella no existiría la vida ni el universo tal y como lo
conocemos. El núcleo de nuestro planeta genera un campo magnético protector que nos
envuelve de norte a sur protegiéndonos de las peligrosas radiaciones cósmicas que nos
llegan de todas partes del universo.

La brújula fue uno de los primeros instrumentos en donde se utilizó una aguja magnetizada
que apuntaba al norte magnético terrestre, ayudando a los navegantes y viajeros a explorar
nuevos territorios y caminos.

Gracias a los descubrimientos de Faraday y el conocimiento sobre el fenómeno


electromagnético hemos podido desarrollar generadores de electricidad que producen la
energía eléctrica necesaria para alimentar a todos los aparatos electrónicos que utilizamos
diariamente, por otro lado hemos desarrollado los motores eléctricos utilizados en una
amplia gama de máquinas y aparatos como ventiladores, bombas de extracción,
electrodomésticos, ascensores, motocicletas, etc...

Trenes de levitación magnética, espectrómetros de masas, sistemas de almacenamiento de


archivos digitales como los discos duros, resonancias magnéticas, detectores de metales,
altavoces, micrófonos, clasificadores de materiales e incluso los aceleradores de partículas
como el LHC basan su funcionamiento en el fenómeno del magnetismo.

Ahora que ya conoces lo que es el magnetismo, ¿sabías que existen en el universo las
magnetoestrellas?, estas estrellas de neutrones altamente comprimidas disponen de los
campos magnéticos más potentes de todo el universo, sin lugar a duda son los imanes más
fuertes de todo el cosmos.

Campo Magnético

Se trata de un campo que ejerce fuerzas (denominadas magnéticas) sobre los materiales. Al
igual que el campo eléctrico también es un campo vectorial, pero que no produce ningún
efecto sobre cargas en reposo (como sí lo hace el campo eléctrico en dónde las acelera a
través de la fuerza eléctrica). Sin embargo el campo magnético tiene influencia sobre cargas
eléctricas en movimiento.

Si una carga en movimiento atraviesa un campo magnético, la misma sufre la acción de una
fuerza (denominada fuerza magnética). Esta fuerza no modifica el módulo de la velocidad
pero sí la trayectoria (ver fuerza magnética). Sobre un conductor por el cual circula
electricidad y que se encuentra en un campo también aparece una fuerza magnética.

El campo magnético está presente en los imanes. Por otro lado, una corriente eléctrica
también genera un campo magnético. El campo magnético se denomina con la letra B y se
mide en Tesla.

Líneas del Campo Magnético

Cuando los investigadores trazan el flujo tridimensional de un río alrededor del pilar de un
puente o del viento alrededor del ala de un aeroplano (ver foto), lo modelizan usando líneas
de flujo dinámico, unas líneas que trazan el flujo de las partículas de agua o aire.

Las líneas del campo magnético describen de forma similar la estructura del campo
magnético en tres dimensiones. Se definen como sigue. Si en cualquier punto de dicha línea
colocamos una aguja de compás ideal, libre para girar en cualquier dirección (diferente a la
aguja normal que permanece horizontal --estas agujas existen, vea al final de la página), la
aguja siempre apuntará a lo largo de la línea de campo

Las líneas de campo convergen donde la fuerza magnética es mayor y se separan donde es
más débil. Por ejemplo, en una barra imantada compacta o "dipolo", las líneas de campo se
separan a partir de un polo y convergen en el otro y la fuerza magnética es mayor cerca de
los polos donde se reúnen. El comportamiento de las líneas en el campo magnético terrestre
es muy similar.

Las líneas de campo fueron introducidas por Michael Faraday, que las denominó "líneas de
fuerza". Durante muchos años fueron vistas meramente como una forma de visualizar los
campos magnéticos y los ingenieros eléctricos preferían otra forma, más útiles
matemáticamente. Sin embargo no era así en el espacio, donde las líneas eran
fundamentales para la forma en que se movían los electrones e iones. Estas partículas
cargadas eléctricamente tienden a permanecer unidas a las líneas de campo donde se
asientan, girando en espiral a su alrededor mientras se deslizan por ellas, como las cuentas
de un collar.
Debido a esta unión, el comportamiento del gas electrificado ("plasma") en el espacio, un
gas de iones y electrones libres, es dictado por la estructura de las líneas de campo: las
corrientes eléctricas, por ejemplo, encuentran más fácil fluir a lo largo de estas líneas. El
papel de las líneas de campo en un plasma se parece a las vetas de la madera: como la veta
es la dirección "fácil" a lo largo de la cual la madera se raja más fácilmente, así la dirección
de las líneas de campo es la que prefieren para fluir las partículas, las corrientes eléctricas,
el calor y ciertos tipos de ondas.
Flujo Magnético

El flujo magnético es una medida de la cantidad de magnetismo, tal como se denomina al


fenómeno físico por el cual los materiales ejercen fuerzas de atracción o de repulsión sobre
otros materiales.
Se lo calcula a partir del campo magnético (región de espacio en la que una carga
eléctrica puntual que se desplaza a una velocidad sufre los efectos de una fuerza
perpendicular y proporcional tanto a la velocidad como al campo B), la superficie sobre la
que actúa y el ángulo de incidencia conformado entre las líneas de campo magnético y los
diferentes elementos de la mencionada superficie.

La unidad de flujo magnético a instancias del Sistema Internacional de Medidas es


el weber y se denomina wb, por tanto, es que se conocen como weberímetros a aquellos
aparatos empleados para medir el flujo magnético. En tanto, en el sistema cegesimal, aquel
sistema de unidades basado en el centímetro, el gramo y el segundo, se emplea el maxwell;
en este caso, el maxwell homenajea al físico escocés James Clerk Maxwell, quien también
en el siglo XIX pasó a la posteridad por su síntesis de la teoría del electromagnetismo.

El weber o weberio equivale al flujo magnético que al atravesar un circuito de una sola
espira provoca en la misma una fuerza electromotriz de un voltio, si es que se anula el
mencionado flujo en un segundo como consecuencia del decrecimiento uniforme. El
nombre de weber fue introducido en honor al físico alemán Wilhelm Eduard Weber, quien
se destacó como tal en el siglo XIX por sus aportes en el campo magnético y también como
formador de futuros profesionales físicos.
El flujo magnético se representa de manera gráfica a través de la letra griega fi, cuyo
símbolo es: Φ.

Definición matemática:

A la cantidad de líneas de fuerza que salen por un polo se le denomina flujo magnético. Es
una magnitud escalar.

Podríamos decir que indica el número de líneas de fuerza que atraviesan una superficie
cualquiera en el interior de un campo magnético, lo que sería una medida de la cantidad de
magnetismo.

Se representa por Φ y se calcula con el campo magnético, la superficie sobre la actua dicho
campo y el ángulo que forman las líneas de fuerza del campo y los diferentes elementos de
superficie:

Donde: Φ es el flujo magnético

B es el vector inducción magnética

ds es una superficie infinitesimal

Esta expresión se utiliza cuando el vector Inducción no es uniforme, por lo que se hace
necesario tomar superficies lo suficientemente pequeñas (infinitesimales) para que el
campo magnético no varíe en dichas superfícies.

En el caso de que la Inducción magnética sea uniforme, podemos usar la expresión:

Donde: Φ es el flujo magnético

B es el vector inducción magnética

S es el vector superficie, que por convenio es normal a la


superficie

θ es el ángulo que forman B y S


Propiedades Magnéticas de la Materia

Materiales Magnéticos: estos materiales son aquellos que poseen una forma especializada
de energía que esta relacionada con la radiación electromagnética, y sus propiedades y
estructura se distinguen de los demás por las características magnéticas que poseen.

Propiedades Magnéticas Macroscópicas: son producto de los momentos magnéticos


asociados con los electrones individuales. Cuando el electrón gira alrededor del núcleo, se
convierte en una carga eléctrica en movimiento, por lo que se genera un momento
magnético. Cada electrón gira alrededor de si mismo creando un momento magnético.
El momento magnético neto de un átomo es la suma de los momentos magnéticos
generados por los electrones. Si incluyen los momentos orbítales, de rotación, y el hecho de
que los momentos pueden cancelarse.

En los átomos donde el nivel de energía de los electrones están completamente llenos,
todos los momentos se cancelan. Estos materiales no puedes ser magnetizados
permanentemente (Gases inertes y algunos materiales iónicos).

De acuerdo a sus propiedades magnéticas y cuando los materiales se someten a un campo


magnético, estos se pueden clasificar en:

Diamagnéticos: los materiales diamagnéticos son `débilmente repelidos' por las zonas de
campo magnético elevado. Cuando se someten a un campo, los dipolos se orientan
produciendo campos magnéticos negativos, contrarios al campo aplicado. Los valores de
susceptibilidad de estos materiales es pequeña y negativa y su permeabilidad próxima a la
unidad. También estos materiales son una forma muy débil de magnetismo, la cual es no
permanente y persiste no solamente cuando se aplica un campo externo.

Paramagnéticos: los materiales paramagnéticos son débilmente atraídos por las zonas de
campo magnético intenso. Se observa frecuentemente en gases. Los momentos dipolares se
orientan en dirección al campo, y tiene permeabilidades próximas a la unidad y su
susceptibilidad es pequeña pero positiva. Este efecto desaparece al dejar de aplicar el
campo magnético. Es decir que el paramagnetismo se produce cuando las moléculas de una
sustancia tienen un momento magnético permanente.

El campo magnético externo produce un momento que tiende a alinear los dipolos
magnéticos en la dirección del campo. La agitación térmica aumenta con la temperatura y
tiende a compensar el alineamiento del campo magnético. En las sustancias paramagnéticas
la susceptibilidad magnética es muy pequeña comparada con la unidad.

Ferromagnéticos: se caracterizan por ser siempre metálicos, y su intenso magnetismo no es


debido a los dipolos. Este magnetismo puede ser conservado o eliminado según se desee,
los 3 materiales ferromagnéticos son el hierro, el cobalto y el níquel.

La causa de este magnetismo son los electrones desapareados de la capa 3d, que presentan
estos elementos. Como se ha indicado, los materiales ferromagnéticos afectan
drásticamente las características de los sistemas en los que se los usa. Los materiales
ferromagnéticos no son `lineales'

Ejercicios