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1. DEFINICIÓN.

La teoría general de la impugnación, sostiene el profesor HINOSTROZA MINGUEZ[1] implica la


fiscalización de la regularidad de los actos del proceso, sobre todo aquellos concernientes al órgano
jurisdiccional, representados a través de las correspondientes resoluciones. Presupone el control
de la actividad judicial encaminado a corregir los actos irregulares o inválidos derivados de ella.
La teoría general de la impugnación trata el fenómeno de la denuncia referida a la presencia de
actos procesales imperfectos o ineficaces, así como el estudio de los medios y procedimientos que
el derecho positivo prevé con el objeto de rectificar tales actos.

El ordenamiento jurídico procesal requiere para la vigencia constante de sus normas de la


existencia de medios idóneos que logren enmendar las irregularidades cometidas en el proceso,
poniéndoles término y restableciendo los derechos vulnerados. Los medios en cuestión son
precisamente los impugnatorios, que no buscan sino el restablecimiento de los derechos materia
de quebrantamiento y la eliminación del agravio derivado del acto procesal irregular, con el objeto
de garantizar los derechos del sujeto perjudicado.

En suma, la teoría general de la impugnación abarca el estudio de las causas o posibilidades


impugnatorias, de los medios de impugnación aplicables y del trámite respectivo.

1. 2. ACTIVIDAD IMPUGNATIVA
Los actos procesales tienen una determinada finalidad y se desarrollan de acuerdo a reglas
preestablecidas. La no observancia de éstas, especialmente si se afectan los fines del acto en
mención, da lugar a la actividad impugnativa, la misma que está dirigida a rectificar los vicios o
defectos producidos.

En caso que los actos del proceso sean imperfectos o anormales no se podrá obtener su finalidad
(siempre que no puedan ser convalidados), originándose así situaciones que los convierten en
injustos o ilegales. Ello va a dar nacimiento a un conjunto de actos procesales destinados a corregir
los actos imperfectos o viciados. Esta actividad -que es la impugnatoria- emerge de la facultad de
impugnación con que cuentan los justiciables encaminada a suprimir el vicio o defecto en que se
incurriera, con el objeto de que el acto procesal cumpla con su finalidad y esté revestido de
legalidad, lo cual descarta todo posible agravio que perjudique al interesado.

Según KIELMANOVICH “… los actos procesales de impugnación, son aquellos que están dirigidos
directa e inmediatamente a provocar la modificación o sustitución -total o parcial- de una
resolución judicial, en el mismo proceso en el que ella fue dictada“[2].
Para SATTA “el término de impugnación es la calificación genérica de los múltiples remedios que
se dan contra los actos jurídicos: en efecto, impugnar no significa otra cosa, latinamente, que
contrastar, atacar…”[3] .
La actividad impugnativa emana -como se dijera- de la facultad del mismo orden inherente a las
partes. Dicha potestad procesal constituye un derecho abstracto cuyo ejercicio no se encuentra
supeditado a la existencia de un vicio o defecto que invalide el acto, siendo suficiente la invocación
de tal facultad para que se desarrolle la actividad impugnativa, al término de la cual se acogerá o
desestimará la petición, dependiendo de la existencia o no de un acto viciado o defectuoso, o,
también, de la observancia o no de las formalidades exigibles para el trámite impugnatorio.

1. 3. FUNDAMENTO DE LA IMPUGNACIÓN
La impugnación representa la forma idónea de procurar (a través de la correspondiente revisión
por el mismo o por otro órgano jurisdiccional) suprimir los vicios que afectan a los actos procesales
a fin de lograr su corrección y restablecer su legalidad, eliminándose así el agravio inferido al
impugnante.

La impugnación, sostiene el profesor HINOSTROZA MINGUEZ[4] reposa entonces en el derecho


vulnerado con el acto viciado, el cual se pretende sea restablecido mediante el perfeccionamiento
del acto impugnado que puede alcanzar de esa manera su finalidad. Como el vicio o defecto supone
una trasgresión del ordenamiento jurídico la impugnación tiende a la correcta actuación de la ley.
La impugnación, por nuestra parte, se funda en la necesidad de disminuir la posibilidad de
injusticia basada, principalmente, en el error judicial, el cual, si no es denunciado, da lugar a una
situación irregular e ilegal que, por lo mismo, causa agravio al interesado. La revisión de los actos
afectados de vicio o error, en que consiste la impugnación, obedece, pues, a un perjuicio inferido
al impugnante derivado de la inobservancia de las reglas procesales o de una errónea apreciación
al resolver o de una decisión arbitraria o de una conducta dolosa. Por ello a fin de garantizar una
resolución justa y la estricta aplicación de la ley es que resulta indiscutiblemente necesaria la
impugnación de los actos procesales y la instancia plural.

1. OBJETO DE IMPUGNACIÓN
El objeto de impugnación lo constituye el acto procesal que adolece de vicio o defecto. Por lo
general -no siempre- se trata de resoluciones, las mismas que son revisadas por el órgano superior
jerárquico a fin de determinar si procede o no su impugnación.

El acto procesal puede ser impugnado en su integridad o de modo parcial. Según VÉSCOVI[8], “la
impugnación del acto, por regla general, será total, esto es, se referirá a su totalidad, pues
generalmente constituirá dicho todo“. Sin embargo -agrega VÉSCOVI ,”… es posible la
impugnación parcial cuando no todo el objeto sea impugnado o no lo sea por todos aquellos a
quienes alcanza (o afecta). Es decir que podría haber una limitación objetiva en cuanto se impugne
una parte del acto (de una sentencia, por ejemplo) y otra subjetiva cuando los impugnantes no
son todos los afectados por el acto (por ejemplo, la nulidad la pide uno solo de los litisconsortes)“.
Añade el autor citado que “lo mismo si se trata de otro acto: una audiencia, una inspección judicial,
etc., cabe que se impugne una parte de dicho acto o que la impugnación la realicen ambas partes
o una sola y, aun, dentro de ésta, alguno de sus integrantes“. Concluye VÉSCOVI diciendo que
en este caso “… la impugnación podría tener un efecto reflejo, afectando inclusive a quienes no la
formularon…“
1. 6. FINALIDAD DE LA IMPUGNACIÓN
La impugnación tiene por finalidad la revisión del acto procesal impugnado, ya sea por el órgano
jurisdiccional superior o por el magistrado que cono ce en primera instancia del proceso, a fin que
sea corregida la situación irregular producida por el vicio o error denunciados, eliminándose de
esta manera con la revocación o renovación -en otros términos- del acto procesal en cuestión el
agravio inferido al impugnante.

Para OSVALDO GOZAÍNI “la disconformidad se explícita en la impugnación persiguiendo por esta
vía que aquel resolutivo se corrija, revoque o reconsidere“[9]. Agrega el citado autor que “… la
impugnación tiende a corregir la falibilidad del juzgador, y con ello, a lograr la eficacia del acto
jurisdiccional“.
A decir de MONROY CABRA “la impugnación tiende a controlar la actuación del juez cuando sus
decisiones no se ajustan a la ley…”[10]
En opinión de BRISEÑO SIERRA “… la impugnación tiene una finalidad que se puede distinguir en:
censura, crítica y control…”[11]. Dicho autor nos explica que: “Quien censura, no se limita a
detener los efectos, ni se queda en la valoración. El censor acomete la anulación, hace desaparecer
la conducta impugnada, la califica de nada jurídica o la lleva a su desaparición“. “La crítica tiene
una particular manifestación. No sólo en el orden jurídico, sino en el más general de la conducta
humana, un crítico es quien, colocándose en la posición del criticado, intenta rehacer, reproducir
su actividad (…). En el momento en que el crítico estudia la materia impugnada, asume el papel
que el criticado tuvo cuando efectuó la resolución. Es por ello que el crítico puede llegar al mismo
resultado o a uno diverso…”. “En el control a base de impugnaciones, la autoridad que analiza el
acto atacado, fiscaliza, no la elaboración interna, sino la consecuencia alcanzada. En un control de
sentencia, no se vuelve a enjuiciar, sino que se contrapone lo mandado en la ley con lo obtenido
en el caso particular. Si existe ajuste, la resolución del controlador ha de ser el rechazo de la
impugnación; en el supuesto contrario, se llegará al rechazo del fallo“.
1. 7. ALCANCES DE LA IMPUGNACIÓN
Los alcances de la impugnación prácticamente están subordinados al denominado principio de la
personalidad de los medios impugnatorios, según el cual la impugnación se origina al formularla
una de las partes y se circunscriben sus efectos únicamente a ella y no se extienden a los otros
sujetos del proceso.

Es por ello que se restringe, además de la facultad impugnatoria, la potestad de revisión del órgano
jurisdiccional superior, cuyo conocimiento se limitará a los agravios invocados por la parte
impugnante.

No obstante lo expresado, existe otro principio cual es el del efecto extensivo de la impugnación,
que también influye sobre los alcances de ésta. Según dicho principio -que se contrapone al
señalado en el primer párrafo de este punto-, la decisión del órgano jurisdiccional superior puede
alcanzar a la parte que no hizo uso de su facultad impugnatoria, al examinarse el vicio o error de
un modo estrictamente objetivo, aplicándose, en consecuencia, el derecho que corresponda en
caso de descubrirse alguna irregularidad.

Es de destacar que el principio de la personalidad de los medios impugnatorios es el que predomina


en los sistemas procesales, siendo considerado el principio del efecto extensivo de la impugnación
la excepción a la regla general representada por el primero.

Otra excepción al principio de la personalidad de los medios impugnatorios la constituye la


elevación en consulta, llamada también apelación automática o ex officio por la cual, sin existir
impugnación de parte, se produce la revisión de lo resuelto por el Juez a quo a cargo del órgano
jerárquicamente superior. La elevación en consulta de lo actuado se da en casos especiales, en
función de la importancia del asunto ventilado en juicio o del estado vulnerable o de desventaja
en que se encuentra alguno de los justiciables en relación a la contraparte.

1. 8. LIMITACIONES AL DERECHO DE IMPUGNAR


El derecho de impugnar no es absoluto. Existen limitaciones al respecto.

Una de ellas está representada por el denominado principio de recurribilidad de las


resoluciones judiciales trascendentes, según el cual únicamente determinadas resoluciones (que
se caracterizan por su relevancia en el proceso) son susceptibles de ser impugnadas, existiendo
así actos procesales o resoluciones inimpugnables. Ello obedece a la necesidad de evitar dilaciones
inútiles del proceso y de impregnarle a éste de mayor celeridad, sin que tenga que afectarse por
eso el derecho de las partes.
Suele limitarse además el derecho de impugnar atendiendo a la cuantía o valor económico del
petitorio. Así, el asunto ventilado por esa razón ante órganos jurisdiccionales ubicados en los
últimos lugares de la escala jerárquica (Jueces de Paz y de Paz Letrados) hace imposible la
interposición de medios impúgnatenos como el recurso de casación (procedente en nuestro
ordenamiento jurídico contra resoluciones expedidas por las Cortes Superiores: Art. 385 -incs. 1)
y 2)- del C.P.C.). No podemos dejar de mencionar que tal limitación resulta sumamente
controvertida por cuanto -a nuestro modo de ver- no se debe dejar de administrar justicia -a
través de la resolución de los medios impúgnatenos- por cuestiones de orden económico, ya que,
de ser así, habría una suerte de discriminación que no comulga con la finalidad del proceso.

También existe limitación al derecho de impugnar en la prohibición del doble recurso, no


admitiéndose un nuevo medio impugnatorio respecto de un acto que fue materia de impugnación
anteriormente.

Otra limitación al derecho de impugnar sería la adecuación de los medios impugnatorios por la
cual para cada acto procesal existe un determinado medio impugnatorio preestablecido legalmente
(remedio o recurso, en sus diferentes clases).

El plazo para impugnar constituye otra limitación al derecho de impugnar. En efecto, si se


planteara extemporáneamente la impugnación, será declarada INADMISIBLE de plano. Como bien
señala DE SANTO “la impugnación, como todo acto procesal, debe ser ejercitada en tiempo
oportuno, es decir en el plazo legalmente previsto, ya que en su defecto el derecho a recurrir
decae“[12]. La razón de encerrar dentro de ciertos límites temporales la posibilidad facultad de
impugnar es intuitiva: la de librar las sentencias ya pronunciadas del peligro de previsibles ataques
y consolidar su eficacia y sus efectos.
1. 9. CAUSALES DE IMPUGNACIÓN
Las causales de impugnación pueden ser clasificadas, siguiendo el criterio del profesor
HINOSTROZA MINGUEZ[13] en: i) Vicios (o errores) in procedendo; ii) Vicios (o errores) in
iudicando.
En efecto, siguiendo al maestro CALAMANDREI “… puede ocurrir que la conducta de los sujetos
procesales no se desarrolle en el proceso de un modo conforme a las reglas del derecho objetivo,
y que, por tanto, uno o más de los actos coordinados en la forma antes indicada sean ejecutados
de un modo diverso de aquel querido por la ley, o, en absoluto, sean, contra la voluntad de la ley,
olvidados. Se produce entonces una inejecución de la ley procesal, en cuanto alguno de los sujetos
del proceso no ejecuta lo que esta ley le impone (inejecución in omitiendo), o ejecuta lo que esta
ley le prohíbe (inejecución in faciendo), o se comporta de un modo diverso del que la ley prescribe:
esta inejecución de la ley procesal constituye en el proceso una irregularidad, que los autores
modernos llaman un ‘vicio de actividad” o un ‘defecto de construcción’, y que la doctrina del
derecho común llamaba ‘error in procedendo’…”.
9.1. VICIOS (O ERRORES) IN PROCEDENDO
Los vicios (o errores) in procedendo, llamados también vicios de la actividad o infracción en las
formas, constituyen, pues, irregularidades o defectos o errores en el procedimiento, en las reglas
formales.

El vicio in procedendo supone la inaplicación o aplicación defectuosa de las normas adjetivas que
afecta el trámite del proceso y/o los actos procesales que lo componen.

Los errores in procedendo se dan en la aplicación de la ley procesal, la cual impone una conducta
al juez y a las partes en el desenvolvimiento del proceso. Los errores de procedimiento producen
la nulidad del proceso y se pueden dar en la constitución del proceso (presupuestos procesales),
en su desenvolvimiento, en la sentencia y en su ejecución.

Sobre el error in procedendo expresa QUINTEROS VELASCO que “… consiste cuando actúa (el
juzgador) contraviniendo las formas prescritas por la ley para la resolución, afectándose la forma
de la sentencia (…). Con tal desviación o contravención se disminuyen las garantías de la litis y se
priva a las partes de una eficaz defensa de sus derechos. Esta falla recae sobre la exterioridad de
los actos...[14]“
El vicio in procedendo o infracción a las formas acarrea, por lo general -si fuese insalvable-, la
nulidad del acto viciado. Ello conduce al “iudicius rescindens”, de carácter negativo, que implica la
declaración de invalidez del acto cuestionado y, como efecto secundario, el retrotraer el proceso
al estado inmediato anterior al de aquel en que se produjo el vicio (siempre y cuando éste fuese
determinante en el proceso).

9.2. VICIOS (O ERRORES) IN IUDICANDO.


Los vicios (o errores) in iudicando, denominados también vicios del juicio del tribunal o infracción
en el fondo, configuran así irregularidades o defectos o errores en el juzgamiento, esto es, en la
decisión que adopta el magistrado.

ESCOBAR FORNOS destaca que los errores in iudicando “… se dan en la aplicación de la ley
sustantiva, que es la que resuelve el conflicto de derecho planteado en el proceso“[15].
El vicio In indicando es aquel que afecta el fondo o contenido y está representado comúnmente
en la violación del ordenamiento jurídico (sustantivo) que tiene lugar cuando se aplica al asunto
controvertido una ley que no debió ser aplicada, o cuando no se aplica la ley que debió aplicarse,
o cuando la ley aplicable es interpretada y -por ende- aplicada deficientemente. A la violación del
derecho (denominada también error de derecho) se suma el error de hecho que afecta
indiscutiblemente el fondo, formando también así parte del vicio in iudicando. El último tipo de
error tiene que ver con la apreciación de los hechos por el órgano jurisdiccional, la cual, de ser
deficiente (como cuando no se valora apropiadamente un medio probatorio), afecta la decisión del
Juez (esto es, la declaración de certeza sobre los hechos) y causa, por consiguiente, agravio al
interesado.

El vicio in indicando genera la revocación, el “iudicium rescissorium”, vale decir, la rectificación


directa del vicio o error, dejándose sin efecto la decisión que ocasionó el agravio y emitiéndose
otra -esta vez adecuada y correcta- que la supla.

Ya sea que se trate de vicios in procedendo o de vicios in iudicando, las causales de impugnación
en general deben constituir vicios o errores trascendentes y no irrelevantes, y tienen que ocasionar
agravio a alguno de los sujetos procesales. En todo caso puede afirmarse que es causal para
acceder a la vía impugnativa la injusticia de la decisión adoptada por el juzgador.

1. 10. PRESUPUESTOS DE LA IMPUGNACIÓN


A nuestro modo de ver son presupuestos de la impugnación: 1) El agravio; 2) La legitimidad; 3)
El acto impugnable; 4) La formalidad; 5) El plazo; 7) La fundamentación.

10.1. EL AGRAVIO.
El agravio o gravamen es el daño causado al impugnante derivado del vicio (in procedendo o in
iudicando) producido. Constituye una situación de injusticia que provoca un perjuicio al interés de
alguna de las partes.
Para ALVAREZ JULIA, NEUSS Y WAGNER “… existirá gravamen toda vez que la petición, cuya
resolución se requiere del órgano jurisdiccional, no ha tenido una favorable acogida ya sea en
forma total o parcial…[16]“
Según GOZAÍNI”… el agravio es el perjuicio concreto que sufre el sujeto. Difiere del concepto de
gravamen, pues éste pertenece al terreno de lo estrictamente procesal (presupuesto para
recurrir); en cambio, se asocia con el interés, que resulta ser una proyección del daño, o interés
insatisfecho o menoscabado, dirigido principalmente al ejercicio del derecho de impugnación”[17].
Habrá agravio cuando no se satisface la expectativa que tiene el sujeto procesal respecto de la
pretensión objeto del proceso. No lo habrá en cambio cuando la decisión judicial es plenamente
favorable y radique la disconformidad únicamente en los considerandos de la resolución, a no ser
que la motivación -sobre todo la jurídica- pueda ser eventualmente perjudicial al justiciable. Lo
importante aquí es el resultado concreto del acto y las consecuencias que produzca en relación al
derecho alegado y la situación jurídica del sujeto.

10.2. LA LEGITIMIDAD.
REDENTI sostiene que “para que la impugnación pueda después venir a ser objeto de cognición y
de decisión en lo que tiene de intrínseco, la ley exige de ordinario un ulterior requisito o
presupuesto procesal – sustancial, a saber, que se pueda aducir un interés legítimo para impugnar.
Este, normalmente, está representado o constituido por el vencimiento de la parte que quiere
quejarse o ‘gravarse’ de la sentencia…[18]“
La impugnación se desarrolla al interior de un proceso, razón por la cual su ejercicio es realizado
solamente por los sujetos que integran la relación jurídica procesal, específicamente por aquellos
cuyo interés es lesionado por el acto viciado (incluyendo a los terceros legitimados).

En efecto, para poder impugnar un acto determinado resulta necesario haber tenido intervención
directa o mediata en él, o, en su caso, ser alcanzado por sus disposiciones de manera tal que
justifique el interés jurídico.

Cabe señalar que los representantes de las partes no requieren de poder especial para impugnar
un acto procesal, pudiendo hacerlo también los abogados patrocinantes que cuenten con
facultades generales de representación.

10.3. EL ACTO IMPUGNABLE.


Por lo general, los actos procesales son susceptibles de ser impugnados, salvo en contados
supuestos previstos expresamente por el ordenamiento jurídico. Por consiguiente, es presupuesto
de la impugnación que el acto comprendido en ella no esté calificado por la ley como inimpugnable,
caso contrario, deberá ser desestimada de plano.

10.4. LA FORMALIDAD.
La impugnación precisa de una serie de requisitos formales como el plazo en que debe plantearse
(de carácter perentorio), el pago de la tasa judicial correspondiente, la adecuación del recurso al
acto que se impugna, la indicación expresa del agravio, la sustentación de la pretensión
impugnatoria, etc., los mismos que, si no se cumplen, originan su rechazo

10.5. EL PLAZO.
Las impugnaciones, para que puedan surtir sus efectos y cumplir con la finalidad para la cual han
sido instituidas, han de tener límites temporales en su proposición, que se llaman plazos para las
impugnaciones. Así es, la impugnación está sujeta a un plazo perentorio dentro del cual debe
plantearla el interesado, siendo denegada si se formula extemporáneamente.

Dicho plazo se justifica porque la facultad impugnatoria no puede ser perpetua, pues, de no haber
un límite temporal para su ejercicio, no adquirirían firmeza las decisiones judiciales y no habría
entonces seguridad jurídica.

El plazo se computa por días hábiles y es igual para todos los sujetos procesales en virtud del
principio de igualdad ante la ley. Ello no obsta que sea computado en relación a cada una de las
partes a partir del día siguiente al de la notificación del acto que se impugna. Puntualizamos que,
pese a lo expresado, nada impide que la impugnación pueda tener lugar antes de la notificación
de acto procesal cuestionado.

10.6. LA FUNDAMENTACIÓN.
Otro presupuesto de la impugnación es su fundamentación. Así es, no resulta suficiente que se
denuncie algún vicio o error (ya sea In procediendo o in indicando), sino que es exigible además
señalar los fundamentos de hecho y de derecho que permitan llegar a esa conclusión y que
justifiquen la declaración de ineficacia o invalidez, o sea, que persuadan al órgano jurisdiccional
revisor de la existencia del vicio, de su trascendencia y del agravio ocasionado al impugnante.

Transcripción de PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO TRIBUTARIO.


PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO TRIBUTARIO.
2. Fundamento legal

2.1. Constitución Política de la República de Guatemala.

Artículo 221 de la Constitución Política de la República de Guatemala, establece: “Tribunal


de lo Contencioso-Administrativo. Su función será la de contralor de la Juridicidad, de la
administración pública tiene atribuciones para conocer en caso de contienda por actos o
resoluciones de la administración o de entidades descentralizadas y autónomas del Estado”.

2.2. Ley de lo Contencioso administrativo.


Norma la fase judicial del proceso de lo contencioso administrativo financiero por medio
del control judicial donde se puede interponer en un plazo de tres meses, el cual inicia el día
siguiente de la última notificación emitida por la administración pública y que resuelve el
recurso de revocatoria y de reposición, según el caso la cual deja firme la resolución en la
vía gubernativa.

2.3. Código Tributario.

Regula el proceso contencioso administrativo tributario, el tiempo para su interposición se


encuentra regulado en el artículo 161 del Código Tributario, norma legal que establece el
plazo de treinta días hábiles, contados a partir del día hábil siguiente a la fecha que se hizo
la última notificación de la resolución del recurso de reposición o revocatoria en su caso.

4. LOS PROCEDIMIENTOS ESPECÍFICOS PREVIOS A INICIAR EL


PROCEDIMIENTO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO, QUE EN ALGUNAS
LEYES TRIBUTARIAS SE ESTABLECEN.

IMPUESTO DEL TIMBRE Y PAPEL SELLADO ESPECIAL PARA LOS


PROTOCOLOS: Art. 39 Art40 Art 41 Art 42. Art 43.
LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA. ART. 37 LITERAL “A”, ART. 55, ART. 57
ART. 60 Y ART. 71.
LEY DEL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO: ART. 23 Y 25.
LEY DEL IMPUESTO ÚNICO SOBRE INMUEBLES. ART. 34
PRESCRIPCION ESPECIAL ARTÍCULO 48
SILENCIO ADMNISITRATIVO (NEGATIVO )

RECURSO
Acto procesal por medio del cual la parte de un proceso o juicio-considerando perjudicial la
resolución, definitivo o de trámite que le afecte-solicita un nuevo examen de los hechos o
del Derecho aplicable, para que sea sustituida esa resolución por otra le puede favorecer.
El orden de los diversos casos (procedimientos administrativos tributarios) contemplados
en el Código Tributario

• Por determinación de ajustes (ART. )


• Por sanción por información a los deberes formales (ART. 69)
• De determinación de oficio de renta presunta (ART. 108 Y 145)
Los medios de defensa que puede hacer valer el contribuyente ante la administración
tributaria
1. La nulidad
2. Enmienda por procedimiento.
Los recursos que contempla la legislación tributaria en Guatemala.

1. Revocatoria:

Es un acto por medio del cual el órgano superior después del trámite correspondiente, y con
base en los elementos de prueba presentados, decide revocar confirmar o anular la
resolución emitida por un órgano inferior, conforme a la petición del recurrente y las
pruebas recibidas, de acuerdo a lo establecido en el Código Tributario.

2
. Reposición:

Este recurso lo conoce la misma autoridad que emitió la resolución pudiendo por medio de
otra solución dejarla sin efecto o confirmarla, de acuerdo a los planteamientos del
recurrente, a sus pruebas y fundamento legal.

3. Ocurso:

Es acudir, concurrir, comparecer, recurrir a un juez o tribunal. El ocurso consiste en previa


petición del ocurrente, la resolución y los antecedentes de la denegatoria y con base en el
análisis del caso, ordenará su aceptación o no.

4. Nulidad:

Recurso que se interpone por vicios del procedimiento, por vicios sustanciales, o cuando se
violen garantías constitucionales. La eficacia de este recurso consiste en que el recurrente
solicita que se anule el procedimiento, y al lograrlo, quedan sin efecto los actos de la
Administración Tributaria; la importancia del mismo por lo tanto, es que suspende
totalmente lo actuado por la SAT.
Las principales garantías constitucionales que pueden ser violentadas dentro de un
procedimiento administrativo tributario en Guatemala.
1. Derecho de defensa. Artículo 12, Constitución Política de la República de Guatemala.
2. Exenciones tributarias, Artículo 37, Constitución Política de la República de Guatemala.
3. Principio de no confiscación. Artículo 41, Constitución Política de la República de
Guatemala
4. Principio de legalidad. Artículo 239, Constitución Política de la República de Guatemala.
5. Principio de capacidad de pago. Artículo 243, Constitución Política de la República de
Guatemala.
6. Privacidad. Artículo 24, Constitución Política de la República de la República de
Guatemala.
7. Irretroactividad de la Ley, Artículo 15, Constitución Política de la República de
Guatemala.
8. No hay prisión por deuda. Artículo 17, Constitución Política de la

5. DEMANDA CONTENCIOSO TRIBUTARIA

Definición de demanda: Es en términos generales es toda petición formulada ante un


tribunal de justicia. En sentido jurídico procesal la demanda es el acto de parte que inicia el
proceso.

Regulada en la LEY DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

Artículo 30.- LCA. PRESENTACIÓN.


- El memorial de demanda podrá presentarse directamente a la Sala del Tribunal de lo
Contencioso Administrativo a la cual vaya dirigido, o a un Juzgado de Primera Instancia
departamental, quien lo trasladará al tribunal que deba conocer de él.

Requisitos formales que debe cumplir la demanda de lo contencioso Administrativo.


Debe interponerse por escrito, con el auxilio profesional de abogado y debe cumplir con los
requisitos establecidos en el artículo 28 de la Ley de lo Contencioso Administrativo, el cual
en su parte conducente establece:

Artículo 28.- CONTENIDO.


- El memorial de demanda deberá contener:
I. Designación de la Sala del Tribunal de lo Contencioso Administrativo al cual se
Dirige.

II. Nombre del demandante o su representante, indicación del lugar donde recibirá
Notificaciones y nombre del abogado bajo cuya dirección y procuración actúa;

III. Si se actúa en representación de otra persona, la designación de ésta y la identificación


del título de representación, el cual acompañará en original o en fotocopia legalizada;

IV. Indicación precisa del órgano administrativo a quien se demanda y el lugar en donde
puede ser notificado;

V. Identificación del expediente administrativo, de la resolución que se controvierte, de la


última notificación al actor, de las personas que aparezcan con interés en el expediente y
del lugar en donde éstas pueden ser notificadas, todo ello cuando fuere el caso;

VI. Relación de los hechos y los fundamentos de Derecho en que se base la demanda;
VII. El ofrecimiento de los medios de prueba que rendirá;

VIII. Las peticiones de trámite y de fondo;

IX. Lugar y fecha;

X. Firma del demandante. Si éste no sabe o no puede firmar, lo hará a su ruego otra
persona, cuyo nombre se indicará, o el abogado que lo auxilie; y

XI. Firma y sello del abogado director o abogados directores.-

Artículo 29. DOCUMENTOS.


- El actor acompañará los documentos en que funde su derecho, siempre que estén en su
poder; en caso contrario, indicará el lugar donde se encuentren o persona que los tenga en
su poder, para que el tribunal los requiera en la resolución que le dé trámite a la demanda.-

1. Definición:

Proceso Contencioso Administrativo Tributario: es la serie de actos y diligencias que


regulan el despacho de los asuntos ante la administración pública, en la modalidad
gubernativa cuya expresión constituye un expediente. (Caballenas)
Es el conjunto de normas que regulan las múltiples controversias que surgen entre el fisco y
los particulares, ya sea en relación de la existencia misma de la obligación tributaria
sustancial, a la forma en que fisco desea efectivizar, a la validez constitucional de los
preceptos normativos que rigen tal obligación a los pasos que debe seguir el fisco para
ejecutar forzadamente su crédito, a las infracciones que atribuye y a las sanciones que en su
consecuencia aplica; e incluso en relación a los procedimientos que el sujeto pasivo debe
emplear para reclamar la retribución de las cantidades indebidamente pagadas al fisco.
Es decir que el procedimiento contencioso administrativo tributario es el orden
jurisdiccional que se encarga de controlar la correcta actuación de la administración
tributaria, con plena sujeción a la ley, al derecho; así como de las resoluciones de los
conflictos entre la administración y los ciudadanos en materia tributaria, que surge derivada
de la obligación tributaria.
La finalidad del procedimiento contencioso administrativo tributario es controlar la
juridicidad de la administración pública, lo que implica que la administración debe
fundamentar su actuación en base al principio de juricidad ya que con éste el funcionario
público tiene un marco más amplio para actuar y resolver en base a la aplicación del
derecho como ciencia y no solo con su normativa sino con los principios e instituciones
doctrinarias del derecho administrativo. Es el orden jurisdiccional que se encarga de
controlar la correcta actuación de la Administración Tributaria, con plena sujeción a la Ley
y al Derecho, así como la resolución de los posibles contenciosos administrativos
interpuestos por cualquier persona en defensa de sus derechos e intereses, cuando estos se
hayan visto lesionados por la actuación (o falta de ella) de la Administración Pública.
Lo encontramos normado en dos Leyes ordinarias como lo son: El Código Tributario
Decreto 6-91 del Congreso de la república y todas sus reformas, que regula la parte
administrativa del procedimiento, y la Ley de lo Contencioso Administrativo Decreto 119-
96 del Congreso de la República, que norma la fase judicial del mismo.
3. ORGANIZACIÓN JURISDICCIONAL

El proceso contencioso administrativo e materia tributaria se puede dividir dos fases

3.1 FASE ADMINISTRATIVA: Fase que conoce especialmente la SAT en cuanto a los
recursos que interpone el contribuyente.

3.2 FASE JUDICIAL: Es llevada a cabo ante los Tribunales de Justicia, la que no se puede
entablar sin haber agotado previamente la vía administrativa, por lo que se encuentra
suspendida a esta. Organismo Judicial

PLAZO PARA LA INTERPOSICIÓN DE LA DEMANDA CONTENCIOSA


ADMINISTRATIVA EN MATERIA TRIBUTARIA.

Tiempo para su presentación, en caso de existir resolución administrativa


Anteriormente el Código Tributario establecía en el artículo 161 que el plazo para la
interposición del Proceso Contencioso Administrativo era de 30 días hábiles, contados a
partir del día hábil siguiente a la fecha en que se realizará la notificación de la resolución
del recurso de revocatoria o reposición, en su caso;

Pero en la actualidad el artículo 161 del Código Tributario, fue suspendido


provisionalmente por la Corte de Constitucionalidad, mediante los expedientes acumulados
112-2004 y 122-2004 respectivamente, circunstancia que obliga a los Tribunales que
ejercen la Jurisdicción Contenciosa en Materia Tributaria, a aplicar supletoriamente el
artículo 23 de la Ley de lo Contencioso Administrativo, el cual en su parte conducente
establece: “…
El plazo para el planteamiento del proceso contencioso administrativo es de tres (3) meses
contados a partir de la última notificación de la resolución que concluyo el procedimiento
administrativo.

Artículo 31.- SUBSANACION DE FALTAS Y RECHAZO.


- Si el memorial de demanda presenta errores o deficiencias que a juicio del tribunal sean
subsanables, se señalará plazo para que el demandante lo enmiende.-
Si la demanda presentare errores, deficiencias u omisiones insubsanables a juicio del
tribunal, éste la rechazará de plano.
Artículo 32.- ANTECEDENTES.
- Si la demanda contiene los requisitos de forma, el tribunal pedirá los antecedentes
directamente al órgano administrativo correspondiente, dentro de los cinco días hábiles
siguientes a la presentación de la misma, con apercibimiento de que en caso de
incumplimiento se le procesará por desobediencia, además de que el tribunal entrará a
conocer del recurso teniendo como base el dicho del actor.-
El órgano administrativo requerido enviará los antecedentes, con informe
circunstanciado, dentro de los diez días hábiles siguientes a aquel en que haya recibido el
pedido de remisión. Si la autoridad no los envía, el tribunal, admitirá para su trámite la
demanda, sin perjuicio de que la administración puede presentarse en cualquier etapa
procesal y presentar el expediente respectivo.-
Artículo 33.- ADMISIÓN
.- Encontrándose los antecedentes en el tribunal, éste
Examinará la demanda con relación a los mismos y si la encontrare arreglada a
Derecho, la admitirá para su trámite. La resolución se dictará dentro de los tres días
siguientes a aquel en que se hayan recibido los antecedentes o en que haya vencido el plazo
para su envío.-
Artículo 34.- PROVIDENCIAS PRECAUTORIAS.
- El actor podrá solicitar providencias precautorias urgentes o indispensables. El tribunal
resolverá discrecionalmente sobre las mismas en la resolución que admita para su trámite la
demanda.-
Artículo 35.- EMPLAZAMIENTO
.- En la resolución de trámite de la demanda se emplazará al órgano administrativo o
institución descentralizada demandado, a la
Procuraduría General de la Nación, a las personas que aparezcan con interés en el
expediente y, cuando el proceso se refiera al control y fiscalización de la hacienda pública,
también a la Contraloría General de Cuentas, dándoles audiencia por un plazo común de
quince días.-
Los sujetos procesales públicos no pueden dejar de pronunciarse sobre el fondo del asunto.-
Definición: Es el acto por el cual se pone en conocimiento del demandado determinada
pretensión promovida en su contra.

CAPITULO IV
ACTITUDES DE LOS DEMANDADOS
Artículo 36.- EXCEPCIONES PREVIAS.
- Los emplazados pueden interponer dentro del quinto día del emplazamiento, las siguientes
excepciones previas:
A.- Incompetencia
B.- Litispendencia;
C.- Demanda defectuosa;
D.- Falta de capacidad legal;
E.- Falta de personalidad;
F.- Falta de personería;
G.- Caducidad;
H.- Prescripción;
I.- Cosa Juzgada;
J.- Transacción;

Las excepciones previas se tramitarán en incidente, que se substanciará en la misma pieza


del proceso principal.-
Declaradas sin lugar las excepciones previas, el plazo para contestar la demanda será de los
cinco días siguientes a la notificación de la resolución recaída en el incidente.-
Artículo 37.- REBELDÍA.
- Transcurrido el emplazamiento, se declarará la rebeldía de los emplazados que no hayan
contestado la demanda, la que se tendrá por contestada en sentido negativo.-
Artículo 38.- CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA.-
La demanda puede contestarse negativa o positivamente. Si todos los emplazados se
allanaren, se procederá a dictar sentencia.-
El memorial de allanamiento podrá presentarse con firma legalizada. En caso contrario
deberá ratificarse.- La contestación negativa de la demanda deberá ser razonada en cuanto a
sus fundamentos de hecho y de derecho.-
Artículo 39.- EXCEPCIONES PERENTORIAS.
- Las excepciones perentorias deberán interponerse en el memorial de contestación,
negativa de la demanda y se resolverán en sentencia.-
Artículo 40.- RECONVENCIÓN.- En los casos a que se refiere el inciso 2) del artículo 19,
podrá plantearse la reconvención en el propio memorial de contestación de la demanda, en
los mismos casos en que puede plantearse en el proceso civil.-

Capítulo V.
Prueba
Artículo 41.- APERTURA A PRUEBA.
- Contestada la demanda y la reconvención, en su caso, se abrirá a prueba el proceso, por el
plazo de treinta días, salvo que la cuestión sea de puro Derecho, caso en el cual se omitirá
la apertura a prueba, la que también se omitirá cuando a juicio del tribunal existieren
suficientes elementos de Convicción en el expediente. La resolución por la que se omita la
apertura prueba será motivada.-
Artículo 42.- VENCIMIENTO ANTICIPADO.- El período de prueba podrá declararse
vencido, cuando se hubieren recibido todos los medios de prueba ofrecidos.-

Capítulo VI.
Sentencia
Artículo 43.- VISTA.
- Vencido el período de prueba, se señalará día y hora para la vista.-
Artículo 44.- AUTO PARA MEJOR FALLAR.
- Transcurrida la vista, el tribunal podrá, si lo estima necesario, dictar auto para mejor fallar
por un plazo que no exceda de diez días, para practicar cuantas diligencias fueren
necesarias para determinar el derecho de los litigantes, indicando en dicho auto las que
habrán de practicarse, las que se efectuarán con citación de parte.-
Artículo 45.- *SENTENCIA.
- La sentencia examinará en su totalidad la juridicidad del acto o resolución cuestionada,
pudiéndola revocar, confirmar o modificar.

* Declarada Inconstitucional la frase: "sin que el tribunal esté limitado por lo expresamente
impugnado o el agravio
invocado." por el Numeral Romano I del Expediente Número 159-97 de la Corte de
Constitucionalidad.
Artículo 46.- REPARACIONES PECUNIARIAS.-
* Declarado Inconstitucional por el Numeral Romano I del Expediente Número 159-97 de
la Corte de Constitucionalidad.

Capítulo VII.

Ejecución

Artículo 47.- REMISION DE ANTECEDENTES


.- Firme la resolución que puso fin al proceso, se devolverá el expediente al órgano
administrativo con certificación de lo resuelto.-
Artículo 48.- CUMPLIENTO.-
La sentencia señalará un plazo prudencial al órgano administrativo que corresponda, para
que ejecute lo resulto.-
La sentencia es ejecutable en vía de apremio ante los tribunales competentes del ramo civil
o ante la competencia económica coactiva, según sea el caso.-

Elementos del Ilícito Tributario:

1. Objetivos:
a. Conducta o Hecho.
b. Tipicidad: S no hay delito no hay ley.
c. Anti juridicidad: Consiste en un ataque al interés financiero del Estado.
d. Imputabilidad: de la Garza: es la posibilidad condicionada por la salud y la madurez
espiritual de valorar correctamente los deberes y obrar conforme a ese conocimiento.
Aptitud para gozar de un derecho o para adquirir una obligación.

2. Subjetivos:
a. Dolo: Propósito o intención de evadir la prestación fiscal a que se encuentra obligado.
b. Culpa: Existe cuando se omite el cumplimiento de una disposición o se viola alguna
prohibición por descuido o negligencia.

Finalidad:
Que el contribuyente cumpla puntualmente con sus obligaciones fiscales, a efecto de
asegurar la eficiencia y regularidad de los servicios públicos o de las necesidades que están
a cargo del Estado.
La defraudación en cualquiera de sus modalidades (contrabando, defraudación tributaria,
elaboración clandestina de productos gravados, comercio clandestino de productos
gravados, etc.), y es punible con pena corporal y en muchos casos al pago de multas a la
misma vez.

6. PROCEDIMIENTO ECONÓMICO COACTIVO

6.1. Definición:
El procedimiento económico coactivo es el medio por el cual la administración tributaria
acciona en contra de los contribuyentes que no han cumplido con sus obligaciones
tributarias, y que por lo tanto se encuentran en deuda con el Estado.

6.1.2. Procedimiento Económico en Materia Tributaria


El juicio económico coactivo (en materia tributaria), “es un proceso de ejecución especial
por medio del cual el Estado acciona ante un órgano jurisdiccional exigiendo a los
contribuyentes el cobro de adeudos tributarios establecidos mediante un título ejecutivo
sobre deudas tributarias firmes, líquidas y exigibles, a favor de la Administración
Tributaria” .
Consiste en la serie de actos realizados por el Estado a fin de proceder en la vía judicial en
forma coercitiva en contra de los contribuyentes que no han cumplido voluntariamente el
pago de las obligaciones provenientes de impuestos que han dejado de ingresar al fisco
dentro del plazo legal, habiéndose agotado el procedimiento administrativo tributario y en
su caso el proceso contencioso administrativo.

6.1.3. Definición legal


El Código Tributario define el juicio económico coactivo en el Artículo 171 el cual
establece: “El procedimiento económico coactivo es un medio por el cual se cobran en
forma ejecutiva los adeudos tributarios”. Tiene como características propias: brevedad,
oficiosidad y especialidad.” Solamente en virtud de título ejecutivo sobre deudas tributarias
firmes, líquidas y exigibles, procederá la ejecución económica coactiva.

6.2. FUNDAMENTO LEGAL

En nuestra legislación se establecen en dos clases y ambos tienen como finalidad cobrar
judicialmente los adeudos que los contribuyentes y administrados tengan hacia el Estado.

6.2.1. Código Tributario:


En la legislación guatemalteca el proceso económico tributario está regulado por el Código
Tributario, Decreto 6 – 91 del Congreso de la Republica, específicamente en sus artículos
del 171 al 185. El cual establece en su artículo 185 la supletoriedad, la cual radica en la Ley
del Organismo Judicial y Código Procesal Civil y Mercantil, siempre que dichas leyes no la
contraríen.

6.2.2. Ley Del Tribunal De Cuentas: (El Decreto 1126 del Congreso de la República)
Que regula lo relacionado en el artículo 45.-* La jurisdicción en materia económico-
coactiva se ejerce, por los jueces, privativos de la materia del Tribunal de Cuentas, en el
departamento de Guatemala y por los jueces de Primera Instancia, en los otros
departamentos de la República.
Tiene como fin exclusivo conocer en los procedimientos para obtener el pago de los
adeudos a favor del fisco, las municipalidades, las entidades autónomas y las instituciones
descentralizadas. Los adeudos a que se refiere este artículo, son aquellos que proceden de
un fallo condenatorio de cuentas, multas y demora en obligaciones tributarias