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SIGNIFICACIONES Y RITUALES ASOCIADOS AL

CONSUMO DE ALCOHOL EN LA CULTURA JUVENIL1.

1
Este estudios fue realizado para el Injuv por un equipo de ATICA Consultores dirigido por
Ximena Sgombich e integrado además por Juan Mass, Irene Agurto, Alejandro Hoppe y Adriana
Gallegos.
1
INTRODUCCIÓN

El uso y abuso de alcohol constituye uno de los comportamientos de riesgo, que tiene
determinadas particularidades: se trata de un riesgo conocido y relativamente tolerado; en que se
privilegia el valor del tiempo presente, como tiempo del placer, en una sociedad de difícil
sociabilidad.

A continuación, se presenta el marco general desde abordaremos el tema estudiado.

1. Marco conceptual.
El concepto de riesgo va asociado a toma de decisiones. Cualquier decisión - por acción u
omisión - contempla oportunidades y riesgos. El decisor se atribuye la capacidad de aprovechar
las oportunidades, controlar los riesgos conocidos y sobrevivir a los desconocidos. Hablar de
riesgos es pues posicionarse en uno de los ejes decisionales. Hablar de prevención de riesgos es
atribuir al agente (organización, institución, colectivo, individuo) capacidad de actuar
oportunamente para ejercer control sobre el riesgo conocido.

Los riesgos conocidos reducen incertidumbre en las decisiones, la prevención puede ser
entendida entonces como estrategias de aseguramiento, control del futuro, calculabilidad del
futuro. Es evidente que en el trade–off de las decisiones, se aprovechan oportunidades y se
corren los riesgos asociados cuando la decisión renta más. Este cálculo racional orientado a fines,
sin embargo, no opera en todo plano decisional, más bien únicamente cuando se trata de razón
instrumental. Así, por ejemplo, si bien prevenir enfermedades es más rentable para un sistema de
salud que curarla- y por tanto la toma de decisiones racional debiera orientarse hacia ello- no
ocurre lo mismo con los individuos, que al sacar sus cuentas, pueden preferir el riesgo de
enfermar a futuro a costo del valor de placer atribuido al presente.

Distinguimos pues tres niveles de intervención en la prevención y gestión de riesgos:

- Nivel institucional: identifican riesgos, generan los parámetros y los


procedimientos para tolerarlos, reducirlos, controlarlos y sobrevivir a las
catástrofes.

- Nivel comportamental: las conductas y comportamientos individuales y


colectivos.

- Nivel conversacional–comunicativo: las percepciones del riesgo.

En cada nivel de intervención, sin embargo, se observan tensiones internas entre las
oportunidades y los riesgos:

a. A nivel institucional: tensión entre el control y aseguramiento del riesgo y las necesidades

2
crecientes de innovación..

b. Conductas y comportamientos: Asincronía entre el valor del tiempo presente (tiempo del
placer y también tiempo del hábito) mientras que la conducta preventiva requiere actualizar el
riesgo, adelantar, imaginar: el control de sí o el eterno ejercicio del dominio del régimen del
placer (deber no poder)

c. Percepciones: tensión entre la sobrevaloración de los riesgos asociados al mundo simbólico y


la subvaloración de riesgos calculables.

La primera tensión se resuelve a nivel de la estructura, alejando los lugares de la innovación de


los lugares de la producción y diseñando períodos de pruebas y aprendizajes progresivamente
internalizados a las prácticas.

La segunda tensión se resuelve con la internalización temprana de la norma asociado a valores


centrales de la visión de mundo, asunto poco frecuente (el control de sí); o con el situar ritual del
riesgo (ej. droga). En ambos casos el cambio de prácticas - el hábito- ocurre desplazándolo desde
el mundo simbólico a la programación del hábito. Es decir, reestructuración del discurso y
reprogramación del hábito. Esto ocurre así, precisamente porque se trata de riesgos futuros ¿en
pos de en qué contexto de sentido futuro se reprograman los hábitos actuales?. Es difícil que la
intervención puramente informativa tenga éxito.

La subvaloración de los riesgos conocidos, en cambio, sólo se quiebra sintomáticamente.

Básicamente, podemos distinguir dos paradigmas preventivos:

a) El paradigma informativo, en el cual se intenta analogar la lógica del sistema con la lógica del
sujeto: difusión de causas, tipos de riesgos y tecnologías de prevención, avaladas por el
conocimiento científico; la institucionalidad asegura que la situación está bajo control y espera
un acto de confianza de la sociedad civil hacia la(s) mismas.

b) Terapéutica social: el paradigma expresivo. Enfoques comunitario–expresivo que va desde la


terapia individual a la afirmación de la sociabilidad grupal, familiar etc. Elementos tales como
autoestima, contexto normativo, orientación a valores, etc. son cuestiones centrales en este
enfoque, que de alguna manera buscan suplir los déficit de la socialización temprana. Junto con
ello se diseñan estrategias substitutivas de los hábitos de riesgo

Los riesgos percibidos para la comunidad, sin embargo, son de otra naturaleza y se relacionan
con aquellos ámbitos en que se percibe que falta control: no hay atribución de confianza (ej.
catástrofes ambientales, terremotos, accidentes, etc.) No caben aquí ninguna de las dos formas
antes señaladas, sino la recuperación de la confianza social en las instituciones que gestionan
riesgos.

Como se ha señalado, los comportamientos y las percepciones no operan en una lógica costo-
beneficio, o racionalidad orientada a fines o probabilística. Interviene en ello el sobre valor del
tiempo presente, muchas veces asociado a la necesidad de reproducción del sistema doméstico -
familiar y al placer inmediato. Pero también se observa que interviene una cierta desconfianza
3
hacia los sistemas que gestionan riesgos2 junto con una sobrevaloración de la capacidad
resolutiva en crisis (ley del rescate), o de la solidaridad humana, o del heroísmo individual.

A nivel organizacional, parece necesario combatir la especialización funcional para introducir el


control de riesgos como una dimensión del trabajo A nivel de los comportamientos y conductas,
haciendo el tránsito desde lo simbólico–discursivo–ritual a lo procedimental–participativo,
reprogramación y viceversa. A nivel de las percepciones, pareciera que el camino es inverso: de
la programación (discerniendo e incorporando el conocimiento del lego) a lo simbólico, como
restitución de la continuidad.

2
Smith, D. Editor. Business and the Environment. Paul Chapman Publishing, London. 1993
4
2. Objetivos.
Según lo definido por INJUV, los objetivos de este estudio son:

- Conocer los discursos y ritos asociados al consumo de alcohol entre los jóvenes de la Región
Metropolitana.
- Dar cuenta de las dimensiones que el consumo de alcohol tiene entre los jóvenes de sectores
urbanos y de las características de la oferta existente para prevenir y tratar el problema.

Para abordar dichos objetivos se formuló un diseño que, básicamente, consistía en cuatro
entradas al tema del uso y abuso de alcohol en los jóvenes:

- Documentar el problema.
- Recoger los discursos de distintos colectivos juveniles con respecto al consumo de alcohol.
- Generar reportes etnográficos que permitan describir las prácticas de ingesta de alcohol y los
ritos asociados a éstas.
- Recoger información de especialistas con experiencia en la prevención y tratamiento del
problema del consumo abusivo de alcohol.

5
I. ANTECEDENTES DEL CONSUMO ABUSIVO DE ALCOHOL

Dimensión cultural.
En 1943 Horton, indicó cómo cada cultura establecía un vínculo diferente con el alcohol.
Posteriormente, se intentó definir las culturas en función de la relación que mantienen con el
alcohol, perfilándose grandes patrones culturales según las normas y actitudes que condicionan
diferentes modelos de consumo. Pittman y Suyder (1962) describen las culturas abstemias,
ambivalentes, moderadamente permisivas o permisivas y Solms, retomando a Bales, describe el
patrón mediterráneo y el patrón anglosajón que darían lugar a diferentes formas de alcoholismo.
En esa misma línea se integran las descripciones de Alonso Fernández (1981) de las
comunidades alcoholofóbas y alcoholofílicas.

Numerosos estudios han permitido determinar que prácticamente todas las civilizaciones y
grupos culturales han desarrollado algunas formas de elaboración de bebidas alcohólicas y
prescrito determinadas conductas relacionadas con su ingesta3. En nuestro país, desde el período
precolombino hasta nuestros días las bebidas alcohólicas han estado presentes formando parte de
la dieta alimenticia, de rituales o usos medicinales4.

La variada gama de representaciones sociales implican diversas connotaciones valóricas del


fenómeno; así, en algunos rituales se le atribuye la representación de la divinidad, connotaciones
asociadas al reforzamiento de la masculinidad, etc.

En nuestra sociedad, el consumo de alcohol ha gatillado la aparición de una gran variedad de


normas sociales que rigen el comportamiento individual, grupal y masivo. El consumo abusivo
de alcohol ha sido tipificado como un problema médico y social, alrededor del que operan
controles sociales con una compleja gama de consecuencias. La vigencia de una legislación que
regula y castiga el consumo de alcohol5 ha abierto una discusión, entre diferentes sectores, acerca
tanto de las responsabilidades como de los derechos individuales de quienes consumen; la
detención por consumo de alcohol en la vía pública, los test de dopping, otras técnicas de
detección son algunos de los referentes que sustentan la discusión sobre los controles sociales
establecidos.

3
Heath, D.; "Factores antropológicos en la parogenia del alcoholismo". II Congreso Iberoaméricano sobre
alcohol y alcoholismo", Santiago, 1981.
4
Furst, P.; "Alucinógenos y cultura". México, FCE, 1980.
Medina, E.; "Aproximación antropológica al análisis epidemiológico: consideraciones sobre el modo de
beber entre los mapuches". Ed. Cuaso, Pontificia Universidad Católica de Chile, Temuco, 1984.
5
Ley de alcoholes.

6
Magnitud y características del consumo

Los estudios nacionales más recientes sobre el consumo de drogas y alcohol, realizados por
CONACE 6, muestran una tendencia al alza de la prevalencia del consumo de alcohol en el
último año. En el mismo estudio, el análisis de la variable de sexo permitió observar un aumento
del consumo de alcohol entre las mujeres, subiendo un total de 13 puntos porcentuales,
acortándose la brecha entre el consumo de hombres y mujeres. El análisis de la variable edad
indicó que el inicio del consumo para ambos sexos comienza entre los 12 y 18 años, con un
aumento en la prevalencia de consumo del último mes para este grupo, lo que podría
interpretarse como un incremento en el número de los bebedores problema7.

En complemento con la información de la encuesta CONACE, existe información8 acerca de la


producción de bebidas alcohólicas que indican que la producción física de pisco aumentó un
30,2% de 1992 a 1996; mientras que la de licores secos y dulces disminuyó en 185,4% y 183,7%
respectivamente, entre los mismos años. Por su parte, la producción de vinos de mesa aumentó
en un 31,8%. Del mismo modo, la producción física de cerveza embotellada aumentó 5,9%.

En relación a la venta física, para los piscos aumentó en un 25,7%; la venta física de licores
secos disminuyó un 25,5%; los licores dulces disminuyeron en un 17,0%. Por su parte, la venta
física de vinos de mesa aumentó un 30,9% al igual que la cerveza embotellada que aumentó la
venta en un 4,4%. Este último dato es particularmente importante si lo relacionamos con la
incorporación acelerada de jóvenes y mujeres en el consumo de cerveza, asociado con un
descenso mundial en la edad de iniciación del consumo.

A partir de los antecedentes que aporta la encuesta CONACE, es posible hacer algunas
estimaciones acerca de las pautas de consumo de alcohol de la población nacional. Las cifras
crudas del consumo per cápita anual se pueden estimar en alrededor de 40-50 litros de vino, 15
litros de cerveza y 1 litro de destilados, equivalentes a unos 8 litros de etanol de 100° en
promedio9.

Una estimación más afinada se logra excluyendo de estos cálculos a la población menor de 15
años de edad, por su escasa significación en el consumo general, y a los adultos abstemios, lo
que permite fundamentar que las cantidades anteriores deberían ser elevadas en un 50%.

La prevalencia de los diferentes tipos de bebedores en la población chilena es de: 80% de no


6
Encuesta Comisión Nacional de Control de Estupefacientes, CONACE, 1994 y 1996.
7
Es considerado bebedor problema todo aquel individuo que consume alcohol por dependencia o que
hace abuso de él. Plan Nacional de Salud Mental, Ministerio de Salud, Publicaciones de Salud Mental,
Nº1, 1993.
8
Informes del Instituto Nacional de Estadísticas.
9
El promedio para América es de 5,5 litros de etanol de 100º per cápita, solo superado por Europa donde
el promedio que se consume es de 7,3 litros de etanol de 100º per cápita.

7
bebedores y bebedores sin problema, 15% de bebedores problema sin dependencias y 5% de
bebedores problema con dependencia10.

De acuerdo a los resultados obtenidos en el estudio de hogares realizado por el CONACE, el


55,0% de los hombres entrevistados consumió alcohol durante el mes anterior a la encuesta en
contraste con el 39,7% de las mujeres entrevistadas. En relación a la edad, cabe señalar que el
31,8% de los encuestados de 12 a 18 años de edad consumió alcohol en los treinta días previos a
la aplicación de la encuesta. El grupo de edad de 19 a 44 años concentra los mayores porcentajes
de población que consumió alcohol en los últimos treinta días.

En comparación con los resultados obtenidos en el estudio de hogares en 1994, se observa que ha
habido un aumento de 24,9% de personas que declararon consumo de alcohol durante el mes
anterior a la aplicación de la encuesta, siendo el consumo entre las mujeres el que presenta el
mayor aumento (44,7%). Entre los hombres el porcentaje de aumento es de 14,1% (48,2% en
1994 a 55,0% en 1996).

Comparando los distintos grupos de edad, también se observan diferencias significativas entre
los resultados; el mayor aumento se observa en el grupo de 12 a 18 años con un porcentaje de
aumento del 59,0% (20,0% en 1994 a 31,8% en 1996), seguido por el grupo de entre 45 a 64
años, donde el aumento fue de 31,9% (34,5 en 1994 a 45,5% en 1996).

Campañas de prevención versus campañas de promoción.

Los programas educativos y preventivos compiten con la publicidad ilimitada de bebidas


alcohólicas. En este sentido, un gran número de expertos coinciden en que es recomendable la
aplicación de disposiciones legales que normen y regulen estas prácticas. Estudios
norteamericanos y europeos han demostrado que la publicidad de bebidas alcohólicas, en
diferentes medios de comunicación, produce como efecto inmediato un aumento en el
reconocimiento de marcas y en la cantidad de consumo11.

En medios de comunicación como la televisión, es posible identificar una profusa difusión de


estereotipos, en donde el consumo de alcohol se asocia con personas exitosas, belleza, status y
estilos de vida determinados12.

10
Políticas y Plan Nacional de salud Mental. Ministerio de Salud.
11
"El mercado de bebidas alcohólicas crece hoy de manera planificada desde productores y agencias que
científicamente diseñan una estrategia de venta basada en el ofrecimiento de un estilo de vida por sobre la
degustación de un sabor determinado". Míguez, H. "Alcoholismo". En: Enciclopedia Iberoamericana de
Psiquiatría, vol. II, Ed. Panamericana, 1997.
12
"La exaltación de la bebida, y a veces de su abuso, ha facilitado la alcoholización en grupos que
anteriormente no constituían una población en riesgo. La promoción de la cerveza entre los jóvenes de 12
a 16 años es un ejemplo. Lo mismo se aplica para el aumento de consumo en mujeres jóvenes y fértiles,
con el riesgo de producción de síndrome de alcoholismo fetal". Miguez, Hugo A. "Alcoholismo". En:
Enciclopedia Iberoaméricana de psiquiatría, vol. II, Ed. Panaméricana, 1997.

8
En el ámbito internacional, las restricciones a la publicidad de bebidas alcohólicas van desde la
prohibición total, pasando por la prohibición de determinados medios, hasta la delegación en los
propios productores de la responsabilidad en lo referente a la publicidad y promoción de ventas.

Las estrategias publicitarias de los consorcios productores de bebidas alcohólicas van orientadas
a aumentar el consumo de determinados grupos objetivo de consumidores; no existe una
estrategia de intervención publicitaria que contrarreste este efecto con la misma potencia y
calidad.

Precio de las bebidas alcohólicas

En relación a los precios de las bebidas alcohólicas, se ha podido observar que, si bien el precio
no es la única variable que influye en el nivel de consumo de alcohol, es el único factor capaz de
actuar por sí solo en la modificación de las tasas de consumo; la elevación del costo de las
bebidas alcohólicas ha provocado una disminución del consumo.

En general, los países productores de bebidas alcohólicas tienen las más altas tasas de consumo,
y el acceso de la población a bebidas alcohólicas tiene relación con el precio de éstas; a mayor
precio, menor consumo. Investigaciones recientes han demostrado que las políticas más rígidas
de precios y de impuestos pueden no sólo limitar el consumo sino también aumentar las rentas
del Estado13.

En Chile son escasos los estudios directos de la relación precio–consumo de alcohol. Sin
embargo, el estudio de otras variables como mortalidad por cirrosis hepática, producción de vino
y accidentes de tránsito, permite inferir que períodos con escasez de circulante coinciden con
períodos de menos accidentalidad y mortalidad por cirrosis hepática14. Este último parámetro es
considerado consensualmente en todo el mundo, como un indicador indirecto pero muy confiable
del nivel de consumo de alcohol.

13
López, A. "Aspectos económicos del alcoholismo: el costo del alcoholismo en Chile" (Iª parte),
Departamento de Economía, Universidad de Chile, 1984.
14
Concha, M., Aguilera, X. y otros; "Situación de la salud en Chile-1996", Departamento de
Epidemiología, Ministerio de Salud.

9
II. EL DISCURSO DE LOS JÓVENES DE CLASE MEDIA Y
BAJA ACERCA DEL CONSUMO DE ALCOHOL. 15

Estigmas y prejuicios asociados al consumo de alcohol entre los jóvenes


En relación a los jóvenes se activan —desde la perspectiva de los adultos— prejuicios y estigmas
acerca de sus conductas y estilos de vida. El consumo de alcohol constituye uno de los tópicos
que revitaliza los conflictos generacionales y a partir del cual los colectivos consultados dan
cuenta de los prejuicios que perciben desde los adultos asociados a las prácticas de ingesta.

Entre los prejuicios que se registran con mayor frecuencia, acerca del consumo de alcohol en los
jóvenes, están:

- Consumo de alcohol como una práctica abusiva: uno de los prejuicios más potentes que
identifican los jóvenes en el discurso de los adultos se relaciona con la caracterización del
consumo de alcohol en los jóvenes como un consumo abusivo.

H: "Es como lo habitual no más si es que a uno le da sed, si hace calor, no se trata de que los
jóvenes se juntan a tomar todo el día"

La visión adulta del consumo es interpretada por los colectivos consultados como la falta de
disposición a observar otros aspectos del comportamiento juvenil con respecto al alcohol y las
drogas como la capacidad de regulación de la ingesta.

M: "nos meten a todos en el mismo saco, que todos nos drogamos, porque algunos no
tienen los valores, o sea tienen los valores, pero los tienen de una forma distinta, lo hacen
entonces a todos nos meten en el mismo saco y nosotros ni lo hacemos porque la otra
gente quiera porque de repente nos sentimos bien lo hacemos y no tenemos que seguir
haciéndolo otras veces"

Desde la visión de los jóvenes, se exige un tratamiento menos tendencioso de la problemática del
beber abusivo y el consumo de drogas; las dependencias no son un problema exclusivo de los
jóvenes, del mismo modo, tampoco se trata de un estado de salud generalizado en la población.

H: "Mi mamá por ejemplo me dice, "mira ese pobre hombre como está destrozado con la
droga", y es falso, son casos puntuales o vei que los juntan a todos en un mismo saco..."

H: "... tiene que ser algo de los jóvenes, todos podemos ser drogadictos y todos podemos
ser alcohólicos, jóvenes y adultos; no es un problema de los jóvenes exclusivo"
- Consumo juvenil asociado a la delincuencia: Otro prejuicio recurrente, que los jóvenes
reconocen en el discurso adulto, es la asociación ingesta–delincuencia: los adultos extrapolan
15
En lo que sigue se utilizaran la notación M para identificar al grupo de mujeres y la notación H para el
grupo de hombres.
10
conductas particularmente aisladas como normas de todo el colectivo.

M: "yo creo que los jóvenes no son todos iguales, hay unos que sí obviamente, que
cometen actos vandálicos, o que se drogan, y/o que abusan del alcohol, pero no, creo que
hay muchos de ellos que quieren hacer bien la cosas"

H: "Claro, es que te ven tomando entonces te toman y hacen escándalo y no se van a


quebrar vidrios, se van a cogotear, a agarrarse a combos y nosotros no, nosotros somos
tranquilos, podemos estar tomando en cualquier lado pero nunca hemos tenido atado con
nadie"

- Tiempo libre y riesgo: desde la perspectiva de los adultos, existe una disposición a
homologar el tiempo libre con tiempo de riesgo; esto genera, más allá del prejuicio, una serie
de temores y aprehensiones de los adultos relacionadas con el tiempo de ocio de los jóvenes.

M: "¡ah jóvenes, fuman todo, se drogan cuando no están haciendo nada, porque no se les
ocurre pensar que están haciendo algo bueno, porque tampoco les conviene pensar a ellos
que los jóvenes están haciendo algo bueno, yo creo que es la oportunidad..... para ellos".

Los jóvenes, por otra parte, entienden el tiempo de ocio como un tiempo de aprendizaje,
inherente a la etapa de desarrollo en la que se encuentran. El ocio tiene una importancia vital en
la medida en que es un tiempo para la reflexión sobre sí mismos; la soledad, el tedio, la ansiedad
y la depresión son elementos que suelen manifestarse en este tiempo.

M: "Depende del estado de ánimo que uno tenga para definir lo que es tiempo libre,
porque si uno está con una depre, lo único que quiere es estar todo el día echada viendo
tele, comiendo, comiendo, comiendo... "

M:"...y el tiempo se pasa lento y haciendo nada, pienso que falta como agilidad, como
más espacio, más cosas para que uno pueda pasar el tiempo libre sin tener que tener un
montón de amigos"

"H: "no hay nada más es como pasar el rato una cosa así, no se trata tampoco de andar
todos los días eufóricos así y lo que yo veo más penoso, es pasar el rato e ir
adormeciendo, estamos en un estado somnífero"

- Consumo y pobreza: En el colectivo de hombres se identifica la relación consumo abusivo -


pobreza como un prejuicio que tiene su origen en que las consecuencias del consumo abusivo
son más visibles en los sectores populares donde se conjugan con otras problemáticas
sociales.

H: "o sea, creen que dándole comida a los pobres se va a mejorar la pobreza, en ese
sentido yo creo que todo va con la educación, el alcoholismo, la drogadicción, la pobreza
todo eso"

No obstante, en los estratos altos existen recursos para acceder a una mayor diversidad de drogas
legales así como estrategias para mantener un consumo solapado y encubierto.
11
H: "Es como un problema más bien de los estratos sociales, porque obviamente ya en los
estratos más bajos se ve mucho más, hay más problemas"

H: "Yo en ese sentido pienso que más droga hay dentro de las viejas del barrio alto, que
dentro de la juventud, en el sentido de que todas las viejas del barrio alto, o sea no todas
un día se toman su pastillita para dormir, su calmante, o sea en ese sentido también son
drogas cachay..."

Referentes asociados al consumo de alcohol

- Referentes culturales: Existe consenso entre los jóvenes acerca de que las prácticas de
consumo de alcohol son un referente cultural que da identidad a la comunidad nacional; lo
propio y lo que caracteriza "lo chileno" se asocia a un alto nivel de consumo. Además, este
referente se fortalece en un vasto conjunto de tradiciones populares donde el uso de alcohol
está legitimado.

H: "Yo creo que sí, en esta sociedad es muy común ver que la gente se tome su vino al comer
o un bajativo en la noche"

M: "Eso es lo malo que pasa con el alcohol, porque el alcohol es una droga que está super
bien planeada en Chile, o sea uno toma porque se murió una persona, uno toma, toma para
pasar las penas, toma para pasarlo bien, por el frío, por el calor y por todo"

La opinión de los jóvenes se refuerza con otros antecedentes que catalogan a Chile como un país
"permisivo incondicional" con respecto al consumo de alcohol, es decir, donde la tolerancia al
consumo se hace extensiva a la embriaguez.

Al alto grado de legitimidad que tiene el consumo de alcohol en la cultura nacional se suma la
legalidad de su uso y la oferta amplia; ambos factores facilitan el consumo masivo de alcohol.

M: "Que el alcohol es lícito, tomar está permitido"

H: "...yo pienso que la mayoría de la gente, no solamente los jóvenes, los adultos
también, son alcohólicos, la mayoría de la gente toma por lo menos un vaso de vino dos
veces o tres veces a la semana, yo creo que eso está dentro de los márgenes del pueblo"

M: "Está más al alcance también en plata y en cualquier parte lo encuentras"

- Referente adulto: Este referente está dado por las prácticas de consumo de alcohol de los
adultos de la familia. La existencia de este referente resta efectividad a las estrategias de
control impuestas a los jóvenes desde sus familias, en la medida en que los propios
padres/madres han marcado la pauta de comportamiento en relación al alcohol.

M: "En lo personal, yo empecé cuando mi papá se tomaba una cerveza y yo me tomaba la

12
espumita, la espumita y antes yo me acuerdo que así porque todos estaban tomando..."

H: "...pero a mí siempre me sorprende la desfachatez de los adultos que siempre culpan a


la juventud, que aquí que los volados de la plaza, que los de la calle y aquí y allá y la
juventud tiene este y este defecto; y al fin y al cabo quien cresta a nosotros nos formó, si
nosotros no salimos ni nos formamos del aire, o sea a nosotros alguien nos formó y esa es
la misma sociedad que a nosotros nos critica..."

H: "la patudez, a la cara dura de las autoridades y de los adultos, o sea no en el sentido de
que me mofe de todos de los adultos, que para mi sean los adultos una sola cosa o sea,
como en todo caso hay tipos y tipos, pero o sea, lo que manda es la voz de la sociedad
que se yo que son, o sea son esas cosas, que culpen a los jóvenes de esto y de esto otro,
generalmente son ellos los que lo imponen"

La familia pierde autoridad en la regulación del consumo; los jóvenes asumen que, tanto en la
adolescencia como en la edad adulta, la conducta de los padres con respecto al alcohol y las
drogas no ha sido muy diferente de la ellos.

M: "Los mismos viejos que están ahora catalogándonos, sobre lo mismo de los años 70 te
catalogaban por lo que ve"

"H: Hacen lo mismo en sus ratos libres, sólo que a los jóvenes siempre los están mirando.
Claro están siempre como lesiándonos".

Además, es consensual la percepción del consumo adulto como menos responsable en la medida
en que estos tienen un exceso de confianza en sus capacidades para manejar situaciones bajo la
influencia del alcohol.

M: "Aparte que no es tanto los jóvenes o sea hay que ver a lo mayores que toman y dicen
no, yo tengo el control, tú no lo hagas, porque yo lo estoy haciendo"

H:"... el adulto en caso de tomar, yo pienso que toman igual que nosotros y peor, o sea he
visto familiares y tíos curados, esos curados odiosos, viejos que les pegan a las minas o a
los cabros chicos y desagradables..."

Visión y motivación para el consumo de alcohol

- El consumo como mecanismo de integración social: Al interior del colectivo de mujeres, el


consumo de alcohol es entendido como un mecanismo de integración social buscado tanto
por sus efectos como por las imágenes y aspiraciones con las cuales se lo asocia.

En lo que refiere a los efectos, el consumo de alcohol es considerado un elemento que permite
exteriorizar aspectos de la personalidad de los jóvenes que les son más difíciles de manejar y de
mostrar:

13
M: " Y cuando estás con copete tenís más valor para hacer las cosas... yo soy fanática de
la Universidad de Chile, a mí me encanta mi equipo y un día en una discoteca estaban
todos los jugadores y yo estaba media mareada y dije ya filo voy a sacar a bailar a
Rodrigo Goldberg y no me dio vergüenza"

A este tipo de conducta se asocia un nivel alto de satisfacción; abandonando las exigencias de la
existencia cotidiana, el consumo de alcohol permite a los jóvenes conducirse bajo el principio del
placer; sentirse bien y ser capaces de una conducta que hubiese sido imposible sin la presencia
del alcohol.

M: "hay unos super tímidos y se tomaron un copete y son el alma de la fiesta"

Estas características de la personalidad que emergen a partir de la ingesta de alcohol, tienen que
ver con las expectativas de los sujetos, es decir, el acercarse a aquella imagen a la que desearían
parecerse; ser audaz, atrevido, simpático, en definitiva aquello que sobrepasa la existencia
cotidiana del sujeto.

En el colectivo femenino es notoria la influencia de la publicidad de bebidas alcohólicas que ha


logrado imponer una imagen que las jóvenes buscan casi de manera inconsciente; se ponen en
juego las aspiraciones de las jóvenes y es el consumo lo que las acerca a ese modelo al que
quisieran parecerse tanto por sus atributos como por su situación.

M: "...no encontraba nada más rico preparar el trago y lo dejaba hasta acá por ejemplo y
veía una película en la noche, pero nunca me lo tomaba entero, pero era por hacerlo,
como preparar jugo de naranja, un martini, porque encontraba super linda la botella y lo
miraba y que rico; pero la verdad así como la necesidad de tomar, no. Claro, viendo tele"

El discurso del colectivo masculino sobre el consumo de alcohol se formula a modo de queja
hacia los adultos, la sociedad, el gobierno.

H: "se toman el derecho de representarnos a nosotros y lo peor que todas esas personas a
nosotros no nos ofrecen nada, no hay cambios, no hay ninguna cuestión siempre es lo
mismo por eso no hay oportunidades para desarrollarnos en ningún sentido"

- Consumo y medio social: El consumo entre jóvenes de sectores populares es también


entendido como parte de una estrategia de sobrevivencia en un entorno social especialmente
agresivo.

H: "Lo que pasa es que en el caso de las poblaciones, tienes que ser y demostrar ser más
fuerte por ejemplo, para que no te pasen a llevar, entonces se tiende a ser un poco más
violento y así como que se va dando vuelta y va subiendo el problema"

- La experiencia necesaria: Entre las mujeres, la relación con el consumo —tanto de alcohol
como de drogas— se define también a partir de necesidad de adquirir experiencias que les
permitan discriminar entre lo que les parece conveniente y lo que no.

14
M: "además tienes que hacerlo para que te des cuenta de que si te va a hacer mal o no.. lo
malo es que hay que pasar por eso."

La experiencia de la ingesta de alcohol da autoridad al sujeto para definir una posición frente al
consumo y para integrar esta vivencia al proceso de desarrollo.

- Consumo de alcohol como forma de escape: En el colectivo de mujeres es consensual el


rechazo al consumo de alcohol cuando es usado como una vía de escape.

M: "Yo nunca he llegado a tomar tanto como para escapar en la depresiva, a lo más un
vaso, pero he tomado mucho más cuando tengo ganas, de lo más cuando uno comenzó
una fiesta, ahí he tomado más, cuando estoy así; ahora escapar de algo nunca me ha
funcionado, no"

Se privilegia el uso de alcohol en ocasiones festivas por sobre aquellas situaciones existenciales
conflictivas.

M: "ahí lo tomai, soy capaz de curarme con un vino así, pero me gusta porque de repente
quiero estar alegre y nunca tomo así de tomar toda la fiesta no"

A diferencia de las mujeres, entre los hombres el consumo de alcohol como una forma de
evasión de los conflictos está altamente legitimado.

H: "Es como para olvidar la presión donde tú estabas trabajando o estás estudiando todo
el año, estás todo el día ocupado y es como un relajo para ir a acostarse tranquilo"

- Consumo de alcohol como parte de ritos y costumbres: Otro de los elementos que motivan
el consumo de alcohol en los jóvenes tiene que ver con el reconocimiento de ciertos ritos,
usos y costumbres vinculados al cierre de unas etapas y al inicio de otras. Aún cuando los
jóvenes los entienden como ritos es necesario aclarar que se trata de costumbres ya que los
ritos suponen elementos de naturaleza trascendental, es decir, son imprescindibles para pasar
de un estadio a otro; en los hitos que los jóvenes señalan el tránsito de una situación a otra no
es afectado por la ingesta de alcohol, es decir, pueden suceder sin pasar por la ingesta.

- Inicio de una nueva etapa académica:

M: "Si cuando entras a la universidad tienes que ir al paseo a tomar vino en no sé qué
cosa, como obvio, es como un rito que hay que hacer para crecer o sino te quedas
pegado"

- Usos y costumbres populares:

M: "y la gente muchas veces hace cosas así por rito, porque es como común, tradición; lo
del mercado lo había escuchado pocas veces y no pensé que aquí también en Santiago lo
iba a escuchar, en el norte lo había escuchado porque el marisco está ahí, tirar la mano y
sacas un piure, un erizo y acá también , yo creo que todas las conductas y más cuando son
masivas llevan mucho de rito"
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Prácticas de consumo de alcohol de los jóvenes

- Variable género: los colectivos reconocen un comportamiento distinto, con respecto a la


ingesta de alcohol, según se trate de grupos del mismo sexo o grupos mixtos.

Cuando el consumo sucede en grupos del mismo sexo existe una mayor permisividad tanto en la
cantidad que se consume como en los tipos de conductas que son aceptadas; la embriaguez, en
ese contexto, es una conducta aceptada.

M: "Tenemos el sentido de supervivencia super fuerte nosotras, cuando estamos con


amigas no, ahí estas con amigas y alguien te va a ir a acostar..."

H: "Claro, las conductas se repiten como llegar a la casa, empezar a juntar la plata para el
copete, volver si te ven curado, te ves más alegre puedes empezar a bailar"

Cuando el consumo sucede en grupos mixtos es más regulado y se ponen en juego un conjunto
de elementos que determinan una ingesta controlada, por ejemplo; el temor al que dirán, los
riesgos asociados a la sexualidad y el temor a las reacciones violentas.

Sin embargo, la necesidad de mantener el control es más evidente entre las mujeres; en opinión
de las jóvenes entrevistadas, para los hombres es menos importante regular el beber abusivo
cuando están en grupos mixtos.

M: "y aparte que los hombres no están ni ahí con quedar tirados en la calle, en cambio las
mujeres se preocupan más de eso"

Entre los hombres, la percepción del consumo de alcohol en las mujeres, es considerado similar a
la de ellos aún cuando en grupos mixtos el consumo femenino es muy controlado.

H: "Huevean lo mismo o más que los hombres, pero si están en grupos con hombres se
están cuidando y ves que se miden más algunas, no todas... "

- Estrategias de evitación de la embriaguez:

M: "Como que todo tiene su técnica, todo el mundo ¡oye si vas a tomar comete un
poquito de queso porque eso absorbe el alcohol!...

- Lugares públicos / lugares privados: En el colectivo de hombres existe una percepción


acerca de cómo la regulación y los controles han ido limitando los espacios públicos de
recreación; el hecho más evidente es el desalojo de calles y esquinas relegando el consumo y
la vida social a las casas.

H: "La mayoría de los jóvenes lo que buscan, en su mayoría, es como pasar

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desapercibido, casi al punto de estar escondido porque no se puede estar en ninguna parte
ahora"

En el caso de las mujeres, la definición de grupos de pares más reducidos, la pareja y los cambios
propios del acercamiento a la edad adulta han determinado los lugares de consumo, y del mismo
modo se han recluido en las casas dejando en un segundo lugar los lugares públicos de consumo.
No obstante, para las mujeres, se trata de una opción personal que no está sujeta a condiciones
externas como en el caso de los hombres.

M: "pero ahora mucho más calmado, estar en la casa invitar a algunos amigos"

Para las mujeres, el consumo de alcohol en lugares privados es un factor de protección frente a
los riesgos que implica el consumo en lugares públicos; en las casas los estados de embriaguez
son manejados con facilidad por los grupos de pares.

M: "... porque sabemos que podemos tomar y vamos a pasar la mona durmiendo y no
vamos a correr ningún riesgo a fuera"

Variables que interviene en la regulación de la ingesta de alcohol.

- Responsabilidad personal: La ingesta de alcohol, y de otras drogas, se reconoce como una


decisión personal y por lo mismo también compete al sujeto asumir las posibles consecuencias.

M: "Por ejemplo de la droga, el alcohol todo eso, es realidad yo creo que depende de cada
persona, nadie puede decir me obligaron los amigos porque yo los vi a ellos y los quise
imitar, si uno de verdad quisiera ser inteligente, si uno dice no, es no"

- La pareja: Para las mujeres, la pareja exige tiempos y conductas distintas a la de los grupos de
pares; cuando existe una pareja las prácticas sociales se limitan a espacios más privados y grupos
más reducidos donde los excesos son regulados a la par de cómo cada cuál maneja su relación
con el otro.

M: "tener una pareja ya como que se empieza a juntar con parejas antiguas y no es tanto
el carrete de todos los fines de semana, uno empieza a compartir con ella..."

En el caso de las mujeres, la embriaguez de la pareja no es una conducta aceptable y, cuando


sucede, genera conflictos al interior de la relación.

M: "¡Córtala con tomar querís que te lleve de las patas, arrastrando! y me retaba ..."

- El grupo de pares: El grupo de pares genera una dinámica propia con respecto al
consumo de alcohol, es así como en algunos grupos la actitud hacia el consumo abusivo será
más distendida y en otros más controlada.

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Es una opinión compartida la de que el grupo de pares cumple una función de protección en
situaciones de beber abusivo; el grupo es un referente de confianza.

M: "Claro depende con quien estés, porque si estás con puras amigas me da lo mismo
curarme, pero yo nunca me he curado con gente que no conozco... "

H: "...sino que uno se junta pero no es para emborracharse, sino que de repente uno se
toma un copete, una cervecita, pero igual hablan de más"

- Edad y actividad: Sin duda, edad y actividad son dos variables que regulan el consumo de
alcohol. Los jóvenes relacionan las prácticas de ingesta a etapas del desarrollo social y vital
de los jóvenes; conforme se profundiza la integración al mundo adulto, a través del acceso a
la educación superior y al trabajo, el beber abusivo es cada vez más ocasional.

M:"... de repente pasaba el viernes, el sábado y despertar en casas de unos amigos, de


unos amigos de mi amiga, que yo no había visto en mi vida y terminaba, ahí todos tirados
en el suelo, y ahora lo pienso y digo no, hacer esa cuestión de nuevo no, nunca lo haría de
nuevo"

H: "Nosotros antes tomábamos en la calle cuando éramos más chicos..."

Riesgos asociados al beber abusivo

- La postergación o fracaso del proyecto de vida: el temor a mantener una situación de


dependencia ("quedarse pegado") que estanque el proceso de desarrollo es un elemento que
favorece la autorregulación. La visión del adicto expresa también el miedo al descontrol y la
proyección de sí mismo como incapaces de establecer las reglas.

H: "Quedarte ahí, quedarte en el eterno carrete"

En el colectivo de mujeres, los temores que genera la dependencia son claramente definidos:

- La dependencia, en su manifestación biológica, es una condición temida por los jóvenes.

M: "que no se dan cuenta lo que hicieron; y ni si quiera es una cuestión de


entretenimiento, tienen que hacerlo no más porque el cuerpo se los pide y ahí es cuando
es triste"

- Otro elemento importante, en opinión de los participantes, es el que tiene que ver con la
pérdida de capacidad para determinar la propia existencia y la consiguiente necesidad de
depender de otros.

M: "El riesgo para mí, aunque no soy alcohólica y no tomo tragos habitualmente, sería
que no me podría hacer cargo de mi vida y mi vida es lo único que tengo así que sería

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como tonto destruirla..."

- Al bebedor abusivo se le endosa una facilidad para reproducir relaciones de dependencia.

M: "A parte de tener una adicción como en alcoholismo, uno puede caer muy fácilmente
en otra adicción; yo tengo un tío que nunca ha reconocido que es alcohólico, pero a parte
tiene la adicción de las carreras y de repente pierde toda la plata y lo que queda se lo
toma..."

- Daño a la salud: En el colectivo de mujeres se percibe en el consumo abusivo de alcohol un


daño a la salud y la consiguiente merma de las capacidades físicas e intelectuales.

M: "el cuerpo te pasa la cuenta, siempre después dices que tu carreteastes dos años...... y
las otras consecuencias manejar curado, atropellar a alguien, hacer cosas de las que no te
acuerdes"

- Situaciones de violencia generadas a partir del consumo abusivo: en el discurso de los


hombres se asocia el consumo abusivo a la emergencia de actitudes violentas que pueden
acarrear problemas legales y poner en riesgo la propia seguridad y la del grupo.

H: "Cuando el carrete es en la noche hay más peligro que en el día, en la noche cuando ya
tomamos unos copetes, se producen peleas ya después con trago ya, te sientes mal eso"

- Daños a terceros: otro de los riesgos percibidos es el que tiene relación con el daño a
terceros como consecuencia del consumo abusivo. De ahí que tanto en grupos de hombres
como de mujeres las campañas para prevenir los accidentes han tenido un éxito absoluto y no
admiten ningún cuestionamiento.

M: "pero yo no creo que haya que estar muy muerto de curado para matarse en un auto"

- Relaciones sexuales no deseadas: en el colectivo de hombres la posibilidad de una relación


sexual no deseada o el riesgo de tener una conducta irresponsable por causa del consumo
excesivo constituye un regulador de la ingesta.

H: "O a veces se pone distinta la cosa, se puede arriesgar en otro sentido también, con
una minita, hay una pieza vacía, ahí se puede meter en otro queso"

En el colectivo de hombres, en el contexto de la embriaguez, la posibilidad de embarazo pesa


sobre el hecho de que sean ocasionales o no, con una persona conocida o no.

H: "Riesgo porque curao nunca vas a buscar tu condón, curao no decís no lo hago si no
tengo condón"

Tipo de consumo

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Entre las mujeres, el consumo tiende a ser selectivo, pues es entendido como un uso que da
status. El consumo indiscriminado de alcohol se asocia a la edad y a los recursos económicos
disponibles.

- Producto–status: A partir de lo que se consume, según pasan los años, se va generando


una relación producto–status, se tiende a buscar el consumo de productos más refinados y de
mejor calidad; "tomar algo bueno".

M: "Depende del grupo con que uno se va a juntar, hay algunos amigos que no le importa
mucho eso de una cerveza o vino fresco, da lo mismo, pero si estás comiendo en un lugar
más elegante o en una reunión de empresa ahí sí"

- Consumo masivo: El tipo de consumo está determinado por los recursos de que disponen
los jóvenes para adquirir bebidas alcohólicas.

M: "Depende de la plata que se ande trayendo"

- Edad: La calidad del producto no es importante cuando se tiene menos edad; se consume
aquello que se puede comprar.

M: "yo digo que va más por una cuestión de edad, porque los cabros jóvenes no están ni
ahí; por tomar toman no más, ni si quiera saben lo que están tomando"

Prevención del consumo de alcohol en los jóvenes

- Rol de la familia: Se evidencia un profundo rechazo al consejo, la crítica o el castigo, de


padres y madres, a las prácticas de ingesta de alcohol y drogas de los jóvenes.

M: "También mi mamá sabe que yo he fumado marihuana y que de repente fumo todavía y
sabe que no saca nada con decirme; porque capaz que diga ¡sabes qué ándate a la mierda o
vamos a terminal mal!"

En la adolescencia y la juventud se integran al discurso de los colectivos consultados elementos


y experiencias que les permiten criticar y detectar las contradicciones de los adultos.

- Campañas de prevención: Los mensajes de las campañas de prevención de consumo


abusivo de alcohol y drogas entran en competencia con aquellas campañas publicitarias que lo
promueven. Una de las desventajas más evidentes, según los jóvenes, es que en las campañas de
prevención el acento está puesto en imágenes negativas o bien en situaciones de escasa
credibilidad para los jóvenes.

M: "o sea, no sé po, yo soy bacán y no le hago a la droga, si quieren hacer una campaña
háganla bien ..."

Cuando la campaña está orientada a la valoración de situaciones positivas versus aquellas

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situaciones negativas generadas a partir del consumo abusivo de drogas se tiende a presentar
situaciones idílicas, ajenas o lejanas a la realidad de los jóvenes que terminan por darle poca
credibilidad a los mensajes.

M: "Yo creo que no habría ninguna campaña que fuera buena para los jóvenes, y creo que
la única campaña que serviría sería para los niños"

Además, es consensual la opinión acerca de que las campañas muchas veces refuerzan los
estigmas que los jóvenes perciben en el mundo adulto.

H: "...si tú escuchas "vamos a combatir a la droga" y veís una imagen de chascones en


una plaza con cara de imbéciles, los ojos rojos desorbitados; y cuál es la imagen que
tienen los adultos y que también está asociada a nosotros..."

Imponer un discurso orientado a la abstinencia fracasa porque desconoce que tiene ante sí un
sujeto informado.

- Gobierno / Estado: Las iniciativas que emanan desde el estado son consideradas poco
pertinentes, por el colectivo de mujeres. Entre los hombres, el Estado es el actor interpelado, el
razonamiento apunta a que el consumo abusivo de alcohol y drogas es consecuencia de un
modelo social, económico y político del cual son marginados. La única manera de prevenir el
consumo abusivo es que el Estado provea de oportunidades a los jóvenes, es decir, debe
garantizar equidad. Se trata de una opinión que genera consensos entre el colectivo de hombres
pero que evidencia una falta de propuesta y una actitud autocomplaciente que no logra ir más allá
de la queja.

- Actores políticos: Las iniciativas de algunos actores políticos son percibidas por el
colectivo de hombres como inconsistentes en tanto no resuelven el problema central para los
jóvenes; la falta de oportunidades.

H: ".. como que ya todos los políticos hablan de la droga y entonces ya es una imagen de
los políticos que no es buena..."

- Medios de comunicación: Los medios masivos de comunicación se mueven entre


regulación y condena en la noticia v/s incitación al consumo en la publicidad.

Si el discurso de los adultos ofrece ambigüedades, el de la publicidad es aún más complejo; la


referencia específica es a la televisión; la televisión admite, en horarios comunes, la publicidad
de bebidas alcohólicas y las campañas estatales de prevención del consumo abuso de alcohol y
drogas.

M: "Y gastan una cantidad de plata en eso, todos los equipos de fútbol están auspiciados
por una cerveza..."

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Control de consumo
- Eficacia de la penalización del consumo: En este tópico entra nuevamente en juego la
variable género; las mujeres entienden el control policial como una protección aun cuando es
compartida la opinión acerca de que en ocasiones se abusa del poder.

M: "Yo creo que está bien, porque yo no sé cómo se va comportar la persona que va
apurada por la calle, no sé qué clase de persona es, si el gallo es un lanza y además está
tomando no se que es capaz de hacerme a mí, por qué no va a tomar a su casa si nadie se
lo impide"

M:"... ahora que lata que de pronto haya un abuso en este tipo de detención y jóvenes que
estén en plazas y no están tomando por ejemplo, pero si alguien está tomando y está
como así, sí"

Las mujeres también reconocen la eficacia de algunas estrategias de control –como el alcotest—
y el fracaso de otras —el cumplimiento de la ley de no vender alcohol a menores de 18 años.

M: "Se dice por ahí que todas las leyes de hacen para que sean violadas, y por el otro lado
igual, si no hubieran leyes sería peor a lo mejor y crees que los menores de 18 años igual
toman, el alcotest, creo que sirvió, cuánto; no sé"

El control ejercido por agentes estatales es entendido, por el colectivos de hombres, como
altamente represivo y arbitrario profundizando los sentimientos de marginalidad y postergación
del grupo.

H: "más de una vez hemos caído en cana por el copete, entonces como que ya se nos fue
la costumbre de estar tomando en la plaza y mejor en la casa porque podís tomar rajado y
podís escuchar música y si te querís acostar, te acostai"

No necesariamente se asocia el consumo del alcohol a otras drogas. En el caso de las mujeres el
consumo de otras drogas es más ocasional y tiene efectos menos buscados por las jóvenes.

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III. REPORTE ETNOGRÁFICO

En este capítulo se da cuenta de las prácticas de consumo de alcohol de los jóvenes, desde una
perspectiva etnográfica, en Santiago hoy. El objetivo de esta incursión fue averiguar la existencia
de ritos y describir los usos y costumbres asociados a la ingesta de alcohol entre los jóvenes en
los espacios públicos.

1. Fuente de soda16 (Plaza Italia, 22:00 pm, 18.04.98)

A ella se le pasan las copas, pide otra pizza. Él trata de mantenerla callada. Ella come pizzas, una
tras otra. No aguanta y lo dice bien alto...

"¡Es que tú me hai cuidado!"

Él presiona su mano contra el brazo para tratar de callarla...

"Y cómo no comis...


A ti te gustan las pizzas, a mi no
Pero prueba..."

En el local rotan parejas jóvenes, trabajadores que hacen de la mezcla de Fanta y cerveza el
consumo predilecto.

El no hace otra cosa que contemplarla, un hombre joven y rechoncho con la chica que siempre
esperó...

Come, bebe y se atraganta, es "achorada", esta de día libre.

"Es que pa'arriba se come poco".

Joven y rechoncho, él es la abundancia. No le gusta que beba tanto, pero quiere consentirla así
que espera.

Ella anuncia al público que va al baño, se levanta, se tambalea y avanza; va forrada en lycra y las
ropas a duras penas se someten a sus bruscos movimientos.

Él aprovecha la ocasión, pide la cuenta, no le importa el precio. (Pero, ella quiere beber y comer
lo que no comió y bebió en la semana). Él es la abundancia.

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Para efectos de esta publicación, se omiten los nombres de los lugares registrados.
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Dimensiones observadas
1. Localización: Plaza Italia, Santiago.
2. Características del lugar: Fuente de soda.
3. Horario: Abierto todo el día hasta las 2:00 am
4. Características del colectivo: trabajadores, hombres y mujeres jóvenes
5. Tipo de rito: No se evidencian ritos, sin embargo si se trata de una práctica habitual de parejas
jóvenes en el fin de semana.
6. Tipo de consumo: Cerveza y combinados.
7. Consumos asociados: Tabaco
8. Normas o regulaciones del consumo: Básicamente no hay normas explícitas, sin embargo el
personal del local está autorizado para impedir el ingreso o el retiro de personas en estado de
ebriedad. Entre las parejas existe un control en la cantidad de la ingesta, probablemente
determinado por la cantidad de dinero que pueden gastar.

2. Pub (Bellavista, 01:00 am, 11.04.98)


El local está lleno; parejas jóvenes, grupos de mujeres y una que otra familia con cabros chicos.
Aquí nadie se va con menos de un shop de litro. Conforme pasa la hora se va perdiendo la
compostura, los niños caen como moscas y se acomodan por donde pueden, mientras los padres
beben.

El cantante va a tono con el público, su rutina está repleta de homenajes al Ché, mapuches y una
amplia gama de marginados, injustamente tratados, que ya en pocos lugares se recuerdan.

Cuando las mujeres van al baño (siempre de a dos) los hombres pagan la cuenta; fórmula
recurrente para sacar de escena a señoras y señoritas a las que la cerveza les cayó mal. Sin
embargo, en la mayoría de los casos la estrategia fracasa y los señores, con la cara bien larga,
tienen que soportar a señoras y señoritas que se lo cantan todo, lanzan un par de malas bromas
acerca de los atributos sexuales de los acompañantes y deciden, por las suyas, cuando hay que
retirarse.

Aquí la historia política no avanza, permanece inmóvil, atrapada en la retórica "Algún día
venceremos, compañeros".

Abundan rubias teñidas, pelos con base, ropa ajustada. Mesas de mujeres que van dejando en el
olvido los buenos modales, mientras el acosado cantante ya no las controla ni siquiera apelando a
un "compañera, por favor". Mucha cerveza, mucho escándalo.

Los varones del lugar se resignan, mientras ellas levantan las botellas vacías y le indican a los
mozos que traigan otras.

Dimensiones observadas
1. Localización: Barrio Bellavista.
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2. Características del lugar: PUB.
3. Horario: Desde las 20:00 hrs
4. Características del colectivo: Jóvenes de sectores populares, parejas, grupos de mujeres solas y
matrimonios jóvenes con niños.
5. Tipo de rito: Celebraciones de cumpleaños. Práctica habitual festiva de fin de semana.
6. Tipo de consumo: Cerveza, vino.
7. Consumos asociados: Tabaco.
8. Normas o regulaciones del consumo: Las regulaciones se establecen desde los hombres de los
grupos; éstas se orientan a la evitación del estado de embriaguez de la pareja. No obstante, las
regulaciones impuestas por los hombres no logran su efecto en las mujeres.

3. Pubs y salida recital (Gran Avenida con León Prado, 24:15 am, 02.05.98)
Está lleno de vehículos por todos lados, logramos estacionarnos y entramos. Este lugar no sabe a
nada, en las paredes no hay nada, ni olores, ni sabores, ni nada.

El público conforma un cuadro homogéneo que atrapa todos los signos del consumo moderno;
celulares, llaveros con peluches del Rey León, un wurlitzer que parece un computador, minas y
minos vestidos a la última moda que permite un crédito Ripley o Hites, tragos de colores llenos
de marrasquinos, paragüitas, pajitas y otros tantos adminículos de esos que aparecen en las
seriales de Los Beverly Hills.

"Sapos y culebras era un Circo Beat..."

En el baño pasa de todo, en el de hombres se mueve algo de coca y en el de mujeres la conversa


insulsa y siutíca que soporta un celular:

"- ¿dónde estai?


- está como ahí, platicando y toda la onda
- se te olvidó que tenía celular"

Es evidente el intento por parecerce a otra cosa distinta de la que son, aquí hay copia, tal vez la
mala copia de la clase alta, de sus aspiraciones, de sus estilos. Las cosas van mal,
sobreestimulados por la sola idea del éxito estos jóvenes no miden esfuerzos, no importa cuanto
sea necesario aparentar o endeudarse, están aquí.

Al atravesar la calle entramos a un pub, aquí el cuento de la identidad también viene prestado,
pero es distinto, aquí no hay copia, es pura simulación de otro tiempo, pura nostalgia por lo que
no vivieron pero que asumen como la propia historia.

La Bandera, La Victoria, Santa Olga; Santiago Sur en pleno. Trabajadores y estudiantes,


herederos de una causa trasnochada beben mientras cantan.

Sólo cerveza, luz de velas, pelo largo y "mucha lana. En la barra dos chicos conversan, son los
únicos que no cantan, mantienen entre ellos una razonable distancia.

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En las paredes, cuelgan vitrales mal terminados de algún artista popular y la Mafalda dibujada,.
Esto termina por dejar de manifiesto el estilo de la casa. El chico que atiende el bar lleva una
camiseta de los Inti, pedimos la carta, más allá de los módicos precios el libelo, salpicado de
filosofía de salón, evoca memorables citas de otras épocas; buenas recetas para no dormir
demasiado tranquilos:

"Todo lo que hicimos


la mentira y la verdad
todo lo que hicimos
sigue vivo en un lugar" (Fito Paez)

Nadie se resigna a quedarse sin discurso, aún cuando sea de segunda mano:

"Por qué no te vas, no te vas del senado"

La reedición de Los Prisioneros, los miembros más notables del Santiago Sur de los '80, suena
casi ajena cuando todos los medios hablan de la vida Jorge González en Nueva York. Pero en
fin, público y cantante insisten:

Los chicos que están en la barra se acercan, a uno se le caen las lágrimas, uno le habla al oído al
otro, él es el único que se embriaga, sus rodillas se encuentran y cada vez están más próximas.
Un final en la barra. Los demás observan a hurtadillas, nadie dice nada, nadie dirá nada porque
mal que mal son chicos de izquierda, de vanguardia y aquí, como dicen, "hay lugar para todos
los compañeros".

"Que sabes de cordillera si tú naciste tan lejos..."

El chico no deja de llorar, la cosa está grave, el acompañante le toma la rodilla para tratar de
contenerlo. El chico apoya su cabeza en el cuello y llora, al otro no le queda más que urgirse,
pero ni tanto, total estas cosas pasan.

Emprendemos la retirada, cuando llegamos al auto nos percatamos que nos han quebrado un
vidrio y se han llevado un par de cosas. De la Gran Avenida a San Diego, de mal en peor.

En el Monumental termina un recital de música under, grupos de jóvenes avanzan hacia la


Alameda, muchos llevan el pelo pintado y peinado con gelatina, otros visten en cuero, cadenas,
macanas, muñequeras y bototos con punta de fierro, cual más cual menos camina con una botella
de pisco o una caja de vino bajo el brazo. Son grupos distintos que se repelen vez que se
encuentran.

En la esquina las cosas ya pasaron a castaño oscuro. Dos jóvenes tirados en la calle, heridos,
semiconscientes, se quejan mientras sus amigos esperan que la ayuda llegue de alguna parte.
Los carabineros llegaron hace rato, un joven les grita:
"¡Cuando chucha va a llegar la ambulancia!"

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El carabinero no se expone, sabe que aquí no se miden consecuencias y antes de contribuir al
conflicto responde:

"¡A esos huevones ya los llamamos hace rato!"

Los rumores dicen “que los de un lote le cayeron a uno de un grupo contrario que estaba solo; el
chico se defendió a corta pluma y le dio a uno en la espalda. El chico cayó y el resto de su lote
agarró a patadas la cabeza del adversario. Se dieron duro, ahí están los dos tirados, uno acostado
sobre un charco de sangre y el otro con la cabeza apoyada sobre el pavimento sin poder ni
siquiera imaginar cómo tiene deformada la cara”.

El resto de los chicos están dispersos, Alejandro intenta unas fotos, primero nos cobran, luego se
arrepienten. Los dos que están tirados en la calle San Diego se han vuelto parte del paisaje
urbano de la ciudad nocturna, ya sólo los acompañan un par de amigos que a duras penas se
sostienen; sin duda, este es el costo de una noche en la que no todos ganaron.

Los carabineros continúan esperando la ambulancia. Nosotros nos retiramos. Por hoy es más que
suficiente.

Dimensiones observadas
1. Localización: Gran Avenida, San Miguel - Santiago Sur. San Diego- Santiago Centro
2. Características del lugar: PUB's y salida de un recital "under".
3. Horario: Desde las 21:00 hrs aproximadamente
4. Características del colectivo: Jóvenes de sectores populares, parejas y grupos. Trabajadores y
estudiantes de nivel técnico y universitario.
5. Tipo de rito: Práctica habitual festiva de fin de semana.
6. Tipo de consumo: Cerveza, tragos largos.
7. Consumos asociados: Tabaco, marihuana y cocaína ocasionalmente.
8. Normas o regulaciones del consumo: Se trata de un consumo regulado tanto por el grupo
como por las características de los lugares.

4. Capoeira y malabarismo (Plaza Ñuñoa, 24:00 hrs, 25.04.98)


Cantan en portugués y tocan instrumentos africanos mientras algunas parejas se van al centro del
círculo que el público forma para iniciar un juego: mediado por la música, las parejas descalzas
se encuentran, entran siempre de a dos, no más, alzan las piernas, entrelazan las manos, se paran
de cabeza, pero casi no se tocan (ese pareciera ser el sentido del juego).

Por ahí nos enteramos del origen de Capoeira, se trata de una estrategia de los esclavos africanos
para entrenarse sin tener problemas con los hacendados; el birimbao comanda las acciones, si se
baila o se lucha. El canto es el relato que trasmite la historia y la técnica.

Hace frío en Santiago, el césped está húmedo y los chicos juegan descalzos. El público no se
mueve. El líder promueve una fiesta Capoeira, organizada para recoger los fondos necesarios

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para mantener el grupo.

Llevan una hora bailando y cantando descalzos. El cuerpo es el instrumento que hace posible el
juego. Atentos, lúcidos, sobrios van al centro del círculo sin miedo, no tropezarán, no se caerán,
sus cuerpos obedecen sin dificultad. Capoeira es un juego, pero también una estrategia para estar
alertas, para preparar una rebelión.

El público no se mueve, aún cuando en su mayoría pasan los treinta.

En la Plaza del frente, un grupo de chicos prepara una función distinta. Van de los catorce a los
dieciséis, son de un colegio del sector.

"¿Dónde aprendieron?

En un taller de malabarismo en el liceo que está en Ramón Cruz, un taller de prevención de


drogas

¿ y no les da miedo ?... de quemarse

No si escupimos pura brisa, uno escupe pura brisa apretando bien los dientes"

La cara del chico está roja por la temperatura de la llama que lanzó con fuerza inflamando la
bencina que su boca retuvo por algunos minutos mientras se preparaba.

Se colocan en fila, sus cuerpos se echan hacia atrás, toman fuerza, escupen y la vara encendida
que sostienen en la mano inflama la bencina que expulsan. El público observa mientras bebe
cerveza o vino en caja, arranados y amontonados en los escaños de la plaza. A nosotros esto de
las llamas ya casi nos preocupa.

En la esquina una botillería se hace la América vendiendo cerveza en lata.

Las chicas no son muy amigas de escupir fuego, el juego, tal vez más sutil, va de pelotas a varas.
Todos llevan cintillos para no quemarse el pelo.

Se mueven con ritmo, muñecas, cintura, hombros y cuello, mientras las bolas de fuego casi tocan
sus blusas de lycra. Este juego es puro riesgo. Cuerpo y fuego en movimiento; aquí un mal
cálculo puede pesar.

El público sigue llegando a la Plaza.

Dimensiones observadas
1. Localización: Plaza Ñuñoa.
2. Características del lugar: Parques y plazas.
3. Horario: Desde las 23:00 hrs aproximadamente
4. Características del colectivo: Jóvenes de sectores medios, estudiantes.
5. Tipo de rito: Práctica esporádica de entrenamiento.

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6. Tipo de consumo: Sólo el público consume cerveza.
7. Consumos asociados: Marihuana ocasionalmente.
8. Normas o regulaciones del consumo: Se trata de una práctica que requiere condiciones físicas
óptimas, por lo tanto los requerimientos del malabarismo y la capoeira excluyen el consumo de
alcohol. En el caso del público, es un consumo regulado por realizarse en un espacio abierto y
por lo tanto más expuesto al control de la autoridad.

5. Bares y restaurantes (Plaza Ñuñoa, 23:00 hrs)


En este lugar el tiempo pasa y no pasa nada. El consumo es barato. Las mesas están repletas. Se
mantienen separados por largo rato hombres y mujeres.

Un par de parejas dispersas se aburren como ostras mientras alargan la duración de la cerveza.
Hace rato se les acabó el repertorio pero las monedas no alcanzan para armar otro panorama,
mejor mirarse las caras antes de tener que decir calabaza, calabaza...

La mayoría de las chicas no alcanzan los 18 pero a nadie parece importarle. De una mesa a otra
los grupos se miran, a ver si alguien salta, uno por ahí se atreve y la cosa mejora entre cervezas y
coqueteos. Otros aportan a la escenografía esperando una mesa.

Los que pasan los 20 se van directo al frente. Un grupo, sentados en las mesas de la calle,
saludan a cuanto auto se atraviesa. Uno de ellos hace como que saluda a Clinton; los demás se
ríen.

Mayores de 20, cruzamos la calle y nos acomodamos aquí. El público es otro; aquí se comparte
entre maestros y aprendices, entre personajes de la vieja izquierda y jóvenes militantes, entre
artistas consagrados y absolutos desconocidos. Aquí se conversa de cosas serias, hay pocas
parejas, no se bebe sólo cerveza, abunda el vino, tinto por supuesto, servido en jarros de greda.
.
A pocos metros, una seguidilla de locales establecen diferencias en el consumo no así en el
público; ahí se consume cerveza importada y cada cual ha querido darle al lugar una tónica
especial.

Por aquí abunda el buen comportamiento, sin excesos, sin embriaguez... parroquianos bien
educados los de estas plazas.

Dimensiones observadas
1. Localización: Ñuñoa.
2. Características del lugar: Bares y restaurantes.
3. Horario: Todo el día.
4. Características del colectivo: Jóvenes estudiantes universitarios y enseñanza media, de
sectores medios.

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5. Tipo de rito: Práctica recurrente de fin de semana o término de jornada laboral o académica.
6. Tipo de consumo: Cerveza y vino.
7. Consumos asociados: Tabaco.
8. Normas o regulaciones del consumo: Consumo regulado por el tipo de local y en algunos
casos como el de Las Lanzas también por la presencia de público adulto.

6. Discos (Viernes 24. 04.98, 2:00 am)


Cuando en algunos lugares de Santiago la noche termina, en otros apenas empieza a entibiarse la
atmósfera.

Entramos a una disco en el Bellavista, es de una estética post moderna, mesas de fierro y gruesas
maderas, una barra larga, el escenario al final. Hoy toca un conjunto pascuense, ni demasiado
rock, ni demasiado folk: son jóvenes, cantan en pascuense, llevan el pelo largo adornado con
plumas, pies descalzos y en el torso tatuajes, cuando no, poleras.

El público, jóvenes de clase media, hace intentos por seguir el ritmo, por emular el movimiento
de los chicos pascuenses. Las mujeres se esfuerzan con mayor éxito. A los músicos el
movimiento como que les brota, lo llevan adentro. A los "conti" les cuesta, los pascuenses con
dos movimientos levantan las caderas, luego la pelvis, y así el movimiento se reencuentra con su
profunda naturaleza erótica.

En otros lugares de la disco, grupos se instalan a conversar; nada aburridos matan la noche
bebiendo cerveza.

Son más de las tres de la mañana y en las calles que rodean la otra discoteque no hay donde
estacionarse.

Ingresamos sin problemas, entonces comienza el descenso. Conforme bajamos nos encontramos
con una geografía burda de escaleras y cemento. Sobra gente, el lugar está lleno de humo, con las
luces bajas, casi no se ve. Cada tanto un chico, una chica borracho nos cae encima, pero "en
buena..." Cada tanto alguien vomita colgado de una escalera. Seguimos bajando....

En el tercer subterráneo, el espectáculo: en un extremo de muro a muro la barra, en el otro un


escenario. En la cancha se concentra la gente a escuchar el último tema de la "Sonora Palacios",
se puede respirar la humedad de la transpiración, en el escenario los músicos con sus trajes
brillantes color gránate se retiran. Es fuerte el contraste entre la Sonora y su público, el
espectáculo le ha dado un toque distinto al lugar.

Una masa gris se mueve mientras vibra la música tecno; la gente es gris, a veces bailan, a veces
no, el aire es gris y pesado, la luz es gris y a ratos violeta, y en este limbo opaco sólo sobresalen
los anuncios "Cristal".

Comenzamos a subir, buscando la salida mientras algunos chicos ebrios entorpecen la pasada y
se amontonan en las escaleras. Algunos jóvenes salen con nosotros, van mal, se apoyan contra

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las paredes y les cuesta subirse a sus autos.

Dimensiones observadas
1. Localización: Providencia y Estación Central.
2. Características del lugar: Discosteques.
3. Horario: Desde las 20:00 hrs
4. Características del colectivo: Jóvenes estudiantes universitarios y enseñanza media, de
sectores medios y altos.
5. Tipo de rito: Práctica habitual de fin de semana.
6. Tipo de consumo: Cerveza, pisco.
7. Consumos asociados: Tabaco.
8. Normas o regulaciones del consumo: Ausencia de regulaciones del grupo. Tampoco están
presentes otro tipo de regulaciones como podrían ser las de venta de alcohol a mayores de 18
años y control sobre personas que conducen vehículos.

7. Bar (2:00 a.m.)


(1ra. Visita)
Nos detenemos en la esquina de Moneda y San Antonio; un grupo de jóvenes ofrece café y
comida a mendigos que duermen en las salidas de un edificio comercial.

Llegamos al bar, son las dos y media y hace frío. Comenzamos a subir por una larga escalera que
cada tanto se puebla de botellas quebradas como restos de una conversación que no tuvo buen
término. En el tercer piso, un bar y varias salas con un amoblado precario. El público es diverso;
trabajadores, jóvenes y no tan jóvenes, estudiantes, mujeres y hombres, muchos de ellos vestidos
de negro.

Las paredes están llenas de grafitis; dibujos del Colo Colo, la U, hojas de marihuana.... Y una
que otra frase que suena a consigna

- "La marihuana mata al hombre; el hombre no le teme a nada"


- "La marihuana es muerte; el hombre no le teme a la muerte"

Entre medio, rayados que expresan una condición existencial, una conversa de borrachos:

"Sólo quedan unos días para casarme y ya estoy comiendo cazuela" (Negro)
"Quiero harta comida y amor" (Eli)
"Si la vida te da la espalda, tócale el poto"

Nadie "pesca", el mozo va de un lado a otro sin "atinar" a nada. En la mesa del lado un grupo de
jóvenes sostiene una conversa, al parecer, entretenida. Uno de ellos se levanta y va a nuestra
mesa, son sordos mudos, trata de decirnos algo pero nos cuesta entender el lenguaje de las
manos, luego trata de escribir, mira a Irene y escribe "bonita". Busca en el bolsillo de su
chaqueta un papel y se le cae un paquete de marihuana, nos mira con complicidad y se ríe.

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El chico insiste en su intento de comunicarse, de lo que logramos descifrar nos queda claro que
trabaja y que es de "los de abajo".

Hasta aquí el mozo no aparece, a la mayoría ya se les pasaron las copas, nos vamos, a la salida la
última sentencia:

"Kuando le prohiben algo a la juventud le están kausando problemas"

(2da. Visita)

No logramos entrar, en la salida un grupo pelea, pasado un rato nos damos cuenta que se trata de
una pareja, ella está alterada, él está ebrio pero no quiere pelear así que avanza. La pareja se aleja
y el grupo los sigue; están todos ebrios, ella continúa gritándole, a él le da lo mismo, atraviesan
la Alameda y se pierden.

Dimensiones observadas
1. Localización: Santiago Centro.
2. Características del lugar: Bar, restaurante.
3. Horario: Desde las 20:00 hrs
4. Características del colectivo: Jóvenes estudiantes universitarios, trabajadores jóvenes, jóvenes
que pertenecen a tribus urbanas de sectores medios y bajos.
5. Tipo de rito: Práctica habitual de fin de trasnoche.
6. Tipo de consumo: Cerveza, vino, ponche.
7. Consumos asociados: Tabaco, marihuana.
8. Normas o regulaciones del consumo: Ausencia de regulaciones del grupo. Aceptación del
desorden, la embriaguez y el escándalo.

8. Disco gay (Bellavista, 24:OO hrs.)


Aquí los precios son altos, por seis mil pesos pasan dos con derecho a un trago.

Adentro, un espacio de tres niveles, bien decorado, amplio, ventilado. Pasa la hora y después de
las doce se empieza llenar. Hombres y mujeres jóvenes bailan, se besan y conversan, sobretodo
conversan. En el fondo un telón gigante exhibe un desfile de travestis que a nadie interesa.

Lo importante es bailar y conversar; éste es el momento y el lugar esperado. Aquí se hace durar
los tragos, nadie se embriaga, existe conciencia de que en la semana las cosas serán distintas;
aquí podrán estar tranquilos, nadie reprochará o cuestionará los gestos, los besos, el maquillaje
de los chicos o la rudeza de las chicas.

Cada cual ha puesto trabajo en la vestimenta, en el baile o en ensayar un buen acercamiento con
un alguien que tiene en vista; por ahí una que otra pareja heterosexual que vienen de compañía o
bien buscando un lugar de vanguardia, por ahí también uno que otro cuarentón busca un joven
para entretenerse.

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En los baños nadie entiende nada.

Dimensiones observadas
1. Localización: Santiago Centro.
2. Características del lugar: Discoteque.
3. Horario: Desde las 22:00 hrs
4. Características del colectivo: Jóvenes estudiantes y trabajadores, en su mayoría homosexuales.
5. Tipo de rito: Práctica habitual de fin de trasnoche.
6. Tipo de consumo: Cerveza, vino, ponche.
7. Consumos asociados: Tabaco, marihuana.
8. Normas o regulaciones del consumo: Ausencia de regulaciones del grupo. Aceptación del
desorden, la embriaguez y el escándalo.

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IV SÍNTESIS DE RESULTADOS.

De acuerdo a lo observado en este estudio, no parecen existir diferencias sustanciales en las


prácticas de ingesta de alcohol de hombres y mujeres jóvenes. Asimismo, el nivel socio
económico no es una variable determinante en la regulación y control de la ingesta. Sin embargo,
parece influir en el tipo de consumo: la cerveza es sin duda la bebida alcohólica más consumida
en los estratos juveniles, el vino ocupa un segundo lugar. Productos de mayor graduación son de
un consumo menos frecuente entre los jóvenes lo que parece estar determinado por el alto precio
de estos productos. El tipo de consumo parece también estar influido por la edad: a menor edad,
menor selectividad. El consumo en lugares públicos está ocasionalmente asociado al uso de
drogas ilegales, principalmente, la marihuana.

Los estados de embriaguez son regularmente tolerados en la mayoría de los lugares observados.
Entre las mujeres, la embriaguez es un estado que se presenta con frecuencia, expresándose en
una actitud agresiva ante la presencia de algún tipo de regulación como el grupo, la pareja o
personal del local. El consumo abusivo en los hombres, especialmente aquel que ocurre en discos
y recitales, está asociado a la emergencia de situaciones de violencia, peleas y riñas entre grupos.

En términos de reguladores, se observa que en los locales que concentran un público de edades
diversas es menos frecuente el abuso. No constituyen reguladores las disposiciones legales, pues
en los establecimientos observados, se detecta ausencia de control en la venta a menores de 18
años, situación que es similar en los expendios de bebidas alcohólicas. Tampoco se observan
controles sobre los conductores jóvenes que hacen uso abusivo del alcohol.

No se observaron ritos asociados al consumo de alcohol entre los jóvenes urbanos, sin embargo,
existen costumbres que se asocian a la diversión y la recreación, observándose que el alcohol no
se utiliza como estrategia evasiva de situaciones personales conflictivas. Estas prácticas,
recurrentes entre los jóvenes, dan al uso de alcohol una importancia central para la consecución
de efectos deseados que se caracterizan por potenciar ciertos aspectos de la personalidad así
como por producir estados de placer a partir de la embriaguez. No obstante, los aspectos de la
personalidad que el consumo de alcohol potencia no sólo tienen que ver con la emergencia de
atributos como la simpatía o la audacia, también se potencian aspectos como la agresividad y la
intolerancia.

Cuando los colectivos establecen algunos límites en el consumo y la embriaguez no constituye el


fin último que convoca al grupo, el alcohol pasa a ser un elemento más en la búsqueda de
situaciones de expansión, festivas y recreativas, que permiten el relajamiento de las normas con
las que los jóvenes funcionan en sus actividades diurnas: trabajo y estudio. A su vez, los propios
jóvenes tienden a asociar el período de consumo abusivo como una etapa en su desarrollo, frente
a la cual existe el temor a permanecer en ella, elemento que actúa como factor protector.

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