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INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL

SECRETARÍA DE INVESTIGACIÓN Y POSGRADO


DIRECCIÓN DE POSGRADO
ESCUELA SUPERIOR DE INGENIERÍA Y ARQUITECTURA U.Z.

MODELADO DEL HUNDIMIENTO DE LA ZONA


LACUSTRE DEL VALLE DE MÉXICO.
ASPECTOS ESTRATIGRÁFICOS Y PIEZOMÉTRICOS

TESIS PARA OBTENER EL GRADO DE:


Maestro en Ciencias con especialidad
en Mecánica de Suelos

PRESENTA:
Diego Pérez Centeno

DIRECTORES:
Dr. Gabriel Auvinet Guichard
M. en C. Moisés Juárez Camarena

México, D.F. Junio de 2009


DEDICATORIAS

En un municipio al norte del estado de Veracruz, en mí querido Martínez de la Torre, dónde


viví por más de quince años, muchos sueños e ilusiones viajaron conmigo a una ciudad doscientas
veces más grande en población. El Distrito Federal me acogió de maravilla al presentarme grandes
seres humanos. Además, me encontré con instituciones educativas que marcan su prestigio en
realidades. Por esto, y muchas cosas más, sólo me resta decir…

Familia Pérez Centeno, ¡Gracias! por ser


miembro de esta maravillosa familia, la cual
me enseñó a tener un carácter desafiante y
jamás sometido para lograr todos mis
Instituto Politécnico Nacional, ¡Gracias! por
objetivos.
abrir tus puertas, me viste nacer como
Ingeniero Civil y ahora como M. en C. en
Mecánica de Suelos, espero y nunca fallar a
M. en C. Abimael Cruz, ¡Gracias! por otorgar
tu esencia La técnica al servicio de la patria.
su apoyo y recomendación cuando más lo
necesité. Y sobre todo, por creer en mi
persona.
M. en C. Moisés Juárez, ¡Gracias! por dirigir
este proyecto de investigación por parte del
IPN. Además, por dar la oportunidad de
hacer este proyecto dentro del II-UNAM.
Dr. Gabriel Auvinet, ¡Gracias! por dirigir este
proyecto de investigación por parte del
II-UNAM. Además, por sus comentarios
objetivos que llevaron a todo este desarrollo
M. I. Edgar Méndez, ¡Gracias! por la
y por dar la oportunidad de hacer esta
información proporcionada para la
investigación en el Laboratorio de
elaboración de este proyecto de
Geoinformática del II-UNAM.
investigación.
Dedicatorias

Daniel, Georgina y Oscar, ¡Gracias! por su


amistad y compartir momentos agradables
cuando todo parecía tedioso dentro y fuera
del II-UNAM.
Antonio, Emmanuel y Martha, ¡Gracias! por
ser grandes amigos durante la maestría y
por los momentos inolvidables de
convivencia para liberar el estrés dentro y
fuera del IPN-ESIA Zacatenco.
Ing. Rocío García, ¡Gracias! por brindar su
amistad y confianza profesional. Usted es un
gran ejemplo a seguir por su determinación
ante las situaciones de la vida.
Dr. Celestino Valle, ¡Gracias! por brindar su
confianza y respaldo dentro del IPN-ESIA
Zacatenco. Además, por sus comentarios
ingenieriles muy precisos y objetivos durante
mi estancia como estudiante.
M. en C. Pino Durán, ¡Gracias! por el apoyo
incondicional para superar las adversidades
finales.

¡Gracias! A todas aquellas personas que por algún motivo estuvieron de forma directa e
indirecta en el desarrollo de la tesis, porque la ausencia de una, la historia de este proyecto
de investigación pudo cambiar.

IV
RESUMEN

El subsuelo lacustre del valle de México presenta características particulares: alta


compresibilidad y baja resistencia. Como consecuencia de la alta compresibilidad, en el Valle de
México se manifiesta el fenómeno conocido como hundimiento regional o subsidencia. Este
fenómeno causa daños en las estructuras existentes. En este trabajo se realiza un modelado del
hundimiento regional de la zona lacustre del valle de México con base en información topográfica,
estratigráfica y piezométrica. La información topográfica consiste en mediciones de bancos de
nivel realizadas por el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM). La información
estratigráfica consiste principalmente en el espesor de los estratos compresibles determinados a
partir de sondeos geotécnicos realizados dentro del valle por diferentes empresas, dependencias
gubernamentales e instituciones. Las mediciones piezométricas se obtuvieron de los boletines de
Mecánica de Suelos elaborados por dependencias gubernamentales. A partir de las mediciones
topográficas se elaboran mapas de contornos de hundimiento y velocidad de hundimiento para
varios periodos.

El espesor compresible (acuitardo) y el abatimiento de presión del agua en el subsuelo son


datos básicos para modelar el hundimiento. En este trabajo, se emplea un modelo teórico sencillo
que requiere del conocimiento del espesor del estrato compresible y del abatimiento de presión,
así como de algunas propiedades del subsuelo. Finalmente, con base en la interpretación de la
información disponible y en los resultados obtenidos con el modelo propuesto se elaboran algunas
conclusiones y comentarios generales.
Resumen

ABSTRACT

The lacustrine subsoil of the valley of Mexico presents particular characteristics, since it are
the high compressibility and low resistance. As consequence of the high compressibility, in the
valley of Mexico manifest the phenomenon known as regional collapse or subsidence, which
causes damages in the existing structures. In this work, there is realized the shaped one of the
regional collapse of the lacustrine zone of the valley of Mexico with base in topographic information,
stratigraphic and piezometreical. The topographic information consists of measurements of level
banks realized by the Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM). The information
stratigraphic consists principally of the thickness of the compressible strata determined from polls
geotechnical realized inside the valley for different companies, government agencies and
institutions. The piezometreical measurements were obtained of the bulletins of Mechanics of Soils
elaborated by government agencies. From the topographic measurements there are elaborated
contour maps of collapse and speed of collapse for several periods.

The knowledge of the compressible thickness (aquitard) and the discouragement of pressure of the
water in the subsoil are key data to shape the collapse. In this work, there uses a theoretical simple
model who needs of the knowledge of the thickness of the compressible stratum and of the
discouragement of pressure, as well as of some properties of the subsoil. Finally, with base in the
interpretation of the available information and in the results obtained with the proposed model some
conclusions and general commentaries are elaborated.

VI
MODELADO DEL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE
DEL VALLE DE MÉXICO.
ASPECTOS ESTRATIGRÁFICOS Y PIEZOMÉTRICOS

ÍNDICE

DEDICATORIAS III
RESUMEN V
ABSTRACT VI
RELACIÓN DE FIGURAS IX
RELACIÓN DE TABLAS XIII
NOMENCLATURA XV

1. INTRODUCCIÓN 1
1.1 Antecedentes 1
1.2 Objetivo 3
1.3 Hipótesis 3
1.4 Alcances 3
1.5 Metodología 4

2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO 5


2.1 Ubicación Geográfica 5
2.2 Topografía 7
2.3 Geología 9
2.4 Hidrografía 11
2.5 Información geotécnica 13
2.5.1 Configuración estratigráfica 13
2.5.2 Zonificación geotécnica 14

3. HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE 17


3.1 Origen y evolución 17
3.1.1 Bancos de nivel 19
3.1.2 Magnitud de hundimiento 23
3.1.3 Velocidad de hundimiento 28
3.2 Efectos producidos 40
3.2.1 Daños a las estructuras civiles 41
Índice

3.2.2 Agrietamiento 42
3.2.3 Inundaciones 44

4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA 47
4.1 Modelo estratigráfico del subsuelo 47
4.2 Análisis geoestadístico de la configuración del acuitardo 48
4.3 Relación entre espesor y hundimiento 56

5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA 59
5.1 Introducción 59
5.2 Procesamiento de datos piezométricos 61
5.3 Abatimientos de presión 71
5.3.1 Dentro del acuitardo 74
5.3.2 Debajo del acuitardo (dentro del acuífero) 76
5.3.3 Abatimiento de presión en el valle de México 78
5.4 Zonas libre y semiconfinada 81

6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO 83


6.1 Teoría de la consolidación 83
6.2 Parámetros típicos del subsuelo de la zona en estudio 90
6.3 Evaluación del hundimiento 91
6.3.1 Asentamientos previsibles a largo plazo 91
6.3.2 Evolución del hundimiento 94
6.3.3.Velocidades previsibles en el tiempo 98
6.4 Limitaciones y perspectivas para modelar el hundimiento 100

7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 103

8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 105

ANEXO A. CONCEPTOS BÁSICOS DE LA GEOESTADÍSTICA 109


ANEXO B. ALGORITMO DE PROGRAMAS 113
B.1 Piezometría.M 113
B.2 Mod1_Hund_Reg.M 127
ANEXO C. RESULTADOS DEL PROGRAMA PIEZOMETRIA.M 129

VIII
RELACIÓN DE FIGURAS

2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO 5


2.1 Localización de la cuenca de México (adaptado de SEFI, 1984) 5
2.2 Área de estudio, zona lacustre del valle de México (Laboratorio de Geinformática, 2004) 6
2.3 Topografía del valle de México a inicios del siglo XXI (INEGI, 2002) 7
2.4 Modelo Digital de Relieve Sombreado, MDRS (Laboratorio de Geoinformática, 2004) 8
2.5 Evolución geológica de la cuenca de México (DDF, 1975) 9
2.6 Plano geológico del valle de México (Mooser, 1996) 10
2.7 Geología y morfología de la cuenca de México (Mooser, 2000 en TGC 2005) 11
2.8 Hidrología del valle de México (adaptado de CONAGUA, 2007) 12
2.9 Desagüe del valle de México (www.archivohistóricodelagua.info/mx/, 2008) 12
2.10 Evolución de los lagos del valle de México (Shiell, E., 1975) 13
2.11 Secuencia estratigráfica debajo de la ciudad de México (Mooser, 2000 en TGC 2005) 14
2.12 Zonificación geotécnica de la ciudad de México (GDF, 2004b) 15

3. HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE 17


3.1 Explotación del manto acuífero por medio de pozos de bombeo 18
3.2 Hundimientos en varios sitios de la ciudad de México (Laboratorio de Geoinformática) 18
3.3 Hundimiento regional acumulado (m), 1891-1994 (Lesser, J. y Cortés, M., 1996) 19
3.4 Ubicación de los bancos de nivel, 1983-2005 (SACM, 2006) 20
3.5 Carta hidrográfica del valle de México, 1862 (Díaz, F., 1862) 21
3.6 Sección de la carta hidrográfica del valle de México (Díaz, F., 1862) 22
3.7 Curvas de nivel del fondo de los lagos. Adaptado de la Carta hidrográfica del valle de México
de 1862 (Laboratorio de Geoinformática) 22
3.8 Dos mallas de puntos 23
3.9 Hundimiento regional acumulado (m), 1862-2005 (Dos áreas de estudio, Laboratorio de
Geoinformática, 2008) 25
3.10 Malla de puntos 26
3.11 Hundimiento regional acumulado (m), 1862-2005 (Laboratorio de Geoinformática, 2008) 27
3.12 Hundimiento regional acumulado (m) 3D, 1862-2005 (Laboratorio de Geoinformática, 2008) 28
Relación de Figuras

3.13 Superficie de regresión lineal de la velocidad de hundimiento 31


3.14 Correlogramas direccionales experimentales, campo aleatorio con tendencia 32
3.15 Correlograma direccionales experimentales, campo aleatorio sin tendencia. 33
3.16 Elipse de anisotropía de la velocidad de hundimiento regional 34
3.17 Ajuste exponencial de los correlogramas, 1983-1992 35
3.18 Ajuste exponencial de los correlogramas, 1992-2000 35
3.19 Ajuste exponencial de los correlogramas, 2000-2005 36
3.5 Parámetros para las estimaciones 1983-1992, 1992-2000 y 2000-2005 37
3.20 Velocidad de hundimiento (cm/año), 1983-1992 (Laboratorio de Geoinformática, 2008) 38
3.21 Velocidad de hundimiento (cm/año), 1992-2000 (Laboratorio de Geoinformática, 2008) 39
3.22 Velocidad de hundimiento (cm/año), 2000-2005 (Laboratorio de Geoinformática, 2008) 40
3.25 Zonas de transición abrupta (Gutiérrez, C., et al., 1991) 42
3.26 Mecanismo de fracturación a la orilla del lago 43
3.27 Mecanismo de fracturación sobre una estructura sepultada 43
3.28 Zona federal de Texcoco (Laboratorio de Geoinformática, 2002) 43
3.29 Cerro del Peñón (Laboratorio de Geoinformática, 2007) 43
3.30 Delegación Azcapotzalco (Laboratorio de Geoinformática, 2002) 43
3.31 Delegación Iztapalapa (Laboratorio de Geoinformática, 2007) 43
3.32 Cambio de pendiente del gran canal (CONAGUA, 2007) 44
3.33 Emisor Poniente (CONAGUA, 2007) 45
3.34 Emisor Central (CONAGUA, 2007) 45
3.35 Las redes de drenaje en el valle de México (CONAGUA, 2007) 45
3.36 Sistema principal de drenaje del valle de México (CONAGUA, 2007) 46
3.37 Municipio de Ecatepec, Estado de México (Fotografías: Mario Antonio Núñez) 46

4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA 47
4.1 Distribución estratigráfica conceptualizada 47
4.2 Distribución de datos de la profundidad de los depósitos profundos 48
4.3 Superficie de regresión lineal de la profundidad del acuitardo 50
4.4 Correlograma direccionales experimentales, campo aleatorio con tendencia 50
4.5 Correlograma direccionales experimentales, campo aleatorio sin tendencia 51
4.6 Elipse de anisotropía, espesor del acuitardo 52
4.7 Ajuste exponencial de los correlogramas para la estimación del acuitardo 53
4.8 Espesor del acuitardo (m), (Laboratorio de Geoinformática, 2008) 54
4.9 Espesor del acuitardo (m) 3D, (Laboratorio de Geoinformática, 2008) 55
4.10 Correlación del espesor del acuitardo con el hundimiento, periodo 1862-2005 56
4.11 Relación del espesor del acuitardo con el hundimiento 1983-2005 57
X
Relación de Figuras

4.12 Porcentaje del acuitardo comprimido 58

5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA 59
5.1 Perforación de un pozo para la instalación de piezómetros 59
5.2 Colocación de un piezómetro dentro del pozo 59
5.3 Filtros para piezómetros 60
5.4 Sellado de un pozo con bolsas de bentonita, para aislar un piezómetro de otro 60
5.5 Sonda eléctrica usada para las lecturas piezométricas 60
5.6 Sondeo de un tubo piezométrico 60
5.7 Esquema de una instalación piezométrica 61
5.8 Estaciones piezométricas en el valle de México (Boletines de Mecánica de Suelos) 62
5.9 Gráfica de la evolución de la profundidad del nivel piezométrico (SEMARNAP, CNA,
GRAVAMEX, 1998) 63
5.10 Metodología implementada en esta tesis para procesar la información piezométrica 64
5.11 Esquema de la base de datos de las lecturas de la profundidad del nivel piezométrico 65
5.12 Representación de la presión hidrostática 66
5.13 Representación esquemática de las lecturas de la evolución piezométrica 67
5.14 Esquema de la distribución de presiones a partir de las diferencias de profundidades 68
5.15 Gráfica de distribución de presiones (Estación P-332), formato PDF 70
5.16 Base de datos generada por Piezometría.M 71
5.17 Grupos de abatimientos de presión 74
5.18 Abatimientos de presión dentro del acuitardo, kPa 74
5.19 Abatimientos de presión dentro del acuitardo, % 75
5.20 Distribución del porcentaje de abatimiento en el valle de México dentro del acuitardo 75
5.21 Abatimientos de presión debajo del acuitardo, kPa 76
5.22 Abatimientos de presión debajo del acuitardo, % 77
5.23 Distribución del porcentaje de abatimiento en el valle de México dentro del acuífero 77
5.24 Distribución del porcentaje de abatimiento en la superficie lacustre del valle de México 78
5.25 Relación entre abatimiento de presión y espesor del acuitardo, 1995-1998 79
5.26 Relación del abatimiento de presión y el hundimiento hasta 2005, 1995-1998 80
5.27 Relación entre abatimiento de presión y espesor del acuitardo, 1970-1974 80
5.28 Relación del abatimiento de presión y el hundimiento hasta 2005, 1970-1974 80
5.29 Tipos y/o clasificación de acuíferos (Lesser y Asociados, 2003) 81
5.30 Comparativa del acuífero libre y semiconfinado contra porcentajes de abatimiento 82

6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO 83


6.1 Parámetros de compresibilidad del suelo 84
XI
Relación de Figuras

6.2 Condiciones de frontera 85


6.3 Curvas isócronas, estrato con drenaje doble 86
6.4 Curvas de consolidación teórica 86
6.5 Distribución de presión 87
6.6 Hundimiento esperado para un ∆p= Hγw 91
6.7 Hundimiento esperado a partir de las ecuaciones 5.18 a 5.20 de abatimiento 92
6.8 Hundimiento esperado a partir del incremento de magnitud de av 93
6.9 Hundimiento esperado a partir de contenido de agua inicial y el límite de contracción 93
6.10 Evolución del hundimiento (m), Cv=7x10-8m2/s 94
6.11 Evolución del hundimiento (m), Cv=1.04x10-7m2/s 95
-8 2
6.12 Evolución del hundimiento (m), Cv=3.50x10 m /s 95
-7 2 -8
6.13 Evolución del hundimiento (m), Cv=8.75x10 m /s y k=2.50x10 m/s 96
6.14 Evolución del hundimiento (m), Cv=1.75x10-6m2/s y k=5.00x10-8m/s 97
6.15 Evolución del hundimiento (m), incremento lineal del Δp 97
6.16 Evolución de la velocidad (cm/año), Cv=8.75x10-7m2/s y k=2.50x10-8m/s 98
-6 2 -8
6.17 Evolución de la velocidad (cm/año), Cv=1.75x10 m /s y k=5.00x10 m/s 99
6.18 Evolución de la velocidad (cm/año), incremento lineal del ∆p 99
6.19 Evolución de la velocidad de hundimiento en el tiempo para diferentes espesores de
acuitardo 100
6.20 Relación entre la magnitud de hundimiento y el abatimiento de presión 101
6.21 Relación entre la velocidad de hundimiento y el abatimiento de presión 102

XII
RELACIÓN DE TABLAS

3. HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE 17


3.1 Nomenclatura general de la información de la red de cotas de los bancos de nivel 28
3.2 Descripción estadística de la velocidad de hundimiento para los periodos: 1983-1992,
1992-2000 y 2000-2005 30
3.3 Análisis de tendencia del campo aleatorio 30
3.4 Distancias de influencias 34

4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA 47
4.1 Descripción estadística para la estimación del acuitardo 49
4.2 Coeficientes de regresión lineal de la profundidad del acuitardo 49
4.3 Distancias de influencias para la estimación del acuitardo 51
4.4 Parámetros de la estimación para el espesor del acuitardo 53

5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA 59
5.1 Abatimientos de presión en el valle de México (Marsal, R. y Mazari, M., 1959) 72
5.2 Abatimientos de presión en el valle de México, obtenido por Piezometría.M 73

6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO 83


6.1 Parámetros del subsuelo del valle de México 90
6.2 Valor del coeficiente de consolidación y de compresibilidad 90
Relación de Tablas

XIV
NOMENCLATURA

av Coeficiente de compresibilidad
Cv Coeficiente de consolidación
e Relación de vacíos
E Módulo odométrico
h Altura
H Espesor de un estrato
k Coeficiente de permeabilidad
mv Coeficiente de compresibilidad de volumen
T Factor tiempo
t Tiempo
U Grado de consolidación
u Exceso de presión hidrostática
z Coordenada vertical del elemento suelo

∆e Incremento de la relación de vacíos


∆H Asentamiento y/o Hundimiento Regional
∆p Incremento de presión
∆σ Incremento del esfuerzo efectivo
γw Peso volumétrico del agua

V(X) Variable geotécnica de interés de tipo físico, mecánico o geométrico


pv(X1, X2) Función de autocovarianza
2γ(h) Función de variograma
X1, X2 Puntos de las propiedades intrínsecas.
µv Valor esperado
L Longitud del sondeo
Cv(λu) Función de estimación de la autocovarianza
u Vector unitario en la dirección de la autocovarianza
δ Distancia de autocorrelación
Nomenclatura

XVI
Capítulo 1

INTRODUCCIÓN

1.1 ANTECEDENTES
El valle de México se caracterizó por la presencia de antiguos lagos durante la época
diluvial hasta el siglo XIX. La presencia de los lagos originó la acumulación de un sedimento
arcilloso que cubre la parte plana de la zona metropolitana. Este sedimento se caracteriza por ser
muy compresible y de baja resistencia. El espesor de este sedimento tiene una gran incertidumbre.

El hundimiento regional fue descubierto de forma casual. Este surgió por la polémica del
hundimiento en las compuertas de San Lázaro, en la desembocadura de los colectores de la
ciudad de México y la desembocadura del Gran Canal del Desagüe. Roberto Gayol demostró la
existencia del hundimiento regional, ante la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México, en
el año de 1925. Él presentó como evidencia dos nivelaciones del banco del monumento
hipsográfico (plaza del Seminario) dedicado a Enrico Martínez en los años de 1887 y 1924. Gayol
atribuyó tal hundimiento al efecto de las obras del desagüe recientemente construidas (Figueroa,
G., 1973). En 1947, Nabor Carrillo explicó la causa del hundimiento de la ciudad de México,
mencionando que se debía a la extracción de agua del subsuelo.

En los años 50’s, en el centro de la ciudad de México redujeron la explotación de agua


subterránea. Por otra parte, en la zona sur y oriente de la ciudad incrementaron la extracción del
agua, provocando subsidencia del terreno en estas zonas. El primer proyecto de investigación
referente al tema fue elaborado por el Instituto Nacional de la Investigación Científica “Estudios
relativos al comportamiento del subsuelo del valle de México. Datos sobre el hundimiento de la
ciudad – Propiedades mecánicas de las arcillas – Observaciones piezométricas” (INIC, 1952). En
1953, se presenta el trabajo “Hundimiento de la ciudad de México, un problema de presiones y no
de volúmenes” (Sainz, I., 1953).

Algunos modelos matemáticos se han propuesto para simular el hundimiento regional por
consolidación. En 1959, se presenta el trabajo “El subsuelo de la ciudad de México” (Marsal, R. y
Mazari, M., 1959) donde se proponen modelos para simular la subsidencia de uno o dos estratos
Capítulo 1. INTRODUCCIÓN

de arcilla. En 1974, se presenta otro trabajo “Análisis de asentamientos para la construcción de los
lagos del plan Texcoco” (Herrera, I., et al., 1974) en el que se propone un modelo que utiliza los
datos de pozos de bombeo. En 1979, se presenta el trabajo “Modelo de predicción del hundimiento
del subsuelo del valle de México” (Cruickshank, C., et al., 1979).

En los años 90’s, múltiples trabajos fueron desarrollados para evaluar la subsidencia del
valle de México. En 1996, se presenta el trabajo “La consolidación total unidimensional de los
suelos saturados y su aplicación a los hundimientos ocasionados por bombeo” (Figueroa, G.,
1996). En 1993, se publica “Efectos de la extracción de agua en la zona lacustre del valle de
México” (Marsal, M., et al., 1993). En 1996, otro trabajo es presentado “Hundimiento del terreno,
una consecuencia de la sobre-explotación de acuíferos” (Lesser, J., y Cortés, M., 1996). También
debe mencionarse el trabajo “Acuíferos profundos en el valle de México: Estudio de prefactibilidad
técnica para su explotación” (Torres, V., 1996).

En época reciente, otros modelos matemáticos han sido propuestos para estimar el
hundimiento regional. En 2001, se presentó el trabajo titulado “Metodología para determinar la
influencia de la extracción de agua subterránea en la infraestructura del transporte” (Álvarez, A., et
al., 2001). En 2002, se presenta el trabajo “Evolución de las propiedades y la respuesta sísmica de
las arcillas del ex lago de Texcoco por el hundimiento regional” (Cerrud, Y., 2002). En 2003, un
trabajo con datos piezométricos es elaborado “Sinopsis de la piezometría del valle de México,
2003. Estudio de medición de red de los pozos piloto de la parte sur de la cuenca del valle de
México, medición de parámetros y análisis de la evolución 2003” (Lesser., J., 2003). En 2004, se
realiza otro trabajo “Modelo elastoviscoplástico (EVP) para el estudio de la consolidación
unidimensional de los suelos” (Ossa, A., 2004). En 2005, son presentados los trabajos “Evolución
piezométrica del acuífero de la ciudad de México” (Lesser, J., y González, D., 2005) y “Los suelos
lacustres de la Ciudad de México” (Díaz, J., 2005). En 2006, se concluye el trabajo “Mecanismo de
fracturamiento de depósitos arcillosos en zonas urbanas. Caso de deformación diferencial en
Chalco, Estado de México” (Carreón, D., et al., 2006). En 2007, también deben mencionarse los
trabajos “Modelo para determinar el hundimiento del centro histórico de la Ciudad de México”
(Pardo, S., 2007) y “Contribution à la modélisation du phénomène de subsidence de la vallée de
Mexico” (Aubert, C., 2007).

Por otro lado, la zona metropolitana del valle de México es una de las áreas más pobladas
del mundo con un estimado de 20 millones de habitantes, donde se consume 60m3/s de agua
potable, de los cuales 40m3/s son extraídos del acuífero. La extracción de agua del manto acuífero
causa un abatimiento de presión. Este abatimiento produce el hundimiento del terreno por la
consolidación de las arcillas superficiales o acuitardo. Los efectos del hundimiento regional
2
Capítulo 1. INTRODUCCIÓN

producen un comportamiento inadecuado de las construcciones. Las obras de infraestructura no


son exentas de sufrir afectaciones, por ejemplo, el drenaje de la ciudad de México.

La ciudad de México no es la única que presenta el fenómeno del hundimiento regional,


también los presenta: Querétaro, Salamanca, Aguascalientes y otras ciudades del altiplano
mexicano, donde también han explotado sus mantos acuíferos.

La ciudad de México se hundió a una velocidad media de 30cm/año en el periodo de 1940


a 1960. Entonces, una veda de pozos fue establecida para reducir los asentamientos.
Actualmente, algunos sitios del valle de México (principalmente al oriente) presentan una velocidad
de hundimiento similar o mayor, y aún continúa el bombeo de pozos muy intenso, varios de ellos
clandestinos.

1.2 OBJETIVO
Esta tesis tiene como objetivo aportar elementos estratigráficos y piezométricos para el
modelado del hundimiento regional en la zona lacustre del valle de México. Se evalúa el espesor
del acuitardo constituido por arcillas compresibles con base en sondeos geotécnicos y se
determina los abatimientos de presión dentro y debajo del acuitardo a partir de las mediciones
piezométricas existentes. Recurriendo a un modelo simplificado de consolidación y a correlaciones
estadísticas se evalúa la influencia de la magnitud del espesor del acuitardo y del abatimiento
sobre el hundimiento regional.

1.3 HIPÓTESIS
Para que en un futuro se pueda estimar con mayor precisión el hundimiento regional es
necesario contar con datos precisos sobre la estratigrafía y la evolución de presión de agua en el
subsuelo a lo largo del tiempo.

1.4 ALCANCES
¾ Elaborar la propuesta de un mapa de contorno de hundimiento acumulado hasta el 2005,
para identificar las zonas de mayor incidencia dentro del valle de México.
¾ Desarrollar un conjunto de mapas de contorno de velocidad de hundimiento, para los
periodos de 1983-1992, 1992-2000 y 2000-2005, a partir de los bancos de nivel del Sistema de
Aguas de la ciudad de México (SACM).

3
Capítulo 1. INTRODUCCIÓN

¾ Establecer una configuración de espesor del material compresible del valle de México, con
base en la información puntual y directa por sondeos geotécnicos almacenados en el SIG-SG del
Instituto de Ingeniería, UNAM.
¾ Elaborar una mapa del porcentaje de abatimiento del valle de México, a partir de las
estaciones piezométricas disponibles dentro de los boletines de mecánica de suelos de 1948 a
1998.
¾ Evaluar la evolución del hundimiento regional, con base en la aportación del espesor y el
abatimiento de presión, a partir de un modelo matemático sencillo que simule el hundimiento
regional.
¾ Elaborar un Sistema de Información Geográfica de Hundimiento Regional para concentrar y
manipular de forma general la información procesada.

1.5 METODOLOGÍA
¾ Depurar la información de los bancos de nivel con los que cuenta el Sistema de Aguas de
la ciudad de México del año de 1983 a 2005.
¾ Capacitación en la elaboración de estimaciones (mapas de contornos), a partir de
información puntual y usando como herramienta la geoestadística.
¾ Desarrollar una base de datos de las lecturas de la profundidad del nivel piezométrico, a
partir de los boletines de mecánica de suelos de 1948 a 1998.
¾ Aplicar el programa matemático MatLab versión 7, para el manejo de tablas dinámicas y
elaboración de graficas en forma automatizada.
¾ Desarrollar un programa de computadora para generar una base de datos de la distribución
de presión y gráficas de distribución de presión, para cada una de las estaciones piezométricas.
¾ Revisar el estado del arte de los modelos de consolidación para el hundimiento regional de
la ciudad de México y/o zona metropolitana del valle de México.
¾ Adoptar un modelo matemático sencillo para estimar la evolución del hundimiento regional,
con base en el espesor del material compresible y el abatimiento de presión.
¾ Definir valores típicos de las propiedades geotécnicas del subsuelo del valle de México,
para el uso del modelo matemático.
¾ Interpretar la relación entre espesor del acuitardo, abatimiento de presión con magnitud y
velocidad de hundimiento.

4
Capítulo 2

DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

2.1 UBICACIÓN GEOGRÁFICA


La cuenca de México tiene una extensión territorial de 9766.76km2 aproximadamente. Esta
cuenca está localizada al sur de la altiplanicie mexicana y al centro del eje neovolcánico, Figura
2.1.

Figura 2.1 Localización de la cuenca de México (adaptado Ola Apenes Sociedad de ex-alumnos de
la Facultad de Ingeniería; SEFI, 1984)
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

Cuatro valles existen en la superficie de la cuenca de México: Apan, Cuautitlán, México y


Tizayuca (Fig. 2.1). El área de estudio, en este trabajo, es la zona lacustre del valle de México, con
una extensión territorial de 963.15km2 (9.86% de territorio de la cuenca), Figura 2.2.

En la Figura 2.2, la zona lacustre del valle de México forma un polígono irregular, que está
rodeado de sierras y cerros. La superficie de la zona lacustre corresponde al área de los lagos de:
Chalco, Texcoco y Xochimilco.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

N
2165000
2160000
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 2.2 Área de estudio, zona lacustre del valle de México (Laboratorio de Geinformática, 2004)

6
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

2.2 TOPOGRAFÍA
La información topográfica sirve para definir la superficie del suelo, rellenos y formaciones
geológicas. Ésta es representada a través de curvas de nivel referidas en metros sobre el nivel del
mar (m.s.n.m.). La información empleada en este estudio proviene del Instituto Nacional de
Estadística Geografía e Informática, de la información denominada datos vectoriales (INEGI,
2002). Las curvas de nivel están a cada 10m, comenzando en la cota 2200m.s.n.m., Figura 2.3.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

N
2165000
2160000
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 2.3 Topografía del valle de México a inicios del siglo XXI (INEGI, 2002)

En la Figura 2.3, la zona lacustre del valle de México está delimitada por elevaciones
topográficas de origen volcánico: Sierra de Guadalupe (norte), Sierra de Santa Catarina (oriente),
Sierra del Chichinautzin (sur) y Sierra de las Cruces (poniente). Además, algunos cerros están
dentro de la superficie: Xico y Tlapacoyan (Sur); Estrella, Marqués y Peñón (Centro); Tepetzingo
(San Miguel) y Huatepec (Norte).
7
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

Por otra parte, con la separación de curvas de nivel adoptada por INEGI, la superficie
lacustre resulta sensiblemente plana, aunque se sabe que el hundimiento ha generado una
depresión importante. Actualmente el punto más bajo se encuentra cerca al Aeropuerto, a una
elevación de 2223.87m.s.n.m., según el banco “B(S01E04)06” (SACM, 2006).

El Modelo Digital de Relieve Sombreado es elaborado con las curvas de nivel y las
herramientas de la informática. Éste modelo es utilizado como fondo para las imágenes y
representa la topografía del terreno, Figura 2.4.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

N
2165000
2160000
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 2.4 Modelo Digital de Relieve Sombreado, MDRS (Laboratorio de Geoinformática, 2004)

8
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

2.3 GEOLOGÍA
La cuenca de México permaneció abierta (exorreica) hasta hace 700,000 años. Una gran
actividad volcánica formó entonces una enorme cortina natural llamada Sierra de Chichinautzin.
Esta intensa actividad cerró la cuenca (endorreica) y obstruyó el drenaje que corría hacia el río
Balsas, por el río Amacuzac, vinculado con un río al oriente y poniente de la cuenca (Mooser, F.,
1963), Figura 2.5.

5
4
3
8
6
2
7

a) Mioceno b) Plioceno

Sierras:
1. Pachuca
2. Guadalupe
3. Tepozotlán
4. Tepozán
5. De las Pitallas
6. De las Cruces
9
7. Nevada
8. Río Frío
9. Chichinautzin
c) Cuaternario Superior
Figura 2.5 Evolución geológica de la cuenca de México (DDF, 1975)

El valle de México está constituido por materiales volcánicos (lavas y piroclásticos, edad
Terciaria y Cuaternaria), intercalados con aluviones (edad Terciaria) y cubiertos en la parte central
del valle de México por arcillas de origen lacustre (época Reciente). Diferentes especialistas han
realizado estudios geológicos en el valle. El estudio más conocido es el que realizó Mooser para la
Comisión Federal de Electricidad (CFE) en 1996, Figura 2.6.

9
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

Figura 2.6 Plano geológico del valle de México (Mooser, F., 1996)

Los eventos geológicos en la cuenca de México se pueden resumir (Figura 2.7):


¾ Durante el Cretácico, depósito aproximadamente de 2,000m de calizas, areniscas y lutitas
en un ambiente marino.
¾ Durante el Terciario temprano, plegamientos y fallamiento normal de las rocas marinas,
dando origen a un sistema tectónico regional de graben centrado en las cuencas.
¾ Durante el Plioceno-Eoceno, depósito de sedimentos volcánicos, fluviales y lacustres en el
graben.
¾ Durante el Oligoceno, Mioceno y Pleistoceno, depósito de flujos de lava y materiales
piroclásticos.
¾ Durante el Plioceno superior y Pleistoceno, depósito de abanicos aluviales y de piamonte
en la regiones del este y oeste.

10
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

¾ Durante el Pleistoceno, erupciones volcánicas de basalto y pómez en la parte central y sur


de la cuenca. La más importante efusión del cinturón volcánico es la Sierra de
Chichinautzin, lo que causó el cierre de la cuenca.
¾ Durante la época Reciente, desarrollo del ambiente lacustre como una consecuencia del
cierre del la cuenca.

Figura 2.7 Geología y morfología de la cuenca de México (Mooser, 2000 en TGC 2005)

2.4 HIDROGRAFÍA
Cuando la cuenca de México fue bloqueada por la Sierra de Chichinautzin, varios lagos
nacieron: Zumpango, Xaltocan, San Cristóbal, Texcoco, Xochimilco y Chalco. Los lagos estaban
comunicados entre sí durante las etapas de lluvias abundantes. El lago de Texcoco concentraba el
agua derramada por los demás lagos. Los lagos estaban alimentados por numerosos ríos y
pequeños arroyos. Figura 2.8.

La cuenca permaneció cerrada hasta la apertura del Tajo de Nochistongo y del Túnel de
Tequixquiac, Figura 2.9. La apertura de la cuenca de México tuvo como finalidad, disminuir la
cantidad de volumen de agua almacenada dentro del valle de México. El exceso de agua en
temporada de lluvias generaba inundaciones significativas.
11
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

Figura 2.8 Hidrología del valle de México (adaptado de CONAGUA, 2007)

Tajo de Nochistongo (DDF, 1975 en TGC 2005)


Vestigios del Tajo de Nochistongo, 1973

Hacia el nuevo túnel


de Tequixquiac Hacia el viejo
Tequixquiac

Tajo de desemboque, nuevo Tequixquiac, 1947 Parte final del Gran Canal, 1965
Figura 2.9 Desagüe del valle de México (www.archivohistóricodelagua.info/mx/, 2008)
12
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

En la Figura 2.10, se presenta una reconstitución aproximada de la evolución de los lagos


conforme se fueron secando al realizarse distintas obras de drenaje.

a) Limites aproximados durante época diluvial b) Al comenzar el Siglo XVI

c) Al comienzo del Siglo XIX d) En el año de 1889


Figura 2.10 Evolución de los lagos del valle de México (Shiell, E., 1975)

2.5 INFORMACIÓN GEOTÉCNICA

2.5.1 Configuración estratigráfica


La secuencia estratigráfica simplificada de las arcillas y el relleno aluvial del subsuelo de la
ciudad de México está formada por: arcillas superiores, capa dura, arcillas inferiores consolidadas
y depósitos profundos, Figura 2.11.
13
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

En la Figura 2.11, la secuencia únicamente llega hasta 150m de profundidad, debido a que
los sondeos con buena recuperación no alcanzan mayor profundidad (Santoyo, et al., 2005).

Figura 2.11 Secuencia estratigráfica debajo de la ciudad de México (Mooser, 2000 en TGC 2005)

2.5.2 Zonificación geotécnica


En el Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal (RCDF) se definen las
siguientes zonas geotécnicas (GDF, 2004a):
Zona I. Lomas, formadas por rocas o suelos generalmente firmes que fueron depositados
fuera del ambiente lacustre, pero en los que pueden existir, superficialmente o intercalados,
depósitos arenosos en estado suelto o cohesivos relativamente blandos. En esta zona, es
frecuente la presencia de oquedades en rocas, de cavernas y túneles excavados en suelos para
explotar minas de arena y de rellenos no controlados.
Zona II. Transición, en la que los depósitos profundos se encuentran a 20m de profundidad,
o menos, y que está constituida predominantemente por estratos arenosos y limos arenosos
intercalados con capas de arcilla lacustre; el espesor de estas es variable entre decenas de
centímetros y pocos metros.
Zona III. Lacustre, integrada por potentes depósitos de arcilla altamente compresibles,
separados por capas arenosas con contenido diverso de limo o arcilla. Estas capas arenosas son
generalmente medianamente compactas a muy compactas y de espesor variable de centímetros a
14
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

varios metros. Los depósitos lacustres suelen estar cubiertos superficialmente por suelos aluviales,
materiales desecados y rellenos artificiales; el espesor de este conjunto puede ser superior a 50m.

Las Normas Técnicas Complementarias para Diseño y Construcción de Cimentaciones


(GDF, 2004b) presentan un mapa de zonificación geotécnica que delimita las zonas anteriores,
Figura 2.12.

Figura 2.12 Zonificación geotécnica de la ciudad de México (GDF, 2004b)

15
Capítulo 2. DESCRIPCIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

16
Capítulo 3

HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE

3.1 ORIGEN Y EVOLUCIÓN


La ciudad de México en la antigüedad era abastecida de agua de manantiales, hasta que
se incrementó su demanda. Por lo cual, en 1886, la ciudad recurrió a la extracción de agua del
subsuelo a través de 1000 pozos artesianos. Posiblemente, el hundimiento de la ciudad inició en
esas fechas (Lesser, J. y Cortés, M., 1996).

El fenómeno del hundimiento fue descubierto de manera fortuita por Roberto Gayol, cuando
terminaba la construcción de una compuerta en el Km. 0 del Gran Canal. Esta compuerta registró
un desplazamiento en uno de sus extremos de su base con la consiguiente pérdida de estabilidad
de la estructura. Y aquel hecho, se le creía responsable; pero él, estaba seguro que el
procedimiento constructivo no era el responsable del mal comportamiento de la estructura
(Méndez, E., et al., 2008).

Para demostrar y salvar su reputación, Gayol procedió a realizar una nueva nivelación y al
compararla con la inicial mostró que había ocurrido un desplazamiento vertical de varios
centímetros en uno de los extremos de la base (Méndez, E., et al., 2008).

La historia del hundimiento es incompleta; debido a que, las nivelaciones efectuadas antes
de 1948 se realizaron con otro fin y no para analizar el fenómeno del hundimiento. En 1901, Gayol,
presenta la nivelación 1891 con curvas referidas a un plano de comparación con acotación 10m
debajo de la Tangente Inferior del Calendario Azteca, TICA (Méndez, E., et al., 2008).

En 1937, la Dirección de Geografía, Meteorología e Hidrografía comenzó a realizar


nivelaciones periódicas. Actualmente, el Sistema de Aguas de la ciudad de México (SACM)
continúa realizando dichas nivelaciones. En forma continua, existe información de 1983 a 2005.

En 1948, Nabor Carrillo uso la teoría de la consolidación de Terzaghi, para explicar la


causa del hundimiento de la ciudad de México. Él explicó que el hundimiento regional es derivado
de la explotación del manto acuífero. La explotación genera un abatimiento de presión, Figura 3.1.
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

Figura 3.1 Explotación del manto acuífero por medio de pozos de bombeo

En 1952, encontraron información que permitió ligar el plano de comparación a un punto fijo
en el cerro de Atzacoalco y por consiguiente determinar las elevaciones respecto al nivel del mar
(Méndez, E., et al., 2008).

Gracias a las nivelaciones emprendidas, se ha podido reconstruir la evolución de los


hundimientos con respecto al tiempo en algunos puntos tales como la Catedral, Alameda y Palacio
de Minería, Figura 3.2. Para aquellos años, poco importaba el fenómeno del hundimiento debido a
los escasos efectos en las construcciones (Méndez, E., et al., 2008).

Figura 3.2 Hundimientos en varios sitios de la ciudad de México (Laboratorio de Geoinformática)

18
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

En la Figura 3.2, el hundimiento regional acumulado es del orden de 9m a 10m en el centro


de la ciudad de México desde finales del siglo XIX hasta inicios del siglo XXI. La mayor velocidad
de hundimiento se presentó en el centro histórico entre 1940 y 1960. La velocidad de hundimiento
fue alrededor de 40cm/año de 1950 a 1955.

Por otra parte, la compañía Lesser y la Dirección General de Construcción y Operación


Hidráulica (DGCOH) reportan que el hundimiento acumulado del terreno para el periodo de 1891 a
1994 (Lesser, J. y Cortés, M., 1996; Lesser, J. y Cortés, M., 1998) es el que se indica en la Figura
3.3. En el centro de la ciudad de México, el máximo hundimiento es del orden de 9m. En el centro
del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, el hundimiento es de 6 a 7m. Entre el canal Nacional y
el canal de Chalco, en el tramo donde se encuentra la batería de pozos Tlahuac-Neza, el
hundimiento es ligeramente mayor a 6m. En el área de Tlahuac, el hundimiento es mayor a 5m.

Figura 3.3 Hundimiento regional acumulado (m), 1891-1994 (Lesser, J. y Cortés, M., 1996)

3.1.1 Bancos de nivel


El Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM) cuenta con una red de 2073 bancos
de nivel que permitió realizar nivelaciones durante el periodo 1983 a 2005. Los bancos están
19
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

ubicados principalmente en la zona poniente, centro y sur de la superficie lacustre del valle de
México. La mayoría de los bancos se ubican dentro del Distrito Federal y escasamente algunos en
el Estado de México, Figura 3.4.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

N
2165000
2160000
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 3.4 Ubicación de los bancos de nivel, 1983-2005 (SACM, 2006)

Con las nivelaciones topográficas de los bancos de nivel se puede determinar la magnitud
de hundimiento en diferentes tiempos, y la velocidad de hundimiento en periodos de tiempo
previamente establecidos.

Los mapas antiguos que contienen información topográfica sirven como referencia para
determinar la magnitud del hundimiento acumulado. Uno de estos mapas es la Carta Hidrográfica
del valle de México elaborada por Francisco Díaz Covarrubias en 1862, Figura 3.5. Este mapa

20
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

presenta una sección transversal topográfica del valle de México y define las fronteras de los
lagos.

La sección transversal está referida al piso de la plaza de México con una elevación de
2238.68m.s.n.m. Además, en la sección transversal se indican los niveles de cada lago, Figura 3.6.

Como parte del presente trabajo, se pudo estimar la cota del fondo de los lagos tomando en
cuenta los tirantes de agua indicados en la memoria descriptiva del mapa de Díaz Covarrubias,
Figura 3.7. Con esta referencia inicial y con las mediciones recientes de los bancos de nivel, se
puede estimar el hundimiento acumulado en el valle de México.

Figura 3.5 Carta hidrográfica del valle de México, 1862 (Díaz, F., 1862)

21
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

Figura 3.6 Sección de la carta hidrográfica del valle de México (Díaz, F., 1862)

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

N
2165000
2160000
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 3.7 Curvas de nivel del fondo de los lagos. Adaptado de la Carta hidrográfica del valle de
México de 1862 (Laboratorio de Geoinformática)

22
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

3.1.2 Magnitud del hundimiento


La evolución de la magnitud del hundimiento que ha ocurrido en el valle de México, se
puede determinar con base en dos planos de nivelación realizados en diferentes épocas.

En 1952, el Instituto Nacional de Investigación Científica (INIC) intentó estimar la magnitud


del hundimiento. La estimación consideró como referencia los datos de una nivelación realizada
por del Ministerio de Fomento en 1877. Sin embargo, este intento no se logró realizar
satisfactoriamente porque no se pudo identificar el plano de referencia usado en la nivelación
(INIC, 1952).

En este trabajo se retoma el intento realizado por el INIC en 1952. Se comparan las cotas
del fondo de los lagos y de otros puntos medidos en 1862 (Fig. 3.7) con las elevaciones de bancos
de nivel medidas en 2005 (Fig. 3.4).

Con base en la información disponible se optó por realizar dos análisis, uno considerando
dos áreas por separado y otro considerando toda el área de estudio. En el primer caso, las áreas
consideradas están definidas por un par de mallas de puntos de nivelación, Figura 3.8.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000 480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000
2165000

2165000

N N
2160000

2160000
2155000

2155000
2150000

2150000
2145000

2145000
2140000

2140000
2135000

2135000
2130000

2130000
2125000

2125000

a) Mallas de puntos de nivelación,1862 b) Mallas de puntos de nivelación, 2005


Figura 3.8 Dos mallas de puntos

La diferencia de elevación entre los nodos de las mallas para las dos fechas indicadas da
como resultado el hundimiento acumulado durante el periodo de 1862 a 2005.
23
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

Para la elaboración de los mapas de contornos que representan la configuración del


hundimiento regional, la Geoestadística es empleada como herramienta (Juárez, M., 2001;
Auvinet, G. y Juárez, M., 2002). El fundamento teórico de la Geoestadística se presenta en el
Anexo A. El hundimiento regional representa un campo aleatorio ΔH(X), distribuido dentro un
espacio RP, con p=2 (área de estudio). El conjunto de valores medidos dentro del dominio RP,
constituye una muestra de ese campo aleatorio. La aplicación se realiza dentro del valle de
México.

Para fines de la aplicación práctica se emplea la siguiente metodología (Auvinet, G. y


Juárez, M., 2002):
1. Análisis estructural, se determinan los principales parámetros estadísticos y se calculan
los correlogramas direccionales experimentales. Se determinan las distancias de correlación en
ambas direcciones. Por último, los correlogramas se ajustan a un modelo teórico, en este trabajo,
por sencillez se adopta una función de tipo exponencial.
2. Estimación, con base en los datos y el modelo teórico de correlación espacial se realizan
estimaciones que definen las propiedades de interés puntualmente.
3. Mapeo, para facilitar la interpretación de los resultados numéricos obtenidos en la
estimación se recurre al uso de técnicas de graficación para construir mapas o modelos de
diferente tipo: contornos, en escala de colores, superficies o modelos 3D. Estos modelos permiten
interpretar fácilmente, en forma visual, la distribución espacial las propiedades analizadas.

Los resultados obtenidos se presentan en la Figura 3.9.

De acuerdo con la Figura 3.9, en la zona sur del cerro del Peñón (Aeropuerto Internacional
de la ciudad de México), el hundimiento es alrededor de 13m. En la zona centro de la ciudad de
México, el hundimiento es de 11m aproximadamente. En la zona sur del cerro de la Estrella, al
poniente y sur del cerro Xico, al norte del cerro del Marqués y entre el cerro del Peñón y el lago
Nabor Carrillo, el hundimiento es de 9 a 10m. En la zona cercana a las sierras, el hundimiento
disminuye.

24
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

2165000
2160000
No hay información
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 3.9 Hundimiento regional acumulado (m), 1862-2005


(Dos áreas de estudio, Laboratorio de Geoinformática, 2008)

Siguiendo el mismo procedimiento, se estimó el hundimiento regional abarcando


prácticamente en su totalidad la superficie lacustre del valle de México, Figura 3.10. En este caso,
para contar con más puntos de nivelación para el año 2005, se consideraron las cotas de una
nivelación realizada en 2001 en la zona nororiente del Valle de México (Zona Federal del Lago de
Texcoco). Para estimar las cotas en 2005, de los bancos nivelados en 2001, se consideró una
velocidad de hundimiento de 30cm/año, por tanto, para el periodo 2001-2005 se estimó un
hundimiento de 1.2m, valor que se restó a las cotas de 2001. Adicionalmente, con el propósito de
estimar valores de hundimiento coherentes, se establecieron las fronteras A y B donde se asume
que el hundimiento es nulo, Fig. 3.10a. Las cotas de estas fronteras fueron determinadas con base
en las curvas de nivel presentadas en la Figura 2.3.

25
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

Las cotas de los puntos de la malla para la nivelación 2005 se obtienen por interpolación
usando Geoestadística (Anexo A). Esta malla sirve de base para establecer algunas cotas como
frontera en la malla de puntos de nivelación de 1862 (frontera C), Figura 3.10b. Los puntos son
seleccionados en el contorno de la superficie lacustre, donde no se presenta hundimiento regional
y la cota se mantiene constante. La malla de puntos de nivelación 1862 se obtiene por
interpolación usando la Geoestadística (Anexo A).

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000 480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000
2165000

2165000
N N
Frontera A
2160000

2160000
2155000

2155000
2150000

2150000
Bancos de nivel
estimados para 2005 Frontera C
2145000

2145000
2140000

2140000

Frontera B
2135000

2135000
2130000

2130000
2125000

2125000

a) Malla de puntos de nivelación, 2005 b) Malla de puntos de nivelación, 1862


Figura 3.10 Malla de puntos

La diferencia de elevación entre los nodos de las mallas para las dos fechas indicadas da
como resultado el hundimiento acumulado durante el periodo de 1862 a 2005, Figura 3.11. Debe
subrayarse que, debido a las hipótesis aceptadas, los resultados presentados en esta figura
constituyen solamente una primera aproximación a la magnitud real de los hundimientos para el
periodo considerado.

De acuerdo con la Figura 3.11, las zonas de mayor incidencia del hundimiento regional son:
en la zona sur del cerro del Peñón, en la zona centro de la ciudad de México, en la zona sur del
cerro de la Estrella, al poniente y sur del cerro Xico, al norte del cerro del Marqués y entre el cerro
del Peñón y el lago Nabor Carrillo.

26
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

2165000
2160000
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 3.11 Hundimiento regional acumulado (m), 1862-2005


(Laboratorio de Geoinformática, 2008)

En la Figura 3.12 se presenta un modelo tridimensional del hundimiento regional


acumulado (m) para el periodo 1862-2005. En el centro de los ex-lagos de Texcoco, Xochimilco y
Chalco, el hundimiento tiene una magnitud mayor que 10m.

27
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

Figura 3.12 Hundimiento regional acumulado (m) 3D, 1862-2005


(Laboratorio de Geoinformática, 2008)

3.1.3 Velocidad de hundimiento


La evolución de la velocidad de hundimiento se determina con las cotas de los 2073 bancos
de nivel medidos por el SACM durante el periodo de 1983 a 2005. En este trabajo se elaboraron
tres mapas de contornos de velocidad: 1983-1992, 1992-2000 y 2000-2005. La información de la
red de cotas de bancos de nivel está organizada de acuerdo con la estructura mostrada en la
Tabla 3.1.

Tabla 3.1 Nomenclatura general de la información de la red de cotas de los bancos de nivel
Banco de Nivel t1 (año) t2 (año) t3 (año)

Clave 1 C1Lect1 C1Lect2 C1Lect3

Clave 2 C2Lect1 C2Lect2 C2Lect3

Clave 3 C3Lect1 C3Lect2 C3Lect3

… … … …

Clave n CnLect1 CnLect2 CnLect3

28
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

La magnitud de hundimiento regional es obtenida por la diferencia de cotas de los bancos


de nivel de una misma clave durante un periodo. La velocidad de hundimiento es determinada a
partir de la división de la magnitud entre el número de años que definen el periodo. De forma
matemática se tiene:
ΔH 1− 2 = (C1 Lect1 ) − (C1 Lect 2 ) (3.1)

con la condición: C1 Lect1 > C1 Lect 2

ΔH 1−2
V1−2 = 100 (3.2)
t 2 −t1

con la condición: t 2 > t1


donde:
∆H1-2 Hundimiento regional por periodo (m), ∆H ≥ 0m
C1Lect1, C1Lect2 Lectura de la cota del banco de nivel (m.s.n.m.)
V1-2 Velocidad de hundimiento (cm/año)
t1, t2 Año de la toma de lectura (año)

La Información disponible fue depurada tomando en cuenta los elementos siguientes:


Zonificación geotécnica. El hundimiento regional se presenta únicamente en las zonas de
transición y lago (Fig. 2.12).
Diferencia negativa de cotas. Indica una ligera emersión del subsuelo, esta situación no
cumple con la condición de la ecuación 3.1. Esto se debe generalmente a una lectura mal
realizada o una alteración de la posición del banco. Sin embargo, se sabe que la superficie del
suelo puede presentar bufamientos durante la época de lluvias (marea sólida).
Velocidad superior a 75cm/año. El máximo registro de velocidad ha sido de 40cm/año
aproximadamente, en el centro histórico en los años 50’s. Por tal motivo, 75cm/año es la máxima
velocidad para depurar la información.
Bancos de nivel abandonados y nuevos. Por una parte, algunos bancos se han dejado de
medir a través del tiempo. Por otra, nuevos bancos se han instalado en diferentes sitios en los
últimos años. Como consecuencia, en ambos casos no es posible determinar velocidades de
hundimiento.
Mediciones incompletas. En algunos bancos no se han realizado mediciones continuas. Por
tanto, las mediciones faltantes se obtienen por interpolación tomando como base las mediciones
inmediatas. En general, los periodos de medición son cada 2 o 3 años.

Tres análisis de distribución espacial de velocidad de hundimiento se realizan para los


periodos: 1983-1992, 1992-2000 y 2000-2005. Los datos considerados provienen de la base de

29
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

datos de nivelaciones de bancos de nivel. Se realiza una descripción estadística de los datos para
cada periodo considerado, Tabla 3.2.

Tabla 3.2 Descripción estadística de la velocidad de hundimiento para los periodos: 1983-1992,
1992-2000 y 2000-2005.

Descripción estadística Periodos


de los datos 1983-1992 1992-2000 2000-2005

No. de cotas de BN 473 973 1200

Media (cm/año) 13.4051 13.8677 13.3427

Desviación estándar (cm/año) 10.1518 10.8458 10.5032

Área (km2) 822.50 1273.00 1580.00

Se evalúa la posible existencia de tendencia mediante un análisis de regresión lineal,


buscando ajustar una ecuación de la forma:
V ( X ) = aX + bY + c (3.3)

Los coeficientes de regresión (a, b y c) para cada periodo se presentan en la Tabla 3.3.

Tabla 3.3 Análisis de tendencia del campo aleatorio


Coeficientes de la Periodos
regresión lineal 1983-1992 1992-2000 2000-2005

a 0.00167231 0.00134795 0.00117967

b 0.00040667 0.00055723 0.00063707

c -1676.20056 -1842.29620 -1932.08811

Con base en los coeficientes de regresión mostrados en la Tabla 3.3, se puede representar
la tendencia del campo aleatorio mediante una superficie de regresión lineal (ecuación 3.3) para
los tres periodos establecidos, Figura 3.13.

En la Figura 3.13, se observa que la velocidad de hundimiento tiende a ser mayor hacia la
dirección NE para los tres periodos: 1983-1992, 1992-2005 y 2000-2005. Las tendencias son
consideradas en el análisis estructural de la estimación para cada caso.

30
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

N N

a) Periodo 1983-1992 b) Periodo 1992-2000

c) Periodo 2000-2005
Figura 3.13 Superficie de regresión lineal de la velocidad de hundimiento

En general, existen dos opciones para estimar los correlogramas experimentales


direccionales. La primera es considerar el campo aleatorio original (con tendencia) y la segunda
eliminar la tendencia del campo aleatorio original antes de estimar los correlogramas
experimentales direccionales.

En ambos casos, las funciones de autocorrelación direccionales se estiman en cuatro


direcciones principales, definidas como sigue: α1= Azimut 0° (N-S, eje Y); α2= Azimut 45° (NE-SW);
α3= Azimut 90° (E-W, eje X); α4= Azimut 135° (SE-NW), con paso de cálculo ∆h= 500m para cada
periodo (1983-1992, 1992-200 y 2000-2005). Para el caso de la estimación de las funciones de
autocorrelación considerando el campo aleatorio con tendencia, los correlogramas direccionales se
muestran en la Figura 3.14.

31
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO
1.00 1.00

0.75 0.75

Coeficiente de autocorrelación, ρ
Coeficiente de autocorrelación, ρ

0.50 0.50

0.25 0.25

0.00 0.00
0 2500 5000 7500 10000 12500 0 4000 8000 12000 16000 20000
-0.25 -0.25

-0.50 Dirección = Az 0° -0.50 Dirección = Az 0°


Dirección = Az 45°
Dirección = Az 45°
-0.75 Dirección = Az 90° -0.75 Dirección = Az 90°
Dirección = Az 135° Dirección = Az 135°
-1.00 -1.00
Distancia de separación, h(m) Distancia de separación, h(m)

a) Periodo 1983-1992 b) Periodo 1992-2000


1.00

0.75
Coeficiente de autocorrelación, ρ

0.50

0.25

0.00
0 3000 6000 9000 12000 15000
-0.25

-0.50 Dirección = Az 0°
Dirección = Az 45°
-0.75 Dirección = Az 90°
Dirección = Az 135°
-1.00
Distancia de separación, h(m)

c) Periodo 2000-2005
Figura 3.14 Correlogramas direccionales experimentales, campo aleatorio con tendencia

En la Figura 3.14, en la dirección Az= 0° principalmente no es posible estimar con precisión


las distancias de influencia: 1983-1992, 1992-2000 y 2000-2005. Las funciones del coeficiente de
autocorrelación no logran alcanzar el valor cero. En cambio, en las direcciones Az= 45°, Az= 90° y
Az= 135° las distancias de correlación se definen con mejor claridad en todos los periodos,
excepto la Az = 90° para el periodo 1983-1992.

Otra alternativa para realizar el análisis estructural es convertir el campo aleatorio no


estacionario a uno que si lo sea. Esto puede lograrse eliminando la tendencia del campo original,
obteniendo así un campo aleatorio estacionario, es decir sin tendencia. Con estos nuevos datos
(sin tendencia) se estiman los correlogramas en las mismas direcciones anteriormente definidas.
Los correlogramas estimados se muestran en la Figura 3.15.

32
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO
1.00
1.00

0.75
0.75

Coeficiente de autocorrelación, ρ

Coeficiente de autocorrelación, ρ
0.50
0.50

0.25 0.25

0.00 0.00
0 2500 5000 7500 10000 12500 0 4000 8000 12000 16000 20000
-0.25 -0.25

-0.50 Dirección = Az 0° -0.50 Dirección = Az 0°


Dirección = Az 45°
Dirección = Az 45°
-0.75 Dirección = Az 90° -0.75 Dirección = Az 90°
Dirección = Az 135° Dirección = Az 135°
-1.00 -1.00
Distancia de separación, h(m) Distancia de separación, h(m)

a) Periodo 1983-1992 b) Periodo 1992-2000


1.00

0.75
Coeficiente de autocorrelación, ρ

0.50

0.25

0.00
0 3000 6000 9000 12000 15000
-0.25

-0.50 Dirección = Az 0°
Dirección = Az 45°
-0.75 Dirección = Az 90°
Dirección = Az 135°
-1.00
Distancia de separación, h(m)

c) Periodo 2000-2005
Figura 3.15 Correlograma direccionales experimentales, campo aleatorio sin tendencia.

En la Figura 3.15 se observa que al eliminar la tendencia del campo aleatorio los
correlogramas estimados resultan más adecuados para estimar las distancias de correlación en
cada una de las direcciones establecidas, las cuales resultan más cortas.

Las distancias de influencia o correlación direccionales son estimadas a partir de las


funciones de los correlogramas de la Figura 3.17 a la Figura 3.19. Los valores de distancias de
correlación direccionales para cada periodo (1983-1992, 1992-2000 y 2000-2005) se presentan en
la Tabla 3.4.

De acuerdo con la Tabla 3.4, la mayor correlación de los datos se presenta en la dirección
[SE-NW, NE-SW, NE-SW] y la menor en la dirección [NE-SW y E-W, SE-NW, SE-NW] para los
periodos [1983-1992, 1992-2000, 2000-2005] respectivamente. Para las estimaciones se
emplearon en forma conservadora las distancias de correlación correspondientes a las direcciones
Az = 0° - Az = 90°, Az = 0° - Az = 90° y Az = 0° - Az = 90° para los periodos 1983-1992, 1992-2000
y 2000-2005.

33
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

Tabla 3.4 Distancias de influencias


Distancia de influencia (m)
Dirección (grados)
1983-1992 1992-2000 2000-2005

Az = 0° 2200 3200 2700

Az = 45° 1600 3500 3200

Az = 90° 1600 3100 3000

Az = 135° 3000 3000 2600

Bajo esta consideración, la elipse de anisotropía construida para el campo aleatorio


definido por la velocidad de hundimiento regional se presenta en la Figura 3.16.

Dir. Az= 0° Dir. Az= 0° Dir. Az= 0°

δ=2200 δ=3200 δ=2700

δ=1600 δ=3100 δ=3000


Dir. Az= 90° Dir. Az= 90° Dir. Az= 90°

a) Periodo 1983-1992 b) Periodo 1992-2000 c) Periodo 2000-2005


Figura 3.16 Elipse de anisotropía de la velocidad de hundimiento regional

Para obtener un modelo de correlación espacial, los correlogramas de la Figura 3.16 se


ajustan a algún tipo de función. En este trabajo, por sencillez, se adopta una función de tipo
exponencial:
2h

ρ (h ) = e δ (3.4)

En las Figuras 3.17 a 3.19 se presentan los correlogramas teóricos para los diferentes
periodos considerados.

34
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO
1.00
1.00

0.75 0.75

Coeficiente de autocorrelación, ρ
Coeficiente de autocorrelación, ρ
0.50 0.50

0.25 0.25

0.00 0.00
0 2500 5000 7500 10000 12500 0 2500 5000 7500 10000 12500
-0.25
-0.25
-0.50
-0.50
-0.75 Correl. Experimental
Correl. Experimental
-0.75 Correl. Exponencial
Correl. Exponencial -1.00
-1.00
Distancia de separación, h(m ) Distancia de separación, h(m )

a) Correlograma dirección Az = 0° b) Correlograma dirección Az = 45°


1.00
1.00

0.75 0.75
Coeficiente de correlación, ρ

Coeficiente de correlación, ρ
0.50
0.50

0.25 0.25

0.00 0.00
0 2500 5000 7500 10000 12500 0 2500 5000 7500 10000 12500
-0.25 -0.25

-0.50
-0.50
Correl. Experimental
-0.75 -0.75 Correl. Experimental
Correl. Exponencial
Correl. Exponencial
-1.00 -1.00
Distancia de separación, h(m ) Distancia de separación, h(m )

c) Correlograma dirección Az = 90° d) Correlograma dirección Az = 135°


Figura 3.17 Ajuste exponencial de los correlogramas, 1983-1992

1.00
1.00

0.75 0.75
Coeficiente de autocorrelación, ρ
Coeficiente de autocorrelación, ρ

0.50 0.50

0.25 0.25

0.00 0.00
0 3000 6000 9000 12000 15000 0 3000 6000 9000 12000 15000
-0.25
-0.25
-0.50
-0.50
Correl. Experimental
Correl. Experimental -0.75
-0.75 Correl. Exponencial
Correl. Exponencial -1.00
-1.00 Distancia de separación, h(m )
Distancia de separación, h(m )

a) Correlograma dirección Az = 0° b) Correlograma dirección Az = 45°


1.00
1.00

0.75
0.75
Coeficiente de correlación, ρ

Coeficiente de correlación, ρ

0.50
0.50

0.25
0.25

0.00 0.00
0 3000 6000 9000 12000 15000 0 3000 6000 9000 12000 15000
-0.25 -0.25

-0.50
-0.50

-0.75 Correl. Experimental Correl. Experimental


-0.75
Correl. Exponencial
Correl. Exponencial
-1.00
-1.00
Distancia de separación, h(m ) Distancia de separación, h(m )

c) Correlograma dirección Az = 90° d) Correlograma dirección Az = 135°


Figura 3.18 Ajuste exponencial de los correlogramas, 1992-2000
35
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO
1.00 1.00

0.75 0.75

Coeficiente de autocorrelación, ρ
Coeficiente de autocorrelación, ρ
0.50 0.50

0.25 0.25

0.00
0.00
0 2500 5000 7500 10000 12500
0 2500 5000 7500 10000 12500
-0.25
-0.25
-0.50
-0.50
-0.75 Correl. Experimental
-0.75 Correl. Experimental Correl. Exponencial
Correl. Exponencial -1.00
-1.00 Distancia de separación, h(m )
Distancia de separación, h(m )

a) Correlograma dirección Az = 0° b) Correlograma dirección Az = 45°


1.00 1.00

0.75 0.75
Coeficiente de correlación, ρ

Coeficiente de correlación, ρ
0.50 0.50

0.25 0.25

0.00 0.00
0 2500 5000 7500 10000 12500 0 2500 5000 7500 10000 12500
-0.25 -0.25

-0.50
-0.50

-0.75 Correl. Experimental Correl. Experimental


-0.75
Correl. Exponencial Correl. Exponencial
-1.00
-1.00
Distancia de separación, h(m ) Distancia de separación, h(m )

c) Correlograma dirección Az = 90° d) Correlograma dirección Az = 135°


Figura 3.19 Ajuste exponencial de los correlogramas, 2000-2005

La estimación del campo aleatorio se realiza considerando los datos del campo
estacionario y, posteriormente, al campo resultante se le agrega la tendencia eliminada con
anterioridad. Como primer paso, a partir de los datos sin tendencia y de la correlación espacial, se
estiman valores puntuales de la variable de interés mediante la técnica de kriging.

Para la estimación del campo sin tendencia para los periodos 1983-1992, 1992-2000 y
2000-2005 se consideran los parámetros establecidos en la Tabla 3.5.

La estimación final del campo original se obtiene reincorporando la tendencia a los


resultados de la estimación puntual, esto para los periodos 1983-1992, 1992-2000 y 2000-2005.

36
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

Tabla 3.5 Parámetros para las estimaciones 1983-1992, 1992-2000 y 2000-2005


Periodos
Parámetros de la estimación
1983-1992 1992-2000 2000-2005

Coordenadas que definen el


(476500,2127500) (476500,2124500) (476500,2122500)
área rectangular de la
(500000,2162500) (510000,2162500) (516000,2162500)
estimación; p1 y p2.

Dirección, eje x α3= 90° = 189 α3= 90° = 201 α3= 90° = 201
Número de
Dirección, eje y α1= 0° = 201 α1= 0° = 201 α1= 0° = 201
puntos a
Separación, eje x 125m 167.50m 197.50m
estimar
Separación, eje y 175m 190m 200m

Dirección, mayor
α1 = 0° α1 = 0° α3 = 90°
Definición correlación
de la α1 = 0° α1 = 0° α1 = 0°
anisotropía Distancia de δ1= 2200m δ1= 3200m δ1= 2700m
estructural influencia α3 = 90° α3 = 90° α3 = 90°
δ3= 1600m δ3= 3100m δ3= 3000m

Los mapas de contornos sirven para interpretar los valores puntuales de la estimación.
Estos mapas permiten apreciar fácilmente, en forma visual, la distribución espacial de la velocidad
de hundimiento dentro del área estudiada, Figuras 3.20 a 3.22.

En el periodo de 1983 a 1992 (Fig. 3.20), en la zona poniente del valle de México, la
velocidad de hundimiento es menor que 5cm/año. Esta zona abarca parte del perímetro de las
Sierra de Guadalupe y Sierra de Chichinautzin, y en su totalidad la Sierra de las Cruces. En la
zona sur del valle de México, en el lago de Xochimilco, la velocidad máxima es de 25cm/año. En la
zona del ex-lago de Texcoco, al nororiente del cerro del Marqués, la velocidad de hundimiento es
hasta de 45cm/año. En general, las zonas ubicadas al centro de la superficie lacustre, los
gradientes de velocidad tienen incrementos muy notables. En las zonas periféricas, los gradientes
no son significativos.

37
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

N
2165000
No hay información
2160000
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 3.20 Velocidad de hundimiento (cm/año), 1983-1992 (Laboratorio de Geoinformática, 2008)

En el periodo de 1992 a 2000 (Fig. 3.21), en la zona poniente del valle de México, la
superficie de la velocidad menor que 5cm/año tiene un ligero incremento. En la zona del ex-lago de
Texcoco, la velocidad empieza a disminuir considerablemente. Esta disminución se observa a
partir del incremento de la superficie de 30 a 35cm/año por la superficie de 35 a 40cm/año. En la
zona sur, en Xochimilco, la velocidad también tiene una disminución. Esta disminución se observa
a partir del incremento de la superficie de 10 a 15cm/año por la superficie de 15 a 20cm/año. En la
zona poniente del cerro Xico, en Chalco, la máxima velocidad es de 40cm/año. Además, entre
Xochimilco y Chalco, la velocidad tiene un incremento significativo.

38
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

2165000
No hay información

2160000
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 3.21 Velocidad de hundimiento (cm/año), 1992-2000 (Laboratorio de Geoinformática, 2008)

En el periodo de 2000 a 2005 (Fig. 3.22), en la zona poniente, la superficie de velocidad


menor que 5cm/año no presenta un incremento importante. En la zona centro y sur de la superficie
lacustre, la velocidad continúa en disminución. En la zona entre el cerro del Peñón y el lago Nabor
Carrillo, la superficie de velocidad de 30 a 35cm/año va cambiando a una superficie de velocidad
de 25 a 30cm/año. En la zona sur, en Xochimilco y Chalco, la superficie de velocidad de 10 a
15cm/año y de 30 a 35cm/año va cambiando por una superficie de 5 a 10cm/año y de 25 a
30cm/año respectivamente.

39
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

N
2165000
No hay información
2160000
2155000
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 3.22 Velocidad de hundimiento (cm/año), 2000-2005 (Laboratorio de Geoinformática, 2008)

A partir de las Figuras 3.20 a 3.22, se puede resumir, en la zona centro y sur del valle de
México, la velocidad de hundimiento ha tenido una disminución. Además, en la zona poniente, la
velocidad ha permanecido menor que 5cm/año. Esto da indicio, la zona poniente ha comenzado
adquirir una estabilidad por consolidación.

3.2 EFECTOS PRODUCIDOS


A largo plazo, el hundimiento regional puede producir daños en las construcciones e
instalaciones subterráneas poniendo en riesgo su estabilidad, además da origen a otros
fenómenos como el agrietamiento superficial del subsuelo y la formación de zonas de inundación.

40
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

3.2.1 Daños a las estructuras civiles


En la periferia al monumento de la Revolución, un ademe de pozo emerge debido a que
está desplantado en un estrato rígido y el material lacustre de su alrededor se comprime. Esto
pone en evidencia el hundimiento regional en ese sitio (Fig. 3.23).

Figura 3.23 El hundimiento regional en la periferia al monumento de la Revolución

La columna del Ángel de la independencia es un monumento arquitectónico significativo


(Fig. 3.24). Este monumento presenta evidencias de emersión aparente debido a su sistema de
cimentación, basada en pilotes. Este sistema ha producido un fuerte desnivel entre el nivel de piso
original y la superficie del terreno circundante. Esto ha generado la necesidad de adaptar varios
escalones para establecer unión entre los dos niveles.

Figura 3.24 El hundimiento regional en la columna del Ángel de la Independencia


41
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

3.2.2 Agrietamiento
El agrietamiento es un fenómeno que se presenta cuando se desarrollan esfuerzos de
tensión en el suelo. Una condición de este tipo puede presentarse por efecto del hundimiento
regional en las zonas de transición abrupta, donde entran en contacto los suelos lacustres del valle
de México con los domos volcánicos que los confinan.

Las condiciones geológicas de transición abrupta se presentan al norte, oriente y sur de la


ciudad de México (Fig. 3.25). Los daños en la zona norte en los 60’s, en las colonias La Florida y
Echegaray son los más conocidos. Al oriente, en la periferia del Peñón de los Baños y en el Peñón
Viejo se vienen advirtiendo daños. Al sur de la ciudad a partir de los 70’s, en las cercanías del
Cerro de la Estrella y más recientemente en los alrededores de la Noria y Tepepan, se ha
observado asentamientos y desarrollo de fracturas (Gutiérrez, C., et al., 1991).

Figura 3.25 Zonas de transición abrupta (Gutiérrez, C., et al., 1991)

Las grietas son observadas en las orillas del lago, por el efecto de estructuras volcánicas
sepultadas, cubiertos por los depósitos de arcilla. En las Figuras 3.26 y 3.27 se muestran cortes
esquemáticos de ambos casos, que ilustran la variación del espesor del suelo arcilloso
compresible (Gutiérrez, C., et al., 1991).

42
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

Figura 3.26 Mecanismo de fracturación a la Figura 3.27 Mecanismo de fracturación sobre


orilla del lago una estructura sepultada

Actualmente, las grietas se ubican con aparatos de sistema de posicionamiento global


(GPS) de alta resolución. Algunos sitios donde las grietas se han observado son: ex-lago de
Texcoco (Fig. 3.28), cerro del Peñón (Fig. 3.29) y en las delegaciones: Azcapotzalco (Fig. 3.30),
Iztapalapa (Fig. 3.31), Xochimilco y Tlahuac.

Figura 3.28 Zona federal de Texcoco Figura 3.29 Cerro del Peñón
(Laboratorio de Geoinformática, 2002) (Laboratorio de Geoinformática, 2007)

Figura 3.30 Delegación Azcapotzalco Figura 3.31 Delegación Iztapalapa


(Laboratorio de Geoinformática, 2002) (Laboratorio de Geoinformática, 2007)
43
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

3.2.3 Inundaciones
Actualmente, el hundimiento regional del valle de México ha provocado un cambio en la
infraestructura del sistema de drenaje. Algunas pendientes se han invertido (gran canal de
desagüe). El incremento del hundimiento traerá consigo mayores consecuencias como es el caso
de posibles fracturas en los conductos del drenaje.

En los años 50’s, la ciudad de México no se daba abasto con el sistema de drenaje que
contaba. Entonces, el sistema de drenaje profundo se implementó para saciar la demanda. La
eficiencia del drenaje ha disminuido por el cambio de pendiente. La capacidad de desalojo del gran
canal de desagüe se redujo a 15m3/s de los 80m3/s originales. Con las obras de bombeo se puede
desalojar 28m3/s. Esto indica un eficiencia del 35% de su capacidad máxima, Figura 3.32.

Figura 3.32 Cambio de pendiente del gran canal (CONAGUA, 2007)

44
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

El Emisor Poniente se construyó para evitar sobrecargar el gran canal. Las obras de
construcción del túnel iniciaron en 1964. Este túnel tiene una longitud de 32.2km, Figura 3.33.

Con el fin de evacuar el agua de lluvia, el Emisor Central del sistema del drenaje profundo
se inauguró en 1975. Este túnel tiene una longitud de 50km, Figura 3.34.

Puede decirse que, el costo integro de la construcción y operación del sistema de drenaje
profundo es una consecuencia del hundimiento regional.

La capacidad del sistema de desagüe de todo el sistema de drenaje actual es de 165m3/s.


Sin embargo, es necesario desalojar 315m3/s (aguas residuales y lluvia), Figura 3.35, por lo que,
actualmente se ha planeado la construcción de una nueva conducción de drenaje profundo
llamado Túnel Emisor Oriente, Figura 3.36.

Figura 3.33 Emisor Poniente Figura 3.34 Emisor Central


(CONAGUA, 2007) (CONAGUA, 2007)

Figura 3.35 Las redes de drenaje en el valle de México (CONAGUA, 2007)


45
Capítulo 3. EL HUNDIMIENTO DE LA ZONA LACUSTRE DE LA CUENCA DE MÉXICO

Figura 3.36 Sistema principal de drenaje del valle de México (CONAGUA, 2007)

Ecatepec y Nezahualcoyotl son lugares afectados comúnmente por las intensas lluvias en
el valle de México. La vialidad Avenida Central presenta catenarias debido al hundimiento regional
a lo largo de su proyección, lo cual provoca zonas de inundación, Figura 3.37.

Figura 3.37 Municipio de Ecatepec, Estado de México (Fotografías: Mario Antonio Núñez)

46
Capítulo 4

INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

4.1 MODELO ESTRATIGRÁFICO DEL SUBSUELO


El subsuelo del valle de México ha sido conceptualizado por una configuración de estratos
(GDF, 2004a): costra superficial (CS), formación arcillosa superior (FAS), capa dura (CD),
formación arcillosa inferior (FAI) y depósitos profundos (DP), Figura 4.1.

Superficie del terreno


CS

FAS

CD Acuitardo

FAI

DP Acuífero

Figura 4.1 Distribución estratigráfica conceptualizada

El material que se encuentra entre la superficie del terreno y los depósitos profundos es en
general arcilla de alta compresibilidad, baja resistencia y permeabilidad muy baja. Este material se
le denomina acuitardo. El material de los depósitos profundos se le denomina acuífero.

El laboratorio de Geoinformática (II-UNAM) cuenta con una base de sondeos geotécnicos.


Con estos sondeos se obtiene la profundidad del acuitardo. El mapa de contornos del acuitardo se
construye con la herramienta de la Geoestadística.
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

4.2 ANÁLISIS GEOESTADÍSTICO DE LA CONFIGURACIÓN DEL ACUITARDO


Los sondeos geotécnicos están almacenados en la base de datos de un Sistema de
Información Geográfica para Sondeos Geotécnicos (Laboratorio de Geoinformática). Actualmente,
este sistema cuanta con más de 10,000 sondeos y sólo 346 sondeos alcanzan la profundidad del
acuitardo, Figura 4.2.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

-16.7-28.3
N
2165000

-27-27-28
-23 -28
-27.3
-20-12
-34.8 -34.9-33.9
-15
-13 -25.75 -35
-9 -37.8
-31.7
2160000

-21 -25.4 -35


-8.2 -21.5-22 -32.1
-8 -9.8 -11.2-9 -22.6-22.8 -35.3-32-33 -30 -20.8
-10 -36.7-32.5-36
-6.7-6.7
-15.3-16 -15 -20.8
-39.2-38-38-37.2
-44 -44 -32.6
-16.7-16 -15.6
-8 -32.5
-39 -43.7
2155000

-18.2 -49.2 -50 -41.9


-9 -16 -18 -50.9
-15.5 -18.3-16 -22.5 -30 -53 -49.3
-55.1
-11.2 -15 -15.5 -31.5 -55.5-54 -41.5
-14 -25 -32.4 -39.4 -54 -53.7
-15 -16.5 -18.5 -42.8 -54.1-55 -50
-12 -15-17 -22.8
-56.4
-56.5
-59.1-59.2 -54.5
2150000

-12.5-8 -17.5 -25.5


-18 -26 -48 -57.7
-14.7-14 -31 -34-34
-30.5 -57.5 -59
-13.2 -20-20 -35-33-34 -54.4 -48
-32 -34 -59.2
-13 -35 -35 -60
-25 -32-32-32 -59
-22 -60.2
-22 -27 -52.8-58.3-59.9
2145000

-7 -7 -14 -41.2 -57.2


-43
-13-6 20
-40-42
-61 -46 -39.6-18
-19.1-43.2 -46
-12.3 -36.5-46.2 -44.5
-46.3 -41.5
-36.6 -41.5
-14.6
-38 -46 -42 -45 -19
-19.3 -28 -31 -47.5
2140000

-32.3 -38.2
-38-32
-34
-18.5 -27 -32.5 -28
-19.8
-17
-18 -32.5 -26
-32.5
2135000

-19 -32
-12.5-17 -38 -10
-6.5
-39.5 -34.5 -31.5
-32 -26
-35.8-35 -15.8
-60 -15.8
-36 -45 -60
-44.5-39.2 -32 -24
-36.5
2130000

-29.5
-30 -31 -39
-40 -32-31-31 -15 -33.7
-31 -22.6 -33.7 -32
-18
-25 -25
2125000

Figura 4.2 Distribución de datos de la profundidad de los depósitos profundos

El espesor del acuitardo representa un campo aleatorio H(X), distribuido dentro un espacio
R , con p=2 (área de estudio). El conjunto de valores medidos dentro del dominio RP, constituye
P

una muestra de ese campo aleatorio. La aplicación se realiza dentro del valle de México. En la
Figura 4.2 se observa que existe una distribución homogénea de la información en la zona lacustre
del valle de México con ausencia notable de información en las zonas de los ex-lagos de Texcoco
y Chalco.
48
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

A partir de los datos de la profundidad de los depósitos profundos, se estiman los


principales parámetros estadísticos, Tabla 4.1.

Tabla 4.1 Descripción estadística para la estimación del acuitardo


Valores estadísticos Espesor del
para la estimación acuitardo

No. sondeos 346

Media (m) -28.1046

Desviación estándar (m) 6.0776

Área (km2) 1580.00

Se evalúa la posible existencia de tendencia mediante un análisis de regresión lineal. Los


coeficientes de regresión (a, b y c) se presentan en la Tabla 4.2.

Tabla 4.2 Coeficientes de regresión lineal de la profundidad del acuitardo


Coeficientes de la Espesor del
regresión lineal acuitardo

a -0.00055289

b 0.00042341

c -666.811926

Con base en los coeficientes de regresión de la Tabla 4.2, se representa la tendencia del
campo aleatorio mediante una superficie de regresión lineal, Figura 4.3.

En la Figura 4.3, se observa que existe una marcada tendencia en dirección NW, esta
tendencia debe ser considerada en el análisis estructural.

En este caso en particular, existen dos opciones para estimar los correlogramas
experimentales direccionales. La primera es considerar el campo aleatorio original (con tendencia).
La segunda es eliminar la tendencia del campo aleatorio original (campo estacionario) antes de
estimar los correlogramas experimentales direccionales.

49
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

Figura 4.3 Superficie de regresión lineal de la profundidad del acuitardo

En ambos casos, las funciones de autocorrelación direccionales se estiman en cuatro


direcciones principales, definidas como sigue: α1= Azimut 0° (N-S, eje Y); α2= Azimut 45° (NE-SW);
α3= Azimut 90° (E-W, eje X); α4= Azimut 135° (SE-NW), con paso de cálculo de ∆h= 500m.

Para el caso de la estimación de las funciones de autocorrelación considerando el campo


aleatorio con tendencia, los correlogramas direccionales se muestran en la Figura 4.4.

1.00

0.75
Coeficiente de autocorrelación, ρ

0.50

0.25

0.00
0 5000 10000 15000 20000
-0.25

-0.50 Dirección = Az 0°
Dirección = Az 45°
-0.75 Dirección = Az 90°
Dirección = Az 135°
-1.00
Distancia de separación, h(m)

Figura 4.4 Correlograma direccionales experimentales, campo aleatorio con tendencia

En la Figura 4.4, se observa que en la dirección Az= 45° principalmente no es posible


estimar con precisión las distancias de influencia, puesto que las funciones del coeficiente de
autocorrelación no logran alcanzar el valor cero. En cambio en las direcciones Az= 0°, Az= 90° y
Az= 135° las distancias de correlación se definen con mejor claridad en todos los periodos.

Otra alternativa para realizar el análisis estructural es convertir el campo aleatorio no


estacionario a uno que si lo sea. Esto puedo lograrse eliminando la tendencia del campo original,
obteniendo así un campo aleatorio estacionario, es decir sin tendencia. Con estos nuevos datos
50
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

(sin tendencia) se estiman los correlogramas en las mismas direcciones anteriormente definidas.
Los correlogramas estimados se muestran en la Figura 4.5.

1.00

0.75

Coeficiente de autocorrelación, ρ
0.50

0.25

0.00
0 5000 10000 15000 20000
-0.25

-0.50 Dirección = Az 0°
Dirección = Az 45°
-0.75 Dirección = Az 90°
Dirección = Az 135°
-1.00
Distancia de separación, h(m)

Figura 4.5 Correlograma direccionales experimentales, campo aleatorio sin tendencia

En la Figura 4.5, se observa que al eliminar la tendencia del campo aleatorio los
correlogramas estimados resultan más adecuados para estimar las distancias de influencia en las
direcciones establecidas, las cuales resultan más cortas.

Las distancias de influencia o correlación direccionales son estimadas a partir de las


funciones de los correlogramas de la Figura 4.7. Los valores de distancias de correlación
direccionales se muestran en la Tabla 4.3.

De acuerdo con la Tabla 4.3, la mayor correlación de los datos se presenta en la dirección
[E-W] y la menor en la dirección [SE-NW]. Para la estimación presentada a continuación se
emplearon en forma conservadora las distancias de correlación correspondientes a las dirección
Az = 45° - Az = 135°.

Tabla 4.3 Distancias de influencias para la estimación del acuitardo


Distancia de
Dirección (grados)
influencia (m)

Az = 0° N 11000

Az = 45° NE 10900

Az = 90° E 12650

Az = 135° SE 10500

51
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

Bajo esta consideración, la elipse de anisotropía construida para el campo aleatorio


definido por el espesor del acuitardo se representa en la Figura 4.6.

En la Figura 4.6, se observa que la elipse de anisotropía definida por las distancias de
correlación es un círculo. Por lo tanto, puede decirse que el campo se consideró como isótropo.

Dir. Az= 0°

δ=10900m

Dir. Az= 90°

δ=10500m

Figura 4.6 Elipse de anisotropía, espesor del acuitardo

Para definir los modelos de correlación espacial, los correlogramas de la Figura 4.5 se
ajustan a algún tipo de función. En este caso, por sencillez, se adopta una función de tipo
exponencial:
2h

ρ (h ) = e δ (4.1)

Los correlogramas teóricos direccionales se muestran en la Figura 4.7.

La estimación del espesor del acuitardo se realiza empleando la técnica de Kriging,


considerando los datos del campo estacionario, posteriormente, al campo resultante se le agrega
la tendencia eliminada con anterioridad.

Para la estimación del campo sin tendencia, se consideran los parámetros de la Tabla 4.4.

52
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

1.00 1.00

0.75 0.75

Coeficiente de autocorrelación, ρ
Coeficiente de autocorrelación, ρ
0.50 0.50

0.25 0.25

0.00 0.00
0 5000 10000 15000 20000 0 5000 10000 15000 20000
-0.25 -0.25

-0.50 -0.50
Correl. Experimental Correl. Experimental
-0.75 -0.75
Correl. Exponencial Correl. Exponencial

-1.00 -1.00
Distancia de separación, h(m) Distancia de separación, h(m)

a) Correlograma dirección Az = 0° b) Correlograma dirección Az = 45°


1.00 1.00

0.75 0.75
Coeficiente de correlación, ρ

Coeficiente de correlación, ρ
0.50 0.50

0.25 0.25

0.00 0.00
0 5000 10000 15000 20000 0 5000 10000 15000 20000
-0.25 -0.25

-0.50 -0.50
Correl. Experimental Correl. Experimental
-0.75 -0.75
Correl. Exponencial
Correl. Exponencial
-1.00 -1.00
Distancia de separación, h(m) Distancia de separación, h(m)

c) Correlograma dirección Az = 90° d) Correlograma dirección Az = 135°


Figura 4.7 Ajuste exponencial de los correlogramas para la estimación del acuitardo

Tabla 4.4 Parámetros de la estimación para el espesor del acuitardo


Parámetros de la estimación Acuitardo

Coordenadas que definen el área (476500,2122500)


rectangular de la estimación; p1 y p2. (516000,2162500)

Dirección, eje x α3= 90° = 80

Número de Dirección, eje y α1= 0° = 81


puntos a estimar Separación, eje x 500m

Separación, eje y 500m

Dirección, mayor
α3 = 45°
correlación
Definición de la
α2 = 45°
anisotropía
Distancia de δ2= 10900m
estructural
influencia α4 = 135°
δ4= 10500m

53
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

La técnica del mapeo sirve para interpretar los valores puntuales estimados del acuitardo.
Este mapa permite interpretar de forma visual, la distribución espacial de la profundidad del
acuitardo dentro del área estudiada, Figura 4.8.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

-10 - -5 N
2165000

-15 - -10
-20 - -15
-25 - -20
2160000

-30 - -25
-35 - -30
-40 - -35
-45 - -40
2155000

-50 - -45
-55 - -50
-60 - -55
2150000
2145000
2140000
2135000
2130000
2125000

Figura 4.8 Espesor del acuitardo (m), (Laboratorio de Geoinformática, 2008)

En la Figura 4.8, en el centro del valle de México, en la zona suroriente del aeropuerto de la
ciudad de México está ubicado el mayor espesor de arcilla con 60m. Además, al sur del valle de
México, al norte del cerro Xico y al sur del cerro de la Estrella también están ubicados dos
espesores significativos de arcilla con 55m y 45m respectivamente. En la zona cercana al límite de
lomas, el espesor disminuye gradualmente.

La configuración del espesor del acuitardo (Fig. 4.8) sirve de base para establecer
correlaciones con otras variables, que intervienen en el hundimiento regional. Con esta
54
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

configuración se puede adquirir una mejor sensibilidad del hundimiento regional que se presenta
en el valle de México.

En la Figura 4.9 se presenta un modelo tridimensional del espesor del acuitado (m). En el
centro de los ex-lagos de Texcoco, Xochimilco y Chalco, el depósito de arcilla tiene una magnitud
superior a 40m.

Figura 4.9 Espesor del acuitardo (m) 3D, (Laboratorio de Geoinformática, 2008)

Debe subrayarse que, debido a la poca información de sondeos profundos, los resultados
presentados en las Figuras 4.8 y 4.9, constituyen solamente una primera aproximación a la
magnitud real del espesor del acuitardo, puesto que se tiene conocimiento que en algunos lugares,
el espesor del acuitardo es mayor que 60m.

55
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

4.3 RELACIÓN ENTRE ESPESOR Y HUNDIMIENTO


Con la configuración de espesor del acuitardo (Fig. 4.8) y la configuración del hundimiento
correspondiente al periodo 1862-2005 (Fig. 3.9) se establece una correlación, Figura 4.10. La
correlación depende del número de puntos con los que se cuente. El criterio para fijar estos puntos
depende básicamente de la ubicación de las estaciones piezométricas.

En la Figura 4.10, la relación entre el espesor del acuitardo y el hundimiento regional al


periodo 1862-2005 da como resultado un coeficiente de correlación lineal de 0.787. Esta relación
indica que, entre mayor es el espesor del acuitardo, mayor es el hundimiento.

14

12
Hundimiento 1862-2005, m

10

0
0 10 20 30 40 50 60
Espesor del acuitardo, m
Figura 4.10 Correlación del espesor del acuitardo con el hundimiento, periodo 1862-2005

Se estableció una correlación similar entre el hundimiento regional, en el periodo 1983-


2005, con el espesor del acuitardo (Fig. 4.8), Figura 4.11.

En la Figura 4.11, la relación entre el espesor estimado del acuitardo y el hundimiento para
el periodo 1983-2005 da como resultado un coeficiente de correlación lineal de 0.809. Además,
esta relación tiene un cambio de pendiente a partir de 20m de espesor de acuitardo. Si el espesor
es menor que 20m, la magnitud del hundimiento es mínima, lo que parece indicar que las zonas
correspondientes han dejado de consolidarse después de 1983. Cuando el espesor es mayor que
20m, la magnitud del hundimiento presenta una gran dispersión.

56
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

14

12

Hundimiento 1983-2005, m
10

0
0 10 20 30 40 50 60
Espesor del acuitardo, m

Figura 4.11 Relación del espesor del acuitardo con el hundimiento 1983-2005

Por otra parte, el hundimiento acumulado hasta el 2005 puede expresarse como porcentaje
del espesor del acuitardo.

ΔH 2005 = aH (4.2)
donde
ΔH 2005 Hundimiento acumulado hasta el 2005, m
a Porcentaje de compresión, 0.1<a<0.3
H Espesor del acuitardo, m

La correlación entre esta nueva variable a y el espesor del acuitardo H se presenta en la


Figura 4.12.

En la Figura 4.12, se muestra que el porcentaje de compresión del acuitardo para el


periodo de 1862 a 2005 varía de 10% a 30%. El hundimiento medio acumulado hasta el año 2005
es de aproximadamente el 20% de su espesor, con una desviación estándar de 10%.

57
Capítulo 4. INFORMACIÓN ESTRATIGRÁFICA

100

90

Espesor del acuitardo comprimido 1862-2005, %


80

70

60

50

40

30

20

10

0
0 10 20 30 40 50 60
Espesor del acuitardo, m

Figura 4.12 Porcentaje del acuitardo comprimido

58
Capítulo 5

INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

5.1 INTRODUCCIÓN
Las mediciones de presión de agua en el subsuelo fueron iniciadas desde el año 1948.
Estas tienen el propósito de establecer una ley de hundimiento para la ciudad y conocer la
distribución de presiones. El número de estaciones instaladas fue un total de 20 para dar inicio a
las mediciones (INIC, 1952).

Un número considerable de estaciones piezométricas han sido instaladas en diversos sitios


de la ciudad de México. Las primeras estaciones fueron colocadas por la compañía Ingenieros
Civiles Asociados (ICA) como subproducto de la construcción y reparación de algunos edificios.
Posteriormente, otras estaciones fueron instaladas por la Comisión Hidrográfica de la cuenca del
valle de México (CHCVM). Quince de estas estaciones fueron instaladas en colaboración con el
Instituto Nacional de la Investigación Científica (INIC) (SRH, CHCVM, 1953).

La instalación de una estación piezométrica consiste en hacer una perforación de 15cm a


20cm de diámetro hasta la profundidad requerida. Los piezómetros son colocados a distintas
elevaciones y aislados con sellos de bentonita (SRH, CHCVM, 1953), Figuras 5.1 y 5.2.

Figura 5.1 Perforación de un pozo para la Figura 5.2 Colocación de un piezómetro dentro
instalación de piezómetros del pozo
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Cada piezómetro tiene un filtro de material plástico, preferentemente lucita. El filtro es un


cilindro o prisma taladrado con pequeñas perforaciones (en tres bolillos). Este va relleno de arena
mediana y en la tapa lleva una piedra porosa. La tapa está conectada con un tubo sarán con
diámetro de 12.7mm o más. El tubo tiene una longitud suficiente para llegar a la superficie.
Después de ser colocado, el filtro es rodeado con gravilla y sellado con bentonita (SRH, CHCVM,
1953), Figuras 5.3 y 5.4.

Figura 5.3 Filtros para piezómetros Figura 5.4 Sellado de un pozo con bolsas de
bentonita, para aislar un piezómetro de otro

El manómetro de mercurio sirve para medir las presiones de agua en el subsuelo. Cuando
los piezómetros estén ubicados en mantos artesianos, el tubo sarán es prolongado por arriba del
nivel freático. La sonda eléctrica sirve para medir la presión hidrostática negativa (depresiones),
Figuras 5.5 y 5.6. Las depresiones son el caso más frecuente para la ciudad.

Figura 5.5 Sonda eléctrica usada para las Figura 5.6 Sondeo de un tubo piezométrico
lecturas piezométricas

En la Figura 5.7, se presenta el esquema general para la instalación de una estación


piezométrica típicamente utilizada en el valle de México.

60
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Tapa
0.10m
0.10m
Mesa de madera
0.60m

0.14 m Superficie del terreno

Tubo Sarán de ½” Ǿ
Piedra porosa fina
Filtro de Lucita con
perforaciones y arena
en el interior
Contrapeso

Figura 5.7 Esquema de una instalación piezométrica

La información de las estaciones piezométricas está contenida en los boletines de


Mecánica de Suelos (SRH, CHCVM, CAVM, SEMARNAP, CNA, GRAVAMEX). La información
consiste en gráficas de la evolución de la profundidad del nivel piezométrico. Esto dificulta
identificar los abatimientos de presión. Con las gráficas de la evolución de la profundidad del nivel
piezométrico se puede conocer la distribución de presión. La distribución de presión permite
conocer el abatimiento de presión en cada sitio.

5.2 PROCESAMIENTO PIEZOMÉTRICO


Los boletines de Mecánica de Suelos utilizados para el trabajo son: 1-9, 11 y 12. El boletín
No. 10 no se halló durante la recopilación de información. Los boletines están distribuidos:
Secretaría de Recursos Hidráulicos (SRH)
Comisión Hidrográfica de la cuenca del valle de México (CHCVM)
Boletín No 1, 1948-1953 Boletín No 5, 1963-1966
Boletín No 2, 1953-1956 Boletín No 6, 1966-1970
Boletín No 3, 1956-1959 Boletín No 7, 1970-1974
Boletín No 4, 1959-1963

61
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Secretaría de Recursos Hidráulicos (SRH)


Comisión de Aguas del valle de México (CAVM)
Boletín No 8, 1974-1977 Boletín No 9, 1978-1982

Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP)


Comisión Nacional del Agua (CNA)
Gerencia Regional de Aguas del valle de México (GRAVAMEX)
Boletín No 11, 1987-1992 Boletín No 12, 1993-1998

La información de las lecturas de la profundidad del nivel piezométrico más antigua es de


1948. La información más reciente es del año 1998. Con esta información se obtiene 51años de
historia piezométrica. Existe información respecto a 131 estaciones piezométricas distribuidas en
el valle de México, Figura 5.8.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

%P-438-1
N
2165000

P-491
%
Pc-146
P-508-1 P-540 %
% %
P-441-1
P-532 % P-449-1 % P-536-7
% % P-536-8
% P-481-1
% % %
%P-536-12 P-536-6
2160000

P-535 %
P-454-1
% % P-536-24
% %
% %
P-536-15 P-536-9 P-536-23
P-425-1 % %
% % %P-536-2
P-536-3 %
% P-505-1
%P-503-1 P-417-1 %P-536-14 %
P-536 P-492
P-470-3 % % %
P-536-21 % %
% P-494-1P-284%
P-550-3 %
% %P-536-22
2155000

P-457 % % % P-536-19
% P-506-2%P-412
% % P-487-1 % %
P-536-17
P-280
% P-528 % P-536-18
%
P-507 % P-530
P-452 %P-418-1 %
% %
%%P-497-1
%
Pc-190 P-475
% P-430-1
% %%
P-451 P-440-1% P-531-1 % P-575-1
% %P-482-1% %
% P-293-1
2150000

% %P-407
P-413-1
% %
P-208
% P-128 P-185
% % Pc-28
% %
P-474-1 % P-252
% %Pc-186 %
%
Pc-193 P-577-1
% P-243
% P-517 %
% P-188 P-450 %
P-240 % %
2145000

%
P-467-1 P-199 P-501-1 Pc-202
% % % %
P-464-1 Pc-197
% % P-445-1
P-196 %
%
P-420-1
%
2140000

P-303
P-198 %
%
P-268-3
% P-268-4
%
%
2135000

Pc-268-5P-500-1
% %
% %
P-332
% P-495
%
%
%P-504-1 P-493-1
%
%
P-443-1P-510
% % %P-426 P-559 P-518
%
2130000

P-539 %
% Pc-276
% P-554
P-553 %
%

P-560
2125000

% P-521
% P-526
P-537 %
%

Figura 5.8 Estaciones piezométricas en el valle de México (Boletines de Mecánica de Suelos)


62
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

En la Figura 5.8, se observa que el mayor número de estaciones piezométricas se ubica


cerca de la Sierra de las Cruces (zona poniente). Otra cantidad significativa de estaciones se ubica
en el ex-lago de Texcoco (zona norte). Hay varias estaciones entre el cerro de la Estrella y
Xochimilco (zona sur). En el ex-lago de Chalco, el número de estaciones es reducido. Al sur del
ex-lago de Texcoco, en las inmediaciones del lago Nabor Carrillo no hay información.

En las gráficas de la evolución de la profundidad del nivel piezométrico se presentan


lecturas mensuales, Figura 5.9. El total de gráficas anuales durante los 51 años en las 131
estaciones, es de 6,681. El número de puntos por gráficas de distribución de presión depende del
número de piezómetros instalados en cada estación. En general, cada estación tiene 5
piezómetros en promedio.

Figura 5.9 Gráfica de la evolución de la profundidad del nivel piezométrico


(SEMARNAP, CNA, GRAVAMEX, 1998)

Para procesar las gráficas de distribución de presión fue necesario implementar en esta
tesis una metodología, Figura 5.10. La información gráfica de la profundidad del nivel piezométrico
fue capturada en archivos numéricos a través de herramientas computacionales. Se diseñó un
programa de computo para generar gráficas de distribución de presión con la profundidad y una
base de datos.

63
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Figura 5.10 Metodología implementada en esta tesis para procesar la información piezométrica

En resumen, el programa computacional emplea las mediciones de la evolución de la


profundidad del nivel piezométrico almacenada en una base de datos. Este genera gráficas de:
distribución de presión y una base de datos de presión hidrostática, presión piezométrica,
abatimientos de presión y porcentaje de abatimiento, en valor medio anual.

Gráficas de la profundidad del nivel piezométrico


Los boletines de mecánica de suelos presentan gráficas de la profundidad del nivel
piezométrico. Los abatimientos de presión son la diferencia entre la presión hidrostática y la
distribución de presión piezométrica. La distribución de presión hidrostática es obtenida a partir del
nivel de aguas freáticas (NAF). El NAF se obtiene a través del nivel piezométrico del primer
piezómetro.

Base de datos
La base de datos está elaborada a partir del conjunto de información de las gráficas de
profundidad del nivel piezométrico (Fig. 5.9). Esta base de datos está en formato del software
comercial Excel, Figura 5.11.
1) Estación Piezométrica. Cada estación piezométrica cuenta con una clave de registro.
2) Coordenadas (X, Y). Indican la ubicación geográfica de cada estación.
3) Profundidad. Es la profundidad máxima a la que se encuentran instalados los
piezómetros.
4) Ubicación. Referida a la dirección donde se ubica cada estación y/o el nombre
previamente asignado.
5) Entidad federativa.
6) Delegación y/o municipio.

64
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

7) Fecha de instalación.
8) Fecha de abandono.
9) Matriz de valores. Contiene las mediciones de la profundidad del nivel piezométrico
desglosadas por la profundidad del piezómetro, meses y años.

Datos de una
estación
piezométrica

Figura 5.11 Esquema de la base de datos de las lecturas de la profundidad del nivel piezométrico

En la Figura 5.11, los meses se ubican verticalmente. A cada mes se le asignan 10 filas
(máximo número de piezómetros instalados en algunas estaciones). Los años se ubican
horizontalmente. Considerando 12 meses por año, más una línea reservada para la clave como
título se tiene como resultado 121 filas por estación. Asimismo, si se consideran 131 estaciones,
entonces para 51 años se tiene una matriz de valores de 15,851 filas por 51 columnas.

Piezometría.M (Algoritmo del programa, Anexo B)


Este programa fue elaborado en lenguaje de programación MatLab (Software comercial),
por su gran potencia en uso de tablas dinámicas, rapidez de cálculo y facilidad para construir
gráficas. Los resultados que proporciona el programa son ordenados en una base de datos
registrando el promedio anual de: la presión hidrostática, la presión piezométrica, el abatimiento de
presión y el porcentaje de abatimiento. Estos resultados son almacenados en un archivo de hoja
de cálculo del programa Excel. Asimismo, las gráficas de distribución de presión se guardan en
archivos electrónicos con formato del programa Adobe Acrobat.

65
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Para la elaboración del programa Piezometría.M es conveniente recordar los fundamentos


teóricos de la piezometría. Esto tiene como finalidad desarrollar las ecuaciones del algoritmo
computacional.

La carga de presión h es la elevación del nivel de agua que existe dentro del tubo sarán, a
partir del nivel del piezómetro. La presión medida es el producto de la carga de presión por el peso
volumétrico del agua, Figura 5.12.

u
h= (5.1)
Nivel γw
piezométrico

u = hγ w (5.2)

donde:
h h = Carga de presión, m
u = Presión medida, kPa
Piezómetro
γw = Peso volumétrico del agua, kN/m3

Nivel del
piezómetro

Figura 5.12 Representación de la presión hidrostática

La profundidad del nivel piezométrico se mide del nivel del terreno hasta el nivel del agua
dentro del tubo sarán. Esta lectura fue determinada en varias ocasiones durante el transcurso del
tiempo, Figura 5.13.

Un conjunto de lecturas de la profundidad del nivel piezométrico (Fig. 5.13) permite


representar la distribución de presión. Para esto se adopta la fecha t=1, Figura 5.14.

66
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

DPC-1, t = 1 DPC-1, t = 2 DPC-1, t = 3

Superficie
del terreno

PNP-1
PNP-1

PNP-2

PNP-1
Lecturas de la profundidad del nivel piezométrico

PNP-2
PNP-3

PNP-2
PNP-3

PNP-3
P-1 P-1 P-1

P-2 Evolución P-2 P-2


piezométrica

P-3 P-3 P-3

donde:
DPC-1 Clave de la estación piezométrica t Fecha de la lectura
P-1, P-2, P-3 Clave del piezómetro instalado a cierta profundidad de la estación
PNP-1, PNP-2, PNP-3 Profundidad del nivel piezométrico para cada piezómetro, para un tiempo t
Figura 5.13 Representación esquemática de las lecturas de la evolución piezométrica

En la Figura 5.14, la carga de presión se obtiene por diferencia entre la profundidad de


instalación del piezómetro y la profundidad del nivel piezométrico. Esta carga de presión
corresponde al valor de la ecuación 5.1.
h1=(PIP-1)-(PNP-1) (5.3)
h2=(PIP-2)-(PNP-2) (5.4)
h3=(PIP-3)-(PNP-3) (5.5)

De la ecuación 5.2 y con las ecuaciones 5.3, 5.4 y 5.5, se obtiene la presión medida.
u1=h1 γw (5.6)
u2=h2 γw (5.7)
u3=h3 γw (5.8)

67
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

DPC-1, t=1

Superficie del terreno Distribución de presión

PNP-1

PNP-2
NAF
PIP-1

PNP-3
PIP-2

h1

ureal-1
u1 Δp1=0
P-1
PIP-3

Presión hidrostática

Profundidad
h2

ureal-2
u2 Δp2
P-2
Presión medida
h3

ureal-3

P-3 u3 Δp3

donde:
DPC-1 Clave de la estación piezométrica t Fecha de la lectura
h1, h2, h3 Carga hidráulica u1, u2, u3 Presión medida
ureal-1, ureal-2, ureal-3 Presión hidrostática Δp1, Δp2, Δp3 Abatimiento de presión
P-1, P-2, P-3 Clave del piezómetro instalado a cierta profundidad de la estación
PIP-1, PIP-2, PIP-3 Profundidad de instalación de cada piezómetro en la estación piezométrica
PNP-1, PNP-2, PNP-3 Profundidad del nivel piezométrico para cada piezómetro, para un tiempo t
NAF Nivel de aguas freáticas, lo determina el P-1
Figura 5.14 Esquema de la distribución de presiones a partir de las diferencias de profundidades

Por otra parte, si el primer piezómetro determina la profundidad del NAF (Fig. 5.14),
entonces la lectura PNP-1 determina dicho nivel. La presión hidrostática para cada piezómetro:
ureal-1=[(PIP-1)-(PNP-1)] γw (5.9)
ureal-2=[(PIP-2)-(PNP-1)] γw (5.10)
ureal-3=[(PIP-3)-(PNP-1)] γw (5.11)

68
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

El abatimiento de presión es la diferencia entre la presión hidrostática (ecuaciones 5.9 a


5.11) y la presión medida (ecuaciones 5.6 a 5.8).
∆p1= ureal-1 – u1 (5.12)
∆p2= ureal-2 – u2 (5.13)
∆p3= ureal-3 – u3 (5.14)

En la Figura 5.14, los valores de u1 y ureal-1 son idénticos en magnitud (debido al criterio
establecido). Se acepta por tanto que el valor ∆p1 = 0 para todas las estaciones piezométricas.

Por otra parte, la presión hidrostática es directamente proporcional a la profundidad. La


relación entre los abatimientos de presión con la presión hidrostática da como resultado el
porcentaje de abatimiento.
Δp 1
Δp1 (% ) = 100 (5.15)
u real1

Δp 2
Δp 2 (% ) = 100 (5.16)
u real 2

Δp 3
Δp3 (% ) = 100 (5.17)
u real 3

Las ecuaciones 5.3 a 5.17 están programadas en el software Piezometría.M que se usa
con objeto de obtener la presión en cada piezómetro para cada lectura.

El programa tiene algunos criterios que se aplican a situaciones extraordinarias como: la


ausencia de la lectura de la profundidad del nivel piezométrico del primer piezómetro, lectura de la
profundidad del nivel piezométrico mayor que la profundidad de instalación del piezómetro y
lectura de la profundidad del nivel piezométrico negativa.

A continuación, se describe en forma detallada los resultados obtenidos por el programa


Piezometría.M. Estos resultados son el procesamiento de la información piezométrica.

Gráficas de distribución de presión con la profundidad, Figura 5.15


En la parte superior e inferior de las gráficas de distribución de presión se localizan algunos
datos sobre la estación piezométrica. En la parte superior se indica la clave de la estación, fecha
de instalación, fecha de abandono y las coordenadas de ubicación. En parte inferior se indica la
entidad federativa, la delegación y/o municipio y la dirección de su ubicación.

69
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

La información procesada se presenta en dos partes. En la parte superior, se indican los


piezómetros instalados y sus respectivas profundidades, acompañados de la distribución de
presiones a través del tiempo. En la parte inferior, aparecen la simbología de las lecturas por
meses y los datos iníciales (evolución de las profundidades del nivel piezométrico reportado en los
boletines de Mecánica de Suelos).

Figura 5.15 Gráfica de distribución de presiones (Estación P-332), formato PDF

Base de datos (Magnitud de presión)


La base de datos de los resultados contiene información sobre presión hidrostática, presión
piezométrica, abatimientos de presión y porcentaje de abatimiento. Los datos de la estación P-332
se presentan como ejemplo en la Figura 5.16.

70
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

a) Presión hidrostática (kPa)

b) Presión piezométrica (kPa)

c) Abatimiento de presión (kPa)

d) Porcentaje de abatimiento (%)


Figura 5.16 Base de datos generada por Piezometría.M

5.3 ABATIMIENTOS DE PRESIÓN


Los resultados del programa Piezometría.M se validan con otros resultados de abatimientos
de presión. En el libro El subsuelo de la ciudad de México (Marsal, R. y Mazari, M., 1959)
aparecen algunos resultados. Para la validación sólo se consideran tres estaciones piezométricas:
Pc-186, Pc-193 y P-252, Tabla 5.1. En la Tabla 5.2 se presentan los mismos resultados obtenidos
con el programa Piezometría.M.

71
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Tabla 5.1 Abatimientos de presión en el valle de México (Marsal, R. y Mazari, M., 1959)
Pc-186 (junio, 1956) Pc-193 (julio, 1956) P-252 (junio, 1956)

Profundidad ∆p Profundidad ∆p Profundidad ∆p


(m) (kPa) (m) (kPa) (m) (kPa)

5.10 - 4.00 - 5.40 -

13.20 -10.00 10.25 35.00 13.60 0.00

24.70 -10.00 17.70 125.00 17.70 10.00

35.35 25.00 32.60 170.00 35.40 165.00

55.85 165.00 56.00 320.00 59.00 190.00

78.85 135.00 73.80 305.00 77.70 290.00

95.00 300.00

Pérdida de presión Pérdida de presión Pérdida de presión

El abatimiento de presión es muy similar. Los valores de abatimiento de presión son


diferentes porque los resultados de la Tabla 5.1 corresponden a un mes, mientras que los
resultados de la Tabla 5.2 corresponden al promedio anual. La variación no es significativa y se
valida los criterios utilizados para elaborar el algoritmo de Piezometría.M. Los resultados de la
base de datos de la magnitud de presión y sus gráficas de distribución de presión, se consideran
por tanto válidos para todas las estaciones piezométricas durante el periodo de 1948 a 1998.

72
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Tabla 5.2 Abatimientos de presión en el valle de México, obtenido por Piezometría.M


Pc-186 (1956) Pc-193 (1956) P-252 (1956)

Profundidad ∆p Profundidad ∆p Profundidad ∆p


(m) (kPa) (m) (kPa) (m) (kPa)

5.10 0.00 4.00 0.00 5.40 0.00

13.20 -12.71 10.25 35.88 13.60 -1.21

24.70 -12.37 17.70 130.43 17.70 10.73

35.35 24.16 32.60 166.98 35.40 162.46

55.85 167.82 56.00 311.24 59.00 185.39

78.85 131.03 73.80 303.18 77.70 281.51

95.00 292.53

Distribución de presión Distribución de presión Distribución de presión

La información piezométrica abarca un periodo de 51 años. Estos datos son agrupados en


10 clases de tiempo por simplicidad: 1948-1954, 1955-1959, 1960-1964, 1965-1969, 1970-1974,
1975-1979, 1980-1984, 1985-1989, 1990-1994, 1995-1998.

El valor para cada clase corresponde al abatimiento máximo de presión (la condición más
crítica). Además, tomando en cuenta el espesor del acuitardo (Fig. 4.8) se definen dos grupos de
abatimiento de presión: dentro del acuitardo y dentro del acuífero (debajo del acuitardo), Figura
5.17.
73
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Figura 5.17 Grupos de abatimientos de presión

5.3.1 Dentro del acuitardo


En la Figura 5.18, el valor máximo del abatimiento de presión es de 225kPa a una
profundidad de 25m durante 1948-1959. El abatimiento máximo más reciente es de 200kPa a una
profundidad de 45m durante 1990-1994.

Por otra parte, los abatimientos son prácticamente nulos a una profundidad menor que
10m. Esto se debe a que en algunos sitios dentro del valle de México el NAF se encuentra
colgado. Los abatimientos de presión son generalmente menores que 150kPa entre las
profundidades de 10m y 45m.

Abatimiento, kPa
0 50 100 150 200 250
0
ΔP, kPa (48-54)
NAF colgado
Abatimiento ΔP, kPa (55-59)
10
total
ΔP, kPa (60-64)
Profundidad, m

20 ΔP, kPa (65-69)

ΔP, kPa (70-74)


30
ΔP, kPa (75-79)

40 ΔP, kPa (80-84)


Frontera ΔP, kPa (85-89)
50 ΔP, kPa (90-94)

ΔP, kPa (95-98)


60

Figura 5.18 Abatimientos de presión dentro del acuitardo, kPa

En la Figura 5.19, se observa que el porcentaje de abatimiento disminuye conforme


aumenta la profundidad. El mayor porcentaje de abatimiento es mayor que 60% a una profundidad
menor que 25m. El porcentaje va disminuyendo hasta una profundidad de 40m. Este valor alcanza
un 20%.
74
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Abatimiento, %
0 20 40 60 80 100
0
ΔP, % (48-54)

10 ΔP, % (55-59)

ΔP, % (60-64)

Profundidad, m
20 ΔP, % (65-69)

ΔP, % (70-74)
30
ΔP, % (75-79)

40 ΔP, % (80-84)

ΔP, % (85-89)
50 ΔP, % (90-94)

ΔP, % (95-98)
60

Figura 5.19 Abatimientos de presión dentro del acuitardo, %

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

-10 - -5
N
2165000

-15 - -10
&
-20 - -15
& -25 - -20
&
& &
2160000

&
&
&
& -30 - -25
& &
& &
-35 - -30
& & &
&
&
& && -40 - -35
& &
&
-45 - -40
& &
&
2155000

&
& & & & -50 - -45
& &
& -55 - -50
&
&
& &
& -60 - -55
&
&
& &
&
&&& &
&
&
2150000

&& &&
&
& &
&
&
&
& & &
&& &
& & &
&
&
&
&
& &
& &
&
2145000

&

&
&
&

&
2140000

&

&
&
&
&
2135000

&
&
& &
&&
& &
&& &
& &
& &
&
&
&
&
& & &
2130000

& &
&
2125000

Figura 5.20 Distribución del porcentaje de abatimiento en el valle de México dentro del acuitardo

75
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

En la zona poniente (Fig. 5.20) el espesor de arcilla es menor que 25m. Esta zona presenta
el mayor porcentaje de abatimiento (mayor que 60%). En las zonas centro y sur de valle (Fig, 5.20)
el espesor de arcilla es mayor que 40m. Estas zonas presentan un menor porcentaje de
abatimiento (menor que 20%).

5.3.2 Debajo del acuitardo (dentro del acuífero)


En la Figura 5.21, se observa que el valor máximo de abatimiento de presión registrado es
de 600kPa a una profundidad mayor que 60m durante 1985 y 1994. Además, una fuerte
concentración de abatimientos se observa debajo del acuitardo entre 10m y 100m de profundidad.

Abatimiento, kPa
0 100 200 300 400 500 600
0
Abatimiento total ΔP, kPa (48-54)
30
ΔP, kPa (55-59)
60
ΔP, kPa (60-64)
90
Profundidad, m

ΔP, kPa (65-69)


120
ΔP, kPa (70-74)
150
ΔP, kPa (75-79)
180
ΔP, kPa (80-84)
210
ΔP, kPa (85-89)
240
ΔP, kPa (90-94)
270
ΔP, kPa (95-98)
300

Figura 5.21 Abatimientos de presión debajo del acuitardo, kPa

La Figura 5.22, muestra que el porcentaje de abatimiento disminuye conforme aumenta la


profundidad. El mayor porcentaje de abatimiento es mayor que 60% a una profundidad menor que
100m. El porcentaje va disminuyendo hasta una profundidad de 150m, donde alcanza un valor de
20%.

En la Figura 5.23, se observa que la distribución del porcentaje de abatimiento en el


acuífero es similar a la distribución dentro del acuitardo (Fig. 5.20).

76
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Abatimiento, %
0 20 40 60 80 100
0
ΔP, % (48-54)
30
ΔP, % (55-59)
60
ΔP, % (60-64)
90

Profundidad, m
ΔP, % (65-69)
120
ΔP, % (70-74)
150
ΔP, % (75-79)
180
ΔP, % (80-84)
210
ΔP, % (85-89)
240
ΔP, % (90-94)
270
ΔP, % (95-98)
300

Figura 5.22 Abatimientos de presión debajo del acuitardo, %

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

& -10 - -5
N
&
2165000

& -15 - -10


&
&
& &
& -20 - -15
& & -25 - -20
&
& &
& &
& &
2160000

&
& &
& -30 - -25
& &
&
&
& &
& &
&
-35 - -30
&
&
& & -40 - -35
& & & &
&
&
& & -45 - -40
&&
&
&
&
2155000

&
&
&
& &
& & -50 - -45
& &
& & &
& & &
&
& -55 - -50
& &
&
&& &
& & &
&
-60 - -55
&
&&
& &&
&
&
& &
&
&& & &
& &
& & &
&
&& &
2150000

&
& &&
& &
& &

&
&
&&
&
&& &
&
&
&
&
& &
&&
&
&
& & &
&
& &
&
2145000

&&

&
& &
&
&
&
& &
&
&
&
& &
&

&
&
2140000

&
&
&

&
&
&
&
&
2135000

&
&
& &
&
&&&
& &
& &
&
& &
&
&
&
& & &
2130000

& &
&
&
&
&
&
2125000

&
&
&
&
&
&
&

Figura 5.23 Distribución del porcentaje de abatimiento en el valle de México dentro del acuífero

77
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

5.3.3 Abatimiento de presión en el valle de México


En general, entre mayor es el espesor del acuitardo, menor es el porcentaje de abatimiento,
Figura 5.24.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

& -10 - -5
N
&
2165000

& -15 - -10


&
&
& &
& -20 - -15
& & -25 - -20
&
& &
& &
&
& & &
2160000

& &
&
& -30 - -25
&
& &
&
&
&
& &
& & &
-35 - -30
& & &
& &
& && -40 - -35
& & & &
& &
&
&
& &
& -45 - -40
&&
&
&
&
2155000

&
&
&
& &
& &
& -50 - -45
& &
& &
& && &
&
& -55 - -50
& &
&
&
&& &
&
& && &
&
&
&&
& -60 - -55
&&
&
&& &
& &
& & &
&
& & && & &
&
&
&
&
2150000

&& & &


& &
& &

&
&
&
& & & &&&
& & &
& & &
&&
&
&
& & &
&&
&
&
& &
&
2145000

&
&

&
& & &
&
& &
&
&

&
& &
&

&
&
2140000

&
&
&
&

&
&
&
&
&
2135000

&
& &
&&
&&
& &&
&&
&
& & &
&&
&
&
&
&
&
& & &
2130000

& &
&
&
&
&
&
&
2125000

&
&
&
&
&
&
&

Figura 5.24 Distribución del porcentaje de abatimiento en la superficie lacustre del valle de México

Tres zonas de abatimiento pueden identificarse en forma visual (Fig. 5.24):


• De 0m a 25m, con abatimiento de presión dentro y debajo del acuitardo mayor que 60%,
zona II, de transición, al pie de la sierra de las Cruces.
• De 25m a 40m, con abatimiento de presión dentro y debajo del acuitardo mayor que 20% y
menor que 60%; zona III, de lago, extensión colindante con la zona de transición.
• De 40m a 60m, con abatimiento de presión dentro y debajo del acuitardo menor que 20%,
desde el centro de la ciudad de México hasta Texcoco, en Xochimilco y Tlahuac.

78
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Lo anterior, se puede resumir matemáticamente en la forma:


Δp = azγ w 0.60 ≤ a < 1.00 Si H ≤ 25m (5.18)

Δp = bzγ w 0.20 ≤ b < 0.60 Si 25m < H ≤ 40m (5.19)

Δp = czγ w 0.10 ≤ c < 0.20 Si 40m < H ≤ 60m (5.20)


donde:
H Espesor del acuitardo, m
a, b, c Coeficientes del porcentaje de abatimiento
∆p Abatimiento de presión, kPa
z Profundidad a la que se requiere conocer el abatimiento de presión, m

Por otra parte, se examinaron los abatimientos de presión en la frontera entre el acuitardo y
el acuífero. La información es escasa para el periodo 1995-1998 (periodo más reciente), Figuras
5.25 y 5.26, pero se confirma que el abatimiento de presión es menor en las zonas de mayor
espesor del acuitardo, a pesar de que el hundimiento es mayor en estas zonas.

Se repitió el análisis anterior para el periodo de 1970 a 1974, en el que existe mayor
información, Figuras 5.27 y 5.28. En estas figuras, hay una notable dispersión, pero se llega a una
conclusión semejante.

Abatimiento de presión, kPa


0 20 40 60 80 100 120 140 160
0

10
Espesor del acuitardo, m

20

30

40

50

60

Figura 5.25 Relación entre abatimiento de presión y espesor del acuitardo, 1995-1998

79
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

Abatimiento de presión, kPa


0 20 40 60 80 100 120 140 160
0

Hundimiento hasta 2005, m 2

10
Figura 5.26 Relación del abatimiento de presión y el hundimiento hasta 2005, 1995-1998

Abatimiento de presión, kPa


0 20 40 60 80 100 120 140 160
0

10
Espesor del acuitardo, m

20

30

40

50

60

Figura 5.27 Relación entre abatimiento de presión y espesor del acuitardo, 1970-1974

Abatimiento de presión, kPa


0 20 40 60 80 100 120 140 160
0
Hundimiento hsata 2005, m

10

Figura 5.28 Relación del abatimiento de presión y el hundimiento hasta 2005, 1970-1974
80
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

5.4 ZONAS LIBRE Y SEMICONFINADA


En un informe elaborado por la compañía Lesser en 2003 se señala que “bajo el acuitardo
se encuentra un acuífero que originalmente funcionaba como semiconfinado, imprimiendo una
presión ascendente en la base de las arcillas. Actualmente, en la mayor parte de la zona
Metropolitana la explotación del acuífero ha provocado el abatimiento del nivel piezométrico y
eliminando la presión hidráulica que el acuífero ejercía hacia la base del acuitardo modificando el
tipo de acuífero, de confinado a libre”, Figura 5.29.

a) Distribución actual del agua en el subsuelo b) Acuífero semiconfinado y libre provocados


del Distrito Federal, ocasionado por el bombeo por el bombeo
Figura 5.29 Tipos y/o clasificación de acuíferos (Lesser, J., 2003)

En la Figura 5.30, se presenta las fronteras de las condiciones de presión del acuífero
propuestas por Lesser.

En la Figura 5.30, se han agregado los porcentajes de abatimiento (Fig. 5.24) calculados a
partir de la base de datos. Se observa que los porcentajes de abatimiento indicados no parecen
confirmar la validez de las fronteras propuestas. En efecto, en una zona libre o desconfinada el
abatimiento de presión debe ser igual a la presión hidrostática inicial. Entonces, esta zona debe
tener un porcentaje de abatimiento igual a 100%.

Se pueden examinar en particular algunas estaciones como: P-247, P-185, Pc-202 y P-518
ubicadas en el centro y sur del valle de México (zona semiconfinada según Lesser); P-440-1, P-
243, P-268-3 y P-427-1 ubicadas al poniente del valle de México (zona libre según Lesser); y P-
536-3, P-536-4 y P-536-7 ubicadas en el ex-lago de Texcoco (zona no definida por Lesser).

Las gráficas de distribución de presión de las estaciones piezométricas anteriores están en


el Anexo C. Las gráficas se han dividido en dos horizontes. El horizonte superior corresponde al
acuitardo y el inferior al acuífero.

81
Capítulo 5. INFORMACIÓN PIEZOMÉTRICA

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

&
N
&

2165000
&
P-536-7
&
&
& &
&

&
&
&
&
& &
& &
& & &
2160000

& &
&
& &
&
&
&
&
&
& &
&
& & &
& & &
& &
& && P-536-4
& & & &
& &
&
&
& &
&
&&
&
&
&
2155000

&
&
& && & & P-440-1 & &
& &
& &
& && &
&
P-536-3 &
& &
&
&
&& &
& &
& && &
&
&
&&
&
&& & &&
&
& && P-247
&&
& &
&
& & &
&
&
&
& &
&
2150000

&& & & P-185


& &
&
& &

&
&
&
& & &
&
&
&
&
&
& & &
&&
&
&
& & &
&&
&
&

& & & Pc-202


2145000

&
&

&& & &


&
& P-243 &
&
&

&
& &
&

&
&
&
2140000

& P-268-3
&
&
&

&
&
&
& P-427-1
&
2135000

&& &
&
&&
&&
& &
&
&& & &
& &
&
& &
&
&
&
& & &
2130000

& &
&
&
&
&
&

P-518
2125000

&
&
&
&
&
&
&
&

Figura 5.30 Comparativa del acuífero libre y semiconfinado contra porcentajes de abatimiento

Las estaciones P-247, P-185, Pc-202 y P-518 presentan un porcentaje de abatimiento


menor que 60%. Esto representa un acuífero semiconfinado que corresponde a lo señalado por
Lesser (Fig. 5.30).

Por otra parte, las estaciones P-440-1, P-243, P-268-3 y P-427-1 presentan un porcentaje
de abatimiento mayor que 60%, pero no alcanzan el 100%. Esto corresponde a un acuífero
semiconfinado y no un acuífero libre como lo señala Lesser (Fig. 5.30).

En la zona del ex-lago de Texcoco, no incluida en la caracterización de Lesser (Fig. 5.30),


se presenta un abatimiento mayor que 20% y menor que 60%, estaciones P-536-3, P-536-4 y P-
536-7. Esto representa un acuífero semiconfinado.

82
Capítulo 6

IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

En este capítulo se presentan algunas implicaciones de la información presentada en los


capítulos anteriores respecto al espesor del acuitardo y al abatimiento piezométrico para el
modelado del hundimiento regional. Se revisan los principios de la teoría de la consolidación y los
modelos propuestos por Marsal y Mazari para representar el hundimiento regional de la ciudad de
México.

6.1 TEORÍA DE LA CONSOLIDACIÓN


La teoría de consolidación se rige por la siguiente expresión (Terzaghi, K., 1923):
∂ 2 u ∂u ⎛ 1 ⎞⎛ ∂e ⎞
cv = =⎜ ⎟⎟⎜ ⎟ (6.1)
∂z 2 ∂t ⎜⎝ a v ⎠⎝ ∂t ⎠
donde:
cv Coeficiente de consolidación vertical
u Exceso de presión hidrostática
z Coordenada vertical del elemento suelo
e Relación de vacíos
t Tiempo
av Coeficiente de compresibilidad

El coeficiente de consolidación vertical se define como:


k
cv = (6.2)
γ w mv
donde:
k Permeabilidad del suelo del estrato analizado
mv Coeficiente de compresibilidad volumétrica

γw Peso específico del agua


Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

El coeficiente de compresibilidad volumétrica se define en la forma:


av
mv = (6.3)
1 + e0

donde:
av Coeficiente de compresibilidad

e0 Relación de vacíos inicial del estrato analizado

El coeficiente de compresibilidad se expresa:


Δe
av = (6.4)
Δp
donde:
Δe Incremento de relación de vacíos
Δp Incremento de presión

El mv y av , se obtienen gráficamente como se muestra en la Figura 6.1.

a) Coeficiente de compresibilidad volumétrico ( mv ) b) Coeficiente de compresibilidad ( av )

Figura 6.1 Parámetros de compresibilidad del suelo

La solución de la ecuación 6.1 depende de las condiciones de frontera del estrato


compresible, es decir, si se encuentra confinado por una o dos caras, Figura 6.2, que permitan la
expulsión del agua una vez que se aplica el incremento de carga al suelo.

84
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

a) Estrato simplemente drenado b) Estrado doblemente drenado


Figura 6.2 Condiciones de frontera

Las condiciones para el caso de la Figura 6.2b, son:


Para t=0 0 ≤ z ≤ 2H u = Δp
Para t>0 z=0 u=0
Para t>0 z=H u=0
Para t →∞ 0 ≤ z ≤ 2H u=0

Para el caso de un estrato compresible confinado por dos estratos permeables, la solución
está dada por la ecuación 6.5, ésta puede ser representada por un conjunto de isócronas que
indican la variación del exceso de la presión u , con la profundidad z y el tiempo t , Figura 6.3.
∞ 2 Δp ⎛ z ⎞ 2
u ( z, t ) = ∑ sen⎜ M ⋅ ⎟ ⋅ e − M T (6.5)
m=0 M ⎝ H⎠
donde:
π (2m + 1)
M = con m = 0,1,2,K ∞
2
H Longitud máxima de la trayectoria de drenaje
T Factor tiempo, adimensional
Cv t
T= (6.6)
H2

La ecuación 6.7 representa el grado de consolidación del suelo a una profundidad z en un


instante t , teniendo como esencia la relación de consolidación desarrollada hasta el instante t
entre la consolidación total que ha de producirse en función de la carga Δp .

⎛ Δp − u ⎞
U (% ) = 100⎜⎜ ⎟⎟ (6.7)
⎝ Δp ⎠

85
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

Figura 6.3 Curvas isócronas, estrato con drenaje doble

Cuando se trata de un suelo compresible de doble drenaje, el grado de consolidación se


representa matemáticamente bajo la siguiente expresión:
⎡ ∞ 2 2 ⎤
U (% ) = 100 ⎢1 − ∑ 2 ⋅ e − M T ⎥ (6.8)
⎣ m =0 M ⎦

El grado de consolidación está en función del factor tiempo T . La Figura 6.4, muestra la
relación teórica entre U (% ) y T , llamada curva de consolidación. El factor tiempo involucra a
todas las variables que afectan el proceso de consolidación.

Figura 6.4 Curvas de consolidación teórica

Ante la semejanza existente ente la curva teórica y de laboratorio de la relación


deformación-tiempo, es posible calcular el coeficiente de consolidación Cv. Para la comparación de
una curva teórica y una observada en laboratorio se debe definir primero el punto de la curva de

86
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

laboratorio donde se supondrá el 0% y el 100% de grado de consolidación, para ajustar la escala


de U (% ) con la de las deformaciones obtenidas de la prueba de laboratorio.

Terzaghi tuvo presente las limitaciones que imponían las hipótesis de su teoría, debido a la
no linealidad de la deformación, a la reducción de la permeabilidad con la reducción de volumen,
como también del efecto que observó de la consolidación secundaria, sin intentar explicarlo
(Terzaghi, 1925).

Con base en la teoría de consolidación, Marsal y Mazari en 1959 adaptaron siete modelos
para estudiar el fenómeno del hundimiento regional en el valle de México con el criterio de la
explotación de los mantos acuíferos. Por simplicidad de cálculo sólo se analizará el caso de un
solo manto de arcilla (acuitardo), que es sometido a la acción de una caída rápida de presión,
constante en el tiempo, considerando que el nivel freático se mantiene a la misma profundidad
durante el proceso de consolidación.

Modelo. Un estrato de arcilla. Nivel freático y depresión constantes.


Un depósito de arcilla compresible, homogéneo, de espesor H, cubierto por una capa dura
superficial permeable y apoyado sobre una formación arenosa (Fig. 6.5), es sujeto a los efectos de
una pérdida constante de presión Δp en su base, el nivel freático mantiene su posición relativa a la
superficie del terreno.

Superficie del terreno


Superficie del terreno ΔH
ΔHf
Superficie del terreno
NAF
Distribución NAF Distribución Distribución
hidrostática de presiones NAF de presiones
en el tiempo, t para t→ ∞
Arcilla

H H-ΔH H-ΔHf
Acuífero

Δp
Inferior

Δp= γwh

a) Configuración hidrostática b) Distribución de presiones c) Distribución de presiones


de equilibrio del agua en un tiempo, t del agua en un tiempo, ∞
Figura 6.5 Distribución de presión

87
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

Antes de ocurrir el abatimiento Δp, la distribución de presiones en el agua era la hidrostática


de equilibrio o sea, lineal con la profundidad y representada por una recta de 45º en la Figura 6.5a.
Producida la caída de presión Δp, se inicia un proceso de consolidación, la arcilla se comprime por
las fuerzas de filtración y la ley según la cual varían las presiones en el agua al transcurrir un cierto
tiempo t, es la que se muestra en la Figura 6.5b. Después un periodo de tiempo suficientemente
largo, la distribución de presiones neutrales es otra vez una función lineal de la profundidad, pero
Δp
su pendiente resulta igual a 1 −
γ w (H − ΔH f ) (Fig. 6.5c); γw es el peso específico del agua, y ∆Hf, el
hundimiento total producido por la depresión Δp. La compresión en el depósito de arcilla es
generado por un incremento medio de esfuerzos efectivos igual a:
Δp γ w h
Δσ = = (6.9)
2 2

De acuerdo con la teoría de consolidación propuesta por K. Terzaghi, el exceso de presión


hidrostática media u en el manto compresible está dado por la expresión,
π 2
( 2 m +1)2 T
m=∞ 8 −
u = Δσ ∑ 2 e 4
(6.10)
m = 0 π (2 m + 1)
2

donde:
m Serie de los números naturales
e Base de los logaritmos neperianos
T Factor tiempo, se define:
t
T = Cv (6.11)
H2
t tiempo
Cv Coeficiente de consolidación
H Espesor del estrato de arcilla

Debe notarse que el flujo de agua inducido por la compresión del suelo, no ocurre hacia la
frontera superior, de ahí que la expresión 6.11 incluye el espesor total del manto arcilloso. La
evolución del hundimiento en el tiempo ΔH, se calcula de la siguiente relación esfuerzos y
deformaciones.
ΔH u
= 1− (6.12)
ΔH f Δσ

donde:
∆Hf Hundimiento total por consolidación, se define:
av
ΔH f = ΔσH (6.13)
1+ e
88
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

Por tanto:

H Δp ⎛⎜ n =∞ 8 −
π 2 ( 2 n +1)2 ⎞
T

ΔH = av 1− ∑ 2 e 4
(6.14)
1+ e 2 ⎜⎝ n =0 π (2n + 1)2 ⎟

La ecuación 6.14 representa las deformaciones del suelo provocadas por la consolidación
primaria, la consolidación secundaria no se considera por ser despreciable para el Valle de México
cuando opera en el tramo virgen.

Además, el hundimiento en función del tiempo está representado por la ecuación 6.14, y la
derivada respecto al tiempo de esta ecuación, da como resultado la variación de la velocidad en el
tiempo.

∂ (ΔH ) Δp ⎛⎜ n =∞ 2cv − v4 H 2 t ⎞⎟
π 2 c ( 2 n +1)2
H
=v=− av ∑− e (6.15)
∂t 1+ e 2 ⎜ n =0 H 2 ⎟
⎝ ⎠

Por otra parte, es importante notar que las expresiones 6.2 y 6.4, se pueden representar de
la siguiente manera:
1+ e
av = (6.16)
E'
kE '
Cv = (6.17)
γw
donde:
E’ Módulo odométrico

Por último, la ecuación 6.14 determina el hundimiento en función del tiempo, para
determinar el hundimiento total se debe presentar la condición del abatimiento ∆p=Hγw, por lo que
dicha expresión sufre una pequeña modificación, y el hundimiento total se obtiene mediante la
siguiente expresión:
av γ w
ΔH f = H2 (6.18)
2(1 + e)

En el Anexo B, se presenta un algoritmo para evaluar el hundimiento regional, elaborado


con el programa MatLab versión 7.0. Este algoritmo representa las ecuaciones de hundimiento y
velocidad descritas anteriormente.

89
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

6.2 PARÁMETROS TÍPICOS DEL SUBSUELO DE LA ZONA EN ESTUDIO


El material arcilloso del valle de México presenta una gran variabilidad espacial, por tal
motivo se seleccionan parámetros típicos del subsuelo para evaluar el hundimiento regional, los
cuales se muestran a continuación:

Coeficiente de consolidación, Cv, y coeficiente de compresibilidad, av


En la Tabla 6.1 y 6.2 se presentan valores típicos de los parámetros del subsuelo del valle
de México (Marsal, R. y Mazari, M., 1959).

Tabla 6.1 Parámetros del subsuelo del valle de México


Parámetro Simbología Unidad Magnitud

Peso volumétrico del agua γw kN/m3 10

Relación de vacíos e - 6

Módulo odométrico E kPa 700

Coeficiente de permeabilidad k m/s 1x10-9

Tabla 6.2 Valor del coeficiente de consolidación y de compresibilidad


Parámetro Simbología Unidad Magnitud

Coeficiente de compresibilidad av m2/kN 1x10-2

Coeficiente de consolidación Cv m2/s 7x10-8

Valor obtenido de en la literatura del Cv:

Coeficiente de consolidación Cv m2/s 1.04x10-7

A partir de la ecuación 6.16, se obtiene el coeficiente de compresibilidad av=1x10-2m2/kN, y


con la ecuación 6.17 se obtiene el coeficiente de consolidación Cv=7x10-8m2/s. Otros
investigadores han propuesto Cv=1.04x10-7m2/s (Herrera, I., et al., 1974).

Tiempo, t
Se tiene conocimiento que el hundimiento regional dio inicio hace aproximadamente un
siglo, de esta forma la variable tiempo queda definida por los rangos:
t = [1, 2, 3,...110 ] , años; en este caso de 1900 al 2010

Espesor del acuitardo, H


Se proponen las magnitudes de:
H = [15, 25, 40, 60] , m
90
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

Abatimiento de presión, ∆p
Se retoma las expresiones de la 5.18 a la 5.20, que señalan:
Δp = azγ w 0.60 ≤ a < 1.00 Si H ≤ 25m

Δp = bzγ w 0.20 ≤ b < 0.60 Si 25m < H ≤ 40m

Δp = czγ w 0.10 ≤ c < 0.20 Si 40m < H ≤ 60m


El máximo abatimiento de presión dentro del acuitardo es de ∆p=150kPa.

6.3 EVALUACIÓN DEL HUNDIMIENTO


A partir de los resultados de abatimiento de presión y espesor del acuitardo, es posible
realizar una serie de análisis paramétricos.

6.3.1 Asentamientos previsibles a largo plazo


Aplicando la ecuación 6.18, se calculó el hundimiento máximo previsible para un
abatimiento total de presión de agua (Fig. 6.6), es decir para:
∆p= Hγw (6.19)
donde:
∆p Abatimiento de presión en la base del acuitardo
H Espesor del acuitardo
γw Peso volumétrico del agua

30
Hundimiento hasta el
2005

25 Máximo hundimiento,
abatimiento total

20
Hundimiento, m

15

10

0
0 10 20 30 40 50 60
Espesor del acuitardo, m

Figura 6.6 Hundimiento esperado para un ∆p= Hγw


91
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

En la Figura 6.6, se observa que para un espesor de acuitardo menor que 35m, el
hundimiento calculado, en algunas zonas, es menor a lo observado hasta el 2005. Para un
espesor de acuitardo mayor que 35m, se observa que el acuitardo aún sigue en proceso de
consolidación.

Se hizo un cálculo similar (Fig. 6.7) considerando los abatimientos de presión expresados
en las ecuaciones 5.18 a la 5.20. Los abatimientos de presión son:
H=15m=z, pertenece a la condición H ≤ 25m, se propone un a=0.80, se obtiene ∆p=120kPa
H=25m=z, pertenece a la condición H ≤ 25m, se propone un a=0.60, se obtiene ∆p=150kPa
H=40m=z, pertenece a la condición 25m < H ≤ 40m, se propone un b=0.30, se obtiene ∆p=120kPa
H=60m=z, pertenece a la condición 40m < H ≤ 60m, se propone un c=0.20, se obtiene ∆p=120kPa

15
Hundimiento hasta el 2005

Máximo hundimiento,abatimiento
de presión según piezometría
12
Hundimiento, m

0
0 10 20 30 40 50 60
Espesor del acuitardo, m

Figura 6.7 Hundimiento esperado a partir de las ecuaciones 5.18 a 5.20 de abatimiento

Los resultados anteriores pueden explicarse en dos formas:


- Se ha subestimado el valor de av, y este valor puede ser del orden del doble del considerado, es
decir, av=0.02m2/kN, lo equivalente a un módulo odométrico de E=350kPa
- Esto sugiere que los depósitos profundos presentan una deformación que se agrega a la
compresión del acuitardo.

A partir de las explicaciones anteriores, se hizo otro cálculo similar con un av=0.02m2/kN y
E=350kPa, Figura 6.8.

92
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

15
Hundimiento hasta el 2005

Máximo hundimiento, abatimiento


de presión según piezometría
12

Hundimiento, m
9

0
0 10 20 30 40 50 60
Espesor del acuitardo, m

Figura 6.8 Hundimiento esperado a partir del incremento de magnitud de av

En la Figura 6.8, se observa que el hundimiento calculado presenta un comportamiento


similar a lo observado hasta el 2005. Además, se observan puntos de hundimiento mayor que lo
evaluado. Esto sugiere que los depósitos profundos presentan una deformación que se agrega a la
compresión del acuitardo.

Por otra parte, se evalúa el hundimiento total a partir de un contenido de agua inicial de
250% (Figueroa, G., 1973), límite de contracción de 80% y una densidad de sólidos de 2.442
(Marsal, R. y Mazari, M., 1959), Figura 6.9.

35
Hundimiento hasta el 2005

Máximo hundimiento, abatimiento


30
de presión según piezometría
Condición crítica (Límite de
Contracción)
25
Hundimiento, m

20

15

10

0
0 10 20 30 40 50 60
Espesor del acuitardo, m

Figura 6.9 Hundimiento esperado a partir de contenido de agua inicial y el límite de contracción
93
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

En la Figura 6.9, se observa que el hundimiento hasta el 2005 es el 35% del hundimiento
calculado considerando el límite de contracción que se podría alcanzar por el proceso de
consolidación y secado.

6.3.2 Evolución del hundimiento.


Aplicando la ecuación 6.14, se evalúa la variación del hundimiento con el tiempo, Figuras
6.10 y 6.11. La evolución del hundimiento ha sido evaluado, considerando los dos coeficientes de
consolidación propuestos en la Tabla 6.2. El coeficiente de compresibilidad corresponde
av=0.02m2/kN. Los abatimientos de presión para cada espesor son: H=15m - ∆p=120kPa, H=25m -
∆p=150kPa, H=40m - ∆p=120kPa y H=60m - ∆p=120kPa. El tiempo transcurrido es de 110 años
desde 1900. Para estos cálculos, se considera que el abatimiento de presión es constante durante
todo este tiempo. Esta consideración no es realista, puesto que el abatimiento se presentó en
forma progresiva, pero permite definir un límite superior de los asentamientos esperados en
diferentes instantes.

En las Figuras 6.10 y 6.11, la magnitud del hundimiento calculado no es mayor que 4.5m
durante 110 años. El espesor de 25m presenta los mayores asentamientos, debido al mayor
abatimiento de presión asignado y al hecho de que este espesor moderado facilita el dren. Los
espesores de 40 y 60m presentan un hundimiento similar entre sí. En el caso del espesor de 15m
se alcanza el 100% de consolidación en 110años. Los resultados presentados (Fig. 6.10 y 6.11),
son claramente inferiores a los medidos hasta el 2005 (Fig. 3.9).

0
15m
-0.5 25m
40m
-1 60m

-1.5
Hundimiento (m)

-2

-2.5

-3

-3.5

-4

-4.5
1900 1920 1940 1960 1980 2000 2020
Tiempo (años)

Figura 6.10 Evolución del hundimiento (m), Cv=7x10-8m2/s


94
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

0
15m
-0.5 25m
40m
-1 60m

-1.5

Hundimiento (m)
-2

-2.5

-3

-3.5

-4

-4.5
1900 1920 1940 1960 1980 2000 2020
Tiempo (años)

Figura 6.11 Evolución del hundimiento (m), Cv=1.04x10-7m2/s

Por otra parte, como se ha cambiado el módulo odométrico a E=350kPa, se obtiene otro
valor para el coeficiente de consolidación a través de la ecuación 6.17. El coeficiente de
consolidación resulta de Cv=3.50x10-8m2/s. Se realiza otro cálculo similar para evaluar la evolución
del hundimiento con esta nueva condición, Figura 6.12. El hundimiento calculado (Fig. 6.12) aún es
menor que lo observado hasta el 2005 (Fig. 3.9).

0
15m
25m
-0.5 40m
60m

-1
Hundimiento (m)

-1.5

-2

-2.5

-3
1900 1920 1940 1960 1980 2000 2020
Tiempo (años)

Figura 6.12 Evolución del hundimiento (m), Cv=3.50x10-8m2/s

Modificando el módulo odométrico a E=350kPa, los coeficientes de compresibilidad y


consolidación también cambian. Estos valores modificados incrementan la magnitud total de los
95
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

asentamientos. Resulta sin embargo que la evolución del hundimiento calculado no presenta un
comportamiento similar a lo observado hasta el 2005 (Fig. 3.9). Esto nos hace suponer, otro
parámetro de la Tabla 6.2 debe ser modificado para obtener una similitud al hundimiento
observado.

De la ecuación 6.17, el coeficiente de consolidación está en función del módulo odométrico,


peso volumétrico del agua y el coeficiente de permeabilidad. El módulo odométrico ya ha sido
modificado y el peso volumétrico del agua es constante, por tanto, se modifica el coeficiente de
permeabilidad. Este valor de permeabilidad, será mayor que lo propuesto en la Tabla 6.2, para que
drene el agua un poco más rápido y la consolidación sea en menos tiempo.

Se realiza otro cálculo similar de la evolución del hundimiento en el tiempo, Figura 6.13. El
coeficiente de permeabilidad es k=2.50x10-8m/s. Este valor de permeabilidad da como resultado un
coeficiente de consolidación Cv=8.75x10-7m2/s.

En la Figura 6.13, la magnitud de hundimiento es mayor que lo calculado en las Figuras


6.10, 6.11 y 6.12. Entonces, el coeficiente de permeabilidad es fundamental para evaluar la
evolución del hundimiento y el módulo odométrico para evaluar la magnitud de hundimiento total.

-1
15m
-2 25m
40m
-3 60m

-4
Hundimiento (m)

-5

-6

-7

-8

-9

-10
1900 1920 1940 1960 1980 2000 2020
Tiempo (años)

Figura 6.13 Evolución del hundimiento (m), Cv=8.75x10-7m2/s y k=2.50x10-8m/s

Se realiza otro cálculo similar al anterior (Fig. 6.13) para ajustar más la evolución del
hundimiento calculado al hundimiento observado hasta el 2005, Figura 6.14. El coeficiente de

96
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

permeabilidad es k=5.00x10-8m/s. Con este valor, se obtiene un coeficiente de consolidación


Cv=1.75x10-6m2/s.

-1
15m
-2 25m
40m
-3
60m

Hundimiento (m) -4

-5

-6

-7

-8

-9

-10

-11
1900 1920 1940 1960 1980 2000 2020
Tiempo (años)

Figura 6.14 Evolución del hundimiento (m), Cv=1.75x10-6m2/s y k=5.00x10-8m/s

En la Figura 6.14, se observa que el hundimiento calculado tiende a ser similar al


hundimiento observado hasta el 2005, pero se observa un hundimiento nulo para los espesores de
15, 25, y 40m en los últimos años.

Por otra parte, se realiza otro cálculo similar, con un incremento lineal del abatimiento de
presión a lo largo del periodo de interés, Figura 6.15.

0
15m
-1
25m
-2 40m
60m
-3
Hundimiento (m)

-4

-5

-6

-7

-8

-9

-10
1900 1920 1940 1960 1980 2000 2020
Tiempo (años)

Figura 6.15 Evolución del hundimiento (m), incremento lineal del Δp


97
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

En la Figura 6.15, la evolución del hundimiento regional tiene una mejor distribución en el
tiempo, porque el abatimiento de presión se va incrementando en el tiempo, y no es constante
como se considero anteriormente (Figs. 6.10 a la 6.14).

Por último, también se evalúa la velocidad previsible en el tiempo para compararla con las
velocidades calculadas a través de los bancos de nivel.

6.3.3 Velocidades previsibles en el tiempo


Aplicando la ecuación 6.15, se calculó la velocidad de hundimiento para diferentes
abatimientos de presión correspondientes al espesor del acuitardo (H=15m - ∆p=120kPa, H=25m -
∆p=150kPa, H=40m - ∆p=120kPa y H=60m - ∆p=120kPa), el coeficiente de compresibilidad es
av=0.02m2/kN. Las velocidades se calcularon primero para un coeficiente de consolidación
Cv=8.75x10-7m2/s (k=2.50x10-8m/s), Figura 6.16, y en segundo término para Cv=1.75x10-6m2/s
(k=5.00x10-8m/s), Figura 6.17.

En las Figuras 6.16 y 6.17, se observa una velocidad de asentamiento inicial de más de
60cm/año. Esta velocidad jamás se ha observado de acuerdo con la información disponible.
Además, la velocidad calculada para cualquier espesor de acuitardo es menor que 10cm/año
después de los primeros 30años. Posteriormente, la velocidad es casi nula para los espesores de
15m, 25m y 40m. Una velocidad de 5cm/año aproximadamente, se presenta para el espesor de
60m.

100
15m
90 25m
40m
80
60m
70
Velocidad (cm/año)

60

50

40

30

20

10

0
1900 1920 1940 1960 1980 2000 2020
Tiempo (años)

Figura 6.16 Evolución de la velocidad (cm/año), Cv=8.75x10-7m2/s y k=2.50x10-8m/s


98
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

100
15m
90 25m
40m
80
60m
70

Velocidad (cm/año)
60

50

40

30

20

10

0
1900 1920 1940 1960 1980 2000 2020
Tiempo (años)

Figura 6.17 Evolución de la velocidad (cm/año), Cv=1.75x10-6m2/s y k=5.00x10-8m/s

Realizando un cálculo similar de la velocidad de hundimiento para diferentes espesores,


suponiendo ahora que el abatimiento de presión crece linealmente desde 0 hasta su valor actual,
se obtienen los resultados presentados en la Figura 6.18.

12
15m
25m
10 40m
60m

8
Velocidad (cm/año)

0
1900 1920 1940 1960 1980 2000 2020
Tiempo (años)

Figura 6.18 Evolución de la velocidad (cm/año), incremento lineal del ∆p

En la Figura 6.18, se observa que la velocidad de hundimiento se incrementa desde 0,


alcanza un valor máximo y disminuye ligeramente. Para los espesores de 15, 25 y 40m, la
velocidad de hundimiento alcanza un valor asintótico, a partir de 1910, 1940 y 2005
respectivamente. Para el espesor de 60m, la velocidad aún no alcanza un valor estable.
99
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

En la Figura 6.19, se presenta la velocidad media para distintos espesores del acuitardo, a
partir de las lecturas de nivelación de los bancos de nivel en el periodo 1983-2005.

35
15m
25m
30 40m
60m

25
Velocidad (cm/año)

20

15

10

0
1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006
Tiempo (años)

Figura 6.19 Evolución de la velocidad de hundimiento en el tiempo para diferentes espesores de


acuitardo

En la Figura 6.19, para los espesores de 40 y 60m se observa una velocidad mayor que
25cm/año. Esta velocidad disminuye entre 5 y 10cm/año durante el periodo. La reducción de
velocidad se presenta en forma mucho más lenta que en las Figuras 6.16 y 6.17. Además, para los
espesores de 40 y 60m, la velocidad observada en la Figura 6.19 es al menos dos veces mayor
que la velocidad observada en la Figura 6.18. Comparando la Figura 6.19 con la Figura 6.18, se
observa que en ambos casos las velocidades de hundimiento son prácticamente estables. Sin
embargo, la velocidad medida es nuevamente del orden del doble de la velocidad calculada.

6.4 LIMITACIONES Y PERSPECTIVAS PARA MODELAR EL HUNDIMIENTO


Los intentos de modelación simplificada presentados en los incisos anteriores muestran
que actualmente existen serias limitaciones para poder lograr un modelado adecuado del
hundimiento. Tienen particular importancia los puntos siguientes:
a) Es necesario seguir mejorando el estado actual del conocimiento de la estratigrafía de
la zona lacustre.
b) Es necesario contar con un mayor número de estaciones piezométricas que permitan
conocer con mayor precisión los abatimientos de presión a diferentes profundidades.

100
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

c) Es necesario disponer de un mejor conocimiento de los parámetros de deformabilidad


del subsuelo y de su variabilidad espacial.
d) Es indispensable incorporar en el modelo la deformabilidad de los depósitos profundos
que puede contribuir a los asentamientos.
e) Los modelos unidimensionales como los utilizados en los incisos anteriores presentan
obvias limitaciones. Es por tanto necesario seguir trabajando en modelos
geohidrológicos multidimensionales que han sido propuestos para representar el
fenómeno (Cruickshank, C. y Palma, A., 2008). Este tipo de modelo deberá tomar en
cuenta que es drenado por la zona poniente como se muestra en las Figuras 6.20 y
6.21.

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

&
N
&
2165000

&
&
&
& &
&

& &
&
&
&
&
& &
& & &
2160000

& &
&
& &
&
&
&
&
&
&
&
&
& & & &
&
& &
& &&
& & & &
& &
&
&
& &
&
&&
&
&
&
2155000

&
&
& && & &
&
& &
& &
& &
&
& &
&
&
& &
&
&& &
&
& & &
&
&
& & &
&
& &
& &
& & &&&& &
& &
& & &
&
&
2150000

&& & &


&& &&

&&
&
& & &
&
&
&
&
&
& &
& &
&&
& & &
& &
&
&
&
& &
2145000

&
&

&
& & &
&
& &
&
&

&
& &
&

&
2140000

&

&
&
&
&

&
&
&
&
&
&
2135000

&
& &
&&
&
&&&
& &
& &
& &
& &
&
&
&
& & &
2130000

& &
&
&
&
&
&
2125000

&
&
&
&
&
&
&

Figura 6.20 Relación entre la magnitud de hundimiento y el abatimiento de presión

101
Capítulo 6. IMPLICACIONES PARA EL MODELADO DEL HUNDIMIENTO

480000 485000 490000 495000 500000 505000 510000 515000

&
N
&

2165000
&
No hay información
&
&
& &
&

&
&
&
&
& &
& &
& & &
2160000

& &
&
& &
&
&
&
&
& &
&
& & &
& & &
& &
& &&
& & & &
& &
&
&
& &
&
&&
&
&
&
2155000

&
&
& &
& & &
&
& &
& &
& && &
&
&
& &
&
&& &
&
& & &
&
&
&&
& &
&
&
&
& &
&&&& &
& & & &
&
& &
&
2150000

&& & &


&& &
& &

&
&
&& & &
&
&
&
&
&
& & &
&&
&
& & &
&
&
&
&
& &
&
2145000

&

&
& & &
&
& &
&
&

&
& &
&

&
&
2140000

&
&
&
&

&
&
&
&
&
2135000

&
& &
&&
&
&&&
&& & &
& &
& &
&
&
&
& & &
2130000

& &
&
&
&
&
&
2125000

&
&
&
&
&
&
&
&

Figura 6.21 Relación entre la velocidad de hundimiento y el abatimiento de presión

102
Capítulo 7

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

En esta tesis se analizaron los aspectos estratigráficos y piezométricos, que sirven para la
modelación del hundimiento de la zona lacustre del valle de México. Derivándose las siguientes
conclusiones:
1. De acuerdo con la información topográfica recopilada de 1862 y durante el periodo de 1983
al 2005:
a) El mayor hundimiento que se ha registrado es de 13m, y se ubica en la zona del
Aeropuerto Internacional de la ciudad de México.
b) La mayor velocidad que se ha registrado es de 45cm/año, y se ubica entre el cerro
del Marqués y el cerro de Chimalhuacán.
c) En los últimos años, la velocidad de hundimiento ha disminuido en el valle.
d) El hundimiento medio acumulado hasta el año 2005 representa aproximadamente el
20% del espesor inicial de los estratos compresibles con una desviación estándar de 10%.

2. De acuerdo con la información de los sondeos geotécnicos, el mayor espesor de arcilla es


de 60m, y se ubica al suroriente del aeropuerto internacional de la ciudad de México. Esto
constituye solamente una primera aproximación de la magnitud real del espesor del
acuitardo, puesto que se tiene conocimiento que en algunos lugares (centro del ex-lago de
Texcoco), el espesor del acuitardo es mayor que 60m.

3. Existe una buena correlación entre el hundimiento regional, para los periodos 1862-2005 y
1983-2005, y el espesor del acuitardo. Los coeficientes de correlación lineal son de 0.787 y
0.809 respectivamente.

4. De acuerdo con la información piezométrica publicada en los boletines de Mecánica de


Suelos:
a) Se definen tres zonas de abatimiento de presión relacionadas con el espesor del
acuitardo. En la primera donde el espesor varía de 0 a 25m, el abatimiento dentro y
debajo del acuitardo es mayor que 60%. En la segunda donde el espesor varía de 25 a
Capítulo 7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

40m, el abatimiento dentro y debajo del acuitardo está comprendido entre 20% y 60%. En
la tercera donde el espesor varía de 40 a 60m, el abatimiento dentro y debajo del
acuitardo es menor que 20%.
b) El abatimiento máximo registrado dentro del acuitardo es de 150kPa, y debajo del
acuitardo (acuífero) es de 600kPa.
c) Entre mayor es el espesor del acuitardo, menor es el porcentaje de abatimiento.

Por otra parte, se dan las siguientes recomendaciones:


1. En cuanto a las implicaciones para modelar el hundimiento regional:
a) Se debe seguir trabajando en esta línea para obtener un mejor conocimiento de la
estratigrafía, las condiciones piezométricas, los parámetros de deformación y
permeabilidad de subsuelo, para obtener estimaciones más realistas.
b) En la modelación del hundimiento regional es necesario tomar en cuenta la
deformación de los depósitos profundos y el drenaje hacia la zona poniente.

2. La evaluación del hundimiento regional es un aspecto relevante que debe ser considerado
en el diseño de futuras obras civiles, puesto que es un factor que incide directamente en su
comportamiento a largo plazo.

104
Capítulo 8

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Álvarez, A., Garnica, P. y Itandehui, G., 2001, “Metodología para determinar la influencia de
la extracción de agua subterránea en la infraestructura del transporte”, Publicación Técnica
No 172, Instituto Mexicano del Transporte-SCT, México.
2. Auvinet, G. y Juárez, M., 2002, “Avances en la caracterización geoestadística del subsuelo
de la zona lacustre del valle de México”, XXI Reunión Nacional de Mecánica de Suelos, pp.
257-265, Santiago de Querétaro, Qro., México.
3. Aubert, C., 2007, “Contribution à la modélisation du phénomene de subsidence de la vallée
de Mexico”, Tesis de Licenciatura, Observatoire des Sciences de l’Univers de Grenoble,
Universite Joseph Fourier, Instituto de Ingeniería, France-México.
4. Carreón, D., Hidalgo, C. y Hernández, M., 2006, “Mecanismo de fracturamiento de
depósitos arcillosos en zonas urbanas. Caso de deformación diferencial en Chalco, Estado
de México”, Artículo Técnico, Boletín de la Sociedad Geológica Mexicana, número especial
de geología urbana, tomo LVIII, número 2, Pág. 237-250, México.
5. Cerrud, Y. del C., 2002, “Evolución de las propiedades y la respuesta sísmica de las arcilla
del ex lago de Texcoco por el hundimiento regional”, Tesis de Maestría, DEPFI, UNAM,
México.
6. Cruickshank, C., Herrera, I., Yates, R., Pierre, J., Balarezo, D. y Magaña, R., 1979, “Modelo
de predicción del hundimiento del subsuelo del valle de México”, Proyecto del
Departamento del Distrito Federal, México.
7. Cruickshank, C. y Palma, A., 2008, “The numerical modelling of the Mexico City Aquifer”,
Taller internacional Ingeniería de Cimentaciones en Condiciones Difíciles de Suelos
Blandos, Torre de Ingeniería, UNAM, México.
8. DDF, 1975, “Memorias de las obras del Sistema de Drenaje Profundo del Distrito Federal”,
Tomo I, II y III, Departamento del Distrito Federal ,México, D.F.
9. Díaz, F., 1862, “Memoria para la carta hidrográfica del valle de México”. Sociedad Mexicana
de Geografía y Estadística, Boletín - Tomo IX, México.
10. Díaz, J. A., 2005, “Los suelos lacustres de la Ciudad de México”, Artículo Técnico, Facultad
de Ingeniería, UNAM, México.
Capítulo 8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

11. Figueroa, G. E., 1973, “El hundimiento de la ciudad de México. Breve descripción”, Revista
Agua para el valle de México, CAVM – SARH, Volumen II – Número 4.
12. Figueroa, G. E., 1996, “La consolidación total unidimensional de los suelos saturados y su
aplicación a los hundimientos ocasionados por bombeo”, Tesis Doctoral, DEPFI, UNAM,
México.
13. GDF, 2004a, “Reglamento de construcciones para el Distrito Federal”, Publicado en la
Gaceta Oficial del Distrito Federal, Gobierno del Distrito Federal, México.
14. GDF, 2004b, “Normas Técnicas Complementarias para Diseño y Construcción de
Cimentaciones”, Reglamento de Construcción del Distrito Federal, Gobierno del Distrito
Federal, México.
15. Gutiérrez, C., Cuevas, A. y Sánchez, B, 1991, “Soluciones geotécnicas para el
agrietamiento de suelos”, Agrietamiento de suelos, S.M.M.S.
16. Herrera, I., Alberro, J., León, J. L. y Chen, B., 1974, “Análisis de asentamientos para la
construcción de los lagos del plan Texcoco”, Serie del Instituto de Ingeniería, UNAM,
México.
17. INIC, 1952, “Estudios relativos al comportamiento del subsuelo del valle de México. Datos
sobre el hundimiento de la ciudad – Propiedades mecánicas de las arcillas - Observaciones
piezométricas”, Proyecto de Investigación, Instituto Nacional de la Investigación Científica,
México.
18. Juárez, M., 2001, “Aplicación de la geoestadística a la descripción del subsuelo del valle de
México”, Tesis de maestría, ESIA-IPN, México.
19. Lesser, J. M. y Cortés, M. A., 1996, “Hundimiento del terreno, una consecuencia de la
sobre-explotación de acuíferos”, Trabajo de la DGCOH–DDF. Memorias del XIV Congreso
Nacional de Hidráulica, Asociación Mexicana de Hidráulica. México.
20. Lesser, J. M. y Cortés, M. A., 1998, “Hundimiento del terreno en la ciudad de México y sus
implicaciones en el sistema del drenaje”, Artículo Técnico, Ingeniería Hidráulica en México.
Vol XIII, Núm 3, págs. 13-18, septiembre – diciembre, México.
21. Lesser, J. M., 2003, “Sinopsis de la piezometría del valle de México, 2003. Estudio de
medición de red de los pozos piloto de la parte sur de la cuenca del valle de México,
medición de parámetros y análisis de la evolución 2003”, Proyecto para el GDF-SMA-
SACM, México.
22. Lesser, J. M. y González, D., 2005, “Evolución piezométrica del acuífero de la ciudad de
México”, Artículo Técnico, V Congreso de Aguas Subterráneas, Hermosillo-Sonora, México.
23. Marsal, R. y Mazari, M., 1959, “El subsuelo de la ciudad de México”, Facultad de Ingeniería
- UNAM, Primer congreso Panamericano de Mecánica de Suelos y Cimentaciones, México.

106
Capítulo 8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

24. Marzal, R., Ramírez, C. y Alberro, J., 1993, “Efectos de la extracción de agua en la zona
lacustre del valle de México”, Artículo Técnico, México.
25. Méndez, E., Auvinet, G., Flores, M., Pérez, D., Matus, U., 2008, “Evaluación del
hundimiento de la ciudad de México”, Taller internacional Ingeniería de Cimentaciones en
Condiciones Difíciles de Suelos Blandos, Torre de Ingeniería, UNAM, México.
26. SEFI, 1984, “Mapas Antiguos del Valle de México”. Instituto de Ingeniería, UNAM.
27. Ossa, A., 2004, “Modelo elastoviscoplástico (EVP) para el estudio de la consolidación
unidimensional de los suelos”, Tesis de Maestría, DEPFI, UNAM, México.
28. Pardo, S. M., 2007, “Modelo para determinar el hundimiento del centro histórico de la
Ciudad de México”, Tesis de Ingeniero Civil, FI, UNAM, México.
29. Sainz, I., 1953, “Hundimiento de la ciudad de México, un problema de presiones y no de
volúmenes”, Revista de Ingeniería hidráulica en México, Volumen VII – Número 1.
30. Santoyo, E. V., Ovando, E. S., Mooser, F. y León, E. P., 2005, “Síntesis geotécnica de la
cuenca del valle de México”, TGC Geotecnia S.A. de C.V., Distrito Federal, México.
31. SEMARNAP, CNA, GRAVAMEX, 1992, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 11 (1987-
1992)”, Secretaría de Marina y Recursos Naturales y Pesca, Comisión Nacional del Agua y
Gerencia Regional de Aguas del valle de México.
32. SEMARNAP, CNA, GRAVAMEX, 1998, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 12 (1993-
1998)”, Secretaría de Marina y Recursos Naturales y Pesca, Comisión Nacional del Agua y
Gerencia Regional de Aguas del valle de México.
33. SRH, CAVM, 1977, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 8 (1974-1977)”, Secretaria de
Recursos Hidráulicos y Comisión de Aguas del valle de México.
34. SRH, CAVM, 1982, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 9 (1978-1982)”, Secretaria de
Recursos Hidráulicos y Comisión de Aguas del valle de México.
35. SRH, CHCVM, 1953, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 1 (1948-1953)”, Secretaria de
Recursos Hidráulicos y Comisión Hidrológica de la cuenca del valle de México.
36. SRH, CHCVM, 1956, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 2 (1953-1956)” , Secretaria de
Recursos Hidráulicos y Comisión Hidrológica de la cuenca del valle de México.
37. SRH, CHCVM, 1959, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 3 (1956-1959)” , Secretaria de
Recursos Hidráulicos y Comisión Hidrológica de la cuenca del valle de México.
38. SRH, CHCVM, 1963, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 4 (1959-1963)” , Secretaria de
Recursos Hidráulicos y Comisión Hidrológica de la cuenca del valle de México.
39. SRH, CHCVM, 1966, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 5 (1963-1966)” , Secretaria de
Recursos Hidráulicos y Comisión Hidrológica de la cuenca del valle de México.
40. SRH, CHCVM, 1970, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 6 (1966-1970)” , Secretaria de
Recursos Hidráulicos y Comisión Hidrológica de la cuenca del valle de México.

107
Capítulo 8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

41. SRH, CHCVM, 1974, “Boletín de Mecánica de Suelos. No 7 (1970-1974)” , Secretaria de


Recursos Hidráulicos y Comisión Hidrológica de la cuenca del valle de México.
42. Torres, V., 1996, “Acuíferos profundos en el valle de México: Estudio de prefactibilidad
técnica para su explotación”, Instituto de Investigaciones Eléctrica, Unidad de Geotermia,
México.

Páginas Web visitadas para el desarrollo de la tesis:


www.iingen.unam.mx
www.lesser.com.mx
www.conagua.gob.mx
www.archivohistoricodelagua.info

108
Anexo A

CONCEPTOS BÁSICOS DE LA GEOESTADÍSTICA

Campos Aleatorios
Sea V ( X ) una variable geotécnica de interés de tipo físico, mecánico o geométrico definida
en los puntos X del domino estudiado RP (p= 1, 2, ó 3). En cada punto del dominio, esta variable
puede considerarse como aleatoria debido al desconocimiento que se tiene de su valor. El
conjunto de estas variables aleatorias constituye un campo aleatorio, Figura A.1.

Figura A.1. Campo aleatorio

Para poder describir este campo pueden emplearse principalmente los siguientes
parámetros: esperanza, varianza, desviación estándar, función de autocovarianza y coeficiente de
variación.

La autocovarianza representa el grado de dependencia lineal entre los valores de la


propiedad de interés en dos puntos diferentes del medio. Se puede escribir bajo la forma de un
coeficiente de autocorrelación adimensional, cuyo valor queda siempre comprendido entre -1 y +1.
cV ( X 1 X 2 )
pV ( X 1 X 2 ) = (A.1.)
σV σV
1 2
Anexo A. CONCEPTOS BÁSICOS DE LA GEOESTADÍSTICA

Una herramienta, que en general, es equivalente a la función de autocovarianza es el


momento estadístico de segundo orden del incremento V(X)-V(X+h), llamado variograma:

{
2γ (h) = E [V ( X ) − V ( X + h )]
2
} (A.2.)

Las funciones de correlación anteriores no son propiedades intrínsecas de los dos puntos
X 1 y X 2 ya que dependen también de la población, es decir, del dominio en él que el campo se
encuentra definido.

Si la esperanza, la varianza y los demás parámetros son constantes en el medio, se dice


que éste es estadísticamente homogéneo. Si la esperanza y la varianza del campo no son
constantes, se dice que presenta cierta tendencia o deriva.

Estimación estadística de los parámetros de un campo aleatorio.


Los parámetros y funciones descriptivos definidos en las ecuaciones anteriores pueden ser
estimados a partir de los resultados “discretos” (muestras aisladas) como pueden ser lecturas de
bancos de nivel o “continuos” (sondeos) de las campañas de reconocimiento, recurriendo a
estimadores estadísticos. Aceptando que el campo es estadísticamente homogéneo, estacionario
y ergódico (es decir que sus parámetros pueden ser estimados a partir de una sola realización del
mismo), el valor esperado puede ser evaluado utilizando la aproximación:
L
1
μV = μ * = ∫ V ( X )dX (A.3.)
L0
donde L es la longitud del sondeo.

En la misma forma, es posible estimar la autocovarianza a lo largo de la dirección u como:

1
CV (λu ) ≅ ∫ V ( X )V ( X + hu )dX − μ *2 (A.4.)
L

Donde u es el vector unitario en la dirección en la que se evalúa la covarianza y h es un


escalar.

Conocer la función de autocovarianza permite estimar la distancia de correlación definida


convencionalmente como:
δ = 2a (A.5.)

110
Anexo A. CONCEPTOS BÁSICOS DE LA GEOESTADÍSTICA

donde a es el área bajo la curva representativa de la función pV , calculada hasta cuando

por primera vez es igual a cero.

En el caso de un estudio de dos o tres dimensiones, es importante determinar el grado de


anisotropía de cualquier propiedad del suelo V(X) dentro del medio. Para estimar la anisotropía se
estima la función de autocovarianza en varias direcciones del vector u, obteniéndose los llamados
correlogramas direccionales. Después de estandarizar estas funciones se estima la distancia para
cada dirección.

Estimación
Un problema de gran interés es geoestadística es el de la estimación del valor de una
propiedad de interés en un punto del medio donde no se cuenta con medición. Disponer de una
solución a este problema permite en particular interpolar entre datos disponibles e inclusive definir
sondeos y cortes virtuales. El problema puede generalizarse a la estimación del valor medio de la
misma propiedad en cualquier subdominio del medio estudiado, por ejemplo en un volumen dado a
lo largo de determinada superficie potencialmente crítica.

Una técnica que permite alcanzar este objetivo es la técnica de estimación lineal sin sesgo
y con una mínima varianza (Best linear unbiased estimation o “BLUE”), conocida también como
kriging (Krige, 1962: Matheron, 1965; Auvinet, 2002)

Simulación de campos aleatorios


Simulación es el proceso por medio del cual se genera una posible configuración del campo
aleatorio compatible con sus parámetros descriptivos (simulación incondicional) o con estos
parámetros y, además, con los datos disponibles (simulación condicional). La realización o imagen
del campo, así generada, permite apreciar en particular valores críticos (máximos y mínimos)
potencialmente problemáticos.

Para facilitar la estimación de todas las funciones y parámetros anteriormente descritos, se


han desarrollado un conjunto de programas de computadora escritos en diferentes lenguajes de
programación (Juárez, 2000).

111
Anexo A. CONCEPTOS BÁSICOS DE LA GEOESTADÍSTICA

112
Anexo B

ALGORITMO DE PROGRAMAS

B.1 PIEZOMETRÍA.M
Programa base (Piezometría.M)
%% DATOS DEL SOFTWARE
%NOMBRE DEL SOFTWARE: Piezometria.m
%FECHA DE INICIO: 22:50 18-Nov-07 (Versión 1.0)
%FECHA DE TERMINO: 23:11 15-Jun-08 (Versión 8.1.1)
%AUTOR: Diego Pérez Centeno

%% GENERALIDADES DEL SOFWARE


% OBJETIVO
%Graficar las lecturas de la profundidad del nivel piezométrico del archivo BasDatPiezo.xls en presiones de
poro en formato PDF y elaborar tres matrices de datos, una de abatimientos, otra de presiones hidrostáticas
y de porcentaje de abatimiento.
% LOGÍSTICA
%1. Determinar el rango de años que se necesiten graficar, además ubicar la ruta donde se localiza la base
de datos. La restricción radica en que el rango de años deberá de ser de 1945 en adelante.
%2. Se verifica que la hoja de Excel esté elaborada bajo cierto prototipo para poder realizar las graficas, en
caso de no cumplir esto se deberá cambiar por el formato adecuado, de lo contrario Piezometria.m no
funciona.
%3. Realiza el proceso de importación de datos en función del rango delimitado por los años de graficación,
creando una matriz efectiva de tal forma se busca agilidad en el proceso. Durante esta secuencia se localiza
la conversión de lectura de profundidad del nivel piezométrico a presión de poro, también las rutinas de
guardar los archivos PDF, resultado el proceso final del programa. Dentro de esta secuencia se localizan
funciones de guardado de reportes cuando se localicen anomalías en las lecturas.

%% 1. DATOS INICIALES
[Agne_Ini Agne_Fin RutaDatPiezo RutaGuar]=DatosIniciales;

%% 2. CONDICIONES GENERALES
[NumFilEstPiezo]=WornBaseDatos(RutaDatPiezo);

%% 3. IMPORTAR MATRIZ DE EXCEL EN TABLAS DINÁNICAS


ContFiguras=1;
ContFilEsc=1;
while true
[EstacionPiezometrica CoordX CoordY ProfEstra Ubicacion EntFed DelMun FechaInst FechaAban
ProfAcui]=CondicionTablaGeneral(RutaDatPiezo, NumFilEstPiezo);

%Lectura del nivel de profundidad por cada estación piezométrica en todos los años y profundidades de
instlación
NivPiezo=NaN(120,Agne_Fin-Agne_Ini+1);

for q=1:(Agne_Fin-Agne_Ini+1) % --- 1er Ciclo Inicio ----


Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

[Coord1_Rango Coord2_Rango]=RangoLectura(Agne_Ini+q-1, Agne_Ini+q-1);


[NivPiezoTemp]=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',[Coord1_Rango,num2str(NumFilEstPiezo+1),':',Coord2
_Rango,num2str(NumFilEstPiezo+120)]);
for w=1:max(size(NivPiezoTemp)) % --- 2do Ciclo Inicio ----
NivPiezo(w,q)=NivPiezoTemp(w);
end % --- 2do Ciclo Termina ---
end % --- 1er Ciclo Termina ---
[Coord1_Rango Coord2_Rango]=RangoLectura(Agne_Ini, Agne_Fin);
[ProfInst]=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['K',num2str(NumFilEstPiezo+1),':','K',num2str(NumFilEstPiez
o+120)]);

%Completar matriz de importacion y variables iniciales


[NivPiezo ProfInst]=DebugTabDatPiezo(NivPiezo, ProfInst, Agne_Ini, Agne_Fin);
Contador=1;
CondGrafica=0; %Condición de graficación
ContSubplot=1;
CondSubplot=0;
DatosGrafNivPiezo=NaN;
FilaMatrix3D=NaN;
TituloAgno=NaN;
ContGuardado=1;
PresHidrostatica=0; % Para la presión de abatimientos
Tablabati(1:10,1:4)=0; % Determinar abatimientos
CondAbaTab=0;

% Lee todas las profundidades de instalación


for d=1:10 % --- 3er Ciclo Inicio ----
if ProfInst(d)~=0
FilaMatrix3D(d+1)=ProfInst(d);
end
end % --- 3er Ciclo Termina ---

if isnan(FilaMatrix3D)==1
NumFilEstPiezo=NumFilEstPiezo+121;
FilaMatrix3D=NaN;
continue;
else
NumPiezometros=max(size(FilaMatrix3D))-1;
DatosGrafNivPiezo=NaN(NumPiezometros,60,3);
End

for i=1:(Agne_Fin-Agne_Ini+1) % --- 4to Ciclo Inicio ----


Tablabati(1:10,1:9)=0;
for j=1:120 % --- 5to Ciclo Inicio ----

% Ensamblaje de matriz 3D para graficación de la profundidad del nivel piezometrico


if NivPiezo(j,i)~=0
for m=1:NumPiezometros % --- 6to Ciclo Inicio ----
if FilaMatrix3D(m+1)==ProfInst(j)
for p=1:60 % --- 7mo Ciclo Inicio ----
if isnan(DatosGrafNivPiezo(m,p,1))
DatosGrafNivPiezo(m,p,1)=NivPiezo(j,i);
[NumAgno NumMes]=NumAgnoMes(i,j,Agne_Ini, ContSubplot);
DatosGrafNivPiezo(m,p,3)=NumAgno;
DatosGrafNivPiezo(m,p,2)=NumMes;
break; % Sale del ciclo p
end
end % --- 7mo Ciclo Termina ---
break; % Sale del ciclo m
114
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

end
end % --- 6to Ciclo Termina ---
end
%Determinación de la profundidad y presión de poro
if ProfInst(j)~=0 && NivPiezo(j,i)~=0 %Quite NaN puse 0
if NivPiezo(j,i)<=ProfInst(j)
ProfPiezometrica(Contador)=ProfInst(j)*-1;
PresPiezometrica(Contador)=ProfInst(j)-NivPiezo(j,i);
Contador=Contador+1;
CondGrafica=1; %Existe punto de graficación
if NivPiezo(j,i)<0
[Agno Mes]=DefineAno_Mes(i,j,Agne_Ini);
ArchivoArtesianismo(RutaGuar, EstacionPiezometrica, CoordX, CoordY, Ubicacion, EntFed,
DelMun,FechaInst, FechaAban, NivPiezo(j,i), ProfInst(j), Agno, Mes);
end
else
if isnan(NivPiezo(j,i))==0
[Agno Mes]=DefineAno_Mes(i,j,Agne_Ini);
ArchivoAnomalias(RutaGuar, EstacionPiezometrica, CoordX, CoordY, Ubicacion, EntFed, DelMun,FechaInst,
FechaAban, NivPiezo(j,i), ProfInst(j), Agno, Mes);
end
end
end
%Termino de la determinación de la profundidad y presión de poro

%Condición de lectura de lectura de 10 filas


if j==10 || j==20 || j==30 || j==40 || j==50 || j==60 || j==70 || j==80 || j==90 || j==100 || j==110 || j==120
Contador=1;
end
%Termino de condición de lectura de 10 filas

if j<=10 && ProfInst(j)~=0 %Lee todas las profundidades de instalación


LineaInstPiezo(1)=0;
LineaInstPiezo(j+1)=ProfInst(j);
Tablabati(1:10,1)=ProfInst(1:10)*-1; %LÍMITE DE LECTURA
end
%Termino de la determinación de las líneas de instalación

%Proceso de graficación, esta en f(j=10,20,30,40... 120)


if j==10 || j==20 || j==30 || j==40 || j==50 || j==60 || j==70 || j==80 || j==90 || j==100 || j==110 || j==120
if CondGrafica==1
if (ContSubplot==1) %Grafique una sola vez
ValFig=figure(ContFiguras);
scrsz=get(0,'ScreenSize');
% Define las propiedades de impresión de la figura
set(ValFig,'color','w','PaperUnits', 'inches','PaperSize', [14 11],'PaperPosition',[0 0 14 11],'Position',scrsz);
Machote(ValFig, EstacionPiezometrica, CoordX, CoordY, Ubicacion, EntFed, DelMun, FechaInst,
FechaAban, ProfAcui);
%Inserta la imagen estratigrafía
subplot(3,6,[1 7])
hold on;
GraficaInstPiezo(ProfEstra, LineaInstPiezo, ProfAcui)
PiezoCoordZ=LineaInstPiezo; %% COLOQUE PARA GUARDAR LA COORDENADAS DE Z
set(gca,'XTickLabel',{''},'Color',[1 1 0.8],'FontSize',9,'YMinorTick','on','XColor',[1 1 1]);

LineaInstPiezo=NaN; %Quita la basura para nueva lectura


%Termina proceso de insertar la imagen estratigráfica
else
LineaInstPiezo=NaN; %Quita basura
115
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

end
[Agno Mes]=DefineAno_Mes(i,j,Agne_Ini);
TituloAgno(ContSubplot)=Agno;
subplot(3,6,[ContSubplot+1 ContSubplot+7]);
hold on;
% Limita el área de impresión, la multiplicación de ProfEstra*10 es para transformarlo a KN/m3
axis([0 ProfEstra*10 ProfEstra*-1 0]);
% Graficación del NAF, la multiplicación de PresPiezometrica x 10, es para transformarlo a KN/m3
[TipoLinea TipoNAF]=PropGrafAbati(Mes);
if ProfInst(1)==(ProfPiezometrica(1)*-1)
puntox1=0;
puntoy1=ProfPiezometrica(1)+PresPiezometrica(1);
puntox2=ProfEstra-NivPiezo(j-9,i);
puntoy2=ProfEstra*-1;
if puntoy1>0
puntox1=puntoy1;
puntoy1=0;
end
plot([puntox1*10 puntox2*10],[puntoy1 puntoy2],TipoNAF,'LineWidth',1,'MarkerSize',5);
end
% Graficación del abatimiento, la multiplicación de PresPiezometrica x 10, es para transformarlo a KN/m2
Valplot=plot(PresPiezometrica*10, ProfPiezometrica,TipoLinea,'LineWidth',1,'MarkerSize',5);
box on;
title(Agno,'FontSize',9,'FontWeight','b');
xlabel('kPa','FontSize',9);
grid on;
set(gca,'XMinorGrid','on','FontSize',9,'Color',[0.9 0.9 0.9],'YTickLabel',{''},'YMinorTick','on','GridLineStyle','-');

CondGrafica=0;
CondSubplot=1;
%---------PROCESO DE CALCULOS DE ABATIMIENTOS---------
Abatimiento=0;
if ProfInst(1)==(ProfPiezometrica(1)*-1) % Se corrobora la existencia del NAF
PresHidrostatica=0; %Borra basura
for die=1:10 %anexe % --- 8vo Ciclo Inicio ----
for aba=1:max(size(ProfPiezometrica)) % --- 9no Ciclo Inicio ----
if Tablabati(die,1)==ProfPiezometrica(aba) %anexe
%Cuando vale puntoy1=0 se modficia la diferencia
PresHidrostatica(aba)=(ProfPiezometrica(aba)-puntoy1+puntox1*-1)*((puntox2-puntox1)/(puntoy2-
puntoy1))*10;
end %anexe
end % --- 9no Ciclo Termina ---
end %anexe % --- 8vo Ciclo Termina ---
Abatimiento=PresHidrostatica-PresPiezometrica*10;

for die=1:10 % --- 10mo Ciclo Inicio ---


for aba=1:max(size(ProfPiezometrica)) % --- 11vo Ciclo Inicio ---
if Tablabati(die,1)==ProfPiezometrica(aba)
Tablabati(die,2)=Abatimiento(aba)+Tablabati(die,2);
Tablabati(die,3)=1+Tablabati(die,3);
Tablabati(die,5)=PresHidrostatica(aba)+Tablabati(die,5);
Tablabati(die,7)=PresPiezometrica(aba)*10+Tablabati(die,7);
end
end % --- 11vo Ciclo Inicio ---
end % --- 10mo Ciclo Termina --
CondAbaTab=1;
end
% DEFINIR UNA MATRIX PARA SUMA DE NUÚMERO DE ABATIMIENTOS [10 12]
% -----------------------------------------------------

116
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

else
PresPiezometrica=0;
ProfPiezometrica=0;
hold off;
end
end
%Termino del proceso de graficación
end % --- 5to Ciclo Termina ---
%-----------------EXPORTAR DATOS DE ABATIMIENTO A EXCEL----------------
if CondAbaTab==1 && j==120 % Se corrobora la existencia del NAF
aba=1;
for die=1:10 % --- 12vo Ciclo Inicio ---
if Tablabati(die)~=0
aba=aba+1;
end
end % --- 12vo Ciclo Termina --
aba=aba-1;
for die=1:10 % --- 13vo Ciclo Inicio ---
if Tablabati(die,3)~=0
Tablabati(die,4)=Tablabati(die,2)/Tablabati(die,3);
Tablabati(die,6)=Tablabati(die,5)/Tablabati(die,3);
Tablabati(die,8)=Tablabati(die,7)/Tablabati(die,3);
Tablabati(die,9)=Tablabati(die,4)*100/Tablabati(die,6);
[Coord1_Rango Coord2_Rango]=RangoEscritura(Agne_Ini+i-1, Agne_Ini+i-1);
xlswrite(RutaDatPiezo,Tablabati(die,4),'EscDatAbati',[Coord1_Rango,num2str(ContFilEsc+die),':',Coord2_Ra
ngo,num2str(ContFilEsc+die)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,Tablabati(die,6),'EscDatHidro',[Coord1_Rango,num2str(ContFilEsc+die),':',Coord2_Ra
ngo,num2str(ContFilEsc+die)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,Tablabati(die,8),'EscDatPiezo',[Coord1_Rango,num2str(ContFilEsc+die),':',Coord2_Ra
ngo,num2str(ContFilEsc+die)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,Tablabati(die,9),'EscDatPorci',[Coord1_Rango,num2str(ContFilEsc+die),':',Coord2_Ra
ngo,num2str(ContFilEsc+die)]);
end
end % --- 13vo Ciclo Termina --
xlswrite(RutaDatPiezo,EstacionPiezometrica,'EscDatAbati',['A',num2str(ContFilEsc+1),':','A',num2str(ContFilE
sc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,Tablabati(1:aba,1)*-
1,'EscDatAbati',['D',num2str(ContFilEsc+1),':','D',num2str(ContFilEsc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,EstacionPiezometrica,'EscDatHidro',['A',num2str(ContFilEsc+1),':','A',num2str(ContFil
Esc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,Tablabati(1:aba,1)*-
1,'EscDatHidro',['D',num2str(ContFilEsc+1),':','D',num2str(ContFilEsc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,EstacionPiezometrica,'EscDatPiezo',['A',num2str(ContFilEsc+1),':','A',num2str(ContFil
Esc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,Tablabati(1:aba,1)*-
1,'EscDatPiezo',['D',num2str(ContFilEsc+1),':','D',num2str(ContFilEsc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,EstacionPiezometrica,'EscDatPorci',['A',num2str(ContFilEsc+1),':','A',num2str(ContFilE
sc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,Tablabati(1:aba,1)*-
1,'EscDatPorci',['D',num2str(ContFilEsc+1),':','D',num2str(ContFilEsc+aba)]);

if CoordX~=0 %Parche para cuando no existe valor en X o Y


xlswrite(RutaDatPiezo,CoordX,'EscDatAbati',['B',num2str(ContFilEsc+1),':','B',num2str(ContFilEsc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,CoordX,'EscDatHidro',['B',num2str(ContFilEsc+1),':','B',num2str(ContFilEsc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,CoordX,'EscDatPiezo',['B',num2str(ContFilEsc+1),':','B',num2str(ContFilEsc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,CoordX,'EscDatPorci',['B',num2str(ContFilEsc+1),':','B',num2str(ContFilEsc+aba)]);
end
if CoordY~=0 %Parche para cuando no existe valor en X o Y
xlswrite(RutaDatPiezo,CoordY,'EscDatAbati',['C',num2str(ContFilEsc+1),':','C',num2str(ContFilEsc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,CoordY,'EscDatHidro',['C',num2str(ContFilEsc+1),':','C',num2str(ContFilEsc+aba)]);
117
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

xlswrite(RutaDatPiezo,CoordY,'EscDatPiezo',['C',num2str(ContFilEsc+1),':','C',num2str(ContFilEsc+aba)]);
xlswrite(RutaDatPiezo,CoordY,'EscDatPorci',['C',num2str(ContFilEsc+1),':','C',num2str(ContFilEsc+aba)]);
end
end
%------------TERMINA EXPORTAR DATOS DE ABATIMIENTO A EXCEL-----------

%Termino la lectura de un año completo


if CondSubplot==1 % Graficó algo
ContSubplot=ContSubplot+1;
CondSubplot=0;
end
if ContSubplot==6 %Pasar a nueva ventana de figuras cuando rebase las 5
% Graficación de la profundidad del nivel piezométrico
Subplot(3,6,[14 13+ContSubplot-1])
hold on;
axis ij;
for k=1:NumPiezometros % --- 14vo Ciclo Inicio ---
[TipoLinea TipoMarker]=PropGrafProfNivPiezo(k);
plot(DatosGrafNivPiezo(k,1:60,2),DatosGrafNivPiezo(k,1:60,1),TipoLinea,'LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','
MarkerFaceColor',TipoMarker,'MarkerSize',7)
end % --- 14vo Ciclo Termina --
plot([0 ContSubplot*12-12],[0 0],'-k','LineWidth',3);
set(gca,'YGrid','on','XTick',1:ContSubplot*12-
12,'XTickLabel',{'E','F','M','A','M','J','J','A','S','O','N','D'},'XAxisLocation','top','FontSize',9);
box on;
LimDiv=get(gca,'YLim');
for f=1:ContSubplot-1 % --- 15vo Ciclo Inicio ---
plot([f*12 f*12],[min(LimDiv) max(LimDiv)],':k');
text(f*12-
6,max(LimDiv),num2str(TituloAgno(f)),'VerticalAlignment','Top','HorizontalAlignment','Center','FontSize',9,'Fo
ntWeight','b');
end % --- 15vo Ciclo Termina --
ylabel({'Profundidad del';'Nivel Piezométrico (m)'},'FontSize',9);
axis([0 ContSubplot*12-12 min(LimDiv) max(LimDiv)]);
hold off;
% Termina la graficación de la profundidad del nivel piezométrico
TituloAgno=NaN; %Quita basura
DatosGrafNivPiezo=NaN(NumPiezometros,60,3); %Quita basura
ContFiguras=ContFiguras+1;
ContSubplot=1;
%--------------------- EMPIEZA EL AUTOGUARDADO--------
FormatoPDF=[char(RutaGuar),'\',char(EstacionPiezometrica),' Hoja ',num2str(ContGuardado),'.pdf'];
print('-dpdf',FormatoPDF);
close all;
%--------------------- TERMINA EL AUTOGUARDADO--------
ContGuardado=ContGuardado+1;
end
hold off;
end % --- 4to Ciclo Termina ---

%-----------------EXPORTAR DATOS DE ABATIMIENTO A EXCEL----------------


if CondAbaTab==1 % Se corrobora la existencia del NAF
ContFilEsc=ContFilEsc+aba; % Continuar con la escritura de filas consecutivas
end
%------------TERMINA EXPORTAR DATOS DE ABATIMIENTO A EXCEL-----------

if ContSubplot>1 && CondSubplot==0


% Graficación de la profundidad del nivel piezométrico
Subplot(3,6,[14 13+ContSubplot-1])

118
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

hold on;
axis ij;
for k=1:NumPiezometros % --- 16vo Ciclo Inicio ---
[TipoLinea TipoMarker]=PropGrafProfNivPiezo(k);
plot(DatosGrafNivPiezo(k,1:60,2),DatosGrafNivPiezo(k,1:60,1),TipoLinea,'LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','
MarkerFaceColor',TipoMarker,'MarkerSize',7)
end % --- 16vo Ciclo Termina --
plot([0 ContSubplot*12-12],[0 0],'-k','LineWidth',3);
set(gca,'YGrid','on','XTick',1:ContSubplot*12-
12,'XTickLabel',{'E','F','M','A','M','J','J','A','S','O','N','D'},'XAxisLocation','top','FontSize',9);
box on;
LimDiv=get(gca,'YLim');
for f=1:ContSubplot-1 % --- 17vo Ciclo Inicio ---
plot([f*12 f*12],[min(LimDiv) max(LimDiv)],':k');
text(f*12-
6,max(LimDiv),num2str(TituloAgno(f)),'VerticalAlignment','Top','HorizontalAlignment','Center','FontSize',9,'Fo
ntWeight','b');
end % --- 17vo Ciclo Termina --
ylabel({'Profundidad del';'Nivel Piezométrico (m)'},'FontSize',9);
axis([0 ContSubplot*12-12 min(LimDiv) max(LimDiv)]);
hold off;
% Termina la graficación de la profundidad del nivel piezométrico
TituloAgno=NaN; %Quita Basura
DatosGrafNivPiezo=NaN(NumPiezometros,60,3); %Quita Bausra
ContFiguras=ContFiguras+1;
%--------------------- EMPIEZA EL AUTOGUARDADO--------
FormatoPDF=[char(RutaGuar),'\',char(EstacionPiezometrica),' Hoja ',num2str(ContGuardado),'.pdf'];
print('-dpdf',FormatoPDF);
close all;
%--------------------- TERMINA EL AUTOGUARDADO--------
end
NumFilEstPiezo=NumFilEstPiezo+121; %Pasa a la siguiente tabla de datos
close all; %QUITAR BASURA DE GRAFICOS
end

Rutinas (Piezometría.M)
function [EstacionPiezometrica CoordX CoordY ProfEstra Ubicacion EntFed DelMun FechaInst FechaAban
ProfAcui]=CondicionTablaGeneral(RutaDatPiezo, NumFilEstPiezo)
[Basura
EstacionPiezometrica]=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['A',num2str(NumFilEstPiezo),':','D',num2str(Nu
mFilEstPiezo)]);
salida=size(EstacionPiezometrica);
if (salida(2)==0)
quit cancel; %Termina programa por no existir mas datos piezométricos (valor texto)
else
CoordX=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['B',num2str(NumFilEstPiezo),':','B',num2str(NumFilEstPiezo)]);
CoordY=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['C',num2str(NumFilEstPiezo),':','C',num2str(NumFilEstPiezo)]);
ProfEstra=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['D',num2str(NumFilEstPiezo),':','D',num2str(NumFilEstPiezo)]
);
[Basura
Ubicacion]=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['E',num2str(NumFilEstPiezo),':','E',num2str(NumFilEstPiezo
)]);
[Basura
EntFed]=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['F',num2str(NumFilEstPiezo),':','F',num2str(NumFilEstPiezo)]);
[Basura
DelMun]=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['G',num2str(NumFilEstPiezo),':','G',num2str(NumFilEstPiezo)])
;

119
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

[Basura
FechaInst]=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['H',num2str(NumFilEstPiezo),':','H',num2str(NumFilEstPiezo
)]);
[Basura
FechaAban]=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['I',num2str(NumFilEstPiezo),':','I',num2str(NumFilEstPiezo
)]);
ProfAcui=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',['J',num2str(NumFilEstPiezo),':','J',num2str(NumFilEstPiezo)]);
end
ProfEstra=ProfEstra+5; %Se suma 5m como colchon de graficación en la parte inferior
if max(size(ProfAcui))==0
ProfAcui=0;
end

function [Ano_Ini, Ano_Fin, DatPiezo, DatGua]=DatosIniciales


prompt={'Año Inicio de Lectura','Año Final de Lectura'};
name='Piezometría';
numlines=1;
resppred={'1945','2000'};
resp=inputdlg(prompt,name,numlines,resppred);
Ano_Ini=str2num(resp{1});
Ano_Fin=str2num(resp{2});
% Identificación de la base de datos de la profundidad del nivel piezométrico.
[nom dir]=uigetfile('*.xls','Escoge Base de Datos Piezometría');
DatPiezo=[dir nom];
% Identificación de la carpeta de imágenes de lectura 'ESTA DESABILITADO'
%[DatIma]=uigetdir('start_path','Seleccione la carpeta donde se ubican las imagenes');
% Identificación de la carpeta donde se guardaran
[DatGua]=uigetdir('start_path','Seleccione la carpeta donde se guardarán las gráficas');
function [NivPiezo ProfInst]=DebugTabDatPiezo(NivPiezo, ProfInst, Agno_Ini, Agno_Fin)
LimSupIns=(max(size(ProfInst))+1);
if LimSupIns<=120
for i=1:(Agno_Fin-Agno_Ini+1)
for j=LimSupIns:120
ProfInst(j)=0; %Quite NaN puse 0
end
end
end
LimSupNiv=max(size(NivPiezo))+1;
if LimSupNiv<=120
for i=1:(Agno_Fin-Agno_Ini+1)
for j=LimSupNiv:120
NivPiezo(j,i)=0; %Quite NaN puse 0
end
end
end

for i=1:(Agno_Fin-Agno_Ini+1)
for j=1:120
if isnan(NivPiezo(j,i))
NivPiezo(j,i)=0; %Quite NaN puse 0
end
if isnan(ProfInst(j))
ProfInst(j)=0; %Quite NaN puse 0
end
end
end

function [Agno Mes]=DefineAno_Mes(i1,j1,Agno_Ini)

120
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

%Determinación del año


Agno=Agno_Ini+i1-1;

%Determinación del mes


if j1>=1 && j1<=10
Mes='Enero';
elseif j1>=11 && j1<=20
Mes='Febrero';
elseif j1>=21 && j1<=30
Mes='Marzo';
elseif j1>=31 && j1<=40
Mes='Abril';
elseif j1>=41 && j1<=50
Mes='Mayo';
elseif j1>=51 && j1<=60
Mes='Junio';
elseif j1>=61 && j1<=70
Mes='Julio';
elseif j1>=71 && j1<=80
Mes='Agosto';
elseif j1>=81 && j1<=90
Mes='Septiembre';
elseif j1>=91 && j1<=100
Mes='Octubre';
elseif j1>=101 && j1<=110
Mes='Noviembre';
else
Mes='Diciembre';
end

function GraficaInstPiezo(ProfEstra, LineaInstPiezo, ProfAcui)


axis([0 5 ProfEstra*-1 0]);
plot([0 5],[-0.05 -0.05],'-k','LineWidth',4);
plot([0 5],[ProfEstra*-1+0.05 ProfEstra*-1+0.05],'--k','LineWidth',2);
text(2.5,0,'Nivel del Terreno','horizontalAlignment','center','verticalAlignment','bottom');
plot([0.65 0.65],[0 max(LineaInstPiezo)*-1],'-.k','LineWidth',1.5);
plot([0.35 0.35],[0 ProfAcui*-1],'-r','LineWidth',1.5);
plot([0.25 0.45],[ProfAcui*-1 ProfAcui*-1],'-r','LineWidth',1.5);
for l=2:max(size(LineaInstPiezo))
if l==2
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'^','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','b','MarkerSize',7);
text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
elseif l==3
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'O','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','g','MarkerSize',7);
text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
elseif l==4
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'O','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','r','MarkerSize',7);
text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
elseif l==5
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'O','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','m','MarkerSize',7);
text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
elseif l==6
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'s','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','g','MarkerSize',7);
text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
elseif l==7
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'s','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','r','MarkerSize',7);
text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
elseif l==8
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'s','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','m','MarkerSize',7);

121
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
elseif l==9
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'d','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','g','MarkerSize',7);
text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
elseif l==10
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'d','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','r','MarkerSize',7);
text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
else
plot(0.65,LineaInstPiezo(l)*-1,'d','LineWidth',1,'MarkerEdgeColor','k','MarkerFaceColor','m','MarkerSize',7);
text(0.90,LineaInstPiezo(l)*-1,['Piezómetro ',num2str(LineaInstPiezo(l)),'m',],'FontSize',9);
end
end

function Machote(ValFig, EstacionPiezometrica, CoordX, CoordY, Ubicacion, EntFed, DelMun, FechaInst,


FechaAban, ProfAcui)
% Escribe la clave de la Estación Piezométrica
annotation(ValFig,'textbox','String',['ESTACIÓN PIEZOMETRICA: ',char(EstacionPiezometrica)],...
'FontWeight','bold','FontSize',11,'FontName','Arial','FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.050 0.960 0.250 0.030]);
% Escribe la Fecha de Instalación
annotation(ValFig,'textbox','String',['Instalación: ',char(FechaInst)],...
'FontWeight','normal','FontSize',10,'FontName','Arial','FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.300 0.960 0.200 0.03000]);
% Escribe la Fecha de abandono
annotation(ValFig,'textbox','String',['Abandono: ',char(FechaAban)],...
'FontWeight','normal','FontSize',10,'FontName','Arial','FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.450 0.960 0.200 0.03000]);
% Escribe la coordenada X, coordenada Y
annotation(ValFig,'textbox','String',['Coordenada X: ', num2str(CoordX)],'FontName','Arial',...
'FontAngle','italic','FontSize',9,'FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.650 0.960 0.150 0.03000]);
annotation(ValFig,'textbox','String',['Coordenada Y: ', num2str(CoordY)],'FontName','Arial',...
'FontAngle','italic','FontSize',9,'FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.800 0.960 0.150 0.03000]);
% Escribe la Entidad Federativa
annotation(ValFig,'textbox','String',['Entidad Federativa: ',char(EntFed)],...
'FontWeight','normal','FontSize',10,'FontName','Arial','FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.050 0.025 0.200 0.03000]);
% Escribe la Dlegación y/o Municipio
annotation(ValFig,'textbox','String',['Delg o Mpio: ',char(DelMun)],...
'FontWeight','normal','FontSize',10,'FontName','Arial','FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.270 0.025 0.200 0.03000]);
% Escribe la ubicación
annotation(ValFig,'textbox','String',['Ubicación: ',char(Ubicacion)],...
'FontWeight','normal','FontSize',10,'FontName','Arial','FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.5000 0.0300 0.3770 0.03000]);
% Escribe "Profundidad (m)"
annotation(ValFig,'textbox','String',{'P','','r','','o','','f','','u','','n','','d','','i','','d','','a','','d','','','(m)'},...
'FontWeight','normal','FontSize',10,'FontName','Arial','FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.0650 0.6250 0.0300 0.300]);

axes('Parent',ValFig,'Position',[0.050 0.450 0.050 0.050]);


hold on;
axis off;
plot([0.1 0.1],[0.5 3.5],'-r','LineWidth',1.5);
plot([0.00 0.40],[0.5 0.5],'-r','LineWidth',1.5);
plot([0 4],[0 0],'-k','LineWidth',1);
plot([0 4],[4 4],'-k','LineWidth',1);
text(2.20,3.25,'Profundidad','FontWeight','n','FontSize',9,'HorizontalAlignment','center');
122
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

text(2.20,2,'acuitardo','FontWeight','n','FontSize',9,'HorizontalAlignment','center');
text(2.20,0.75,[num2str(ProfAcui),'m'],'FontWeight','n','FontSize',9,'HorizontalAlignment','center');
axes('Parent',ValFig,'Position',[0.060 0.270 0.125 0.130]);
hold on;
axis off;
plot([1 20],[0 0],'k','LineWidth',2);
plot([1 20],[12 12],'k','LineWidth',2);
plot([1 1],[0 12],'k','LineWidth',2);
plot([20 20],[0 12],'k','LineWidth',2);
plot([1 20],[6 6],':b','LineWidth',2);
text(10.5,11,'Información de los','FontWeight','n','FontSize',9,'HorizontalAlignment','center');
text(10.5,9,'Boletines de Mecánica','FontWeight','n','FontSize',9,'HorizontalAlignment','center');
text(10.5,7,'de Suelos 1-9 y 11-12','FontWeight','n','FontSize',9,'HorizontalAlignment','center')
text(10.5,5,'Procesado en el','FontWeight','n','FontSize',9,'HorizontalAlignment','center')
text(10.5,3,'Lab. de Geoinformática','FontWeight','n','FontSize',9,'HorizontalAlignment','center')
text(10.5,1,'II-UNAM 2008','FontWeight','n','FontSize',9,'HorizontalAlignment','center')
% Escribre "Simbología"
annotation(ValFig,'textbox','String','S i m b o l o g í a','FontWeight','bold','FontSize',10,'FontName','Arial',...
'FitHeightToText','off','LineStyle','none',...
'Position',[0.075 0.230 0.200 0.030]);
% Pone la Simbología
axes('Parent',ValFig,'Position',[0.050 0.075 0.125 0.150]);
hold on;
axis off;
plot([1 3],[6 6],'+:k');
text(4,6,'Ene','HorizontalAlignment','left','Color',[0 0 0],'FontSize',8);
plot([1 3],[5 5],'O-.k');
text(4,5,'Feb','HorizontalAlignment','left','Color',[0 0 0],'FontSize',8);
plot([1 3],[4 4],'*--b');
text(4,4,'Mar','HorizontalAlignment','left','Color',[0 0 1],'FontSize',8);
plot([1 3],[3 3],'x:b');
text(4,3,'Abr','HorizontalAlignment','left','Color',[0 0 1],'FontSize',8);
plot([1 3],[2 2],'s-.b');
text(4,2,'May','HorizontalAlignment','left','Color',[0 0 1],'FontSize',8);
plot([1 3],[1 1],'d--r');
text(4,1,'Jun','HorizontalAlignment','left','Color',[1 0 0],'FontSize',8);
plot([7 9],[6 6],'^:r');
text(10,6,'Jul','HorizontalAlignment','left','Color',[1 0 0],'FontSize',8);
plot([7 9],[5 5],'v-.r');
text(10,5,'Ago','HorizontalAlignment','left','Color',[1 0 0],'FontSize',8);
plot([7 9],[4 4],'>--m');
text(10,4,'Sep','HorizontalAlignment','left','Color',[1 0 1],'FontSize',8);
plot([7 9],[3 3],'<:m');
text(10,3,'Oct','HorizontalAlignment','left','Color',[1 0 1],'FontSize',8);
plot([7 9],[2 2],'p-.m');
text(10,2,'Nov','HorizontalAlignment','left','Color',[1 0 1],'FontSize',8);
plot([7 9],[1 1],'h--k');
text(10,1,'Dic','HorizontalAlignment','left','Color',[0 0 0],'FontSize',8);

function [NumAgno NumMes]=NumAgnoMes(i1,j1,Agno_Ini, ContSubplot)


%Determinación del año
NumAgno=Agno_Ini+i1-1;
%Determinación del mes
if j1>=1 && j1<=10
NumMes=1+ContSubplot*12-12;
elseif j1>=11 && j1<=20
NumMes=2+ContSubplot*12-12;
elseif j1>=21 && j1<=30
NumMes=3+ContSubplot*12-12;

123
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

elseif j1>=31 && j1<=40


NumMes=4+ContSubplot*12-12;
elseif j1>=41 && j1<=50
NumMes=5+ContSubplot*12-12;
elseif j1>=51 && j1<=60
NumMes=6+ContSubplot*12-12;
elseif j1>=61 && j1<=70
NumMes=7+ContSubplot*12-12;
elseif j1>=71 && j1<=80
NumMes=8+ContSubplot*12-12;
elseif j1>=81 && j1<=90
NumMes=9+ContSubplot*12-12;
elseif j1>=91 && j1<=100
NumMes=10+ContSubplot*12-12;
elseif j1>=101 && j1<=110
NumMes=11+ContSubplot*12-12;
else
NumMes=12+ContSubplot*12-12;
end

function [TipoLinea TipoNAF]=PropGrafAbati(Month)


switch Month
case 'Enero'
TipoLinea='+:k';
TipoNAF='-k';
case 'Febrero'
TipoLinea='O-.k';
TipoNAF='-k';
case 'Marzo'
TipoLinea='*--b';
TipoNAF='-b';
case 'Abril'
TipoLinea='x:b';
TipoNAF='-b';
case 'Mayo'
TipoLinea='s-.b';
TipoNAF='-b';
case 'Junio'
TipoLinea='d--r';
TipoNAF='-r';
case 'Julio'
TipoLinea='^:r';
TipoNAF='-r';
case 'Agosto'
TipoLinea='v-.r';
TipoNAF='-r';
case 'Septiembre'
TipoLinea='>--m';
TipoNAF='-m';
case 'Octubre'
TipoLinea='<:m';
TipoNAF='-m';
case 'Noviembre'
TipoLinea='p-.m';
TipoNAF='-m';
otherwise
TipoLinea='h--k';
TipoNAF='-k';
end

124
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

function [TipoLinea TipoMarker]=PropGrafProfNivPiezo(l)


if l==1
TipoLinea='-b^';
TipoMarker='b';
elseif l==2
TipoLinea='-gO';
TipoMarker='g';
elseif l==3
TipoLinea='-rO';
TipoMarker='r';
elseif l==4
TipoLinea='-mO';
TipoMarker='m';
elseif l==5
TipoLinea='-gs';
TipoMarker='g';
elseif l==6
TipoLinea='-rs';
TipoMarker='r';
elseif l==7
TipoLinea='-ms';
TipoMarker='m';
elseif l==8
TipoLinea='-gd';
TipoMarker='g';
elseif l==9
TipoLinea='-rd';
TipoMarker='r';
elseif l==10
TipoLinea='-md';
TipoMarker='m';
end

%Condicionar las letras para los rangos de las columnas


function [CoordLec1 CoordLec2]=RangoEscritura(Ano_Ini, Ano_Fin)
%ColumaInicial
if Ano_Ini>=1945 && Ano_Ini<=1966 %A-Z
CoordLec1=char(69+Ano_Ini-1945);
elseif Ano_Ini>=1967 && Ano_Ini<=1992 %AA-AZ
CoordLec1=['A',char(65+Ano_Ini-1967)];
elseif Ano_Ini>=1993 && Ano_Ini<2018 %BA-BZ
CoordLec1=['B',char(65+Ano_Ini-1993)];
else
quit calce %Rango incorrectos, sale del programa
end
%ColumaFinal
if Ano_Fin>=1945 && Ano_Fin<=1966 %A-Z
CoordLec2=char(69+Ano_Fin-1945);
elseif Ano_Fin>=1967 && Ano_Fin<=1992 %AA-AZ
CoordLec2=['A',char(65+Ano_Fin-1967)];
elseif Ano_Fin>=1993 && Ano_Fin<2018 %BA-BZ
CoordLec2=['B',char(65+Ano_Fin-1993)];
else
quit calce %Rango incorrectos, sale del programa
end
%Condicionar las letras para los rangos de las columnas
function [CoordLec1 CoordLec2]=RangoLectura(Ano_Ini, Ano_Fin)
%ColumaInicial
if Ano_Ini>=1945 && Ano_Ini<=1959 %A-Z

125
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

CoordLec1=char(76+Ano_Ini-1945);
elseif Ano_Ini>=1960 && Ano_Ini<=1985 %AA-AZ
CoordLec1=['A',char(65+Ano_Ini-1960)];
elseif Ano_Ini>=1986 && Ano_Ini<2011 %BA-BZ
CoordLec1=['B',char(65+Ano_Ini-1986)];
else
quit calce %Rango incorrectos, sale del programa
end
%ColumaFinal
if Ano_Fin>=1945 && Ano_Fin<=1959 %A-Z
CoordLec2=char(76+Ano_Fin-1945);
elseif Ano_Fin>=1960 && Ano_Fin<=1985 %AA-AZ
CoordLec2=['A',char(65+Ano_Fin-1960)];
elseif Ano_Fin>=1986 && Ano_Fin<2011 %BA-BZ
CoordLec2=['B',char(65+Ano_Fin-1986)];
else
quit calce %Rango incorrectos, sale del programa
end

function [NumFilEstPiezo]=WornBaseDatos(RutaDatPiezo)
NumColTab='L';
NumFilEstPiezo=2;
Agno_Ini=1945;
Cond_Lec=xlsread(RutaDatPiezo,'LecDatPiezo',[NumColTab,num2str(NumFilEstPiezo),':',NumColTab,num2
str(NumFilEstPiezo)]);
if (Cond_Lec==Agno_Ini)
%Todo esta bien y continuará la lectura
else
quit calcel; %Las columnas fueron modificadas en su orden, no se puede hacer nada
end

function ArchivoAnomalias(RutaGuar, EstacionPiezometrica, CoordX, CoordY, Ubicacion, EntFed, DelMun,


FechaInst, FechaAban, NivPiezo, ProfInst, Agno, Mes)
fid=fopen([RutaGuar,'\Anomalias.doc'],'a+');
fprintf(fid,'Estación Piezométrica: %s\t\t',char(EstacionPiezometrica));
fprintf(fid,'Prof. Piezometro : %0.2fm\n',ProfInst);
fprintf(fid,'Coordenada X: %0.2f\t\t',CoordX);
fprintf(fid,'Coordenada Y: %0.2f\n',CoordY);
fprintf(fid,'Ubicación: %s\n',char(Ubicacion));
fprintf(fid,'Ent. Fed.: %s\t\t',char(EntFed));
fprintf(fid,'Delg. o Mpio.: %s\n',char(DelMun));
fprintf(fid,'Instalación: %s\t\t',char(FechaInst));
fprintf(fid,'Abandono: %s\n',char(FechaAban));
fprintf(fid,'Lectura de la Profundidad del Nivel Piezométrico: %0.2f\n',NivPiezo);
fprintf(fid,'\t\t\tLectura tomada el mes de %s del %d\n\n',char(Mes), char(Agno));
fprintf(fid,'-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-\n\n');
fclose(fid);

function ArchivoArtesianismo(RutaGuar, EstacionPiezometrica, CoordX, CoordY, Ubicacion, EntFed,


DelMun, FechaInst, FechaAban, NivPiezo, ProfInst, Agno, Mes)
fid=fopen([RutaGuar,'\Artesianismo.doc'],'a+');
fprintf(fid,'Estación Piezométrica: %s\t\t',char(EstacionPiezometrica));
fprintf(fid,'Prof. Piezometro : %0.2fm\n',ProfInst);
fprintf(fid,'Coordenada X: %0.2f\t\t',CoordX);
fprintf(fid,'Coordenada Y: %0.2f\n',CoordY);
fprintf(fid,'Ubicación: %s\n',char(Ubicacion));
fprintf(fid,'Ent. Fed.: %s\t\t',char(EntFed));
fprintf(fid,'Delg. o Mpio.: %s\n',char(DelMun));
126
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

fprintf(fid,'Instalación: %s\t\t',char(FechaInst));
fprintf(fid,'Abandono: %s\n',char(FechaAban));
fprintf(fid,'Lectura de la Profundidad del Nivel Piezométrico: %0.2f\n',NivPiezo);
fprintf(fid,'\t\t\tLectura tomada el mes de %s del %d\n\n',char(Mes), char(Agno));
fprintf(fid,'-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-\n\n');
fclose(fid);

B.2 MOD1_HUND_REG.M
Programa base (Mod1_Hund_Reg.M)
%Cv=0.000000104;
%Cv=0.00000007;
E=350;
av=0.02;
e=6;
%k=1e-9;
k=5.00e-8;
rw=10;
Cv=k*E/rw;
H=[15,25,40,60];
p=[120,150,120,120];

% PARÁMETROS INICIALES
m_ini=0;
m_fin=10000;
agno_ini=1;
agno_fin=110;

figure;
hold on;
Colores=['b','r','m','g'];
for j=1:max(size(H))
suma_p=0;
for i=agno_ini:agno_fin
t=i*365*24*3600;
T=Cv*t/power(H(j),2);
suma_hun=0;
suma_vel=0;
for n=m_ini:m_fin
M=pi*(2*n+1)/2;
suma_hun=2*(exp(-M^2*T))/M^2+suma_hun;
suma_vel=(exp(-M^2*T))+suma_vel;
end
Tiempo(i+1-agno_ini)=i;
%if i<=110
% suma_p=suma_p+p(j)/agno_fin;
%else
% suma_p=p(j);
%end
%Hund_Reg1(i+1-agno_ini)=H(j)*av*suma_p*(1-suma_hun)/((1+e)*2)*-1;
%Vel_Reg1(i+1-agno_ini)=Cv*av*suma_p*suma_vel/((1+e)*H(j));
Hund_Reg1(i+1-agno_ini)=H(j)*av*p(j)*(1-suma_hun)/((1+e)*2)*-1;
Vel_Reg1(i+1-agno_ini)=Cv*av*p(j)*suma_vel/((1+e)*H(j));
end
plot(Tiempo+1900,Hund_Reg1,'Color',Colores(j),'LineWidth',2);
%for dpc=(agno_ini+1):agno_fin
127
Anexo B. ALGORITMO DE PROGRAMAS

% Vel_Reg1(dpc+1-agno_ini)=(Hund_Reg1(dpc-1)-Hund_Reg1(dpc))*100;
%end
plot(Tiempo+1900,Vel_Reg1*3600*24*365*100,'Color',Colores(j),'LineWidth',2);
plot(Tiempo+1900,Vel_Reg1,'Color',Colores(j),'LineWidth',2);
end
grid on;
%valor=ylabel('Hundimiento (m)');
valor=ylabel('Velocidad (cm/año)');
xlabel('Tiempo (años)');
legend('15m','25m','40m','60m');
hold off;

128
Anexo C

RESULTADOS DEL PROGRAMA PIEZOMETRÍA.M


Estación piezométrica: P-440-1 Instalación: May-1956 Abandono:
Entidad federativa: Distrito Federal (Delg. Azcapotzalco) [481740.971, 2151876.071]

Estación piezométrica: P-243 Instalación: May-1953 Abandono:


Entidad federativa: Distrito Federal (Delg. Cuauhtémoc) [482214.779, 2146876.403]
Anexo C. RESULTADOS DEL PROGRAMA PIEZOMETRÍA.M

Estación piezométrica: P-268-3 Instalación: Oct-1953 Abandono:


Entidad federativa: Distrito Federal (Delg. Coyoacán) [485376.065, 2137833.357]

Estación piezométrica: P-427-1 Instalación: Feb-1956 Abandono: Dic-1977


Entidad federativa: Distrito Federal (Delg. Coyoacán) [486750.571, 2134546.578]

130
Anexo C. RESULTADOS DEL PROGRAMA PIEZOMETRÍA.M

Estación piezométrica: P-247 Instalación: Jun-1953 Abandono:


Entidad federativa: Distrito Federal (Delg. Cuauhtémoc) [485663.175, 2148368.214]

Estación piezométrica: P-185 Instalación: Ene-1953 Abandono: May-1976


Entidad federativa: Distrito Federal (Delg. Venustiano Carranza) [491996.850, 2148482.016]

131
Anexo C. RESULTADOS DEL PROGRAMA PIEZOMETRÍA.M

Estación piezométrica: Pc-202 Instalación: Ene-1953 Abandono:


Entidad federativa: Distrito Federal (Delg. Iztacalco) [489733.284, 2144065.946]

Estación piezométrica: P-518 Instalación: Feb-1960 Abandono:


Entidad federativa: Estado de México (Mpio. Chalco) [510957.313, 2130949.114]

132
Anexo C. RESULTADOS DEL PROGRAMA PIEZOMETRÍA.M

Estación piezométrica: P-536-3 Instalación: Sep-1962 Abandono: Mar-1994


Entidad federativa: Estado de México (Sosa Texcoco) [500332.951, 2158223.614]

Estación piezométrica: P-536-4 Instalación: Mar-1963 Abandono: Jul-1990


Entidad federativa: Estado de México (Sosa Texcoco) [501935.14, 2159259.636]

133
Anexo C. RESULTADOS DEL PROGRAMA PIEZOMETRÍA.M

Estación piezométrica: P-536-7 Instalación: Mar-1963 Abandono:


Entidad federativa: Estado de México (Sosa Texcoco) [500252.822, 2161831.576]

134