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Pablo un judío antisemita.

Biografía de Pablo.

Pablo de Tarso, originalmente Saulo de Tarso o Saulo Pablo, también llamado san Pablo, nacido
entre los años 5 y 10 d. C. en Tarso de Cilicia (actual Turquía centro-meridional) y muerto
martirizado bajo el gobierno de Nerón entre los años 58 y 67 en Roma, es conocido como el
Apóstol de los gentiles, el Apóstol de las naciones, o simplemente el Apóstol, y constituye una
de las personalidades señeras del cristianismo primitivo.
Pablo un judío diferente.

Desde tiempos muy primitivos hasta el día de hoy, no hay, o no ha existido otra figura más
conocida además de Jesús como Pablo. Hasta el día de hoy giran muchas teorías y posturas a
cerca de Pablo, siendo este una de las figuras predominantes en el aspecto doctrinal de la iglesia
cristiana
La visión mayormente aceptada de Pablo es aquel que
defendió una postura Cristo céntrica que encontraba en Jesús y su resurrección la base para
comenzar un movimiento en el cual tendrían cabida los gentiles; y es que el deseo de Pablo era
movido por su fuerte convicción de llevar a cabo las profesáis dadas por Dios a Abraham.

Algunos han visto la figura de pablo como alguien detestable creador de una religión antijudía y
una persona corrupta con el verdadero mensaje de Jesús así lo dice Rosario, Pedro: “Desde
principios de la modernidad, el Pablo ha sido una de las figuras más odiadas. Thomas Jefferson
pensó que Pablo era un impostor y el primer corruptor de la doctrina de Jesús. Leo Tolstoy
sostuvo la misma opinión. George Bernard Shaw lamentó la presencia de Pablo en el Nuevo
Testamento diciendo: "Hubiera sido mejor para el mundo si Pablo no hubiera nacido". El ataque
más virulento provino del crítico social Friedrich Nietzsche en su famosa obra El anticristo”
Desvirtuó Pablo la ley.
Aunque Pablo no vería necesaria la ley para la inserción de gentiles, no por ello Pablo era
necesariamente un antijudío, es decir aunque los escritos originales de Pablo contienen ataques
virulentos contra los judíos, estos ataques no eran necesariamente, ataques que expresan
antisemitismo. Sin embargo la razón del rechazo de Pablo hacia la ley es evidente: estas
comunidades judeo-helenistas estaban incorporando gentiles a sus filas sin exigirles ciertos
requisitos de la Torah, tales como la circuncisión y la dieta exigida por las leyes dietéticas kosher.

New perspective.

Es un movimiento que arranca con Krsten Stendhal (1963) esta postura se basa en la correcta
comprensión del judaísmo del segundo templo para comprender el pensamiento paulino, dicha
perspectiva ve en la alianza una especie de nomismo es decir que el judaísmo nunca cumple las
leyes para ser salvos, sino para permanecer en la alianza.
Entonces Pablo no tuvo un cambio de religión sino un llamado en su religión, entonces Pablo
paso de ser un perseguidor en Damasco de aquellos que estaban dejando la ortodoxia, aclarando
que no era un asesino sino solo agente de castigo; y se convierte a un emisario de la fe por gracia
que se apertura al mundo pagano.

Estructura sugerida del tema pablo antisemita.


 Los judíos y las cruzadas.
 El problema de Hechos de los apóstoles.
 Los pasajes pertinentes para la discusión.
 La posición de Pablo en cuanto a los judíos.
 Conclusión.

¿Anti judaísmo de Pablo?.

Las fuentes que se tienen acerca del pensamiento de Pablo son: documentos autobiográficos, es
decir, sus propias cartas, y el relato biográfico que Lucas le dedica en los Hechos de los
Apóstoles. Cuestión que debe examinarse con cuidado, ya que en el caso de Lucas, el expone su
punto de vista acerca de Pablo y no es la realidad del propio pensamiento del Apóstol.

 Pablo frente a la oposición de los judíos en los Hechos de los apóstoles.


 El punto de vista de Lucas en las narraciones del libro de los Hechos.
 Los historiadores tienen sus dudas sobre la historicidad de la mayor parte de las acciones
fomentadas contra Pablo por los judíos.
 Lucas maneja así una cierta gradación en la hostilidad de los judíos hacia Pablo. Todo
comienza en Hch.13 con el vocabulario de la “oposición”.
 No es odio, simplemente es filípica (Reprensión extensa y dura dirigida contra alguien). En
1 Tes. 2:15-16.
 1 Tes. 2,15-16, texto en el que está en el origen de la acusación de Antijudaísmo dirigida
contra él.
 En el v. 15a. Pablo reprocha a los judíos “que dieran muerte a Jesús, el Señor, y a los profetas”
y haber "perseguido” a los apóstoles. Estos tres reproches están íntimamente unidos. El
crimen más importante está en cabeza, contrariamente a la cronología es el de haber dado
muerte a Jesús. Pablo, igual que otros no se ocupa aquí de la implicación de las autoridades
romanas en el proceso de Jesús. La razón para ello, sin duda, es que los romanos aún no han
organizado ninguna persecución contra los cristianos.
Cartas Deuteropaulinas:

Las cartas redactadas tras la muerte de Pablo y con su nombre (Col, Ef., 1 y 2 Tim, Tit., 2 Tes.)
no contienen la polémica antijudía, si no que tratan más bien de valorar las raíces Judías de la
Iglesia Así, las palabras “Judío” (23 veces en Pablo) y “griego” (12 veces) están ausentes de estas
cartas una sola ocurrencia, en Col 3,11, está calcada de Gá13, 28. Ya no hay griego ni judío El
orden de los términos se ha invertido, pues se está en un momento en que el “problema judío”
no agita a los cristianos, sino al de la helenización y si el autor menciona la circuncisión, no es
para discutir su necesidad, sino para enseñar que los cristianos poseen su equivalente en el
bautismo (Col 2,11-13).

En la carta a los Efesios:

La Iglesia se convierte en el lugar de la reconciliación de dos categorías de hombres, los Judíos


y los no Judíos Este texto hace hablar a los que Pablo llamaba “los elegidos” o “el resto” dicen
“nosotros” y dialogan con “vosotros” La bendición inicial sitúa a estas dos humanidades una
con relación a otra, manteniendo siempre la prioridad de los judíos.

EL ODIADO DURANTE LOS COMIENZOS DEL CRISTIANISMO

Los jesuanos y cristianos judaizantes le odiaban por su insistencia de que la Ley de Moisés, la
Torah, no era válida para los gentiles. Por esta misma razón, fue despreciado en círculos judíos,
incluso, por muchos tradicionalistas de la Torah en el movimiento jesuano.

Por tanto, la posición de Pablo con respecto a los judíos no sorprendería si no se le prestara
tanto énfasis a Hechos y a las interpolaciones. Sin embargo, es en Roma. Que aparece su
perspectiva “oficial” en torno al pueblo escogido de Yahveh. De acuerdo con Pablo, los judíos
no debían estar orgullosos de estar circuncidados o de creerse superiores a los gentiles, pero en
un sentido sí debían estar orgullosos: de que Yahveh les hubiera considerado el pueblo elegido
por el que nacería el Mesías.

Pues yo pediría a Dios ser yo mismo excomulgado de Mesías en favor de mis hermanos, de mis
parientes según la carne, porque son israelitas, a ellos pertenece la adopción filial, y la presencia
esplendorosa de Dios, y las alianzas y la legislación, y las promesas; a ellos pertenecen los
patriarcas, y de ellos desciende, según la carne, el Mesías. Así que digo: ¿acaso rechazó Dios a su
pueblo? ¡En absoluto! Pues también yo soy israelita, descendiente de Abrahán, de la tribu de
Benjamín. No rechazó Dios a su pueblo al que conoció de antemano.

La postura de Pablo no fue que Dios preparaba a Su pueblo para un castigo final, sino para su
salvación final. Israel traicionó a Yahveh numerosas veces con su infidelidad. No reconocer al
Mesías fue un acto más de deslealtad. Sin embargo, de acuerdo con Pablo, Dios estaba
extendiendo la promesa de Abraham a todas las naciones (gentiles). Una vez la Buena Noticia
se anunciara y se dispersara por todos los pueblos, entonces los judíos aceptarían el mensaje.

EL ODIADO POR LOS MODERNOS.

Por si no fuera suficiente, Pablo es odiado por pensadores modernos y contemporáneos.


Muchos comenzaron a notar discrepancias entre el mensaje de Jesús y el de Pablo, lo que llevó
a siglos de condenación a este último. Thomas Jefferson solía pensar que Pablo era un impostor
y el primer corruptor de la doctrina de Jesús. Leo Tolstoy sostenía la misma opinión.

Se dice que George Bernard Shaw lamentaba la presencia de Pablo en el Nuevo Testamento
diciendo: “Hubiera sido mejor para el mundo si Pablo no hubiera nacido.No hay ni una palabra
del cristianismo paulino en las declaraciones características de Jesús. En verdad, nunca ha sido
perpetrada una imposición más monstruosa, que la imposición del alma de Pablo sobre el alma
de Jesús. Ya es fácil entender cómo el cristianismo de Jesús fracasó completamente en
establecerse política y socialmente y fue con facilidad suprimido por la policía y la iglesia,
mientras que el paulismo invadió todo el mundo civilizado occidental que era en aquel tiempo
el Imperio Romano y que lo adoptó como su fe oficial. Un gobierno que roba de Pedro para
pagar a Pablo, siempre puede contar con el apoyo de Pablo.

Para Nietzsche, Pablo fue el verdadero fundador del cristianismo. Menciona, Creer sincero a
Pablo, que tenía su patria en la sede principal de la luminosa filosofía estoica, sería, por parte de
un filósofo, una verdadera necedad: Pablo quiere el fin, por consiguiente quiere los medios. Lo
que él mismo no creía, lo creyeron los idiotas entre los cuales sembró él su doctrina. El relato de
una de las almas más ambiciosas y molestas, de una cabeza tan supersticiosa como mañosa, el
relato del apóstol Pablo ¿quién sabe de esto, excepto unos pocos eruditos? Sin este relato
extraño, no obstante, sin las confusiones y tempestades de tal cabeza, tal alma, no habría ningún
cristianismo.
Por tanto Robert Ambelain, acumuló cuanto alegato exótico se ha hecho de Pablo para publicar
el libro El hombre que creó a Jesucristo. En él, Ambelain alegaba que Pablo era un príncipe
herodiano que se hizo pasar por apóstol, trataba de conquistar mujeres (por lo que acogió la
noticia ebionita de que se circuncidó a sí mismo), pero que comenzó a hablar contra la
circuncisión y de la Torah, motivo por el que falsificó el mensaje de Jesús.

Esto lo logró al crear un nuevo concepto de “Cristo” siguiendo a las religiones mistéricas y a
filosofías gentiles de la época, convirtiéndole así en el verdadero fundador del cristianismo. Si
no fuera poco, Ambelain también fue tan lejos como acusar a Pablo de planificar el incendio de
Roma en el año 64 d.C., razón por la que Nerón culpó a los cristianos de ese incidente.

Por otra parte, Robert Eisenman también afirmó sustancialmente la mayoría de los alegatos de
Ambelain y de otros. El argumento de que Pablo era un príncipe herodiano se fundamenta en
tres pasajes. El primero, aparece en Hechos de los Apóstoles, en donde se mencionan a los
miembros de la comunidad jesuana de Antioquía: Bernabé, Simeón (que se llamaba Negro),
Lucio el de Cirene y Menahén, educado con el tetrarca Herodes y Saulo. En la Carta a los
Romanos, Pablo envió saludos a muchos líderes y servidores de la comunidad. Sin embargo, en
toda la lista aparecen dos que despertaron el interés de Ambelain y de Eisenman: Saludad a los
de la casa de Aristóbulo. Saludad a mi pariente Herodión.

Eisenman también aportó “evidencia” en cuanto a la manera en que Pablo sembraba discordia
en el cristianismo primitivo. En varias ocasiones, durante sus disputas con otros líderes jesuanos
de la época, Pablo repetía una y otra vez “Dios sabe que no miento”, como si alguien le acusara
de ser mentiroso. Precisamente, en los Rollos del Mar Muerto, específicamente en el pesher de
Habakuc, el autor del documento se refería a un personaje provocador llamado “el Mentiroso”
o “el Hombre de la Mentira”, al que Eisenman asocia con Pablo, que es enemigo del “Maestro
de la Justicia”, al que Eisenman vincula con Jacob “el Justo.

Otro de los que remiten en contra de Pablo es, Martín Buber, dice: el hombre quien, al
transmitir el judaísmo a los pueblos, causó su disolución. Este violador del espíritu. Fue Saulo,
el hombre de Tarso. Transmitió la enseñanza de Jesús a las naciones, entregándoles el veneno
dulce de la fe, una fe que desdeñó obras, eximió a los creyentes de la realización y estableció el
dualismo en el mundo cristiano. No meramente la creencia del Antiguo Testamento y la fe
viviente del judaísmo post-bíblico son opuestas a Pablo, sino también el Jesús del sermón de la
montaña. Ha de verse a Jesús aparte de su conexión histórica con el cristianismo.

José Klausner dice de Pablo, No encontramos ningún acontecimiento histórico fidedigno


sobre la vida y obra de Jesús en todos los escritos de Pablo. No fue uno de los discípulos de
Jesús, ni, aparentemente, lo había visto nunca mientras estuvo en la tierra; de haber sido así
debería haberse subordinado a Santiago, el hermano de Jesús, a Pedro y a los otros apóstoles.
Saulo fue el verdadero fundador del cristianismo como una religión nueva. Los discípulos y
hermanos de Jesús, que tuvieron intimidad con el Mesías crucificado durante su vida y que habían
recibido enseñanzas, parábolas y promesas de sus propios labios, habrían reprochado a Pablo
verdaderamente de este modo: Tú no eres un apóstol verdadero y en vano abrogas las leyes
ceremoniales por tu propia autoridad; pues no oíste al Mesías, no tuviste intimidad con él y no
puedes conocer su enseñanza de primera mano.

Con respecto a la visión en el camino de Damasco, tenemos aquí un ataque de la enfermedad de


la caída o epilepsia. Encontramos en él también las características de un melancólico profundo.
Casi no hay ningún término insultante que Pablo no aplique a sus oponentes. Son ‘falsos
hermanos’, ‘falsos apóstoles’, ‘hipócritas’ y ‘disimuladores’. El ‘apostolado’ completo de Pablo
se basa en la ‘visión celestial’ que tuvo en el camino a Damasco Pablo distaba mucho de ser un
santo.

Rudolf Bultmann, La Iglesiano habría podido asumir la fiel adhesión a la ley mosaica y
defenderla contra Pablo, si Jesús hubiera combatido la autoridad de la ley. Jesús no atacó la ley,
sino que asumió su autoridad y la interpretó. Fue algún tiempo después de su muerte, cuando
Pablo y otros misioneros helenísticos predicaron a los gentiles un evangelio distinto del de la ley,
Jesús no desea ningún ascetismo sexual. No cabe duda que el ideal del celibato entró temprano
en el cristianismo; lo encontramos ya en las iglesias de Pablo. Pero es enteramente ajeno a Jesús.
Es bien obvio que Pablo no apela a las palabras del Amo en apoyo de sus doctrinas estrictamente
teológicas, antropológicas y soteriológicas. Cuando se consideran las concepciones
esencialmente paulinas, es claro que en eso Pablo no depende de Jesús. La enseñanza de Jesús
es a todas luces improcedente para Pablo.

Conclusión.

El término "antisemitismo" para describir a Pablo es un anacronismo en múltiples niveles,


porque se trata de un término para describir una actitud anti-judía históricamente tardía que no
da cuenta de la dinámica entre judíos y cristianos del primer siglo de nuestra era. Sin embargo,
aún cuando se le quiera acusar a Pablo de "anti-judío", sencillamente el ámbito de la erudición
bíblica ha desmontado y desmitificado esta manera de concebirlo. Pablo no es anti-judío, al
contrario, él se sentía muy judío y estaba orgulloso de serlo. El conflicto era más bien con el
cristianismo judaizante que, visto por los ojos de Pablo, quería "esclavizar" a los nuevos
miembros de la gentilidad mediante la observación rígida e inflexible de la Torah.