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1.

ESTABILIDAD E INESTABILIDAD ESTÁTICA


Antes de pretender investigar si un sistema de fuerzas satisface las ecuaciones de equilibrio, es
necesario observar las condiciones mecánicas del cuerpo para saber si, efectivamente, se
encuentra en estado de equilibrio.

Cuando estudiamos la primera ley de Newton vimos que tanto un cuerpo en reposo como uno que
se mueva en línea recta con velocidad constante están en equilibrio. Pero además de estas dos,
hay otras dos condiciones que muestran que el cuerpo está en equilibrio: la rotación uniforme de
un cuerpo alrededor de un eje fijo que pasa por su centro de masa, y la rotación uniforme de un
cuerpo alrededor de un eje que contiene su centro de masa, el cual se mueve en línea recta con
velocidad constante. Estas dos últimas manifestaciones quedarán demostradas una vez que
estudiemos la Cinética de los cuerpos rígidos.

Es decir, las manifestaciones del equilibrio de un cuerpo son cuatro:

1. El reposo. Por ejemplo, los pupitres del aula, el edificio de la Facultad, el ángel de la
independencia. (1)

2. El movimiento rectilíneo uniforme. Un ejemplo sería un carro del metro que se moviera en un
tramo recto de vía con una velocidad constan- te de 80 km/h.

3. La rotación uniforme de un cuerpo alrededor de un eje fijo que pase por su centro de masa. Por
ejemplo, el impulsor de una bomba de agua que gira a 600 rpm, o una polea de una máquina que
gire con una velocidad angular constante.

4. La rotación uniforme de un cuerpo alrededor de un eje que contenga su centro de masa, el cual
se mueva en línea recta con velocidad constante. Pongamos por ejemplo la rueda de un
automóvil, que se mueva con rapidez constante en una carretera recta.

Si un cuerpo no se encuentra en alguna de estas cuatro condiciones, no puede estar


en equilibrio.

Sistemas isostáticos e hiperestáticos

En la estática el objetivo suele ser determinar en primer lugar las configuraciones o cargas
exteriores para el equilibrio, para a continuación calcular las reacciones en los enlaces o apoyos.
Los casos particulares comentados en el apartado anterior corresponden a sustentaciones que
dejan al sistema con algún grado de libertad. Al permitir el movimiento, se necesita para el
equilibrio que una o más componentes de las fuerzas o momentos sean nulo. Si se aumenta el
número de coacciones del sólido, se llega a un punto en que no se permite ningún grado de
libertad de movimiento: el sistema estará entonces en equilibrio para cualquier conjunto de
cargas exteriores (siempre que no se supere la resistencia de rotura de los enlaces). Es el caso,
por ejemplo, de un sólido con un eje fijo por un cojinete cilíndrico, restringiendo además el
movimiento de traslación en la dirección del eje y el de rotación alrededor del mismo. Las
reacciones tendrían 6 componentes, que se determinarían mediante las 6 ecuaciones cardinales
de la estática (13.23) y (13.24).

Para fijar ideas consideremos un sistema plano, formado por una viga recta bi-apoyada, en el que
uno de los apoyos es una articulación y el otro un apoyo simple que permite el desplazamiento
horizontal (figura 13.7a) En este caso las tres ecuaciones de la estática (M = 0; Fx = 0; Fy = 0)
permiten calcular las tres reacciones incógnitas, XA, YA e YB, para cualquier conjunto de cargas
exteriores. Decimos que la sustentación es isostática, ya que el número de incógnitas a
determinar, provenientes de las reacciones de enlace, es igual al número de ecuaciones de la
estática. Imaginemos ahora que a la misma viga se le coloca otro apoyo C intermedio, que restrinja
tan sólo el movimiento vertical en ese punto. Para un conjunto dado de cargas exteriores tenemos
ahora 4 reacciones incógnitas (XA, YA, YB, YC) y tan sólo 3 ecuaciones de la estática. Se dice que el
sistema es estáticamente indeterminado o hiperestático, debido a que posee apoyos redundantes,
que “sobran” para garantizar el equilibrio. Desde el punto de vista de la estática de sistemas
rígidos no existe ningún truco ni procedimiento que permita resolver este problema. Está
correctamente planteado, ocurriendo que no tiene solución mediante el sólo empleo de las
ecuaciones globales de equilibrio. Es pues necesario obtener ecuaciones adicionales que
proporcionen alguna relación más entre las incógnitas. Estas ecuaciones se obtienen a través de
considerar la deformabilidad de la estructura (aplicando las técnicas que se estudian en la
resistencia de materiales o en el cálculo de estructuras). A partir del estudio de la deformabilidad
de los sólidos y las estructuras, así como de las ecuaciones de comportamiento de las mismas que
ligan las deformaciones internas con las tensiones, se obtienen las ecuaciones adicionales
necesarias. El estudio de estos aspectos se halla fuera del alcance de este curso.

Para Decidir sobre un método de análisis, son importantes el comportamiento de las


estructuras bajo un sistema de cargas dadas y las propiedades del material del que están
Hechas.

ESTRUCTURA: Es un sistema cuya función es transmitir cargas, desde un punto de

Aplicación hasta su elemento final de soporte. La aplicación e cargas producen esfuerzos

( δ) y deformaciones (ε )

TIPOS DE CARGAS
1. CARGAS ESTÁTICAS: “Análisis matricial de estructuras”
 Cargas muertas.
 Cargas vivas.
2. CARGAS DINAMICAS: “Dinámica de estructuras”
 Viento.
 Impacto.
 Terremotos.
 Explosiones.
 Cargas aplicadas en forma dinámica.
3. OTRAS SOLICITACIONES:
 Pre esfuerzos.
 Asentamientos.
 Falta de ajuste.

Las estructuras bajo la acción de carga estática no sufre vibraciones importantes;


Ausencia de fuerzas de Inercia.

Apoyos usuales

Aunque las formas como se pueden conectar los cuerpos entre sí son innumerables, existen
ciertos tipos de apoyos o conexiones entre un cuer- po y su entorno que resultan de especial
interés para nuestro curso. Los agruparemos según el número de incógnitas que presentan.Apoyos
que esconden una sola incógnita:
 Apoyo libre o simple, superficie lisa

 Collarín en varilla lisa. Perno en ranura lisa:

 Apoyos que esconden dos incógnitas


 Apoyo fijo, articulación, superficie rugosa.

La dirección de las reacciones en estos apoyos es desconocida. En vez de trabajar con la magnitud
y la dirección como incógnitas, se suele recurrir a la descomposición de las fuerzas desconocidas
en sus componentes cartesianas, lo cual facilita generalmente el planteamiento de los problemas.

La reacción de las superficies rugosas se descompone casi siempre en una componente


perpendicular (o normal) a la superficie y en otra tangencial o fuerza de fricción. De ahí la letras
con que se designa la magnitud de esas componentes en el diagrama. Las superficies lisas son
incapaces de ejercer esta fuerza de fricción.

Apoyos que esconden tres incógnitas

Empotramiento y corte de un cuerpo


2. TEORÍA DE LAS PEQUEÑAS DEFLEXIONES.
Se supone que la geometría de una estructura no cambia apreciablemente bajo la aplicación de las
cargas. Muchas estructuras cumplen este requisito; sin embargo en arcos esbeltos, puentes
colgantes, en torres altas, etc., el cambio de la geometría tiene un papel importante. La teoría de
las pequeñas deflexiones esta ilustrada en la figura 1.4.1-1. En cualquiera de las condiciones de
carga, la deflexión Δ producida se supone que es la misma. Esto es, una hipótesis aceptable
siempre que Δ sea pequeña y la presencia de P2 no altere la flexión en la columna. Por ejemplo, el
momento en el apoyo en la figura 1.4- 1 se supone que es P1Len vez de P1L+ P2Δ. En otras
palabras, se supone que P2Δ es despreciable comparado con P1L.

Columna sometida a cargas P1 y P2