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Los seis propósitos del movimiento:

1. Preparar al cerebro: Los movimientos físicos específicos ayudan a preparar al


cerebro para el aprendizaje.

Uno de los objetivos de un aula “cerebralmente amigable” es establecer un


ambiente de aprendizaje agradable y acogedor: esto predispone a nuestro cerebro
a aprender e incorporar movimientos específicos que mejorarán las conexiones
neuronales. En otras palabras, las neuronas se comunicarán de forma más efectiva
para que las capacidades cognitivas se potencien.

La filosofía de este enfoque apoya la noción de que los movimientos específicos


pueden estimular al cerebro para mejorarlo cognitivamente, pero también le sirven
como efectivos “recreos cerebrales”, del mismo modo que las actividades que
estimulan el ejercicio y la salud.

Cada hemisferio controla la porción contra-lateral del cuerpo (por ejemplo, el


hemisferio derecho regula los movimientos de lado izquierdo).

Un grueso paquete de 250 millones de fibras neuronales, denominado cuerpo


calloso, conecta ambos hemisferios y les permite comunicarse entre sí.

Cruzar la línea media se refiere a mover los brazos o piernas a través del cuerpo,
de un lado a otro (imagen cabecera).

Estos movimientos integradores ayudan a los estudiantes a aprender y mejorar la


concentración al “forzar” ambos hemisferios a “trabajar en equipo”. Asimismo,
mejoran las habilidades cognitivas. Aprender a leer y escribir y la resolución de
problemas son habilidades que involucran a los dos hemisferios cerebrales.
El sistema vestibular
provee al cerebro de información significativa; está relacionado con el monitoreo
del movimiento, de la posición de la cabeza y del cuerpo en el espacio. Cumple con
dos importantes funciones: primero contribuye con el sentido del equilibrio y
transmite esta información a los músculos y al sistema postural. Segundo, controla
los movimientos oculares de manera tal que las imágenes permanezcan invariables
y en foco, a pesar de cambios en la posición corporal.

Estas funciones permiten comprender la conexión entre el sistema vestibular y las


habilidades académicas, ya que este sistema es crucial para las funciones
cognitivas.
El reconocimiento espacial nos permite sentir los objetos que nos rodean en el
espacio así como también la posición de nuestro cuerpo en el mismo. Sin esta
capacidad, los alumnos pueden tener dificultades en:

 La lectura.
 La organización del trabajo escrito.
 La comprensión de conceptos matemáticos abstractos.
 Reproducción de conceptos matemáticos abstractos y formas.

Varios movimientos rotatorios, de equilibrio, salto y giratorios pueden ayudar a


desarrollar y mejorar el sistema vestibular y la percepción espacial. Cuantos más
sentidos se utilizan para aprender más probable es que la información sea
depositada en la memoria de largo plazo y luego recordada.

2. Proveer “recreos cerebrales”: El objetivo de los “recreos cerebrales” es darle


al cerebro un descanso del trabajo académico. Ésta puede ser una proposición
“aterradora” para algunos docentes debido a la presión existente para cubrir una
gran cantidad de contenidos en un tiempo dado: ¡no hay tregua para que el
cerebro descanse! ¿O si la hay?

A menudo, la exigencia de cubrir TOOOODOS los contenidos es tan grande que los
docentes quedan atrapados en la simple tarea de “terminar” el programa. Pero la
pregunta fundamental es: ¿están aprendiendo los alumnos todos los temas o sólo
se los están enseñando?

Tal vez sea el momento de examinar y priorizar las necesidades que tienen los
alumnos para lograr sus aprendizajes significativos.

Consideremos cómo aprende el cerebro desde un punto de vista fisiológico:


aproximadamente el 90% de nuestro oxígeno corporal y cerebral está “estancado”,
a menos que realicemos una inspiración profunda o nos paremos y nos pongamos
en movimiento. Una disminución del oxígeno puede generar problemas de
concentración y memoria.

Esta son algunas razones que justifican la inclusión de “recreos cerebrales”


durante las clases:
 Para darle al Hipocampo (la
“puerta de entrada” a la memoria) tiempo para procesar la información.
 Para disminuir la sensación de estar agobiado por los contenidos de la clase.
 Para proveer oportunidades a la risa y la diversión (que facilitan el aprendizaje).
 Para re-focalizar al Sistema Nervioso.
 Para re-energizar al cuerpo y al cerebro.

3. Estimular la salud y el ejercicio: Estimular el ejercicio en el aula colabora en


la disminución de la “epidemia” de obesidad infantil. También restablece el
equilibrio en aquellas escuelas en las que se han disminuido las horas dedicadas a
la educación física o el tiempo de los recreos.

Por otra parte, si mis alumnos están todo el día sentados en el aula, ¿cuál es el
mensaje que reciben? Esta propuesta de movimiento en el aula no tiene por qué
convertirse en un dolor de cabeza para el docente, ya que no sugiere que obliguen
a sus alumnos a hacer ejercicios desde la cabeza hasta los dedos de los pies.
Simplemente, el objetivo es lograr que los alumnos se paren y hagan algunos
ejercicios rápidos.

En 60 segundos usted puede conseguir que sus alumnos participen de una


actividad física como trotar sin moverse de su lugar, ejercicio que puede re-
focalizar su cerebro mientras le da una ráfaga energizante de oxígeno a su
Sistema Nervioso.

Piense en el importante mensaje que recibe un alumno acerca de la salud si realiza


ejercicios en cada clase. Varias investigaciones sugieren que los niños con un buen
estado físico tienen un mejor rendimiento escolar.
Los incentivos para realizar ejercicio en el aula son:

 Proveer de un “recreo cerebral”.


 Energizar al cuerpo y re-focalizar al cerebro.
 Mejorar la salud y el bienestar de los alumnos.
 Mejorar el rendimiento académico a través de un mejoramiento del funcionamiento
cerebral.
 Mejorar el estado físico del alumno.
 Mejorar el bienestar emocional del alumno.
 Aprender en forma más eficaz.
 Reducir el estrés.

4. Desarrollar cohesión en el aula: ¿cuál es la importancia del clima emocional


en relación con la capacidad de los alumnos de aprender nueva información?

Para comprender esto es imperativo considerar cómo el Sistema Nervioso prioriza


la información que recibe del medio ambiente. Los datos más importantes para el
cerebro son los relacionados con la supervivencia. Si ésta no se logra, el cerebro
no puede trabajar en un nivel óptimo. La segunda información más relevante es
aquella que genera emociones.

¿Cuál es el estado emocional de sus alumnos? ¿Puede manejarlo?

Si sus alumnos están estresados o se sienten incómodos, será muy difícil para sus
cerebros aprender nueva información.

La corteza prefrontal, que


utiliza estrategias críticas de pensamiento y de resolución de problemas,
inmediatamente deja de funcionar cuando un individuo tiene un estado emocional
negativo.

Por lo tanto, el clima emocional en su aula juega un rol importantísimo en la


capacidad de sus alumnos para incorporar nuevos conocimientos.

¿Cuáles son los ingredientes claves que colaboran para que un ambiente pueda
mejorar el estado emocional de un aula? El humor, la música y el movimiento
están entre los primeros factores favorables.

¿Es posible que el movimiento tenga tal efecto sobre el aprendizaje? Piense en la
última vez que estuvo sentado un laaaaargo rato para aprender algo nuevo: ¿cuál
era su estado emocional?

Cuando sus alumnos se relacionan entre sí, el aula juega un rol directo en su
estado de aprendizaje. Si ésta es considerada como un ambiente divertido y
seguro en el cual los chicos son amables y compresivos entre sí, los aprendices
tienen mayores posibilidades de lograr el éxito académico.

Algunos beneficios de involucrar a los alumnos en actividades para lograr cohesión


en el aula son:

 Proveer al cerebro de un necesario descanso.


 Mejorar las habilidades de comunicación y escucha.
 Proveer un espacio para la resolución de problemas.
 Ofrecer un ambiente que promueva la risa y la diversión.
 Mejorar la motivación y la disciplina.
 Aumentar el interés de los alumnos en asistir y participar en clase.
 Construir relaciones entre los alumnos.
 Desarrollar un sentido de pertenencia.
 Aumentar la autoestima.

5. Repasar el contenido: Muchos docentes dedican bastante tiempo a repasar


los conceptos previamente enseñados. ¿Por qué no hacerlo a través del
movimiento? Éste es apasionante y puede hacer que el aprendizaje sea divertido,
interesante y emocionante.

Cuando la información cognitiva está conectada con el movimiento, retener y


recordar la información se torna más sencillo.

Proveer múltiples oportunidades para perfeccionar los contenidos es esencial para


el proceso de aprendizaje. Por lo tanto, el repaso de los conceptos puede hacerse
al inicio, en el medio o al final de cada clase. Combinarlo con el movimiento puedo
ser implementado fácilmente a lo largo de la clase.

Durante la cursada, a menudo, se repasan los contenidos enseñados previamente.


Si los alumnos están en movimiento mientras lo hacen, despertarán sus cuerpos
así como también sus cerebros. ¿Cuánto tiempo se debe dedicar al repaso del
material durante el inicio de una clase? Los primeros 10 minutos son ideales para
enseñar nuevos conceptos, cuando el cerebro está focalizado, listo y fresco para
aprender algo nuevo.

Por lo tanto, regalarle mucho tiempo al repaso de conceptos anteriores durante el


inicio de una clase puede no ser la mejor estrategia de utilización de tiempo. Sin
embargo, una rápida actividad con movimientos que permita a los alumnos revisar
la información y focalizar su cerebro puede ser muy efectiva: una tarea de este
tipo puede motivar y preparar al cerebro para sumergirse en conceptos nuevos.

Una revisión del material en medio de la clase, utilizando el movimiento, es ideal.


Estos son sus beneficios:

 Proveer una oportunidad de utilizar la repetición para mejorar la retención.


 Concederle tiempo al cerebro para procesar y consolidar información nueva.
 Ofrecerle tiempo al cerebro para que “rejuvenezca”.
 Mejorar la motivación y la disciplina.
 Despertar el cuerpo y el cerebro durante el “ecuador de la clase” que es el
momento durante el cual los estudiantes comienzan a sentirse cansados y
somnolientos.
 Generar un ambiente divertido e interesante.

Con frecuencia, el material previamente enseñado es repasado al final de la clase.


Los últimos 5 minutos son una gran oportunidad para enseñar otro concepto nuevo
o para recordar cuáles fueron las ideas más importantes que se enseñaron durante
el día.

¿Tiene sentido el movimiento aquí? Depende de cuánto tiempo hayan estado


sentados sus alumnos. Si fue durante un periodo extenso, ésta puede ser una
excelente oportunidad de revisión utilizando el movimiento.

6. Enseñar el contenido: Permitir que los alumnos utilicen el ejercicio para


comprender un nuevo concepto puede ser muy beneficioso para colaborar en la
retención de la información.

Aprender en movimiento puede ser un poderoso ejemplo del aprendizaje motor.

Tres motivos para aumentar el aprendizaje motor en el aula:

 Se puede absorber más información y recordarla durante más tiempo.


 Los alumnos de todas las edades pueden cultivarse a través del aprendizaje motor.
 Se pueden construir puentes que conecten el cuerpo y el cerebro.

Recuerde la primera vez que aprendió algo nuevo. Compare las veces que lo
incorporó a través de una clase teórica (escuchando) con las que lo hizo en forma
motora (andar en bicicleta, a nadar o a manejar el auto). Piense acerca del
proceso de aprendizaje.

¿Usar su cuerpo para andar en bicicleta lo ayudó a incorporar el concepto?

Si alguien le hubiera dado una clase teórica para enseñarle esto, ¿hubiera
conseguido esta habilidad?
El aprendizaje motor (también denominado de procedimientos o implícito) activa
en forma simultánea el cerebro y el cuerpo de forma tal que el conocimiento y la
retención se produzcan más fácilmente. Se refiere a que el alumno experimente
los conceptos académicos utilizando su cuerpo. A continuación exponemos algunos
ejemplos:

 Comprender el concepto de coma: los alumnos caminan diciendo una oración y se


detienen para representar el propósito de una coma.
 Comprender una guerra: los alumnos hacen un role-playing de una situación bélica
histórica.
 Comprender un átomo: los alumnos forman un átomo.

El movimiento no debe modificar la forma en que los docentes enseñan, sino


complementarlo. Si tradicionalmente un docente explica un tema mediante una
clase teórica, lo único que debe hacer es acortarla un poco para conceder el
tiempo a los alumnos para que refuercen el concepto a través del movimiento.

Estos son algunos de los beneficios de brindar contenidos a través del movimiento:

 Aumentar la comprensión y la retención.


 Mejorar las habilidades sociales y la cohesión grupal.
 Aumentar la motivación de los aprendices.
 Ofrecer oportunidades para resolución de problemas y pensamiento crítico.
 Estimular la conexión cerebro – cuerpo.
La conexión cerebro – cuerpo

¡El cerebro y el cuerpo NO son dos entidades separadas! Aquí van algunos
ejemplos que representan el poder de la conexión cerebro – cuerpo:

- El cerebro y el sistema inmune interactúan en forma continua (múltiples novelas


románticas certeramente nos demuestran que se puede morir de amor).

- El ejercicio aeróbico es un efectivo antidepresivo.

- La notable mejoría académica que se produce cuando se introducen programas


de ejercicio en el aula.

Lo que pensamos tiene una respuesta física y lo que comemos, tomamos y


hacemos (o no), un efecto directo en nuestro cerebro.

¿Cómo aprende nuestro cerebro y cómo puede ayudar el movimiento para


que este proceso sea más efectivo?

El cerebro incorpora conceptos a través del procesamiento de la información


sensorial que es la resultante del bombardeo de nuestro medio ambiente. En el
corazón de este desarrollo están nuestras 100 billones de neuronas. Aunque éstas
nunca se tocan entre sí, forman redes a través de conexiones químicas
(denominadas sinapsis) que consolidan los datos.
Cuando las neuronas “parlotean” entre sí (la A habla con la B y la C interactúa con
la D, etc.) usted aprende, procesa y esculpe huellas de memorias en su Sistema
Nervioso.

Si la impresión en la memoria no se pierde debido a la inactividad neuronal, más


neuronas se unen a la conversación y se forma una “alianza” (una red neuronal)
más fuerte. Cuando éstas se configuran y se vuelven sólidas, la información de las
comunidades neuronales es más fácilmente recordada.

Un objetivo del aprendizaje escolar es la memorización de grandes cantidades de


material. Esto no ocurre sin grandes dificultades debido a las restricciones
normales de nuestros sistemas de memoria.

El objetivo es que la información pase de los depósitos de memoria de ultra corto


plazo a los de largo plazo. Esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo: sin una
profunda sensación de interés o de conexión emocional con los contenidos, estos
pueden ser fácilmente olvidados.

En otras palabras, para que los temas se trasladen de la memoria de trabajo a la


corteza asociativa (depósito de la memoria de largo plazo), que es el santo grial y
el objetivo del aprendizaje escolar, algo debe sucederle a la información o a la
experiencia.

Aquí van algunas sugerencias:


 Encontrar un patrón.
 Hacer conexiones.
 Desarrollar un interés personal.
 Asociar los contenidos con una experiencia previa.
 Involucrarse emocionalmente.
 Practicarlo.

Existen cinco “carriles” a través de los cuales el cerebro deposita la información en


la memoria de largo plazo:

1. Semántico: Representa el significado de las palabras utilizando el habla y la


lectura.
2. Episódico: Se refiere a la memoria espacial creando imágenes de dónde estábamos
cuando ocurrió un evento.
3. Emocional: ¡El más poderoso de todos los carriles! Procesa los sucesos que tienen
carga emocional.
4. Automático: Contiene la información que se ha vuelto automática con el uso.
5. Procedural: Deposita la información relacionada con el movimiento.

Un dato interesante es que la memoria automática y la procedural (o motora) son


procesadas por la misma región del Sistema Nervioso que coordina los

movimientos: el Cerebelo.
Pasar la mayor parte del tiempo en el carril de la memoria semántica limita el
acceso a poderosas regiones del Sistema Nervioso que pueden abrir nuevas
puertas de ingreso al aprendizaje.

Los antiguos modelos sobre el Cerebelo que lo limitaban solamente a la


coordinación del movimiento y el equilibrio ahora han sido reemplazados por otros
que lo caracterizan como una importante estructura para las funciones cognitivas y
la memoria.

El movimiento logra que el proceso de aprendizaje sea más eficiente

Estar activos juega un rol directo en cinco principios compatibles con el cerebro
durante la experiencia áulica:

1. El cerebro es atraído por la novedad: Los seis principios del movimiento pueden
ser utilizados para lograr este deseo de novedad.
2. El cerebro presta atención al movimiento: desplazarse con un propósito mantiene
la atención y focaliza al alumno.
3. El cerebro necesita interactuar con las personas y cosas de su medio ambiente: las
actividades de cohesión en el aula utilizando el movimiento construyen un
sentimiento de comunidad e interacción entre los alumnos.
4. El aprendizaje es más fácil de depositar, recordar y recuperar si este tiene un
componente emocional: el ejercicio a menudo genera un estado emocional positivo
logrando que los alumnos conecten el aprendizaje con emociones positivas.
5. El cerebro opera sobre las experiencias concretas: pocas cosas son más concretas
que utilizar el movimiento para aprender o repasar un concepto.

¿Cuáles son las diez razones fundamentales por las que los educadores
deberían utilizar los seis propósitos del movimiento para mejorar el
aprendizaje?

1. Proporciona un recreo del aprendizaje y relocaliza la atención


La memoria de trabajo tiene una capacidad limitada.

El Hipocampo, fundamental para


la conversión de la información que está en la memoria de trabajo en memoria de
largo plazo, también tiene un espacio reducido.

Imagínelo como si tuviera el volumen de botellita de gaseosa de 600 ml. ¡Muchos


docentes a menudo intentan llenar este envase con información que colmaría uno
de un litro y medio!

Por lo tanto, en lo que respecta al cerebro y la memoria, menos es, generalmente,


mejor.

Construir el proceso de aprendizaje con recreos cerebrales (propósito número dos


del movimiento) y dar tiempo para el procesamiento del contenido académico son
dos objetivos esenciales en el aprendizaje. El movimiento puede proveer el
necesario recreo cerebral para el aprendizaje y hacer que sus fases sean más
eficientes.

Re-focalizar la atención es otro útil beneficio de estar activos. Es tan simple como
trabajar con el cerebro en vez de contra él.

Utilizando el propósito número tres (estimular la salud y el ejercicio) un docente


puede re-focalizar la atención de sus alumnos en segundos.

Por ejemplo, pedirles a los chicos que se paren y den diez saltos es una forma
rápida de darle a sus cerebros una ráfaga de oxígeno fresco mientras lo re-focaliza
para que continúen aprendiendo.
Recuerde, los estudiantes siempre están prestando atención, probablemente no al
docente. No se enoje u ofenda, es tan solo un mecanismo de supervivencia
cerebral.

2. Posibilita el aprendizaje implícito

El aprendizaje implícito es aquel que se realiza en forma inconsciente.

El movimiento es una poderosa herramienta para el aprendizaje implícito.

Gran parte de la enseñanza escolar sucede en forma explícita (o consciente) a


través de la lectura, la escucha, clases teóricas, discusiones, tareas y la
memorización mediante repetición que, en general, no es de interés o relevancia
para el alumno. Ellos pasan la mayor parte de su jornada escolar aprendiendo a
través de canales explícitos a pesar de que no es la forma preferida de
conocimiento para el cerebro, ni tampoco la más eficiente.

El cerebro, en forma natural, aprende a través de los canales implícitos estimulado


por la emoción y el movimiento, y caracterizado por el aprendizaje procedural
(andar en bicicleta) alimentado por el Cerebelo y el emocional, procesado a través

de la Amígdala.

Si se utilizan los seis propósitos del movimiento aumentará la cantidad de


aprendizaje implícito en el aula.

3. Mejora el funcionamiento cerebral


Lo que es bueno para el corazón también lo es para el cerebro. El movimiento, en
la forma de un ejercicio aeróbico prolongado, incrementa la función cognitiva y la
memoria.

El ejercicio (Propósito número tres) aumenta el aprendizaje porque:

 Mejora la atención y la motivación.


 Estimula a que las neuronas se conecten entre sí (o sea a que formen nuevas
sinapsis), lo cual es la base neurobiológica del aprendizaje.

4. El ejercicio cumple con las necesidades básicas

Éstas son:

 Supervivencia.
 Pertenencia.
 Libertad.
 Diversión.
 Fuerza y energía.

Las necesidades, a menudo, no son abordadas en la escuela causando problemas


conductuales y académicos así como también frustración tanto en los alumnos
como en los docentes.

La implementación de los seis propósitos del movimiento puede lograr satisfacerlas


de una forma simple, accesible y barata. Cuando se les permite a los alumnos
involucrarse en el proceso de aprendizaje a través del movimiento, las necesidades
de libertad y supervivencia son satisfechas. Por su parte, la de fuerza y energía se
compensa a través de la competencia con el ejercicio. Las actividades de
movimiento para cohesión en el aula construyen la pertenencia, lo cual es esencial
para crear un hogar sustentable para el cerebro. Finalmente, cuando se decide
utilizar este método en el aula, el medio ambiente y el aprendizaje se vuelven
divertidos.
5. Mejora el estado del aprendizaje

Si un alumno tiene un estado de aprendizaje positivo mientras se le está


enseñando, tendrá una mejor oportunidad de hacer conexiones y de comprender
los conceptos que debe aprender.

El movimiento es uno de los más poderosos directores del estado de aprendizaje


del alumno. Los docentes que utilizan los seis propósitos del movimiento tendrán
un medio efectivo para dirigir a sus alumnos. Esto facilitará el éxito académico de
muchos.

6. Diferencia la enseñanza

Las aulas se caracterizan por la diversidad de sus aprendices. Por lo tanto,


diferenciar por el estilo de aprendizaje se convierte en una herramienta de
enseñanza fundamental.

Algunos trabajos sugieren que más del 50% de los alumnos son
predominantemente aprendices kinestésicos. En otras palabras, prefieren mover
sus cuerpos mientras participan del proceso de enseñanza.

En respuesta a este alto porcentaje de aprendices kinestésicos es esencial que los


docentes incorporen el movimiento en sus clases. Si la mayor parte de las
jornadas se realizan a través del lenguaje oral y escrito, estamos dejando de lado
a aquellos que prefieren aprender de manera kinestésica. Una forma efectiva de
llegar a ellos es implementando los seis propósitos del movimiento en el aula. Al
dictar los contenidos de este modo los docentes diferencian la enseñanza para
alcanzar las necesidades de estos aprendices.

7. Involucra los sentidos

El Sistema Nervioso aprende y deposita la información a través de claves


sensoriales. Por lo tanto, cuantos más sentidos utilicemos más probable será que
la información sea aprendida y depositada.
En el aula esto a menudo sucede a través de escuchar, escribir, ver y discutir.
Agregar los seis propósitos del movimiento al currículo incrementa la posibilidad de
que la información sea aprendida, depositada y recordada para su posterior uso y
transferida a otros contextos.

Pocas veces los alumnos tienen la oportunidad de experimentar los contenidos a


través del movimiento y de utilizar su cuerpo.

Toda la información sensorial (incluyendo la vista, el oído, el tacto, el olfato, el


gusto y el sentido kinestésico) contribuye al aprendizaje.

En la enseñanza, a menudo, está ausente la parte kinestésica. Para que la


información sea asimilada, algo debe sucederle a través de una entrada sensorial.

El aprendizaje basado en una forma kinestésica puede proveer de una conexión


muy fuerte con la información y así lograr su retención y recuerdo.

8. Reduce el estrés

La escuela y el aula pueden ser ambientes estresantes. Este estrés provendría de


muchas áreas, incluyendo el estar sentado durante mucho tiempo, las expectativas
académicas, sentirse desconectado del marco escolar, la presión social de los
pares y las necesidades no logradas.

El movimiento y el ejercicio pueden tener un efecto positivo sobre el Sistema


Nervioso ya que colaboran con la reducción del estrés.

La utilización de los seis propósitos del movimiento como parte de una experiencia
integral del aula puede ayudar a estimular un clima positivo en el aula. Esto da
lugar a un ambiente que minimiza el estrés mientras simultáneamente maximiza el
aprendizaje.

9. Incrementa la circulación
Estar sentado por largos periodos hace que la sangre se acumule en los miembros
inferiores, lo que implica un menor flujo sanguíneo cerebral.

Esto genera un estado de aprendizaje no deseable.

Simplemente permitiendo a los alumnos que se paren y se muevan, incorporando


los seis propósitos del movimiento, alivia esta reducción sanguínea al aumentar la
frecuencia cardíaca y su fuerza de contracción muscular. Lograr que llegue más
oxígeno fresco al cerebro generará un estado de aprendizaje más efectivo.

10. Incrementa el aprendizaje y la memoria episódica

Durante el aprendizaje el cerebro toma debida nota de dónde está cuando aprende
algo. Cuando se utiliza el movimiento para incorporar un concepto, una nota
ambiental exclusiva es realizada por el cerebro haciendo que la información sea
mucho más fácil de recordar.

A través de los seis propósitos del movimiento es posible para el Sistema Nervioso
generar imágenes ambientales exclusivas del aprendizaje, las cuales pueden
aumentar la capacidad de los alumnos de recordar la información a posteriori

DE LA BARRERA, María Laura, Danilo, Donolo. "Neurociencias y su importancia en


contextos de aprendizaje ”. Revista Digital Universitaria [en línea]. 10 de abril
2009, Vol. 10, No. 4 [Consultada: 11 de abril de 2009]. Disponible en Internet:
<http://www.revista.unam.mx/vol.10/num4/art20/int20.htm>
ISSN: 1607-6079.