LOS DEFECTOS

“Yo no sé por qué la gente no quiere reconocer sus defectos; yo lo haría si tuviera alguno”. (Anónimo) “Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes.” (Khalil Gibran) “Es sin duda un mal, estar lleno de defectos; pero es todavía un mal mayor estar lleno de ellos y no quererlo reconocer, porque es añadir todavía el de una ilusión voluntaria.” (Blaise Pascal) “Por los defectos de los demás el sabio corrige los propios.” (Publio Siro) “Consulta el ojo de tu enemigo, porque es el primero que ve tus defectos.” (Antístenes) “Nuestros defectos son como nuestros olores corporales: no los percibimos y no molestan, salvo a quienes están con nosotros.” (Anna Teresa Lambert) “Cuando percibimos con gran claridad los defectos de los demás, es porque también los poseemos nosotros.” (Anónimo)

Decía Antonio Blay que los defectos no existen. Decía que sólo existen cualidades que no están plenamente desarrolladas. Llamamos defecto al insuficiente desarrollo de una cualidad. O sea que somos todo cualidades, aunque alguna de ellas no la hallamos llevado hasta su plenitud. Francisco de Sales

LOS DEFECTOS Lo dice la RAE: son carencias. Pero las carencias son provisionales y se pueden solucionar. Qué placer, y qué bonita labor te espera, porque sabes claramente que, al final, realmente te aguarda el premio del desarrollo íntegro de una cualidad que ahora no estás disfrutando. Descubrirse un defecto es una alegría. Para descargar un poco la pesadez y el hundimiento moral que producen, conviene entender, por ejemplo, que el pesimismo es un estado que desaparecería si estuviera plenamente desarrollado el optimismo; y que no existe el egoísmo si el altruismo es completo; ni conoceríamos los apegos si conociéramos bien la libertad; ni seríamos sucios si fuésemos aseados… no hay defectos, no hay malo: es que lo bueno no está desarrollado del todo.

DESDE UN PUNTO DE VISTA MÁS ESPIRTUAL Ya sabemos cómo actuamos y cómo debemos actuar con los defectos, pero, como todo, tienen una trascendencia que va más allá. Si nos ayudan en nuestra evolución personal, también nos tienen que ayudar, de algún modo, en lo espiritual ya que este es el fin último. Por eso propongo esta mini oración que me enseñaron para ofrendársela a cada “defecto”, o error, que descubramos. Es imprescindible que sea el corazón quien la diga y nosotros no nos metamos por medio. LO SIENTO.
Francisco de Sales

LOS DEFECTOS

TE PERDONO. TE AMO. GRACIAS.

RESUMIENDO Los defectos, tal como se entienden de un modo común, son parte inseparable de las personas y de la vida. Los tienen los demás y los tienes tú. Hay que acostumbrarse a convivir con ellos y procurar no engrandecerlos y darles una excesiva importancia. Sí es conveniente que te vayas deshaciendo de los que realmente te molestan. Luego te darás cuenta de que también querrás eliminar los que sabes que molestan a los demás. No te olvides: somos humanos.

Francisco de Sales