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CRECIMIENTO No.

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CLASE No. 7
TESTIGOS DE CRISTO
META: Enseñarles como ser testigos de Cristo ante el mundo y cómo llevar a las personas nuevas a conocerlo y
aceptarlo.
En la clase pasada veíamos que una de las formas de ayudar a la obra del Señor, es cooperar con los gastos que esta
requiere. Dios no quiere únicamente tu participaci6n económica, pide que le des también una parte de tu tiempo
para tu oración, así como que uses lo que El te ha dado y compartas tu testimonio con los que aún no le conocen.

A- NUESTRA MISION COMO CRISTIANOS


Jesús antes de partir dio sus instrucciones a sus discípulos y les dejó una gran misión que cumplir: "Id por todo el
mundo y proclamad la buena nueva a toda la creaci6n" (Mc. 16:15). Muchos de nosotros relegamos esa
responsabilidad de difundir las palabras de Jesús, a la Iglesia, a los Sacerdotes, a los misioneros, etc., pero esta
misión no fue solamente a algunos, sino a todos aquellos que le han conocido y que creen en El.

Andrés dio testimonio a Simón (Pedro) que era su hermano, diciéndole que había encontrado a Jesús que era el
Mesías esperado; Felipe habló a Nataniel que era amigo suyo; la Samaritana, la cual no se podía considerar como
discípulo, con su testimonio fue instrumento de que muchos llegaran a Jesús.

El plan de Cristo para la evangelización total del mundo, se vería simplificado si pensáramos en ganar para Cristo a
la persona más cercana, y que al ser alcanzada esta, ganara a su vez a otra próxima a ella, y así como eslabones que
van formando una cadena, hasta que todos conozcan a Cristo.

El testimonio más importante, no será con nuestras palabras, sino con nuestras obras, ya que la transformaci6n que
Jesús va haciendo en nosotros, será para los que nos han conocido, la mejor prueba del poder de un Dios vivo. (1a.
Ped. 2.12). Esta forma de dar testimonio es muy especialmente recomendada por Pedro, a las esposas cuyos
esposos se resisten a la Fe (la. Ped. 3:1-4). Así pues, cualquiera, aun cuando no sea capaz ni perfecto, que este
viviendo como Jesús le va indicando y este transformándose a la imagen de su Creador, estará testificando de
Jesús, con su comporta-miento, siendo como el buen olor de Cristo. (2a. Cor. 2:14-17).

B.- SOMOS MENSAJEROS


Si bien es cierto que las personas que nos conocen notarán un cambio en nosotros y esto será la mejor
predicación, hay otras personas a maestro derredor que no pueden ver esos cambios, las cuales pueden necesitar
de Cristo mucho más, (ejem. cartero, Sra. de la tienda, tortillera, compañeros, jefes, etc.) y no nos atrevemos a
hablarles del Señor argumentando que: ¡No soy digno! ¡No tengo preparación! ¡Se necesita experiencia! ¡Tengo
miedo! ¿Qué van a decir? y dejamos esa tarea a "hombres perfectos". Pensemos un poco en los primeros
testigo del Señor: no eran perfectos, unos tenían miedo, otros habían dudado, otros más no tenían capacidad
ni preparación (escolar) para ser evangelistas, aun más, no entendían claramente el mensaje de Jesús, y sin
embargo todos fueron testigos del poder de Dios, una vez que recibieron el Espíritu Santo. Ya Jesús se los había
prometido: "Recibiréis poder cuando haya venido sobre ustedes el Espíritu Santo, Y SERBS MIS TESTIGOS en
Jerusalén, en Samaria y hasta el fin de la tierra" (Hech. 1:8). Este mismo poder lo que hemos recibido nosotros
al ser Bautizados y por el bautismo en el Espíritu Santo nos hemos hecho conscientes de ese poder que tenemos y
debemos comenzar a utilizarlo.

Es muy importante saber que este poder viene de Dios a través de nosotros, cuando estamos dispuestos a ser
testigos suyos, cuando como Isaías decimos: "aquí me tienes Señor, mándame a Mi" (Isa. 6:8). Jesús dijo: "Venid en
pos de Mi y os hare Pescadores de hombres" (Mat. 4:19) y es digno de notar que solamente les pidió que le
siguieran. La responsabilidad de hacerles Pescadores de hombres correspondía al Señor.

Debemos disponernos entonces a ser mensajeros de Cristo (2a. Cor.


5:20) caminando en pos de El.

C— ¿QUE DEBEMOS HACER?


Si queremos ser testigos del Señor, debemos cuidar muy especialmente nuestra vida de oración, ya que es a través
de ella que esperaremos las instrucciones del Señor, y que El nos guiará a las personas que ya ha llamado.

Cuando Moisés dijo: "Señor, te suplico que tengas presente que yo nunca he tenido facilidad para hablar, ni aun
después de que tu me hablas, pues no encuentro las palabras para expresarme" estaba reconociendo que no era
capaz de llevar ningún mensaje, puesto que no tenia facilidad, pero Dios le respondió, "¿Quien ha dado boca al
hombre?
¿No soy Yo?, anda, ya que Yo estaré en tu boca y te diré lo que has de hablar", dándonos a entender que el Señor
no necesitará nuestras habilidades, para poder obrar a través de nuestra boca. (Ex 4:10) y también en Jeremías 1:6-
9 vemos que el Señor nos utiliza como somos; sabiendo esto, confiemos en que será El, quien nos de las palabras
indispensables para cada persona. Debemos proponernos entonces, que el mayor numero de per-Monas que
durante el día tratemos, no sigan adelante sin que les hayamos hablado de Jesús. Tal vez será al taxista, o será en el
camión o avión, quizás sea al de la tienda, o al peluquero; la la-vandera o la sirvienta, necesitarán mucho de estas
palabras, o puede ser el compañero de trabajo y ¿por qué no? también el Jefe necesitará conocer a Jesús, el
maestro, el doctor, etc. ¿Cuántas personas más pasan a diario frente a nosotros? y ¡podemos ser un instrumento
para que se acerquen a Dios! Tu ya eres un testigo de Jesús si lo has recibido en tu corazón, y El te ha Bautizado
en el Espíritu Santo; piensa entonces, que si bien no sabes mucho, sabes lo suficiente como para que otro pueda
llegar a donde tu has llegado, y debes saber que:

a) EL CENTRO DEL TESTIMONIO ES CRISTO. (2a. Cor. 4:5). b) EL REQUISITO para ser testigo, es tenerlo a El en
nosotros
(1a. Jn. 5:11-12).
c) EL PROPOSITO del testimonio es llevar a los incrédulos a encontrarse (Ezequiel 36:8-9) con Cristo
personalmente.
D. —SIENDO PESCADORES
Quizá lo más difícil será saber cómo comenzar, como podemos acercarnos a una persona y encaminar la
conversaci6n hacia cosas espirituales sin ofenderla. Debemos aprender a usar las oportunidades naturales como:
objetos, el agua, una goma, una cruz, un libro, una noticia, etc., o bien un oficio: carpintero, maestro, jardinero, etc.

El principal objetivo por lo pronto será averiguar cuanto antes su position espiritual (creyente frio, ateo, escéptico,
etc.) y la forma más fácil de averiguarlo será haciendo preguntas como por ejemplo:
1.- ¿Está usted interesado en las cosas espirituales, o en la Biblia, o en las cosas de la Iglesia, etc.?
2.- ¿Ha conocido a Cristo como a su Salvador personal? o ¿has tenido un encuentro personal con Cristo?
3.- Si alguien le preguntara que significa ser Cristiano, ¿qué respondería? o ¿te has preguntado alguna vez
porque no puedes vivir como un buen Cristiano?

Si la persona no quiere hablar, o se enfada, o cambia de tema, quizá no sea el momento o no será la voluntad de
Dios en ese momento para ella. Debes ser sensible a la dirección del Espíritu Santo. El es el Señor de la siega, dale
libertad de encaminarte hacia el lugar donde la cosecha este lista; pídele a Dios que te abra las puertas, si quiere
que hables a una persona determinada.

Averigua los intereses comunes que pueden tener tú y las personas y luego podrás usar tu testimonio personal
encaminándola a comprender lo que CRISTO HIZO POR TI; podrás ir profundizando, conforme vayas viendo el
interés de la persona, y una vez que esta se muestre deseosa de conocer el Plan de Dios, invítala a que te de 10
minutos para leer la Biblia (hasta entonces no la has mostrado) y si acepta, podrás usar determinadas escrituras
para explicarle el plan de salvación. Tendrás que saberlas de memoria, porque algunas no las podrás leer en tu
Biblia, (es el caso de las personas que no saben leer) y debes mostrar seguridad de saber que ese es el versículo que
estás queriendo mostrarle. Apunta en la parte de arriba de la hoja donde está la primera cita, el numero de la
página donde está la siguiente, así podrás pasar rápidamente a la siguiente cita sin perder mucho tiempo en buscar
el libro y el capítulo.

E-CONSEJOS PRACTICOS
1. Procura hablar a solas con la persona; estando con otras podrá tener miedo de ser sincero, por las burlas.
2. No emplees palabras difíciles y frases teológicas, la sencillez es mejor.
3. Evita las preguntas necias, que no conducen a nada, como:
¿Cuál es la Iglesia de la verdad?
¿De dónde salió la esposa de Caín?
¿Donde estaba Dios cuando hizo la Tierra? etc., etc.

4. No temas decir "no se" pero no te detengas, habla de lo que si sabes" de lo que Jesús ha hecho por ti. Las
preguntas capciosas son tretas de Satanás.
5. No discutas; si no quiere más que discutir, cambia de tema.
6. Asegúrate de que entiende claramente como aceptar a Cristo de modo que si no lo hace allí mismo, pueda
hacerlo después a solas.
7. Deja que la persona sea la principal interesada y no fuerces la
situación.
8. No te desilusiones, aprenderás aun de tus errores.
9. Haz que resalte Cristo, no TU, para que no te admire a ti sino a Dios.
10.Es necesario practicar, hazlo con tus hermanos o con tu familia, modula tu voz, usa los versículos que has
aprendido y CONFIA EN EL SEÑOR.

TAREA: Practicar el plan de testimonio y empezar a buscar personas a quienes hablarles de Cristo.
MEMORIZAR: Las citas del plan de testimonio.
CITA LEMA: ID POR TODO EL MUNDO Y PROCLAMAD LA BUENA NUEVA A TODA LA CREACION. (Mc. 16:15).
PLAN PARA USAR LA BIBLIA EN TESTIFICAR
1.- Rom. 3:23 "pues todos pecaron y a todos les falta la gloria de Dios. Explícale que pecar es un problema común a
todos nosotros, y que es a causa de este problema que nosotros necesitamos a Cristo. Pregúntale:
¿Cuántos pecados crees tu que se requieren para ser pecador? (mientras te responde lee en que página está la
siguiente cita y busca la página).

2.- Rom. 6:23 "pues el salario del pecado es la muerte; pero el Don de Dios es vida eterna". Después que haya
terminado de leer el mismo, señala cual es el pago del pecado y explícale que es separación espiritual del
Señor y dile que Dios da como un Don, la vida eterna, (un don es un regalo, algo que no podemos ganar) (Ef. 2:8-9)
ofrécele tu Biblia y pregúntale que tiene que hacer el para tener ese regalo tuyo.
¡Sólo tiene que aceptarlo! (lee de nuevo la pág. del versículo siguiente).

3.- Hechos 3:19 "arrepiéntanse y conviértanse para que todos sus pecados sean borrados. Y así el Señor hará venir
tiempos de alivio". Hazle notar la primera parte ¿Qué es lo que dice que debamos hacer para recibir la vida eterna?
(Pregunta) y explícale que arrepentimiento significa lamentar sus pecados y dejarlos. (busca de nuevo la pág. de la
cita siguiente).
4.- Juan 1:12 "pero a los que lo han recibido y que creen en su Nombre les ha dado el poder de llegar a ser hijos de
Dios". Puedes decir que solo necesita recibirlo a El para poder ser perdonado y aceptado como hijo de Dios. Hazle
notar que no es haciendo algo sino recibiendo a alguien, a Jesús, que podemos ser hijos de Dios. (busca
rápidamente la página siguiente).

5.- Ap. 3:20 "mira que estoy a la puerta y llamo, si alguien escucha mi voz y abre, entrare a su casa a comer Yo con el
y el conmigo". Hazle notar que es Jesús el que le está llamando y es preciso que 61 le responda, para que pueda
entonces Cristo entrar en su vida. Pregúntale si está dispuesto a responder al llamado de Jesús. Si vacila, hazle
reflexionar que es una oportunidad que está rehusando, que está dejando un regalo que Dios le da. Si dice
que "no", agradece su sinceridad y pídele que lo piense bien esa noche y déjale. Si dice que si, busca la siguiente
cita.

6.- Rom. 10:9-10 "porque si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios le resucit6 de
los muertos serás salvo". Pregúntale si cree que Jesús le puede perdonar e invítale a hacer una oración contigo para
aceptar a Jesús como Salvador. Si acepta, invítale a que cierre sus ojos y guíales a repetir contigo una oración
de aceptación y renuncia, y enseguida haz que de gracias a Dios por haberle perdonado y porque ya es su
Salvador, termina orando por el, y más que todo permite que Cristo ilumine su vida, permitiendo que tu fe irradie el
gozo de la confianza en Dios.

Antes de despedirte de el, invítale a asistir a la casa oración, o a la misa, explícale en qué consiste y dale la dirección,
la hora, y el día; ofrécete a pasar por el o a llamarle por teléfono si lo necesitara. "Préstale" un libro como: La
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis), Para Salvarte (Padre Jorge Loring) Jesús Está Vivo (Padre Emiliano Tardif),

Pregúntale si tiene Biblia o nuevo testamento y si no, ofrécele uno.


CRECIMIENTO No. 2
CLASE No. 8
VELAD Y ESTAD ALERTAS
META: Estar siempre preparados para la Venida del Señor Jesús. A.- Leer la parábola de las diez vírgenes. (Mt. 25:1)
(Lc. 12:35-38)
Las vírgenes nos representan a toda la humanidad, en espera de nuestro Esposo, Cristo, que ha venido ya para
salvarnos, viene constantemente a nuestras almas, y vendré de nuevo en el fin de los tiempos. (Mt. 24).

B.- EL MESIAS PROMETIDO


El Antiguo Testamento está lleno de la esperanza de la llegada del Mesías. Numerosas profecías la anuncia, y la
vida del pueblo de Israel puede decirse que era una continua espera de ese Mesías, de ese Libertador que sacaría
al pueblo de la esclavitud y de la servidumbre. Ese anhelo se cumple con el nacimiento de Jesús y puede decirse que
la vida de nuestro Salvador estaba ya descrita por los profetas.

En Miqueas 5:1 se anuncia que nacería en Belén; en Isaías 7:14, que su madre seria una Virgen. Su pasión, muerte y
resurrección están anunciadas en Isaías 53:3-12. Hay muchísimas otras profecías (unas
300) que se cumplieron en la vida de Jesús.

Pero el pueblo judío esperaba un Mesías que instituyese un Reino Real y Visible, un guerrero que por medio de
batallas y guerras los librase de sus enemigos. Por eso no pudieron comprender el mensaje de liberación y amor de
Jesús, y siguen esperando a su Mesías, mientras que nosotros los gentiles, si hemos recibido el mensaje y
sabemos que el Reino de Cristo, Reino de Verdad, Paz y Amor, está ya entre nosotros. (Lc. 17:20-21).

C.-LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO


Además de anunciar el nacimiento de Jesús, el Antiguo Testamento está también lleno de profecías acerca de la
segunda venida de Cristo. Ejem. Joel 3:1-5.

Durante su vida publico, Jesús habló varias veces de esa su 2a. venida, e indicó varias señales que la acompañarían,
como podemos leerlo en San Mateo, en el discurso escatológico de Jesús. (Eso pueden leerlo en su casa, pues es
muy largo). Nos recomendó velar, estar preparados y alertas, (Mat. 24:42-44), pues no sabemos cuándo vendrá.
Nos indica que habrá premio para los que estén esperándolo. (Mt. 24:45-51). También nos ensena cuales son los
motivos de premio y de castigo, que pueden centrarse en ser caritativos o no serlo (Mt. 25:31-45).
Esta segunda venida de Jesús nos debe llenar de alegría, debemos estar impacientes y expectantes, poniendo todo
nuestro esfuer-20 para adelantarla: orando, predicando el Evangelio a toda criatura, etc.

Pero también debemos recordar que: "mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo,
sino solo el Padre", (Mt.
24:36), es decir, que aunque todas las señales se cumplan, incluso la promesa de la conversión de todo el pueblo de
Israel, no podemos concluir que inmediatamente después vendrá el Señor.

D.- LA VENIDA DE CRISTO PARA CADA UNO DE NOSOTROS


De lo que si podemos estar seguros, es de que Cristo vendrá a recogernos a cada uno de nosotros y llevarnos
a su Reino Celestial. Esa hora, la de nuestra muerte, puede ser en este mismo instante, en un mes, en algunos años,
pero será pronto. Tenemos que estar preparados en todo momento para ese instante que será definitivo y que
debemos esperar sin temor ni inquietud, debido a que nuestra muerte será un encuentro con Jesús.
Pero además de ese momento de la muerte, CRISTO viene a nuestra alma en todo tiempo, en cada instante, cuando
estamos alertas.

Viene a nosotros en Cuerpo y Alma en la Eucaristía, todos los dios si así lo deseamos. Por medio de su Espíritu, viene
cuando lo llamamos, en la oración, cuando estamos reunidos en su nombre (Mt. 18:19-20), cuando hacemos un
acto intenso de amor a El, de Fe, de cualquier virtud. Cada Navidad es un nuevo nacimiento, como lo dice la Iglesia
en su Liturgia.

Y aunque ya lo tengamos, si somos fieles a sus inspiraciones, cada momento podemos tenerlo de una manera
nueva, y cada venida suya debe ser una renovación de vida divina en nosotros: el Padre nos envía al Hijo, y el Padre
y el Hijos nos envían al Espíritu Santo.

E.- VELAD Y ESTAD VIGILANTES


Para esta constante venida de Jesús, de Dios a nosotros, debemos estar alertas y vigilantes, como las vírgenes
prudentes, con el aceite del amor siempre prendido. No debemos desaprovechar ninguna ocasión de llamarlo, de
aceptarlo, de abrirle de par en par las puertas de nuestro corazón. |VEN! Esta es la palabra del amor, la palabra
de los que estamos en el destierro y anhelamos la patria eterna. Y si estamos constantemente atentos a recibir en
todo instante a Jesús, estaremos listos para recibirlo si en cualquier momento viene a nosotros en esa segunda
venida en Cuerpo y Alma gloriosos. (Hech. 1:10-11).

Ya vimos en la Parábola de las Vírgenes (Mt. 25:1), cómo Jesús mismo nos indica que debemos ESTAR SIEMPRE
DESPIERTOS para esperarlo; en la siguiente parábola, la de los Talentos (Mt. 25:14), nos enseña a permanecer
TRABAJANDO y utilizando los talentos que Dios no ha dado. En la parábola del Juicio Final (Mt. 25:31) nos aclara
entre quienes debemos trabajar, es decir que lo que hagamos a nuestro prójimo es como hacérselo a El
mismo, y lo que dejemos de hacer al hermano es dejárselo de hacer a El. Comprendamos, según lo anterior, que
nuestra actitud de es-pera del Señor debe estar llena de estas tres enseñanzas:
1) ESTAR DESPIERTOS.
2) TRABAJANDO PARA EL SEÑOR.
3) EN FAVOR DE NUESTRO PROJIMO.

Al terminar este Curso, que queden grabados en nosotros estas palabras: "EL ESPIRITU Y LA NOVIA DICEN
¡VEN! Y el que oiga, diga |VEN! y el que tenga sed, que se acerque, y el que quiera, reciba gratuitamente agua
de vida" (Apocalipsis 22:17). Acerquémonos a Cristo, recibamos esa agua de vida que nos ofrece gratuitamente, y
llamémosle siempre. Maran Atha, el Señor viene. ¡VEN SENOR JESUS!

CITA LEMA: EL DIOS DE TODA GRACIA LOS HA LLAMADO A COMPARTIR CON CRISTO SU ETERNA GLORIA.