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EL ARREPENTIMIENTO

“Las lágrimas más amargas que se derramarán sobre nuestra tumba


serán las de las palabras no dichas y las de las obras inacabadas.”
(Harriet Beecher)

“Vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello,


que arrepentirse de no haber hecho nada.”
(Giovanni Bocaccio)

“Nunca es tarde para el arrepentimiento y la reparación.”


(Charles Dickens)

“El que se arrepiente de haber pecado es casi inocente.”


(Séneca)

“No basta con arrepentirse del mal que se ha causado,


sino también del bien que se ha dejado de hacer.”
(Joseph Sanial)

“Para qué sirve el arrepentimiento, si eso no borra nada de lo que ha pasado.


El arrepentimiento mejor, es, sencillamente, cambiar.”
(José Saramago)

“Dios se anuncia en nuestro corazón por la voz del arrepentimiento.”


(Anónimo)

“Un buen arrepentimiento es la mejor medicina que tienen


las enfermedades del alma.”
(Cervantes)

“Cometer un error y no corregirlo es otro error.”


(Confucio)

Salvo que hayas cometido un delito, una ilegalidad, o


hayas hecho algo con la intención indudable de hacer
daño o mal, no tienes cosas de las que arrepentirte.

Francisco de Sales
EL ARREPENTIMIENTO

Tenemos tendencia a arrepentirnos de cosas del pasado


sin darnos cuenta de que no son cosas nuestras. Son
cosas del que éramos entonces, no de quien somos
actualmente.

REFLEXIONES PETULANTES
(¿Es necesario vivir con el pasado? Creo que no. Y aún
menos vivir en el pasado. El pasado es pasado, no es
presente. Fue, estuvo, sucedió… pero pasó. No se puede
negar como realidad que ocurrió, porque realmente ocurrió,
pero una cosa que hacemos habitualmente con el pasado
es quedarnos con los sentimientos más que con el puro
hecho histórico en sí, y si nos afligió nos quedamos
enganchados al sentimiento que nos produjo, le ponemos
un adjetivo oscuro y dejamos que nos siga afectando, en
una relación masoquista que parece ser que no queremos
eludir. Con el pasado, lo mejor que podemos hacer es
aceptarlo, no negarlo, pero desdramatizarlo si es
dramático, porque uno hizo en aquel momento lo que creyó
era adecuado de acuerdo a la situación de entonces y la
fuerza y los conocimientos de los que se disponían. Del
pasado sólo nos interesa quedarnos con la parte positiva
de cualquier aprendizaje que nos produjo).

No podemos juzgar con la mentalidad de aquí y ahora, y


desde el conocimiento actual, a quien estaba allí y
entonces, y actuó del mejor modo que conocía, o con la
mejor voluntad, e hizo lo que tuvo que hacer, o lo que
pudo hacer, para seguir adelante.
Lo que pasa es que eso es una forma de descargarse la
conciencia, dirá alguien.

Francisco de Sales
EL ARREPENTIMIENTO

Pues quizás sea cierto.


Pero es que no es necesario seguir aferrado al
sufrimiento, al arrepentimiento (que no es más que un
auto-castigo disimulado), sino que es imprescindible
hacer limpieza de “errores”, comprensión de
“circunstancias”, deshacerse de pesares, soltar las
cadenas que atan al pasado, y permitirse seguir adelante
con el espíritu libre para hacer las cosas del modo en que
ahora sí sabemos.

El arrepentimiento, como simple acto de reconocimiento


de algo que fue, o que no fue, y no estuvo del todo
acertado, asumiendo la responsabilidad, está bien. Pero
hasta ahí.
Engancharse a ello, darse golpes en el pecho, o en la
autoestima, ser un río de lágrimas, pero seguir
estancado, no ayuda.
Todos no tenemos la misma fuerza de voluntad para
sobrellevar las circunstancias, las crisis o las malas
experiencias, pero todos necesitamos un tiempo de
duelo; pasar por el luto del duelo para deshacernos,
mediante el llanto o la rabia, del dolor que nos han
provocado, que hay que echarlo fuera como sea, barrer la
casa y empezar a construirse de nuevo, pero esta vez con
la sabiduría que va aportando el vivir; una vez hecho, es
mejor dejar de regodearse en la propia pena
eternamente, porque ya no se avanza nada llorando y
tirado en el sofá

Francisco de Sales
EL ARREPENTIMIENTO

Lo que ayuda es sacar la lección que toda situación


conlleva; aprender, para proceder de otro modo más
correcto la próxima vez que suceda algo parecido, y
seguir adelante. Con la cabeza levantada y la sonrisa de
satisfacción que provoca el darse cuenta de que se sabe
algo más que antes.

PREGUNTAS
P.- Entiendo que yo, el yo del día de hoy, no soy el yo que hizo
eso de lo que ahora me arrepiento, pero, ¿es conveniente
convivir con ese motivo de arrepentimiento en vez de olvidarlo?
R.- Es conveniente siempre que sepas verlo sólo como algo que
te sirve de aprendizaje, pero no como algo que te acusa
continuamente, que no te deja vivir en paz, que menosprecia tu
autoestima y es fuente de eterno conflicto interior.

RESUMIENDO
Es un error estancarte en esa fustigación con que te
maltratas de reprocharte lo que juzgas que hiciste mal.
Es una pérdida de tiempo dar vueltas y más vueltas al
mismo asunto cuando ya no tiene marcha atrás. El
perjudicado eres tú, sin duda, y seguramente alguien que
ande cerca de ti y tenga que aguantar tu mal humor o tu
cara adusta de arrepentido. ¿Lo hiciste mal…? ¿Y qué?
Ya sabes que no eres la perfección absoluta. Ni los demás
tampoco. Y ya sabes que a vivir sólo se aprende
experimentando. Y has decidido no seguir aplicándote
tanta injusticia… y habías decidido usar más la
generosidad, y la comprensión, y no quedarte parado por
cada descubrimiento desagradable de tu pasado. Ámate

Francisco de Sales
EL ARREPENTIMIENTO

como eres. Lo necesitas y te lo mereces. Procura hacerlo


bien a partir de ahora, incluyendo sonreír en este mismo
momento, y si aún no has aprendido que no hay por qué
arrepentirse sino que hay que hacer las cosas del modo
que no causen esa necesidad, haciéndolo con la mejor
voluntad y la mejor atención no tendrás motivos de
arrepentimiento más adelante.

Francisco de Sales