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Efectos negativos del consumismo como cosmovisión

“La felicidad sólo puede sentirla el alma, no la

razón ni el vientre, ni la cabeza, ni la bolsa.”

Hermann Hesse

El consumismo impetuoso es exclusivo de la sociedad contemporánea, antes; al


menos en México, el consumo era ligero y primordialmente para cumplir las
necesidades básicas del individuo. Con el paso del tiempo, el desarrollo de los
medios de comunicación, ha manipulado al individuo para que sea un clon y sienta
necesario lo que el otro tiene.

La publicidad y los medios de comunicación juegan un papel importante porque


ellos muestran supuestas tendencias de sujetos “interesantes” o simplemente
prometen de un producto algo exagerado.

¿Y por qué las personas consumen de manera desmesurada? Es una pregunta


que debería ser natural, puesto que se vuelve un hábito comprar productos
innecesarios sin conciencia ni voluntad. Es muy común que el placer que busca el
individuo esté en el deseo y no en el cumplimiento del mismo, (cuando alguien
busca algo material, frecuentemente hay una decepción o simplemente
neutralidad al obtenerla). El alma es más demandante, éste busca algo inmaterial
y dotado de belleza. Al consumir de manera mecánica, solo se crea en el individuo
un efímero placer que terminara por ser frustrado por un deseo nuevo y
aparentemente mayor.

Los efectos negativos que el consumismo causa en el individuo no son mínimos,


obviamente para consumir se necesita dinero y para conseguir dinero, es
necesario trabajar, el hombre en el afán de cumplir sus deseos materiales,
rechaza aquellas disciplinas que no aseguren un futuro adinerado. Por ello las
humanidades o ciencias del espíritu son vistas por gran parte de la sociedad como
inútiles, son menospreciadas y desvalorizadas por su aparente carencia de
productividad aunque estas sean las especializaciones que no descuidan lo
inmaterial; el arte, la belleza, la ética, etc. y por descuidar estos importantes
elementos el ser busca bienes materiales, olvidándose de sus gustos y
vocaciones. Olvidarse de lo que apasiona al hombre es despedirse
completamente del alma. Facundo Cabral lo dice de una manera asombrosa:
“Quien no ame su trabajo, aunque trabaje todo el día es un desocupado”.
El ex presidente uruguayo José Alberto Mujica Cordano es uno de tantos
intelectuales preocupados por los efectos negativos que el consumismo ha creado
en el individuo. Aquí una maravillosa frase que hizo para Jordi Évole en una
entrevista realizada para la sexta, en la que habla de lo valioso del tiempo y la
poca importancia de lo material para la llamada felicidad:

"Cuando compras algo, el instrumento es la plata con la que estás comprando;


pero en realidad estás comprando con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar
para tener esa plata. Quiere decir que cuando gastas, en el fondo lo que estás
gastando es tiempo de vida que se te fue".

En esto, evidentemente coincido con el uruguayo, tiene más valor el tiempo que
cualquier objeto material y de eso no me cabe ninguna duda.

Mujica afirma que el consumo es importante para que la economía del país sea
favorable, pero este se enemista a un híper consumo; a vivir para consumir y
asumir que es el sentido de la vida.

No es casualidad que intelectuales y artistas se expresen en contra de este


problema, aquí algunas citas que me parecen interesantes:

 “El que no está contento con lo que tiene, tampoco estará contento con lo
que anhela”
Berthold Auerbach
 “Escapa de los que compran cosas que no necesitan, con dinero que no
tienen, para agradar a personas que no valen la pena”
Facundo Cabral
 “Yo no leo los anuncios porque me pasaría toda la vida deseando cosas”
Franz Kafka
 “La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la
valorización del mundo de las cosas”
Karl Marx
 “Un objeto en posesión rara vez conserva el mismo encanto que cuando
era deseado”
Plinio el viejo
 “Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o alegre”
Regina Brett
 Buscamos felicidad en los bienes externos, en las riquezas, el consumismo
es la forma actual del súmmum bonum (el bien máximo). Pero la figura del
”consumidor satisfecho” es ilusoria; el consumidor nunca está satisfecho, es
insaciable y, por lo tanto, no es feliz.
José Luis López Aranguren
 Caminamos de la mano por el supermercado entre las filas de cereales y
detergentes; Avanzamos de estante en estante hasta llegar a los frascos de
conserva. Examinamos el nuevo producto anunciado por la televisión y de
pronto nos miramos a los ojos y nos sumimos uno en el otro, y nos
consumimos
Oscar Arturo Hahn Garces

Todas estas citas exponen de manera clara la segregación que tiene el alma con
el materialismo y el consumismo. Estos personajes al estar cerca de una vida
donde aflora el espíritu se alejan naturalmente del problema del consumo
superfluo, tienen una cosmovisión diferente donde el arte o la ciencia son en gran
parte el sentido de la vida.

Apartándonos a la más grande consecuencia del consumismo: la inseguridad y la


violencia. En México ésta problemática es producida a causa de (entre otros
factores) la ambición de las personas que al no tener recursos o simplemente
querer más, hacen lo que sea necesario para conseguir el dinero que
posteriormente se convertirá en bienes materiales, el narcotráfico, por ejemplo. Un
narcotraficante tiene un “mundillo” tan simple y a la vez tan complejo, simple,
evidentemente por sus aspiraciones únicas de bienes materiales y carencia de
espíritu y complejos, por lo que es capaz de hacer en afán de conseguir lo que
quiere. Éste está cegado por la ambición y se encuentra estéril de conciencia y
voluntad.

Otro gran problema recae en los jóvenes y niños, que desistan de sus estudios y
por consecuencia se vuelvan ignorantes y manipulables, esto pasa con
frecuencia. Cuando un niño de bajos recursos ve que puede conseguir un trabajo
y así obtener dinero y con ello un teléfono, una televisión u otra cosa, prefiere
trabajar o robar, olvidándose de su infancia y obligado a convertirse en un adulto
antes de cumplir quince años, ya no busca la belleza ni los verdaderos placeres
que constituyen la vida. Están cegados por placeres efímeros e incluso sufren
más para conseguirlos de lo que gozan al obtenerlo.

Son pocas las consecuencias mencionadas y los matices que pueden repercutir
en el infante, adolescente y adulto, y por ello es necesario darse cuenta de la
manipulación publicitaria, todos esos comerciales que salen en televisión tienen el
fin de atrapar al espectador de alguna manera, sus eslóganes, sus imágenes, etc.
Todo recae en el inconsciente del consumidor que estéril de criterio ve con
naturalidad el consumir y consumir sin ningún tipo de conciencia.
El arte como refugio

La música ha sido una de las cosas que se han comercializado, y con ello, la
manipulación ha tomado fuerzas, pues las letras de las canciones y ritmos
pegajosos llevan al individuo a un tipo de inconciencia haciendo que la música
tenga otra función, ya no se hace por la belleza, sino por el dinero que ella
produzca, esto hace que las personas no tengan un criterio sobre el verdadero
arte y por consecuente que les resulte tediosa o aburrida la música culta y/o
clásica.

Considero que el arte es un gran enemigo del consumismo puesto que ambas son
dos cosmovisiones igual de atrapantes, con la diferencia de que el arte es
alimento del alma y el consumismo es un veneno del mismo.

Y ¿Por qué el arte es alimento del alma?, sencillamente porque dentro de las
características generales del arte, se encuentra la creación desinteresada y la
espontaneidad con la que el artista crea, es decir el arte es una necesidad
humana algo que no conoce limitaciones, a diferencia del consumismo que es una
necesidad manipulada.

La sociedad experimenta una etapa en la que el arte se ha manifestado poco


demandada, por cosas que he manifestado a lo largo de estas páginas,