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Estados Unidos

Es un país soberano constituido en república federal constitucional compuesta por 50


estados y un distrito federal. La mayor parte del país se ubica en el centro de América
del Norte —donde se encuentran sus 48 estados contiguos y Washington D. C.,
el distrito de la capital—, entre los océanos Pacífico y el Atlántico, limita con Canadá al
norte y con México al sur. El estado de Alaska está en el noroeste del continente,
limitando con Canadá al este y separado de Rusia al oeste por el estrecho de Bering. El
estado de Hawái es un archipiélago polinesio en medio del océano Pacífico, y es el único
estado estadounidense que no se encuentra en América. El país también posee varios
territorios en el mar Caribe y en el Pacífico.
Con 9,83 millones de km² y con más de 316 millones de habitantes, el país es el cuarto
mayor en área total, el quinto mayor en área contigua y el tercero en población. Es una
de las naciones del mundo étnicamente más diversas y multiculturales, producto de
la inmigración a gran escala.
En los Estados Unidos la contaminación comenzó a recibir la atención pública a
mediados de la década de 1950 y a principios de los años 1970, fechas que coinciden
con la creación y aprobación de la Ley del Aire Limpio,8 la Ley del Agua Limpia, la Ley
de Política Ambiental de los Estados Unidos y la Ley del Ruido.
Da Algunos sucesos han ayudado a concienciar a la gente sobre los efectos negativos
de la contaminación en los Estados Unidos. Entre estos se encuentra el vertido
de bifenilos policlorados (PCB) en el río Hudson por parte de la compañía General
Electric, dando como resultado el establecimiento de una serie de prohibiciones
emitidas en 1974 por la EPA, como la pesca en sus aguas.9 Otro suceso es el desastre
ecológico en el barrio de Love Canal en Niagara Falls.
El conjunto residencial de Love Canal fue construido sobre un terreno en el cual la
empresa Hooker Chemical and Plastics Corporation había enterrado en 1947 residuos
químicos y dioxinas. Así, en 1978 los habitantes de Love Canal tuvieron que
abandonar sus viviendas al descubrirse filtraciones de agua en la superficie con
materiales cancerígenos disueltos, convirtiéndose así en una noticia a nivel nacional,
y promoviendo la creación en 1980 de la Ley de Superfondo (en inglés «Superfund»),
donde se incluye una lista de los agentes contaminantes más peligrosos
La contaminación del aire causa 200.000 muertes prematuras cada año en
Estados Unidos

La conclusión a la que se ha llegado en una polémica investigación realizada por


especialistas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados
Unidos, es inquietante: La contaminación del aire provoca cada año 200.000
fallecimientos prematuros en ese país. Una persona que muere por una causa
relacionada con la polución del aire suele fallecer aproximadamente una década antes
de alcanzar la edad hasta la que habría vivido (excepto en caso de muerte violenta) si
no hubiera sufrido los efectos de la contaminación atmosférica.

Si, tal como parece, esa cifra de muertes prematuras en Estados Unidos es correcta,
es previsible que en otras naciones industrializadas haya una cantidad proporcional de
muertes prematuras por la misma causa.

Como era de suponer, en el estudio se ha determinado que las emisiones


contaminantes de los vehículos constituyen, de entre todas las fuentes contaminantes,
la principal causante de estas muertes prematuras.

El equipo de Steven Barrett, profesor de aeronáutica y astronáutica en el MIT, rastreó


las emisiones a baja altura emanadas de fuentes como las chimeneas de las fábricas,
los tubos de escape de los vehículos, y los sistemas de calefacción de viviendas y
establecimientos a lo largo y ancho de Estados Unidos, y llegó a esa conclusión de
que la contaminación atmosférica causa aproximadamente 200.000 muertes
prematuras cada año. Las emisiones que genera el transporte por carretera son la
aportación más significativa, causando unas 53.000 muertes. En este macabro
ranking, le siguen muy de cerca las emisiones causadas por la generación de
electricidad mediante energías contaminantes, que aporta 52.000 fallecidos más a las
estadísticas.

Cerca de 123 millones de toneladas de contaminación se emiten a la atmósfera en los


E.E.U.U. cada año. (Agencia De Protección del medio ambiente).
De acuerdo al informe State of the Air 2009 (Estado del aire), más de 175 millones de
estadounidenses viven en zonas de niveles no saludables de ozono o polución.
American Lung Association (Asociación Pulmonar de los Estados Unidos).
Los efectos sobre la salud de las personas debidas a la contaminación del aire son
numerosos. Los niveles de contaminación atmosférica están asociados con el
incremento de problemas respiratorios de salud, incluida el asma. De acuerdo con el
informe Gente Saludable 2010 (Healthy People 2010) cada año en Estados Unidos:
Los costos de salud relacionados con la exposición a contaminantes del aire son de
40 a 50 mil millones de dólares.
Se estima que 50.000 a 120.000 muertes prematuras están asociadas con la
exposición a contaminantes del aire.
Cada año, casi unas 5.000 personas mueren de asma.
La prevención de la contaminación del aire es el proyecto más importante de las
agencias de medio ambiente y de salud pública.
Estados Unidos acumula el 40 % de la “deuda ambiental” del mundo
Estados Unidos acumula el 40 % de la deuda climática mundial por los daños causados
en el medio ambiente, según un estudio difundido hoy por la revista “Nature Climate
Change”.

El análisis ha sido realizado por un grupo de investigadores de la Universidad Concordia


de Montreal (Canadá), que ha estimado las deudas climáticas de los países y cuánto
deberían pagar por los daños ambientales que han causado en el planeta.

Los autores explicaron en el informe cómo los países que han contribuido al cambio
climático en mayor medida han adquirido una deuda ambiental que le deben a aquellas
otras naciones que han tenido una incidencia menor en el calentamiento global.

Además, el estudio sugiere que las deudas ambientales -que incluyen la explotación de
los recursos naturales, la contaminación a través de residuos o la emisión de gases
invernadero- se utilicen para decidir quién debe pagar los costes globales del cambio
climático.

El informe detalla que los países con mayor deuda de carbono, es decir aquellos que
mediante la emisión de CO2 han contribuido en mayor medida al cambio climático, son
Estados Unidos, Rusia, Alemania, Canadá, Reino Unido y Australia.

Solo EEUU acumula el 40 % de la deuda mundial, mientras que aquellos países que son
“acreedores” de la deuda por las bajas emisiones de gases contaminantes son India,
Indonesia, Bangladesh, Pakistan, Nigeria, Brasil y China.
“Si planteamos el cambio climático en términos de deuda y crédito de cada país podemos
ver cuáles han contribuido en mayor medida o menor medida al calentamiento global, a
través del tiempo, en relación a su parte de población mundial”, explicó Damond
Matthews, investigador en el Departamento de Geografía, Urbanismo y Medio Ambiente
de la Universidad.

Para establecer las diferencias en las emisiones y las responsabilidades históricas en el


daño ambiental, Matthews y su equipo calcularon la deuda de carbono de cada país
basándose en registros de emisiones per cápita desde 1990.

A partir de esa fecha, los investigadores comprobaron como las emisiones han
aumentado en todos los países deudores en 250.000 millones de toneladas de dióxido
de carbono.
Los investigadores han estimado que el coste social de las emisiones de CO2 es,
aproximadamente, de 40 dólares (35,8 euros) por tonelada emitida.

“Esta estimación de costes muestra cuánto deben pagar los países industrializados a
aquellos menos emisores para que hagan frente a los costes del cambio climático o para
que desarrollen sus economías a través de alternativas libres de carbono”.
Contaminación de agua en los estados unidos de América

Estados Unidos asiste a una silenciosa crisis de agua potable, donde el caso de
contaminación acuífera de la localidad de Flint (Michigan) parece ser solo la punta del
iceberg de una situación que puede tener graves consecuencias a medio plazo si no se
toman medidas lo antes posible.

Flint, donde el suministro de agua no se puede ingerir, es un ejemplo de lo que puede


ocurrir a nivel nacional, según los expertos, producto de una dejadez en la renovación
de las tuberías de un sistema de abastecimiento que, en numerosos casos, tiene más de
un siglo.

Tritio en la bahía de biscayne revela negligencia de autoridades estatales

Algunas de las líneas de servicio de agua en Flint, las que unen las viviendas con el resto
del sistema, se instalaron entre 1901 y 1920, al igual que en otros muchos municipios a
lo largo y ancho de EEUU, por lo que las cañerías hechas de plomo están contribuyendo
a la contaminación del agua, con graves impactos para la salud.

En esta localidad de Michigan, es el Río Flint el que provee de agua a sus habitantes,
sin embargo, se trata de un agua muy corrosiva que ha acelerado el envejecimiento de
las cañerías, provocando que el agua tenga altos niveles de metales pesados.
En nuestra opinión: ojo con el escape en la planta nuclear de FPL

Entre 6,000 y 12,000 niños han estado expuestos a agua potable con altos niveles de
plomo en Flint, donde ha aumentado del 2,5% en 2013 hasta un 5% en 2015, abriendo
la puerta a enfermedades derivadas del envenenamiento por este metal, que en altas
dosis puede causar la muerte.

Según explica a Efe Mae Wu, abogada del Consejo para la Defensa de Recursos
Naturales (NRDC, en inglés), el caso de Flint no es aislado y Estados Unidos se enfrenta
a un problema a “escala nacional” debido fundamentalmente a la antigüedad de su
infraestructura acuífera.

La insalubridad del agua, según explica, no solo debe temerse en lo relativo a la


contaminación por metales pesados, sino también a la contaminación bacteriológica
derivada de las numerosas filtraciones que sufren las tuberías, las cuales también
pueden terminar en cortes masivos del suministro.

Según datos de la Asociación Estadounidense de Ingenieros Civiles (ASCE, en inglés),


Estados Unidos tiene cerca de 170,000 sistemas públicos de agua potable, de los cuales
54,000 son sistemas de agua que sirven a más de 264 millones de personas.

“Algunas tuberías se remontan a la época de la Guerra Civil (1861-1865) y, a menudo,


no se examinan hasta que hay un problema o una filtración importante de agua. Estas
filtraciones son cada vez más comunes, ya que se estima que hay 240.000 roturas de
tuberías de agua por año en Estados Unidos”, agrega la ASCE.

“El caso de Flint ha subrayado la importancia del problema”, dice Wu, ante la visita a la
localidad que tendrá lugar hoy del presidente, Barack Obama.

La experta indica que los gobiernos locales y estatales tienen la capacidad de identificar
aquellos sistemas que estén más perjudicados por el paso del tiempo, mientras que el
Congreso federal puede dotar a los estados de más financiación para la renovación de
cañerías, un proceso largo y caro.

En los próximos 20 años, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) estima que el costo
total de la renovación de las tuberías de agua y plantas de tratamiento costará alrededor
de 384,000 millones de dólares, aunque la Asociación Estadounidense de Trabajadores
del Agua (AWWA, en inglés), sin ánimo de lucro, cree que será mayor.
Según sus cálculos, tan solo el coste de mantenimiento de los sistemas actuales y las
necesidades de una población creciente requerirá cerca de un billón de dólares en los
próximos 25 años.

Sin esa financiación, advierte la AWWA, los ciudadanos verán cambios drásticos en sus
suministros de agua, incluyendo un mayor riesgo de contaminación por plomo.

En este sentido, esa asociación también alerta de que si las compañías de agua no
reciben fondos del Gobierno para arreglar las infraestructuras, esto podría impactar
directamente en un incremento del precio del agua con facturas que podrían, incluso,
triplicarse.

A la nada halagüeña situación no le ayudan los efectos del cambio climático, que en
Estados Unidos está provocando grandes periodos de sequía en ciertos estados, como
California, Arizona o Colorado.
Mayoría de ríos de EE.UU. contaminados con pesticidas

Un nuevo estudio realizado por científicos apunta que al menos 90 por ciento de los ríos
en Estados Unidos se encuentran contaminados con pesticidas urbanos y del sector
agrícola. La pesquisa arrojó que la contaminación afecta la vida acuática.

Científicos estadounidenses buscan solución a la pérdida de vida animal causada por los
pesticidas urbanos, que actualmente contaminan cerca del 90 por ciento de los ríos de
Estados Unidos.

Un nuevo estudio titulado "Pesticidas en los ríos y riachuelos de Estados Unidos" y


publicado este mes en la revista Enviromental Science and Technology, reveló que al
menos el 90 por ciento de todos los ríos y arroyos de EE.UU. son afectados por pesticidas
del sector urbano, mientras un 61 por ciento con aquellos provenientes de la agricultura.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), entidad
encargada del estudio, aclaró que apenas se investigaron menos de la mitad de los
pesticidas que estaban en uso en las últimas dos décadas.
De acuerdo con los expertos del USGS, entre 1992 y 2001 los insecticidas urbanos
contaminaron el 53 por ciento de los ríos y riachuelos, que significa que actualmente hay
menos conciencia de su uso y sus efectos se duplican.

Como ejemplo, indicaron el insecticida Fipronil, que daña directamente el sistema


nervioso central de los insectos, destacó el informe.

Sobre los pesticidas del sector agrícola, estos siguen siendo muy elevados a pesar de
registrar alzas y bajas individuales. En la década del 90 contaminaron un 69 por ciento
de las aguas y en la siguiente un 61 por ciento.

Uno de ellos es el uso de Diazinon, que se detectó en la década de los 90. Cuando se
registró una baja en su uso, se reflejó una disminución de la contaminación entre 1997 y
2001.

Aunque el equipo de USGS señaló que "raramente los niveles excedieron los límites para
la salud humana", consideró que sí lo hicieron para la salud de la vida acuática.

Otro estudio relacionado con la contaminación del agua reveló que alrededor de 170
millones de personas se enferman cada año por bañarse en mares contaminados, de
acuerdo con las conclusiones de un grupo de biólogos marinos desde Roma (capital de
Italia).
Factores que explican la importancia de las emisiones de CO2 de los Estados
Unidos:

 El país es vasto: el 3.erpaís del mundo por superficie, los Estados Unidos es un
país tan grande como todo el continente europeo. Esto provoca un gran consumo
energético en transporte. El movimiento de pasajeros diario se basa en el
automóvil, mientras que el tren se limita a las mercancías. La expansión urbana
también lleva a un consumo excesivo de combustible.

 El país está muy poblado, es el 167º en densidad de población, pero el 3º en


población sólo detrás de China y la India, y tiene un alto nivel de vida, lo que
conlleva un elevado gasto en emisiones.

 Climas difíciles: ciertas zonas del país presentan una gran amplitud térmica; en
verano se producen olas de calor mientras que en otras se llega muy por debajo
del 0º. Los desiertos del oeste presentan puntos de alta concentración de
población (las ciudades de Phoenix, Las Vegas,...). Está muy extendido el uso del
aire acondicionado, lo que aumenta el gasto energético. Cuando el invierno es
menos riguroso, la producción de gases de efecto invernadero disminuye, como
se ha visto en el invierno de 2006: de acuerdo con la Agencia de Información de
Energía las emisiones de CO2 en EE.UU. disminuyeron en un 1'3% en 2006.

 Gran productora de bienes de equipo: el país produce casi una cuarta parte de
todas las riquezas del planeta.
China y EEUU aprovechan el G20 para ratificar el acuerdo contra el cambio
climático

Los presidentes Obama y Xi Jinping sellan su compromiso en vísperas de la


cumbre de Hangzhou

China y Estados Unidos, los dos mayores emisores de gases de efecto invernadero
del planeta, ratificaron este sábado el acuerdo contra el cambio climático alcanzado
en París a finales del año pasado. El visto bueno de ambas potencias, prácticamente
imprescindible para que el pacto entre en vigor, se produjo en la víspera del inicio de
la cumbre de líderes del G20 y en el marco de la reunión bilateral entre Barack Obama
y Xi Jinping.

El pacto fue "revisado y ratificado" por la Asamblea Nacional Popular (ANP), el máximo
órgano legislativo del gigante asiático, cuya reunión bimensual terminó este sábado,
informó Xinhua. "La ratificación del acuerdo responde a los intereses de China y
ayudará al país a jugar un papel más importante en la gobernanza climática global",
asegura la agencia oficial.

Horas después, Obama y Xi entregaron al secretario general de Naciones Unidas, Ban


Ki-moon, los documentos que certifican la adhesión formal de sus países al tratado.
Ban se mostró optimista sobre la posibilidad de que, tras esta acción conjunta, el
acuerdo pueda entrar en vigor a finales de año.

"Algún día veremos esto como el momento en que finalmente decidimos salvar nuestro
planeta", aseguró Obama durante una ceremonia celebrada en el idílico lago del Oeste
en Hangzhou. El presidente estadounidense alabó los esfuerzos realizados con China
en la lucha contra el cambio climático a pesar de sus diferencias en otros ámbitos:
"estamos dando ejemplo. Como las dos mayores economías y los dos mayores
emisores del planeta, nuestra entrada en este acuerdo continúa el impulso de París y
debe dar la confianza al resto del mundo de que nos dirigimos hacia un futuro con
bajos niveles de carbono".

La lucha contra el cambio climático es uno de los ámbitos en que ambas potencias
parecen hablar casi el mismo idioma. Xi y Obama marcaron un hito a finales de 2014
al fijar objetivos para reducir las emisiones de dióxido de carbono y su decisión fue
vital para que 180 países llegaran a un acuerdo en la cumbre de París. A pocas horas
de que empiece el G20 en la ciudad china de Hangzhou, ambos mandatarios vuelven
a dar un golpe de efecto y presionan así a otras naciones a seguir su estela.
El acuerdo de París entrará en vigor 30 días después de que como mínimo 55 países
que agrupen el 55% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero lo
hayan ratificado. Hasta el momento 24 naciones han pasado el trámite (en su mayoría
países isleños del Pacífico y el Caribe), pero sus emisiones apenas superan el 1% del
total.

La decisión de Estados Unidos y China de unirse al grupo es un avance decisivo


porque ambos son responsables de aproximadamente un 40% de las emisiones
mundiales. "El anuncio conjunto envía una fuerte señal al mundo de que el acuerdo de
París ha pasado del consenso a la acción. El compromiso adquirido hoy aumenta las
posibilidades de que el pacto pueda entrar en vigor mucho antes, pero debe ser visto
solamente como un punto de partida, no el final, de la acción global contra el cambio
climático", asegura en un comunicado Li Shuo, responsable de Política Climática y
Energética de Greenpeace en el este de Asia.

Según el acuerdo alcanzado en París, China se compromete a alcanzar su pico de


emisiones en el año 2030 -Pekín asegura que lo logrará incluso antes- y a aumentar
hasta el 20% la proporción de fuentes no contaminantes en su consumo total de
energía. Estados Unidos, por su parte, deberá reducirlas en un 28% para 2025.