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Diversidad Biológica 2.

El 19 de diciembre de 1994 la Asamblea General proclamó el 22 de mayo, fecha de entrada en


vigor del Convenio sobre la Diversidad Biológica, Día Internacional de la Diversidad Biológica.

¿Que es la Biodiversidad?

La diversidad biológica, o biodiversidad, es el término por el que se hace referencia a la amplia


variedad de seres vivos sobre la Tierra y los patrones naturales que conforma. La diversidad
biológica que observamos hoy es el fruto de miles de millones de años de evolución, moldeada por
procesos naturales y, cada vez más, por la influencia del ser humano. Esta diversidad forma la red
vital de la cual somos parte integrante y de la cual tanto dependemos. Con frecuencia, se entiende
por diversidad la amplia variedad de plantas, animales y microorganismos existentes.

En la actualidad ese mosaico está siendo alterado por los seres humanos. Desde el comienzo de
la agricultura, hace unos 10.000 años, y hasta la revolución industrial de los últimos tres siglos,
hemos modificado nuestros paisajes en una escala cada vez más grande e irreversible. De talar
árboles con herramientas de piedra hemos llegado literalmente a mover montañas para extraer los
recursos de la Tierra. Los antiguos métodos de recolección están siendo sustituidos por
tecnologías más intensivas, a menudo sin ningún tipo de control que evite la sobre recolección. Por
ejemplo, los recursos pesqueros que durante siglos han alimentado a las comunidades han
quedado agotados en unos pocos años por obra de barcos enormes orientados con radares, que
utilizan redes capaces de 'engullir' una docena de aviones supersónicos en un momento.

Al consumir una proporción cada vez mayor de los recursos naturales, hemos conseguido una
alimentación más abundante y mejores condiciones de vivienda, saneamiento y atención de salud,
pero estos logros muchas veces están acompañados por una creciente degradación del medio
ambiente, que puede traducirse luego en la degradación de las economías locales y las
sociedades a las que sustenta.

Nosotros tenemos la llave de la sustentabilidad de nuestra casa, de nuestro planeta. Si seguimos


manteniendo un nivel de vida centrado en el consumismo y el despilfarro acabaremos con la
riqueza de la vida y, a medio y largo plazo, con nosotros mismos.
La biodiversidad puede dividirse en tres categorías jerarquizadas--los genes, las especies, y los
ecosistemas-- que describen muy diferentes aspectos de los sistemas vivientes y que los
científicos miden de diferentes maneras;

Diversidad Genética

Se entiende por ello la variación de los genes dentro de las especies. Esto abarca poblaciones
determinadas de una misma especie o la variación genética de una población. Ej.: las diferentes
razas de perros del mundo en el primer caso, los diferentes individuos de una raza, en el segundo
caso.

Hasta hace poco, las medidas de la diversidad genética se aplicaban principalmente a las especies
y poblaciones domesticadas conservadas en zoológicos o jardines botánicos, pero las técnicas se
aplican cada vez más a las especies silvestres.

Diversidad de Especies

Se entiende por ello la variedad de especies existentes de una región. Esta diversidad puede
determinarse de muchas maneras. Una de ellas es "inventariar" el número de especies de una
región: su "riqueza" en especies. Mucho más precisa es la diversidad taxonómica que tiene en
cuenta la estrecha relación existente entre unas especies y otras. Por ejemplo: una isla en la que
hay dos especies de aves y una de reptiles, tiene mayor diversidad taxonómica o mayor "riqueza"
de diversidad taxonómica que una isla que tenga tres especies de aves.

Diversidad de Ecosistemas

La diversidad de los ecosistemas es más difícil de medir que la de las especies o la diversidad
genética, porque las "fronteras" de las comunidades--asociaciones de especies--y de los
ecosistemas no están bien definidas. No obstante, en la medida en que se utilice un conjunto de
criterios coherente para definir las comunidades y los ecosistemas, podrá medirse su número y
distribución. Hasta ahora, esos métodos se han aplicado principalmente a nivel nacional y
subnacional, pero se han elaborado algunas clasificaciones globales groseras.

Además de la diversidad de los ecosistemas, pueden ser importantes muchas otras expresiones de
la biodiversidad. Entre ellas figuran la abundancia relativa de especies, la estructura de edades de
las poblaciones, la estructura de las comunidades en una región, la variación de la composición y
la estructura de las comunidades a lo largo del tiempo y hasta procesos ecológicos tales como la
depredación, el parasitismo y el mutualismo. En forma más general, para alcanzar metas
específicas de manejo o de políticas suele ser importante examinar no sólo la diversidad de
composición--genes, especies y ecosistemas--sino también la diversidad de la estructura y las
funciones de los ecosistemas.

Diversidad Cultural Humana

También la diversidad cultural humana podría considerarse como parte de la biodiversidad. Al igual
que la diversidad genética o de especies, algunos atributos de las culturas humanas (por ejemplo,
el nomadismo o la rotación de los cultivos) representan "soluciones" a los problemas de la
supervivencia en determinados ambientes. Además, al igual que otros aspectos de la
biodiversidad, la diversidad cultural ayuda a las personas a adaptarse a la variación del entorno. La
diversidad cultural se manifiesta por la diversidad del lenguaje, de las creencias religiosas, de las
prácticas del manejo de la tierra, en el arte, en la música, en la estructura social, en la selección de
los cultivos, en la dieta y en todo número concebible de otros atributos de la sociedad humana.

Tipos de Seres Vivos

Según el tipo de lugar donde viven los seres vivos se pueden clasificar en:

Organismos Acuáticos: Son todos aquellos que viven y se desarrollan dentro del agua, ésta puede
ser dulce o salada y se pueden encontrar en lagos, ríos, etc.
Organismos Terrestres: Son los que viven y se desarrollan en la superficie sólida de la tierra, ya
sea dentro del suelo, sobre él o sobre otros organismos. Los de costumbres aéreas también se
consideran terrestres.

Según la forma de obtener energía necesaria para realizar sus funciones, los seres vivos se
clasifican en:

Organismos Autótrofos: Son aquellos que producen sus alimentos, aprovechan la energía del sol
para transformarla en energía química y así producen sus alimentos. Lo integran todos los
vegetales y algas.

Organismos Heterótrofos: Son todos aquellos que no pueden fabricar sus propios alimentos. No
pueden aprovechar la energía luminosa y por lo tanto obtienen la energía de los alimentos que
consumen, es decir, de aquellos fabricados por los vegetales; entre ellos están los hongos y todos
los animales.

Según el tipo de respiración, los seres vivos se clasifican en:


Organismos Aerobios: El oxígeno se puede encontrar en el aire o en el agua, a los organismos que
utilizan el oxígeno para realizar su respiración de les llama Organismos Aerobios. Los peces y
algas toman el oxígeno del agua, todos los demás vegetales y animales lo toman del aire.

Organismos Anaerobios: Son aquellos que viven donde no existe oxígeno y su respiración es
anaeróbica; entre ellos tenemos a las bacterias y levaduras que descomponen substancias y
aprovechan la energía liberada para realizar sus funciones vitales.

Según el número de células que conforman a un organismo se clasifican en:

Seres Unicelulares: Constituidos por una sola célula, en general se les llama microorganismos y
son seres vivos que cumplen con todas las funciones vitales como crecer, reproducirse,
alimentarse, reaccionar ante estímulos del medio ambiente, etc. Como ejemplos tenemos a las
bacterias, algunas algas microscópicas, algunos hongos, protozoarios, etc.

Seres Coloniales: Muchos seres vivos nunca existen en forma aislada en la naturaleza, las
agrupaciones son muy variadas y pueden estar constituidas por seres de la misma especie o bien
en algunas ocasiones por diferentes especies. Los individuos están unidos unos con otros en
íntima relación anatómica y si se separan mueren; como ejemplos tenemos a las esponjas, a los
corales, algunas colonias de algas microscópicas llamadas volvox.

Seres Pluricelulares: Son todos aquellos formados por millones de células y pueden ser terrestres
o acuáticos, animales o vegetales.

a. Vegetales son todos aquellos organismos capaces de producir su propio alimento.


Generalmente son de color verde debido a un pigmento llamado clorofila, gracias a la cual
aprovechan la energía luminosa para transformarla en energía química.

b. Vegetales Acuáticos: Entre ellos encontramos a las algas multicelulares que presentan un
rizoide (raíz), así como estructuras llenas de aire para permitir su flotación y carecen de vasos
conductores.

Vegetales terrestres: Presentan raíz cuya función es fijar y absorber, tienen vasos conductores,
cutícula para proteger a la planta de la deshidratación.

Plantas con flores - Fanerógamas o Angiospermas.


Plantas sin flores.- Criptógamas o Gimnospermas.

a. Animales: Son todos aquellos organismos que no pueden fabricar su propio alimento, por lo
tanto, para obtener su energía necesaria para realizar sus funciones vitales consumen vegetales,
ya sea en forma directa o indirecta, alimentándose de otros animales que a su vez consumen
vegetales. La mayoría de los animales presentan desplazamiento (movimiento), a excepción de los
corales.

Animales Acuáticos: Newton.- Conjunto de animales que nadan activamente, entre ellos están los
peces, pulpos, calamares, tiburones, mamíferos marinos, etc.

Clasificación de los seres vivos

Los humanos hemos clasificado a los seres vivos teniendo la facultad cognoscitiva a un nivel
excepcional dentro del reino animal.

Clasificar es agrupar a los seres que nos rodean con base en sus semejanzas y diferencias. Los
seres vivos se clasifican en: Ver tabla 3.
Tabla 3 Autótrofos y Heterótrofos
.
SERES VIVOS

Autótrofos Heterótrofos
Semejanza Se alimentan para vivir. Se alimentan para vivir.
Diferencia Producen su propio alimento. No producen su propio
Están formados por células. alimento.
Tienen células con cloroplastos Están formados por células.
porque realizan la fotosíntesis. Ninguna de sus células posee
cloroplastos porque no
realizan la fotosíntesis

Los criterios de clasificación son las bases que se tienen en cuenta para encontrar semejanzas y
diferencias entre los seres que los rodean y así agruparlos.

La Clasificación de los Seres Vivos

Clasificar es ordenar las cosas u objetos que nos rodean con un criterio determinado en base a
semejanzas y diferencias. Todos los tipos de clasificación pueden incluirse en dos grupos, según el
criterio en el que se fundamentan y se han desarrollado sistemas de clasificación que consisten en
agrupar a los animales en clases de acuerdo a categoría precisa.

a) Criterios extrínsecos.- Toman en cuenta las semejanzas y diferencias externas de los seres
vivos, es decir, el lugar donde habitan, tamaño, forma, color; estas clasificaciones son de tipo
convencional debido a que son elaboradas con base en la experiencia o costumbres.

b) Criterios intrínsecos.- Son las características esenciales de un ser vivo como cantidad de
células, manera de alimentarse, parentesco evolutivo, aspectos a nivel bioquímico o fisiología.

Las primeras clasificaciones de los organismos

TAXONOMÍA: deriva del griego, taxis: significa orden y nomos: ley u norma. Es la parte de la
ciencia que se ocupa de la ordenación y clasificación, como así también de las bases, principios y
leyes que regulan dicha clasificación. Se dice que una determinada categoría taxonómica es
NATURAL cuando todos los grupos taxonómicos que la forman están relacionados
filogenéticamente. Lo cual no siempre concuerda con los sistemas de clasificación.

Categorías taxonómicas: son los distintos niveles de jerarquías en un sistema de clasificación.

La especie es considerada por el Código Internacional de Nomenclatura como la categoría


taxonómica básica. Hasta avanzado el S. XIX se consideraba a la especie como "grupos de
individuos con características morfológicas propias que se diferencian de otros grupos próximos",
en lo que se reconoce como especie morfológica. Linneo concibió a la especie como inmutable y
expresó que "hay tantas especies como formas distintas fueron creadas al principio". Luego de
Darwin y Mendel es claro que esta teoría fijista no se ajusta... y que las especies pueden variar con
el tiempo.

El concepto de especie biológica se define como el conjunto de poblaciones formadas por


individuos que tienen el potencial para cruzarse entre ellos y producir descendencia fértil, y que se
encuentran aislados de otros grupos próximos; esta definición también es conocida como especie
sexual.
El botánico sueco, Linneus, intentó clasificar todas las especies conocidas en su tiempo (1753) en
categorías inmutables. Muchas de esas categorías todavía se usan en biología actual. La
clasificación jerárquica Linneana se basaba en la premisa que las especies eran la menor unidad, y
que cada especie (o taxón) estaba comprendida dentro de una categoría superior o género.

Los nombres científicos de plantas y animales se escriben con estas dos palabras: género y
especie, Linneus también denominó a este concepto nomenclatura binomial, y eligió el latín, en ese
entonces el lenguaje de los "hombres cultos" en todo el mundo, para escribirla, con el objeto de
asegurar que todos los científicos entendieran la nomenclatura. Actualmente se sigue utilizando el
latín por ser una lengua muerta.

Ejemplo de la clasificación taxonómica del ser humano:

Reino: Animal |
Phylum: Cordados |
Clase: Mamíferos |
Orden: Primates
Familia: Hominidae
Género: Homo
especie: sapiens

Desde la época de Aristóteles los organismos vivos se reunían en solo dos reinos: Animal y
Plantas. Dada la ambigüedad de algunos organismos unicelulares, Ernst Haeckel (S. XIX) creó el
tercer reino Protista, para incluir aquellos organismos unicelulares con aspectos intermedios entre
plantas y animales.

El cuarto reino establecido es Monera, que abarca bacterias y algas verde-azuladas, la


característica principal de este reino es la presencia de células procariotas: sin núcleo celular
definido ni organelas. Los organismos de los reinos Animal, Planta y Protistas están formados por
células eucariotas, es decir con núcleo rodeado por membranas y orgánulos celulares.

R. H. Whittaker en 1969 separó a todos los hongos de las plantas en el quinto reino: Fungí, poseen
células eucarióticas, tienen núcleos y paredes celulares pero carecen de pigmentos fotosintéticos.
En 1978 Whittaker y Margulis conservaron estos mismos 5 reinos pero incluyeron a las algas en las
Protistas, denominándolo Protoctista.

La mayoría de los biólogos actuales reconocen estos cinco reinos: Moneras, Protistos, Hongos,
Plantas y Animales, que se basan en la organización celular, complejidad estructural y modo de
nutrición.

En 1977 Carl Woese propuso una categoría superior a reino: DOMINIO, reconociendo tres linajes
evolutivos; ARCHEA, BACTERIA y EUKARYA (Tabla 4). Las características para separar estos
dominios son el tipo de célula, compuestos que forman la membrana y estructura del ARN.

Bajo el microscopio todas las bacterias aparecen similares, además la escasez de fósiles ha
dificultado el establecimiento de las relaciones evolutivas entre ambos grupos. La evidencia
presentada por la biología molecular sugiere que los primitivos procariotas se separaron en dos
grupos muy temprano en el desarrollo de la vida en la tierra, los descendientes de estas dos líneas
son las Eubacterias y las Arqueobacterias consideradas el sexto Reino.
DOMINIOS

Tabla 4. Caracteres que los definen Reino Dominios

BACTERIA ARCHEA EUKARYA


Células procariotas Eucariotas
Núcleo con no SI
enlazados enlaces éter,
por ester, ramificado enlazados por éster,
Membranas lipídicas
no no ramificados
ramificados
Organelas no SI
Ribosomas 70S 80S

Se representa en este esquema una raíz única que tiene en su base a LUCA, último antepasado
común universal de las células modernas, equivale a lo que es Lucy en el árbol evolutivo de Homo
sapiens, es decir, no la primera célula, sino una célula ya evolucionada, con todas las
características de sus futuros descendientes: los actuales procariotas y eucariotas.

Pero bien podríamos colocar en la base un manojo de raíces o nube difusa para representar a la
"Comunidad ancestral común de células primitivas" a partir de la cual divergieron ramas que
dieron orígenes a los tres dominios actuales y además surcar la grafica con enlaces transversales
entre ramas para indicar la existencia de una transferencia horizontal de genes.

En realidad al Árbol filogenético Universal cabría agregarle: "del mundo celular" ya que no incluye a
virus, viriones... Los Virus , las partículas subvirales, viroides, virusoides, ARNs satélites, los
priones y¿....?, son entidades no celulares que poseen rasgos atribuibles a lo que se entiende por
vida, poseen individualidad y entidad biológica y se deben incluir por lo tanto entre las formas que
hacen a la diversidad de la vida.

La clasificación de 5 reinos de Whittaker, con las modificaciones de Margulis y la consideración de


tres Dominios, incorporando a Archea con el 6º reino Arqueobacterias es la clasificación que mayor
difusión ha alcanzado a la fecha

Otros muchos autores han realizado (y continúan haciéndolo) diversas propuestas, en base a
avances bioquímicos, moleculares, etc. pero aún no son ampliamente aceptadas por la comunidad
científica en general.

Clasificación tradicional:

Reino Anímala
Reino Plantae

Tres Reinos: Sistema de Haeckel (1894)

Reino Protistas
Protistas atípicos
Protozoo
Protophyta
Reino Planta
Reino Animal
Sistema de Copeland: cuatro Reinos (1956)
Reino Mychota
Reino Protoctista
Reino Plantae
Reino Animalia

Whittaker: Cinco Reinos (1969)

Reino Monera
Reino Protista
Reino Plantae
Reino Fungi
Reino Animalia

Esquema de Margulis: dos dominios y 5 reinos (1988-1996)

Dominio Prokarya
Reino Bacteria
Dominio Eukarya
Reino Protoctista
Reino Fungi
Reino Plantae
Reino Animalia
Cuatro Subdominios (Mayi 1990)

Dominio Prokaryota
Dominio Prokaryota
Subdominio Eubacteria
Subdominio Archaebacteria
Dominio Eukaryota
Dominio Eukaryota
Subdominio Protista
Subdominio Metabionta
Reino Metaphyta (Plants)
Reino Fungi
Reino Animalia

Tres Dominios (Woese 1990)

Dominio Bacteria
Dominio Archaea
Dominio Educaría

Suprareinos y Seis Reinos (Cavalier-Smith 1998)


Superreino Prokaryota
Reinos Bacteria
Superreino Eukaryota
Reino Protozoa
Reino Animalia
Reino Fungi
Reino Plantae
Reino Chromista

Descripción de los reinos

Dominio archaea

El Dominio Archaea se subdivide en tres reinos: Crenarchaeota, Euryarchaeota y Korarchaeota.


Como esta subdivisión aún no es definitiva ya que estamos en plena comprensión de la filogenia
procariota, en estos Hipertextos las consideraremos a todas dentro del reino Arqueobacterias.
Las 200 especies de estos reinos son bioquímicamente diferentes de las restantes bacterias. Una
de las características más llamativas es la ausencia de peptidoglicanos en las paredes celulares.
Incluyen tres grupos:

Halófilas: viven en ambientes extremadamente salinos.

Metanogénicas: son anaeróbias obligadas que producen metano

Termoacidófilas: crecen en ambientes ácidos, cálidos, como las fuentes sulfurosas del Parque
Yellowstone, con temperaturas de más de 60 ºC y pH 1 a 2. Curiosamente, las arqueobacterias
están más cercanas genéticamente a los eucariontes que a las eubacterias, dado que hasta
comparten ciertos genes. Se encuentran hoy restringidas a hábitats marginales como manantiales
calientes, lagos de alta salinidad o áreas de baja concentración de oxígeno.

Desde EL punto de vista son organismos extremófilos por los ambientes que habitan y que hoy
asemejan a las condiciones primitivas de la Tierra (¿eran extremófilos en ese entonces...?)

Dominio bacteria

Reino Monera

Es el reino más primitivo, agrupa a organismos procariotas que carecen de un núcleo rodeado por
membranas y de organelas. Incluye a todas las bacterias (técnicamente las eubacterias) y las
cianobacterias (llamadas anteriormente algas verde azuladas) que son las formas más abundantes
de este reino.

Las bacterias son unicelulares, de vida libre, y presentan diversidad de formas:


Cocos, con forma de esferas
Bacilos, como bastonees con extremos redondeados, como Escherischia coli
Espirilos: células helicoidales
Vibriones; con forma de coma, ej: Vibrio cholerae, causante del cólera.

DOMINIO EUCARYA

Reino Protista (Protoctista) Es el primero de los reinos eucariota, los organismos aquí agrupados
(y todos los eucariota...) poseen núcleo verdadero y organelas, lo cual implica una compartí
mentalización y la dedicación de áreas específicas a funciones también específicas.

Los protistas se definen como aquellos organismos eucariota que no son animales ni plantas ni
hongos. La palabra PROTISTA remitía a organismos unicelulares, sin embargo en este reino se
incluyen las grandes algas marinas como Macricystes (100 m de long.) por lo que fue rebautizado
como Reino PROTOCTISTA, lo cierto es que en la práctica este término no es muy usado.

Es el reino que mayor diversidad presenta: desde unicelulares microscópicos de 1 µm de diámetro


como la pequeña alga verde Micromonas, hasta las grandes algas marinas; incluye autótrofos
fotosintéticos, heterótrofos, parásitos, saprofogos (ingieren organismos muertos); pueden estar
desnudos o cubiertos con paredes.

A diferencia de los otros 3 reinos eucariota, no existen factores morfológicos o fisiológicos que
unifiquen a los Protistas como un grupo natural. En este grupo se encuentran las algas,
euglenoides, ciliados, protozoarios, y flagelados.

Su importancia estriba, entre otras, en ser el "grupo de origen" de los tres Reinos restantes:

Plantas, Animales, y Hongos.


Reino Fungi

Son organismos eucariontes, heterótrofos no fotosintéticos, formadores de esporas y que carecen


de movimiento en todas las fases de su ciclo de vida; poseen paredes celulares y absorben su
alimento por digestión enzimática externa.

Este reino, conocido generalmente como Hongos, incluye en su mayoría a organismos:

Pluricelulares (pero comprende también a las levaduras, entre ellas a Saccharomyces cereviseae,
un importante hongo unicelular), heterótrofos (obtienen su energía de productos elaborados por
otros organismos), en general poseen células con mas de un núcleo (multinucleadas, en oposición
a las mas comunes o uninucleadas).

Desde el punto de vista ecológico resultan importantes (al igual que ciertas bacterias) como
descomponedores de materia y recicladores de nutrientes. Desde el punto de vista económico los
hongos nos proveen alimentos (intervienen, entre otras, en la fabricación del pan y el vino y quesos
tales como el Roquefort), antibióticos (la primera de estas drogas milagrosas, la penicilina, se aisló
de un hongo: Penicillium), y por el otro lado parasitan animales, granos..., produciendo perdidas
millonarias.

El reino Plantae incluye los musgos, helechos, coníferas y plantas con flores (Figs. 69, 70, 71 y 72),
en una variedad que supera las 250000 especies, siendo el segundo grupo luego de los
artrópodos. La principal característica del reino es la presencia de clorofila, con la cual capturan la
luz, produciendo compuestos carbonados, por esta característica son autótrofos. Otra contribución
de las plantas es la formación de los ambientes.

Solamente las regiones árticas y las profundidades oceánicas carecen de plantas, el resto de los
ambientes terrestres, desde los desiertos a las tundras y los bosques o praderas fueron producidos
y moldeados por las plantas. Incluyen a organismos. Desde el punto de vista ecológico los
integrantes de este reino, en unión a los fotosintetizadores de Mónera y Protistas, son
considerados productores, y se encuentran en la base de toda cadena alimenticia. Una cadena
alimenticia es un concepto ecológico que indica el flujo de energía a través de un ecosistema.

Desde el punto de vista económico este reino no tiene competencia, la agricultura (relacionada con
los orígenes de nuestra "civilización") inyecta millones en divisas a la economía de los países
agroproductores. Alimentos, maderas, papel, medicamentos, drogas (legales e ilegales), y las
flores, son plantas o derivados de ellas.

Reino Animal
Los animales son organismos heterótrofos multicelulares Fig? y su modo de nutrición principal es
la ingestión y almacenan sus reservas energéticas en forma de glucógeno o grasa. Sus células
eucariotas carecen de paredes. Se caracterizan a demás por ser:

Multicelulares con capacidad (en algún punto de su vida) de movilizarse.

Desde el punto de vista ecológico los integrantes de este reino ocupan el nivel de consumidores,
que pueden ser subdivididos en herbívoros (consumidores de plantas) y carnívoros (consumidores
de otros animales).

Los Humanos, al igual que algunos otros organismos, somos omnívoros (capaces de funcionar
como herbívoros o carnívoros).
Desde el punto de vista económico de los animales obtenemos (entre otros) carne, cuero,
transporte; y también afectividad, compañía.

La biodiversidad de México.

Entre las causas que hacen de México un país de gran diversidad biológica están la topografía, la
variedad de climas y una compleja historia tanto geológica y biológica como cultural.

México es uno de los centros más importantes de origen de plantas cultivadas en el mundo. Se
estima que nuestros antepasados participaron en la domesticación de cerca de 80 especies.
México es el cuarto país megadiverso en el mundo, se encuentra en los primeros lugares de las
listas de riqueza de especies. Ocupa el primer lugar en el mundo en riqueza de reptiles (707), el
segundo en mamíferos (491) y el cuarto en anfibios (282) y plantas (26,000).

De acuerdo con esta detallada clasificación, México es el país con mayor diversidad ecológica de
América Latina y el Caribe al estar presentes dentro de sus límites políticos los cinco tipos de
ecosistemas, 9 de los 11 tipos de habitats (82%) y 51 de las 191 ecorregiones identificadas.
México ocupa el primer lugar mundial en variedad de cactáceas.

Diversidad y megadiversidad en México

Las naciones de megadiversidad tienen dos características en común: la mayoría son países con
influencia tropical y todos son grandes, con más de un millón de Km 2 de extensión. En el mundo
existen más de 170 países, pero sólo 12 de ellos son considerados como megadiversos. México es
uno de estos países que en conjunto albergan entre el 60 y el 70% de la biodiversidad total del
planeta.

Por sobreponerse en territorio mexicano, faunas y floras correspondientes a dos regiones


biogeográficas (Neártica y Neotropical), por ser un país tropical- montañoso y su elevado número
de endemismos; México ocupa el Tercer lugar entre los países con mayor diversidad biológica. Es
el primero por su fauna de reptiles (717 especies), el segundo en mamíferos (451 especies), el
cuarto en anfibios (282 especies) y fanerógamas (+/- 25,000 especies. El 32% de la fauna nacional
de vertebrados es endémica de México, y el 52% lo comparte únicamente con Mesoamérica.

La fauna de México es también una de las más ricas del mundo. La fauna de vertebrados
terrestres de Canadá, los Estados Unidos y sus territorios (incluyendo islas en otros continentes),
suman un total de 2,187 especies. La fauna de vertebrados de México tiene 3,032 especies en una
superficie comparativamente mucho más pequeña.

México, en comparación con cada país centroamericano, posee más especies de vertebrados, y
sus porcentajes de endemismos son muy elevados con relación a los otros países; estos oscilan
entre el 10.4 y el 58.9%, mientras que entre otros países centroamericanos oscilan entre el 0.5 y el
28.4%. El país que le sigue es Costa Rica con 1,556 especies de vertebrados y porcentajes de
endemismo en su territorio de hasta el 20%. Panamá es el tercer país con mayor número de
especies de vertebrados: 1,530. La importancia de México destaca más por el número total de
especies y por los porcentajes de endemismo que hay en el país. Casi un tercio de las especies de
mamíferos terrestres son endémicas del país y la mayoría pertenece al Orden Rodentia.

México es reconocido a nivel mundial como una de los países con mayor diversidad biológica. El
Estado de Chiapas incluye cerca de la tercera parte de la flora mexicana y un 80% de las especies
de árboles tropicales del país. Oaxaca es el estado que presenta el primer lugar en especies de
vertebrados mesoamericanos y endémicos estatales. Y en segundo lugar se encuentra Chiapas.
En Chiapas se encuentra cerca del 35% de los vertebrados mesoamericanos
En lo que hace a la diversidad de especies, México es uno de los países más ricos. De acuerdo a
estimaciones recabadas por la Conabio en 1996, en el país existen, por ejemplo, al menos 23 mil
702 especies conocidas de plantas y 5 mil 167 especies de vertebrados, de las cuales mil 54 son
de aves, 704 de reptiles y 451 de mamíferos. México ocupa el cuarto lugar mundial en especies de
plantas y anfibios, el segundo en mamíferos y el primero en reptiles.

El número de especies que se encuentran en el Neotrópico (que abarca aproximadamente desde


México hasta Patagonia) hacen de ésta la región con la mayor diversidad de estos organismos.
Alrededor de 3715 especies de aves se distribuyen en la región, la mayor parte de ellas
concentradas en las amplias regiones tropicales del continente. Aproximadamente el 10% de las
especies de aves del mundo conforman la avifauna de México, la cual se compone por alrededor
de 1060 especies registradas en el país, lo que coloca a México en el doceavo lugar mundial con
respecto a su riqueza.

A nivel mundial existen 20 órdenes, 119 familias, 1057 géneros y alrededor de 4332 especies de
mamíferos. De lo anterior, México posee el 50% de los 20 órdenes, con 35 familias, 166 géneros y
451 especies de mamíferos que constituyen la diversidad mastozoológica en México y
corresponden al 29.4% de las familias, 15.7% de los géneros y 10.4% de todas las especies del
continente Americano. Los murciélagos y los roedores son los más diversos, pues representan el
79.2% de todo el complejo mastozoológico mexicano. Además, hay 9 géneros y 148 especies
endémicas en 6 órdenes: Rodentia (110), Chiroptera (14), Insectivora (11), Lagomorpha (8);
Carnívora (4) y Marsupialia (1).

Por su estatus actual, el 49.8% de las 451 especies figuran real o potencialmente en las listas
rojas. El 21.3% de los mamíferos mexicanos están en peligro de extinción o amenazado, siendo
Primates y Perissodactyla (100%), Xenarthra (75%), Carnívora (55.9%), Artiodactyla (50%) y
Lagomorpha junto con Marsupialia (42.9%) los órdenes más afectados. Insectívora, Rodentia y
Chiroptera sólo tienen el 27.3%, 19.4% y el 0.07%, respectivamente, de sus especies en esta
categoría.

En el sur-sureste se encuentra 70% de la biodiversidad del país. Oaxaca, Chiapas, Veracruz y


Guerrero ocupan los primeros cuatro lugares y Puebla el sexto.

En la región también está casi la mitad de la fauna protegida por la legislación mexicana y los
tratados internacionales, y 60% de la flora endémica y protegida por las instancias mencionadas.
Más de 50% de la superficie de la región está cubierta por selvas medianas y altas. Oaxaca,
Chiapas, Veracruz y Guerrero son los cuatro estados con mayor biodiversidad y riqueza de
especies animales y vegetales de la región.

El sur-sureste tiene 25.2% de la superficie forestal del país. Quintana Roo, Campeche, Guerrero y
Oaxaca son los únicos cuyos bosques son superiores a 50% de sus territorios. Sólo Chiapas y
Yucatán están por encima de la media nacional.

La región sur-sureste contiene 11.9% del total nacional de la superficie con alta calidad ecológica y
el 5% de la de baja calidad ecológica del país. Seis de los nueve estados de la región presentan
más de 30% de su superficie con calidad ecológica alta y muy alta: Quintana Roo (90.9%),
Campeche (77.5%), Guerrero (54.5%), Oaxaca (50.5%), Yucatán (44.8%) y Chiapas (43.5%). Los
estados de la región que presentan una mala calidad ecológica son Puebla (52.5%), Tabasco
(40%) y Veracruz (28%).

La alta diversidad biológica que México presenta es producto combinado de las variaciones en
topografía y clima encontrados en su superficie. Estas se mezclan unas con otras, creando un
mosaico de condiciones ambientales y microambientales. A esto se suma la compleja historia
geológica del área, en particular en el sureste del país, en lo que se conoce como Núcleo
Centroamericano.
1.1.5. RECURSOS NATURALES
Desde la antigüedad, el ser humano ha utilizado para su beneficio los medios que la naturaleza
posee, a todos esos elementos con los que el hombre ha tratado de satisfacer sus necesidades se
les llama recursos naturales.

Existen dos tipos de recursos naturales, los renovables, es decir, los que poseen vida propia y son
factibles de reproducirse; por ejemplo: los animales, las plantas, incluso las aguas de ríos y
lagunas, que se renuevan gracias a la lluvia. Hay también recursos infinitos como la energía solar,
la energía eólica o de los vientos, los mares…

El otro tipo de recursos naturales son los no renovables, como los minerales, el petróleo, el gas
natural… que son utilizados en la industria, en los principales medios de transporte, en los
hogares, etc.

El mar ofrece un sinnúmero de riquezas: enormes yacimientos petroleros, de gas natural y


minerales como azufre, hierro, carbón, piedras preciosas, bromo… pero, sin duda, el recurso más
importante es el de la pesca, millones de toneladas de peces de todo tipo son capturados para
satisfacer las necesidades alimentarias de la humanidad, desgraciadamente, la ignorancia y
voracidad del ser humano ha provocado que diversas especies, tanto marinas como terrestres
estén en peligro de extinción.

El agua y los suelos son los recursos más importantes de nuestro planeta, aunque a simple vista
son infinitos, el ser humano, torpemente, ha demostrado que no los son; el agua dulce,
indispensable para la vida, ha sido derrochada sin ningún miramiento y corremos el peligro de
vernos sumidos en una terrible escasez si no hacemos algo inteligente para remediar el dispendio
y para la obtención del agua de los mares y someterla a un tratamiento desalinizador y purificador;
la Antártica, posee inmensos recursos de agua dulce en forma de hielo, la dificultad esta en llevarla
a los lugares donde se necesita; una solución podría ser transportarla en barcos especiales que
almacenen el agua de los hielos mientras estos se derriten en el viaje a zonas más cálidas.

Los suelos, nos proveen de alimentos indispensables para la manutención de la humanidad, por
desgracia, también se agotan debido a la exagerada explotación, a la erosión y al depósito de
sales en él. Los países del mundo deben trabajar en mejorar los suelos y hacerlos fértiles, ya que
únicamente la cuarta parte de la superficie del planeta puede ser utilizada para la agricultura.

Los bosques, son un recurso natural de vital importancia para la vida; además de darnos oxígeno y
belleza natural nos dan madera para la fabricación de muebles y papel.

Los animales han sido utilizados por el ser humano de maneras diversas, la mayoría para comer y
muchos otros para la obtención de pieles y la fabricación de muy diversos artículos; la desmedida
explotación de la fauna, ya sea por fines comestibles como de lucro y vanidad, han llevado a la
inmensa mayoría de los animales al borde de la extinción.

Es realmente vergonzoso que el ser humano dedique grandes recursos económicos y humanos en
la fabricación de armas y realice muy poco esfuerzo en cosas positivas; sin embargo, no todo es
negativo, existen muchas personas consientes que se preocupan por detener la destrucción de los
recursos naturales y han formado asociaciones como Greenpeace, que trabajan por el bienestar de
la vida en el planeta.
Debemos apoyar en lo posible para evitar la destrucción de los bosques, la matanza de animales,
la contaminación de la atmósfera, mares, ríos y lagos, el derroche de agua y luchar por la
conservación de nuestro recurso natural más preciado: nuestro propio planeta.

Importancia de los recursos naturales

El Agua

El agua, al mismo tiempo que constituye el líquido más abundante en la Tierra, representa el
recurso natural más importante y la base de toda forma de vida.

No es usual encontrar el agua pura en forma natural, aunque en el laboratorio puede llegar a
obtenerse o separase en sus elementos constituyentes, que son el hidrógeno (H) y el oxígeno (O).
Cada molécula de agua está formada por un átomo de oxígeno y dos de hidrógeno, unidos
fuertemente en la forma H-O-H.

En nuestro planeta las aguas ocupan una alta proporción en relación con las tierras emergidas, y
se presentan en diferentes formas:

Mares y océanos, que contienen una alta concentración de sales y que llegan a cubrir un 71% de
la superficie terrestre;

Aguas superficiales,que comprenden ríos, lagunas y lagos;

Aguas del subsuelo, también llamadas aguas subterráneas, por fluir por debajo de la superficie
terrestre.

Desde los mares, ríos, lagos, e incluso desde los seres vivos, se evapora agua constantemente
hacia la atmósfera, hasta que llega un momento en que esa agua se precipita de nuevo hacia el
suelo. De esta agua que cae, una parte se evapora, otra se escurre por la superficie del terreno
hasta los ríos, lagos, lagunas y océanos, y el resto se infiltra en las capas de la tierra, y fluye
también subterráneamente hacia ríos, lagos y océanos. Esta agua subterránea es la que utilizan
los vegetales, los cuales la devuelven después de nuevo a la atmósfera.

De esta manera la naturaleza garantiza que el agua no se pierda y pueda volver siempre a ser
utilizada por los seres vivos.

Importancia del agua para la vida. La vida en la Tierra ha dependido siempre del agua. Las
investigaciones han revelado que la vida se originó en el agua, y que los grupos zoológicos que
han evolucionado hacia una existencia terrestre, siguen manteniendo dentro de ellos su propio
medio acuático, encerrado, y protegido contra la evaporación excesiva.

El agua constituye más del 80% del cuerpo de la mayoría de los organismos, e interviene en la
mayor parte de los procesos metabólicos que se realizan en los seres vivos. Desempeña de forma
especial un importante papel en la fotosíntesis de las plantas y, además, sirve de hábitat a una
gran parte de los organismos.

Dada la importancia del agua para la vida de todos los seres vivos, y debido al aumento de las
necesidades de ella por el continuo desarrollo de la humanidad, el hombre está en la obligación de
proteger este recurso y evitar toda influencia nociva sobre las fuentes del preciado líquido.

Es una práctica acostumbrada el ubicar industrias y asentamientos humanos a la orilla de las


corrientes de agua, para utilizar dicho líquido y, al mismo tiempo, verter los residuos del proceso
industrial y de la actividad humana. Esto trae como consecuencia la contaminación de las fuentes
de agua y, por consiguiente, la pérdida de grandes volúmenes de este recurso.
Actualmente, muchos países que se preocupan por la conservación, prohíben esta práctica y
exigen el tratamiento de los residuos hasta llevarlos a medidas admisibles para la salud humana.
Es un deber de todos cuidar nuestros recursos hidrológicos, así como crear la conciencia de que el
agua es uno de los recursos más preciados de la naturaleza, por el papel que desempeña en la
vida de todos los seres vivos.

La Atmósfera

La atmósfera es una capa gaseosa que rodea el globo terráqueo. Es transparente e impalpable, y
no resulta fácil señalar exactamente su espesor, ya que no posee una superficie superior definida
que la limite, sino que se va haciendo menos densa a medida que aumenta la altura, hasta ser
imperceptible.

La atmósfera está formada por varias capas concéntricas:

a) Las capas bajas, que no mantienen una altura constante, y a las que se denomina troposfera y
estratosfera;

b) Las capas altas, a las que se da el nombre de ionosfera y exosfera.

Los gases atmosféricos forman la mezcla que conocemos por aire. En las partes más inferiores de
la troposfera, el aire está compuesto principalmente por nitrógeno y oxígeno, aunque también
existen pequeñas cantidades de argón, dióxido de carbono, neón, helio, ozono y otros gases.
También hay cantidades variables de polvo procedentes de la Tierra, y vapor de agua.

El oxígeno forma aproximadamente el 21% de la atmósfera, y es el gas más importante desde el


punto de vista biológico. Es utilizado por los seres vivos en la respiración, mediante la cual
obtienen la energía necesaria para todas las funciones vitales; también interviene en la absorción
de las radiaciones ultravioleta del Sol que, de llegar a la Tierra en toda su magnitud, destruirían la
vida animal y vegetal. La atmósfera es también la fuente principal de suministro de oxígeno al
agua, y entre ambas se establece un intercambio gaseoso continuo.

Este proceso de intercambio de oxígeno en la biosfera recibe el nombre de ciclo del oxígeno y en
él intervienen las plantas, como fuentes suministradoras de oxígeno a la atmósfera, y los seres
vivos, incluyendo las propias plantas, como utilizadores de este gas.

No hay dudas de que la atmósfera constituye un recurso natural indispensable para la vida, y se
clasifica como un recurso renovable. Sin embargo, su capacidad de renovación es limitada, ya que
depende de la actividad fotosintética de las plantas, por la cual se devuelve el oxígeno a la
atmósfera. Por esta razón, es lógico pensar que de resultar dañadas las plantas, por la
contaminación del aire o por otras acciones de la actividad humana, es posible que se presente
una reducción del contenido de oxígeno en la atmósfera, con consecuencias catastróficas para
todos los seres vivos que lo utilizan.

El hombre, en su incesante avance científico-técnico, debe tomar las medidas adecuadas para que
su propio desarrollo no haga a nuestra atmósfera víctima de la contaminación. Solamente con una
política planificada y consecuente es posible reducir tan terrible mal, y evitar a las futuras
generaciones las peligrosas consecuencias que este puede implicar.

El humo procedente de las industrias o de la combustión que se lleva a cabo en otros lugares, así
como el polvo, son agentes contaminantes de la atmósfera, los cuales enrarecen el aire y afectan
la salud del hombre y de los seres vivos en general.

Como puede verse, la contaminación del aire afecta varios factores del ambiente:
a) Las plantas pueden ser dañadas por los agentes contaminantes, especialmente el dióxido de
azufre (SO2), el cual blanquea las hojas y afecta las cosechas.

b) Existen evidencias de que la contaminación del aire está asociada con enfermedades de tipo
respiratorio, incluyendo bronquitis crónica, asma bronquial, etc.

c) El aire contaminado corroe los metales, las telas se debilitan y se destiñen, el cuero se hace más
débil y más brillante, la pintura se decolora, las piezas de mármol y otras piedras se ennegrecen y
se hacen más frágiles.

Otra forma de contaminación del aire son los olores en general, pues aún cuando sean agradables
inicialmente, pueden convertirse en molestos e inconvenientes, ocasionando al hombre malestar y
dolores de cabeza.

Dentro de las principales fuentes de producción de olores, aparte de la actividad industrial y el


tráfico automotor, se encuentran:

a) Las aguas albañales y los desechos, b) los corrales de animales, c) las quemas de residuos
industriales, domésticos, etc., d) la descomposición de basuras por acumulación de residuos.

Todas las formas de contaminación del aire son producto de fuentes muy variadas que pueden ser
estacionarias o móviles Tabla 5. Formas de contaminación.

Tabla 5. Formas de contaminación

industrias
Estacionarias
Construcción, demolición

Quemas

Moviles Transporte

La contaminación influye directamente sobre la salud del hombre y en el deterioro de sus recursos
naturales, por lo que deben aplicarse las medidas necesarias para disminuir los efectos.

El Suelo

Uno de los principales recursos que brinda la naturaleza al hombre es el suelo, ya que en él crecen
y se desarrollan las plantas, tanto las silvestres como las que se cultivan para servir de alimento al
hombre y los animales.

La formación de los suelos depende de un largo y complejo proceso de descomposición de las


rocas, en el cual intervienen factores físicos, químicos y biológicos. La interacción de estos, como
factores ecológicos, provoca la desintegración de los minerales que, unidos a los restos de
animales y plantas en forma de materia orgánica, originan el suelo.

Los seres vivos intervienen en la destrucción de la roca madre y, además de los agentes
climáticos, toman parte en la mezcla de sustancias del suelo, en su distribución horizontal, y
añaden a éste materia orgánica. Las sustancias de desecho de animales y vegetales, así como los
propios cuerpos de estos al morir, son las únicas fuentes de materia orgánica del suelo, la cual
proporciona a éste algunos componentes esenciales, lo modifica de diferentes modos, y hace
posible el crecimiento de fauna y flora variadas, que de otra manera no podrían existir.

Además, la materia orgánica incorporada al suelo almacena mayor cantidad de energía, obtenida
del Sol por la fotosíntesis, que la materia inorgánica a partir de la cual se sintetizó. Por
consiguiente, los seres vivos contribuyen a la formación del suelo aportando no solo materiales,
sino también energía, tanto potencial como cinética.

La presencia de distintos tipos de minerales, las variaciones climáticas, la altura sobre el nivel del
mar, la latitud geográfica y otros factores, determinan una gran variabilidad de los suelos, la cual se
manifiesta en las características físicas y químicas de estos.
Otros fenómenos que se presentan en los suelos son el exceso de acidez y salinidad, los cuales
imposibilitan la utilización óptima de los suelos.

Para evitar la degradación de los suelos es necesario:

a) Restituirles, por medio de la fertilización, los nutrientes que van siendo extraídos por las
plantas o que son arrastrados por las aguas.
b) Evitar las talas y los desmontes desmedidos, así como las quemas, fundamentalmente en
las laderas.
c) Preparar los surcos, en zonas de alta pendiente, en forma perpendicular a estas, de
manera que el agua, al correr, no arrastre el suelo.
d) Proporcionar al suelo la cobertura vegetal necesaria para evitar la erosión.

Evitar la contaminación que provoca el uso indiscriminado de productos químicos en la actividad


agrícola.

Los Recursos Marinos.

El océano desempeña un papel de enorme importancia en la vida de la humanidad. Todo parece


indicar que el medio marino primitivo fue el medio idóneo favorable al surgimiento de la vida, al ser
éste donde se constituyeron las primeras células. El agua ocupa casi el 71% de la superficie de la
Tierra.

Ya en la comunidad primitiva el hombre usaba los recursos biológicos del mar para el consumo.
Actualmente, en la medida en que el desarrollo científico-técnico se hace más efectivo, las
posibilidades de explotación del mar han aumentado, al contarse con nuevos recursos que hasta
ahora eran desconocidos.

El océano mundial adquiere cada vez más importancia como fuente de recursos alimenticios. En
sus aguas habitan cerca de 180,000 especies de animales; entre ellas, alrededor de 16,000
variedades de peces. También habitan aproximadamente 10,000 especies de plantas, que son
indispensables en las cadenas alimenticias de los habitantes marinos. Por todo esto, el océano
ofrece no solo riqueza de carnes, sino también otros recursos, como la harina de pescado, con un
alto contenido de aminoácidos, vitaminas y otros elementos que pueden ser utilizados en la
alimentación del ganado y las aves de corral, e, indirectamente, en la alimentación del hombre.

Constituyen también un recurso valioso las algas marinas, las cuales son de utilidad en la
elaboración de papel, cartón, cola, alcohol y levaduras. De ellas también se obtiene, gracias a la
alta concentración de potasio que poseen, abonos muy valiosos.

Pero el océano, con su enorme extensión, no es fuente tan solo de alimentos. Debajo de las aguas
existen recursos tan importantes para el hombre, como petróleo y gas, y de ellas es fácil obtener
un alto número de elementos, tales como magnesio, bromo, boro, uranio, cobre, etc. La sal común,
tan necesaria para la humanidad, es obtenida directamente del mar.
Las aguas del océano y sus microorganismos, que aumentan y varían de acuerdo con las
condiciones ambientales, pueden disolver, descomponer y eliminar los desechos nocivos producto
de la industria, el transporte y otras actividades del hombre, o sea, de autopurificarse y restablecer
el medio. Así ha ocurrido a lo largo de toda la historia de la humanidad y así continuará siendo.

Existen varios métodos para la obtención de energía a partir de mares y océanos; entre ellos se
encuentran la construcción de obras hidrotécnicas para centrales eléctricas mareo-motrices, y de
instalaciones submarinas para "extraer" la energía térmica solar. Mediante estas instalaciones se
utiliza el enorme potencial energético que poseen las aguas marinas, como son sus mareas
regulares, el continuo movimiento de las olas superficiales y relativamente profundas y la
capacidad del océano de acumular el calor del Sol, todo en beneficio del hombre.

El océano mundial como medio de transporte utilizado desde hace muchos siglos, ha adquirido en
nuestros días dimensiones gigantescas. Los océanos y mares no solo separan los continentes,
sino que, al ser un medio natural de gran utilidad para el transporte de grandes cargamentos,
vinculan de forma efectiva unos países con otros, mediante un tráfico incesante que crece de año
en año.

Aparte de estos usos que hemos mencionado anteriormente, el agua de mar se utiliza
directamente en la industria con otros fines, como por ejemplo, en el enfriamiento de las calderas
de grandes industrias. Además, en estos momentos ya existen procedimientos para la
desalinización del agua de mar con el fin de utilizarla como agua potable.

Las arenas constituyen también un recurso de gran utilidad para la construcción, aunque, como
todo recurso, su uso debe ser racional, ya que su explotación en lugares y cantidades
inadecuados, puede afectar el flujo de arena de las playas y, por lo tanto, deteriorar estos lugares
de recreación de la población y del turismo.

La Flora y la Fauna

La flora y la fauna representan los componentes vivos o bióticos de la naturaleza, los cuales,
unidos con los componentes no vivos o abióticos, como el suelo, agua, aire etc.,
conforman el medio natural.

Entre la flora y la fauna existe una dependencia muy estrecha, basada en leyes naturales que rigen
la estructura y funciones de las asociaciones de seres vivos.

Las relaciones de alimentación, o relaciones tróficas, determinan las llamadas cadenas


alimenticias, en las cuales los animales herbívoros (los que se alimentan de plantas y otros
organismos vegetales) constituyen el alimento básico de otros grupos de animales que, a su vez,
servirán de alimento a otros.

Esto trae como consecuencia que la disminución en número o la desaparición de uno de estos
eslabones de la cadena, por causas naturales o por la influencia del hombre, ponga en peligro todo
el sistema, al romperse el equilibrio que caracteriza las relaciones entre el medio biótico y abiótico
de la naturaleza.

Por esta razón, el hombre debe estudiar las relaciones y las leyes que determinan este equilibrio, y
convertirse en su máximo protector, ya que, en sentido general, todas las afectaciones que sufre el
medio natural repercuten de uno u otro modo sobre él.

La flora y la fauna representan recursos naturales renovables, de gran importancia para el hombre.
De la flora proviene una gran parte de los alimentos y medicamentos, así como la materia prima
para la industria textil, maderera y otras.
A través del tiempo, el hombre, en su lucha por dominar la naturaleza, aprendió a usar las plantas
y los animales para subsistir; de ellos obtenía alimentos, vestidos y fuego para calentarse. Pero, a
medida que las comunidades fueron creciendo, fueron aumentando de igual modo las necesidades
de alimentos, y, por consiguiente, la utilización de la flora y la fauna se incrementó hasta niveles
muy por encima de las capacidades de regeneración de la naturaleza.

Por este motivo, desaparecieron grandes mamíferos, que fueron exterminados por el hombre. Tal
es el caso de los mamuts y de otras especies de animales.

Actualmente, el desarrollo de la sociedad atenta de igual forma contra las especies de animales y
vegetales, en aquellos países sometidos a la explotación desmedida de los recursos naturales.

El desarrollo de la agricultura hace que se incrementen las áreas de cultivo, en detrimento de las
áreas naturales, lo cual hace que desaparezca también un gran número de especies de plantas. La
fauna, que encuentra en estas áreas naturales su hábitat, es decir, el lugar donde vive y se
desarrolla una especie animal o vegetal, se ve cada vez más amenazada al tener que buscar otras
áreas donde satisfacer las necesidades vitales.

El desarrollo de la industria, que con sus desechos contamina el medio, afecta de igual forma el
medio natural y, por consiguiente, a los sistemas vivientes que en él habitan.