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1.

Introducción

Durante las últimas décadas se han venido desarrollando tecnologías dando


origen a diversos productos. Dándose con mayor intensidad durante la época
conocida como la revolución industrial con la transformación masiva de
materias primas para facilitar la vida y cubrir las necesidades de la población.
Aunado a ello y de manera permanente, este desarrollo tecnológico causó
un impacto negativo en el ambiente contaminando suelos, aguas y aire de tal
forma que la naturaleza ya no fue capaz de asimilar estos volúmenes de
desechos y mantenerse dentro de los estándares tolerables a los
ecosistemas (Cortinas, 2001).

En varios países en vía de desarrollo, sufre las consecuencias de la adopción


de tecnologías obsoletas o del desarrollo de otras con igual impacto que
permiten la presencia de sustancias tóxicas y su persistencia en el ambiente
como las dioxinas, hexaclorobenceno, furanos, bifenilospoliclorados (BPCs),
plaguicidas organoclorados y organofosforados, hidrocarburos
poliaromáticos, metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, entre otros) y de
plásticos (Jiménez, 2001).Estos últimos son materiales derivados de
hidrocarburos que representan un daño permanente al ambiente, no sólo por
su dificultad para reintegrarse a la naturaleza en decenas y en algunos casos
centenas de años debido a su alta estabilidad molecular. (León y Ramírez,
2007; García, 2009).

La búsqueda de nuevas alternativas para contrarrestar lo efecto ocasionados


por los continuos derrames de hidrocarburos en el medio ya sean estos de
forma natural o por accidentes durante su transporte, extracción o manejo,
han llevado a investigadores interesados, intentar a través de la
biorremediación, específicamente mediante el uso de microorganismos,
utilizando su potencial metabólico, nuevas vías en la solución de problemas
que presentan la contaminación causada por el derrame de hidrocarburos.
Microorganismos auxiliares en la descontaminación se ven sometidos a
presiones del ambiente para poder realizar adecuadamente su actividad,
como es la presencia de bajas temperaturas que influyen de manera
considerable en su crecimiento, ocasionando que el ataque a los
hidrocarburos sea más lento que aquellos que se encuentran en condiciones
de temperatura menos extremas, ya que bajas temperaturas disminuyen su
capacidad metabólica.

Cuando las sustancias se encuentran en contacto directo con la superficie de


la célula microbiana tiene como resultado altos niveles de degradación del
hidrocarburo así las bacterias y los hongos filamentosos atacan
frecuentemente a las gotas de alcano dispersando al aceite y haciendo más
susceptible al ataque microbiana, no obstante, el aumento de disponibilidad
puede causar problemas de toxicidad.

2. Definición

La biorremediación es una tecnología que utiliza el potencial metabólico de


los microorganismos (su capacidad de biodegradación) para limpiar terrenos
o aguas contaminadas (Watanabe, 2001).

Se utiliza para describir una variedad de sistemas que utilizan organismos


vivos (plantas, hongos, bacterias, entre otros), para remover (extraer),
degradar (biodegradar) o transformar (biotransformar) compuestos orgánicos
tóxicos en productos metabólicos menos tóxicos o inocuos (Van Deuren et
al. 1997). Estos microorganismos utilizan su potencial enzimático para
mineralizar los compuestos contaminantes o degradarlos hasta productos
intermedios, en un ambiente aerobio o anaerobio. Existen factores limitantes
(King et al, 1997) como son: nutrientes esenciales (nitrógeno y/o fósforo),
aceptores adecuados de electrones, condiciones medioambientales
apropiadas (pH, potencial redox, humedad), inexistencias de poblaciones
microbianas con potencial enzimático.
La biorremediación puede emplear organismos propios del sitio (autóctonos)
o ajenos a éste (exógenos), y llevarse a cabo en condiciones aerobias (en
presencia de oxígeno) o anaerobias (sin oxígeno). Aunque no todos los
compuestos orgánicos son susceptibles a la biodegradación, los procesos de
biorremediación se han usado con éxito para tratar suelos, lodos y
sedimentos contaminados por hidrocarburos totales del petróleo (HTP),
solventes, explosivos, clorofenoles, pesticidas e hidrocarburos aromáticos
policíclicos (HAP) (Van Deuren et al.1997, Semple et al. 2001).

3. Tipos de Biorremediación

4. Métodos de Biorremediación

5. Microorganismos utilizados en biorremediación

La biorremediación involucra varios microorganismos, los cuales pueden


degradar y reducir la toxicidad de los contaminantes ambientales. Esos
microbios pueden estar presentes de forma natural en el sitio de
biorremediación o aislados de otros sitios e inoculados artificialmente

 Acinetobacter sp. Es un bacilo Gram negativo, es productor de ácido a


partir de la glucosa, se desarrolla a 41 y 44ºC, produce α-xilosa y utiliza
el malato. Dentro de las especies de importancia ambiental se destacan,
A. baumanii, Acinetobacter calcoaceticus carente de ácido metílico. Las
cepas de Acinetobacter baumanii son eficientes en la degradación de
fracciones de alcanos. Las cepas de Acinetobacter son a menudo
omnipresentes, muestran una gran versatilidad metabólica, son robustas
y algunas son adecuadas para los sistemas modernos de manipulación
genética molecular. Estas características están siendo explotadas en
diversas aplicaciones biotecnológicas incluyendo la biodegradación de
alcanos, hidrocarburos aromáticos y asfáltanos. (Benavides J y col)

 Alcanivorax. Es una bacteria marina, de forma bacilar, Gram negativa y


no móvil que utiliza los hidrocarburos alifáticos como principal o única
fuente de carbono. Alcanivorax borkumensis fue la primera especie
aislada y caracterizada (Yakimov et al., 1998).

Las bacterias del género Alcanivorax se usan en la actualidad como


biorremediadoras de derrames de petróleo en el mar. El genoma de estas
bacterias posee genes alk, estos expresan monooxigenasas o
dioxigenasas que participan en la degradación de compuestos del
petróleo (Fuentes, Méndez, Aguila & Seeger, 2014).

 Dechloromonas aromatica. Es una bacteria en forma de varilla que puede


oxidar aromáticos que incluyen benzoato, clorobenzoato y tolueno,
acoplando la reacción con la reducción de oxígeno, clorato o nitrato. Es
el único organismo capaz de oxidar el benceno anaeróbicamente. Debido
a la alta propensión a la contaminación del benceno, especialmente en el
agua superficial, D. aromática es especialmente útil para la
biorremediación in situ de esta sustancia (JGI Genome Portal, 2016).

 Deinococcus radiodurans es una bacteria extremófilo, resistente a la


radiación que está diseñada genéticamente para la biorremediación de
disolventes y metales pesados. Se ha demostrado que una cepa de
Deinococcus radiodurans degradan el mercurio iónico y el tolueno en
entornos de desechos mixtos radiactivos (Hassam, 2008).

 Pantoea sp. Es género de gammaproteobacterias de forma bacilar,


Gram negativa, que puede ser aislada de la rizósfera de plantas y que
se puede presentar como patógeno oportunista en personas
inmunocomprometidas (Vats, Dhanda, Raghava, Pinnaka & Kumar,
2016). Recientes estudios indican que esta bacteria posee un gran
potencial para la biorremediación.

Pantoea sp muestra actividad de biodegradación de diversos sustratos


con anillos aromáticos como el fenol, alquilbenzosulfonato,
trinitrotolueno y el herbicida mesotrione. También se ha encontrado que
P. agglomerans produce un biosurfactante que puede ser utilizado para
la biorremediación de efluentes aceitosos como los producidos por la
industria de la margarina y el jabón.

Xiong et al. encontró una cepa endofítica de arroz muy relacionada a P.


agglomerans, que demuestra una excepcional habilidad para degradar
la paja de arroz y la lignina. Esto sugiere un posible uso de la paja de
arroz para la producción de bioetanol y papel. Actualmente la paja de
arroz no es utilizada en otras industrias debido a la presencia de lignina
en esta, lo que ocasiona que este residuo se termine desechando o
quemando.

P. agglomerans también ha demostrado capacidad de reducción


desasimilatoria de metaloides y metales tóxicos, esto lo realiza
mediante la oxidación del acetato o del H2. Entre los metales que puede
reducir se encuentra Fe(III), Mn(IV) y Cr(VI). Además, debido a que
forma biopelícula es capaz de prevenir la penetración de contaminantes
tóxicos en suelo (Dutkiewicz, Mackiewicz, Lemieszek, Golec &
Milanowski, 2016).

 Paracoccus denitrificans. En condiciones anaeróbicas, el nitrato


producido durante la oxidación de amonio se utiliza como un aceptor de
electrones terminal por microbios como Paracoccus denitrificans
(Minton, 1996). El resultado es gas dinitrógeno. Mediante este proceso,
se remedia el amonio y el nitrato, dos contaminantes responsables de
la eutrofización en aguas naturales.

 Pseudomonas sp. Son bacterias Gram negativas, ubicuas, que


pertenecen a la subclase gamma de las proteobacterias. Las
Pseudomonas sp. son bacterias productoras de biosurfactantes como
los ramnolípidos involucrados en procesos de remoción de aceites y
productos relacionados. (Benavides J y col)
Pseudomonas aeruginosa ha permitido identificarla como degradadora
de gran cantidad de sustratos como el n-hexadecano, mineralización de
compuestos alifáticos en condiciones anaerobias, y degradadora de
hidrocarburos aromáticos y polis aromáticos, así como del pireno en
estudios in vitro. (Benavides J y col)

P. aeruginosa tiene la capacidad de sintetizar ramnolípidos cuando se


encuentra en la fase estacionaria de su crecimiento, por tal razón esto
sólo se puede realizar en la primera fase del proceso de
biorremediación y contribuyendo así con la movilización y solubilización
de los contaminantes durante la fase siguiente de mineralización. Al
mismo tiempo que pueden transformarse bajo microcosmos en el suelo
con un tratamiento físico o químico especifico, característica que
comparte con el Agrobacterium tumefasciens (Fan C, Qing X y Kwang
J).

Pseudomonas fluorescens es degradadora de naftaleno y fenantreno,


ventaja que tiene frente a las otras Pseudomonas, que solo metabolizan
naftaleno y asfaltenos. (Benavides J y col)

 Rhododoccus sp. son aerobios, Gram positivos, inmóviles,


Nocardiformes, Actinomicetos, que en algunas ocasiones presentan
pequeñas proyecciones filamentosas. Las características bioquímicas
encontradas en algunas cepas son la producción de poli-3-
hidroxialcanoatos, acumulación de metales pesados y enzimas útiles
como la fenilalanina, deshidrogenasa y endoglucosidasas. Poseen una
gran variedad de vías metabólicas para la degradación y modificación
de compuestos aromáticos, incluyendo las actividades de di-oxigenasa
y mono-oxigenasa sobre anillos, así como la actividad de ruptura de
catecol. Algunas cepas presentan también la vía del 3-oxoadipato. Lo
anterior sumado a su capacidad de crecimiento en medios con escasos
nutrientes, la carencia de un sistema de represión catabólica y su
persistencia ambiental las hacen excelentes candidatas para los
tratamientos de biorremediación. Rhodococcus sp. utiliza el
dibenzotiofeno (DBT) como única fuente de azufre, el DBT y sus
derivados son los organoazufrados más abundantes en el diésel
primario. Además, producen acido acrílico, y acrilamida;
biorremediación de hidrocarburos y fenoles. (ErikssonM, Sodersten E,
zhongtng Y, Dalhammar G y Mohn W)

 Sphingopyxis sp. Es un género de bacterias que se formó como


consecuencia de la división del género Sphingomonas. Las Bacterias
de este género (Sphingopxis) pueden estar presentes en ambientes
acuáticos y suelos húmedos.

En un estudio se logró aislar este género del lago Tai en China y se


demostró su capacidad de degradar microcistina, una toxina de
estructura heptapeptídica que se libera durante las floraciones de
cianobacterias tóxicas. La bacteria posee en su material genético los
genes mlrA, mlrB, mlrC, and mlrD que le confieren la capacidad de
degradar la microcistina. Las microcistinasas hidrolizan la forma cíclica
de la microcistina, transformándola en un tetrapéptido, Adda y
moléculas pequeñas (Zhang, Lu, Ding & Pu, 2017).

 El Aspergillus. Es un hongo filamentoso cuyo hábitat natural suele ser el


suelo, el heno y el compostaje. Es un hongo saprofito con hifas septadas
de las que surgen conidióforos que a su vez tienen una ampliación donde
surgirán las estructuras reproductivas

En los suelos contaminados se aislaron e identificaron tres especies


autóctonas de hongos del género Aspergillus, como lo son: Aspergillus
niger, Aspergillus flavus, Aspergillus terreus. La concentración de
hidrocarburos totales de petróleo (HTP) se determinó por gravimetría, y
para un tiempo de 30 días de tratamiento ex situ se obtuvo un valor de
remoción de un 85 %. Con lo cual se corrobora la capacidad degradadora
de estos microorganismos y su potencial para ser usados en procesos de
remediación de suelos contaminados con petróleo.

Se establece que la especie de Aspergillus niger degrada los


hidrocarburos con mayor rapidez que las otras especies Aspergillus;
apreciándose su efectividad ´ para utilizar los hidrocarburos del sustrato
como fuente de carbono para su desarrollo como era de esperarse, de
acuerdo a los planteado por diversos autores.

 Phanerochaete chrysosporium, Phlebia ochraceofulva, Pycnoporus


sanguineus, Pleurotus ostreatus. Son hongos pertenecientes al grupo
Basidiomycota que poseen capacidad de degradar compuestos
farmacológicamente activos mediante el uso de grupos de
oxidoreductasas extracelulares e intracelulares (lacasas, peroxidasas,
CYPs, etc.) que modifican y rompen enlaces de diferentes compuestos
principalmente mediante vías extracelulares. Las principales técnicas de
biorremediación de aguas contaminadas con residuos
farmacológicamente activo son el uso de biorreactores de lecho
fluidizado, tipo batch y de membrana (Olicón-Hernández, González-
López & Aranda, 2017).

 Trametes versicolor. Es un hongo tipo seta conocido también como


Coriolus versicolor, vive sobre madera muerta y es más abundante en
Asia y Europa. Recientes estudios han demostrado su capacidad para
degradar colorantes utilizados en la industria textil que son vertidos en las
aguas. La degradación de los colorantes Poly R-478 y Poly S-119 se
realizó en un biorreactor de membrana hecho con tubos de plástico
(Hossain et al., 2016).

Este hongo es utilizado en la remediación de aguas contaminadas con


compuestos farmacológicamente activos, al igual que otros hongos del
grupo Basidiomycota (Olicón-Hernández, González-López & Aranda,
2017).
 Trichoderma spp. El aporte de Trichoderma spp. en la sustitución de
fungicidas químicos adquiere gran importancia por la reducción directa de
residuos tóxicos en los suelos.

Una acción importante desarrollada por Trichoderma spp debido a su alta


agresividad, se relaciona con la producción de redes miseliares que
envuelven las partículas de suelo, aumentando su estabilidad y
resistencia a la erosión, esta función sumada a la transformación de
materia orgánica, se manifiesta en el aumento de la porosidad, aireación
y permeabilidad del suelo

Posee enzimas, que ayudan a la degradación inicial del material vegetal


y enzimas especializadas que simplifican moléculas complejas como son
las de pesticidas.

Se comprobó que con la inoculación de las cepas de Trichoderma


disminuyó el contenido de compuestos contaminantes en él. La
concentración de hidrocarburos totales se redujo en más de 47%, tanto a
10 como a 15 cm. De igual forma, los (HAP) decrecieron en más del 50%.
Los porcentajes de remoción se encontraron en valores intermedios con
respecto a otros referidos por la literatura científica. En este sentido, se
han informado eficiencias que van desde menos del 10% en la
degradación de antraceno por T. harzianum en suelo (Romero et al.,
2002) hasta 85% de diésel por Trichoderma spp. (Hadibarata et al., 2007).

 Anabaena sp., Lyngbya sp., Microcystis sp., Nostoc sp. Son géneros de
cianobacterias que pueden degradar un amplio rango de herbicidas
órganos fosforados como el glifosato, el cual es consumido como fuente
de fósforo. Por lo general la degradación de estos compuestos
carbonados se realiza mediante la producción de una fosfatasa alcalina
extracelular que actúa rompiendo en enlace carbono-fósforo de la
molécula (Forlani, Pavan, Gramek, Kafarski & Lipok, 2008).
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