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yuca.html

Patente para plástico de almidón de yuca

Indice de Artículo
 Patente para plástico de almidón de yuca
 Aplicaciones de polímeros con efecto término de memoria

Autor: Carolina Roatta Acevedo - NOTICy

Investigadores de diferentes universidades colombianas desarrollaron por primera vez un polímero basado en yuca que
sirve para la fabricación de bolsas plásticas y productos desechables. Actualmente la patente colombiana se encuentra
en trámite y con prometedoras aplicaciones en el campo industrial.

“Este plástico o polímero es la materia prima para la manufactura de bioplásticos finales que no afectan el medio
ambiente”, explicó el profesor Héctor Samuel Villada, investigador de la Universidad del Cauca y miembro del grupo de
investigación CYTIBIA, Ciencia y Tecnología de Biomoléculas de Interés Agroindustrial.

Los polímeros normales utilizados en la producción de envases, tuberías, recubrimientos de cables, objetos moldeados,
como el polietileno y el poliuretano, son fabricados a partir del petróleo y no son biodegradables. “Al ser sometidos a
complejos procesos industriales, están compuestos por cadenas de carbono que no se rompen por su estructura
alterada, lo cual limita su degradación. Igualmente, son materiales que se pueden reciclar, pero un mal manejo
contamina aún más”, manifestó Bryan Acevedo, diseñador industrial de la Universidad Nacional de Colombia, candidato
a maestría en Ingeniería de Producción.

De acuerdo con el grupo de investigación, conformado por investigadores de la Universidad del Cauca, la Universidad
del Valle, el SENA y el Consorcio Latinoamericano y del Caribe de Apoyo a la Investigación y al Desarrollo de la Yuca, el
bioplástico obtenido con base en almidón de yuca comparte algunas características con los elaborados a partir del
petróleo; no obstante, la mayor diferencia radica en que los productos fabricados a partir de este polímero podrán ser
reutilizados durante un año, y cuando se decida desecharlos serán completamente biodegradables.

Igualmente, “una característica fundamental es que el plástico de almidón de yuca es extensible térmicamente durante
un mes después de su producción. Es decir, puede estirarse y de inmediato recuperar su forma, lo cual se conoce como
‘memoria’ del polímero. Durante ese mes, el material será reutilizable y no va a ser necesario reciclarlo o someterlo a
otros procesos de transformación que generen costos extras”, explicó Villada. Los polímeros con efecto térmico de
memoria son materiales nuevos conocidos como ‘inteligentes’, cuyas aplicaciones recientemente son estudiadas en los
diferentes campos de la ciencia, por ejemplo, en medicina, comunicaciones y entretenimiento.

“Existen envases y empaques plásticos que tienen una vida muy corta. Se usan y se desechan muy rápidamente. Por
esta razón, su acumulación contamina y en un país como Colombia, no se ha fortalecido la cultura del reciclaje”, agregó
el diseñador Acevedo. En consecuencia, se buscan nuevos materiales que no contaminen.

“En el proyecto se extrajo el almidón de la yuca mediante los procesos tradicionales: pelar el tubérculo, molerlo y extraer
el almidón que, luego de sedimentarse, pasa a unos tanques fermentadores durante 20 días. Una vez fermentado, se
seca al sol y se mezcla con agua y otras sustancias (plastificantes) de origen natural, que facilitan el deslizamiento de
las moléculas del almidón. Luego lo llevamos a una máquina extrusora, que le da forma a la masa plástica y la saca por
una abertura especialmente dispuesta. De allí obtuvimos cintas ‘extrudidas’ que luego transformamos en pequeñas
‘lentejas’, las cuales sirven para la fabricación de los productos”, agregó Villada. Este proceso de transformación de
polímeros se practica en países como Estados Unidos, Japón, Finlandia y Alemania, a partir de almidones como el de
fécula de maíz.

Una propuesta industrial estratégica

Usualmente, el almidón de yuca se utiliza en panadería (pandebonos, pan de quesos, rosquillas). Sin embargo, la
investigación muestra el valor estratégico de la explotación industrial de este producto tropical. De acuerdo con
Bernardo Ospina, director ejecutivo del Consorcio Latinoamericano y del Caribe de Apoyo a la Investigación y al
Desarrollo de la Yuca, Clayuca – CIAT, “en Colombia se necesita un salto tecnológico que permita explotar estos
productos como materia prima, más allá del consumo humano. En Tailandia y Vietnam, la yuca casi no se consume. Por
el contrario, se aprovecha para la fabricación de todo tipo de productos como almidones y vitamina C”.

Los investigadores del grupo CYTIBIA concuerdan en afirmar que este trabajo agrega alto valor a un tubérculo
autóctono, lo que eventualmente dará mejores ingresos a los agricultores y permitirá desarrollar una tecnología propia
que formará a investigadores jóvenes y posibilitará el establecimiento de nuevas industrias. Además, la propuesta ha
sido tan novedosa, que actualmente se encuentra en trámite una patente a nombre de las cuatro instituciones
vinculadas a ella.

En cuanto a la aplicación industrial, esta materia prima es costosa, dada la etapa de investigación. Pero, de acuerdo con
Villada, “en el momento en que se masifique el proceso, los costos de producción disminuirán. Dicha materia prima se
perfila como un sustituto de los polímeros sintéticos, en especial por los costos que, hoy por hoy, demanda el petróleo y
que influyen de manera significativa en los precios de los productos intermedios elaborados a partir de éste”.

Esta propuesta del grupo CYTIBIA recibió también el primer puesto a la investigación en alimentos, en el IV Premio
ACTA - Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos- .