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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

QUEJOSO: **********.

VISTO BUENO
SR. MINISTRO

MINISTRO PONENTE: JORGE MARIO PARDO REBOLLEDO.


SECRETARIA: MERCEDES VERÓNICA SÁNCHEZ MIGUEZ.

Ciudad de México. Acuerdo de la Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación correspondiente al día **********.

V I S T O S para resolver los autos relativos al amparo directo en


revisión 4075/2016, interpuesto en contra de la sentencia dictada por
el Primer Tribunal Colegiado del Trigésimo Circuito, en el juicio de
amparo directo **********.

RESULTANDO:

I. ANTECEDENTES.
1. Juicio Civil.
Demanda inicial. El asunto tiene su origen en un juicio en el
que por escrito presentado el dos de abril de dos mil catorce,
********** demandó a ********** padre de las menores ********** y
********** ambas de apellidos **********,********** por las
prestaciones que se indican a continuación:

a) El otorgamiento de la autorización para que las referidas


menores obtengan su pasaporte y puedan salir del país.
b) El cumplimiento a dicha autorización por parte del
demandado.
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c) En caso de una negativa del demandado, la autorización


judicial para los efectos antes indicados (obtención de
pasaporte y salida del país de las menores de edad).1

1.2 Radicación del asunto. El conocimiento del asunto correspondió


al Juzgado Primero de lo Familiar del Primer Partido Judicial del
Estado de Aguascalientes, quien lo admitió a trámite y la registró
bajo el número de expediente **********, asimismo, previno a la
promovente para que aclarara si intentó la vía única civil o la vía
de jurisdicción voluntaria.2 Una vez cumplido el requerimiento
anterior, el referido juez local admitió el asunto en la vía única
civil y ordenó el emplazamiento del demandado.3

1.3 Contestación a la demanda. La parte demandada, **********


contestó el libelo instaurado en su contra, oponiendo
excepciones y defensas que estimó pertinentes.4

1.4 Sentencia de primera instancia. Seguido el juicio en sus


etapas procesales, el Juez del conocimiento por sentencia
definitiva de doce de mayo de dos mil quince dictó resolución
la que determinó que la parte actora acreditó los extremos de la
acción intentada, mientras que el demandado no hizo lo propio
con sus defensas y excepciones, en consecuencia, se autorizó a
las niñas ********** y ********** **********, ambas de apellidos
**********, para que salieran del país en compañía de su madre
**********, en suplencia del consentimiento de su progenitor
**********; ello, a efecto de que les sea expedido el pasaporte por
el término de un año a partir de que causara ejecutoria tal
resolución, tiempo durante el cual podrán viajar fuera del país

1 Expediente relativo al Juicio Único Civil ********** Fojas 1 a 4.


2 Ibídem. Foja 13.
3 Ibídem. Fojas 16 y 17.
4 Ibídem. Fojas 35 y 36.

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durante el cincuenta por ciento de los períodos vacacionales de


ese año.5

1.5 Recurso de Apelación **********. Por virtud de lo anterior, el


demandado interpuso recurso de apelación, del cual tuvo
conocimiento la Sala Civil del Supremo Tribunal de Justicia del
Estado de Aguascalientes, quien por sentencia de diez de
septiembre de dos mil quince decidió confirmar el fallo
recurrido.

II. TRÁMITE DEL JUICIO DE AMPARO

2. Demanda de amparo. Inconforme con la anterior determinación,


**********, solicitó el amparo y protección de la Justicia Federal,
señalando como autoridades responsables a la Sala Civil del
Supremo Tribunal Superior de Justicia del Estado de
Aguascalientes y al Juzgado Primero de lo Familiar del Estado
de Aguascalientes, y como acto reclamado la sentencia de diez
de septiembre de dos mil quince, dictada dentro del toca de
apelación **********. La parte quejosa precisó que se violaron en
su perjuicio las garantías consagradas en los artículos 14 y 16 de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y
señaló como tercero interesada a **********.6

2.1 Resolución del juicio de amparo. Por cuestión de turno, tocó


conocer de la demanda al Primer Tribunal Colegiado del
Trigésimo Circuito, cuyo Presidente la admitió y registró bajo el
número de expediente **********;7 y seguidos los trámites
procesales correspondientes, en sesión de doce de mayo de

5 Ibídem. Fojas 77 a 89.


6 Cuaderno del Juicio de Amparo ********** Foja 6 a 12.
7 Ibíd. Fojas 16 a 17.

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dos mil dieciséis, pronunció sentencia en el sentido de negar el


amparo solicitado.8

III. TRÁMITE DEL RECURSO DE REVISIÓN

3. Recurso de revisión. En contra de la ejecutoria de amparo, la


parte quejosa, interpuso recurso de revisión, mediante escrito
presentado el ocho de junio de dos mil dieciséis, ante la
Oficina de Correspondencia Común de los Tribunales
Colegiados del Trigésimo Circuito.9 Por auto de dieciséis de
junio de ese mismo año, el Presidente del Primer Tribunal
Colegiado del Trigésimo Circuito, tuvo por interpuesto el recurso
de referencia y ordenó remitir los autos del juicio de amparo y el
escrito de expresión de agravios a la Suprema Corte de Justicia
de la Nación.10

3.1 Trámite ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.


Recibidos los autos en este Alto Tribunal, por auto de
Presidencia de doce de julio de dos mil dieciséis, se registró el
toca con el número 4075/2016; y admitió el recurso de revisión
promovido por ********** y turnó el expediente para su estudio al
Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo y ordenó la radicación del
asunto en la Sala de su adscripción.11

El Presidente de la Primera Sala ordenó el avocamiento del


asunto por auto de dos de septiembre de dos mil dieciséis; y
ordenó el envío de los autos a la ponencia designada para
elaborar el proyecto de resolución correspondiente.12

8 Ibíd. Fojas 34 a 58.


9 Toca 4075/2016. Fojas 4 a 6.
10 Cuaderno del juicio de amparo **********. Foja 82
11 Toca 4075/2016. Fojas 9 a 12.
12 Ibíd. Foja 26.

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CONSIDERANDO:

PRIMERO. Competencia. Esta Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación, es legalmente competente para
conocer del presente recurso de revisión, en términos de lo dispuesto
por los artículos 107, fracción IX, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos; 81, fracción II, de la Ley de Amparo; y, 21,
fracción III, inciso a), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación; en relación con los puntos primero y tercero del Acuerdo
General número 5/2013, emitido el trece de mayo de dos mil trece y
publicado en el Diario Oficial de la Federación, el veintiuno del mismo
mes y año, toda vez que el asunto deriva de un juicio civil, cuya
materia en términos de lo dispuesto en el artículo 37 del Reglamento
Interior de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, corresponde a la
especialidad de esta Sala y, su resolución no requiere la intervención
del Tribunal Pleno.

SEGUNDO. Oportunidad del recurso. Por tratarse de un


presupuesto procesal cuyo análisis debe hacerse de oficio, es
necesario corroborar que la interposición del recurso fue oportuna.

El recurso de revisión planteado por la parte quejosa fue


interpuesto en tiempo y forma, de conformidad con lo dispuesto por el
artículo 86 de la Ley de Amparo, pues de las constancias de autos se
advierte que la sentencia dictada por el Primer Tribunal Colegiado del
Trigésimo Circuito, fue notificada por lista de acuerdos el uno de junio
de dos mil dieciséis,13 surtiendo efectos el día hábil siguiente, es
decir, el dos de junio del mismo año del citado año, de conformidad
con la fracción II, del artículo 31 de la Ley de Amparo. Así, el plazo de
diez días que señala el artículo 86 de la Ley de Amparo, corrió del tres
al dieciséis de junio del año en curso, sin contar en dicho plazo los
13 Cuaderno del Juicio de Amparo **********. Foja 74.

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días cuatro, cinco, once y doce de junio de la misma anualidad por


ser inhábiles conforme a los artículos 19 de la Ley de Amparo y 163 de
la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.

En tales condiciones, dado que de autos se desprende que el


recurso de revisión fue presentado, ante la Oficina de
Correspondencia Común de los Tribunales Colegiados de Trigésimo
Circuito, el ocho de junio de dos mil dieciséis, resulta evidente que
se interpuso oportunamente.14

TERCERO. Cuestiones necesarias para resolver el asunto. A


fin de comprender y resolver adecuadamente la problemática antes
precisada, se estima conveniente referir I) los conceptos de violación
que resulten trascendentes al caso, II) las consideraciones de la
sentencia recurrida a través de las cuales se les dio respuesta; y III)
los agravios formulados en su contra.

I. Conceptos de violación:
- El quejoso aduce que la sentencia reclamada viola en su perjuicio
los artículos 14 y 16 de la Carta Magna, que tutelan la garantía
individual y derechos humanos de legalidad y certeza jurídica,
ello en razón de lo resuelto por la Sala responsable, lo cual
resulta contrario a derecho.

- Lo anterior, porque lo que se ponderó fue el interés inferior o


“capricho” del tío **********, a ser visitado por la tercera interesada
y sus menores hijas, pues a nadie le interesa que esa persona
sea visitada por ellas, quienes no mostraron un gran interés en
ello.

- Considera incuestionable que el juicio fue instado a partir de una


invitación que de ninguna manera constituye esparcimiento para
las menores hijas, como de manera errónea se sostiene en el
fallo recurrido, pues el visitar a un tío en una ciudad lejana no
tiene absolutamente nada de divertido, y si lo tuviere, la Sala no
dice en qué consiste tal diversión, por lo que actúa
subjetivamente.
14 Toca 4075/2016. Foja 4, según se advierte del sello checador.

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- La Sala aduce de manera errónea que se pondera el interés


superior de las menores, cuando más bien, a su juicio considera
que se pondera el interés inferior o “capricho” del tío **********, de
quien no se sabe de su calidad moral pues es soltero maduro.

- Califica de infundada la consideración de la Sala responsable en


el sentido de que el quejoso no demostró que existiera un
impedimento de facto o legal para que las menores puedan tener
un sano esparcimiento en un país lejano, pues en el juicio de
origen no se demostró en qué se haría consistir el sano
esparcimiento de que gozarían las menores, teniendo la tercera
interesada la carga de la prueba, ya que para el quejoso, la visita
a un tío en una ciudad lejana no constituye un sano
esparcimiento, aunado a que las menores no mostraron interés
alguno en esa visita, por ende, la Sala responsable de manera
dogmática pretende establecer que si lo es.

- Resulta inexacto que no demostró la existencia de un posible


riesgo para las menores en caso de llevarse a cabo la visita, pues
no debe perderse de vista que para trasladarse tendrán que
hacer uso de aparatos peligrosos, a saber, si viajan por vía
terrestre todos saben —menos la responsable— que las
carreteras del país son muy peligrosas, tan es así, que diversas
autoridades de países extranjeros advierten a sus gobernados
sobre visitar nuestro país; que si por otra parte, las menores
viajan en una aeronave, ésta es un instrumento o aparato
peligroso por sí misma, por lo que en cualquier caso, el riego para
ellas es grande.

- Aduce que contrario a lo indicado por la Sala, sí era necesario


que se aportaran dictámenes sociales, psicológicos o
psiquiátricos, pues es notorio que existe un padecimiento llamado
aerofobia (temor o fobia a volar en aviones) para que aquélla
estableciera si las menores se encuentran aptas para viajar en
avión, y no de manera subjetiva al sostener que no hay riesgo al
viajar en esos aparatos, ya que la propia ley los contempla como
riesgosos al establecer que un mecanismo es peligroso por la
velocidad que desarrolla.

- Considera que lo resuelto por la Sala es falso, en el sentido de


indicar que no se perfeccionaron las omisiones de la demanda a
través de la prueba testimonial, pues según ésta, bastaba que la
autorización del trámite del pasaporte de las menores fuera para
visitar a familiares en la ciudad de Nueva York; esto es, ya que al
velarse por el interés superior de aquéllas, se debe de establecer
el lugar y domicilio donde radican los familiares a visitar y sus

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nombres, porque no fue hasta el desahogo de dicha prueba, que


se supo que no van a visitar a familiares, sino sólo a uno, el “tío
**********, y hasta ese momento fue cuando éste hizo la supuesta
invitación para que lo visitaran en el extranjero.

- Estima inconcuso que la responsable suple la deficiencia de la


demanda a favor de la tercera interesada y no de las menores,
cuyo parecer u opiniones no fueron tomados en cuenta ni por el
juez ni por la Sala responsable, pues ésta considera que los
intereses de sus hijas se encuentran en contraposición con los de
sus padres.

- No comparte el actuar de la Sala respecto a que de dé a entender


que las opiniones y preferencias externadas por las menores no
sirven para nada, pues de serlo así, éstas decidirían sobre la
procedencia de las pretensiones; lo anterior, ya que en el caso no
se ventila una situación de vida o muerte, o de gran
trascendencia, ya que es una simple visita al “tío **********”, en la
que tiene importancia su opinión de querer o no visitarlo, pues si
no lo hicieren no se afectaría su interés superior.

- Arguye que la Sala responsable refiere que es al juzgador a quien


le incumbe determinar si la visita al “tío **********” es benéfica o
no para sus hijas, pero pasa desapercibido que éstas no
mostraron ningún interés en visitarlo; que al igual, el juzgador
establece que la opinión de la tutriz y del ministerio público
tampoco interesa, aunque —continúa el quejoso— si bien el juez
es el facultado para resolver la controversia, no debe de actuar
con tanta ligereza, sin importarle a dónde viajan las menores, a
quién visitan y si es de utilidad y esparcimiento esa visita.

- Menciona que la Sala Civil aduce que el esparcimiento


comprende el conjunto de actividades con que se llena el tiempo
libre y que la visita a familiares en una ciudad tan lejana forma
parte de aquél; con lo cual no comulga el peticionario del amparo,
ya que señala que el esparcimiento se debe de entender con otra
acepción que es la de “diversión o distracción, especialmente
para alejarse por un tiempo de un trabajo o preocupación”, por lo
que él no encuentra nada divertido para sus hijas el ir a visitar a
su tío a Nueva York, ya que nuestro país tiene hermosos lugares
para un sano esparcimiento, pero parece que se prefiere el
“malinchismo”.

- Que la inferior refiere que le incumbía al quejoso el demostrar las


causas en que fundó su oposición, pero que con el criterio del
juez natural y de la Sala, de nada hubiera servido, pues esta
última aduce que su oposición no es de tomarse en cuenta; por lo

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que no obstante que su parte no probó la referida oposición, era


la obligación del juzgador el establecer que la demanda fue
instaurada por la tercera interesada con intereses opuestos a los
de sus menores hijas, por lo que no podía suplirse la deficiencia
de tal escrito para privilegiarla; aunado a que aquélla mintió en su
demanda al señalar que iría a visitar a familiares, cuando sólo se
trataba del “tío **********”, que aparece en forma novedosa hasta
la declaración de los testigos, por lo que el quejoso cuestiona
cómo podría cuestionar algo desconocido.

- Alega que la Sala responsable interpreta y aplica inexactamente


el artículo 4º Constitucional, ya que el sano esparcimiento a que
se refiere es precisamente la diversión que deben tener las
menores, sin que ello incluya salidas al extranjero con la finalidad
de cumplir “caprichos” de familiares que radican fuera del país.

- Que la palabra diversión se utiliza normalmente para hacer


referencia a todas aquellas actividades que generan alegría y
entusiasmo en quien las realiza y que se caracterizan por ser
entretenidas, alegres, relajantes o interesantes —y que
principalmente tienen que ver con la recreación—, ya que de lo
contrario se estaría en un situación de aburrimiento o indiferencia;
por lo que afirma que una visita de sus menores hijas a su “tío
**********”, no tiene nada de divertido y recreativo.

- De igual manera también se hace una incorrecta interpretación y


aplicación del artículo 10 de la Convención sobre los Derechos de
Niño, pues dicho numeral se refiere a las relaciones familiares,
esto es, cuando el padre o la madre vivan en el extranjero, con
quienes los menores hijos tiene el derecho de mantener
periódicamente relaciones personales; pero en cambio, dicho
precepto en ninguno de sus apartados extiende tal derecho a los
tíos, y que por el “capricho” de un tío a que lo visiten, se le deba
obsequiar.

- Aduce que la norma convencional establece que el derecho a


salir de cualquier país estará sujeto solamente a las restricciones
estipuladas por la ley y que sean necesarias para proteger la
seguridad nacional, el orden público, la salud o la moral públicas
o los derechos y libertades de otras personas y que estén en
consonancia con los demás derechos reconocidos en la
Convención; por lo que considera que sí se afectan sus derechos
de padre, ya que no se está en el caso de que sus hijas tuvieran
que viajar para recibir algún tratamiento médico referente a su
salud; de tal forma que no le asiste la razón a la Sala Civil al
afirmar que la salida del país de sus hijas no deba ser por causa

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necesaria, siendo que el precepto antes reseñado habla


precisamente de ello.

- Menciona que el derecho a salir de un país sólo es permisible


cuando los hijos deban visitar ya sea al padre o a la madre que
vivan en el extranjero, para así fortalecer los lazos afectivos y las
figuras parentales, pero no para complacer “caprichitos tontos”.

II. Consideraciones de la sentencia recurrida.


- “Análisis de los conceptos de violación, en suplencia de la
queja con respecto a la situación de las menores
involucradas.

22. A continuación, debe de precisarse que con independencia de la


expresión de los conceptos de violación esgrimidos por la parte
quejosa, en el caso, al encontrarse involucrados los derechos de
las menores de edad ********** y **********, ambas de apellidos
**********, este Tribunal Colegiado se encontró obligado a realizar
un análisis oficioso del acto reclamado, en ejercicio de la
suplencia de la queja a favor de éstas, conforme lo establece el
artículo 79, fracción II, de la Ley de Amparo, y la tesis de
jurisprudencia 1ª./J. 191/2005, sustentada por la Primera Sala de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de rubro: “MENORES
DE EDAD O INCAPACES. PROCEDE LA SUPLENCIA DE LA
QUEJA, EN TODA SU AMPLITUD, SIN QUE OBSTE LA
NATURALEZA DE LOS DERECHOS CUESTIONADOS NI EL
CARÁCTER DEL PROMOVENTE.”

23. El aspecto central de los conceptos de violación expresados en


el escrito demanda —y que han sido sintetizados en los incisos
del punto 20 que antecede— estriba en que el quejoso se duele
de que no se atendió al interés superior de sus menores hijas
********** y ********** de apellidos **********, al autorizar la Sala
responsable que éstas pudieran salir del país en compañía de su
madre **********; y en tal sentido, sostiene que existió una
errónea interpretación y aplicación de los artículos 4º
constitucional y 10 de la Convención sobre los Derechos del
Niño.

24. Por tanto, en el presente estudio se debe dilucidar de manera


prioritaria, si la Sala Civil —en el fallo reclamado— emitió un
pronunciamiento que pudiera considerarse contrario a los
intereses superiores de las menores de edad referidas.

Antecedente normativo y jurisprudencial relativo al concepto


del interés superior del menor.

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25. En primer lugar, es de señalar que la Constitución Política de los


Estados Unidos Mexicanos, establece en su artículo 1°, párrafos
primero, segundo y tercero, lo siguiente: ‘[SE TRANSCRIBE]’.

26. Igualmente, en su artículo 4°, párrafos sexto y séptimo, establece


que: ‘[SE TRANSCRIBE]’.

27. Cabe destacar que conforme a la última reforma al artículo 4°


constitucional, se incluyó de manera explícita en éste el
principio del interés superior del niño, niña o adolescente como
marco de actuación de los distintos órganos del Estado y
niveles de gobierno, estableciendo que debía ser considerado
como guía en el impulso de políticas públicas para la infancia.

28. Por su parte, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha


emitido jurisprudencias y tesis relevantes sobre diversos temas
relacionados con la infancia. Uno de ellos ha sido el interés
superior del niño.

29. De esta manera, se ha establecido que, en el ámbito


jurisdiccional, el interés superior del menor de edad es un
principio orientador de la actividad interpretativa relacionada con
cualquier norma jurídica que tenga que aplicarse a un niño en
un caso concreto o que pueda afectar los intereses de algún
menor.

30. Este principio ordena la realización de una interpretación


sistemática que —para darle sentido a la norma en cuestión—
tome en cuenta los deberes de protección de los menores y los
derechos especiales de éstos, previstos en la Constitución,
tratados internacionales y leyes de protección de la niñez.
Cuando se trata de medidas legislativas o administrativas que
afecten derechos de los menores de edad, el interés superior
del niño demanda de los órganos jurisdiccionales la realización
de un escrutinio mucho más estricto en relación con la
necesidad y proporcionalidad de la medida en cuestión.

31. Así se desprende de la jurisprudencia por reiteración en materia


constitucional 1a./J. 18/2014 (10a.), de la Primera Sala del
Máximo Tribunal, con el rubro y texto siguientes: “INTERÉS
SUPERIOR DEL NIÑO. FUNCIÓN EN EL ÁMBITO
JURISDICCIONAL. ‘[SE TRANSCRIBE]’.

32. En este orden de ideas, es posible señalar como criterios


relevantes para la determinación en concreto del interés del
menor, en todos aquellos casos en que esté de por medio su
situación familiar, los siguientes: a) se debe proveer, por el

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medio más idóneo, a las necesidades materiales básicas o


vitales del menor y a las de tipo espiritual, afectivas y
educacionales; b) se deberá atender a los deseos, sentimientos
y opiniones del menor, siempre que sean compatibles con lo
anterior e interpretados de acuerdo con su personal madurez o
discernimiento; y, c) se debe mantener, si es posible, el statu
quo material y espiritual del menor y atender a la incidencia que
toda alteración del mismo pueda tener en su personalidad y para
su futuro.

33. Asimismo, es necesario advertir que, para valorar el interés del


menor, muchas veces se impone un estudio comparativo y en
ocasiones beligerante entre varios intereses en conflicto, por lo
que el Juez tendrá que examinar, minuciosamente, las
circunstancias específicas de cada caso para poder llegar a una
solución estable, justa y equitativa, especialmente para el menor,
cuyos intereses deben primar frente a los demás que puedan
entrar en juego, procurando la concordancia e interpretación de
las normas jurídicas en la línea de favorecer al menor, principio
consagrado en el artículo 4o. constitucional.

34. Tales argumentos derivan de la diversa jurisprudencia por


reiteración en materia constitucional 1a./J. 44/2014 (10a.), que
dice: “INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR. SU
CONFIGURACIÓN COMO CONCEPTO JURÍDICO
INDETERMINADO Y CRITERIOS PARA SU APLICACIÓN A
CASOS CONCRETOS. ‘[SE TRANSCRIBE]’.

35. En definitiva, todas las medidas sobre el cuidado y educación de


los hijos deben ser adoptadas teniendo en cuenta el interés de
éstos, no el de los padres, pues no son las condiciones
psicológicas o afectivas de los progenitores las que determinan
las medidas a adoptarse, sino exclusivamente el bien de los
hijos.

36. Este criterio vincula tanto a los órganos jurisdiccionales como al


resto de los poderes públicos, e incluso, a los padres y
ciudadanos, de manera que han de adoptarse aquellas medidas
que sean más adecuadas a la edad de los menores, para ir
construyendo progresivamente el control acerca de su situación
personal y proyección de futuro, evitando siempre que el menor
pueda ser manipulado, buscando, por el contrario, su formación
integral y su integración familiar y social.

37. Así quedó establecido en la jurisprudencia por reiteración en


materia constitucional 1a./J. 31/2014 (10a.), con el rubro y texto
siguientes: INTERÉS SUPERIOR DE LOS MENORES Y

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ATRIBUCIÓN DE LA GUARDA Y CUSTODIA. ‘[SE


TRANSCRIBE]’.

Determinación que se adopta en atención al interés superior de


las menores de edad.

38. Una vez establecidos los anteriores antecedentes, y en aras de


dar preponderancia al interés superior de las niñas ********** y
********** de apellidos **********, este órgano de control
constitucional habrá de examinar las circunstancias del presente
caso, con el propósito de contribuir a una solución estable, justa
y equitativa, especialmente para las menores, cuyos intereses
deben primar frente a los de sus progenitores.

39. Pues bien, es de tomar en cuenta que a la fecha en la que esta


sentencia se dicta, las menores ********** y ********** de apellidos
********** tienen la edad de ********** y ********** años,
respectivamente.

40. Asimismo, es de considerarse por este Tribunal Colegiado, que


la acción intentada por la actora ********** en el procedimiento de
origen, se hizo consistir esencialmente, en el otorgamiento de la
autorización para que las indicadas menores de edad —que
procreó con el demandado aquí quejoso— obtengan su
pasaporte y puedan salir del país, lo que sustentó en el hecho
relativo a que recibieron una invitación por parte de sus
familiares que radican en la ciudad de Nueva York, Estados
Unidos de América, para que vacacionen en ese lugar; para lo
cual ofreció como prueba relevante, la testimonial a cargo de
**********, **********y **********.

41. Por su parte, el demandado ********** al contestar la demanda,


negó que la actora tuviera acción y derecho para reclamar tal
prestación y controvirtió que ésta haya recibido una invitación de
sus familiares para vacacionar en la ciudad extranjera en
comento, debido a que en realidad, la accionante le manifestó
que su intención era irse a vivir en aquel lugar en forma definitiva
para darle estudios a sus hijas; argumentos que pretendió
comprobar a través de la prueba confesional a cargo de su
contraparte.

42. Ante lo cual y tras la revisión de las constancias probatorias que


obran en el juicio natural, se comparte la consideración de la
Sala responsable relativa a que la parte actora sí acreditó su
acción, puesto que de los testimonios desahogados en autos, es
posible advertir que los declarantes fueron contestes en señalar
que el hermano de aquélla vive en la ciudad norteamericana de

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Nueva York, y que le ha propuesto a ella y a sus hijas ir a ese


lugar a pasear o vacacionar.

43. De igual manera, resulta cierto que el demandado no justificó


sus excepciones, en el particular, la circunstancia alegada de
que la verdadera intención de la actora era irse a vivir a esa
ciudad extranjera con sus menores hijas, esto, ya que del
contenido de la prueba confesional que se verificó a cargo de
********** se desprende que ésta declaró que sólo quería ir a
vacacionar a ese lugar, sin que se hubiera aportado prueba
diversa para acreditar tal hecho.

44. Máxime que también fue escuchada en sede judicial, la opinión


de las menores ********** y ********** de apellidos ********** —ello,
en presencia de la perito en psicología, de la tutriz de aquéllas y
de la Fiscalía local—, en el entendido de que la primera expresó
que “(…) a Estados Unidos solo voy de vacaciones, porque ni
siquiera conozco la playa, me iría con mi tía ********** que es
hermana de mi mamá y mi tío ********** que vino hace poco (…)”,
y la segunda que “(…) tengo un tío que vive(n) en Estados
Unidos que se llama ********** en las navidades viene, me
gustaría visitarlo (…)”.

45. Siendo de relevancia el apuntar, que la perito en psicología


designada por el juzgador —tras escuchar a las menores—
rindió su dictamen en el que concluyó que ambas presentan la
madurez adecuada a su edad; que en el caso de **********, su
madurez es suficiente para comprender el trámite que se realiza,
contrario a **********, la que no es suficiente para ello, y que sin
embargo, ambas expresan sus deseos respecto a lo anterior;
además de que se desprende congruencia —tanto en su
lenguaje corporal como verbal— al momento en que refieren que
desean realizar el viaje.

46. Acotando asimismo, que ni la tutriz de las menores de edad ni la


representante social, expresaron oposición alguna y en todo
caso, solicitaron que el dictado de la sentencia se hiciera
atendiendo al interés superior de aquéllas.

47. Por lo que en reflexión de lo expuesto —en opinión de este


Tribunal Colegiado— que no sea posible establecer —como lo
sostiene la parte quejosa— que la decisión contenida en la
resolución reclamada, se haya adoptado por la Sala Civil en
oposición al interés superior de las menores ********** y **********
de apellidos **********; ya que contrario a tal suposición, no existe
motivo suficiente y debidamente acreditado en los autos, que
permita afirmar o presumir que la salida y posterior reingreso al

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país de las menores, con el propósito de visitar a un pariente en


la ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos de América, les
produzca una afectación o las coloque en un estado de peligro,
ni que se haya actuado sin considerar su opinión y sentir.

48. De esta manera, que sean ineficaces los motivos de disenso a


través de los cuales, el quejoso —de manera reiterativa—
denuncia que la Sala Civil no ponderó el interés de las menores,
sino que ésta le dio primacía al “capricho” del tío **********, de
ser visitado por la tercera interesada y sus hijas.

49. Esto es así, ya que como correctamente lo determinó la


responsable, no es la visita en sí misma la que se traduce en el
interés superior de las menores, sino el respeto a los derechos
que les asisten y que se contienen en la Convención de los
Derechos del Niño, a saber: a) el poder salir del país, b) su sano
esparcimiento acorde a sus posibilidades, y c) la convivencia con
la familia ampliada por vía materna.

50. Por ende, si no existe en el juicio de origen, alguna razón


debidamente justificada que compruebe que la práctica de la
visita, llegue a producir una afectación o coloque en estado de
peligro a las menores, o bien, que se desatienda a sus deseos,
sentimientos y opiniones; en consecuencia, que no se advierta
objetivamente que se haya resuelto en contradicción al interés
superior de las infantes.

51. En otro aspecto de estudio, resultan ineficaces los diversos


aspectos de los conceptos de violación, por los que el quejoso
controvierte que la Sala responsable no demostró en qué
consiste el “sano esparcimiento”, que éste en todo caso la
responsable lo define de manera errónea, y que la visita a un tío
en una ciudad lejana no constituye tal esparcimiento, ya que no
se configura el elemento “diversión” en tal acepción.

52. Empero, se comparte el criterio de la Sala responsable en el


sentido de que el sano esparcimiento de las menores
constituyó uno de sus derechos fundamentales, cuyo ejercicio
era necesario salvaguardar en la decisión judicial; aclarando que
no se trató del único derecho que fue vinculado al conflicto
familiar, sino que además se valoró y protegió:

a) La convivencia con la familia ampliada por vía materna; y


b) La contribución al desarrollo integral de las menores, no
obstante la corta edad que tienen, a través de la formación
de una parte de su cultura general.

15
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

53. Ahora bien, sobre el particular es de establecer que el artículo 4º


constitucional, precisamente reconoce que los niños y las niñas
tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de
alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su
desarrollo integral, respecto de lo cual, los ascendientes,
tutores y custodios tienen la obligación de preservar y exigir el
cumplimiento de estos derechos y principios; además, este
precepto de la Constitución Federal establece que toda persona
tiene derecho al ejercicio de sus derechos culturales.

54. Por otra parte, el artículo 19 de la Convención Americana


establece que “todo niño tiene derecho a las medidas de
protección que su condición de menor requiere por parte de su
familia, de la sociedad y del Estado”.

55. Por lo que en criterio de la Corte Interamericana de Derechos


Humanos “esta disposición debe entenderse como un derecho
adicional, complementario, que el tratado establece para seres
que por su desarrollo físico y emocional necesitan de protección
especial”. Asimismo, este órgano de decisión ha determinado
que el Estado debe asumir una posición especial de garante con
mayor cuidado y responsabilidad, y debe tomar medidas
especiales orientadas en el principio del interés superior del
niño.

56. En añadidura a lo anterior, la referida Corte ha estipulado que


este principio se fundamenta “en la dignidad misma del ser
humano, en las características propias de los niños y en la
necesidad de propiciar el desarrollo de éstos, con pleno
aprovechamiento de sus potencialidades”, y en tal sentido,
igualmente ha contemplado que el Estado debe prestar especial
atención a las necesidades y a los derechos de los niños, en
consideración a su condición particular de vulnerabilidad.

57. Adicionalmente, es de destacar que la Convención sobre los


Derechos del Niño contiene diversas disposiciones que
destacan la importancia de la vida cultural del niño para su
formación y desarrollo, así como a su esparcimiento.

58. En este seguimiento, el artículo 20, inciso 3, determina que, ante


niños privados de su medio familiar, el Estado deberá adoptar
medidas especiales y que al considerarlas “(…) se prestará
particular atención a la conveniencia de que haya continuidad en
la educación del niño y a su origen étnico, religioso, cultural y
lingüístico”. En la misma línea, el artículo 29, inciso 1, señala
que “los Estados Partes convienen en que la educación del niño
deberá estar encaminada a inculcar al niño el respeto de sus

16
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus


valores, de los valores nacionales del país en que vive, del país
de que sea originario y de las civilizaciones distintas de la
suya; así como preparar al niño para asumir una vida
responsable en una sociedad libre, con espíritu de
comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y
amistad entre todos los pueblos, grupos étnicos, nacionales y
religiosos y personas de origen indígena (…)”.

59. Igualmente, el artículo 31 determina que: “los Estados Partes


reconocen el derecho del niño (…) a participar libremente en la
vida cultural y en las artes (…) Los Estados Partes respetarán y
promoverán el derecho del niño a participar plenamente en la
vida cultural y artística y propiciarán oportunidades apropiadas,
en condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural,
artística, recreativa y de esparcimiento”.

60. En este contexto, es de puntualizar —por su analogía y


principios esenciales— el criterio vertido por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos al resolver el Caso
Chitay Nech y otros vs. Guatemala, relativo a que el desarrollo
del niño es un concepto holístico que abarca el desarrollo físico,
mental, espiritual, moral, psicológico y social.

61. Finalmente, siguiendo este orden de ideas, y en atención a lo


argüido por la parte quejosa con respecto a las diferentes
acepciones del término “esparcimiento”, resulta de gran apoyo la
definición otorgada por el Comité de los Derechos del Niño en la
“Observación general Nº 17 (2013) sobre el derecho del niño al
descanso, el esparcimiento, el juego, las actividades recreativas,
la vida cultural y las artes (artículo 31)” de diecisiete de abril de
dos mil trece, en la que se determinó literalmente, que “[e]
esparcimiento se refiere al tiempo que se puede dedicar al
juego o la recreación. Implica la existencia de un tiempo libre o
exento de toda obligación relacionada con la educación formal,
el trabajo, las tareas domésticas, el desempeño de otras
funciones de subsistencia o la realización de actividades
dirigidas por otras personas. En otras palabras, requiere un
tiempo en gran medida discrecional, que el niño pueda utilizar
como le parezca (…)”.

62. De tal forma, que claramente sea posible establecer que el


concepto de “esparcimiento” —en opinión del Comité—,
comprenda no sólo el juego, sino además la recreación; diverso
término que también fue definido como sigue: “(…) Recreación
es un término general que se utiliza para describir una gama
muy amplia de actividades, tales como la participación en la

17
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

música, el arte, la confección de artesanías, actividades


comunitarias, clubes, deportes, juegos, excursiones y
acampadas, y la práctica de un hobby. Consiste en
actividades o experiencias escogidas voluntariamente por
el niño, ya sea por la satisfacción inmediata que le brindan o
por el valor personal o social que espera recabar de ellas. La
recreación suele tener lugar en espacios destinados
específicamente a ese fin. Aunque muchas actividades
recreativas pueden ser organizadas y gestionadas por
adultos, la recreación debe ser una actividad voluntaria. Los
juegos y deportes obligatorios o forzosos o la participación
obligada en una organización juvenil, por ejemplo, no forman
parte de la recreación (…)”.

63. En corolario a lo anterior, que —contrario a lo indicado por el


quejoso— válidamente pueda catalogarse al viaje cuya
autorización fue solicitada por la actora parte, como una
actividad recreativa organizada y gestionada por adultos —en la
cual las infantes manifestaron su interés de participación
voluntaria— como parte del derecho fundamental relacionado
con el esparcimiento de las menores de edad, que a su vez se
relaciona con el ejercicio de su derecho a la vida cultural.

64. Por lo que es de considerarse que, tanto el texto constitucional


como las fuentes internacionales antes citadas —que conforman
el catálogo de derechos que funcionan como un parámetro de
regularidad constitucional— permiten determinar el contenido y
alcance del derecho fundamental a la vida cultural del niño y a
su esparcimiento, por lo que en su conjunto aportan
indudablemente una interpretación más amplia del ejercicio de
esos bienes humanos básicos, en beneficio de las menores de
edad ********** y ********** de apellidos **********.

65. Cabe señalar, que la atención a las fuentes internacionales


resulta necesaria, al encontrarse más ampliamente desarrollado
en éstas, los derechos fundamentales materia de estudio, lo
cual es no sólo permisible sino un deber jurisdiccional, en
términos de la tesis de jurisprudencia 1a./J. 29/2015 (10a.) de la
Primera Sala del Máximo Tribunal; aunado a que los criterios
citados de la Corte Interamericana invariablemente son
vinculantes para este Juzgado Federal al ser favorables a las
aquí menores de edad, tal como lo estableció el Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación en su tesis
jurisprudencial P./J. 21/2014 (10a.).

66. Así, en comprensión a todo lo antes referido, este órgano


jurisdiccional adquiere la convicción de que las medidas

18
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

decretadas en la sentencia reclamada resultan razonables y


fundadas, para el fin de permitir que las menores a través del
viaje que les fue propuesto por un familiar, ejerciten los
derechos humanos que les son debidos, para asegurar su sano
esparcimiento y se contribuya a su desarrollo integral en la
faceta de formación cultural.

67. Aunado a que como se ha indicado, resulta falso que el término


“esparcimiento” únicamente encuadre actividades de juego o
diversión —como lo afirma el quejoso—, ya que como quedó
indicado, también se incluyen en aquél, a las actividades
recreativas y culturales, entre las que puede considerarse un
viaje de las características apuntadas.

68. De igual manera, se estima que con la autorización judicial


otorgada para que se lleve a cabo el viaje a la ciudad de Nueva
York, se favorecerá la convivencia de las menores con la familia
ampliada por vía materna —sin que resulte óbice que ésta se
componga de solo miembro—, lo cual —como bien lo indicó la
Sala Civil— también constituye un diverso derecho fundamental
que le es debido a las menores en términos de los artículos 5 y
8 de la Convención sobre los Derechos del Niño.

69. Lo anterior, permite considerar como infundado el diverso


razonamiento del quejoso por el que indica que sus menores
hijas no manifestaron ningún interés en visitar a su tío; esto es
así, pues es falso lo aseverado, ya que como se estableció con
antelación, al ser escuchada la opinión de éstas en sede judicial,
sí fueron contestes en expresar su deseo de realizar el viaje,
siendo que tal declaración fue avalada como congruente por la
perito en psicología designada en el juicio.

70. En otro aspecto, son ineficaces los motivos de disenso por los
que el peticionario de amparo aduce que sí acreditó la
existencia de un posible riesgo en que sus hijas viajen, pues ya
sea trasladándose por carretera o por avión, ambos medios son
muy peligrosos; aunado a que sí era necesario que se aportaran
dictámenes sociales, psicológicos o psiquiátricos, pues es
notorio que existe un padecimiento llamado aerofobia —como
temor o fobia a volar en aviones—.

71. Esto se afirma, ya que el quejoso sustenta sus alegaciones en


situaciones hipotéticas no verificadas, por las que pretende
sustentar un supuesto riesgo en que las menores viajen, ya que
tan sólo expresa su opinión de que las carreteras del país son
muy peligrosas, pues afirma que diversas autoridades de países
extranjeros advierten a sus gobernados sobre visitar nuestro

19
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

país, y de que las aeronaves son instrumentos o aparatos


peligrosos debido a la velocidad que alcanzan.

72. Además de que la referencia consistente en que sus hijas


pueden presentar una fobia o miedo a volar, no se encuentra
sustentada con algún medio de prueba idóneo allegado a los
autos del juicio de origen.

73. Asimismo, son ineficaces los conceptos de violación en los que


el quejoso se duele de que la Sala responsable subsanó las
deficiencias de la demanda, pues en ésta la actora mintió al
señalar que iría a visitar a familiares, cuando sólo se trataba de
tío **********, lo cual se supo hasta el desahogo de la prueba
testimonial ofertada en autos.

74. Se afirma ello, puesto que es claro que la pretensión de la


actora fue el visitar a familiares que residen en la ciudad de
Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica, por lo que si tal
circunstancia se tuvo por demostrada mediante el desahogo de
la prueba testimonial a cargo de **********, ********** y **********
—la cual adquirió valor probatorio pleno— en la que se precisó
que el familiar a visitar sería únicamente el tío materno de las
niñas, ello en nada afecta a éstas, ni a la defensa del aquí
quejoso, ya que éste sí tuvo un oportuno conocimiento de los
hechos materia de la demanda —relacionados con que la actora
pretendía viajar con sus hijas a esa ciudad extranjera a fin de
visitar a familiares—; ante lo cual, que el quejoso sí haya estado
en la posibilidad real de combatir lo anterior, a través de los
medios probatorios idóneos, con independencia de que se
tratare de uno o más familiares, pues las circunstancias
generales de ejecución del viaje sí fueron hechas de su
conocimiento.

75. Aunado a que como lo indicó la Sala Civil, si bien ********** no


precisó el domicilio, ni el nombre de los familiares a los cuales
iría a visitar en la ciudad de Nueva York, lo cierto es que en la
sentencia reclamada se autorizó la salida del país, obligándose
a la actora a comunicar oportunamente y bajo protesta de decir
verdad la fecha en que se llevaría a cabo el viaje al extranjero
para el que solicitó el permiso, su duración, el domicilio en que
permanecerán y la fecha de su retorno.

76. Finalmente, se considera fundado el diverso motivo de


inconformidad manifestado por la parte actora, en el que señala
que la Sala responsable interpretó y aplicó erróneamente el
artículo 10 de la Convención sobre los Derechos de Niño; sin

20
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

embargo, lo anterior no constituye motivo suficiente para


conceder el amparo.

77. Esto es así, pues en principio, es cierto que el artículo 10 de la


convención citada, no resulta aplicable al presente caso para el
fin de sustentar el derecho de las menores de edad ********** y
********** de apellidos **********, de salir de su país de origen;
pues de su lectura minuciosa se desprende que éste regula
exclusivamente las modalidades para que puedan viajar fuera
de un país, los menores que han sido separados de uno o de
ambos padres, con el fin de mantener relaciones personales y
contacto directo con ambos padres de modo regular.

78. No obstante ello, se considera que lo anterior no puede producir


como consecuencia que se considere ilegal el fallo reclamado,
ya que como se ha argumentado a lo largo de esta resolución,
en aquél, sí se verificó y se resolvió conforme al interés superior
de las menores, que la pretensión de la actora era fundada, sin
que el demandado hubiera acreditado sus excepciones.

79. Aunado a que se determinó que las medidas decretadas en la


sentencia reclamada resultan razonables y fundadas, para el fin
de permitir que las menores a través del viaje que les fue
propuesto por un familiar, ejerciten los derechos humanos que
les son debidos, para asegurar su sano esparcimiento, se
contribuya a su desarrollo integral en la faceta de formación
cultural y además, se favorezca su convivencia con la familia
ampliada por vía materna.

80. Aspectos todos los anteriores, que deben de quedan incólumes


y deben seguir sosteniendo la sentencia reclamada, ante la
ineficacia de los conceptos de violación que fueron previamente
desestimados en esta propia sentencia constitucional.

81. De ahí que a pesar de lo indicado, a la postre resulte ineficaz tal


motivo de disenso.

82. Por todo lo anterior, este órgano jurisdiccional adquiere la


convicción de que ante la ausencia probatoria de que las
menores de edad se encuentren en una posición de
vulnerabilidad física o emocional al viajar en compañía de su
madre a la ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos de
América, por ende, la decisión de la Sala responsable no afectó
el interés superior de aquéllas.

83. Además, que no pueda determinarse que en los autos del juicio
natural exista evidencia excepcional —menos aun reconocida

21
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

judicialmente— de que las menores corran algún riesgo o


peligro al viajar a la señalada ciudad extranjera en compañía de
su madre, aunado que este Tribunal Colegiado tampoco
advierte alguna situación o circunstancia no invocada por las
partes que conduzca a establecer o presumir que las
mencionadas infantes estén, o corran peligro físico o psicológico
al realizar el viaje en la forma autorizada por el juez de origen.

84. Incluso, este órgano jurisdiccional no advierte la existencia de


situaciones extraordinarias que permitan afirmar o presumir que
la salida y posterior reingreso al país de las menores, con el
propósito de visitar a un pariente en la ciudad de Nueva York, en
los Estados Unidos de América, sea más perjudicial que
beneficiosa para éstas.

85. En consecuencia, al resultar ineficaces los conceptos de


violación hechos valer por la parte quejosa, y sin que se advierta
deficiencia de la queja que suplir a favor de las menores de
edad involucradas, lo procedente es negar el amparo y la
protección de la Justicia de la Unión.”

III. Agravios.
- El recurrente aduce el Tribunal Colegiado realizó una incorrecta
interpretación del artículo 4° Constitucional en cuanto al sano
esparcimiento en el caso que acontece, ello en razón de que las
consideraciones a las que arribó resultan contrarias a derecho.

- No se ponderó el interés superior de las menores, sino el interés


del “tío **********” para ser visitado en la ciudad de Nueva York,
pues como ya lo hizo saber, nada tiene de cultural la visita a un
sujeto soltero en una ciudad lejana, amén de que en la sentencia
recurrida no se explica, no obstante, refiere que los conceptos de
violación que hizo valer se sustentan en situaciones hipotéticas,
sin embargo, a su parecer, considera que lo resuelto se basa en
cuestiones subjetivas, aunado a que tampoco menciona de qué
manera dicha visita influirá en el sano esparcimiento de las
menores.

- Considera que el fallo recurrido es dogmático y lacónico porque


se sustenta en conceptos copiados de Tratados Internacionales,
no obstante, no explica de qué manera se aplican al caso que
acontece, que por ello, para establecer que es una formación
integral en la faceta cultural, es necesario indicar que actos se
van a desarrollar a fin de ponderar si son culturales o no.

- Que acepta lo que el órgano jurisdiccional menciona respecto al


concepto de “esparcimiento”, pero que no acepta que el viaje

22
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

mencionado tenga características recreativas o culturales, pues


no las proporciona, por lo que estima que el fallo recurrido
carece de fundamentación y motivación.

- Que si bien es cierto que se debe favorecer la convivencia de los


menores con la familia ampliada (vía materna), ello sólo es
dentro de nuestro país y no para una visita fuera de él, que
derive de una invitación por parte de un tío, lo cual, a su juicio
ello sólo es permisible entre padres que vivan en el extranjero
con hijos menores que vivan en nuestro país.

- Considera que la sentencia recurrida resulta contradictoria, en


virtud de que en ella se establece que los menores que han sido
separados de uno o de ambos padres, pueden viajar fuera de su
país con el fin de mantener relaciones personales y contacto
directo con ambos padres de manera regular, sin embargo, ello
no sucede con la familia ampliada, como de manera equivocada
se sostiene en la sentencia que se combate, sin embargo, se
establece que se debe favorecer la convivencia con el “tío
**********”, lo cual no está autorizado por el artículo 10 de la
Convención Sobre los Derechos del Niño, ni por el precepto 4°
de la Carta Magna.

CUARTO. Requisitos indispensables para la procedencia del


recurso. Una vez que se conocen las cuestiones que se estiman
necesarias para resolver el presente asunto, en primer término se
debe establecer si el recurso de revisión que nos ocupa es o no
procedente.

Para ese efecto, se debe tener presente que el artículo 107,


fracción IX, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, establece lo siguiente:

“Artículo. 107.- Las controversias de que habla el artículo 103 de esta


Constitución, con excepción de aquellas en materia electoral, se sujetarán
a los procedimientos que determine la ley reglamentaria, de acuerdo con
las bases siguientes:
IX. En materia de amparo directo procede el recurso de revisión en contra
de las sentencias que resuelvan sobre la constitucionalidad de
normas generales, establezcan la interpretación directa de un

23
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

precepto de esta Constitución u omitan decidir sobre tales cuestiones


cuando hubieren sido planteadas, siempre que fijen un criterio de
importancia y trascendencia, según lo disponga la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, en cumplimiento de los acuerdos generales del
Pleno. La materia del recurso se limitará a la decisión de las
cuestiones propiamente constitucionales, sin poder comprender
otras;”

En la exposición de motivos de la reforma que dio origen a la


redacción del artículo 107, fracción IX, de la Constitución Federal,
publicada en el Diario Oficial de la Federación el seis de junio de dos
mil once, se señala que entre los objetivos de la reforma se persigue
fortalecer y perfeccionar la estructura del Poder Judicial de la
Federación y consolidar a su órgano superior: la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, como un tribunal garante de nuestra
Constitución, a fin de que pueda concentrarse en la resolución de
aquellos asuntos que revistan la mayor importancia y trascendencia
para el ordenamiento jurídico nacional y del Estado Mexicano en su
conjunto.15

15 En la exposición de motivos mencionada se indica, entre otras cosas, lo siguiente:


“… Siendo la idea eje de la reforma, como lo afirma la exposición de motivos, la de perfeccionar a
la Suprema Corte de Justicia de la Nación como supremo interprete de la Constitución y asignar a
los Tribunales Colegiados el control total de la legalidad en el país.
Estas fueron las reformas que habilitaron y fueron el antecedente directo para la transformación
estructural del Poder Judicial de la Federación efectuado en la reforma de diciembre de 1994, de
donde resultó la organización competencial y estructural actual de los órganos que lo integran. Esta
última reforma no es, entonces, una modificación aislada, sino una más en una línea continua y
sistemática de modificaciones con las mismas ideas fundamentales que se fueron gestando desde
la década de los cuarentas en nuestro país y que le ha permitido una constante evolución y
perfeccionamiento de la estructura y función de los órganos integrantes del Poder Judicial de la
Federación.
La reforma que aquí se presenta a los artículos 94 y 107 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos se inscribe en esta lógica, la de fortalecer y perfeccionar la estructura del Poder
Judicial de la Federación y consolidar a su órgano superior: La Suprema Corte de Justicia de la
Nación, como un tribunal garante de nuestra Constitución que pueda concentrarse en la resolución
de los asuntos de importancia y trascendencia para la totalidad del ordenamiento jurídico nacional
y del estado mexicano en su conjunto.
Lo anterior claramente debe pasar por el fortalecimiento de los Tribunales Colegiados de Circuito y
el reconocimiento de sus integrantes como conformadores de los criterios de interpretación de
legalidad. Este fortalecimiento debe ser, además, consistente con las anteriores reformas y con las
ideas que las sustentan para lograr una consolidación adecuada del sistema en su totalidad y no
como soluciones parciales y aisladas que no son consistentes con la evolución del sistema judicial
mexicano.”

24
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

De esta manera, la Ley de Amparo, en el numeral conducente


establece:

“Artículo 81. Procede el recurso de revisión:


[…]
II. En amparo directo, en contra de las sentencias que
resuelvan sobre la constitucionalidad de normas generales que
establezcan la interpretación directa de un precepto de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos o de los
derechos humanos establecidos en los tratados internacionales
de los que el Estado Mexicano sea parte, u omitan decidir sobre
tales cuestiones cuando hubieren sido planteadas, siempre que
fijen un criterio de importancia y trascendencia, según lo
disponga la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en
cumplimiento de acuerdos generales del pleno.
La materia del recurso se limitará a la decisión de las
cuestiones propiamente constitucionales, sin poder comprender
otras.”

Lo anterior pone en claro que la procedencia del recurso de


revisión en contra de las sentencias emitidas en los juicios de amparo
directo es de carácter excepcional; y que por ende, para su
procedencia, es imprescindible que se surtan los siguientes requisitos:

1. Que en la sentencia recurrida se haya hecho un


pronunciamiento sobre la constitucionalidad de una norma de
carácter general, o se establezca la interpretación directa de
un precepto constitucional o derecho humano establecido en
algún tratado internacional de los que el Estado Mexicano sea
parte; o que habiéndose planteado expresamente uno de
esos temas en la demandada de amparo, el Tribunal
Colegiado haya omitido pronunciarse al respecto, en el

25
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

entendido de que se considerará que hay omisión cuando la


falta de pronunciamiento sobre el tema, derive de la
calificativa de inoperancia, insuficiencia o ineficacia de los
conceptos de violación efectuada por el Tribunal Colegiado16;
y

2. Que el problema de constitucionalidad resuelto u omitido en la


sentencia de amparo, sea considerado de importancia y
trascendencia, según lo disponga el Pleno de esta Suprema
Corte de Justicia de la Nación en sus acuerdos generales.

Con relación a este segundo requisito el Pleno de este Alto


Tribunal emitió el Acuerdo General 9/2015, en el cual se consideró que
la importancia y trascendencia sólo se actualiza cuando:

i) El tema planteado permita la fijación de un criterio


novedoso o de relevancia para el orden jurídico nacional; o
ii) Lo decido en la sentencia recurrida pueda implicar el
desconocimiento de algún criterio emitido por la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, en el entendido de que el
criterio en cuestión necesariamente deberá referirse a un
tema de naturaleza propiamente constitucional, ya que de
lo contrario, se estaría resolviendo en contra de lo que
establece el artículo 107, fracción IX de la Constitución
Federal.

QUINTO. Análisis de los requisitos de procedencia en el


caso concreto. Atendiendo a los requisitos exigidos para la
procedencia del recurso de revisión, esta Primera Sala estima que el
presente medio de impugnación sí resulta procedente, porque en el
caso sí se encuentran satisfechos.
16 Esto es acorde con lo establecido en el Punto Tercero, inciso III del Acuerdo General 9/2015.

26
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

En efecto, el primero de los requisitos se encuentra


satisfecho, porque la lectura de la demanda de amparo permite
advertir que atendiendo al contenido de los conceptos de violación, el
Tribunal Colegiado estaba obligado a determinar si la decisión de la
autoridad responsable, en el sentido de condenar al demandado a dar
su autorización para que sus menores hijas obtengan su pasaporte y
puedan salir del país para vacacionar en la ciudad de Nueva York,
Estados Unidos de América, era o no acertada.

En ese orden de ideas, es evidente que el tema a dilucidar por


parte del Primer Tribunal Colegiado del Trigésimo Circuito, si es de
naturaleza constitucional, pues la controversia sometida a su
consideración, implicaba analizar si el obligar a que uno de los
progenitores de su autorización para que un menor salga de
vacaciones al extranjero, es o no acorde al interés superior a que
alude el artículo 4° Constitucional.

Al respecto, el Tribunal colegiado consideró que ello si era


acorde al interés superior del menor, pues no sólo permitiría que el
menor conviva con un miembro de la familia ampliada, sino que
además, ello puede contribuir a su sano esparcimiento y desarrollo
integral en la faceta de formación cultural.

Cuestión que es rebatida por el quejoso ─ahora recurrente─ en


el presente medio de impugnación, pues considera que si bien se
debe favorecer la convivencia de sus menores hijas con la familia
ampliada, ello sólo debe ser en nuestro país, además considera que el
viajar al extranjero para visitar a un familiar, no contribuye a su sano
esparcimiento y nada tiene de cultural.

27
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

Ante esas circunstancias, también debe considerarse


satisfecho el segundo de los requisitos indicados, porque si bien
esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha
emitido diversos criterios que se relacionan con el interés superior del
menor, aun no se determina si el favorecer la relación y contacto de un
menor con un miembro de la familia ampliada que radica en el
extranjero, es o no acorde al interés superior del menor, así como
tampoco se ha determinado si el viajar al extranjero, puede o no
contribuir al sano esparcimiento de un menor; y si ello a su vez, puede
o no contribuir a su formación cultural.

Atendiendo a lo anterior, esta Primera Sala concluye que el


recurso de revisión que nos ocupa sí es procedente.

SEXTO. Estudio de fondo. Antes de dar respuesta a los


agravios formulados por el recurrente, se estima necesario, recordar
algunas premisas básicas sobre el interés superior del menor.

Así, debe decirse que el interés superior de la infancia encuentra


su fundamento en el artículo 4° de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos.

En efecto, dicho precepto en lo que interesa, establece lo


siguiente:

“Artículo 4o.- […]


En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará
y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez,
garantizando de manera plena sus derechos. Los niños y las
niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de
alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su
desarrollo integral. Este principio deberá guiar el diseño,

28
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas públicas


dirigidas a la niñez.
Los ascendientes, tutores y custodios tienen la obligación
de preservar y exigir el cumplimiento de estos derechos y
principios.
El Estado otorgará facilidades a los particulares para que
coadyuven al cumplimiento de los derechos de la niñez.
[…]”

Este interés, también se encuentra reconocido en el artículo 3,


apartado 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño, pues en él
se indica lo siguiente:

Artículo 3.
1. En todas las medidas concernientes a los niños que tomen las
instituciones públicas o privadas de bienestar social, los
tribunales, las autoridades administrativas o los órganos
legislativos, una consideración primordial a que se atenderá
será el interés superior del niño.”

De lo dispuesto en esos preceptos, se advierte que en cualquier


decisión, actuación o medida que involucre a la niñez, el Estado a
través de sus diversas autoridades, tiene la ineludible obligación de
atender el interés superior de la niñez; sin embargo, dichas
disposiciones, no precisan qué es lo que debe entenderse por ese
interés.

No obstante, esta Primera Sala ya ha señalado que el interés


superior de la infancia constituye una pauta que se debe tomar en
consideración en cualquier decisión, actuación o medida en que se
vea involucrado un menor; por tanto, dicho interés se erige como una
obligación que asume el Estado a través de todas sus autoridades,

29
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

para asegurar que en el ámbito de sus respectivas competencias,


todas la normas, asuntos, decisiones y políticas públicas en las que se
involucre a la niñez, se garantice y asegure que todos los niños y
niñas disfruten y gocen de todos los derechos humanos que les
asisten, especialmente aquéllos que resultan indispensables para su
óptimo desarrollo.

En concordancia con lo anterior, esta Primera Sala también ha


señalado que del principio de referencia, se desprende la necesidad
de considerar al interés superior de la infancia como un criterio rector
no sólo en la elaboración de las normas, sino también en la
interpretación y aplicación de las mismas, a fin de que en todos los
órdenes relativos a la vida del niño o niña, puedan gozar y ejercer
plenamente de sus derechos.

En esa virtud, tanto el legislador al momento de elaborar las


normas que inciden en los derechos de la infancia, como el juzgador
al momento de interpretar o aplicar esas normas, están obligados a
tomar en cuenta este principio a fin de que en todo momento se
potencialice la protección integral de los niños y niñas, evitándoles
cualquier afectación, lo que se traduce en la obligación de que al
ponderar sus intereses frente a los intereses de terceros, cuiden de no
restringir aquéllos derechos cuya naturaleza implica el goce esencial
de los derechos de la infancia.

En esa lógica, cuando los juzgadores tienen que decidir una


controversia que incide sobre los derechos de un menor, deben tener
en cuenta que los menores de edad requieren una protección legal
reforzada, y que la única manera de brindarles dicha protección,
implica tener en cuenta todos sus derechos y el rol que juegan en la
controversia sometida a su consideración a fin de garantizar el
bienestar integral del menor, teniendo presente que ese bienestar sólo

30
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

se alcanza cuando se garantiza al menor el disfrute pleno y efectivo


de todos sus derechos; y como consecuencia, se le protege de
manera integral logrando el desarrollo holístico del mismo.

En efecto, en mayo de dos mil trece, la Organización de las


Naciones Unidas por medio del Comité de los Derechos del Niño,
emitió la observación general número 14 sobre el derecho del niño a
que su interés superior sea una consideración primordial17, esto a fin
de explicitar el alcance del párrafo 1 del artículo 3 de la Convención
sobre los Derechos del Niño. En dicho documento se establece
claramente que el objetivo del interés superior del infante es garantizar
el disfrute pleno y efectivo de todos los derechos reconocidos en la
Convención, así como el desarrollo holístico del menor, desarrollo que
de acuerdo a la diversa observación general número 5 del mismo
Comité,18 abarca el desarrollo físico, mental, espiritual, moral,
psicológico y social del niño.

En consecuencia, el interés superior de la infancia implica


garantizar que ninguno de sus derechos se vea perjudicado por una
norma o interpretación negativa de la misma, esto es, la plena
aplicación del principio relativo al interés superior del menor exige
adoptar un enfoque basado en los derechos de la infancia, en el que
colaboren todos los intervinientes a fin de garantizar la integridad
física, psicológica, moral y espiritual del infante y promover su dignidad
humana.

En efecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha


señalado que el interés superior del menor es un principio regulador
de la normativa de los derechos del niño, el cual se funda en la
17 Disponible en: http://www2.ohchr.org/English/bodies/crc/docs/GC/CRC.C.GC.14_sp.pdf (última
visita 12 de mayo de 2014 a las 11:02 horas).
18Disponible en: http://www1.umn.edu/humanrts/crc/spanish/Sgeneralcomment5.html(última visita
12 de mayo de 2014 a las 11:25 horas).

31
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

dignidad misma del ser humano, en las características propias de las


niñas y los niños, y en la necesidad de propiciar el desarrollo de éstos,
con pleno aprovechamiento de sus potencialidades.19

Y que la prevalencia del interés superior del niño debe ser


entendida como la necesidad de satisfacción de todos los derechos de
la infancia y la adolescencia, que obliga al Estado e irradia efectos en
la interpretación de todos los demás derechos de la Convención
cuando el caso se refiera a menores de edad,20 de lo cual se puede
concluir que no hay duda respecto a que el interés superior de la
infancia consiste en un principio insoslayable tanto para el legislador
como para el juzgador encargado de analizar las problemáticas
jurídicas que inciden directa o indirectamente en el grupo de la
infancia o bien en un niño o niña determinado.

En esa virtud, si el interés superior de la infancia radica en que


cualquier decisión que se tome en torno a ella, debe ser acorde con lo
que más convenga a sus intereses, ello implica que para poder
cumplir con esa obligación, en primer lugar es necesario tener
presente cuáles son los derechos que la Constitución y los Tratados
Internacionales reconocen a su favor, después es preciso que esos
derechos se interpreten y apliquen en forma adecuada, es decir, de la
manera que más favorezca las prioridades de los infantes, teniendo
siempre en cuenta su condición personal, a efecto de salvaguardar su
sano desarrollo en todos los ámbitos posibles, como son el físico, el
mental, espiritual, moral, psicológico y social, pues es evidente que

19 Corte IDH. Caso Furlan y Familiares Vs. Argentina. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012 Serie C No. 246, Párrafo 126; y Caso
Atala Riffo y Niñas Vs. Chile. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia del 24 de febrero de 2012.
Serie C No. 239, Párrafo 109.

20Corte IDH. Caso González y otras ("Campo Algodonero") Vs. México. Excepción Preliminar,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 16 de noviembre de 2009. Serie C No. 205, Párrafo
408.

32
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

por su falta de madurez física y mental, los menores requieren de


cuidados especiales y una protección legal reforzada.

En ese orden de ideas, es evidente que el interés superior de la


infancia obliga a todas las autoridades en el ámbito de sus respectivas
competencias a proteger y preservar los derechos de los menores a
fin de resolver lo que resulte más favorable a sus intereses, No
obstante, para cumplir satisfactoriamente con esa obligación, es
imprescindible recordar que el interés superior de la infancia
constituye un concepto jurídico indeterminado, pues en cada caso
concreto el juzgador debe analizar los hechos y circunstancias que
rodean al menor, a fin de que resuelva lo que más convenga a dicho
menor.

Respecto al tema relativo al del interés superior de la infancia


resultan orientadores los criterios que se contienen en las
jurisprudencias 1a./J. 25/2012 (9a.), 1a./J. 18/2014 (10a.) y 1a./J.
44/2014 (10a.), cuyos rubros son los siguientes:

 “INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR. SU CONCEPTO.”21

21 “Época: Décima Época


Registro: 159897
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Libro XV, Diciembre de 2012, Tomo 1
Materia(s): Constitucional
Tesis: 1a./J. 25/2012 (9a.)
Página: 334

INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR. SU CONCEPTO. En términos de los artículos 4o., párrafo
octavo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 3 de la Convención sobre los
Derechos del Niño, ratificada por México y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 25 de
enero de 1991; y 3, 4, 6 y 7 de la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y
Adolescentes, los tribunales, en todas las medidas que tomen relacionadas con los menores,
deben atender primordialmente al interés superior del niño; concepto que interpretó la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (cuya competencia contenciosa aceptó el Estado Mexicano
el 16 de diciembre de 1998) de la siguiente manera: "la expresión 'interés superior del niño' ...
implica que el desarrollo de éste y el ejercicio pleno de sus derechos deben ser considerados como
criterios rectores para la elaboración de normas y la aplicación de éstas en todos los órdenes
relativos a la vida del niño".

33
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

 “INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO. FUNCIÓN EN EL ÁMBITO


JURISDICCIONAL.”22

 “INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR. SU CONFIGURACIÓN


COMO CONCEPTO JURÍDICO INDETERMINADO Y CRITERIOS
PARA SU APLICACIÓN A CASOS CONCRETOS.”23

22“Época: Décima Época


Registro: 2006011
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 4, Marzo de 2014, Tomo I
Materia(s): Constitucional
Tesis: 1a./J. 18/2014 (10a.)
Página: 406

INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO. FUNCIÓN EN EL ÁMBITO JURISDICCIONAL. En el ámbito


jurisdiccional, el interés superior del niño es un principio orientador de la actividad interpretativa
relacionada con cualquier norma jurídica que tenga que aplicarse a un niño en un caso concreto o
que pueda afectar los intereses de algún menor. Este principio ordena la realización de una
interpretación sistemática que, para darle sentido a la norma en cuestión, tome en cuenta los
deberes de protección de los menores y los derechos especiales de éstos previstos en la
Constitución, tratados internacionales y leyes de protección de la niñez. Cuando se trata de
medidas legislativas o administrativas que afecten derechos de los menores, el interés superior del
niño demanda de los órganos jurisdiccionales la realización de un escrutinio mucho más estricto en
relación con la necesidad y proporcionalidad de la medida en cuestión.”

23“Época: Décima Época


Registro: 2006593
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 7, Junio de 2014, Tomo I
Materia(s): Constitucional
Tesis: 1a./J. 44/2014 (10a.)
Página: 270

INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR. SU CONFIGURACIÓN COMO CONCEPTO JURÍDICO


INDETERMINADO Y CRITERIOS PARA SU APLICACIÓN A CASOS CONCRETOS. Resulta ya
un lugar común señalar que la configuración del interés superior del menor, como concepto jurídico
indeterminado, dificulta notablemente su aplicación. Así, a juicio de esta Primera Sala, es necesario
encontrar criterios para averiguar, racionalmente, en qué consiste el interés del menor y
paralelamente determinarlo en concreto en los casos correspondientes. Es posible señalar que
todo concepto indeterminado cabe estructurarlo en varias zonas. Una primera zona de certeza
positiva, que contiene el presupuesto necesario o la condición inicial mínima. Una segunda zona de
certeza negativa, a partir de la cual nos hallamos fuera del concepto indeterminado. En tercer y
último lugar la denominada zona intermedia, más amplia por su ambigüedad e incertidumbre,
donde cabe tomar varias decisiones. En la zona intermedia, para determinar cuál es el interés del
menor y obtener un juicio de valor, es necesario precisar los hechos y las circunstancias que lo
envuelven. En esta zona podemos observar cómo el interés del menor no es siempre el mismo, ni
siquiera con carácter general para todos los hijos, pues éste varía en función de las circunstancias
personales y familiares. Además, dicha zona se amplía cuando pasamos -en la indeterminación del
concepto- del plano jurídico al cultural. Por lo anterior, es claro que el derecho positivo no puede
precisar con exactitud los límites del interés superior del menor para cada supuesto de hecho
planteado. Son los tribunales quienes han de determinarlo moviéndose en esa "zona intermedia",
haciendo uso de valores o criterios racionales. En este sentido, es posible señalar como criterios
relevantes para la determinación en concreto del interés del menor en todos aquellos casos en que
esté de por medio la situación familiar de un menor, los siguientes: a) se deben satisfacer, por el
medio más idóneo, las necesidades materiales básicas o vitales del menor, y las de tipo espiritual,
afectivas y educacionales; b) se deberá atender a los deseos, sentimientos y opiniones del menor,
siempre que sean compatibles con lo anterior e interpretados de acuerdo con su personal madurez
o discernimiento; y c) se debe mantener, si es posible, el statu quo material y espiritual del menor y

34
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

Como lo anterior releva que el interés superior de la infancia


implica conocer cuáles son los derechos que la Constitución y los
Tratados Internacionales reconocen a favor de la niñez, a fin de que
éstos se interpreten y apliquen en forma adecuada, es decir, de la
manera que más favorezca las prioridades de los infantes, para
responder la interrogante que el caso plantea, se debe tener
presente que entre los derechos reconocidos en pro de la infancia, se
encuentran los establecidos en la Convención sobre los Derechos del
Niño, misma que en los numerales 3.2, 8.1, 9.1, 10.1, 10.2, 18.1, 28.1,
29.1, incisos c) y d) y 31 establece lo siguiente:

“Artículo 3
[…]
2. Los Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la
protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar,
teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres,
tutores u otras personas responsables de él ante la ley y, con
ese fin, tomarán todas las medidas legislativas y administrativas
adecuadas
[…]”

“Artículo 8
1. Los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho
del niño a preservar su identidad, incluidos la nacionalidad, el
nombre y las relaciones familiares de conformidad con la ley sin
injerencias ilícitas.
[…]”

atender a la incidencia que toda alteración del mismo pueda tener en su personalidad y para su
futuro. Asimismo, es necesario advertir que para valorar el interés del menor, muchas veces se
impone un estudio comparativo y en ocasiones beligerante entre varios intereses en conflicto, por
lo que el juez tendrá que examinar las circunstancias específicas de cada caso para poder llegar a
una solución estable, justa y equitativa especialmente para el menor, cuyos intereses deben primar
frente a los demás que puedan entrar en juego, procurando la concordancia e interpretación de las
normas jurídicas en la línea de favorecer al menor, principio consagrado en el artículo 4o.
constitucional.”

35
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

“Artículo 9
1. Los Estados Partes velarán por que el niño no sea separado
de sus padres contra la voluntad de éstos, excepto cuando, a
reserva de revisión judicial, las autoridades competentes
determinen, de conformidad con la ley y los procedimientos
aplicables, que tal separación es necesaria en el interés superior
del niño. Tal determinación puede ser necesaria en casos
particulares, por ejemplo, en los casos en que el niño sea objeto
de maltrato o descuido por parte de sus padres o cuando éstos
viven separados y debe adoptarse una decisión acerca del lugar
de residencia del niño.
2. En cualquier procedimiento entablado de conformidad con el
párrafo 1 del presente artículo, se ofrecerá a todas las partes
interesadas la oportunidad de participar en él y de dar a conocer
sus opiniones.
3. Los Estados Partes respetarán el derecho del niño que esté
separado de uno o de ambos padres a mantener relaciones
personales y contacto directo con ambos padres de modo
regular, salvo si ello es contrario al interés superior del niño.”

“Artículo 10
1. De conformidad con la obligación que incumbe a los Estados
Partes al tenor de lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 9, toda
solicitud hecha por un niño o por sus padres para entrar en un
Estado Parte o para salir de él a los efectos de la reunión de la
familia será atendida por los Estados Partes de manera positiva,
humanitaria y expeditiva. Los Estados Partes garantizarán,
además, que la presentación de tal petición no traerá
consecuencias desfavorables para los peticionarios ni para sus
familiares.
2. El niño cuyos padres residan en Estados diferentes tendrá
derecho a mantener periódicamente, salvo en circunstancias

36
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

excepcionales, relaciones personales y contactos directos con


ambos padres. Con tal fin, y de conformidad con la obligación
asumida por los Estados Partes en virtud del párrafo 2 del
artículo 9, los Estados Partes respetarán el derecho del niño y de
sus padres a salir de cualquier país, incluido el propio, y de
entrar en su propio país. El derecho de salir de cualquier país
estará sujeto solamente a las restricciones estipuladas por ley y
que sean necesarias para proteger la seguridad nacional, el
orden público, la salud o la moral públicas o los derechos y
libertades de otras personas y que estén en consonancia con los
demás derechos reconocidos por lo presente Convención.”

“Artículo 18
1. Los Estados Partes pondrán el máximo empeño en garantizar
el reconocimiento del principio de que ambos padres tienen
obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y el
desarrollo del niño. Incumbirá a los padres o, en su caso, a los
representantes legales la responsabilidad primordial de la
crianza y el desarrollo del niño. Su preocupación fundamental
será el interés superior del niño.
[…]”

“Artículo 28
1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la
educación y, a fin de que se pueda ejercer progresivamente y en
condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho, deberán
en particular:
[…]”

“Artículo 29
1. Los Estados Partes convienen en que la educación del niño
deberá estar encaminada a:

37
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

a) Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad


mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades;
b) Inculcar al niño el respeto de los derechos humanos y las
libertades fundamentales y de los principios consagrados en la
Carta de las Naciones Unidas;
c) Inculcar al niño el respeto de sus padres, de su propia
identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores
nacionales del país en que vive, del país de que sea originario y
de las civilizaciones distintas de la suya;
d) Preparar al niño para asumir una vida responsable en una
sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia,
igualdad de los sexos y amistad entre todos los pueblos, grupos
étnicos, nacionales y religiosos y personas de origen indígena;
e) Inculcar al niño el respeto del medio ambiente natural.
[…]”

“Artículo 31
1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al
descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades
recreativas propias de su edad y a participar libremente en la
vida cultural y en las artes.
2. Los Estados Partes respetarán y promoverán el derecho del
niño a participar plenamente en la vida cultural y artística y
propiciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de
igualdad, de participar en la vida cultural, artística, recreativa y
de esparcimiento.”

De lo dispuesto en los numerales antes referidos, se desprende


que un derecho primordial de los menores, radica en no ser separado
de sus padres, a menos que tal separación sea necesaria en el interés
superior del niño.

38
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

Este derecho no sólo permite que los padres en ejercicio de la


patria potestad que les incumbe contribuyan a la protección,
educación y formación integral de sus hijos, sino que además, permite
que se formen relaciones estrechas entre padres e hijos, lo cual no
sólo propicia relaciones paterno y materno filiales adecuadas, sino
que además, debido a la formación evolutiva del menor, esa relación
necesariamente influye en la personalidad e identidad que en el futuro
asumirá el menor.

No obstante, en esta formación no sólo es importante la


interacción que el menor tenga con sus padres, sino que además,
resulta trascendente la interacción que éste tiene con el resto de los
integrantes de su familia, incluida la ampliada en ambas líneas, es
decir, la paterna y la materna, ya que ello no sólo contribuye a su
formación, sino que además le permite identificarse como parte de un
determinado grupo familiar.

Por ello, en el desarrollo y formación de un menor, no sólo es


importante que éste conviva estrechamente con sus padres, sino que
además, también son importantes las relaciones que mantenga con el
resto de su grupo familiar, incluido el ampliado en ambas líneas, es
decir, tanto el paterno como el materno.

En ese orden de ideas, el artículo 10 de la Convención sobre los


Derechos del Niño, en su apartado 2, no sólo busca propiciar las
relaciones paterno y materno filiales cuando el menor y alguno de sus
padres radican en Estados Parte distintos, sino que en su apartado 1,
también busca propiciar las relaciones del menor con el resto de su
grupo familiar, cuando este grupo y el menor radican en Estados Parte
distintos, pues al respecto indica que toda solicitud hecha por un niño
o por sus padres para entrar en un Estado Parte o para salir de él a

39
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

los efectos de reunión de la familia será atendida por los Estados


Parte de manera positiva.

Entre otros derechos que se derivan de la Convención sobre los


Derechos del Niño, se encuentra el relativo a tener una educación que
contribuya al desarrollo de su personalidad, aptitudes y capacidad
tanto física como mental, en la cual se conculque en el menor el
respeto a los derechos humanos y libertades fundamentales, así como
el respeto a sus padres, a su identidad cultural, su idioma y sus
valores nacionales, así como de otras civilizaciones distintas a la suya
en un espíritu de compresión, paz, tolerancia, igualdad y amistad
entre todos los pueblos.

No obstante, es importante destacar que en la educación de un


menor no sólo contribuyen las instituciones educativas, sino que
también lo hacen los padres, el grupo familiar e incluso el grupo social
en que el menor se desenvuelve; por ello, la responsabilidad de
contribuir de manera positiva en la educación de un menor, no sólo
atañe al Estado, a las instituciones educativas y la familia del menor,
sino que también recae en toda la sociedad.

Aunado a lo anterior, el menor también tiene derecho al


descanso, al esparcimiento, al juego, a las actividades recreativas
propias de su edad, así como participar libremente en la vida cultural y
en las artes.

Bajo esa lógica, cuando un progenitor demanda en la vía judicial


al otro progenitor la autorización para que un hijo menor pueda
trasladarse a otro Estado a visitar a algún miembro de la familia
ampliada, el juzgador debe acceder a dicha petición, pues existe la
presunción de que esa visita no sólo fomentará los lazos familiares

40
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

entre el menor y la familia ampliada a quien se pretende visitar, sino


que fortalecerá su identidad familiar.

Además, existe la presunción humana de que el visitar un


Estado diverso en plan de paseo, no sólo puede contribuir al
descanso y esparcimiento del menor, sino que de alguna forma puede
contribuir a su formación cultural, en tanto que el viajar a otro país, no
sólo le permitirá conocer otra civilización, idioma y cultura, sino que
además, necesariamente fomentara en él un espíritu de comprensión
y amistad hacia otras culturas.

En consecuencia, el juzgador no puede negar dicha


solicitud, a menos que se demuestre de manera fehaciente que el
acceder a esa solicitud, lejos de beneficiar el interés superior del
menor le perjudicará.

En ese orden de ideas, aunque no pasa inadvertido que el


artículo 3, apartado 2 de la Convención sobre Derechos del Niño,
ordena tener en cuenta los derechos y deberes de los padres; y en
esa medida, los padres también tienen derecho a que el hijo menor no
sea separado de su lado, se debe tener en cuenta que si bien el
acceder a una solicitud de ese tipo, puede implicar una separación
entre el progenitor demandado y el menor, lo cierto es que esa
separación sólo es temporal y existe la presunción de que es en
beneficio del menor, en tanto que como ya se dijo, se presume que
una solicitud de ese tipo, es acorde al interés superior del menor, en
tanto que no sólo puede contribuir al fortalecimiento de los lazos
familiares y su identidad familiar, sino que además, contribuyen a su
descanso, esparcimiento y formación cultural.

No obstante, como una autorización de ese tipo, puede dar


pauta a la sustracción internacional de un menor, es importante que el

41
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

juzgador, al momento de dar la autorización correspondiente, exija


que quien solicita la autorización, señalé la fecha en que el menor
saldrá del país y la fecha en que éste debe regresar, indicando el
lugar y domicilio exacto en que pernoctará el menor durante su
estancia en otro País, así como los posibles lugares que visitará; y
aprovechando el avance tecnológico existente, también deberá
ordenar que el menor sostenga comunicación diaria con el progenitor
de quien se solicita la autorización, exigiendo además, alguna
garantía de que el menor será regresado al País en la fecha indicada
cuando exista sospecha fundada de que la autorización en cuestión
pudiera ser utilizada para que el menor sea objeto de una sustracción
internacional. Verbigracia cuando el progenitor que solicita la
autorización ha manifestado su deseo de radicar en ese país, y no
cuenta con un trabajo estable en el nuestro.

Partiendo de lo anterior, se procede a responder los agravios


formulados en el presente medio de impugnación.

El recurrente se inconforma con la decisión del Tribunal


Colegiado, en la cual se avaló la autorización que la responsable
otorgó a la progenitora de dos menores, para que éstas puedan salir
del país a visitar un familiar, argumentando al respecto que esa
decisión es errónea y que no es acorde al interés superior del menor.

Para sustentar lo anterior, el recurrente básicamente argumenta


lo siguiente:

 En el caso, no se ponderó el interés superior de los menores,


sino el interés del “tío **********” a ser visitado en la Ciudad de
Nueva York, puesto que la demanda nació a raíz de dicho
interés;

42
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

 No entiende qué puede tener de recreativo o cultural el visitar a


un sujeto soltero en una ciudad lejana y no se explica cómo
puede contribuir al desarrollo integral en la faceta cultural de sus
menores hijas, el visitar un familiar en Nueva York.
 Si bien se debe favorecer la convivencia de los menores con la
familia ampliada, ello sólo es en el país y no para visitar a un tío
en una ciudad lejana, pues ello sólo es permisible entre padres
en el extranjero con hijos menores que vivan en nuestro país,
pero ello no se puede dar con la familia ampliada.

Al respecto debe decirse que no le asiste razón al recurrente.

Se afirma lo anterior, porque en contra de lo que señala el


recurrente, el artículo 10 de la Convención sobre los Derechos del
Niño, no sólo busca propiciar el contacto entre padres que residen en
el extranjero y sus menores hijos, pues si bien esa es la finalidad que
se deriva del apartado 2 de ese precepto, el cual indica lo siguiente:

“2. El niño cuyos padres residan en Estados diferentes tendrá


derecho a mantener periódicamente, salvo en circunstancias
excepcionales, relaciones personales y contactos directos con
ambos padres. Con tal fin, y de conformidad con la obligación
asumida por los Estados Partes en virtud del párrafo 2 del
artículo 9, los Estados Partes respetarán el derecho del niño y de
sus padres a salir de cualquier país, incluido el propio, y de
entrar en su propio país. El derecho de salir de cualquier país
estará sujeto solamente a las restricciones estipuladas por ley y
que sean necesarias para proteger la seguridad nacional, el
orden público, la salud o la moral públicas o los derechos y
libertades de otras personas y que estén en consonancia con los
demás derechos reconocidos por lo presente Convención.”

43
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

No se debe perder de vista que en el apartado 1, se hace


referencia a la familia, pues alude a la solicitud hecha por un menor o
por sus padres para entrar a un Estado parte o para salir de él a
efectos de la reunión de la familia.

Así, como el precepto en cuestión no hace diferencia entre la


familia nuclear y la extendida, atendiendo a los principios pro persona
y de progresividad contemplados en el artículo 1° de la Constitución
Federal, así como al interés superior del menor, que como ya se dijo,
siempre obliga a resolver lo más favorable a los intereses del menor,
debe entenderse que la solicitud para salir de un Estado parte o para
entrar en él, a fin de que el menor tenga una reunión de familia,
también abarca a la familia ampliada, pues como ya se analizó, la
convivencia del menor con la familia ampliada en cualquiera de sus
líneas, no sólo contribuye a su formación, sino que además le da
herramientas que a la larga le permitirán identificarse como parte de
un determinado grupo familiar.

Atendiendo a lo anterior, aunque el Tribunal Colegiado de


manera errónea indicó que el artículo 10 de la citada Convención no
aplica para sustentar el derecho de las menores de edad para salir de
su país de origen, en tanto que, a su decir, éste sólo regula las
modalidades en que pueden viajar fuera de un país los menores que
han sido separados de uno o ambos padres, lo cierto es que ello no
es así, pues como se analizó, de lo establecido en el apartado 1,
puede derivarse que el precepto en cuestión también puede servir de
sustento para que un menor pueda salir de un Estado y trasladarse a
otro a fin de propiciar los lazos familiares del menor, pues esa
interpretación es la que más favorece al interés superior del menor;
además al interpretar las normas no sólo debe tenerse en cuenta su
naturaleza evolutiva, sino también el conjunto de derechos que giran
en torno al menor, por ello no se debe desvincular el contenido el

44
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 4075/2016

artículo10.1 que se analiza, del derecho a tener relaciones familiares


que se deriva del artículo 8, apartado 1 de la citada Convención.

Por tanto, es evidente que no le asiste razón al recurrente


cuando afirma que en el caso a estudio no se ponderó el interés
superior de sus menores hijas sino sólo el interés del “tío **********” a
ser visitado en la ciudad de Nueva York, pues aunque la solicitud que
da origen a la demanda, inicialmente obedezca a una invitación de
visita efectuada por el mencionado tío, lo cierto es que en el caso que
nos ocupa, ello puede contribuir al fortalecimiento de los lazos
familiares que tienen las menores con su línea materna.

Además, en contra de lo que refiere el recurrente, en adición a lo


anterior, se debe tener en consideración que la posibilidad de viajar al
extranjero, aun cuando la finalidad primaria sea visitar a un familiar,
también puede contribuir al descanso y esparcimiento de las menores,
así como a su formación cultural, pues cuando se viaja al extranjero,
siempre se está en posibilidad de visitar en familia parques
recreativos, museos o lugares con trascendencia histórica en el lugar
visitado, lo que de ser el caso, no sólo permitirá que las menores
puedan distraerse, sino que en un ámbito de respeto, podrán adquirir
conocimientos sobre el idioma, costumbres y cultura del lugar visitado;
de ahí que como ya se dijo, en contra de lo referido por el recurrente,
la decisión de permitir que las menores viajen al extranjero, si atiende
al interés superior que consagra tanto el artículo 4° de la Constitución
Federal, como el artículo 3, apartado 1 de la Convención sobre los
Derechos del Niño, pues en el caso no se demostró, que el acceder a
la solicitud de autorización formulada por la madre de las menores,
lejos de beneficiar el interés superior, les perjudicará.

No obstante, y en suplencia de la deficiencia de la queja, esta


Primera Sala advierte que si bien se concedió la autorización para que

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las menores viajen al extranjero, obligando a su progenitora aquí


tercero interesada, a comunicar oportunamente y bajo protesta de
decir verdad, la fecha en que se llevaría a cabo el viaje al extranjero
para el que solicitó el permiso, su duración, el domicilio en que
permanecerán y la fecha de su retorno, lo cierto es que, no se le
conminó para que haciendo uso de los medios tecnológicos que tenga
a su alcance, permita que las menores sostengan una comunicación
diaria con su progenitor.

Aunado a lo anterior, tampoco se advierte que el Tribunal


Colegiado haya ponderado si en el caso a estudio se puede o no
actualizar una sospecha fundada de que la autorización en cuestión
pudiera ser utilizada para que las menores sean objeto de una
sustracción internacional, exigiendo de considerarlo necesario una
garantía de que las menores serán regresadas al País en la fecha que
se indique como conclusión del viaje.

Atendiendo a lo anterior, y a fin de preservar el interés superior


de las menores involucradas en la controversia y reducir al mínimo la
posibilidad de que la autorización de referencia sea utilizada con fines
de una sustracción internacional, lo que procede es revocar la
sentencia recurrida y devolver los autos al Tribunal Colegiado para
que conforme al constancias de autos determine si en el caso puede o
no existir sospecha fundada de que la solicitud de referencia sea
utilizada con fines de una sustracción internacional, y con base en ese
análisis, determine si se está o no en el supuesto de exigir una
garantía de que las menores serán regresadas al País en la fecha que
en su caso se indique como conclusión del viaje, en el entendido de
que, de ser el caso, además deberá ordenar que durante el tiempo
que dure el viaje, haciendo uso de los medios tecnológicos que se
tengan al alcance, las menores tengan una comunicación diaria con
su progenitor.

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Por lo expuesto y fundado, se resuelve:

PRIMERO. En la materia de la revisión, se revoca la sentencia


recurrida.

SEGUNDO. Devuélvanse los autos al Primer Tribunal Colegiado


del Trigésimo Circuito, para los fines precisados en la parte final del
último considerando de esta ejecutoria.

Notifíquese.

En términos de lo dispuesto por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en su sesión del veinticuatro de abril
de dos mil siete, y conforme a lo previsto en los artículos 3, fracción II, 13, 14 y 18 de la Ley Federal de Transparencia y
Acceso a la Información Pública Gubernamental, así como en el segundo párrafo del artículo 9º del Reglamento de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Consejo de la Judicatura Federal, en esta versión pública se suprima la
información considerada legalmente como reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.

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