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¿Quién es Ochún Ibu Aña?

En nuestra tradición afrocubana, tenemos el camino de Ochún Ibú Añá del cual muchos
indican que significa "Dueña de los Tambores". En nuestra tradición afrocubana, ella
nace Otrupon Ogbe. La tradición nos dice que vive encima de un tambor que es
diferente a los Bata y que lleva tres tambores frente a ella junto con su Ozaín. Su corona
es del tamaño de la cabeza de su hijo y lleva, entre otras cosas, tres tamborcitos
colgados.

Otra de las características que nuestra tradición le atribuye a Ochún Ibu Aña, es que es
completamente sorda y por tanto, deben sonársele cinco campanas al mismo tiempo
para que escuche. De hecho, nuestra tradición dice que el nombre también puede
significar: "aquella que no oye el tambor, pero corre hacia el", todo lo cuál debe ser
analizado de forma coloquial y no “Textual”.

Todo esto, debemos verlo a la luz de la historia en la propia tierra Yoruba y podamos
apreciar de dónde nos viene este camino de la Orisha, comenzando por ver, de dónde
viene este tambor a la deidad. La historia que nos interesa, se genera en Osogbo, estado
de Osun en Nigeria, donde a Oshun se le celebra un festival. Según Ogunwale, en su
estudio “Oshun Festival” in African Arts, (Vol. 4 (4), 1971), el festival de Ochún tiene
una duración de doce días. El primer día tiene que ver con lo que llaman "Wíwá Osun"
(Buscar a la diosa Òṣun). Para ello, el sacerdote a cargo del culto Òṣun realizará visitas
a la casa de todos los jefes de Osogbo con canciones y tambores. Las canciones que se
cantan, enfatizan el reconocimiento de las fuerzas místicas que estarán presentes en el
festival. Es aquí donde surge el uso del Bembé.

Según Abiodun Aselebe, en su estudio, Itan Awon Ilu Mewa, (Òṣogbo; Maseyele
Golden Communication, 2005), el tambor Bembé, es conocido como "Olúkòrídí". En
otro análisis de G. O Ajibade en Ifé, podemos ver que Olúkòrídí, es el nombre dado a
este tambor entre los Ijesa, pero que en Osun y Oyó, es conocido como Bèṃbé. Esto nos
muestra que los antepasados de Osogbo, emigraron de tierras Ijesay que fue en Osogbo
que tambor se hizo sagrado para Ochún. El Doctor Jason Olupona, en su ensayo “Òrìṣà
Òsun
̣ Yoruba Sacred Kingship and Civil Religion in Òṣogbo, Nigeria” (Indiana
University Press, 2001), nos dice que el tambor tiene identidad sagrada: Durante esta
ceremonia del festival, los sacerdotes y sacerdotisas de Ochún, van bailando al ritmo del
Tambor Bembé sagrado para Ochún y visitan los hogares de altos funcionarios del
culto, jefes civiles y las casas privadas de los reyes que reinan en Òṣogbo.

Debemos tener claro, que hay diferentes tambores utilizados en el Festival anual de
Osogbo, como los Batá, Dundun, Gangan, Bembé y Ayán, estos últimos tocados por
tamborileros de Ifá. Los tambores pueden usarse para alabar, abusar o advertir. Los
tambores son poderosos medios de comunicación durante el festival anual de Ochún en
Osogbo. Son los tambores los que anuncian el día del festival.

Los tambores son tocados para elogiar a Ochún, los Ataoja (Reyes) del pasado y el
Ataoja (rey) actual, durante el festival anual. Durante este festival, los Aworo
(Sacerdotes de Ochún) tocan los tambores Dundun, mientras que los cantantes de
Ochún los acompañan con sus cánticos de alabanza. Los percusionistas de Ifá invocan el
espíritu de Ochún y otras Orishas, tocando los tambores Ayán. Los tambores del festival
a menudo se tocan al ritmo de canciones en honor a Ochún y el tambor va dando el
ritmo de la canción. Mientras los tambores son tocados al ritmo de estas canciones,
hombres, mujeres y niños comienzan a bailar al ritmo del ritmo del tambor.

Según el Dr. Oladosu Olusegun del Departmento de Estudios Religiosos de la Facultad


de Artes, de la Obafemi Awolowo University en Ile-Ife, Nigeria, en su ensayo: Yoruba
Indigenous Drums: An Aesthetic Symbol in Ecological Ritual of the Yoruba People nos
dice que la celebración de este festival, está lleno de ejecuciones rituales desde el primer
día. Lo más significativo dentro del festival es el período que llaman Ìwọpópó y el día
de Arugbá. Ìwópópó ̣ es una competencia que se da, a través de una carretera llamada
Pópó. Este evento comienza el primer día del festival. Ìwópópó ̣ es significativo, en el
sentido de que los actos de cantar y caminar, siempre se han relacionado con la limpieza
espiritual de la ciudad a través de oraciones.

En estos actos, el uso del tambor es muy importante, porque el tambor influye en tantas
acciones rituales, que se basan en palabras, cantos y bailes. Durante el día se observan
diferentes etapas de baile y las personas se sienten extasiadas por la actuación exhibida
a través de la influencia del tambor. Como ya se ha dicho, los tambores exhibidos
durante esta actuación son bàtá, dùndún, Ayán y muchos otros tambores tradicionales
traídos por grupos de baile de diferentes lugares. Sin embargo, el más reconocido entre
los tambores para el festival de Ochún es el Bembé, debido a su carácter sagrado para la
diosa. Los cantos van dirigidos a ella y a su carácter de madre hacia los habitantes de
Osogbo, pueden dejarse ver en las canciones:

ijo omo la njo


Ijo omo la njo
Kosi jo eleya lese wa,
Ko si jo eleya lese wa
Ijo omo lan jo

Traducción

Estamos bailando una danza de crianza de niños


Estamos bailando una danza de crianza de niños
Nunca podemos bailar un baile desvergonzado
Pero si podemos hacer un baile de crianza de niños

De hecho, durante el festival, los tambores también se utilizan para abusar y criticar la
religión blanca, es decir, el Islam y el cristianismo. Los tambores se golpean al ritmo de
la canción que dice:

Nibo loni ngbe yeye mi si o


Nibo loni ngbe yeye mi si o
Enilawani-osi toni nwa se mole
Nibo loni ngbe yeye mi si o

Traducción

¿Dónde dijo que debería poner a mi diosa?


¿Dónde dijo que debería poner a mi diosa?
El hombre con un turbante horrible que me di que debía abrazar el Islam
¿Dónde dijo que debería poner a mi diosa?

Entonces es claro que este camino de Ochún, no es más que la recordación del festival
que le pertenece en Osogbo y que la hace DUEÑA de los tambores, que van a
homenajearla, porque si bien es cierto que ella es dueña de un tambor específico, que es
en el cual la colocamos, todos los tipos de tambores rituales, van a saludarla. Este
camino es una clara forma de recordación de esta forma de adoración a Ochún en su
tierra natal.

Como parte de esta recordación, podemos ver la búsqueda de Ochún en el “Wiwá


Osun”, lo que en parte puede explicar el hecho de que para los afrocubanos, ella sea
sorda y haya que hacer muchos esfuerzos para encontrarla y lo sagrado de los tambores
que usa, sean el motivo por lo cual la llamamos Ochún Ibú Añá. Ya puedes ver el
porque debe vivir sobre un tambor diferente (El Bembé) y se le ponen tres tipos
diferentes de tambor frente a ella.

Es por toda esta iconografía, que podemos ver que los caminos de nuestros Orishas, no
fueron más que subterfugios ideados por nuestros viejos, para poder conservar
tradiciones y costumbres, que de otra forma, se hubiesen podido perder. Es conociendo
nuestra historia, que podremos tener las bases lógicas para poderla comprender y no con
argumentos de “Me lo dijo mi madrina” o “Así lo hacía mi padrino”. Peor aún, es caer
en los viejos cuentos que muchos quieren esgrimir, sobre “Nadie tiene la verdad
absoluta” o “El saber está repartido”. Esta basura, ya no puede ser válida ni aceptada
para nuestros jóvenes, ya que podemos ver que si estudiamos e investigamos, si
podremos estar por lo menos más cerca de la verdad, que aquellos que esgrimen estas
basuras, que no han hecho otra cosa que llenar nuestra religión de INVENTOS y
ESTAFADORES.

Tu amigo de siempre,

Águila de Ifá