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A Michael Mu.rphy y los
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Director J," la biblioteca de pskoJogla, Jorge Colapinto miembros del Circo Volante:
Hae Comer Euerybody. Badymilld al1d El1eaulila Cullure,
WilJiam C. Schutz
I
! Bettsje C:l~ter
© WilliJffi c. O",hlltz, 1971 Seyrnour Carter
Primera edición "" oastellano, 1973; primera' reimp'resión, 1976;
Linda Cross
scgllnda reimpresión 1978
1
Betty Fulla
Traducciél[)¡ L-.:alldru Wolfson Anne Hcider ..
Unica ~cüd6n en castellano autori2ada por el a"tor y debidá· John Heider
mente protegida en todos los parses. Queda hecho el depósito Stuart Miller
que previene la ley n~ 1.' .723. © Todos los derechos. de la edi· Sukie Miller
ción cnstellnna reservados por Amorrortll editoreS S, A., le;)J· Pamela Portu" ,1
ma 2001, Bu';;nos Aires. ~ Stevc Stroud

La reproducd6n total o parcial de qte libro en forma idéntica,


o modificada, escrita a m4quina por el sistema mulligraph,
mime6grafo, impreso, etc" no ~utorizada.p0r los cditoft5, viola
derechos reservados. Cl.:.alquier utilización debe ser' previamente
solici tada.
Industria argendna. Made in Argentina.

ICrBN 84-610-4008·2
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.Sur~e el importante hecho de que, a partir de esa fecha hiS.
tórica, todos los ológrafos har.ta cntonces exblmados que por. Jnnoducción
taban las iniciales de Haromphrey lIevnbnn 1" sigla T.S.U., y
si bien él fue únicamente y por siempre e1'buen Dook Umphrcy
para Jos hambrientos granujas de Lucali7,Od, y Chimbers para su,
compinches, sin duda constituy6 también una simpática moda--
Iidad del vulgo ponerle el apodo Todos Somos Uno, intuido en
eSllS letras normativas. Pareera siempre, poi" cierto, un todo
imponente, con~tantemente el mismo e igual a sr mismo y mag~
nlficamente .digno. de cualquier universalización de esa Indo-
le .•.•. Jame, Joyce, Fi/megan'r wake. Caleb es mi hijo mayor; tiene 9atorce años. Hay entre nosotros
una brecha generacional, per9 al revés: soy demasiado hip
para él. Discrepa con muchas de las cosas que yo afirmo. Le
gusta ver que mucha gente me conoce, salvo cuando desapme.
han mi manera de ser. En tale~ circunstancias, se siente mo-
leslO y no quiere que nadie sepa que estarna, relacionado,.
Pese a ser mi m~s severo critico, de vez en cuando pone en
práctica alguno de mis principios. Por ejemplo, la franqueUl.
Caleb asiste a una escuela en la que se implantó hace poco
tiempo la integración racial. Un compañero negro se dirigra •
él llamándolo .Mac», hasta que Caleb reunió el coraje para
decirle que no le gustaha que lo llamara .Mac»: asl como al
otro no le gustaba que le dijeran 'pibe., a él no le gu'taba
que le dijeran .Mac». Se lo dijo temblando, pero, ante su sor·
presa y satisfacción, dio resultado. No hubo más .Mac». Y
ahora se están baciendo amigos. Caleb me contó todo esto con
entusiasmo pero con grandes precauciones: no fuera yo a su·
poner que aprobaba, en general, mis ideas. Solo que en ese
caso la sinceridad aparentemente dio su, fmtos.
Tal es el tema de este libro: ensayar una nueva manera de ser,
aunque provoque algún temor. Técnicamente, Ja exhortación
I a ser sinceros con la gente y a tomar contacto con nosotros
i mismos no es nueva, pero rara vez lo hacemos. La exubcrn.nte
insinceridad que hay. en este pals está contaminando a las pero

I sanas de la misma manei'a en que el aire y el agua están siendo


contaminados. Es preciso ponerle fin.
El titulo Todos somos uno ha sido tomado de T.S.U., el pero
I sonaje del libro de Joye< Finnegan's wake.· Cuando se mira por
encima a la gente, resaltan sus diferencias: negros y blanco.,
hó¡t1~(es y mujeres, seres agresivos y pasivos, intelectuales y. /

.. ~lperwnlt¡ede Joyce !le denominllba .Here Comes Everyboáy. y ese


es ~t.thulo adoptado por Schutl f>6ra IN obra; su traducción literlll serfa
.Aq~fVienen Todos.; ateniéndonos más al npfritu que a l. letra, hemos
elegido l. forme .Todos Somos Uno•. (N. dtl T.) .

9 ,
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emocionales. alegres y tristes, radicales y reaccionarios. Pef:{) Los l1amallOterapia dd odio», .bvado de cerebro», y afirman·
! .
a medida que comprendemos a los demás las djferencias desa· que reduc~n a la gente: a pensat' en forrna colectiva, anulan h
parecen y en su lugar surge la unicidad humana: las mismas individualidad, mi'Jan la moral y la democracia, y echan p"r
necesidades, los mismos temores. las mismas luchas y descoso tierra el respecto por la autoridad y los valores absolutos que
Todos somos uno. ban contribuido a la grandeza de nuestrq país.
El concepto de «<uerpoment.. -la unidad de todos los plantís "Qué fen6mer, es este que desala tales tormentas? Hace aJ·
de! hombre- y e! grupo de encuentro permiten penetrar rededor d9trece años que coordino grupos de encuentro, y creo
en profundidad y tomar contacto con e! núcle.o de las personas, intensamente en ellos y en los principios en los que se apoyan.
aleanzar sus aspectos comunes. Estos métodos ayudan a la gente Quisiera; describir mi posición con respecto a Jos encut'ntroS
a .trascender las distintas formas en que cada uno aborda su con la mayOr claridad posible, debido a la gran relevanda de
vida y mirar en torno, paradescubrir entonces que todos tratan este fen6ineno para lo" problemas sodales y las eternas realida·
de hacer frente al nllsmo problema, solo que con distintos pro· des personales. Este libro puede ser también de utilidad para
cedimientos. Todos somos uno. . los psicoternpeutas, ya que ofrece mucha, posibilidades nuevaS
El grupo de encuentro abierto es el principal de los métodos frente" los métodos tradidonales y un concepo bastante olÍ·
analizados en esta obra. Se trata de una técruca espedfica, petó pico sobre el papel dd terapeura. Para comprender mejor su
que tiene derivaciones dondequiera que haya gente. El encuen· valor, debería complementarse su lectura con la de mi libro
tro es una manera de ser. Podría servir de base a una nueva anterior, 1ay (Alegría).
cultura: la cultura de los encuentros. Explicaré en de ralle ciál Las objeciones presentadas en los últimos tiempos frente a la
es, a mi juicio, la mejor forma de operar de tales gruPOS,á~{ cultura prevaleciente en Estados Unidos han sido agrupadas
como la filosofía que los sustenta. bajo el rÓtulo de «contracultura»), término que abarca críticas
En la actualidad, asistimos a una proliferaci6n de grupos 9. justificables y oportunas [i la presente estructura social, pero
encuentro; hasta los medios que tienen difusi6n nacional que no brinda mllChas alternatiVAS. A mi modo de ver, la
--Time, Look, Newsweek, L;le- se ocupan de ellos. Sus coor· cultura de los encuentros ofrece una alternativa r~al. alternn.
dinadores aparecen tn entrevistas televisivas con animador~s tiva que_es un proce5o más que un conjunto determinado de
como Johnny Carson, Merv Griffin, David Susskind, David medidas,,'para resolver problemas. El encuentro implica una
Frost y Dick Cavell. Se los lieva a cabo en establecimientos)n. relaci6n franca con 105 demás, conciencia de uno mismo y total
dustriales y educativos, en organismos públicos y en instituci?" unidad del si·mismo. Esta base para las relaciones humanas
oes religiosas. Abundan en !as universidades públicas. Los defe' puede sustituir ,t la bip6critll situaci6n A"tual como paso neceo
chIStas lanzan ante ellos grllos de alarma y envían a sus repre' sario antés de alcanzar, con respecto a los problemas sociales,
sentantes en giras por todo el país, armados de recortes de pe· soluciones más civilizadas, dotadas de sentido y radonales.
ri6dicos, para prevenir a la c i u d a d a n í a . : El tipo de interacci6n fundamental para un. cultura de encuen·
Los ddensores de los encuentros sostienen que ellos constitu, tros cobra reulidad en lo que denomino enCllentro abierto. El
yen la gran esperanza de la civilizaci6n, una revoluci6n en psi· t.érmino ~eneuentro. deriva su significado de la frase _grupo de
. coterapia, el fundamento de una nUeva y mejor educaci6n, uf)a enruclltro», pero util:.í':ado sin h pnlnbra «grupo» indica qne
revolud6n en las relaciones de parej' ~G buenaventura para las se trata de unn forma cotidiana de relaci6n, no restringida ¡1 un
relaciones entre negros y blancos, entr~ los estudiantes y las GU· tipo pariicular ele grupo. ,
toridades, y entre las diversas naciones. Quienes han participa· El grupo de encuentro tuvo S\1S orfgenes en los p,rupos T
do en ellos relatan, en verdad, los efectos sorprendentes que (donde 'f designa tra'ninR, capacitación) creados en 1947 por
han surtido en su matrimonio, su carrera o los sentimientos los Laboratorios Naci.,n.les de Capacitación (NTL). Originu!.
que tenían acerca de sí mismos, y l. forma en que cambi6 'u nH'ntc, rl~n1po T S~- crnrró sobr<: tO'-!o en los procesos gru·
vida B partir de entonces. prdcs,t's decir, en Les fól'ic.:S Jd desarrollo grupal, los' roles
Los en~migos de los encuentros --que, en sus ataques, suelen grupales, las pautas Je liJ('!·,zgn y el proceso de toma de de·
aludir • ello. como .sensibilizaci6n. (sensil;vily train;ng)- cisinncs.
arguyen que representan una intromisi6n en la vida privada. Uoos cinco años más tarde, los ¡(nipas T comenzaron a prestar

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mns ntencítlO lt 1:1 dínllmica individual. Se aC11fió el térrnJ',f1'Q1:' ·l'¡·';~
«scnsibiUzación» patA designar esta evolución -·iniciada cnCa;
Iifornia- y para referirse a la vez a los grupos T primirivos.
mirar a'la gente a los ojos, desarrollará uca teoda que reqUícta-
situar al paciente fuera de! campo visual; si se siente torpe
-'lI·
e\lando debe tomar la iniciativa en sus acciones con re'pecto a l .
L1 exptc.~ión «gropo de encuentro» o «grup<) de encuentro los demns, construirá una teoda que solo demande al terapetlta I ¡:
M,ico», tal como la emplea Car1 Rogers, 'e IIsoci<\ luego en responder; si se aburre con facilidad, creará una tcoda que
mayor medida con el grupo T orientado hacia:. persona, vale exija a los sujeros gritar, vociferar, llómr, pelear. Esta poco
decir, con el que ticne por foco .1 individuo. El «grt.po de sutil caracterizaci6n de los enfoques freudiano, rogeriano y el
encuentro nbierto» utiliza el formato _'e.l grupl) de encuentro, mio propio ilustra las diversas formas en que la pe"onalidad
tiene como meta el crecimiento persol. ;1 y la ftalizaci6n de las dcl tcórico puede influir en su tcorla. La falta de conciencia de
potencinlidadcs humanas, y admite una vasta gnma de otrns A.C· este vínculo puede constiltlir una falla. Trataré de mantenerme
tividade, como parte de la experiencia si brindon la perspectiva alerta, y, a medida que escribo, entablar un encuentro con el
de un lngro mós cabal de los objetivos del gmro. libro y 'registrar al !(tinos de mis sentimientos. En este preciso
El adjetivo «.bierto» tiene diversos significado". En primer lu- in,tante, me preocupa la posibilidad de formular, a manera de
gar, el encuentro está abierto. toda suerte de métodos. Toma un pontífice, proposiciones que tienen en realidad como humil·
elementos de cualquier enfoque que pare7.ca promisorio e in· dc origen mis propias flaquezas. No quiero decir con ello que
corpor; dicho enfoque al marco del encuentro. Tal incorporo. una teoría es err6nea por tener un origen humilde, sino sjm~
ción yn ha tenido lugar con Jo, método, de d,·"matización. los plemente que el lector dehe examinarla con cuidado. Tal vCl!
no verbales, los vinculados con la fantasfa, la meditación, el mis· mi teorfa posea mayor validez para mi mismo que para el resto
ticismo los mnsajcs, la conciencia sensorial y nran variedad de
l de la gente, Q tenga excepciones .de las que no soy consciente.
procedimientos relacionados con el cuerpo y la energta. «Abier. Cuando se me haga consciente ~na necesidnd personal impor-
to» implica también que el método está en petmanente cambio tante, habré de mencionarla para que el lector pueda juzgar.
y evolución: los gmpos que conducimos hoy son muy diferentes Comenzaré ahora mismo.
de los que conducimos el año pasado y de lo, que conduciremos Mi vida familiar se 1110daha en la evasión. Los miembros de la
e! año venidero. Además, e! carácter "abie'to» está subyacente familia rara vez hablahan sin ambap,es. Todo tenfa como ob-
en el elemento básico de la técnica: la franque,. y sinceridad.· jetivo presentar cierta apariencia. Mi capacidad para la fran·
Este es e! cin._:O"to indispensable sobre el OJal se construye queza y la ,inceridad es algo que d«arrollé como adulto, y aun
todo lo demás, y sin e! cual no puede exiSlir un encuentro hoy soy poco idónco en eslo. Es po'ible que, si me muestro tan
abierto. entusin'ta acerca de la importancia de la franqueza, ello se dcha
La expresión «encuentro ahierto» no alude úrícamente a la si· a que me resulta tan dificil ,er franco. Siempre tuve la sensa-
tunci6n cspccU'ica de un grupo de encuentro sino n una manera ción de que en torno de nuestro hogar pasaban cosas serias
de ser Con la gcnte fuem de todo marco deliberadamente esta. sobre las cuales n.die me decia uno palohra.• A los niííos debe
blecido. Considero que esa es la aplicación úlrima del grupo d. vérselos pcro no escucharlos». ror ende, ohligo a mis grupos
encuentro: entablar relaciones sociales normales (on la misma (l que sellO francos, a que me lo d¡p,an todo. ¡No me oculten

I franqueza y sinceridad, espontaneidad y afecto, c1nridad y lIa. ab,olutamente n.da! Y adoto el chismorreo. Me encanta saber
I, neza que pueden Jogm"e h"y en los grupos de encuentro.
El libro se inicia con algunas ideas tcóricas. L. tcoda despielta
todo lo que está pasondo. Otro terapeuta menos preocupado
pot ello tal vez actuara cun más cql1ilibrio cn este e.mpo.
siempre mis sospechas: harto a menudo se h utiliza para Je. Mis progresos en el af<ln dc ser m.s franco me pe~i\1dican en la
gitimar necesidades personales. Si a un terap:ruta le ineomod. relación cOn gente que no 10 e, tanto. Y a menudo tengo la 50S·
I PéSh0.i~f.;iq~c uno de lo, motivo, de que dirijn grupos .como los
.. En inglés, Op~f1 siKnifica 9. la vo ubict"to... y .fr~~col 8¡nce~:1:/~~~''* ~~:;;~:, c'que dllilo es tratar de crear gente. que me RUste. DeCIr esto es
I le permite al Rutor habl~r de ..encuentro Ahierto. 'y fl:Sumir ron a«
solA cRtactCrli'.llci6n dos mOl"I"lidA(ics importantes (le su método. Un~
dificil . .--resulta nrrogantc y pomposo--, pero es importante
clecirh aun cuando parezca de mal flu,to, si mi propósito es ser
I
I
duplicidAd anfilnp,1I ~crfa 1" que presenta el verbo c1I5t<:111100 «frr'lflq1letltfle».
qne puede !liRlliIicar «abrirst't> 'l «sincerarse, ~trl1tse ftl,flcamento. franco ~(m Jos dem(¡scn tma forma t1JJ que les sea de provecho.
(N. del r.) Cuando releo lo que I1cabo de escribir, deseubro otra de mi~

17 13
',.0

1- • .~JI.'I"--- :-0..
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necesidades per:lonales. Me esforcé bastante para que mi enfo- realización y consumaci6n. Cuando se interrumpen esos ciclos
¡. que tuvjera una designacl6n carHcterística. Quería que gozara energéricos, los bloqueos físicos provocan enfermedades físicas;
de crédito, y la designaci6n especial ayuda a ello. Quizá, por los emocionales, enfermedades mentales; los intelectL1ale~~ ren~
o ese motivo) me he afanado el\ exceso porque resultara distinto. dimiento lnsuficiente¡ jos sociales, incompatibilidades) guerras
o

Tal vez .no lo sea tanto. Después de todo, hay muchas formas y violencia; 10' espirituales, una demora' en la realizaci6n del
de psicoterapia y enfoques gtupales que hacen hincapié en la hombre total. La tarea terapéutica consiste en eliminar los blo·
franqueza. ¿En qué se diferencia el mío? Bueno, yo lo hago queos; la tarea de la educación y de una vida plena, en desa·
Illás. .. oh... ya veremos. rrollar los ciclos energéticos.
Míent!'as' escribía gran parte de lo que aquí se expone me El concepto que uno tiene de sr mismo es el conjunto de. su·
I vela asaltado ped6dicamente por sentimientos de incompeten. puestos bajo lo, cuales aclÚa. Es la percepci6n que tiene de si
cia, de que hay mocha gente' que sabe más que yo sobre lo en todos los niveles: flsico, emocional, i.ntelecl11aI, interperso-
! que escribo, de que no estaba haciendo otra cosa que tomar °
nal, social y espiritual. Si ese concepto es pobre limitado, no
prestadas y reunir. técnicás ajenas. Y me preocupaba reconocer " actuará de acuerdo con su cabal capacidad; a medida que se
10 que habra aprendido de los demás, ya que tkndo a frenar expande y cobra realce, el hombre utiliza una mayor parte de
a quienes me dan una buena idea porque me hubiera gustado sí mismo y su flujo vital resulta fortalecido.
que se me ocurriera antes a mí. Ade.má5, en mi deseo de ser Cuando hay franqueza, asistimos al funcionamiento óptimo del
el mejor y el único, a veces menosprecio más de lo que quisiera flujo vital. Cuando un individuo se franquea a si mismo y a los
ciertos enfoques. Ahora que lo he puesto por escdto, creo demás, e~ posi!Jle eliminar los bloqueos. Si se es consciente de
que ya no representará un problema tan grande, pero, por uno mismo y franco y honesto con los demás, la energía puede
favor, téngaselo en cuenta a medida que se avanza en la lec. fluir libremente. El autoenguño y la deshonestidad bloquean l.
tura. energra y la apartan del flujo vital. El encuentto abierto des·
II Esta obra versa sobre el encuentro como manera de ser, bil
como lo ejemplifica el grupo de encuentro abierto, grupo cuya
meta es laliberaci6n y desarrollo de las potencialidades huma.
bloque. la energía y permite que se la emplee con propósitos
más productivo.s.
El concepto que un hombre tiene de sí cobra r uce cuan<1o
nas de sus miembros. El grupo de encuentro abierto constituye asume l. responsabilidad por sr mismo. Si se sientl' responsllble,
una ampliación de un grupo terapéutico. Tiene profundas reso- competente, importante y capaz de suscitar amor en los demás,
nancias en la educación y gran importancia para el desarrollo es más probable que exprese esAS partr.s suyas.
I de la creatividad; puede ayúd:lr a la p,ente que vive o tt:lba;a He cnuncL¡do la filosofia del encuentro abierto "pelando ••l·
I en común para que su relación sea más feliz y productiva; es gunos términus cspiritlillles -fluío viwl, ciclo er~~rg¿tÍco-.
.! una forma eficaz de uatar el conflicto social, y puede servir
de. modelo a toda relaci6n humana que tenga lugar dentro °
pues, si hien no comprendo cabalmente el elemento espi,
ritual, entienJo que ocupa un lug:H pl'cdominl1nte. La misma
fuera de él. filosoffa podría haberse expresado diciendo que debe tratarse de
El encuentro abierto se apoya en la creencia de que el hombre encont",r y liberar al dios que hay dentto de cada $Cr humono.

I
es un Ser unitario y funciona en muchos niveles a la vez: físico, El principio de la respoll~ahilidlld individual es, en verdud, un
emocional, intelectual, interpersonal, social y espiritual. Estos alegato para establecer r"l,tei6n con L! fuerza o bondad del hom·
niveles están íntimamente vincubdos, j' lns acciones que se lle- bre, antc5 (1\lI' ;"00 su cnf~rmed:\d. Lns ideas espirituales son, en
van a cabo en uno de ellos van inevitablemente acompañadas de su totalidad, muy nuevas pata mí, pero creo que" medida que
acciones en todos los demás. Por otra parte, las leyes que rigen ooJ esta tarea contil1úe adquirir6n cada ve'/. m3yor relieve e impar-
paru el hombre como organismo unir:uio se aplican también al tancin, del mismo modo que hoy se vuelve cada Vt:z más nltida
prupo y a unidades sociales más amplias. Los principios utiliza. l. relación que hay entl·" el cuerpo, la mente)' el ~rupo.
dos para 'Comprender a los i.ndividuos y a los grupos son, en
. esencia, los mismos. .
,
.Hay en el hombre un flujo vital presente en todos esos niveles,
una energía que atraviesa ciclos de motivaci6n, preparadón,

14 l.~
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l. El cuerpo i
1
1,

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1
Comprender e! cuerpo es, en la filosofía de! encuentro abierto,
1 capital. El hombre es de hecho una unidad; y e! cuerpo, la meno '1
I! te, los sentimientos, la conducta interpersonal y el espíritu son
todas manifestaciones de una esencia única. Toda idea, gesto,
I

tensión muscular, sentimiento, ruido en e! estómago, ademán


de rascarse la natiz, flato, melodía entonada, desliz verbal, en·
fermedad: todo es significativo y lleno de sentido, y se relaciona
con el presente. Es posible conocerse y comprenderse en todos
i . esos niveles, y cuanto uno más se conoce más librees de de-
terminar la propia vida.
Si sé 10 que me dice mieuerpo, conozco mis sentimientos, más
i profundos y puedo elegir lo que debo haccr. Si sé cómo contro-
lar el equilibrio químico de mi cuerpo, puedo alcanzar e! estado
que desee: éxtasis, vigilia continua, o cualquier otro. Con un
conocimiento completo de mí mismo, puedo determinar mi vi~
! \ da¡ sin él, estoy sonlctido a un control a m~nudo indesenoJe,
improductivo, molesto y perturbador.
Vaya como ejemplo este ejetcicio. Será más valioso que ustedes
Ij \ lo ptactiquen ahora mismo, antes de continuar con la lectut.a.
(Me lo enseñó Dorothy Nolte.) Cierren los ojos e imaginen que ,
I
anhelan con todas sus fuerzas estar en algún atto lugar, pero I I
yo los obligo a quedarse en su sitio. Háganlo durante un minu·
to, más o menos, antes de seguir leyendo.
Identifiquen ahora en qué lugar del cuerpo experimentan esa
\ sensaci6n. Algunas personas]a sienten en el rostro, otros en las
I
mandíbulas, los brazos, el pecho o las piernas. Yo la siento ha.
I bitualmente con máxima' inten~i9ad como un tir6n en la gargan-
ta. Un día estaba conversando con otras dos personas en el cuar-
to de un amigo. De pronto, comencé a semir una contracción
en la garganta. Recodando este ejercicio, me pregunté si que·
ría o no estar en alg(,n otro lugar. Por supuesto, descubrl que
la charla no me res".!taba entretenida; tenia que hacer unas
compras, pero sentí que, por obligación hacia mi amigo, debra,
quedarm~y conversar. En la medida e? que no abordaba con,·
:";'>ir:"
cientcmeilte este conLicto, mi cuerpo tenía que ocuparse de él.

19
·
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",

!,
Parte de mi cuerpo estaba estático, cumpliendo con lo que yo <'tro lugar de su cuerpo. Hay emociones que tienen una fuerte
supo"ia que cra el deseo de mi amigo, en tanto que otra parte tendencia a presentarse en partes especificas; por ejemplo, el
-la garg~nta- se estaba esforzando por esca¡:'ar, respondien- ttemor y la ira en el est6mago, las amenazas a la masculinidad en
do a mi deseo personal. Una vez que tomó candencia del con· el cuello y los hombros. Cada individuo debe hallar su pauta
flicto, pude tomar una decisi6n consciente entre irme o quedar· singular tomando como base las generalizaciones estadesticas.
me. Decidi quedarme, ya que el afecto que sentla por mi amigo Recuerdo a una mujer cuyos pies luclan de tal modo que uno
era mayor que mi deseo de ir de compras. La tensi6n en la gar· tenia la impresi6n de que debia de haber usado siempre zapatos
ganta dcsapareci6: habia trasferido el conflictO' de! nivel coro de una medida tres números menor que la que le correspondla.
poral al nive! de la conciencia, y Jo habia resuelto allf. En con· Los dedos se apretaban contra el resto del pie alzando las arti.
sccuencia, mi'cuerpo no se vio obligado a absorberlo, no tuvo culaciones, de modo que era relativamente escasa la superficie
que prepararse para tomar dos direcciones opucstas. del pie que pisaba el suelo. Su problema emocional consistla en
Hcsolvi hacer extensivo este insigbt a un dolor de garganta que un'a sensaci6n de inestabilidad; sostenla que «no estaba parada
por entonces sentla. Recordé que casi todos mis resfrios empe· sobre sus dos pies», que cualquiera podia «derrumbarla», que
zaban por un dolor de garganta, para pasar luego a toda la ca· «no mantenía sus posiciones», Su marido hada continuamente
beza. Tnlvez -me dije- se inician en un momento en que, sin cosas que la herian, pero ella no era capaz de «tomar posición
percatarme de ello, anhelo durante un lapso prolongado estar frente a él» ni de «parársele frenl~ a frente». Todas estas frases
en algún otro sitio, siendo el dolor de garganta resultado de una fueron espontáneamente utilizadas por ella al pasar revista a su
larga irritaci6n, fruto a su vez de la constante tensi6n. A la sazcín situaci6n. Por entonces estaba siendo sometida a un método de
estaba·cll Nueva York, lejos de mi hogar de Big Sur. A medida masaje profundo -más exactamente, de 'organización aponeu~
que reflexionaba sobre ello, el conflicto se me hizo patente: t6tica- denominado «ro1fing», en el cual el «rolfen> (masajis·
queria retornar a Big Sur pero ta l11 bién queria hacer ciertas co- la) manipula el cuerpo de modo de restituido a Sil posición nor.
sas en Nueva York. Nuevamente, traje e! conflkto a la concien· mal. A medida que trabajaba en los pies de la mujer, los dedos
cia y tomé la decisi6n de quedarme dos o tres dlas más en Nue· de esta empezaron a estirarse hacia delante, el pie en su conjun..
va York. En el pasado, un dolor de garganta tan fuerte como to descendi6 y el peso del cuerpo pudo distribuirse en forma
e! que entonces sentia habia sido siempre el preámbulo de un más pareja. Cad. dia el pie se aplanaba un poco más, acercán·
resfrlo; pero una vez tomada la decisi6n, mi garganta se curo, idose a su posición normal. En una de esas oportunidades, la
y cuando llegué a casa me sentia perfectamente. mujer realiz6 un viaje imaginario que gir6 enteramente en tor·
En la actualidad, estoy tratando de identificar el significado de no de su sensaci6n de estabilidad y de arraigo. Hizo frente, asi.
otras zonas del cuerpo: de la sensaci6n de recibir un apret6n mismo, a su marido a partir del nuevo centro de fuerza que ha-
en el pccho, de mi acidez de est6mago (quizá se trate de una bla encontrado. En el aspecto Hsico, relató que ahora sentra de.
amenaza a mi masculinidad), de los nudos que se forman en mi terminadas partes de la planta del pie que no habla sentido
est6mago (a veces cuando me niego a dar algo importante, a jamás, y que pasaba dias enteros descalza, deleitándose con la
veces CUAndo siento la amenaza de ser rechazado), de un dolor sensaci6n que le producfa tocar el suelo con todo el pie.
de cabeza o de un dolor de espalda. Tengo la. ceneza de que La deformaci6n de stÍs pies habia sido sentida, en el plano emo-
todos ellos son signos de algún conflicto irresuelto que no est~ cional, como una falta de estabilidad personal. La correcci6n del
en mi conciencia y, por ende, debe ser expresado por mi cuerpo. l>roblema Hsico contribuy6 a resolver el problema de la esta·
Probablemente existan ciertos significo '<)s esp',cIficos; todavia bilidad en 'el plano consciente. Obviamente, al mismo tiempo ,
-('
no sé en qué 'TIedida sucede eso. Tarr. ¡én estoy bastante con· debieron ocurrir muchas otras cosas para que tuviera lugar ese I
vencido de que los significados son en buena parte peculiares I
!
efecto, pero el cambio cotporal fue decisivo en la modificación 1/
del cuerpo de cada persona, si bien hay dertas causas estadlsti. ! de su estado.
camente frecuentes que corresponden a determinadas partes del El supuesto de la unidad del hombre permite recurrir a diversas
cuerpo. . i' técnicas hoy conocidas para ayudar a la gente a que tome con·
Al practicar elejerdd o anterior, es muy posible que se hal'~~ ciencia m~s cabal de si misma, con el'objeto de alcanzar impar.
,entido amarrados, no en la garganta como yo, 9ino en aJ~ tantes logros terapéuticos y .prender a disfrutar más plenamen. i

20 21
~ ."

----•••'III.1P"'-' , .

te. El «rolfing», método de integraci6n estructural del cuerpo índole, o de ciertos episodios ¡:oves, el mlÍsculo deviene cr6ni· 1
. creado por Ilda Rolf, proporciona fundamentos físicos a dicha camente tenso y pierd~ su flexibilidad de respuesta. La presi6n I
exploraci6n. Varios métodos intrapsíquicos, en especial el método ejercida sobre él se vuelve entonces dolorosa, ya que no tiene . I
de la fantasía y la terapia guestáltica, lJermiten develar los ele- .manera de scportarla y absorberla, así como la persona que \
mentos psíquicos. La combinaci6n d, ,les métodos en el mar- ataja con la mano rígida una pelota de béisbol violentamenle
co del encuentro es una manera muy ,ructífera de combinar lo arrojada hacia da sentirá una punzada, en tanto <;,,0 no expe.
corporal, lo intrapslquico y lo interpersonal. rimentará dolor alguno si deja que su mano retroceda al recibir
En todos eStOS enfoques' tiene gran' importancia la distinció~ el impacto. Dejando de lado por el momento los tejidos que
entre lo terapéutico y lo educativo --entre eliminar lo negativo sufren una alteración permanente -como los- sometidos a una
y realzar lo-positivo--. Creo que en mi trabajo personal he de. operaci6n quitúrgica-, tenemos cuatro estados histol6gicos,
sarrollado COn mucha profundidad los métodos.terapéuticos, no que son fundamental." para toda concepci6n sobre el creci·
así los que acentúan y promueven los aspectos positivos. Trata· miento humano, inclusive la terapia y la educaci6n.
ré de corregir ese defecto en esta obra, aunque .es posible que En el primero de esos estados, el tejido está perfectamente
no logre mucho éxito, puesto que mi familiaridad con los mé- sano y normal, y absorbe fuertes presiones sin dolor alguno.
todos para a!canzar la alegrla no es mucha. Los aspectos tera· El sujeto puede contNerlo o relajarlo a 'voluntad. Este tipo de
péuticos consisten en la localizaci6n de los bloqueos, tensiones tejido no ha sufrido ningún trauma ni tiene bloqueos, y puede
y conflictos, y en el descubrimiento de la forma de vencer su transmitir la energía lIormalmente. Es como si dijcra: «Me re·
oposici6n. El áspecto educativo consiste en adquirir control so- lajaré si me indicas que lo haga». I .
bre el propio ser y hacer lo que se desee. El segundo estado enteaJia tensi6n, pero si se aplica sobre el te· I
Para comprender en detalle la relaci6n existente entre cuerpo y jido una presi6n externa y se le pide a la persona que se con·.
mente, quiero describir una técnica especial de trabajo corporal, centre en el plLtlto en que aquella actúa podrá hacer que el
el rolfing, y su vínculo con los sentimientos e ideas. Se basa músculo se relaje o contraiga, absorbiendo la presi6n sin dolor.
en un examen minucioso del organismo, y además de sus mé· Este tejido ha sufrido un trauma de poca importancia; el
ritos intrlnsecos en el aspecto flsico, brinda un lenguaje que músculo se ha endurecido para impedir que el trauma se re·
permite comprender la relaci6n del cuelpo Con los demás ni· pita, pero ese endurecimiento es bastante leve corno para que,
veles del funcionamiento humano. con el apoyo, ayuda y confianza de otra persona, sea posible
La descripci6n que haré del rolfing me pertenece: si bien no liberarse deliberadamente de la tensi6n. El tejido expresa: «Me
violenta las ideas de Ida Rolf (quien la ha leido), esta no ha relajaré si me brindas seguridad y apoyo».
coincidido con todo lo que en ella se afirma, sobre todo las En el tercer estado, interactúan los niveles psicol6gico y frsico.
inferencias que se extraen en el dominio psicol6gico. Si la tensi6n muscular está inhibiendo el sentimiento producido
El rolfing está basado en una concepci6n de la índole de los por unaexpericncill d~masiado a,temorizadora como para que el
tejidos del ser humano, particularmente los músculos y aponeu· apoyo externo, por sI solo, brinde reaseguramiento, puede ali·
'rosis. Se presupone que ellos son más elásticos y plásticos que viarse dicha tensi6n merced a la acci6n conjlLtlta Qel apoyo
lo que se cree habitualmente. Es difícil imaginar una sustancia psicol6gico y la presié,n física externa sobre el músculo. La ten·
análoga. Un músculo que trabaja en forma nonual se contrae si6n está sirviendo al sujeto de protecci6n contra el temor, la ¡'
y relaja y, al hacerlo, se fortalece. El músculo puede normal. ira, el llanto, etc., y si se penetra físicamente en ella de ma·
mente contraerse o relajarse según se le exija. Cuando el tejido
sufre algún trauma -p. ej., una torsi6n súbita en un acciden.
te, la excesiva tensi6n producida por hechos emocionales, o la
nera tal que ya no controle ePsentimiento, este sale a la super·
ficie. La pared tras la cual se c.scondía la persona se viene aba-'
jo, y la muestra aga;:apada. Un buen trabajo terapéutico con
I
necesidad de penuanecer en tensi6n por la compensaci6n que ese selJtimiento pl.led,~ ayudarla entonces a elaborar su temor; j
demanda un desequilibrio corporal-, sus propiedades elásticos tras lo cual la. hanera se vuelve innecesaria -vale decir que
con el tiempo disminuyen. La tensi6n muscular es una manera ya no necesita poner ~it15 músculos en tcosidn-. El tejido dice:
de frenar los sentimientos: el equivalente flsicode una defensa "Me r~!aiilré,si me brindas apoyo y, a la vez, colaboras conmigo
psicol6gica. Luego de un número apreciable de episodios de esta. obligánííórile a relajarme.. '

22 23
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........

En el cuarto estado. el músculo no rc1aja la tensi·Sn ni siquiera


-
producto de un conflicto corporal: unn parte de! individuo quie. I~
cuando se le ofrece apoyo. El trauma que padece es sllficient~c . re uSAr.::e1 músculo y otra parte quiere impedir que se Jo use. I I
mente grnnde como para que se requicra algo más que apoyo Como consecuencia de ello, el músculo. se prepara para la ac· ; 1,:
o presión ffsica con el objeto de abandonar la tensión defensiva. ción y es detenido al punto, permaneciendo en el estado preli-
El endurecimiento sirve de proteccl6n a algo que -sea lo que minnr de un ciclo energético inconcluso. Tal lo que ocurre a ve-
fuere- demanda otro tipo de trabajo; probablemente psicote- ces, verbigracia, cuando un niño quiere escapar de su hogar~
rapéutico, para que el individuo se sienta seguro en la situaci6n. Sus piernas se disponen a correr, pero, al mismo tiempo, tiene , '1

abandonándose y permitiendo ser vulnerado. El tejido dice. miedo de quedar solo y a expensas de sr mismo, por Jo cual·
simplemente: «No me relajaré». inhibe el acto de correr, que no llega a concretarse. Si esta I
Estos estado, histológicos guardan paralelo con l. represión y ,ituación se repite, los músculos de las piernas pueden quedar
la inhibición psicológicas. Según la teoría de la represión, cier· crónícamente contraídos, en un estado de ,tensión que «eorpo-
tos recuel·dos cuyo contenido resulta peligroso son mantenidos riza», litcralmente hablando, el conflicto.
fuera de la conciencia, sea por un proceso inconsciente (repre- Desde el punto de vista fisico, la envoltura aponeur6ticn· (capn
sión) o por UJl esfuerzo deliberado (inhibici6n). Estos procesos delgada que rodea el músculo) perderá su elasticidad por la fal·
originan l\1ego muchos actos, en apariencia desconectados entre ta de ejercicio, de modo tal que c"ando un músculo queda
sr, como una manera de manejar el material reprimido; por trabado y en tcnsión su posterior relajamiento resulta arduo y.
ejemplo, Ins reacciones paranoides. Uno de los modos de en· penoso. Es como si una persona se acurrucara' durante mucho
tender la relación que existe entre represión e inhibición con· tiempo, lIcvada por e! miedo, en el centro de una bolsa de
siste en dererminar en qué condiciones puede el sujeto recordar dormír de cuero; una vez que el cuero se seque y endurezca,
el material oculto. La persona que inhibe uno de sus actos por más que picrda el miedo y quiera estirar los músculos,
puede evitar deliberadamente que la gente tome conocimiento ello le será muv diffcil; antes tcndrá que ablandar el cuero.
de aque!, a causa del embarazo que eUo le provoca. Con freo Cuando tienen lugar acontecimientos bastante desagradables
cuencia, el apoyo de otra persona que parece comprender la como para ser radíados de la conciencia, el bloqueo detiene en
situaci6n, o un ofrecimiento de méritos suficicn-:cs como para parte e! flujo vital de la energía. Si ese tipo de acontecimientos·
que el individuo juzgue que vale la pena pasar eso momento de se repitcn con frecuencia, la psique y el cuerpo del individuo
embatazo J bastarán para recuperar el material ocuIto. se alteran en forma tal que el bI()queo se ttansforme en una
Este tipo de alicientes no bastan, empero, con el material re~' tensión muscular crónica, que permita mantener dicho senti~
primido, 'el cual a menudo procede de la primera infancia y miento nlejado de la conciencia. Ln terapin constituye una ten·
está tan hondamente arraigado que es menester realizar algún lativa de romper el bloqueo para que continúe el flujo vital.
trabajo terapéutico para eliminar los obstáculos que impiden Un ejcmplo corriente de ello scria el niño que llora, particular.
traerlo o la conciencia. mente el var6n. 1\ Jos cinco años ya ha tenido repetidas veces
La similitud entre los estados histol6gicos y las ,ituaciones psi· Ila expcriencia de que .cada vcz que él llora su madre le dice:
cológicas es sorprendente. En a!Dhos CASOS, el cuerpo o psique «Deja de lloran>; entonces, cuando su mentón comienza a tem~
presenta una gama de aberraciones cuy:) resoludón exige una blar como prelndio de· un Uanto, le da la orden de detenerse
serie de técnicas, de intensidad y caracterrsticas variahles. Pa· por temor a disgustar a su mádre. Desde e! punto de vista
rece evidente que no se trata de dos fenómenos distintos sino psícológico, construye defensas que lo facultan para no llorar
del mismo fenómeno observado en dos planos diferentes. Unn con tanta facilidad; desde e! punto de vista físico, pone en ten· I
idea o sentimiento reprimido ~e manifiesta como una tensi6n ,ión Ins músculos del mentón. Si logra que estos no tiemblen,
muscular cr6nica (o nlgún otro fenómeno físico análogo) en 1101 vez consi~a frcnar todn la pOllta muscular que ~enern las lá· I
cierto lugar de! cuerpo. El grndo de represi6n.se traduce ffska· grima•. ~os músculos del Mentón devienen crónicamente ten· I
mente en la docilidad del músculo a la pr~si6n y en SlJ retornó 1:Os. Ql1i.~~~esto mismo haga que su mentón· parezca afilado, V
a una posici6n normal. conrrnill~}OS músculos que rodean la boca y los del cuello, vol.
Este fen6meno puede comprenderse también mediante el con· vi~ndol() rIlós susceptible a los trastornos en In Rnrganta. Si,·
.cepto de conflicto. Cabe considerar la tensión muscular como. el veinte-~p.9~ m!is tarde, alguien intenta masajeat los músculos

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de su mentón penetrando 10 suficiente como para aflojarlos,
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relaj_rá quizá su tensión crónica y I_s Iágtimas comenzadn a


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est:ln con frecuencia más frfas, a' catisa de la escasa circulación


sanguinea. . '. . .
Vuelve a ponerse de manifiesto la notable relación entte la psi-
I fluir. Es como si a la edad de cinco años se hubiera detenido que y el cuerpo. El mapa de la conciencia tiene que ver con la
la película cinematográfica de su vida, y aho.ra, veinte años des· integración personal. Los .puntos corporales muertos indican
I. pués, vuelve a encenderse el proyector y el movimiento con ti·
mía. Corren las lágrimas contenidas, retornan los recuerdos,
una falta de integración del individuo en una persona lotal. Si
1
la 20na de los genitales carece de vida, ello se debe a que no
I ideas, sensaciones y emociones del pa~ado, y mediante un traba. se ha coordinado la sexualidad con el resto de la persona. Siem.
I jo cuidadoso puede elaborarse emocionalmente el incidente de pre que existe una esfel'á psicológica que a la persona le re-
modo tal que 1_ mejilla no tenga ya necesidad algun. de seguir
I en tensión. ~uede re1ajarse, y can ella los músculos conexos.
sulta dificil asimilar -ya se trate del sexo, la agresión, el amor,
Ia ira, la vida intelectual, el llanto, et",- hay un lugar corres.
I La .liberación de la ter.sión psíquica y flsica mediante la ver· pondiente del cuerpo en iguales condiciones.
, balización o. el acting out de una salida conveniente para la ex·
I periencia traumática reprimida, acompañados de un contenido
, emocional apropiado)}, 'se denomina abreacci61z. En nuestro
propio vocabulario, esta consiste en la liberación de un bloqueo
y su elaboración psicológica. El fenómeno de la abreacción cum·
pIe un papel importante en el encuentro abierto.
Hay otras técnicas para tomar mayor conciencia del propio
cuerpo, como la siguiente (prueben de realizarla antes de con·
tinuar con la lectura): Cierren Jos ojo~ tápense las orejas con
las manos, dirigiendo la ateoción a caaa una de las partes del
cuerpo, una por una, comenzando a partir de la cabeza: frente,
ojos, boca, garganta, cuello, parte posterior del cuello, hombros,
brazos, pecho, espalda, vientre, cadera, culo, genitales, muslos,
parte posterior de los muslos, piernas, parte posterior de las
piernas, tobillos, pies. Luego, partiendo de la periferia, de la
piel, avancen' poco a poco hacia su parte central, su núcleo. En
algunos lugares sentidn un hormigueo, eu otros casi nada. Re·
paren en las partes que pueden sentir cuando se concentran
en eIJas y en las que están relativamente muertas o remotas.
Por medio de este método puede tr.¡zarse un mapa de concien·
eia del cuerpo de cada individuo. Hay sectores del cuerpo que
forman parte muy íntegra de la person~, el) tanto que a otros
ha renunciado, literalmente hablando, o permanecen alienados
de ella. La observación de la textura de la piel y de su tem-
peratura es a menudo otro indidn para saber en qué medida
está integrada una parte del cuerpo a la persona total. En las
partes alienadas, la carne está pobremente alimentada y cuelga
fláccida, por la escasa atención e interés que se le ha prestado. A
veces, los pechos de una mujer revelan su carencia de afecto:
parecen mustios. grises, abandonados. O hay en las caderas 20-
uas.de carne pálida y fofa, sin elasticidad ni vitalidad, en tanto
que otros lugares del cuerpó lucen flexible. y rubicundos, bien
formados y en aparienda llenos de energla. Las partes olvidadas"

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2. El concepto de sí mismo pueden limitar la irrigaci6n san,.ulnea de los genitales, impi.
dienclo quealeancrn su tamaño nc'cma!. La sensaci6n de haber
dicho algo equivocado puede origir.r un bloqueo en la garganta
e impedirle a la petsona gritar o h"blar en voz alta.
Si una madre divorciada carg6 excesivamente de responsabilida.
des a su hijo luego de la separación, Jos hombros de este último
tal vez luzcan redondos y caldos, no como defecto postural
sino como una verdadera pauta cr6nica de tensi6n muscular.
En cambio, sI el divorcio ha sido manejado con inteligencia, el
Hace algunos años, mientras dirigla simultáneamente grupos de concept·J que el niño tiene de si mismo, tanto en lo flsico como
enfermos psic6ticos de un hospital neuropsiquiátrico, y .-en en lo pslquico, se verá realzado. Si se lo hace participe de la
calidad de asesor- grupos de industriales de éxito, observé que situaci61.1, se le explica el porqué del divorcio, se le aclara cuál
la dinámica de la niñez temprana de estos grupos no era tan es su rol y la relaci6nque tiene con cada progenitor, se le pero
distinta como se hubiera pensado. La mayorla de los psiquiatra. mite ohecer su ayuda o se hace lugar a sus deseos.. y aun se le
han tenido una amplia experiencia con psic6ticos, pero rara vez solicit.i que asuma aquellos aspectos del rol del padre que se
cuentan con la oportunidad de examinar, con igual profundidad
e intensidad, a personas de funcionamiento no.rmal. E. cierto
siente en condiciones de manejar, se verá muy fortalecido en su
condid6n de persona. En el plano psicol6gico, se sentirá neceo •
que los esquizofrénicos registran con frecuencia entre sus an. sario, capaz de enfrentar situttdones difldles, querido e impor.
tecedentes una madre dorninante y un padre débil, pero lo tanteo En el plano corporal, su estructura flSica se yerguerá más
mismo sucede con los vicepr~sidentes de grandes compañla., erecta. Al verse a si mismo como una persona digna de respeto
superintendentes escolares, funcionariospúblícos y supervisoras y que puede permitirse ser observada por los demás, es posible
de enfermeras. que su cabeza y su cuello, separándose un tanto de los hombros,
Más que los acontecimientos espedficos de la niñez, parecen le hagan ludr la frente alta, tendiendo asl a alargar y enderezar
importar sus efcctos en el concepto que de sI mismo tiene el su columna vertebral. También es posible que se sienta estable y
niño. El divorcio de los padres, por ejemplo, puede dejar en él s6lidamente afianzado en la realidad, lo cual habrá de ponerse
laimpresi6n de que no se lo quiere ni se le da importancia, que de manifiesto en su manera de pararse, con los pies derechos y
su presencia es inoportuna y no merece ser tenido en cuenta, Si s61idamente apoyados en el suelo, y las piernas alineadas verti.
cada vez que se toca el tema se lo obliga a salir del cuarto, si no calmente con su pelvis. Esta po'tura, junto con su capaddad
. se le dice sinceramente lo que ha ocurrido, oi se le hace sentir para soportar fuertes sentimientos, lo facultará para respirar en
-<omo a menudo sucede- que él es el responsable de la rup- forllna completa y profunda, permitiendo que sus sentimientos
tura, si se siente indigno y cree que' el padre lo abandona, lleguen a todos los lugares del cuerpo y mejorando el tono ge.
saldrá de la situaci6n' con un concepto menoscabado de si mis. neral de este, al oxigenar la sangte. De esa manera, el mejor con.
mo, no solo porque su autoestima disminuy6, sino también por· cepto que tiene de si pasa a formar una parte más permanente
que su cuerpo no ha respondido a la altura de sus posibilidades. de .u sl·mismo. .
. Pienso ahora en los cuerpos de personas adultas que he cono- Al escribir esto siento que estoy forzando Ja credulidad de los ,'1
cido. El hecho de sentirse pequeño e infantü puede hacer qúe lectores con todas estas afirmadones acerca de cambios corpo-
un individuo conserve en su adultez gordura. propias de lo. rales que obedecen a hechos emocionales. Son estas nociones I
bebés. Se ven a menudo persona. regordetas, sin una sola arruo
ga, como si tuvieran miedo de crecer en edad o madurar; o con
b.stánte extrañas, y muy distintas de las que habitualmente
aceptamu3. Les ruego que acepten por ahora la validez de mis I
I
un desarrollo genital detenido, cuando la genitalidad desarrolla. asertos. Creo que, a medida que sigan Jeyendo, los hállarán má. I
I
da indica virilidad adulta. En la. personas que traban .r1gidá•. comprensibl~s y crerbles. . ....
mente su zona genital y no le permiten ningún movimiento,cott Tanto los pról\enitores como los amigos de un nIño le colocan
frecuencia se halla, por. debajo, de la, ingle, entre lo~, genit~Jes a este tu1a~~ntidad innumerable de rótulos, muchos de loscua.
y el ano, un circulo de tensiones musculares; estas tensiones les son tOlij~~OS como dertos por el niño y asimilados al con.

28 29
\ .
.....
.....1...... ' ---1-"

I
r cepto que tie~e de si mismo. Una vez que esas descripciones
"
ilegal, pero 10 cierto es que he vívido la experiencia y considero
I se internalizan, bloquean el desarrollo de ese aspecto de la pero
sana. Recuerdo que, cuando niño, se me deela siempre que eu
muy úliltransmitirla. Tal vez algún dla prevalezca una opini6n
más racional sohre estas drogas, y se pase revista a estas lineas
muy olvidadizo y que perdla constantemente cosas. Ese senti· promisorias. .
\: miento ha continuado en mI; de hecho, aún hoyes cierto, y Una amiga mla, a quien de niña se la habla tildado de torpe e
I constituye uno de los motivos de que este libro no esté mejor
documentado con relerencias a loslr~bajos realizados por otras
incoordinada, pudo agarrar, du.rante un viaje con LSD, un ob·
jeto que se estaba cayendódeuna mesa. Este hecho la mara·
\: personas. En la escuela, cada vez que surgla un tema que exi· vi1l6: nunca habla sucedido nada semejante. Súbitamente, la
giese rnemorizaci6n. yo simplemente clausuraba mi mente sin droga penetr6 en sus arraigadas inhibiciones, su temor a las
I hacer el mlnimo esfuerzo. Jamás pude aprender bien una lengua
. extranjera, como tampoco la histori~. Y cama psic6logo, S610
crfticas y al ridlculo, de modo tal que tom6 contacto directo con
su cuerpo y su deseo de moverse. Al parecer, la experiencia le
;, I,, . con grandes trihulaciones pude leer lo q¡ue orros hablan escrito, permiti6 desechar, de una vez para siempre, la idea de que era
en parte porque estaba convencido de que, hiciere lo que hi. una persona torpe. A partir de ese momento, baila con mayor
ciere, nunca habrfa de recordarlo bien. Por fortuna, en el con· soltura y ha comenzado a practicar muchos deportes con pasmo-
cepto que tenIa de mi mismo estaba incluida la confianza en sa y creciente habilidad. Ha descubierto que, en verdad, es
mi aptitud para pensar con claridad, de manera que me esforcé bastante coordinada. .. •
-con éxito- por aprender todo 10 que llevara impllcito un En el plano físico, esas áreas obstruidas del concepto de si mismo
principio 16gico. Si bien en la evall.lación negativa de mi capa· pueden tener permanencia variable, según la intensidad con la
cidad de me(llorizar puede haber algo de cierto (y creo que 10 cu.al fue inducido originalmente el rasga de conducta, y la duo
hay), sin duda me habda esforzado y habrfa aprendido mucho raci6n y frecuencia de los refuerzos. En el caso de mi habilidad
más si hubiera tenido inicialmente la idea de que mi memoria parn cantar, aparentemente bast6 el trahajo psicol6gico realizado
era buena, o al menos normal. en el grupo, junto con ciertos ejercicios con la garganta, las
Uno de los logros más imporrantes de una experiencia de en· manchpulas y el pech·) (véase el capitulo dedicado al rolfillg,
cuentro que tenga éxito es el replanteo de todos aquellos ele· págs. 80·104):
mentas negativos del concepto de uno mismo implantados en Los sentimientos de los progenitores hacia el niño se transmiten
fecha temprana y que el individuo nunca volvi6 a considerar. más por vla no verbal que por vla verbal. Si • un niño se lo
A menudo se solicita a los integrantes de los grupos de en· obliga a retirarse cuando se discuten .suntos serios, capta el
cuentro que hagan aquello que «saben» que no pueden hacCl; mensaje de que es un ser sin importancia e incompetente. El
de ese modo se revitaliza la parte atroHada, y la persona cobra adulto le comunica de mil maneras -tensiones musculares, to-
l' magnitud. Tal es lo que me sucedi6 cuando participé en el pro-
grama para residentes de Esalen. Les dije a mis compañeros que
nos de voz, gestos faciales- sus sentimientos, contribuyendo
I asl al concepto que él elabora de si mismo.
L nunca habla podido cantar en público, y que si luego de los Mi hija Laurie dej6 de orinarse en la cama cuando tenia tres'l
li nueve meses del programa consegula hacerlo, este seda todo años; algunos meses después comenz6 a hacerlo nuevamente. I
1, un éxito para mI. Después de c"arto dlas de encuentros in· Corno psic610go, sé que este es un fen6meno corriente y que no
I tensivos me encontré cantando, de pie frente a los demás, un habla motivo alguno para alarmarse, de modo que la consolé
vivaz popurrf de melodlas de l. década del cuarenta, como diciéndole que no se preocupara; pese a ello,' advett! que no
«The impossible dream. y «That's my desire•. Ahora, cantar
II me parece mucho más fácil -¡aunque no del todo, se los ase·
quedaba contenta. Entonces me encaminé hacia su cama y arro-
jé las sábanas al suel" Con ·violencia. Rompi6 a llorar. Al incll.
gurol-, y, en general, puedo hacer en presencia de gran can· narme¡',acia ella p"ra apaciguarla, la verdad de la situaci6n Re'
tidad de gente cosas que antes solla considerar embarazosas y me hizo' bruscamente manifiesta• .Ella tenia raz6n: por debajo
superiores a mis posibilidades. . de mi apariencia de mmprensl6n hablá un padre enojado que
Un tipo de experienciam\lY valiosa, que promueve el replanteo gritab~~nsilencio: «,!Por qué nl) dejas de mojarte en la cama?
de las viejas categodá';- son los viajes psicodélicos con -l. droga. ¿No te '''d,,·s' cuenta que los otros niños de tu edad ya no lo
Vacilo en escribir sobre esto, dado que la tenencia de droga. es hacen? Si tú sigu~s asf, ¿cómo puedo ser el mejor de los p"dres
l.

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11' con respecto. este bloqueo?. Ells '9:cibi6 perfectamente, mi.~ eje de la persona su cabeza -<¡ue es la que habla, ve y oye, y
I sentimientos, ni parecer, en la ri..,ie>. ¿ de mi. palabras dé:rori- a la aja) se le habla-, en tanto que las partes alejadas de ella
11 suelo y, sin duds algu!,a, en la violenda con '~ue tiré las sábanas reciben comparativamente menos atenci6n. Rara vez son las
al sucio. . . ' . piernas y los pies centro de gran interés, y muchas personas
I Los indicios no verbales son tan claros -sobte todo para los pierden contacto con estos miembros remotos de su cuerpo. La
niños- que yo parto de la premJsa de que saben cómo siento mayoría identifica rápidamente con' su sl·mismo el pecho, lo.
11:
11 en algún nivel. significativo. No haY' lugar para ocultar nada. hombros, Jos brazos y la periferia de la cabeza.
L
'11 Lo mejor que puede hacer un progenitor es tomar conciencia Los sentimientos inconscientes que los progenitotes transmiten
de sus sentimientos hacia el niño y abordarlos en forma directa, a sus hijos por el tacto o la ausencia de tacto pueden dar origen
IJ, en vez de' tratar de esconderlos y ser descubierto. De esa ma. a confusiones y conflictos en el nifio. A veces, un padre «mo-
·1 nera, el progenitor, al menos, conoce.la imagen que él trans- derno» dice cosas muy atinad.. al respecto pero no toca mutho
mite del niño, en lugar de transmitir una imagen de la que al niño; la confusión se le crea a este por la incongruencia de
no tiene concienda. . . los niveles: "Si realmente me aceptan tanto como dicen, ¿por
Lo mismo se aplica a la imagen corporal del nmo. Los proge- qué no me tocan?». Es significativo que el contacto más Intimo I
nitores transmiten los sentimientos que tienen hacia el niño y total que tienen los adultos tiene lugar en la situaci6n amo'
desde el punto de vista flsico por la forma de tocar o evitar rosa, en la que se esfuerzan por aceptar y amar totalmente a la
el cuerpo de este último, .:r. por las instrucciones que le dan pe~sona Integra. Pero, por desgracia, hemos establecido una gra-
acerca del contacto corpora . Si tocan y acarician una parte del ve divisi6n entre el contacto amoroso y cualquier otro tipo de
cuerpo, están transmitiendo que la consideran algo valioso y contacto. El hecho de tocarse es muy importante en los grupos
agradable; si la, evitan, la ignoran o formulan advertencias ron- de encuentro abierto, pues denota un nivel de aceptaci6n pero
tra eUa, están diciendo que la ven como algo extraño, desagra. 'sonal diflcil de expresar en cualquier otra forma. Con ello que·
dable y digno de rechazo. Las víctimas mns notorias de esta remos sugerir que debe estimularse al nifio a que se toque
comunicaci6n son los genitales y la ZOna anal. Muchos proge- todo el cuerpo, inclusive sus genitales, y que los progenitores
nitores eluden marcadamente tocar esas zonas, no las miran deben hacer lo mismo. A menudo, masajear al nJño es una ma-
siquiera, y las ocultan cuando se les presenta la oportunidad. nera de expresatle el amor que se siente por c.da una de las
En el curso del crecimiento, son alienadas cada vez más del parres de su cuerpo, y de ayudarlo a que él también las acepte
resto del cuerpo como fuente de vergüenza y castigo. El apren. y las ame. Una presi6n suave destinada S tomar contacto con
dizaje de los hábitos higiénJcos puede dar lt:gar a tentativas de las partes internas del cuerpo intensifica esta aceptaci6n coro
suprimir toda actividad en estas zonas, de detener el flujo de poral.
sentimientos. La tlibu senoi, de la Mal.sia, nos ofrece otro ejemplo de cómo
Por lo general, la zona anogenital es la más 'evitada; le siguen, se debe hacer p.ra aceptar al niño y, por ende, ayudarlo a que
quizá, ciertas partes del rostro, como la hoca, y tal vez el se acepte a sI mismo. La cultura de la llibu se funda en la en-
pecho en el caso de las niñas. Cuanto más lejos de estas de.. municaci6n de Jos sueños; cada mañana, sus miembros relatan
preciadas zonas esté un lugar del cuerpo, más probable es Que los sueños que han'tenido durante la noche, y los anci.nos de
losprogenitores -<l la gente en general- Jo toquen. Para los la tribu les indican de qué manera pueden mejorarlos. Pero lo
varones,el pecho, los hombros y los brazo, son regiones que más importante, t.1 vez, es que la tribu acepta los sueños de
es licito tocar, y en verdad es muy frecu"nte -en especial :, todos sus' miembros, incluidos los niños: se acepta a cada pero
cuando juegan- que pasen sus brazos por encima de los hom- sana hasta lo más profundo de su inconsciente, lo cual tiene que
bros de los compañeros, se den de puñeta"os en la parre su- forralecer mucho el concepto que tiene de sI misma. Con ello '
perior de los brazos y se tiren de los cabellos.Ocasionalm,erte., se evit~ la sensaci6n, tan frecuente en nuestra cultura, de que
alguien se atrcvetá a darle a otro una patada en el ttasel'O' pero sen!Ís,'~cepta superficialmente pero seriamos rechazados si la
el hecho será advertido de inmediato y merecetá inevitables gente,s\!piera cómo somo. «realmente».
comentarios, a menudo acompañados de risas ahogadas, Adem~!
de la. zonas tabú, parece existir una tendencia s tomar como

32 33
-~-----

3, Lo interpersonal.
-r-
I en que sea comprendida, puesto que ello implica que alguien
está suficientemente interesado en ella como para descubrir sus
características singulares.
. Un problema Hue surge con frecuencia al entablarse relaciones
grupales es el'compromiso, la decisión de verse involucrado en
una relaCión determinada. Por lo común, en los ensayos iniciales
de relación, los individuos tratan en parte de presentarSe muo
tuamente con el propó,;itodé ver qué facetas de si mismos des·
pertarán el interés de 11)5 otros. Los que permanecen en silencio
El concepto que tenemos de nosotros mismos deriva en gran suelen hacerlo pOlque no están seguros de que los demás Se
medida de nuestras relaciones con el resto de la gente. Inter. interesen por ellos. .
cambiamos con ella diversas mercancías, y debemos hacer di. La inclusión se diferencia del afecto en que no implica fuertes
versos ajustes en ese intercambio. Para comprender este nivel
interpersonal emplearé un marco de referencia que ya utilicé,
por primera vez, en mi libro FIRO (véase Bibliografía).
vínculos emocionales con personas determinadas, y del control
en que su preocupaCión básica no es dominar sino destacarse.
Corno la inclusión abarca el proceso de formación, en la vida de •
Il·
.,
Cada persona tiene tres necesidades intetpersonales básicas que un grupo suele ser la primera en surgir. La gente debe decidir
se manifiestan en la conducta y los sentimientos que tiene si quiere o no integrar un grupo.
hacia otra gente; tal como yo las postulo, esas necesidades son La persona que tiene rnuy poca inc1usi6n, la persona subsocial,
las de inc1usi6n, control y afecto. Toda la actividad del indivi- tiende a ser introvertida y a apartarse. Desea conscientemente
duo enraíza, empero, en sus sentimientos con respecto a sí mls- mantener esta distancia entre ella:"y los demás, e insiste en no
mo, en su concepto de sí mismo. querer mezclarse con la gente y perder su intimidad. Incons·
Con la palabra inc1usi6n aludimos al sentimiento de ser im. cientemente, sin embargo, anhela que los demás le presten aten·
portante y significativo, de tener méritos que nos hacen acree- ción. Su mayor temor es que la ignoren y muy pronto la dejen
dores a la atención de los demás. El aspecto del concepto de si de lado. Cabe resumir su actitud inconsciente de este modo:
mismo vinculado con el control es el sentimiento de competen. «Nadie se interesa por ml, de manera que no voy a correr el
cia, que incluye la inteligencia, la apariencia exterior, el senti"¡"" riesgo de ser ignorada. Me alejaré de la gente y me las arreglaré
práctico y la aptitud general para enfrentar el mundo. La esfera sola». Tiene un fuette impulso a la autonomla como técnica
del alecto está centrada en torno del sentimiento de despertar para vivir sin los dt~m1is. Por detrás de ese apartamiento está
simpatía, de que la revelación del núcleo personal en su totali. la creenda personal de que los otros no la comprenden. Su ano
dad hará que se lo considere algo digno de ser amado. gustia más profunda, la que se vincula con su concepto de si
La conducta de inc1usi6n se refiere a la asociación con otras misma,es que es una persona ínscrvible. Piensa que si nadie
personas, el ser excluido o incluido, el sentimiento de re::t':;lIe~ la consideró nunca bastante importante como para prest<1rlc
cer al grupo o de estar unido a los demás (toKetherness). La atención, no debe tener valor Alguno.
necesidad de ser incluido se manifiesta como el deseo de que La persona hipersochd tiende a 1..l extraversión. Busca incesante-
se repare en nosotros, de atraer la atenci6n y la interacción. mente el trato con los demás y quiere que la busquen a eUa.
El militante universitario suele protestar principalmente contra Tiene, también, miedc. de pasar inadverhda. Sus sentimientos
la poca atención que se le brinda, al convertirlo en un estudian. inconscientes son los mhmos que los de la persona apartada,
te «automatizado»; incluso si se le presta una atención negativa • pero su conducta manifiesta es opuesta. Aquellos pueden sin·
se siente. siquiera en forma parcial, satisfecho. tetizarseasí: ~Al1nque nadie se interesa por mí, haré que me
Un aspecto esencial de la inclusión es el hecho de ser una pero prestenatendón de cualquier f(¡rrila». Se inclina iJ buscar como
sona peculiar, vale decir, una persona dotada de una identidad pañía en todo moment~ potque no puede permanecer sola. Pto·
particular. Una. pane importante del 'econocimiento y atención vectará todas sus activ:dltdcs para realizarlas en grupo.
suscitados consiste en,:."ser dí~cernib;,: de otrosindividu()s., El La conducta interpwon;,1 del tipo hiper,ocial de individuo
hecho de que una perso~a sea identificable tiene su culminación cstá dé~tilí'.da a que la ¡>tendón se centre en él, • que (o,

J4 35
,
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1,

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demás adviertan su presencia, a ser pwminente. El ,~~lodo
"'-- .,

Enuri. gira reciente que realicé, y en cuyo transcurso intervine ~\1


1: más directo consiste en transformarse en "n participaní¡"lriten. !,
en un debate con gran nÚlXlero de personas, noté que mi vOZ
I!! sivo y exhibitivo. Le basta imponer su presencia al grupo para comenzaba a ponerse ronca, e interpreté '1ue ello significaba que'
obligar a este a prestarle atención. Una técnica más sutil es no tenIa más deseos de hablar. Pero luego advertl que mi audio
" tt.llar de adquirir poder (control) o ce resul';r simpático rión se volvla irregular. Se trataba, por supuesto, de algo psi·
'"
lo! (.fecto), pero el propósito primario es captal' la atención. cológico: sucedIa simplemente que ya I!O queda escuchar. más a
d I
Para el individuo que resolvió en su niñez el problema de la tooa esa gente. Entonces comprendí cuán deseable y posible
I~ I inclusión, la interacción con los 'demás no ofrece ninguna. difi. seda .volverse sordo, al menos en esa situación.
''1''
n
cultad. Se siente cómooo cuando está con gente o sin ella. Cuando la necesidad de inc1usión es muy grande, el cuel'¡lo pue.:le
. Puede lener mucha o poca parti·· 'ación en un grupo sin que trasuntarlo a través de una acción opuesta de los órganos peri.
ello genere en él ansiedad. Es caf>,.¡: de comprometerse intensa. fériCos. los ojos se muestran vigiJJIntes, escrutan a las personas
j. mcnte con ciertos grupos o verse involucrado en ellos, pero tamo
:1'
para verlas mejor. Tratan de ver a las personas distantes como
i bién renunciará, a comprometerse si lo juzga apropiado. Incons-
. ci~ntemente, piensa que es una persona valiosa y significativa.
si en realidad esruvieran próximas. Un posible resultado de ello •
es que se desarrolle una huenavisión, y que aparezcan dos U·
En el nivel col'¡loral, la inclusión. se relaciona con la posibilidad neas verticales en el entrecejo como reflejodel'esfuerzo hecho.
de atravesar. los Ilmítes que separan el sI,mismo del rest.. del paro ver con nitidez. Pueden probarlo ahóra mismo mirando
mundo, y, enconsecuenda, tiene que ver fundamentalmente un objeto (preferiblemente una persona) de dos maneras di..
con la periferia del cuerPo, la piel.y los órganos de los sentidos, lÍntas: primero en forma indolente y torpe, como si los ojos,
los ojos, las. orejas, la nariz y la boca. l" actitud desarrollada pese a estar abiertos, se .replegaran hacia el .interior' de la ca-
hada estos órganos puede estar relacionada con la actitud con bezo y trataran de ver lo 'lnenosPosible .unqtie parecieran pres- .
respecto a la inc1usión. Si el contacto con los demás es algo tar at«ndón; luego, sintiel)do que los ojos tratan de salirse de
temido, los ojos impedirán ¡a Intrusión de los demás. desdibu. las órbitas para aferrar dobjeto e incorporar cada uno desus
jando su imagen, tras lo cual, .para verlos con nitidez, estará aspectos.·La diferencia entre ambas sensaciones es, por lo regu··
permitido levantar una barrera: los anteojos. Cuando los ojos, lar. muy marcada y nQs prueba el! alguna medida cuán volun-
pese a estar envueltos. en.el prQteso activo de ver, no quieren tario puede ser un fenól1lenó tan cotriente COmO d mirar.
ver realmente, se vuelven torpes y lel,tos y parecen replegarse La persona con gran nec~sidad de inclusión tendrá un oUato
hacia la parteposteriór de la cabeza. los.oldos que se niegan agudo y un fino oldó, accJ:l;ando hacia sI las cosas lejana•. Su
• la Inclusión escuchan alas. personas cercanas como si estu· piel; recertiva al tacto,.probablemente. luzca tersa y abierta.
vieran distantes. Se rechaza la proximidad, y se pone distanda Este ese modelo de inclusión pura. Pero muy plOnto surgen'
cón la gente. Los labios se contraen y sevu~lven impenetrables. complicaCiol)es. Un.a personaabiel;la .a la il)c1usión p·jede ser
Lapiel se aleja para no ser tocada; siente cosquillas con fado muy sensible al rechazo y levantar algu"a barrera, o bien pero
Iidad, produce erupciones y salpullidos d<: modo que la gente mitir el contacto fI,ico pero luego tener .miedo de él. .
no se aproxime. Es 'posible ,'que se endurezcan, ,asimismo, los En urla clase de rolfing pude obsérvar una interesante diferen-
músculos superficiales para redudr al mlnimotooa sensadón: cia corporal. Uno de los cal!didatos a instructores reaccionaba
el tacto se torna coriáceo. '., Irente a los .ataques de la profésora, Ida Roif --quien emplea
No es forzoso que un mismo individuo apele a todos estos arti· dichos ataques como método pedagógico--, poniéndose de in.
lugios. Probablemente, determinadas circunstancias harán que
uno de ellos predomine sobre Jos otro.. En la ópera rock l mediato a la defensiva y buscando un autojustificativo, un con·
tr"ataque.,alguna larga explicación. Yo, en cambio, respondra
titulada.romm)" un niño que veasu m:ldre acostada con un con' plena calma y frialdad, dejándola continuar sin hacer nin.
extraño se vuelve ciego; luego,los oye hablar, y se vuelvesl)rgo; gunasal.veda. d, aveces coincidiendo eonsu punt,? de ~lsta., .1'1••
9
más tarde se le dic.e que no dehe contar a nadie lo que vio oyó, cando~ntre bromas tal vez algo de su Impetu, 'mlentras por den.
y se vuelve mudo. Este es qUizás un buen ejemplo dramático tro pensaba sin amilanarme que yo estaba en lo ciertC?
de la.roron. que determina que se elija Ul! sentido y no otro con Al llegar el molnentode aplicar el rolfing a cada uno de .nOID-
el objeto de evitar l.indu5ión. tlOS, se puso de manifiesto una sorprClldente difetel)d8 en l.

36 37
• o·,

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I
,,1
reacci6n de la periferia de nuesrro cuerpo, la piel. Cuando el tunda o algo que lo c.xija, como gritar, batir palmas o cualquier
rolfer presion6 sobre el cuerpo de mi compañero, este lallt6 otra cosa que active su circulacii,n. He comprobado queeHo ~
gritos y aullidos, pidi6 que se inrerrumpiera la sesi6n. se quej6, modifica enormemente la atenció" y presencia del auditorio. 1"
I
lloro y critic6 la falta de competencia de! masajista. Yo, aunque Lo mismo es aplicable a un grupo de encuentro. Cuando un inte-
senú también la mayorla de esas cosas, me mostré muy estoico grante manifiesta una fal,ta de involucraci6n, haciéndole realizar
y permiú que el rolfer llegara a capas bastante profundas. Pero alguna actividad que entrañe respiraci6n profunda casi siempre
luego e! rolfer se sinti6 desconcertado por dos hechos. Cuando se logra que se una a los dem~s. Las pautas respiratorias se es·
apartaba la mano de mi piel, esta volvla a la posici6n que habla tablecen en las primeras etapas de la vida, y por lo común la
tenido como si fuera de goma y la presi6n de la mano no la persona no se percata de que su respicaci6n no es completa.
hubiera afectado aparentemente en nada. Adem~s, cuand() pre. Mejorar dicha pauta es, probablemente, una de las formas más
sionaba mucho dentro. det.cuerpo, se encontraba COn una barrera r~pidas de modificar la manera de sentir de todo el organismo.
corno de acero. En otras palabras, mi compañero y yo manifes. En la terapia bioenergética, «el aire o aliento. equivale al espl•
. t~bamos con nuestros. respectivos cuerpos las reacciones casi ritu, al plteuma .de las religiones antiguas, slmbolo del poder
.idénticas que hablamos tenido. en el plano psicol6gico: su res. divino que posee Dios,. la figura paterna. La respiraci6n es un
puesta inmediata .era an~loga ami aparente .aceptaci6n, que en. acto de autoa(lrmaci6n, en cuanto la inspiraci6n constituye un
cubrlauna resistencia profunda. proceso activo. El cuerpo chupa el aire. La forma en que uno
Otra posibilidacl de indagaci6nde los correlatos corporales de respira pone de manifiesto lo que siente con respecto a lograr
la inclusi6n proviene de un comentatio sobre el acto sexual, e de la vida lo que se desea». .
incorpora la funci6ncorporala las consideracionese8tructurales En términos de lossistemasdel organismo, no sololos 6rganos
de las que he hablado, Pueden distinguirse en el coito vari.. de los sentidos y la respiraci6n se vinculan con la inclusi6n, sino
fases,que corresponden ala inclusi6n, el control y el afecto. también los aparatOS digestivo y excretor, que giran en torno
Los problemas de inclusi6n tienen que ver con las fases inicia. del intercambio con el medioy a los cuales les concierne que un
les, Con los sentimientos acerca de la penetraci6n. Un hombre objeto quede dentro o fuera del cuerpo. Estos aparatos expre·
con problemas de inclusión probablemente .tenga también pro- san el deseo del organismo de incorporar o rechazar objetos ex·
blemas de erecci6n. Su conflicto sobre si ha de penetrar o no ternos. Una persona con deseos de excluir rechazar~ el alimento,
penetrar se reflejará en la. enerv.aci6n del pene y en su predispo- defecará con suma facilidad, o ambas cosas, y, en los casOs 'ex·,
sici6n. favorable o desfavorable a entral•• Una· situaci6n' an~loga ttemos, presentar~ vómitos y diarrea. Una persona ansiosa por
;e plantea con la Illujer: los problemas de inclusi6n se reflejan incluir 10rnará elrum!'oopuesto, vale decir, comer~.con· exceso
en la predisposici6n de su vagina. recibir el pene, en su laxitud y stlfriráde constipación..Unarelad6n bien resuelta en la esfera
o ri.gide. y en su gradode humectaci6n. Asimismo, los músculos de la inclusi6n promo'leráuna digesti6n y evacuaci6n normales.
pélvicos de ambOs, que deben estar relajados para que el placer Si tenemos en cuentB la interacción entre la persona y su cuefpo,
...a tndximo,permanecednCóntrMdos .itodavla hay conflicto. el problema de. la ÍJ1¡clusi6n es un problemaellérgético. El cuer-
~'" También la respiraci6n es fundamen.talmente un. fenómeno de po .se excluye del mundo cuando queda desprovisto de energla.
.i. inclusi6n: el modo de entrar ocle salir de una situación cual. La diferencia entre vivir y no vivir es la. que existe entre tener
~uíeraj. Si no·· se ,quiC'te, ~htr.ar':.en,'cómI>rolltis()",aIgllno.sc.re$o y no tener flujos de energla, impulsos nerviosos, .circulaci6nsan.
tringe la respiración y se produce una contracci6n muscular, lo gWnea, respiraci6n, etc. Cuando un cuerpo se. i~cluye a si mis- I
cual reduce virtualmente tcxias las fUnciones vitales, La plena mo en el mundo, est~ lleno de energla y senwmento. ,
dedicación de su tiempo y energras implica para la persona una El problema de la inclusi6n. se rediJce, pues, a estar dentro o I
respiración c()mpleta, un cuerpo t;argadototalmente. Los hin. fuera;. la illter,cción. s~ centra en el encuentro, ysu aspecto coro !
dúes y los yoguis han destacadola importancia del.control de poral es la energla.. . I
la respiraci6n O praltayama durante siglos. Ella es la clave de la La conducta de COI/troJ concierne al proceso de toma de decí. I
involucraci6n de la persona. euandotengo que dar una confe. sione.s que tiene lugarenuel.. personas y las esferas. del poder,
rencia o hacer una demostraci6n para ·Un grupo numeroso, ha. la influencia y la autoridad. La necesidad ,de control varia a lo '
bitualmente empiezop6r indicarles que hagan respiración pro- largo de 'un continuo en uno de cuyos extremos está el deseo de ,.

38 39
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tener autoridad sobre los demás (y, en consecuencia, dOll1'inio Por lo corriente, en la evolución de un grupo o de, una relación Ij
de! propio fururo) y en e! otro la necesidad de ser contrólado interpersonal, los problemas de control son posteriores a los de
y d-quedar exento de responsabilidades. inclusión. Una vez que el grupo se' ha formado, comienzan las
Es oosible distinguir a las personas que buscan la inclusión de
aquellas que buscan el conrrol en ,e! marcó de un debate. La que
busca la inclusión o prominencia anhela fervientemente parti.
cipar el1 él entre muchos otros, en tanto que la que se afana por
lograr c<mtrol quiere ser la vencedora, o, por lo menos, estar
diferenciaciones; diferentes persolias adoptan o buscan roles di.
ferentes, y las luchas por el poder, la competencia y la influen·
cia suelen convertirse en los problemas centrales. En términos
de interacción, tales problemas constituyen enfrentamientos, pa·
iJ'
ra usar una palabra que ahora está en boga.
en el mb'mo bando que la vencedora. Si se fuerza a ambas a La persona con pocos deseos de control, llamada, en el caso
elegir, la h~scadora d~ prominencia preferirá ser un participante extremo, un «abd!crata», es aquella que tiende a la sumisi6n y
vencIdo, 1.1Ientras que la buscadora de dominio prefe-irá ser un a la abdicación de su poder y responsabilidad en la conducta
vencedor no p(1nkip,wtr:. interpersonal. Se inclina hacia una postción subordinada en
El cont:.:ol se manifiestA, asimismo~ 'en la conducta que se adopta la que no tendrá que asumir la responsabilidad por las decisio-
ante hs personas que tratan de lograrlo. Las munifestaciones de nes tomadas, ya que es otro quien se hace cargo. Desea cons-
inde¡.>endencia y,rebeldia son ejemplos de renuencia a ser con· cientemente que otras personas lo eximan de sus obligaciones.
tco¡udo, mientras que e! acatamiento, la sumisión y e! cumpli. Jamás controla a los demás, ni aun en casos en que deberla ha·
miento de las órdenes impartidas indican diversos grados de cerlo; por ejemplo, no se hará cargo de la situación ni siquiera
aceptación del control. No hay una relación forzosa entre la con· si se produce un incendio en una escuela y ella es la única pero
ducta que tiene un individuo en lo e respecta a conrrolar a sona adulta que hay en el edificio. Nunca toma una decisión si
105 demás, y la que tiene en lo que .tañe a ser controlad". El puede derivarla a otro individuo.
sargento puede dirigir a sus hombres, por ejemplo, y aceptar al Para quien haya resuelto satisfactoriamente, durante su niñez,
mismo tiempo con agrado y gratitud las órdenes que le imparte sus relaciones eli la esfera del control, este último y el poder no
el. t?niente" en tanto que, e! matól1 de barrio puede ejercer do- ofrecen problema alguno. Se sentirá cómodo impartiendo órde·
mlOlO sobre sus iguales y a la. vez rebelarse contra sus proge· nes o no impartiéndolas, cumpliéndolas o no, según correspon·
nitores. da en cada simaci6n. A diferencia del abdlcrata y del autócrata,
La conducta de control difiere de la conducta de inclusión en no lo atemoriza su desvalimiento, torpeza O incompetencia.
que no exige la prominencia. El poder detrás del trono es un Siente que los demás respetan su capacidad y serán realistas en
excelente ejemplo de un rol que satisfarla una gran necesidad de lo que concierne a las decisiones que deben confiarle.
control y una escasa necesidad de inclusión. ·EI bromista ejem. Las especulaciones acerca de los concomitantes corporales de la
plifica Una alta necesidad de inclusión y escasa necesidad de conducta de control comienzan con el control muscular a través
control. La conducta de control se diferencia de la afectiva por de la contracción, y a través de la actividad intelectual (j ner·
estar vinculada con las relaciones de poder, más que con la pro- viosa. Se admite, en general, que el sislema nervioso central
ximidad emocional. Las frecuentes dificultarles que se plantean controla, junro con el sistema glnndular, la anatomla.
entre aquellos que quieren concentrarse en los negocios y aqueo Ida Rolf ha desarrollado una idea fascinante. sobre la relación
lIos que prefieren conocerse mejor entre sí ilustra una situacían entre el núcleo del cuerl'0 -integrado, según ella, por la cabeza
en la cual la conducta de control es, para unos, más importante, y la espina dorsal- y la envoltura -<]ue incluye la cintura pelo I
mientras que la afectiva lo es para otros.
L. preocupación por la propia capacidad, sobre todo en la es-
fera de la masculinidad, origina respuestas hipermasculinas. Esto (í
viana y la cintura escapt1lar con sus respectivas extremidades, :
las piernas y brazo5-. El núcleo representarla el ser y la en·
voltura el hocer. Ciertas perspnas desarrollan solo una de esas
I
es muy frecuente de ver en e! ámbito de In polftica, donde el partes, otras desarrollan amba. y otras ninguna. I
esfuerzo por autoafirmarse suele generar reaccionesBhsll~~~~
mente exageradn<; ante las amenazas f(s,icas,en particular '¿úan~
l Los ~OllÍbres suelen expresar en buena medida sus deseos de i
eontrol.através de sus brazos. hombros y cuello. Con frecuen·
do Se trata de 11:> funcionario oficial que tiene a su disposición cia setelaciorta la masculinidad con la posesión de músculos, ma·
un cuerpo de polidas o soldados. '' cizOS y', muy' desarrollados en esas zonas. ~s ]uchado~,~s y ju- .

40 41
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gadores de rugby tipifican el caso extremo de esta formación, Cuando uno se des-centra, todos sus movimientos resultan le· '1
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pues en ellos el gran músculo que va desde la parre media de vemente inarticulados.
la espalda hasta la nuca, el trapecio, está tan desmesuradamen· En el acto sexual, el control se vincula con el momento y sin·
te desarrollado que parecen no tener cuello. cronización de los orgasmos y con la dirección de los movimien·
Pude experimentar la sensación de perder el control y quedar, tos. Retener un orgasmo es un acto de control personal que
por ende, vulnerable, cuando un rolfer que estaba trabajando tiene a menudo una motivación hostil: «TÚ. no puedes satisfa-
sobre mi nuca liberó el trapecio .,,-que yo habla mantenido corme». Los problemas de control sexual son la dificultad para
permanentemente contraído hasta elltonces- de tal manera que aleanzar el orgasmo, la eyaculación prematura y la incapacidad
mrcabeza y cuello comenzaron a desprenderse de los hombros. para la entrega. -. -
Parado alll con la cabeza alta, en una elevación que a la vez que El problema del control es, pues, estar encima o debajo, la in·
le era desconocida le daba una maravillosa sensación de libero leracción fundamental es el enfrentamiento,. y su aspecto carpo-
tad, sentl miedo. Vino a mi mente la imagen del niño que aso· ,ralla centración. - --
ma, en el parque de diversiones, la cabeza por la diana del blan· La conducta a/ectiva se refiere a las emocio~es personales Inti.
co para que la gente le arroje pelotas. Me sentl mu.y expuesto, mas que se suscitan entre dos personas, especialmente el amor
a plena luz para que todos me vieran, sin lugar donde ocultarme. y el odio en sus diversos grados. ,E! afecto es una relación diá.
Tal vez puedan experimentar en parte lo que sent! si se ponen dica, vale decir que solo. puede producirse, en un lIlomento dado,
de pie y, escondiendo el mentón, alzan la cabeza -como si les ti· entre dos personas, mientras que tanto la inclusión como el con·
taran con una cuerda de la coronilla, al par que dejan caer los trol pueden darse en una diada o entre una persona Y un grupo.
hombros relaj~dos. Cuando se han estirado todo 10 que pue· Como el afecto se basa en la creación de lazos emocionaJes, suele
I dan, miren a su alrededor. En mi situación, percibl claramente ser la última de las fases en el desarrollo de una relación buma.
_por qué motivo mi cabeza se habla hundido entre los hombros: na. En la fase de inclusión, la gente ha de encontrarse y resolver
I! de esa manera me senda más seguro, más protegido y menos si continuará su relación; los problemas vinculados al control Jes
,1 vulnerable. exigen en/rentarse y eStablecer de qué forma se habrán de rela·
I En general, la pauta de las tensiones musculares representa la cionar. Para que la rehción prosiga, deben crearse lazos afec.
pauta defensiva de una persona, la manera como se controla a tivos v la gente debe abrazarse para crear un vInculo duradero,
sí misma para poder bacer frente al mundo. Una pauta de total y también para despedirse. i ·_ . -
ausencia de tensiones musculares crónicas -por oposición al La persona dotada de muy poco afecto, el tipo subpersonal,

I tono muscular-:- significaría, pues, un estado no defensivo, algo


semejante quizás a la aniquilación del yo de los mlsticos orien·
tales.
liende • evitar el estrechar lazos con los demás. Mantiene sus
univocas relaciones en un plano distante y superficial, y nunca
se siente más cómoda que cuando los demás hacen lo mismo con

l. 1
'El control intelectual incluye la plasmación voluntaria de las
tendencias corporales. Se ejerce el control sobre los deseos H·
sicos por medio de los códigos morales' y en armon!a con la ed""
cación recibida de los padres, de modo tal de dirigir la acción
ella. Desea conscientemente conservar esta distancia emocional¡
con frecuencia expresa su deseo de no verse' afectivamente en·
vuelta, al par que busca, en forína inconsciente, una relaci6n
afectiva satisfactoria. Tiene el temor de que nadie la quiera, Y.
con el pensamiento. en una situación grupal, de que Jos demás no guslen de ella.
En la. Interacción entre una persona y su cuerpo, el problema del Tiene grandes dificultades para gustar auténticamente de los
control es un problema de «centración». Un cuerpo poco con· otros, y desconHa de los sentimientos de estos con respecto
trolado es un cuerpo desorganizado; si el control es exce ¡ivo, se a ella. , .
vuelve un cuerpo rlgido. En un cuerpo adecuadamente contra· Su actit\J~ puede resumirse asl, .La esfera del afecto es muy
I
lado, sus partes funcionan en forma integrada, en un mcvimiell' penosa para mí pues ]h,- sido rechazada; por lo tanto, en el futu-
to fácil y conveniente. Cuando el cuerpo no se sientl seguro ro evitaré tener relaciones personales Intimas». La lécnica di·
acerca de lo que está haciendo, Se producen movimientÍls inade- recta del individuo subpersonal es la evitación de la proximidad
cuados e inarticulados. Estar «centrado» significa tener cadaco- - o involucr~ci6n afectiva, hasta el punto de mostrarSe hostil. Su
sa en su lugar correspondiente, estar «en conexión direetu. técnica sutil consiste I;n ser superficialmente amigo de todos.· I

42 43
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I, Con esta conducta se pOne a resgulltdo de la ne':esidad de al'fu.
°
ximarse a Cualquier individuo entablar con él, rdaciones JlCr.
mienzo, muchos manifiestan la dificultad que tienen para expre·
sor su hostilidad a los demás; luep,o, sude ocurrir que se des·
cubra que hay algo más difIcU, expresar sentimientos positivos
sonales. y cariñosos.
En lo que atafie a su concepto de sI mismo; el individuo sub- La diferencia entre Ja conducta de inclusión, la de control y la
personol piensa que si la gente lo conociera bien descubrirla afectiva puede ejemplificarse con el caso de un mu.chacho que
rasgos suyos que Jo hocen antipático. Por oposición a la angus· ha sido expulsado de una cofradra estudiantil, aplazado en un
.tia de inclusión, en la que se pienS1l que el sl·mismo es vacuo exrnmen y rechazado por su· novia, y los distintos sentimientos
e inservible, y a la angustia de control, en la qu', el sl·mismo es que: tiene en cada circunstancia. La cofradla, al excluirlo de su
tonto.e irresponsable, en la angustia de afecto el sl·mismo es seno, le dice que ellos, como grupo, no tienen gran interés en
molo y antipático. él. El profesor, al aplazarlo, le manifiesta de hecho que lo en·
El individuo de tipo hiJlCrpersonal trata de acercarse en dema. cuentra incompetente en su especialidad. La novia implica con
sla a los otros. Desea claramente que lo troten· con mucha inti. su rechazo que no lo juzga merecedor de su cariño.
midad. El sentimiento inconsciente que lo mueve es este: «Mis El aspecto afectivP de! acto sexual es e! sentimiento posterior
primeras cxJlCtiencias afectivas fueron JlCnosas, pero tal vez si a su consumación, que puede variar de una corriente de senti·
vuelvo a probar resulten mejores•. Caer simpático es sumamen· tiOlientos dlidos y amorosos hasta una sensación de desagrado
te impOttante para él, en su anhelo de aliviar la angustio que le acompañada por la pregunta «¿Qué estoy haciendo aqul?. De·
provocan e! continuo rechazo e indiferencia & los demás. Con pende, en parre, de! grado de conexión entre el corazón y los
tal propósito, emplea como técnica directa el intento franco por genitales. El aparato circulatorio (corazón) y el reproductivo
ganar aprobación, entablar vlnculos muy JlCISon"les, congraciár. (genitales) son los más directamente vinculados a la esfera del
se, intitt,ar y darse a las confidencias.. La técnica sutil es más alecto.
manipulativa y posesiva: procura absorber pOr completo a los En la interacción entre una persona y su cuerpo, e! problema
. amigos y Castiga disimuladamente cualquier tentativa de estos afectivo es un problema de aceptaci6n. Este puede subsistir aun
por establecer otros amistades. .' . cuando el cuerpo esté bien cargado de energla y coordinado por
Los sentimientos básicos de! sujeto hiperpersonal son an,¡]ogos medio de la centración. Un cuerpo que es aceptado puede pero
'a Jos del subpersonal. Ambos son respuestos extremos, motiva· miltir que los sentimientos fluyan a lo Irrgo de él ..in eludir
das' por una gran necesidad de afecto y acompañadas. de una parte alguna. La sensación no es bloqueada. Un cuerpo que 'no
fuerte 'angustia en cuanto a la posibilidad de ser limado alguna es aceptado actúa contra sI mismo, en pos de un estado enfer.
vez -esencialmente, la posibilidad de ser u.na persona indigna mizo o disociado. El cuerpo ideal, pues, es el que se siente col.
.deamor-; ambas, tambi(n, encubren considerable hostilidad, mado de energla, centrado y aceplable. . .
originada en la previsión de un rechazo. ' Con respecto a la relación interpersonal, la inclusión tiene que
Para e! individuo que resolvió satisfactoriament~ llUs relaciones ver fundamentalmente cOn 'su formación, en tanto que el control
afectivas en la niñez, el contacto emocional Intimo con otra pero y el afecto tienen que ver con rdaciones ya formadas. Dentro
sona no plantea ptoblema alguno. Se' ,te tan cómodo en un. de las relaciones vigentes, en la esfera de! control la cuestión es
:re!ación de esa hdole como en la ql.~ exige tomar distancia quién da las órdenes y toma las decisiones, mientras que en la
emocional. Si bieo' le importa que los demás gustell de él, cuan· . del afecto la cuesti6n es la.proximidad o distancia emociona! que
do as! no sucede considera que ello es producto de la relación produce Ja relación. '
que existe entre él y la otra persona; en otros palabras, la anti·
patla que se le manifiesta no significa que sea una persona como
En sIntesis: el problema del .fecto es estar cerca o lejos, la in-
teracción es e! abrazo, y su aspecto corporal la aceptación. I
pletamente inmerecedora de cariño. Y es· cap"" de ofrecer un '(
afecto auténtico. .'
La lnteracdÓD fWl<lamental, en la esfera de! afecto, es el abrazo,
ya sea literal o si lIlb6IiC<). El problema primariOe. la expresi6'l .,
de sentimientos profundos spropiédos, pnrticplarmente _~n::,si~:-,<
tuaciones grupales, en las que se presenta u~a paradoja: al co-
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4. Sinceridad
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y franqueza
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las petsonas. En segundo lugar, pre5ume Ingenuamente que eS
posible dejar de lado J. personalid"d en las negociaciones di.'
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plomáticas. En tercer lug"r, supone que durante todos estos


aíios la diplomacia convendonal hallctuado efectivamenre,aun·
que una de sus metas primordiales, la paz, virtualmente no se
I
I
alcanz6 nunca, y parece estar cada vez más distante y no más
próxima.
Los modales públicos desbordan hipocresía: pOl'lén el acento'
en la imagen y en las apariencias antes que en la realidad.
I, Uno de los ¡:onceptos fundamentales del encuentro abierto es También en Time encontramos esta cita de Jacqueline Kennedy .
el de la sinceridad y franqueza, de importancia vital para la Onassis, uno de los modelos fundamentales de nuestra con·
realizaci6n del potencial humano. Esa importancia se aclara me. ducta, sobte todo la p,íblica: • "Muéstrate como si hubieras
jor cuando se comprende la interconexi6n de niveles, ya que ganado, John", le instó Jackie mienttas posaban para las cá·
la falla en alcanzar la sinceridad es una falla en rodas los niveles maras, luego de haber tecibido la cinta rosada por el segoodo
humanos. puesto». En ottas palabras: exhibe una falsa apariencia, no
La revoluci6n de la sinceridad, de la cual los gtupos de encuentto importa cómo te sientas.
co"nstituyen una parte central, es una revolución contra la es. En el ·San Pral/cisco Chrol/ic!e, U1ía columna firmada por Char.
tructura de nuestra sociedad. Los rodeos y la hipocresía se han les McCabe llevaba por título .iUf, la sinceridad!» y en ella
convertido en un aspecto bastante generalizado de la vida hu. se lela: .Puede set que la sinceridad constituya la mejot fotma
mana; las revueltas de los j6venes y de los negtos gitan en de actuar en la mayotía de los casos; pero sin duda no es
torno de este problema. En mi opini6n, esta rebcli6n tard6 así en asuntos del corazón, ni tampoco, en realidad, en cual N

demasiado tiempo en producitse. Mi generaci6n silenciosa es. quier intercambio social m,is o menos íntimo». En Redbook, un
taba mucho más inclinada a cteer que contta los poderes de la artículo titulado «Por qué mienten las mujetes a sus maridos»,
ciudad no se puede luchar, y a abandonarse en ese sentido. La que apoyaba en líneas generales la mentira, lo racionalizaba de
corrupci6n y la hipocresfa están tan arraigadas en nosotros este modo: «Muchns de lar. mentirar. sobte las cuales me infor·
que las medidas que toma el orden establecido obligan prácti. maro n estas mujeres parecían verdaderamente tan prudentes y
camente, como reacción, a apelar a ]a violencia, o al menos a bienintencionadas que no se justificaba en absoluto denominar·
adoptar expedientes extraordinarios. Peri6dicamente aparecen la.s mendras». Y aclaraba así este punto: «Se sostiene que
libros que escarban en el lodo, como Sile'" spr;ng, Unsafe al después de los primeros aíios de mattimonio la verdad ame·
any speed y The rich and Ihe super·'¡ch; ellos producen su im. naza con frecuencia la paz conyugal cuando de dinero y sexo
pacto, y luego son en buena medida olvidados. se trat:.)>>.
La hipocresía CUenta con amplia ac~ptación; se supone que es la La gente expresa, asimismo, su vir°tuosa ¡ndiAnación cuando se
méjor manera de vivit. En cierta oportunidad, la revista Time hace algo en ptivado en la ditecci6n contraria. Durante el pleito
reprodujo estas palabtas del secretario de Estado Dcan Rusk: por obscenidad y libertinaje Ilevadó a cabo contra el dueño de
.Creo que la diplomacia exige cierta serenidad. Durante siglos, un club nocturno, en su e<:liciqn del 21 de noviemhre de 1969
la diplomacia ha tratado de que las peculiaridades accidentales el Chrol/;c!e infotmaba: .EI jefe de polida de Redwood City,
de la personalidad queda tan fuera de la conducci6n de los asun. John McDonald, esi:í inves'.Ígando el hecho de que varias de las
tos de Estado. Es por ello que, por ejemplo, al pie de una bailarinns y una películn pornográfica presentada como prueba
nota diplomática asentamos la leyenda "Reitero a Vuestra Ex. en el juicio ( ... ) fotmarnn parte esa misma noche del espec·
celencia mi más atenta consideración", cuando en realidad le táculo ofrecido en el Redwood City Elks Club•.'
estamos diciendo que se vaya al diablo».
Este párrafo es a mi juicio revelador. En primer lugar, un indio * Los «Elks Clubn son en Estados Unidos Isociacioncsdc bien común
viduo que ocupa una posici6n tan ,alta como la de secretatio de integ,fildll.s hU,~iWlllll1enlc por íúdividuos (le Slllid1l. posición económicl>!,
Estado aprueba la mentira como modo típico de relaci6n entre sc:mcjantes a' los'cfuhcs de rol;lcius. (N. dd r.) o •

46 47
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Lit conducta ideal que se toma públicamente Olmo modelo pue-
de ser a veces muy dañina. Por ejemplo, la Ilc.~te suele atribuir
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cerio; pero si desea comprender mejor la situaci6nque lo rodel
11
i 1I
1 :
-sus emociones en la clase, so relación con la inaestra, su. ac·
un valor muy grande al estoicismo frente a la tragedia. Un titudes competitiva. con Ios compafieros de clase, su sentimien-
ejempio que gozó de mucha publicidad es l. reacción de l. to de inferioridad o sus impulsos sexuales--, el aprendizaje se.
esposo del presidente Kennedy CUlIndo muri.í su marido. Lo \
le vuelve 'llluy diHcil y, con frecuencia, ciertos miembros de la
imagen pública que ofrecfa era la de una vaIc,tI. virtualmente comunidad llevarán a cabo una febril actividad para impedirlo.
ajena n toda e.:"'<:':ióo. Muchos estudios sobre b muerte nos hon El motivo de la resistencia que suscita la franqueza en I.s re-
hecho saber que, pot lo común, la esposa de un moribundo ladones humanas es, en parte, .eJ temor a enfrentarse consig~
tiene muchos y muy encontrados sentimiento·l. Además de su mismo, temor alentado durante una niñez habitualmente dedI·
pesar, tristeza y desamparo, suele experimental' cierto alivio por c.da al aprendizaje del autoengaño. Ante la perspectiva de mas- .
haberse desembarazado de los aspectos negativos de la relación, trarse francamente, ciertos sectores de la sociedad suelen experi.
as! como ira por haber sido abandonoda. L. conducta de la mentar un verdadero terror. Los ataques emprendidos por la
.señora Kennedy revelaba un grado mlnimo de emoción en del'echa contra la sensibilización bajo el mote de «lavado de
cualquiera de sus formas, Además, de acuerdo con los articulas cerebro. y otros términos desaforados lindan con el pánico.
periodísticos, los Kennedy hicieron notables esfuerzos para que Cuando la demanda de sinceridad provoca tal reacción, se vuelve
en el libro de WiIliam Manchester sobre el ex presidente no fi· patente el carácter inaceptable que tiene para la sociedad uno de
guraran ciertos sucesos que tuvieron lugar poi' esa época, y en sus principios más caros, el que dice que «la sinceridad es la
lasque se pon!an' de manifiesto la debilidad, encono, conflictos mejor política••
y otro. innobles sentimientos de sus protagonistas. El resultado Hay, empero, muchos indicios alentadores de un vuelco hacia
de ello bien puede ser que cuando uno mujer pierda a su Ola· la sinceridad en la vida pública y privada. Se han Ilevodo a
rido y experimente algu.nos de estos habituales sentimiento. cabo con considerable éxito numerosos grupos de encuentro
negativos, su culpa se vea reforzada por el h«ho de que la se- entre negros y blanco•. Los grup<>s formados p<>r parejas ca-
ñora Kennedy, en apariencia, no sintiÓ nada de eso. mitonzan a basarse en la sinceridad como elemento fundamental.
Mientras trabajaba en un hospital /leuropsiqlliátrico pudeob-. La impresionante rebeli6n de los jóvenes y de los negros es, en
servor de qué manero ese mismo fenómeno de hipocresla pú· .. gro;' parte; una rebelión contra la insinceridad y la duplicidad
bUca o de postulación de principios irreales h"bla menoscabado .( .dilo tal como es,,). Se han probado grupos de encuentro
a hombres comunes. Un gran número de psicosis pareclan abe. (grupos T) en el Departamento de Estado y en los gobierno.
decer al conflicto entre los sentimientos psic:ológicos y biol6- estaduales, si bien con éxito variable. Y se han difundido rápi.
Ricos internos del individuo y las normos estríetas de la Iglesia. damente: en la industria, la educación y la formación de enfer.
Cuando tomaban conciencia de su deseo de poseer a la esposa me"as. Hay algunos planes edocativos (le avanzada -romo los
de otro hombre, o de pegarle a uno de sus progenitores, o, propuestos por George Leonard en Educalion and ecrlar"! y por
de desembarazarse de un hijo, les parecla tan inaceptable que A. S. Nem en Summerhill- que se fundan en algo muy pare-
deblan despreciarse a sI mismos y separar las distintas partes cido al encuentro abierto. Otra señal de la profunda necesidad
de su ser. Los escrúpulos religiosos, en lugar de aceptar su con· que viene a llenar este enfoque es la enorme proliferaci6n de
dición humano, lo condenabon. Cuando un valor religioso o so- centros de crecimiento del tipo de Esalen .-en menos de tres
cial se convj~rte en norma y no armo~a con ,los sentimientos año., su número aumentó de uno a cien-. La filosofla de la
humanos, origino culpa y vergüenzo, y es emocionol y psícol6- sinceridad realista ya se hace sentir.
gíeamente desrructivo. Pero,' a todas luces, la norma cultural sigue orientándose más"
En el ámbito de la educación, el alejamiento de: la franqueza por los buenos modales, el tacto, la prescindencia de los senti.
se expresa como la .Iegitimidad de lo remoto". Si un niño quie. mientas ajenos, las mentiras piadosa., la o::reencia en que> «lo
re estudiar algo muy distanciado de sus sentimientos y cirgms. qoe no ses~be no puede herir. nadie", y asl sucesivamente. En
tancias inmediatas, como la historia de los babilónícos, la "ida sfntesis: una concepción mucho más restringida y selectiva de
en el planeta Venus, la producción de algod6n en Bo]jviaoJ~ .Ia sincerida~. Tal vez, si una concepeión de esta Indole alcanzó
poesla de Algemon Swinburne, recibe gran estImulo. para ,ha, tonta pohl,l.'id,ad, es p<>rque "",isten ciertos importonte.· fun·
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damentos psicológicos para ello, y será preciso examinarlos ano


tes de abogar pOr el enfoque de la sinceridad hacia uno mismo
contraer las niandlbulas y los músculos del cuello, así como los
de mis brazos y manos. Abran la boca como si estuvieran en el'
I:r
y hacia los demás. sillón del dentista, aférr"nse a los brazos del sillón y traten de
Yo mismo no tengo muy claro en qué momentos y esferas dehe evitar sentir el dolor: podrán experimentar asl esta pauta
ponerse ¡¡mite a la s~cer.idad. Mi experiencia profesional y pero muscular, sentir cada uno de los músculos que se contraen. Esta
valenda mía era tan recompensada que al principio no le hada i
'sonal hasta la fecha milica que todo el mundo puede ser muo
cho más sincero que lo que es; que una relación fundada en lugar al dolor, y luegolrataba de apartarlo de mi conciencia, !

bases más sinceras promueve una vida más plena, cualitativa· convirtiéndome en lo qúe quedan'que me ",'nvirtiera: un indio
mente más rica; que la sinceridad hace que el cuerpo se sienta viduo insensible al dolor, o al menos nada preocupado por él.
mejor -más abierto, por lo general, menos contraldo y dotado Sólo mucho tiempo después pude ..dmitir que daifa como el
de un mejor funcionamientn--; que la sinceridad abre las puer· diablo y que tenia un miedo bárbaro de ir al dentista.
tas de una nueva vida, de la misma manera que la pérdida de Esta pauta es mUoY ~'Omún: el nL~o trata de ser como los demás
la virginidad permite alcanzar nuevos planos de intimidad pero quieren que sea y se convence poco a poco a sI mismo de que él
sonal. Sé también que una sinceridad excesiva puede dar como es asl bloqueando la conciencia de sus sentimientos; pero en su
resultado relaciones deterioradas o <.", avanzan penosamente. cuerpo no solo se ha de"arrollado el sentimiento reaI sino tamo
Quisiera postular, en este punto, que una persona dehe lograr bién la defensa contra él. Funciona en tres niveles antagónicos:
la máxima sinceridad posible consigo misma y con respecto a los sentimientos corporales profundos (temor) no coinciden
si misma, sin limitación alguna; que en toda relación Intima con la creencia consciente (valenda) , y la defensa construida
debe haher un periodo de completa sinceridad y franqueza, pre· l conrracción muscular, rechazo) es una tentativa --que por lo
ferihlemente al comienzo, y luego de 'esta experiencia los dos común solo logra un éxito parcial- de 'conciliar los sentimien·
integrantes de la relación deben decidir en común, sobre la base tos conscientes cap el cuerpo. Este es el comienzo de la aliena-
de un '3cuerdo mutuo, en qué casos conviene restringir esa sin- ción con respecto al sl.mismo, de la pérdida de identidad y de la
ceridad; y que .,n las relaciones accidentales la persona debe pérdida de centración. ,
evaluar qué grado de sinceridad admite, en términos realistas, Cuando U11' niño comienza a modificar sus sentimientos para
la situación, para después actuar con un grado de sinceridad convertirse en un hombre, sus se¡¡timientos corporales básicos y
algo mayor. las creencias conscientes que tiene acerca de sI mismo se dis-
,En el caso de la sinceridad con uno miSMO, el problema prin· tancian entre si, y la necesidad de mantener ambas cosas sepa·
cipal es aprender a tomar contacto con los propios sentimientos. radas se vuelve mayor, pUp.s está en proceso de construir una
Casi todos hemos sido educados de modo de no tomar en cuenta personalidad interconectada. Por ejemplo, su próxima experien.
nuestros sentimientos. Si a un niño se le dice que lns hombres cia puede ser la compasión que despiertan en él los seres dé-
no deben llorar, ni ser maricas o flojos, ni tener malos pensa· biles, sentida en el cuerpo como una cierta blandura en la zona
~ientos, etc., comenzará a 'rechazar por ajenas 'sus ideas nega.. del corazón y un impulso" estirar los brazos y abrazar. Puesto
tivas o débiles, su concupiscencia y otros pensamientos que los que la imagen cuJtural de la virilidad rechaza tales sentimientos
progenitores desaprueban. En la mayorla de los casos, la canse· «femeninos», el músculo cardIaco puede ponerse en tensión
cuencia es que se dejan automáticamente fuera los sentimientos para detener tales sentimientos afectuosos, y el de los hombros
indeseados O castigados, y se pasa, de no revelar los sentimientos contraerse impidiendo que la energla fluya por los brazos, lo
propios a los demás, a perder conciencia de ellos en uno mismo. cual origina una prominente masa muscular en los hombros y
Uno de los logros más brillantes de mi niñez fue soportar las la delgadez del brazo, en el punto en que 5e ha bloqueaao la !
curaciones del dentista sin un solo grito. Eso demostraba energfa. rantoel bloquro tendiente a impedir los sentimientos I
«tiernos»eorno la contracci6n de las mandíbulas para evitar el
que yo las aguantaba bien, para lo cual debla tratar de reducir
el dolor, El procedimiento mediante el cual el cuerpo procura dolor se unen bajo el r6tulogeneral de «conducta viril», y la /.
eliminar el dolor consiste en contraer los músculos ......omo motivación de cualquiera de esas conductas se ve incrementada
cuando se aferra con ambas manos al sillón ,del dentista-'-, 'v, ' por el hecho(~e que el afl,)jamiento de un~ de ellas pone en
reducir el ritmo respiratorio;'Para no sentir el dolor, yo debí. peligro a la otra.

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A medida que se multiplican estas tensiones musculare~, .1 deben someterse a un mayor control. La otra objeci6n proviene 1
efecto se hace mucho mayor, hasta que la persona ha construido de aquellos que han invertido mucho de s! mismos en la coor. I
una gran red de fantaslas sobre sf misma y destina un impor. dinación de su estructura defensiva; estas personas piensan _y I
tante monto d,; cnerg!a a mantenerlas. Al par que se multiplican a veces concuerdo con ellas-- que su funcionamiento ya es i
las pautas de 1ensi6n, el cuerpo Se contrae cada vez mÁs, y junto adecuado, y que el dolor y el esfuerzo que implica penetrar en ! !
con la.s ümItaciones musculares pueden sobrevenir otros sinto- esa compleja superestructura defensiva y reconstruir la perso-
mas ¿orpor.!es. El cuerpo pierde su alineamiento correcto por nalidad no merecen la pena (a lo cual debo agregar que no estoy
• la presi6n excesiva que soportan diversos 6rganos: los vasos completamente seguro de que la nuevo estructura sea más satis.
, sanguineos se contraen, disminuyendo el suministro de sangre !actoria). Este <:s el caso, en particular -aunque no exclusiva.
y alimento a las distintas partes dd organismo; se contrae tamo mente-- de las personas de cierta edad. En tales circunstancia., I
bién la respiraci6n, reduciendo la oxigenaci6n de la sangre; los d objetivo que se persigue es más limitado, y se, centra en la
, plexos endo..·;"os y nerviosos sufren una presi6n antinatural; eliminaci6n de los bloqueos más superficiales y en el logro de
I! en lineas generales, el cuerpo se debilita y se toma más suscep' una mayor soltura en la vida ¿otidiana. Sin embargo, en nin.
1: tibie a la enfermedad, pierde energra, agilidad, gracia y econo- guno de estos casos acostumbro tomar al pie de la letra las afir.
, mra de movimiento. . maciones de la persona, ya que uno de los aspectos de la ma. 11
1I Una de las cosas que se piensan ante tal situaci6n es: «No sé yoría de las defensas erigidas por la personalidad es el agrade. JI
'1
i1 quién soy», pensamiento que adopta varias formas: «Quisiera cimiento prematuro: «Muchas gracias, me ha ayudado mucho.
ser ese tipo de persona, pero no me siento eru condiciones de (Ahora déjeme sola.) ». Y esta súplica suele hacerse exactamente ¡i
serlo», «Deseo entablar una buena relaci6n (:on un hombre, cuando se estÁ por producir la apertura mÁs importante. JI
pero siempre echo a perder mis rdaciones», .Me gustarla poder La sinceridad con uno mismo promueve la congruencia de peno
II relajarme, pero siempre estoy lleno de preocupadones», «Quisle. samiento y sentimiento, una sensaci6n de integridad e integra. 1:
1:
ra hacerme orr por los demÁS, pero me siento tlmido y embara· ci6n que contribuye a resolver el problema de la identidad. Una
11 zado». En otras palabras: las ideas no armonizan con los senti· vez que la persona ha tomado contacto._estrecho con 'su cuerpo,
i'
mientas. El cuerpo y,la mente se han separado y han perdido es capaz de autocorregirse cuando las cosas se apartan de su ji
iI
contacto entre sr. cauce, recuperando as! su equilibrio. AdemÁS, al conocer mejor
i El gran problema reside ,en pasar de nuestro actual estado de su estado físico, puede prever, analizar y por lo general evitat
duplicidad a la situaci6n de franqueza, sinceridad y conciencia enfermedades incipientes. La dieta alimenticia se vuelve más
de sr. Es un problema muy conocido en psicoterapia: cómo importante, pues su cuerpo le envra mensajes sobre lo que neo
penetrar en las defensas del individuo sin dejar a ~ste despro- cesita y sobre lo que le disgusta. Esta sensibilidad aumenta Jo.
tegido y \T11Inerable. El procedimiento, de los grupos de encuen· placeres y percepciones de todo tipo. La comida es .mÁs rica,
tro esrá destinado, en su 'totalidad, a: logrnr mayor franqueza. los colores mÁs vividos, las formas mÁs nttidas, más gustosos los
Las técnicas descriptas en esta obra y en Jay tienen todas por gustos, mÁs fragantes las fragancias. El organismo se encuentra
'objetivo emprender este viaje a través de la lIíberaci6n de los en su totalidad finamente sintonizado y fluye la energia vital.
bloqueos y de la energía en forma tal que 1,1 persona pueda ma· Con el propósito de analizar la sinceridad en una relaci6n rn.
nejar el proceso tal como se da. tima, tomemos como referencia la pareja de hombre y mujer,
Como la gente difiere entre sr, llegados a cierto punto de con· casados o no. Cuando me presenté en televisi6n para promover
ciencia de sr mismos y de franqueza, pueden rebelárse -tamo mi libro Jay y dar a publicidad estas ideas, cada vez que afir.
bién con su cuerpo- y no querer seguir mÁs allá. Tal vez nos maba que la total sinceridad en el matrimonio era algo bueno,
estén diciendo que están en condiciones de funcionar a las mil me vela invariablemente acome~ido por participantes o invitados
maravillas con su nivel actual de defensividad y rigidez. He ob- que dlsen~fan conmigo. En una de las entrevistas, se ,me quiso
servado que .s,e dan respecto de esto dos razones prin<:ip¡l]~s. sllgerir',q~e debra hacer una excepci6n con las experiencias
Algunos se sienten avasallados por la. emociorues, notan <¡ue'su ptemarÍtáI(:sj y, en general, terminaba esas presentaciones con
exaltaci6n'y depresi6n son excesivas. Ciertas nctrices muy sen· .la sensad6n de que, o bien habla pasado por alto algo que
sibles sufren este problema. Su. sentimientos son muy agudos y todos ]o~, dem'ás sablan (sensaci6n muy frecuente en mí) t o bien

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r CVi'I1\;~
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cancela algo que podIa modificar mucho las cosas en un sentido Por ejemplo, si el secreto del marido es: «Ya no me atraes
positivo. , sexualmente, y estoy manteniendo una relaci6n con mi secreta· ¡II:
Cuando se dio la peIrcula Bob :v Carol :v red :v Aliee, se planteó ria, que sí me excita», hay grandes esferas de la vida que la
en todo el pals -y, en verdad, en todo el mundo-- la cuestión pareja no comparte. El marido debe actuar con precaud6n. Sus
de la sinceridad conyugal. El ,filme se basaba en una idea que músculos, su respiraci6n y otras funciones corporales expe·
tuvo origen en un laboratorio de Esalen: la idea de que la sin·
ceridad entre las parejas es algo bueno. Mis sentimientos con
cimentarán una constricción, siquiera temporaria, cu.ando la
esposa llama a la oficina, cuando le pregunta por su trabajo,
I,
respecto al filme son ambiguos. La descripción que en él se cuando. quiere saber c6mo fueron las cosas, cuando él debe 1
hace de Esalen es ridícula, y en ningún momedto parece deci· imaginar de qué manera escabullirse de la casa sin que ella lo '1
1 :

dirse entre ser una parodia de la idea original o una Cosa seria. adviena, cuando se habla sobre el sexo, cuando van a ver una
Aparentemente, la idea de que los miembros de una pareja prue. película cuyo tema es el adulterio, y así sucesivamente. Además,
ben ser completamente since'ros entre sí es muy nueva. Yo mis· ya no puede mostrarse espontáneo con su esposa. Debe imponer '1
i
mo lo he intentado con una pareja, como así también mis amigos
de Esalen -quizá diez parejas lo hayan hecho-: por último,
la censura a todo lo que esté por salir de él, por temor a resul·
tar comprometido. Cada vez son más numerosas las esferas de I
se la ha aplicado hasta la fecha a unas cien parejas que integran la vida evitadas por él, cada vez es mayor el monto de energ!a
grupos. que debe desLoar a su secreto. El resultado de ello es que ,!
I La búsqueda de sinceridad se inicia pidiendo a las parejas que cuando llega a casa se siente casi siempre cansado, y no pueden
:11
1 piensen en. tres secretos que jamás hayan contado a su compa· conversar de nada c6modamente. El sentimiento fundamental
ñero o compañera, y que, muy rrobablemente pondrían en pe· del que son conscientes es que su relación se vuelve monótona.
I ligro la relación. En el curso de laboratorio cuentan todos esos Si hay otros secretos, la situaci6n se multiplica. Si también
¡ secretos. El secreto preponderante se refiere al adulterio, pero la mujer esconde algunos, el drenaje de energla de ambos ca·
la lista incluye también relaciones homosexuales, fantasías, sen· mienza a reforzarse mutuamentei En .este· punto suelen decla·
timientos de hostilidad y, muchas ca,"s más. Luego pedimos rarse enfermedades a menudo imposibles de diagnosticar. Esto
que revelen tres secretos positivos, s" imientos de admiración sucede en incontables matrimonios, y el tributo que hay que
o estima que nunca hubieran transmItido a su pareja. B.,tos pagar, tanto psicol6gico como físico, es muy grande. Cuando una
últimos suelen ser más difíciles de decir, a CaUsa de la campe· pareja sobrelleva el imercambio· de secretos, resulta maravillo·
tencia y celos latentes. Cuando se revelan los secretos negativos, so ver c6mo rejuvenece la relaci6n como fruto de la nueva enero
se produce toda una serie de consecuencias emocionales, que in· gra que en ella Se infunde.
cluye .ccesos de furia, sarcasmo, belicosidad, odio, intelectuali· Un incidente que tuvo lugar en los comienzos de una de mis
zadones, y desemboca casi siempre en una exploraei6n de las relaciones personales puede servir como excelente ejemplo del
fallas en la relación que originaron tal conducta. vínculo que existe entre las ideas y sentimientos, el cuerpo y la
Por supuesto, cada pareja vive esta experiencia de una manera sinceridad en cualquiet relaci61) Intima. En el curso <1e la rela·
distinta, pero con frecuencia ocurre que los ultrajes mutuos se ción a la que aludo, examinamos el problema de lo que dimos
compensan entre sí. El marido confesará que ha practicado el en llamar el Tema A: c6mo aborda la pareja sus deseos sexu.les
adulterio, para encontrarse luego con que su mujer guarda idén. con respecto a los dem"s. pesde los inicios de la relaci6n, resol.
tico secreto. En la gran mayoda de los casos, el resultado de vimos que si realmente nos queríamos cada uno de nosotros l'

I
estas experiencias y otras semejantes es un nuevo y refrescante
punto de partida para la pareja, la sensaci6n de haberse vuelto a
casar sobre una hase por completo distinta, la renovación de
que habría de permitir las aventuras sexuales con personas ex·
trañas a la pareja. Ella fue la primera en tenerlas: una noche
I
debía estar dispuesto a incrementar la libertad del otro, de modo ,

los sentimientos que los unen. Estos sentimientos provienen. vino y me dijo que se habla Acostado con John. Experimenté
principalmente, de la energía que ha sido liberada; aplicada antes entonces por pdmera v~z la incongruencia de idea y s~ntimiento. I
a mantener el secreto, ahora queda en libertad y puede incor· de mente y cuerpo. Con mi pensamiento la apoyé: «Está muy
pararse a la relación amorosa. La persona queda asl más acce- bien, querida; hashechn tal como habíaillos dicho; te compren·
sible para su pareja. ' do. Cara"ml)'s, ¿acaso nI} somos personaos" avanzadas?». "Sin ero· ,

54 55
~ .,.'

bArgo, se~t!Aun nudo en el cst6nJAg~ eomó jAmás.hAblA ~TNci.<!o.


Mi e~tómago no pareda guardar la misma calma ni ser tarr.ci:>m,;;<
yo vivimos de este modo durante varios años, y pu~:=~a:~:~-l1
c6mo evolucionamos. El primer problema consisti6 en llegar a
prensivo como mis palabras. ..
Luego que hube sobrellevado esta tormenta inicial, nos dispusi.
mos a elaborar el incidente, a comprenderlo y a resolver todos
la sinceridad básica, y estaba Intimamente ligado con la dificul·
tad de tomar conciencia de nosotros mismos, a la que ya aludl
antes. Comprobamos que por más que nos confesáramos seere-
I
los sentimientos que había activado. Un hmes por la mañana
comctú~amos nucstras convt'l"!-;fl.dones, y, apelando a todas las
ros en repetidas oportunidades, siempre quedaba algo inconfeso.
El problema de estar en contacto total con uno mismo parece I
! ';\
,
técniens de encuentro que conocíamos, tratamos de asegurarnos
de que .llegábamos al fondo de la cuesti6n, analizando la has·
tilidad latente de mi pareja, la inseguridad que yo senda en lo
no tener fin. Por último, descubrimos que habramos ido dema·
siado lejos. El rastreo y dragado constante de nuestros senti.
mientas estaba dándole a ll'Iuestra relaci6n un carácter tan pesa·
I
,
"
tocante a mi masculinidad, etc. Eso anduvo muy bien, y por do y opresivo que la converrla en algo poco provechoso. Por
ejemplo, yo acostumbraba pensar en otras mu.jeres cuando estaba
.Ia tarde me senda magníficamente con respecto a ella; 10 ha.
bíamos elaborado. Luego fuimos a la cama r comenzamos a ha. •. haciendo el amor con ella. Finalmente se lo dije. Se mostr6
algo herida, pero a continuaci6n me revel6 que en tales circuns-
I

cer el amor: para mi sorpresa, no tuve eteeci6n. Miré hacia


abajo y hallé que mi pene no tenia fuerza alguna' ni mostraba tancias fantaseaba a veces con Paul Newman y otras con Paul
ningún ángulo de e1evaci6n: no era más que un objeto colgante. McCartney, el de los Beatles. Me sentl muy mortificado; habla.
Send algo extraño, algo asl como que la verdad estaba en mi mas del asunro, y tratamos de sacarle provecho investiganJo
cuerpo. Mi :~avicci6n de que los sentimientos que tenia hacia qué nos ofredanesas figuras fantaseadas que no obtuviéramos
ella hablan sido resueltos era mero palabrerlo (definici6n: pa. uno del otro. Pero el anuncio, después de cada sesi6n amatoria,
labras desconectadas de los sentimientos l. De manera que al dfa
siguiente volvimos sobre el Bsúnto, y chadamos acerca de la
de los personajes que integraban el reparto actuante lleg6 a ser
muy farigoso. De modo que acordamos no repetirlo salvo que •
relaci6n mía con mi madre, la de ella con su padre, etc: El mar. uno de los dos estuviera particularmcrite interesado en averi-
tes a la noche volvl a sentirme bien, pero nI mirar hacia abajo guarlo. Dimos por sentado, simplemente, que el hecho ocurrida
vi muy poca intumescencia, apenas un ángulo mínimo de eleva. de vez en cuando, que tal vez tuviera ciertas ventajas -p. ej.,
ci6n, eso era todo. El miércoles hablamos de lo que yo no hada la de ser una manera de enfrenrar la atracci6n provocada por
por ell., de por qué ella no me s"tisfada, etc:.; a la noche, l. otr05-, que quizá significara que no estábamos plenamente sa·
dureza y la elevaci6n hablan aumentado levemente. Pareda como tisfechos uno del otro en ese momento, pero que era aceptable.
si mi pene fuera lA respuesta que aguardaba al final del libro. y si no debramos debatir la cuesti6n cada vez, era más aJlra·
Tras las actividades diarias, mirábamos hacia abajo para eom. dable. Tal es lo qu.e hicimos. Si algún aspecto de la sinceridad
probar si hablamos solucionado o no el problema. Hasta el sá· ya explorado nos pareda más opresivo que úril, coincidlamos
bada no pude penetrarla. en no aludir a él, en el entendimiento de que si alguno de los
La reacci6n del cuerpo frente a los problemas de la mayoda de dos queda enterarse, el otro se lo contarra con toda franqueza.
las parejas, en general, y frente a la inlidelidad en particular, Esros parecen ser los aspectos importantes de la sinceridad en
es muy definida. A menudo, una mu.jer pel'donará verbalmente una relación intima. Es menester que se comience por expcri-
las actividades de su espo.o pero su cuerpo no responderá a él, mentar la sinceridad total, ya que es imposible decidir a con·
ya sea negándose a la relaci6n sexual, o 1>or falta de humee. ciencia cuáles son las esferas que la pareja quiere mantener ,
tación de la vagina, o no teniendo orgasmo. Esta es una de las abiertas' y cuáles quiere mantener cerradas sin haber hecho la
razones por las cuales prestar atenci6n al funcionamiento del
,.,' experiencia directa de la total sinceridad. Más tarde, puede
cuerpo es un buen comienzo para la relación total. La insince· efectuarse en común la elecci6n de esas esferas. La decisi6n
l' ridad entre 105. miembros de una pareja cftSi siempre afe~ta. ~l mutua es vital. Cuando una persona toma la decisi6n por su
i
cuerpo,' aun cuando la mente abórde l. situaci6n con aparente cuenta:;,en bien de la otra, es casi seguro que se está poniendo
" racionalidad y tolerancia. . . . ,. a I.adcfensiva, y surgirán dificultades. Acordar que la esfera
¿Qué sucede, una vez que la I,areja se h. puesto de acuerdo en cerrada puede ser abierta nuevamente en cualquier momento es
ser Ion sincera y franca como ambas son capaces? Una chica y esencial y permite confiar en que la relaci6n no ha de incurrir

.56 .57
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44.Hé ,~~ !".:'It"',VJ~a
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¡
,, ¡I en nuevos tropiezos; también significa que cada integrante de lrase célebre: «Los muchachos de hoy ••. », y algunos -aun·
la pareja ve en e! otro a su confidente más íntimo, lo cual que no todos- mencionaron que los enfermeros actuales te·

I
I verán
contribuye a robustecer el vínculo. Cad. pareja adoptará una
soluci6n diferente. Algunas, tras experimentar la sinceridad to-
tal, decidirán que desean continuar de ese modo; otras resol·
nian una orientaci6n psiquiátrica más fuerte que los del pasado.
En e! grupo de encuentro que llevamos a cabo con el claustro,
este último result6 ser el factor clave. Todas las razones por
i aplicar la sinceridad en distintas esferas o circunstancias, ellos aducidas tenían algo de cierto, pero la dificultad primaria
por perlados de variable duraci6n e incluso, quizá, resolverán pareda residir en la importante divisi6n existente entre ellos
que Uollo solo de sus integrantes habrá de ser sincero pero no el con respecto al papel de la psiquiatría en e! campo de la en·
\ otro (si concuerdan en que el hecho de ser sinceros no los fermeria, por oposici6n a la mayor experiencia con las técnicas
I afecta de ig""l manera, no hay motivo para que lo sean ambos).
En genetal, las parejas pueden verse beneficiadas con un grado
de la medicina h_neral. Las discrepancias en torno de esta cues·
ti6n estallaban ocasionalmente y todos las conocian en forma
mayor de sinceridad que el que suponían que eran capaces de clandestina, pero la convicci6n de que, si la gente se mostraba
;.
manejar, con e! consecuente aumento de energia, espontanei. sensata, la situaci6n se resolverla, llevaba implícito el hecho
dad e intimidad. de que nunca se enfrentaran tales discrepancias. Si no se las
Cuando la relaci6n entre dos personas es menos in tima, el pro- enfrentaba, ¿cómo podría resolvérselas? ¿Debían los alumnos
blema de la sinceridad se vuelve aún más complejo y variable. estudiar mucha psiquiatr!a, o debian dedicarse en mayor medida
El factor decisivo es probablemente la importancia de la rela· a la práctica médica? Frente a ese problema interpersonal, se
ci6n. En el caso de un médico y una enfermera que trabajan habia adoptado como soluci6n exigirles ambas cosas; de ese
iuntos en una sala de hospital, es muy posible que una buena modo los integrantes del, claustro evitaban el enfrentamiento.
relación mutua repercuta en la eficiencia de su. tarea, y origine Por supuesto, esta soluci6n hada que los estudiantes estuvieran
una mejor terapia y una mayor, dosis de felicidad en sus en· sobrecargados de tareas.
fermos. En cambio, la relaci6n entablada por una mujer con un Esta situaci6n se asemeja a aquella en la cual, por negarse un
vendedor que la atiende ocasionalmente 110 tiene la misma tras· individuo a abordar consdentemente un conflicto, este debe ser
cendencia; si uno de ellos oculta al otro algunos de sus senti· abordado por el cuerpo en forma de enfermedad o tensi6n,
mientas básicos, difícilmente habrá de modificarse mucho por comO oeurda cuando yo queda irme de la ciudad de Nueva
ello su vínculo comercial, y es probable que ambos prefieran York. En este ejemplo, parte de mi cuerpo queda permanecer
! expandir su energía flsica y psíquica dirigiéndola hacia un ob- en la ciudad y parte no: de ahí la tensi6n. Entre los profesores
'1 ¡etivo distinto del encuentro recíproco. de los enfermeros, parte abogaban por los cursos de psiquiatrfa
Con respecto a la falta de sinceridad en las relaciones ocasio- y parte no, y eran sus alumnos los que tenian que vérselas can
nales, e! factor que más se pasa por alto es el gtan efecto que el conflicto.
Ir ' tiene esa insinceridad en otras personas y acontecimientos, efec~ Cada vez se reconoce más el lugar preponderante que ocupa la
, to que es con frecuencia mal comprendido. Por ejemplo, en insinceridad en los problemas sociales y pollticos, y la comple.
'¡.' cierta oportunidad una escuela de enfermería solicit6 mi ayuda jidad de! propio concepto de dialogo. Un diálogo sin conciencia
1- ! profesional para mejorar la eficiencia y satisfacci6n personal de uno mismo es sofistería. Las charlas y 'discusiones sobre la
9,e sus miembros. En mis charlas con diversos integrantes del paz yerran el blanco cuando no van acompañadas de la como
departamento correspondiente, una de l.s cosas que adverd fue
el gtan númeto de quejas presentadas por los alumnos en Jo
prensión de uno mismo, ya que derivan en una virtuosa indig·
naci6n y en acusaciones mutuaS. Anthony Lewis, corresponsal
i
atinente al exceso de tareas y de ejercitaci6n que les imponía ¡- del New York Times tl1 Londres, cita un ejemplo excelente:
e! cutso. Esta queja es bastante habitual en todas partes, pero
I I
I
parcela en este caso más aguda de lo acostumbrado. Cuando Jo .A los estudiantes norteamericanos se les dice que deben res-
comenté Con e! claustro de profesores, me hablaton de! número petar las instituciones. El presidente de su pals deplora los in·
creciente de conocimientos que exigía la ptofesi6n de enferme. sensatos ataques que se ditigen a todas las J!randes instituciones
1'0, e! mayor rigor de las exigencias, las nuevas drogas y téc· cteadas I'?tNS civilizaciones Ii~r,~s. Pero ,ese mismo preside~te
nicas, etc. Muchos de ellos comen"""l su explicaci6n con la ",dena llevar a cabo un masivo ataque armado en un pals

I '8 59
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• ,o.'

~I"""'~-

extra~jer~, sin respetar los procedi;mie~t?s e"~ab!ecidJs rx>.r I~ empleo y ya corrla la voz por toda ia familia de que no debla
('.onSlltUCl6n parn hacer la guerra ni soltcltar :nqUlera un apoyo permitirse que se enteraran los ex: :'años. «Digan que dejó de ,,
menos formal por parte del Congreso. lrabajar por su propia volnntad. 1)<' todos modos, no es cosa Ji
»Lns estudiantes escuchan a 511 presidente manifestar apesa- qlle le importe a nadie». La vergüe,tl18 hace que invoquemos la
dumbrado que vivimos en una era de anarqula intema y ex· p,.ivada. Los militares explotan desenfrenadamente su sistema II
terna, para luego enviar tropas norteamericanas a Cambaya sin de seguridad para ocultar sus equivocaciones y desatinos. En la
la mlnima deferencia hacia los procedimientos internacionales:
sin consultar a sus aliados, sin informar del asunto a otros paises
del sudeste asiático que estaban organizando, con sus auspicios,
una conferencia sobre Camboya, sin pedir permiso al gobierno
época en que fui oficial de la marina tuve ante mis ojos gran can-
tidad de documentos denominados «secretos» que nada tenlan
que ver con la seguridad nacional, sino que servlan simplemen.
te para encubrir una actividad deshonesta o poco inteligente. L.
l' .
t

royo territorio orden6 bombardear e invadir ..•". privada actúa también en el plano corporal trabando la energla
y endureciendo los músculos, de modo que los demás no des.
I
Este es el principio general: Si un conflicto no se resuelve en ~ cubran lo que el sujeto encuentra dificil de manejar en sI mismo.
un nivel más alto o más complejo de organizaci6n, se expresará,
en su forma irresuelta, en un nivel inferior. Los conflictos
irresueltos del individuo se expresarán como dolencias Hsicas
en el nivel corporal: el conflicto de un pequeño grupo (claustro
de profesores) se expresará como problema individual (estu.
dianles); el conflicto de un funcionario público (Nixon) deberá
ser absorbido rx>r su electorado (ciudadanos). Tal el precio que
se paga por la insinceridad y f,fta de franqueza. Ya volveremos
a referirnos a este principio hadamenta!'
¿Qué diremos con respecto a la vida privada? El hecho de que
se conciba k f~anqueza como meta valiosa, ¿anula acaso la
antigua virtud de la «privada»? En esencia, sI. En primer lugar,
quiero distinguir soledad de' privada. Todo el mundo puede
verse beneficiado con ocasionales perlados de soledad: por
privada entiendo el hacer y pensar cosas que no se quieren
contar a nadie. Ya he aludido ante' , los Hmites que esto
tiene, pero, dentro de esos Hmites, cre" que cuanto más franco
puedo ser con respecto a todo lo que hago o digo más como
pletamente libre me siento, más resrx>nsable de mi mismo y
en condiciones de permitir que todos me conozcan. En mi caso
-y sospecho que también en muchos otros--, la privada ruvo
su origen en la culpa sexua!. Ella me ofreda el único medio de
masturbarme sin ser descubierto. Creo que cuando una pareja
afirma que quiere estar a solas lejos de sus hijos lo que habi· ¡
tualmente quiere decir es que quiere practicar el coito sin sel'
vista ni molestada. Los demás motivos para querer apartarse I
del resto de la gente están más vinculados a la soledad, com? en I
I
el caso de un hombre que desee leer el diario tranqdo: ~~:~t
neral, no neces~ta mantener en secreto lo que; hace. . ,-i.:::\',:'~,-;,,::;>\·
La privada significa, por lo común, ocultar algo que prOVOCa
vergüenza. Un pariente mIo acababa de ser despedido' de su

60 6U
1; i
...'
'1111--- .---.---- ~- ~n~

l. !'

Boletín informativo: Grupo de encuen- neral que establecimos en el pasado y que no exige ser cabal.
mente explicitado en todo momento. Con ello no se lograría
tro para parejas . sino rccargar las Hneas de comunicación y posiblemente originar
dificultades tota:.nente innecesarias que pueden ser evitadas
mediante un raciocinio maduro y prudente. Somos adultos, des·
pués de todo, y practicamos ciertas restricciones convenientes.
George (se incorpora y queda sent¡U/o): ¡Por Dios, Helen!
¿Qué significa todO eso? .

Des Moines, Iowa, mayo de 1984: En uno de los nuevos grupos


de encuentro para parejas se revelaron ciertos fenómenos de
• (Larga pausa.)

importancia. A continuación ofrecemos un resumen de la reu·


nión celebrada por cuatro.parejas de Des Moines. . Htlen: Bueno, estuve pensando en una cosa, George, aunque
estoy casi segura de habértela dicho. Además, es muy trivial.
George: Tal vez se te olvidó si era tan trivial, querida. Tal vez
Goordinador:George, quisiera que usted y Helen se sentasen no tuviera ninguna inlportancia. (Extiende los brazos hacia
en el centro del circulo y se dijeran mutuamente uno de los ella. )
secretos en que les pedí que pensaran ..• nn secreto que jamás Helen: De todos modos, estoy segura de habértela dicho.
hayan contado a su pareja y que muy probablemente pondrla
en peligro la relación entre ustedes. j Larga pausa.)
Hefen: Es gracioso, ¿sabe?, pcro desde que usted nos formuló
ese pedido he estado tratando de pensar en algún secreto, y no Sally: ¡Por todos los santos! ¿De qué se trata?
se me ocurre ninguno. Tal vez ello se deba a que George y yo He/en: Me siento tan tonta de contar esto.
acostumbramos a hablar con mucha libertad entre nosotros. Nos George: Es mejor que continúes, querida.. Esta gente no te de-
contamos prácticamente todo. ¡ará tranquila basta que lo hagas.
George: Es cierto. En realidad, si vinimos aquí fue por curio- He/en: Bueno, ¿re conté lo de MUtan, r'1?
sidad. Nuestro matrimonio funciona a las mil maravillas. George: Quizá. ¿Qué pasó con MUtan?
Helen: Espero que no se interprete que no tenemos ningún He/en: Bueno, ¿te acuerdas cuando te acostaste con esa chica,
problema. Tenemos altibajos, como toda pareja, pero no tengn hace un año, y yo quedé tan trastornada? Me dijiste que si yo
por qué quejarme. (Sonrie.) quería acostarme COll otros hombres no había ningún inconve·
George: Sí, salvo que yo anclo muy cansado. (Se rle.) No sé niente. ¿Recuerdas?
por qué ustedes hacen estas reuniones de ,noche. Tuve que ma· George: I ¿Milton?1
nejar durante seis horas para llegar aqul. Estoy exhausto. (Se Helen: Me acosté dos veces con él mientras estabas fuera de la
tira sobre la alfombra.) ciudad.
Coordinador: Helen, usted dijo que se cuentan prácticamente
todo. (Larga pausa. George clava la mirada en Helen, aparece en sus
.Helen: SI... ¿eso dije? Oh, bueno, habrá una o dos cosas ojos una llamarada de ira, luego recupera el control de sI mis•
que no hemos mencionado, pero . ..
Coordinador: ¿Podría pensar en alguna de esas cosas?
. Helen (después de un momento de silencio): Bueno ..• vea·
'.
I
mo.)

George (con 110% tranquila): Me alellro de que me lo hayas I


mos ... dicho, Helen. No me gusta nada, desde luego, pero estuvimos I
George (desde el suelo): Vamos, querida, dile algo para de· de acuerdo.en que no hAbrlamos de imponernos traba9 uno al
iarlo contento. (Ambos se ríen.) otro, de modo que no me sorprende que haya9hecho eso.
Helen (apreS/lradamente):.Bueno, hay ciertas expeljencias con· (Pausa.) E~!~ ... ¿gozaste?
cretas que no son más que meros ejemplos de un acuerdo ge-. Hcien: SI, muCho.

62 63
\
.~ ... \
--""",,,T<" . - .
.,.- ,,~~_._~ ,._- I
"
George: Oh ... (Comienza a comarse las uñas; detrás de>él, (El grupo reconoce la presoncia de Sally, centra su atención en
Sally es acometida por un at.que de hipo.) ella durante varios minutos. Milagrosamente cesa su hipo, y son·
Coordinador: Su tranquilidad resulta sospe<:hosa, George. rie. Helen comienza a sollozar.) . ",
Cuando n mi me sucede una cosa nsi, me siento morir. ,!
George (en actitud razonable): Debe comprender que llegamos HcIen (gritando): Eso es 10 que pretendo de ti, George, que
me prestes atención. Que dejes de dar por sentada mi exisrencia
I
a, un acuerdo sobre este punto y que varios años atrás tuve
un asunto amoroso que le conté a Helen. y de tratarme como si yo fuera un mueble más. Milton no vale
Coordinador: ¿Qué siente su cuet·po. George? gran cosa, sin duda, pero me consideraba importante. No huno
George: No se siente muy bien, naturalmente. Se me hace di-
fícil respirar, y siento un apretón en el estómago. Estoy sudando
bastante, no sé por qué, y ...
• día sus narices en el periódico todas las noches. Se preocupaba
por ml. Y tú no.
George: Dios mIo, Helen, 10 sé. Merezco que .me den un ma·
,
Coordinador: George, ¿quiere prestar atención a sus dedo.? Se ,
zazo por la cabeza.
los está frotando fuertemente entre sI. Vamos a ver si puede re· <, Coordinador: A menudo, las personas tienen avenluras amoro-
presentar a uno de sus dedos y hablarle a algún otro. Establezca sas porque algo no marcha en su matrimonio. Serla muy útil
un diák,go entre ellos. ' para ustedes dos que pudieran sacar parrido de sus asuntos amo-
George: Soy mi dedo anular. Quiero dejarte limpio, empujar rosos p.ra ver qué es 10 que no marcha entre ambos. Les hMá
tu cutlcula para que luzcas mejor. ¡Maldición! Me pone furioso bien sacarse de adentro todas las cosas que tenfan guardadas
que no me dejes sacarte ese último pedazo de suciedad y dejarte husta ahora.
limpio. Ahora soy mi otro dedo.iPor Cristo, déjame tranquilo! George: Muy bien. De una cosa estoy seguro, Helen, y es que
Tú mismo no eres tan limpio. Déjame vivir mi vida y vive tú no me siento suficientemente atendido por ti. ¿Por qué no mano
la tuya. Yo no estoy tratando de limpiarte todo el tiempo. tienes la casa más limpia? ¿Por qu¿ no me tienes preparado un
Estoy tratando de ayudarte, simplemente. No me apartes. No trago cuando llego a casa? ¿Por. qué no intervienes en la con·
te enfurezcas .• , Yo no .•. (GMrge rompe a llorar; luegl> si- versación cuando vienen amigos a casa, y no eres lmable con
gue.) Me siento tan solo, tan desesperado. No sé a quién vol· ellos? ¿Por qué no cuidas mejor a los chicos para e le yo pueda
verme. (SaU)', entretanto, continúa con el hipo, que se hace descansar? Y andas siempre despeinada.
más fuerfe cada vez.) Helen (gritando): iTe crees un gran personaje, pero tú tampo·
Coordinador: lPodrla decirle eso último a Helen? co eres ninguna maravilla! Te pones bastante pesado cuando
George: Sr. HéIen, me siento desesperado. No .é por qué lo hi· llegas a CAsa. Nunca hablas conmigo de nada. Simplemente me
ciste (sigIle lIora'1do). No quiero perderte. (llora inlenramen- das dinero para hacer cosas pero no me diriges la palabra.
te y suspira. I-1eien la toma en sus brazas unos minutos.) George (con un grito contenido): ¿Por qué no me dejas solo
He/m: Yo no quiero abandonarte. .. (Volviéndose al coordi. de vez en cuando? Quieres que pase todo el tiempo en casa, o
nador. ) Vea lo que ha conseguido. Todo esto era innecesario. que te converse o que te lIe\'e a alguna parte ...
George: ¿Por qué lo hiciste? ¡Y con Milton, nada menos! (Sally H cien: No pretendo que pases más tiempo en casa... Solo
sigue can su hipo.) que ...
Coordinador: Helen, usted se está separando de George. Coordinador: ¿EstArlan dispuestos a hacer algo para tratar de
Helen: ¿Sí? No era mi intención. 10 siento. Me siento más c6- aclarar sm; re~pectivos sentimientos?
moda en este lugar, eso es todo. (Sal/y hipa fuertemente. He·
~
George: Creo que sI. I
len se vuelve rápidame1lle hacia ella y le espeta COI1 ira:) iSally, Helm: SI. I
termina ya con ese maldito hipo! Coordinador: Helen, párese delante de George y rodéelo con I
. Sal/y: Perdóname, Helen.He probado de pararlo por todosJos sus brazoscpara que Ol' pueda escapar. Tómese fuertemente las I
medios pero hace 15 minutos que lo tengo y no hay c~so. '. ' •', • . ., • manos,\,.usted, George, trale de liberarse de ella. Si George
Coordinador: Les pido a todos que dejen de h.cer lo qu~ esté.n' se libera; Helen, corra tras él y vuelva a alerrarlo. Y usted,
h.ciendo y dirijan su atención a Sally que recolV',zcan su, pre' George, t.rate de desprenderse. (He/en aprieta a George entre
sencia. Sabemos que usted está con nl Jtras, Sally. rUJ brazos" comienzan a luchar. George se rle.) .

64 6' \ .
•....
.. ~----- - ..... ;l~ . _-.-.-
"
-~"-J
" ..
I

George: iTienes fuerzal (Se rlen ambor.) Tal vez yo no tenga 5. Misticismo y espiritualidad .J
1,
muchas ganas de escuparme. 1

I I Empieza a forcejear pero no consigue moverse de su lugar. Su


11
sonrisa desaparece y se pone c¡erio. T.rata d~ separar las manos
,.q de Helen. pero sin éxito. Luego intenta liberarse violentamente.
da vueltas en su lugar. Helen sigue tenazme.lle aferrada. George
1:
estalla en mía carcajada y se afana aún más. Ambos están muy
il serios y respiran con dificultad. Por último. George se despren.
11 de. Helerr lo persigue y lo vuelve a ogarrar. (:eorge le quita las L. dimen.i6n e.piritual del bombre e. real, y debe tomársela I
"
."
"11 manos de encima y la empuja; ell. lelve a perseguirlo 'y él a en cuenta junto con el cuerpo. el sí·mismo y lo interpersonal;
r,ero como mi familiaridad con ella no es mucba. me resulta
"1

;:'1 . empujarla. Al fin. ella cae sollozandO al pi.,). George la con·


,uela.) difícil escribir sobre el tema.
Nunca pensé que yo fuera, siquiera remotamente, una persona
George: Dios. nunca me había dado cuenta. religiosa. Mi educaci6n judía se redujo al aptenÚlz¡,je de algu·
11
Helen:' Es así como me ~iento casi todo el tiempo. George. IIUS palabras -seh/emiel, megil/a, bupkis- y a gustar ciertos
siento que te quieres librar de ml. (Variar de las mujeres de/ p,atos rxquisitos. Nada de Bar Milzva ni de lecciones de bebreo.
gmpo hunden /a cabeza en el regazo :Y rompen a llorar. ) MI formación científica robusteció mi creencia en la racionali M

dad de todo: era imposible demostrar la existencia de Dios. en


(La reuni6n' concluy6 poco tiempo después. A la mañana si· el positivismo lógico no babía lugAr para el pensamiento má·
guiente, Helen luda deslumbrante. Tenía algo que anunciar.) gico, y hasta el agnosticismo era una evasi6n. Simplemente no
creía en los abracadabra•. Era un ateo.
He/m: Quiero contarle al grupo que anoche. cuando nos fui· Pero he aquí mi dilema. En e! primer borrador de este libro
mos de aqul. me sentía tan mal como nunca me babía sentido esctibi algunas co.as que reflejaban una ampliaci6n de mi. pers·
en ocbo años de matrimonio. George y yo seguimos con el asun· pectivas y Una apertura hacia el pensamiento místico. «Buenos I
to basta las cuatro y media de la madrugad l. Nos dijimos todo pe~lSamientos», pens¿. Figuraban allI los cuatro párrafos sí· f
lo que babíamos ocultado en todos estos años ... y algunas gUlentes: .
cosas eran muy Eeas. Luego nos dijimos todo lo que nos gusta·
ba del 'i'ro. todo lo que amábamos. y fue sorprendente como Una de la. dílerencia. más notables entre la religión oriental y
probar cuántas de esas cosas no las habíamos confesado nunca. la tradici6n de Occidente se vincula con la conexión existente
Eran casi más numerosas que las negativas Llegados a ese puno entre e! hombre y el cosmos. La. filosollas orientales parecen
to~ pensamos que estaríamos agotados, per) nos pusimos a ha~ hacer mucho más bincapié en la relaci6n que guardan entre si
cer el amor. y fue la relaci6n sexual má, gloriosa que jamás todas las casas cn la naturaleza. La. personas que tuman drogas
tuvimos. ¡Fue algo maravilloso! Nunca pensé que podría ser así. suelen afirmar que se sienten en mayor armonía con el universo
George (sonriente): Yo tampoco. y más en contacto con las similitude. de todas las cosas. no solo
He/en: Me sentí tan libre. como si estuviera totalmente entre. enlre los bombre. sino ¡ambién entre lo. fen6menos naturales. I :
gada a George. Mi cuerpo era una pura dbraci6n y pulsaci6n. Esa experiencia promueve un mayor interés por el efecto Jel! .
Fue increfble. Cosmos en la vida del bombre (p. ej., la astrología), e! poder I
George: Sí. ¡Al diablo con Milton! de lo. rezos sobre las planta., la influencia del clima y de! am. I
He/en: Esta mañana nos levantamos temprano .•• paredamos bien te sobre la condici6n humana y -lo que e. más importante,!
~star llenos de energla .•• y nos encaminamos a una roca que , en nue.tro caSD-' la interrelad6n ca.i total de mente. e.pIritu ,
está sobre el rlo. y alll volvimos a CaSaI"IO•. JuramQ' no ocul.
1 y cuerpo. Esta "ltima iJea.conocida por mucbo. Je los yoguj. I
tarnos nunca tantasc6sas uno al otro. i bindúe~. ra hecho ya notables contribuciones al encuentro abier·
1
I
,I
I
too céiiúéi ',ev'erá cuando examinemos el kundalini y cierta. t¿c·
I
J
66 67
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1I
,,1 nicas especificas -el yoga y la meditación, la apelación más fre-
cuente al silencio, y la centración personal. .'.
tus lectores y escribe este libro para tu propia satisfacci6n. Re.
galo personal: Si te lleva tanto tiempo escribirlo que llegas a
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\ ;
I
Uno de los enfoques hindúes de los sentidentos plantea otro pasar hambre por ello, yo te alimentaré»..
problema que recién empezamos a est¡¡diar y que promete con-
ducirnos a una slntesi. más amplia. Según ellos, el hombre debe Esta nobl hermosa e intimidatotla me forzó a tratar de actuar
I
adiestrar su mente con el objeto de ser testi¡;o presencial de toda de acuerdo con la percepci6n de Steve. Es posible que oculte mi
su cónducta y observarse a cierta distancia. Esto parece estar en
co.ntradicción con la propuesta de internarse en los propios senti-
mlentos para elaborarlos, tal como se la fotmula en los encuen- .
¡ aspecto espiritual incluso a mi mismo, pero lo cierto es que
quiero descubrirlo y expresarlo. El primer recUerdo que guardo
de mi cambio de orientaci6n como cientlfico ateo se remonta a
.Iros. Tal·vez estos métodos no se opongan entre si sino que re- mi primera experiencia con el 15D (ácido lisérgico). En cierto
I1
presenten dos etapas de la evolución humana; es menester en- momento, tirado sobre el piso con piernas y brazos abiertos,
j' . frentar directa y conscientemente los sentimientos y elaborarlos 'sentl vibrar todo mi cuerpo. Mis manos y pies estaban en co.
antes de poder tomar distancia. nexi6n con el universo: yo vibraba junto con el cosmos. Fue una
Ii Cuando se proflLlldiza en un encuentro, se llega a un punto en el sensaci6n de éxtasis y de orgásmica armonla. Estaba en perfecta
'j cual el cricuentro abierto yel punto de vista mrstico se refuerzan sintonla con rodo. Me miré entonces en un espejo, y vi que mi
, mutuamente. Una vez elaborada la hostilidad y admitidas las dio' rostro se transfiguraba en el de Buda,. después en el de Mefis-
i ferencias, a medida que la gente alcanza capas más proflLlldas de.- t6feles, más tarde me converlla en un mongol ••. todo ello es-
11
la personalidad se pone en evidencia la similitud de todos los taba en mI.
hombres, Estamos todos embarcados en la misma lucha, aunque Cuando rerminé mi viaje con la droga, comencé a analizar estas
li elijllmos diversos caminos y levantemos diversas defensas. La experiencias desde el punto de vista de sus s6lidos fundamen.
idea de que todos somos uno adquiere, en estos momentos casi tos cientlficos, tomando en cuenta la teorla, la probabilidad,
místicos de la vida grupal, gran significado. y ... pero eso dur6 apenas unos segundos. No me sentla con
Encontrar la forma de conectar las tradiciones religiosas y mis- ganas de intentarlo. El análisis cientlfico me sacaba de mi esta-
ticas de milenios, y quizás integrar .tcórica ., metodológicamente do de euforia y éxtasis para sumergirme en una quejumbrosa
los enfoques oriental y occidental con el objeto de llegar a una minuciosidad. No importa que no hubiese explicaci6n cientlfica.
slntesis más cabal y eficaz, constituye una empresa interesanll- Para lo único que serv!a la ciencia era para mantener mis múscu-
sima para el futuro. los contraldos; ella tomaba los recaudos para que mi esplritu no
~e remontase a parte alguna o para que yo no decidiera des-
Luego pasé este manuscrito a los miembros del Circo Volante prenderme de todo; ella aseguraba que yo no habrla de relajar i
-un grupo de lideres creado en Esalen- para que me formu. todos mis músculos para experimentar cualquier cosa que su-
laran comentarios. Steve Stroud me hizo una acoraci6n sobre cediera; me obligaba a sopesar, a evaluar, a criticar, a mostrarme
este caprtulo que me pone de lleno en mi dilema actual: .Mis- prudente y respetable, reproducible y responsable, y no sujeto
ticismo y espiritualidad: prometes muchas cosas al comienzo, a críticas.
pero tiene el carácter de algo que se te ocurri6 a último mo- Empecé a ponerme furioso contra la ciencia y la educaci6n re-
mento. P"drla ser una emotiva y hermosu nota personal, vale cibida. ¿Por qué no me hablan dicho, por qué no habla adver- ;
decir: a) el movimiento de los encuentros como nueva religi6n; tido, que las explicaciones cienllficas eran solo una manera de I
b) la búsqueda personal de Dios; e) c6mo se inicia esta bús- buscar lá verdad? Me sentla bombardeado por otras influencias. :
queda y cómo se la interrumpe; d) perce.pci6n interna versus Mike Murphy, el director de E..Jen, dedicaba varias hora. dia- i
proyecci6n externa. Nota personal: Tú sabe" que eres Dios: cuen· rias a la meditaci6n. lA la meditaci6nl iSe pasaba hora. y horas.
ta la génesis de ese descubrimiento tuyo. Tienes una fuerte sentadq ~in pensar en nadal Probé de hacerlo, y no me pareci6
faceta espiritual (oculta) con la que podrías !beneficiar a <)Iras maL E tt ciertas ocasiones, volvra a experimetttar ese éxtasis.
personas. En mi opini6n, si este caprtulo no te ha resultapo~l SUP<J~I~ que la comunidad de Esalen era en ¡¡eneral mucho más
más diflcil de escri!>ir y el que te llev6 más tiempo, siw\ica espirit1)al que yo, si bien la. observaciones de. Stcve ahora me
que aún no está terminado. Sugerencia personal: Olvldate de hadan:: dudar de ello.. Pero muchas personas que participaban

68 69
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en actividades espirituales -meditación, yoga, plegarias colec. por él, que me hicieron pensar mucho. TenIa algo. era alguien.
tivas- ludan lnaravillosamente bien: esbeltas, clara la mirada, Pareela una pared pintada a nu" m de color blanco. Algo que·
serenas, en tanto que yo me vela panzudo, con el entrecejo frun- daba del viejo color pardo --el viejo Dick se trasluda aún-,
cido y presa de agitación por momentos. ¿Qué es lo que pasaba? pero lo cierto es que el blanco cubría una gran superficie y la
Tuve otra vez la vaga sensaci6n de que todo el mundo conoda convertía en algo muy distinto. Hete aqul, pues, a un contem·
un secreto que yo ignoraba, que est~ba a la zaga de ellos, que poráneo que habla realizado el viaje mfstico e impresionaba
tal vez toda la cuestión de los encuentros estuviera «mal ubica· mucho. ,
da», como dedan algunos. Dentro del programa para residentes de Esalen, se invitó a va·
Un cIJa, vino a Esalen Baba Ram Dass para quedarse connoso- rias personas a que expusieran sus enfoques. Our" ~hy Nolte
tros cuatro meses. Yo ya lo conoela: se trataba de Dick Alpert, presentó el roHing, John Pierrakos nos habló del análisis hiD-
un muchacho brillante y presuntuoso que comenzó a dictar cla. , energético y Chatlalle Selver de su método de conciencia sen·
ses en Harvard cuando yo egresé. Me había encontrado con él sorial. 10 notable de sus exposiciones vino después de la parte
algunas veces, lo conoela un poco, habla asistido a sus proezas formal, cuando nos pusimos a charlar sobre cómo velan cada
cuando él y Tim Leary se dedicaron al LSD. Ahora estaba de uno de ellos su tarea. En todgs los casos, aludieron a su creen-
vuelta de un viaje a la India, donde habla pasado un año de cia de que estaban trabajando con energías corporales que nO
preparación para convertirse en un sanlo. Dick Alpert en pleno, eran las conocidas -las de las corrientes eléctricas, la circula·'
con barba y túnica. «Bah», me dije; pero advertí el brillo de su ción de la sangre o la respiración- sino que eran de algún otro
mirada. Esa noche me miré al espejo cuando llegué a casa: había tipo, una energía cósmica.
en mis ojos muchas pequeñas venas "·'e les impedían tener ese Por esta época me di cuenta de que estaba compartiendo gozo-
brillo. samente creencias mágicas y místicas. Nada tenla que ver que
Ram Dass volvía todas las tardes a su casa, que quedaba a unos fueran o no cienrilicament. válidas: lo que importaba era cómO
treinta kilómetros de Esalen. Tras luchar con la idea de que jO me sentía yo por tener esas creencias. El ambiente de Esalen
era demasiado importante para recorrer treinta kilómetros con está totalmente atravesado de misticismo. En ese lugar, los in·
el objeto de verlo, lo hice, en dos oportunidades. En esas visitas dios Esalen enterraban antiguamente a sus muertos, y las cáli.
sentí miríadas de emociones. Muchos celos: pareela saber muchas das primaveras que forman parte de su clima natural tienen,
cosas y entusiasmar a la gente, tal vez más que yo; se lo veía según se cree desde hace mucho tiempo, mágicos poderes cura·
sereno, atraía grandes multitudes, y deela cosas extraordinaria· tivos. La conjunción de ese clima con el océano y el arroyo que
mente profundas, que venían a reforzar mí creencia en que exis- baja de la montaiía convierte al sitio en un paraje único lleno
tian todo tipo de secretos que yo ignoraba. de magia. Caminando de noche por el lugar, escuchando las olas, I

Me aferré a sus flaquezas. Cuando todavía era Dick Alpert acoso mirando las estreUas, el valle, los árboles, sentándome en las I

tumbraba jactarse de la atracción que tenía, y contaba intermi. calientes aguas para baños minerales, experimenré una sensa·
,l·,
nables anécdotas sobre chicas que lo llamaban de noche por ción peculiar: mística espiritual ••• no sabría decirlo .•• pero
i teléfono. Y ahora, ya lo ven: se encumbró lo suficiente para que sin duda peculiar, estimulante. "

I la gente deba ir a verlo, cuando quizá todo lo que encontró he


una nueva artimaña para llamar la atenci.5n. El año pasado t..·
Muchos de los residentes creían en la astrología, el 1 Ching,
las tarjetas del Tarot, el Karma -uno de euyos significados es
que sucederá todo aquello a lo cual uno está destinado. I
i
taba de convencer a todos de que se dedicaran al LSD, este año

I
,'"
es el viaje mlstico. Confiarla más en él si volviera a la India
(ya prolongó un año su estadía entre nosotros). y sigue mag-
nificándose a si mismo. Oigan cómo lee las noticias periodisti.
cas dedicadas a él en New Hampshire. ¿Yeso se llama estar
iluminado? .
Comencé a abrir las puertas a la posibilidad de que estas ideas'
no fueran totalmenle falsas. Pero para hacerlo, debía hallar
cierto fundamento científico a su verdad. Alguien mencionó que
la luna tiene gran influencia en las mareas; entonces, ¿por qué
no habría de. tenerla en un hombre, compuesto de agua en sus
El científico escép*9, el científico que sese~Ha en peligro, dos lerceras partes? Humm.La lectura del 'J'arot o de las cartas
tenia la palabra. Peroyo habla visto también los grandes cam. amolÓaic.~s no pareda mateadamente peor que la de los tests
bios ocurridos en Dick, habla oído cosas muy profundas dichas psicológicos. Y la id,:a de que todo lo que se supone que ha de

1 70 71
¡
·...
~

.). 1,
1,1
I suceder suceded en verdad reduela enormeme:lte mi ansiedad de problemas -pero lo que me diste me permite ahora superar
1:1
1,'
i ante el futuro en varias ocasiones, e incluso volvla mucho lIJáf' mis defiCiencias y resurgir lleno de poder-o Soy capaz poco 1;
tolerables ciertos hechos horribles, como las muertes. menos que de todo y estoy casi seguro de que ejerceré fuerte ~
En realidad, fue en conexi6n con el problema de la muerte que influencia en el mundo. y tú contribuiste enormemente a ello.
advertl que estaba comenzando a creer en algunas de esas con· Pienso en la vieja época, los partidos de pelota, el viaje por el
cepciones. En el verano de 1969, mi padre sufri6 un ataque que Medio Oeste, el perlado de Franklin D: Roosevelt, las capitales
lo dej6 totalmente inconsciente. Volé a Conneeticut y pasé va· de los estados, el orden de los presidentes, Lou Gehrig, lo.
rias horas con él en el hospital, solos. Tanto durante el viaje White Sox,* ironla. Tú lo conseguiste, papá. A veces mentiste,
de vuelta como Cuando le hablaba junto al lecho, noté que esta· pero casi siempre fuiste 'muy honesto y muy moral. Yo soy
ba manifcstando creencias espiriluales, como en la reencarna· honesto y moral. Y le hablo a muchlsimas personas para que
ci6n y en la identidad del cuerpo y la mente. Esto es lo que es· sean iguales. Tú fuiste. Tus clientes confiaban en ti. Eso era
cribl en el avi6n cuando iba hacia.el hospital: admirab,Ie para mI. Tú no los cargarlas jamás de mercaderlas
que no necesitaban. Yo admiraba eso.
Papá tuvo un ataque -voy allá.. ,', ' Espérame, papá. No te mueras aún. Debo contarte estas cosas.
¡Dios mio! iEl mismo dra que los hombres descienden en la Debo decirte ... que todo h. estado bien. Tú has hecho lo que
luna, mi padre se está muriendo! wrrespondia. Has hecho lo que pudiste. Yeso fue bueno.
Papá, me siento bien al ir hacia ti. Asl debe ser. Quiero con· Precisabas que alguien te dijera cuán grande eras. Hace apenas
tártelo todo. Mis sentimientos están horriblemente lejos de mi un tiempo que vine a caer en la cuenta de que tus heroicas his.
conciencia. La intuici6n me dice que este viaje es de Bran im· totÍas eran un pedido de socorro. Pero tus padres ho te hubietan
portancia. Es dificil de sentirlo. Pero de vez cn cuando, lloro. permitido mostrarte débil y triste. .
Por lo que podrla haber sido, y por lo que podrla ser -con mis Una vez quise hablar contigo en un plano un poco más pro·
hijos-o Los quiero mucho (lágrimas). . . fundo acerca de tu divorcio de mamá, pero no paredste tener
Quizá tu disoluci6n me libere. Eso es lo que siento en el fondo muchas ganas. De modo que renuncié a hacerlo. En ese plano
de mi mente. Asimismo, abrazar ló espiritual me parece más no llegamos a concctarnos. Creo que podemos lograrlo en un
cercano a medida que me aproximo a DanbuJ:Y. De pronto se plano más profundo, y esa es la razón principal de que esté aqul.
me torna más cIara la realidad del misticismo. Siento real· El trole de Toonerville. Mi compañero de asiento lo acaba de
mente que habrá reencarnaci6n para ti y para mI. Hemos apren· mencionar, y ello me trae una serie de recuerdos de la niñez.
dido muchas cosas esta vuelta; la pr6xima lo podremos hacer Muchas veces pensé que habla sido depositado en el mundo por
mejor. , el trole de Toonerville.
Niveles, niveles. Hay tantos niveles. Y se repiten. Y son todos Es gracioso: solo cuando escucho música o tomo un trago me
verdadcro•. También los mlsticos. Y tú, papá. en cierta forma invaden estos sentimientos.
I me lo sugeriste. Tú siempre apreciaste lo miSlico. Más que yo. Nos parecemos mucho. Y tú me has dado las herramientas para
r Nunca sucedió de veras: es por eso que necesitamos otra reen~ superar algunos de nuestros defectos comunes. Ese es uno de
i ' carnaci6n. Mi padre fue mejor que el de ustedes: sollas decir tus grandes dones. Y tú eres un hombre 'honesto. Creo en ti. I
eso, y es cierto. Yo tengo, una visi6n de mi mi,mo que tú nunca y además, me ayudaste a que yo fuera honesto. Estoy orgulloso
l tuviste. Tenias que ser el mejor en todo, en apariencia. El úni· de tu vuelo a California en la época del juramento de lealtad. 1
1

I
i
ca lugar en el que exhibias tu inseguridad o tu debilidad era en
tu cuerpo. Gota, artritis, diverticulitis, hipertensi6n, glaucoma,
y el ataque. Tu cuerp() fue devastado por ti. La pr6xima vez
Estabas exactamente en lo cierto. Me dijiste que desde el plUlto
de vista moral yo tenIa raz6n, pero que en la práctica estaba
arriesgando mi carrera. Ocurri6, simplemente, que mi carrera I
i
\I
, lo harás mejor. De alguna manera me ensefiaste algo que me,
permiti6 trawr de comprender c6mo se, expre~a l. gente a t~aves >
fioreci6 Pese a todo.
" "'",:»:;.. ::,-~, I
de su cuerpo. '. • Lo~'Géhrig es un 15 del béisbol en Estados Unidos, de quien Schutz
Esta es una· de las cosas que quiero decirte. Tú Juist~ ~mo de~ vuelve. OCUpar.e en otro IURar del libro (d. pág. 2351: 1"" White So.
Ilon ut:'l0de)os equipoaconocidOll d~ ese deporte. (N. del r.)
\¡' bIas ser. Me diste mucho y no me diste mucho,y, me llenaste

72 73
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:
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',- '-"\1""-- ",
10
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Ya te be dicho cuanto te tenia que decir. Casi. Creo firme.
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mente que habremos de reencontrarnos en otra encarnación. ¿Y
1 6. Kunclalini yoga ¡1 '/

el casi? El casi es porque lo último que quiero decirte es ..•


I .
que te quiero, papá. Fuiste un buen padre. Te quiero. I
Adiós. \

Murió alrededor de una semana más tarde, y para mi fue más


fácil hacerle frente a su muerle porque sentla, y aún siento, que
nos encontraremos en otra reencarnación;
Vuelven a mi mente las palabras de Steve. Tal vez sea cierto
que mi perenne búsqueda de realización de mis potencialidades,
aun el haber convertido esa búsqueda en una carrera profe.
Los conceptos empleados para el nivel espiritual del hombre no
me resultan enteramente claros, ya que en este campo soy un
neófito. Hasta el presente, la formulación que más me atrae es '1
I
, sional, equivale a buscar a Dios dentro de mi, y a urgir a los de. la que proviene de uno de los tipos hindúes de yoga, llamado
más para que lo busquen dentro de si mismos. SI, parece ser asl; kundalini. Ella es notablemente congruente COn la concepci6n
al menos, ese es el lugar donde está Dios. Puedo aceptar eso. que estoy exponiendo aqul. . ,
Siempre he tenido propensión a ir hacia adentro. Ni siquiera El kundalini es el Gran Potencial o el Poder Supremo ,( recibi.
en mi adolescencia me entusiasmó nunca el veloz traslado por do de la tierra) en el cuerpo humano. El prop6sito del yoga
medios aéreos, el salir y andar en derredor. Pensé que serla muo (camino de vida) es suscitar este poder y purific:v. los elementos
cho más provechoso dedicar nuestra fuerza técnica y financiera corporales. El kundalini toma la forma de una serpiente que
a atravesar la tierra~ :Imagínense si pudiéramos cavar agujeros duerme enroscada en la base de la 'columna vertebral. Para rea.
en la tierra y viajar hasta la otra punta, no en.dias, sino en unas lizarse plenamente, el poder del kundalini penetra eti siete chao
pocas horas. Esta elegante soluci6n era el resultado de ir hacia
I adentro.
kras o centros corporales ubicados a lo largo de la columna.
Sólo entonces pued" un hombre realizar todo su potencial (cós.
Tal es lo que siento con respecto a la gente. Las respuestas últi· mico). La serpiem" debe despertar y luego ascender por los
mas están en cada uno de nosotros, dentro de nuestra piel. Y chakras siguientes (en una descripción aproximada):
en lo que a mi respecta, en este momento, a medida que el
encuentro abierto sigue su marcha y se vuelve más profundo,
a medida que los métodos intrap':1uicos llegan más adentro,
eh.k,a Ubica¡;j6n Signijicddo ' i
1 Base de In columna Potencial superior, en;erila
a medida que se vuelve más claro. lugar que ocupa el cuerpo
y se me hacen más reales las dimensiones mística y espiritual, 2 Nivel de lo. genitales
primitiva . , ,,¡'
3
Energfa sexual :1
Nivel del ombligo
veo con más nitidez la unidad y unicidad del hombre, y más
cercana su autorrealizaci6n. El encuentro abierto parece ser la
llave que permite abrir la puerta que conduce al salón correcto.
,
4
6
Nivel del corazón
Nivel de la garganta
Afinnaci6n de sí IDismo, ir.
Afecto, amor
Comunicación, expreaión
,j
Nivel de la glándula pinea! Intuici6n
La corrupción y la hipocresla se muestran en toda su fealdad 7 Parte superior de la cabeza Conciencia cósmica
y quizá pronto resulten innecesarias.
En el yoga, el método más común para atravesar los ehakras es
la meditación. El individuo se concentra en cada ehakra hasra
sentir que la energla sube por su columna, hecho a menudo
acompañado por un gran calor. Quizás alguno de los métodos
corporales desarrollados en Occidente, sobre todo el rolfing .,
la hioenergética, constituyen otras formas de ayudar a la energla
kundalillí a suhir por la columna. ..
El esqu~':tl~ ~~ndalini es suficientemente coltlprehensiv() C(}mo
para entilrider'el enfoque del encuentro abierto. Reconoce la

1 74 75
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importencia del cuerpo, al centrar en él toda J¡¡ actividad; de 10 te para alcanzar los chakras superiores constituyen una discipli.
intrapsfquico, al empiear e! método de la medir:ación pora llegar na esp~~~~ual que entraña, especialmente. meditación. a veces
a esos centros; de lo interpersonal, en el significado atribuidoÍl psicosis, y a veces viajes psicodélícos con la droga. No puedo ,1'
cada chakra, como la autoafirmación y el afecto; de lo intelec· .firmar con certeza con cuánta rigidez opera la secuencia, pero I
tual, a través de los chahas de la expresión y de la intuición; y ,
11

sí que, como en todas las secuencias, suceden muchas cosas al I


de lo espiritual, en el séptimo chakra, que corona a todos los mismo tiempo. Ahora bien: el principio general de no saltear
demás, y en el objeto mismo de! aSCenso de la energfa kunda·' chakras ha sido particularmente esclarecedor. I
lini, a saber: la conciencia c6smica. Incorpora, en consecuencia, Varios estudiosos de los ehakras han tratado de compatibilizar.
'dentro del, compacto marco del cuerpo los clementos vitales del los con la anatomfa occidental; la tentativa más ambiciosa en
hombre. ,. este sentido fue el pequeño libro de Vasang G. Re!e titulado
Por otra parte, el orden de los ehakras reviste importancia. He The mysteriaus kundalini: Physical hasis al the «kundalini
visto gente que trataba de alcanzar un chakra superior sin haber (hatha) yoga» in terms 01 Western anatomy dnd physiology [El
pasado por los anteriores. Este eS Íln fenómeno muy habitual misterioso kundalini: Fundamentos físicos de! kundalini (hatha)
en. los niveles inferiores. En un grupo de encuentro, un hombre yoga en términos de la anatomfa y la fisiolog(a occidentales].
tiene dificultades para establecer una relación amorosa (cuarto (Uno de Jos encantos que tiene esta obra es que el prólogo fue
ehakra) con una mujer del grupo. Ella afirma que ve cierta fal- escrito por una persona que discrepa totalmente con la tesis del
'sedad en su 'aproximación Yen sus sentimiento". Con frecuencia, autor.) Considero que estas ideas son fascinantes y tienden un
lo que ocurre es que el individuo siente deseos sexuales (segun· puente entre Oriente y Occidente. Rele piensa que 16s ehakras
do chakra) hacia la mujer Yno advierte que debe ocuparse pri. guardan correspondencia con los plexos (centros) del '(stema
mero de ese problema. O también puede suceder que sienta ne!Vioso autónomo, y que la enerllfa kundalini está vinculada
gran hostilidad hacia las mujeres (tercer chakra) Yno haga caso al nervio vago derecho. El resumen siguiente de su idea general
de ella. El orden de los ehakras sustenta la idea de que si se permitirá captar la tónica de su enfoque:
pretende alcanzar los niveles más altos de la alegría Y el éxtasis,
o incluso de! afecto real, es menester dar satisfacción a los sen· «Normalmente, el sistema nervioso central está bien desarrolla.
timientos sexuales Y agresivos. do en lo que atañe a su respuesta ante los estfmulos externos,
El mismo principio parece rcgir en los chakr.s superiores. Un mientras que e! sistema simpático yace dormido. Cuando este
individuo tomó LSD con el objeto de hacer un viaje cósmico último eS puesto en actividad mediante e! pranayama (control
Y espiritual. Se sentfa dispuesto a dar ese pa"" y se habfa pre- de la respiración) y algunos otros procesos descriptos en el hatha
parado para ello. Sin embargo, pasó la mayor parte de! vieje yoga, la persona adquiere el poder dc hacer COsas que estÁn más
vomitando un resentimiento irresuelto contra su madre (tercer allá del alcance de un individuo ordinario. Sus acciones son con.
. chakra): habfa intentado pasar de un salto del tercer chakra al sideradas milagrosas, aunque para un yogui no lo son. Obedecen
I séptimo. Otro sujeto, que padecía una psicosis, era capaz en a un poder interno latente, que debe convertirse en energfa
aparienda de alcanzar momentos de g.ran pureza mística (sépti. activa. Cuando un yogui desarrolla su sistema nevioso autóno.
, mo ehakra), pero su necesidad de competir con los hombres mo queda ran absorto que ( .•. ) el conocimiento de sus rela-
que lo rodeaban (tercer ehakra), ya sea en destreza física o ciones con el mundó externo permanece en suspenso, y ve al
r
. intelectual, o en lo tocante al tamaño del pene, lo arrancaba universo entero imbuido de su sI·mismo, en total unidad con él•.
mu'/ Deooto de tales trances.
En' el' easo de Baba Ram Dass, viajó a la India para tratar de
alcan~ar el séptimo chakra sometiéndose a In disciplina de un
guru y practicando los métodos de la meditación. La impresión
Esta es una buena descripción del proJ>6sito que Se persigue
con la iluminación espiritual que se produce al ir superando los
chakras.
I
que recog( de él fue que estaba logrando éxito, pero que.. su~ La obrar~I!.Fhakras, de C. W. JLeadbeater, una de las autorida.
impedimentos residían en su incapacidad p:ua superar .se'nti. des en JatiJateria, brinda en forma más sistemática la correspon.
mientas competitivos (tercer chakra) y para xesolver relaciones denda entre los chakras y los plexos (conjunto de nervios) del
efectivas (cuarto chakra). Los procedimiento!~ que sigue, lagen~ sistemll nervioso aut6nomo. Para Jos que' tengan nlgunos cOno-

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función la ciencia occidental aún no ha podido determinar) y
a la pituitaria.
De este modo, la tradi<;ión de la India trató de dar una base
científica a sus creenc!2S místicas. Si se estimulan esos plexos
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nerviosos, bien pueden' originar una difusión de energía, que
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quizá sea bloqueada por, problemas emocionales, explesados ca-
g mo tensiones Hsicas que obslaculizan la transmisión de dicha
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simultánea de varios cuerpos. Mi Plokósito ha sido introducir
la concepción del kundalini yIos cha las con el <¡bjeto de re-
laeionarla con mi lltopio esquema: Por otra parte, no es mucho
I fiOl lo que sé sobre ella. " . .
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Remito al lector interesado en el tema a los dos libros ya meno
cionados y también a la obra de A. Avalon, Tbe serpent power,
Cualquiera de ellos puede conseguirse en las librerias espe. iali
I zadas en temas metaffsicos.
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no se caiga. A cada aberración le corresponde, pues, la contrac·
7. La integración del individuo ción de ciertos músculos. Veamos un ejemplo hipotético.
Supóngase que un niño que está aprendiendo a caminar siente
que su madre no quiere que él se acerque a ella, y prevé que va
a ser castigado o rechazado. Sus pasos se vuelven entonces ten·
tativos; a medida que avanza, parte de su cuerpo tiende hacia la
madre y parte se aparta de ella, apoyándose en los talones y en
¡J las pantotrílIas, que se contraen. Para no Cf\er hacia atrás, ten-
drá que contraer también loo músculos delanteros de! muslo.
(Pueden probarlo mientras leen.) Luego, para mantener e! cuer-
La mejor 'manera de' eliminar los' bloqueos que entorpecen el po equilibrado y erecto, se contraen los músculos de la cadera
l'.'' flujo vital del hombre, o de vigorizarlo, es tratar los niveles y e! cuello, y la cabeza se proyecta hacia adelante. Si esta pauta
'corporci,embcional e interre·sonal c~mo un. unidad y comple- persiste en la adultez, e! ou.jeto desarrollará una sensación de
il mentar'Ja tarea llevada ;l C"OO en unl} de ellos con la llevada inestabilidad, ya que sus pies no se apoyan firmemente en el
1I a cabo enlos otros. A mi juicio, el mcjor enfoque para la reali•. suelo; sus piernas permanecen endurecidas, su cabeza no está
z.ci6n de las potencialidades humanas consiste en una combi· recta sobre el cuello; es probable que le duela la parte i.nferior
1: 1 nación dé métodos: Si se omite cualquiera de esos niveles, la de la espalda y que sus músculos de! cuello y de los hombros
:1i' eficacia del procedimiento se ve enormemente perjudicada. He se cansen fácilmente; los masajes en la parle superior de la es- .
r
observado que muchos de los que trabajan en este campo del palda serán una delicia para él. Además, disminuirá la circula·
,1 potencial humano concentrándose en un solo nivel y excluyendo ción sangulnea en las zonas contrafdas, la inclinaci6n de SU ea·
los otros ren"'''l ese' desequilibrio en su propia personalidad. beza le impedirá respirar bien, y las tensiones musculares pro-
"'J:1' · Los que trab"i"n con el cuerpo y con las técnicas intrapslquicas bablemente presionarán sobre los ganglios y glándulas endocri·
· tienen dificultades en las relaciones interpersonales. A menudo, . nas, reduciendo la eficiencia de estas últimas.
1'1 · el encuentro abierto.y la reunión con otras personas en el nivel
de cada una 'les crea obstáculos. Asimismo, los que se centran
La técnica creada por Rolf procura liberar estas tensiones. ea.
11 mo e! cuerpo es un sislema comrlejo de músculos y de otros
l'
l',1
solo en lo interpersonal descuidan su cuerpo y no poseen muo
cha sensibilidad con respecto a las defensas y l. dinámica del in·
dividuo. En mi caso, creo que tanto mi método cuanto mi pero
tejidos, es necesario contemplar e procedimiento de! rolfing en
e! contexto de una concepción general de! organismo. Tal vez
un masaje local en la nuca no alivie sino temporaria mente un
j
sonalidad son deficientes en lo que ataJíe a la dimensión espiri.
11
l' tual, de la que comienzo recién ahora a tomar conciencia, y que
a medida que esa dimensión cobre mayor realidad para lnl será
dolor muscular en esa zona, ya que su causa básica puede ha·
liarse en las pantorrillas o en los pies; en' tal caso, la rcubica,
ción correcta de los pies constituirá un tratamiento mucho más
I
~
.incorporada orgánica y naturalmente a mi tnfoque. eficaz. Por este motivo, la técnica de Rolf considera. el cuerpo
Con e! prop6sito de integrar los diversos niveles de funciona. en su conju.nto, casi sin tomar en cuenta los dolores {(sicos
. . miento, tomaremos como eje la técnica de integración corporal especfficos.
" , de RoIf. La filosofia básica del roIfing es que todos los cuerpos La secuencia básica de la técnica de Rolf comprende diez horas,
presentan algún tipo de aberraci6n, a causa de los traumas Hsi. aunque muchos la prolongan. En cada s(,;ón, que dura aproxi-
cos y emocionales de la vida. El cuerpo .necesita compensar tales
traumas para oponerse a la fuerza de la gravitación y quedar I. madamente un~ hora, se llevan a cabo un conjunto de movi- ,
mientas corporales ideados por Ida Rolf. Las diez sesiones como "
erecto. Si la alineación de sus partes es correcta, aclÚa de acuer· ponen una unidad, y en ese lapso se abarca sistemáticamente to- '
do con la gravedad, y su propio equilibrio lo hace permanecer do e! cuerpo. Cada sesión se destina a ablandar y estirar deter· '
erecto, con un gasto.DÚnÍJno de energía. Si, en cambio,~eapar. minados músculos y apaneurosis -la fina cobertura de tejido
ta de esa pOsiCión, pOr ejemplo, si la cabeza se inclina hacia ade. conjuntivo que rodea a cada músculo y fibra museular, y a los
lante, la gravedad ejerce tracci6n sobre la cabeza y. exige. que RrupoS musculares--. Dicho ablandamiento hace que tales teji-
'!.¡ otros músculos -de la espalda y la parte posteriqt deJ,~.po, dos vuelvan a su lugar, recuperando su posici6n natural. Me-

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probablemente- compensen esa tracci6n para que la persona

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diante e! empleo de los dedos, nudillos y codos se tt•. ta de libe.
rar las ataduras musculares y aliviar las tensiones crónicas, pro~
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11 \'

tura. A causa de los traumas físic(,s descritos, estas envolt~ras


aponeur6ticas se secan y endurecc¡I. Para llegar a los músculos,
I
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cedimiento que proporciona al individuo una profunda reorga· es preciso estimularlas, testamando en ellas por medio de la
nización aponeurótka. Es doloroso, en la medida en que existen presión e! suministro de sangre, y des trabarlas y aflojarlas para
tensiones musculares, si bien el manejo del dolor es ell si ll)ismo que los músculos y otros tejidos puedan expandirse libremente.
.un problema interesante. Muchos sujetos aprenden a adaptarse Una vez liberadas las aponeurosis, el rolfer puede ir más a fono
al dolor para que no les resulte desagradable; en ocasiones, pue· do y trabajar en forma ,lirecta sobre las capas musculares. Las
de llegar a se! placen~ero y hasta producir un esta?o de éxtasis. primeras tres sesiones se ,dedican fundamentalmente a la lib,e.
Yo suelo .pedtrle al SUjeto que ponga toda su atenctón en e! puno ración de las aponeuros!s, y las restantes a la ltberaclOn
to en que presiona mi mano, y trate de relajarlo; si siento el '1 de músculos determinados; en cada sesión, el tolfer pene·
músculo contraido, retiro la mano y le doy tiempo para relajarse, tta más hondo en e! cuerpo, a medida que este permite una
volviendo a comenzar luego' con suficiente lentitud como para entrega más profunda. La secuencia a que aludimos está deter~
sincronizar con su lempo. ; minada, en buena medid:!, por el propio cuerpo. Cuando se tra·
Esta técnica es muy importante, si se tiene en cuenta la teoría baja sobre una parte del cuetpo y se la libera, se produce un
ames expuesta. Cuanto más se relaje el individuo y me permita desequilibrio, por la f.lta de aflojamiento de los músculos como
aplicat presión, más libre de tensión quedatá esa patte de su plementarios, que con frecuencia evidenciarán y sentirán la neo
cuerpo. La liberación voluntaria de la tensión por parte del su· cesidad de ser estirados.
jeto equivale a la elaboración de un problema psicológico (co·
rno ocurre en los ensueños guiados), sin que sea menester una
interpretación intelectual.
Una de las maneras de enfocar las primeras seis sesiones de rol· Primera sesión
flng consiste en centrarse en la pelvis. POt sus numerosas cone·
xiones musculares y la posición central que ocupa en el cuerpo, El objetivo de la primera sesión es aumentar la distancia exis.
la pelvis actúa como pivote. Dehido precisamente a esa posi. tente entre las últimas costillas y la parte superior de la pelvis,
ción central, cuando se aparta de ella descalabra las estructuras partiendo del supuesto de que en todo cuerpo se produce un
que se hallan por encima o por debajo. Rolf piensa que l. pelvis apretujamiento en la pelvis, y que es necesario dar más amplitud
debe aproximarse a l. posición horizontal, de modo de servir de movimiento a los órganos 'abdominales. Se aflojan las capas
de apoyo a los órganos abdominales; esta opinión contrasta con aponmróticas externas y se liberan los músculos que rodean la
la de Lowen, para quien la parte inferior de la pelvis (la sinH· caja torácica, de modo que la respiración sea más profunda y
I, sis de! pubis) debe estar echada hacia atrás y los órganos abdo.
minales quedar suspendidos al frente. (Me inclino por la pri·
completa, con lo cual aumenta la proporci6n de oxígeno en la
sangre y esta puede eliminar mejor las toxinas. También se aflo·
mera concepción.) Según Rolf, en la estructura ideal puede tra·
I zarse una línea recta que una los puntos medíos ubicados entre
ja la tensión en torno de los músculos cardiacos, para que la
sangre fluya más libremente. T()~o ello produce una sensacÍlln
los oídos, hombros, caderas, rodillas y tobillos. Cada una de general de bienestar. Se estira, asiínismo, la parte frontal supe·
las seis sesiones se ocupa de distintos músculos vinculados con ,
[ la pelvis.
rior del cuerpo, entre la escotadura del esternón (ubicada entre
las clavículas) hasta el oinbligo. Estos efectos se logran median· I
Otra de las maneras Je concebir esas seis sesiones reside en
¡ abordar las capas que van de afuera hacia adentro. Inmediata·
te la manipulación profunda en torno de la caja torácica, Ins ca·
deras y muslos, dando mayor movilidad e las caderas y ,·"de·
I
mente por debajo de la piel, hay una capa de aponearosis, sus-
¡ tancia semejante a la blanca y sutil,!nvoltura que encontromos
bajo la cáscara de una naranja. Hay también una capa aponeu·
rezando luego la column't.
En esta cómo en todas las sesiones, las reacciones emocionales
varían según los individuos, pero citaré algunas de las más co·
rótica en torno de cada grupo de órganos, de cada órgano en munes. Cuando se trabai:! con la respiración, en especial cuan·
particular, y de cada uno de, los tejidos que lo integrán,hasta do se Iibe¡~'el diaftagml (músculo situado debajo de las ,us- '
llegar a las fibras musculares." Cada cosa tiene su propia envol· tillas L suelen promoversc asociaciones vint-ll);Hbs con el temor I

82 • 83

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• .0'

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I de ahogarse, o con situaciones vividas en un h(lspital. Con freo
cuencia, el individuo siente 'terror y recuerda al¡¡una circunst,ari-
cla en que se le aplicó éter eo un nosocomio_ U na de 1, , canse.
ba con,yiolencia. Era como si permitiera que todo lo que se
, 1

'1
"

,
le dijese fuese a parar a aquella parte de su cuerpo que la gente
cuc',,:;"S norables de esto es que el sujeto rem~mora con grao podra ver, el pecho, y luego se lo llevara ala espalda para ocu·
ten".,r una operación en la que no tuvo miedo al,,uno. Aparente. palrse alll de ello. Presentaba Idéntico slndrome en la otra direc·
mente, 10 que sucede es que la sensación asociada a un aconte. ci6n: cuando yo trabajaba sobre su pecho, se mantenla aparen·
cimiento traumático es inhibida en el preciso momenro en que ternente en calma, pero sus pies sudaban 8 mares.
, se produce y confinada en ciertos músculos, que luego devienen Hay otra hipótesis fascinante, vinculada con la respiración., En
crónicamente tensos y coo toda probabilidad e>:perimeotan do- vadas personas que se someifan al ralling he observado que
lor al aplicar sobre ellos una presión.,Hay Una lorma muy Sen. cuando eludlan las emocionessu respiraci6n era pectoral, y abdo-
,cilla de descubrir estas zonas sensibles: consiste en imaginar que minal cuando aquellas eran .bundantes. Cierta vez, mientras
alguien está presionando fuertemente en todos nuestros múscu. , aplicaba d ralling a un individuo sobre el pecho, en la primera
los --en el estómago, la ingle, dClrá, 1e los tobillos, en todos sesión, este se mostraba calmo y desapasionado, y respiraba casi
lados-o Aun en la Imaginación, se s.' ¡jrá dolo: el1 algunos de enteramente con el pecho. Luego le hice iniciar una fantasfa, y
estos sitios. Al allojar tales músculos, sale a relucir el miedo y comenzó a hablar acerca de lo que sentEa hacia su mujer -<¡ulen
puede e1aborárselo, permitiendo entonces al m'!sculo en cues. lo habra abandonado yéndose con arra hombre- y de la culpa
tl6n,-y a todos los afectados por él- retomor su estado na. que senrra hacia sus hijos. En cuanto empezó a mostrarse ape-
tllral. A menudo se siente un vacío en medio ,:el pecho, en el nado y enojado, cambió toda su pauta respiratoria: el estómago
esternón, qne se vincula con importantes acontecimientos afec. comenzó a agirársele rápidamente, y pasó de un estado emocio-
tivos, tal vez con una lucha en la que "no hubiera sido golpea. nal de objetiva frialdad a otro de tristeza, llanto y odio. Apa.
do en esa zona. Cierto Individuo clamaba «¡Hermano!», para rentemente, los sentimientos más profundos exigen, para exprer
expresar su dolor, cada vez que yo {lresionaba en ese sitio; ello sarse, una respiración más baja; la persona que desea bloquear.
permiti6 que salieran a reIu.cir sentimientos acerca de su herma- los respira únicamente con el pecho.. '
no de los que era totalmente Ignorante. ,Ese suieto tenra cama En la primera sesión, se abarca la zona del cuarto chaltra (el co-
pauta apartarse de su hermano (echando el pecho hacia atrás) razón), d chaltra del amor y d afecto. A su término, se percibe
en lugar de afirmarse a sí mismo (echándolo hacia adelante). d electo de la liberación de esa zona en la sensación de bienes-
La expresión empleada para reaccionar frente al dolor suele ser tar y d animado ardor que sude experimentar el individuo. En
'significativa, como ocurría en este caso con «H~!rm:ano)lo. Un ex parte, la sesión está destinada a liberar la tensión de la caja
sacerdote de la Iglesia Episcopal, que por lo visto no se habra torácica, la cual" a su vez, aumenta elllujo sangulneo que entra
desembarazado por completo de su rol anterior, exclamaba siem. ni cOlrazón y sale de él. Este flujo vital ,d. por resultado una
pre: «¡Oh, Dios!». sensación general de calidez_ ',
En esta sesión suele ponerse de maniliesto una lasdnante dife- Desde el punto de vista interpersonal, la sesión abarca tanto el
rencia entre la parte anterior y la parte posteriol' del cuerpo, so- afecto como la inclusión. El primero se ve estimulado al fran·
bre todo de la mitad para arriba. Hay gente que exhibe gran quear el sentimiento que rodea al corazón y ayudar a que la
, tensión y dolor en el pecho (pectoral mayor, intercostales), en sangre circule más libremente, ya que la falta de calidez pero
tanto que los músculos de su espalda (los inspiradores) se ven sonal suele estar acompalíada de un corazón constreñido, que
flojos y relajados. Desde el punto de vista psicológico, esas pero no permite salir al fluido vital. (Quizás esto se vincule con las
alecciones cardfacas.) Para experimentar un sentimiento amo-
sonas son por lo corriente muy «frontales», reaccionan en for-
ma espontánea y tienden a ser muy Irancas. Otras no sufren ten.
sión ni dolor en la parte delantera del cacr{lo pero sr en los
- roso cabal, es preciso que 1. sangre viral sea bombeada vigorosa
y plenamente por todo el organismo. Cuando se siente «el cora·
músculos de la espalda: son las personas de reacción lenta, que;-, zón destt9zado., al mismo tiempo sude sentirse la zona cardfa·
aceptan las cosas en calma y reaccionan más tarde. Un ,psiqui~; Cácomc;:sj"eslUviera apretada. Decirle a una persona amada que
tra era buen ejemplo de estas últimas: aceptaba en el momentó se: le «apre d corazón. es, probablemente, una verdad liternl. ,
todo lo que se le dijera, pero uno o dos dras después r~accl'l.r'a~ La cercán!a de un ser querido puede provocar que el corazón
se agite y palpite velozmente. Es característico de las relaciones,
,
84
85
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I • ... _.. _n u •
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,
j
,1
I amorosa. felices hacer que.la vida entera brille, rodcando a to-
das las cosas de cierto fulgor, en la medida en que el coraz6n,
al latir con fuerza, nutre al organismo en su totalidad. Asi.
emoción vinculada con la esfera de la inclusión, puede tomarse
como eje su manera de respirar; si sus movimientos respirato-
rios se hacen más breves, es señal de que se está apartando;
I mismo, una desgracia afectiva oscurece el mundo entero. Como si comienza a relajatse y a respirar en forma más profunda, s~
está comprometiendo en mayor medida. Es probable que las
1 sería difícil someter al coraZón a una tensión tal que la sangte
I entrara en él pero no saliera, parecería que entre el dar amor afecciones respiratorias estén relacionadas con problemas de
! y el tomarlo debiera haber una relación estrecha. inclusión. .
De hecho, en ciertas investigaciones primitivas que llevé acabo
para medir la inclusión, el control y el afecto [PIRO, pág. 57],

I
uno de los-inquietantes resultados fue .que no pude construir
una escala del afecto expresado por una persona hacia otras Segunda sesión
que fuera significativamente distinta --en el sentido de tener
una baja correlación estadística- de otra que midiera el afecto • La segunda sesión de rolfing se centra. en los pies y tobillos,
que la persona anhelaba de los demás. La tarea se me hizo tan lo cual tiene repel'CUilión en la pelvis y la espalda. Al linal de

I diflcil que en un cuestionario posterior (llamado LIPHE) como


biné simplemente ambas escalas en una. Tal vez el importante
lugar ocupado por el corazón como centro del aflujo y el eflu-
jo fuera uno de los motivos de mis dificultades.
esta segunda sesión se trabaja en la espalda con vistas a esti·
rarla de modo de equiparar el alargamiento producido en el
pecho durante la primera. Los pies revisten gran importancia
psico16gica, ya que eUas suministran el contacto con la realidad,
1 La inclusi6n interviene en la primera de estas sesiones a través la su.stentaci6n y la gravitaci6n. Físicamente, un desequilibrio
de la respiración. Esta es como el arranque de un automóvil: en los pies desbatata el equilibrio de toda la estructura. Los ,
es ella la que decide si la vida biol6gica queda dentro o fuera. adeptos de Reich y de Lowen cteen que los pies representan,
Si una petsona resuelve no participar en ninguna actividad, no fundamentalmente, la relación del individuo con su madre. Si el
COmprometerse, no sentir, puede logtarlo privándose de respi. niño se apura mucho a caminar para correr detrás de su madre,
rar, o, en cierta medida, respirando en forma superficial. Lowen sU.'l piernas se arquean; si espera un rechazo, sus pasos se vuel·
piensa que la calidad y profundidad de la respiración deriva del ' ven muy prudentes; si se siente oprimido, se apoya en los tao
contacto primitivo con e! padre; una respitación superficial Iones hasta hundirlos; si, para evitar las críticas, avanza con
indicaría una contención, la renuencia a expresarse plenamente sumo cuidado, lo hace en puntas de pies, etc. Hay todo un
y en igualdad de condiciones, y a participar de un intercambio método -la terapia zonal- basado principalmente en los pies,
profundo. . cuyas distintas fases se relacionan con otras tantas partes es~
. Esto guarda mucha similitud con el fenómeno de inclusión pecllicas del cuerpo. Sospecho que serla muy provechoso re-
i dentro de un grupo, donde el grado en que un miembro decide visar este método y volver a desarrollarlo, ya que a menudo
entregarse al grupo, comprometerse, está dado en parte por el . el trabajo con los pies produce cambios importantlsimos.
.I lugar que, según estima, se le permitirá ocupar en él. Sopes.a la En una oportunidad, el pie derecho y la pantorrilla izquierda
r. I situación y decide qué monto de energla le dedicará al grupo.
Quizá tome las cosas fríamente, respirando de modo tal que.
de un sujeto estaban ml1Y tensos y agarrotados, y al ttabajar en
ell05 sintió gran dolor y rabia. Le pedí que hiciera nn ejercicio
nadie advierta su presencia, o .quizá las acometa con gran ener. de terapia guestáhica practicando un diálogo entre ambos. Muy
I gla, para lo cual necesitará respirar en forma profunda. Uno ptonto, la pantotrilla le reprochaba agriamente al pie que no
de los mejores métodos para conseguir .que alguien se vea en.
'(\Jeito en el grupo es aumentar su ritmo respiratorio haciéndolo
luchar, golpear con los puños, gritar o hacer cualquier otra cosa
que lo agite. Luego de ello, casi inevitablemente sentitá que su .
í avanzara lo suficiente" que no se estírase e iniciara lllI movimien-
to para el cuerpo ent"ro.•No soportas el peso que tienes enci.
ma», le deda. Este Ciálogo sirvió para que el hombre recono-
ciera su pasividad y la molestia que esta le causaba.
'1 presencia es mayor. También se contribuye asl a aclarar mejor Otrosuje,to sentIa nn.u:ho <1,olor cuando yo trabajaba en SlIS
la verdad corporal, que.. ,reduce el palabrerlo a su mlnima ex. pies, y j\écesitaba ten"t1os en "perman¿nte' movimiento. Le'pe.11
presión. Cuando un miembro de!· grupo esté trabajando en una que los 'moviera todo el tiempo que fuera menester basta av",:
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I II
•...
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I riguar qué quedan hacer. «Escllpar --dijo-, <¡uiero ~scapar*. del cuerpo. Según mi experiencia, la mayoda de la gente tiene
,,i De inmediato, pensó en su matrimonio actual, en el que se sen. muy 'lejana conciencia de las parle. laterales y posterior de J.
tia infeliz, y cnm infancia, a"rant,~ la cual el paare lo urgía cintura. La zona que va desde las última. costillas a la pelvis
para que llegase a ser méaico. A toaas luces, sw, pies ,e hablan sude carecer de tono muscular, la temperatura de la pie! es
preparado much,l" veces para !:scapar, pero nUllca hablan con· en ella más frIa, mayor la acumulación de grasa y menores la.
ser,uiao consumar la huida. Como consecuencía ae ello, los sensaciones. Pienso que un trsbai9 exitoso en esa zona tiene un
,músculos ,y apooeurosis estaban en gran tensión. resultado principal muy sutil, que está vinculado con la m.yor
Junto con los cambios que se producen en los pies tienen lugar «centración* de la persona. El tr,bajo en las partes lalerales
otros en todo el cuerpo. El aline.miento de Ins articJJ.ciones liene por objeto separar los músculos atascados entre sI (gran
del tobillo para que se despl.cen horizont.hnente, y la liberación dorsal, serrato anterior, redondo), lo cual está asimismo asociado
de los pies para que marchen p.r.lelos y el peso quede balan- con la toma de conciencia.
ceado sobre las' plantas, contribuyen a reordenar y enderezar La división derecha.izquierda se ha relacionado clásicamente
el cuerpo, anulando las compensacíones que este introdujo para ~ con los aspectos mascuHnos y femeninos. Una chica fue mago
sus desequilibrios. Con frecuencia, lo que parece ser un dolor nífico ejemplo de esto. Al trabajar en su lado derecho, noté
cn e! cuello o en la espalda se alivia trabajando en los pies, que tenIa los tejidos resistentes, el hombro derecho inclinado
pues se trata de una compensación. En lo psicológico, una buena hllcia adelante, y que cada vez que senrfa dolor, contraía los
tarea en los pies puede modificar notablemente la ubicación de puños y mandíbulas, gritaba ,qCaray!~ y enrojecía de rabia. En'
la persona en el mundo; a menudo, suele derivar de ella una su I.do izquierdo, la piel era Su,1Ve y esponjosa, el hombro
conducta más fundada y firme y un mayor sentido de sI mismo eSlaba echado hacia atrás y el dolor alli provocado la ablandaba
.como persona estable. Tener ambos pies sobre la tierra y perder ya menudo la hacía lagrimear. En ese costado senrfa mucho más ,
el temor a avanzar pueden promover un entusiasmo desbor· dolor que en el otro. En lineas generales, parecía que dIado
dante. . . derecho, fuerte y masculino, estuviera protegiendo al izquierdo,
suave, frágil y femenino. Esto armonizaba con la posición que
ocupaba la mujer en el mundo -"era una profesional de éxito y
gran femineidad-o A veces se volcaba sobre uno de los lados,
Tercera sesión ctras veces sobre el lado opuesto. La liberación de su cuerpo
pudo ayodarla a integrar ambas partes.
'Se centra en torno del tronco y los costados ael cuerpo, ocu· L. tercera sesión comprende también lo. músculos de las nal· ,
pándose también de la liberación de' las aponeUlusis superficia· gas, y comienza a abordar la estructura de la pelvis un poco más
les, de estirar los costados del cucrpo para permitir una res- abajo. En ciertas personas, ello libera tensiones vinculadas a
piración más profunda, y de equilibrar los alarp;amientos sentimientos que tienen que ver con ia homosexualidad. He
producidos en el frente y la espalda. La met'. es liberar un aquí d informe de un sujeto que vivió una experiencia de esa
. músculo dave de! tronco (el transverso), que conecta la duo- Indole:
,décima costilla con la parte superior del hueso de la pelvis
(cresta nl.ca). En estado normal, dicho múscub sujeta la caja «Mi tercera sesión de rolfing fue la experiencia más liberadora.
torácica, manteniendo fija la distancia que separa las eostílJas Desde el punto de vista sexool, me puso en contacto con expe·
de la pelvis. Cuando su grosor aumenta, se difkulta la respira. riencias que databan de unos veinte años atrás. Recordé, con·
I ción, y costillas y pelvis quedan mutuamente ata::cadas. La revi. cretamente, a un hombte con quien habla consentido tener re-
'1 taHzación de ese músculo hace que adelp;ace la parte media del '" laciones sexuales, pero que me produjo perturbaciones Elsicas y
emocj(:)naI.~s~ Yo tenfa lJoños, era virgen y senda gran curio·
I cuerpo; " menudo parece que la persona ha perdido peso, cuand?
\ . lo que en realidad ha ocurrido es que el «salvavidas* del in e4ío,' sidad.Cuando el acto sexual comenzó a resultarme doloroso
desapareció a causa del aumento de la distancia que h~y ent", . (mi c(¡¡¡¡pañero estaba tratando de penetrarme por el ano), me
las costillas y la pelvia. resistIY'ÍI]ejé, pidiéndole que lo interrumpiera. Pero ya estaba
·La sensaci6n psicol6gica es de una mayor concienci~ del ~I'Jtro muy lejos'~ su viaje como para atender a mis ruegos, y tuve

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.' I .
r ----.---.,-.--.-.- . - - -.-. . ·'"'~r- ,' - -"' - - - - ---,-
~. que soportarlo hll.ta que alcanzó el orgasmo. Si bien nunca I y con su madre, y su permanente anhelo de ser igual a los
11 pude olvidar por completo la experiencia, traté siempre de evl. I demás. Con ayuda lIe una fantasla de seguimiento, pudo elaborar
'1 tar traerla a mi memoria. Fue durante mi tercera sesión de tales emociones.
:. rolfing; y con posterioridad a ella, que el recuerdo me asaltó l' Los músculos que rodean a los genitales suelen estar muy ten·
il ,vlvidamente, y una vez que pude exponerlo en todos sus de· sos, y provocan sentimientos de ser constantemente dañados por
" talles me sentl muy aliviado.. el rolfer, O de ser violados. Los temores primitivos de castra·
ción adquieren la forma de una contracción muscular en torno
,1
de los genitales, inclusive de los ·aductores (parte superior in-
terna de la pierna). Estos músculos también permanecen con·
:1 traldos, impidiendo la salida normal de la orina, cuando la
I! Cuarta sesión
educación de los esfínteres constituyó una experiencia traumá·
rn tka, La posibilidad de que surjan elementos con mucha carga
t: 'En la cuarta sesión se vuelve a la mitad inferior del cuerpo. r,
Nunca se trabaja en dos sesiones consecutivas de rolfing en la emocional es, pues, muy ,alta durante esta sesión. La zona

~ misma zona del cuerpo, aminorando de ese modo el esfuerzo corresponde al segundo chakra, asiento de la sexualidad.
:~ físko a que se ve sometido el sujeto. El objetivo de esta sesión
f
I'!
es liberar la pelvis de lo que está debajo de ella, aflojando los
grandes músculos situados en la parte lateral y posterior del
muslo (aductores y tendones de la región popl!tea), los que Quinta sesión
'1
1,
, ,
, , se unen al extremo inferior de la pelvis (la rama de la tube. ,
:, rosidad isquiátka). Se sigue trabajando en las piérnas, avan·
zando por primera vez más allá de los tobillos y llegando, tam-
Se ocupa principalmente de dos músculos. El primero de ellos
es el gran músculo de! vientre (recto mayor) que se une a las
i
II
,1
bién pot pritnera vez, a la zona genital. Las piernas suelen estar
cargadas de emociones, con frecuencia muy concretas~ que a
costillas en el punto en que estas se separan del esternón (cos·
tillas 5~, 6! y 7~), y luego de atravesar el vientre rermina justo

i
veces se remontan a incidentes particulates del pasado, como el en el meclio del hueso de! pubis (slnfisis pubiana), por encima
haber sido cuando niño encerrado, con las piernas atadas, den. de los genitales. Es el músculo sobre el cual se golpean los
tro de un ropero. Una mujer sentla verdadero miedo cada vez hombres cuando quieren mostrar cuánta fuerza tienen en el a!J..
I
, que su IOIfer tocaba la parte posterior de su pierna, poco más domen. El otro es un músculo fascinante: e! psoas o psoas-
i arriba de la rodilla. Su asociación inmediata fue el gran embao ilíaco. Situado en un lugar profundo, está unido a la parte
raza que habla sentido cuando tuvo que ponerse por primera inferior de la columna, cruza sobre la pelvis y, en el otro ex.
vez una pollera para ir a la escuela. Habla sido siempre muy tremo, termina en la parte inferior interna del largo hueso del
varonera, sintiéndose muy cómoda en ese papel y muy a gusto muslo (trocánter menor del fémur). Conecta, en consecuencia,
en pantalones. El rápido cambio de roles que simbolizaba la la parte superior del cuerpo con la inferior, la columna con las
pollera la hada sentirse insegura.· Aparentemente, enfrentaba piernas, y cumple un papel decisivo en todos los movimientos
en parte esa incertidumbre tensando los músculos en el lugar en pelvianos, en e! equilibrio general de! cuerpo, y en el coito.
que la pollera tocaba la piel. La liberadón de ese músculo sacó Se trata de la lona del tercer cbakra (el del ombligo), supues·
a relucir los viejos sentimientos que rodeaban e! incidente.
Otro individuo se sintió emocionalmente muy afectado CÍlando
aflojé Jos músculos en torno de 'su todilla, y recotd6 al pumo
..
,
tamente el sitial del poder. Las reacciones psicológicas que se ,
producen en esta sesión apoyan esta idea. Cuando se relajan esos ¡
músculos, comúnmente aparecen sentimientos de miedo, terror I
ciertas situaciones embarazosas vinculadas con los pantalones e ira. Si!ln nitio se sicnte motivado a golpear con sus brazos o I
cortos que usaba cuando niño. Era e! único alumno del último piernas (pruébenlo )', la 20na del estómago se pone tensa para'
g!ado de..la escuela primaria qu.e usab~ pantalones corlos, y le 1, estabilizar al cuerpo en e! momento de dar el golpe, Si esta
vmo a la mente el reCl)Crdo de una niña que..se mofaba de él , pauta se t:4;p}te,con fr(:cu,cncia, y ciertas~ircunstanciasexterna5,
cuando pasaba por delante d,na e1a"e. Esto hizo que reme· ! -1', ej., ·l.s 'prohibiciones parentale&-'-' impiden la expresión
morara viejos sentimientos de incomodidad, enojo COn esa nitia cabal de la ira, puede generarse una tensión muscular cr6nic.

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la quinta él sujeto suele quedar deprimido. Tras haber desear. :1, 1I


gado su amargura, entristece, Por supuesto, el tomar contacto
con esa amargura y esa tristeza puede Ser muy valioso al e1a. :111
borar los sentimientos conexos. Desde el punto de vista in ter· 111I
personal, Ia gama abarcada se vincula lntimamente con la agte-
si6n, la autoafirmaci6n, Ia ira, el miedo y los sentimientos ha.
bitualmente manejados en la esfera del control. Si en un grupo
hay alguien que esté. trabajando en un problema vinculado al
control, resulta muy útil observar su regi6n abdominal y hacer
que el sujeto centre su atenci6n en ella. Si comienza a intelee.
t\.MIlizar, su conciencia de la tensi6n habitualmente habrá de
disminuir, lndice de que se defiende de sus sentímientos; pero
si realmente desea elaborar el problema debe retomar a ellos.

Sexta sesión

En ella se aborda la parte posterior de las piernas, los pequeños


músculos internos que coneclan la pelvis con las piernas (ro-

tadores), y los músculos y ligamentos que rodean el sacro y
el coxis. Esta Zona es la del primer chakra, el lugar en el que
está acumulada la energla kundalini. Para mucha gente, la parte
posterior de sus piernas es un lugar extraño a ellas y en el que
es difícil experimentar mucha sensaci6n, a causa de estar tan
distante y fuera del campo visua!. Con frecuencia, al desper.
tarse la energra de esos sitios, la personitiene una reacci6n de
sorpresa, acompañada de sensaciones nunca sentidas: toda una
nueva zona del cuerpo nace a la vida. AlU atrás suelen haber
muchas cosas contenidas, ya que esesitio.cBrga con el inconve-
niente de presentar una imagen relajada ':1 estable. Como el mago
de Oz, el sujeto debe afanarse grandemente en la trastienda
. para presentar al mundo una buena «fachada~; en este caso,
el resultado es la acumulaci6n de tensiones en la parte poste-
rior de sus piernas, sus nalgas 'Y la parte inferior de la espalda. ,
Hay uno de los músculos rotadores, el piriforme, que me pa.
•I rece interesantlsimo. Al igual que el psoas, une la mitad supe-
i dor del cuerpo con la inferiOl', insertándose en la parte interíor
del sacro --el hueso triangular que está en la base de ,la co-
lumna...,... 'Y en el hueso situado en el extremo superior de la
pierna ( ttocánter mayor del fémur). Cuando se libera esta parte
centraL deL cuerpo, la energla puede fluir libremente, a través
de la ~~yi:s y los genitales, hacia las piernas, lo cual reviste
capital importancia para la integraci6n del flujo corporal.

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I En esta zona se deposiian también muchos sentimiento:; rechaza· muchos aspecros, muy Interesante, debido ell parte al gran nú•
I dos desde la época de la educaci6n de los esflnteres anules. Si la .mero de plexos nelviosos que hal' en el rostro, cuyaliberaci6n
enseñanza de hábitos higiénic"s tuvo lugar antes d~ que se suele provocar un entusiasmo lind1l11te con la euforia. J'rimero S'~ , 11

desarrollaran aquellos, para certar el ano debieron intervenirlos aflojan los músculos del cuello (trapecio, elevador dd omóph. ¡ i
músculos de las nalgas. El alivio de la tensi6n suele s,uscitar to, esternoc1eidomastoideo, esplenio, etc.); luego se trabaja '~n I
viejos sentimientos acerca de la analidad. Como en ]a tercera las mandfbulas y la boca, para aflojar los que bajan por el cue. ,I
I sesi6n, a menudo surgen en los hombres sentimientos homose. 110 (suprahioideos) hasta la columna en su part" posterior. Se
" xuales vinculados con el ano, el órgano receptivo. abren más tarde las fcsas o cavidades nasales y se ·"tiran hacia 1
, En lo intetpersonal, los problemas de control están habitual· atrás los músculos fadales externos. Cada una de estas mani.
I 1 mente relacionados con la parte posterior de las piernas, sobre puladones puede promover experiencias profundas. En mi caso,
!
I, todo en forma de resistencia a dicho control. Los músculos ex· el trabajo en la zona del cuello -a menudo vinculada con el
tensores, o sea los que llevan a los demás músculos a su má· control, específicamente con los problemas de masculinidad-
j
I
xima longitud, mantienen al cuerpo rígido y resistente frente a cumpli6 un papel decisivo. En gran cantidad de hombres, la
las presiones. Esto se aplica, no solo a la parte posterior de las masculinidad está fntimamente ligada a los músculos del cuello,

I,
I
piernas, sino a toda la espalda. El deseo de controlar a los de·
más se expresa a través de los flexores, los músculos que curo
van las articulaciones, como ocurre al golpear con las manos sO-
particularmente los de la parte posterior (trapecios). La activa-
ción constante de tales músculos hace que el hombre parezca un
luchador o el ",iddl. p,tlard de un equipo de rugby. Este tipo de
bre una mesa o a una persona. La tensión en la parte posterior sujetos suele desarroJbr asimismo hombros muy musculoso¡;;
del cuerpo se vincula con las poSUltas de resistencia en general, la cabeza queda entonces como encastrada en el cuello y se sien.
1 como al «hundirse en los talones», «mantenerse tieso» o «in~ re realmente protegida por los músculos de este y de los .hom.
clinar la cabeza hacia delante». No siempre la persona que se bros. Como ya mencioné ante~, cuando me fue liberado el tra.

l resiste a ser controlada por los demás tiene deseos de ser ella
la que controle: puede mantener en tensi6n los músculos de la
espalda, pero no los del pecho.
En un grupo, cuando se abre el debate soore el problema de la
pecio y mi cuello surgió de éhtre esa jaula muscular, me sedtf
muy raro, vulnerable y expuesto a la mirada de todos.
Los músculos de la garganta por lo común retienen temores a
expresarse. Represeman problemas de inclusi6n y suelen actuar
resistencia al control, es preciso centrar la atenci6n en los de consuno con la respiraci6n. Si la garganta está contra/da,
músculos de la parte posterior del cuerpo, Puede masajeárselos retiene la respirllci6n. El niño<¡tie queda gritarle a sus padres
mientras la persona trabaja, ya que su aflojamiento la ayudará pero se vio impedido de hacerlo lleva esa contención en su gar.
a quebrar los bloqueos y a tener mayor acceso al material blo- ~anta, y su voz resulra tiranre o excesivamente débil. Sobrevie-
queado. La relajaci6n de una tensi6n sentida por el individuo nen entonces en facilidad las enfermedades de la garganta, la
es arra caso en el cual el cuerpo explicita una verdad. Si la tos se vuelve cosa corriente y, a veces, la risa es detenida en
tensión experimenrada en tales sitios desaparece duranre el sus comienzos a causa de que la garganta apretada y la respi.
proceso del encuentro, es un buen indicio de que el sujetO ha ración superficial iml'id"nquese transmita al vientre: la risa
: adoptado alguna defensa y de que e1trabajo,que se lleva a cabo debe manifestarse de la gar~anta para arriba, y cualquier ten-
no eS eficaz. La otra posibilidad es que la relajación se logre tativa de reír en forma más calurosa provoca tos. Cuando se
como consecuencia de haber sido elaborado el problema. Ge· manejan prohlemas de inclusión, es muy importante atender a la !
neralmenre, con. solo observar al individoo se puede discernir voz, sobre todo porque dla representa la expresividad y el con-
cuál de las dos explicaciones es la que corresponde. tacto con los demás. El temor a la inclusi6n suele ir acompaña.
I do de una /larganta contrafda y de una voz débil e ininteli~ible.

Séptima sesión I Observan<1.o las variaciones vocales se puede saber en qué punto
se encuentm Ja persona, ('{m respecto a su conducta de indusi6n.
-Ello es congruente C<ln el hecho de que el chakra de la garganta
Se ocupa del rostro y el· cuello, y comprende él quinto chalera es el centro de la comun:cación; .",e'
(zona del cuello) y el sexto(entrecejo). Esta sesi6n es, en La patte inferior de las m'lOdlb"las es con frecuencia -<amo

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ya hemos dicho--' e! lugar en el cual, debide. a la eonten~!,§1¡ EJ trabaj,! en el cuello y en la boca suelé restituir la caheza t I
prematura de! llanto, quedan arrinconadas las lágrimas. El p'io- a su posici6n normal sobre la columna, las orejas en \Inea ver· 1:
pio músculo de las mandíbulas (masetero) está a menudo car' tieal con los hombros. Mucha gente lleva la caheza demasiado \ i
gado de ira, ¡JI" ias inhibiciones impuestas a :'os mordiscos de! inclinada hacia adelante. Como dice el lenguaje popular, «Hay ,
niño. Cuando surgen problemas de control e ira, es muy con·
veniente vigilar esta parte del cuerpo. Los problemas dentarios
. qm, llevar la caheza bien altu. Una cabeza erecta significa que t i
'el individuo está mucho más presente y firme en el mundo. ,!
origioados por una masticaci6n excesiva (bricomanfa) suelen No se oculta ni se protege: está, simplemente, a11l para que to- '
,provenir de la ira reprimida. La posici6n de la mandfbula in. dos lo vean. ,Con piernas más estabilizadas y bien apoyadas su-
feriar está en gran medida determináda por la contractura del bre el suelo, un centro s6lido, una mejor respiraci6n y circula.
masetero. ..Ello significa que si al niño no se le permite levantar ci6n de la sangre, y un dilatado flujo de energla a través del
.la voz delante de sus padres, tenderá a 'frenar la acci6n del organismo, este <:omiénza a sentirse más lleno de vitalidad. más
,músculo de lamandíbl1la, replegando en consecuencia su mano centrado y unificado, y ge acepta mejor a si mismo.•
díbula inferior. Ello hace que sus mordiscos sean despropor.
cionados (dientes salientes) y, en ocasiones, promueve el ce·
ceo, ya que para pronunciar bien la «s» los dientes inferiores
y supcriores deben estar casi juntos. , Octa va, novena y décima sesiones
El rrabajo con las fosas nasales abre por lo general los con·
ductos y mejora la condici6n de los 5enos. E"to se relaciona a El proceso de uníficaci6n' -como lo llamarlan los Beatles-
veces con la represi6n del llanto, y de esta mat!era puede lograr· continúa a lo largo de las tres últimas sesiones. En 'la octava y
se que broten esas lágrimas. Cuando me fueron trab.jados los 'nóvena se trabaja más intensamente en la mitad superior del
músculos faciales externos, tuve algunas expcriencia~ muy im- cu'orpo, en torno de la cintura escapular, y en la mitad inferior,
portantes. Tengo entre las cejas una prominente llnea vertical. en tomo de la cintura pelviana. En la última, se parte del ex·
A medida que se la iba eliminando, mediante el procedimiento tremo inferior y se recorre todo e! cuerpo en sentido ascen·
de tirar de la piel hacia las orejas, sen tia que mi cara se abrfa y
que aumentaba el ángulo y la amplitud de mi visi6n. Mi deli·
dente, trabajando en Jas. articulaciones principales: tobillos, ro-
dillas, pelvis y hombros. Las tres se planean de acuerdo con
j
J

berado estrabismo me hizo recordar que, a mi juicio, los demás las zonas elegidas por el rol!er para trabajar más en ellas y
siempre estaban esperando que yo entendiera todo lo que me concentrarse en los problemas especiales de cada persona. En '
dedan. Cada vez que se me proporcionaba alguna informaci6n, ellas el método cambia, puesto que ya se han aflojado las capas
consideraba esencial poner en ella toda mi atenci6n, lo cual im· aponeur6ticas externas y la estructura muscular se presenta
plicaba dirigir los ojos, como un estrábico, hacia e! centro, tanto mucho más plástica y flexible. En tales circunstancias, el rolfer
para concentrarme realmente cuanto para parecer concentrado. eslará casi en condiciones de modelar' ciertos músculos ubicán·' :J
Otro recuc"lo que me asalt6 en ese momento fue el de estar en
algún sitio rodeado por muchas personas, y mirar algo muy
dolos en su Jugar correcto. Además, estas sesiones brindan la .!
oportunidad de observar la estructura toral y unificar sus partes !
fijamente. Súbitamente comprendl que el principial motivo de separadas entre sr pero conexas. ¡
la fijeza de mi mirada era eludir la que los otros pudieran di. j' L21S reacciones suscitadas en estas tres sesiones suelen ser muy l j
rigir hacia mI. Si me centraba en algo externo, tal vez los demás
lo hicieran, también. Estaba tratando, pues, de apartar su
atenei6n de ml. Esto sucedia especialmente cuando entraba en •
inlensas, lo cual quizás obedezca en parte al hecho de que se ,
abarcan 'grandes sectores del cuerpo, despertando un mayor
número de sentimientos, y quizás al hi:<:ho de centrarse en la
I
la biblioteca de la facultad para levantar alguna chica. N" querfa intcgraci6n de todo el organismo. Una de las sensaciones co- I
que la gente me viera dedicado a esa actividad inicua, y entql¡ce~: ' rrientes·es que hay un mayor flujo de energfa corporal. A con· I
clavaba la vista en algún sitio y avanzaba con c1ecisi6n, confiarido' tinuácl6n'presentamos el relato de una muchacha luego de su
en que pensarfall que estaba haciendo algo legitimo y na a<l' décimasesi6n de rolfing. Es un buen ejemplo de combinaci6n
vertidan mi presencia. Al elaborar todo esto pude hacer quemí de~· recoe'rdos ,concretos con experiencias de inteRraci6n total y
rostro se abriera más y viera realmer,!e a las personas' y objetos, con una nueva organiiaci6n clel cuerpo y de las emociones.

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~ !f:"""""'-
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1'1
Ii «Antes de iniciarse la décima sesi6n sentf, a modo de preámbulo,
un hormigueo en todo el cuerpo, algo asl como si estuviera por
po, dentro de la cual me movla con mucho mayor comodidad.
»Durante las primeras horas que siguieron a la sesión me sentl
\ '11
I 11

eneontrame con mi amante', muy relajada, liviana e Integra. Disfrutaba en calma de todo lo l'
I »EI trabajo empezó por mis pies y 'mis piernas. Experimenté que vela, oía o hada. Mis experiencias tenían una aguda nitidez. 1
:!
i

un poco de dolur, aunque no en demasla. Comencé a darme »Los dos días siguientes fueron una mezcl.l heterogénea. A la
mañana' siguiente me sentl a las mil maravillas, cansada a la
"i'.
cuenta de que podía sentir en mis brazos la manipulación de
tarde, y luego de dormir un rato me pareció entrar en un mundo i;
los músculos, mientras que en las piernas no sentía más que 1,
dolor. Luego, un ramalazo de energía recorrió mis brazos y fluyó de percepciones lentificadas. Me dolfa todo el cuerpo, lloraba 111
de mis manos, como si hubiera estado sometida a una descatga sin motivo aparente, y me encontré soñando despierta en muo
eléctrica continua. Tenía conciencia de que en mis piernas se, chas oportunidades.
gula sin sentir otra cosa que dolor. Finalmente, le pedl al »Siento como si pequeños trozos y fragmentos provenientes
ro1fer que se detuviera un momento, . le di mis manos. Sentl de distintas partes de mi vida destellaran frente a mi y se in-
que a través de ellas le transmitfa é:,ergla. Cuando volvió a tegraran a mi ser. Las experiencias emocionales son reales, pero
ocuparse de mis pantorrillas, apoyé las manos en los muslos, tengo conciencia de su carácter efímero, y no encuentro obstácu-
y lentamente la energía acumulada en mis brazos comenzó a los al pasar por ellas. Parece que mi ritmo se bubiera vuelto más
menguar y a transitar por mis piernas. Mis. sensaciones ~rán apaciguado y significativOJ.. ,
cada vez mayores, y luego empecé a experimentar un sent!- •
miento de cálido amor. Si todo el cuerpo pudiera sonre!r, eso Quisiera extxaer, de las consideraclones expuestas hasta ahora,
es lo que hubiera hecho el mlo. dos principios generales:
»Mientras trabajaba en los músculos próximos a la columna, las
costillas y las partes laterales de mi cuerpo, sufrí por moméntos 1. Todo conflicto irresuelto en un nivel de organización debe
un fuerte dolor de tipo nervioso... muy molesto, como un abordarse en el nivel inmediato inferior. Esto significa que Jos
\ dolor de muelas que abarcara todo el cuerpo. Después de problemas intelectuales irresueltos deben tratarse en el cuerpo,
l sucesivas manipulaciones inspiraba profundamente, y advertf los problemas a<1ministrativos irresueltos de una empresa deben
que cada vez mi respiración era más profunda que la prece- ser examinados por los empleados, los problemas irresueltos de 1

dente. Cuando llegábamos al centro de mi espalda, a la izquierda los padres deben tratarse en sUs hijos, etcétera. I
1 2. Los problemas pueden aparecer tanto en el nivel consciente
de la columna, sentí bruscamente un agudo dolor, tras lo cual .1
rompl a llorar, no por el dolor en si sino por una mezcla de como en el nivel corporal, y la mejor forma de resolverlos con.
1 emociones. Me sentf nuevamente e/ll la sala de operaciones siste en combinar técnicas somáticas y psicológicas. I
donde me hablan extirpado el apéndice cuando tenla siete ail"s
y medio. Sentfa el olor característico del hospital y del éter, y Para ejemplificar el primer principio, desearía presentar un caso
estuve a punto de gritar "¡No, no lo hagan)" cuando cree que porsonal, que ilustra asimismo la hnportancia de combinar am-
ir me iban a aplicar la máscara de éter. Me send sola y desampa. bos enfoques. '
rada. Mientras segula llorando, tuve una sensación totalmente En repetidas oportunidades a lo largo de díez años tuve un dolor
no verbal de ml misma, como si fuera un bebé arrojado al mun- en la cadera izquierda. Hace unos siete años, me hice ver
I do; de inmediato, descubrí que podla consolarme y brindarme
cariño a ml misma desde adentro. .. como si hubiera clamado
por un médico, quien, tras sacarme unas radiografías, encontr6
U/ll pequeño depósito d" calcio, díagnosticó Una bursitis y me !
por algo, y esto me hubiera sido dado. aplicó una inyección de un producto derivado de la cortisona. I!
• Se trabajó en la parte superior de mi espalda, en mis brazos Durante un tiempo me sent! mejor, pero luego volvió el dolor. 1:
1
y cuello, asl como en el abdomen y la zona pelviana. Al final de Me sometí al rolfing, y se me: dijo que con ello se me iría el 1
1;
la hora, al levantarme, me sentl sa<;udida, mi cuerpo me pa- dolor de cadera. Al aliviarse la tensión muscular, los huesos
recla extraño, y me movía con mucha precaudón. Se me dijo retornarían a su posición normal y la irritación desaparecería.
que echara atrás la chl,tura y adelantara la cabeza al caminar. Así sucedió por un lap!O, pero muy pronto volvl • sentirme
Esto me ayudó a construir una nueva estructura para mi cuer.. dolorido. ' ,

98 99
_.,--~--_. -.. .._lIIW"I',........_.
A una amir.a mfa le di,gu,taba mi manero de caminar, sobre
fuer~.Ae.su lugar, con lo parte izquierda replegada hacia Rt'"' i i
todo cUrlndo estnba cnojadi\ cotllnir,o. (.(1'(1 'cee cerno si'9JV',~-,
vierfl'; f;t1ilrdár,dote fado adentro. Tus pies :lpcnl1S tocan cl"~slle~-:';--' (oin'o 'si' hubiera girado. Por supuesto, Je ese modo quedan in.
lo., me decía. Yo me 'en lía orgullo,o de el"'. Atribura mi velo- hibidos los movimientos de la piernA i7.quierda al caminar. Y
cidad para cotrer, en parle, Al hecho de qu" mis pies no estu· llevo un ",alvavidas» en el vientre. Al alargar el paso do la
vies<m mucho tiempo cncont.lcto con el sucio. Pel"O me di cuenta píerna izquierda, noto que el rolJo de grasa comienza a movct~e.
de lo que mi amiga quería decirme: yo no p:'oye(t'1 I ':1 mi pelvis Con mi antigua manera de caminar, en la que :'lolo despll1zaba
hOlcia ndclantc 111 caminar, como hadan otro:;; hOlll!""" l¡ls piernas mientras la pelvis quedaba tiesa, el «saIvavidlls)lI no
De pronto, el dolor de la cadera se ~gudizó, y dwdí hacer U" se movía para nada. Es por ello que segula engrosando: su nc-
vinje imtlg-ina,.io en torno oe esa pnrtc de mi cuerpo. Tuve la cieSn era nula. .
imagcn de que me abalanzaba hacia la derecha pero mi pierna Ademá" la parte anteríor de mis muslos es muy musculosa, en
izquierda se quc<laba en su silio, inhibiendo de ese modo la demasía. También esto se explica, ya que esos músculos tenlan
emhe,[ida. Al b,iancearme varias veces en csa forma, comencé que dar a las piernas una potencia anormal. En mi nueva forma
a sentir la irrilación en la cadera izquierdA, En ese momento de caminar, la fuerza propulsora se distribuye entre el muslo,
I¡ tuve una asoch,ci6n: siempre me costó tomar la iniciativa. Soy 1" nalgas y la parto inferior de la espalda. He experimentado
bueno para responder, pero muy ml1Jo para nl'rancar. Por ejem- la diferencia: es igual a la que oe siente cuando st arroja una
plo, nunca ,é qué hacer cuando salgo con mis hijos un fin de pelotn con el hombro quieto (prueben de hacerlo) y euanJ" 'e
sema"a. y hace poco comprendí que una de las razones por las la arroja dejando que el hombro siRa el movimiento del brazo.
i cuaJes siempre quise ser famoso es que no necesitada tomar 'la En el primer caso, el músculo (deltoide) soporta unA gran ti.
iniciativa. Si en una fie'ta hay alguien que ha oldo hahlar de t:mtez.
mí, c.<;a pct"ona iniciará hnbitualmentc la conv~rsaei6n; entonces Súbitamente. todo sO aclaraba: mi conflicto sobre la carencia
le responderé, lo CUAl sé ·haeer mucho mejor. Por el mismo roo-' de iniciativa, el comentaría de mi amigil acerca de mi inhibido
tivo, nunca tuve mucho éxito ell JevantlU chkas en Jos bares; Rndar, el dolor en la CAdera, el ~salvavidas», la rotación de la
en cnmbio, si ellas se me acercab:m, todo iba bien. Probablemen- pelvis, el mu,lo hiperdesarrollado. También comencé a como
.' te no sea casu;¡] que ello se l1pliql1~ incluso en el caso de mis prcnder el papel asignado al lado izquierdo én la toma de inicia.
," '

i.
i automóviles. ¿Cuál es el problema m,ís frem,nte que tengo con
los 'autom6vilcs? Nunca funciona bien eJ Rrl'.mque.
tíV<1l, LflS marchas militares comienzan siempre con la izquierda:
i,quierda, derecha, izquierda. En el boxeo, se adelanta -'vale
decir, toma la iniciativn- el guante izquierdo. Los atletas que
I
El misterio de mi cadera comenzaba a escI.r'ecerse. AIIf, en mi
I cadera izquierda, se habla afincado el problema irresuelto de sr- prepar:ln R correr una carrera pedestre casi siempre colocan
l. tom[lr la iniciativn. En ocasiones, me dispor 1f¡1 R tomarla, pero el pie izquierdo adelante, sobre la linea de partida. Mi lodo
luego me sentia acometido por el miedo y me detenla. Como no derecho pareda presentar muchos menos problemas. No sen.
I
tía allí ningún dolor. !
I pude resolver el problema en el nivel consri,nte, los avnnces y
1 retroce,os continuos mantenfan permanentemente irritada la Ahora bien: al contarle todo esto a un amigo, me respondió:
I
nrticulación de mi cadera. «( Pero mi problema está en la derecha, no puedo continuar las co-
l' Comencé a dar grandes pasos con mi pierra izquierda, yen· .as». Al moverse, echaba el brozo derecho hacia atrá,. Y tAl es,
tonces ocu.rrieron cosas sorprendentes: El uRudo dolor en la ;ustamente, su manera de estar en el mundo: no tiene ninguna
.(",leo:a disminuyó. Presumo que el depó,ito de caldo tOOavla dificultad en iniciar una relación interpersonal, pero sI la tiene
e'tá .lIf, de manera que llevará tiempo su ""orción y la desa- en seguir AdelAnte y llevar a término las cosas. Tenia cuarenta
parici6n completa del dolor. Los músculos q"e rodean la pelvis años y aún no había completado nada: el Indo derecho se re.
emp('7.aron a destrnharse, y ;lIJara siento en esa zona y cl11()s plegaba, el problema inverso nlmro. Yo, una vez que inicio I
l.' genitales mucho mayor scns"cÍ(\n. Caminar es a la sllZónp~.r~ . '., 11Igp,!,sli~IQ<;~~:mtinl1;lrJo v terrninarIo~ como ocurre con este Ji-
mi algo maravilloso: he pa".J" horas y hora,: subiendo y bajan:' , bro.ScíY1·¡¡~;persona eficaz. Si logro empezar.
do IRs colinas de Monterey. ' Hip6tesis: si la cRdera presenta una rotAción tAl que el lado
Otras cosas m&s: eomenzaron d unificarse. Mi pelviscstá un P<JC? j,;quicrdo queda desplazado hAcia atrd's, estd' reflejando un con-
• c · ,.
flicto en tomo a la toma de iniciAtiva; en cambio, si es el lodo

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:;' como-una preocupación 'Iue origina una úlcera. El cable defeco
:' derecho el que queda atrás, e! conflicto gira en torno a la con· tuoso se relaciona con un trauma físico que comienza a provocar
.'i; tinuación y completamiento. También aquí e! boxeo nos brinda problemas psicológicos, como un pie mal articulado que fl€:nera
el paradigma con su antiguo 04<uno-dos»: Uno, la izquierda ini~ sentimientos de inestabilidad psíquica. \ 1\
cia la acción calzando al adversario; dos, la derecha completa Ambas tensiones muscuhres, sea cual fuere su causa, contraen
!I la tarea derrumbándolo de un golpe. la envoltura aponeurótlca que rodea el músculo, tornando más
1: Se plantean innumerables problemas. ¿Qué pasa con los zuro dificil para este volver ~ su posición normal. Si la tensión es
dos? ¿Qué diferencia hay entre una rotación de la cadera y una resultado de un trauma físico meramente, tal vez la presi{.n
,.. totació" del hombto? (¿Acaso las caderas reflejen un seriti·
miento m4s oculto?) Lo que parece cierto es que hay entre e!
ejercida por el rolfer can la cooperación de! sujeto pueda aflojar
el músculo, ya que se trara de .una ínhibición física y, en canse·
cuerpo y los sentimientos una clara relación. Cuando adverri cuencia, es pasible de ser liberada por medios físicos. Esto pue·
e! conflicto que tenía respecto de la toma de iniciativa y me abo. de asociarse con los tipo, 2 y .3 de tejidos: «Me relajaré si me
-qué a él, por un l"do tomalldo conciencia de él, por e! otro brindas apoyo», y «Me telajarési me brindas apoyo y ejerces
tratándolo /)sicoló g ica y físicamente -procurando tomar más presión sobre mí». Si la tensión es· de origen psíquico, hay, ade-
a menudo a iniciativa, caminando de un modo distinto-, la más de la contracción aponeurótica, un aferrarse inconsciente~
I cadera ya no debió soportar más el peso de mi fracaso en asumir mente al músculo a caus•• del temor y el conflicto del que eS
ti el conflicto a nivel consciente. Cada vez que dejo de tomar la vocero.
", iniciativa como corresponde, la cadera me vueve a doler. He En el proceso d,' rolfing suele establecerse, por lo general, una
,r aprendido a descifrar el mensaje que me envía. dara distinción entre el dolor físico y emocional. El primero
! El segundo principio deriva de la diferencia existente entre los procede simplemente de la prestón ejercida sobre los tejidos;
enfoques de Rolf y de Lowen. Rol' .•ce hincapié en las causas el segundo incluye sentimientos de temor, ira, pesar y otC<lS
1.
Hsicas de la tensión, en tanto que .la teoría bioenergética, de emociones intensas. En el caso de oolor emocional -originadl}
! orientación psicológica, coloca el acento en la base emocional probablemente en una tensión del primer tipo mencionado (cm·
I, de los traumas. Yo creo que una tensión muscular crónica puede brague )-, es preciso llevar a cabo un trabajo psicológico con
i: tener ambos orígenes, y que tanto si el origen es físico como si el sujeto para ayudarlo a superar el miedo, de manera que pued..
es emocional, el otro nivel resulta también implicado. Este relaj ..r el músculo. Esta tarea no es indispensable en el caso
'1 COnt:cpto puede aclararse si tomamos como analogía un auto- del dolor de origen puramente físico (tipo cable defectuoso).
~\
móvil. En términos de ciclos energéticos, las tensiones musculares son,
I
". Los problemas que presentan los automóviles son de dos tipos. por 10 común. sentimientos qu~ se experimentan entre las ctapas
En un caso, obedecen fundamentalmente a la poca pericia del de preparaci6n y de realh:Hci6n.AI permitir que el ciclo se com-
:\
"
conductor; por ejemplo, si se permite un juego excesivo al cm- plete, se libera al músculo de };u contracción cr6nica y se 11:: ,
br'agttc, este gradualmente se irá gastando. Otras veces se deben restituye su funciunamiento normal. PJm completar el dclo
I~ ".. , ~ que hay una pieza defectuosa, por ei~mplo una mala conexión energético, hay que atravesar las etapas de realización y con-
(
,
rI déttrica que impida actuar a la luz de giro. Para resolver el
problema del embrague, tal vez sea menester cambiar la pieza,
sumación. El completamiento de la etapa de realización implica
abordar los sentimientus g~nerados durante el ciclo energético y i
"
pero aun así, será preciso en~cñarle al conductor que no debe Con posterioridad a él. La rculización es un acto primordial·
1
aprelar el peJal en Jemasía, pues de lo contrariu vulverá a mente físico, en tanto que la (:onsumad6n es m,ís bien un acto
li
i repetirse la falla. En cuanto a la conexión eléctrica, la dificultad psiculógico. Ambas son m:ccsarias para completar el ciclo.
I se subsana funJamentalmente cambiando el cable defectuoso. S"póngase que hay ulla tensión eri el brazo debida a un deseo
En ambas situaciones, para remediar el mal hay que actuar origin,,1 inhibido de peg.ule a los progenitores. l'ar:. llevar a
\i tanto sobre el coche' cuanto sobre el conJuctor, pero en e! lérrninola realización del ciclo energético, el brazo dehe como
.1· primer casO el énfasi,s,,~e, pone en este último, mientras que en plelar el movilJlienlo propio de! golpe (quizá sirva a tal fin una
el segundo caso e! énfa·sisréeae en el vehículo.·' almohada que 'represenle a los pudres). En lá fase de consuma·
1\ El mal hábito del condúeror guarda correspondencia tOn"uria· ción se aborda la culpa, .ira o cualquier otro sentimiento gene.:·
dificultad psicológica que comience a producir un daño físico.

103
1 \'
102
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~do Por~:n~tod:l~ol~~~r~ prac~i~~
](15
Si :e
sentimientos signen sin rc!.oiversc, ry no
c1 gclpe
SC'
únicament-(~-:--El grupo
hace sino bl('~ ¡
'l",
."
que.. e! ciclo en ulla etapa ulterior, entre la realización y la
consumación. Si se elaboran los sentimientos sin la acción fisica.
e! músculo queda contraldo en su rígida cobertu.. apolleurótica.
Esto pone en evidencia la importancia de que se traten tanto los
aspectos flskos como los psicológicos de un problema si se pre-
tende lograr la completa descarga de la energfa bloqueada.
En el cu~dro que sigue hemos sintetizodo nuestra hipótesis
scerca de la Jorma en que se relacionan los nivc1es individuales Un Hrupo cualquiera, ya se trate de un grupo de encuentro, de
de la personalidad. lIn grupo social, de un consejo directivo, etc., presenta las
mismas caracterfsticas que un individuo. Posee lo que en la
¡ IiferrelllciOl1es de los niveles individulIles persona llamaríamos cuerpo, si-mismo, relaciones intefpersona.
Inclurión Con/rol Afecto les y dimensión espirirual. Todos los grupos atraviesan las etapas
de ioclusión, control y afecto que hemos señalado en el desa·
Problema :2'~~tro o fuera Encima o debajo Cerca o Jejas rrollo de la persona. En cada una de esas etapas, ocurren en'el
Interacción Encontrarse Enfrentarse Abrazarse ·grupo los mismos fenómenos que ocurren en el individuo.
Concepto de si Importancia Competencia CApacidad de des- Para llevar más allá todavfa el paralelo, será útil considerar al
mismo pertar el cariBo de individuo como si fuera un grupo. Así como el grupo está cons-
Jos demós tiruido por muchas personas, el individuo está compuesto de'
Cuerpo Energra Centrad6n Aceptad6n muchas partes. En el curso del desarrollo del niño, pasan poco
Fespuesta se- Potencia Or8;lIsmo Sentimientos cari~ a poco a ocupar un lugar preponderante diversas figuras de su
lrUal ñosos ambiente, que luego se incorporan en grado variable a su ser
FisiologC. Sentidos, pielJ SistemA nervio- Aparato reproduc~ . y ejercen distintas influencias sobre su conducta, a medida que
aparato r~pira. so, endocrino, tor, circulatorio, crece. y sobre su comportamiento posterior como adulto. El
torio, digestivo, e~qlJe1eto, mus- linfático problema de integrar las partes que lo componen en una perso-
excretor culos
nalidad coherente guarda paralelismo con el problema de entre-
Chakra lnfe· Sacro (1) Ombligo (2) Genitales (3) lazar a los integrantes del grupo en una totalidad coherente.
tior
Cabe concebir al individuo como un grupo en .el que aquel se
Significado Potencialidad Afirmación de sI SelrUa1idad
superior mismo
esfuerza por erigirse en 1fder, y que está constituido por parteo
procedentes de todas las personas a las que ha incorporado a ou
Sesiones de 6~ y 9~ )',"y9' 4'. " y 9'
rolfing propio yo. Asf como ciertos grupos parecen dominados por uno
Chaku supe-
de sus miembros, un individuo puede estar dominado por una
Garganta (') Ceja, (6) Cotll%Ón (4) persona en particular; asf como en la conducta grupal influ-
rior
yen fuerzas exteriores, las relaciones personales externas de un
Significado Expre.ión Intuición Af«:to individuo gravitan en la interacción de las influencias que reci-
Sesiones de 1', 3' y 8' be; asf como, a veces, un grupo acrua comp si fuera vfctima de
rolfing " y 8' " y 8'
la discrepancia, asf también la conducta del individuo refleja a ¡
veces su conflicto interno; el grado de integración de un indio I
i viduo v~~I~ como varIa el grado de cohesión de un grupo, y el I

I individuo;.!guol que el grupo, puede llegar al estancamiento y


I la fllltade)'ioductividad. . .
El comportamiento de un individuo que toma una decisión de-
I ~,
terminad,a.. pu,r:dc.: descomponerse en el, funcionamiento interno
I
I 104 10,5
......
...
"
.. -------- _._-,
,.
,1:
de las partes que interactúan en éL El equivalente de la con· eesidad de balancear el grado de intimidad de un grupo (afecto). 1,
ducta individual es, en este caso, la decisión grupa!, distinta de l'n el plano de la conducta inte!ectual o vinculada con la tarea,
'1,
las acciones idiosincrásicas de los integrantes. las lunciones específicas de la entidad son, como mlnimo, las "
Toda entidad social -persona, grupo, pals- debe hacer frente siguientes: establecer y aclarar la jerarqula de metas y valores
a su ambiente o realidad exterior, a sus fuerzas emocionales in- de la entidad; identificar e integrar los diversos modos en que
ternas o necesidades interpersonales, y a los factores que se se resuelven los problemas dentro de la entidad, y desarrollar
vinculan con la realización de tareas, como la inteligencia y otras y utilizar plenamente las potencialidades de cada miembro.
aptitudes, . Una de las teorias sobre el liderazgo grupal distingue diez tipos \,
En su relación con la realidad exterior, a toda entidad se le plan· de líderes -vale decir I de personas en torno a las cuales se
tean problemas de inclusión, control y afecto. Toda entidad. debe crea un "grupo, por suscitar en los integrantes de este senti-
i
est.lblecer y mnntener suficiente contacto e interacción con j~ru~ mientos comunes-o Estos típos representan diez formas de in·
. pos e individuos exteriores a ella como para evitar el aislamien· tegración de la. personalidades individuales, diez clases de inte·
to, pero no tanto como para perder su identidad, Debe esta· grnciónyoica, Una de las formas en que se crean grupos con·
blecer y mantener suficiente control sobre la realidad exterior siste en tomar a la persona central como objeto de amor; otra
como para funcionar satisfactoriamente sin interferencias ex- consiste en tomarlo como objeto de agresión, Quizá puedan dis-
trañas, pero no tanto como para verse obligada á asumir mayor tinguirse estos dos procesos dentro de! individuo como fuertes
responsabilidad que la que puede manejar, Por último, debe sentimientos de amor o de odio hacia si mismo,
establecer y mantener suficiente proximidad e intimidad con la Otro tipo de formación de grupos se centra en torno de un
realidad exterior como para experimentar los goces que brinda resolvedor común de los conflictos, una persona que soluciona
la amistad y el afecto, pero no tanta como para que sus acciones los conflictos que debiiitan a los demás miembros. Cuando un
resulten deformadas y perjudiciales con respecto a los objetivos individuo tiene un gran conflicto interno, puede buscar, para
del grupo. orientnrse, una influencia que no sea fut.:nte de conflicto y le
En Jo que atañe a las necesidades interpersonales, la existencia permita resolver su problema, La estabilidad de ese individuo
de la entidad depende en sumo grado de cada una de sus uni· es, empero, dudosa; en los grupos, esta formación es muy fu-
dades internas; en el caso de los miembros de un grupo, de que gaz, dado que In pauta de liderazgo depende únicamente del
se sientan parte de este último, El anhelo de inclusión promue· conflicto inmediato,
ve lIna actividad eficiente, como seria notificar a los demás inte~ Ciertos psicoterapeutas han' aplicado esta concepción del indio
gr,tntes de la realización de las reuniones, Sin embargo, los di- viduo como grupo (aunque sus fundamentos teór;r"s tal vez
versos integrantes deben estar hab'. :ados para mantener cierta sean algo distintos), Los terapeutas guestaltistas y los que uti·
distancia respecto del resto y cierta individualidad (inclusión). , lizan e! sociodrama hablan de la «personalidad multifacética».
Es necesario que los miembros del grupo ejerzan influencia uno Por ejemplo, le dicen al sujeto (en la situación oportuna):
sobre el otro en alguna medida, para poder tomar decisiones v .Imagine que tiene dentro de la cabeza una persona que le dice
establecer pautas de comportamiento que. restrinjan el control UEres iJn adulto maduro" y otra que le dice 'CEres un niño in-
que 11lgunos tienen sobre otros. Gon frecuencia, para equilibrar maduro", Entable entre ambas una discusión, representando
las relaciones de control, se recurre a prQcedimientos institucio- cada una de las partes, hasta que ~ane una de ellas», El tera-
nales como el consenso y las medid.. adoptadas por decisión peuta intenta que e! paciente comprenda la (ndole de un conflic-
mayoritaria (control), Los procesos grupales exigen que la gente to partiendo dcl supuesto d~ que su personalidad se compone de
mantenga vínwlos suficientemente estrechos y cálidos. Si los personas introyectadas, A menullo e! paciente visualizará a su
miembros no cuentan con bastante libert.ad para expresar sus padre, 08 s[ mismo cuando era más joven, o a su madre, o a
sentimientos, la productividad sufre un menoscabo, ya que la su jefe, o a CUalquier otra ligurasignificlltiva de su pasado como
ener"rll se .«lnsume en lA ellmiMd6n ¡le los Impulsos hostiles, uno de tos dos contendiente. que tiene en 111 ellbe?a, De ese
Pero una intimidad ~::::proximidad excesivas pueden apartar al . modo, el conflicto intetior que está experim¿ntando puedecom.
grupo de sus propósitos fundamentales y personalizar en medida prenderse como una bcha entre .specios interoalizados de los
indeseable los problemas vinculados a la tarea. De ahl l. neo «otros»-,

106 107
\
- ---- !
pal l1eva a la dc,apatici6n del grvpo, de la misma manera que
Las ttes fases de la vida de un grupo goord"n corresJlond~r~ia ia faltadeindividualizaci6n conduce a una persona a la muerte.
con la, tres esferas de necddade, ,'lerpersonales ~inch.isiq'n;" " Los prohlernas de límites se expresan en exigencias de pette.
control y afecta-- y se suceden en ,;e mismc· orden (las etapas nencia al grupo, de que los miembros se queden en él o lo
de la integración grupal). Cuando el grupo comienza a sepa· abandonen. La relación del grupo con el mundo externo guarda
rarse, se recorren las fases en sentido contrario; hasta el mo- paralelo con la relaci6n de un 'ndividuo con otros.
menlO final (la etapa de l. disolución del grupo). Dentro de Los aspectos fisicos tienen que ver, generalmente, con la piel,
cada fase, habitualmente se trata primero la relación con ellIder los sentidos y la, respiración ....,o sca, en esencia, los Umitesde
del grupo, y luego la que mantienen entre s( los miembros. En la persona y la forma en que serán atravesados-o Una de las
el individuo existe una secuencia análoga, en la niñez primero, maneras más rápidas de captar los ,entimientos vinculados a los
luego en 1a adolescencia y por último en la vida adulta (véase Umites es hacer que los individuos se sienten en circulo muy
FIRO, pág. 175 Y sigs.). cerca uno de otro, cierren los ojos, imaginen que todo el espacio
. Hace poco pregunté a una integrante de un grupo: «¿Cómo circundante les pertenece, Y luego muevan sus brazos en derre·
describiría usted lo que sucedió en este "rupo?». Ella me doro (Pruébenlo.) La reacci6n que se experimenta al tocar a
respondió: «Bueno, el primer problema que una tiene es saber si otra persona constituye la vi. más rápida para identificap \os
se adapta al grupo: luego se interroga acerca de lo que va a sentimientos de inclusi6n. Para algunos, el hecho, de que un ex-
lograr allf: por último, después de un tiempo, aprende que traño penetre en sus límites es censurable; para otros, es como
la p,ente significa algo. La preocupación primordial pasa a ser ser rescatado de la soledad" Y hay quienes se repliegan en sI
lo que la gente siente con respecto a una y " los demás». Esta mismos, dispuestos a reducir su propio ámbito si de ese modo
respuesta espontánea constituye una espléndida enunciación del consiguen que se los deje tranquilo,. '
principio de la integraci6n grupal 'y de las fases de inclusi6n Una forma más directa de involucrar los limites corporales en
( «adaptarse> :, control (<<lograr») y afecto (<<sentir»). esta fase consiste en pedirle a todos que permanezcan en ,ílen· I
cio con los ojos abiertos Y que pongan en contacto s~ rostro
sucesivamente con el de cada uno de los restantes miembros. II
Las reAcciones fisicas consecuentes ponen bien en evidencia los
Fase de inclusión sentimientos de inclusi6n. . I
L" respiraci6n también se vincula con el compromiso. Suelo
Esta fase comienza con la creación del grupo. Al enfrentarse pedir a todos los intcgrantes del glllpO que respiren profunda-
mutuamente, la gente encuentra su ubicaci(in inicial, que im- mente durante algunos minutos o que practiquen alguna activi-
plica quedar dentro o fuera del grupo, presentarse como un dnd que ihcrerncnte su ritmo respiratorio, como saltar en sU
individuo espedfico y comprobar si los demás le han de prestar lugar o gritar. Estoin,erta mejor a la persona en e\ presente
atención o harán caso omiso de él. La ansiedad que provoca la y la hace participar más en el acontecer actual.
inc1m'iián hace que Ios individuos hablen en exceso, se aparten, Una etapa más avanzada de la inclusión sobreviene cuando to-
narren historias apasionantes o practiquen el exhibicionismo. dos 105 integrantes se tocan o respiran juntos. Esto eS análogo a
Pero el problema básico del compromiso con respecto al grupo la integración de las diversas partes del cuerpo en un organismo
está latente: cada miembro se pregunta tácitamente hasta qué (mico. Cuando falta un miembro del grupo, o cuando aún no se
punto debe integrarse al grupo, cuánto deberá sustraer a sus ha integrado a él, su ausencia se siente, de la misma manera
otros compromisos para inverrir en esta nueva relac:~n. «¿Cuál que se siente en algún nivel la alienación de la pelvis o de la
parte posterior del mu.slo en una persona. Si se logra incorporar
I será mi importancia en este medio?», se cuestiona. «¿Se darán
cuenta ellos de quién soy yo y qué es lo que sé hacer, o no me s esel)liembro al grupo, suele producirse una sensación de eu-
difetenciarán de los demásh. Se trata del problema de la, i9,~r';' foria;::~i¡;'i1ar a la del individuo que se siente Integro. Por lo
tidad. ' ,,' común, de ah( en más el grupo funciona mejor, pues puede
En la fase de inclusión, las principales preocupaciones del grupo emplear ton más provecho la energla oculta que estaba ligada
son la energf~y los lfmites., El grupo está energetiza<:lo c~.~ndo 11 la, preocupad6n por .ese miembro.
sus integrantes se comprometen con él; la falta de energla gro-

\09
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Ulla de. Il1S CúIlCt4tÍftticllS <1. loa &tUPO$ 'In esta f;aoo
que Semrad denomma «problemas tipo copa de cóctel»; la .me.
OQl1
-'
111$
".'

,'arse,se relaje y amenace unirse al resto del organismo. como


táfora alude a las reuniones en que los invitados toman la COPIl sucede, verbigracia, con los músculos posteriores del cuello.
que se les ofrece y la utilizan, figuradamente,· como anteojo
para calibrar a los demás asistentes. Los probleme.s tipo copa
de cóctel son aquellos que carecen, en si mismos, de gran im.
portancia para los miembros del grupo, pero actúan como me. Fase de control
dios para llegar a conocer a los demás, sobre todo en relación
·con unq mismo. Con frecuencia, la primera decisión que tiene Una vez que los miembros ya se han afianzado en su calidad de
que tomar. un grupo se transforma en un problema de este tipo. integrantes de un grupo común, surge la cuestión de los proce.
La discusión se hace larga y no se llega a ninguna conclusión; dimientos para la toma de decisiones, que cntrañ,¡n e! problema
sin embargo, en ellnterin, los integrantes del grupo han apten. de compartir responsabilidades y su concomitante forlOso, la
. 'elido muchas cosas y al final se han formado un cuadro mucho distribución del poder l' de! control. La conducta característica
más claro uno del otro. Cada cual sabe con mayor certeza quién de "ta etapa comprend~ la lucha por e1liderazgo, la competen·
reacciona favorablemente ante él, quién ve las cosas como él cia,.e! dcbate sobre la orientación acerca de la tarea, la estruc· ,
las ve, cuánto sabe él en comparación con los demás: su iden. tu ración, las reglas de procedimiento, los métodos para la roma
ridad dentro del grupo. Al contrario de lo que podría parecer, de decisiones y para compartir la responsabilidad en e! trabajo
los problemas tipo copa de CÓCtel cumplen una importante grupal. Las ansiedades fundamentales giran en torno de tener
función, y los grupos a los que no se les permite este tipo demasiada o muy poca responsabilidad, demasiada o muy poca
de pruebas buscarán algún otro método para obtener la misma influencia. Cada miembro trata de ubicarse dentro del grupo en
información, utilizando tal vez Como medio una decisión más forma tal de mantener la relación que le resulte más cómoda con
relevante para el grupo. los demás en lo que atañe al control, la infiuench v la res·
Este punto teórico lleva impllcitas ciertas técnicas para iniciar ponsabilidad.
un grupo, que incluyen la participación del cuerpo. Mejor que En esra fase, los mérodos de enfrentamiento ¡¡sico --como lB
permitir que e! grupo se vea seducido por los problemas tipo lucha cuerpo a cuerpo o la pulseada- son muy eficaces para
copa de cóctel, es abordar e! tema subyacente de la inclusión. que salgan a luz los scntimientos subyacentes. Asimismo, las
En un grupo reciente, los integrantes se sentaron de entrada ~n pruebas de aptillld inte/eclllal contríbl1yen a que emerjan los
drculo y comenzaron a charlar, mientras uno de ellos quedaba scntimientos de competencia y rivalidad.
fuera del circulo. El coordinador de! grupo, haciendo caso omiso En la fase de inclusión, el problema corporal residla en hacer
de los contenidos verbales, les pidió que se levantaran y forma. que todos estuvieran involucrados; ahora reside en organizar las
ran, parados, un círculo más estrecho, y luego invitó a la persona partes en un todo coherente. Cumo en el caso del cuerpo, el
que habla quedado fuera a que «penetrara en el cerco». Esto objetivo es descubrir las características peculiares de cada miem·
"movilizó de inmediato los sentimientos de inclusión de todos bro, ayudarlo a que fundone a plena capacidad y lograr que lo.
los miembros, por su propia participación y su identificación participantes trabajen en común para un funcionamiento más
con el irruptor. El gn:po se vio obligado osi a experimentar los eficiente.
sentimientos básicos que tenia' en ese momento, y a reconocer Un ejemplo servirá par~1 aclarar la analogia entre el grupo y el
que sus esfuerzos por entrar en conversación no eran sino una individuo. Un fenómero ml1Y conocido de los gnlpos fami·
forma de introducirse en el grupo. . linres es el hecho de que, una vez asignado cierto rol a un
La técnica de «penetrar en el cerco» ilustra cómo se aborda un
problema de inclusión en el nivel corporal. La experiencia del
forcejeo fIsico permite percibir rápidamente los sentimientos
í miembro de la familia, resulta muy dificil sacarlo de él, ya que
la familia como sistem,· se ha adaptado a la ubicación de! in·
dividuo en ese rol. Por ejemplo: la asignación del rol de esqui·
vinculados a entr.ar en ,,1 grupo y a mantener fuera. a otros; En el zofrénicoa un niño permite a los restantesjnteRrantes d~ la
plano individual, esta actividad equivale a que una parte de! familia d",cargar enes,~ chivo emis:lrio su hostilidad, Sú' me·'
cuerpo cr6nicamente tensa y carenl Je vida comience a acti joría lus obligarla a enfrentar la hostilidad que sienten para con
los demás y para consig) mismos; por ende, ejercen fuerte. pre·
110
111
~ ".

~_J~~~-

sión --a men:Jdo incon:;;ciente- para que -el niño siga,:'~_kíldó' s¿Ma'na por alcanzar la poski1n más c6moda para él en s
esquizofrénico. De manera ~H1áll)ga, si una parte del cuerpo: las interc<lmbio de afecto con los .lemás.
piernas, digamos, está fuera de su posición correcta y en ten· Los métodos que incluyen el contacto y la proximidad físic
sión permanente, es posible que la espalda, d cuello y la cabeza ayudan a aclarar los sentimientos afectuosos. A medida que e'
compensen esa situación con e! fin de que el sistema --el cuero cribo acerca de los componentes corporales de Ja fase de afecre
po- permanezca err,uido. Si se librará a las pi.orn<ls de sU me doy cuenta de que tengo dificultades, lo cual me hace so.
tensión, est<lS otras partes debcrlan apart.r.e de sus pautas pechar que en esta esfera todavla no me he ejercitado lo ba:
conocidas y adaptars-c a otras nuevas y desconocidas. En conse- tanteo Elcoraz6n y e! aparato circu.!alOrio (como en los hel
cuencia; actúan de modo que e! estado de las piernas no se manos de sangre), junro con Jos 6rgan('s sexuales, son los má
modifique. importantes en lo que respecta al afecto. El conracto exrerno
Tanto en el caso de la familia como en el de! cuerpo, la solu. de Ja fase de i'nclusi6n se convierre, como expresión de afecte
.ción reside en trabajar simultáneamente en tod..s I.. s partes. El en la interpenetraci6n de! acro sexual. En esta etapa, se vuelv,
reconocimiento, en los últimos tiempos, de la importancia de la ~
común y resulta natural un contacto Hsico más estrecho --com'
terapia familiar significa la admisión. de CJlIC trabajar con el e! que tiene lugar cuando dos personas se abrazan calurosa
esquizofrénico desvinculado de su familia no constituye un tra· mente-, contacro que resultaba embarazoso en los comienzo
tamiento adccuado ni eficaz. Asimi,"'o, la filosoffa de! rolfing del grupo. Leo Litwak, redactor del New York Times, escribio
ve en el cuerpo un sistema intercon tdo, que exige trabajar en un excelenre relato de un laboratorio de encuenrro abierro, en e
for"'a simultánea sobre muchas parees para correllir los dese· que daba cuenta de este fen6meno. Comenzaba señalando cuá,
quilibrios. inc6modo' se habla sentido alUegar a Esalen:
Con respecto al liderazgo en un grupo, esto implica que los
grupos de encuentro son sistemas intereoneetados, no meros «Me sentl algo segregado de los demás por lo que considerab
individuos ubicados en un marco grupal, y que es esencial tomar una muestra exagerada de afecto, Los hombres abr zaban : k
conciencia de las interconexiones existente", Al igual que e! hombres, Los hombres abrazaban a las. mujeres, .as mujer<
individuo, en la etapa de control el interés del grupo se centra .brazaban a las mujeres. No se trataba de hiPries. ;ino de pel
en la regulaci6n interna, la centraci6n y la eficiencia, El indivi. sanas de cierta edad, como yo mismo, que hablan venido pal
duo ut.ilizo, para estas funciones, sus sistemas nervioso y muscu- participar en un laborarorio. Todo el mundo se enrregaba e·
lar; el grupo, diversos procedimientos dirccdvos, luego de eJ;,- brazos de los demás, y esta no era en modo alguno mi mc
borar la capacidad y posici6n relativa de cada miembro. La dalidad •.
coordinación de estas partes en un sistema operativo eficaz es
e! correlato grupal de la centraci6n. Cinco dras después, alletminar el laboratorio, escribra:

(~Nucstro grupo se reuni6 en apretado circulo, abrazándose ~


hesándose, y yo mismo me encontré estrechando a roda el mun
Fase del afecto do enrre mis brazos, comportándome como esos idiotas qU 1
habla visto a mi llegada a Esalen».
Tra; la solución satisfactoria de los problemr.s de control, pasan
a ocnpar el centro de la escena los problema, de afecto. En este ~ Esta es una reacci6n tipica. En la fa~e de afecto, el deseo d.
\/ un contacto corporal lotal aparece naturalmenre, mientras qu,
estadio es habitual asistir a la expresi6n de sentimientos posi.
tivos, hostilidad personal directa, celos, formación de par~jas, en I~§ ~ases previas habla sido rlgido y forzado. Ignoranres d,
y, en general, una intensificación de las emociones suscitadas estaev¡'lución, Jos observadores casuales suelen llevarse um
enrre parejas de individuos.' Las ansiedados primordiales se '< impresión deformada de lo que sucede en un laboratorio.
vinculan cOf1:;,el ~entimíento de no despertar simpatía. en 1.05 Los pro[,Jemas de afecro relacionados con el grupo como entido<
dem4s, no entablar con ellos una relaci6n sufidel<emente es· se corresponden con los do! individuo, en especial en lo tocant,
trecha, o bien llegar a una intimidad excesiva. Cada miembro a la Rceptaci6n, e! reparro de carilio y la sexualidad. La leaIrR"

112 113
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----q.....:'71'l1"- I
cuenta por qué esta sección del libro 'me crea dificultades: to-
o simpatía que sienten los integrantes hacia el grupo es el co- davla ha he llegado a sentir esa ininterrumpida conexión. Sé
rrelato del amor a sI mismo del individuo. que lo que he escrito es Cierto, pero solo intelectualmente, pues
La existencia de las fases mencionadas, junto con la disponi- aún se i l1 terponen demasiados obstáculos entre mi coraz6n y mis
bilidad de diversas técnicas grupales, permiten contar con llI1 genitales como para que pueda experimentar ese fluir. En, e!
método muy eficaz para un rápido diagnóstico grupal. La eva· futuro, tal vez.
luación del estado en que se halla el. grupo en cuanto a la Las esferas de inclusión, control y afecto no están totalmente
inclusión, el control y el afecto da un buen panorama de su dHerenciadas,En determinados puntos del crecimiento del grupo
situación .actual. Los tres mejores procedimientos que he en· se hace hincapié en cada una de ellas, pero las tres estáJ;! siempre
contrado Nra ello son el juego de «caminar a ciegas» (in- presentes -aunque no tengan en todo momento la misma 1m·
clúsión), el juego de «la fila de dominio" (control) y el jue. portancia-. Hay personas qqe quedan fijadas en problemas de
go del .baile estudiantil" (afecto). En pocas palabras, en el i control y autoridad, otras en problemas de afecto. Si su preo-
p'rimer casO la gente entra en contacto físico mutuo, y el aná. , cupación es suficientemente intensa, pasan todo el tiempo ceno
lisis posterior de sus reacciones correspondientes suele sacar a tradas en' tales esferas y quedan excluidas de las demás que
la palestra sentimientos de perrenencia y otros problemas de aborda el grupo. Para cada individuo, su esfera de preocupación
inclusión. El juego de la fila de dominio consiste en pedir que será Iá suma de sus esferas problemáticas particulares y de
se forme una fila india colocándose las personas dominantes la correspondiente fose por la que atraviesa el grupo.
adelante y las sometidas atrás; este ejercicio promueve senti~ Una buenaanalogia de los fenómenos vinculados al desarrollo
mientas relacionados con la competencia y el poder. En el juego la suministra un cambio de neumáticos en un automóvil. Luego
del baile estudiantil, cada miembro mllsculino de! grupo debe de sacar el neumático pinchado, el conductor comienza por co-
escoger a una persona que le resulte atractiva, lo cual suscita locar en su Jugar el nuevo y ajustar las tuercas sólo 10 suficien'te
sentimientos conectados con la intimidad, la sexualidad, los como para que la rueda quede en su sitio y permita un ajuste
cclos, el rechazo y otras fuertes emociones. ulterior; viene en seguida este ajuste ulterior, por lo común
Hace poco llevé a cabo un microlaboratorio de dos horas excep- en el mismo orden que el anterior, hasta que la rueda queda
cionalmente bueno. Dada la magnifica respuesta de Jos 800 estu· firme. Finalmente, se refuerza cada tuerca por separado. Del
diantes que participaron en él (divididos en grupos de 6), me mismo modo que con las tuercas, se trabaja con cada una de
pareció interesante, a modo de despedida, pedirles a todos que las esferas de necesidades hasta desenvolverse en ellas con segu·
se sentaran en el suelo, cerraran los ojos, se tomaran de las ma· ridad suficiente como para continuar con la tarea entre manos.
nos, respiraran sincrónicamente y pronunciaran st,tavemente la Más tarde, se repite el trabajo con cada una hasta un grado
sílaba «(OM~), aumentando poco a poco el volumen, mante- más satisfactorio. Si en la primera secuencia no se elaboró 10
. niéndolo en cierto nivel y disminuyéndolo luego hasta hacer bastante una necesidad, en la segunda se le presta mayor aten-
silencio y percibir la energia que habia en e! ambiente y en cada ción .
.~.' persona. El efecto de este ejercicio fue electrificante. Yo, que En la fase de inclusión, los comportamientos extremos giran en
I estaba parado al frente del gran salón, sent! que la energia.es- torno del apartamiento excesivo o el exhibicionismo. El aban.
tallaba frente a mi y me dejaba casi sin aliento. El grupo pero dono del grupo, o la imposibilidad de integrarse en él, suelen
maneció en silencio alrededor de diez minutos. Fue una expe· ser motivo de inquietud. A menudo se observa una disociación
riencia nota.ble. ubicada, a mi entender, en algún punto entre con respecto al aqui y ahora. En esta etapa es común observar
los estados afectivos y espirituales. ,. una respiración superficial, un ejercicio defectuoso de la vista
El organismo llega también a veces a un estado semejante en
una etapa avanzada del roUing. Casi siempre, después de. la
I y la audición, e incluso salpullidos en la piel y cosas similates.
En la fase de control, suelen preocupar las faltas cometidas por
décima sesión, algo ocurre que nos hace sentir la uni6n de tOdo, I el grupo, yse entablan prolongadas discusiones acerca de los
y al cuerpo lleno de calidez, (ntegro e integrado. El aspecto afec. .1 miembros,Q).'e hacen lo que se supone que no debedan hacer.
tivo tiene que ver con e1flújo de energia entre el corazón y Este tipo dé Problema asume frecuentemerite la forma de tina
los genitales, cuando los sentimientos afectuosos y sexuales' batalla entre el trabajo y la ¡¡ratificación. Tales faltas suelen ir
marchan juntos sin barreras entre ellos,' iAy! Ahora me doy

115
114 \
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wmpañada. de lucha, fíoicas, resistencias y laroentaciC'nes, y no ceder~~uerdo por recuerdo~. A menudo, si un miembro del 'ill
nn Tlltas I:1S «revueltas palaciegas». . .~",2:,'~~\;~".''" grupo 'cree que en una reuni6n anterior fue mal interpretada I
\lando el grupo entu en la esfera del afecto, aparece el pro- alguna de sus reacciones, retomará el asunto y explicará qué r
.Iema de la seporaci6n. Cada persona crea su método propio quiso decir realmente, para que nadie quede enojado con él. O
>ara aliviar el dolor provocódo por la sepauci6n, dolor que lal vez quiera señalarle a otro qué importante fue para él un
odos nosotros debemos soportar desde la separaci6n de nuestra comentario hecho por este último, y cuánto mejor lo hizo sen·
nadre al nacer hasta la scparaci6n de todos los seres vivos al tirse. Después de este proceso, los integrantes del grupo parecen
morir, pasando por los cambios de escuela o de vecindario, la estar en mejores condiciones para aceptar la separación y dar
pérdida de amigos o de amantes y la muerte de nuestros pa- por terminada la relaci6n que Jos une.
rientes y seres queridos. En algunas personas los preparativo~ La necesidad de técnicas de separaci6n puede expresarse en tér·
para la separaci6n revisten tanta importancia :-,!uizás a causa minos de ciclos energéticos grupales. Cuando se frustra algúr
de, que el dolor a ella asociado es muy grande- que se con- ciclo energético en el curso de la vida del grupo, suele produ
vierte en un rasgo de! carácter. Puede suceder que una persona cirse una sensación de inquietud y falta de completamiento, as
no Se rermita jamás verse envuelta en demasla con otra debido como tensiones corporales. Esto se vincula fundamentalmentt
a que el abandono previsto es demasiado desagradable para a la disoluci6n de las relaciones entre los miembros. La separa
ella. Otr.. recurren a un apartamiento gradual. Aumentan las ci6n con respecto al grupo constituye otro problema, centrade
llegadas tardfas, las au.cncias y las divagaciones, y se dedica casi siempre en la forma en que puede integrarse la experienei,
más tiempo a alguna actividad nueva fara que la transici6n sea al sI-mismo y trasladarla junto con uno a otro tipo de vida. S:
más fácil. En este punto de la vida de grupo, es previsible que se percibe que la experiencia grupal no ha de tener efecto al·
'" ,hable con más asiduidad de temas como la mllerte y la en- glmo en la vida posterior, se siente tristeza, mientras que lo
fermedad -desplazami~nto inconsciente de la inquietud por la Pereeri6n de una diferencia permanente conduce a la exaltación.
separaci6n. , En e proceso de disoluci6n de relaciones parece haber una
Algunos individuos menosprecian al grupo. Se dicen a sI mis- secuencia particular según la cual Se aborda esra problemática.
mos: «Con un grupo tan trivial no eS mueho lo que se pierde~, En primer término, se tratan los sentimientos positivos y nega-
y tratan de convencerse a sI mismos c:' ello. A veces el sujeto ti1Tos personales, como en los ejemplos citados (afecto). Luego
desplaza la acusaci6n atacando al grupt '¡ obUgando a los demás el debate gira en derredor delllder y de las razones para acatar
a que lo rechacen, Entonces no Se hace cargo del abandono: sus deseos o rebelarse ante ellos (control). Más rarde se discute
no le quedaba otra salida. Esto es común en los matrimonios: la posibilidad de continuar en el grupo, el grado de compromiso
el c6nyuge que quiere interrumpir la relaci6n hostiga tanto a .u real de eada miembro, y el sentimiento que 'experimenta cada
pareja que esta, finalmente, inicia el divorcio. Uno de los méto- cual al abandonar a los otros (inclusi6n). Esta evoluci6n in-
dos más habituales para manejar la separaci6n eS el fen6meno vierte la secuencia de formaci6n del gru'po: primero se desatan
de las reuniones: los integrantes del grupo proyectan minucio los lazos afeetivos, luego se dejan atrás los problemas de control
( samente reuniones futuras del grupo que en la mayoría de los y por último los fen6menos de inclusi6n.
I casos no fructifican; simplemente sirven para facilitar la sepa- aira cuesti6n final es la transferencia de la experiencia vivida
, raci6n, gracias a la fantasla conjunta de que no habrá separación a la vida externa. Es frecuente ofr afirmaciones como esta:
real. .Ahora puedo encontrarme con todos ustedes porque se mues:

i
En general, la forma más provechosa de separarse es tratar los
problemas irresueltos, de manera tal que la experiencia del gru-
vi
tran dispuestos a ello, pero, ¿qué haré' cuando retorne a mI
ciudad y nadie me comprend.? ¿Perdurará lo que'ahora sien-
,
I
I

, po paoe a (nrmar parte de la persona y no queden en aquel to?». La persona Se dispone a negar la experiencia en su totali-
i emocionS" suyas que habrá de descarg~r, c;n el futuro, en .(ltta dad lT1e~iante el expediente de no retenerla. Sus temores pueden
gent~. E,em~lo de ello es el temor y la !ra Ittesue~tas que sl~~leJ;·
I , "n nIño haCIa su padre y que en su VIda posterIor desplaza a
',~.!as las Jigurasque gozan de auto!idad. Sel!'rad afirt,:6 en una
dií;iparse"fórmulándole preguntas como las siguientes: .De las
person's que usted conoce, ¿con cuál podrla entablar un mayor
contacto? ¿A cu~l de las personas que .Ia acompañan en su
0portu nidad: -«La dc::catexia (elretlrQ de la mvoJuc:raCl6n) pro- vida habitual podría expresarle ira o .feeto? ¿De qué modo
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podría hacerlo?». También en este punto resulta dara la simi· 9. Responsabilidad 1/


I I
litud entre un grupo y un individuo. El grado de permanencia I .
de un cambio experimentado por alguien depende de! grado en
que se haya modificado su estructura física. Si en e! transcurso !
,
de un grupo de encuentro un sujeto experimenta sentimientos 1
profundos, vive en su cuerpo hondas emociones, llora quizá, o
monta en cólera, o lucha, o baila, es probable que los cambios
hayan afectado su estructura física real. Si' se ha sometido ol]
rolfing, esa estructura sufrió una modificación directa. Si, en
cambio, su experiencia fue completamente intelectual, y ha com· ¿Acaso no anuía el grupo la individualidad, reduciendo a sus
prendido meramente su· problema pero sin que participase e! miembtos a una necia conformidad? Mi opinión e.n esta mate.
reslO de su cuerpo, la probabilidad de que los cambios sean ria es simple. El hombre, para desarrollar más éabalmente sus
duraderos es muy escasa. potencialidades, debe asumir la responsabilidad por si mismo;
Hay acerca de la conducta organizaciona! una teoría de! cambio y un gtupo de encuentro abierto adecuadamente conducido es
casi idéntica. Para que el cambio introducido por un consultor una de las formas más eficaces que conozco pata desarrollar
externo en una organización sea permanente, su sugerencia debe la individualidad y la creatividad individual.
tomar forma tangible, por ejemplo, en un nuevo organigrama, Cuando se trata a alguien considerándolo capaz de hacerse res·
un nuevo comité o la designación de otro funcionario. En caso pensable de sí mismo, salen a relucir sus partes más responsa-
de na existir tal cambio, las probabili<lades de que su sugerencia bIes; cuando se lo trata como alguien indigno de confianza, sa.
tenga un efecto duradero se ven muy disminuidas. En ambos len a relucir sus aspectos menos confiables. Esto simplifica un
casos, la permanencia de un cambio en la entidad -persona o poco las cosas, pero no mucho. El hecho de hacerse responsa·
gtupo- es función directa de! grado de modificación estructu· ble de uno mismo suele incrementar la motivaci6n a actuar me-
ral de esta última. jor: si nadie más que uno .es responsable, a nadie más se puede
Si el coordinador de! grupo conoce los ciclos evolutivos de este, culpar. Esto es válido para todos los niveles de funcionam;"nto.
se orientará mejor acerca de lo que está pasando en un momen~ Ahora parto del supuesto radical de que soy responsable de mI
ro de gran confusi6n. Ese conocimiento le sugerirá cuáles son mismo en todos los planos. Yo me enfermo, yo me vuelvo hi.
las esferas subyacentes a los fenómenos manifiestos de! grupo permétrope, yo me aburro, yo logro popularidad. Si antes decía:
a las que es preciso atender, y lo ayudará a centrar al gtupo en «No puedo ir porque es/ay con gripe", ahota digo: «No iré por.
los problemas básicos. Si existe rivalidad entre los miembros, que con/ra;e la gripe», o aUn: «Quizá contraje la gripe con el ob.
por más que se exprese cordialmente, e! coordinador hará que jeto de tener una excusa para no ir». Esta afirmación es mu.y
salga a la superficie incitando a la lucha física. Si e! problema distinta. Sospecho que este supuesto de responsabilidad total
es afectivo o sexual, quizás haya llegado e! momento de que ca· es casi siempre cierto, y que, aun cuando sea erróneo, es suma.
da uno diga por quién se siente atraldo y se vea qué pasa. Como mente valioso. Pues una vez que lo adopto, advierto que ca·
es obvio, no siempre la teoria será acertada, pero proporciona. mienzan estar mucho más en contacto conmigo mismo.
rá una serie de conjeruras sobre las cuales e! coordinador puede Recuerdo el partido de rugby en el queme romp! la muñeca,
trabajar, con vistas a ayudar al grupo a verse a sí mismo con hace algunos años. Cuando comencé a barru.ntar estO de. la res·
más claridad y a descubrir su realidad propia. ponsabilidad, me dije qlle yo no podia haber sido el causante
de la fractura. Mientras pensaba en ello, vino a mi memoria que
la misma mañana del partido, en mi sesión de análisis, habla
j miradó con rechazo a mi brazo y mi mano izquierdos porque pa·
tecía.n femeninos. Luego recordé el momento de la caida: habia
senUdó una ráfaga de disgusto e ira P?r ':Ií mismo y por mi
'1 brazo, y,.. sin deseo alguno de protegerlo, bruscamente lo habfa'
extendido hacia el suelo para que contuviera a mi cuerpo.
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118
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l' En los últimos I"boratorios de encueotro q'Je di en Esal"p.• poté I~)ibertad personal; por end , las leyes solo deberí.n aplicarse!
)
quc me resfriab, antes de cada uno de ellos. Cuando m'e' pre· a situaciones de conflicto. L¡ conducta individual que no ínter. I
guoté por qué motivo me est"ba resfriando. la rcspuesta no se riere en la libertad de los d,,·,'ás no es materia adecuad" de re· I
'1 hi7.Q esperar: el resfrío significaba «No me juzguen muy seve. guhción. Me refiero a los temlS habituales que se incluyen baío I
ramente.>. No me sentfa nHJ~' Heno de energía para esos labo. el rubro «mol'alidad», como In conducta sexual, el aborto y el '
ratorios, y la gente esper,,¡'.• mucho de mL ral vez con el resfrlo
Ijl, I perdonaran la mediocre aClllación que yo estaba previendo.
largo del cabello. LA ausencia de leyes en estos ámbitos harra
que se colocara mayor acento en la responsabilidad individual.
Cada vez es mayor el número de personas que creen que muchas A lA inverSA, creo que la presencia de u'na ley o coacción ex-
I dolencias -'-todo el campo psicosorl1ático, en verdad- son pro· terna tiende a reducir dicha responsabilidad.
11 . vocadas -por el individuo: La asunción de responsabilidad por Cada vez que alguien se hace cargo de 011 y me dice lo ql1e tengo
la propia conducta en todos los niveles -físico, ioterpersonal que hacer, me siento convertido nuevamente en un niño en eo;·

I y espiritual- lleva a una nueva comprensión de uno mismo.


Hay dos expresiones, muy utilizadas al discutir este tema, que
ofrecen la clave de lo que probablemente constituyan los dos
tado de dependencia. Cierta vez fui con una amiga en auto
a San Francisco y, como rlla conocía mejor que yo las calles de
la ciudad, me iba diciendo dónde tenía que doblar. Mi depen·
correlatos corporales principales de la responsabilidad: «Párate dencia con respecto a ella llegó a ser muy grande, hasta el punto

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sobre tus dos pies» y «Susténtate por ti mi,mo». Ambas se ceno
tran en las piern",; y los pies. Una persona poco dispuesta a asu.
mir responsabilidad habrá de renegar de 5l'S piernas; no tendrá
de preguntarle direcciones obvias. En realidad, una vez que ella
se fue, pude encontrar Jos lugares perfectamente por 011 mismo.
Como es natural, cuando la gente no acepta dieha responsabili.
en enas mucha serisación ni las sentirá cOllectadas con el resto dad y Sil conducta empieza a interferir en la de los demás, sur·
de su cuerpo. No fluirá de ellas energía hacia las otras partes gen complicaciones. No obstante, desde el punto de vista de los
del organismo; las sentirá tambaleantes e incapaces de susten· encuentros, la actitud hacia las leyes es clara. Parte del supuesto
tar su peso. La disposición a «sustentarse. es acompañada de de que cada persona es responsable, por sí misma. y solo crea
un mayor 1)1Onto de conciencia permitida de las piernas y pies, leyes cuando es absolut.metlte necesario, cuando la acción de
y de su aceptación como partes del cuerpo. I1n individuo limita en grado significativo la libertad de otro. El
Asumir responsabilidad por mí mismo de ningún modo impide peso de la prueba recae en la perso~a que desea crear una ley
que asuma responsabilidad por los demás: esta es una decisión para demostrar que es necesaria. Este principio no em.na del
separada, de la cual también soy responsable. Puedo asumir por examen de la jurisprudencia, sino más bien de la experiencia de
los demás tanta responsabilidad como yo mismo resuelva. Mi los grupos de encuentro, según la cual con esa orientación
decisión tendrá determinadas consecuencias, y mi problema es aumentan al mÁximo las probabilidades de que el individuo ad.
sopesarlas. Si resuelvo no asumir responsabilidad por los demás, vierta su capacidad para ser responsable de sí mismo. Es muy
quizá la gente no me quiera o no me permita convivir con ella. importante que el coordinador del grupo (la sociedad, o Jos que
Si en un grupo todos comparten la idea de que la gente debe formulan las leyes) crean plenamente en esa orientación, porque
ASumir responsabilidad por el pr6jimo, pu(:den unirse y excluir en un comienzo no siempre funcionarán bien las cosas, pero es
de su seno a los que no coinciden con ese punto de vista. O, al preciso ponerla en práctica con fe y paciencia. Los miembros
menos, excluirán a los que no cumplan ciertos requisitos míni· deben vivir en ese medio un lapso suficiente como para conven·
mos, como no dañar físicamente a los demás. Estas convencio· cerse de que realmente se seguirá esa orientación, en lugar de
nes se vuelven má, complejas, son codificadas, y, por último, ponerla a prueba en forma temporaria y modificarla luego. Esla
la exclusión de la sociedad es sancionada por medio de leyes. es una esfera muy estudiada en filosofía y jurisprudencia, d~·.
Junto con ;. asunción de responsabilidad individua! marcha la manera que no me extenderé más sobre ellaen este lugar. 5610'"
1 libertad ql1e tiene cada persona' de conducirse como !,,;p)~t'a q~ie.r.() mantenerla pr6xima a la problemá~i.éa del libro. • ,.,

,I mientras no interfiera en la libertad de los demás. Cuando';n


lR cultura de Jos encuen'tros se produce esa interferenéiA,'l~s
cosas se: vuelven a su lugar mediante: un encuentro. Pero el re-
conocimiento estricto de la responsabilidad personal da lugar a
J:;¡('jú,liéación de esta teoría a las prácticas educativas es clÓr".
. Sé que cuando tenia suficiente pacienciA como·parA dejar que mis
hijos se ataran solos Jos cordones de los zapatos en lugar de
atárselos yo, ellos resultaban beneficiados: hablan tenido una
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oportunidad de experimentar su propia competencia, y la sen·
..ción de que yo los consideraba idóneos. Estoy seguro de que detener el araque de la mujer. «Está haciendo lo que tiene que
esto fortaleció su concepto de sí mismos como personas compe· hacer __me explicaron luego--, lo que le corresponde hacer
tentes. ahora. Aquí estamos nosotros por si nos necesita». Ron gritó
,Creo que el trato con la juventud actual está sujeto al mismo entonces: «iMe quedaré aquí treinta días y ,treínta nnches si tú
principio. El hecho de que una universidad rehúse a los estu· me necesitas!» y siguió con sus redobles. La gente bailó en tor.
diantes tomar parte en su mecanismo de adopción de decisiones no de ella. Finalmente, dejó de convulsionarse, y, todavía es·
me deja perplejo. Parecerla que sus directivos hubieran queda. tremecida, se dirigió hacia una mesa acompañada por las chi·
do atrapados en su propia necesidad de poder, perdiendo de caso Se ~entó y comenzó un largo proceso de recuperación. '
vista los procedimientos educativos eficaces. A mi juicio, para La escena me conmovió e impresionó vivamente. La comunidad
una institución docente, la posibilidad de permitir a los alum· de Big Sur suponía que esa muchacha hada lo que necesitaba
,nos ejercitar su capacidad para la toma de decisiones no se pre. hacer,sin condescendencias ni infantilismos; simplemente, hay
senta todos los días, y debe consk>rarse afortunado que lo, aquí una chica cuyo estado vital le exige tener un ataque en este
estudiantes estén dispuestos a hac. la prueba. El rechazo de preciso momento. Ella es reS\Jonsable de su episodio psicótico,
esta pretensión tiene, nuevamente, un doble efecto negativo: ella resuelve tenerlo. Nosottos resolvemos ayudarla a sobrelle-
niega a los alumnos una oportunidad para desarrollar su capa. varlo, con una actitud de aceptación y respeto que le ofrece gt.ln
cidad, e implica que la universidad no los juzga gente capaz: apoyo.
resultados antieducativos ambos. A partir de ese incidente, me familiaricé más con la obra de
El tratamiento de enfermos mentales está sujeto, asimismo, a Laing con los esquizofrénicos, y de ot~os, que consideran a la
las mismas observaciones extraídas de, la experiencia de., los psicosis como algo a menudo positivo, una desintegraci6n po--
grupos de encuentro. No quiero explayarme sobre esto. Es ver· sitiva; y mis propias experiencias me han llevado a la conclusión
dad que ciertos pacientes necesitan alg,ín cuidado; pero sosten· de que la hipótesis de que el sujeto elige enloquecer, y de que
go que debería partirse siempre del supuesto de la competencia puede, dentro de límites muy amplios, determinar su conducta,
individual, y solo luego hacer las excepciones que fueren ne· es exacta y a la vez útil para estimular al individuo a que utilice
cesarias. sus mejores aptitudes. '
Mientras trabajaba en la Escuela de Medicina Albett Einstein, Cierta vez, estaba conduciendo un laboratorio de fin de semana I
de Nueva York, una institución muy r"spehlble, aprendí qué en el que participaba una chica que ya habia estado en varios I
debía hacerse con los pacientes que empezaban con SIlS desva· de mis grupos. Bruscamente, inició un episodio psicótico: se
ríos. En cierta oportunidad, uno de ellos comemó '1 actuar ala· deslizó deb.jo de una silla y se negó a salir de allí. Conseguí
cadamente. De inmediato lo rodearon tres ayudantes, le ataron h.cerla salir al pasillo, pero corrió a esconderse en el baño. Es·
los brazos y le dieron una inyección sedante -procedimiento taba convencida de que se hallaba en un túnel frío y oscuro; vi
habitual que en esa época me parecía muy sensato--. Al poco qué estaba temblando. Traté de hacerla volver a la realid.d, ; i,
tiempo de llegar a Esalen, ocurrió algu similar. Una noche, mien· pero fue en vano. El túnel em muy importante para ella, tenía
tras asistía a un baile con tambores, una muchacha tuvo un ata~ muchos cosas que hacer alli. Por último, logré que se fuera a la
que. Se puso a gritar descontroladamente, se arrojó al centro cama, y retorné .1 grnpo, compungido y desazonado por no ha·
del salón de baile y empezó a dar golpes con sus puños contra ber manejado mejor IR sitll.1ción, preocupado por mi reputación
el piso. Pude scntir Cómo operaban mis reflejos al disponerme y temeroso de las consecuencias que ello pudiera tener para el
a correr hacia ella para asirla y tranquilizarla de alRuna manera. grupo. Para mi l"Onsternación, media horl! después ella reapa.
Después de todo, yo sabía mejor que la gente de las montañas reció. "iPor Dius, esto es el colmo», pensé. Dumnte un rato se I

de Big Sur cómo manejar estos asuntos. Antes de que pudiera quedó cal,lada. ¿Qué sucedió luego? Dijo algo que pareda muy
llegar hasta ella, ya había a su lado, sobre el piso, dos mujeres lógicC', aiRO q"e incluso nos aj'u¡J.¡ba a todos. Ohservé sorpren.
acariciándole la frente.1vli~ntras así lo hacían, uno de los ~iecu. dido que continu"ha en ese tenor. Algo más tarde, ya era evi.
tantesde tambor, Ron, continuaba tocando al par que 'decía: denteqU,~,"1 comluel" nunca había sido tan coherente ni bien
«¡Que no haya más miedo sobre este piso! •. Nadie intentó integrl!daert los otros grupos en Jos que la habla visto. Al ter.
minar el laboratorio p la acompañé en mi autom6vi1 hasta su ca.

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123
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sa y me confirmó lo que habíamos presenciado. Me dijg:q\le,


jam:ís se habia ,enlido tan bicn, tan tranquila, tan cenir.aa' én
sí misma; agregó que sentía que algún di" debeda retornar a
ese túnel para seguir trabajando en él. Alrcdcdor de un año más
rarde, volvió a participar en uno de mis grupos de encuentro,
sin qu~ le fuera de provecho. Me reiteró su nccesidad de regre-
sar al túnel. Con postcrioridad a esto, tuvo experiencias en un
nivel de análoga profundidad y pudo, gracias a ello, avanzar en
su desarrollo.
. Parece -obvio que nada hay más equivocado que acusar a los
grupos de encucntro dc ser un lavado de cerebro o de conver·
tirse en pensamiento colectivo. Por el contl:ario, la presión que
impone el grupo a cada integrante sobre la base de su responsa·
biJjclad individual es un método excelente para que este desarro-
lle su autonomía. A menudo, la presión de un grupo enfrentado
a mí me hizo cambiar alguna de mis firmes convicciones, pero
luego, al volver a casa, descubd que seguía adhiriendo a ella
en lo esencial. En este punto, puedo optar por sumarme a los
, derechistas que afirman que en estos grupos se produce un la·
vado de cerebro, que son peligrosos, que yo fui víctima de un
engaño ... en síntesis, pcnsar que el hecho de que yo haya cam·
biado de opinión :es culpa de los grupos; o bien analizar, en
armonía con la modalidad propia de los encucntros, por qué
cambié de opini6n al verme presionado. No fueron ellos Jos
que cambiaron mi opinión, yo la cambié. ¿Y por qué Jo hice,
si aún sigo creyendo en mi ,idea primitivai' Este tipo de argu-
mentación ha resultado ser muy fructífero, revelándome que en
tales circunstancias yo estaba en conflicto, inseguro de mis idcas;
que deseaba tanto resultar simpático que permití que los argu·
mcnto~ tne convencieran aunque no creía en ellos, o que no que- I
I
ría mostrarme muy rígido, o que no tenIa la confianza que su· !
ponla en mi capacidad de razonamiento.
En la medida en que me he permitido explorar las consecuen·
cias de asumir Ja responsabilidad por mis oambios de opini6n,
me he visto asaltado por un mar de consideraciones. Como re·
sulwlo de ello, he debido examin., todas estas facetas de mI
mismo y verlas con más claridad, de modo tal que al volver al
grupo lo haga suficientemente centrado con respecto a mi habi.
"Jid"d para enfrentar su oposición. Cuando estoy centrado, pue·
- do atender a la oposición del grupo, tamiza,' e itleorporarJo,,9u,~
me parece positivo en ella y rechazar aquello eon lo cual discre~
'po. En 'suma: la presión del grupo me h" forzado a adquirir
mayor segUridad sobte mf mismo y sobre mi sítuaci6n,y, por
elide, ha aumentado mi independencia y ll1Jtonomla. En el en·

124 125
l'
1
-".

inflexibles. En ciertas ocasiones, al tomar drogas psicodélicas,


Bo¡etín informativo:' G;UP~ de~~cu~~~-~,- J
he experimentado un alivio de la tensión muscular, y ha sido el
éxtasis. Sin duda, estoy recomendando mi propia búsqueda
tro en una empresa
--que es bastante extrema- como meta para todos, aunque
probablemente la mayorla de la gente no la necesite tanto como
yo. Pienso, sin embargo, que la mayoría, no, que todos podrían
entregarse en mayor medida. Pero debo ser precavido.

Nueva York, septiembre de 1984 (especial para Tbe New York


Times): Se dio a conocerlla interacción que tuvo lugar en "n
grupo de encuentro dep~¡taqlental de una empresa industrial
de! Estado. (Participan e!l!irector; sus dos asistentes, Charlie y
Alvin; su secretaria, Gloria, y e! coordinador del grupo.)

Direclor: Este grupo de encuentro no puede funcionar en e!


marco de la empresa. Ustedes son todos empleados mios. Esta·
mas juntos todo e! día., Si me pierden respeto, yo ya no podré
hacer mi trabajo. El método de!, encuentro está muy bien para
la gente que no se conoce pero no para una situación como eflta.
Charlie: Comprendo sus sentimientos, pero, ¿por qué habela-
mOS de perderle respeto si lo conociéramos mejor? Eso suena
coma si usted no tuviera confianza en la respetabilidad de su
personalidad real.
Alvin: No, ya sé lo que el director quiere decir. Creo que tiene
razón. Mientras él hace su trabajo, no me interesa cómo es eq
cuanto persona. No podemos pasarnos todo el tiempo psicoana-
lizándonos unos a otros.
Director: Buéno, yo no quise decir tanto. Además de director
soy una persona, y ustedes me interesan como personas y no
únicamente como trabajadores, ya lo creo; y lo digo también
para usted, este ...
Alvin: Alvin.
Direclor: Sí, también para usted, Alvin.
Coordinador: Parece haber olvidado su nomhre.
Director: Un desliz pasajero. 1
1
Coordinador: ¿Sintió algo con respecto a esto, Alvin? '1
Alvin: ¿Con respecto a qué?
Coordinador: Con respecto a que el director se olvidara su nom-
bre. "
Alvln: Oh, no, fue un descuido solamente. Lo ha venido ha-
ciendo de vez en cuando durante años.
Coordinador: ¿Quiere decir qué hace afios que trabaja con él
y aún no recuerda su nombre?

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Alvin: Es un hombre muy ocupado. ,/ )


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hécho en este mismo momento. Me ha e1icho lo que pensaba de
Coordinador: Director, ¿tiene usted mala memoria? mf y luego acus6 al coordinador por 10 que usted habla hecho •.. 1
Director: Por lo general, no. Tal vez pierda mi empleo por decirle esto, pero le aseguro que'
Coordb1ador: ¿Podrfa pensar por un momento si hay alguna ra. es un placer hacerlo. I
7.6n para que usted se olvide, en particular, del nombre de Al. Director: No me gusta 10 que está pasando aqul. No tengo por:
vin? ¿Se le OCUrre algo? qué aceptar esa actitud suya, este .•• Alvin. Puedo conseguir
Director (enciende un cigarrillo, carraspea): SI, pero no qui('fo muchas personas, Alvin, que desempeñen su tarea mucho mejor
decirlo aquI, ciertamente. :No seria justo para Alvin. Después que usted. Les dije que estos grupos de encuentro eran cosa de o

de todo, soy su /'efe. Eso serl. sacar partido de mi posici6n. o


excéntricos, un mero lavado de cerebro. Alvin y yo nos hemos o

Coordinador: A vin, ¿querda usted enterarse de ello? llevado bien sin ellos durante cinco afias, ¿no es cierto Alvin?
Alvin: Usted decide, director. Si le parece que no debe decirlo, Alvin: Bueno, supongo que sI.
yo lo entenderé perfecramente. Respeto su derecho a ... Director (colérico): ¿Qué quiere decir con «supongo que sf~?
Coordinador: ¿No quiere contestar a mi pregunta? Alvin: Bueno, yo no fui tan feliz como hubiera querido, pero
Alvin: 10 siento, ¿poclrIa repetirla? supongo que la culpa no es suya sino de mi artritis, sobre todo.
Director: iPor todos los diablos, Alvin, en eso justamente esta. Director: Oiga, coordinador, ¿hay algo más que hacer? Soy un
ba pensando! Esa melindrosa condescendencia suya es lo que hombre arareado y podría ocupar el tiempo mucho mejor en
me revienta. Siempre está e1iscuJpándose, comprendiendo yacep- mi oficina. (Se incorpora y se dirige hacia la puertll.)
tando. En 10Scinco afios que llevamos juntos, nunca fue caPaz Secretarill: Me parece que no nos está dando muy buen ejemplo.
de tomar una posici6n sobre nada. Es por eso que mé olvido de Director (explota): ¡Por Dios! ¡Ahora tengo que aguantarme
su nombre. La maYOr parte de las veces, importa muy poco que esto de mi propia secretaria!
usted esté o no presente. Ven, ya lo elije, pese a que no que. Secre/ilria: Digo simplemente lo que pienso, e1irector. No es mi
ría ... bueno, supongo que sI queda. Pero no querl~ lastimarlo, intenci6n faltarle el respeto. Creo que esto es muy valioso para
Alvin. ¡Diablos, sefior coordinador, mire 10 que ha logradol nosotros, y no me gustarla dejar a Alvin sintiéndose como se
¿Cómo podré seguir trabajando con Alvin? Su maldito gropo siente.
de encuentro va a destruir a este organismo. De todos modos, Director: Está bien, está bien. lamento si lo hice sentirse mal,
usterl i'lnora todo 10 que concierne a nuestra empresa; apuesto Alvin. Esto me soliviantó.
a que nunca se enfrent6 con una planilla de salarios. No hace Coordinador: Director, me parece que usted está más atemori-
otra cosa que pavonearse como un ser superior que Jo supiera zado que el resto de los presentes.
todo. Director (fuera de sI): iAtemorizado! ¿De qué e1iablos está ha·
Aivin: Director, quisiera decirle algo. Todo el tiempo supe que blando? Su maldita psicologla es mero palabrería. Al menos no
usted sentla eso hacia mI. estoy senrado como un estúpido diciendo cosas «inteli¡¡entes~_
Coordinador: Alvin, párese, por favor, y mire a su ¡efe desde Vamos a ver, ¿quién es usted, después de todo? ¿Es usted
"1,
arriba mientras le habla. doctor?
Alvin (se para delante del director): Me alegro de que lo baya Coordinador: Este .. , me gustaría que formulara la afirmaci6n
dicho. Realmente me siento bien al saberlo, sé mejor d6nde que está detrás de su pregunta.
estoy parado. ¿Me permite que le e1iga ahora 10 que yo siento Director: ¿Afirmaci6n? ¡Le diré cuál es mi afirmación! Me pa-
con respecto a usted? rece que usted no tiene idea de lo que hace. ¿Es suficientemen- I
; r.
Coordinador: ¿Quiere que él le dé permiso? te clara mi afirmaci6n? . I
o ,
Alvin: No, al diablo con eso. Se lo diré de todos lJ1od()S. Usted Coordinador: Usted me da pánico. Si yo trabajara con usted, ¡
se la pasa acusando a todo el mundo de cualquier cosa que su- serfa a esra altura una piltrafa de nervios. No escucho a nadie, i
cede. Está siémpre tan a la defensiva que me molesta enorme- siempre está lratando de ganarle de mano a todos, como el i
i I mente ofrecerle algo que no sea simplemente elogio o apoyo. capitán Bligh.· Cada vez que cree que sus empleados lo hosli. I

1:
Podr!a contribuir en much<ts cosas, pero ya no me preocupa, no
vale la pena dados los problemas que ocasiona. Mire lo que ha • Alude .1 person.ie de l. pelleul••Motln a bordo>. (N. ¿./ T.) I
( 12P 129
t
·
....

------_ . --,

gan, les paso la rueda por encima, simplemente; no parece im.


portarle un comino c6mo ~e sienten ellos. Le resulta insoporta.
Todos en coro: No.
Alvin: Mire, jefe ... no, le diré! Iarold.
Charlie: Bravo, Alvin.
IJ
II !.
ble que yo goce de alguna autoridad que usted no posea. Estuve
una docena de veces con ganas de zurrarlo. Probablemente me Alvin: Yo trabajurla diez veces más para un ser humano con I

venga artritis de tanto aguantarme las ganas de pegarle. problemas personales y que se preocupara por mí que para un
Director (sarcástico): Bueno, parece que sabe hablar. tirano que me está asustando todo el dia. Lo que hago la mayor
(oordinador: Por cierto que lo sé, pero dudo que muchos de parte del tiempo -sí, se lo diré- es invertir mis energías en
sus empleados puedan hacerlo. Usted es un pequeño tirano. Iratar de trabajar lo menos posible sin que usted se enfurezca.
Secretaria: No siempre. Puede ser muy amable y gentil a veces. iLa mayor parte del tiempo me la paso trabajando en contra de
. Director: No se preocupe, Gloria. usted. Se ha convertido en un verdadero juego ver en qué me·
Secretaria: ¡Pero Harold, es cierto! Ha mostrado aqul una ima. dida puedo hacerlo sin ser sorprendido. Ea, me siento un poco
gen unilateral de si mismo. No sé por qué actúa de este modo. mejor de mi artritis ahora.
Coordinador: Me. gustarla conocer ese aspecto suyo, Harold. Gloria: Y yo sé posttivamente, Harold, que Alvin es un hombre
¿Qué es lo que lo aremoriza tanto en esta situación? muy creativo, yeso nunca se manifiesta en su trabajo. Siempre
anda cansado o enfermo.
(Larga pausa.) CooJ'di!1<ldor: Alvin, quisiera que usted y Harold se sentasen
frente a frente en el medio de la habitaci6n e hiciesen lo que se
Harold: Ahora trata de mostrarse preocupado por m!. les antojare, sin hablar.
Coordinador: SI que lo estoy. Veo eotre nosotros un montón
de similitudes. (Se miran entre s!. Harold baja la cabeza. Alvin se la levanta
Harold (en voz baia, con la cabeza gacha): No sé qué es lo que con la mano. Harold sonríe y le tiende la mano. Alvin la estre·
quiere saber. He trabajado duro para llegar donde estoy. Tengo cha entre las dos suyas. Harold echa un hondo suspiro y <:Q.
un buen empleo, dinero, éxito. mienza a lagrimear. Gloria se acerca a ambos y los rodea con sus
Coordinador: Pero ... brazos. Se abrazan los tres. Los restantes integrantes del grupo
Harold: Pero ... ¿qué quiere usted decir con ese «pero»? No se sllman al abrazo en torno de Harold. Luego de un tiempo,
soy feliz, ese es el pero. Me he pasado todo el tiempo tratando dej,," caer los brazos. Harold levanta los ojos, que están llenos
de lograr esto, y ahora no puedo disfrutarlo. No me alegra ir a de lágrimas, sonríe y dice: «iOh, diablos!». Empuja al coordi·
la oficina. No comprendo ya a mis hijos. Mi esposa y yo parece. nadar hacia sí y le pasa e! brazo en torno de! cuello. El coordi·
mns marchar por separado. ¡Oh, diablos, qué le interesan a uso nadar se ruboriza. Risa general.)
ted mis problemas persooales!
Alvin: Jefe, es la primera vez que le oigo hablar as!. Me ha
emociooado. Siento verdadera simpatía por usted.
Harold: Oh, cállese, Alvin. No, .perdóneme ... ¿Quiere decir
que antes yo no le caía simpático?
Alvin: Francamente, no. Le tenia miedo, y no me pareda que
usted fuera capaz de dar algo por' '!li por nadie. Nunca pensé
en usted como persona. Creo que ,staba muy ocupado por mi
propia supervivencia.
Gloria: Me encanta verlo así, Harold. Hemos tenido mucha in.
timidad en el pasado y Conozco esa pal·te suya. Cada vez que
sale a relucir, me siento mucho más cerca de usted.
Harold: SI, pero mi temor es que ahora ninguno de ustedes me
respete o trabaje más para 101. Han visto mis debilidades \..
no ...
;
130 131
......

1"-
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I

I l().Un laboratorio típico


i

I
1
f Los grupos que utilizan el modelo de encuentro abierto suelen
i II en"uadrar sus ret1niones dentro de! marco de un laboratorio
I
(workshop l. Los ¡aboratorios comprenden habitualmente 5
.. dlas seguidos de sesión, aunque los hay también que duran al·
gunos fines de semana, 7 días seguidos, 4 semanas o 4 meses.
Son laboratorios con residencia, en e! sentido de que todos los
participantes viven en el mismo lugar en su transcurso.
En el pasado, realicé grupos que se reunían una vez por Se·
mana o una vez por día, sesiones individuales, y una amplia
gama de formas de dos días a tres años de extensión. Estas ex-
periencias me llevaron a la conclusión de que la profundid"d a
la que se llega en un laboratorio concentrado es tan nutable, si
se lo compara con los otros enfoques, que virtualmente he ~h;ln.
donado todas las demás formas. En la actualidad, pienso ~ue
una experiencia de laboratorio intensiva, combinada con la po~
sibilidad de realizar otras experiencias similares en c".'yuier
momento -como ocurre en Esalen-, es el mejor camino para
la realización de las potencialidades humanas. Este enfo~ue le
exige al individuo planear sus propias experiencias de desorro-
llo, y, por ende, hace valer e! principio de la responsabilidad
en la selección de lo que cada cual necesita para su crecimiento.
Hay personas que asisten a varios laboratorios intensos en foro
ma sucesiva, y luego se' alejan durante períodos prolongados
para tener la posibilidad de integrar tales experiendas. Otras
í1sisten con poca frecuencia,pero con cierta regularidad. Hay
quienes pasan, por ejemplo, de los encuentros a las experjen~
cias de conciencia sensorial, luego a las de meditación, Juego
toman masajes, y más tarde retornan quizás a Jos encuentros.
• Pero he podido comprobar, junto con !.otros autores que llegan
I aconslu,~i9nes similares (Rogers, Maslow, PerJsL que una se~
I
mana' inte'nsiva equivale a dos o tres años de sesiones tecapéu·
ti,:as periódicas, y que los grupos resultan mucho más eficaces
que las sesiones individuaJes.
Los laboratorios de encuentro abierto qUe se ofrecen en Esalen
\ y a los que a' tes se denominaba laboratorios • Más aleRrfa.l

lJ5
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..... ,
,~r.r-

comienzan, por lo reguJar, a las 9 de la noche de un sáb~do y euestiones pendientes, y uabajarán sobre ello; o bien tendrán
continúan los dlas sucesivos desde las 10 de la mañiUla liásta e! suenos importantes; o bien asimilarán a solas lo sucedido y vol.
mediodla y desde las 9 de la noche hasta alrededor de mediano- verán frecuentemente con insighls e integraciones valiosos. En
che. Las tardes quedan Iihres hasta las 4, hora ell que suele mi condición de coordinador, siento muy menguada mi eficacia
haber ulla sesión general para todos Jos grupos. n.bitualmente si estoy cansado, y el reposo me da nuevos brlos. Estas ventajas
un laboratorio comprende de 40 a 60 personas, dIvididas en 4 parecen mayores 'Iue las que tiene el permanecer despierto. Me
o 5 grupos de 10 a 12 personas cada uno. En ocasiones, un gru. inclino, pues, por as reuniones prolongadas en las que se pueda,
po puede seguir reunido durante, toda la noche. Queda a crite. crear un clima intenso. pero a condíción de interrumpirlas cuan·
rio del coordinador decidir lacántidad de tiempo q'Je se reuni. do el grupo parece haRer finalizado su tarea y los miembros ya
rá con el grupo. A menudo, en la noche del miércoles, no hay " han recibido todo lo que pueden asimilar. En tales circunstan-
sesión, reemplazándola por una danza con tambores, acompaña. cias, pueden retirarse a dormir y volver luego descansados.
da por los ejecutantes de tambor de Pig Sur -maravillosa opor. Después de todo este análisis radonal de la duración más eficaz
'tunidad para la expresión corpora' ,;pontánea-. La semana de Jos laboratoríos, quisiera insertar una nota personal que ha.
termina eJ viernes a mediodla con una sesión general. " brá de promover en los lectores cierto escepticismo en cuanto
En los últimos tiempos se ha experimentado en Esalen con la. a Jos resultados de mi lógica. Uno de mis rasgos personales es
boratorios \:le un mes de duración, cuyos participantes intervie. la tendencia a reunir toda mi energla y avanzar a toda máquina
nen en tareas de mantenimiento -lavar los platos, cuidar el en una sola dirección, hasta consumirla en un tremendo estalli.
jardín o limpiar las cabañas-- como parte de la experiencia. do. Por ejemplo, escribl el primer borrador de ]oy en un solo
Esta pauta parece promisoria. El principio general es que una fin de semana. En el plano flsico, esto se refleja en mi aberrante
experiencia concentrada permite un tipo de aperturas y de in' pauta respiratoria. Nunca aprendl a respirar bien al nadar, de
tensidad diflciles de lograr en pautas más prolongadas. No obs. modo que lo que hago es tomar una bocanada profunda, hundir
tante, Jas reuniones periódicas tienen sus ventajas, e incumbe la cabeza en el agua y continuar hasta que quedo sin aliento.
a cada coordinador y cada miembro del grupo descubrir cuáJ es Inhalo demasiado aire y exhalo demasiado poco. Pienso que esta
e! lempo que más se ajusta a él. caracterfstica implica que, como coordinador de grupos, soy
En años recientes se ha asistido a un aumento de Ja popularidad más eficaz cuando acometo un único y Ilran esfuerzo -un fin
de las «maratones» o reuniones continuas de 12 a 48 horas de
duración, con pocas interl1lpciones (o ninguna) yen cuyo transo
de semana, por ejemplo, o un laboratorio de cinco dlas-- que
cuando tengo que ir gastando cantidades menores de energla
!
curso se duerme en el mismo sitio de la reunión. El objetivo es en intervalos más prolongados -v. gr., una hora por semana-o
disminuir las defensas por efectos del sueño, para llegar as! más Es perfectamente posible que otros coordinadores con lempos
pronto aJ material más profundo. He llevado a cabo varias de distintos funcionen mejor con una pauta distinta, como también
estas mara tones, pero no siento inclinación por ellas. Aunque que los miembros de los grupos aprovechen mejor otro tipo de
me atraen mucho las reuniones prolongadas -en los laborato- experiencias grupales si sus pautas personales son distintas. Pe.
rios de 5 días suelo efectuar reuniones de hasta 9 horas los ro aun tomando en euenta todo esto, sigo creyendo que Ja ex·
jueves a la noche, si quedaron cosas pendientes--;.., no c~ que períencia concentrada tiene muchas ventajas.
el agotamiento sea un expediente eficaz o necesario para dismi. Lo que sigue fue elaborado en gran parte coh el Circo Volante,
nuir las defensas. grupo formado originalmente por mi y con el cuak,trabajé en
Considero que varios de los métodos descritos aqu( y en ]oy los últimos años. A sus integrantes debe acreditárséIes muchas
'on mucho más útiles para penetrar en las delensas. En las ma.
ratones, suceden con frecuencia acontecimientos importantes pa- '" de las ideas expresadas por mi, 'asl como los motivos en que se
inspiran.
ra el grupo cuando muchos de sus miembros cstán dormidos,
por lo cual se resiente la integridad del ¡(rupo. He compróbado
que puede resultar muy provechoso interrumpir Ja sesión para "
que la gente duerma. A menudo, los integrantes del grupo se
encontrarán en esos intervalos con personas con las que 'tienen

136 137
1
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II
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tadas, y varlan según las circunstancias en las que se ofrecen.
11. Sesiones de apertura Por 10 general, tengo muy pocas cosas planeadas de entrada;
• todo lo que hago es anotar cietto número de actividades posi.
,1I bIes que me parecen apropiadas y que me gustarla llevar a cabo,
pero a medida que la reunión avanza extraigo indicios de la foro
lOa en que evoluciona el grupo para determinar si utilizaré o no
cietta actividad, si no habrá otra mejor que la prevista, y el
orden en. que se las realizará. Siempre se introducen muchos
cambios durante la hora o las dos horas que dura la sesión, de
La noche 'del sábado se dedica a una «sesión de apertura», des· acuerdo con la predisposición que muestre el grupo a realizar
tinada a preparar a los participantes para lo que viene luego. En talo cual actividad. Por ejemplo, un microlaboratorio con lOan·
ella se trata de fomentar y autorizar conductas que trascienden jas cat6licas que no habían tenido jamás una experiencia de en·
lo aceptable cotidiano, para superar así las limitaciones habitua· ..i~ cuentro se desarrolló'de una manera muy distinta que los reali·
les. Por lo demás, al activar sentimientos profundamente arrai· zados en Esalen con gente experimentada.
gados y traerlos más cerca de la superficie, la experiencia aumen.
ta la probabilidad de que se aborden otros sentimientos impar·
tantes durante la semana. El propósito de la sesión de apertura
es introducir la idea de la importancia del cuerpo y de la posi·
bilidad del contacto mutuo, así como estimular la fantasía.
El mejor método para alcanzar tales fines es tal vez el microla·
boralOrio de encuentro abierto. En realidad, acostumbramos loa'
dificar mucho las sesiones de apertÍlra de' uno a otro laboratorio
-característica positiva, ya que permite seguir experimentando
con otros métodos y vuelve más interesante el laboratorio para
los coordinadores-. El microlaboratorio es también un exce·
lente dispositivo para inculcar en la gente la idea del grupo
de encuentro, ya que implica la plena participaci6n de todos.
Casi siempre utilizo ese formato cuando hago una demostración
de una sola noche de duración ante un grupo numeroso (e in.
cluso pequeño). Adopté este método tras haber probado prime·
ro con conferencias, luego con conferencias más demostraciones
prácticas, para pasar finalmente al microlaboratorio. Una de las
virtudes de este procedimiento es que si se dispone de las con·
diciones físicas apropiadas -una habitación grande desprovista
de muebles, en lo posible una alfombra, y un micrófono-- pue·
de llevárselo a cabo con grupos muy numerosos, incluso de más
de mil personas. El formato del microlaboratorio se combina ,
también con nuevas formas de dramatizací6n que entrañan una
mayor participación del público. I
El microlaboratorio dura una o dos horas y .onsta de un pe·
rlodo de caldeamiento, varias reuniones breves (de alrededor "
de cinco minutos cada una) .en la que se emplean muchas de
las técnicas del encuentro abierto, y un debate final si resulta ,.,
,'i;

oportuno. Las experiencias que pueden incluirse en él son ilimi.

138 139
•...
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--"1"""" ;;$'

12 Ejemplo de microlaboratorio trata como problema. Las actividades iniciales alternativas son
varias. (Para facilitar las referencias, asignaré un nombre a cada
una de ellas, aunque por lo general no se las designa de ningu·
na manera durante el microlaboratorío.)

Respiración. «Cierren todos los ojos y respiren~. (Uno o dos


minutos.) «Respiren profundamente, concentrándose en su res-
piraci6n~. (Esto ayuda a percibir las sensaciones corporales.)
Emisión de sonido. • Ahora, abran bien la garganta, apoyen la
El comieñzo es muy importante. En la primera noche de un l.· lengud en el paladar inferior, y emitan un sonido cualquiera, el
boratorio o en las sesiones que duran una sola noche, la mayo- que les salga ... P6nganse de pie lentamente~.
. rfa de la gente no está plenamente presente. Cada persona tiene Golpear y gritar. ~Cierren los puños y golpéense los brazos, arri•
una parte que sigue preocupada por el tráfico de la ruta, que se ba y abajo, como si estuvieran golpeando sobre una mesa; gol.
sigue preguntando si cerró la llave del gas, si los chicos estarán peen cada vez más fuerte •. (También puede practicarse en pa·
bien, etc. Y es mínima la conexión que mantiene con Jos res· rejas, colocándose ambas personas una frente a otra y mirándo-
tan tes participantes, a quienes ve como seres extraños, proba· se mientras gritan y golpean; o bien de las dos formas.) «Aho-
blemente un poco graciosos y posiblemente algo peligrosos. Es ra alcen la voz gradualmente hasta que sea todo lo fuerte que
importante,1'ara comenzar, permitirles que descarguen su ten· puedan; manténganse en ese nivel un buen tiempo y luego, po..
sión inicial y ofrecerles la oportunidad de participar en una ex· co a poco, disminuyan el volumen•.
periencia común. Esa experiencia incorporará a todos al aqur y
ahora y los hará estar presentes en mayor medida. Cuando des· Una actividad alternativa o complementaria es esta:
cuido este problema de inclusión, mis demostraciones resultan
más superficiales y tardan mucho más en ponerse en acción. En Meditación móvil. «P6nganse en la posici6n que les sea más'ro.
la actualidad, practico este procedimiento en todas ellas, sea moda: sentados, parados o acostados. Relájense y respiren.
donde fuere que se realicen. Abran la garganta y dejen que salga el sonido que esté aIl! den·
Existen varias técnicas a tal fin. En primer término, de acuerdo tro; continúen de la misma forma durante todo el ejercicio. Aho-
con las «reglas del encuentro~, pido a todo el mundo que se ra, tomen contacto con las sensaciones de su cuerpo. De;en que
quite la ropa hasta quedar con las prendas mfnimas (es conve· su cuerpo los lleve donde él quiera, sin pensat. Continúen tamo
niente sugerir por anticipado a los asistentes que lleven la ropa bién con esto en todo el ejercicio: dejen que sonido y,movimien.
que exigen las circunstancias). Luego les hago sentarse sobre el to vayan donde quieraM.
suelo -'preferentemente sobre una alfombra, si la hay- y les
hablo durante unos minutos de Ir experiencia, mencionando Las actividades anteriores debe., durar de diez a veinte minutos.
quizás algunas de las reglas del enc .. e,ltro o cualquier otra cosa Suelen ser muy buenas para descargar la tensión superficial y
que parezca útil en esa situación. alcanzar las sensaciones inmediatamente subyacentes.
En este punto, enuncio el principio de la responsabilidad indio
vidual. .Si ustedes quieren negarse a cumplir las instrucciones Reflexión. • Hagan ahora completo silencio. Sigan respirando y
o .rechazar la presi6n del grupo, es cosa de ustedes. Si quicren
inclinarse ante las presiones. es una decisi6n de ustedes. Tam·
. penetren en sf mismos para observar cuáles son sus sensaciones». ;
Postura yacente. «Ahora, lenramente, acuéstense de espaldas so- ,
bién son ustedcs los que deciden si quieren resultar dañados fr. I bre el piso. Sigan respirando profundamente.. • I

sicamente o tener un acceso de locura'. Son responsables de sr Oi\f, «Pronuncien suavemente la sllaha OM. Sigan asl un tiem.
mismos». ,\ po,Alcen el volumen. manténganlo, y vuelvan a bajar ... Sien·
A continuaci6n, doy comienzo al microlaboratorio. Si hayal. tan cómo pasa por su cuerpo la energra que hay en la habj·
f{Uien que no quiere participar, simplemente se aparta y observa. taci6n)o).
'Si alguien presenta al¡¡una objeción, el conflicto suscitado se Respiraci6n. • Vuelvan a hacer silencio. Respiren y descansen.,

140 141
--,,

Una secuencia de esta IndoJe suele resultar eficaz para descatgar


--'T· Sentir el espacio. «Extiendan lns brazos hacia adelante y sien· .
viejas, tensiones, traer a ]u gente al presente, iniciar el fluir de . tlln todo lo que lus rodea. Ese es el espacio de cada uno de us· '
sentimientos, activar sentimientos profundos como la ira, la 50- tedes. Ahora, caminen en su espacio. Si alROien entra en él. hll- I
Jedad, el acercamiento a los demás, y promover una sensación gan lo que quieran». I

inicial de confianza en el medio. Los miembros del /lrupo están


ahora en condiciones de dar un p." más para entablar contacto Esto aumenta la sensación de- estar soto o en compañía, y pont
entre sI. en contacto a cada persu,," con lu que ellll desea de los dem,ís
y con la intensidlld de sus sentimientos con respecto a ellns.
Caminar a ciegas. «Levántense despacio con los ojos cerrados; Si lo que se busca es activar los sentimientos afectivos, es mu)'
. estiren las manos hacia delante y caminen en silencio. Si chocan útil el baile estud,antil. Se tmta de una fuerte experiencia, y
con otra persona, hagan lo que les plazca en ese momento,lue. se deberá reservar cierto tiempo en las actividadcs subsiguien.
go sigan caminando... ' tes para elaborar los sentimientos que despierta. Por lo regular,
Mirar. «Deténganse, abran los ojos y miren en derredor, sin nunca la practico en tina demostración de una sola noche; úni~
hablar. •• Ahora cierren los ojos y continúen caminando a cllmente lo hllgo en 111 s«itln preliminllr de un laboratorio de
ciegas». cinco dlas, cllsi siempre luego de 111 que llamé «Dominio~.
Contacto facial. «Deténganse, .bran los ojos, colóquese cada uno
de ustedes frente a un compañero de grupo y mírenlo a los Baile estl1diill1til. «Lus hombres furmen unll fila en ese cnstado
ojos. Ahora toquen ambos la cara del otro, explórenla con sus de la habitllcitln, y las mujeres en este otro. Mlrense y escojan
ojos y manos, traten de ver en su interior ... Cuando les po. a la persona que les resulta más ntrnctlva. En cierto momento,
rt:zca que han terminado con esa persona, pasen a otras». (tueen el ClIarto e jnvitcn sin palabras a la persona elegida a
que forme p<lreja con ustedes para sentarse en ese extremo
Hasta el momento, el microlaboratorio ha hecho que la persona de 111 hllbitllción. La persona a la que se le hace ia invitación
abandonara sus tensiones,activó sus sensaciones, la trajo al pre~ debe contestar si o no, también sin palabras, asegurándose de
sente, y rozó sentimientos de pertenencia y soledad (inclusión), que su r«puestll concuerde con sus reales deseos. Si la respuesta
ira y hostilidad (control), e intimidad y contacto (afecto). Si es ne/lativa, 111 persona que hizo la invitación debe volver a su
se quiere experimentar con los sentimientos competitivos del lugllr y elegir por segunda vez. Si la persona escogida ya lo fue
control, puede insertarse ottll actividad, tal vez antes que el ca~ anteriormente pur otro miembro del grupo pero aun asl se desea
minar a ciegas. Divldase a lus asistentes en grupos de diez y pi· hlleer la tentlltiva, el solicitante debe encaminarse hacia la pa·
dase a los diez primeros que se distribuyan pur los cos",dos del reja formaJa y ver si esa persona está dispuesta a dejar a su
cuarto, y se queden paradus mirando hacia el centro de aquel. compañero o compañera para unirse a él. Quisiera que ustedes
Luego soJicltesele al resto que furmen una fila delante de cada hagan la eh-l'Íón de a uno por vez, de modn que, por favor,
uno de ellos. cuando ya la rayan hecho levanten la mano y yo los llamaré.
Nadie avanzará hasta que la persona anterior haya terminado~.
·Dominio. «Si tú crees que eres una persona dominante, ponte
al frente de la fila; si érees que eres una persona sometida, pon. Con frecuencia aparecen en estas circunstancias sentimientos de
te al final. Ublcate en el lugar que creas que te corresponde. rechazo, competencÍtI, temor, confusi6n y muchos otros, que re~
Si en ese lugar ya hay algún otro, sácalo de él como puedas~. cuerdan laépoca de la adolescencia. A medida que la actividad
.' avanza, aumenta la tensión, porque cada vez está más próxima
Esto suele originar refriegas y eleva el nivel de energla presen. la posibilidad de «comer pavo~.· Una de las decisiones que
te en el cuarto, siendo la tónica en buena medida la de un grupo debe afrontar cada individuo es arriesgarse en seguida a invitar
de niñns bullangueros que son, en esencia, amigos.
Si se desea activar aún más los sentimientos de inclusión, pue. * En España ,se alude así al hecho de quedarse sin pareja en un baile,
principalmente las mujetc..'s; en Ja Argentina se lo llama .:planchar». La
de introducirse una ligera mudificación en el caminara cieglls expresión inRlcsa es /0 be a 1tJ"llllow~r, o sea, literalmente, «ser una
diciendo: flor de pared•. (N. del 'r.)

142 143
.'

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a la persol:" .ue le gusta, o bien espérar, disminuyendo.. ,falvóz


de esa manera el riesgo de ser rechazado pero a la veZ córriendo
el riesgo de perder a aquella. Trato de llamar en forma alter·
I de lo que se siente: concentrarse en lo que ocurre aqul v
ahora»). . I
,
nativa a individuos de ambos sexos, para no caer en la regla de I El encuentro parece funcionar mejor cuando se interrumpe a
cortesfa social según la cual son los hombres los que deben
tomar ]a iniciativa.
todos luego de tres o cinco minutos y se hace una sesión general.
I
Quiero destacar, una vez más, la flexibilidad que brinda un mi. Sesi6n general. «Ahora celebremos una sesión general de IIn I
crolaboratorio. Acabo de dar un ejemplo de sesión preliminar minuto. ¿Cómo marchan los grupos? ¿Pudieron mostrarse fran.
en la que se presentan varias alternativas. También es posible camente y permanecer en el estado en que se sienten aqul y ,!¡
crear sobre la marcha otras actividades, si parecen oportunas. ahora o se perdieron en anécdotas y palabrerro.? (Risas Iige. Il
A esta altura de la velada ya se han activado muchos sentimien. ras; las respuestas suelen ser de toda lndole.) «Mu.ybien. Cele.
tos; divido entonces el grupo general en varios grupos más pe.
queños, con el objeto de llevar a cabo las restantes actividades
bren ahora otro grupo de encuentro, tratando de hacerlo un
poco mejor esta 1ez. (o bien: «tratando de ser más francos.¡. J
en un encuentro más intenso.
Si la respuesta a las actividades preliminares fue buena, con·
I
Microgrupo. «Siéntense en el piso en dreulos forl./ados por 5 viene seguir con las no verbales.
personas. Traten de que haya igual número de hOIr':>res que de
mujeres.. (Chiste de mal gusto; ocasionalmente provocará ri. Encuentro no verbal. «Celebren ahora un grupo de encuentro,
sas.) «Júntense con personas que no conozcan •. (Si la gente recordando las reglas que les mencioné antes, pero sin emitir
del grupo se conoce bastante entre sf, diré: «con las personas sonido alguno•.
que conozcan menos•. )
A partir de este momento los grupos presentan muchas varia.
Cinco es un buen número: lo bastante pequeño como para que ciones, y por ende. también es muy variable la secuencia de ac·
la gente tenga tiempo de conocerse, y para que las actividades tividades. Me inclino por mantener el equ.ilibrio entre ·Ias f!sicas
en las que cada miembro debe entrar en contacto con todos los y las verbales, asr como entre las interpersonales y las individua·
demás no se vuelvan demasiado largas. les. Las actividades ffsicas generan mucha energla y mantienen
También seis es un buen número, sobre todo si hay varias acti· un alto nivel de excitamiento (excitcment) * y de sentimientos;
vidades que exigen al grupo en su totalidad despliegue de fuer· las verbales resultan muy útiles como continuación de los sen·
za ffsica; permite, además, formar parejas. La división por sexos ti mientas experimentados en el aqu[ y ahora del microlaborato-
es útil para que se genere una gama más amplia de sentimien· rio y que fueron generados, habitualmente, por actividades no
tos, como los de tipo sexual. El requisito de que la gente no se verbales. Un número excesivo de actividades no verbales iuntas
conozca entre sI hace que el grupo parta de cero, sin historia. suele provocar un excitamiento que se disipa sin ser asimilado;
Se hace una excepción a esta sugerencia cuando hay dos perso- una verbalización excesiva es tediosa, pone a la gente a Ja de.
nas que quieren estar juntas, ya sea para elaborar sus cosas o fensiva y poco a poco le resta energla. Es por eso que acostum·
para sentirse más protegidas. En general, rechazo esta posibili. bro proseguir una actividad no verbal con otra verbal -por lo
dad en un microlaboratorio, pero no en forma muy estricra. común un grupo de encuentro en el que se exploren y consoli·
En este punto, la elección de áctividades depende de cómo ha·
yan ido antes las cosas. Si los grupos se muestran participes en ,. Frederick Perls. creador de la terapia guestAhiea. 8S'j~8ba al t~rmjno
l~xci/e,"enl unsentido distinto elel h~bituaJ en in~M'l (entusiasmo. fop;o-
lo sucedido hasta entonces, continuaré con varias actividades no
verbales. De lo contrario, introduciré un grupo de encuentre,. '] \iídadl,~rrt:bato
dón) ;~en !'U
pasajero) y lo diferenciaba también de excitalion (excita·
concepción, representAba una forma de fa energ[a, como
parable a la libido freudianll. Schtltz Jo emplea IIqu( eviclenteml:'nte ron
Grupo de encuentro. «Vamos a concertar un encuentro, ~ecor· C~Sl1 connotaci6n. Véase ]. Fugan e J. L. Shephcrd. comps., Tt'ori.. V
dando en lo posible las reglas que les lel antes. (S,e repiten t'~(:"ica d~ la psicoterapia gues/JlIíca. Buenos Aires: Amorrortu editare""
como mrnimo tres reglas: «Ser francos y sinceros; hablar acerca 1973. pág. 37.

144 '145
1
"
I
i
Jen los sentimientos generados--. Cada vez que empieza aba· mente acerca del grado en que cada persona confía en las de-
jar el nivel de energía, puede revitalizárselo con una actividad más, pero una vez practicado este ejercicio, la situaci6n se acla-
no verbal. ra mucho.
Las actividades interpersonales se ven muy beneficiadas si se Hay una técnica verbal, vinculada con el problema de la sole-
las compensa con actividades individuales como cerrar los ojos dad, que tiene que ver con la inclusión en cuanto al contenido
(y a veces taparse los oídos) y proyectar la mirada hacia dentro, del tema, y con el afecto en cuanto a que los miembros se reve-
expresando al grupo los sentimientos correspondientes; para la lan mutuamente algo de gran importancia. Es conveniente para
autoexploración, dan buenos resultadós ciertos métodos de Ja profundizar las relaciones una vez que los integrantes del grupo
fantasía, que ayudan al individuo a seguir centrado en sí mismo comienzan a sentirse cómodos en él.
. y en cORtaeto con sus propios sentimientos, sin dejarse arras-
trar por el grupo. He aquí algunos de los mejores de ellos. . Soledad. • Piensen en el momento de su vida en que estuvieron
más solos. Traten de rememorar los sentimientos de entonces.
Penetrar en el cerco. «Piensen unos minutos y decidan cuál de (durante dos minutos). «Ahora cuéntense mutuamente esos
los miembros del gru.po se siente en mayor medida fuera de él. momentos».
Levántense, formen un cerco y dejen a ese miembro fuera. Cie-
rren bien el cerco y déjenlo que intente penetrar en él. Los que En los dos ejercicios que siguen se pone bien de manifiesto el
forman el cerco deben hacer todo lo posible para que quede efecto de la franqueza y la sinceridad sobre las relaciones gru-
fuera. Hagan todo el barullo que deseen». pales. Las enseñanzas que brindan tienen enorme cantidad de
aplicaciones en todas las relaciones humanas, grupos de trabajo,
Esta es una excelente actividad de inclusión. Describe gráfica· y países.
mente el problema de penetrar en un grupo, permite que sur-
jan los sentimientos que liene cada cual acerca de ello y contri· Impresiones. «Me gustaría que cada uno de ustedes formulara
buye al proceso de formación del grupo, mediante la incorpo· la impresión que le causan los demás, los principales sentimien-
ración del sujeto ma:;:inado. Con frecuencia, habrá otras persa tos que experimentan hacia ellos. Empiece cualquiera de ustedes
nas que quieran repetir la experiencia de penetración, lo cual es por colocarse enfrente de la persona qUt tiene al lado; debe mi-
positivo -aunque no necesariamente- en los comienzos de la rarla a los ojos ., decirle en pocas palabras lo que siente sobte
sesión y se aprovecha mejor si es seguido de un grupo de en· ella, sus sentimientos positivos y negativos. tocándola al mismo
cuentro en el que se analicen los sentimientos provocados. tiempo como le parezca conveniente hacerlo. Una vez que ter-
La siguiente actividad también atañe principalmente a la inclu· mine con ella, pasará a la persona siguiente, y así hasta com-
sión, y es un niagnífico indicador del monto de confianza que pletar la ronda. Lo mismo harán los restantes hasta qu~ lodos
se ha generado dentro del grupo. hayan formulado sus impresiones sobre todos. No debe cantes-
tnrse sino oír, simplemente. Todos deben ofr al que habla•.
De;arse caer hacia atrás. «Formen. ;rejas. Uno de los integran-
les debe pararse de espaldas al otro a un metro y medio de dis- Estas impresiones suelen eslablecer un contacto más estrecho
tancia aproximadament., alzar lentamente los brazos hacia los entre los miembros del grupo, por la franqueza con que se ex-
costados y dejarse caer_confiando en que su compañero ]0 aga- presan. Si, por el contrario, se quiere hacer que experimenten
rrará ••. La persona que está atrás puede elegir entre sostener- la irritación e inquietud que les producen los demás, se puede
lo o no en su caída. Presten cuidadosa atención a las sensacio- practicar un ejercicio opuesto, basado en el apartamiento más
nes en el eslómago y el pecho mientras caen, y fíjense si sus que en la franqueza. Inventé este ejercicio para un laboratorio
pies se apartan del suelo -no deben hacerlo si confían plena- sobre manejo de situaciones conflictivas, en lUl momento en qne
namente--, así como en su sensaci6n general al caen,. se perseguía el propósito de generar conflicto.
Este ejercicio es mUY bueno para demostrar hasta qué pUntó Apartamiento. «Elija uno de ustedeS a la 'persona del grupo que
la verdad se halla en el cuerpo.' Puede verbalizarse indefinida- sienta más distante de sí mismo y envícla al rincón más aparta-

146 147
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-----...,---_..',.,.-._.--.,.¡,.-. - ; - - - - - - - - ---- ,- --,.¡ I
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do de la habitación. Una vez que ella se haya ido, debe decir a A la hora señalado. • Cada grupo se reunirá unos minutos y de·
los demás por qué siente esa distancia, tras lo cual la invitará I
cidirá cuáles son sus dos integrantes más distanciados entre 1, .
a volver pero sin comunicarle nada de lo dicho a los otros. Lue· sr ... La resolución debe ser colectíva. (se dan para ello unos ,
go, otro miembro del grupo elegirá a quien sienta más distante, 3 minutos). «¿Alguna de las parejas elegidas quiere ofrecerse
lo hará apartarse y repetirá el ptoc~so, y asl hasta que lo hayan para explicar esta actividad?». (Designo una pareja, y me ubico
hecho todos•• después en el medio del grupo.) «¿Podrla ubicarse uno de uste-
des en este lado del cuarto y el otro del lado opuesto, frente a
Nada ilustra tan bien como esto el carácter insidioso de los frente? Por favor, hagan lugar entre ellos. Mlrense a los ojos "
,

sentimientos de apartamiento_ Cuando termina el ejercicio, el y avancen uno hacia el otro lentamente, sin hablar. Cuando es·
grupo suele estar muy susceptible. El mismo efecto destructivo tén suficientemente cerea, hagan lo que sientan deseos de hacer
.- ejercen eh "aa oficina las quejas que se formulan contra algún en ese momento. Déjense llevar por sus cuerpos, y continúen
compañero de trabajo sin expresárselas nunca directamente. Es con el ejercid" hasta que sientan que han terminado. No pla-
conveniente que el grupo se reúna en una oportunidad posterior neen cosas por anticipado. Mientras ellos se miran, es importan-
y cada uno confiese francamente al destinatario de sus crlticas te que el resto haga silencio•.
cuáles eran estas; ello ayuda a que VUA:lva a prevalecer en el gru.
po un sentimiento positivo. . Esto puede terminar en un combate, un abrazo, un baile, un
He comprobado la utilidad de presentar cada una de estas acti· juego en común o cualquier otra cosa. La inhibición que provo-
vidades en tres formas distintas, combinando los tres tipos de ca el gran público suele superarse en poco tiempo, especialmen. ••
presentación según los casos. En su mayorla, las actividades se te si se les recuerda de vez en cuando a los participantes' prin·
presentan enunciando simplemente las instrucciones de un mo- cipales que deben hacer lo que se les antoje. Cuando terminan,
do aproximado a como figuran escritas aqul; pero algunas se pido a los espectadores que expresen lo que vieron, y fomento
comprenden mucho más rápido si se hace una demostración un intercambio de percepciones entre ellos, particularmente en
.práctica, en particular el dejarse caer hacia atrás, ~as pulseadas torno de los visos de realidad que tuvo la acción. Si la cosa pa·
o el penetrar en el cerco o romperlo desde dentro. Para tales rece andar bien, pediré una o dos parejas voluntarias más. El
demostraciones, acostumbro buscar una pareja o pequeño con· hecho de ofrecer varios ejemplos hace que se aprecie mejor la !,I
junto de individuos que parecen interactuar con mucha energla, variedad de respuestas frente a instrucciones tan simples col¡1o
1 les pregunto si quieten ayudarme a demostrar cómo será el las dadas. Una vez concluidas estas demostraciones frente al
próximo ejercicio; no les digo de qué se trata, para que acTÚen . grupo global, se solicita a cada grupo pequeño que haga lo mis.
de manera más espontánea. Explico cómo es el ejercicio mien· . mo con dos de sus integrantes, tras lo cual tendrán una reunión 'li
tras ellos hacen la demostración, y luego solicito a los grupos para discutir los sentimientos experimentados en toda la expe- !
restantes que Jos sigan. Un teteer tipo de explicación implica la riencia. En ciertas oportunidades, se ofrecen dentro de un mis·
participación de varios sujetos frente al grupo total; empleo a mo grupo otras parejas para la prueba, lo cual constituye algo
veces este método para las fantaslas. Le pido a todo el grupo muy positivo. 1
¡:
que fantasee algo, y luego solicito voluntarios para decir o ac· Para movilizar los sentimientos vinculados con la competencia
¡'
I!..
tuar, frente al resto, Jo que vieron. Esto suele unir al grupo too la energla, son muy convenientes las lides flsicas del tipo de
tal por U/1 breve lapso, antes de que vuelvan a formarse los pe· a pulseada. No solo movilizan sentimientos competitivos sino
queños grupos. 'lile plantean el problema de centrar toda la energla propia en
Otra actividad que puede explicarse en esta forma es la que una sola dirección, y generan como resultado gran involucración.
denominamos «A la hora señalada» (Hi~h noon) ,* cuyo pro- También aumentan la circulación y respiración. Se ven fort31e·
pósito consiste en mejorar la comunicación entre dos personas cidos los lazos que unen a los miembros, ya que cada uno pone
de cada grupo.
norteamericnno debfl1n avanzar 4lA la hora señalada"$' desde dos puntos
bbíclldos en la calle principal del puebJo y, en determinado momento,
.. Hace referencia 8 111 pelfcula del mismo nombre protagonizada por
Sllcar ~n~ flnollS y dirimir de ese modo la SUpUestA supremada de uno
Cuy Cooper, Y, en 'a cual dos vaqueros rivales de un' pueblo del Oeste
.obre el otro. (N. á.J T.)

148 :149)
t,.,.,...-·-----
lI
·" 0 ,·

en el aIro gran porción de su energía, y con frecuencia aumenla El hombre sabio. • Cierren los ojos, respiren relajados. Imaginen , ,
la vivacidad del grupo. mentalmenle eslar en una pradera ... Al fina! de la pradera hay
un hombre sabio dispueslo a responder todas las preguntas que !. '1


Pulseada. «Formen parejas dentro de cada grupo. Cada pareja ustedes le formulen. Ustedes van hacia él, le preguntan lo que
se acoslará boca al suelo, frente a frente y formando una linea' desean saber, y escuchan su respuesta. Detrás de él hay, colgado (!
recIa. Alcen el brazo derecho y traben las dos manos. Con la de un árbol, un calendatio .. , Lean la fecha que al1í aparece». I!
mano izquierda, soslendrán el codo del adversario para que no , '
;1; 1
se mueva. Ahora mírense a los ojos y gruñan, rujan, giman, ha- Si se pide a la gente que considere ese fecha significativa Y
exprese lo que asocia con eUa, la fantasfa se amplía y se enrio
,¡i
gan lodo lipo de ruidos mienlras lral.n de derribar hacia la
quece su significado. La comunicación mutua de sus fanlasias ~i
-izquierda el brazo del conlr.rio. Lo harán todos los integranles
del grupo. Recuerden que deben h.cer mucho ruido». estrecha los vínculos entre los miembros del grupo, a! compartir ~
•~'
sentimientos l':lás profundos.
El gran batifondo que se genera en el cuarto es estimulante y Otra técnica para aumentar el acercamiento mutuo de los miem· 1,
energético. Desde e! punto de vista de! ro1fing, para equilibrat
el esfuerzo realizado conviene repelir la pulseada con el brazo
bros y también para introducir los sentimientos relacionados
con el cuerpo es la de la imagen corporal; pero solo tiene éxito
si el grupo se siente cómodo y sus integrantes comienzan a
l
izquierdo. I!I!
Con el objeto de crear un fuerle sentimiento grupal, es impar· depositar confianza en los demás; si se la practica prematura·
tante ayudar a un miembro muy bloqueado del grupo, y una mente, suele resultar muy superficial. J
I
buena manera de hacerlo es el ejercicio denominado «romper
el cerco desde dentro». Esto permite, nuevamenle, actuar la Imagen corpora', «Cierren los ojos e imaginen que están de~.
formulación física de un sentimiento, con las ventajas propias nudos. ¿Cuál seria la parte del cuerpo que menos quisieran mas·
de una completa participación del cuerpo. Asimismo, moviliza trar a los extraños? Coloquen la mano sobre esa parte. Ahora,
energía y contribuye a que el cuerpo pierda su rigidez. abran los ojos 'Y cuenten al gtupo qué sienteo acerca de eUa.
Mantengan la mano apoyada alH duranle todo el ejercicio».
Romper el cereo desde dentro. «Cada grupo se tomará unos mi·
nutos para decidir cuál de sus integrantes es el más bloqueado, A veces es posible ayudar a la gente a que llegue a cierlo en·
el que se ·sienle más incómodo, el menos libre y espontáneo para lendimiento con esas partes de su cuerpo aplicando, luego de lo
expresarse. (unos tres minulos). «Esa persona se ubicará en el anlerior, una técnica de la lerapia guesláltica.
centro del grupo, y los demás se pararán y formarán un cerco
en torno de él. Su tarea consisle en romper el bloqueo que Conversación corporal. <,vuelvan a cerrar los ojos y enlabIen una
sienle, representado por el cerco. Los que forman el cerco conversación con esa parte del cuerpo. Representen ambos roles:
estrechan filas y hacen todo lo posible para que quede denlro•. sean alternativamente ustedes mismos y esa parte, y vean si pue-
den Uegar a una mayor aceptación de eUa•.
Si un grupo funciona bien, a menudo sus integranles tendrán
inlerés en profundizar la comprensión de sí mismos y de los Una lécnica muy activadora, y a la cual, por ende, sólo recurro
demás. Los métodos de la fantasía brindan una buena oportuni. al comienzo de un grupo con el que estaré un lapso prolongado.
dad para que emerjan los faclores inconscientes. Deben seleccio- es la fanlasía del futuro.
narse las fanlasías de modo tal que no conduzcan a un malerial
demasiado profundo como para poder manejarlo en el tiempo Fantasía del futuro. • Cierren los ojos, respiren relajados. Ima·
disponible. Una de las más sencillas y fructíferas es la del «hom. grnen.e a sí mismos denlro de diez años. Fórmense una imagen
bre sabio•. Con el1a se ponen de manifieslo cierlos probremas menlal de cómo han de ser us~edes entonces».
personales vigenles, así cuma la capacidad de cada persona para
r..ponder a un número mayor.. de interrogantes que los que eUa Si fa g~nté' ve 'con sjmpatf~"el mistidsrrio el ejercicio anterior
l

supone. ' puede ir precedido de un frotamiento enlre las cejas para e'ti·

150 151
~ .....
muh\r el teren ojo. A VeCf~; la gente no imagina !lAda,.,? 5eve
,
Cambio de inte?,rantes. «ESCOj:ll a un integrante de su grupo
1 ¡"
l.
a "r misma mucna, y es P'Jr c:;to que importa (0ntnrcon la p<lra 'que pase Al grupo de la Í'i' ~uierdA. Elíjanlo ~obre la base
posibilidAd de continuar con la experiencia. del criterio que ,been», 1,
,

Cuando el microbboratorio ,.;e l-tcerca a su término, resulta opor-


tuno incorpol-ar una 'Serie de activid<1dcs vinculadas con el afcc- Con este método, Al terminar e1 microlAboratorio CAda pe",ona
to, que permitan Ja expresión de sentimientos cariñosos y con. ha e"ado con mllchas otras y existe menoS división. Otra ma- , ;1'
tribuYAo A un final amable. Hay una técnica m?,gnfficA pata nera de evitar esta ültima es hacer que los gtupos se observen
accrcar a los integrantes medían te la comunicación en un nivel
más inconsciente, gracias al uso de la fantasía.
o compitan entre sí. L:t pulscnda puede tnmsformarse en una
experiencia global eligiendo a los gAnAdores de cada grupo para il
intervenir en un campeonato general. En esta experiencia '11
tOJ ni,¡'os·del grupo. «Acubtese cada grupo en el suelo con las conjuntA ,e fomentarán lo, aplomos, abucheos y rechiflas, O
, cabczits juntas, como si fuct<lo los royos de una rueda. Respiren bien, luego de la experiencia del tanto, cada grupo ·puede elegir "

relajados .. , Cada persona debe imaginar que todos los miem- una de las ~anciones entonadas y <'Antarla entre tOdos al grupo
bros del grupo son niños, debe fr ~arse una imagen mentAl de lA izquierda, que luego retribuirá la atención, O bien un
en tal sentido. Cuando alguien haya cormado ya esa imagen, lA grupo observará a otro mientras C(.'lebra un encuentro, y for-
describirá a los demás y estos tratarán de asimilar la misma mulará sus comentarios sobre 10 que -ha visto, tras lo cual el
fantasía. Cada vez que un integrante del grupo Vea algo en su segundo grupo hará lo mismo con el primero, Es posible pla-
mente, lo informllrálIl restm>. near interacciones e intercambios de e5~a índole para casi todas
lAS Actividades.
Esta es una manera de aclarar las percepciones mutuas; con Si al aproximarse el final de la sesión hay gente que aún no
frecuencia suele resu.ltar tAmbién muy divertido, y lA energ[a ,e siente cómoda en el grupo, existen uos técnicas para in-
contenidA en el cuarto vuelve A aumentar. Hay grupos que cluirlas,
ríen, otros gritan, ocasionalmente lloran o realizan el ejercicio
muy concentrados. Rodar y mecerse. «Estudien durante unos minutos cuál es el
Otro forma de estrechar lazos es el canto. miembro del grupo que todavía parece sentirse más incómodo~
(unos tres minutos), «Páren,e, formen un cfrculo y coloquen
Cantar. «CAdA uno de ustedes, a pArtir del que está más cerca a e~a person<l en el medio. Tendrá que cerrar los ojos, re·
de mí, se volverá hacia quien tenga a su izquierda y le cantArá IAja"e por completo y deja"e caer hacia el cfrculo, Los demos
una canción, la primera que le venga 11 la ment~. Una vez que integrantes lo harán rodar alrededor riel circulo, despué, de
f.,ay:t terminado, su oyr.nte le cantArá 11 quíen tenga B su izo un rato comenzarán a mecerlo para atrás y para adelanre, y por
quierda, y así sucesivamente hasta completar cJ círeÜlo. Canten ültimo lo harán caer SUAvemente al piso».
en voz alta».
La postura más cómoda para el sujeto es, por lo general, con
~i los microgrupos formaran ::11 término de I:t sesión un grupo las m,nos sobre el pecho y la CAbeza carda hacia atds, dejAndo
único -como sucede con los grupcs procedentes de una misma simplemente eSCApar la tensión del cuello, Hay muchas VAriAn-
organización_, existe el peligro de que cada microgrupo quede tes. Se lo puede hAcer rodAr de costado, y tAmbién alzarlo por
aislulo de Jos demás. Hay diversas variantes p<lr3 a::::egurar la encima de la cabeZA y mecerlo lentamente. Resulta muy eficaz
unidad del grupo mayor, todas lAS cuales ,uponen una mayor "I canturrear con la boca cerrAda o pronunciar la silaba OM
interacci6n entre los microgrupos. Si bien d;sminuy..: Así la in.
tensidad dentro de cada gnl.po, se ve incrementado el acetOl!.
I mientrM se lo mece.

miento mutuo general. Uno de los métodos para ello sonios Afecto; «Colóque,een el medio del efrculo la pe",ona que ,e
cambios de integrAnres luego de CAda acontecimiento signifiCA- siente m's incómoda, y cierre los ojos. Todo el que tenga un
tiva, Actividad no verbal por lo regular y ,eguid" de un comen- ,entimiento positivo hAcia ellA debe dar de inmediato un paso
tario al respecto. adelante y expreSArle en forma no verb,l tales sentimientos •.

152
I~J
Al llegar
cables a su término un microl a b
sueltos. ' me gusta unir
oratono, -- I
lus , - -que parece adecuarse al estado de ánimo prevaledente: The
-l
f lmpossibl(~ dream, You make me lee! ¡¡ke a natural woman de J
!
I
Ultima reunión (~Esta es 1 .. ). Aretba Fr¡¡nklin, Camelol, Zorba , etcéteru.
:t
~n todas Jas co~as que les ahu ~.Ima vez (~le ~t:'únct1. Piensen
no Jo hicieron yen las ti u lera ,gusta u celr o hacer pero
La evolución emocional que tiene lugar durante la semana es
previsible en gr'1Jo sorprendente. Domingo por la noche: gran
"i

Diganlas ahor~ Luego dee ?J.nsara~ cuand,! se vayan de aquí. energía y cntusiasmo. Lunes: rigidez, seriedad, derta desilusión
. ,Spl anse Sl~ e: m1ur pal<tbra alguna». porque los grupos mayores no funcionan tan bien como los
microgrupos. ·Noche Jd lunes y mañana del martes: comienzo
Termin~do el microlaboratorio, solicito a cada miembro que Jc depresión y Hngusthl, <.1 mcJida:.que salen a relucir Jos pro-
emita un ~sonido indicativo de c6mo se siente. Esto hace que
la gente aprecie bien la comunidad de senrimicntos que los unen,
blemas y sentimientos negativos. Noche del martes: gran ma~
lestar, im, hoslili<l.ld; a veces hay gente que se retira de la
li,
experiencia, lo cual es notificaJ\) t~n la mañana del miércoles.
I
y pone un broche a la experiencia aliviando Ins tensiones q:Je
. hubiera. Habitualmente conversamos lIn rato sobre lo aconte~ Milircolcs: }¡l~ sombr,\s cnmicnzan a disiparse, a medida que los
ciJo para compartirlo; pero eSlo lleva implícito un peligro, vin- prublem:'s comienz.m a str trn~adüs; el baile es un alivio y una
eulndo con el tiempo: si la eharla se prolonga demasiado, se . . ¡ltarsis para muchos, que están or~ullosos de sentirse tan li·
vuelve muy intelect,ual, y comicnza a diluirse el sentimiento bCf¡l(.los. Jueves: aparecen los sentimientos buenos y positivos;
generado. Si el examen intt:1cdual de la experiencia reviste se llega a la alegría alrededor del jueves a mediodía, y aquella
importancia, prefiero dejarlo para una 0p0IrtuniJaJ futura -por l:untinúa. Viernes: cufol'ia y lágrimas, dificultad para abandonar
ejemplo, para el dia siguiente. el lugar, tristeza, felicidad y éxtasis.
En los microlaboratorios que se c.-clebran en Es.iIcn, sohre todo ]Por supuesto, esta secuencia no es invariable ni ocurre en el
cua"do es la primera actividad de un Inboratorio que ba de caso de touus las personas, pero la tendencia general parece
durar un,¡ semana, suele invitarse a lodo el mundo JI ¡lsistir a los bnstante pronunciada. Para un coordinador es útil conocerla,
ue
b<.lños aguas termales; se plantea de ese modo el problema sobre todo la nocbe del martes, cuando la gente suele volverse I
dt, la ut::mudcz, Y. en su mayoría, los integrantes dcllaboratorio conlra él. Sin embargo, en la práctica mi ansiedad personal nun~ 11
"iven una preciada experiencia. ca se vio totalmente apaciguada por este conocimiento te6rico.
Con freeuencia, luego de la primera reunión, los miembros del Todos los martes una parte mía sigue pensando que ese labora-
grupo se sienten muy estimulados. Suelen tener vívidos sueños, torio no va n .funcionar.
dificultades para dormir, largas charlas entre ellos, períodos de
meditaciúnacerca de sí mismos y dc temores, euforia, inquietllu
.!Cerca de 10 que 'vendrá luego, y otros muchos sentimit:ntos. A
la mañana siguiente se forman grupos de 10 a 12 pl:fsonas con
t1r. coordinauor, que habitualmente es elegido por ellas mismas;
casi siempre pasan toda la semana en ese, grupo. Se sigue, h:Hlá
el día jueves, el programa diario de actividades ¡tilles esbozaJo,
dejándose libre la nocbe del miércoles para [Ln baile con tam-
bores, que es precedido a menudo de un viaje de la fantasía,
euyo Objeto es ayudar a Jos miembros del grupo para que se
aflojen y muevan sus cuerpos libremente al compás de la mú- ,
"
sica. El laboratorio concluye la mañana del viernes con una
breve reunión del grupo seguida de una .samblea general con
toda la gente, inclusive los coordinadores y yo. Acostumbro ro-
tar entre los grupos y Jirjgírla~ sesiones jn¡ci~I y final, ase como
una sesión general dutanteJa semana. Mi predilección por la
sesión final del viernes va acompañada de música sentimental,'

154 155
-tr"(----:"_.--

u. Las reglas del encuentro abierto


i .
1. Toda comunicaci6n dentro del grupo debe ser lo más sin-
eerR y franca posible, y todo lo que ocurra fuera debe ponerse
en co.lOeimicnto del grupo sobre esa misma base. Las mentiras,
evasivas y duplicid.des obstruyen todos los esfuerzos del grupo.
1 i
Uno de los objetivos que se persiguen es aprender a ser más I,
francos con todo el mundo, inclusive con uno mismo.
2. Presten estrecha atención a su cuerpo. Con cierta prácticll,
aprenderán a entenderlo cuando él les dice que están mintién-
. dose a s( mismos o mintiendo a los demós. Cuando me abstengo
La filosoffa-y la teorla que estón en la base del encuentro abierto de decir algo, se me hace un nudo en el est6mago_ Utilicen
dan Jugar a formas muy específicas de conducir un grupo, y regularmente sus propias señales para correRirse.
cabe expresar sus consecuencias como un conjunto de reglas 3. Concéntrense en los sentimkntos más que en lBS ideas. A
para la interacci6n grupal. Al describir estas reglas, ruego a los menudo, las jd~as son em~leadas para ocultar los sentimientos.
lectores que adviertan que son aplicables a toda interacci6n Intenten permanentemente mantenerse en contacto con el sen·
humana, y no únicamente 1 los grupos de encuentro. timiento -también en este caso e! cuerpo sirve de ayuda- más
De hecho, el encueatro constituye un modo especifico de re!a- que con la idea racionalizada que lo sigue, Las ideas son útiles
cionarse y una filosoffa acerca de esa re!aci6n, que deben trans- principalmente para explorar un sentimiento experimentado con
mitirse iR los integrantes del grupo para que estos pasen de su anterioridad.
método habitual de interacci6n al método propio de! encuentro. 4. Manténganse todo lo posible en el aqu! y ahora. Esto contri-
Es muy importante que e! coordinador tenga bien en claro en buye a permanecer en Jos estados de ónimo propios y a evitar la
qué consiste esta modalidad de relaci6n, y no se engañe a si escapada a zonas más seguras, investidas de una energía emo·
mismo pensando que está completamcnte abierto a todo lo que cional mucho menos real. La mejor manera de aprovechar las
ocurre en e! grupo, o que es objetivo. caractedsticas peculiares del grupo es concentrarse en la expe-
El método por el cual se transmiten esas reglas varIa según el riencia conjunta de sus integrantes, en los acontecimientos que
se produjeron cuando estaban todos presentes. Los relatos de
medio. Cualquiera de ellas puede enunciarse, ejemplificarse o
experiencias externas del tipo de las cartas a la amiga (ntima I
transmitirse mediante el refuerzo o castigo de la conducta es-
pontánea del grupo que se ajusta a esa regla o la viola. En un por lo general Jo único que logran es que todos los miembros
grupo de in",nieros con el que trabajé en varias oportunidades, del grupo, por turno, den su consejo -para lo cllal no se re-
tuve grandes tropiezos para lograr que siguieran el modelo del quiere un grupo de encuentro-. No obstante, los hechos ex-
grupo de encuentro. Aparecían en las reuniones provistos de teriores son valiosos cuando derivan del aqu( y ahora. Por ejem-
cuadernos y anotadores, con la expectativa de oír una conferen- plo. si a una mujer se le dice en el grupo que es una personR
cia acetca de relaciones humanas. Luego de luchar un tiempo dominante, tal ,vez eso le recuerde que su marido le hizo el
con ellos, rcscb! capitular y partir de donde ellos estaban. Es- mismo comentario. Puede llegar a conocer mejor su situación
cribí cinco reglas t~n el pizarrón: JTablar únicamente Acerca conyugal y aprovechar el valor del grupo si averigua, verbigra-
de los sentimientos, ser sincero y ht ~st0, etC. Esto surtió ~m cia, cómo reaccionarían ante ella los intcg:tantes masculinos del
ii
magnífico efecto: copiaron ansiosamente las reglas en sus cua-
dernos y se divirtieron bastante acatándolas y llamando escru-
pulosam ~nte la atención a quienes las transgredían. Otros gru-
I gmpo si fueran sus maridos. En tales circunstancias, los hom-
bres respondedan a su situaci6n conyugal según su propia expe-
riencia directa con ella, mientrAS que en el casO de la «carta II 11
pos no reaccionan de ];1 misma manera a este tipo de estnlc- la amiga {ntima» lo harran basados en el informe unilateral de ,¡
'1
toraci6n. Con ellos pueden emplearse métodos más graduale': la mujer sobre el suceso externo. ~
leer h~s reglas en voz alta, darlas a conocer poco a poco; acla. 5. Nadie puede usar reloj, salvo el coordinador en el cASO de que
Tarlas cada vez que surge algo pertinente, etcétera. exista una ra.6n imperiosa de tipo práctico (pero debe ser
El primer conjunto de reglas establece la sinceridad y franqueza imperiosa). Ello contribuye a permanecer en el ahora y rcem·
de la comunicaci6n: Dla;l;ael tiemp3 cronológico por el subjetivo.

156 157
_ú$'·tlPi ;"'.. ,¡id.....---~
,

La siguiente serie de reglas están centradas en el cuerpo, al


cual integran a la actividad del grupo.
del cuerpo). En nuestra cultura existe un gran tabú en cuanto
a la desnudez. Superar ese tabú, como el que existe sobre la
J;1
IUlcha física, ha probado ser tan extraordinariamente importante
6. En los lugares de reunión no debe haber mesas ni sillas, ni que no vacilo en destacar su valor. (Esto no es verdad. Al es-
usarse prenda~ molesta!), como chaquetas, zapatos o Carteras. La cribir lo anterior, advierto que me preocupa la posibilidad de
habitación tendrá únicamente una alfombra. Es conveniente que que 10s críticos extraigan este aspecto del contexto para dirigir
las paredes sean acolchadas, y que no haya objetos con puntas hacia él sus ataques. Pues bien: que así sea. La desnudez ha
o excesivamente duros, como radiadores. De esa manera se lo- permitido descubrimientos maravillosos, y el cuerpo humano ha
gra un ambiente seguro, que permite máxima movilidad física. demostrado ser mucho más bello que lo que la mayoría ima~
Las sHIas .fiian a la gente y las mesas levantan barreras entre gina. )
ellos, factores indeseables ambos. 12. Se insta decididamente a los miembros a que se abstengan
7.. Todos los integrantes deben estar sentados o parados en un de fumar, y en ocasiones se les ptohíbe hacerlo, ya que reduce
lugar tal que Jes sea fácil desplazarse hacia cualquier orra per~ ; tensiones que surtirían muc110 mús provecho si se descargaran
sana, creando así condiciones favorat.. : para el movimiento y en el grupo y se rrabajara sobre ellas. Debe prestarse atendón
el contacto físico. Esta ventaja se pierac si se ubican en lugares al deseo de fumar y considerar ese deseo como un indicio de
distantes entre sí, por ejemplo en costados opuestos del cuarto. nngustia. , \
8. Nunca se permite ingerir alimentos o tomar café durante la 1.3. La misma observación se 'aplica a las aspirinas: tr~dgan el
reunión. Esto distrae enormemente y disipa casi toda la energía dolor de cabeza al grupo. Se ha de evitar el alcohol, la mari~
generada por el grupo. huana, los tranquilizantes y cualquier droga destinada a aliviar
9. Siempre que sea posible, conviene expresarse físicamente en l.a angustia o el dolor --excepto en casos extremos, desde lue-
vez de hacerlo verbalmente. Ya se trate de un empujón, de un go.. . . _-. La concepci6n del cuerpomente sugiere que todas esas
abmzo o de una luchn física, traten de expresar sus sentimientos señales corporales provienen de la persona, y en lugar de enmas-
con todo el cuerpo en lugar de hablar sobre ellos meramente. cararlas hay que trabajar sobre eltas.
Es muy posible que haya lágrimas, contusiones, rasguños y do~ 14. Se sugiere no usar anteojos ni lentes de contacto. Muy a
lores musculares, pero casi nunca revisten gravedad. menudo, en el curso de un laboratorio de una semana, la pero
10. Si se produce una lucha, el grupo debe estar preparado para sana que lisa anteojos tendrá, por un breve momento, lIna visión
ponerse en acción y pararse 'frente a las ventanas, a los objetos perfecta. Si alguien objeta que sin anteojos no puede ver a la
duros o filosos, t) a cualquier otra cosa que pueda causar daño, gente, désele la posibilidad de acercarse a esta 10 sufici~nte como
y evitar que los contendientes principales Jos toquen. Por 10 ge. para verla. Con frecuencia, ello le ayudará a comenzar a darse
nerat no permito que tos hombres usen los puños; les obligo a cuenta cuál es la función que cumple el hecho de que no se
limitarse a un tipo determinado de )U('haj la seguridad es algo permita a sí misma ver mejor. Adémás, la supresión de los ano
mayor si comienzan la pelea de rodillas. Pero estas limitaciones teojos elimina un obstáculo y las consecuentes demoras en los
están sujetas a negociaci6n. Si ambos contrincantes quieren usar enfrentamientos físicos.
los puños o permanecer de pie, tal vez se concuerde en ello.
Recuerden que cada uno es responsable de sI mismo y de lo Con el objeto de establecer la identidad de una persona y alen-
que le ocurra. Según mi experiencia, el riesgo de sufrir daño tarla a que asuma responsabilidad por s{ misma, son de utilidad
físico es muy pequeño, y, ~j se tiene en cuenta la importancia de las reglas siguientes:
los sentimientos generados en estos combates -el hecho de '.
librar peleas nunca peleadas, de enfrentar el temor físico, de 15. Apenas se inicia un grupo, anuncio que cada uno es respon·
poner a prueba la propia fuerza-, COrrer ese riesgo está muy sable de sí mismo, y que todo lo que le suceda es muy impor-
justificado. tante, ({Son ustedes los que deciden si quieren resistir las pre·
11. Debe tratar de aceptarse la posibilidad de ql'oitarse las ropas ~ioncs o acatarlas. enloquecer, lastimarse, qut'darse o irse, o
cuando ello pueda ser útil para la actividad que realiza el grupo cualquier otrá"éosa. Es incumbr.ncia de u'siedes». Hastn qu~ la
(p. ej., para trabajar con la imagen corporal o con la aceptación gente lo comprenda, será útil repetirlo con cierta frecuencia.

1~8 159
.!
~: ...

... .r,{;~J;"\j-:"'li!.?t~+kti~i~y;Lc'''''''i,.".~/I'};'.'{i;.'dl' ." '~r-.,".(~,•.¡,;'", . ./ .'" '. . ' II


, ·F:sto~e flplicfl; asimismo, a Jos~a¿é!pe~tes»,lacondllctn iocons. J9, Evitar las frases generales<¡ue impIié~n apoyo masivo a
ciente, "ts actitudes corpor~Je~ymllchas otras actividades. un sentimiento personal,como hssill~ientm «La ¡rente sierro
) 6.. Se desestiman Iaspregy,ota¡o:solidtaodo que ~n su lugar pre •..• , «Siempre que. uno se hallaenesa.situa~j6n,, . »"No,
'~e enunci~n" lus ptoposidoqcs quc>c~si '.rnevitabkm~nte, llevan sottoS sentimos.'.. lOo", ,<iE~,h:,J~:anQ~,:,.. ! )tor',' <iCEI :.gtUPQ".piensa
consigo,Lamayoria de las prcguptas so~ afirmaciones de las . que, ., ». Con todas estas)rases lo que se hace es tratar ele
i cuale.s el i~t.erro. gaclor no qUiereh~.yers.e ¡esponsable. Por. ejer~. de.cir «}' o piens" o creo';, '¡.io hac.er.s.e..'.. c."pon'Able del. senti·
pIo: «¿Es para hablar de esto que"'estamos aquí?» suele slgnl. miento o creencJa.Alde(:It«lagent~»o «<nosotros», se pte~
'1 ficar: «Me aburre lo q~edice ¡"persona.que .está hnbla~clo" o tende que la reacción de uno es común a.l,?clos y no tiene indu·
-' bien ,Vs,ted cs u.n c.'oo.rdinadorpoclrido,... Se. es.timul. alag.ente d.blcmcnte oad.a de pe0'li"r..LlIs gmn..d.e.s.. ~ifr", dan s".gur.id.ad.
a cnunciar§us prcgun,tas,corpo' proposiciones;, ya dir!girlas ui~ En J.{eneraJ, nadie, :-labeen' absoluto c6mos~ siente ~Ia gc~tc~,
rcttamente a sus dcstlnatarios."JI~y., algunas pregunta:-l, auténti- «el grupo» o "~r:osotros»; todo loquese,s;lb,~ es cómo seSlcnte
cas, pero no son muchas.,Se.,h,qce,l.mª pcqucña excepción con uno. Las entrcvestMi cclr:=bradas tras:nlgún Ilcontecimiento sue~
el coordinador al comienzo del grupo, cu~ndo íntentacomllni. len abundar en frnsesgeneralcs deestafndole; p.ej.: .¿Cómo
car elldl e, la estruClwa de este; pero si.el coordinador continúa se sinlió al d.r el golpe decisivo en el ~!timo hoyo, Clyde?.
en esa tónica mllcho tiempo,:.es porque se <'tá defendiendo. . «Bueno, 0'ando algqien llega al Ehal de un torneo como este,
17. Los hábitos Hngü;sticos reflejan el hecho de que mucha es inevilable que se sienta nervioso. Es natural que la gente se
~cnte no asume 1a re,~ponsabi1ic.l;ld por~tJ,s sentimientos Y, su con. encuentre tensa en talc~drcunst'a!1cias~~ .pedr«Y(J siento ... "
¿¡lleta. Se estimula.? .reemplazar .el.noppedo» por el .no y hablar en primera perWna ayuda a asumir responsabiJidac:f
quiero». Cuando alguien di,e«No puedo ir • reunirme hoy personaL.. .. . ...•. . <, .
c~'"tigo •• o su varianté,~~stoydi:masiaclo o0'pado pata reu. 20. Hablar dirigiéndose ditectament~'ÍI)a persona en cuestión.
ntrme hoy contigo,; casi nnÍlea. dice la verda.d· la verdad es:· Con sumnfrecuencia, u"miembro del grupo dirá: .FulAno no
«En lugar d~,·rcunirme ·contiéo~,'he pecidídoha~'er', ~IRÚna otra parc~e estar muy contento cOI:nnigolllo,.:iiendo que FullJno ,está
eosa~. El uso de: «no puedo, suponcque hay una fuerza que sentndo junto a él. La comunicaci6n ef IDucho más dir~ta y
trns';lende el control del actor, pero lo cierto es que este tiene signific.liva si se enfrenta y h.bla.. dlfcctamente a qUien e.
r~r!ecto control de susaccion~si merced al «no pu;-do», el in: objeto d~ la observación, en vez de hablar acerca de él coma si
d,VIduo no asume la respons.b,hclad por lo que deCIde hacer nt no estuvtese presente. . .
admite qUe tiene un~ jerarquía de valores dentro de la cual la 21. Se desestiman los .glohnlismos••. vale decir, hs ,fiemacia-
actividad en cuestión no oCUpa el primer lugar. nes t.n generales que vuelven muy diffcil cualquier acción re-
18. También se dese'timael empleo del .no sé», frase que ferente a ellas. Ejemplos ele globalismos son: .Lo único que
h,bitu.lmentesighificA .No quieropen,ar m;!s en ello. o .No quiero es ser yo mismo., o ..rengo dificultad p,t. entllblar
quiero encontranne con Jo que podría dcsrub'rir si llevara las relaciones personales*-, o «Tengo un complejo paternoll>, o ,«No
cosas más aIJá~ (uno de los frecuentes motivos que subyacen me puedo comunicar coola gentcli>, o «,Quiero ser ou.téntlco:..
ell el «No tengo Il;ngúncomentario que hacer» de las conferen. Una genernlidad de esta fndole no allana el camino a ninguna ac·
I cías de prensa'f' los tribunales de justicia). Un ejemplo se ~te· ción concreta posterior; y,. además, sude ocultl1~ un .sc::ntirnicnro
sent. cu.ndo e .no sé. es la respuesta a una pregunta del tipo mucho más Simple y fácil de elaborar. VerbigrACIA, .No me
de «¿Por qué no invitas a cenar a tu iefe?~. Cuando se explora puedo comunicar con la gente»- .puCíJe implicar. «M<: atrae ese:
un poco más se pone de manifiesto que el interrogado s.be, en hombre, pero ¡'arece que le soy indiferente», afirmación esta
verdad, yquc con su .no sé_ eVita lo situación que lenclrra que .j últim. más va io,a y directa. Otto ejemplo: .A veces, a l.
enfrentar ~i dijera <vNo me resulta simrátko», «Siento temor gente le cuesta adilplfttSe fl un nuevo marco de referencia.... pp,cde
de él» o 4iTenRO miedo que rech:lce mi invitaci6n y se forme una querer d~eir -«No entiendo nada de lo: que pasa y tengo miedo f

opinión menos favorable de mí». Se utRe a Jos miembros a que ~ de que me ereno Un estúpido, pero no es culpa mrn.lil'.
pIensen un poco m;!s y cien otra respuesta (.Si .upierAs, ¿cómo 22. Se solicita deiar de l.do las palobras desprovlSt.s ~~ sen,
ser[afl'lo. o bien «Si tuvierns que dar dos respuestas y la p.rimera ti miento. Hay mnchas pablbrus que aparentan, transmitir un
fuera lino sé":,'¿cuál sería ,'~ segunda?:. l. . .. ;" ,,:I:':é::; signific~~9 peto, en verdad~ el sentimiento e!'tá en su mayoría
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oculto; tal lo que ~urrecuando se élice estar <,¡interesado» o en público o de cualquier otra cosa, el miedo que se siente por
*<sorprepdido». o cuando se dke que algo es «curioso». <Kex~ cllo es la señ:ll de que el individuo ha alcanzado ellfmite de su
tr~Hlo» ,«gracioso» o que alguien «está muy' carnbiado~>. Por concepto dc sf mismo.. Trascender ese límite suc1e generar una
ejemplo. si 1I11a persona le dice a otra ,«Sin duda, estás muy eufórica sens:lci6n de amplitud y libertad. Cuanto más cosas
cambi,"la», poco es lo que le transmite, a menos que agregue sea capaz de h:lCer o no una persona a su arbitrio, mós Iibte
c6mo la vela antes y cómO ¡,. ve ahora. es. Esta regla asusta pero es muy Mil.
23. Si ocurre algo quena les guste, son ustedes los responsables
de hacer algo al respecto. Si están aburridos y no quieren La última regla se refiere a una combinaci6n de flujo vital y
cstarlo l , hagan algo para que se les vaya el aburrimiento. Lo mis.. responsabilidad. .
100 se apIjca a cualquier otro sentimiento desagrndable: está en
sus mallOs modHicarlo. . ' 27. Como todos los aspectos de la actividad grupal son volun,
24. Sí alguien, se siente aburrido o con cualquier otro semi· tarios, e inclu~nel entrar. quedarse, participar e irse, JI! asun~
'miento nrgativo. debe ,tratar de descubrir qué es lo que hace cilin de responsabilidad implica en parte estar presente. Los
pam suscitar las par~es tediosas de los demós (o irritllntcs, o miembros res~antes del grupo, incluido el coordinador, presio~
dominantes, o autocompasivas, o vinculadas con cualquier otro nanln tal vez n un' individuo para que se quede o se vaya, pero
sentimiento molesto). EII un grupo. un individuo se quejaba en definitiva la decisi6n le corresponde il e'1: Creo firmemente
de otro diciendo que hablaba demtlSiado 'tiempo seguido; la que es u.na gran lástima 'loe alguien abandone el grupo en mitad
observación demostr6 que cada vez que este 6Itimo comenzaba de la experiencia, ya que el ciclo energético queda er.lOnces in,
a hablar, el primero adoptaba ilna actitud totalmente ausente y completo. Incluso llego a presionar mucho, aveccs, á un sujeto
falta de intere's. El resultado de ello era que el segundo sujeto paen que se qucde si, como creo, el apartamiento e,s uha ddensa
segura hablando. en una tentativa· desesperada de obtener de común y una parte de ese sujeto quiere Ser obligada a perma,
"'llIel alguna respuesta. A todas lucr'. la exagerada charla de la necel', Y tumhién insisto para que .los que plane,an Abandonar
que se quejaba el primer individuo "provocada por su propia el grupo se lo digan a este franca'1l"nte en lug:lr de escaparse a
indiferencia. Siempre es un muy bueo ejercicio tratar de ave~ hurltndillus. Pero estas no son otrntosa quepresiones,de'm'j
riguar que' provoca nuestra conducta en los demós. parte: la responsabilidad sigue siendo, en última instancia, del
sujeto.
El uso de la energía del cuerpo para expandir los límites del con·
cepto de si mismo da origen 11 dos reglas importantes. La" reglas mencionadas describen el tipo de interacción deseable ":'
en un grupo de encuentro abierto, y. se, basan directamente. en
25. Si alguien dice algo que ya ha dicho antes sobre sr mismo, las ideas teóricas antes'expuestas. Al releerlas, las encuentro
conviene que se detenga y diga alguna otra cosa. A medida que muy estrictas y exigentes, como yo suelo s'er conmigo mismo y
se aVnn7.;1Cn el relato, cada 'vez es mas fácil sentir, que se reco- con los demos, de modo que il los lectores que deseen aplicarlas
rre camino trillado; porqucaqüel resulta'· a menudo afcctiv¡l- les sugiero" una vez más, que tOmen 'en cuenta mi idio~¡f1cras,iR.
mente hlsustaneial y desprovistQ'de'cnergfa. Sí ,se Hata dcuna 1>cfo tiHnhiéncreo qUf::,. etllíneas generl,les, funcionan müy
hi~toria minuciosamente rcfcrida:--:-:<:omo en~] caso de los SU~ bien, "n forma rápilhi y profunda, de modo tal que permiten
((~50S que se narrar" al psicoanalist,J"--, f$"nlUY probable que descartar el pahbterío y aprovechllfcori máxim'a eficllcia el tiem-
esté ocultando algunaotm cosa de niayar importancia. El pro- po de que di,pone el grupo. .
pio hablante pueJe,habiwarse acapt'arsi su lenguaje tiene o no
suficiente energía que lo sustente.
26. Lo más importante parA Una persona e,saquello a lo que
m:is miedo tiene. Ya se trate de' luchar contra un hombre ro-
busto y vigoroso, de manifestar. a \lna muchacha la atracci(lll,
que ~,iente por dla, de desafiar 'al, coordinador del grupo, de·
hace,"e el tonto delante de los demás, de desnudarse, de ('antar

162

• 163
'. '
-
."

~~ i

Boletín informativo: El partido político pués confiesan que los entristece mucho no poder sentirse sicm·
rre tan cerca de 105 clem.h.
de los encuentros -¿No revi,te esto ningún peligto?
-En realidad ninguno. Lo que experimentan es la posibilidad
de realiznrse en la relación con los demás, con solo franquearse
n ellos, ser sinceros, no temer el contacto físico y mostrarse
dispuestos a un encuentro, Y es esa posibilidad de realizaci6n,
por supuesto, Jo que trato de demostrar.
-Tengo entendido que lás multitudes que acuden A sus actos
GunllaJ,;California, septiembre de 19R3 (especia' para el Ncw suelen estar repletas de gente que asiste con el único objeto de
York Times): Entrevista de nlJcstro corresponsal con el cnndj. estar con otra gente, n menudo del sexo opuesto.
dato del Partido de los Encuentros durante su campaña. -Eso me parece magn(fieo. Hablamos mucho de alienaci6n en
esta moderna, impenoml1, industrialb::ada sociedad nuestra. En
El hombre que present6 su candidatura a gobernador por el este caso, los que asisten no solo están con otros sino que
Partido de los Encuentros pnreefa muy complacido con lo reac. cuentan con una oportunidad de empezar a estar con ellos en
ci6n que despett6 su poco habitual campaña. Explic6 su filosoila un plano imponarlte, con menos superficialidad que en un
en tér"linos simples: cocktail parly, Muchas personós, sobre todo personas de edad.
'e me han acercado lu.cgo para decirme, con l~grimas en IDs
-Los campañas políticas insumen gron cantidad de tiempo y ojos, qué m:lravilloso es no sentirse solo.
energías, dcspcrdichldos en su rnnyorfa. Yo quiero hacer de mi -¿Concurren muchas personas de edad a los actos?
campaña algo en sr mismo valioso para la gente. Quiero que -Sr. A medida que se divulga 10 que hacemos, vienen personas
experimenten los cosas sobre las cuaJe, hahlo, en lugar de es. de todo tipo y edad. Y como fomentamos que la gente se retÍna
cuclnrme habbr interminablemente sobre ellas y nada mÁs. con quienes le son extraños, han comenzado a entablarse muo
-¿De qué manera pueden experimentarlas? chos diálogos entre grupos que antes jam~s se dirigran la palabra.
-Bueno, uno de los ühjetivo.o; rrincipalcs de mi candidatura, -¿Es as! como comenzaron sus grupos de Hyde Park?
que comparto en "alidad con todos los demás candidatos de mi -sr. Algunos de esos pequeños grupos se quedaban luego del
partido, es hacer que todo el mundo viva una vidn más valiosa. microlaboratorio, en los intervalos que hJdamos, y discutían
Es por ello que dedico una gran pane de mis presentaciones a problemas import.ntes. Había negros y blancos, j6venes y vie.
un míc:roJaboratorio de encuentro. Con a:,ruda de algunos de mis ios, mexicanos y blancos, norteamericanos radicales y modera~
auxilinres, divido ¡'l, I~ multitud, por grande Que sea, en grupos dos. En ocasiones, yo los invitaba a subir al escenario para COh·
de cinco personas. La magnitud del auditorio "O importa en la tinuar el debate, y hasta intervenra en él. Si se charlaba sobre
medida en que disponga de espacio suficiente y de un micrófono varios temas distintos, hadamos que ]a gente se quedara en su
'.
l' para que puedan esc:ucharme. Luego realizamos, quizá durante lugar y los grupos se reunieran en torno de ellos; nosotros bao
~ una hora, varias reuniones breves de encuentro. ¡.bamos, entonces, recorríamos los grupos y particip~bamo~.

¡ -¿ Participan todos?
-No, siempre hay gente que ¡;e queda llp~rte, mirando, pero
eso no molesta. No ejerzo presión alguna sobre ella. La gente
se incorpora a In actividad cuando estÁ en condiciones de ha.
Para mf, esta fue una magnmea forma de interioriznrme de los
problemas.
-¿Hay realmente alguna diferencia con una discusi6n cual·
quiera entre ciudadanos, por ejemplo las que se llevan a cabo
cerlo. en los concejos municipales? •
-¿Cuál ha sido la reacci6n general frente a los mic'.o1 aborato· --Creo que sí, porque al reaJiznrse después de los microlabo-
rios? ratorías, lo hncen en una atmósfera diferente. La gente se vin~
-Sobrecogedora, En casi todas parles, al termina" el microla· cula entre sí básicamente como personas, y II mi juicio hAcen
borHtorío, sienten una enormidAd de cosas, que van desde el mÁs esfuerzos por comprenderse. No quiero exagerar la diferen·
regocijo hasta el éxtasis. Con frecuencia gritan y aplauden, Des. cía, peto entiendo que reside en ello.

164 165
---'"'ir"'.'
~, I!
l
-En sus pre~;cnlaciones durante ia campaña, usted ha recLlrri. --muchos de ellos por primera v~, - trababan conocimiento así
do mucho a 1.1 música. Eso no es algo totalmente nuevo, peto con ouos contra klS cuales antc~; 'Jabíno tenido prejuicios.
usted parece hacerlo en forma distinta. -¿No tuvo 1ll111C.;1 problemas co:: la policía?
-Eso comem:ó al oÍt'ecersc ul~unos músicos para eontdbuir en -A veces. Ocasionalmente herl10s tenido dificultades con la
mi campaña. Eso resultaba naturfll. desde el momento en que multitud reunida, pero nunca Jlegilron a sc.:r graves, y están en
en la plataforma de los Encu-t.:ntros se hace hincapié en una vi. rápida disminución. Mis pwhlcmns con la policía se debieron a
da más rica y placentera, y la música persigue ese mismo pro. que sostuve que únicamente quería ver policías sin armas; que
p6sito. En consecuencia, luego Jel IOícrolaburatorio y los de. e~tuvicnln :ltlí para ayudar y no pnra castigar, en forma más pa-
bates, habitualmente se escucha música o se b..l ib. El baile sue. recida a lo qlle ocurre con los agentes londinenses. Poco a poco,
le salir bien, puesto que los microlaboralOrios incluyen muchas algunos ¡¡gentes aceptaron esa condición, y para la multitud eso
olctividaJes fisicas destinadas a relajar las tensiones musculares, es magnífico.
de modo que la gente se siente más liberada. -Usted manificst,l con frccuencia que ignora ciertas cuestiones
. -¿Qué es el «gran rock»? importantes. ¿No le hat<l (:':>0 perder votos?
-Es una de las fascinantes creaciones proJUciJ<lS dUr<lllte esta -Es probable. Pero un propósito fundamental de nuestro par·
campaña. Entre los músicos que me ofrecieron su colaboración tido es incorporar la sinceridad a la política. Hay muchas ClleS·
había, no solamenre algunas estrellas del rack, sino también dones que ignoto; en particular, soy muy ignorante en econo~
muchos instrumentistas de las grandes bandas de la década del míu. También me asullan Judas ocasionales sobre si realmente
cuarenta. En l<ls reuniones, estas orquest~\s deleitaban, desJe quiero triunÍ<lr y cargnr llsí con una responsabilidad tan pesada.
luego, a la gente de cierta edad; pero sucedió algo más. A causa P;lf<l mí, es muy importante decirle a los demlts JóndeesLOY pa-
Je la receptividad estimulada por los encuentros, los j6venes tildo y cómo me siento. T,lInbién les confieso que me juzgo
empezarun a prestar atención a las grandes bandas y jos viejos inteligente, capaz de aprt'ndcr 10 que iAnore sobre esas cuestio·
quisieron comprender el rock. En ambos grupos habfa una ma- nes, y hábil para CI1Culltrar gente que compense mis defectos.
yoría de persunas que gustllban escuchar las dos cosas. De pron. Pero lo cierto es que tengo defectos y que no quiero ocultarlos.
to, una noche se juntaron dos grupos en una reunión en Morro -¿Qué actitud toma con respecto a las person:dsy grupos con
Eay: los de las grandes bandas tocaron una música de fondo los que no coincide, o LJ,UC le pruVOC¡\n antipatía?
para que los del rock improvisaran. Algunos ya han comenzado -Se los digo. No simpatizo con todos mis posibles electores
a trabajar jumas, combinando instrumentos y voces; varios ni concuerdo, por dcrto, con toJos. Sí tratara de satisfacer a
de Jos números que ptC.3entan son bárbaros. Alguien tuvo la todo el mundo, no podría JcfenJcr mucho de nada. De modo
idea de denominar a la música así producida «gran rocb>. que les digo lo que pienso. Quiztís algunos dejen de votar por
-¿Qué pasa con los qllC no quieren bailar ni oír música? mí, pero ese es el menor Je los males.
-También eso ocurrió. Muchos no deseaban bailar, pero pare- -En los últimos tiempos, ustcJ e:itá introduciendo, en sus pre·
dan divertJrse igualmente, caminando y charlando entre la gen. sentacioncs Jurante la carnpaii.a, un elemento espiritual. ¿Cuál
te. Al poco tiempo; algunos comenzaron a traer objetos que que. fue el origen de ello?
rían mostrar a los demás -animales embalsamados, colecciones -Creo que siempre estuvo latente, pero sali6 a relucÍr hace
diversas, pinturas--. Y hubo algo que me encantó: varios gru- poco. Por lo general, hacia el final de cada ptesentación, la gen-
pos étnicos hicieron sus aportes. Los griegos, irlandeses, judíos te sigue sintiéndosc bien; a menudo les digo entonces que cie~
y otros traían los objetos utilizado' úr ellos en sus rituales y rren los ojos y tomen bs m:lIlOS Je l¡1s personas que tienen a
los mostraban a los demás. cada Indo. Luego, CU:lndll se hace silencio, les pido que respiren
-¿No va ello en contra de 1m integración, al destacar las dife- todos juntos. Al OllJlncntnr la energía, emitimos colcctivamente
rencias étnicas? un sonido ,ldecuado, como «(hmm» u (tom». El efecto es, con
-Pienso que no. Soy un firme partidario de la integración, frecuencia, verdíHk-rnmenle espiritual. Me gusta este (ionl por·
pero también opino que.deben preservarse las subculturas. que deja Ia.,impresi6n dc l{lle lo considero posible de realizar
Nuestros grupos étnicos tienen .cualidades y tradiciones mara~ en la vida cotidiana; la m;\y~)r parle de la gente ab:\nJona el
villosas, y sería una lástima que se perdieran. No. Estos mícleos lugar sl~miJa profundamente cn esa expcricncin.

166 167
-r
I
1:
11
I
-Yo he asi,tido a, alguna, de ,us reuniones, y. creo que son
hcrmosa,; Slempre ne vuelto de eIJ.., con el ámmo remozado.
i 14. Las tée oieas del eneue ntro abierto 1:
I
Pero, ¿guarda vinculación realmente C5te tipo de cosas con los I
problemas concretos de un gobern. lor? ,
-Creo que sr. Nuestro enfoque ce. tal apunta al problema bá.
,ico, el carácter de la relación que mantienen lo, hombres con. I
sigo mismos y con sus semejantes. Si en e~c plano 5e autoen· I
r,:añan y Actúan en forma insincera, en todo habrá problemas; pe. I
ro ,i podemos lograr que tanto lo, miembro, del gobierno como
h gente en general s.e sientan unidos por la con~ianza mutua, I Puesto que el término «abierto)) alude a la acu~u.l~ción comi.
los mayores talentos, con q.ue contíln;ws se s~m~ran a noso~ros nua de técnicas J métodos, por fuerza toda de~crlpcl6n que hg~
,para. resolver cualqmer probleo!~, Mt campana tiene por O?Jcto ga Se referirá meramente a. un moment? determinado. El ArsenaJ
demostrar a la gente que es pOSIble experImentar esa confIanza de métodos con que cuenta el coordmador de grupos de en.
en l?s demás, y que yo me considero capaz de crear las circuns· cuentro Aumenta pctmancntemente. Esos métodos provienen de
tanClas para que ella se produzca. toda.< partes: de la psicoterapia, el teatro, la dam.a, las artes
-¿Cree que triunfará? . plásricas, la educación física, las rel}g~one' ?ri~ntales, los jue~os
-No ... pero puedo estar eqUIvocado. de salón, los juegos infantiles. El UOlCO crlterto que gula la In.
clusi6n de alguno de ello, es que sea eficaz en ciertas circuns·
tancias. Cunn"to mayor sea la competencia del coordinador con
respecto A un buen número de métodos~ mayores serán .su~ ~ro­
babilidades de contar con un método efIcaz para cada sltuaCl6n.
En la actualidad parece claro que no hay ningún método .de
aplicación universal, o dicho en forma más precisa, ~o hay mn-
guno que sea mejor que otro para todas las situ~t:loncs. Esto
es válido ramhién, sin duda, para el enCllentro abIerto, por de·
nadados que sean los ""fuerzas que se hacen en él para abar.
cíltlos todos. i
Expondremos estAs técnicas aqu.{ por tres motivos. En primer
lugar, porque ellas darán a los ¡eetores una idea. más concreta y
li 1
precisa Acerca de 10 que sucede en un laboratorio de encl1en~ro
abierto: los método, son la forma en que se llevan a la prácttca
las ideas tc6ricns. En segundo lugar 1 p:3r3 quienes quietan p~o· 1
(undiz;¡r en los procesos de desflrrollo sobre los que escribo, dIré
en estas páginas curilcs son R mi juicio los laboratorios recomen·
dables y qué libros pueden leer. A?emás, mu"!'os de los enf? 11
ques que se mencionan a contmuAClón proporClOn:m un trAbAJO
mÁs intenso en las técnicas específicas emplcadlls en el cncuen w I
tro nbicrto. Y, por último, es mi intenci~Sn scntnr ll1s bases de
un programa de capacitación para coordinadores de grupos de
enCl1entro abierto.
Algunos métodos se prncticnn normnlmcnte como una unidad
total, incluyéndolos en un laboratorio poro no dentro del gru·
po de encuentro en sI. Ejemplo de ello son el hatha yoga y el
taí chi,Varias técnicas \ítilcs se han tomado en préstamo de otro.

168
169
--.o"I'r- - I' I
enfoques, integrándolas a la interacción grupal misma, tales ca. --en el sistema nervioso, en Jos músculos, en la manera de pa·
mo el' ensueño guiado y ciertas técnicas bioenergéticas. mrse y moverse, en la expresión facial, en las tensiones cróni-
Una de las criticas formubdas con frecuencia a bs técnicas del cas, en las limitaciones impuestas a la respiración, en las anot-
I ,
encuentro es que son artificiosas, mecánicas o forzadas. Es ver~ malidades de la circulación :sanguinea, la dige.'Hión o la excre-
dad que toda técnica puede volverse artificiosa si se la aplica ción, en las pautas que rigen las enfermedades y en la agudeza
de manera mecánica¡ de ahí la importancia de que surja orgá. de los sentidos.
nicamente de la interacci6n grupal. Cada método resulta eficaz El cuerpo cumple una función primordial en el grupo de encuen-
en un conjunto particular de circunstoncias; la habilidad del tro abierto. Si una persona ignora cómo se siente, se le pedirá
coordrnador reside en advertir cuáles de esas circunstancias se "que preste atención a su cuerpo para ver dónde están sus sen·
- han pre<entado, y en saber aplicar el método correcto. Si esto tirnientos. Si sufre alguna tensión, se le dirá que haga lo que Sea
se lleva a cabo como corresponde, el método en cuestión con. mene5ter para desembarazarse de ella. Se part~ de la hipótesÍr
tribuye al flujo energético y acelera y profundiza, habitualmen- de que la tensión se debe a que ~el cuerpo quiere hacer algo'
te, el fenómeno que se está investigando. Sí, en cambio, se Jo a la vez, se frena en sus impulsos a hacerlo. Por ejemplo. son
aplica en forma inapropiada, resulta simpl~mente indicn. frecuentes las tensiones en el antebrazo. y suele descubrirst" que
También es verdad que los ejercicios son artificiales: en la vida al hacerlo girar en un movimiento rápido, golpeando al propio
ordinaria no se hacen Jamayaría de las cosas que implican tales tiempo un objeto ¡una almohada, digamos), la tensión ,caHvia,
técnicas. No es usual que le pasemos la m~no por el rostro a la La tensión en la parte supedor del brazo suele disminuir si se
gente extraña ni que golpeemos sobre almohadas y nos ponga. i.~bmza a alguien; las molestias en la rodilla se resuelven patean·
mos a gritar. Pero estos métodos permiten alcanzar con rapidez do, las que se sienten en los'muslos, corriendo; los dolores de
sentimientos más profundos, que a menudo nuestra conducta estómago a menudo desaparecen cuando el sujeto revela algo
convencional está destinada a ocultar. En casi todos Jos casos, que ocultaba, o cuando vomita.
si bien el sujeto puede sentirse en un comienzo falto de espon~ Por supuesto, estos síntomas no siempre admiten tales interpre-
taneidad, una vez que se compenetra de la situación la vive co- t<lciones, de la misma manera que los símbolos oniricos no sig-
mo muy real. nifican siempre lo mismoj pero la experiencia nos dice que los
En mi Ubro ¡ay he descrito detalladamente otros muchos mé- significados aludidos son con gran frecuencia válidos. Al prestar
'todos, Estos proliferan velozmente. Una vez descubierto lo fun- atenci6n a esos fenómenns somáticos, se cum'prenden 10s st:nti~
damental -que en un grupo de encuentro es conveniente hJcer micntos del individuo y se ayuda a superar los impí:.lses.
muchas COSas y no una 501a-, se puso de relieve la creatividad Otro procedimienro vinculado con el cuerpo es la observación
iatente de los irHegrantes de ]05 grupos y de otra gente. Sé que de la postura. Si una persona se separa de atlas interponiendo
no estoy bien interiorizado de todas las tecnicas, y prefiero pre- un obstáculo corporal. es vano tratar' de entablar contacto con
sentar únicamente fas que he utiliu\(IO y he en.:ontrado valiosas. ella sin desbloquear su cuerpo. Por ejemplo, a menudo un su·
Bosquejaré su apUcación en grupos y trataré de describir cuáles jera se encierra en sí mismo cruzando brazos y piernas, inclinan-
son las condiciones óptimas p"a ello. do el cueUo y respirando en forrriasuperficial. En tal situación,
si se le pide que destrabe sus miembros y respire, y se Jo ayuda
a relajarse masajeándole el clldlo, por lo general se logra hacer·
lo mucho m,ís receptivo a las comunicaciones que los demás
Métodos corp~rales le dirigen. Trabarse frsicamente implica ofrecer fuerte resi,sten-
cia a toJo tipo de penetración.
Otro lipode bloqueo es el que caracteriza a los individuos ex-
El cuerpo ocupa en ]05 encuentros un Jugar cada vez más cen-
tremadamente ansiosos y tensos. Su gran tensión les impide es-
tral. El ~s la fuente de la verdad, el lugar donde encontrar la
tar presentes plcnamente en el aquf y ahora, y para lograr la ne-
propia ;Jentidad y donde ,está registrada toda la historia vital del
cesaria relaja~I?nes men.::ster, ante todo, descargar en parte esa
individuo. Es el cuerpo e1qlle debe ser modificado si se pleren'
tensión excesl;;í'a.-' Si se le permite golpear almohadas, correr,
de lograr cambios psicológicos "permanentes. En él están asen.
tadas todas las experiencias, y disponibles para ser recordadas grir.ar, etc., eSlará en condiciones de prestar atención.

17U 171
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I
,
,

L<15 tcnsionés artificinlcs, como las provocndns por corsés, znp"- eho: lIevu tiempo volver a integrarse con él. De hecho, toda
t05, cinturones o'corbatas opretados, restringen asimismo el flu- mi fisonom!a ,e moclific6. Al eomicn7,O, llevaba la barbilla tensa
jo de ~cntimicntos que eolTen por el cuerpo, ya que contrnen y <1sumfa expresiones tirantes y extrañas. Mi ment6n luda muy
los músculos y limitan la rc;;piraci611 -cquivlllcntc corpor;"!l del pcqueño. A medida que me fui sintiendo más e6modo, se relaj6
~cntimicnto--. Esto se pone bien de manifiesto al qUÍtarse al· y ,e dejó caer a su posici6n normul, restableciéndose usi mi
guna de esas prend~s. La primera rcacei6n suele ser un grnn equilibrio facial.
suspiro de alivio, como cuando IJna mujer se desprende el corsé. El mismo fenómeno se produce en otras portes del cuerpo. So-
Ese stlspi:o ".:s, clCfldc luego, unnspplio movimiento respiratorio, lemas tratar muy descuidadamente ciertRs prlttes que nos son
producto del aflojamiento de las limitaciones impuestas ante· extrflñas o desagradables, o que constituyen una fuente de ver-
riormente. Se insiste para que los integ"ntes de los grupos de güenza p:1ra 00::;,otr05. Las mujeres que juzgan que tienen pechos
cncUf:ntro consideren las prendas apretadas como señales indi- dema,iado grandes acostumbran desarrollar hombro. caldos, li-
cativas de las partes de su cuerpo que quieren constreñir, y lue- mitan su m()vim~ento respiratorio y restringen ]a circulación en
go las aflojen en la interacci6n gr '.1 de modo que sus senti- la wna pectoral, de modo tal que Sl" senos lucen pálidos, me·
mientos fluyan más libremente. nospreciados y faltos de cariño. Los hombres que no están <a-
El concepto de imagen corporal posee gran significaci6n. Toda t.isfechos con su. pene suelen retraerlo h:tda el interior del cue!-
persona ti,ene una cierta concepción de su cuerpo) no muy po· po. La capacidad p""a rebjar el pene y d~jarlo caer en su posi-
sitiva por lo común, y detenida en h etapa adolescente. Una ción natural explica bucn.l parte de las diferencias en sutama-
imagen corporal negativa ejerce ptúfundo~ efectos en la idea que ño. A menudo un individuo undará con la parte inferior de la
tiene el individuo sobre sus atractivos físicos, su masculinidl1d e::;r a1da inclinada haciA afuera y la pelvis hacia ntrás, como si
o feminidad, su capacidad sexual y fuerza física, su impostura quisiera hacer desaparece,f su pene. Y así sucede con otras par-
y 'u aceptabilidad general corno persona. Es esencial abordar tes del organh:;mo: est6milgos c:.'lfdos, caderas anch:ts, piernas
direeramer.te los sentimientos de cada cual acerca de su cuerpo. gruesas u flacas, pechos huesudos. El lona y el estado general
Una reumón, como mlnimo -y a menudo m~s- del gnJpO de de C$llS 7"onas revelan claramente su rechazo tI ocultamiento, y
encuentro se realiza con Jos intcgt3f1f.es dcsnudol'l Cada indivi~ comienza a eshozarse la pauta de la alienaci6n que existe con
duo presenta su cuerpo) expresa lo que sicnte con respecto a él respecto a ellas.
y observa C<lÓl es la reacci6n de los demás. Reviste particular A medida que la persona enfrenta sus reales sentimientos acerca
importancia indagar los sentimientos vincu-lados con defectos f[- de su cuerpo y los elabora, la realidad que este le presenta es
skos o con peculiaridades desagradables, como la gordura o del. casi siempre mucho mejor que la imagen que tenfa de él, y em-
gadez excesivas. Se presta mucha atención a los senos y a los pieza a aceptarlo en mayor grado. Esto se refleja en el orgullo
genitales, y se eompara dtamaño del pene. La mayorra dc los con que lo muestra, en la relajaci6n de las partes que antes eran
hombres tienen ideas muy definidas en c~tc aspecto, pero rara indese:tbles, en la respiraci6n más pwfunda y, con frecuencia,
vez hacen consciente su preocupaci6n. (l-lemos comprobado en unA sensación de bienestar que origina m:lyores cuidados y,
que alrededor de las tres cuartas partes de ellos suponen que su por ende, promueve una dicta mejor y la práctica de p,:imnasia.
pene es muy pequeño, y sienten ;un enorme alivio al descubrir Este tipo de experiencia se inteRtII muy bien con una técnicB
que un 90 % de las mujeres no se pereotan casi nunca de las como el r"lfing, en cuanto la subestimación de tina zona del
diferencias. ) cuerpo probablemente genera una gran tiesura en ella y vuelve
Con frecuencia tenemos la sensación de vivir dentto de nuestro dificultosa 111 aplicflci6n de aquel, mientras que si se la ocepta,
cuerpo. Esto puede ocurrir con algo tan simple como afeitarse es más fkil relajarla y .soltarla.; por otra parte, el rolfing aY:"-
la barba; hace poco lo hice, y me senti luego muyinc6modo enn d", al individuo R sentir sus partes negadas o rechazadas ya ¡'OM
1n parte inferior del rostro: era como si no formara parte de tC:'grarJ.~~,con el resto del organismo.
mí, me hacía sentir embarnado, tcnfa un aspecto g:racioso, y_no Ctl;1ndó''"la gente está desnuda., lo. mejor es ,que Actúen entre ~f
sabfa qtlé, hacer con ella. Me llevó varias scmitnas reubicarme con móxima fronqueM. Si una mujer rechaza su gordura por
en mi rostro, relajarlo y sentir que era renlmcnte mfo,',E~to e~ crecrla, :~epeJcnte, es muy útil invitllr R que otrqs la palpen o
análogo a ~ncontrarse con, un vicjo amigo que ha cam,pi;'I{!o mu· hagan aquello que dla más teme. Al aumentar la comodidad y 1

'1 \
172 173 :J
'1
....
-T, .,

confianza mutua de Jos integrantes del grupo, es posible abordar tribuye una éxperiencia nudista adecuadamente conducida- eS
incl4so preotupaciones más profundas concernientes al cuerpo. condición indispensable para obtener máximo provecho de un
En grupos de parejas, solemos pedirles a los hombres que exa· grupo de encuentro abierto. I
minen el interior de la vagina con ayuda de un espejo; por me- La situación en que se encuentra la desnudez como uno de los
dio de este instrumento ginecológico, el marido explorará la rea- principales tabúes de la sociedad -si bien esta idea va desapare-
lidad tantas veces fantaseada por él. A partir de experiendas cienclo en los últimos tiempos:-- tiene treE efectQs fundamen-
infantiles muy tempranas, existe la fant'~sía' muy común de ljLle tales so6re los encuentros. Enrrimer término, priva a un coor-
la vagina está llena de brea, o de hollín, O de microbios, o de dinador de grupos o a una organizaci6n de recurrir a ella, por
dientes, y observar su aspecto real puede constituir una expe- motivos vinculados a las relaciünes pública, -10 cual, por su-
.riencia muy provechosa y agradable. De modo análogo, son puesto, queda librado a la dedsi6n personal de ese coordinador
pocas las mujeres que han examinado minuciosamente el pene o de esa organización-¡ lo lnmentable, a mi entender, es que
de su marido; este contacto Intimo puede contribuir a derribar el coordinador o la organización intentan a veces justificar ese
muchas y muy arraigadas barreras inconscientes y promover rechazo de la desnudez sobre la b"se de que es te6ricamente i.n·
una vida sexual más satisfactoria. conveniente. Una segunda consecuencia es que en varios artícu-
Mientras escri6ía las líneas anteriores, discutía conmigo mismo los periodísticos sobre los encuentros no se resiste la tentación
acerca de si debía o no incluirlas, por la posibilidad de que al· de "gregar al r~lato la fotograffa de un grupo desnudo, espe-
gunas personas se sintieran ofendidas o de dar pábulo a las crío cialmente si se busca que el artículo tenga visos más sensaciona.
ticas. Luego me pregunté si no estaría proyectando en este cam- listas (Lile y Newsweek son dos ejemplos ); también esto pa-
po mis propios incertidumbres y trabas. Es probable que detrás rece lamentable, porque si bien la desnudez cumple un papel
de esta sensata y extremadamente racional justHlc:.tci6r. dt: la importante, no puede asjgnárse1e un lugar ~entral en el gruf.'o
desnudez haya muchos motivos personales. Realmente me cOm- de encuentro; pero, a causa del "tractivo que ejerce sobre el lec-
place mirar a una mujer hermosa y bien conformada, y la jus- tor, habitualmente deja en él 'tina imagen exager"da y defor-
tificad60 de Ja desnudez me propordona buenos fundamentos mada. La tercera consecuencia de ese tabú social sobre los gru-
radonales para hacerlo; iocluso me permite tocarlas (aunque no pos es, empero, muy provechosa: si el grupo es capaz de sobre-
creo que este sea un móvil imperioso, si se toma en cuenta los llevar cómodamente una sesión de desnudo, suelen desaparecer
baños que tenemos en Esalen). Pero no hay duda de que eso los obstáculos que se oponen a su apeaura en otros campos.
me ha ayudado. Yo era -y sigo siendo en lo más protundo-- Luego de haberse quitado las ropas frente a alguien, resulta
uno de esos hombres que creían tener un pene muy pequeño, fú ti! guardar secretos en esas otras esferas.
y disfrutaba mucho mirando otros penes, en especial Jos de gran Desde los sentimientos más inmediatos revelados por las pos-
tamae.o. Con el tranSCUrso del tiempo, he llegado a sentirme turas y tensiones, hrlsta los más arraigados que se infieren de
mucho más c6modo y seguro con respecto al tamaño y belleza la estructura del cuerpo, este 'desempeña un papel importantí-
de mi pene, y creo que esto ha introd~cido un cambio muy po- simo. Si la experiencia grupal logra éxito, el cuerpo se siente
sitivo en mi vida. Además, ¡oh, sí!. creo que mi cucrpo es bas· más liberado y liviano, más relajado y sano; su funcionamiento
lante bello y me gusta mostrarlo para que los demás lo admiren, se regulariza, y se vuelve más aceptable desde el punto de vista
sobre todo las mujeres. De manera, entonces, que mi conclu- personal.
sión principal es esta: la desnudez ejerce cierto atractivo sobre El concepto que un hombre tiene de sr mismo no se concibe
mí; argüir que es de índole tiensual y no sexual me parece meto como una m~ra idea intelectual. sino como una pauta emporal
palabrerío: es sensual y sexual a la vez. Y es probable que los to,,,1. Si aquel se siente paralizado e incapaz de expresarse, tal
coordinadores de grupos extraigan de la desnuJez muchas gra:- vez como consecuencia de' un temor al rechazo o al ridículo ¡m-
tificacjones personales, por lo cual es importante que se mall- pluntado en una época temp"lOa de su vida, ello implica que
tengan en estrecho contacto con tales gratificaciones mientras el J sus múscul.os .estar::ín tensos e inactivos, su respiraci6n será su-
grupo está desnudo; per()cestasconsiJeraciones no Jeben ocul- períicial, sn;.voz apretada, sus piernas fláccidas; se le formarán
tar el gran valor que po'scc ·1a.'expericncilt. En verJaJ, me atte. nudos en el estómngo, Laminad con la cabeza gacha y desviará
vería a decir que la aceptacién del cuerpo -a la cual tanto con· la rnir<1da de su interlocutor. Puede hacérsele tomar conciench

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".".\ .
1 !
i
de esta pauta corporal dirigiendo su atención, simpJel~~~te,a
lo que siente su cuerpo. De ello se desprende que la ¡erapia rr'ás Nuestro enfoque consiste en actuar el hecho en la realidad, no I
eficaz para (lbordar sus sentimientos bloqueados debe compren~ en la fantasr., y reasociarlo con la superación de la ansiedad!
der una acción física a través de la cual sea factible tomar con- mediante el cuerpo total, en vez de hacerlo mediante la rela- I
tacto con dichos sentimientos. La mera charla sobre tale.s senti- jl'lción. __"
mientos por lo general no hace sino comenzar a relajar los sitios El principio de la acción es fundamental. Siempre que una ac-
en ios que experimenta tensión. La inmovilidad, para la persona tividad pueda traducirse en acción, ello es preferible a ha.pl.r
que la sufre, constituye un complejo sentimiento, que involucra acerca de ella. Esto se opone al concepto psicoanalítico del
elementos intelectuales, emocionilles y corporales en respue"ita «actíng out~>( en la transferencia), que implica pOstergAr la ac-
n un estímulo. El concepto que tiene de sí misma le dice que ción en." favor de la referéncia verbal a ella. En los grupos de
c·stá frente a una situ;:Idón ante la cual su cuerpo se sicnte im~ encuentro, se prefiere" realizar la acción dentro del marco del
potente e incapaz de actuar..La mejor experiencia correctíva grupo"pam,lueBo experimentar el sentímienr¡;J consecuente y,
consiste en que haga frente a esa misma situación difícil con tal vez; haGlar de él.
una scn~acÍ<ín corporal totalmente distinto: músculos sueltos, Virtualmente todo senrimiento tiene .su contrapartida [[sica. Si
respiración completa, piernas bien afirmadas, estómago reLda. alguien.dice que «se :r;icnte tan enfurecido que podría darnos una
do~ etc. De este modo, se siente lJ sí misma enfrentando, en lo zurr:l», permftRselc que-.'l1os dé)a zurra; si se siente desconecta-
emocional, lo intelectual y lo corporal, unil situación que antes do da los demás, hágasele tomar contacto físico con todos los
no podía manejar, y su concepto de si misma se expande en integrantes del grupo, un"o por uno; si se siente aislado del gru-
consecuencia. po, sugiérasele que se vaya • un rincón y se quede realmente
Un método comtlO para tratar situ.aciones de este tipo es trans- <lisIado; si se siente tan frustrado que quisiera gritar, déjesele
formar la senSAción de estar parAlizado en una acci6n física. Una gritar; si picnsa que las mujeres 10 dominan, pídasele que escoja
de las posibilidades para eilo reside en pedir al sujeto que «rom. cuatro o cinco mujeres del grul'0 para que 10 sostengan contra
pa el cerco desde dentrQ)~ librándose de su constreñimiento en el piso y se opongan a sus esfuerzos por levantarse. Análoga-
forma tal que todo su cuerpo intervenga. En tina oportunidad, mente, si tiene algún sentimiento que le disgusta, es él el res-
una muchacha intentó romper el cerco durante diez minutos y ponsable de modificarlo. Si está aburrido, debe hacer algo que
quedó exhausta en medio de los demás sin poder conseguirio. despierte su interés. En síntesis: es muy importante asignar a
En ese momentO, fue muy ímportante para ella que no se le ios sentimientos su significado literal y convertirlos en acción
ofreciera ninguna salida. Recapitu.\ando su modalidad de vida, física, de modo de involucrar la mayor parte posible de la
había dicho éon anterioridad. que esta consistía en hacer una persona.
sola tentativa, y abjndonar sin más en caso de fracasar. Ahora Ei énfasis en la acción [[sica modifica el pape! psicoterapéutico
se enfrentaba con u~a nueva situacién, que jamás habfa pensado tradicionalmente asignado a la interpretación psicológica del sigo
que pudiera sobrcllevilt. A la postre, movilizó tedas sus ener- nificado que tienen las acciones y sentimientos de los miembros
gías en un esfuerzo sobrehumano y 1'':=1'6 romper el drculo. La del grupo. En e! encuentro ahierto el uso del inJi~hl y de ¡,
alegría que la invadió fue un hermo,,' espectáculo: se fue b,in- interpretación tiene cada vez enenor importancia, potqu,:: puede
cando y baibndo. Había atravesado una experiencia corporal rccurrin:e a ellos con el objeto de evitar los sentimientos corpo·
total: hacer algo de lo que se suponía incapaz. Esrc ocurrió hace rales retornando al pensamiento. En los comienzos de mi cat!"c-
dos años, y sus efectos posidvo!') siguen evidenciándose todavía ra de coordinador de grupos, comprobé que la interpretación
y han pasado a formar parte natural de ella (véa,e lay, pág.
[70). '- era, en mi caso, un juego yoico: me agradaba el impllcto que
causaba en el grul-'0 una interpretaci6n deslumbrante, lp impre-
Esta técnica se asemeja a la terapia de la conductA, pero no es !>ión provocada en los participantes; me sentfa muy competente
idéntic:l. En el caso ~.,terior, un tercpcutA de la condtlctA¡h\JbT~;. )':',admirab1c. No obstante~ comencé a advertir dos cosas. Una
ra recandicionado a la muchacha haciéndole revivir en l. fanra- fue que, si bien desde el punto de vista técnico yo estaba cosi
sfa, en forma RtAdual, paso por paso, las situdciones parRlizfln. siempre en lo cierto, mi interpretación no ayudaba a la persona
tes, y asociándolas con la relajación en lugar de la ansiedad. nque estaba destinadA. Por ejemplo. podía decirle 11 un indivi~
duo: «El motivo de qllc tv hoyas perdido interés por la chica
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177
1
I l:Uentro abierto se constituya en una contribución única y deci-
que anoche te re"Lltó tan arractiva es que la has identificado ~iva¡ y de demostrarle a tos psicoanalistas (en particular al mio '>
con tu madre, y todavía no puedes mezclar amor y St:xo. En S~15 que estoy siempre en lo cierto, pueden inducirme a minimizar
obras completas, Freud sostiene que este problem~ ocupa el se- el valor de las interpretaciones. Advierto que tres párrafos atrás
gundo lugar por la frecuencia con que se manifiesta», El sujeto hice una débH tentativa de mostrarme ecuánime en mi exposi.
en cuestión, preocupado por los detalles de su interacción con ción. Tnmbién recuerdo que en mi propio psicoanálisis quise
la chica la noche anterjor, 'Se mostrar;" muy agradecido por mis actuar mis sentimi~ntos-v. g-t.; mostrándome galanteador-
palabras; pero luego se haria muy eVJJ.cnte la necesidad de que para ver lo que ocurría, pero mi analista me lo vedó. Creo que
atravesara varios niveles antes de que mi comer.tilrio pudiese 10 que ahora sostengo teóricamente -que actuar es mejor que
tener pata él alguna relevancia. La otra cosa que advertí es que hablar- es¡ en cierta medida, una manifestación de mi rabia
esas interpretaciones rat" vez se recordaban. Eran poco menos por la frustración que él me provocó, para la cu.al elijo la vía
que conferencias que la gente 1'0 podía recordar a menos que::: m,ís respetable: la de la formulación teórica. Es probable que
llevase con ella su cuaderno de apuntes. En cambio, ,i lc pedía las interpretaciones sean más importantes q,ue lo que aquí sos~
a alguien que relatara lo sucedido en la reunión anterior, com~ tengo, y acaso el actittg out no siempre resulte tan valioso ("o-
probaba que guardaba en su memoria todas las cosas en las que mo creo. Trataré de reexaminar el problema del insight y la
había participado, especialmente sus interacciones física.s. Esto interpretación.
venía a corroborar que las experjencias más du.raJeras enln aque~ La significación óe estos últimos -vale decir, de la compren·
Has en las que el cuerpo se habia visto más involucrado. sión intelectual de una situación psicol6gica-:-:- con respecto a
No quiero decir con esto que la)nterpretnción no sea nunca la cficaci'" de la terapia queda cuestionada en los casos en que
útil. Si se la introduce al término de una experiencia, cuando ya los métodos corporales y 'de la fantasía parecen funcionar nll":,y
se han disipado los sentimientos globales, y se la reliere al nivel bien con una interpretación minima. Tantuen el plano del cuero
en que el individuo se encuentra en ese momento, puede servir po como en el de la fantasía, suele oCl1rrir que se vivan expe·
para consolidar dich,¡ experiencia y preparúrlo para la siguiente. riencias importantes y que tengan lugar cambios significativos
Otro ejemplo de reemplazo de la interpretación del terapeuta sin comprensión intelectual ,alguna.
por la experiencia del paciente se vincula con el tratamiento de De acuerdo con la idea del ser humano unitario) parecería que
los sueños u otro material de la fantasía. Nuestra prelerencia el cambio que se puede logtar es máxímo cuando tanto el cuer-
deriva de la técnica de FrilZ Perls, que parte del supuesto de po como los sentimientos y el intelecto han sufrido lns mismas
que todos los elementos del sueño, animados e inanimados, son altemeiones: si cambia alguno de ellos pero no los otros, la mo-
partes del sí-mismo, y pone de relieve el significado que tienen dificneión es jncompleta. Además, creo que el nivel más profun.
para la persona mediante una técnica pskodramárica en la cual do de cambio se sitúa en el cuerpo, luego en los sentimientos
eJ sujeto actúa esos diversos elementos y entabla diálogos -que y en último término en el intelecto. Dicho de otro modo: si llP
pueden na ser verbales- entre ellos, hasta sustituir finalmenre cambio corpoml no es ;'lcompañado por cHmbios paralelos en k
I cada elemento por su propia persona: «Yo». Por ejemplo, en
sueno
sentimientos e ideas, aquel seguirá siendo real pero se correr.
r cierta ocasi6n un individuo tuvo un en el que ~lparecía
un aeropuerto; representando a este último, dijo en determinado
el peligro de que el cuerpo rewrne a la postre a su estnJo an·
tcrior, dado que perdurará la Causa primitiva de la ílberración
momento: «La gente siempre viene hacia mí y luego me abnn- cotporal. Sin embargo, un insight intelectual no acompañado de
dona, pero nunca se queda». Pudo comprobarse que este sen· modificaciones emocionales y corporales no constituye un ver·
timiento era muy significativo para él. dadero insig!Jt, y originará un cambio mínimo, si es que origina
El hecho de reducir al mínimo las interpretaciones tiene la alguno. En un plano muy simple) esto se observa con frecucn·
ventaja de hacer que el paciente trabaje más en su autocompren~ cia en lIn grupo cuando unO ce los integrantes, luego de elaborar
si6n, ganando en experiencia personal y sintiendo en lugar de determinado problema, llega finalmente a comprenderlo r.ero
intelectualizar. También se evitan así las proyecciones de! tera- nose mue$lr;hf~liz: su cuerpo sigue manifestando tensiones, las
peuta. cuales son un indicio de que no ha develado realmente el pro-
Al escribir esto, desconfío un poco de mí mismo. Me parece que "lema central.
estoy excediéndome en mi elaboración. Mi deseo de que el en-

179
178
·.
-r-- - I

I
.tI
Daré otro ejemplo de la confirmación, pOI' parte deImel'po, .de nunca-; pero las emociones)' los insighls intelectuales vincu
un insight intc1eclual, concctl1ici1tc a algo que me suc~-aI6'cunn~ .'.dos con el significado de esa conformaci6n física no fuerOl
do estaba en la universidad. Acababa de romper relaciones con elaborados. Aparentemente, se relaciona con la sensación de e~
una chica y me sentía muy deprimido, por motivos que ignon:¡ba. tar abrumado de responsabilidades, idea a la que sigue resistién
Consu,lté al respecto a varios amigos, muchos de ellos terapeuta.';, dase el sujeto en el marco terapt:5utico. Su incapacid<ld para aVíll'1
para tratar de Jlegar al meollo del asunto. En tales ocasiones zar en la terapia es paralela a !'iU continua resistencia a un carn
les contaba más o menos Jo siguiente: «No sé por qué me siento bio corpor.1 y a la tendencia de su espalda a volver a so inel,
tan mal. No se trata de que eJla salga ahora con Stan. En rea. nación primitiva, Tal vez uno de los motivos de que el cambil
Iidad, hace mucho que nuestra relaci6n se hahía roto. Pienso lisico sea mÁs duradero es que les lleva muchos años a los teji
que tiene.algo que ver con mi posici6n en el departamento de dos alcAnzar un estado determinado; si dicho estado se alter;l
psicolog(a. Ella es la chica mÁs despierta y hermosa del deparo habrá de transcurrir otro lapso prolongado antes de que vuelva,
tamento, y mi prestigio depeng~ mucho de que pueda conquis. a él. Pero /a falta de comprensión en otros planos impide e
tarla. Sin ella, perdeda mi repulaci6n •. Tras lo cual me sen tia completo a lojamiento del cuerpo.
muy triste y mis amigos, luego de confirmar el inríghl que

Muchos críticos de los encuentros han dicho que son atltíintc
habia tenido, me aseguraba~ que no habría de perder la posición leetunles; en verdad, son antiínteleetualizAdores. Son tantas lw
de que gozaba. Eso hada que yo me sintiera mejor, pero a Ja argumentAciones, en apariencia sensatas, que constituyen sim
mañ(lna siguiente :volvía a sentirme mal, con el cuerpo pesado plemente una manera de r~cionaIizar y justificar necesidAdes (
y sombrío. En otros términos: el ínríghlintelectual no iba acom. temores personales, que queduse en el plano verbal carece dI
pañado de las emociones y sensacion(!s corporales correspon. ,entido y llega a ser fastidioso .. Si l. persona que expon<
dielltes. Recurd entonces a otro amigo, y comencé a decirle: esos argumentos es consciente de la profundidad de su verdad
«Sé que no es porque eJla sale con Stan, pues ...», pero él me y habla cllando tiene la certeza de que su convicción es profUJ1
intetrumpió:
da y no representa una tentativa intelectual de compensar unr
-¿Qué piensan los muchachos? ¿Que ella te dejó para irse sensación corporal desagradable, su. discurso puede resultar creo
con Stan? tÍvo y contribuir a su desarrollo; pero si, en cambio, reúne tlr
-No.
gumentos en su favor porque desea triunfar, y olvida el hech,
-¿ y las chicas?
de que no cree en ellos sinceramente, su discurso será engañase
-Tampoco.
y sofístico.
-Entonces, ¿a quién estás tratando de convencer? Sr. Este exa,nen de la interpretación me gusta mÁs.
-¿Cómo?
Según mi experiencia, las técnicas corporales que " continua
E"aba tratando de convencerme a mi mismo, por supuesto. No d6n se enumeran son todas útiles para cierta gente en cicrh
crda en lo que habia dicho. Examinamos con algún detane mi momento.' Las primeras son más vigorosas y extcnuantes, micJ'1
.'cntimiento de haber sido abandonado, de perder la partida con que las últimas ponen el acento en la toma de conciencia y el
Stan, etc. Esta vez, al despertarme por la mañana, me sentía las sutilezas del cuerpo.
muy bien; mi cuerpo estaba liviano y lleno de energía. La va.
lidez de mi íll.ríghl habia sido confirmada por mi cuerpo y por I

mis sentímiento'). Mediante la referencia. constante al Ulerpo, es Rolfíllg 1

po,ible discriminar entre los illsighls válidos y los intelectuali. ,


7.¡:tdos; estos últimos no son muy útiles. ~.
Esta técnica de manipulaci6n corporal profunda, creada por le!
Puedo citar otro ejemplo, extraído del rolfing, de cambio físico Rolf, persigue como objetivo reestructurar el cuerpo y r~stitui'
sin la correspondiente comprensión intelectual. Un sujet,?ha,~i.
do sometido repetidas v.-:ces al rolfing y continúa con la 'misma';
dificultad: la espalda encorvada. Los músculos de su espalda se
aflojaron en varias oportunidades, y esta comenzó a enderezar.
10,a su posici6n normal, de la cual se ha apartado a Ó1usa de Ir
tensiones musculares y las subsiguientes compensaciones por
adecuarse a esos desajustes:. Se pa.tte del supuesto de que las tel
~iones. son provocadas por traumas físicos y, emocionAles. A n
I
se --de hecho, está ahora mucho más derecha que lo que estuvo
!
juicio, el rolfíng representa el tratamiento más minucioso d, I
180 181
-,...--
cuerpo y cada una de sus partes, y la forma más rápida de po- sible relajar un músculo y abordar el lado emocional del dalor,
ner de ,\,anifiesto los problemas afectivos. la se;:nsación dolorosa se reduce mucho.
La doctora Rolf está escribiendo un libro que se halla en pro. Esto echa luz sobre toda la cuestitln de la hipocondda y el pa· I

ceso de preparación desde hace ya mucho riempo, debido en pel que cumplen los dolores intensos. Las diferentes formas de
parte a la dificultad habitual de los practicantes de una cierta reaccionar de los individuos, tanto en el rolfing como en el yog<l,
técnica para hacerse un Jugar en sus ocupaciones y ponerse e suelen estar relacionadas con su actitud quejumbrosa en situa-
escribir, Será sin duda una obra excelente. ciones afectivas. Hay personas que sienten dolor con mucha fa-
cilidad, 10 cual les permite despertar simpatía y evitar ser criti-

Ejercicios bioenerg¿licos
, cadas o juzgadas severamente por los demás; otras bloquean el
dolor para parecer «viriles» y no mostrar su debilidad. Las pri·
meras tienen también una tendencia a vivir atormentadas, ya qm
Se trata de una serie de métodos (que comprenden acciones co- tienen tant~s cosas que hacer que se sienten abrumadas, por end(
mo golpear, estirar, patear, grit~r, suplicar, etc.) destinado.sa ~ irascibles, etc. Eligen sobrecargarse de tareas como una manen
que el cuerpo recupere y elabore los sentimientos. Por ejemplo, de ganar simpatía, de justificar la distancia que ponen entn
se le pide a un individuo que se acueste sobre el suelo, de es- ellos y la gente y de legitimar su conducta cortante e irreflexiva
paldas, y, alzando las manos, repita muchas veces la palabra El yoga ha hecho asimismo importantes t:ontribuciones al arte.
«mamá», Con frecuencia, se sentirá invadido por una ola de de la respiració[1 -idea central del método-- y de la medita·
emociones que 10 devuelven a su infancia. El método deriva de ción, así como en lo que atañe al contacto con las sensaciones
Wilhelm Reich y de la psicoterapia, y tiene como propósito más corporales. Esta disciplina compensa muy bien la falta de hin·
inmediato unificar el cuerpo y, las emociones. capié en la meditación y la sensibilidad interna de la cultura
Los principios del análisis bioenergético, en especial la unidad occidental.
de la mente y el cuerpo, son muy similares a los aqul expuestos; Algunas de las posiciones yagas, como la del loto, no son como
en verdad, me he basado abundantemente en sus ideas; asimis- patibles con la concepción roliiana de l"gimnasia física proveo
mo, he tomado prestadas varias de sus técnicas, integrándolas chosa. En la actualidad hay gente trabajando en la conciliacióc
al grupo de encuentro abierto (véase Joy). de ~~stos dos enfoques.
El yoga suele practicarse en forma regular en los laboratorios
de encuentro abierto, pero no en los grupos de encuentro. Un
Halha yoga buen ¡nomento para ello, debido a las propiedades energéticas
del yoga! es por la mañana, antes de la primera reunión del gru·
Es este el yoga ¡¡sico, el vinculado a las .asanas~ o posiciones. po. Si el tiempo es bueno, practicarlo a la calda del sol consti·
Una serie bien balanceada de ejercicios de yoga puede incremen. tuye también una experiencia renovadora. Es importante apren·
tar la energía del organismo mediante unl1 mejor respiración, der la disciplina .con un especiálista o ~maestro",.
la estimulación de las glándulas endocrinas y el estiramiento de
los músculos. Con frecuencia. qu ienes se someten a la discipli~
na del yoga llegan a sentirse flexibles y livianos. Al igual que el Masajes
rolfing, el yoga ofrece una oportunidad para comprender y tra.
lar el dolor. La experien<;a de permanecer con el dolor hasta que i En Esalen, los masajes se han desarrollado según los lineamien
se convierte en algo distinto es esclarecedora. Asimismo, en b tos de una meditación e intercambio de energía compatibles COl
experiencia yoga puede explorarse, como en las situaciones jnter-
"" la concepción rolfiana del cuerpo. Cuma complemento de ut
personales y emocionales, la concepción de que «el dolor es una grupo decencuentro. los masajes intensifican la experiencia Hsict
opinitln., como acostumbraba decir Fritz Perls. En el rolfing y y tornan más notorios los sentimientos vinculados al dar y tomar
en el yoga, pronto se ponen en evidencia dos ",pectos del dolor: Son tambié~ lln modo muy eficaz de brindar afecto y de apren·
v
el que procede de la presión ¡¡sic" y el que deriva de las emo. dera caU'sar 'placer y bienestar a lus denl'ás. A menudo se: te!
ciones determinante. de la e<)ntracción muscular. Cuando es po- enseña a los integrantes de un laboratorio a dar masaíe~ cuandt

182 183
,
~. \

)
'omienza este, de modo que lo pr. .quen entre sr. Resultan andero Los métodos de Selver y Gunther h.n sido integrados
larti(:u]atmcnte eficaces en los gMJ,pOS de parejas, en.]ófqDé a la experiencia grupal, sobre todo como acrividades iniciales.
evisten especial importancia los t'roblemas de! dar y el tomar.

Bloqueo verbal
rai·chi chuan
Los métodos que vedan el uso Je la palabra son notablemente
'e trata de un método chino de meditaci6n, en e! que esta es eficaces. Las pal.bras son tan frecuentemente utilizadas para
IcompBIlada de movimientos muy lentos, pausados y sutiles.
"sta cliscipUna --<:ongruente con el rolfing- pone el acento en
, bloquear los scntimientos, que a menudo estaS irrumpen cllando
aquellas cesan. En Jay hemos descriro muchos métodos no
[,calma, la centraciÓn psicológica y la conciencia corporal. Las verbales; un ejemplo servirá para ilustrar su t6nica. En un
:Jases d~ tl,liwchi suelen darse por~ la mañana como parte de un grupo, se Qriticó por su excesiva simpatía a un individuo pro--
laboratorio Je encuentro abierto. Nunca lo he practicado pero '1 ceclente del Este del pals, que se dedicaba a las relaciones pú.
{onalmentc, ya que encuentro que C~ un ejercicio demasiado blicas y era muy efusivo en sus mani,festaciones. A muchos in~
lento y carente de vigor; pero sospecho que esto se debe a mi tegrantes del grupo les parecla falso. Le pedl que se sentara
:oraza corporal, y probablemente constito)'a algo excelente para frente a cada uno de ellos y le dijera algo negativo. Luego de
In mesomorfo como yo. Sé que mucha gente lo considera muy hacerlo con dQ' personas, se volvi6 hacia mI y me confes6,
,ítil. apesadumbrado, cuán diffcil le resultaba. Frente a la tercera
persona se quedó mudo: se limitaba R mirarla sin decir una
pnlabra, mientras se bamboleaba de atds p:1t3 ndc;ante y vice~
Conciel1cia corporal versa. Le solicité que, en lugar de procurar hablar, siguiera bam.
boléandose,. De inmediato prorrumpió en un grito y recordó
En los últimos años, se han creado y utilizaóo en varios labora. qne, cuando niño, 'Su madrennnca Jo había 3CllOado Jo sufi~
torios una amplia variedad de métodos para aumentar la con· cien te. Le pregunté si habr, alguna persona del grupo por J. cual
ciencia del cuerpo. Uno de los más profunGos es el practicado quisiera ser tenido en Jos br:l7.os y :leunado. Señaló a una mujer;
por Charlotte Selver, que llega a un grado máximo de minucia· esl:1 lo meneó entre sus brazos largo tiempo, mientras él sollo-
:)i&ld en b apreciación de los matices de la estructura y el mo~ zaba. Luego de esta experiencia) vío con claridad que sus mues-
vi miento carrorales, para lo cual rcqt1iere nna tranquila y prow tras exager:1das de simpatIl1 eran, literalmente, un intento por
funda concentración. Uno de sus discípulos, Bernard Gunther, lograr que la gente lo acunara. Su conducta se modificó nota·
perfeccionó el método con aportes propios y lo expuso en un hlemente. Ahóra podfa ver mejor qué es lo que buscaba en l.
lihro denominado Se",e awakcnil1g (El despertar de los sen· gente y ~cercarse a ella en folma más directa.
tidos). Desgraciadamente, Charlotte SeIver, como Ida Rolf y Las conductas no verbales a menudo comunican algo más fun·
otros precursores, todavía no ha dado a conocer su técnica en damental que las verbalizaciones con respecto a la persona, y
forma de libro. son extraordinariamente útiJes para penetrar en nive1es más
Otro método basado en el aumento de la sensibilidad y la con· significativos.
ciencia relativas a los movimientos corporales es la técnica de
Alexander. Se trata de un tipo de tratamiento individual en el
(:ual se trabaja con la aptitud del cuerpo para aflojarse y experi·
..., Diela y aytmo
mentarse a sI mismo en la forma más minuciosa y detallada.
Constituye un valioso complemento del rolfing, pues ayuqa ni A medid. que aumenta l. conciencia de nuestro propio cuerpo,
individuo a percibir en qué momenro se aparta su cuéfpo· de fHlrnenta también Ja concicnda de bs sensaciones produddas por
su alicnamiento normal, de manera tal de comenzar B controlar los alimentos. Cuando sc ve re. Izada la sensibilidad del cuerpo,
~u destino c0rporal. El laboratorio de encu.entJ"o abierto posibi. los alimentos m:is puros y Jiviilno~son m~s Rratos Al paladar y
lita practicar con máxima ventaja las técnicas de Selver y Alex· generan un estado emocional más agradable. Si un encuentro

184 185
-¡..-m,

tiene éxito, sue!epromover e! deseo de. mejorar la apariencia también en las células; esto hace que si e! ayuno se prolonga
Hsica, especilllmente si antes se la ha aceptado en mayor me- varios días comience la descarga de sustancias nocivas) la orina
<lida como cosa propia. Acompañar el encuentro con una dieta se oscurece, y tanto el aliento como la pie! del individuo ad- '
cuidada constituye un método más cabal para realizar las poten- quieren un olor fétido. Al término de ese proceso, se purifica I
cialidades humanas. Un ideal al que apenas nos hemos aproxi- el aliento, la orina se aclara, y es preciso retomar la l:llirnenta~
mado en nuestros laboratorios de encuentro abierto del pasado ción, ya que solo han quedado en el organismo los elementos viR
es complementar la experiencia con una ,dieta balanceada, COffi M
tales. En su totalidad, el proceso de ayuno abarca de dos sema-
puesta preferiblemente de alimentos orgánicos, e insistir para nas a treinta días. Natu.raltnente,·se recomienda practicarlo bajo
que los miembros del grupo se concentren en sus sensaciones la guía de un experto. La idea de eliminar los elementos nocivos
.al come!", mastiquen lentamente y traten de seguir el curso de "cumulados, al igual que la de liberar la energfa y reorganizar
lo que han ingerido a lo largo del tubo. digestivo, de manera tal el cuerpo mediante el rolfing, revive en mí un antiguo e infantil
que el acto de comer tome nuevas dimensiones de placer y de deseo de.contar con una segunda oportunidad.
conciencia. A medida que aumenta la conciencia corporal del .~, Otro efecto común de! "yuno es la sensación de estar mareado
individuo, -se vuelve mucho más st'osible en cuanto a discrimi M
o atolondrado y tenel' un más fácil acceso al material inconsR
nar cuáles son los alimentos que su cuerpo necesita y quiere ciente -lo que en e! argot moderno se llama «volar"-:-. Es
y que Jo dejan agradablemente satisfecho, y cuáles le son ex- muy ¡habitual que se realce la sensibilidad con respecto a scn M

traños y lo dejan insatisfecbo, con un malestar físico habitual- timienws y sensaciones. En los laboratorios de cinco días. OCA~
mente acompañado de U!1 malestar emocional. Al combinar esta sionalmente be' invitado a los participantes a que ayunaran du~ ,
sensibilidad con la responsabilidad por uno mismo, la persona rante todo el tiempo que quisieran ha.-cerlo) y los resultados
toma conciencia de la fonna en que pUt::de ser utilizada l:t comida han sidu por lo general muy buenos. Quizá, para comenzar, !o
para premiar o castigar al cuerpo) según lo que sienta por este. más práctico sea aJoptar la regla de ayunar una vez por ge·
Por ejemplo, si considero a mi cuerpo débil y frágil, tal vez mana, como se hace en ciertas religiones¡ de modo de darle al
pretenda atiborrarlo de comida en un intento de fortalecerlo, cuerpo un día de descanso para que se ponga a tono con sus
aunque sepa, en cierto nivel) que él se rebela contra ello y funciones excretorias. Es importante observar que toda dieta °
que la comida le está haciendo daño¡ pues si estoy enojado con ayuno tendiente al mejoramiento físico es muy difícil de mante M

mi cuerpo porque no es diferente, su malestar me produce cier M

!ler si previamente no se ha trabajado con viStas a mejorar la


tú placer: es un casr:go merecido. Lo trato entonces como a un imagen corporal de! individuo. Este debe gustar de su cuerpo y
extraño, como B una entidad ajena a mí. aceptarlo para estar dispuesto a realizar lo que concibe como un
El ayuno es un ritual de antigua data, que ocupó un lugar pro- ,acrificio con e! objeto de mejorar e! estado y apariencia de
minente en numerosas culturas. Muchas autoridades en la mare M

aquel. Una vez que ha dado .ese paso) el cuerpo se integra al


ria opinan que el ayuno pe1'Í6dico es de gran valor para dar un resto de su persona: «mi cuerpo» pasa a ser «YOK'_
descanso a las funciones orgánicas y eliminar las toxinas. Si Además de estos métodos específicamente corporales J la mayoria
bien no soy un experto en este campo, les transmitiré las ideas y de las actividades que se realizan en el grupo de encllentrn
experiencias que más han influido sobre mí. El ayuno parece abierto están conectadas con el cuerpo -v. gr.) la lucha, el
disminuir el ritmo de los procesos digestivos, lo cual de hecho contacto físico, los abrazos-- y otras tienen componentes COf M

le brinda descanso al organismo. Si antes de él se practica uni1 porales --como el canto, durante el cual se siente vibrar la
enema O a1bYÚn equivalente, el prolongado descanso digestivo I
.>
columna de aire a través del organismo.
permite el mejor funcionamiento del sistema excretor, yse
inicia la eliminaci6n de toxinas. Según Shelton, cuando el orga·
nismo ha concluido de digerir y eliminar el alimento procedente
de la última comida, pasa a las reservas almacenadas en las (é· Métodos de imágenes interiores
lulas y luego al tejido adiposo o grasa acumulada, con lo,cual
comienza la pérdida de peso. Una vez eliminado e! tejido ~di­ Estos métodos son de gran valor. Como los corporales, van m.s
peso, quedan en libertad las sustancias nocivas acumuladas all.i de la conducta verhal consciente que nos es tan conocida,

IX6 IH7
' ..

permiti,endo que .sumAn :u lugAr ot~os piAnos de lA conci~~PIAno


l.?s metodos. a. que alu.dlmos :ontrtbuyen a lIberar la cr~~tl'
de sus defensAs, por lo general será escasa la intimidad
creAdA en el grupo: el estodo de ánimo prevoleciente será, m1s
}

vlc!od del mdlvlduo. La lncapacld~d de este IpAra rel.olorse lo su- bien, porecido 01 de un cocktail party; pero cuondo comienzon
flClc~tc ~omo para que el material de ~;l ,fantasfa tng;~sc a ::;u a dejar que aparezcan sus sentimientos más profundos, se genera
conCIenCIA. se vlOc~la a menudo con sentl:~lcntos es~e~¡flcos que mnyor unj6n en el grupo, la gente se vuelve más humana y sus
le p,ro~ucen yergucnza o temor. El O~IO, la codiCia y otros similitudes resultan más notorias que sus diferenciAs.
sentimIentos Inaceptables suelen ser obJcto de una fuerte llega· I
ción. Por ejemplo, la negación de su propio ogresividad puede
convertir al sujeto en un defensor extremo de la ley y el orden Enrueño guiado
o en un militante en favor de la paz; la negAción de la sexuoli.
d::1d y de los Apetitos carnales puede transforrmu]o en un ene· Sucintamente expuesto, este método consístt: en crear en cual~
migo Acérrimo de la pornografío y la educoción sexuoi. Lo adop. quier momento una f"ntas!a sobre cualquier tema, dejando
ci6n de estas posiciones extremas, ala vez que se manifiesta lueno que el gUlA -que es, por lo regular, el coordinador del
en el rechAZO público de tales sentimientos -hobituolmente grupo-- se interiorice de ella. Es extroordinoriomente útil para
rcforz¡.tdo por una virtuosa indignaci6n-, permite al in.dividuo obordar el'materiol muy reprimido, y permite trobajar en estre·
una gratificación sustitutiva, manteniéndolo permanentemente cha comunidod en el nivel simbólico. AmpHa de manera notable
cerca de hechos violentos o «forzándolo» a recurrir o la vio· los valores deriv"dos del análisis de los sueños. En primer
lencia, en el primer caso (como sucede. verbigr¡'\cÍa, con las 11Ig"r, se le pide'01 sujeto que se relaje, y luego 'e le ofrece un
agentes de la justicia), o bien, en el segundo C'l.<;O. mantenién· simbolo significativo con respecto al problema más acucian te
dolo ,iempreen contactocon materH pornográfico (como ocu· para él. Por ejemplo, el jefe de una organización estaba preo-
rre con el integrante de unacomi, .1 de cen~uraJ que se ve cupado acerca de su competencia para conservar su empleo. Se
«oblig"do» a miror fotografías de o'e c""\cter). Desde luego, le solícit6 que imaginara una rnontañru -símbolo corriente de
no pretendemos que esta sea unn de~cripción psicol6gica de los logros obnzados----- a la que estaba trepando; el objetivo
todos los que asumen ese punto de vista, sino solo de aquellos del ensueño guiado era ayudarlo o que Hegara hasto la cima. Se
para quienes tiene excesiva importancia. Junto a esa negaci6n top6 al subir con un f':norme peñasco, y la tarea principal con·
r{¡bJicA de los sentimientos de violencia y lujuria está la resiso s~stió en superar ese obstácljIo en su camino hacia la cumbre.
tencia a mierlr cómo es uno por dentro, a descubrí!:' la consti· La superoción de un obst:lculo imaginado es también uno forma
tución p.,icológica reAl. Esto explico parcialmente la opo,ición de expondir el concepto de sr mismo, ya que el sujeto realiza
que hollon los encuentros, la psicoter"pia, la educoción sexuol simbólicamenre oigo que al comienzo del ensueño guiado no se
y cualquier otra cosa que amenace revelar ~critimientos y moti v

supünfa capaz de hacer. En el transcurso de la experiencia., sufre


vacioncs ocultos. Asimi3mo, impide qlJe las personas profun- muchos cambios Hsicos reales: se retuerce, suda, llora. siente
dicen en la condición humana y limita su capacidad creativa para lcnsión. r~.!:'ia y temor, hasta quedar por último agradablemente
comprender Irts motivaciones del hombre. Un escritor que sólo relojado.
supiera que, frente a la infidelidad desa esposa, un hombre Una nueva técnica que pl1rece muy promisoría consiste en com-
reaccionflrá montando en cólera, y no se permitiera a sí mismo hinor el ensueño guiodo Con el rolfing, y tal vez ambos con el
comprender los sentimientos más profundos del marido --el encuentro; de esta manera se unen métodos muy fructHeros
hecho de sentirse herido o inepto, el temor o la soledod, Stl pAtO la investigoción en el nivel del cuerpo, del ,í·mismo y de lo
dependencio con respecio a la mujer-, serfa sin duda muy J
I interperson,,!. La combinación del rolfin~ con lo fontosra surgió
superficial. A menos que tenga acceso a sus propios sentimien- CASi accidentalmente en el último programa para ,esidentes de
tos, le resultorá difícil expresar cos" profundos en la form" Esalen; yo estAba hociendo una demostración del método de la
orlfstica por él elegido, y lo mismo es válido para otras ~~pre. fAntasía,en momentos en que una ·de las residentes volvi6 de
siones artísticas. ' .. " su quinta sesi6n de rolHng, ]a qut" ~e centra en la zona Je1
El "cceso Al inconsciente, cuando se lo expone dentro de un estómago y cstá a menudo relacionada con la a~resi6n. A medidA
grupo, une a sus miembros. ~i estos últimos actúan en el qU(! mi demostración avanzaba, ella fue mar:.jfestando u~a fuerte

188 189
i
reacción emocional; me d~lUve erÚonces en la exhibición -::-r:'~-de
método.y comencé a trabajar con ella. El roIfrng le babia aflo- ,
lo~
las características de grupos en esta f~se son. los
siguiera respirando, lo cual me h,zo tomar concIencIa de mI te-
jado, principalmente, la tensión del gran músculo que se en· I rror ante la idea que se había sugerido: almorzar con la persona
cuentra en la parte anterior del vientre (recto mayor) 'Y de los con la cual mantuviéramos la relación más negativa. No me
músculos internos que, por detrás de aquel, se unen a la calum A
sentía capaz de ello; pensé que necesitaba p<lS3r más tiempo con
na (psoas e ilíaco). Una de las limitaciones del rolfing es que aquellos hacia los cuales tcnfa sentimientos positivos, antes de
no ofrece ningún procedimiento paradahorar los sentimientos arriesgarme con :llguien hada el cLH1I tuviera sentimientos nC 4

que produce la liberación de las tensiones musculares. Crer He- , gativos. Esa mañana me había maquilbdo los ojos porque que-
gada la oportunidad de complementarlo en ese aspecto. i ría sentirme grande cua~do dejara e! grupo; tenía miedo de
Le solicité~a Heleo que se volviera diminuta y, entrando en su I Horar [la tinta que se coloca en los ojos produce, al lagrimear,
propio cuerpo, se dirigiera hacía aquellos músculos en los cuales i unos pinchazos que duelen como el diablo, de modo que son una
se habia trabaiado. Mediante este procedimiento simbólico po- ' defcnsa m's contra e! II"nto] porque sentía que la semana pró-
dda ver mejor todos los sentimientos y acontecimientos libe- , xima [concluid"s las reuniones de! grupo] tendrfa que vérmeias
rados. Desarrolló l,uego una. fantasía notablel"?e~te pro]ong¡tdll '1 nueVamente corl' es~, y que no t;nía dentro de mí ningún medi?
y profunda, que guaba en torno de sus sentimientos sobre la para hacerlo. Pense que volvechl a desmoronarme. Se me esl1·
muerte de su marido, la cual habia estado tratando de elaborar i muió a que Je contara a In gente el miedo que sentía gritando
durante los dos últimos años. Eh esta oportunidad, pudo llegar Tengo miedo, estoy aterrado, estoy realmente aterrada) estoy
a la ira y odio verdaderos que sentía bacia él, y expres:lrlos completamente aterrada. BiIl [Schutz] me pidió que me acosta-
plenamente. :En el pasado, solo había tenido concienci'l de su ta en el piso e imaginara que era muy pequeña y que estaba
amor, y del dolor que le "provocara la pérdida. Luego de expre~ dentro de mi cuerpo. Me send minúscula dentro de una gran
sar todos esos sentimientos -ira, dolor, soledad, odío--, pudo cueva con túneles negros que llevaban hacia fuera, como Alicia
enfrentarse a su marido. Ahora era consciente de roda la gama en e! pais de las maravillas ... el hecho de .que se me hubiera
de sentimientos que tenía hada él, que iban desde el amor hnsta permitido entrar allí me tenía sobrecogida ycxcitada. Estaba
el odio, y pudo ver en la fantasía la relaci6n. entre ambos tal intentando respirar profundo, con ayuda; mi mentón seguía agio
como babia sido, separarse de él cálida, amante y realistamente, tándose al compás de mi ll,mto.
y dejarlo tras de sr. »1311/: -¿Dónde quieres ir?
Esto me dejó tan impresionado que volví a hacer la prueba va- »-Estoy bajando por mi pierna.
rias veces más, con resultados similares. Veo como un desarroJlo >>---¿Qué tal es eso?
futuro la unión del poder del rolfing para dejar en libertad los »-Un poco dificil.
recuerdos acumulados y del poder de la fantasía para elaborarlos. >>--,Necesitas ayuda?
Parecería ser una combinaci6n ideal pnra alcanzar planos muy »-No. Quiero hacerlo soJa, quiero ser capaz de hacer algo
profunJos en un tiempo inusua]mente breve. por mí misma.
La fantasfa siguiente se produjo hace poco tiempo en un grupo I :+-¿Ahora d6nde estás?
r~unido en Londres: SeryülÍ. para poner de relieve el estrecho »-Estoy en mis pies, saliendo por mis dedos.
vrnculo que une lo ImaginarlO con lo corporal. »-,Hay algo debajo de tus pies?
Bobbi era una .chic~ muy tranquila, que babía pasado t~da la ·1 »--Parece que bubiera arena debajo de mis pies, es lindo.
semana Sto dec1.f C~Sl palabra; de promo, en una de las seSIOnes, , »-e Estás tú sobre la arena?
rompi6 a llorar. He aquí su relaro del incidente que originaba i »-No, yo estoy yendo hacia el mar.
su llanto. »--, Vas a ent!'"r en él?
,,--ToJavia no lo sé.
• Anne estaba hablando de la sensación de baber sido arrancada , »-¿ Ya lo has decidido?
demasiado pronto de los brazos de su madre. Me brotaron lá-
• ,,-Ahora sí: voy a entrar. Estoy nadando lentamente: No avan-
grimas de los ojos, me tembl6el coraz6n, era como si nunca sé zo mucbo pero estoy bien. El mar es calmo y cálido, y ona s.
me hubiese sostenido y aceptado lo suficiente, aunque solo !dente bien.

190 191
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»-¿Te quedará, allí? »-sr, aqur (señala un punto encima de la montaña). I .,

»-No, ahotí\ estoy saliendo. Vuelvo a mis pies. Ya est6ydcntro »-'-¿Puedes ahora salir de tu cuerpo?
de mis pierm, y subo por ellas. »--Sí.
»--¿ Has traído algo contigo? »-¿ Crees que pu odes ponerte de pie?
i »-sr, traigo una bolsa a mi espalda.
»--¿Qué hay dentro?
»-Creo que necesitaré ayuda al principio ... siento las rodillas
inseguras.
»--Todavia no lo sé. »Me ayudaron a pararme y me sostuvieron hasta que sentí que
I »-¿Dónde estás yendo? mis rodillas podían hacerlo. Tenía una multitud de sensaciones
»-Esioy más o menos por aqur (coloca la mano '0bre el estó- en las piernas, especialmente en las rodillas, alrededor de la
mago), entre la superficie delantera y la superficie trasera de mi vngina, y en bs manos . .. J.lÍ cuerpo estaba muy caliente.
cuerpo. Me gustaría colmar el espacio intermedio y dejar de »-éQuieres mirar, por favor, a las demás personas?
sentirme sin espalda. »En ese ¡nomento me encontré con cada uno de lo> miembros

I
»--¿ Puedes hacerlo sola? del grupo de una manera que para ml era muy distinta; quiero
_No estoy segura. dceií' que no sent{ que estuviera todo mí ser amenazado por
·»--¿Puedes ver lo que hay en la bolsa? ellos, salvo A1ex, cuya estatura era parecida a la de mi padre
»--Está llena de mar, está colmando el espado. y que llevaba en si, mezcladas, las identidades de mi madre y
»-¿Sientes tu espalda? de mi padre; segula con mucho miedo de él.
I »--De afuera sL,. alguien está presionando sobre ella en el
costado izquierdo (Bm lo estaba haciendo), pero desde den.
tro no.
»Luego de entra. en mayor contacto con Helen, me send más.
fuerte .
• -Aeuéstate nuevamente y trata de levantarte sola.
_¿Puedes ahora sentirla desde dentro? .Me levanté sola. Me volví entonces hacia Alex sin miedo, y
·;"':'Estoy empezando a sentirla, está caliente y unida al pecho. 10 estreché un instante entre mis brazos.
_¿Quieres salir de tú cuerpo ya? »Tenía mucha conciencia del aumento de sensaciones en el
»-No, todavfa no. Siento un cosquillear en mis piernas, una cuerpo y de la manera como se habfa modificado mi respira.
sensación rara en las rodillas. ción. Sentr como si hubiera vuelto a la vida».
»--¿Puedes abrir lo; ojos y mirar a . alrededor?
Una vez concluida la experiencia, el grupo me tiró al suelo )'
(En este momento, sentf que eJla no tenfa fuerza suficiente expresó el afecto que sen tia hacia mI. Cuando terminaron, Boh-
como para continua~ hasta ellin. El hecho de trepar contribuye bi se me Accrcó y me ofreció su ayuda para levantarme. La
a proporcionar fuerza yoica. Segur diciéndole:) acepté: el ciclo se había completado. Bobbi habla pasado, de ne·
cesitar ayuda ffsica para incorporarse, a hacerlo por si misma y,
»--Vuelve a tu cuerpo. Hay allr una montaña ... ¿la ves? luego, a ayudar a incorporarse a otra persona. He aquí cómo
»-Sí, está aqur (pone la mano sobre el vientre). finaliza su relato:
»-¿ Puedes trepar a ella?
»--Sr. Al llegar a la cumbre se hae< nás difícil. Tengo que res. (l/Escribo esto una semana más tarde; mi cuerpo toJavia siente
pirar más. el cambio. He sentado mis cimientos, y estos parecen, por fin,
»--Muy bien, allr el aire es más puro. ¿Quieres quedarte en ese ¡,
firmes. Aún me sorprende cómo r.l cambio en mi mAnera de
sitio? respirar me ayuda realmente a conocerme a mi misma. Me sien~
»--No, regreso hasta la mitad de la subida, estoy demasiado I to, en gran medid¡", como sí estuviera empezando R vivir con
alto y me puedo caer. ! mi propio ser, o sea que estoy enfrentando mi yo adultb con
»-¿ Hay algo allf? la~xperjencia de una niña. Pero esto, en lugar de desagradarme,
--Sf, hay una suave saliente en la que puedo quedarme. me entusiasma».
1>-¿Ves algo de le que puedas tomarte para sostenerte en e1
aire?

192 193
-""'1""

Terapia guestJltica
!
torno a la masculinidad. Fritz ""stenía 'lue e! lado derecho es
l
"

1:
el masculino. Obsérvese, adera¡;,s, que hay ciertas frase~ co-
La té~nica creada por Fritz Perls se basa, entre otras cosas, en rrientes en nuestra cultura que ~;(ln físicamente exactas: «(Carga
una pertinaz insistencia en el aquí y ahora, y en la personifica~ con tu propio peso» y «Da un paso adelante». Sospecho 'lu~
ci6n de las diversas partes dd sí·mismo con vistas a que se acla~ en el futuro esta combinación de rolfing y guestalt tan:blén
ren los conflictos. También hizo Perls fuerte hineap.ié en la afir· probará su utilidad.
mación de la responsabilidad individual;· una de sus medulosas Al escribir esto compruebo, para ,mi sorpresa, que recuerdo a
y concisas fmses era «límpiese el ")'0 usted mismo» (wipe Fritz con mucha simpatía. En su último año de vida, tuvimos
your Dión ass). La insistencia de ,.:tirz en esto ejerci6 gran algunas dificultades en EsnIco, pero al parecer no eran tan im-
iní1üjD sobre mí; de ella derivan las ideas expresadas en el portantes como este sentimiento, más profulldo.
presente libro acerca de la responsabilidad. El método guestál· Adiós, Fritz, descansa en paz. Te diría, parafr3Seando " A thou·
tico para el análisis de los sueños es el más eficaz que he cono· sand clowps, que fuiste el mejor Fritz Perls que podías, y que
cido. También puede aplicarse al ensueño guiado, dado que este has ejercido profunda influencia en muchos de nosotros, inclu-
no es sino un tipo particular de sueño. A mi juicio, el más yéndome a mí. Querías ser una persona auténtica, y, de todas las
útil de los procedimientos guestálticos es e! de los diálogos en- que conozco, fuiste quien más se aproximó .a ello. También
tablados entre aspectos significativos de la vida psíquica de! yo quiero serlo.
jndíviduo, ya se trate de elementos de un sueño, de la mano
y la boca que aquella está cubriendo, etc. Por ejemplo, un
hombre joven BOÜÓ en cierta oportunidad que vera una oveja Frases absurdas
en medio del mar; el guestaltista le dijo: «Representa a la oveja
y al mar, y entabla un diálogo entre ambos». Las primeras pa- Otro método para extraer material procedente de niveles que
labras que emitió el joven fueron: «Soy e! mar y guardo un están por debajo del plano verbal consciente consiste en solicitar
cadáver dentro de mí». P"rt.iendo del supuestb de que cada ele- al grupo que se divida en dos bandos, y que cada uno de ellos
mento del sueño es una parte del síMmistno, se abrió así toda diga al otro frases absurdas. Ello permite formular proposiciones
una zona emocional del sujeto, vinculada con su sentimiento de sin necesidad de hacerse responsable de ellas, y a veces libera
llevar un muerto en ~u interior. Pero esto lo pueden leer con a los sujetos de sus censores internos. Por ejemplo, hace poco'
más detalle en los libros de Fritz. alguien dijo: «Jeremías fue el padre de los jeroglíficos»¡ se le
Quidera hacer ahora algunos comentarios acerca de ti!1 procedj~ pidió entonces que representara tanto a Jeremías cuanto a los
miento de uso más reciente, en el que se combina el rolfing con jeroglíficos y llevara a cabo un diálogo entre ambos. Resultó que
la lerapia gu"stáltica. Sé que Fritz ya lo h"bía pudto en pr~e· esa persona sentía que él y su p"dre habían partido del mismo
~
-rica, pero a causa de una disputa, no demasiado grave, que punto (ambas palabms comenzaban por «jen,), pero lueco se
tuvimos poco antes de su muerte, nunca pude saber exactamente convinieron en personas muy distintas, hasta que a la postre el
en qué tramoyas andaba. En forma independiente de él, descu- hijo habia llegado a ser un enigma para el padre; este último
brí, mientras practicaba el rolíing, una rnl1nera de combinarlo no podía comprenderlo, er:t coma un jeroglífico para él. Esto
con la técnica de Fritz. posibilita una elaboración ulterior; lo importante en este mo-
Estaba masajeando a un individuo que presentaba gran tensión mento es que, incluso a partir de una proposición absurda, pue-
en el pie derecho y la pantorrilla izquierdaj ambos estaban de alcanzarse a veces en un plazo muy breve un contenido
extraordinariamente duros. Cuando le pedí que entablara un significativo.
diálogo entre ellos, comenzó de este modo:
-Tú no avanzas lo suficiente -le espetó la pantorrilla.
-¿ Qué quieres decir? Hipnosis
--Que no llevas tu propio peso. Te quedas alú, agarrotado y
pasivo, y soy yo la que debo soportar tu peso. Cuando resu'lta conveniente, se emplean técnicas hipnóticas di-
Esto s"có a relucir todo un campo de pasividad y eonflicros en recttls. El estado generado es similar al que provocan los ensue·

194 195
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¡'1'~'tI\'l"""-\\~~l$1~-M~M:~~f'i""''''J'1~'''''''''*'ilf'',\¡'';'''''''''''''''c''-''''''"''I'''~.I.\''''".' """~"""';'f",.;,,,,,,ty,~"' ';"-..' '·'ffi~¡~'''Ifi¡'1·'''''''YCj:",;·j'"'''''¡~<I'\::·'~'''~:'';.k:)·'''' '~""ji' # 1'
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fios guiados, rero hAY gente que responde mejor Al método ver!1i6n, puedcn uSAtse tapones en los oldo!', que permiten es.. ;
hipnótico. Debe practicarlo únicAmente una persona que sea e~­ cuchar los ruidos interiores mej~t. que 109 exteriores.
perta en l. técnica.

Medirdció/1 Métodos de desbloqueo

Los Antiguos y honomblcs métodos de meditación denlllcst,"n El siguiente conjunto de métooos se centran en el problema
n menudo ~crmuy convenicntcs para rcvclnr l1Spcctos hrlhitul11~ de romper los bloqueos, que, según se supone, tienen expre.

~
mente bloquendos de cierlUs individuos. La formn mós eficaz, si6n a la vez psicol6gica y corporal.
según se hn comprob.do, es ln que serenlizn en posici6n sedente
Y d. cnbid. n los ruidos y movimiento, de origen interno. Se
lA prnctica fuernde los horrtrios'en que se reúne el grupo, por Respirddó/1
lo generol después de unn sesi6n de yogn, aunque en cier,"s 1:
ocnsione, resulta útil un breve perrada de meditaci6n interca· La respir.ci6n desempeña un pnpel fundamental en casi todo:.
lado en Ins reuniones o microlaooratorio•. los bloqueos corpornles. La mutilaci6n .de los sentimiento. se
realiz. por medio de la mutil.d6n de lrttespir.ción. La respi,
roci6n se relaciona con In forma en. que uno se incorpora 01
Perfodo de soledd¿ mundo, toma de él lo que cree que merece, acepta a la gente
dentro de él, saca fuerrt sus sentimicntos y cualquier otm cosa
La cr::ndéncia .interior suele bloquc<1fSC a t:liUsa df, una, Rctivilbd que estuviera en su interior .y mantiene Íntercambio afcctivo
continun, que tiene por objeto el evitar diri~ir l. mirad. h.da con los demós. Se producenanomaH.s ilsicas cuando no se res-
dentro de uno mismo. El mero hec,ho d~ asignar Runa pct!'=Qna pi," proIund.mente, ycunndo se contrae el pecbo Y In g.rgnnta
un perrodo durante e1cu,1 debe permar.ecer sola -tnl vez y se coloen la lengua de maneta till que,'obshlCttliza unar<;spir:J~
camínnndq por los 'cerros, por un ,sendero o por la ribero de ci60 cabal. D.dn la enorme importancia emocion.l de la re..-
Ull tío, setltándosc R eontempl:t.r, el tnl1r o de cualquier otra mA~ piraci6n, tales anomalfas son numerosas. Describir~ la pautA
nera que desee h.cerlo-'- despiertA en ella sentimientos que de respimtotia ideal, Jos tipos de anomaHas Y su signiflcl1do psi·
"minario no se permite experimentar. co16gico, y "Igunos métodos p"ra tmtar de superar los bloqueo. .i
.espimtorios Y dejar en libertl1d los sentimientos que ellos es-
¡ conden. Como no tengo iamiJi.ridnd suficiente con la fisiologl.
Dldde r¡¡e/1cio ni con l. psicologfn de la respiraci6n, citaré a algunos person.s
'1 que creo autoriznd.s, yeuyos puntos de vista son congruent"'
PAtn e1imin.r en formo m,'s cnb.1 Ins p.lobras Y ruidos de todo con mi propia experiencia.
{ndale, en cicrt:1s oportunid;1dcs el lrlbor... torio incluye un dfa I1 El caróeter' fnndnmental de la respitación fue reconocido por

...I~
de completo silendo. Todrts l." actividndesque en él se rcalizon Reich Y Lowen en la bioenergétka, asI como en el yoga, donde
!;0'1 no VC~b;l1cs. Alr,un::ls se Ilev.an R C:loo A sohc:;, olr(ls tienen la prand (p.lahra de la cu.1 <respiraci6n. [brearh) no es
el propósito de est.bJecer m.yor cont.cto con el sI-mismo. Un. traducción exacta, peto se aproxim-a bostantc) ...·cs,consideroda
dccstl1s"d'c probada dicl1eiá, c~nsistc coque cada personl1 pMe
rncdiahorapl1t"da dc~nuda,frcntc a un C,$pcjo,obscnrándose, ~: .. En ríR'dt, 1Rpr.t1n4 nocs 1AresrilrAdón lI:jno d ,«hJ1lito vitAl. 'f ti,mhi!n
el ""Aire im¡,ir:ldo.¡ el .. :tite, e~pitltdo.. !le dC:'iip;nn en ~Án~crito tlfW111
todndose y cxplor~ndosc. en todos ,~u!J dctal1es, Tan poco!'lc.fe ,I¡I (véAse PAul MAS:'iOn Ourset, E/ yoga; nueno~ Aire!!: E(Jf)EDA, 1962,
nosotrm; ,nemo!;' p¡:¡s:1d6 volúritllrintncntc uridfa entero cn silen- páp;:o;, 99 Y 116). En'otrn obrAwhre el temA se l. ddinecoinQ <fImerRf.
cio,quc"cnn írecuc~eia Jos rcsultl1dog, son notables; :'Muchol f c6:o;miclt, fuerzA vilRI. vil111idAd, exi:O;fehfe en <:1 Rire, que Il:e inhATA con bl
r
comentan l. e.lma que ello les proporciona, J. s~n,"ci6n de te~pir~ci6n" (Michltd Volin y NanC1,rhe1lln, Sáo y Y01:~1 Bueno:t: Aires:,',
PAid6!1i' 1967 1 p4g!1, 203-09)., Sin tmbllrgo,' como aquf Schuu: utiliu slem-
librarse de la coofusi6n de lrt vidrl. ParlÍaumentrtr la intro-

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l~ clav~ d~ la a~tividad física y espirituaL J:,a ciencia del control respiración: la abdominal o profunda Ueva el aire a las regiones
media e inferior de los pulmones, la pectoral a la parte media
j
respiratorio es laprantrjama.EJ gran sabio Vasishta, en su obra
Yoga VaJishta, que versa sobre la reIad6n e~trc:: la mente, el y baja de la región superior, y la de los hombros (o respiración
t'Uerpo y la pranll. estllblecióll1 importancill de esta última-eo- alta) a la parte alta de esta última. Además. se hace hincapié en
la espiración o eliminación del. aire. Limpiar los pulmones de
I
nocidll también como energla universal:
aire vidado es esencial, por lo cual la espiración debe durar
• ¡Oh, Ramal Para mover la carroza del t~erpo físico, el Dios el doble que la inspirad6n. Una vez que se Jominaestil' pro--
ha creado la nlente y la prana (hálito vital). sin cuyo aU' porción. los yoguis <lprenden a cqnte.ner ,el 'aire el riempoapro·
xilio aquel no puede funcionar. Cuando la prana desaparece, cesa piado, lo cual significa -si bien cnesto huydifercntíJs entre
de actuar el mecanismo del cuerpo, y cuando funciona la mente, elloli- que: la relación entre la inspiración, el mantenimiento' Jel
11I prana o háliro vital se moviliza. La relación que hay aire y la espiración sea de 1 :4:2.
entre la mente y la pmn. es la misma que existe entre e! De manera, pues, que lalcspirución ideal-en la cual se utiliza
cochero y la carroZa. Ambos se mueven mutuamente.Poe ende, a pleno l~ capacidad pulmonar, se saca el máximo provecho del
los hombres sabios &b<:n estudille la regulación de la prana aire inspirado y se lb expele .totalmente- implica la pn;sión
o hálito vital si desean suspender la.alborotada actividad inicial del diafragma sobre los órganos abdominales,empuján.
de la' mente y concentrarse~,' La rew,daci6n de la respiraciól1 es dolos hacia UfUeIllj luego, la rC$piradón pectoral que ,expande
e! origen de toda felicidad. m.cerhij y espiritnal, desde la con· las costillas en cuaU'O direccicnes, la c1evación de los hombros
qUistll de reinos hasta lll. Bienaventuranza Suprema. Entonces, para terminar dl"~ llenar los pulmones, el mantenimiento del
iOh, Rama!, estudiad la Cieocie de la Respiración•• aire y Sil posterior exhalación en una onclaq:Je parte de las
clavícula, y llega a la ZQna abdominal, y que clura aproxin,aJa.
Las descripciones acerca d~ lo qu~ es una respiración normal mente el doble que la inhalación. Probablemente un maestro de
son variables, pero daré a continuación l. mejor que h~podido yoga sea el más indicado para enseñar este tipo de respiración.
sintetizar. En la mec¡Úuca de la respiración participa todo e! Vishundevananda 10 describe en su libro. .
sector del organismo que se extiende desde los hombros y cia' Ltt e:xistencia de teQsion;;s nll.lSClllart::s interrumpe ',esta pauta
vÍt'Ulas hasta e! extremo inferior. de la pelvis. Una inspiraciÓn ~~spira{Oria~ Para respiraren fppna tan rítmica y .profumh~1
completa, debecomcn::ar en el abdomen y recorrer) en una onda, deben funcionar armónicamente y. sin restricción' alguna una
toda esa distuncia hasta las clavículas; la espiración ~s ese misma gran cantidad de músculos, desde el bajo abdomen hasta el
, onda en sentido inverso. La' inspiraci6n se inicia en el dlafrag. cuello. La tensión en cualquieta de ellos detendrá de algún modo
ma, un gran músculo en forma de cúpula que se halla debajo espedfieo el flujo respiratorio. L<iwen, en Belrayal of Ibe body,
de las costillas inferiores y separa los pulmones y la caja torá· describe muy bien varios· bloqueos de este tipo; en 10 que
cica de' la cavidad abdominal. Al comraerse, ejerce presión sobre sigue, extraeré abundante material de él.
los órganos alxlominales (est6mago~ hígado', intestinos). des- Uno de los sentimientos con,unes a mucha gente (:9 que su
plazándolos hacia afuera tanto· como permitan los músculos de suministro de energía es insu!icíenfe. Si en el concepto que una
esa zona; Al mismo tiempo, las costiHas se levantan y movilizan persona tiene de sí misma se' incluye esta idea, las crecientes
en cllatro direcciones: hada acriL,. y abajo, hacia atClÍs y exigencias de la vida pueden llevarla a sufrir un pánieo respecío
adelante, a lo aticho y rotando hacia arriba como las hojas de de su incapacidad para respirar. Tales exigencias pueden ceno
una persiana. El movimiento de las costillas y del diafragma trarse (:n torno de diver.sas áreas energéticas, como el r~ndimien.
expande los pulmones, de tejido elástico, creando en ellos on l() en el trabajo, )'1 re$puesta emocional 0,1;,1. actividad sexuaL·
vado que permite!a enttada del aire exterior. Para cierta gente, la inhalación pofee varias connotaciooes nega·
Estos son los movimientos qu~· se producelí en la respiración tiv<ls, A veces implica, asimilar ,eJ, ambiente, con su aire vi.
pectoral. Para la respi'raci6n completa, deben levantarse los ciado lal vez o todos los malos,oloresdc' las d~mJs personas;
hombros y da.vlculas. En dyoga, se combinan los tres tipos de
. " ... ,r.
en un plano pl.ás profundo, quizá represente el temor de ser ;n.
pre brea/h.' trll~~dremo!l
en algunos cuos por .. respiradón"" ron ~ ~.
e
vadido por los ottos. Hay quíenes sielllen que el sonido que
acompafia a la respiraciÓn ptof~rida es de lndole animal o in·
vedad expu<>'•• (N. del T.) .

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tn~rme: ua, de tltl !1"1ncta qlle exprCS:ln
o C(ln un cst9do de
prol-,lrmlls jrrc~\lcl·
ji):)
(O; el1 e;." "feta; e llc1iendo lo re,pir,ci{n profundR. L. impi-
r¡:¡.óón proflJnda cstl <:on [recuen :.ifl vincll111da 11 tomar pnra sí
10 que uno $C mere :e. Si un individuo cree qu<: es digno de
recibir lo q\'C ~n jlisl1.cia le corrcsponJc, tomfltá todo el aire que
caí-c!lcia rsi.:'oh~gicfl r;e <:x~rcsa B vece.:; r.-fcrrándose II ~od¡1s la3 ;,
poscs¡onc~ per:Qn:llc~1 includve el Aire¡ r nep,,'induse A 501tarlas. i (!
El individull ne quiere (lo:rder mucho tÍc:71tlQ en brind~rse, par!":
('Ollceiltt¡¡l"se en lo que' debe ncapnmr ---{'¡I,ro de los motivos que: I
explican lns espiraciones dCfTl<lsinc1o brc·",·cs.
La ncccsicind de f,nprimir sensaciones corporales indcsc1blcs es,
'
1

nccssita, en cambio, si ha intcriod?:lldo la ideA de que es ep,dstn Asimismo, t"\n motivo f\Jr,damcntal dc lB ¡-cspirnción restrinRidf'l,
o codicioso o de q\lC &t tomar pa- ,,1 lo que le corrcsponde: en particular J~:> sensudones procedentes de la p"rte: inferior del
priva de el,o f\ 10:) ,jemás, lI:e mostrl..rá renuente n respirar ~n orp,;mismo. Como ya vimos; cn el cstóm:1go y los p,cnitnlcs s~
forma profllnd,. concentran sentimientos de ira, temor, hostilidad, C(¡nCUpi5ccn~
Qtrn mMlctA de scn-ir que ilOpide unA respirnción profunda es eil1, y cles~os sexulik<¡. LA respirndón s\lpcrficial impide que {.¡-
1~ de qllcrcr paSilr ip~dvcrlido. Si un wjet.o P;-¡Só su rdñcz teme· les senlimic-ntos se desarrollr-n y se conecten con la parte supc·
roso de ser cllstigildr" p'JcJe rcsolver qur.'. pnra sohrevivir le (.s ,., rior de~ cuerpo, lo que implicarla h,cerlos conscientes y expre.
pteci.o::o «h[lccrsc r.l muerto», trnttH' de desífh':",,~~e 10 Inet1cs "rlo, en forma públic,. Si a una per,ona bloqueada se le hace
po~ible. en lA e~pcr:lm~a de q\lC nAdie Advierta su presc:ncir y, reblar el nbdcmen y t\::spirar prüfundamentc, experimentará,
V11' :::ndc, L'1 ~e 10 c~~tir,uc. O tal veZ c]i.licnt cvitnr ~Igo ílún mI).: por lo común, nmiedad, triste7.l1, o una ~cn5ación de vodv. El
flinCn~7.;1dnr: que f< l¡:uicn lo observe y le preste atención. Desde retlto Anterior Rccrca del !:'iUjcto que hab;" rccjbid~ su quintA
el. pllfllO Uf; vh:ta j},ico, o«hi1ccrs~ el mllc:'to~ signifir:a contener sesión de roJling -la que abre I~ zooo del e;tóm,r,o- describe
lit rcspirnci6n, 'conlrncr Jos rrH1~;cnlos y no moverse (piémes~ bien ;:¡lgunos de estos senti~¡c:ntos. LllS anomalías rcspirntotias
en Jo que (,curre cu:mdo uno se e~c(lllde en un ropero). Si pre~ Asumen miJCh~lS otras formos¡ remito lJ los lectores que deseen
v.11ccc un Inerte dc;,eo de no se; ohscrv?do, este originará une ~stud¡ar m~s a fondo este asunto ~l libro de Lowen.
rcspirnciólI muy superficial y contenida. A cau,," del pape! fundament'¡ de la respiración y de 1, enorme
Micntr~s c">crit,fA c',te libro? me dr:o::pert¡': vari~s veces COll una vMicchd ele bloqucos quc se pro-::1ucen en este sistem:t, íA 5Uw
fPolcsti;l C("1 el paL,(lélr, que jnv~riablcme)ltc desilrf\recfn. cu.1ndo pcrnci6n de dichos bloqlleases de pnrticular vnlor. En cssc
comen7,<1ba :1 r-:spirrlf en formn profundn. Mi Rsoc:iaci6n nI r~s· punto sed útil que recordemos el modelo terapéutico cmplcndo
pccta es quc no qi._licro que n;;dic me fnoleste ni me plantte en el rolfinr,. Algunos bloqueos pucden eliminarse proporcio.
exiíiendas~clativ[l;) lit tiempo (Ir. que dispongo, y... que esto)' ta· nando simplemente apcyo y orientnción al su.ieto; ello bastR
Ldmenle ahsorbióo por la l;ne;). VtllZ~. si no respiro fucrtc- p:lra que rebjc conscientemente la tensi6n de los mtlsculos que
r-:ente. no se ndvcpid rr.i prc~(;ncia -i1VCfsión de Ulla p~ut¡. intervicncl~ en la rcspíraci6n i y cr;ta se vuelve m~~ libre. En
f:lUY h;¡bitl,'ll en rili niñez-o E5 I'rohablc que si no me diera el otro extremo tenemos los bloqucos correspondicnte.~ Q un
CL:.cnta ele tilo tuvic~:a mlJCh;lS ITlolcs t i:ls ("11 la parte superior del material tnn profunr\;"'mcntc reprimido y amennzadúr que, p¡HA
aparRto rc:-.piratoric, ins cuales, en caso de eontbuar, provoca~ el ~Jivjo de ¡:¡ tcn:-;ión, se requiere un lflrgo tratamicnto fisico y
dan r..lpun... a[cccióp crónica. psicológico. Entre amho, extremos se h,lIan aquello; hloqueo,
Lo, problem" 1'''.
exhalar el aire totalmente están por Jo que pucden cede\" cuando se combin"o b presión física y 11\
p,eneral víncuJados con el desc(, de no numifcstnrsc, de no ex~ oricntación cxlcrnas, en un marco de apoyo, como lo es el
presar 10 que se sicnte o de no brindarsc. Si sc ha dcstinndo un bhoratorio. Steve Stroud y John Hcider h,n d~borado un mé·
gran monto de ~nC'rgías R fonsctv¡¡r las cosa,') dentro de uno, todo para penetrnr Hsicamente en los bloqueos respiratorios de
-.Jo
el hecho ,~.: darles ,al ida puede Mir,inar mucho tenoor. La Ílo;· este ril'O intermedio, método que todavfa e'ta en una et~pa muy
tilidaJ internn o 10" '~ntjmicntos pom:cí1osos se manifestado
tal veZ' en olores corporales o en el ron} aliento. Mantener \lIRO
I! experiment,1 pero que parecerla promisorio, y ha da?c¡ algunos
resultados c,,>pectaculnres. No obstante, reviste suflclentcs pell·
fuertemente controbdo dentro dr uno implica no exhalar p,ro, como parn que me arreva a recomendar decididamente que
libremente el aire, cnmo 10 del!luestra d suspiro de nlivío ---Q no se lo pruebe.
sea, una e~pirAci6n amplia e ineontroladA- que sigue Q lA ex· Sreve y John lIevon a un grupo de genre a nuestro, baño, ter·
presi6n' de iaque Se rcprimi6de esa rr.l1nera. La semlQdón de moles de E,alen y piden a algnno de sus integronte. que se

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.....,
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ubique en UO:\ bañera de alrededor de medio metro cuadrado tuye un importante indkio: en los momentos en que cesa, esta M
i
de lmpecficie; ,luego le :>ülicitan que respire en forma profund¡t mO$ ante algo qúe crea ansiedad y dcfensividad; la continuidad
,hasta quedar hiperaireado, Con el objeto de hacer m1s intensa respiratoria ~$egura la pCl'm¡\neneta del sentimiento. Asimismo,1
:.(. es posible aprender a tomar conciencia de la aparición de la I
la experiencia, suele peJirse1e que pase 1\ la bañera frí<l, y aun
que lo haga repetidas vece,. de la fria a la caliente y viceversa. ansiedad concentrándose en una respiración profunda. Es esta
~~ A menudo tiene lugar ellt(lnces una explosión involuntaria de una excdente señal que nos sUUlinima el ¡>topio organismo.
'\
Sentimientos de tristeza, lbnto. risa, llanto mezclado con risa,
gritos, expresiones de terror, vibmciones incontrolaJ;.¡s en diverM
SOs lugares del cuerpo y parali:L.ución de los músculos bucales. Es ESlallidoJ
muy probnble que bs vibnleioncs se proJm.can en aquellos sitios
del organismo que se hiln mantenido crórlicamente tensos. Estas As! como muchos bloqueos se asientan en la r,.:spiraci6n, también
reacciones son análogas a bs uriginadas por el rolfing simulM lo hacen en otros dstemas corporales. Suehn producirse blo·
táneo de tooo el apantto respiratorio. Si bien el individuo se
siente aterrorizado y trastornado du.rante la experiencia, cuando
• quees~ digestivos, vinculados por 10 regular con la madre y con
problemas concernicnte~ a la ulirnentaci6n; ayJ.dar a liBa persor.il
esta termina 10 invade una sensación igualrnen~e general de para que vomite pllcdt~ llevar gmn alivio a todo f;U aparato
alivio y euforia. El material qlJe uparece t:s elaborado mie!1tras digestivo, y con:Hítuir una eX!J\.:lsiól" simbólica de la parle re·
I se halla en dicho est1do, o bien, en el caso de que esto no 1 • chaz.lda de la madre. Con frtcllcnciu, una voz extremadamente
resulte factible, en reLlfüoncs pOatcriorcs del grupo. Tal es unü d-~bjl y una garg:Hlta tlgarrotad a son indic¡()~ de bloqt'eo en el
de las ventajas ¿el marco tn que se desanol!.1 el lahcratorio. afhl~"Ho v{JCul, pasibles de ser superados consola hacer gritar
Es evidente que un procedimiento Je esta fmlolc no es .I:Iplicllble al sujeto. Es probable que la [antas!a de lIobbi a la que untes
si In experiencia de hipcr~dre<1ciún no es seguida por una semana aludimos no hubiera tenido lugar si durante la semana previa
de contacto con el sujeto. 'Al pCl'mitfrsele descargar y dar rienda no se le hubiese hecho gritar con el objeto de remover el blo-
suelta a sus sentimientos sin detener su fiu.ir l y confiaJo en que queo de su garganta. Análogamente, las tensiones musculares
tiene junto a sí 11 una pe-rsona competente l el sujeto pueJe hUM se expresan y alivian golpeando con los puños, pateando el piso
cer grandes progreso::; en la claburaci6n de sus esferas de blo~ o J:.lI1Jo punt.lpi¿Sl arrojando objetos o rompiéndolos con lus
queo. El apoyo y la elabonlCÍón posterior son, desde lucgu, vi- m~nos. Para facilitar estas manifestaciones, la habitación en la
tales. Advierto que he empezado 11 repetir mis propias 1\Hrma~ que ~e reúne el grupo esbl provista de diversos elementos, como
ciones para convencer a mis lectores (y Convencerme a mí almohadas, colchones, pequeños re<:¡pientes de cartÓn vndos,
mismo) de que. este método es correcto. En re"lidad, debe to;dlas que pueden estrujarse, bastone,..: de material plástico con
conocerlo mejor -especialmente su 11speC[Q fisio16gica-- ~HHe:i los cuales pegar a tos demás l etc. Al descargarse, la persona toma
de decidir si carece de todo desga. Sin embargo, no qllisicrl\ contacto con sus sentimientos, y 1t vece:; rompe los bloqueos y
que mis temores o mi pusilanimidad desalienten a Stevc: '1 John los elabora. Estos método, son utilizados, principalmente. en el
de continuar practicándolo. He aqu( un ejernplo de cÓmo un análisis bioenergético y la terapia psicomotora.
rebelde (yo) se convierte en el Orden Establecido a medida
que se 10 llcepta en mayor graJo, y luego en el rcaccionario que
irnpjde todo ulterior desarrollo. Alaque
Aparte de este procedimiento -bastante radical- para el des-
bloqueo. la respiración es utilizada en el grupo de encuentro ',- Los métodos del grupo Synanon. sobre toJo la terapia de ata·
de otras varias maneras. Ya mencionamos que en las reuniones que, son útiles también para abordar material modemdílmentr-
1
abiertas al público comenzar por la respitación es IJl1 buen modo I n:primiJo. La técnica t:on::;jslc 1.:0 que toJo:, los mit' r:n.bro~ dci
dr. llctivar los sentimientl.is~.sí cfluna habitación llen:l de gente 1
grupo se enc~r!lICtn en unu aparente fIaque ca de une; de dlos
se pide a todos que re::;piren juntos, el resultado es un enorme y Jo llcrien de acusaciollcs al te~pecto --<tUt !lO tíe[1'~f1 que ser
aumento de la energía. En un pequcño grupo, mientras un índíM r¡ecc~arillmente cintas, uunque por lo generr l. lo son.- -', ,Al dCSM
yiduc C1itÓ, elaborando nlgún problema, su respiración consrí~ (¡Irgar tooí.l la ~)I"esióf1 del gmpo en el "cusad), se ~YI\,!a iI este a.

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en~,entro,
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enfrentar algo que estaba eludiendo. Este método parece fun. anterioridad a ese ya había oldo decir eso a algUnos·· J
cion<lr bien con algunos indÍ?iduo~ pero no con otros (tal vez de sus partidarios, y 91 ponerme a investigar el Asunto descubrf I I

con 1m; que tienen inclinaciones masoquistas). Tampoco estoy de consternado que tenían razón en casi todo lo que dcdan: vir- ,
acuerdo con el aspecto de fomentar las mentiras; con frecuencia lualmente todos los métodos que yo, muy orgulloso, habla inven· i
no se llega a discernir luego qué parte de lo dicho fue cierto tado o recopilado ya hablan sido presentados por él en mayor
y qué parte falso -ya sea con respecto al acusado o a los o menor medida, en algunos casos cuarenta años atrás. La única
acusadores-. Esto se opone al principio de la sinceridad, fun· excepci6n eran Jos métodos de la fantasla, que yo tomé de Le""
damental eh los grupos de encuentro, y parece imponer un sa· ner y Desoille, adaptándolos. De modo que cuando Moreno
crificio excesivo de valores. No obstante, el juego del ataque aludi6 a su prioridad en la materia, saqué el as de la manga:
proporciona una oportunidad para que el sujeto incremente su ¿Qué me dices de la fantasía? ¡Eso no lo has inventado tú!
autonomía, ya que genera una situación en la que debe enfrcn~ iTa! Pacit"nte111(li I C me señaló que los artículos originales de
tarse consigo mismo, con lo que h:l hecho y lo que es, y llSUr 1.euner habran aparecido en su revista alrededor de 1932, y des·
mil' la responsabilidad por ello. S, el juego es bien conducido, de esa techa él habla recurrido a dicho método. ¡Otra vez habla
por debajo del ataque hay un buen monto de "poyo. Este mé· sido chasqueado! Invito. mis lectores, pues, a que estudien la
todo me gusta cuando se lo utiliza con prudencia dentro del obra de Moreno; probablemente no cuente con el reconocimien·
contexto del encuentro. to que merece en este pars. La terapia guestáltica de Perls le
debe mucho a ella. E. una obra imaginativa y digna de ser in.
vestigada.
AprJyo

'1 Los bloqueos simples, que constituyen fundamentalmente inhi· Interposiciones físicas
" biciones y que no originan temor, con frecuencia se albnan a
ser resueltos en uoa atm6sfera cálida de apoyo y recompensa Si el grupo funciona bien, puede apelarse a métodos menos con·
al esfuerzo. Pero el mero deseo de lograr una atm6sfera tal no vencionales. Ejemplo de esto es el método utílízado con personas
basta para conseguir implantarla; habitualmente ello demanda
una larga evoluci6n Jentro del grupo. A medida que las rela·
«de culo estrecho»f muy constreñidas y que presentan caracte-
risticas retentivas anales, problemas sexuales y una personalidad
¡
1
ciones son I él más profundas y estrechas, es más probable trabada y tensa en lineas generales. Recurriendo al estrecho lazo I

que surja el apoyo. En lo que a es' atañe, resulta pertinente que une el cuerpo y las emociones en los baños termales, pedl
toda la teurla del refuerzo positivo. a un sujeto de esas características, en cierta oportunidad, que I
introdujera uno de sus dedos en el ano y tratara de relajar lo. I
dos esfínteres que encontrarla alll. Le llev6 un tiempo conse-
Dramatizaci6n guirlo, pero finalmente lo logr6. Se sintió acometido entonces
por sentimientos diferentes a todo lo que habra experimentado I
En JrJy se incluye un examen de los métodos del psicodrama, hasta entonces. Los músculos de la pelvis, los genitales y, con
-cuyo principal propulsor fuc ]. L. Moreno--, tendientes a frecuencia, también los de los muslos se manifestaron mucho
hacer las situaciom:s más reales, en el mismo sentido en que más relajados a partir de ese momento, y el individuo tuvo sen·
suelen c?erar los métodos corporales y de la fantasra. Básica· sacioncs nuevas, habitualmente muy placenteras. Vio con toda
mente, Implica actuar situaciones en ver. de hablar sobre ellas. .¡. claridad las tensiones que se hablan instaurado en su cuerpo y
La mención de Moreno siempre me recuerda, de alguna m<lncra, que nu.nca habla siquiera admitido; .hora sabe qué es lo que
la cuesti6n de la prioridad. Conod a Moreno hace algunos años, puede llegar a sentir con solo aflojar algunas de esas 'tensiones.
en un amable almucr7,) durante el cual me manifest6 que se Tener un atisbo de lo que es posible lograr -ya sea mediante
habra sentido agradablemente impr~sionado por Joy; .parente· este método. el de la fantasfa u otro-- constituye un poderoso
mente, su agrado provenra en parte de que yo estaba utílíZ3ndo motivador para el aflojamiento voluntario de la tensi6n.
enfoque. y métodos de los que él había sido precursor. Con

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iTermina de una vez! Boletín in~or~ativo: Gn~po de encuen-
Hay personas que no han llorado en treinta años, y conseguir tro en el amblto educativo ,
que lo hagan es un acontecimiento importante. Pero otras l1o~
ran con excesiva facilidad, explican sus problemas con voz que·
jumbrosa y plañidera o se hacen las «poblecitas» con suma
frecuencia. Cada vez que un sujeto:' que ya ha elaborado uno
de sus campos de conflicto, persiste .1 la misma conducta -lo
cual suele percibiese porque se vuelve 'aburrido y cuenta Cosas
dichas ya muchas veces por él-, se le impreca: <qTermina de Mayo de 1984 (especial para The New York Times): A con·
una vez!» ... nada más que eso. Para muchos este método surte tinuación transcribimos la rew)ión de un grupo correspondiente
mucho más efecto que el verse atrapados en su telaraña ver. al ám9ito educativo, con los comentarios de su coordinador. El
ba!' A menudo recurren como defensa a la jerga y .a los mé· '1 grupo estaba integrado por el presidente de la universidad. dos
todos psicoterapéuticos. miembros de la Junta de Regentes, dos representantes del claus·
tro de profesores y tres estudiantes (uno negro y dos blancos)
Estas son algunas de las técnicas empleadas para vencer las elegidos por sus compañeros. El grupo llevaba reunido un dla
resistencias y bloqueos personales; también se emplean los mé· entero cuando se manifestó lo siguiente:
todos corporales y de imágenes internas que antes describimos.
De nuestro trabajo se desprende que los métodos más eficaces Presidente (gritando): iYa estoy cansado de que me zamarreen
son los que combinan varias de las técnicas aludidas. Por ejem. de un lado para otro! Cuando no. me "pabullan ustedes, los
plo, a continuaci6n de un rolfing que deja en libertad enorme regentes, son los estudiantes y ,los p'rofesores los que se me vie·
c(;lntidad de sentimientos encerrados en el cuerpo, puede ser nen encima. No puedo ...
útil una fantasía en la que el sujeto im~gine que se introduce Estlldiante negro: Hombte, usted eligi6 ese trabajo. Si no quiere
1I
en su cuerpo y observa la parte tensa. O apelar a las imágene> realizarlo, no lo haga. Nosotros no somos responsables de usted.
I1 internas para aumentar la conciencia corporal, pasando luego a Regente 1: Yo no confiarla a njngún estudiante la conducci6n
, alguno de los métodos bioenergéticos corporales. O bien ;-e. de la universidad. Todo 10 que ,aben es hacer fogatas y plan.
currir, después de una sesión de psicodrama, a la conducta no tear objeciones. No escucho nunca nada positivo de labios de
I verbal del grupOj v. gr., si una persona termina aquella sintjén~ ustedes.
dose triste, el grupo la alzará y la zarandeará de un lado para Profesor 1: Miren, ya h::lce dos días que seguimos en esto, y no
: otro. Estas combinaciones parecen constituir la forma más no. vamos a ninguna parte. Hemos llegado a un punto tal que puedu
¡l.' vedosa y promisoria de calar rápida y seguramente en los pro.
hlemas decisivos para luego elaborarlo•.
prr~decir todo lo que alguien va a decir.
Coordinador: Lo mismo pietlSo yo. Veamos si pod~mos hurgar
Repito que estos no son más que algunos de los métodos posi. un poco más. Por favor, quisiera que el presidente y uno de los
bIes. Espero que los eventuales coordinadores de grupos de en. estudiantes blancos intercambiaran roles. Usted tratará de ser el
cuentro se sientan estimulados a crear los suyos propios; asi. presidente de la universidad y de manifestar 10 que cree que
mismo, conHo en que la exposici6n anterior demuestre al tera. siente realmente, y usted tratará de ser el estudiante y hará lo
peuta de grupo tradicional que existe en verdad todo un uni. propio.
verso de técnicas. . (..- ES/lldiante blanco (como presidente de la IIniversidad): En rea·
ljdaJ¡ yo concuerdo con casi todas sus posiciones. Si fuera CS~
,udiante probablemente haría lo mism.o que ..ustedes. Pero tengo l·
miedo de pl'rder mi puesto. 1.os regentes son tan conservadores
que siap9y'9 en algo 1\ los alumnos puede, ser removido del car·
go. ¿QUé" hada, en ese caso? TenGO 58 años, una hermosa casa!
y una familia, y no es mucho el dinerQ qLle he ahorrado. Tra[ar J

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de conseguir otro puesto -sobre todo después de haber sido lo toman y tiran de él, los regentes se movilizan y comienzan a '1
1
1,
"
despcdido-, vender la casa, trasladarme con la familia, ollnbinr alejarlos con los pies. UEl gmpo entero se despIeza y cae final·
otra vez TI los nifios de escuela, .. ¡eso impIica 110 esfuerzo mente al sllelo, uno sobre otro. Se levantan llenos de sudor.
enorme! Por otra parte, Jos regentes no estón errados en todo lo rojos de c61era y con el ceño torvo. El presidente es arrastrado '
que afirman. Algunos de ustedes, muchachos, son verdadera- en direcciones opuest<ls, sin decidirse aparentemente por uno
mente destructivos. Pero me doy cuenta qué fácil es tomar u otro hando. Uno de los estudiantes blancos toma a uno de los
como excusa a esos pocos para conde:lar a todos. Estoy en un regentes por la espalda y lo tira hacia atrás, facilitando la huida
callejón sin salida. , al presidente, quien sigue azomdo y no aprovecha ,la oportunidAd
Preside,,'e (como esludial/le): Comprendo su dilema, pero qui. que se le brinda; se lo ve muy serio y deprimido. Finalmente,
I sierA que usted mostrase su coraje. Aún tengo el idealismo pro- en un estallido de energra, grita: <qDéjenme!» y se libera de los
pio de la juventud, y quiero creer que uría ¡Jcrsona como usted estudiantes. «Lo haré yo mismo», agrega. Con un esfuerzo so--
puede vivir de acuerdo con sus principios. A veces actúo como brchumllno, acompañado de ruidos fuertes y primitivos, se abre
si fuera fuene y lleno de independencia, pero no es as! come> ,\ paso a Iravés del círculo de los regentes; pero no se dirige hacia
I donde e~táll los estudiantes, sino que se aparta de ambos grupos
soy. Siento cierta admimci6n oculta por usted. No es una mala
t persona, y su. tarea es realmente dificil. No quisiera estar en su y los mira con encono. Respirando pesadamente, se deja caer al
I IUBar, pero, por todos los diablos, defienda lo que cre~. Tam· suelo y sollo7.a en silencio. Los demó, se accrcan a él y lo
poco yo me siento siempre seguro de lo que hago. Me gusta rodean. Desde el suelo, echa una breve mirada hacia arriba y
:1 rebelarme por el ~olo hecho de hacerlo. Este movimiento me sonríe. Por un momento, casi todos se sienten empáticamente
permite agredir a la autoridad como nunca podrla hacerlo solo. conectados con él ea su condici6n de hombre conflietoado; en
:1 Sicmpte quise decirle a mi padre que se fuera al diablo y me es~ breve bpso desaparecen lAS diferencias entre ellos y pAsan Q
dejara solo, pero no tuve coraje. Ahora ruedo. No obstante, ser hombres unidos en la misma lucha. La única excepción es
1"i
10 que estamos haciendo me pone contento, porque sé que te~ HilO de los regentes, que se ha retirado solo R uno de Jos rin-
"¡ti'Il nemas ra7.6n. Hace mocho tiempo que tendrla que haber sido cones del cuarto y se ha sentado al U, no conmovido, al parecer,
atacado el sistema. En su generaci6n. por la escena. Pasa un minuto; todos recuperan el aliento.)
iil'I Esludhmle blanco (como lal): Estoy sorprendido. Lo que usted
¡II dice es cierto. No sabía que me comprendía tan bien. Regenle 1: Este es un mont6n de tretas psicológicas. La verdad
1 Presiden!-,' (como lal): Odio tener que reconocerlo, pero tamo es que si dirigimos la facult,d es porque tenernos más expe-
'1
bién ustedes tenían razón. ¡Jesús!, me avergüenza que estas cucs~ riencia y conocimientos prácticos. Ustedes, 105 jóvenes, pierden·
:I',!
':
:i;
tienes prácticas y marcriales asuman tanta importancia. el freno si no se les impone disciplina, y no podemos permitir
'i; Coordinador: P6ngase de pie, señor presidente. Los regentes que se SR 19an con 'la suya.
formarán un circulo a su alrededor para que usted no pueda Esludianle negro: Miro; papá, ustedes los elegantes, están tan
i salir. Esto representará la seguridad que usted siente al estar atrasados ... todo lo que ven es que su hermoso mundo se les
con ellos. Si desea preservar esa seguridad, quédese en su lugar. esfuma. No tienen la menor idea acerca de lo que está suce-
Los estudiantes se colocarán en la parte exterior del circulo y diendo.
tratarán de sacarlo de allí, mientras los regentes se oponen a que Coordinador: Hagan algo, ustedes dos, para poner a prueba en
usted salga. Si usted quiere romper la seguridad que le dan los qué medida confla cada uno en el otro.
regentes y probar suerte con los estudiantes, trate de salir con
ayuda de estos. ... Regente 1: ¡Oh, Crhto! Me estoy cansando de sus estúpidos
juegos. Mire, tenemos algunos problemas graves que resolver, y
de nada nos va a servir estar sentados aqul todo el dra actuando
(Al princip;o. el presidente se queda inm6vil. Los regentes, como chicos.
por su parte, toman el ejercicio como una broma. Luego el es~ Regenle 2: Lo que le sucedi6 al presidente me impresionó. ¿Y
tudiante negro estira el brazo y toma al presidente JXlf la mll~ • ti, Harold?
ñeca. Los rer,entes reaCciOnlln estrechando el cerco en torno del Rcgcnu 1: Bueno, tal vez. Muy bien; ¿qué quieren que haga?
ptcsidente~ que se v~ perplejo y ahogado. Los tres estudiantes' No quiero que piensen que no deseo cooperAr.

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I i,
Coordinado,.: Póngase de espaldas y déjese caer al suelo, con- Estudiante ""gro (como re¡;:-nte 1): Me hace bien oír algo asi..
i, fiando en que el estudiante habrá de agarrarlo antes de que to- Tiene razón, siento que soy un poco anticuado. No comprendor
1,
que el piso. lo que está sucediendo en nu~stros días, yeso me espanta. No I
,1 Regente 1: ¿Qué quiere decir con que me deje caer? ¿Y si él cs, en verdad, el salvajismo. Por todos los diablos, yo) en mi
'1 me suelta? época de muchacho, fui más salvaje que todos ustedes. A veces
11. Coordinador: Ese es el riesgo que corre. pienso que soy mudo. Me gustaría haber recibido más instruc-
I :¡ Regente 1: Que lo haga él primero. cióo. Progresé en el mundo de los negocios, pero estos jóvenes
:¡ patecen saber tantas cosas más que yo que me hacen sentir,
(El estudiante negro se deja caer con soltura. El regente lo ", chiquito al lado de ellos. Es entonces que quiero aplastarlos y
ataja.) . mostrarles quién es el que manda. Entonces me sigo sintiendo
I superior. (Como estudiante.) Ea, quisiera dejar de representar
Estudiante negro: ¡Me maldecirán, conHé en usted! Fue fácil. su papel y decir algo <¡ue yo mismo pienso. En vedad, como
Póngase más lejos. '0; prendo lo que acabo de decir. No sé si usted coincide conmigo
1:1 en cuanto a que esa es su manera de sentir. '
1,
'1 (El regente trata de dejarse caer pero vacila. Al volver a inten· Regente 1 (a regañadientes): A veces, quizá llegue a sentir algo
tarlo, internlmpe la caída retrocediendo un pie.) así. .
Estudiante negro: Bueno, chico, yo sé qué significa sentirse
Regente 1: Venga un poco más cerca. ¿Seguro que me va a aga- inferior, Acabo de darme ctlenta que'uztedhace 10 mismo que
rrar? yo. Mire, en Texas yo fui durante 12 años seguidos a una es-
Estudiante negro: Hombre, tiene que confiar. Eso es lo que cuela para llegar a la cual tenía que alravesar en mi bicicleta un
venimos diciéndole todo el tiempo. barrio blanco. Y cada uno de los días de esos 12 años me insul·
taban, me .arrojaban cosas, y yo no podía hacer nada para im~
(El regente 1 hace una nueva tentativa, se deja caer unos pedirlo. ¿Puede imaginar el odio que llevo en mí? Todos los
treinta centímetros y es sostenido por el estudiante negro. No días dmante 12 años. Y cuando puedo vengarme en usted, hom·
repite la experiencia.) bre, la venganza ha de ser violenta. No quiero razonar junto
con usted; ahora no. Quierovengarmeviolentamente, o al menos
Regente 1: Bueno, no sé lo que e'to puede significar. Soy más imnonerle exigencias irrazonables ante las cuales se tenga que
pesado que usted. tal vez no sea :1,¡Jaz de sostenerme. doblegar, no porque sean lógicas, sino porque yo lo digo. Las
Estudiante negro (pausadamente): Puedo sostenerlo. CosaS que me tiraban no ernn lógicas. Tal vez pueda superar este
Regente 1: No confío en usted, realmente. En general, no con· sentimiento. Pero usted no puede aplastarme hasta que quede
fío en mucha gente, aUn cuando la conozca. Si usted hubiera hecho papilla y luego estirar la mano y decirme: olvidémoslo
trabajado en el ambiente .comercial tanto tiempo como yo, tamo lodo, seamos iguoles. Todavía no puede suceder eso.
poco confiaría. Profesor 1: Veo lo que él quiere decir. Harold, usted reacciono
Coordinador: ¿Podrían intercambiar roles y tratar de manifes· igual, en gran medida. Se siente amenazado y entonces arremet("
tar lo que creen que piensa el otro? en formH irracional. Gases l:icrimógenos, pistolas, muerte, La
Estudiante negro (como regente 1): No me gusta lo que está misma irracionalidad de él.
ocurriendo aquí. Quisiera haber podido dejarme caer. Tal vez , Coordinador: Quisiera que los rtos regentes se pararan uno 01
sea demasiado suspicaz. Estos muchachos 1110 parecen tan malos, ~ laJa del otra y frente a ellos los dos estudiantes blancos. Ahora.
una vez que se los conoce. Son distintos de los demás. griten, aúllen y vociferen todo el tiempo que quieran, en la cara
.I Regente 1 (como estlldiante negro): Bueno, realmente se lo qe. del otro.
mostré al viejo bastardo. Pero sin duda me sorprendió advertir
1 ", ~
que confiaba en él. Sospecho que por Jebajo de toda su fanfa, (Comienzan los estudiantes, luego pocoa'pocose les suman los
nia bay algo sólido en lo que puedo apoyarme. Nunca sospecht regentes. Al mto están too05 grit~ndo) a veces emiten palabras
,1 que sentirla eso. pero con mayor frecuencia ruidos ininteligibles, con el rostro
.I

! 210 211
:J
--~__:::_-
n--*' -------- ._._--..-._--~---:-----)
contorsionado. De pronto, los prolesores se levantan y empiezan
a gritar ellos también, principalmente frente a los regentes, a
15. La energía y el coordinador de
veces también frente a los estudiantes. Un momento de5Ptlés, grupo
se levanta el presidente y :le pone a gritar frente a todo el
mundo y en forma más estent6rea qUl;: todos los restantes, Lvs
gritos se trocan en risas, hay Juego una tcntatíva deabrazí1tsc.
Las risas se apagan. El regente 1 h? . ',edado muy pensativo. Se
hace una larga pausa.)

Regente ¡ (conteniendo las lágrimas): Quisiera contarles algo A lo largo de todo este desarrollo te6rico y práctico, un con·
acerca de mi hijo. Quizá puedan ayudarme. cepto Aparece una y otra vez: el coocepte de energía, que parece
subyacqr en casi todos los fenómenos ímport.antes de un en
,
M

cuentro abierto, y que ha demostrado ser capital para el coor~


di nadar de grupo, quien sigue dependiendo en gran parte de su
capacidad para detectar y utilizar la energla individual y gmpal.
La energía es una fuerza vital tan fundamental que nada tiene
de sorprendente que 111 investigación' de estos diversos niveles
de Jos fenómenos humanos ·arribe con frecuencia a ese concepto.
LA diferencia entre un organismo vivo y uno muerto estli dada
por la presencia o ausencia de ciertas manifestaciones de ]a
energía. En tamaño, peso y composición química, un organismo
vivo y uno que acaba de morir son virtualmente igu.ales, pero
en este último ha desaparecido la energla. La energla corporal
comprende las corrientes nerviosas, las contracciones musrula~
res, la circulaci6n de la sangre, Ja generaci6n de calor, e! despla-
zamiento de los alimentos a través del aparnto digestivo, de los
liquidas por el aparato urinario y de! aire por el aparato respi-
ratorio, asf como la producción de materia para reparar las es·
tructuras celulares dañadas. Puede concebirse la enfermed,d
como un trastorno de los procesos energéticos. Hay también
energías grupales y tal vez energías c6smicas o espirituales, más
difrciles de medir.
Aprender a descifrar las energlas es una de las habilidades pri-
mordiales que debe adquirir el coordinador de grupo. En todo
grupo, cada uno de sus integrantes tiene un cierto monto de
energía pronta pAra manifestarse, ya que cada uno cons~ituye
una serie compleja de cieJos energéticos. Estos cieJos presentan
:> cuatro fases: motivación, preparad6n, realización y consuma~
ci6n (similares a las descritas por George Herbert Me,ad e~ su
obra The philosophy 01 the aet). Cuando surge una neceSidad

'. en el individuo, la energía se· moviliza en los músculos y se


prepara para la descarga; si no sobreviene esa descarga, que~a
co~~entrada en pequeños adema~es de insatisfaeci6n (un pte
qúe gdpea impacientemente el suelo. mandíbulas crispadas, en~

2J2 70
--~ ·'r,1iJ....- - - 1
i
trecejo fruncido) o bien en un estado de cansando o nervio- o porque la rigidez del cuerpo: s la defensa a la que apelan para
sismo, ,dolores de estómago o de cabe:a y marees; si la des- no dejar salir los sentimienlo~;
carga se produce, la persond r~í\liza una serie de flctividades y En el primer C:lS0, he comprol:udo la conveniencia de interrum-
vuelve luego al estado original, experimentando al mismo tiem- pirlos y pasar a otro tema, espt~rando que se movilice más ener-
po los sentimientos a que da lugar el completamiento del ciclo gía. A menudo, la interrupción los obliga a enfrentarse con su
energético. ausenda de sentimientos, contribuyendoasí a dicha movilizadón
Un buen ejemplo lo suministra una carrera pedestre. Antes de de energíll. Si la persona se muestra trabada, n bien pasaré a otro
comenzar a pensar en la próxima carrera, los atletas se hallan en integrante, contando con que la interacción grupal le permita
estado. de relajación; luego, comienzan a prepararse para ella aflojarse y trabajar mejor más adelante, o bien intentaré romper
desplegando gran actividad física: corren de aquí para allá, ha· sus defensas. El cuerpo es un buen lugar para comenzar, ya que
blan nerviosamerúe, contraen las mandíbulas en gesto ceñudo, está c1lsi siempre trabado. La contracción de los músculos y la
dan saltitos, sienten una cOffie-.lÓn en el estóm¡lgo y les sudan las consecuente disminución de la respiración bloquean los sen ti·
palmas de las manos. Estas sensaciones se intensifican al ali~ mientds. Si piensan en alguna circunstancia en que sintieron
nearse junto a la llnea de largada, dando lugar con frecuencia
•I miedo, probablemente recuerden cómo se pusieron tensos y con-
¡
a partidas prematuras -vale decir, a descargas improductivas tuvieron el aliento. El primer paso es solicitar al sujeto que se
de energía-o Se larga la carrera, los preparativos anteriores se relaje, separe brazos y piernas si Jos tiene cruzados, se pare
materializan y los músculos se ponen en acción hasta que la ca· y afloje con pequeños saltos y movimientos, y respire profunda-
rrera termina. Habitualmente; es necesario luego consolidar de mente durant'!': unos minutos. Si siente rígida alguna parte del
algún modo la experiencia. El corredor retoma el aliento y, en cuerpo en particular, el coordinadora algún integrante del grupo
ciertas ocasiones, vomha como descarga final. Al fin retorna a le hndn un masaje en ese lugar. A partir de ese momento, pres·
su estado primitivo, quizá deprimido si ha perdido, euf6rico si to cuiJadosa atención a las reacciones de su cuerpo a medida
ha triunfado y sindendo un bienestar que deriv'a de su cansan- que habla O actúa. Cuando se produce unacontracci6n, un mo-
cio físico. Si, por algún motivo, no pudo completar la carrera, vimiento brusco o cualquier otra acción, la tomo como foco de
la relajación no se produce. La forma acost'lmbrada de iniciar la tarea posterior: es alli donde está. el sentimiento, ese es el
muchas competencias señala cada una de estas fases del ciclo sitio más conveniente para trabajar.
energético: «jA sus marcas! ¡Preparados! ¡Ya!». E::;tu se asemeja A veces, la persona está demasiado trabada para funcionar; en·
mucho a decir: «¡Motívense! ¡Preparen sus cuerpos! iRea1i~ tonces la insto a experimentar una gran descarga física, como
cen!». El resultado de la actividad es 6U consumación. la que produ<:e el golpear sobre una almohada o gritar fuerte-
Todos estos principios son aplicables al gtupo. Si se echa una mente. Este procedimiento parece drenar suficiente energía
mirada en derredor, se verá que sus integmntes 'se hallan en muy como para abordar el problema real. También es útil una acti~
diversos estados. Algunos están relajados, sin ningún problema viciad física cuando el índividuo niega su gran contenci6n. Si la
urgente que tratar. En caso de que el grupo c.1irij'l su atenci6n dificultad parece residir en la competencia --el coordinador está
hacia estas personas, el res,ultado es un intercambio insulso y constantemente formulándose hipótesis acerca de cuál es la di-
mon6tono, porque no !hay tras él sentimientos, no hay energía. ficultad-, una lucha cuerpo a d.terpo, o al menos una pulseada,
Esto puede llegar a aburrir a los miembros del grupo. Tal vez puede contribuir a movilizar y focalizar la energía. Con fre-
el sujeto esté hablamlu de cosas en apariencia importantes, pero cuencia, al verse envuelto todo el cuerpo en el combate se hace
sus palabras están desprovistas de emoción. Estos individuos patente la fuerza de la ira, los celos o el afán de competir, en
suden repetir cosas que Y&l han dicho antes; tal es lo que SU~ .1I
,
tanto que si la persona se queda sentada y sigue conversando, se
ccJecon quienes han estado mucho tiempo en tratamiento psi. oculta de esa manera a sí misma sus sentimientos.
coanalítico y recurren a sus conocimientos técnicos como una El distanciamiento emocional-"se pone de manifiesto también
forma de evitar los ~entimientos. En tales circunstancias, suelo en otra conducta extrema, el cansancio y lasitud excesivos. Hace
tumar mi propio aburrimienl() como indicio de que también los '" poco, en un grupo de parejas reunidí:) en Esalen, un matrimonio
demás se aburren. La observad6ó revela entstos individuos una llegó a .la sésión <1e las 9 de la noche luego de haber recorrido
falta de actividad física, ya sea porque están en verdad relajados casi 450 kilómetros en automóvil, desde Los Angeles. Comen-

214 215
- - - - -.......-1[".., , ----
;:',

zamos pidiéndoles a ambos que pensaran .en tres sefretos que y habla como sin darl~ importancia al asunto. Ciertas tensiones i,
,
nunca se hubieran confesado y qUe podrían poner en peligro la corporales desaparecen o se repliegan a algún Jugar más pro-
relación en caso de ser conocidos. El marido afirmó que, si bien fundo. Acostumbro dejar que se produzca ese pasaje -cuyo
él no guardaba ningún secreto de esa fndole, consideraba que era nombre técnico cs palabrerlo- para volver !I;ego al cuerpo. El
algo importante y promeda pensar en ello la mañana siguiente, palabrerio suele ser un buen fertilizante, que promueve e! de·
pero no en ese momento, ya que el viaje h había dejado sarrollo de otros materiales. Entre los miembros del Circo Vo-
exhausto. Tras lo cual se tiró sobre Ja aHombra. La mujer le lante, algunos se muestran muy intolerantes con él (tampoco
I
,'
sugiri61a conveniencia de tratar de decirlos en esa oportunídad¡ Fritz Peds 10 soportaba fáciImen,e), pero yo tiendo a aceptarlo.
pero él continuó inm6vil. Mi experiencia con situaciones de este Permite una elaboración más completa y también suminist.ra
. tipo me- llevó a conjeturar que ella habia tenido una relación indicios acerca ¿el uso qu" se ha de dar al material que surge.
amorosa extraconyugal y él varias, alguna de ellas probablemente Sin embargo, es preciso seguir prest.ando preferente atención a'
actual. Evidenciaba una exagerada lasitud, que ponía de relieve la ene¡gra, pues de lo contratio las defensas del sujeto pasan a
su dcfensividad y renuencia.' Con posterioridad al laboratorio,
recib! de él una esquela en la que confirmaba mis sospechas y
•, primer plano y e! trabajo pierde valor.
Ur.a de las' fallas habituales de un coordinador poco experto
expresaba cuánto mejor se sentfa despeé> de haber elaborado Sil es el fenómeno de la ~manzana. verde•. Ansioso de poner a
secreto. (Menciono esta historia, en la que aparezco como hé- prueba sus babilidades, el coordinador novel se aferrará al pti-
roe, porque me sentí muy orgulloso de mi íl1síghl y, además, mer sentimiento que surge en el grupo y desplegará en él todo
porque quiero compensar las afirmaciones que hice en otro su florido virtuosismo; sólo que con frecuencia habrá elegido un
lugar de! libro en el sentido de que los coordinadores de grupo scntimÍento superficial, que no lleva consigo mucha energía, de
no son omniscientes promoviendo en mis lectores la id ca de que modo tal que tras el primer intercambio desaparece y la acción
estoy dotado de poderes mágicos -buen ejemplo de la ambiva- se torna exclusivamente verbal. Antes de resolver segu.ir un
lencia de un coordinador con respec,to a su poder-o iAgárren- camino determinado, conviene dejar que lit manzana madure y
me, si pueden!) '- actuflr cuando uno tiene la impresión de que Jos sentimientos
Si en algún lugar de! organismo hay energra no descargada, ella expresados son profundos y están respaldados por un monto
bloquea al sujeto y le impide estar totalmente presente en el significativo de energía. La consecuencia de abordar problema,
ahorno En e! ejemplo que dimos .anteriormente, e! marido in· carentes de energía es que ,el grupo se vuelve monÓtono e in·
vertfa gran parte de su energía en mantener su secretO. Sus trascendente.
múscu.los estaban tensos y luda falto de vigor, apático y can- A meclida qJe e! coordinador gana en experiencia y habilidad,
sado. Le quedaba muy poca energía para dedicarla a su mujer. suceden más cosas en el grupo con menos esfuerzo de su parte.
A menudo una persona tiene deseos de trabajar en el grupo Si es sensible a la energía y sentimientos que hay en el grupo,
pero necesita apoyo para ello. Una persona que carraspea suele contribuirá a que sus Íntegrantes se concentren en ellos y, a
querer decirnos algo pero sentirse inhibido para hacerlo; su ca- partir de ese momento, todo lo que tlH suceda será valioso y
rraspera significa que quiere que se le preste atención y que se significativo. Otra de las ventajas de trabajar con la energia
la ayude a mostrar lo que sient~ formulándole preguntas. O bien es que mantiene alertas a Jos miembros que observan y hace
pedirá apoyo deprimiéndose, llorando, apartándose de los demás, que e! [;rupo fundone más rápidamente como tal. Si un sujeto
haciendo comentarios irónicos o de cualquier otra manera que que su re grandes temores ve que sus compañeros trabajan en
atraiga la atención. Basta que el coordinador asuma la iniciativa I forma poco eficaz y sienten con menor intensidad que él, no
~,)
y le demuestre interés para que pueda manifestarse y COfllcnzar aCtuará con confianza dentro del grupo, puesto que nada le
a trabajar con su energia de ten id. asegura que emociones tan profundas como las suya~ puedan
Cuando esa tarea se inicia ~'sea. cuando el sujeto empieza a ser trntadas alJ[. En cambio, sí se expresan sentimientos im~
hablar o " actuar con relación a su problema-, vigilo,la .evo· portantes y se los elabora, el grupo se le convertirá en un sitio
lución d.c suenergfa. Frecuelltemente, tras dar IQs'prirncros '.' más confiable.
pasos, comenzará a inteJectuaJi7at, en cuyo caso sufdrfu;ncambio J;:l concepto de energla también da la clave para saber si una
su tono de voz:' cargado antes de sentimientos" aho~!1 s'e'confrola perso,na ha cumpletado su trabajo. con respecto a un problema.

. 216 217
-,,-' !
l
En caso de que realmente lo haya' resuelto, habrá descargado su r preocupaci6n fuera del campo consciente. Cuando me aproximo
energía 'Y su cuerpo estará relajado, Cuando una secuenda dt I a un grupo envuelto en una cortina de humo, pienso que nada
trabajo parece Begar a su término, siempre 10 verifico recurrien· verdaderamente importante puede estar ocurriendo. La energía,
do al cuerpo. ¿Se lo Ve relajado, o hay aún algunas partes ten, disponible en el grupo flota junto con la nube de humo.
sas? ¿Sigue el sujeto dando golpecitos sobre la alfombra con Consideraciones análogas se: aplican a los dolores de: cabeza u
la mano o el pie? ¿Su voz suena forzada o tranquila? ¿Sigue otros síntom&.::i físicos. De la completa unidad «cuerpomente» a
contraldo el rostro, o ya se ha aflojado? ¿Respira superficial. la que antes aludimos se despre~de que cualquier síntoma es útil
mente o en forma plena? Estos y otros indidos mUestran por lo y revelador, y que toda sustancia externa que lo elimine consti·
general' con bastante claridad si el problema se ha resuellO. Es tuye un menoscabo para la tarea del grupo.
importante continuar la tarea hasta alcanzar la relajación. Si el El coordinador decidirá cuál ha de ser su pr6ximo paso obser·
sujeto no está relajado, aun cuando en apariencia su dificultad vando las respuestas que se producen en el gtupo al completarse
ha sido superada, al alentárselo a continuar suelen descubrirse un ci¡:lo energético. Habitualmente, son muchas las personas
aspectos más profundos de esta última, cuya elaboración e3 par· afectadas por este. Si se elige a las que están más cargadas de
ticularmente valiosa. energía para trabajar con ellas en la forma antes descrita, la ac-
Otro de los puntos que se explican mediante e! concepto de tividad de! grupo continuará según los lineamientos más perti·
energla es e! estorbo que representan para el progreso del grupo nentes.
cosas tales como los cigarrillos, las aspirinas o e! alcohoL Al Este concepto de energía puede hace~se extensivo, en el plano
disipar la energía, las sustancias y productos de este tipo jm~ grupal, a la situación de to}:na de decisiopes.,Si se considera que,
piden que se la use en forma provechosa. El deseo que expe M

al hacer su decisión, el grupo atraviesa un ·ciclo energético, se


cimenta un sujeto al respecto es un valioso indicador de que su ve que la decisi6n solo se habrá a!canzado totalmente cuando
ansiedad se ha activado, sentimiento que se 'pierde si se satisface cada integrante esté con e! cuerpo relajado. De lo contrario, el
dicho deseo. En una demostración que hice recientemente, al grupo no estará plenamente en condiciones de llevar a la prác-
terminar la reunión de! grupo una muchacha encendió un d· tica su decisión, y puede producirse una regresión, de la misma
garrillo. Le pregunté enlOnces qué,:a lo que le provocaba ano manera que la imposibilidad de completar el ciclo por patte de
siedad. un individuo puede retrotraerlo a su conducta anterior. El COmo
-Nada -replic6-; siempre enciendO,un cigarrillo cuando es· pletarniento -de un ciclv, se trate de una persona o de un grupo,
toy relajada. Hace años que fumo. No es más 'iUt un hábito. debe dar origen a un cambio permanente.
-¿Sucedi6 algo en el grupo que te inquiet6? El coordinador puede percatarse fácilmente de si los miembros
-No, fue una reuni6n muy agradable. . del grupo están dispuestos o n'o a p~ocf':der de acuerdo con la
-:-¿Te sentiste atraída por alguna persona? -Mientras obser· decisi6n tomada, preguntándoselo uno por uno y tomando nota
vaba e! comportamiento del grupo me pareci6 sorprender un de sus reacciones. Si hay alguna respuesta que no sea claram~n­
flirteo. te afirmativa, casi siempre ella;:significa: «No, no estoy dispues.
-Bueno, sí, por un muchacho.
], -¿También él se sinti6 atraldo por ti?
to a úeeptar la decisión». En el primer grupo en que intervine
corno simple participante tuvo lugar un hermoso ejemplo de
-No lo sé. -Bajó e! tono de la voz.
ello. Se estaha discutiendo acerca de la admisi6n de un nuevo
-¡Quién es él?
, miembro; finalmente, se llevó a cabo una votación, cuyo re·
Sefial6 a un joven que tn ese preciso momen'o encendía un
~~ sultado fue 4<Sr, si, sí, sí, d, sí, sr, está bien». El coordinador,
cigarrillo. Al desarrollarse luego este bosquejo, se hizo evi·
r Semrad,ls pregunt6 a la persona que habla dicho .está bien.:
dente la ansiedad que sentia la mujer por la posible falta de co-
-¿Quieres decir si?
rrespondencia a sus sentimientos, y el cigarrillo reveló cumplir
un papel decisivo. Si le hubiera formulado la pregunta al termi- I
.¡,
--Está biel) -<ontest6 e! interrogado-. Yo no tengo ninguna
objeci6n." '
nar de fumar, quizá su ansiedad .e~tuviese entonces suficiente-
I -1 Puedes:dedr si?
mente aliviada como para que no le fuera indispensable abordar
-Si quieren que entre .1 grupo, no tengo ninguna objeci6n.
la situación mencionada. o tal vez hubiera podido mantener su

218 219
Este diólogo prosigui6, hASta que luego de varias preguntas y . -Creo que lo que ocabas de hace.r e.s uno poyasada.
respuestas nJ~': se puso en claro que «estÁ biem> significnba <mo~. -Me duele que me digas eso, y me do robia.
El individuo en cuesti6n no querfa mostrar su oposici6n al gru· -Lamento que te sientas herido. No e.s mi intend6n ganarme
po, de modo que expresaba su conflicto manifestándose de ocuer· tu antipatía.
do pera sin poder hocerlo en forma pleno. La discusión "lterior Etcéte.ra.
planteó el problema abiertamente y se ventilaron sus objeciones. El intercambio siguiente habría sido quizás as{:
Cuando tuvo lo impresi6n de que e! grupo comprendía su' posi- -Si no te gustaba lo que hacía, ¿por qué no me interrumpiste?
ci6n pero oun osí seguía oponiéndosele. dijo «sí>>: aunque per- -Eso que dices me. hace sentir culpable. Tienes raz6n. Me e.n-

.~
sonolmente seguía en desacuerdo, se m 'raba dispuesto a acep- tristece y deprime, porque me doy ruenta de que nunca digo las
tor la decisión de los demós. El ciclo energético del grupo se cosas cuando las te.ndría ql1C decir.
hohro completado, y todos y cada uno de sus miembros estaban El dolor que siente el primer individuo y la culpa y depresÍ6n
prontos a cumplir con 10 resueIt? ..,Esto es lo que se conoce como

¡
del segufI'lo son los sentimientos primitivos pasados por alto.
consenso. Discu.tir la opinión discrepante no implica que la re- La rabia y el afán polémico, que es la conducta mallifiesta, no
soluci6n tomodo haya de permanecer inalterada. La pelicula Do. represent<ln síno una rCflcci6n defensiva para ocultar aquellos. 1

ce hombres en pugna proporcion6 un excelente ejemplo de ]0 En la medida en glle el diólogo permanezca en ese plano defe.n- i
anterior¡ en cUa,'un integrante de un jurado que discrepaba con sivo, su productivjdad es relAtivamente escasa. Si se puede reubi-
los otros once pudo convencerlos de que cambiaran de opinión. car el foco de la cuestión~ cada persona se conecta con sus ver- 1,
Ciertas diferencias verboles, y todo aquello que oJstaculice el daderos sentimientos, de modo tal que ellos resulten congruen- I
desarrollo del proceso de toma de decisiones, pueden' ser indicios
de que hav persona< no dispuestas a aceptar lo decidido; por
ejemplo. plantear preguntas de! ripo de «¿Podrías repetirme en
qué consiSi:e la decisión?», «¿No tendrfamos que ocuparnos prj~
mero de aquel otro asunto?»; o bie'1 decir «Ya es hora de ';::0-
mer», o exhibir signos no verbales de incomodidad, como Jos
I
II
R
tes con SiloS palabrns; en ese caso~ la verbalizaci6n es productiva.
La del primer tipo e3 lo que hemos denominado «palabrerfo•.
El empico de métodos no verbales suele pri·¡ar al individuo de
su mecanÍsmo de defensa verbal y restituir la ~ncrgía Q su fuente.
Si en un diálogo lns ('osas se ponen cada vez más confusas,
es muy útil pedir a los interlocutores que se sigan comunicl1ndo

1:
11

11
Ji
r
~
que vimos antes. Todo ello señala un ciclo energético incomple- entre sí sin palabras. En ocasiones, cuando se ha suscitado mu.
to. Tal vez, si se hace caso omiso de estos fen6menos) se llegue
m1s pronto a la decisi6n, pero luego se la cumpliró mucho mós "r
1)
cha ira, ello conducirá o una lucha f!sica o combate cuerpo a
cuerpo. hasta que aquella disminuye; luego, continuando la in.

~
teracd6n mutua, los participantes retoman sus sentimientos pri~
lentamente, con lo cllal la rapidez inicial resulta ilusoria.
Una de las causas principales de que la comunicación se vea ~ mitivos.
obstaculizada es la falta de reconocimiento del primer sentimien- r, Con anterioridad a la admisi6n de toles sentimientos, lo con-
~~
to que surge en respuesta a alguna acci6n y la continuaci6n del ducta defensiva aparece también en las expresiones estercoti~
intercambio sobre la base de un segundo sentimiento, que por ~ padas. En un grupo reunido hoce poco, la oetitud de un sujeto

~
lo general es de defensa. Por ejemplo, en un grupo un hombre que era criticado por Jos demás fue sonrefrJes, en un intento de
. le dice a otro: mostrarse comprensivo y simpático. Su sonrisa era mecánica; las
-Creo que lo que ocab.. de hacer es una poyasada. comisuras se prolongaban a ambos lados en lineas que paredan
A lo cual responde este: estar grabad(ls en el rostro, como si estuvieran siempre presenw
-Si no te gustaba lo que hacía, ~por qué no me interrumpiste? les o listas a aparecer en cuolquier momento. Le solicité que no
-No te interrump[ porque yo no soy quién para enseñarte c6-
mo te tienes que comportar.
En cada una de estas experiencias se omiti6 el sentimient9 pri.
mitivo, de tal manera que el diálogo se vuelve cada vez 1"á~ itre.- .
levante. Si ombos hubieron reconocido tales sentimientos,elin-
1r se sonriera, para ver qué había detrás; al instante, su rostro se
demud6, reflejando una tristezo rayano en la desesperaci6n. Al
imt~ar frente a él su mirada triste,reconoci6 que esa tristeza le
salía a re.lucir cuando no sonrela. La conversaci6n giró e.ntonees
sobre la fachada comprensiva y sonriente que mostraba. Su ros.
tercambio habrla sido más o menos este.: ~
tro, rFlajado, prese.ntaba también de un lodo una mirada de gran

220
I 221
~ \
I
.1
:1
aversión, una suerte de aborrecimiento. Gran pa.rte de la ener~ netrar en esAS defensas, asoma el reconocimiento de la univer~
gia de este sujeto estaba destinada a esa expresión facial, la son· solidad de la condici6n humana, de las necesidades, temores y,
risa, cuyo objetivo era enmascarar su alllténtico sentir. . esperanzas compartidos; la crítica a los demás pierde entonces ,
Con frecuencia,.Ia omisión de un sentimiento primitivo se re- significación, y ocupa su lugar la búsqueda de un ajuste mutuo.
vela en la actitud impostada que muestra el individuo, como si Es difícil mantener por mucho tiempo un odio profnndo hacia
estuviera dando vueltas en torno de algo sin ir al grano. El pta· alguien cuando se entabla un encuentro con él. Esto no significa
cedimiento general para reubicarlo en dicho sentimiento consiste que, en los encuentros de este grado de profundidad, todo el
en detenerse en aspectos no verbales, como las expresiones fa- mundo guste de todo e! mundo; lo que sucede es que aumenta·
ciales, posturas y otros tipos de comunicación de esa índole. El enormemente la comprensión y se reducen bs amenazas. Por este
problema de sortear los sentimientos primitivos da origen a mu~ motivo, creo que los grupos que alcanzan mayor protundidad son
chas dificultades matdmoniales. En ,una pareja, el marido acos~ los más seguros) aunque pare7.ca paradójico. Si se han comQ:~r~
tumbraba hacer a su esposa intempestivas observaciones al re~ tid.. cosas profundas, el sentimiento resultante de proximidad
gtesar a su casa por la noche, dando pie a los regaños de ella. con los demás suministra a -:aua cual un ser a quien acudir
Al examinar esta situación, se pudo comprobar que la mujer si tiene problemas afectivos -un amigo, un compañero de pie~
sentía que el marido desmerecía a menudo su inteligencia, pun- za, un integrante del grupo--. En un grupo más superficial, l.
tO en e! cual ella era muy sensible, pu,,, carecia de formación persona con dificultades emocionale" no tiene dónde refugiarse,
universitaria. Reaccionaba sintiéndose herida -pero no admi· y eso puede originarle problemas. El hecho de compartir lo que
tia este sentimiento y era eri general incon~ciente de él-, y, a todos tienen de humano, la em:rgfa proceJcnte del centto mi!>
modo de defensa, 3e vengaba tratando de atarar y menospr("ciar roo de la persona, otorga con suma frecuencia a esta fase ¿e un
al marido en toda oportunidad. Cuando el espuso com¡>rendi6 grupo un matiz místico o espiritual. El sentimiento de la her·
que la heda con sus observaciones l toda su actitud se modificó, mandad humana se convierte en realidad cuando personas que
y luego la de su mujer hacia él. Pudieron asf transformar sus pe· parecen tan ajenas y extrañas entre sí, personas que parecen
leas en una exploración mutua. sentirse a disgusto unas con otras, revelan ser personas con la
Cuando se reencamina la energía hacia los sentimientos primi· misma estructura básica. Emerge entonces la dimensi6n espi·
tivos, ocurre algo notable: se produce con frecuencia un cálido ritual.
intercambio humano, que no tiene lugar cuando lo que se da y En varios lugares de este libro he introducido e! fenómeno de la
se toma son las defensas. El individuo de la eterna sonrisa irri- energía. Al principio, escribí varias semanas seguidas, en un
taba a casi todos. Se mostraba falso, inaccesible l zalamero, y estado de gran concentración; luego interrumpí durante tres me·
muchos simplemente comenzaron a apa'rtarse de él. Al desapa- ses, y me justifiqué ante mf mismo diciéndome que tenía mu-
recer la sonrisa y ser reemplazada por la tristeza, pareció perci- chas otras cosas que hacer, etc., hasta que una noche tuve un
birse en el aire comO un movimiento conjunto -.físico y emo- SUeflO. Esto es lo que escribí la maflana siguiente:
cionol-; el sujeto se relajó y empezó a confiar algunos de sus
temores vinculados con la situ..aei6n del momento. Los otros se «Soñé que alguien parecido a Mil tan me estaba diciendo que
sintieron 4(empatizar~ con él, lo sintieron más cerca de ellos: John Heider sabía ahora tanto como yo. Le contesté que Steve
conocían personalmente esos sentimientos. y lletty eran mejores que él. Il1Sight: 10 que me mantiene en la
A medida que los sentimientos son más profundos, más eviden· tarea de escribir el libro es mi temor de que eso se' cierta. Ten-
te resulta la unidad de los seres humanos. Si un grupo perma· go miedo de que John, Seymour y Steve sepan más que yo so-
nece en e! plano de las defens.s, en e! cual la energía es es¡>u· bre la energía y la forma de utilizarla, y que Betty haya apren·
cia) el intercambio humano es mínimo y superficial: tal lo que dido una gama más amplia de métodos, de manera tal que lo
ocurre en las reuniones sociales. El grado de identificación de que yo escriba sea moda antigua. Es como con Arnold Palme!
unos individuos con otros es 'nfimo, a causa de que no todas y J ack Nic~Jaus: una vez que este empezó a jugar, aquel ya no
las defensas son iguales y; además, de que las defensas comunes tuvo nádaque hacer. Creo que todo e! Circo Volante es mi
no permiten tomar contacto con el sentir más profundo. Al pe- Nicklaus. Todn lo que puedo hacer es admitir sus "portes y es·

222 223
',,'

II,
cribir lo mejor posible; mÁs tarde, elJos escribirán ,i quieren sus
propiAs elaboraciones. Lo cierto es que yo introduje el concepto
de energía, diciénd01es que deblan ir donde están los sentimien·
tos ... exactamente allí. ConHa en que este iI,sighl me libere,
porque obviamente tengo mucho que decir y creo que sigue
siendo válido que, dentro de! grupo, tengo el ojo más agudo de
todos. Es probable que mi ~.ntento de encaminarme hacia lo so·
cial y e! rolfing tenga como objetivo bacer algo nuevo para rr-
Cllpc-rar mi lugar prominente. Además, mi cansancio ehn rcs~
pecto a -dirigir grupos se vincula con la sensación de que los
demás me están dejando atrás. Me siento mejor cuando escucho
las cintas grabadas de mis .conferencias; allf están la mayorfa de
las idL" importantes. SI, algo valgo».

Esto gertcr6 en mí ilsociadones relativas al cansancio, vale decir,


• l. f.lt. de energlas. La idea de perder e! interés o cansarme
de .Igo ejerce un fascinante atrActivo sobre mI. Cierta vez, al
contarle a Fritz Perls que estaba cansado de conducir grupos,
me dijo que debía tratar de comprender e! significado de «estar
cansado». Esta crfptica observación provocó mi furia por su pre-
suntuosidad, pero luego he vuelto a ella en repetidas oportuni·
dades. En una ocasión, durante un viaje con LSD, pensé que
significaba que yo tenfa cáncer, pero la alarma probó ser falsa.
Ahora, en cambio, cobra sentido la idea de que siento detrás ele
mf las pisadas de quienes se acercan y están Apunto de sobrepa.
sarme. Pienso de inmediato en ejemplos extrafdos de los de·
:Jortes.
El caso Palmer·Nicklaus es e! que me resulta más claro, aunque
según creo nadie escribió nunca sobre él. Ar ,old Palmer fue
durante años el mejor jugador de golf del mundo, hasta que
comenzó a declinar; a mi juicio, ese momento coincide con el·
ingreso ce Jaek Ni.:klaus al profesionalismo. Luego de unos
cuantos torneos, se puso enevidencill la superioridad de Nick·
Jam;.Palmer sufri6 más tarde una seríe de lesiones, entre ellas
una en la cadera; también comenzó a dedicarse a otras activid:l~
dcs~ un cierto número de críticos deportivos sugirieron que h:l~
da mejor en reducirlas. El temor de Palmer -sogún yo lo pro· 'C-
yectaría- era que por más que las rcdujera, por más que se es-
forzara todo lo posible, ni siquiera asl vencerla a. NickJaus. Me
vienen a la memoria otros ejempleo;; (que, por supliesto,,;;quizá
no s.ean más que meras especulad. .'5). Jim Ryun fue durante
I
muchos años nuestro mejor corredor d~ la milla; luego ~p~teci6
Martin Liquori, lo venció una vez y volvió a correr contra <'1;

224 22J
I ,-'---------------......¡
,
sentimientos semejantes a los míos. La realidad parece ser que 16. El coordinador de grupo como ser
! elCirco está compuesto de¡ersonas extrar>tdinariamente capa· humano
ces, dotadas de gran vitalida y que de vez en cuando descubren
y desarrollan algo importante, dejando pasajeramente detrás de
si • los demás. Pero todos tenemos cosas positivas y debemos
continuar produciendo según nuestr~s,posibilidade$, yeso será
lo mejor. Bien, SchulZ, ¿te has convencido? ¿SI? Adelante, pues.

La expresión «líder de grupo. (group leader) sonó siempre muy


rlgida, muy militar, y no pareda transmitir los elementos más
de~ocráticos del proceso, los más relacionados con la participa-
ción. Me be sumado a muchas Olras personas en la búsqueda de
una designación más acertada: instructor (trainer) .. , no, re~
cuerda demasiado a Clyde Beatty; supervisor (coordina/or) ...
no, parece que estuviéramos hablando de un operador teldóni~
COj facilitador ... bueno, cierto que 10 es, pero el término pa·
rece algo flojo; ¿qué tal si no se lo diferencia de los demás
integrantes del grupo? Demasiado hipécrita. Repens:tndo mi
concepto de .lIder de grupo», se me ocurrió que todo liderazgo
debería ser como el liderazgo de un grupo de encuentro.'
Todo IIder de un grupo debe ser sensible a los sentimientos de
sus integrantes; debe ser capa'z de crear una ittm6sfera en la cual
se admitan y expresen fácilmente tales sentimientos; debe scr
consciente de sr mismo; debe captar las necesidades del grupo
y tomar los recaudos para satisfacerlas -ya se trate de una orien~
taci6n firme, de una actitud pasiva, de más informaci6n o ener~
gía, o de la expresi6n franca y sincera de su humanidad-¡ de·
be, en fin, saber extraer del grupo sus mejores talentos cuando
se trate de tornar decisiones. En síntesis, todo líder de grllr
debe poseer las cualidades del coordinador de un grupo de el,
cuentro.
Cuando advertl la convergencia de todos los ripos de liderazgo
di UJ1 paso adelante en Jo que atañe a mi comprensión de que el
grupo de encuentro era generalizable a todos los demás aspectos
de la vid•. El fracaso de un lIder cualquiera procede de los mis-
- mo, defectos de conducción que están presentes en el coordina-
• En :castellano el término «coordinador.. no tiene, como coordindlor en
inglé.!l, la connotación que: mt;ociona 'Schurz; por otra parte, las pt.·r.~onlls
que conducen grupos de encuenlro en la Argentina suden c!cnominllrse
8 ~sf misfll:Il}~;:~roordinadores •• Es por ese mOlj\lO que, en RcnerlllYhemoll
traducido' o ··10 fargo de la obra group lttldtr como ":C\'lordinatlor de
wupo>. (N, da T.)

226 227
i
I

~.
'4 <--,._.-

j.
dar de un grupo de encuentro: falta de sincerídadodesensibi. es la manera en que me gustan los grupos y la gente. El p.labre-
Iidad, incapacidad para ca>"ar I1s necesid.des del grupo' o para d~ ~e. aburre. Luego, a medida q?e el grupo progresa, pierdo "
extraer de sus integrantes lo mejor de sl mismos. mI rIgIdez, me vuelvo más fleXIble y participo más como'
También en este caso se suma a mi concepci6n del problema persona. ,. I

una cuestión personal. No me siento para nada seguro ele mu~ Con el transcurso de! tiempo, suelo mostrarme -según me di.
ehas decisiones que debo adoptar en el curso de mi vid., y el cen-· más humano; varias personas sostienen que perciben en
hecho de que estas pllCdan ser confirmadas por los demás me mí señales de atenci6n y cuidado hacia los demás. Es verdad
tranquiliza. Suelo tener la impresi6n de haber pasado algo por que me preocupo más por el grupo al par que este se desarrolla.
alto ~algo obvio habitualmente-, y, a modo de salvaguarda, Habitualmente, si hay en él una mujer que me resulta atractiva,
trato de "lue mi decisi6n sea controlada por otros. Asi, mi pro- aumenta mi interés por e! grupo en su totalidad, y debo mnn·
fesi6n de fe democrática da sustento te6rico a mi flaqueza. Pero tenerme atento, ya que me indino a encontrar mucho más fos-
hay otro aspecto mro que tiene tendencia al autoritarismo. Ad· ci~.nte todo lo que ella diga o haga que lo que haga o diga el
miré mucho al general Patton, epftome del Hder confi.ble y reslO. Las muje"es suelen sentirse sexualmente atraídas hacia mi,
autoritario. Una parte de mi anhela poder decir simplemente a aunque tengo la incómoda sospecha de que el número de I.s
los demás lo que tienen que hacer, y ser obedecido, pero otra que así opinan disminuye con e! correr de los años. Los hombres
-más fuerte, por lo común- se siente demasiado insegura de ven en mi por Jo común a una figura competitiva y, a causa de
mi propia capacidad de tomar decisiones como para arriesgarse mi constitución mesom6rfica y mi rol de autoridad, muchos
R 9!'umir un rol autoritario; me convierto entonces en adalid juegan con la idea de librar conmigo un combate físico, el cual
de la participaci6n democrática. Si logro poner en claro estas -cuando me de,afían y yo puedo superar el temor a la humi.
cuestiones personales y ver la situaci6n con más objetividad, llaci6n y a las lesiones, y peleamos- suele convertirse en una
concibo al proceso democrático como algo fund.mental: pero experiencia sumamente valiosa. Al finalizar las sesiones, por lo
puedo llegar a considerar conveniente una estructura autoritaria regular todo el mundo me urna; R veces me considerah un guru.
si es aceptada por todos los que están sometidos a ella. Y sigo pero má, frecuentemente piensan que soy demasiado humano
viendo en la formaci6n de un coordinador de grupos de encuen· para serlo; y no es extraño que sigan sintiéndome a distancia,
tro una capacitación básica para todo liderazgo. ya que no están seguros de caerme simpáticos, o Bun de que a
Cada coordinador promueve en los integrantes del grupo facetas mi me importe un rábano de ellos. Todo lo que puedo decir es
diferentes, debido en parte al tipo de persona que es, y en parle que, como todo el mundo, vado mucho. Lo 'corriente es que
a las actitudes y expectativas que transmite a aquellos. Un~ de tengo bien presentes a cada uno de ellos y pueda recordar su.
sus caracterfsticns esenciales es conocer ]a común influencia que nombres con gran precisión tiempo después, pero el cuidado
ejerce en todos ellos. que les prodigo no es demasiado grande, salvo en ciertos casos
Cuando aclÚo romO coordinador de grupo, siento que les im. especiales. .
pongo a los miembros al principio de este una actitud de dis· Ln energla que invertía en el trabajo de grupo era mucho mayor
tanciado respeto, lo cual obedece parcialmente Q mi reputación, al comienzo de mí carrera, y lo es en la RetuaHdad cuando Rtra~
pero en mayor medida a 1,a manera como me comporto. Suelo vieso un pedodo de vado y depresi6n en mi vida personal.
transmitir la sensación de eslar muy distante y apenas me atrevo Cuando no recibo muchas gratificaciones personales y mi caSR
a dar, muy tentativamente, un poco de calidez. Mi rostro pero no me resulta un sitio muy agradable, dedico mucho más tiem·
manece relativamente fdo e impasible, si bien varíos han cap· '- po y energios al grupo y, fuera de él, a sus miembros individua·
tado sentimientos en mis miradas. Algunos me sienten nI prin- ! les, y. suelo sentirme triste de tener que dejarlos. En tales cir·
cipio duro, rígido e incólume, mientras que yo me esfuerzo por cunstancias, Aumenta mi deseo hacia las integrantes 'femeninas,
comunicar el tipo de conducta que creo más pro?~,tiva,cn un como también mis tentativas de racionalizar las relaciones ínti·
~rupo de encuentro. En esta etapa, no es raro ...lue .exp¿dmeme mas entre el coordinador y los miemhros del grupo, inclusive el
cierta impaciencia hacia e! grupo. Me gustada que se apresura· Acto ,exual, como algo normal. En épocas en que tengo, por el
ran areIadonarse entre sí al estilo de Jos eneuc,ntros, ya que e~¡¡J contrarin, muchas gratificaciones, es para mI mli"s agradable vol·

228 229
í
ver a casa y me adhiero mt¡s estrictamente a los horarios pres- las antiguas y gastadas técllicas que empleaba en la época de
critoS! de reuaíón, racionalizando, por añadidura, la ímportan~ los gmpos T.
cia de respetar esos horarios con el objeto de fomentar la in- Mi temor a aburrir a los d"más influye en mi temperamento:
dependencia, etc. Mi reacción frente a las críticas es general~ mi forma típica de participaren las conversaciones consiste en
mente buena, salvo cuando se tornan excesivas. En realidad, no lanzar rápidos y mordaces comentarios y retraerme otra vez¡ de
es tan buena, ya que tiendo a no ponerme a la defensiva yana (se modo, no resulto tan aburrido como si me dedicara a contar
responder con mucho sentimiento. Jurgas historias. Además, acostumbro decir cosas graciosa!! sin
Uno de mis mayores defectos como coordinador es mi relativa que se m~ mueva un pelo y sin reírme, salvo que los demás !o
incapaCidad para tomar la iniciativa en lo que atañe a los senti- hagan en seguida. Así, mis frases sagaces de doble sentido no
mientos. ·Me es muy difícil, por ejemplo, montar en cólera antes se vudven p~sadas ni me causan demasiadas molestias en caso I
"
que los demás. Puedo responder, con gran esfuerzo, a la cólera de no provocar risa.
ajena, pero no soy muy hábil en manifestarla primero. Más sen-
cillo me resulta demostrar afecto, y suelo tener dificultades en
., • Pero debe admitirse que ciertos métodos explicados en Jay si
guen siendo aplicables a tocios los grupos, en algún momentc
aceptarlo. A menudo, me encanta escuchar lisonjas, pero no sé de su evolución, y a pesar de ser bien conocidos todavía son d,
cómo actuar frente a ellas; la consecuencia es que actúo de tal utilidad. Desde que se han puesto en !Joga, me siento presiona
manera que cesan las adulaciones, y luego me siento decepcio- do a hacer algo diferente. Mi proyección es que la gente pregun
nado. También sigo creyendo que la gente no quiere saber mu· tará: -«¿Es C::iQ todo 10 que sabe hacer?),. Además, a medid:¡
chas cosas de mí -aunque mi cabeza me diga lo contrario--. que el'ece mi fama, aumentan, ami juicio, las probabilidaJe~
Incluso al escribir esto pienso que es una descripci6n muy de desilusionarla. Con frecuencia ,siento que soy «el tirador ml:i~
extensa de mí mismo; me siento molesto,como si estuviera rápido del Oeste» y que para otros individuos -sobre todo mi,
prolongando demasiado, pero luego comienzo a justificar su im- colegas profesionales del sexo masculino-- será un gran placel
portancia, sobre la cual me veo impulsado a escribir. Sería un poner 'de relieve mis fallas y mostrar que son meiores que yo:
buen modelo de autoanálisis, digno de ser emulado por quienes «¡He matado a Billy the Kid!». Ello me lleva a pensar, a veces.
desean ser coordinadores de grupos. que la gente está compitiendo conmigo cuando no 10 está. lo
Si percibo alguna v"dante en estas percepciones, ello me ad· eu,,1 se debe en parte a que adoro ser el objeto de tales senti-
vierte sobre la posibilidad de que alguien esté proyectando. mientos, pese a la carga que representan. Me disgustaría qu.e'
Puedo prever que se han de suscitar los sentimientos que he fuerll otro el que estuviera en esa situación: quiero ser yo. Dé
descrito. Concomitantemente, si los coordinadores desempeñan manera que hay en mis protestas cierta sim'jlación; me sientc
otros roles --el padre benévolo, la hermana mayor, el hermano U'l poco culpable, incluso, al escribir esto, porque veo que ~(

menor-, otras será.n también las respuestas que han de generar. pretexto de decir algo profundo acerca del liderazgo grupal estol
Temo ser aburrido y mon6tono, y desilusionar a la gente. Esto rOlHando mi novela.
me lleva a veces a hacer cosas espectaculares o que llamen la Otto fenómeno del cual es esencial tener conciencia es la enor·
atenci6n. Quiero mOStrarme renovado y original. y no repetir me influencia del coordinador sobre 01 curso de acción qll<: sigu, ¡
lo que hacen otros coordinadores de grupos -ni siquiera lo el grupo. Esto se me pnso en evidencia cuando advertí ,en qw
que yo mismo hice y describí en Joy-. Esto es una virtud, pues gran medida mis grupos coincidían unos con otros. En todos 10
me impulsa a buscar siempre cosas nuevas, pero su carácter com- casos, el grupo centraba su atención exactamente en aquello qu.
pulsivo es algo que debo combatir. Surge cuando la gente no
hace en el grupo otra cosa que hablar. Aunque no haya nada
- en ese momento me interesaba. Si yo quería indagar en las re
I~ci.on~,~ pasajeras, ¡qué casualidad!, ,ellos se ponían a discuti
más indicado para hacer en ese momento,. me siento urgido a acerCa de las limitaciones del matrimonio. Si a mI se me ocurrí.
terminar con la charla, para que h ..:.:ión se torne más intert'- una idea acerca de la índole de la competencia, se producíat
san te. En estos casos, suc:]o tener ¡an~asf~s vinculadas con el ~op~bnl,:~:'lísis~sy'.la competencia su~gfa_ ~90' un~ {recw;nda po
Circo Vola~te, la idea de que dIos podrían hacer en mi lug~' co usLJ.I:Por supueste, 00 se tratabad" mera coincidencia
cosas más espectacuhres, mientras que yo sigo (todav!a) con Cuando yo estaba pteocupado con un te!fia enparticu!ar, per

230 2\ J
_"O

ri:: ....
........., ----
,1
:b maneda relativamente inactivo en el grupo hasta que s,utglaH1go rentes a otdas tendencias predominantes ~n el pueblo nortef1meri~ JI
que guardara alguna remota relaci6n con él; entonce$-l6'~xtrae­ Cano» siempre generan en mí escepticismo. Las tendencias que i,
rla del flujo grupal, ampliarla su tamaño, recompensarla a quie. yo observo son casi siempre las que quiero ver confirmadas, o t
""
r
l'
1
nes reaccionaran a él y, en general, harla que sucediese lo que
<¡uetla ver. Cuando me comprometla en una relaci6n Intima y
las que temo ver confirmadas para de ese modo prepararme
contra ellas. Y creo que eslO es válido para casi todo el mundo.
I

I feliz con alguna mujer, el problema del compromiso personal Una de las ventajas de las encueslas de opini6n pública es que
1 comenzaba 8 pesar fuertemente en mis grupos. Al comenzar a dan cierta objetividad al análisis de telldencias.

~.
escribir este libro, surgieron de pronto una extraordinaria can. En el matrimonio, el fen6meno de suscitar aquello que a uno le
1
tidad de individuos interesados en Jos aspectos te6ricos de los inquieta constituye una experiencia decisiva. Tuve daro ejem.
grupos y de su liderazgo. A la sazón, estaba leyendo Lave anJ plo de ello cuando advertl que, cada vez que las cosas andaban
1 wil/, de Rollo May, en el que afirma que se puso a escribir so· mal con mi compañera, esta amenazaba abandonarme, y realiz{1~
1
bre ese tema porque todos sus pacientes hablaban por en. 1.;.. ...
ba varios viajes a Monterey (distante unos 75 kil6metros) has.
tonces de él. Bmm.
1
1 ta que retomábamos las relaciones. Yo la reprendía continua.
I1
I Antes de trabajar con un grupo, sÍ< .' o que es importante para mente por ese comportamiento: me h<lcfa buscar otras mujeres,
1, mí saber en qué punto me hallo en l.Ji propia vida, y conservor dañaba nuestra rclaci6n, era una actitud infantil, etc. Un dla se
ese dato en la conciencia, transmitiéndolo a menudo al grupo. me ocurri6 que tal vez estuviera provocando en ella lB misma
1;1 Una de las cosas que puse en práctica ültimamente es confesar conducta que le eriticaba. Una de mis peculiaridades era (así Jo
:¡' al grupo cuándo no tengo ganas de conducirlo o cuándo quisieta espero: era) h de ser un amigo para los malos mol'"'entos. Cada
estar en alguna otra parte. Ello me reporta gran hostilidad, pe. vez que se producf. una crisis, aIl! estaba yo brind;l"dome con
"'i ro por Jo regular si puedo hacer esa confesi6n supero el senti· todas mis fuerzas; pero cuando las cosas andaban bÍ<'n, desapa·
~1 miento y estoy presente en mayor medida. Si trato de disimu· reda -mi atenci6n se ocupaba en otras cuestiones, se desvane.

¡ larlo, me resulta penoso e improductivo.


Los integrantes del grupo siempre reaccionan frente a las ca·
raetetlsticas f!sieas del coordinador; es muy frecuente que ha·
gan refere'ncias a ellas sin advertir en lo más m{nimo en qué
da mi interés, me brindaba muy poco--. De modo que para
tenerme junto a ella mi compañera debía suscitar una crisis.
Sutilmente, yo estaba recompensando crisis del tipo de abando·
narme para irse con atto, mientras que castigaba la relaci6n tran·
persona ,est~n pensando; estas referencias inconscient.<::s pueden quila: estaba provocando la misma conducta que rechazaba.
a vece~' detectnrse por medio de las Alusiones al cuerpo. En ei~r~ Tengo la sospecha de que e.,te fen6meno sucede también en los
ta opo,tun.idad me afeité el cabello como Yul Brinner; en segui. tumultos callejeros. En las ciudades que se preparan para como
da comen!aron a proliferar las alusiones a bolas de cristal, pre. batir las refriegas alistando tropas, levantando barricadas, lan.
cipitadas por una mezcla de reverente respeto -la creencia en zando advertencias a la población y colocando a mano los gases
mi capacidad para ver el futuro-- y hostilidad -expresada en' lacrim6genos. las revueltas parecen repetirse con frecuencia po..
mofas a mi peio al rape-o Referencias de esta especie suminis. co común. La presencia de las tropas hace que Aumente enor-
tran, asimismo, un indicio sobre los problemas que son vitales memente la probabilidad de que alguien pierda los estribos o
para los miembros. . de que un pequeño incidente origine una. explosión, y, sin duda
Es conveniente que el coordinador reevalúe con cierta regulari~ alguna, se produce lo que aquellas esperaban. Cierto es que hay
dad su influencia en el grupo, porque esta es variable. Si cono. militantes que desean provocar revueltas; peto, presumiblemcn~
ce bien ro.::es el efecto que produce su persona sobre aquellos ~ te, su conducta promueve en aqueJIos a quienes está destinada
a quienes observa, podrá comprender mejor lo que sucede en el reacciones indeseables.
grupo. También este principio Va mucho más allá de los grupos Esto nos lleva a otro nivel de comprensi6n del fen6me'l10 que
de encuentro y de los coordinadores de grupos de en""entto. tl;'~tamos. En cierto sentido, yo quería provocar una crisis con
~
Cuando un partidario de la guerra va a Vietnam encuenttil" que ñiJ -compañera. Me preocupaba no sentir mucho por ella en el
las actitudes a1lf prevalecientes son favorables a la guerra; 10 plano afectivo o sexual. La crisis hizo que volvieran R plAntear-
opuesto, ocurre cuando va un pacifista. Las declaraciones refc~ se ambos sentjmicnto~l. Algo dentro de m!, ajeno d mi concien~

232 233
~r' I
cia, sabía que yo necesitaba ser «energetizado», y asl sucedió . I da vez se ponía más en evidencia que no habla forma de decidir '1
Fuera del grupo de encuentro, no es habitual que la gente tenga ¡ cuál era, desde el punto de vista matemático, el mejor tipo de
:1 mucha idea en su vida cotidiana sobre la forma en que influye , distribución. Era cuestión de gustos, simplemente. Y, al parecer,
:1
en las conductas que luego debe enfrentar, o sobre la forma en I cada uno escogía la que se ajustaba más a su estilo de vida. Al
que las provoca. Esto hace que en la mayoda de los debates , no reconocer este hecho, realizaban en vano múltiples intentos
1I
"

sobre cuestiones sociales no se vaya al meollo del asunto. ,Pro· por dúnostrar el valor de una- u otra.
1,
ducirá algún efecto en la confianZa depositada por China en los D,aré otro ejemplo en apoyo de la idea de que la índole bási .·a
'1 demás países el hecho de que estos no confíen en ella? ¿Tendrá del estilo intelectual tiene raíces psicológicas profundas y dis-
I
alguna repercusión sobre Ins jóvenes el hecho de ser tratados cernibles. Con una amiga mía, estábamos intrigados por saber
1
I como personas irresponsables? Suponer que alguien es irrespon·
sable suele hacer que salga a relucir su aspecto más débil e irres·
por qué motivo a ella le interesaban los detalles concretos mien·
tras que a mí me preocupaban más los pJnoramas generales. Si
1,1 ponsable. íbamos juntos al cine, ello casi siempre .cecord"ba los diáloges
Conectado con ello está el vinculo entre las actitudes ¡ntelec· .¡
IJI al pie de la letra, en tanto que yo no los recordaba en absoluto
ttlales y las predilecciones personale... A menudo se recurre a pero captaba el contenido general y de inmediato lotdacioqaba
I grandes argumentaciones para defender posiciones intelectuales
que no son más que una tentativa de justificar una inclinación
con otras facetas de la vida (como ocutre en este libro, en bue.
na medida). Nuestra exploración nos revel6 c;ue··nuestros esti·
o una necesidad personal. Un ejemplo espléndido nos lo sumi· 105 intelectuales constituían defensas contra nuestros respecti.
1I nistra el reino de las ciencias exactas. vos padres. Ella me COIItÓ que, cuando joven, al volver un día
Hace algunos veranos, seguia yo un curso de matemátic3 para
I científicos sociales. Temamos como profesores a Jos ma'temátt.
a Sil casa le dijo a su padre que había aprendido a hacer fricasé
de pollo. Al punto, él le formuló una serie de minuciosas pre·
cos muy competentes que discrepaban de continuo acerca de un guntas para verificar si le deda la verdad. ,Qué ingredientes
tema: Pat pensaba que las estadísticas más eficaces y producti. habra usado? ,En qué orden? ,Qué temperatura debía tener
vas eran las que apelaban a distribuciones .:ontinuas, en tanto el horno? ,Cuál era el tiempo de cocción? Para defenderse de
que para Bah eran mejores las que recurrían a distribuciones
l' discontinuas. Los integrantes del curso no veíamos gran dife~
su padre, no tenía más remedio que aprender todas las cosas
en sus menores y fatigosos detalles. Lo ~ue su padre no le exi·
rencÍa: ambas parecían funcionar bieo, y nos lJamaba la aten· gía era sopesar la importancia relativa de diversos hechos. Tal
I ción que díscutieran tanto por ello. vez aprender a cocinar fricasé no mereciera el tiempo y los es~
1 '
Me puse entonces a reflexionar acerca de las características per~ fuerzos que demandaba saber tantos detalles. Pero el enfoque
sanales de ambos individuos. Pat, el que prefería las distribu· de su padre magnificaba la importancia de estos y volvía secun-
1, ciones continuas --en las que siemprebay u'n punto entre otros (brio su valor relativo.
dos cualesquiera, y no existen saltos bruscos- vivía en la mis~ Yo guardaba un recuerdo de mi niñez vinculado con mi héroe,
ma Zona que los alumnos del curso, jugaba al béisbol con naso·
tras en las horas libres, a veces tomaba una cerveza en nuestra I el jugador de béisbol Lou Gehrig. Le explicaba a mi padre qué
magnífico batead,,, era. Tenía 42 corridas completas, y 120
compañía o nos jnvjtaba a cenar á su casa; en síntesis, como í parciales. Mi padre no se preocupó por averigu..lf más detalles.
1"
,! persona, estaba unido a la clase por una línea continua,. no ha·
bía entre él y sus alumnos bruscos cortes. Bob, en cambio, qlJC
I Me dijo, en cambio: «Es cierto lo que dices, pero Lou Gehrig
prefería las distribuciones discontinuas -'-Cn las cuales
duce un vacío entre dos números, sin nadá en
se pro-
el medio---:.. resi-
J no es bueno para recibir al vuelo la pelota. Cuando está en
primem base parece un elefar:tc». ¡Dios, yo no esraba preparado
para esa respuesta! ¡Queda presentar las virtudes de Lou Gehrig
dfa • treinta kilómetros de distancia, no jugaba al béisbol. se corno bateador, no como receptor de pelotas! Me había becho
iba a su casa no bien terminaba la clase y jamás nos invitaba
a ella; dicho en otros términos, el hogar y el trabajo constituían
, trastabillar; babía pasado por alto algo quizá fatal para la de·
fensa de,mi CllSO. ,Frente a darespuesta.,mi ,línica defensa era
partes separadas de su vida, yeso lu complacía. Esta óbservación i saberloti5do. Si quería convencer a mi padre de los méritos de
hizo más comprensibles sus preferencias matemáticas, ya que ca~ Lou Gehrig, debía conocer, no sajo su rn.mera de batear y recio

234 235
....
.,......-
I .1
.",'
l~ir, sino t"l"ez la relación ql1~ tenía con su cspo~;a, su c~:p¡]ci­ Otro de los elementos que enlmbian lo comprensión mutua es
d::ld pnra d¡ri;~¡r :l los dem:ís integrantes del equipo, prmi,dcte( la{,.Ifa de reconocimiento de Los conductas propias que su.cita"
ner a los odvl~rsariosl etc. En ~uma: dehla cHM lhto paro con- determinadas r,,"cciones en los demos. Hace poco, luego de una '
tcstM cllalqui~r COSA que se le ocurriera a mi pndre, o de In con· demostración pr:ktica de un microlaboratorio flnte varios ceno ¡
t,"rio estarfo perdido. Como resultado de dio, tengo inclina· tcnflrcs de person<lsJ una de ellas dij9 que se habfa sentido in-
ción por las tcorbs Amplias, que tomen en cllenta todos los ffle- cómoda porque habla visto a una de las integrantes del gnlpO
tates, de modo tal que no quede nada omitido. Esto me vuelve retirarse apenada y condolida. Pregunté si esa integrante estaba
eclénico. La falla reside en que eadn vez que me concentro en dispuesta a identificarse. As! lo hizo, y se entabló entonces un
un elcmento dcbo luchar contra In molcsta idea de que hay en debate: algunos l. apoyahan, otros discrepaban con eJla, quien
.Igún otro lado cosas a las que t.mbién tendda que prestarles respondía a todos, Esto duró unos diez minutos, tras lo cual la
1,1 atención. Incluso con las muieres me sucede. Cu.ando estoy con mujer dijo: «(No me gusta que todos se fijen en mf, como está
I
lIn:l, s,uc1o sentir que hay otra mejor en alguna parte" y ello me sucediendo ahora». Esta es una comunicación engañosa, pues la
1
1 priva de dedicarme a eaa cabalmente. ., mujer no queda admitir en qué medida había contribuido con
)'1,
Mí ::c1ecticismo, como pude descubrir recientemente, cumple $U conducta a que los demás se fijaran y siguieran fijándose en
I asimismo otro propósito: me ayuda a evitar el rechno y las ame· I eJla: se había identificado como la persona que se retiró cando.
i! nazas. Si alguien me ellenta que extrajo mucho mayor beneficio
de una sesión de tetapia guestáltica de dos dias de duración que
lida, reaccionó ante los otros en forma tal que la discusión con·
tinuara centrada en eJla, y en ningún momento les pidió que
de tln grupo de encuentro mio que duró lIna semana entera, c.mbiaran de tema.
\
me siento Amenazado por~l peligro deque mis grupos tal vez no Este es un principio muy simple pero muy general. En la mO·
seAn tan bllenos, y rechazado por ese sujeto que ha elegido a yor parte de las discusiones públicas Se forman dos bandos: los
otro en mí lugar. Entonces recubroy asimilo la amenaza dicien- que otaean y los que se defienden, y el objetivo es echar toda la
1
do: ~(Oh, sí. La terapia guestáltic3;.CS muy huena. Como t\I sa- culpa al adver$<lrio. La admisión de factores más sutiles, como
i, bes, la empleamos en nuestros grúpos de encuentro~. Lo mismo los señalados, vuelve más n!tido y gratificador el debate. En los
que hice con Milton en el curso de bioJogla. establecimientos industriales, escuelas, hospitales l el pcrsonnl
II De todo lo anterior no debe inferirse que los debates intelee· suele qucj,nrse de que se celebran demasiadas reuniones; yo creo
I tua1es 50n insustflnciaJ~s; nnda de eso. Pero 10 cierto es quc, en que el problema esto en que hay en eJlas demasi.do polabredo.
1 grnn parte, encubren bajo e! disfraz de la objetividad y la inte· Las reuniones que se atienen al esquema de los encuentros suc-
lectllalidad necesidades y deseos personale,. Si no se advierte len despertar gran entusiasmo y ser muy productivas y entrete·
cstl1 intervención personal, se vuelven cn buena medida irrele· nidas: todo el mundo dice lo que piensa y expresa sus senti·
vantes y e",entes de propósito. Esto permite explicar mejor el mientas, y las decisiones se basan tanto en estos últimos como
papel del diálogo y de! material intelectual en un grupo de en· en la situación objetiva.
cuentro. Con frccuencia, las charlas SUpuc!,tnmcnte racionales A veces, se fldopta una posición tc6rica determinada para como
no ~on sino una máscara de sentimientos personales; por ejem· pensar una falla emocional o de conducta. En uno de mis prime.
plo, cuando se dice: -«Creo que en _ a .sociedad democrática los ros laboratorios, yo coordiné uno de los grupos y un colega, Mu.
grupo.s funcionlln mejor si se esta'L;ece previamente la agenda rray, otro; una cstudh1l1tc avanzada concurrió a ambos en cali.
de miUntos a discutir», en vez de decir: (~Me siento muy inc6- dad de observndora. Murray y yo tuvimos calurosas discwlÍo·
modo cuando no sé qué es lo que se espera qlle yo haga». Se nes Acerca de la mejor forma de conducir un grupo; mi opinión'
rechazadeddid,mente este tipo de verbalizadón, por conside· era que el coordinador debra orientarse hacia los miembros in·
raria er,gañosa e improductiva. Lo segu"da de las formuladones dividuales, en tanto que él sostenla que debla intervenir en el
dc nuestro ejemplo es más exacta y útil. En los encuentro~, _$_~
tiende a que cado persona perdba la diferenda entre la intele'c·
, niyeld~l grupo total. El debate continuó varios dfas, recurtien·
do c.d. uno a argumentos brillantes, irrefutables, hasta que l.
tualizadón como defensa contro los sentimientos y como acti.
,I observadora no pudo aguantarse más: «Vean -nos dijo con to·
vidad legItima. da calma-. Voy al gntpo de BiIl y pasa todo el tiempo hablan·

236 237 \
¡
....
rr-------------------------- ·"l, ,..,
II F J
do de fenómenos grupales; voy al de Murray. y se pelea a gri· nisttación de Johnson; el 29 de enero de 1969 anunció que I
i
tos con unode los miembros. ¿De qué diablos me están hablan. mantendría conferencias de prensa <mna vez por semana o cada I
do? Ustedes actúan exactamente al revés de lo que sostienen quince días»: un a"o más tarde, solo se habían realizado nueve. [
teóricamente». Desde lue./lo, estaba en lo cierto. Al reflexionar Pata la mayoría de las personas, convertirse en líder de un gru M
I
sobre ello, me di cuenta de que me sentía inseguro con respecto po es un sue"o acaticiado desde la infancia: el Iider ocupa una
a mi capacidud para las intervenciones personales, y mi vehe M
posición de privilegio, es objeto de atenci6n y respeto y atrae
mente adhesión a ese punto de vista tenía en parte p()r objeto a menudo el afecto de los demás. Se le atribuyen grandes íacul·
ocultar esa falla a la obsetvadora. taJesj la gente busca su ayuda y orientación, muestra ante él una
En otro caso análogo, dos arquitectos estabno discutiendo sobre actitud maravill:H.b y reverente, y 10 considera sexualmeme
la import<locia de incluir los sentimientos personales en un discM atrrlctívo, potente, :-;cllsible, cariñoso, tierno y viril (si se trnta
ño arquitectónico o resolver, el problema de diseño con una de un hombre). Algunos de estos atributos son reales, otros no;
estructura raciona1.<~Los sentimientos no deben inmiscuirse, po~ pero es muy fácil caer en la tentación de pensar que lo son
supuesto -gritó con las venas hinchadas el fogoso arquitecto '1' todos, en cuyo caso al Jider le ~~sulta muy difícil flanquearse
latino-. La tarea del arquitecto es construir una estruc!ura I ante los integrantes del grupo y -mostrar sus debilida9~s. (Esta
sólida y bien calcuhtda, con un diseño estético» -concluyó, es también una de llls rm:ones «de humilde origem> deJ'prudeo M

hundiéndose agotado en su sillón. «No estoy del todo de acuer· i te p'recepto que recomienda al terapeuta mantenerse a djstan~
do -dijo serenamente el otro--. Los sentimientos forman la l· cía, en una posición envuelta en el misterio, para proporcionnr
médula del diseño y omitirlos es en un arquitecto un error de así una pantalla de proyección. Ello permite, entre otrns cosas,
primera magnitud». Cruzó las piernas y dio unas lentas pit'ldas ¡ que siga en pie el mito oc la omnipotencia del terapeuta, que
u su cig.ltrillo. El contraste que exhibían sus cuerpos y personaM
constituye a menudo para este último una· idea reconfortante.)
lidades con respecto n sus PQsiciones intelectuales era llamativo. A mi juicio, la capncidad de mostrarse personalmente en tojos
Pero también en este caso, como nos sucedi6 a Murray y a mí, sus aspectos aumenta en grado sumo las· posibilidades que tiene
ambos esuban hablanth visiblemente úe una falla que sentfan el coordinador de ser útil a los demás. Pero ello exige con-
en sí mismos. ciencia de sí mismo, al punto tal que lo que expresa cont'lLt:rde
Permítaseme que vuelva a subrayar lo siguiente: el hecho de realmente con lo que siente) en beneficio de los mien'lbros Jd
identifiCar en estos argumentos motivaciones personales no los grupo.
invalida; lo que ocurre, simplemente, es que la fuerza de ulIa La personalidad y necesidades del coordinador, el vinculo que
convkci6n y otros elementos 5C pueden comprender mejor, y une a los distintos coordinadores de un laboratorio o gt'J.po co-
justipreciar más racionalmente -sí, racionalmente- su cante· dirigido, y el progreso d~l grupo están ,Íntimamente relaciona·
nido intelectual si se captan tanto los valores intelectuales como dos en varios tl5pectos. En la psicoterapia clásica, una de esas
las involucraciones personales. rebciones se examina en la llamada transferencia y contratrans·
He aquí otro factor vital para juzgare1 contenido intelectual. fcrencia. La transferencia consiste en que el integrante del gfLI M

En el plano político, el presidente Nixon parece muy propenso po vea en parte en el coordinador a una de las personas de su
a este tipo de tcodzaci6n compensatoria. Suele presentar con pasado con la cual está ligada por sentimientos irresueltos. En
frecuencia una posición opuesta a la que le atdbuyen sus críM otras palabras: la ¡><:tcepción que tiene del coordinador es, Oll
ticos, desconcertándolos. Eso Jespierta en mí de inmediato la cierta medida, realista ~ sea, la ve tal como es- y, en cierta
sospecha de que sus palabtas no son reptesentativas de sus autén. medida, constituye una proyección de un conflicto infantil ine·
ticus sentímkntos sino que más bien enmascarílO o tratan de sUelto. Por ejemplo, si una mujer tiene un profundo e insatis-
compensar un scntitnjento que quisiera tener pero no tiene. Y fecho anhelo de acmtarse con su padte, y el cootdinador -pOt
sun muchos los que, piensan) en la actualidad, qlle sus acciones su personalidad y el 101 qlle desempeña- despierta en' ella aná·
(10 son consecuentes con sus palabras. Por ejemplo, "p'rómeti6 'f logos 'selltimientos, querrú s:Hísfacer 'con' este) vicariarhente •.IU
que su gobierno ha6ríl~ de climioHr la o«hrechn Je cOllfianzal'Jo I Jeseo. La contratraúferencia es el nlismo fenómeno rtl revés,
que constituía uno de ]05 defectos funJamentales de la adrni· vule decir, el desph\:t.amicmo íl los miembros Jd grupo, por

238 2,9
~. 1
p.rte ~c1 coordinador, de sentimientos correspondientes a su I maligna e imbécil era. Pronto mis tensiones corporales se en- 1
vida temprana. ' cargaron de recordarme que estaba entrando en un terreno en el i
I 1'
El r,rupo de encuentro 1'uministra mú1t¡rlc~ objcto~ trnnsfcrcn.
ciale.'; y, por ende, favorece la activación de sentimientos pro-
que tenfa dificultadcs propias, y más valía que me anduviese
con -cuidado. Advertí que 11ílbíá en el grupo una enfermera CU~
yos sentimientos hflda esa mujer eran más benévolos que los
1I
fundos. A partir de este hecho se infieren algunos principios
1
sobre la composici6n de los grupos. Integrar un grupo con per- mios; la invité a que tomara mi lugar. yle brindé mi apoyo en
i 1; son.s de distintas edades incrementa la posibilidad de transfe- todo lo que hizo con aquella. He podido comprobar en diversas ,I
I! rencias pllfcnf.o·filiales. E~ mucho;más prohable que se susciten oportunidades que dedico mayores energías a bs muieres que

I sentimientos de esta índole en un grupo que en una psicotera-


pia indlvidu.1.
El fenómeno de la trans(ere~cia hacia el coordinador es nnp de
me atraen; si presiento que alguien constítuye una l1menaza
para mí, encuentre irrelcvar.:e lo que dice, lo ignoro, menos-
precio o intcTmmpo para pasar a otra cosa; con las personas a
i
I
Jos motivos que me llevan ~ creer que este debe d.r a conbccr quienes quiero causar huena impresión, me pavoneo ostentoSl1~
al grupo 5u propia realidad. El aspecto valioso del trabajo trans- mcnte. Todos estos scntimientos pueden 1Iega, a trabar el desa-
I
¡ fcrcnci:ll, es que el sujeto puede captnr sus percepciones distor-
sionndas y quizá llegar a reducirlas a su mínima expresión. La
discrepancia existente entre la forma en que ve al coordinador
rrol\" de un grupo. y es vital tener permanente conciencia de
el\os. Cuando los detecto en mr mismo, he comprobado que lo
mejot es confesarlo al grupo y pedirle que se muestre alerta al
y la forma en que este realmente es mide el grado dc elabora- respecto. Esto suele desembocar en que el grupo me controle
ción de sus conflictos infantiles irresueItos. Por ejemplo, u'na más, en una mayor objetividad de mi parte, o en un enfrenta
I,
w

mujer puede creer que le resulta atractiva nI coordinador y que miento con la persona en cuestión y la elaboraci6n de mis senti-
este último está tratando de conquistarla, y la C<lu!>a de su crecnw mientos,
cia puede ser el constante anhelo de, que ,<¡u p[lc!re se ,<¡intiera Las cualidades que debe poseer un coordinador de grupo son las
seducido por ella. Si el ~oordinador no ,~ muestra dispuesto a mismas que carrlcterizan a cualquier persona que desee Ayudar
revcl<lt sus propios sentimientos en t~t, circunstand<ls, o no al projimo. En 105 grupos de encuentro, la capacid,d de ayudar
es capaz de hacerlo, el resultado pucr" ,er grandcs deformacio- al prójimo es muy comple¡a, y exige mucho más que un mcro
nes. A partir de las flaquezas del eoú.dinador, la integrante po- abra7.0 consolador cuando alguien está llorando. A veces, ab...-
drá encarar su problema, y pregunta"" por qlJ~percibe siempre 7.ar de esa manera a al~uien es lo peor que se puede bacer para
en las figuras que ~ozan de autoridad un intento de seducirla. ayu~arlo. Cierta vez rcalizamos una sesi6n con profesionales de
.El concepto de transferencia suele ser ;nvc\cado por Jos coordi. un hospittll estatal y una asistenta social comenz6 a manifestar
naclores como justifIcativo para no mostrarse a sí mismos, la grrln preocupación que tenía con respecto a su incompetencia,
La contratransfcrenda puede ser igualmente deformante si el Un psicólogo, con anuencia de varios otros miembro5 del grupo,
coordinador no es consciente de sus sentimientos o no se mues- Ic brindó .inmediato rcascgoramiento, diciéndole que la jU7.gabo
extraordinnriamcnte competente, que todo el mundo simpatizaba
tra dispuesto a expresarlos, Cuando sien!l: cosas que lo aver-
güenzan -o tracción sexual hacia detcrmifJtldos miembros del
I con ella y que realizaba su larea a las mil maravillas. A Ios pocos
grupo, verbigracía, u. hostilidad-.:-, es importrmte que las revele minutos, la mujer dejó de llorar y esboz6 con esfuerzo una som·i.
al grupo; de lo contrario, su conducta p;neccrá muy obtusa. 53 de gratitud. Al día siguiente n05 volvimos a reunir y vino muy
En ciertos grupos, lle descubierto que a v{'Ces, cuando un inte- enojada, diciendo que segura sintiéndose incapaz y prolestando
grantc no me cafa simpático, en lugar de a:,tJ(hrlo sentía deseos .1 porque no se le habla permitido expresar cabalmente sus sentí- !
de mostrarme s.rdstico con él. Una mu.jel cumplió un pape! pro- I mientas. Manifestó que el reaseguramiento recibido ignoraba
tag6nico con re.'ipecto a uno de mis conflictos irresuclto:>. Se muchas cosas que ella sabfa sobre sI misma, y agregó que po
trataba de una irlandesa eat6liea de edad nvanzac1a. 1J1.4y;,fgido ba91a tenido posibilidade< de expresarlas y explotarlas. Habla
y virtuosa, muy 9 la defensiva, con una nctitud destructiva e 1 "permitido que dgrupo eolocara un mero ap6sito sobre una
bipócrita con respecto a sr mis",a. Cada vez que manlenra un llaga purulertta. .
intercam'!Jio con al¡;;uien,yo senda ganas de demostrarle cuán
I De esta mdneta suele ayudarse inuy poco, ya que se trata p~r
\

240
I 241
1
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.....
l.
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lo general de algo hecho deliberadamente por el que ayuda para que ocupan algún puesto directivo. Dicha capacitación implb I
sentirse tranquilo sin preocuparse demasiado por el efecto que trabajar mucho en ]05 propios problemas y adquirir cierto grado I
causa en el destinatario de su ayuda. La misma crItica se h. de condenda de uno mismo; además, exige prestai." una buena \
formulado con frecuencia a nuestro programa de ayuda exte~ dosis de atención comprensiva a los d~más. Es raro encontrar'
rior. El gobierno de Estados Unidos encuentra cierta satisfac- í\ aJgujen que preste a otra persona una atendón más esc1'1cecida
ci6n en su generosidad, pero suele ocurrir que el pals benefi- que la que el coordinodor de un grupo de encuentro presta a
ciario se sienta ofendido por la ayuda que se le dispensa, y cada uno de sus integrantes.
aparentemente poco agradecido. De hecho, sucede que presta~
mos muy poca atención a lo que realmente constituye una ayuda
desde el punto de vista de quienes la reciben.
En un acontecimiento en el que participó una integrp.nte del
Programa Acdón -Cuerpo de Paz privado que op¿raba en
América del Sur bajo la direcci6n de Joe Illatchford- se com-
bin:\ron el grupo de encuentro y las relaciones exteriores. Como
parte de la instmcci6n brindada a los voluntarios del programa,
y que comprendia la I,ngua, historia y costumbres del puís
en el que habrían de actuar (Venezuela, en este casaL se ce~
lebró con eUos un grupo de encuentro de una semana de dura-
ción. con el objeto de que conoci<;::ran mejor sus motivaciones y
,,
sendmientos.Alrededorde quince meses más tarde me encontré
con una de las vollJJltarias, que habia regresado ya de Venezuela.
Me manifest6 que, si bien el grupo de enCllentro le había sido
útiC mucho más útil le resultó la experiencia que tuvo apenas
arribó el núcleo de voluntarios a Venezuela. Decidieron conti~
nuar con las sesiones de encuentro, y como ella era una de Ins
p~rSOIlí.lS con más experiencí:l dentro del grupo, fue elegida co~
coordinadora. Esa había sido la parte más fructífera de toda su
formación, ya que la había sensibilizado frente a los sentimien-
tos ajenos, haciéndole comprender cuál era la forma más provc~
chasll de orientar su atención, en qué momento alguien senda
algo que no expresaba, cuándo convenía hurgar más en sus
molo,tias y cuándo suministrarle apoyo; también había apren-
dido a percibir cuándo un ~rupo e~tal'a en condiciones de llegar
a una decisión común y cuándo nece~i "..Iba todavía dedicar cierto
tiempo adicional al examen del asunto. En síntesis: plldo aYlldar
mejor Q los nativos del país extranjero para que estos descubrie~
ran qué era lo que r.ecesiraban y qllerían, y cuál era la manera
más eficaz de procurárselo.
La experiencia de esta mujer me dio la pauta de que la cap.cJ·
tación como coordinador de un grupo de encuentro podda
beneficiar a todos los que pertenecen a una profesión de .ser·
vicio social, inclusive enfermoms, asistentes socíales, trabajadores
sociales de los guetos, y. en verdad, absolutamente a todos los

242 243
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17. La capacitaci611 de coordinadores lAJ.' médicos poseen una incapacidad adquirida para 'er buenos I
~ .coordinfldorc:s de grupos de encuentro abierto. De acuerdo con'
I,1 de grupos el modelo médico, el facu.1tativo sabe todo lo que se necesita '
sab(';t y, paro que actúe con eficacia, el paciente debe mantener
~ la creencia de que es relativamente infalible y de que él, et
I enfermo, es el que necesita ser ayudado. Esta filosof'a es exac-
JI tAmente la contraria -de la que caracteriza a un buen coordina-
II dor de grupos de encuentro abierto. Los primeros psiquiatras
~
,1 Entre las objeciones frecuente:> que se formulan contra los r,nl'
que o!:>scrvé miCntraR conducfan grupos terapéuticos vestían saco
y corbata, a menudo ebaleco, ,habitualmente usaban Anteojos y
,1'
l'
pos de encuentro --especialmente las que nnovienen de los pro- .fumaban en pipa, Se sentaban en un sill6n y escochaban hablar
fesional« de la medicina y la psicologh- se 'halla la ausencia a los padentcs, interviniendo de tanto en tanto para explicarles
\!I de llormas que riian la idoneidad de quienes los realizan; se cuál era el verdadero significado de lo que declan y cuál era
arguye que este 'campo ha sido invflcHdo por innumerables Cll·· realmente su problema en un nivel profundo. Solfan indicAr
f
i~ randeros, que merodean prestos a abalanzarse sobre su inocente qué deh[a hAcerse en determinadas cireunstanci.s. A veces, acla-
pre.')1. Concuerdo enteramente con el objetivo de asegurar Jn raban c6mo debla entende!;e una interacción entre dos miem-
competencia de Jos coordinadores de grupos, y me encantarla bros. Casi siempre mantenlan una actitud impc!;onal, sin dar
que tuviéramos alg{m modo de otorgar la licencia correspon- 8 conocer en absoluto sus propios sentimientos. Y, por supuesto,
:¡ diente a los idóneos y descartar a los inc"paces o pe1igros0s,
Pero, para ser eficaz, un procedimiento de esta lndole supondrla
no tocaban jamás a 1"" pacientes, ni pcrmiúan que estos tuvieran
. contacto ¡¡sico o abandonaron su sitio. Acostumbraban per-
COnQCCl ia manera de evaluar a lascoordil1Jdores, Jo c~tal im- manecer inmóvile" con el cuerpo muy tie,o y trabado, en el
plica, II su vez, conocer -la manera de raracit:arlos. Yo tengo unA

I
sentido de tener las piernas y/o Jos brazos cruzados, y con el
¡de" muy vaga n.ccrca. de cómo hacerlo, y no creo que hfwa rostro totalmente inexpresívo.
quienes scpnn mucho más q~lC yo.Ivlás aú n: estoy convencido Esta de,cripci6n no es aplicable, desde Juego, a todos lo, psi-
de que no 10 saben, qoiatr's, pero sI a muchos de ellos. E, una conducta que se
He intervenido en la formación de eoordi'Hdores de grupos en ibfiere lógicamente del modelo médico. y: existe presi6n orga-
tres tipos de situaciones, que me brindatCll1 la oportunidad de níxacional para no apartarse en medida significativa de este
comparar diversas e1",es de preparación, En la Escuela de Me- modelo so pena de no ser admitido en un instituto psicoanall-
dicina Albert Ein~tc;n participé en la formilción de tcr,1pCtltf\S tico. En lineas generales, los gmpos terapéuticos dejaban en mi
de grupo, tarca que juzgo análoga a la de formar coordinadores la impresión de ser extraordinariamente monótonos, En ellos,
de gn1f10s de cncuer.tro, salvo que en el primer caso se hace se pone mocho el acento en el marco médico-psiquiátrico del
msb hincapié en el tratamiento de los pacientes internados; pero diagnóstico y la dinámica individuales, y se insiste comparativa-
los pl'incipios generales de Iidemzgo son los mismos; 10 único mente men03 en el proceso mediante el cual la interacci6n de
que varía, cn algun:l medida, cs su adapl:lcí6n en cada cnso. terapeuta y pacientes promueve el crecimiento de estos últimos.
En dicha oportunidad, los asistentes al curso eran doctores en Sé que tampoco lo que acabo de afirmar es válido para tocios
medicina que estab,m cumpliendo su resid"ncia en la especiali- los psiquiatras, ni siquiera Jos psico:malLo;¡tas (siento que tni con-
dad de psiquiatría, Más o menos por la misma época, integré cíencio me indica que no debo exagerar las cosas en este punto),
el equipo encargado de la formaci6n de coordinadores de gru- ya que mi primer maestro fue SemrAd, un psicoanA1ist~, y él no
pos T, en los Laboratorios Nacionales de Capacitaci6n (NTL), se ajustA a mi dcscripci6n. Pero tengo la sospecha de que la
Los ca~didatos eran casi todos doctores en psicologi a o alguna ~~tiJlld a la que aludo eStá muy difondida en la profesi6n mé-
disciplina afín. Por último, al incorporarme a ESAlcn, túveópot- dica:'De todo. modos, llegué a la eonclusi6n de que era muy
tunidad de instruir a todo el que mostrarn indicios de conver- dificil copacita,,, lo, psiquiatras pm su constreñimiento y rigi-
tirse en· un buen coordinador. dez, osf como por 'Su falta de deseo ---o de formaci6n- para
\
244 245
i
,[
!
franquearse completamente como personas l' brindarse entero, doctorado es la disciplina del escepticismo: en él se aprendo a
" ' a sus pacientes. dudar, a sopesar, a evaluar, a exigir pruebas. Es, por definición,
Cuando estaba en la 'Escuela Albert Einstein, los miembros más un título para investigadores.
antiguos de la instituci6n se oponían vigorosamente a que los Comprobé que mi formación para el doctorado -alentada, a nO
psiquiatras constituyeran grupos eotre si, experiencia que yo dudarlo, por la otientación de mi personalidad, que me impul-
juzgabá esencial Para su formación. Además, a causa de la fuerte saba en primer término hacia la investigación- impedía mi
tradición psiqu~átrk:a, "Ipartarse de los métodos puramente ver.. crecimiento como coordinadúr de grupos de encuentro. Al prin·
, ·.bales tequería una bueoa dosis de coraje por parte de un interno. cipio me mostraba renuente a apelar a la intuición, o a correr
,¡ . En cierta ocasión, Otto Will, director de Chestnut Lodge a 1m riesgos, con datos no fundamentados, o a probar hipótesis que
sazón y uno de los hombres que gozaba de mayor predicamento quiiás estuvieran equivocadas. Si se me ocurría, digamos, que
en ese campo, expusq el caso de una. terapia individual de la ira que alguien manifestaba podía obcdecer a un rechazo su-
C'
100 horas con l1t1a paciente de sexo femenino. Una de sus con.. frido con anterioridad, me negaba a hacer uso do esa especula-
dusiones principales fue que uno de los pasos más provechosos ción: no podía demostrarla, carecía de un grupo oe control,
dados en la terapia habia sido posiblemente que en la última existían hipótesis alternativas) etc. En consecuencia, no hHda
sesión posó inadvertidamente la mano sobre el hombro de su nada, quedaba paralizado,
paciente; según él, esta había respondido más a ese contacto Un comentaría que me hizo SeJOrad logró arrancarme de esta
que a casi todas sus otras intervenciones. situación. Me sugirió que cuando no estuviera seguro sobre si
Si s~ tiene en cuenta el tabú psiquiátrico frente al contacto con intervenir o no en un grupo consultora