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¿Ahora, qué sigue?

SGSantacruz

El pueblo trabajador en México está viviendo uno de los momentos más violentos de su historia.
Una violencia que procede de diferentes fuentes, pero que, al fin de cuentas, es generada por el
Estado-capital: violencia económica, política, social, física, sexual, simbólica, etc… violencia
desmedida que condena a una muerte espantosa a quienes producen la riqueza social… a morir
calcinado, destazado, colgado, de un disparo, de muchos… a morir de hambre, de una enfermedad
curable, en la cárcel... a morir en el anonimato, en una fosa, en un hospital, en la escuela… camino
al trabajo o a casa, en el trabajo o en la casa…

La violencia ejercida por los detentadores del poder, ha funcionado como arma represiva
(inculcando miedo… miedo a morir, a perder el trabajo, a enfermarse, a ser desaparecido), y por las
bandas delincuenciales, auspiciadas por el Estado y el empresariado, así pues resulta cándido y
estúpido buscar una vía alterna por medio de los cauces clásicos, como lo es la política
parlamentaria; esta espiral de violencia parece no tener solución, pero la hay… la tiene en sus
manos la clase trabajadora; la CNTE, y otros movimientos populares, nos ha mostrado el camino.

La única vía posible en estos momentos apunta a dos estrategias, imbricadas. La primera, es
responder a los ataques del Estado-capital creando organizaciones capaces de golpear donde más le
duele: su economía. La segunda es promover la movilización popular, la vinculación entre los
explotados con objetivos bien definidos para minar al régimen capitalista, por medio de la
solidaridad de clase.

¿Imposible? Los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, el digno


pueblo oaxaqueño, chiapaneco y michoacano nos han demostrado en los hechos la viabilidad de
romper con el Estado-capital, creando un frente para detener la violencia organizada por el aparato
estatal y, al mismo tiempo, golpear a los capitalistas (“legales” o ilegales). ¿Cómo?, una estrategia
sencilla y eficaz practicada por las primeras organizaciones obreras: saboteando y boicoteando, a la
par de levantar organismos controlados por los propios trabajadores capaces de suplir las tareas que
“supuestamente” son la razón de ser del Estado.

Las autodefensas en Michoacán, las policías comunitarias en Guerrero, los pueblos autogobernados
en Chiapas, Oaxaca y Michoacán son ejemplo de ello. A últimos días el eco de la autogestión cobra
fuerza, productores y prestadores de servicios se organizan para abastecer a los pueblos y ciudades
en Oaxaca y Chiapas ante el éxito de boicot contra las empresas capitalistas transnacionales y
nacionales. ¿Éxito?, la batalla en contra de la clase parasitaria ha tenido buenos resultados, un
ejemplo es que los “inversionistas” “asociados” en la Coparmex, Mexicanos Primero, el Consejo
Coordinador Empresarial, la Concanaco, Concamin, etc., no estarían berreando y pidiendo “mano
firme” contra el pueblo si el sabotaje y el boicot contra sus intereses no estuviese funcionando.

La reactivación de los círculos productivos locales que se han extendido al plano regional, e
inclusive internacional, manejados y administrados por los propios trabajadores ha tenido tal éxito
que la campaña contra los educadores concentrados en la CNTE y quienes los apoyan, ya no sólo es
sostenida por los voceros enrabiados del empresariado, sino que los propios capitalistas han salido a
escupir su veneno contra la clase trabajadora.

Habría que recordarles a estos holgazanes que la riqueza la produce el trabajo, no el capital. Y
recordarnos a nosotros mismos que la ayuda mutua, el intercambio de bienes a través del comercio
justo, la solidaridad, la colectivización, el trabajo comunitario son mecanismos con los que se puede
hacer frente al régimen capitalista.
La victoria del pueblo que ha acompañado a la CNTE, y de la CNTE misma, van más allá de
derogar una “reforma estructural”, ha sido una experiencia enriquecedora en cuanto a que ha
posibilitado la organización, visibilizado luchas, vinculado movimientos y demostrado que el
pueblo puede mandarse sólo, organizarse sólo y construir un nuevo tipo de organización social
fuera y contra el Estado-capital. Y ahora que la “gente de bien”, que “sí trabaja” y se “preocupa”
por México se ha quitado la máscara, la lucha de clases entra en una nueva etapa de confrontación,
una directa y cada días más violenta; donde el Estado jugará su papel histórico de perro guardián
del capital, nuestra tarea es agudizar la confrontación contra quien nos ha declarado la guerra.

A su violencia criminal, nuestra violencia revolucionaria.


Una más contra el movimiento libertario
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El domingo 31 de julio, a medio día, cuatro compañeros libertarios se encontraban en las


inmediaciones de la alberca universitaria, en Ciudad Universitaria, cuando fueron rodeados y
golpeados por elementos de “Auxilio UNAM”. Este cuerpo represivo agredió a los compañeros,
saltaron sobre sus cuerpos, cráneos y violentaron sexualmente a una compañera de nombre Andrea.

Ante el aviso de la agresión otros dos compañeros acudieron a ver lo que sucedía e inmediatamente
recibieron el mismo trato por parte de la “vigilancia” de la UNAM. El resultado, además de las
lesiones, fue que tras el ataque y aprovechando la presencia de la policía, con motivo del partido de
fútbol del Pumas, nuestros compañeros fueron entregados a la policía; sumado a esto dos
compañeros más fueron detenidos al intentar grabar el acto represivo.

Los seis compañeros golpeados fueron puestos a disposición de la agencia COY-1 Y COY-2 de
Coyoacán, y tras declararse ésta como incompetente fueron remitidos a la Procuraduría General de
la República de Camarones, sin decir los cargos acusatorios.

Tras la gravedad de la golpiza perpetrada por “Auxilio UNAM”, cinco de los compas agredidos
fueron enviados al hospital para su revisión, dos de los cuales fueron trasladados al hospital Rubén
Leñero, por la gravedad de las lesiones. La brutalidad y actuación de las autoridades de la UNAM
se enmarca en los incontables ataques hacia los colectivos y estudiantes organizados, y hacia
nuestros compañeros anarquistas en especial.

Este hecho no deja duda de la relación y complicidad que existe entre las autoridades de la UNAM,
el gobierno federal y el capitalino para actuar en contra de los disidentes sociales; para reprimir a
los compas de los espacios okupados, sumando esta acción a la infinidad de agresiones físicas,
campañas de desprestigio, detenciones, encarcelamientos y asesinatos perpetrados en los últimos
años contra quienes trabajan y han trabajado en diferentes espacios autogestivos.

Para nosotros no hay mayores responsables detrás de la acometida que el binomio UNAM-
gobierno. Señalamos directamente al encargado de “vigilancia UNAM”, de los fines de semana de
golpeador, conocido como “El cepillo” debido a su estatura, complexión y a sus actitudes represivas
pues “barre”, literalmente, con los puestos o personas que venden los fines de semana en las
inmediaciones de Ciudad Universitaria.

Fue hasta el día dos de agosto que los compañeros recuperaron su libertad, pero se les impuso una
multa exorbitante para evitar pisar la prisión. Mientras que el compañero Pier, de origen chileno,
fue deportado. El ataque del cuerpo represivo de la UNAM que no para de acosar y amenazar a los
compañeros organizados está enmarcado en un clima generalizado de represión contra quienes
disiente y se oponen al régimen de “izquierda” de la Ciudad de México.

A esta agresión contra los compañeros anarquistas se suman las amenazas del jefe de gobierno
capitalino, Miguel Ángel Mancera, contra el Chanti Ollin, espacio okupado por diferentes
colectivos autogestivos, y a su avanzada contra el medio ambiente, el comercio “informal” y las
tradiciones barriales con el objetivo de entregar el espacio público a las inmobiliarias. Así, por
ejemplo, Mancera construirá una torre-hotel en el antiguo paradero de Chapultepec e impondrá sus
Zodes… y no se diga de Morena, ese partido pútrido y oportunista, que destruyó la radio
comunitaria de la comunidad de Santo Tomás Ajusco, Ajusco Radio, para instalar en su lugar un
centro policíaco.
¡Ninguna agresión sin respuesta!
¡Solidaridad con los compañeros presos!
La Social Reconstruir: la lucha por la memoria

“La Social, esa asociación santa y regeneradora que trabaja bajo diferentes formas por la felicidad
humana… el sol radiante y vivificador del socialismo, fulgura ya su divina luz iluminando la
República y haciendo su benefactora influencia sobre el pueblo” con esas palabras en 1871 se
reinstalaba la primera organización socialista en México: La Social. Un siglo después, en la Ciudad
de México se inauguraba una biblioteca que retomaba su nombre.

La Biblioteca Social Reconstruir (BSR) fue fundada en 1978 por el exiliado catalán Ricardo Mestre
Ventura, miliciano de la Confederación Nacional del Trabajo durante la guerra civil española. La
BSR ha estado en funciones por más de 30 años, no obstante las dificultades económicas
provocaron que durante seis años sus puertas se cerraran. En enero de 2015 volvió a reinstalarse en
el edificio del Frente Auténtico del Trabajo (FAT).

La BSR nació gracias al esfuerzo y preocupación de Mestre Ventura por dar a conocer las ideas
antiautoritarias, así junto a un puñado de compañeros emprendió la tarea de poner a disposición del
público un lugar donde se pudiera debatir y socializar el conocimiento. Al transcurrir los años el
acervo documental de la Social Reconstruir se enriqueció con la donación de documentos
provenientes de las bibliotecas de Marcos Alcón Selma, de Benjamín Cano Ruiz y de otros tantos
militantes anarquistas.

La importancia de la BSR ha residido en dos cuestiones fundamentales, la primera de ellas es que


ha logrado preservar la memoria histórica del anarquismo y de los anarquistas, ponerlo al alcance de
todos para incentivar la lectura, el análisis y la renovación de las ideas libertarias, pues como dice
Tobi, uno de los responsables de la BSR, “la función no sólo es tener el libro, sino que la gente
pueda consultar y formarse a su propia capacidad y ritmo”.

La segunda cuestión es que en sus ya casi 40 años ha sido un espacio socializador donde diferentes
grupos libertarios se han dado, y se dan cita, para discutir, reflexionar, organizar y trabajar
conjuntamente. Entre sus sillas, mesas, libros y periódicos se realizan eventos con el fin de difundir
la “Idea”, como círculos de estudios, cine-debates, exposiciones, rifas, fiestas, conciertos, ferias de
libros. Además de eventos en beneficio de algún compañero preso, herido, para apoyar una huelga,
un movimiento o simplemente para pasar un buen rato entre libros.

La Social Reconstruir es un sitio donde, además de encontrar literatura anarquista, se puede


consultar libros de historia general, novela, filosofía, marxismo, etc. Entre su acervo histórico se
localizan revistas, fanzines, carteles, folletos sobre anarquismo de todo el orbe. En su hemeroteca se
pueden encontrar algunos ejemplares de Regeneración, de los impresos de la Casa del Obrero
Mundial, de la Confederación General de Trabajadores, periódicos libertarios de Cuba, Argentina,
España, Italia, Francia, Estados Unidos que van desde 1900 a 1990.

Las puertas de la BSR están abiertas a todas las personas interesadas en conocer el anarquismo, o a
quienes sólo desean pasar a descansar y leer; igualmente para los colectivos, individuos y
organizaciones para realizar actividades y encontrar un lugar donde la solidaridad es norma.