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1.

Simetría

La simetría es una propiedad de los objetos de poder ser reproducidos en su totalidad tomando
como base una de sus partes. A esa parte, se le aplican las llamadas operaciones de simetría para
obtener la reproducción del objeto completo. Por ejemplo, en el busto de Pitágoras ilustrado en la
figura 1a, puede apreciarse la propiedad de simetría. Si se toma como base la parte izquierda del
busto (figura 1b), puede fácilmente advertirse que mediante la reflexión de un plano de espejo
(operación de simetría) como se ilustra en la figura 1c, se obtiene la reproducción del busto
completo. Alternativamente, se puede tomar como base la parte derecha del busto, y generar su
parte izquierda a través de la reflexión especular (figura 1d). Si el busto fuera perfectamente
simétrico, las figuras 1c y 1d serían exactamente iguales.

Figura 1. (a) Busto de Pitágoras ubicado en la Sala de los Filósofos del Museo Capitolino (Roma); (b) parte izquierda del
busto; (c) aplicación de una reflexión para obtener la parte derecha del busto; (d) aplicación de una reflexión especular a
la parte derecha del busto para generar su parte izquierda.

En la figura 2a se muestra un trébol de cuatro hojas, el cual puede ser generado totalmente si se
toma como base la porción del trébol sombreada en amarillo e indicada con el número 1 en la figura
2b (media hoja del trébol).

Figura 2. (a) Trébol de cuatro hojas; (b) porción base “1” seleccionada para generar todo el trébol aplicando las
operaciones de simetría siguientes: reflexión 1, que genera la porción “2” (c); giro de 90°, que genera la porción “3” (d);
reflexión 2, la porción “4” (e); giro de 180°, la porción “5” (f); reflexión 3, la porción “6” (g); giro de 270°, la porción “7”
(h); reflexión 4, la porción “8” (i); y al final un giro de 360°, que genera la porción “1”, que se autogenera a sí misma (j).
Son necesarias las siguientes operaciones de simetría para generar al trébol completo (figuras 2c-2j):
(1) reflexión 1
(2) giro de 90°
(3) reflexión 2
(4) giro de 180
(5) reflexión 3
(6) giro de 270°
(7) reflexión 4
(8) giro de 360° Número total de operaciones de simetría: 8

En el caso del busto de Pitágoras (figura 1), las operaciones de simetría necesarias son:

(1) reflexión
(2) giro de 360° Número total de operaciones de simetría: 2

De lo anterior, se puede concluir que en el trébol “hay más simetría” que en el busto de Pitágoras,
puesto que es posible encontrar más operaciones de simetría en el trébol que en el busto de
Pitágoras (ocho contra dos) para poder generar a partir de una parte del objeto al objeto completo.
La propiedad de simetría es una característica fundamental que poseen los cristales y depende de
varios factores; entre ellos, del entorno en que se encuentran, su composición y naturaleza, etc.
Algunos cristales muestran alta simetría y otros baja simetría.

2. Operaciones de simetría

Las operaciones de simetría mapean (reproducen) las porciones de los objetos de tal modo que la
porción que resulta del mapeo no aparece distorsionada. Esto quiere decir que se mantienen
constante las distancias y los ángulos. (Todas aquellas que puedan escogerse en la porción del
objeto simétrico). Por ejemplo en el caso del trébol, se pueden seleccionar tres puntos arbitrarios
A, B, y C; así como un ángulo α como se muestra en la figura 3a. Al aplicar la operación de simetría
(en la figura 3b la reflexión 1) se obtienen los puntos A’, B’, C’ y el ángulo α’, de modo que se
mantienen constante las distancias (AB = A’B’; AC = A’C’; BC = B’C’); y también los ángulos (α = α’).

Figura 3: Cuando se aplica una operación de simetría (la reflexión 1) a la base, se mantienen constante las distancias (AB
= A’B’; AC = A’C’; BC = B’C’); y los ángulos (α = α’).
En los cristales vistos como objetos macroscópicos (es decir, no a escala atómica o molecular), existe
una lista muy corta de posibilidades para las operaciones de simetría que se presentan. Son de dos
tipos: las rotaciones propias y las impropias (o roto-reflexiones). Estas se describen a continuación.

Rotaciones Propias

Para representarlas, se utiliza el símbolo C n, que significa “giro de 360°/n“ (siempre en sentido anti-
horario). El orden de la rotación es n. Por ejemplo para los siguientes valores de n, se tienen las
rotaciones:

n=1 C1 giro de 360°


n=2 C2 giro de 180° (rotación binaria) (figura 4)
n=3 C3 giro de 120° (rotación ternaria) (figura 5)
n=4 C4 giro de 90° (rotación cuaternaria) (figura 6)
n=6 C6 giro de 60° (rotación senaria) (figura 7)

Figura 4 Figura 5 Figura 6 Figura 7

Las morfologías cristalinas mostradas en las figuras anteriores, ilustran la propiedad de simetría que
pueden presentar los cristales bajo la acción de rotaciones propias. Para aplicar las operaciones de
simetría C2, C3, C4 y C6 que se ilustran en las figuras 4 a 7; es necesaria la presencia de un eje de
rotación como elemento de simetría. En los extremos de los ejes, se usan los símbolos geométricos
dados por , , y para representar las operaciones C 2, C3, C4 y C6 respectivamente. No hay
un símbolo geométrico para la rotación C 1. La mayor simetría puede apreciarse en la figura 7,
mientras que la más baja simetría se presenta en la figura 4.

Rotaciones Impropias

Para representarlas, se utiliza el símbolo S n, que significa “giro de 360°/n seguida de una reflexión a
través de un plano de espejo perpendicular al eje de giro“ (el sentido del giro siempre es anti-
horario). Si se adopta el símbolo σ para representar la reflexión del plano de espejo (convención
general). Entonces la rotación impropia puede expresarse simbólicamente como:

S n= C
⏟n × σ⏟
giro de 360°/n reflexión a través de un plano de # espejo perpendicular al eje de giro
Estas operaciones se llaman roto-reflexiones. Aquí, nuevamente, n es el orden de la rotación
impropia. Por ejemplo para los siguientes valores de n, se tienen las roto-reflexiones:

n=1 S1 = C1 σ = σ giro de 360° y reflexión ⊥ al eje → reflexión (figura 8)


n=2 S2 = C2 σ = i giro de 180° y reflexión ⊥ al eje → inversión (figuras 9 y 10)
n=3 S3 = C3 σ giro de 120° y reflexión ⊥ al eje (figura 11)
n=4 S4 = C4 σ giro de 90° y reflexión ⊥ al eje (figura 12)
n=6 S6 = C6 σ giro de 60° y reflexión ⊥ al eje (figura 13)

Figura 8. Roto-reflexión S1: reflexión especular (la notación para un plano de espejo es σ).

Figura 9. Roto-reflexión S2: operación combinada de reflexión y un giro de 180°, conocida como inversión, y preferente-
mente representada con la letra i. Se puede advertir la presencia de la simetría de inversión en la morfología cristalina
porque a cada cara le corresponde una cara paralela justo en el lado opuesto e invertida (ver la explicación de la figura
10).
Figura 10. Arriba: una lupa invirtiendo la palabra “inversión”, donde las letras en la imagen vista por la lupa, quedan de
cabeza, y el sentido “izquierda-derecha” cambia por “derecha-izquierda” (es decir, lo que está arriba queda abajo, y lo
que está a la derecha queda a la izquierda y vice-versa). Cuando las letras quedan del mismo tamaño después de la
inversión con la lupa, entonces la operación coincide exactamente con la operación de simetría S2, que es reflejar y girar
180° como se ilustra en la figura 9. Por esa razón se usa preferiblemente el símbolo i, y la palabra inversión para esta
operación de simetría, en lugar del símbolo S 2, y el término roto-reflexión S 2. Abajo: En las caras (o facetas) que se
observan al examinar una morfología cristalina, las caras relacionadas por la simetría de inversión, son paralelas, en
lados opuestos e invertidas, como el caso de la palabra “inversión” invertida por la lupa. La referencia geométrica para
aplicar esta operación de simetría es un punto llamado centro de inversión (que es el elemento de simetría que le
corresponde).

Figura 11. Roto-reflexión S3: operación combinada de reflexión y un giro de 120°. El efecto de un eje S3 se muestra
simbólicamente en la figura donde el símbolo aparece rodeado de tres símbolos ± . El eje de giro es
perpendi-cular al plano del papel. Si se empieza con un punto encima del plano del papel (marcado con “+”), una
aplicación de S3 genera un punto girado 120° y debajo del plano del papel (marcado con “―”). Las aplicaciones sucesivas
de S3 (S3 aplicado a cada punto nuevamente engendrado) dan un total de seis puntos (tres arriba marcados con “+”, y
seis abajo marcados con “―”). A la extrema derecha se muestra una molécula que presenta la simetría S 3.
Figura 12. Roto-reflexión S4: operación combinada de reflexión y un giro de 90° (nótese la forma de doble cuña
ensamblada de la morfología cristalina que presenta la simetría S 4). Derecha-arriba: aplicaciones sucesivas de la
operación S4 (con eje de giro perpendicular al papel), dan lugar a un total de cuatro puntos (dos arriba marcados con “+”,
y dos abajo marcados con “―”). Derecha-abajo: cople mecánico con simetría S 4 (pieza negra), y ensamble de dos
objetos que también presenta la simetría S4.

Figura 13. Roto-reflexión S6: operación combinada de reflexión y un giro de 60°. Derecha-arriba: aplicaciones sucesivas
de la operación S6 (con eje de giro perpendicular al papel), dan lugar a un total de seis puntos (tres arriba marcados con
“+”, y tres abajo marcados con “―”). Derecha-abajo: ensamble de dos objetos que presenta la simetría S 6.

Elementos de simetría

Para poder efectuar una operación de simetría sobre un objeto (una rotación propia o impropia), se
debe especificar la figura geométrica necesaria para llevarla a cabo. Para las rotaciones propias C n,
la figura geométrica es una línea (el eje de giro). Para las rotaciones impropias, las figuras
geométricas son: un plano (para S1 = reflexión σ); un punto (para S2 = inversión i); y tanto un eje
como un plano para las roto-reflexiones restantes (S 3, S4 y S6). A estos puntos, ejes y planos se les
denomina elementos de simetría. De este modo, cada operación de simetría queda correspondida
con su elemento de simetría. En la tabla 1 se resumen las operaciones de simetría (rotaciones
propias e impropias) con la especificación de su símbolo para notación, símbolo geométrico y su
elemento de simetría.
Tabla 1: Operaciones de simetría (rotaciones propias e impropias)

Rotaciones impropias
Rotaciones propias
(roto-reflexiones)

Operación de Símbolo Elementos Operación de Símbolo Elementos


Símbolo Símbolo
simetría geométrico de simetría simetría geométrico de simetría
C1 giro de 360° σ (= S1) reflexión plano
giro de 180°
C2
(rotación binaria)
eje i (= S2) inversión ◦ punto

giro de 120° roto-reflexión


C3 eje S3 eje y plano
(rotación ternaria) ternaria
giro de 90° roto-reflexión
C4 eje S4 eje y plano
(rotación cuaternaria) cuaternaria
giro de 60° roto-reflexión
C6 eje S6 eje y plano
(rotación senaria) senaria

3. Ejes Cristalográficos

Los ejes, planos y puntos necesarios para aplicar las operaciones de simetría, son el criterio para
establecer la ubicación y dirección de los ejes de referencia {a, b, c} denominados ejes
cristalográficos. Estos tres ejes se intersectan en un punto (el origen de coordenadas) y deben ser
escogidos de tal modo que los tres ejes no se encuentren en un mismo plano.

Figura 14: Orientación de los ejes {a, b, c} de acuerdo con los ejes, planos y puntos de simetría presentes
En la figura 14 se puede advertir que cuando hay un eje de simetría que particularmente destaca al
examinar un cristal (por ejemplo el caso de los ejes C3, C4, C6, S3, S4 y S6), por convención, se escoge la
dirección del eje principal de simetría como eje c (figura 14b, c, d, h, i). Nótese que en estos casos,
los otros dos ejes (el a y el b) son ambos perpendiculares al eje c y son perpendiculares muy
frecuentemente a aristas o planos paralelos al eje c (figuras 14b, c, d). En otros casos, no hay caras
ni aristas paralelas al eje c; en su lugar, puede haber un plano de simetría (figura 14g); o ejes de
rotación C2 perpendiculares al eje c (figuras 14h, i). En esos casos específicos, también los ejes a y b
se escogen perpendiculares al eje c. Por ejemplo; en la figura 14g, los ejes a y b están sobre un
plano de simetría (un plano de espejo), pasando por vértices en el cristal (por donde pasa un eje C 2 y
un plano de espejo perpendicular al ilustrado –que no se representa en la figura-). En las figuras
14h, i; los ejes a y b están en la dirección de dos ejes binarios C 2. En un cristal con simetría cúbica,
los ejes a, b, y c; se escogen perpendiculares a las caras del cubo.
Cuando se tiene un cristal con solo un eje binario C 2 o solo un plano de espejo σ; por lo general se
escoge el eje b en la dirección del eje C2 (figura 14a), o perpendicular al plano de espejo (figura 14e).
Si no hay ejes o planos de simetría y solo existe un centro de simetría (el centro de inversión), se
escogen el centro de inversión como origen de coordenadas, y los ejes a, b y c perpendiculares a las
caras presentes (preferentemente aquellas muy próximas a formar ángulos rectos entre sí) (figura
14f).

4. Sistemas Cristalinos

La presencia de ejes, planos y centros de simetría, imponen condiciones sobre los ejes {a, b, c} y los
ángulos α, β, γ entre ellos. Estos efectos se pueden analizar con claridad considerando las caras
cristalinas de un paralelepípedo (o celda) cuyas aristas son justamente {a, b, c} y con águlos entre
aristas α, β, γ definidos como sigue (figura 15):

ángulo entre los ejes


α byc
β ayc
γ ayb

Figura 15. Ejes cristalográficos Figura 16: Sistema monoclínico

Sistemas Triclínico y Monoclínico

En un paralelepípedo con aristas {a, b, c} y ángulos α, β, γ; el efecto de la presencia de un eje C2 o un


plano de espejo σ, obliga a que las dos caras paralelas de color verde del paralelepípedo (figura 16),
estén exactamente una encima de la otra; eso ocurre cuando el eje b es perpendicular a los ejes a y
c; por lo que α = γ = 90°. No hay un valor específico para el ángulo β.
Por lo anterior, un cristal que posea como propiedades de simetría unicamente un eje C 2 o un plano
de espejo σ, como se ilustra en la figura 16, pertenece al sistema cristalino monoclínico (de mono =
uno, clinos = inclinación) por tener dos ángulos rectos y solo uno “inclinado”. Si las únicas
operaciones de simetría que se pueden encontrar en el cristal son un eje C 1 (que siempre está
presente) o un centro de inversión i, entonces el cristal pertenecerá al sistema cristalino triclínico
(tres ejes “inclinados”).

Sistema Ortorrómbico

La combinación de dos ejes C2 mutuamente perpendiculares hace que los tres ángulos entre las
aristas del paralelepípedo sean iguales a 90° (figura 17); este efecto también se puede obtener si se
tienen dos planos de espejo mutuamente perpendiculares. (En la figura 17 solamente se ilustra un
plano de espejo). Por tal motivo, los cristales que poseen estas propiedades de simetría (donde se
tenga la combinación de dos ejes binarios mutuamente perpendiculares o dos planos de espejo
mutuamente perpendiculares) pertenecen al sistema cristalino ortorrómbico.

Figura 17. Sistema ortorrómbico Figura 18. Sistema tetragonal Figura 19. Sistema trigonal

Sistema Tetragonal

La sola presencia de un eje C4 (o S4) causa que el ángulo entre a y b sea γ = 90° y que a = b. Como las
dos caras paralelas coloreadas en verde de la figura 18 deben de estar exactamente una arriba de la
otra con la presencia del eje C4, los otros dos ángulos deben ser α = β = 90°. Los cristales con estas
propiedades de simetría pertenecen al sistema cristalino tetragonal.

Sistema Trigonal (Romboedral)

Este sistema cristalino se caracteriza por la presencia de un eje C 3 (figura 19) que tiene el efecto de
hacer que todos los valores de aristas y ángulos sean iguales (es decir: a = b = c; α = β = γ), ya que un
giro de 120° mapea el eje a en el eje c; el eje c en el eje b; y el eje b en el eje a. Los ejes así
descritos se denominan ejes romboedrales (van sobre las aristas de un romboedro).
El sistema de ejes romboedrales es de dificil uso, y generalmente se suele evadir utilizarlo. En su
lugar, se prefiere disponer de un sistema de ejes hexagonales, como el que se representa en la figura
20. El eje c hexagonal está orientado en la dirección del eje de simetría C3 (figura 19).

Figura 20. Sistema trigonal Figura 21. Sistema hexagonal

Sistema Hexagonal

La presencia de un eje C6 (o S3) causa que el ángulo entre a y b sea 120° (γ = 120°) y que a = b. Como
las dos caras paralelas iluminadas en verde en la figura 21 deben de estar exactamente una arriba de
la otra después de hacer un giro con el eje C6, se encuentra que los otros dos ángulos α = β deben de
ser 90°. Los cristales con estas propiedades de simetría pertenecen al sistema cristalino hexagonal.
Una rotación S3 (impropia) también es característica del sistema hexagonal, porque (de acuerdo con
la figura 11), este tipo de operación de simetría implica que el objeto que la posee tiene un eje C 3 y
un plano de espejo perpendicular al eje (figura 21 derecha, arriba). Eso obliga a que a y b formen
120° entre sí; que a = b; y que a y b tengan angulos rectos con el eje c (figura21).

Sistema Cúbico

La presencia simultánea de más de un eje C3 ocasiona que a = b = c y que α = β = γ = 90°. En total,


aparecen cuatro ejes C3 en las cuatro diagonales principales de la celda cúbica. Los ejes a, b y c se
escogen de tal manera que son perpendiculares a las caras del cubo representado en la figura 22.

Figura 22. Sistema cúbico


En la tabla 2, se describen la simetría característica y los parámetros de celda para cada sistema
cristalino.

Tabla 2:

Sistema Cristalino Simetría característica Parámetros de la celda


triclínico Un eje C1 o un centro de inversión i
monoclínico Un eje C2 o un plano de espejo σ α = γ = 90°
Dos ejes C2 o dos planos σ mutuamente α = β = γ = 90°
ortorrómbico
perpendiculares
tetragonal Un eje C4 o S4 a = b, α = β = γ = 90°

trigonal Un eje C3 o S6
{ejesejes romboedrales :a=b=c , α =β=γ
hexagonales: a=b , α= β=90 ° , γ=120°
hexagonal Un eje C6 o S3 a = b, α = β = 90°, γ = 120°
cúbico Cuatro ejes C3 a = b = c, α = β = γ = 90°

5. Simetría Puntual

En la figura 23a aparece un cristal que se coloca en el centro de una esfera. Si el cristal es
perfectamente simétrico, su centro se podrá hacer coincidir con el centro de la esfera (figura 23b).

Figura 23

El cristal centrado en la esfera, dependiendo de sus características particulares, podrá poseer


planos, ejes, o centros de simetría que al representarlos, siempre pasan por el centro de la esfera.
Por ejemplo, sí hay un centro de simetría, este se encontraría en el centro de la esfera (figura 23c).
Nótese como en el caso de planos y ejes, estos pasan por el centro de la esfera (figura 24).
Figura 24. Elementos de simetría: (a) y (b) planos de simetría (reflexiones a través de planos de espejo) que coinciden en
pasar por el centro de la esfera. (c) ejes de simetría (en la figura se ponen como ejemplo un eje cuaternario y cuatro ejes
binarios en diversas direcciones) que coinciden en pasar todos por el origen de coordenadas (el centro de la esfera). El
centro de la esfera, bajo la acción de los planos o ejes de simetría representados, además del caso del centro de
inversión ilustrado en la figura 23c; quedará exactamente en la misma posición conservando sus coordenadas
geométricas. Formalmente se dice que el centro de la esfera es un punto invariante bajo la acción de las operaciones de
simetría puntual que intersectan sus elementos de simetría en él.

Las operaciones de simetría con elementos de simetría que se intersectan en un punto común, se
denominan operaciones de simetría puntual. La acción de una operación de simetría puntual sobre
el origen (el centro de la esfera en las figuras 23 y 24) no tiene ningún efecto, y se mapea quedando
exactamente en el mismo lugar (con sus mismas coordenadas geométricas).

6. Proyección Estereográfica

Como existe la necesidad de representar los elementos de simetría puntual (puntos, ejes y planos)
en un plano de papel, y estos, en la realidad se encuentran en un espacio de tres dimensiones; se ha
diseñado un tipo de proyección para representar los elementos de simetría tridimensionales, en un
plano (bidimensional). Esta proyección se llama proyección estereográfica y se realiza de la siguiente
manera.

Proyección de un punto

En la figura 25 se representa una esfera con su polo norte (N), polo sur (S), la línea ecuatorial, y un
punto P que yace sobre la superficie de la
esfera. La línea ecuatorial encierra la
región del círculo de proyección (que se
representa también a la derecha de la
figura 25). Para la proyección del punto P,
se traza una línea desde el punto P hasta
conectar con el polo sur. La línea trazada
intersecta al círculo de proyec-ción en el
punto P’. El punto P’ es la proyección
estereográfica del punto P en el círculo
de proyección, que se conoce como
estereograma (figura 25, derecha).
Figura 25. Proyección estereográfica de un punto P en P’.
Los puntos que se localizan en el hemisferio sur no pueden proyectarse en el círculo de proyección
(figura 26a). En esa figura se puede verificar que el segmento QS trazado desde un punto Q (en el
hemisferio sur) hasta el polo
sur, no intersecta al círculo de
proyección. En estos casos, los
puntos del hemisferio sur se
proyectan uniendo el punto Q
con el polo norte. La línea QN
intersecta con el círculo de
proyección en el punto Q’. Para
distinguir en un estereo-grama
si un punto está en el
hemisferio norte o sur, se usa el
símbolo “●” para puntos en el
hemisferio norte, y “○” para los
del hemisferio sur. El polo sur
quedaría representado por el
punto S’ obtenido al intersectar
la línea SN en el centro del
círculo de proyección (figura
26a). A su vez, para el polo
norte, se traza la línea NS,
resultando también la
intersección en el punto N’ en
el centro del círculo de
proyección (figura 26b). Para
representar tanto el polo sur
como el norte en un mismo
Figura 26. Proyección estereográfica de diversos puntos Estereograma, se usa el símbolo
“ ⨀ ”.
Un punto U que en la esfera se encuentra en el ecuador (figura 25b), quedaría proyectado como el
punto U’ ubicado en la circunferencia del círculo de proyección. En general, solo los puntos que se
encuentren en la superficie de la esfera, se pueden proyectar en el estereograma a través del
procedimiento expuesto. Sólo existe una excepción: cuando hay un centro de inversión (en el centro
de la esfera), éste se representa en el centro del círculo de proyección.

Polos y caras de un cristal

En la figura 27 aparecen trazadas en negro, tres lineas perpendiculares


a tres caras del cristal, que coinciden con la dirección de los ejes a, b, y
c. Estas tres líneas se intersectan en la superficie de la esfera en los
puntos PA, PB y PC sobre la esfera y se llaman polos (asociados a las
caras).

Figura 27. Polos y caras de un cristal


En general, a toda cara del cristal le corresponde un polo, y este se puede encontrar prolongando
una línea perpendicular a la cara que interesa, hasta llegar a la intersección con la superficie de la
esfera en un punto (el polo de la cara). Entonces, PA es el polo que corresponde a la cara perpendi-
cular al eje a; mientras que PB y PC son polos que corresponden a las caras perpendiculares a los ejes
b y c respectivamente.

Proyección de un eje

Como los ejes siempre pasan por el centro de la esfera, para definir un eje, solo es necesario
especificar un punto (o polo) sobre la superficie de la esfera. Por ejemplo, en la figura 28
(izquierda) hay un eje cuaternario que intersecta a la esfera en el polo norte y el polo sur, y pasa por
el centro de la esfera; por lo tanto, para hacer su proyección, se pone un símbolo en las
proyecciones de los polos en el círculo de proyección (uno en el polo norte y el otro en el sur). Como
el eje cuaternario C4 “entra” por el polo sur y “sale” por el norte; y como el polo norte y sur están
ambos encimados en la proyección, en el estereograma de la derecha de la figura 28, solo aparece
un símbolo .

Figura 28. Proyección estereográfica de un eje cuaternario y cuatro ejes binarios. (El eje cuaternario está orientado en
dirección del eje c; dos ejes binarios están orientados, uno en dirección del eje a y el otro en dirección del eje b; los
otros dos ejes binarios restantes están orientados diagonalmente, uno siguiendo la bisectriz entre los ejes a y b; y el otro
en la bisectriz entre el eje a, y la dirección negativa del eje b. Todos los ejes binarios yacen sobre el plano ecuatorial).

Como todos los ejes binarios están sobre el plano ecuatorial, “entran” y “salen” en puntos que
forman parte de la línea ecuatorial. Por tanto, los símbolos de eje binario aparecen formando
parte del perímetro del círculo de proyección (figura 28, derecha). Los ejes binarios se orientan en
el estereograma de acuerdo con el
ángulo que hacen con el eje a (o b) que
están también sobre el plano ecuatorial,
en el círculo de proyección.
En la figura 29 los ejes a y b forman un
ángulo de 120° (sistema trigonal). El eje
ternario está orientado en dirección del
eje c, y los tres ejes binarios están sobre
el plano ecuatorial, apareciendo por lo
tanto, en el plano del estereograma.
Figura 29
Proyección de un plano

Todos los planos de simetría pasan por el centro de la esfera. Por lo tanto cortarán la esfera en dos
mitades: como por ejemplo los hemisferios norte y sur. En tal caso, el corte intersectará la superficie
de la esfera en la línea ecuatorial. La proyección estereográfica de la línea ecuatorial es todo el
perímetro del círculo de proyección. Por lo tanto, la representación estereográfica de un plano de
simetría “horizontal” será una circunferencia con línea gruesa a lo largo del perímetro del círculo de
proyección (figura 30a derecha). La denominación de “horizontal” se refiere a un plano que es
paralelo al horizonte de un observador, y que es perpendicular a la línea de altura que define el
“arriba” y el “abajo”. En muchos cristales donde logra destacar muy claramente un eje de simetría,
se suele escoger su dirección como el eje c; por lo que el eje c queda perpendicular al horizonte (y a
un plano de simetría horizontal, si lo hay).

Figura 30. Proyección estereográfica de planos de simetría (planos horizontales y verticales)

En la figura 30b se muestran dos planos de simetría “verticales” σ v y σv’. Como ambos son
perpendiculares al plano ecuatorial de la esfera, deben quedar perpendiculares al plano del círculo
de proyección en el estereograma (figura 30b, derecha). En la proyección estereográfica, estos
planos se verán como líneas rectas gruesas que unen dos puntos situados en la periferia del círculo
de proyección, pasando por el centro del círculo de proyección. Los planos “verticales” son
perpendiculares al horizonte, y siempre son paralelos al plano formado por dos ejes cristalográficos:
en la figura 30b, el plano de reflexión σ v está sobre el plano bc; mientras que el σv’ sobre el plano
ac).
Figura 31. Proyección estereográfica de planos de simetría (planos diagonales)

Los planos de simetría especular conocidos como “diagonales” son paralelos a solo uno de los ejes
cristalográficos. En la figura 31a, el plano σ d es paralelo al eje c y corta al plano ab en la dirección de
la bisectriz del ángulo entre los ejes a y b. Análogamente, en la figura 31b, se ilustra el plano σ d’
(también paralelo al eje c), que corta el plano ab en la bisectriz del ángulo entre el eje a y el sentido
negativo del eje b. Ambos planos pasan por el origen y son perpendiculares al plano del ecuador (u
horizontal). Por lo tanto, sus proyecciones estereográficas se presentan a la derecha de la figura 31.

Proyecciones especiales de planos en el sistema cúbico

En la figura 32 se mues-
tran diferentes orienta-
ciones de planos en el
sistema cúbico y sus
correspondientes pro-
yecciones estéreográ-
ficas. En la figura 32a
aparece un plano de
simetría horizontal (σh)
con su correspondiente
Figura 32
Figura 33. Proyección estereográfica de planos verticales (σ v), y planos diagonales (σd), con diferentes orientaciones en el
sistema cristalino cúbico. (La porción de los planos que intersectan el hemisferio sur se proyectan como línea punteada).

Proyección estereográfica. En las figuras 32b y 33a se ilustran planos de simetría especular verticales. Nótese
que todos los espejos verticales son perpendiculares al plano horizontal (el plano ab). Los planos diagonales
(σd) se ilustran con sus estereogramas en las figuras 33b-g. Hay planos diagonales cuya proyección se
muestra como una elipse: media elipse corresponde a la porción del hemisferio norte del plano, remarcado
en negro, y la otra media elipse corresponde al hemisferio sur, en línea punteada gris (figuras 33d-g).
En general, en el sistema cúbico, la presencia del plano horizontal, está acompañada de todos los planos
especulares verticales (si está σh, entonces están todos los σv, como se ilustra en la figura 34a. En total se
tiene un σh, y dos σv). Por otro lado, si está presente un plano diagonal (σ d) entonces están todos los σ d (que
suman un total de 6); el estereograma con todos los espejos diagonales aparece en la figura 34b. En la figura
34c se muestra el estereograma con todos los planos de simetría que pueden haber en el sistema cúbico: el
plano horizontal, los dos verticales y los seis diagonales.

Figura 34. Estereogramas de planos de simetría en el sistema cúbico. (a) Estereograma de los planos de simetría
horizontal y verticales (en el sistema cúbico, siempre se presentan formando un conjunto de 3 planos especulares
mutuamente perpendiculares). (b) Estereograma de los planos de simetría diagonal (en el sistema cúbico, siempre se
presentan en grupo también, suman 6). (c) Estereograma de los planos de simetría horizontal, vertical y diagonal.

Proyecciones especiales de ejes en el sistema cúbico

Además de las direcciones de los ejes cristalográficos a, b, y c; en el sistema cúbico hay direcciones
especiales que tienen mucha importancia para orientar ejes de simetría. Destacan las direcciones
de las diagonales principales, y las direcciones paralelas a las diagonales de las caras del cubo. En la
figura 35a, izquierda, aparece un eje C 3 orientado en una de las diagonales principales, justamente
en la línea donde se intersectan los planos σd y σd’ representados también en la misma figura. En el
estereograma a la derecha de la figura 35a aparecen las proyecciones de los planos σ d y σd’ (dos
elipses trazadas con línea punteada) que se intersectan en un punto ubicado en el lado positivo de
los ejes a y b, donde se aparece el símbolo . Este punto está sobre la superficie de la esfera (es

Figura 35. (a) Planos diagonales que se intersectan en la diagonal principal del cubo, que definen la dirección de la
diagonal principal, donde aparece orientado un eje de simetría C 3 (la proyección estereográfica aparece a la derecha). (b)
Cuatro ejes C3 en las diagonales principales del cubo y su proyección estereográfica.
un polo); por lo tanto el eje C 3 pasa por ese polo y el centro de la esfera. En la figura 35b se muestran las
cuatro diagonales principales que hay en un cubo, con ejes de simetría C 3 en cada una de ellas. La proyección
estereográfica de los cuatro ejes C3 orientados cada uno en las cuatro diagonales principales, se ilustra en la
figura 35b.
Las otras direcciones importantes son las que van paralelas a las direcciones diagonales de las caras. En la
figura 36a se muestra una cara (en color amarillo) que es perpendicular al eje a. Puede verse claramente que
el eje binario C2 que se ilustra allí, va en dirección paralela a la diagonal de la cara representada en amarillo.
En la figura también se muestra el plano diagonal σ d, sobre el cual yace el eje C 2. A la derecha de la figura 36a
se tiene la proyección estereográfica del eje C2. Otras direcciones diagonales se muestran en la figura 36b-d.

Figura 36. Ejes de simetría C2 paralelos a planos diagonales y su proyección estereográfica

En la figura 37 se presentan todos los ejes binarios en dirección de las diagonales a las caras (suman seis en
total). El estereograma correspondiente aparece a la derecha de la figura.

Figura 37