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I I E n c u e n t r o e n t r e E q u i p o s d e I n v e s t i g a c i ó n e n Te o r í a Política “ E S PA C I O , D E M O C R A C I A Y L E N G U A J E ” 23 y 24 de septiembre de 2010, Ciudad de Córdoba Eje II – Política, Espacialidad y Comunidad Configuraciones Identitarias y Subjetivas

Identificación populista, espacio y democracia Sebastián Barros (IESyPPat-UNPSJB – UNPA – CONICET) Identificación La constitución y el sostenimiento de una identidad incluye una diversidad de modos de identificación parciales y contingentes. Estos procesos incluyen las prácticas y los valores en los que se materializa toda identidad y pueden operar de formas distintas y particulares. Los modos de identificación estructuran la percepción del mundo que tienen los sujetos y su funcionamiento ha sido analizado de maneras diversas, con matices más o menos importantes. Esos procesos identificatorios están limitados por el contexto en el que emergen. Pero el contexto no opera solamente como el paño en el que se desenvuelven estas identificaciones sino que limita estructuralmente las posibilidades identificatorias. Esto ha sido puesto en distintos términos por la teoría política (por ejemplo, la noción de partición de lo sensible en Rancière, la idea de espacio de representación en Laclau, la idea de población en Foucault, por nombrar algunos) pero en general hacen referencia a cierta estructuración de la vida comunitaria que impone límites a las posibilidades identificatorias de los sujetos inmersos en ella. Más específicamente en relación al análisis de la constitución y sostenimiento de una identidad popular el contexto impone límites en dos sentidos. Por un lado, estructura los lugares que esos sujetos van a ocupar dentro del espacio comunitario. Por el otro, demarca cuáles serán las condiciones que hacen a la ocupación de esos lugares. Pensar en modos de identificación presenta entonces dos cuestiones adicionales. La primera es la cuestión de cómo entender la comunidad. La segunda es la cuestión del espacio. Comunidad En relación a la idea de comunidad, esta debe ser pensada no como una serie de atributos que todos sus integrantes deben compartir, sino más bien como una definición de aquello que permite hablar de algo común. En este sentido, lo común no es algo esencialmente definido a priori, sino fruto de articulaciones contingentes que definen la legitimidad de la pertenencia. Esa legitimidad está asociada a las capacidades y cualidades necesarias para la participación en eso que tiene de común la comunidad. Si la política es entendida como aquello que da forma a lo comunitario, la cuestión primordial será la definición de quienes pueden legítimamente tener la palabra al momento de expresar lo común. La

busca un tribuno y toma un tirano. Una gramática hegemónica impone entonces una determinada distribución de lugares sociales que hace a las capacidades para su ocupación. . Elegir es discernir y deliberar. 100. Derecho Público Provincial. Cabe preguntarse si no es esta la tarea política más básica que todo discurso hegemónico debe llevar adelante: la de definir quiénes y en base a qué capacidades pueden poner el mundo en palabras. actividad que se desarrolla en la zona norte de la provincia donde se encuentra la capital. La "república posible" de la fórmula alberdiana es otro ejemplo de lo venimos argumentando: una combinación de "república abierta" en la cual ciertas libertades y derechos eran respetados. Una identificación estructura entonces lo que es posible en una determinada comunidad. la zona sur de Chubut. Es más. B. caracterizada por la explotación petrolera. La razón de esta restricción al voto era clara para Alberdi: La inteligencia y la fidelidad en el ejercicio de todo poder depende de la calidad de las personas elegidas para su depósito. a cada lugar le corresponderá una capacidad y una función. lo común es la medida utilizada para esa categorización y clasificación. p. El sistema electoral es la llave del gobierno representativo. La miseria no delibera.2 comunidad categoriza y clasifica a los sujetos en este sentido. Esa será entonces la base sobre la que se distribuyen los lugares sociales. quizás es este el registro más primario de la hegemonía ya que lo que se pone en juego allí es la existencia de las diferencias pasibles de 1 Alberdi. pero al mismo tiempo opera notablemente en cierta forma constante.. Una práctica hegemónica es así una identificación particular que consigue imponer su propia red de distinciones en el sentido expresado más arriba. y la calidad de los elegidos tiene estrecha dependencia de la calidad de los electores. Esa distribución nunca es completamente estable ya que sufre de inconsistencias. podemos definir la idea de comunidad que proponemos como las redes articuladas de distinciones que informan sobre las capacidades y cualidades de quienes pueden legítimamente poner el mundo en palabras. dislocaciones parciales que son gestionadas exitosamente. y una "república restringida" en la cual sólo los notables votaban.. Departamento Editorial. Alejar el sufragio de manos de la ignorancia y de la indigencia es asegurar la pureza y acierto de su ejercicio. La ignorancia no discierne. se vende. Reformulando la afirmación de Mulhall sobre las gramáticas en tanto “redes articuladas de distinciones que informan nuestra capacidad de poner el mundo en palabras” (Mulhall en Norval). J. etc.1 El argumento de Alberdi era que el progresivo ejercicio de las libertades civiles mejoraría "la calidad de los electores" y los calificaría para votar. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires. cualidades y funciones opera como criterio para la participación de aquello que estructura los significados y sentidos de la vida comunitaria. resistencias. Eso se pone en juego de forma constante en la política provincial y muestra como la distribución de esas capacidades. 1956. Por ejemplo. es percibida como una “zona de trabajo” que no “tiene tiempo para la política”.

(Laclau. En ese juego entre la dislocación y las nuevas lecturas que ella dispara es que se puede hablar de espacio. Ante estos desplazamientos se abre un lugar para un nuevo sujeto que no es simplemente un lugar político para una subjetividad preconstituida. Puede pensarse en desplazamientos que impliquen una relación de contigüidad que no pongan en cuestión de forma generalizada el discurso hegemónico y la distribución de lugares que este implica. Sin embargo. Son ellas las que se van sedimentando en estructuras que van construyendo un espacio en el que el sujeto ocupa las posiciones que legítimamente le corresponden. resistida de alguna forma. En este sentido. en sujetos heterogéneos al sistema de representación comunitario. sino que es constantemente desafiada. En este sentido. la crítica de Rancière a Habermas en El desacuerdo puede extenderse a la hegemonía de Laclau. La presencia de externalidades (constitutivas) genera tensiones constantes a esa estructuración. apartado núm. hay momentos en que esos desplazamientos operan ellos mismos como dislocación de la distribución de lugares. esos desplazamientos sobrevienen con independencia de la distribución de lugares legítimos en el espacio comunitario. Dichas tensiones dislocan las estructuras forzando rearticulaciones y conexiones distintas entre diferentes elementos de ese sistema de significados (Norval 2006). en tanto relevantes para pensar la constitución de identidades populares. es a través de la repetición y serialización de respuestas. La forma en que enfrentamos esas dislocaciones. sujeto sería aquel que se desplaza ilegítimamente dentro de ese espacio y ocupa un lugar que no le corresponde). La dislocación es la irrupción de la temporalidad que sacude esa estructuración. son desplazamientos que transforman elementos que hasta ese momento no eran parte legítima en la definición de lo común. Es decir. sino que es un lugar en el que la posibilidad misma de la subjetividad emerge. 1990. puesta en cuestión. Sin embargo. Aquí también se pondrá en juego la idea de una nueva subjetividad. 19) Ese espacio admite desplazamientos en cualquier dirección por parte de los sujetos ubicados en determinadas posiciones que les son legítimas. Espacio ¿En qué sentido esta red de distinciones puede ser entendida como un espacio? La estructuración que implica lo común de la comunidad nunca es totalmente estable. ¿Cuál es la particularidad de esos desplazamientos que tienen efectos dislocatorios sobre la distribución de los lugares sociales? En primer lugar. sean coyunturales u orgánicas. no todos los desplazamientos operan con efectos dislocatorios iguales. Los desplazamientos que nos interesa remarcar. En ese caso. hay momentos en que esa estructuración puede seguir dando sentido a esa vida comunitaria a pesar de esa inestabilidad inherente a todo sistema de significación. el sujeto deja de ser una posición de sujeto para que una nueva subjetividad emerja (posición de sujeto sería así el sujeto que ocupa su lugar legítimo. debemos descartar pensar en esos casos .3 ser articuladas hegemónicamente.

Este nuevo sujeto. la aparición de una nueva subjetividad tendría como resultado la emergencia de una particularidad que asumiría de forma consciente y contingente la representación circunstancial de una nueva comunidad. porque antes que ser un sujeto consciente de su particularidad dentro de una multiplicidad. Esto no significa que el espacio que abren estos desplazamientos sea un espacio que tiende al consenso racional. La verificación de la igualdad que emerge a partir de una demanda popular pone en escena la obligación de escuchar. El caso de una identificación populista es distinto ya que tendrá efectos diferentes a esa inclusión de la pluralidad de particularidades. La conciencia de la multiplicidad de gramáticas políticas tendría como resultado un sujeto (democrático) que estructura una forma comunitaria que incluye a la multiplicidad de particularidades. si en una identificación democrática lo que se pone en juego es la demanda de ocupar un lugar dentro de una multiplicidad. arrancado de su posición previa. Por el contrario. La comunidad se parte en dos en esos momentos de ruptura y existe en tanto comunidad política dividida por un litigio fundamental que se refiere a la cuenta de las partes legítimas (antes incluso que a la forma de escucharse entre las partes. Es decir. Esto nos lleva a pensar en una segunda particularidad de esos desplazamientos. Tener algo para decir implica que hay alguien que tiene que escuchar y no escucha. en una identificación populista la demanda reclama igualdad en lo que Rancière denomina “un querer decir y un querer escuchar”. Por ejemplo. reclama y afirma su lugar en una comunidad distinta. segundo. Norval muestra muy bien la manera en que en el caso de una identificación democrática la demanda por afirmar un lugar en una comunidad distinta tiene como efecto un reclamo por ocupar una posición antes que un reclamo por ocupar la posición en sí misma. es un sujeto que en nombre del daño ejercido sobre él reclama para sí la representación plena de la vida comunitaria. todo lo contrario. Por lo tanto. La emergencia de una identificación popular parte así el campo de la representación entre aquellos que ocupan lugares a los que legítimamente no tienen derecho y aquellos que rechazan dicha ocupación creando una frontera interna a lo social. Esto no consiste . porque tiene implícita o explícitamente un rasgo igualitario específico y.4 como situaciones de ampliación de la ciudadanía o inclusión política. esa es la crítica central de Rancière a Habermas que mencionábamos antes). En este caso. Ellos pueden tener un carácter distinto porque cada modo de identificación tendrá efectos particulares. la posibilidad de subjetivación desarticula la representación comunitaria vigente. la particularidad de estos desplazamientos es que dislocan la distribución de lugares sociales por la emergencia de un sujeto que sobreviene con independencia de esa distribución. Primero. Igualdad La forma de identificación que emerge del tipo de desplazamiento que estamos analizando se inscribe en un nuevo espacio de representación oponiendo la presuposición de igualdad a los hechos de desigualdad.

El sujeto que irrumpe se identificará con ese todo que está. es un sujeto aporético. El principal efecto ya fue resaltado por Aboy Carlés y es “la tensión irresoluble entre una ruptura fundacional y la aspiración a representar al conjunto” (2006. Tiene un derecho que no tiene a la vez que no tiene un derecho que tiene: el derecho a ser escuchado como parte legítima de ese común de la comunidad. que tienen algo para decir en la definición de lo que es común. en el populismo la tensión se perpetúa.5 solamente en una simple exigencia al otro o en ejercer presión para satisfacer demandas. De aquí se derivan los efectos de la emergencia de este nuevo sujeto que caracteriza al modo de identificación populista. 104). Esta identificación pone en tensión “la estima de sí y la estima de los otros” (2003. compuesto por una multiplicidad que provoca el daño. En este sentido. Es en nombre del daño que esa comunidad ejerce que este sujeto reclamará para sí la representación del todo comunitario.2 Es un cambio en la estima de sí y de los otros lo que genera una obligación de escuchar. El rasgo igualitario de la identificación populista implica una igualdad que Rancière relaciona con la estima. Si bien esta tensión está presente en todo discurso y en todo modo de identificación. El ansia de gloria en Hobbes y la distinción rousseauniana entre amor propio y amor a sí mismo son testimonio de ello. La necesidad de ser escuchado es presentada como una obligación porque hay alguien que no escucha lo que otro legítimamente tiene para decir. al mismo tiempo. al mismo tiempo y en nombre del daño que mencionábamos antes. Este no es el caso de una identificación 2 Como puede observarse este tipo de identificaciones se pone en juego en la teoría política desde hace tiempo. . pretende la representación plena de la vida comunitaria. Ese desplazamiento hacia lo heterogéneo de ciertos elementos implica entonces un grado de insatisfacción. En tanto el populismo comparte con una identificación democrática la conciencia de la multiplicidad. La figura del daño es central para comprender la particularidad que distingue a esta identificación de una democrática (y también de una totalitaria). Pero no estamos frente a una identificación populista hasta que esa insatisfacción es retroactivamente significada como un daño en relación a la obligación de escuchar. El efecto más importante reside en probar que esas demandas pertenecen a la comunidad. La identificación democrática ya presupone esa igualdad en la definición de lo común. Esto implícita o explícitamente tiene un rasgo igualitario que promueve la creación retrospectiva de una nueva representación de la comunidad. En nombre del daño sufrido se apropia de aquello que hace a la comunidad una comunidad de iguales en las capacidades de hablar y ser escuchado. El desplazamiento dentro de un espacio provoca la dislocación del mismo y desestructura la representación de la comunidad revelando que no todos los elementos forman parte de la vida comunitaria. 15). (Rancière hace referencia a esto en relación a los derechos humanos) Es la tensión entre la estima de sí y la estima de los otros lo que lleva a la identificación populista a presentarse como la representación del todo comunitario.

Congreso Chileno de Ciencia Política. la posibilidad de resolver la tensión en los modos democrático y totalitario se debe a que en su extremo lógico ninguna de ellas hace lugar a una heterogeneidad que se desplaza de sus posiciones legítimas. Barcelona. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires. 15-17 de noviembre. Laertes. La tensión se resuelve en la aparición de un sujeto que fundaría un orden universal que esencial y necesariamente representaría al conjunto. 34. En ambos casos. Norval. Political Theory. 229-255. núm. Londres. población. Laclau. Aletta (2006) “Democratic Identification. Nueva Visión. Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica. Rancière. Habermas). La democrática porque una vez producido el acto de identificación tiende a particularizar las diferencias fijándolas en un lugar según su capacidad y función. Michel (2006) “Clase del 18 de enero de 1978” en Seguridad. ponencia presentada en el 8vo. Referencias Aboy Carlés. Rancière. sin particularidades. Alberdi. La totalitaria porque niega esas particularidades y fija a los elementos articulados en un orden esencial y necesario.6 democrática en la que la tensión inicial ante la emergencia de un nuevo sujeto se resuelve en la transformación de ese sujeto en una particularidad que asumirá de forma consciente la representación circunstancial del espacio comunitario. En otras palabras. Jacques (2004) The Politics of Aesthetics. Santiago de Chile. Espacio que además es presentado como el que incluye a la multiplicidad de particularidades (Rawls. Rancière. vol. Continuum. la tensión de la que habla Aboy Carlés aparece como resuelta. Política y filosofía. 2. pp. A Wittgensteinian Approach”. Foucault. Buenos Aires. Jacques (2003) El maestro ignorante. Ernesto (1990) Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo. Juan Bautista (1956) Derecho Público Provincial. territorio. Nueva Visión. . Gerardo (2006) “La especificidad regeneracionista del populismo”. Lo mismo sucede con el totalitarismo. Departamento Editorial. Jacques (1996) El desacuerdo.