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PEC

POBLACIÓN II
Análisis Demográfico

Alumno: Marcos Emmanuel Berdias


Centro de asociados: Berlín, Alemania

Teléfono: 0049 – 159 03 03 73 18

Correo electrónico: marcoseberdias@hotmail.com

Fecha de entrega: 09 de mayo de 2017


Introducción
En el siguiente trabajo no proponemos analizar el fenómeno migratorio de España en los
últimos 10 años. Para ello en primer lugar realizaremos un pequeño resumen de la historia de
la migración en España y para dicho resumen nos serviremos del libro “Tres décadas de
cambio social en España” Juan Jesús González y Miguel Requena.

En segundo lugar, haremos un análisis generalizado de la migración en España en los últimos


10 años. Dicho epígrafe se basará básicamente de estudiar los cambios cualitativos del saldo
migratorio en la población.

En tercer lugar, y a raíz de las preguntas que nos deja el análisis anterior, nos ocuparemos de
un análisis más extensivo, abarcando más variables para entender el perfil de la migración en
España. Al realizar un estudio exhaustivo nos centraremos en el año 2014. Tanto para la
segunda y tercera parte nos serviremos principalmente de la fuente estadística que nos
proporción el INE. Al servirnos de las herramientas que nos proporciona la INE nuestras
explicaciones son de índole cuantitativo, sobre todo. Con dicho trabajo, no pretendemos saber
el por qué, sino más bien, el COMO.

Para finalizar realizaremos un cierre en el cual recogeremos las principales conclusiones.

El objetivo de este trabajo es primordialmente aprender a utilizar la fuente de datos de la INE,


por eso a lo largo del él va estar lleno de gráficos y tablas de la cual extraeremos los datos.
Breve historia de la migración
española
La excepcional coyuntura inmigratoria en España se inscribe dentro de un proceso general
relacionado con cuestiones centrales de la globalización en curso. Los transportes y las
comunicaciones han facilitado los movimientos y han conectado más eficientemente a las
personas emigradas con sus comunidades de origen. También se ha incrementado la brecha
entre los países centrales y algunos de los periféricos en materia de bienestar social y
económico, así como de estabilidad política.

Son las personas más dinámicas de los países en los que sobrevienen problemas, quienes
emigran en mayor proporción. La percepción central que impulsa a abandonar un país por
otro es la ausencia de las seguridades básicas que permiten construir unas expectativas
racionales de un futuro aceptable. La decadencia y las crisis expulsan aún más que las
carencias, ya que el ser humano es prioritariamente sensible al deterioro de su medio ambiente
especifico. Como efecto agregado, los países de África y América Latina encuentran en las
salidas de su ciudadanía no solo una válvula de escape a sus problemas, sino una fuente
insustituible de ingresos (dinero que las personas emigrantes envían a sus familiares).

España, de la emigración a la inmigración.

En un plazo de tiempo muy reducido, España ha pasado a ser una sociedad de emigración aun
país de inmigración. Durante el siglo que va desde 1880 a 1974, emigraron al extranjero una
media de 83.000 personas españolas por año.
De 1965 a 1978 se computan 1,3 millones de entradas en España de residentes españoles en el
extranjero. En el 2001, se alcanza los 48.000 retornos con menos de 1000 salidas. Desde 1993
la ciudadanía española prácticamente no emigra, y desde 1996, los retornos crecen de forma
apreciable, pasando a cerca de 50000 retornos en 2001 (solían ser de 20000).
Respecto a la entrada en España de nacionales de otros países, antes de 1975 la presencia de
personas extranjeras en España era casi residual, en la década de 1975-1985 las personas
residentes con permiso crecen a un ritmo de 8000 al año, y la acumulación de personas
extranjeras en situación ilegal lleva a una primera regularización en 1985. Un elemento
decisivo de cambio es la integración de España en la entonces llamada Comunidad
Económica Europea.

La aceleración del ritmo de entrada.

En el quinquenio de 1986 a 1991 la fuerte expansión económica duplica el ritmo de entrada


de personas inmigrantes, que ya no vienen a España temporalmente, sino que tratan de
aprovechar, primero las oportunidades labores y, después, los servicios que ofrece. La aguda
crisis de los primeros noventa estabiliza el ritmo de entrada hasta 1996. La recuperación del
empleo desde finales de 1995 marca el principio del proceso de llegada masiva. De 1996 a
2001 se registra una entrada que comienza a desbordar de forma más aguda la capacidad de
acogimiento regular de las personas recién llegadas. En la última etapa que se inicia a finales
del año 2000, confluyen dos tipos de factores:
• Un momento álgido en la fase expansiva del ciclo económico de los noventa, cuando
la economía española crea más de 800.000 puestos nuevos cada uno de los años 1999
y 2000.
• Un proceso de regularización y una discusión sobre la reforma de la ley de extranjería,
que en su conjunto provocan un efecto llamada.

En las dos crisis de empleo, agudas y convulsas, por las que paso España una del 1977-1985 y
la otra del 1991-1994, en ambas se ha producido un cambio importante de la estructura de
cualificación de los puestos que ha corrido paralela a la radical elevación del nivel formativo
de las nuevas cohortes de personas españolas. Al esfuerzo laboral, económico y de
productividad de las personas trabajadoras se ha unido la monumental dedicación a los
estudios de la juventud, especialmente en el caso de las mujeres.

A partir de los años ochenta, la implantación del estado de las Autonomías iguala al conjunto
de regiones en términos de acceso a los servicios públicos y a distintas formas de protección
social, lo que hizo cada vez más costosa y más escasa la emigración interregional. Por otro
lado, el baby boom de los años setenta deja de tener efectos y se reduce el tamaño de las
cohortes de jóvenes en edad de trabajar. El doble aumento de la renta y de bienestar social
hizo que cada vez se aceptaran menos los empleos descualificados por una ciudadanía
española cada vez más formada. Todo esto en su conjunto, hizo atraer más inmigrantes ya
que, este vacío ocupacional fue cubierto por las personas inmigrantes.
El crecimiento de la economía desde 1995 ha posibilitado el empleo de estas nuevas personas
residentes, junto con el hecho de que la dinámica de la estructura ocupacional había dado
lugar a un hueco en las ocupaciones de bajo nivel que la ciudadanía española había dejado de
cubrir progresivamente. Las personas inmigrantes han encontrado el vacío y lo han colmado.
Migración exterior
Después de un breve pantallazo histórico, nos proponemos analizar el saldo migratorio de la
última década en España, el auge inmigratorio empieza nuevamente a cambiar, a partir de la
fuerte crisis del 2008. Durante el periodo de crecimiento económico el auge de la inmigración
sufrió aumentos constantes, pero a partir de la crisis empieza un brusco descenso del saldo
migratorio, a pesar de que en el 2008 y 2009 el saldo es aún positivo podemos apreciar la
brusca caída. Se pasa de un saldo migratorio positivo en el 2008 de 361.641 personas a un
saldo positivo en el año 2009 de 12.845 personas. Durante el periodo 2010 hasta 2015 se
registra un saldo es negativo en cada año, con una leve mejoría en el año 2011 con respecto al
2010, pero el periodo 2012 comienza la más brusca caída de los últimos años hasta llegar a la
sorprendente cifra de -251.513 registrado en el 2013, a partir de allí, comienza a
paulatinamente a crecer hasta llegar a volver a tener un saldo positivo en el 2016.

Si observamos los saldos migratorios por sexo, se observa claramente que el saldo de la mujer
en cada periodo analizado es superior al del hombre inclusos el saldo negativo para los
hombres empieza en el año 2009 y va hasta el 2015 en cambio el saldo negativo de la mujer
coincide con los años que mayor saldo negativo existió en la última década en España 2012-
14. No nos debemos confundir, a pesar que los saldos son más positivos para la mujer que
para el varón, hay más extranjeros que extranjeras, pero si continua esta tendencia se van
equiparar. También está claro que en los últimos años las mujeres influyeron más en el saldo
positivo que los hombres, ya sea porque más mujeres inmigran a España o porque menos
emigran de España.

Pero estos números absolutos no nos dice nada de la composición de los grupos que emigran e
inmigran. Existen varias posibilidades, podría ser que España siga recibiendo muchos
extranjeros pero que los nativos españoles emigren aún más. Si ese fuera el caso España
tendría un saldo negativo, pero (si no contáramos el crecimiento natural) en la población
española a pesar de decrecer habría cada vez más, más extranjero. Por eso procederemos a
analizar el saldo migratorio español.
En el siguiente grafico apreciamos como el periodo estudiado el saldo migratorio español es
negativo siempre tanto para hombres como mujeres, aunque él de los hombres es siempre un
poco más acusado que el de las mujeres. Observamos también que en el 2008 empieza a
crecer el saldo negativo hasta llegar a su auge en el 2013, en el 2014 se aprecia una leve
disminución del saldo negativo, para volver aumentar en el 2015 y en el año 2016 empieza a
decrecer el saldo negativo.
Interpretar por qué el saldo migratorio es negativo, hay que hacer alusión al vuelco formativo
producido desde los años 70” hasta la actualidad, donde el ciudadano español está cada vez
más cualificado y decide emigrar a otros países (generalmente de Europa occidental Ej.
Francia, Gran Bretaña) en los cuales tienen más posibilidades en el mercado laboral.
En el siguiente grafico podemos observar la población residente en España y la población
española, vemos que a pesar de tener un saldo migratorio negativo de españoles desde el
periodo 2008-16, la población de españoles crece cada año en vez de decrecer. Esto se puede
entender, por dos motivos, uno a través del saldo vegetativo (y tendríamos que ahondar en la
cantidad de nacimientos y defunciones de los españoles), por otro lado, porque los extranjeros
pueden obtener la nacionalidad. Evidentemente la explicación que encontramos es la
combinación de las dos variables.
También podemos calcular la población de extranjeros según dicha tabla. Al restarle a la
población total la cantidad de españoles. Allí podemos observar que la población extrajera en
número absoluto crece desde 2009 hasta el 2010, cada año. Y desde el 2011 hasta el 2016
cada año la población extranjera empieza a decrecer. El crecimiento se puede dar, por saldo
migratorio positivo, por saldo vegetativo positivo y porque muchos ilegales llegan a la
regulación y la disminución se puede dar porque se nacionalizan, porque mueren más
extranjero en el país de los que nacen, por un saldo migratorio negativo (también hay que
tener en cuenta que estos datos estadísticos pueden sufrir varios sesgos debido a que muchos
se empadronan y al irse no se dan de baja o no se empadronan al llegar).
Al analizar la estructura poblacional de un país, hay que tener en cuentas muchas variantes,
por ejemplo, hemos analizado que en el año 2010 tanto el saldo negativo de extranjeros y de
españoles es negativo, pero a pesar de ello tanto la población española como la extranjera
crecen. ¿Se puede explicar este crecimiento desde una manera simplista e imaginar que dicho
crecimiento se debe a un crecimiento vegetativo tanto de la población española como la
extranjera?
Evidentemente no, existen muchos otros factores que pueden afectar tales, como
nacionalización, no darse de baja en el empadronamiento, regularización de los extranjeros
irregulares etc.
En el siguiente apartado intentaremos analizar un año puntual (el año 2014) y tratar de ser lo
más exhaustivo posible.
Perfil Migratorio de España en 2014

La población residente en España se situó en 46.449.565 habitantes a 1 de enero de 2015, lo


que supuso una reducción de 62.634 personas respecto a comienzos de 2014.

En términos relativos, la población se redujo un 0,13% durante 2014, frente al descenso del
0,46% registrado a lo largo de 2013. Se desacelera así el ritmo de descenso de la población.
El descenso poblacional durante 2014 fue fruto de un saldo vegetativo (nacimientos menos
defunciones) positivo en 32.342 personas y de un saldo migratorio negativo de -94.976
personas (se registraron 305.454 inmigraciones procedentes del extranjero y 400.430
emigraciones con destino al extranjero).

Población por sexo y edad

Por edad, la población descendió en 2014 en el grupo de 20 a 39 años (433.610 personas


menos) y entre los menores de cinco años (63.919 menos). Además, decreció en el grupo de
75 a 79 años, causado por la llegada a dichas edades de generaciones más reducidas nacidas
durante la Guerra Civil.

Población por nacionalidad y lugar de nacimiento


Aunque durante 2014 la población residente en España descendió en 62.643 personas, la
población de nacionalidad española aumentó en 160.071. Este crecimiento se debió, sobre
todo, al proceso de adquisición de nacionalidad española, que afectó a 205.880 personas.

Por su parte, la población extranjera se redujo en 222.705 personas (un 4,76%), hasta situarse
en 4.454.354, debido al efecto combinado de la emigración y de la adquisición de
nacionalidad española. Por nacionalidades, los mayores descensos en términos absolutos se
produjeron en las poblaciones de Ecuador, Marruecos y Colombia.

Migraciones exteriores
El saldo migratorio con el exterior disminuyó hasta situarse en -94.976 personas durante
2014. Esto fue debido a que 305.454 personas procedentes del extranjero establecieron su
residencia en nuestro país, mientras que 400.430 personas abandonaron España con destino al
extranjero.
En términos relativos, entre 2014 y 2013 la inmigración aumentó un 8,79%, mientras que la
emigración experimentó un descenso del 23,48%.
Del total de inmigrantes procedentes del extranjero, 40.968 personas (el 13,41% del total)
tenían nacionalidad española. El resto, 264.486, eran extranjeros.

En cuanto a la emigración, de las 400.430 personas que se marcharon al extranjero, 80.411


(un 20,08 % del total) eran españolas. El resto de los emigrantes, 319.989, eran extranjeros.

Saldo migratorio de españoles


El saldo migratorio de los españoles con el exterior durante 2014 fue de –39.472. La

inmigración de españoles desde el extranjero aumentó un 26,36% respecto al año 2013,


mientras que la población española que emigró a otros países aumentó un 9,7%.

También apreciamos que de los 80.441 españoles que emigraron 51.257 habían nacido en
España y de los 40.968 españoles que inmigraron menos de la mitad eran nacidos en España
19.394.

Saldo migratorio de extranjeros


Durante el año 2014 el saldo migratorio de los extranjeros fue de –55.504 personas.
La población extranjera que inmigró desde otros países aumentó un 6,5% respecto al año
2013, mientras que la emigración extranjera hacia otros países descendió un 30,28%.
Conclusión
En la primera parte hicimos un análisis general, para darnos un pantallazo general del perfil
migratorio de España. En el cual se puede observar que a partir del 2008 debido a la crisis
España deja de ser ese paraíso en el cual los inmigrantes optaban como uno de sus sitios
preferentes para establecer su residencia y comienza a descender abruptamente el salto
migratorio hasta llegar a tener saldo negativo algo realmente llamativo en las últimas décadas
de la historia española. También en el primer análisis general podemos notar que la población
de españoles siempre tuvo saldo migratorio negativo, esto se puede entender por la sobre
cualificación (el vuelco informativo) que tienen los ciudadanos españoles y deciden inmigrar
a un país en el cual tenga un mercado de trabajos más acorde según sus cualificaciones.
También al estudiar la población española vemos que a pesar de tener salgo migratorio
negativo, la población española crece constantemente (esto puede ser debido a un saldo
vegetativo positivo, a las nacionalizaciones de los extranjeros o a la combinación de los dos
factores) lo que nos lleva a que para entender el perfil de la población española hay que tener
en cuentas otras variables. Por una cuestión de tiempo, hemos decidido analizar un solo año
de forma exhaustiva, en la medida que nuestra capacidad como estudiantes nos lo permita.

El periodo analizado fue año 2014, para eso nos servimos de los datos de la INE entre los
periodos 1 de enero de 2014 y 1 de enero de 2015. Las conclusiones más sobresalientes que
hemos llegado son

• La población residente en España disminuyó en 62.634 personas durante 2014 y se


situó en 46.449.565 habitantes a 1 de enero de 2015.
• El número de españoles aumentó en 160.071 personas y el de extranjeros disminuyó
en 222.705. En estos resultados influye el proceso de adquisición de nacionalidad
española que afectó a 205.880 residentes en 2014.
• Durante 2014 España registró un saldo migratorio negativo de 94.976 personas
(españoles y extranjeros), un 62,24% menor que en 2013. La inmigración aumentó un
8,79% y la emigración descendió un 23,48% respecto al año anterior.
• En el caso de los españoles, el saldo migratorio fue de –39.472 personas en 2014, un
3,51% menor que el año anterior.
• En 2014 emigraron 80.441 españoles, de los cuales 51.267 eran nacidos en España.
• La inmigración de españoles fue de 40.968, de los cuales 19.394 eran nacidos en
España.
• En el caso de los extranjeros, el saldo migratorio fue de –55.504 personas en 2014, un
73,65% menor que el año anterior. Emigraron 319.989 personas e inmigraron 264.485
Bibliografía
➢ “Tres décadas de cambio social en España” Juan Jesús González y Miguel Requena.
➢ Instituto Nacional de Estadística www.ine.es