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MOMENTO DE PAR

En un sistema bidimensional, un par o cupla de fuerzas está formado por dos fuerzas
no colineales, de magnitudes iguales y de sentidos opuestos (paralelas). Estas últimas
características descritas hacen que estas fuerzas se anulen, generando solo un efecto: el
de rotación. Así, sus líneas de acción deben estar separadas por una distancia
perpendicular “d” la cual sirve para hallar el módulo (M) de la rotación generada.

𝑀 =𝐹∙𝑑

Ilustración N° …
El efecto de rotación generado en el volante de un auto o en los brazos de una cruceta
son claros ejemplos de Momentos de Par.

En cualquier sistema, ya sea bidimensional o tridimensional, el momento que genera


un par de fuerzas es un vector libre al generar el mismo efecto en cualquier punto. Esto
se debe a que no depende de los vectores posición formados a partir del punto de
referencia hacia cada fuerza, como sucedía con el momento de una fuerza. Solo
depende del vector que une ambas líneas de acción. Este concepto se puede demostrar
aplicando momentos por separado en ambas fuerzas.

𝑴 = 𝒓𝑩 × 𝑭 + 𝒓𝑨 × −𝑭 = (𝒓𝑩 − 𝒓𝑨 ) × 𝑭

𝑃𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑓𝑖𝑔𝑢𝑟𝑎 𝑠𝑒 𝑐𝑢𝑚𝑝𝑙𝑒 𝑞𝑢𝑒: 𝒓𝑩 = 𝒓𝑨 + 𝒓

𝐴𝑙 𝑟𝑒𝑒𝑚𝑝𝑙𝑎𝑧𝑎𝑟, 𝑠𝑒 𝑜𝑏𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒: 𝑴 = 𝒓 × 𝑭

Ilustración N° …

La equivalencia de dos pares, por más que sus elementos sean totalmente diferentes
(magnitud de la fuerza, dirección), dependerá de la magnitud del momento y la
dirección de giro. Ambas deben ser iguales, y esto puede ser demostrado al transformar
uno de los pares para obtener dos pares idénticos mediante sistemas equivalentes,
rubro que se verá más adelante.

Hacer operaciones con momentos de par resulta relativamente más sencillo que hacerlo
con momentos ordinarios. La razón se fundamenta en que estos no necesitan de un
punto específico para el efecto de rotación. Entonces, este tipo de operaciones se
reducirían a un simple Teorema de Varignon, afirmando que la resultante de un grupo
de momentos de par es la sumatoria total de los r×F del sistema.

𝑴𝑹 = ∑(𝒓 × 𝑭)

SIMPLIFICACIÓN DE UN SISTEMA DE FUERZA Y PAR


Resulta de mucha importancia reducir un sistema de fuerzas. Esto contribuye en
facilitar el cálculo de las fuerzas así como la óptima interpretación de sus efectos en el
sistema mencionado. Para lograr ese objetivo, es necesario emplear técnicas o artificio
a conveniencia para llegar a un sistema equivalente más sencillo.

Estas técnicas se corroboran con principios de la Estática como: El Principio de


transmisibilidad, el Teorema de Varignon, etc. Ahora se detallará los casos más
importantes en la reducción de un sistema de fuerzas y par:

 La reducción en un sistema de fuerzas concurrentes es la más sencilla de todos


los casos. Aquí, la sumatoria de momentos en el punto concurrente es nula,
reduciendo todo el sistema a una sola fuerza resultante.

Ilustración N° …

 En un sistema de fuerzas coplanares, consiste en la reducción de un sistema de


fuerzas no concurrentes. En primer lugar, se trasladan todas las fuerzas hacia
un punto en común, generándose un primer sistema equivalente compuesto por
fuerzas y momentos. En segundo lugar, se calcula una fuerza y un momento
resultantes; y por último ese momento resultante es reemplazado al colocar la
fuerza resultante a una distancia tal que genere el mismo momento y no altere
el sistema.

Ilustración N° …

 En un sistema de fuerzas paralelas, la reducción ocurre de forma similar al de


las fuerzas coplanares. La diferencia es que la reducción queda definida en el eje
“z”, con una fuerza resultante paralela al mismo eje y separada a una
determinada distancia con el fin de reemplazar el momento resultante que se
generó al transformar el sistema.

Ilustración N° …
 La reducción a una llave es un caso particular en la simplificación de
sistemas de fuerzas y par. Aquí, el sistema original presenta fuerza y momento
resultantes que no son perpendiculares entre sí. La simplificación tiene la
siguiente secuencia: Primero, se realiza la descomposición rectangular del
momento resultante, generando momento paralelo y perpendicular a la fuerza
resultante. Luego se desplaza la fuerza resultante para que genere un momento
capaz de reemplazar al momento perpendicular. Por último, el momento de par
que sobra es paralelo a la fuerza resultante desplazada, y al ser un vector libre,
se desplaza hasta que ambos vectores sean colineales, formándose así la llave o
tornillo, que tiende a rotar y trasladar el cuerpo con respecto a su eje.

Ilustración N° …

REDUCCIÓN DE UNA CARGA SIMPLE DISTRIBUIDA

Una carga distribuida es una fuerza esparcida en toda la superficie de contacto de cualquier
material. Esta carga puede reducirse como máximo a una carga puntual, que pasa por un solo
punto. Para esto, se debe tener en cuenta algunos criterios como el centro de gravedad de la
figura, así como la sencillez de su forma.

En caso de que la figura sea sencilla, se accede a usar tablas para el cálculo del área bajo la
curva que describe la carga distribuida. Si es una figura irregular, entonces es conveniente
apoyarse en el cálculo integral para hallar el área bajo la curva mencionada.

𝐹𝑅 = ∫ 𝑤(𝑥)𝑑𝑥 = ∫ 𝑑𝐴 = 𝐴
𝐿 𝐴

Ilustración N° …

Ahora, para situar la carga puntual es necesario establecer el centro de gravedad de la figura,
pues precisamente por ahí pasará la figura. Sin embargo, solo bastará calcular la coordenada
“x” en un cálculo bidimensional. El centro de gravedad está calculado ya en tablas, pero en
algunos casos se aplicarán las integrales.

∫𝐿 𝑥𝑤(𝑥)𝑑𝑥 ∫𝐴 𝑥𝑑𝐴
𝑥= =
∫𝐿 𝑤(𝑥)𝑑𝑥 ∫𝐴 𝑑𝐴