LOS MIEDOS

“Todo miedo siempre es una amenaza a lo que uno cree ser o a lo que uno quiere llegar a ser”. (Antonio Blay). “Sólo hay que tener miedo a nuestro propio miedo”. (Anónimo). Los miedos, en algunas ocasiones, son mecanismos de autodefensa. (Francisco de Sales) El miedo no es algo innato, sino algo aprendido. (Francisco de Sales) Los miedos son cárceles imaginarias. Escápate. (Francisco de Sales) “Cualquier cosa que el hombre gane debe pagarla cara, aunque no sea más que con el miedo de perderla”. (Friedrich Hebbel) “El miedo es un sufrimiento que produce la espera de un mal.” (Aristóteles) “El miedo es el más ignorante, el más injurioso y el más cruel de los consejeros”. (Edmund Burke) “El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son”. (Tito Livio) “El Señor que te creó dice: No temas pues yo te rescaté; yo te llamé por tu nombre; eres mío. Cuando pases por aguas profundas y gran tribulación yo estaré contigo”. (Isaías 43:1-2) “Hay una manera de vencer el miedo y es cultivando la paz interior.”. (Lama Gangchen) “Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo... del miedo al cambio”. (Octavio Paz)

Francisco de Sales

LOS MIEDOS

“Lo más triste de la vida no son sus pérdidas y desventuras, sino sus miedos”. (A. C. Benson) “Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo”. (Publio Siro) “El que teme es un esclavo”. (Lucio Anneo Séneca) “Quien vive temeroso, nunca será libre”. (Quinto Horacio Flaco) No hay nada peor en la vida que perderla por miedo a vivirla. (Francisco de Sales) Vivir con miedo es vivir a medias. (Francisco de Sales) “El miedo está dentro de nosotros, disfrazado de prevención”. (Tony de Mello)

(RAE): recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Miedo

Aunque haya una serie de miedos definidos y contabilizados, yo creo que hay tantos tipos de miedos como de situaciones y personas. El miedo es una emoción. Su función es paralizarte, con la intención de protegerte. Tu función es enfrentarte a él y derrotarle.

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LOS MIEDOS Eso sí, es un enemigo irrazonable, o sea que no le podrás convencer con un diálogo blando, porque es un enemigo muy duro. De algunos combates, que casi todos los encuentros lo serán, saldrás herido; de otros, invicto y más fuerte; de otros, claramente satisfecho y con un premio. Lo que debes tener claro es que has de conocerlos, aunque no te gusten; que no puedes negarlos, porque así no desaparecen; que tienes que saber dónde están alojados, cuáles son irreales, cómo tratarlos, cómo deshacerte de ellos… Ya sabes que “viven” en la mente. Es por tanto una irrealidad en la que crees firmemente, aunque no es más que una emoción, y como tal puede ser conocida y controlada. Algunos son sutiles, indefinidos, producto de una falta de información, y, por tanto, erróneos. MIEDO A LO DESCONOCIDO: No es cierto ese miedo que se dice tener a lo desconocido: el miedo es a dejar lo conocido o a perderlo. Parece lo mismo, pero el modo de sentirlo, y de llegar o no a sufrirlo, es distinto. No te confundas con el miedo a lo desconocido. Por el mismo hecho de ser desconocido no debiera darte miedo. Entiendo que te pueda dar miedo abrir una puerta si sabes que al otro lado hay un perro loco rabioso suelto, pero si no sabes lo que hay detrás… ¿cómo puede darte miedo? MIEDO A PERDER LAS COSAS:
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LOS MIEDOS ¿Y si confundes el miedo a perder algo con el deseo de no desapegarte de ese algo? Esto tienes que saber distinguirlo para saber cómo afrontarlo. Si averiguas que, por ejemplo, crees que tienes miedo a enamorarte de otra persona, tendrás que averiguar primero si tras esa idea se esconde el miedo a perder los derechos, privilegios, o incluso la rabia y los llantos, que te aportan el hecho de estar solo. MIEDO A LOS CAMBIOS (MIEDO A SER UNO MISMO): Sientes “miedo” ante los cambios, pero aún más ante el Gran Cambio, ante lo que te has propuesto, que se llama volver a Ser Uno Mismo. El personaje se siente cómodo en lo conocido, y cuando siente que algo le puede desplazar de esa situación, aunque sea para su propio bien, crea bloqueos. Uno intuye que el Sí Mismo le va a aportar una videncias y unas vivencias que le van a obligar a cambiar todo aquello sobre lo que se sustenta, y ante ese temor a lo desconocido, desconocido por inexplorado, prefiere quedarse como está, aunque no esté bien del todo. El proceso de Ser Uno Mismo se puede aplazar, pero es inevitable. El aplazamiento sólo se debe hacer cuando uno siente que no es el momento, que aún le falta algo, pero lo siente así con una rotundidad indiscutible, no lo confunde con el miedo o la pereza para cambiar. MIEDO AL FUTURO: (Pensamientos pesimistas de los que difícilmente escapamos) ¿Qué nos espera?, ¿Será mejor o peor? Casi
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LOS MIEDOS seguro que será peor, y… ¿Qué voy a hacer? Si ya casi no puedo con esta vida y este presente, ¿y si se me complica más?, ¿Voy a poder resistirlo?, ¿Qué será de mí si pierdo el trabajo?, ¿Y cuando fallezcan mis padres?, ¿Voy a encontrar el amor de mi vida?, ¿Me abandonarán mis hijos cuando me haga mayor? Miedos, miedos, miedos… raramente dejamos entres los miedos espacios para el optimismo o para la realidad, que nunca es tan oscura como la pintamos. Y ten cuidado de no confundir el miedo al futuro con el apego al presente. Por cierto, ¿te acuerdas de que gran parte del futuro depende de lo que hagas en este presente? MIEDO A LA MUERTE: Aunque esto parezca una broma, no lo es: hay que saber si uno tiene realmente miedo a la muerte (que es algo absolutamente desconocido, ya que nadie ha vuelto para contarlo, y los que han “muerto” durante unos segundos coinciden en decir que hay un sentimiento de paz profundo, y coinciden en que no quieren volver a la vida) y el apego a la vida y la falta de ganas de dejar de vivir. Yo digo, no sé si en broma o en serio, que no me importa morir, pero me desagrada dejar de vivir. Además, la muerte es lo único cierto de la vida, y va a suceder de todos modos, por tanto sería conveniente asumir esto a la mayor brevedad posible, y no desperdiciar ni un solo momento en oponerse a ello. Conviene ser muy consciente de que uno va a morir, y es bueno porque de ese modo se puede vivir la vida con más consciencia y más intensidad. Creo que hay que enfrentarse a la muerte con dignidad. Hacerle saber que la estamos esperando desde que
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LOS MIEDOS nacemos, y aunque nos desagrada la aceptamos como fin habitual del ciclo de vida. Al ego es al que le da miedo morir, no al Ser. MIEDOS “LÓGICOS”: Otros miedos son explicables, como los miedos por haber sufrido anteriormente una experiencia similar. Por ejemplo, si alguien tiene un accidente con el coche es lógica una cierta aprensión a volver a montar de nuevo en un vehículo; puede suponer que se podría volver a repetir toda la desagradable experiencia. Se podría razonar y hablar de estadísticas de accidentes y del tanto por ciento de posibilidades de que vuelva a suceder, pero la sensación que se asocia a las heridas, a la sangre derramada, a la convalecencia, superará, durante bastante tiempo, al poder de las palabras. Este es un miedo racional, pero hay muchos otros que son irracionales. MIEDOS INFANTILES: La mayoría de los miedos infantiles provienen del período en que se debía haber producido la educación, de aquel momento en nuestra infancia en que nos hablaron “del coco”, o “del hombre del saco”; en el caso de la niñas, del peligro que tenían los hombres, que podían violarlas, o dejarlas embarazadas y estropearles el resto de la vida. MIEDOS VARIOS: Podríamos hablar del miedo al porvenir, del miedo a quedarse sin trabajo, sin casa, sin alguien… aunque el día de hoy sepamos que no tienen sentido, lo muy cierto es
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LOS MIEDOS que se nos quedó en el inconsciente el miedo y actúa sin que nos enteremos, rigiendo y perjudicando algunos de nuestros actos. Esto no quiere decir que los tengas que seguir sufriendo el resto de tu vida, sino que, conociendo el origen, puedes y debes resolverlos. En el proceso de auto-descubrimiento van a aparecer todos los miedos: los que ya conoces y muchos otros que no puedes ni sospechar. Que no sean un obstáculo o freno para seguir adelante. Porque tienes que seguir adelante. Otra explicación, de otro punto de vista, dice que no es más que una negación que se expresa a través de lo emocional, porque hay una pérdida de confianza en nuestros propios recursos para afrontar situaciones concretas que percibimos como peligrosas contra nuestras normas o nuestra integridad.

VISTO DE OTRO MODO En este proceso de búsqueda que hemos iniciado nos van a aparecer todos los miedos, y vamos a tener que enfrentarnos a ellos, porque su función es frenarnos, y la nuestra, impedir que nos frenen. Son un duro enemigo, y esto hay que saberlo de antemano. Son irrazonables, también hay que saberlo, y por muchas palabras y explicaciones que usemos no van a querer escucharnos. No va a ser fácil, y no es que pretenda asustar, pero no avisarlo es engañar.

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LOS MIEDOS Lo que se debe hacer es conocer los miedos, no negarlos, saber sus puntos débiles, que los tienen, cómo tratarlos, dónde se alojan, cuándo no son reales… Lo que no se puede hacer es luchar contra el miedo, porque no se puede luchar contra algo que no existe (aunque sí se padezca) y el miedo no tiene existencia real. La única forma de eliminar el miedo es hacer desaparecer la causa que lo produce. Y esto significa desarrollar el Yo Experiencia del todo. La solución está en obligarse a expresar todo lo que queda dentro pendiente, obligar a salir todo lo que está destinado a salir, en dar paso a la vida, dejar libre la circulación, y no retener nada de lo que por su naturaleza es dinámico.

POR SI NO LO SABES Fobia: el miedo irracional El miedo es un conjunto de sensaciones que se ponen en marcha ante situaciones que suponen una amenaza para nosotros. La reacción de miedo ha sido clave para la supervivencia de los humanos a lo largo de la historia y continua siéndolo. Sentir miedo cuando vemos como un tigre hambriento corre hacia nosotros es adaptativo, nos hace correr y tratar de ponernos a salvo. Si no existiera la reacción de miedo, probablemente la raza humana habría desaparecido hace tiempo. Pero, ¿en qué consiste la reacción de miedo? Cuando vemos un peligro real que supone una amenaza para nosotros se pone en marcha un mecanismo que prepara al organismo para hacer frente a la situación, es decir, se producen un gran número de cambios corporales que “nos preparan para la acción” como son el aumento de la tasa cardíaca, la respiración, sudoración, contracciones estomacales, etc. Esta reacción pone a nuestra disposición

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LOS MIEDOS todos los recursos energéticos disponibles para afrontar la situación, escapando o afrontándola. La Fobia es una forma especial de miedo que no es tan útil para nosotros (no es adaptativa). La reacción de miedo fóbico se diferencia del miedo adaptativo porque: - Es desproporcionado o no existe una amenaza real Tener miedo a las palomas, por ejemplo, tiene poco sentido si nos paramos a pensar cuál es el daño real que puede hacernos ese inocente animal. - Está fuera de nuestro control voluntario Por mucho que tratemos de razonarlo, cuando aparece el objeto temido sentimos una reacción de miedo que “no podemos controlar” - Provoca que tratemos de evitar la situación o el objeto temido o lo soportemos con gran malestar Seguramente una persona con fobia a las palomas no pisaría la Plaza de San Marcos de Venecia ni por todo el oro del mundo... - Es desadaptativo El miedo fóbico, lejos de salvaguardarnos de un horrible peligro, no nos deja disfrutar o suponen un obstáculo en nuestra vida diaria (pensemos en un jugador internacional de fútbol con fobia a volar, o en el ejecutivo que tiene fobia a hablar en público) - Persiste a lo largo del tiempo El miedo fóbico no desaparece con el paso del tiempo, de hecho, suele hacerse cada vez más potente si uno no se enfrenta a él.
(de la web guiadepsicologia.com)

SOLUCIONES O SUGERENCIAS Uso correcto de la mente: reflexión y persuasión. Transmutación de las emociones.
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LOS MIEDOS Explorar el inconsciente y sacar lo oscuro a la luz. No solucionan, pero son otras alternativas: Actividades físicas y deportivas. Humor. Dirigir la imaginación a otros puntos. Cultivas emociones positivas y dinámicas. Sugestiones y afirmaciones.

SOLUCIONES Y SUGERENCIAS Si reconoces o sospechas que tu miedo es importante, la mejor sugerencia es que acudas a un especialista y colaboréis en la búsqueda de la solución. Si tienes fe y eres cristiano, puedes entender que Dios no quiere nada malo para ti, y si has tenido que vivir experiencias desagradables producidas por ese miedo, es, sin duda, porque son buenas para ti, y, antes o después, lo comprenderás. Habla con Dios, manteniendo la calma, desde un estado de relajación, o en meditación; imagínate junto a Él y pídele que te haga ver la razón, que te dé una explicación que te tranquilice, para que pierdas el miedo a sentirte abandonado por Dios. Si llegas a comprender el sentido de la experiencia, dale las gracias y refuerza la confianza en Él. Más adelante, si vuelves a vivir otra situación desagradable, dile a la situación: “Sé que existe alguna buena razón para que esto suceda. Confío en Dios”. Si eres esotérico o espiritual, en la Teoría de las Reencarnaciones se dice que todas las experiencias por las que pases en esta vida son para tu propio bien y para el Crecimiento Espiritual, aunque en el instante en que las vivas no las comprendas. Si crees en ello, confía en ello.

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LOS MIEDOS Una de los modos de deshacerse de los miedos, si no son patológicos en cuyo caso requieren de la atención de un profesional, es hablar con uno mismo de una forma serena pero contundente, desde una visión optimista, y realista, en la que se acepta que ese miedo existe, pero se acepta del mismo modo que no es bueno y que se desea eliminar. Hay que desdramatizar la vida, y llevarse bien con uno mismo. La vida es más grande y más importante que ese miedo, y hay que afrontar lo que venga, pase lo que pase. Sólo uno es responsable de seguir adelante y no quedarse paralizado por un miedo.

POR SI NO LO SABES Los miedos son personales. Relacionados con cada persona. No tenemos miedo de que un alpinista escale el Everest, y sí podríamos tenerlo si fuéramos nosotros los que tuviéramos que hacerlo. No tenemos miedo de que unos niños se pierdan en una montaña, si acaso sería pena o compasión. Y si creemos que sentimos miedo porque un familiar o ser querido estaba entre los niños del ejemplo, quizás sintamos rabia por el apego que tenemos (aunque a veces lo confundimos con el cariño). Cuidado con el miedo llevado hasta un extremo descabellado, ya que se convierte en fobia (temor irracional compulsivo). Y es un asunto grave. De un modo más o menos directo, los miedos nos proporcionan una parte de estos asuntos: Complejo de inferioridad – cuando procedo por debajo de mi Yo Idea, de lo que mi Yo Idea exige de mí en el mundo.

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LOS MIEDOS Es una insuficiencia en el modo de vivir respecto a la idea o el ideal que he formado de mí mismo. Timidez – incapacidad para participar en la vida social, aunque se desee hacer y se sepa cómo. Inseguridad – falta de conocimiento pleno y poca confianza en sí mismo. Angustia – se produce cuando las circunstancias externas o propias se oponen a la realización del Yo Idea. En este caso se desarrolla una actitud de hostilidad contra el ambiente o contra sí mismo. Ansiedad – es un componente de la angustia. Se aflige el ánimo y produce un malestar físico que no consiste en un dolor. Depresión – por la incapacidad que se siente de no poder vencerlos y por sentir su trágica influencia. Tristeza – compasión y pena por uno mismo. Apatía – los miedos paralizan y quitan las ganas de seguir. Tensión – no se vive tranquilamente. Contradicción interior – uno no quiere tener miedos pero los tiene. Pesimismo – uno piensa que nunca les va a vencer.

POR SI NO LO SABES ¿Dónde vive el miedo? En la mente. Por eso, vuelve a ser otra de esas irrealidades en las que creemos firmemente. Es una sólo una emoción que podemos controlar; es una barrera que debemos conocer para que no nos detenga. Sólo hay que tener miedo a nuestro propio miedo. El miedo no es más que una idea de negación que se expresa a través de lo emocional, porque hay una pérdida de confianza en nuestros propios recursos para afrontar situaciones concretas que percibimos como peligrosas contra nuestras normas o nuestra integridad.
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LOS MIEDOS Cuando en el miedo existe una relación con nuestro cuerpo se puede asociar al dolor y hasta podría ser razonable: miedo a accidentes, a violencia física, a maltratos, a violaciones…

DESDE UN PUNTO DE VISTA MÁS ESPIRITUAL Los miedos están basados en parte en la ignorancia y el error. MIEDO A LA MUERTE – Proviene de nuestro instinto de conservación, pero la muerte no existe. Cuando muere el cuerpo pasamos a una vida mejor. MIEDO A LA SOLEDAD – Tiene que ver con la sensación de que somos seres incompletos, de no sentirse a gusto a solas consigo mismo, o de la dependencia de los demás. Se resuelve fomentando la comunicación con Dios, con la Vida, con el Sí Mismo, con el Amor Espiritual, y con los amigos. La soledad no está cargada de pesimismo como queremos pintarla: en todo momento formamos parte de la comunidad que es la Humanidad, y de lo Supremo. MIEDOS A NO SER RECONOCIDO Y VALORADO – Creemos que valemos en función de que nos lo reconozcan los demás. Para contentar al pequeñito cristiano que nos habita, le consolamos siendo reconocidos en algunas obras buenas que hacemos por los demás; si los demás nos quieren, es porque hemos sido buenos con ellos, y ya nos merecemos el cielo y el descanso por parte de nuestra espiritualidad. MIEDO AL FRACASO – es necesario reconocer nuestra naturaleza espiritual, y confiar en nuestros poderes latentes. MIEDO A LO DESCONOCIDO Y AL FUTURO – evitar la tendencia a pintar el futuro de negro, que nunca llega a ser tan negro. Con los pensamientos negativos, y las pre-ocupaciones, por la fuerza de la capacidad creadora de la mente podemos propiciar que acaben sucediendo los más funestos pensamientos. Promover la fe en que lo Superior nos cuidará para que no tengamos que soportar cosas realmente graves, y en nuestras capacidades para resolver lo que suceda, sea lo que sea. Desarrollar la sabiduría, que es capaz de separar lo que son sólo
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LOS MIEDOS supersticiones, prejuicios, pensamientos negativos, pesimismo… de la realidad, que nunca es tan mala como se imagina. MIEDO A LO MISTERIOSO – Que es, eso “grande” y desconocido que nos habita, que a veces se muestra ligeramente y nos estremece un poco. Es lo atávico que no hemos descubierto, lo que parece que sobrepasa la “simpleza” de lo humano, lo que nos atrae y asusta al mismo tiempo. Lo que sólo intuimos pero nos impresiona. ¿Será, por ejemplo, la divinidad en nosotros?

TRABAJA TÚ ¿A qué tienes miedo? ¿Por qué? ¿Es un miedo real o imaginario? ¿Realmente tienes miedo o te han hecho creer que tienes que tener miedo? ¿De qué te sirve? ¿Te paraliza y te estanca? ¿Te ayuda en tu evolución personal o espiritual? ¿Estarías mejor sin ese miedo? ¿Comprendes su inutilidad y que es un freno? ¿Puedes deshacerte de él?

RESUMIENDO Este es un asunto serio. Aunque teóricamente se pueden desmontar los miedos, y mediante la lógica descubrir que no tienen el poder que les otorgas, la verdad es que afectan, y mucho. Si no eres capaz de resolverlos, te recomiendo que te pongas en manos de un especialista que te pueda ayudar a resolverlos, porque te van a atenazar y frenar en el desarrollo personal y espiritual en el que estás, donde el crecimiento y el optimismo han de ser el tono habitual.

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