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TÉCNICAS DE RECOLECCIÓN DE INFORMACIÓN Las técnicas de recolección de información son

procedimientos especiales utilizados para obtener y evaluar las evidencias necesarias, suficientes y
competentes que le permitan formar un juicio profesional y objetivo, que facilite la calificación de los
hallazgos detectados en la materia examinada.El actor debe seleccionar la técnica más apropiada, para
examinar cualquier operación, actividad, área, programa, proyecto o transacción de la entidad bajo exámen.

Las técnicas de recolección de información se clasifican en:


Verbales: Obtención de información oral, mediante averiguaciones o indagaciones dentro o fuera de la
entidad, sobre posibles puntos débiles en la aplicación de los procedimientos, prácticas de control interno u
otras situaciones que el auditor considere relevantes para su trabajo.
Las técnicas verbales pueden ser:
Entrevistas.
Encuestas, y
Cuestionarios.
Oculares: verificar en forma directa y paralela, la
manera como los responsables desarrollan y
documentan los procesos o procedimientos,
mediante los cuales la entidad evaluada ejecuta las
actividades objeto de evaluación.
Esta técnica permite tener una visión de la
organización, desde el ángulo que el actor necesita,
o sea, los procesos, las instalaciones físicas, los
movimientos diarios, la relación con el entorno,
etc.
Las técnicas oculares se clasifican de la forma
siguiente:
Observación.
Comparación o confrontación.
Revisión selectiva
Rastreo.
Documentales: Obtener información escrita, para soportar las afirmaciones, análisis o estudios realizados por
los actores. Estas pueden ser:
• Comprobación; y.
• Revisión analítica.

Físicas: Reconocimiento real sobre hechos o situaciones dadas en tiempo y espacio determinados y se emplea
como técnica de la inspección.
Escritas: Refleja toda la información que se considera importante para sustentar los hallazgos del trabajo
realizado por el actor. Esta técnica se aplica de las formas siguientes.
Análisis.
Conciliación.
Confirmación.
Cálculo; y
Tabulación.
MEDIDAS DE TENDENCIA CENTRAL
Al describir grupos de diferentes observaciones, con frecuencia
es conveniente resumir la información con un solo número. Este
número que, para tal fin, suele situarse hacia el centro de la
distribución de datos se denomina medida o parámetro de
tendencia central o de centralización. Cuando se hace referencia
únicamente a la posición de estos parámetros dentro de la
distribución, independientemente de que esté más o menos
centrada, se habla de estas medidas como medidas de posición.1
En este caso se incluyen también los cuantiles entre estas
medidas.

Entre las medidas de tendencia central tenemos:

Media aritmética
Media ponderada
Media geométrica
Media armónica
Mediana
Moda

MEDIDAS DE POSICIÓN dividen un conjunto de datos en grupos con el


mismo número de individuos.
Para calcular las medidas de posición es necesario que los datos estén
ordenados de menor a mayor.
La medidas de posición son:
Cuartiles
Los cuartiles son los tres valores de la variable que dividen a
un conjunto de datos ordenados en cuatro partes iguales.
Q1, Q2 y Q3 determinan los valores correspondientes al 25%, al 50% y al
75% de los datos.
Q2 coincide con la mediana.

COMBINACIONES
Se llama combinaciones de m elementos tomados de n en n (m ≥ n) a todas las agrupaciones posibles que pueden
hacerse con los m elementos de forma que:
No entran todos los elementos.
No importa el orden.
No se repiten los elementos.

También podemos calcular las combinaciones mediante factoriales:

Las combinaciones se denotan por


HISTORIA DE LA MATEMÁTICA EN EL MUNDO

En el pasado, las matemáticas eran consideradas como


la ciencia de la cantidad, referida a las magnitudes
(como en la geometría), a los números (como en la
aritmética), o a la generalización de ambos (como en el
álgebra). Hacia mediados del siglo XIX las matemáticas
se empezaron a considerar como la ciencia de las
relaciones, o como la ciencia que produce condiciones
necesarias. Esta última noción abarca la lógica
matemática o simbólica, ciencia que consiste en utilizar
símbolos para generar una teoría exacta de deducción
e inferencia lógica basada en definiciones, axiomas,
postulados y reglas que transforman elementos
primitivos en relaciones y teoremas más complejos.

Trataremos la evolución de los conceptos e


ideas matemáticas siguiendo su desarrollo histórico. En realidad, las matemáticas son tan antiguas como la propia
humanidad: en los diseños prehistóricos de cerámica, tejidos y en las pinturas rupestres se pueden encontrar evidencias
del sentido geométrico y del interés en figuras geométricas. Los sistemas de cálculo primitivos estaban basados,
seguramente, en el uso de los dedos de una o dos manos, lo que resulta evidente por la gran abundancia de sistemas
numéricos en los que las bases son los números 5 y 10.

Las matemáticas en la antigüedad

Las primeras referencias a matemáticas avanzadas y organizadas datan del tercer milenio a.C., en Babilonia y Egipto.
Estas matemáticas estaban dominadas por la aritmética, con cierto interés en medidas y cálculos geométricos y sin
mención de conceptos matemáticos como los axiomas o las demostraciones.

Los primeros libros egipcios, escritos hacia el año 1800 a.C., muestran un sistema de numeración decimal con
distintos símbolos para las sucesivas potencias de 10 (1, 10, 100…), similar al sistema utilizado por los romanos. Los
números se representaban escribiendo el símbolo del 1 tantas veces como unidades tenía el número dado, el símbolo
del 10 tantas veces como decenas había en el número, y así sucesivamente. Para sumar números, se sumaban por
separado las unidades, las decenas, las centenas… de cada número. La multiplicación estaba basada en duplicaciones
sucesivas y la división era el proceso inverso.

Los egipcios utilizaban sumas de fracciones unidad (a), junto con la fracción B, para expresar todas las
fracciones. Utilizando este sistema, los egipcios fueron capaces de resolver problemas aritméticos con fracciones, así
como problemas algebraicos elementales. En geometría encontraron las reglas correctas para calcular el área de
triángulos, rectángulos y trapecios, y el volumen de figuras como ortoedros, cilindros y, por supuesto, pirámides. Para
calcular el área de un círculo, los egipcios utilizaban un cuadrado de lado U del diámetro del círculo, valor muy cercano
al que se obtiene utilizando la constante pi (3,14).

El sistema babilónico de numeración era bastante diferente del egipcio. En el babilónico se utilizaban tablillas
con varias muescas o marcas en forma de cuña (cuneiforme); una cuña sencilla representaba al 1 y una marca en forma
de flecha representaba al 10 . Los números menores que 59 estaban formados por estos símbolos utilizando un proceso
aditivo, como en las matemáticas egipcias. El número 60, sin embargo, se representaba con el mismo símbolo que el 1, y
a partir de ahí, el valor de un símbolo venía dado por su posición en el número completo. Por ejemplo, un número
compuesto por el símbolo del 2, seguido por el del 27 y terminado con el del 10, representaba 2 × 602 + 27 × 60 + 10.
Este mismo principio fue ampliado a la representación de fracciones, de manera que el ejemplo anterior podía también
representar 2 × 60 + 27 + 10 × (†), o 2 + 27 × (†) + 10 × (†)-2. Este sistema, denominado sexagesimal (base 60),
resultaba tan útil como el sistema decimal (base 10).
SISTEMA DE NUMERACION MAYA

Los mayas utilizaban un sistema de numeración vigesimal (de base 20) de raíz mixta, similar al de otras civilizaciones
mesoamericanas.

Los mayas preclásicos desarrollaron independientemente el concepto de cero alrededor del año 36 a. C.1 Este es el
primer uso documentado del cero en América, aunque con algunas peculiaridades que le privaron de posibilidad
operatoria.2 Las inscripciones los muestran en ocasiones trabajando con sumas de hasta cientos de millones y fechas tan
extensas que tomaba varias líneas el poder representarlas.

os mayas idearon un sistema de numeración como un instrumento para medir el tiempo y no para hacer cálculos
matemáticos. Por eso, los números mayas tienen que ver con los días, meses y años, y con la manera en que
organizaban el calendario.

Los mayas tenían tres modalidades para representar gráficamente los números, del 1 al 19, así como del cero: un
sistema numérico de puntos y rayas; una numeración cefalomorfa «variantes de cabeza»; y una numeración
antropomorfa, mediante figuras completas.3

En el sistema de numeración maya las cantidades son agrupadas de 20 en 20; por esa razón en cada nivel puede ponerse
cualquier número del 0 al 19. Al llegar al veinte hay que poner un punto en el siguiente nivel; de este modo, en el primer
nivel se escriben las unidades, en el segundo nivel se tienen los grupos de 20 (veintenas), en el tercer nivel se tiene los
grupos de 20×20 y en el cuarto nivel se tienen los grupos de 20×20×20.

Numeración maya.

Los tres símbolos básicos son el punto, cuyo valor es 1; la raya, cuyo valor es 5; y el
caracol (algunos autores lo describen como concha o semilla), cuyo valor es 0.

El sistema de numeración maya, aún siendo vigesimal, tiene el 5 como base auxiliar.
La unidad se representa por un punto. Dos, tres, y cuatro puntos sirven para 2, 3 y 4.
El 5 era una raya horizontal, a la que se añaden los puntos necesarios para
representar 6, 7, 8 y 9. Para el 10 se usaban dos rayas, y de la misma forma se
continúa hasta el 19 (con tres rayas y cuatro puntos) que es el máximo valor que se
puede representar en cada nivel del sistema vigesimal. Este sistema de numeración
es aditivo, porque se suman los valores de los símbolos para conocer un número. El
punto no se repite más de 4 veces. Si se necesitan 5 puntos, entonces se sustituyen
por una raya. La raya no aparece más de 3 veces. Si se necesitan 4 rayas, entonces
quiere decir que se quiere escribir un número igual o mayor que 20 necesitándose así
emplear otro nivel de mayor orden.

Para escribir un número más grande que veinte se usan los mismos símbolos, pero cambian su valor dependiendo de la
posición en la que se pongan. Los números mayas se escriben de abajo hacia arriba. En el primer orden (el de abajo) se
escriben las unidades (del 0 al 19), en el segundo se representan grupos de 20 elementos. Por esto se dice que el
sistema de numeración maya es vigesimal.
Sistemas de numeración no posicionales

Estos son los más primitivos se usaban por ejemplo los dedos de la mano para representar la cantidad cinco y después
se hablaba de cuántas manos se tenía. También se sabe que se usaba cuerdas con nudos para representar cantidad.
Tiene mucho que ver con la coordinabilidad entre conjuntos. Entre ellos están los sistemas del antiguo Egipto, el sistema
de numeración romana, y los usados en Mesoamérica por mayas, aztecas y otros pueblos .

Sistemas de numeración posicionales


El sistema de los números romanos no es estrictamente posicional. Por esto, es muy complejo diseñar algoritmos de uso
general (por ejemplo, para sumar, restar, multiplicar o dividir). Como ejemplo, en el número romano XCIX (99 decimal)
los numerales X (10 decimal) del inicio y del fin de la cifra equivalen siempre al mismo valor, sin importar su posición
dentro de la cifra.

Sistemas de numeración posicionales

El número de símbolos permitidos en un sistema de numeración posicional se conoce como base del sistema de
numeración. Si un sistema de numeración posicional tiene base b significa que disponemos de b símbolos diferentes
para escribir los números, y que b unidades forman una unidad de orden superior.