LOS DEMÁS-NOSOTROS-VOSOTROS-EL PRÓJIMO

“Si no vives la negación de lo particular, no vivirás la afirmación de lo universal”. (Antonio Blay)

Vosotros – Nosotros: hay una sola y pequeña diferencia, al principio.
Al eliminarla, en el resto, en lo demás, somos lo mismo. “No seas duro en juzgar a las personas. Piensa que todos somos más víctimas de una educación, de una ideología o de un carácter... que responsables de una mala voluntad”. (Francisco García Salve) “Una persona sólo tienen derecho a mirar a otra hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse”. (Anónimo) “El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no dedicaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso, ni te lamentarás de haber estado muy ocupado o desatento para decirles tus sentimientos”. (Anónimo) “Antes de juzgar al prójimo, pongámosle a él en nuestro lugar y a nosotros en el suyo, y a buen seguro que será nuestro juicio recto y caritativo.“ (San Francisco de Sales) “Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.” (Platón) “Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros.” (Albert Einstein) “El don más grande que podemos hacer a otros no es compartir con ellos nuestra riqueza, sino hacerles descubrir la propia.” (Benjamín Disraeli) “El mejor regalo que podemos darle a otra persona es nuestra atención íntegra.”

Francisco de Sales

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(Dr. Richard Moss) “La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo.2 (Sófocles) “La Providencia ayuda a los que ayudan al prójimo.” (Rudyard Kipling) “Lo que a ti mismo te contraría no lo hagas a tu prójimo; he aquí toda la Ley. El resto no son sino comentarios.” (Talmud, Libro santo de los judíos) “Me busqué a mí mismo, y no me encontré. Busqué a Dios, y se me escondió. Busqué a mi prójimo y encontré a los tres.” (Anónimo) “No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz.” (Beata Madre Teresa de Calcuta) “Proveer para otros es una responsabilidad fundamental de la vida humana.” (Woodrow Wilson) “No basta compartir las ideas con el prójimo; se ha de compartir la vida.” (Rabindranath Tagore) Vamos a salirnos de nuestros contextos y presuposiciones, y vamos a ver las cosas con otra mente. Otra gente tiene otras metas, otras ambiciones, otras ilusiones, otras desilusiones. Salgamos de nuestra mente un momento y veamos la realidad en vez de ver nuestra opinión.

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(RAE: del latín proximus, el más cercano o muy cercano. Comparte raíz con próximo)

Prójimo

Nadie más cercano a ti que tú mismo. Francisco de Sales

LOS DEMÁS-NOSOTROS-VOSOTROS-EL PRÓJIMO El prójimo también eres tú, porque te conviertes en prójimo cuando los demás hablan de ti. Los demás tampoco son perfectos, ni absolutamente felices, ni están en paz, tienen miedos, complejos, e inseguridades; son vulnerables… son humanos, como tú. Lo que te puede separar de ellos es que pretendas que actúen según tu misma forma de actuar, o quieras que sean y se muestren a tu imagen y semejanza, o que te dediques a juzgarles sin antes ponerte en su lugar y su situación. Es más acertado hacer caso a una frase que dice, más o menos, haz a tu prójimo lo que sinceramente deseas hacerle, o esta otra: trata a tu prójimo como te gusta que traten a ti.

MIS PENSAMIENTOS Las relaciones personales, sobre todo con las personas que me importan, se han de basar en la libertad y en la confianza. No somos importantes tú ni yo, sino la relación que nos une: que esté libre de cualquier tipo de exigencia. Nunca tendré intención de ofenderte, ni me ofenderás. No tengo intención de impresionarte, porque deseo ser sencillamente yo: lo que soy, como soy, y deseo que me aceptes así. No hay entre nosotros promesas ni contratos. No nos necesitamos para ser felices, puesto que sabemos serlo independientemente. No te ataré ni me atarás. No te exijo ni me exiges. La libertad y el respeto son nuestro lema. Deseo armonía y bienestar, y que la mutua compañía nos engrandezca a ambos. Yo siempre estaré a tu lado, jamás contra ti.

Francisco de Sales

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REFLEXIONES PETULANTES Al principio, representaba a “Dios, el prójimo y yo” en un triángulo. Dios en el vértice superior, por supuesto. El prójimo y yo ocupábamos ambas esquinas de la base. Ponía un Dios distante y vigilante, atento a mis errores para castigarme, y al prójimo alejado de mí. Después pasó a ser gráficamente un círculo, donde cualquiera de los tres podíamos estar en igualdad de condiciones. El Dios que antes me parecía tan lejano y tan separado de mí, ahora quedaba a mi mismo nivel, y hasta me parecía que el prójimo es Dios y viceversa. Observé con más atención y vi que no era acertada la representación en el círculo, porque si bien cuando se representaba sobre una superficie horizontal no había problema, en el momento que el círculo se situaba sobre una pared, había alguien que quedaba por encima. Será la línea recta la representación adecuada, pensé. Ahora sí, todos a la misma altura, libres para ir de uno a otro lado, con capacidad de estar en una esquina separado cuando uno quiera, pero muy fácil para reunirse cuando se desee. Me duró poco la ilusión. Justo hasta que me di cuenta que la línea podía ponerse vertical y volvía al problema anterior, y que no era bueno que cualquiera de los tres estuviera separado del resto. Otro día, descubrí la respuesta correcta. “Dios, el prójimo y yo” estamos en un punto. Dentro de un punto. Indisolubles, inseparables, unidos por el amor que nos recuerda que somos la misma esencia, la misma materia, y que los tres hemos sido creados para estar unidos.

REFLEXIONES PETULANTES Ahora no me cuesta trabajo bajarme del pedestal al que yo mismo me subí; no por ser más alto que los demás, sino Francisco de Sales

LOS DEMÁS-NOSOTROS-VOSOTROS-EL PRÓJIMO por miedo al suelo, por temor a lo poquito que era, o para no ser pisado por los gigantes que me rodeaban. Ahora puedo, con mi sonrisa franca y constante, hablar al prójimo en su idioma; comparto sin vergüenza las dudas que me habitan y cada uno de mis pasos son de todos y gracias a todos.

ATENCIÓN ¿Cómo son realmente los demás? ¿Su realidad tiene algo que ver con la que le he adjudicado? Estoy acostumbrado a ver a los demás como si realmente fueran la idea que tengo de ellos. Yo tengo una imagen de los que conozco, pero, ¿son ellos mismos o son la imagen que yo he imaginado de ellos? Tengo bocetos, recuerdos, detalles, suposiciones, anécdotas, apariencias, pistas equivocadas, un poco de idealización, o demonización, algo que sólo es producto de mi imaginación, un poco de verdad, pero… ¿Les conozco en todos sus momentos? He construido unos cuantos Frankestein con los retazos que he ido recogiendo. Y, como además tengo prejuicios, les trato como si ellos fueran mis prejuicios. Les fijo a una idea que luego cuesta mucho despegar, porque no la reformo, y no me preocupo de terminar de conocerles de verdad. ¿Cuántas veces digo de alguien qué raro está? Me parece raro, y no porque esté siendo él mismo en otra faceta de él mismo, sino porque no coincide con la idea que me he hecho de él. Estanco la idea y ni la actualizo, ni la dejo crecer.

ATENCIÓN

Francisco de Sales

LOS DEMÁS-NOSOTROS-VOSOTROS-EL PRÓJIMO No adelantes acontecimientos: tu propia búsqueda te llevará irremediablemente al prójimo. Recuerda que tú también formas parte de eso que llamamos prójimo. ATENCIÓN Si uno está bien, no tiene subordinación hacia los demás. Esa autosuficiencia, esa independencia emocional, es muy gratificante

DESDE UN PUNTO DE VISTA MÁS ESPIRITUAL El prójimo somos nosotros mismos cuando nos vemos fuera. Los demás y nosotros estamos indisolublemente unidos por la fuerza que da tener la misma raíz, el mismo origen, la misma esencia. Es más lo que nos une que lo que nos separa. Tenemos en común la Búsqueda, el deseo de hacernos realidad, la creencia en algo Superior… y estamos en el mismo planeta en la misma época. Somos hijos del mismo Dios. Somos hermanos. ¿Nos vemos y tratamos como hermanos?

CUENTECITO Se encontraba una familia de cinco personas pasando el día en la playa. Los niños estaban haciendo castillos de arena junto al agua cuando, a lo lejos, apareció una anciana, con sus canosos cabellos al viento y sus vestidos sucios y harapientos, que decía algo entre dientes mientras recogía cosas del suelo y las introducía en una bolsa. Los padres llamaron junto a sí a los niños y les dijeron que no se acercaran a la anciana. Cuando ésta pasó junto a ellos,
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inclinándose una y otra vez para recoger cosas del suelo, dirigió una sonrisa a la familia. Pero no le devolvieron el saludo. Muchas semanas más tarde supieron que la anciana llevaba toda su vida limpiando la playa de cristales para que los niños no se hirieran los pies. (Del libro La oración de la rana, de Tony de Mello)

RESUMIENDO No estamos solos en el mundo y no somos exclusivamente individualidades, sino que formamos parte del conjunto denominado humanidad. Como tal debiéramos ir por la vida, pero no sé cuándo se perdió ese concepto y nunca más se ha intentado recuperar. Amamos a una serie de personas que denominamos familia porque hemos tenido más tiempo de relacionarnos con ellos y eso ha provocado el amor. Tenemos una serie de amigos que también nos resultan queridos porque hemos dedicado un tiempo a tratarles y descubrirles. Si dedicáramos un tiempo a ir conociendo a más personas, a cada una que nos brinde la oportunidad, ampliaríamos el foco amoroso que somos y gozaríamos de poder dar y recibir más amor.

Francisco de Sales