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La epistemología del psicoanálisis.

El presente trabajo consistirá, como introducción, en un recorrido a través de la


problemática planteada en torno al psicoanálisis y la epistemología. Como
segundo momento, se analizarán una serie de citas que versarán sobre la idea
epistemológica de Freud dentro de su obra, esto, con el propósito de verificar la
hipótesis de un Freud adelantado a su tiempo, pero que al mismo tiempo y
paradójicamente, lo podríamos ubicar como un hijo de su tiempo. A modo de
conclusión, se hará un análisis, sucinto, de las consecuencias de tomar partido por
un Freud subversivo.

Introducción a la problemática epistémica del psicoanálisis

La epistemología, que ha tenido un gran impacto, gestada, como tal, en el siglo


XX, generó una especie de ondas que atravesaron varías áreas del conocimiento.
Los psicoanalistas (y los propios epistemólogos), que no fueron ajenos a este
momento histórico, decidieron emprender investigaciones en torno al psicoanálisis
y la epistemología. Las indagaciones, por lo tanto, estarían centradas en el origen,
la justificación y el método del psicoanálisis como conocimiento (científico o no; el
problema de la cientificidad del psicoanálisis, sobrepasa los límites de este trabajo,
aunque habría que señalar que hay epistemólogos, como Bungen, que no lo
aceptan como ciencia y epistemólogos, como Gregorio Klimovsky, que si lo acepta
como psicoanálisis).

Los que hacen ciencia y, agregaríamos, todos los que hacen conocimiento, lo
sepan o no, se adhieren y se alinean a algún tipo de saber científico.
Lamentablemente, la mayoría de lo científicos no lo saben y es por eso, que el
epistemólogo del psicoanálisis José Perrés, crea el concepto de “epistemología
espontánea del científico”, para dar cuenta de lo que sucede en el sujeto de la
ciencia, en el momento de generar algún tipo de conocimiento, pero con la
particularidad de que ésta sea espontánea o que es lo mismo, que no tenga
ninguna intención racional, dejando a la deriva epistemológica un tipo de
formulación de conocimiento. Cuando el científico está haciendo ciencia no puede
dejar a un lado ciertos prejuicios, los cuales, se podría decir, son un tipo de saber
no sabido, inconscientes, que tendrán injerencia en el momento de una
investigación, por ejemplo, en la psicoanalítica, como se verá más adelante.

Los prejuicios no sólo los hay morales, los cuales no dejan de tener relevancia,
pero también tenemos los prejuicios científicos, que en el siglo XX, han tenido una
gran influencia cultural en occidente, según el psicoanalista Alfredo Eidelsztein,
quien diagnostica la cultura de este siglo, como una cultura del saber, el sujeto de
la ciencia. Por lo tanto, al estar inmersos en esta cultura, un tipo de ciencia ya
formuló certezas, que se han ido arraizando en la subjetividad de los sujetos de
occidente y que, por lo tanto, ya se toman como certezas, a pesar de nunca
haberlas cuestionado o nunca haberlas hecho pasar por el rasero de la crítica.
Este saber tendrá infiltraciones en la subjetividad del sujeto del la ciencia.
Tampoco hay que olvidar los prejuicios de carácter social o político, pero que no
serán tratados en este análisis.

En el ámbito psicoanalítico no hay una preocupación, de antemano, por analizar la


epistemología que se practica al realizar cualquier investigación psicoanalítica y
esto ha producido hipótesis del tipo positivistas sin reconocer el origen
epistemológico de su interpretación. El ejemplo, bastante claro, lo tenemos en
algunas conclusiones sobre la averiguaciones del origen del psicoanálisis, ya que
algunos plantean, que surgió en el momento junto del cambio de técnica, dentro
de la terapia, es decir, cuando Freud paso del método catártico al método de la
asociación libre. Esta interpretación se encuentra bajo premisas de una
epistemología positivista, la cual, desde Comte hasta el empirismo lógico, se han
pronunciado por darle un valor mayor a la experiencia, por suponer, que ésta es el
motor para el crecimiento de la ciencia. Lo anterior supone que los observables, a
los que uno tiene que ponerle su mayor atención, están en la realidad empírica
misma, dejando a un lado la teoría como en un segundo plano. Lo anterior nos
explica el por qué de las conclusiones empíricas sobre el origen del psicoanálisis,
la técnica es algo que resalta esta epistemología. Bacon, uno de los más grandes
precursores de este movimiento cultural, según Perrés, valorizaba la fecundidad
de la inteligencia práctica, a la que oponía esterilidad de la especulación teórica.
Siguiendo la línea del texto de Perrés , tenemos la imposibilidad de esa
aseveración, debido a que en ninguna ciencia, ni si quiera en las matemáticas,
que es una ciencia dura, una ciencia no inicia en el momento de una modificación
tecnológica. Canguilhem, un epistemólogo de la biología, da cuenta sobre la
perspectiva contraria acerca del nacimiento de una teoría de la ciencia, para él, en
el ámbito de la biología, no fue “el descubrimiento microscópico de la célula lo que
permitió postular la teoría celular”. Este descubrimiento técnico de Hooke, no tuvo
ninguna repercusión por más de un siglo, es decir, no provocó ninguna influencia
en el proceso de conocimiento. Fue a partir de que se inscribió en una teoría
biológica, la cual dependió de la ciencia física, para que este descubrimiento
tuviera un impacto dentro del ámbito científico. La teoría física permitió que este
descubrimiento técnico tuviera un valor en la ciencia y se convirtiera en un
observable en la biología, pero el descubrimiento microscópico de la célula, como
observable puro de la realidad empírica nunca dio cuenta de la importancia de
atención que habría que darle a “eso” que salía en el microscopio.

Lo anterior nos habla de la importancia de la problemática epistemológica en el


momento de realizar una investigación psicoanalítica, ésta nos ubica en una
posición a la que antes no estábamos habituados a ubicarnos como sujetos de la
ciencia. Lo que daría como resultado, la posibilidad de un cambio de posición
epistemológico y configuraría los datos sobre la investigación psicoanalítica desde
otra perspectiva epistémica, dando como resultado una investigación más
completa al respecto, de la teoría o la historia del psicoanálisis. Los observables
nuevos, no vendrán en sí de la clínica, sino de las nuevas formas de conocimiento
epistemológicos que adquiramos teóricamente. Esta visión, aunque un tanto
teoricista, no deja a un lado la importancia práctica, la cual a recibido mayor
atención, por paradójico que sea, gracias a la influencia de una cultura positivista,
es decir, de una forma teórica específica, la positivista-empirista, que como ya se
analizó, promueven un uso de la razón en función de su practicidad.
Consideremos como contra punto, un ejemplo de las matemáticas, las cuales, a
pesar de su rigurosidad científica, no se basan en el empirismo, ya que ningún
teorema pertenece a las matemáticas si no ha sido demostrado por un
razonamiento lógico.

Dentro de los autores que han trabajado al epistemología del psicoanálisis, a


pesar de juzgar oportuna la búsqueda de teorías epistemológicas, la conclusión a
la que llegan es la cerrar la epistemología del psicoanálisis con la locución latina
de sui-generis. Sui-generis quiere decir propio de la especie, lo que hace del
psicoanálisis un saber propio de sí mismo. Lo que lamentablemente, no coincide
con las teorías epistemológicas actuales. El término sui-generis lo encontramos en
Carlos Fernández Gaos quien expresa lo siguiente “De entrada no estoy muy
convencido de hablar de la especificidad epistemológica del psicoanálisis, pero no
porque no constituya un saber sui generis…” (pág. 255). La única salida para este
forma de epistemología, estaría fundamentada en una epistemología
psicoanalítica del psicoanálisis, lo que tendría al psicoanálisis en cerrado en sí
mismo. Pero que la intención de Gaos, y la de Perrés, también, es ubicar al sujeto
de la ciencia como un elemento más, que tiene que pasar por una experiencia
personal, la cuál nos regresa al empirismo ya trabajado. Consideremos la vía sui-
generis como una vía más de acceso a la problemática de la epistemología del
psicoanálisis, ya que toma reconocimiento del papel subjetivo del que estudia, es
decir de los deseos y conflictos del investigador, es decir, como un sujeto de
deseo, dejando a un lado al sujeto de la ciencia, con igual importancia de reflexión
sobre la epistemología que rodea al psicoanálisis.

Hoy se sostienen dos posiciones en epistemología, una, la idea sobre la ciencia,


que es casi unánime en la filosofía de la ciencia, la cual se practica según el orden
siguiente: primero la hipótesis y luego el fenómeno. Con lo que se quiere expresar,
que no hay fenómenos sin un tipo de teoría que haga importantes tales
fenómenos, que los haga brillar, este tipo de teoría la sostiene, los filósofos de la
ciencia como, Popper, Kuhn, Feyerabend, Bachelard, Koyré, Lakatos. La segunda,
considerada, la doxa o la opinión de la ciencia, sostiene que la ciencia se practica
entorno a otro orden: primero la experiencia, luego se repite la experiencia, para
sacar, a partir de esta repetición, una conclusión, este tipo de teoría se le conoce
como inductivista y actualmente sólo Mario Bunge la sostiene. Podríamos pensar,
que Freud, siguiendo la “Conferencia 35 titulada “Acerca de una cosmovisión”, en
donde tropezamos con la idea de que las personas y los científicos actúan de la
misma manera, es decir bajo la forma inductivista, lo que hacen las personas son
experiencias, estas experiencias se repiten, van sacando conclusiones de esas
experiencias y arman un saber. Aquí, se puede concluir, que la neutralidad está
también en función de un saber epistemológico positivista, es decir la atención
flotante, una técnica implementada por Freud para escuchar a los paciente desde
una objetividad científica.

Por lo tanto se plantea, a manera de propuesta, investigar, a la par de la


investigación social e histórica, lo que Freud leía, más allá de lo que hacía ,es
decir la teoría que poseía acerca de la concepción del saber, con la vinculación de
los elementos sociales, es decir la utilidad que podría darle Freud, sin
desprestigiar la legitimidad de ese saber.
Algunas citas sobre la epistemología freudiana

En la obra de Freud, encontramos plasmada la configuración de una teoría


epistemológica a la que Freud se adhiere. Por lo que se presenta a continuación
una serie de citas, que nos dan como resultado un panorama de la epistemología
freudiana, y que ha tenido una influencia grande en el resto del mundo
psicoanalítico en general. Ésta podría estar presente en los puntos clave de la
teoría freudiana. La epistemología freudiana, al ser Freud, hijo de su tiempo,
escribirá lo siguiente, apegándose a una epistemología puramente positivista:

“Los detalles de esta técnica de interpretación o de traducción todavía no han sido


publicados por Freud. Se trata, según sus indicaciones, de una serie de reglas
adquiridas por vía empírica” (El método psicoanalítico de Freud, Tomo VII, pág.
20)

“Las teorías no caen del cielo, y con mayor justificación todavía deberán ustedes
desconfiar si alguien les ofrece ya desde el comienzo de sus observaciones una
teoría redonda y sin lagunas. Es que esta última sólo podría ser hija de la
especulación y no el fruto de una exploración de los hechos sin supuestos
previos” (Cinco conferencias sobre psicoanálisis (1910 [1909]), Tomo XI, pág. 17 )

“Se había sentido impresionado por la descripción que había hecho Charcot de su
propia manera de trabajar: contemplar los hechos una y otra vez hasta que éstos
mismos comenzaban a hablarle. Hay en esto algo de la propia actitud de Freud”
(Vida y obra de Sigmund Freud, Tomo I, pág. 242)
“Freud estaba, por otra parte, profundamente imbuido de los principios de
casualidad y determinismo, tan prominentes en la escuela de Helmholtz, que
imperó en su disciplina científica de los primeros años” d
(Vida y obra de Sigmund Freud, Tomo I, pág. 247)

“El psicoanálisis no es hijo de la especulación sino el resultado de la experiencia;


y por esa razón, como todo nuevo producto de la ciencia, está inconcluso.”
(Sobre psicoanálisis, Tomo XII, pág. 211)

Hay una cita que brinca, más que las otras en este recorrido de citas, y es una de
las citas más famosas, tanto que es considerada la plataforma epistemológica del
psicoanálisis y la encontramos en el texto de “Pulsión y Destinos de Pulsión”en el
cual tenemos una concepción de la ciencia desimétrica a la de su tiempo, al hablar
de los conceptos:

“Ya para la descripción misma es inevitable aplicar al material ciertas ideas


abstractas que se recogieron de alguna otra parte, no de la sola experiencia
nueva. Y más insoslayables todavía son esas ideas, los posteriores conceptos
básicos de la ciencia, en el ulterior tratamiento del material.”

En muchos otros textos Freud también ha afirmado que la técnica y la clínica


dependen de la teoría. Aparece claro ahora por qué planteamos un Freud que se
muestra paradójico, entre una epistemología inducitivista y otra que postula las
teoría como primer momento de acceso a los observables de cualquier situación.
Es decir que tenemos una epistemología, retomada por Freud, que se adhiere al
momento exacto del auge del positivismo, en esa época el psicoanálisis fue
creado, lo que hace pensar, en un psicoanálisis positivista. Pero tenemos por otro
lado, en la última cita, una epistemología que parte primero de la hipótesis, en la
cita encontramos, la palabras “ideas abstractas”. Estas ideas abstractas no salen
más que de una teoría y no de la experiencia. Este es un Freud subversivo, que
no va a la par de su época, es otro Freud, que no ha sido lo suficientemente
trabajado debido al auge del inductivismo en la subjetividades del occidente , y
que, lamentablemente se convirtió, en una especie de sentido común, cuando uno
trata de hacer ciencia o cualquier tipo de conocimiento. En las conclusiones se
abordará con más precisión esta cuestión de la subversión.

Sin embargo, no hay que olvidar que el psicoanálisis no sólo tiene esta vertiene
teórica que permite configurar varios los datos de la clínica, porque Freud no
puede ser visto meramente como un puro teórico sino que la dimensión clínica-
técnica-empírica le es fundamental. Para ser más estricto se podría decir que se
ven en él una compleja articulación e interdependencia entre las dimensiones
clínica y teórica, lo que configura la originalidad y la especificidad epistemológica
del psicoánalisis y de su epistemología. La postura de Assoun nos señala, la
misma situación de las cosas, cuando muestra que el psicoanálisis no necesita de
una epistemología salvadora sino que tiene la propia, la que debe ser teorizada
desde adentro mismo del psicoanálisis freudiano y no desde criterios generales
externos a modo de Teoría de Conocimiento o epistemología generales. No se
puede separar en él la dimensión clínica y la dimensión teórica, ni el método de la
doctrina tal como pretende dar cause este trabajo. Por lo tanto tenemos dos
posturas igual de validas y que en realidad, en vez de ser excluyentes, son en
realidad incluyentes, esto proporcionaría un panorma más basto en el ámbito de la
investigación del psicoanálisis y su epistemología. Es cierto que, tenenos dos
teorías epistemológicas que nunca podran ser sorteadas exitosamente, por lo que
tendrán que ser analizada la potura de las tres dimensiones, la clínica-técnica-
empirista bajo las reglas del inductivismo.
Conclusiones.

Para dar fin a este recorrido, sobre la problemática de la epistemología y de su


relación con el psicoanálisis. Podríamos pensar, a manera, de conclusión, la
existencia de dos Freud epistemológicos , que son dispares entre sí y que
persiguen dos tipos de epistemología diferente. Ya vimos que una es subversiva y
la otra va acorde al momento científico de su tiempo. Escoger el inductivismo
como arranque, ya no de en una investigación, sino, de en un tratamiento
psicoanalítico, nos daría como resultadado una actitud del analista neutra, la cual
no daría la posibilida de trabajar con el concepto de contra-transferencia, al menos
que la trabajara desde su propia experiencia o desde una posición teórica. En la
teoría inductivista no cabría la posibilidad de dar paso a ese concepto, sin
embargo Freud lo advirtió y ahora se trabaja desde la teoría lacaniana, como un
concepto fundamentalmente positivo.

Esta diferencia tendrá que ver justamente con el cambio de epistemológico que se
juega entre Freud y Lacan, que a pesar de que sus teorías son tomadas como
psicoanalíticas, de esto no se puede inferir que partan del mismo postulado de la
ciencia. Por eso la tarea de construir una epiestemología total del psicoanálisis
pareciera una tarea, un tanto imposible de cumplir, ya que tendríamos que
considerar hacer una generalidad, que al final del día nunca podrían ser
compatibles entre sí. Como ya vimos, el orden en los que se trabaja una idea
científica, no concuerda con la forma de plantearlo en la otra. Tal vez, lo
importante, al final, no es hacer una guerra de citas o bien una guerra
argumentativa sobre estas posturas epistemológicas, sino que las dos
comprenden, y son parte, del cúmulo de ideas que Freud planteó a lo largo de
toda su obra. Las dos son totalmente válidas dentro de las investigaciones de la
disciplina psicoanalítica. Pero esto no quiere decir que los dos caminos llevan al
mismo lugar, las diferencias que existen entre una y otra que quiarán tanto las
búsquedas de investigación como la clínica-práctica, La versión subversiva, de la
epistemología freudiana, dara pauta a un mayor grado de dificultad teórica pero
con dara la posibilidad de escuchar más cosas de las que pensamos que dicen
nuestros pacientes.
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