PEDIR

“Pedid y se os dará” (Mateo 7,7) “No abrigues esperanzas ilusorias, y si alguna vez esperas algo de alguien, ¡díselo!” (Tony de Mello) “Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas." (San Agustín) “No pidáis a Dios que os dé una carga apta para vuestros hombros; pedidle unos hombros aptos para soportar vuestras cargas.” (Phillips Brooks) “Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia.” (Arthur Schopenhauer) “Es leal recibir y hasta pedir, aquello que en su momento, tú serías capaz de ofrecer y hasta obsequiar.” (Anónimo)

(Del libro Ligero de Equipaje, de Carlos G. Vallés, S.J., haciendo referencia a Tony de Mello.)

“Sabed bien lo que queréis, decidlo, y dejad a la persona a quien se lo pedís en plena libertad para decir sí o no.” Frase breve que es todo un tratado. Tony afirmó que así era como él mismo había avanzado en psicología y espíritu a lo largo de muchos años. Primero tengo que saber lo que quiero, es decir, permitirme a mí mismo ver qué es lo que yo en el fondo quiero de veras; sentirlo claramente, admitírmelo a mí mismo y aceptarlo plenamente, sin
Francisco de Sales

PEDIR reservas. Después manifestarle ingenuamente mi deseo a la persona de quien depende su cumplimiento, sin rodeos, sin rebajarme a suplicar y sin retraerme por timidez. Y al hacerlo así, dejar enteramente libre a esa persona para que haga lo que yo le pido o no; es decir, le hago saber claramente, y yo de veras así lo siento, que me agradará mucho que haga lo que le pido, pero que no habrá resentimiento alguno por mi parte ni represalia de ningún género si se niega a darme el gusto. Ejercicio complejo y sano de conocimiento propio, libertad, humildad, sinceridad y valor. Todo eso se practica al emplearse una y otra vez en este delicado análisis. Y lo curioso es, insistía Tony, que la mayor parte de las veces que le pedimos algo concreto a una persona concreta, lo conseguimos. Y si no lo conseguimos, no hemos perdido nada. Mientras que sí ganamos en todo caso en claridad de visión y firmeza de expresión. Tony adaptaba este principio al mismo discernimiento espiritual, diciendo en paralelo: “Si de veras quieres saber lo que Dios quiere de ti, antes entérate de qué es lo que tú quieres de Él.” Precioso. Y no puede ser más claro. A veces, una equivocada humildad, o un abochornado sentido de no querer hacer el ridículo, o una inoportuna vergüenza, o un orgullo innecesario, consiguen que no pidamos algo que nos gustaría pedir o algo que realmente necesitamos. Error. Para quien le dé apuro pedir, ha de pensar que va a pasar un pequeño mal rato pero, a cambio, puede obtener lo que quiere. Es una buena inversión.

Francisco de Sales

PEDIR Las personas, por principios, somos generosas y nos gusta dar y hacer favores. ¿Te da placer cuando te piden algo y lo puedes dar o hacer?, ¿A que te queda una sensación agradable? Pues piensa que, igualmente, a otras personas le puede resultar placentero y gratificante darte algo que desees o necesites. Pidiendo, les permites la oportunidad de darte, y ser felices con ello. Y, a fin de cuentas, siempre tienen la opción de no conceder tu petición.

RESUMIENDO Tú pide, pero no coacciones. Ni te ofendas si no te dan.

Francisco de Sales