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Sin pensar, sin actuar, sin moverse, completamente quietos: sólo así se puede manifestar el Ser y la ley de las

cosas, desde el interior y sin ser consciente de ello y ser uno por fin con el cielo y la tierra. Eki (libro de las transformaciones) El yantra
El yantra es un símbolo visual. Puede ser muy simple, tal como un círculo o un triángulo, o mucho más complicado y elaborado. Todos los yantras son símbolos universales. Cada yantra imparte su propia forma de energía y vibración. La combinación de un yantra y un mantra relacionado es una práctica de meditación poderosa. La energía que genera tiene un efecto duradero y produce una calidad de conciencia positiva y elevada que continúa después de que la meditación haya acabado. - Siéntate en postura de meditación con los ojos abiertos. Coloca el símbolo donde puedas verlo cómodamente sin bajar la cabeza. Mantén la mirada atenta continuamente sobre la figura durante varios minutos y realiza simultáneamente entonaciones audibles de om. Respira profunda y normalmente. - Tu atención se puede alternar entre la figura y el sonido. Al final se unirán y tu atención se centrará en ese punto de unión. Después de que hayan pasado varios minutos, cierra los ojos y visualiza el símbolo om. Simultáneamente, sin interrumpir el ritmo que has establecido para las entonaciones audibles, continúa con repeticiones silenciosas de om. - SI pierdes de vista la imagen mental, abre los ojos y concéntrate durante varios minutos más antes de tu próxima visualización. Continúa practicando esta combinación mantra-yantra hasta que tu meditación se haga suave y fluyente.

La sílaba OM, pronunciada también AUM, es el mantra esencial resume a todos los demás. Simboliza a Dios. OM se canta audible, o mentalmente, sin mover labios ni garganta (como el sonido de un gong). Cantado con devoción, es la mas elevada meditación. Amén, es posiblemente la forma de escribirlo en español.

OM TAT SAT No hay separación entre tú y yo. Literalmente Om, esto es Realidad. Este mantra o la combinación de palabras sagradas significa, la totalidad del ser. El mantra om tat sat hallados en algunos versos de este Veda es descrito en el Bhagavad Gita (17:33): “Desde el comienzo de la creación, las tres palabras om tat sat fueron usadas para indicar a la Suprema Verdad Absoluta. Estas tres representaciones simbólicas fueron usadas por los Brahmanas mientras cantaban los himnos de los Vedas y durante los sacrificios para la satisfacción del Supremo”. EL sacerdote asociado con el Rg Veda es llamado hotra (el que ofrece oblaciones).

Om tat sat EL SONI DO OM
Adoraciones al OM. Postraciones al OM. Devoción al OM. Gloria al OM. Victoria al OM. Salve al OM. OM es el monosílabo sagrado. Es la letra mística. Es el Akshara (sílaba) inmortal. En OM descansa el mundo. En OM vivimos y nos movemos. En OM nos retiramos a descansar. En OM resolvemos nuestra búsqueda. OM es símbolo de Brahman (El Absoluto). OM es la palabra del poder. OM es la vida de todas las vidas.

OM es el alma de todas las almas. OM es verdaderamente Brahman. OM es Satchidananda (Existencia, Conocimiento y Dicha Absoluta). OM es la infinitud. OM es la eternidad. OM es la inmortalidad. El OM es la fuente de todo. OM es el seno de todos los Vedas. Es la base de todas las lenguas. En OM se funden todas las trinidades. De OM emanan todos los sentidos. En OM existen todos los objetos. OM es el Mantra más elevado. OM es Soham. Es OM TAT SAT. Es una lámpara ante tus pies y una luz ante tu camino. El sonido, primera manifestación del Absoluto. OM, es Nada Brahman. Nada significa sonido. El sonido es una vibración. OM es la primera vibración del sonido. Y el sonido es la primera vibración de lo Absoluto. No sabemos nada acerca de la naturaleza de lo Absoluto, excepto que existe. Las escrituras han intentado, con toda su amabilidad, hablamos de la creación, de cómo procedió ésta a partir de lo Absoluto. Dicen: «Brahman era uno y no dual. Pensó: ‘Ekoham Bahu Syam’. Eso produjo una vibración que, eventualmente, dio lugar a un sonido. Ese sonido era OM, del que surgieron todas las demás manifestaciones.» Así pues, el sonido es, virtualmente, la base comprensible de toda la creación. Brahman es inentendible en su aspecto trascendental. Nuestro acceso más próximo a Él es únicamente el sonido, denominando a éste Apara-Brahman. El OM, base de todos los sonidos Todos los objetos se denominan con un sonido y todos los sonidos se funden en el OM. Todo conjunto de palabras termina en el único sonido, que es OM. El zumbar de las abejas, la dulce melodía del ruiseñor, las siete notas de la música, el sonido del Mridangam (instrumento de percusión) y el timbal, del laúd y de la flauta, el rugir del león, el canto del amante, el relinchar de los caballos, el siseo de la cobra, el gemido de los inválidos, el llanto del bebé, el aplauso del auditorio tras la perorata del orador, todo ello no son más que emanaciones del OM. El sonido que produce el Sagrado Río Ganges al fluir, el ruido producido por el bullicio del mercado, oíd en la distancia, el ruido que produce el engranaje de un motor al ponerse en marcha y el sonido producido por la lluvia, no son sino el OM. Si divides una palabra cualquiera, en ella sólo encuentras el OM. El OM lo impregna todo, como Akasha (éter) y como Brahman. El OM es la base de todos lo sonidos. Se compone de tres letras: A, U y M. Las tres cubren toda la esfera de las vibraciones sonoras. La laringe y el paladar son las superficies sonoras. Cuando pronuncias la A, no rozas parte alguna de la lengua o del paladar. Cuando pronuncias la U, el sonido vibra desde la raíz misma hasta el final de la caja sonora de la boca. La M es el último sonido, que se produce al cerrar los labios. Por tanto, todos los sonidos se centran en el OM. Y todas las lenguas tienen su origen en el OM. La esencia de los cuatro Vedas no es más que el OM. Quien canta o repite OM, repite, en realidad, los libros sagrados del mundo entero. OM es la fuente o el seno de todas las religiones y escrituras. OM, Amén y Ahmin son una misma cosa. Representan la Verdad, o Brahman; la Existencia Única. No existe adoración sin el OM.

El OM representa todas las trinidades El OM es el todo. Es tu verdadero nombre. El OM cubre las experiencias del hombre. El OM permanece en todos los mundos fenoménicos. A partir de él se ha producido este universo sensorial. El mundo existe en el OM y se disuelve en él. La A representa el plano físico; la U representa el plano mental y los planos astral, el mundo de los espíritus y todos los cielos; la M representa el estado de sueño profundo, todo cuanto se desconoce incluso en el estado de vigilia y cuanto se halla más allá del intelecto. El OM representa, pues, todo. Es la base de tu vida, de tus pensamientos y de tu inteligencia. Todo tipo de trinidad está representada por el OM, como Brahma, Vishnu y Siva (aspectos masculinos de la Trinidad Hindú), como pasado, presente y futuro, como nacimiento, vida y muerte, como creación, preservación y destrucción, como vigilia, ensueño y sueño profundo, como el ser, el no ser y el devenir, etc. Todo terceto se representa por el OM, como Saraswati, Lakshmi y Durga (aspectos femeninos de la Trinidad Hindú), como Padre, Hijo y Espíritu Santo, como Sattwa, Rajas y Tamas (Gunas o Cualidades de la Naturaleza), cp,p cuerpo, mente y alma, como Sat, Chid y Ananda (Existencia, Conocimiento y Dicha Absoluta), como omnisciencia, omnipotencia y omnipresencia, como grueso, sutil y causal. La A es Brahman, la M es Maya, la U representa la interacción entre ambos. OM representa también la TAT TVAM ASI Mahavakya (grandes frases de los Upanishads). La A es el Jiva (alma individual), la M es Ishwara (Dios personificado) y la U conecta ambas, mostrando la identidad del Jiva y de Ishwara (o Brahman). EI OM es muy, muy importante. Debe ser adorado. Se debe cantar en alta voz. Se debe repetir mentalmente pensando en su significado y con Bhava (devoción). Se debe meditar en él. El más grande de todos los mantras El Pranava u OM es el más grande de todos los Mantras. Proporciona directamente la liberación. Todos los Mantras comienzan con OM. El OM es la vida o el alma de todos los Mantras. Procede al Panchakshari (Mantra del Señor Siva) y el Ashtakshari (Mantra del Señor Vishnu). Todo himno comienza con el OM. Cada Upanishad comienza con el OM. El Gayatri comienza con el OM. Las oblaciones ofrecidas a los diversos dioses van precedidas del canto del OM. Las Archanas (ofrenda devocional) van también precedidas por el OM. La grandeza del OM no puede ser descrita adecuadamente por nadie. Incluso Parvati, Adisesha y los grandes sabios fueron incapaces de describir la grandeza del OM. Tal es la potencia del OM. El OM se denomina también Omkar, Pranava, Ekakshara y Udguita en el Chandog Upanishad. Cualquier hombre o mujer que dirija su mente sinceramente hacia Brahman, que posea Sannyasa (renunciación) mentalmente y que tenga verdaderas Samskaras (impresiones en la mente subconsciente) vedánticos y una verdadera atracción por el Vedanta, puede repetir este Mantra. Recuerda el OM siempre Recuerda el Om. Recuerda el Soham, Om Soham Sivoham, Aham Brahma Asmi y Anadhag. La verdad es una. Estos Mantras te recuerdan tu identidad con el Alma Suprema. Son Mahavakyas, o grandes frases de los Upanishads, que hacen desvanecerse este pequeño ego, esto «Yo» ilusorio en la nada. El Om es tu derecho de nacimiento. La herencia común de todos. Es la propiedad común de todas las personas del mundo. Es la palabra del poder. Proporciona

inspiración e intuición. Eleva la mente a alturas espirituales de un esplendor y una gloria inefables. El Om es tu alimento espiritual. Es el tónico y tu vitamina espiritual. Está lleno de poderes divinos. Es tu compañero constante. Es tu salvador. Es tu alegría y tu vida. Vive en el día y la noche. Absórbete en él. Vive en el Om. Medita en él. Inspira y exhala el Om. Descansa pacíficamente en él. Refúgiate en él. Canta Om rítmicamente. Entónalo en alta voz. Ruge Om con fuerza. Repítelo mentalmente. Obtén fortaleza de él. Obtén inspiración de él. Obtén energía de él. Obtén dicha de él. Todos tus deseos se desvanecerán y alcanzarás la Realización del Ser. Confíate al Om. Reflexiona sobre él. Concéntrate en él. Medita en él. Conoce esta sílaba sagrada y lo conocerás todo. Alcanzarás el conocimiento más elevado. La palabra sagrada Om es el arco, tu mente es la flecha y Brahman es el blanco o la meta, que será alcanzada por aquel cuyos pensamientos permanezcan concentrados. Ese dará en el blanco, siendo de la misma naturaleza que Brahman. Igual que el cubo de hielo se derrite en el agua, asimismo se fundirá él en Brahman. Libro Senda Divina Sri Swami Sivananda (1887-1963) Sirve. Ama. Da. Purifícate. Medita. Realízate.