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ANNA

CABALLÉ

Mujer
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y biografía
LETRAS LIBRES
FEBRERO 2015

Durante siglos
la biografía fue
sobre todo cosa
de hombres. El género tardó mucho en
prestar atención a las mujeres.
Los cambios culturales de los últimos
tiempos han permitido su incorporación
al canon como autoras y protagonistas.

La lista de libros que viene a ser y debían enriquecerse mutuamente–, brillan por la niti-
un modelo y referencia imprescin- dez del punto de vista adoptado: “escribo vidas, no histo-
dible a la hora de analizar la evo- ria”, puntualiza al comienzo de su biografía de Alejandro.
lución de la biografía, su “canon”, Considerada la obra de Plutarco a la luz del siglo xxi, podría
se compone de obras que de un pensarse que refleja una concepción de la cultura absolu-
modo u otro rompieron el molde tamente patriarcal y machista: un hombre escribiendo la
de lo establecido para el géne- vida de otros hombres, presentados como único paradig-
ro, redefiniendo sus expectativas, ma de reflexión moral y modelo de virtud. Porque en el
ampliando sus posibilidades epistemológicas, su períme- esquema biográfico plutarquiano no caben las mujeres y
tro de acción o la naturaleza de lo decible en el seno de las referencias muestran la actitud dubitativa, por no decir
su escritura. Es decir que, quizá de una forma más acusa- confusa, de Plutarco: ¿cómo tratar por ejemplo, a Aspasia
da que en otros géneros, el canon biográfico se ha nutrido de de Mileto, esposa de Pericles pero una mujer con entidad
las innovaciones y de las rupturas, más que de la tradición. propia? En general, se limita a verlas como madres de los
Sin embargo, siempre hay un lugar de honor reservado a héroes y como mujeres que sostienen, o no, su propia vir-
Plutarco, pues pocas veces un libro, sus Vidas paralelas de tud a través del sexo. Sin embargo, en la última etapa de
griegos y romanos, ha determinado con tanta intensidad su vida escribió Mulierum virtutes concebida como comple-
la fortuna de un modelo histórico-literario. No es que mento necesario a las Vidas paralelas. El texto, destinado a
Plutarco fuera el primer griego en escribir sobre la vida una amiga suya que ejerció una notable influencia sobre
de los varones más sobresalientes de su época, es senci- el biógrafo, quiere persuadirnos de que “una y la misma
llamente que la obra de sus predecesores se ha perdido. es la virtud del hombre y de la mujer” y para ello acome-
En cualquier caso, las Vidas paralelas, y el espíritu que las te la descripción de heroicidades femeninas efectuadas en
inspiró –que las civilizaciones griega y romana podían grupo (las troyanas, las persas, etc.) o bien individualmente.
ocupó un lugar principal en la vida mundana francesa, favo-
reciendo un espacio de transformación: la aparición de la
mujer de letras. Con ella la cultura europea daría un vuelco
y surgiría una nueva dialéctica entre razón y pasión espe-
cialmente fecunda en el universo biográfico.
La incorporación de la mujer a la biografía forzosamen-
te se produciría en un doble sentido: como sujeto biográfico y
como autor de la misma. Y fue la irrupción de las escritoras
como clase, a finales del siglo xviii, la que impulsó la necesi-

Ilustraciones: LETRAS LIBRES / Alma Larroca


dad de escribir sus biografías. ¿Cómo eran? ¿De dónde sur-
gía su prodigioso talento? Cada vez que emerge una nueva
clase de personas, nace la curiosidad por acercarse vital-
mente a ellas. La Vida de Charlotte Brontë escrita por Elizabeth 23
Gaskell y publicada en inglés (1857), marcaría un punto de
inflexión: una biografía de una mujer escrita por otra mujer
empleando la metodología habitual de su tiempo. La histo-
ria del libro es elocuente. A la muerte de Charlotte (la auto-
ra de Jane Eyre), su padre, estupefacto ante la celebridad de LETRAS LIBRES
FEBRERO 2015
su hija, de la que nada sabía, encargó a una de sus mejores
amigas, y novelista a su vez, la historia de su vida y de sus
obras, “breve o larga como usted juzgue más conveniente y
apropiado”. Gaskell se lanzó al proyecto, ansiosa por que el
mundo conociera “su triste y desesperada vida y el hermo-
so carácter que forjó de ella”. Así nació una obra que oca-
sionó notables quebraderos de cabeza a su autora, pero que
dio un paso al frente en muchos sentidos. La firmeza de
Gaskell en el tratamiento de las personas que rodearon a su
amiga tenía un propósito: dar cuenta del sufrimiento físico
y psicológico de su querida amiga y heroína. Mientras que
el (pobre) modelo biográfico aplicado hasta entonces solía
distribuir a las mujeres en virtuosas, eruditas y cortesanas,
Gaskell escribía en profundidad sobre la vida de una mujer
a la que admiraba, poniendo énfasis en su sufrimiento.
Introdujo un significado nuevo a la biografía de una mujer.
La reivindicación de Mary Wollstonecraft por parte de la
antropóloga Ruth Benedict (1917) sería asimismo decisiva
al poner de manifiesto cómo Wollstonecraft experimen-
El texto carece de la homogeneidad y la fuerza narrativa de taba con su vida en busca de la verdad, desentendiéndose
las Vidas paralelas, pero su mérito está en fundar un crite- de los axiomas recibidos y apostando por la libertad fren-
rio de igualdad –tanto hombres como mujeres pueden ser te a la norma. Está por estudiar la forma en que las sucesi-
dignos de admiración y erigirse como modelo de conduc- vas olas feministas han permeado la biografía, no solo en
ta– y priorizar la fama, no la belleza, como el patrón bajo la obvia elección de personajes femeninos, restituyéndo-
el que debe considerarse a la mujer. Sin embargo, el texto los como sujetos históricos e historiables, sino a la hora de
tuvo poca difusión, sin comparación posible con el éxito escribir sus vidas. Para Carolyn Heilbrun, por ejemplo, un
de sus Vidas paralelas. Ni siquiera llegó a popularizarse una elemento crucial es su relación con el poder. Aquello que
traducción romance del título latino. Correrían siglos antes siempre les estuvo prohibido en el pasado y que fue obje-
de que la biografía se “normalizara” en relación a la mujer. to de innumerables distorsiones biográficas. Escribir la vida
Y es que, al formar parte de un proceso intelectual hege- de mujeres empoderadas fue el desafío de Elaine Showalter
mónico, el género solo evoluciona cuando está obligado a en su libro Inventing Herself (2001), una especie de revés de la
adoptar nuevas decisiones en función de los cambios cul- trama plutarquiana. No caben dudas en cuanto a la inmen-
turales que se producen en la sociedad. Entonces cambia a sa labor realizada por la biografía feminista de las últimas
su vez (como cualquier sistema inteligente) adaptándose a décadas que muestra la vida de las mujeres sujeta a los mis-
ellos. Durante siglos apenas existió la necesidad de incor- mos imponderables de todo ser humano. La cuestión es
porar la historia de vida de las mujeres (salvo en caso muy cómo está siendo su incorporación al canon. ¿Se ve como
excepcionales como Isabel la Católica o Teresa de Jesús, en un apéndice, más o menos prescindible, al canon biográfico
el ámbito hispano) y mucho menos se pensó que pudieran ya establecido, como una propuesta alternativa? O bien nos
ser ellas las responsables del relato, asumiendo la autori- está exigiendo un giro radical en nuestro sistema de pen-
dad de que dispone el biógrafo para construirlo. Sería en samiento, abriendo la épica al ser femenino. En eso están
torno a 1640 cuando un número notable de mujeres cultas muchas de las biógrafas actuales. ~