LA MUERTE

La muerte es el regreso a la nada de la que partimos. (Francisco de Sales) “La muerte de la vida es la vida de la muerte”. (Anónimo) “¿Hay vida después de la muerte, o no la hay? Esta no es la cuestión importante. ¿Hay vida antes de la muerte? ¡Esta sí es la cuestión!” (Tony de Mello) "No es que tenga miedo de morirme. Es tan sólo que no quiero estar allí cuando suceda”. (Woody Allen) “Es una tontería afligirse porque la muerte nos espera, puesto que se trata de algo que, una vez que llega, ya no hace daño. Acostúmbrate a pensar que la muerte no es nada, pues mientras vivimos no es parte de nuestro propósito y, cuando estamos muertos, ya no existimos más. Tonto es aquel que declara temer a la muerte, y no porque una vez que llega es temible, sino porque es temible esperarla. El conocimiento del hecho de que la muerte no es nada nos permite disfrutar mejor la vida”. (Epicuro) “Admitamos que hayas resuelto el enigma de la Creación. Pero, ¿cuál es tu destino? Admitamos que hayas despojado de todas sus vestiduras a la verdad. Pero, ¿cuál es tu destino? Admitamos que hayas vivido cien años felices y que te esperen cien más. Pero, ¿cuál es tu destino?” (Omar Khayyam) "Sólo el hombre que ya no teme a la muerte, ha dejado de ser esclavo". (Montaigne)

Francisco de Sales

LA MUERTE Si hay algo en la vida de lo que se puede estar seguro, incluso los que siempre dudan de todo, los incrédulos y los escépticos, es que uno se va a morir. A pesar de que todos confiamos en ser la primera excepción, el que rompió la tradición, sabemos que pasará y sería conveniente asumirlo con tiempo. Y es bueno ser conscientes de que al darnos la vida nos dieron también, en el mismo lote indivisible, la muerte. Es un acto involuntario, inevitable, incomprendido, que va a suceder. Por tanto, es mejor no oponerse, total, ¿para qué? Sí debes luchar para vivir todo el tiempo que puedas, de una manera digna, con calidad de vida, pero no desperdiciar ni un instante en sufrir por lo que sí va a suceder. La parte positiva de saber que te vas a morir es que te hace, o debería hacerte, más consciente de que aquí y ahora estás vivo. Lo que sea, aquí y ahora. Aplazar las cosas para más adelante puede ser aplazarlas para nunca. Incluso debes pensar en tener la educación y galanura de ser agradecido, por todo lo que hubo entre la llegada al mundo con saldo cero en tu cuenta corriente y todo lo que puedes disfrutar hasta su arribada.
“La muerte es una costumbre de la vida”.

Parece que sólo nos damos cuenta de la muerte de los demás, ya que a la nuestra no acudimos conscientemente. Es muy correcto sentir pena o tristeza por la muerte de un ser querido. Gracias a Dios, somos humanos. El corazón no entiende de teorías ni razones.
Francisco de Sales

LA MUERTE La lógica habla un idioma incomprensible para los sentimientos y las emociones. Conviene hacer un duelo por el fallecimiento de los seres queridos. Si no brota de un modo natural, o si se pone uno trabas para hacerlo, entonces es necesario contar con la colaboración de un profesional. Pero hay que hacerlo. No llorar se convierte en un cáncer para el alma. Archivamos mucha información y muy dispersa sobre la muerte: miedo, seres queridos que no volvemos a ver, sufrimiento, desaparecer de la vida, llegar a lo desconocido, la posibilidad del dolor, volver a ser otra vez espíritu... Se asocia a lo desconocido y por eso se teme. Pero no es más que el fin de algo. Nada más. Habitualmente, sólo asociamos muerte al final de la vida. En realidad, nos morimos cada noche al dormir, pero no le damos importancia porque resucitamos poco después; también se mueren los momentos cuando se terminan; se mueren las distintas etapas de nuestra vida, pero es necesario que así sea: debe morir la noche para que nazca el día, y debe morir el día para que nazca la noche, y debe morir el otoño para que nazca el invierno, y el río para que nazca el mar, y la niñez para que nazca la siguiente etapa... Es parte de un ciclo imparable: no podemos oponernos, no hay trucos, ni favoritismos, ni pactos con el diablo…

Francisco de Sales

LA MUERTE Por ello, es mejor no sufrir por adelantado... es mejor ir resolviendo todos los asuntos... es mejor no apegarse excesivamente a la vida. Asumir con naturalidad y franqueza que la muerte es algo que nos va a suceder y que no admite derrota, es lo mejor que podemos hacer para vivir más intensamente y con más consciencia. Habrá un momento en nuestra vida, previo a la muerte, en lo que llamo “tiempo de los arrepentimientos”, que dura varios años y es muy malvado, que se encargará de reprocharnos nuestro derroche ya irremediable de la vida a los que no hemos vivido plenamente. Aún estamos a tiempo de evitar su crueldad, que es al mismo tiempo nuestra desdicha. La muerte es el final del trayecto, no hay duda, pero saber cómo vamos a acabar no debe menoscabar ni un ápice el tiempo que falta hasta entonces. Que sepamos que algún día va a suceder no debiera ser sino un aliciente para tomarse la vida con más vitalidad y más ganas. Desde hoy y hasta entonces, que todo sea óptimo, que hayamos aprovechado la vida, que nos vayamos en paz y con la tarea de Vivir cumplida.

ATENCIÓN
No te confundas: no es lo mismo no querer morir que no querer dejar de vivir. O sea, no me importa morir, lo que me importa es dejar de vivir. Y no es lo mismo. Sería bueno que reflexionaras sobre ello; quizás te tranquilizaría mucho.
Francisco de Sales

LA MUERTE

Y no confundas el temor a la muerte (que es algo desconocido, por tanto el temor es ilógico) con el apego a la vida. Nos ocupamos más de lo que haya después de la vida que de lo que hay antes de la vida. No te conformes con una vida mediocre y vacía con el pobre consuelo de que supuestamente hay un Cielo al que irás, o que te quedan otras encarnaciones que pueden ser mejores. La vida es una muerte si no se vive con intensidad y consciencia.

REFLEXIONES PETULANTES
A veces pedimos la muerte, pero no es que queramos morir: es que no queremos que nos siga pasando lo que nos está pasando... Morir es dejar de existir, no dejar de Ser. Qué muerto está el que asesina su tiempo (que es peor que matarlo) con premeditación (inventándose obligaciones, creándose compromisos, llenando el tiempo de vacíos ocupados) y con alevosía (eso sí: que no parezca que he sido yo) ¿Lloró Dios la muerte de Jesús? Quizás la vida no quiere o no se atreve a terminar, y le encarga la tarea a la muerte.

MIS PENSAMIENTOS
Francisco de Sales

LA MUERTE Me dijiste: “me debes la vida”. Y yo pensé que era un dicho y no un precio. Ahora que me la reclamas seriamente y muestras tu intención de no irte sin haberla cobrado, me planteo urgentemente qué hice, y qué no hice, y, sobre todo, quién eres. Me contestas: “la muerte” Yo sé que tú no eres tú, no eres quien manda. Eres una intermediaria. Sé que vienes a recogerme para llevarme de nuevo a mi origen. Si te temo y te maldigo es porque no te recuerdo. Más adelante agradeceré tu atención y te pediré disculpas por mi poca colaboración: es la reacción humana lógica por lo que hemos oído hablar de ti. Comprende que me siento atado a este cuerpo, y que además creo que todo esto es verdad: me creo que soy yo y que estoy vivo. Cualquier día se me pondrán las cosas en su sitio y quizás te pida que vengas muy a menudo pero en pequeñas dosis; quizás de tanto morirse el que no soy algún día quede sólo el que sí Soy, sobreviviendo a los falsarios, a los usurpadores que me han robado la identidad, y se disfrazan de mí y se llaman como me llamo yo. Sabes que te asocio con lo desconocido y con el miedo: ahora creo que eres mucho más importante de lo que eres en realidad, y te trato con temor y respeto, pero el día que me dé cuenta dentro de mí de que eres nada, nadie, ni tienes entidad, ni vives en ningún lado, entonces te miraré cara a cara y de igual a igual, o quizás te mire por encima del hombro porque Yo sí Soy y tú no eres. Debería temerte si fueras una sorpresa y no estuvieses anunciada, pero ya hace muchos años que me hablan de ti, cada vez más cerca y más a menudo, me hablan de tus apariciones intempestivas, ruidosas, llenas de tragedia y llantos, y de que otras veces llegas por la noche y en

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LA MUERTE silencio, cortas el grifo de la respiración y entonces uno se queda quieto. Me es igual. Nos conocemos de lejos, pero algún día nos veremos. Yo me marcharé y tú te quedarás a chupar los huesos.

DESDE UN PUNTO DE VISTA MÁS ESPIRITUAL En muchas religiones, como en el Cristianismo, la muerte debiera ser motivo de alegría, -pero no es así- ya que a partir de su llegada empieza esa parte buena en que uno se reúne con Dios y con sus seres queridos anteriormente fallecidos, según prometen. Algo tendrán que revisar los que no quieren morir aún sabiendo que lo que sigue es mejor… Conviene saber que, según algunas tradiciones espiritistas, y alguna relacionada con las reencarnaciones, con nuestro dolor impedimos el proceso correcto por el cual los fallecidos tienen que dejar este mundo para dirigirse al otro. Parece ser que “no les soltamos” con nuestras constantes reclamaciones: no puedo vivir sin ti… te necesito… si tú me faltas yo no soy nada… parece ser que en ese momento el espíritu, que está en el proceso de transición desde el cuerpo físico, no termina de desprenderse y se queda entre dos mundos, siendo consciente de que tiene que seguir su proceso, pero aún apegado a las personas con las que compartió la vida. En una conversación imaginaria con el difunto que nos acaba de dejar, –aunque es mejor si se verbaliza- es conveniente reconocer el amor que le tuvimos, y que seguiremos manteniendo, y agradecer cuanto recibimos de su parte, y garantizarle un lugar en el corazón, pero conviene darle permiso para que siga su camino hacia el lugar donde se reúnen las almas, para que pueda terminar su proceso correctamente, en paz, con libertad y con la conciencia tranquila.

Francisco de Sales

LA MUERTE

CUENTECITO “Todo el mundo sabe de mi audacia”, dijo el Gobernador, “pero confieso que una cosa me da miedo: la muerte. ¿Qué es la muerte?” “¿Y cómo puedo saberlo yo?” “¡Tú eres un Maestro iluminado… !” “Tal vez. Pero todavía no soy un Maestro muerto”.

RESUMIENDO La muerte es el mejor ejemplo de realidad. Te espera hasta el último de tus días, pero llega inexorablemente. De ti depende tener los deberes hechos para cuando llegue. De ti depende tener las alforjas llenas de amor y buenas obras, el alma en paz, la vida satisfecha, los deberes hechos. De ti depende recibirla con los brazos abiertos o negarte obstinada e inútilmente. De ti depende recibirla con gallardía y predispuesto. Pero esto sólo lo conseguirás si estás en paz con el mundo y con tu vida. Y esto, de ti depende. Recuerda: “¿Hay vida después de la muerte, o no la hay?

Esta no es la cuestión importante. ¿Hay vida antes de la muerte? ¡Esta sí es la cuestión!

Francisco de Sales