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ORIGEN

 Y  DESARROLLO  DE  LA  FISOLOFIA  


 

La vida de los seres humanos se construye y se realiza en sus múltiples relaciones


con la naturaleza y el entorno socio - cultural. La naturaleza en sus diversos ámbitos, el
contexto histórico, social y cultural, constituyen los fundamentos primarios sobre los
cuales los seres humanos dan sostenibilidad y viabilidad a su existencia concreta y material.
La actividad humana o práctica social, que se explicita en el trabajo, en el
conocimiento, en los saberes, es el mecanismo o recurso básico que garantiza la sobre
vivencia en las relaciones de los seres humanos con su entorno.
En esa lucha por la sobrevivencia el hombre advierte peligros, amenazas,
identifica lugares que le garantizan alimentos, protección y seguridad. Esta práctica genera
informaciones, conocimientos como mecanismos de garantía y sobre vivencias en su
medio.
Es de esta relación que surgen el mito, las creencias, religión,   la   ciencia,   la  

tecnología,  las  artes,    etc.  Con estos saberes se procura comprender, explicar y dar sentido
al mundo y a la realidad objetiva.
En el caso de la filosofía se trata de una comprensión y explicación que se hace de
manera racional, lógica, objetiva, sistemática, etc. De ahí que la filosofía trasciende al
mito, toda vez que éste se acerca al mundo de manera irracional, desproporcionada,
subjetiva y mágica.
El acercamiento filosófico al mundo se realiza a través de dos recursos técnicos
metodológicos fundamentales: las categorías filosóficas y las leyes y dinámicas internas de
los procesos de la realidad objetiva.
Las categorías se refieren a conceptos muy generales que recogen aspectos y
caracteres esenciales de los fenómenos y de los procesos del mundo objetivo.
Aristóteles propone diez categorías para pensar lo real: la “sustancia”1, cantidad,
cualidad, relación, lugar, tiempo, condición, acción, pasión y situación. La filosofía
contemporánea da fuerza y enriquece propuesta de Aristóteles a partir del siguiente grupo:
la materia, lo singular, lo particular, lo universal, fenómeno, esencia, el contenido, la forma,
la causa, el efecto, la necesidad, causalidad, casualidad, lo lógico y lo histórico.
Por otro lado, las leyes universales, que son propias del ámbito de la filosofía,
constituyen un instrumento excelente para dar cuenta de la dinámica interna de la realidad y
comprenderla, no sólo en su existencia objetiva, sino en su procesual. Así las leyes del
desarrollo y la dinámica del mundo objetivo son recogidas por las leyes “la unidad y lucha
de lo contrario; del cambio cuantitativo a cualitativo y la negación de la negación”.

¿Qué es la filosofía?
Por tradición, la filosofía es definida por su etimología. Proviene del griego antiguo
philosophia, vocablo que se traducen al castellano como amor por la sabiduría. Platón
plantea en “El banquete”, que al ser la filosofía amor o aspiración a la sabiduría,
implícitamente se reconoce que no posee la sabiduría y es por ello que quien aspira a
alcanzarla de alguna manera ha de llamarse filósofo y no sabio, pues la sabiduría es atributo
de los dioses”2
El hecho de que la filosofía se haya presentado desde sus comienzos como una
síntesis lograda por la cultura helénica para interrogar en torno al ser del mundo y a su
posible planimetría, al sentido del ser y de nuestra condición, a la esencia de las cosas, de
las obras y actuaciones, y de los utensilios elaborados por los seres humanos – constituye
un acontecimiento fundamental que está en la base del desarrollo de la cultura occidental.
La filosofía abre un histórico espacio de intercambio racional donde se mueven y
definen las fuerzas predominantes de esta compleja constelación cultural. Este ámbito se ha
                                                                                                                       
1
Es la categoría básica y está referida a un principio único y fundamental que da unidad a la diversidad de procesos
objetos, fenómenos y hechos de la realidad objetiva.
2
caracterizado por privilegiar la vía racional que se cumple mediante el diálogo en un
encuentro público y sosegado, como el medio ideal para descubrir la verdad del ser,
orientarnos en el mundo y asegurar, en este, nuestra posición.
El diccionario oficial de la lengua castellana, en su primera acepción, indica: es
“conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios más generales
que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como, el sentido del obrar
humano”.
Esta definición abarca lo que caracteriza a la filosofía, si es considerada en sentido
histórico3. Los pensadores contemporáneos Gilles Deleuze y Felix Guattari, en su texto
“¿Qué es la filosofía?” definen, no la filosofía sino el ejercicio del pensar, y el filosofar,
como (completar aquí)
¿A qué ámbito se refieren con semejante metaforización sobre los elementos que
concurren en el filosofar? A que en el pensar filosófico, tal como se concibe hoy, no se
puede contar con encontrar alguna posibilidad primigenia.
Se puede considerar como el fundamento originario del mundo. Es decir, que no es
posible arraigar alguna perspectiva del cosmos y del ser sobre algún punto firme, definido y
consistente en sí mismo.
El filósofo del tiempo presente, no lo mueve analizar sutilmente, por ejemplo, la
quintaesencia del sujeto o el objeto, como lo hacía la vieja metafísica que se origina con
Platón y Aristóteles hasta finales del siglo XIX4 .
El punto de partida del filosofar moderno es la constatación de que el principio (lo
que es originario, primero, principal y predominante en algo) lo constituye la red de
sentido que se teje desde la propia dinámica de lo real.
Esto vendría a significar que se tiene conciencia de que nos encontramos en el
mundo, en un universo determinado, histórico, que no podemos salir de ninguna manera de
este orden, salvo por vía de la muerte y cuando esto último acontece, ya no hay ni sujeto, ni
mundo, no existe el problema de la relación del ser en el mundo.
                                                                                                                       
3
En otros espacios como la Web (Enciclopedia Wikipedia), se define la filosofía como “el estudio de una variedad de
problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, en conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la
mente y el lenguaje” , explicación que de cierta manera compagina con la definición de la Real Academia, aunque resalta
el universo de los problemas antes que enfatizar en la codificación de sus descubrimientos o principios.
4
Por el contrario, el análisis del filósofo actual aleja del fenómeno de los términos extremos, que casi siempre son
abstracciones creadas por el análisis del filósofo). Se trataría de considerar el hilo tensado que es la relación y no sólo los
posibles términos extremos, que indican más bien el límite de la correlación. Esto quiere decir que lo que verdaderamente
importante, para el pensamiento filosófico contemporáneo, es determinar los rangos de las relaciones de sentido, y no
anclar el pensamiento en términos abstractos.
Es por esta razón que el pensador francés Jena Baudrillard (1929-2007) explica, en
uno de sus escritos5, por qué la situación en que nos encontramos podría denominarse “el
intercambio imposible”6.
En síntesis, la filosofía es un saber que se sostiene desde sus propias raíces. Por
tanto, se constituye como un saber arraigado en la historia, en su propia historia7, sin que
pierda validez el concepto de Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831):
“La filosofía no tiene la ventaja de la que gozan las otras ciencias, de poder
presuponer sus objetos como inmediatamente donados en la representación y como
ya admitidos en el punto de partida, y en el proceder sucesivo, el método de su
conocer”8.
El fundamental arraigo histórico de la filosofía, en su tradición y terminología, es
considerarla en sentido diacrónico, no impide que, al mismo tiempo, se pueda destacar su
indefinición originaria, sincrónico.
Esto quiere decir, que la filosofía está siempre abierta a toda eventual posibilidad de
desterritorialización y de reterritorialización, lo que revela que pertenece al ámbito de la
libre actualización de la esencia de la libertad9.
En el filosofar predomina la apertura que otorga la preeminencia del espíritu
creativo, abierto a todas las posibles dimensiones del ser, frente a la posibilidad
reglamentada de toda ciencia concentrada en lo meramente factual. El filósofo es “un ser
humano que constantemente vive, ve, oye, sospecha, espera y sueña… cosas
extraordinarias”10.
Para Nietzsche este es el momento del despliegue del análisis filosófico, en que
predomina: la frialdad, la lejanía y la sociedad: “El hielo está cerca, la soledad es inmensa

                                                                                                                       
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6
7
Desde el terreno de la filosofía occidental, a través de una determinada terminología que ha venido elaborándose y
renovándose durante los últimos 25 siglos.
8
Esta valoración la emitió en filósofo en 1816, a través de su texto “Enciclopedia de las ciencias filosóficas”
9
La tierra y el territorio, en la caracterización de Deleuze y Guattari, son componentes que apuntan a zonas de
indiscernibilidad, zonas que deberían ser asumidas como comarcas límites de sentido, en el contexto de procesos
continuos de resignificación en el interior de un proceso semiótico abierto.
Los elementos límites fungirán como términos de referencia de un específico proceso semiótico: La desterritorización (el
movimiento del territorio en la tierra) y la reterritorización (de la tierra al territorio). Como muestra de estos procesos en
lo que se refiere a la filosofía, los autores establecen que: “Grecia es el territorio del filósofo o la tierra de la filosofía”.
Sin embargo, quizás algún lector pudiera cuestionar ¿A qué viene tanta insistencia por ideas que más o menos están
presentes como nociones corrientes sobre la filosofía en nuestra vida cotidiana?
El asunto es destacar que la filosofía no es un saber que nace como una planta trepadora, como hiedra rastrera o como un
parásito que necesita de otro cuerpo u organismo para ser, sostenerse y prevalecer
10
Así lo define Nietzsche ¿en qué texto?
¡más que tranquilas yacen todas las cosas en la luz! ¡Con qué libertad se respira! ¡Cuántas
cosas sentimos por debajo de nosotros! La filosofía, tal como yo la he entendido y vivido
hasta ahora, es vida voluntaria en el hielo y en las altas montañas: búsqueda de todo lo
problemático y extraño en el existir, de todo lo proscrito hasta ahora por la moral”11.
Martín Heidegger, uno de los más profundos filósofos del siglo XX, comenta la
aserción de Nietzsche al decir, que el filósofo está, se mueve, actúa fuera de lo ordinario.
“Se coloca sobre el secreto fundamentado de la libertad, de un modo por completo
autónomo, pleno y apropiado. Filosofar consiste en el extraordinario preguntar, por
lo que está más allá de todo orden, sobre algo que, además, está separado, fuera del
orden, en cuanto rige por ser superior o fundamental sobre todo lo ordinario”12.

Origen de la Filosofía
Las condiciones históricas en las que se desarrolló la sociedad antigua, en lo
económico, social y cultural, explica las fundaciones de las ciudades griegas, la expansión
comercial y otros hechos que propiciaron un amplio campo de experimentaciones,
creaciones, ejercicios intelectuales, descubrimientos e intercambio de múltiples ideas,
propiciando un importante proceso de profundización del pensamiento, en un momento en
que predominaban las más diversas formas mitológicas y religiosas acerca de cómo
interpretar el mundo13.
El término filosofía entre los griegos tuvo diferentes acepciones. Se aplicaba a
cualquier tipo de saber sobre los objetos de la realidad, afirmándose que filósofo era el
físico, el matemático, el químico, el astrónomo, el geómetra. A todo aquel que tenía
conocimiento. Era cierto tipo de sabio que quería saberlo todo o tener una visión general y
profunda de las cosas14.
El asombro o la curiosidad frente al misterio de lo desconocido, la incertidumbre,
duda, etc., constituyen los fundamentos psicológicos del origen del saber filosófico. De
igual manera, el enfrentamiento del hombre a situaciones límites como la muerte conduce,
de manera existencial, a la reflexión filosófica.

                                                                                                                       
11
Idem: Nietzsche
12
Martín Heidegger ¿en qué texto?
13
Antes del escenario griego/occidental, en el lejano oriente (Chica e India) se produjeron profundas reflexiones
filosóficas, muy vinculadas a un complejo sistema religiosos
14
Otra concepción del término filosofía está referida no a la posesión de la verdad y el conocimiento; sino a la aspiración,
a la sabiduría, a la búsqueda del saber o de la verdad. De aquí que la filosofía signifique: Filo= Amor - Sofía= Saber.
El saber de la filosofía y su tradición histórica registran un conjunto de
características que les son propias: saber critico, es un saber radical, es fundamentadora,
totalizadora, es un saber que busca la sabiduría, incluye la praxis:
a) Como Conocimiento Crítico
La filosofía se postula como un saber “crítico”, porque pone en “crisis”, en duda,
ciertas cosas que no le parecen suficientemente claras o bien explicadas.
La filosofía sometió a la crítica el saber mitológico religioso predominante en la
cultura griega, de aquí que sea desmificadora en la medida en que propone liberarnos
de perjuicios o de mitos que aparecieron con los seres humanos.
Cassirer15 observa que aún en épocas recientes, existe una serie de mitos que es
necesario combatir, como por ejemplo, el mito del derecho divino de los reyes o el
mito de la superioridad de ciertas razas, que ha traído consigo la discriminación y
justificación de tantas guerras y atropellos a los derechos humanos16. De la misma
forma, en nuestra vida cotidiana, hemos oído hablar de mitos como la virginidad, la
democracia, el machismo y otros tantos.
b) Como Certidumbre Radical
La historia de la filosofía demuestra cómo los filósofos no se conforman con
cualquier clase de respuesta. Sócrates es el mejor ejemplo de esto, buscó intensamente
la verdad con una certidumbre a toda prueba. Clavó el aguijón de la duda en la
conciencia de sus conciudadanos. En esta perspectiva queda claro, que no basta con
discutir la filosofía, sino que hay que llegar hasta las últimas consecuencias, vivir de
ello, pues la vida sin filosofar no vale la pena.
c) Como Fundamentadora
Este carácter fundamentador señala que el filósofo desea saber en qué se basan las
cosas objetos de estudio. En qué descansan todos nuestros conocimientos. La filosofía
conduce a pensar sobre los fundamentos acerca de los que descansan los conceptos,
conocimientos y creencias, y para esto, hace una exhaustiva revisión de los
“principios” o “primeros principios”17. Para Aristóteles la filosofía es la “ciencia de
los primeros principios y causas últimas a la luz natural de la razón”.
d) Como Totalizadora
                                                                                                                       
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16
17
Son independientes de otros principios para tener validez, son principios autosuficientes, que salen por sí y para sí.
Wilheim Dilthey (1833-19119) sostiene que la filosofía tiene una tendencia a la
“universalidad”. Esto significa que la filosofía no se conforma con explorar
fragmentos de la realidad, ni con dar visiones parciales del mundo.
La filosofía pretende darnos una “visión total”, universal o integral de las cosas.
Implicando la aspiración de desentrañar el sentido último, total de la vida y del
Mundo. Dentro de este sentido, tratar de ubicar y explicar el ser en todas sus
manifestaciones. El avance y sus profundidades, cada día más, provoca que el campo
filosófico sea cada vez más complejo con una evidente tendencia a su atomización,
alejando al filósofo de su visión de ser héroe y la filosofía aventura heroica.
d) Como Sabiduría
Si se da como válido que la filosofía es un saber o un conocimiento que se preocupa
por encontrar el sentido, meta y valor último de la vida humana, con el fin de
proyectar una vida mejor; se puede concluir en que “la filosofía como sabiduría”.
La sabiduría se construye en el tiempo de “larga vida y práctica constante de valores,
actitudes y otras”. Esta está plenamente adherida a la vida humana, amparada en las
verdades que corresponden al corazón, pero que la razón ignora.
La filosofía, que es una forma de vivir, permite la adquisición de la sabiduría con la
que se puede vivir bien, con excelencia, dentro de una idea o norma de vida
plenamente humana.
e) Como Praxis
Se trata de problemas y soluciones que tienen profundas repercusiones en la sociedad,
al grado de transformarla y causar estragos, revoluciones sin precedentes, por tanto,
la filosofía se constituye en una vigorosa fuerza histórica; un arma poderosa y terrible
para demoler perjuicios y falsas concepciones, para despejar el camino y construir
nuevas alternativas y mejores mundos.
El filósofo constantemente destruye el mundo y lo reconstruye en condiciones
mejores, por ejemplo: el “pensamiento marxista”, porque la filosofía no puede ser un
instrumento solamente teórico, de conservación o justificación de la realidad, sino el
de ser capaz de propiciar su propia transformación18.

                                                                                                                       
18
Marx y Engels se percataron de que para que la filosofía tuviera sentido, para que cumpliera una función realmente
práctica, debía ocuparse de las necesidades de las grandes masas humanas, de los desprotegidos, así como, del
conocimiento científico, de la naturaleza y de la sociedad.
Las Disciplinas Filosóficas
La historia de la filosofía19 registra tres asuntos básicos, abordados por los filósofos,
sin importar la época o la ideología: la ontológica – metafísica, la epistemológica y la
axiológica
La problemática ontotológico-matafísica: procura dar respuesta a la constitución de
lo real y sus formas de existencia; la epistemológica: reflexiona, investiga y estudia el
conocimiento humano, su naturaleza, origen, condiciones, posibilidades, sus límites, etc.,
y la axiológica: concentra su estudio y reflexión en torno a los valores (su naturaleza,
forma de realización, su objetividad o subjetividad).

La Filosofía y Religión
La religión sostiene su reflexión en el ámbito de las revelaciones divinas, contrario a
la filosofía que lo hace amparada en las experiencias y razonamientos. En las grandes
teologías religiosas, como las cristianas, se entre mezclan muchos elementos filosóficos;
pero la filosofía es independiente y autónoma respecto a la religión.
Aunque una y otra pretenden ser saberes universales, la filosofía reclama la
autonomía del pensamiento humano y la religión no. La filosofía es racional y crítica; la
religión es dogmática y hermenéutica.

La Filosofía y Ciencia
En los inicios, ciencia y filosofía eran lo mismo. Surgieron de las mismas
inquietudes: hallar respuestas soportadas solo en la capacidad de la razón. Con el tiempo y
en la lógica del desarrollo de una y de otra, se fueron separando cada vez más, lo que no ha
significado que la filosofía haya descontinuado buscar explicación a todas aquellas
preguntas que la ciencia no pueden contestar por estar fuera del campo de su conocimiento.

                                                                                                                       
19
Incluye un conjunto de disciplina: Ontología, metafísica, epistemología, lógica, ética, estética, axiología y
hermenéutica, las cuales discuten cuestiones esenciales, como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la
belleza, la mente, el lenguaje, entre otras. De ahí que las problemáticas fundamentales de la Filosofía sean el ser, el
conocimiento y los valores.
CAPÍTULO II
EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO EN GRECIA

La historia de la Filosofía comprueba las diversas respuestas construidas por los


distintos filósofos sobre los problemas fundamentales de la disciplina. Los primeros
filósofos griegos, conocidos como presocráticos, respondieron adecuadamente a la
problemática filosófica acerca de la realidad objetiva, el conocimiento y los valores. Se
plantearon la búsqueda de principios básicos de cada una de ellas.
Para ellos, estos principios debían estar por encima de todo cambio, referidos a una
sustancia primitiva o primera de origen material y de carácter objetivo. Es en este contexto
que Tales de Mileto identifica el agua, como el origen de todo; Anaxímenes sostiene que
es el aire; Anaximandro el (apeiron); Heráclito el fuego, Demócrito el átomo y así
sucesivamente.
El mundo griego, anterior a la aparición de la filosofía, vivía instalado en la
actitud mítica. Por esta vía mitológica el hombre procuraba dar una explicación de los
fenómenos naturales y de las instituciones sociales.
El gran acontecimiento intelectual que iniciaron los filósofos griegos citados, entre
los siglos VII y VI a. C., consistió en el establecimiento de los primeros instrumentos del
conocimiento y el dominio de la realidad. Poner en el centro de una y otra, la razón.20
Este gran salto de la mitología a la explicación racionalista se conoce como "paso
del mito al logos"21. Esta nueva forma de pensar, le permitió a los griegos proponer que las
cosas del mundo están ordenadas siguiendo leyes. El mundo es un cosmos, no un caos, por
lo que la naturaleza no se comporta primero de una manera y luego de otra completamente
distinta. En su comportamiento hay cierto orden que sigue leyes, las cuales pueden ser
descubiertas por la razón.
Sin embargo, es importante hacer notar que lo que se sabe sobre la filosofía antigua,
proviene de diferentes puntos geográficos, fragmentarios y diversos, por lo que los
investigadores se han puesto de acuerdo para clasificarlas, como obras doctrinales,
biográficas, por problemas, autores , escuelas, recopilaciones, enciclopedias, bibliotecas o
los libros de los propios filósofos.
                                                                                                                       
20
Cabe señalar que no debe entenderse este paso como algo brusco sino paulatino. Las influencias míticas son todavía
apreciables en muchos pensadores. Su vigencia está presente en el siglo XXI.
21
Aunque fueron unas pocas personas las que se iniciaron en esa perspectiva nueva y revolucionaria del pensar (aquellos
que habrían de llamarse filósofos), poco a poco creció, haciendo más universal, en particular en Occidente.
La filosofía griega Pre-socrática
Con los griegos aparecen, por primera vez, algunos de los asuntos filosóficos
fundamentales y sus posibles soluciones. Diversos estudios sobre la historia de la filosofía
ponen de manifiesto que el filosofar occidental se construyó a partir de estas aportaciones
desde las ciudades del Asia Menor (Jonia)22, a cargo de Tales de Mileto (585 a. C.) y sus
discípulos: Anaximandro y Anaxímenes de Mileto23.
Heráclito, que hizo hincapié en la naturaleza transitoria y caótica de todas las cosas,
acompañado de las categóricas hipótesis: “todo fluye”; “todo es fuego”; “no podemos
entrar en el mismo río dos veces”, y Anaxágoras, para quien “la realidad está tan ordenada
que debía ser gobernada en todos los aspectos por la mente”. Estos aportes son importantes
evidencias de lo señalado.
Posteriormente aparecieron las reflexiones de los filósofos
pluralistas y atomistas (Empédocles, Demócrito) que se dedicaron a comprender al mundo
como una composición de innumerables partes interactivas. Contrario a esa concepción se
presentaron los eleáticos (Parménides y Zenón de Elea) quienes insistieron: “todo es uno y
el cambio es imposible”.
Parménides y su escuela, retomando algunos planteamientos y rechazando otros,
afirmarían la existencia del carácter absoluto, permanente y durable del mundo de la
verdad: “ser es, no ser no es”.
En iguales dimensiones se situaron los sofistas. Esos profesores viajantes que no
respondían a directrices uniformes, que se movían en torno a las más variadas
conceptualizaciones, proclamaron: “la verdad no era más que una opinión”. Su mayor
aporte fue ensañar el juego del debate de las ideas como ejercicio para conocer la verdad o
el fondo de las consideraciones filosóficas.

Importancia de las primeras reflexiones filosóficas:


. El gran mérito, con el inicio de la filosofía occidental, se localiza en tratar de dar
una explicación racional a distintos fenómenos del mundo, rompiendo con las explicaciones

                                                                                                                       
22
Todo este movimiento se concentró cada vez más en Atenas, que finalmente terminó siendo la ciudad-estado dominante
de Grecia.
23
Estos tres filósofos se le ubica como pertenecientes a la Escuela Jónica, por ser pensadores que se desarrollaron en el
período en que Jonia en Turquía, era una colonia griega. Además, se caracterizaron por la tenaz búsqueda del principio de
la naturaleza y el hombre, sus elementos fundamentales de origen, como parte de sus explicaciones acerca de la naturaleza
y todos sus fenómenos.
dominantes que se sustentaban en las tradiciones míticas, la fantasía, en el más de los casos
incoherentes.
El filósofo, ha partido de esta subjetividad concreta, se apoyó en lo racional y
universal, conocido como "el paso del mito al logos". Con Tales se dio el salto de la
fantasía a la razón. Este hecho explica porque no fue posible, que siendo el primero en ese
importante tránsito, sus producciones filosóficas adquirieran profundidad y marcado
interés, sino más de valor histórico y anecdótico.

Tales de Mileto
Nació en la ciudad de Mileto, en la Grecia Jónica del Asia Menor, durante los años
620 a. C. Fue filósofo, matemático y astrónomo, además, legislador de Mileto. Se le
conoce como uno de los Siete Sabios de Grecia, por la manera como produjo sus
reflexiones, impartió sus enseñanzas e intervino de las actividades políticas.
Es considerado por la tradición historiográfica occidental, como el iniciador de la
indagación filosófico-científica acerca del cosmos (como un todo y sus particularidades).24
Ofertó las primeras explicaciones registradas respecto de eventos naturales que no apelan a
entidades divinas sino que se sustentan en observaciones e inferencias pasibles de ser
constatadas y discutidas.
Es señalado como el primer gran impulsor, en Grecia, de la investigación científica,
en disciplinas como las matemáticas y la astronomía. El primer filósofo de la historia de la
filosofía occidental, seguido de su discípulo: Anaximandro y de Anaxímenes25. A estos tres
se le conoce la "Escuela Jónica" o "de Mileto".

Contenido de su Pensamiento:
La explicación universal y racional que sostuvo Tales, tenía el agua como elemento
principal. Es para él “el agua”, origen de todas las cosas que existen, el elemento primero.
Aristóteles, cuando se refiere a esta concepción en la “metafísica” afirma:
“La mayoría de los primeros filósofos consideró que los principios de todas las
cosas eran sólo, los que tienen aspecto material [...] En cuanto al número y a la
                                                                                                                       
24
Esta valoración va, desde Aristóteles, en el siglo IV a. C. hasta historiadores como W. K. C. Guthrie o pensadores como
B. Russell, en el XX)
25
La notoriedad de Tales, por encima de los discípulos mencionados, se registró en sus habilidades y conocimientos
teóricos, su marcado interés y aportes, en las cuestiones matemáticas, astronómicas, geográficas, físicas, metafísicas y de
ingeniería, además, por sus exitosos consejos acerca de varias decisiones políticas no poco relevantes
forma de tal principio, no todos dicen lo mismo, si no que Tales, el iniciador de este
tipo de filosofía, afirma que es el agua, por lo que también declaró que la tierra
está sobre el agua. Concibió tal vez esta suposición por ver que el alimento de
todas las cosas es húmedo y porque de lo húmedo nace del propio calor y por él
vive. Y es que aquello de lo que nacen es el principio de todas las cosas. Por eso
concibió tal suposición, además de porque las semillas de todas las cosas tienen
naturaleza húmeda y el agua es el principio de la naturaleza para las cosas
húmedas”26

Heráclito de Éfeso
Filósofo griego, llamado también “El Oscuro de Éfeso”, natural de Éfeso, ciudad de
la Jonia, en la costa occidental del Asia Menor (actual Turquía), nació el año 535 a. C. y
falleció hacia el 484 a. C. Como sus contemporáneos filósofos presocráticos, quedan más
que fragmentos de sus obras. Sus aportes se conocen por los testimonios ofrecidos
posteriormente.
La obra de filósofo es netamente aforística, con un estilo que remite a las sentencias
del Oráculo de Delfos, reproduciendo una realidad ambigua y confusa, usando
el oxímoron y la antítesis para dar idea de la misma27.
A Heráclito se le atribuye el libro: “Sobre la naturaleza” (περὶ φύσεως), dividido en
tres secciones: «Cosmológica», «Política» y «Teológica». No se posee mayor certeza sobre
este libro.
El primer estudioso en proponer un ordenamiento de los fragmentos del filósofo fue
P. Schuster (1873),3 poniendo a la cabeza de todos el que posteriormente fue dispuesto
como B56 (Diels-Kranz) y que refiere la adivinanza que unos niños plantearon a Homero, y
que éste, "el más sabio de todos los griegos", como pintan Heráclito , no supo resolver.
I. Bywater en 1877 hizo un reacomodo de los fragmentos conforme a la indicación
de Laercio, traducido al español por José Gaos. Es curioso que Bywater no consideró
importante el fragmento que Schuster pone a la cabeza de todos, y no lo incluye en su
propia ordenación.

                                                                                                                       
26
27
Diógenes Laercio (en Vidas..., IX 1–3, 6–7, 16)
Agustín García Calvo reconstruye la posible estructura del libro, en su edición de
los fragmentos del mismo, titulada “Razón común”. Distingue tres apartados: «Razón
general», «Razón política» y «Razón teológica».
Heráclito afirmó: “el fundamento de todo está en el cambio incesante: el ente
deviene y todo se transforma en un proceso de continuo nacimiento y destrucción al que
nada escapa”28.
Incluir a Heráclito entre los primeros filósofos físicos (φυσικοί: el principio de todas
las cosas es el fuego, lo cual no debe leerse en un sentido literal, pues es una metáfora
como, a su vez, lo eran para Tales y Anaxímenes.
Este planteamiento refiere al movimiento y cambio constante en el que se encuentra
el mundo. Esta permanente movilidad se fundamenta en una estructura de contrarios. La
contradicción está en el origen de todo.

Parménides de Elea
Nació entre el 530 y el 515 a. C.,   en la ciudad de Elea, colonia griega del sur
de Magna Grecia (Italia).
Escribió una sola obra: un poema filosófico en verso épico del cual se conservaron
algunos fragmentos citas de otros autores. Los especialistas consideran que la integridad de
lo que se conoce, es notablemente mayor en comparación con lo que ha llegado de las
obras de casi todos los restantes filósofos presocráticos, y por ello su doctrina puede ser
reconstruida con mayor precisión. Por lo que se deduce, a partir de los testimonios
conservados, que el poema de Parménides representa una revelación divina dividida en dos
partes:
• La vía de la verdad, donde se ocupa de «lo que es» o «ente», y expone varios
argumentos que demuestran sus atributos: es ajeno a la generación y la corrupción y,
por lo tanto, es inengendrado e indestructible, es lo único que verdaderamente existe —
con lo que niega la existencia de la nada— es homogéneo, inmóvil y perfecto.
• La vía de las opiniones de los mortales, donde trata de asuntos como la constitución
y ubicación de los astros, diversos fenómenos meteorológicos y geográficos, y el origen
del hombre, construyendo una doctrina cosmológica completa.

                                                                                                                       
28
Mientras que el contenido de la vía de la opinión se asemeja a las especulaciones
físicas de los pensadores anteriores, como los jonios y los pitagóricos, la vía de la
verdad contiene una reflexión completamente nueva que modifica radicalmente el curso de
la filosofía antigua.
Se considera que Zenón de Elea y Meliso de Samos aceptaron sus premisas y
continuaron su pensamiento. Los físicos posteriores, como Empédocles, Anaxágoras y
los atomistas, buscaron alternativas para superar la crisis en la que había sido arrojado el
conocimiento de lo sensible. Incluso la sofística de Gorgias acusa una enorme influencia de
Parménides en su forma argumentativa.

Problemas textuales e interpretativos


La doctrina de Parménides, como la de todos los pensadores de su época, confrontó
dificultad en su comprensión por las condiciones apócales, tales como: la transmisión de su
pensamiento, la Paleografía, que se encuentra con problemas tales como el estado
fragmentario del texto y la corrupción de los manuscritos29.
Tampoco es sencillo ofrecer una interpretación general del poema que lo ubique
dentro de la producción literaria de su época y que lo vincule con las manifestaciones
anteriores y posteriores de la filosofía griega.
Todo ello hace que la labor de los especialistas sea fundamental para una lectura y
comprensión lúcida del texto. La filología y los historiadores de la filosofía griega han dado
pasos valiosos en la reconstrucción del texto y su interpretación en los últimos dos siglos30.
La visión cosmológica de Parménides, la expone Simplicio31, quien señaló que en
citado pasaje, “Parménides transita de los objetos de la razón a los objetos sensibles”. La
diosa llama al contenido de esta segunda parte (brotôn dóxas, “opiniones de los mortales”32

                                                                                                                       
29
Lo que ha ocasionado que algunas segmentos del texto o pasajes presentes dificultades para su lectura. Los
especialistas intentan suplir esto con conjeturas basadas en lo que se conserva en buen estado. Pero incluso estos pasajes
son difíciles de interpretar debido a las dificultades para determinar significados precisos de los vocablos y las frases,
tarea de la filología clásica.
30
Se han apoyado, además, en comentarios de la antigüedad clásica y tardía, y en el conocimiento de las obras antiguas
con las que han podido establecer comparaciones y paralelos.
31
En su Comentario a la Física 30, 14,…..
32
Hay que tener en cuenta que significa lo que parece real o se presenta a los sentidos; lo que parece verdadero
constituyendo las creencias de todos los hombres; y lo que parece correcto para el hombre. El discurso no pretende ser
«cierto», puesto que ya se ha dicho todo lo que se podía decir de manera fidedigna. Por el contrario, lo que presentará será
un “orden engañoso”, puesto que presenta creencias como si estuvieran presididas por un orden.
No cabe duda de que, con esto, la diosa va a dar cumplimiento al programa que
figura en el fragmento 1, versos 28–32. Los mortales, prosigue el crítico, han distinguido
dos formas, “fuego” y “noche”.
En relación con estos opuestos, la diosa dice que ”los mortales han errado”, sin
embargo, el verso 54, que contiene el porqué del error, presenta tres posibilidades de
traducción33.

.Filosofía griega clásica

Existe una discusión interesante acerca de por qué la cultura ateniense promovió la
filosofía. Una teoría popular indica que ocurrió porque Atenas poseía una democracia
directa.
Es bien conocido, gracias a los escritos de Platón34, que muchos sofistas mantenían
escuelas de debate, que eran miembros respetados de la sociedad y que eran bien pagados
por sus estudiantes. Se sabe, además, que los oradores tenían una tremenda influencia sobre
la historia ateniense, hasta posiblemente causando su falla35.
Otra teoría referida al uso de la esclavitud en el lugar, lo que permitió que la fuerza
de trabajo (labores en los campos, actividades productivas y otras) para sostener la sociedad
no recayera en la población, sino, en su mayoría, en los esclavos, de ahí, que se dispusiera
de tiempo y libertad para organizar asambleas en Atenas, y pasar largas horas discutiendo
preguntas populares filosóficas36.

Sócrates de Atenas
Nació en Atenas, en el demos de Alopece –barrio industrial de la ciudad– entre los
años 470 y 469 a.C.37. Se formó como filósofo entre los sofistas hasta que sus reflexiones

                                                                                                                       
33
Estas tres interpretaciones agotan las posibilidades del texto, y todas han sido apoyadas por especialistas
34
35
La Batalla de Mileto ilustra sobre este particular.
36
La teoría llena los espacios en blanco afirmando que los estudiantes de los sofistas querían adquirir habilidades oratorias
para poder influir sobre la asamblea ateniense, y por tanto ser ricos y respetados. Como los debates ganados conducían a
la riqueza, los sujetos y métodos de debate fueron extremadamente desarrollados
37
Su padre fue el escultor Sofronisco, quien se casó por segunda vez, con la partera Fenarita. Se afirma que su formación
académica fue la tradicional de los niños atenienses. Cuando adquirió la mayoría de edad, se casó con Jantipa, con quien
tuvo 3 hijos. Se afirma, además, que gran parte de su vida la dedicó a generar discusiones con los pensadores atenienses,
en un importante esfuerzo sus hipótesis, las argumentaciones contrarias y en demostrar donde está la verdad y la
importancia de que el hombre se conociera a sí mismo.
lo condujeron al establecimiento del inicio formal de la filosofía clásica occidental,
superando a sus anteriores pensadores38.
No dejó textos escritos, pero la extensa enseñanza impartida, orientaciones e
inspiraciones dejadas entre sus discípulos y diversos pensadores, fueron suficientes para
consagración con el rol que se conoce en la historia de la filosofía.
El método elaborado, su incisiva implementación y persistentes busque de la verdad
lo llegó a convertirse en el foco de la hostilidad de pensadores y sectores que percibían a
filósofos y sofistas: personas destructores de la piedad y moral de la ciudad.
Lo que transcendió de la vida y obra de Sócrates, fueron recopilaciones de sus
discípulos: Platón (Los Diálogos), Aristófanes (en sus libros) y Jenofonte (Los Diálogos).
Se carece de evidencia de que el maestro haya ´publicado algún texto39.
Sin lugar a dudas, su mayor contribución fue ensañar a pensar, reflexionar, auto
valorar el conocimiento de cada persona y su capacidad de saber, por la vía del método de
"elencos", el cual aplicaba para el examen de conceptos morales clave, tales como el bien y
la justicia

La mayéutica y la ironía socrática


La mayéutica40 es una técnica que consiste en interrogar a una persona para hacer
que llegue al conocimiento a través de sus propias conclusiones y no a través de un
conocimiento aprendido y concepto pre conceptualizado. Se basa en la capacidad intrínseca
de cada individuo, la cual supone la idea de que la verdad está oculta en el interior de uno
mismo.
La técnica de interrogatorio al interlocutor acerca de algo (un problema, por
ejemplo), para luego proceder a debatir la respuesta dada por medio del establecimiento
de conceptos generales. El debate lleva al interlocutor a un concepto nuevo, desarrollado a
partir del anterior.
La invención de este método del conocimiento se remonta al siglo IV a.C. y se
atribuye, por lo general, en referencia a la obra del Teeteto de Platón. Los especialistas

                                                                                                                       
38
Junto a Platón, su discípulo y Aristóteles, discípulo de Platón, son considerados los representantes fundamentales de
la filosofía de la Antigua Grecia.
39
A pesar de este hecho, se registra con el padre de la filosofía política y de la ética, o filosofía moral; la principal fuente
de todos los temas importantes de la filosofía occidental en general.
40
Del griego µαιευτικη, por analogía a Maya, una de las pléyades de la mitología griega. Por lo general la mayéutica
suele confundirse con la ironía o método socrático y se atribuye a Sócrates.
aseguran que no corresponde a éste, que se caracterizó por el uso de la “ironia”, para hacer
comprender al interlocutor que lo que se cree saber no está en lo que se pensaba como
creencia y que su conocimiento estaba basado en prejuicios.
La mayéutica, contrariamente a la ironía socrática, se apoya sobre una teoría de la
reminiscencia. Es decir, si la ironía parte de la idea que el conocimiento del interlocutor se
basa en prejuicios, la mayéutica cree que el conocimiento se encuentra latente de manera
natural en el alma y que es necesario descubrirlo. Este proceso de descubrimiento del
propio conocimiento se conoce como dialéctica y es de carácter inductivo.

Sócrates y la encarnación de los valores de verdad, bien y trascendencia


Ser sabio, de acuerdo con la Sabiduría griega, más que un saber de muchos datos e
informaciones, implica un saber orientarse en el mundo, un saber práctico para discernir lo
bueno de lo malo, lo justo de lo injusto. Y es por el uso de ese discernimiento práctico que
el sabio se constituye en modelo de vida, en fuente viva de enseñanza para los hombres de
su época. La sabiduría, de acuerdo con Max Scheler41, no es otra cosa que el conocimiento
directo de los valores en cada caso concreto.
Si a ello se le suma que el sabio griego ha recibido misteriosamente su saber de un
poder sobrehumano que lo ha privilegiado, sea llamado Dios, Naturaleza, logos, se
encontraría exactamente con la figura de Sócrates.
Por esta razón y por su actividad, Sócrates es considerado a menudo como el más
grande sabio de su época y uno de los más grandes pensadores de todos los tiempos. El
peso de sus ideas fue tan grande, que a todos los filósofos griegos que le precedieron se les
denomina presocrático.
A Sócrates no se le conoce actividad remunerada y se calcula que tenía una fortuna
modesta que, como todos en Atenas, perdió en la Guerra del Peloponeso42. Era un hombre
recio, feo, burlón y profundo. Con sus amigos, era considerado amable y sencillo, de
desordenado aspecto y entregado sin descanso a la reflexión filosófica y moral. Enemigo de
los discursos escritos.
De hecho no escribió nada y llamó a sus seguidores a no leer lo escrito por otros ya
que allí sólo encontrarían opiniones de esos otros, pero no necesariamente la verdad.
                                                                                                                       
41
42
Participó en tres campañas militares en calidad de hoplita, esto es, soldado de infantería con armadura pesada que debió
costearse él mismo, ya que el Estado no proveía de armas a sus soldados.
Se sabe de su vida y de su muerte por los escritos de Platón, Jenofonte y Aristóteles.
El primero de ellos, discípulo durante 9 años de su juventud, estuvo a su lado en el juicio
donde le condenaron a muerte.
Jenofonte, fue su seguidor durante dos años. Se separaron por su enrolamiento con
los espartanos en la subida hacia Mesopotamia contra Artejerjes, a su regreso Sócrates
había muerto.
Aristóteles, aunque no lo conoció personalmente, lo cita en sus escritos de manera
ocasional, motivado por el recuerdo de alguna definición o pensamiento atribuido a
Sócrates. Lo presenta como el descubridor del concepto, del razonamiento inductivo y de
las definiciones universales.
La intensa actividad filosófica de Sócrates se amparó en el diálogo que provoca
réplica y da origen a nuevas ideas. Su método43, de constante búsqueda del motivo de la
acción humana y de los valores fundamentales como el bien, la justicia, la santidad o virtud,
la verdad, le dio notoriedad.
Aceptó, como fundamento válido de la acción, únicamente aquellos principios que
pueden justificarse racionalmente, sin necesidad de recurrir a una autoridad. Estuvo
convencido de que partiendo del examen de los individuos y del análisis de sus
convicciones se podía llegar a conocer objetivamente aquellos valores que aparecen como
fundamento de cada acción. Los casos individuales, aislados y subjetivos, requerían
remontarse al concepto y a la definición universal. Al respecto, Gianini44 señala:
“Sócrates hizo del diálogo, la más importante actividad de su existencia, y al
detener a sus conciudadanos día a día para interrogarlos sobre sus propias
actividades y sobre el sentido de sus actos, hizo del diálogo la actividad más
importante de Atenas: De tal modo que Sócrates no sólo fue el tábano de los

                                                                                                                       
43
Consistía en dialogar preguntando a los hombres más representativos de la ciudad acerca de lo que éstos estimaban
como la verdad más sólida. Y a sus respuestas oponía preguntas cada vez más implacables, haciendo caer los prejuicios y
las falsas seguridades hasta el punto en que el interrogado quedaba reducido a la vergüenza de tener que confesar que su
actividad, de la cual había estado seguro y daba sentido a su quehacer, se revelaba como un error, prejuicio o meras
impresiones o contradicciones. Para lograr que este proceso ocurriera con poca resistencia, Sócrates utilizaba el halago de
la ignorancia hasta que ésta se hace visible a todos y en especial a los ojos de su “víctima”. Al final de la sesión, se
propone un ejemplo interesante de este proceso, relatado por Platón en uno de sus Diálogos: Menón. Cocluía con el
reconocimiento de no saber lo que se creía saber.
En la época, nadie sabía mucho de nada, pero él era más inteligente que los demás porque sabía que era ignorante. El
resto, en cambio, a pesar de ser tan ignorantes como él, pensaban que eran muy sabios. Se pasaba luego, a un segundo
paso, la Mayéutica, proceso de alumbramiento de la verdad, que surgirá del interior de los interrogados como una especie
de alumbramiento espiritual.
44
atenienses, como él mismo se apodara. En Sócrates tuvieron su conciencia y
encontraron su propia lucidez. […] Con Sócrates, la filosofía se estaba volviendo
una verdadera provocación pública.”

Platón
Nació en Atenas en el 427 aC, hasta el 347, año de su muerte. Fue hijo de una
familia aristocrática, por lo que gozó de todas las facilidades de su formación académica
filosófica.
Se inició con la asistencia a las clases de Sócrates, a partir de los 18 años de edad45.
Llegó a ser el estudiante más importante del maestro46.
Estas primeras reflexiones fueron orientadas por el camino de la metafísica y los
asuntos éticos, como vía para resolver los problemas planteados, que tuvo como centro:
el Mundo de las ideas, una teoría que afirma que la mente es imbuida por una capacidad
innata para comprender y aplicar conceptos en el mundo; estos conceptos son, de alguna
manera, más reales, o más básicamente reales, que las cosas del mundo alrededor nuestro.
Planteó la inmortalidad del alma, que es mucho más importante que el cuerpo; la
maldad es una forma de ignorancia, que solo el conocimiento puede dirigir hacia la virtud.
El arte debería ser subordinado a propósitos morales y la sociedad debería ser gobernada
por una clase de reyes filósofos.
En los diálogos posteriores, la presencia del método socrático fue menor. Pasó a
poner en duda “la teoría del Mundo de las ideas”. El cuestionamiento pasó a ser más en el
campo de la ética.
Todavía es sorpresa para los estudiosos, la crítica de Platón en su libro “La
República”, al sistema político de la democracia griega. Culpa de la derrota de Atenas en
las Guerras del Peloponeso, a las masas por su indecisión.
El sistema de votación incluía decisiones sobre las estrategias militares, y él
entendió, que lo decisivo fue “la razón de la derrota militar”. Por lo que propuso, una
sociedad jerarquizada en tres niveles, con trabajadores, guardianes y filósofos, en orden

                                                                                                                       
45
El nombre de Platón es un apodo, que significa en griego “el de anchas espaldas”, du verdadero nombre fue
“Aristóteles”. Durante su vida, mantuvo dos inclinaciones culturales: la poesía y la política. Concentrados en las
reflexiones filosóficas, abandono la poesía, aunque mantuvo el interés político. Con la muerte de Sócrates, se trasladó a
Megara y al sur de Italia, luego retornó a Atenas y fundó su Escuela de Filosofía: la Academia.
46
En los múltiples diálogos filosóficos, utilizó el método socrático de la indagación y exámenes de problemas, eso evito
originalidad a sus producciones.
ascendiente de importancia. Para él, era básico tomar en consideración el gran
conocimiento de los filósofos acerca de las ideas, como la razón. Eso los hacía ser las
personas "apropiados" para gobernar la sociedad.
Platón se opuso a las reflexiones filosóficas de Heráclito y de Parménides, aunque
admitió su teoría sobre las ideas. Para él, la realidad está fragmentada en dos mundos:
suprasensible o de las ideas que corresponde al mundo de la razón, donde impera la verdad
y está constituido por ideas eternas, inmutables, intangibles, imperecederas; y el sensible o
de los fenómenos y objetos.
El primer mundo, suprasensible o de las ideas, funciona como un modelo o
referencia para el sensible. Este debe orientarse y dirigirse hacia el mundo perfecto de las
ideas.
El segundo mundo, sensible, es de las apariencias, de los fenómenos, de los objetos
concretos. Es el mundo imperfecto, cambiante y efímero, el cual es captado por los
sentidos.
Entre ambos mundos existe una fuerza de atracción a través de la cual lo sensible y
cambiante es atraído hacia lo suprasensible y duradero mediante una fuerza que él llama:
“la fuerza del amor o de eros platónico”

La teoría del conocimiento


El análisis del conocimiento en Platón no es objeto de un estudio sistemático,
abordado en una obra específica dedicada al tema, sino que, como ocurre con otros aspectos
de su pensamiento, se plantea en varios de sus diálogos, por lo general en el curso de la
discusión de otras cuestiones no estrictamente epistemológicas, si exceptuamos el
“Teeteto”, diálogo en el que el objeto de la discusión es el conocimiento.

El análisis del conocimiento en Platón


A los planteamientos iniciales de la teoría de la reminiscencia, expuesta en el
“Menón” y “Fedón”, para demostrar la inmortalidad del alma, seguirán la explicación
ofrecida en “La República” (libro VI) donde encontramos la exposición de una nueva
teoría -la dialéctica- que será mantenida como la explicación definitiva del conocimiento.
En el “Teeteto”, obra posterior a “La República”, no se encontrara ninguna
ampliación de lo dicho en ésta respecto al conocimiento, sino una crítica a la explicación
del conocimiento dada por los sofistas, basada en la percepción sensible, con objeto de
definir cuáles son las condiciones que debe cumplir el verdadero conocimiento, condiciones
que se habían planteado ya en su libro “La República” al abordar la teoría dialéctica.

Diferencia de Platón con la filosofía presocrática:


El problema del conocimiento había sido tratado ya por los filósofos
presocráticos, en especial, Parménides con sus trabajos: entre la vía de la opinión y
la vía de la verdad47.
Para los sofistas, el conocimiento sensible es, simplemente, el conocimiento. La
verdad o falsedad no pueden existir como absolutos, estando sometidas a la relatividad de
la sensación. Si prescindimos de la sensación, prescindimos del conocimiento. Lo que me
parece frío, es frío, según Protágoras, aunque a otro le pueda parecer caliente: y para él será
caliente.
La razón debe partir de los datos sensibles para realizar sus operaciones, por lo que
depende absolutamente de ellos. No tiene sentido hablar de un conocimiento racional como
si fuera algo distinto y aún opuesto al conocimiento sensible.
Platón, por su parte, dijo que existen dos formas de conocimiento: una basada en los
datos de los sentidos y la otra en la razón. La vía de la opinión, en la medida en que remite
a los datos sensibles, procedentes de un mundo aparentemente en devenir, no constituye un
verdadero conocimiento: su falsedad le vendría de la aceptación del no ser, fuente de todas
las contradicciones; en efecto, si el no ser no es ¿cómo confiar en el conocimiento que
derive de su aceptación?
El verdadero conocimiento, afirmaba, nos lo ofrece la vía de la razón, al estar
basada en el ser y rechazar, por lo tanto, toda contradicción. Por lo demás, el ser es
inmutable, por lo que el verdadero conocimiento ha de ser también inmutable. La verdad no
puede estar sometida a la relatividad de lo sensible.

La crítica de Platón a los presocráticos

                                                                                                                       
47
En el “Teeteto”, Platón hace una crítica a las ideas de   Protágoras, acerca del
conocimiento, y afirmó:
1) El conocimiento se pueda identificar con la percepción sensible, ya que la
verdad se expresa en el juicio y no en la sensación;
2) Ni siquiera se puede identificar el conocimiento con el "juicio verdadero" ya
que podría formularse un juicio que resultara verdadero y estuviera basado en datos
falsos;
3) Tampoco se puede identificar el conocimiento con el "juicio verdadero" más
una razón, pues ¿qué podría añadirse, mediante el análisis, a un "juicio verdadero"
que no contuviera ya, y que le convirtiera en verdadero conocimiento?
Platón coincidió con Protágoras, que el conocimiento sensible es relativo, pero no
admitió, que sea la única forma de conocimiento. Reiteró, contrario a Parménides, que hay
otra forma de conocimiento propia de la razón, y que se dirige a un objeto distinto del
objeto que nos presenta la sensibilidad: las Ideas.
El verdadero conocimiento ha de versar sobre el ser, no sobre el devenir, y no puede
estar sometido a error, ha de ser infalible. El conocimiento sensible, pues, no puede ser el
verdadero conocimiento ya que no cumple ninguna de esas características.

Ética platónica:
Como ocurre con los otros aspectos de la filosofía platónica, la ética no es objeto de
un tratado específico en el que se aborde el tema sistemáticamente. El hecho de que muchos
de los diálogos comiencen con algunas interrogantes acerca de la virtud en general, o de
determinadas virtudes en particular, evidencia que el interés por el análisis del
comportamiento humano no es algo central en Platón.
Como se ha visto en su concepción de la ciudad ideal, el objetivo de la vida del
hombre no puede reducirse a la satisfacción de sus necesidades materiales; más allá de
éstas, el hombre debe ser objeto de un desarrollo completo de su personalidad, de acuerdo
con las partes más elevadas de su alma, la irascible y la racional, con el fin de alcanzar una
felicidad identificada con la armonía de su vida48.

                                                                                                                       
48
Esta idea, defendida en el Fedón, no será mantenida en los diálogos posteriores, en los que el alma deja de ser
considerada como una entidad simple y enfrentada al cuerpo, y pasa a ser considerada como una entidad en la que
podemos distinguir tres partes diferenciadas que permiten explicar, entre otras cosas, los conflictos psicológicos de la vida
del hombre, las distintas tendencias que configuran su naturaleza.
Justicia y ética
Si la justicia en la ciudad reside en que cada clase social haga lo que debe hacer, la
justicia en el hombre residirá también en que cada parte del alma haga lo que debe. Ello
implica que la vida buena para el hombre es una vida en la que se atiendan las necesidades
"materiales" y "espirituales".
El conocimiento y la satisfacción de las necesidades intelectuales deben ir
acompañados de salud, moderación en el disfrute de los bienes materiales, etc., lo que pone
de manifiesto hasta qué punto la idea de que Platón rechaza de un modo absoluto lo
corporal e injustificada.
En el “Banquete”, por ejemplo, se puede observar cómo, a través del Eros, Platón
concibe el ascenso hacia las Ideas, partiendo del amor a la belleza que se observa en las
cosas sensibles, luego a la belleza en el ser humano, hasta alcanzar la contemplación de la
Belleza en sí, que se identifica con el Bien, del que habla en “La República” que representa
el grado superior de conocimiento.

Filosofía política: el Estado ideal


Las ideas filosóficas de Platón tuvieron muchas implicaciones sociales,
particularmente en cuanto al Estado o gobierno ideal. Hay discrepancias entre sus ideas
iniciales y las que expuso posteriormente.
Algunas de sus más famosas doctrinas están expuestas en “La República”. Sin
embargo, con los estudios filológicos modernos se ha llegado a implicar que sus diálogos
tardíos (Político y Las Leyes) presentan una fuerte crítica a sus consideraciones previas,
esta crítica surgió a raíz de la enorme decepción de Platón con sus ideas y la depresión
mostrada en la Carta VII.
Para Platón lo más importante en la ciudad y en el hombre sería la Justicia. Por
tanto, su planteamiento de Estado estará basado en una necesidad ética, de justicia. Esta
última se conseguirá a partir de la armonía entre las clases sociales y, para los individuos,
en las partes del alma de cada uno.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         
Platón decía que las sociedades debieran tener una estructura tripartita de clases la
cual respondía a una estructura, según el apetito, espíritu y razón del alma de cada
individuo:
• Artesanos o labradores: Los trabajadores correspondían a la parte de “apetito” del
alma.
• Guerreros o guardianes: aventureros, fuertes, valientes y que formaban el “espíritu”
del alma.
• Gobernantes o filósofos: inteligentes, racionales, apropiados para tomar decisiones
para la comunidad. Estos formaban la “razón” del alma.
De acuerdo con este modelo, los principios de la democracia ateniense, como existía
en aquella época, eran rechazados en esta idea y muy pocos estaban en capacidad de
gobernar. Este desprecio a la democracia podría deberse a su rechazo frente al juicio a
Sócrates.
En lugar de retórica y persuasión, Platón señaló “la razón y la
sabiduría (episteme) son las que deben gobernar”. Esto no equivale a tiranía, despotismo u
oligarquía.
El maestro afirmaba: hasta que los filósofos gobiernen como reyes o, aquellos que
ahora son llamados reyes y los dirigentes o líderes, puedan filosofar debidamente (es decir,
hasta tanto el poder político y el filosófico concuerden), mientras que las diferentes
naturalezas busquen solo uno solo de estos poderes exclusivamente, las ciudades no tendrán
paz, ni tampoco la raza humana en general49.
Platón describe a estos “reyes filósofos”50 como aquellos que “aman ver la verdad
esté donde esté con los medios que se disponen” y soportó su idea con la analogía de un
capitán y su navío o un médico y su medicina: Navegar y curar no son prácticas que todo el
mundo esté calificado para hacerlas por naturaleza.
Se debe mencionar, sin embargo, que la idea de la ciudad que se describe en La
República, es de una ciudad ideal, la cual se examina para determinar la forma como la
injusticia y la justicia se desarrollan en una ciudad51.

                                                                                                                       
49
50
Gran parte de su obra “La República” está dedicada a indicar el proceso educacional necesario para producir estos
“filósofos reyes”, de hecho el Estado ideal platónico será en gran medida un ente dedicado a la educación.
51
La ciudad “verdadera” y “sana” se describe en el libro II de La República, donde figuran trabajadores, pero no tiene los
reyes-filósofos, ni poetas ni guerreros.
El mito de la caverna
En el libro VII de La República, el maestro hace un importante esfuerzo por
demostrar la situación del hombre respeto al conocimiento, acudiendo, para esto, al “Mito
de la caverna”. A continuación la manera como se manejó el asunto: 52
Primero:
“Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga
entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos
hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo
que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las
ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde
algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino
situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo
parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima
de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.
- Ya lo veo-dijo.
- Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan
toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o
animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos
portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén
callados.
- ¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!
- Iguales que nosotros-dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así
han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas
por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
- ¿Cómo--dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las
cabezas?
- ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
- ¿Qué otra cosa van a ver?
- Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar
refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?
- Forzosamente.
                                                                                                                       
52
J.M. Pabón y M. Fernández Galiano: “nombre de la obra”, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1981 (3ª edición)
- ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que,
cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba
era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
- No, ¡por Zeus!- dijo.
- Entonces no hay duda-dije yo-de que los tales no tendrán por real ninguna otra
cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
- Es enteramente forzoso-dijo.
- Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de
su ignorancia, y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente.
Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver
el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y,
por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras
veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera de alguien que antes no veía más
que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y
vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera
mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca
de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes
había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
- Mucho más-dijo.
Segundo:
“Y si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los
ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar,
y que consideraría qué éstos, son realmente más claros que los que le muestra .?
- Así es -dijo.
- Y si se lo llevaran de allí a la fuerza--dije-, obligándole a recorrer la áspera y
escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol,
¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la
luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las
cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
- No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.
- Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba.
Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de
hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos.
Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el
cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el
sol y lo que le es propio.
- ¿Cómo no?
- Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni
en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí
mismo, lo que. él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
- Necesariamente -dijo.
- Y después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las
estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible, y que es, en cierto
modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
- Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
- ¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de
sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber
cambiado y que les compadecería a ellos?
- Efectivamente.
- Y si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que
concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las
sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían
pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de
profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia
de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre
aquellos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría
decididamente "trabajar la tierra al servicio de otro hombre sin patrimonio" o
sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
- Eso es lo que creo yo -dijo -: que preferiría cualquier otro destino antes que
aquella vida.
- Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo
asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas, como a quien deja
súbitamente la luz del sol?
- Ciertamente -dijo.
- Y si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido
constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no
habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el
tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él
que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la
pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían; si encontraban
manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?.
- Claro que sí -dijo.
-Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh amigo Glaucón!, a lo
que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista
con la vivienda-prisión, y la luz del fuego que hay en ella, con el poder del. sol. En
cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si
las comparas con la ascensión del alma hasta la región inteligible no errarás con
respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer, y que sólo la divinidad
sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el
mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero,
una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello
que hay en todas las cosas; que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz
y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y
conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en
su vida privada o pública.
- También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo”.

Aristóteles
Nació en Estagira (Macedonia), donde vivió los años 384 a 322 a.C53. Los
estudiosos del filósofo aseguran que a la edad de 18 años, ingresó a la Academia de Platón,
por más de 15 años, hasta la muerte del maestro.

                                                                                                                       
53
Su padre fue médico y muy amigo del rey de Macedonía Amintas. Ese hecho, facilitó que fuera llamado por la corona
para que se ocupara de la educación de Alejandro, el hijo del rey, conocido como “Alejandro el Grande”. Diez años
después, retorno a Atena y fundo, en el año 334 aC, su Escuela o Liceo de Filosofía. La muerte de Alejandro provoco un
rechazo a Macedónia que incluyó a Aristóteles, por lo que este decidió irse de Atena para evitar que se repitiera con él, la
historia de Anaxágoras y Sócrates: condenado a muerte por la misma acusación de “impiedad”. Se exilió en Calcis, isla
de Eubea, donde murió.
Este filósofo se caracterizó en concentrar su preocupación en resolver el problema
metafísico de la separación entre el mundo de las ideas y el mundo de las apariencias.
Entendió que estos dos mundos constituyen una sola unidad.
Estableció un principio único que une lo múltiple y diverso del Ser. Este principio lo
llamó la Sustancia: “El Ser es único y múltiple a la vez”. El refirió dos tipos de sustancias:
a) la que se refiere al mundo de los objetos concretos e individuales, y b) la de las ideas, los
universales, el género y la especie.

El movimiento, según Aristóteles:


Concibió el movimiento54 como el paso de la potencia al acto. De un modo más
técnico precisó: es "el acto de lo que está en potencia, en tanto que está en potencia". Con
esta definición, Aristóteles quiso indicar, al menos, las siguientes cuestiones importantes:
• el movimiento es un acto, una realidad que le puede sobrevenir a una cosa. Con esto
se quiere señalar que dicha cosa puede no tener el movimiento en acto, como
cuando está en reposo: si no muevo la tiza y la tengo en mi mano, la tiza está en
reposo en acto (está quieta) y tiene el movimiento en potencia (puesto que la puedo
desplazar en cualquier momento); esa peculiar realidad o acto en que consiste el
movimiento la tiene un objeto en la medida en que aún no ha actualizado
totalmente aquello que puede llegar a ser, puesto que en cuanto lo ha actualizado ya
no está en movimiento sino quieta: el acto del movimiento de la tiza hacia la mesa,
donde se quiere dejar, lo tiene la tiza en la medida en que aún no está en la mesa, es
potencia de estar en la mesa. Cuando la tiza ya está en la mesa, entonces ya está en
acto y no en potencia, por lo que el movimiento deja de darse, ha finalizado con
relación a ese hecho.
Aristóteles distinguió diversos tipos de cambio o movimiento:
• Cambio sustancial: cuando desaparece una sustancia y da lugar a otra (como cuando
quemamos un papel y lo convertimos en cenizas);
• Cambio accidental: cuando una sustancia se modifica en alguno de sus atributos o
características pero permanece siendo la misma. Esto se divide, a su vez en:

                                                                                                                       
54
Mientras para nosotros el movimiento es fundamentalmente el desplazamiento de una cosa en el espacio, para los
griegos es: “toda modificación de un objeto o cosa”, modificación que, naturalmente, también puede ser la de su posición
en el espacio; por ello el término actual más próximo a la comprensión griega del movimiento es el término cambio.
o según la cualidad: como cuando pasamos de jóvenes a adultos, o cuando
una hoja cambia de color en otoño;
o según la cantidad: la tiza que se desgasta con el uso, el niño que crece;
o y el lugar: como cuando nos trasladamos en autobus de un lugar a otro.
Según la ontología aristotélica, todas las cosas que podemos percibir, que son
sensibles (tanto las naturales como las artificiales) están compuestas por la estructura: acto
y potencia y, dado que el movimiento es el paso de la potencia al acto, todas las cosas
sensibles tienen el movimiento, como uno de sus rasgos más característicos y definitorios.
Por ello se puede entender: si existiese un ser que fuese acto puro, que no tuviese
ninguna potencialidad, dicho ser no le podría corresponder el movimiento. Según
Aristóteles, esto es lo que ocurre con Dios, es acto puro y, por tanto, inmutable.

La metafísica aristotélica: la crítica de la Teoría de las Ideas


Se parte de la afirmación: "Todos los hombres tienen por naturaleza el deseo de
saber"55. Ese deseo de saber culmina en la adquisición de la sabiduría, que para Aristóteles
es el conocimiento56 de las causas y los principios del ser.
La metafísica aristotélica se construye, en gran parte, como resultado del
planteamiento de Platón en torno a las ideas57. Las primeras críticas del filósofo a la “teoría
de las Ideas”58 se conocen después de abandonar de la Academia, como parte del
encasamiento hacia su propia demarcación filosófica metafísica.
Como precedente, el maestro Platón sustentó los ejes principales de su teoría en la
crítica hecha a la teoría de las Ideas del antecesor filósofo, Parménides. Es probable que ese
hecho, en el seno de la academia, generara numerosos e interesantes debates, que se
convirtieran en posibles insumos para la diferencia entre el maestro y Aristóteles, sin tocar

                                                                                                                       
55
Con estas palabras se inicia el libro primero de la Metafísica de Aristóteles
56
Es el objeto de la metafísica, de la ciencia de las primeras causas y principios del ser, el conocimiento del ser "en cuanto
ser", el conocimiento de la causa última de la naturaleza y de la realidad.
57
No evidencia de que Aristóteles haya manifestado contrario a la “teoría de las Ideas” del maestro durante su
permanencia en la Academia
58
La teoría de las Ideas de Aristóteles, al dotar de realidad subsistente al universal, las Ideas, duplicó, sin motivo, el
mundo de las cosas visibles y estableció un mundo paralelo que necesitaría explicación. La teoría aristotélica no fue capaz
de explicar el movimiento de las cosas, una de las razones de su formulación, de ahí, que no haya ofrecido ningún
elemento de análisis referido al movimiento, el cambio. Se persistió en las Ideas inmóviles e inmutables, y si las cosas
eran una imitación de las ideas, se concluye que las cosas eran también inmóviles e inmutables; pero si cambian.
Entonces, de ¿de dónde procede ese cambio?. ("Metafísica", libro 1,7). Ya los pluralistas intentaron, con su propuesta,
explicar la permanencia y el cambio.
los asuntos personales, sino la simple búsqueda de la verdad, como él afirma en su texto
"Metafísica".
Ambos filósofos estuvieron de acuerdo en que hay un elemento común entre los
objetos de una misma clase o género: el universo y las Ideas. Admitieron que ese universo
era real y cuya existencia no es independiente de las cosas, es decir, es subsistente59.
Por otro lado, Aristóteles consideró posible la Teoría de las Ideas por la separación
que establece entre los mundos visible (la sustancia) e inteligible (lo que una sustancia es,
su forma o esencia), y de inmediato planteaba: “las Ideas representan la esencia de las
cosas, aquello por lo que las cosas son lo que son”60 e interrogaba, como parte de su crítica:
“¿Cómo es posible que aquello por lo que algo es lo que es no resida en el objeto, sino
fuera de él?“; “¿Cómo es posible que aquello que hace que el hombre sea hombre, su
esencia, la Idea de hombre, no resida en el hombre, sino que exista independientemente de
él?“
Aristóteles pasó a ser un poco más incisivo con el argumento del "tercer hombre": si
el hombre es el resultado de la imitación de la Idea de hombre, y tal Idea es entendida como
una entidad de carácter individual, ¿A qué otra realidad imita la Idea de hombre?
Insistió en que debe existir un tercer modelo de hombre que explique la similitud
entre el hombre concreto e Idea de hombre. Por igual, que formule: Idea de hombre
similitud hombres concretos. Su debate podría llegar a un escenario infinito “de un modelo
del modelo” hasta lo absurdo.
En otro ángulo, el filósofo sostenía que las cosas no pueden provenir de las Ideas.
Este planteamiento entró en contradicción con el eje fundamental de la teoría de las Ideas
platónica61. Para Aristóteles, “las Ideas son causa de las cosas”.

                                                                                                                       
59
Sin embargo, tan pronto, cuando Platón acepto en su Teoría, realidad subsistente al universal, a la Idea, duplicó, sin
motivo, el mundo de las cosas visibles y estableció un mundo paralelo que necesitaría a su vez de explicación.
60
La diferencia con el maestro, en este punto, se localizó en las formulaciones platónicas no lograron explica la relación
entre las Ideas y las cosas. Las teorías de la participación y la imitación, lejos de acercarse a ese propósito se distanciaron
cada vez más, quedándose en simple planteo metafórico. Pero esas observaciones de Aristóteles crísticas, Platón se la
había a Parménides.
61
Platón en el “Timeo”, indicó que las ideas son sólo el modelo en el que se inspira el Demiurgo para modelar las cosas,
es decir, las causas ejemplares de las cosas, pero no sus causas eficientes. ("Metafísica", libro 1,7).
Evidenciando que el cuerpo teórico platónico no lograba exponer coherentemente la
causa de lo real, y en la perspectiva de un pensamiento filosófico maduro, Aristóteles
propuso la “Teoría de las cuatro causas del ser”; como respuesta a la irrealidad de las
Ideas de Platón, la “Teoría de la sustancia”, y ante la incapacidad platónica de aborda
convincentemente el cambio, la “distinción entre ser en acto y ser en potencia”.

La lógica aristotélica:
Entre los múltiples aportes de Aristóteles, que lo consagra en la historia, se
encuentro el haber sido el primer sistematizador de la lógica. Con sus propuestas, junto a
las contribuciones de los estoicos, se estableció esta disciplina hasta llegara al siglo XIX.
El mismo Kant, quien toma la clasificación aristotélica de los juicios, como base
para realizar la deducción trascendental de las categorías del entendimiento, aspecto
fundamental de su obra, se extraña del mínimo avance de la lógica, desde Aristóteles,
contrastándolo con el arrollador avance de la ciencia a partir del Renacimiento, dado que
ambas parecen ofrecernos una forma de conocimiento seguro.
Las obras de lógica de Aristóteles (Categorías, Sobre la interpretación, Primeros
analíticos, Analíticos posteriores y Tópicos) fueron agrupadas en un conjunto llamado
Organon, que los filósofos interpretaron, tradicionalmente, como una propedéutica, una
preparación para la filosofía62.
A diferencia de la moderna lógica formal, la lógica aristotélica parte del supuesto de
que las formas de pensamiento reproducen lo que ocurre en la realidad, o sea, que las cosas
extra mentales existen tal como son pensadas por la mente, por lo que las categorías de la
mente son objetivas y corresponden a la realidad. De ese modo las categorías del
pensamiento adquieren un sentido ontológico.
El filósofo, desde su lógica, se ocupó del estudio de los conceptos, con especial
atención a los predicables, y de las categorías (o predicamentos), que se completa con el
análisis de los juicios y de las formas de razonamiento, prestando particular interés a los
razonamientos deductivos categóricos o silogismos.

Los conceptos aristotélicos


                                                                                                                       
62
Con esta interpretación se pretendió recalcar que el conocimiento de las leyes del razonamiento era fundamental, un
paso previo, para cualquier ulterior estudio, y que debía estar en posesión de tal conocimiento quienes quisiesen
adentrarse en el terreno de la filosofía.
Aristóteles entendió el “concepto” como la representación intelectual de un objeto,
diferenciándolo de lo sentido, lo percibido, lo imaginado o lo recordado, y con esto,
establece, como sus propiedades: la comprensión (el conjunto de características esenciales
que contiene un concepto) y la extensión (el número, la cantidad de sujetos a los que puede
aplicarse, de los que se puede predicar).
A mayor número de características contenidas en un concepto, proporcionalmente
menor será el número de sujetos a los que pueda aplicarse, y viceversa63.

Clasificación de los conceptos:


Aristóteles clasificó los conceptos, según su extensión (universales, particulares y
singulares); su comprensión (simples y compuestos); de acuerdo con lo que expresen (sola
esencia o una esencia acompañada de una cualidad); Además, concretos y abstractos,
compatibles o incompatibles, positivos o negativos, claros u oscuros.
El mayor interés, el filósofo lo puso en los conceptos universales y sus distintos
tipos de atribución o predicables64 (son universales que pueden aplicarse a muchos
sujetos).
En sus obras "Categorías" y "Tópicos" Aristóteles fija en diez su número, y fijó una
distinción fundamental entre la sustancia y los accidentes. La primera, la categoría
fundamental, lo que existe en sí mismo, y lo segundo, categorías que existen en otro ser, en
la sustancia. De igual manera, clasificó los accidentes en nueve grupos: cualidad, cantidad,
relación, acción, pasión, lugar, tiempo, situación, hábito externo65.
En la visión aristotélica, cuando las categorías conducen a ser extra mentales
adquieren contenido ontológico, en virtud de que las cosas son captadas por la mente tal
como son en realidad.
Los conceptos son, para Aristóteles, actos mentales que se expresan mediante el
lenguaje, a lo que llamó "término", el cual clasificó, si atiende a los objetos expresados, en:
                                                                                                                       
63
En función de estas características se pueden construir los conocidos árboles lógicos, como hizo Porfirio (siglo III d.c.),
en los que se clasifican los conceptos estableciendo entre ellos una relación de jerarquía y subordinación, de mayor a
menor extensión.
64
En los Analíticos posteriores Aristóteles se refiere a cinco predicables, o modos generales de atribución: género,
especie, diferencia, propio y accidente. El género representa la parte de la esencia que es común a varias especies; la
especie representa la esencia del ser; la diferencia expresa la parte de la esencia que no es común, sino característica de la
especie; propio, o propiedad, expresa una cualidad que acompaña necesariamente a la especie, y el accidente expresa una
cualidad contingente, que puede estar o no en el ser. Los géneros supremos en los que se pueden clasificar los seres son
las categorías, o predicamentos.
65
Los "Analíticos posteriores" hablan sólo de ocho categorías accidentales, suprimiendo las dos últimas, que son
englobadas como aspectos de las restantes.
Unívocos: los términos que remiten a un sólo concepto, y se aplican siempre con el mismo
sentido o significado; Equívocos: los que pueden expresar distintos conceptos,
aplicándose en cada caso con un sentido distinto (León tiene una catedral, el león es el rey
de la selva). Análogos: expresa conceptos diferentes, pero tienen un fondo común (Juan
está sano, este clima es sano)66

La Poética
En una de sus obras cumbre, “La Poética”, Aristóteles hace profundas reflexiones
sobre la estética, la cual desglosa en dos aspectos: la caracterización y la tragedia67. Se le
conoce como una obra esotérica o acroamática, por no haber sido publicada.
En el libro, constituido por cuadernos y notas que servían de guía o apuntes para el
maestro (era para ser oído no leído), aparece un trabajo sobre definición y caracterización
de la tragedia y otros acerca de las artes imitativas. Con menores detalles, se registran
reflexiones sobre la historia y su comparación con la poesía (las artes en general),
consideraciones lingüísticas y la mímesis.

La ética aristotélica
Las reflexiones de Aristóteles acerca de la ética, son recogidas en los libros: "Ética a
Nicómaco", "Ética a Eudemo"68 y la "Gran Moral", que es un resumen las ideas
fundamentales de la "Ética a Nicómaco".69 Para algunos estudiosos obra básica, en esta
temática, es la "Ética a Nicómaco", las obras dos, no aportan elementos nuevos. En el caso
de la "Ética a Eudemo", por ejemplo, se repiten textualmente cuatros de ya trabado en
Nicómaco.

La diferencia conceptual de Aristóteles con Sócrates y Platón sobre la ética:

                                                                                                                       
66
Los distintos tipos de analogía interesó mucho a los filósofos medievales y algunos problemas de la relación entre lo
divino y lo humano fueron tratados con el desarrollo del análisis de los distintos tipos de analogía.
67
El texto surge entre el año 335 a. C., cuando funda su escuela en Atenas, y 323 a. C. año en que partió definitivamente
de la ciudad. Algunas estudiosos apuntan que la obra original estuvo dividida en dos libros: 1) la tragedia y la epopeya y
2) la comedia y la poesía yámbica, que se perdió, aparentemente durante la Edad Media, y del que nada se conoce. El más
antiguo de los códices que contienen el texto de la Poética (ya sin la Comedia) es el Codex Parisinus 1141, escrito a fines
del siglo X o a principios del siglo XI.
68
Donde expone sus consideraciones que durante la juventud, antes de la madurez intelectual, de ahí que investigadores
le atribuyan influencia platónica.
69
En este último texto presenta las consideraciones del filósofo durante la juventud, previo su madurez intelectual, de ahí
que investigadores le atribuyan influencia platónica.
Para Sócrates y Platón, la ética fue identificada con el bien, el conocimiento.
Afirmando que por su naturaleza, el hombre tiende a buscar el bien, bastaría conocerlo para
obrar correctamente; el problema es que el hombre desconoce el bien, y toma por bueno lo
que le parece bueno y no lo que realmente es bueno.
En el texto “La República”, Platón, en la explicación del mito de la caverna,
sostiene que la Idea del Bien debe necesariamente conocerla quien quiera proceder
sabiamente tanto en su vida privada como en su vida pública. Una Idea de Bien que es
única y la misma para todos los hombres.
Aristóteles, como parte de su rechazo de la subsistencia de las formas, plantea que
no es posible afirmar la existencia del "bien en sí", de un único tipo de bien: del mismo
modo que el ser se dice de muchas maneras, habrá también muchos tipos de bienes.
"Todo arte y toda investigación científica, lo mismo que toda acción y elección
parecen tender a algún bien; y por ello definieron con toda pulcritud el bien los que dijeron
ser aquello a que todas las cosas aspiran".
"Siendo como son en gran número las acciones y las artes y ciencias, muchos serán
por consiguiente los fines. Así, el fin de la medicina es la salud; el de la construcción naval,
el navío; el de la estrategia, la victoria, y el de la ciencia económica, la riqueza"70.
El poeta afirma: “toda acción humana se realiza en vistas a un fin, y el fin de la
acción es el bien que se busca. El fin, por lo tanto, se identifica con el bien. Pero muchas de
esas acciones emprendidas por el hombre son un "instrumento" para conseguir, a su vez,
otro fin, otro bien. Por ejemplo, nos alimentamos adecuadamente para gozar de salud, por
lo que la correcta alimentación, que es un fin, es también un instrumento para conseguir
otro fin: la salud.
¿Hay algún fin último? Es decir, ¿Hay algún bien que se persiga por sí mismo, y no
como instrumento para alcanzar otra bien?”
“La felicidad, enfatiza, es el bien último al que aspiran todos los hombres por
naturaleza”. 71
En esto último, Aristóteles identifica la felicidad con la buena vida. Pero no todos
los hombres tienen la misma concepción de lo que es una vida buena, de la felicidad. Para
unos, la felicidad consiste en el placer, para otros, en las riquezas, en los honores, etc.

                                                                                                                       
70
"Ética a Nicómaco", libro 1,1.
71
Idem: Ética a Nicómaco
El maestro preguntó: ¿Es posible encontrar algún hilo conductor que permita decidir
en qué consiste la felicidad, más allá de los prejuicios de cada cual?
La respuesta marco la diferencia con Platón, quien estudio la felicidad por la vía de
la Idea de Bien, como si la ética fuese una ciencia, que dependa del conocimiento, de la
definición universal del Bien72.
En el planteo aristotélico, cada sustancia tiene una función propia que viene
determinada por su naturaleza; actuar en contra de esa función equivale a actuar en contra
de la propia naturaleza; una cama ha de servir para dormir, por ejemplo, y un cuchillo para
cortar. Si no cumplen su función diremos que son una "mala" cama o un "mal" cuchillo.
Si la cumplen, diremos que tienen la "virtud" (areté) que le es propia: permitir el
descanso o cortar, respectivamente; y por lo tanto, diremos que son una "buena" cama y un
"buen" cuchillo.
La virtud, pues, se identifica con cierta capacidad o excelencia propia de una
sustancia, o de una actividad (de una profesión, por ejemplo).El hombre, por tanto, debe
tener una función propia: si actúa conforme a esa función será un "buen" hombre; en caso
contrario será un "mal" hombre.
La felicidad consistirá por lo tanto en actuar en conformidad con la función propia
del hombre. Y en la medida en que esa función se realice, podrá el hombre alcanzar la
felicidad. Si sus actos le conducen a realizar esa función, serán virtuosos; en el caso
contrario serán vicios que le alejarán de su propia naturaleza, de lo que en ella hay de
característico o excelente y, con ello, de la felicidad73.
Para los aristotélicos, la solución del problema de la felicidad, de la moralidad esta
directamente conectado con la naturaleza del hombre, no en la definición del "bien en sí".
Parten de que el hombre es una sustancia compuesta de alma y cuerpo, por lo que junto a
las tendencias apetitivas propias de su naturaleza animal se encontrarán tendencias
intelectivas propias de su naturaleza racional.
Habrá, pues, dos formas propias de comportamiento, dos tipos de virtudes: éticas
(propias de la parte apetitiva y volitiva de la naturaleza humana) y dianoéticas (propias de
la diánoia, del pensamiento, de las funciones intelectivas del alma). "Siendo, pues, de dos
especies la virtud: intelectual y moral, la intelectual debe sobre todo al magisterio su
                                                                                                                       
72
Aquí se dio de lado, a que es una reflexión práctica encaminada a la acción, por lo que ha de ser, en la actividad
humana en donde encontremos los elementos que nos permitan responder a esta pregunta.
73
nacimiento y desarrollo, y por eso ha menester de experiencia y de tiempo, en tanto que la
virtud moral (ética) es fruto de la costumbre (éthos), de la cual ha tomado su nombre por
una ligera inflexión del vocablo (éthos)"74.

La Política de Aristóteles
En torno al asunto político, el maestro hizo detenidas reflexiones sobre los más
trascendentales temas del contexto histórico que le correspondió y sirvió de insumo a las
futuras generales de intelectuales para profundizar los mismos más allá del siglo XVIII.
Veamos los elementos centrales de los aristotélicos:

Origen del Estado y de la Sociedad:


Todo Estado, afirman los aristotélicos, está conformado por una asociación de
familias que tienden a un bien común, y éste bien es el objeto más importante de esta
asociación de tipo política, ya que, como en todas las asociaciones que forma el hombre,
sólo hacen lo que les parece bueno.
En las familias, las bases de las asociaciones se dan, entre el señor y el esclavo, y
ente el esposo y la mujer. Como la naturaleza ha creado seres para mandar y otros para
obedecer, donde el que está dotado de razón y previsión sea el dueño, y el que por sus
facultades corporales sea capaz de obedecer y cumplir las órdenes, obedezca como esclavo.
Estas asociaciones son de tipo natural, .
La primera asociación, entre muchas familias conforma el pueblo. La asociación de
muchos pueblos forma el Estado, que llega a su forma última, cuando es capaz de bastarse
absolutamente a sí mismo. Formado por la necesidad de satisfacer las necesidades de la
vida.
Por tanto, la formación del Estado es un hecho natural, porque el hombre es un ser
naturalmente sociable, porque no puede bastarse a sí mismo separado del todo como el
resto de las partes. Aquél que vive fuera del entorno sociable, es un ser superior a la especie
o una bestia. De ahí que la naturaleza arrastre instintivamente al hombre a la asociación
política.
La naturaleza le concede al hombre exclusivamente la palabra, mediante la cual,
diferencia el bien del mal y lo justo de lo injusto, siendo esto la principal característica que
                                                                                                                       
74
"Ética a Nicómaco", libro 2,1
lo hace distinto de los demás animales. La justicia es una necesidad social, porque el
derecho es la regla de la vida para la asociación política, y la decisión de lo justo es lo que
constituye al derecho.
El Estado, finalmente, es siempre anterior a la familia y a cada individuo en
particular, porque el todo está siempre por encima de las partes, y una vez que es destruido
éste, ya no hay partes, porque solas carecerían de función alguna75.

De la esclavitud:
Los elementos de la economía doméstica son los esclavos y los hombres libres,
siendo las partes primitivas, el señor y el esclavo, el hombre y la mujer y, por último, el
padre y los hijos, siendo posible añadir un cuarto elemento que es la llamada adquisición de
la propiedad, ya que sin las cosas de primera necesidad, el hombre no podría vivir76.
La propiedad es un elemento de la naturaleza, y dentro de ésta, el esclavo, la
propiedad viva. Pero el esclavo no es sólo un esclavo, sino que depende de su señor
absolutamente, convirtiéndose en propiedad como instrumento de uso, pero absolutamente
individual, al ser un hombre de otro hombre. “… Si las lanzaderas tejiesen por sí mismas;
si el arco tocase por sí solo la cítara, los empresarios prescindirían de los operarios y los
señores de los esclavos..."
Algunos esclavos lo son por naturaleza, ya que hay seres que desde el momento en
que nacen están destinados a obedecer y otros lo están para mandar, porque ambos
elementos, la obediencia y la autoridad, se encuentran en todo conjunto que aspire a un
resultado común, con razón se puede sostener que hay esclavos y hombres libres que lo son
por obra de la naturaleza.
El hombre está formado por un alma que le sirve para mandar, y un cuerpo que le
sirve para obedecer, en los hombres corruptos suele dominar el alma sobre el cuerpo, que es
lo contrario a la naturaleza. "...El alma manda al cuerpo como un dueño a su esclavo, y la
razón manda al instinto como un magistrado, como un rey..."
“Si bien hay esclavos que lo son por naturaleza, los vencidos en la guerra, también
se los reconoce como propiedad del vencedor, ya que la victoria supone siempre una

                                                                                                                       
superioridad en ciertos temas y la virtud tiene derecho, como medio de acción, a utilizar
hasta la violencia”.
El saber emplear a los esclavos constituye una ciencia, no por poseerlos, sino
porque se sirve de ellos. ¿En qué consiste esa ciencia?. En saber mandar lo que los esclavos
deben hacer, para poder ellos dedicarse a la vida política o a la filosofía. También se les
podrían enseñar ciertas artes como preparar las viandas, ya que algunos servicios son más
necesarios que otros.

De la adquisición de los bienes:


El pensamiento aristotélico señaló: “la adquisición de los bienes no se debe
confundir con la administración doméstica, ya que una emplea lo que la otra suministra.
Algunos hombres son nómadas, éstos viven en absoluta ociosidad, sin trabajo, y se
alimentan de la carne de los animales que crían, otros viven del pillaje, otros de la pesca,
otros cazan las aves y los animales bravíos, pero la mayoría vive del cultivo de la tierra y de
sus frutos, siendo los modos de existencia del hombre: nómade, agricultor, bandolero,
cazador o pescador, pudiendo combinar los diversos modos de vivir, como por ejemplo,
siendo nómades y salteadores o cultivadores y cazadores.
La naturaleza nada hace en vano, por lo que es de necesidad que haya creado todo
esto para el hombre, hasta la guerra misma es un medio de adquisición de bienes.
La riqueza es la abundancia de los instrumentos sociales, que es natural, y
domésticos, que procede del arte y de la experiencia, a este género se lo llama adquisición
de bienes.
El cambio es aplicable a todas las propiedades, si bien en su origen no se extendía
más allá de las cosas necesarias para la vida, a medida que las relaciones se fueron
transformando, se introdujo el uso de la moneda y con ésta nació la compra-venta, que
reveló cómo la circulación de bienes podía ser origen y fuente de ganancias considerables.
Por ende, el dinero es el que parece preocupar al comercio, porque es el elemento y
el fin de sus cambios, el interés es dinero producido por el dinero mismo, siendo de entre
todas las adquisiciones, la usura, la más contraria a la naturaleza, que es un modo de
adquisición nacido del dinero, al cual no se le da el destino para el cual fue creado.

Consideración práctica sobre la adquisición de los bienes:


Se deben conocer bien a fondo el género, el lugar y los productos que más
prometan, también es esencial tener un conocimiento de la agricultura y las tierras, las
cuales es preferible que sean arboladas, se ocupa a su vez de todos los animales, tanto
acuáticos y volátiles, que puedan ofrecer alguna ventaja.
Su elemento principal es el comercio, que se divide en: marítimo, terrestre, y al por
menor. Entra también en consideración, el préstamo a interés y, finalmente, el salario.
El último tipo de riqueza es la explotación forestal y minera, que pude ser de tantas
clases como metales se saquen del seno de la tierra.
Conviene a todos los jefes de Estado, tener conocimiento de tales recursos, puesto
que muchos gobiernos tienen la necesidad, como las familias de enriquecerse; y muchos
gobernantes creen que sólo de esta parte de la gobernación deben ocuparse.

Del poder doméstico:


La administración de la familia descansa en tres tipos de poder: 1) el del señor, 2) el
del padre y 3) el del esposo, según sobre quién se gobierne, si sobre el esclavo, los hijos o
la mujer.
Sobre los dos últimos (hijos y mujer), se manda como a seres igualmente libres,
aunque sometidos a una autoridad diferente, que es republicana (respecto a la mujer), o
regia (respecto de los hijos), ya que las afecciones y la edad dan a los padres el poder, lo
mismo que los reyes, quienes deben ser superior a sus súbditos por sus facultades naturales,
pero sin embargo, ser de la misma raza que ellos.
Una de las cuestiones que se suscitan es la de saber si al esclavo, aparte de actuar
como instrumento y servidor, le son correspondientes algunas virtudes. Evidentemente, es
necesario que posea algunas virtudes, aunque muy diversas de las que le corresponden a la
mujer o a los hijos, por esto, el hombre libre manda sobre el esclavo de muy distinta
manera a la que lo hace con los otros, estando éste absolutamente privado de voluntad
alguna.
El esclavo participa de nuestra vida, y no debe poseer virtud alguna más de la que le
exige su esclavitud.
Filosofía helenística
En la transición del siglo IV al III a. C., tras la muerte de Aristóteles y la decadencia
de las ciudades estados griegas, las guerras entre los reyes helénicos por suceder
a Alejandro Magno volvieron la vida problemática e insegura.
Emergieron en Atena, como resultado de ese panorama, dos escuelas filosóficas,
opuestas a la Academia platónica y al Liceo aristotélico. Estas pusieron la salvación
individual en el centro de sus preocupaciones: Epicuro y sus seguidores y los estoicos
alrededor de Zenón de Citio (para quienes,   “la filosofía servía principalmente para
alcanzar, con medios éticos, el bienestar psicológico o la paz.”)
Por otro lado, se desarrolló el “Escepticismo pirrónico”77, que en principio negó la
posibilidad de juicios seguros y de conocimientos indudables. Su concepción de la
gradación del Ser (del “Uno” a la materia) ofreció al cristianismo una variedad de enlaces y
fue la filosofía dominante de finales de la Antigüedad.

Escuelas helenísticas.
Las principales escuelas helenísticas fueron: el Jardín de Epicúreos, estoicos,
escépticos, la Stoa de Zenón, además de estas escuelas y tendencias en el siglo IV,
siguieron operaron: la academia de Platón, el liceo de Aristóteles. Posteriormente,
aparecieron la escuela o movimiento neoplatónico de Plotino, considerado helenístico, y un
grupo de sofistas78.
Esa diversidad conceptual de las escuelas provocó que algunas de ellas fueran
transgresoras, social y filosófica, a partir de actitudes personales, pensamiento e ideas,
destacándose elementos como: cínicos, escépticos, cirenaicos y epicúreos79.
Los pensadores de estas escuelas sospecharon que en los discursos oficiales, o en
los ofrecimientos de los poderosos, no se encontraba nada de valor para el ser humano. La
felicidad había que buscarla en otra parte y eso, no iba a ser nada fácil.
Metodológicamente, estos filósofos plantearon “liberar a los seres humanos del
miedo y de la ignorancia”80.
                                                                                                                       
77
Plotino, en el siglo III d. C., transformó la teoría de las Ideas de Platón para dar lugar a un neoplatonismo.
78
Como se ve, por la cantidad y diversidad, las escuelas en esta época tuvieron una importancia fundamental, llegando
algunas sobrevivieron varios siglos después del imperio romano.
79
Hay que tener en cuenta el peso negativo que estos conceptos vienen arrastrando casi desde su origen y que no han
perdido aún en nuestros días
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         
80
CAPITULO III
FILOSOFIA EN LA EDAD MEDIA

Se denomina filosofía medieval, todo el filosofar que se dio en Europa y el Oriente


Medio, entre la caída del Imperio Romano de Occidente en el siglo V hasta el
descubrimiento de América en el año 1492 (siglo XIV).
La mezcla de elementos romanos, cristianos y germanos constituyó la base sobre la
que se formó el mundo medieval que finalizó cuando el Renacimiento estableció nuevos
paradigmas culturales y, con esto, la aparición de la Edad Moderna.

Impacto de la Edad Media:


El periodo de la Edad Media interrumpió, de alguna manera, la objetividad que
había aportado el pensamiento filosófico griego. La religión y la fe católica colocaron la
razón filosófica griega al servicio de la teología medieval. Esto hizo que el papel de la
razón se orientara hacia la comprensión de la fe y la demostración de la existencia de Dios.
San Agustín y Santo Tomás de Aquino fueron los grandes pensadores de la iglesia,
responsables del desarrollo de esa filosofía y la teología en la Edad Media. El primero
logró, con la patrística o el iluminismo, recuperar a Platón, mientras que el segundo, con
la escolástica, el filosofar aristotélico. En uno y otro caso, para reforzar la fe en Dios y
demostrar su existencia.

San Agustin
Aurelius Augustinus, nació en Tagaste (hoy República de Argelia) en 354 d.c., y
murió en Hipona, en el 430 d.c. Fue uno de los teólogos latinos más prominentes81. La
iniciación de su formación religiosa se produjo con la lectura de “las Escrituras”, que
consideró una fecha impuesta, creía en el razonamiento de las cosas, en especial, la
problemática del mal, orígenes e impacto en el comportamiento de las personas.
Con 19 años, abandonó la fe y pasó al proceso de racionalidad sin dogma. En la
medida que profundizaba sus estudios, fue aceptando que fe (un modo de pensar
asintiendo) y razón (pensamiento) se complementan y equilibran. Si no existe la segunda
no existe la primera.

                                                                                                                       
81
Hijo de un pagano, Patricio, y de una cristiana, Mónica. Sus estudios los realizó entre Tagaste y Maduro, donde se
graduó de retórica.
Esa valoración lo colocó entre el fideísmo y el racionalismo. A partir de aquí dió
rienda a la búsqueda de la verdad a través de reflexiones sobre la interioridad del hombre.
Afirmó:
“La mente, mientras que duda, es consciente de sí misma: si me engaño existo.
Como la percepción del mundo exterior puede conducir al error, el camino hacia la
certeza es la interioridad (in interiore homine habitat veritas) que por un proceso de
iluminación se encuentra con las verdades eternas y con el mismo Dios que está en
lo más íntimo de la intimidad”
“Las ideas eternas están en Dios y son los arquetipos, según los cuales, crea el
Cosmos. Dios, que es una comunidad de amor, sale de sí mismo y crea por amor,
mediante razones seminales o gérmenes, que explican el proceso evolutivo, que se
basa en una constante actividad creadora, sin la cual nada subsistiría. Todo lo que
Dios crea es bueno, el mal carece de entidad, es ausencia de bien y fruto indeseable
de la libertad del hombre” 82..
En la perspectiva de sus reflexiones sobre la interioridad del ser humano, llega a
concebir dos ciudades que coexisten, la: “del Hombre” y la “de Dios” . La primera,
volcada hacia el egoísmo, y la segunda, que se va realizando en el amor a Dios y la práctica
de las virtudes, en especial, la caridad y la justicia. “Ni Roma ni ningún Estado es una
realidad divina o eterna, y si no busca la justicia se convierte en un magno latrocinio”.
“La Ciudad de Dios, que tampoco se identifica con la Iglesia del mundo presente, es
la meta hacia donde se encamina la humanidad y está destinada a los justos”, concluye el
filósofo teólogo.

Ética según San Agustín


Con su expresión: “Ama y haz lo que quieras”, Agustín sintetiza lo que para él es la
ley moral, porque en su ejercicio reflexivo establece con claridad que cuando no se tiene
amor, el resto de la condición humana no tiene valor. Si por el contrario, posee éste, el
mismo se coloca por encima de todos los demás valores que pueda tener.
Desde el ámbito social, la ética es condenar la injusticia de la riqueza, ya sea porque
se haya adquirido injustamente o porque ella misma (la riqueza) es injusta: tú tienes y otro

                                                                                                                       
82
no; tú goza de abundancia y otro de miseria. Por igual condena la falta de solidaridad con
los desposeídos.

Agustín y la ciencia
El científico Roger Penrose afirmó que Agustín planteo su teoría sobre “la relación
espacio-tiempo”, lo que lo coloca como antecesor de Albert Einstein, quien posteriormente
fue declarado el autor de la “teoría de la relatividad” por sus estudios y demostraciones
científicas.
Para San Agustín, “el universo no nació en el tiempo, sino con el tiempo”, “el
tiempo y el universo surgieron a la vez”.
Otra conexión intuitiva que se le adjudica a Agustín, es con el presocrático
Anaximandro y sus ideas acerca de la evolución, al indicar que “Dios pudo servirse de seres
inferiores para crear al hombre al infundirle el alma”.
Fue enfático en la posición de que: “a pesar de la existencia de un Dios no todos los
organismos y lo inerte salían de Él, sino que algunos sufrían variaciones evolutivas en
tiempos históricos a partir de creaciones de Dios83.
El teólogo además, de alguna manera revisó, sino toda, parte de las reflexiones del
código Maimónides, versión de Mishrpe Torá, que fue una legendarias enseñanzas hebreas-
cristianas-judías del medioevo84. Para Maimónides, registrado en el Código, existen tres
grupos de seres creados: 1) Los minerales, las plantas y los seres vivos (incluyendo al
hombre), compuestos de materia y forma perecedera; 2) Las esferas y las estrellas, en las
cuales la forma es permanente, 3) Los seres dotados de forma, pero sin materia, como son
los ángeles.
Además, “se admite la creación como un acto conforme a la esencia divina, el cual
abarca todos los seres, no tiene otro fin que a sí mismo y, por lo tanto, su duración es
ilimitada”, pasando a demostrar la existencia de Dios, empleando las ideas aristotélicas.
El alma, formalmente asegura, “es una en esencia, pero tiene cinco facultades: la
fuerza vital, los sentidos, la imaginación, el apetito (pasiones y voluntad) y la razón
(libertad y entendimiento).
                                                                                                                       
83
La ciudad de Dios que Dios
84
Moshé ben Maimón o Musa ibn Maymun (en hebreo: ‫מימון בן משה‬, y enárabe, ‫)ﻡمﻱيﻡمﻭوﻥن ﺏبﻥن ﻡمﻭوﺱسﻯى‬, también llamado desde
el Renacimiento Maimónides ("hijo de Maimon") o RaMBaM (el acrónimo de sus iniciales en hebreo, ‫)ם"רמב‬, conocido
entre los cristianos como Rabí Moisés el Egipcio (1135, Córdoba - 1204, Fustat, Egipto), fue un médico, rabino y teólogo
judío de Al-Andalus de la Edad Media. Tuvo importancia como filósofo en el pensamiento medieval.
“El entendimiento, concluye, es la facultad que caracteriza al hombre85, pero las
demás le son comunes con la mayor parte de los animales. Éste puede ser pasivo
(entendimiento material que sufre la acción de la vida orgánica, es inseparable del cuerpo e
individual) o activo (adquirido o comunicado, separado del cuerpo)”86

Tomás de Aquino
Aquino (1225-1274)87, considerado la mejor representación de la teología
dominica, en especial, de la escolástica, hizo del tema sobre la existencia de Dios, el centro
de sus reflexiones desde el campo de la filosofía, la teología, la antropología, ontología y la
llamada teología natural. En su obra “Suma Teológica”, lo hace desde la teología
existencial (de la existencia de Dios) y la teología esencial (propiedades o características de
la existencia). Acepta y vincula el “empirismo aristotélico” a su tesis “hilemórfica” y a los
planteamientos de Avicena y Averroes. El primero, traza un clara distancia con la
herencia griega, en lo referente a la diferencia entre la esencia y el ser. Planteó que “Dios se
hace comprensible únicamente a través de una doble analogía”. E l segundo, Averroes,
construyó la fusión platónico-aristotélica amparada en los argumentos cosmológicos para
demostrar la existencia de Dios: los cinco caminos de explicación, que desde entonces, se
convirtieron en base de la filosofía cristiana.
Tomás de Aquino sostuvo además que la existencia de Dios “es un conocimiento
natural en el ser humano, al que puede llegar con el uso adecuado y lógico de su razón,
incluso sin haber conocido la Revelación cristiana, ni haber realizado un acto de fe. La
razón, dirigida lógica y científicamente puede alcanzar la certeza de la existencia de Dios, e
incluso de la inmortalidad y espiritualidad del alma”.
Este planteamiento lo alejo de las tesis ontológicas de San Anselmo y San
Buenaventura: “podemos conocer a Dios directamente a priori en el interior de nuestra

                                                                                                                       
85
“El hombre es libre y la libertad es una función de la inteligencia, y este intelecto, como forma del alma humana, es
inmortal porque no necesita del alma para sus operaciones, sino que entiende separado absolutamente del cuerpo”.
86
Después de varias ediciones y correcciones, la más representativa presenta las versiones basadas en manuscritos sin
ningún comentario, con numerosos índices y en un único tomo (1000 páginas), fue editada por “Yeshivat Or VeYeshua”
Mishne Tora en un solo tomo con 8 índices. La edición presenta la versión exacta y revisada del texto basada en la edición
del Rabino Iosef Kapaj e incluye las diferencias de versiones más importantes respecto de las ediciones más renombradas.
En el texto: “Guía de perplejos” se encuentra todo su pensamiento filosófico”
87
La fecha (1224 ó 1225) y lugar de nacimiento, no tienen registros exactos. El sitio pudo haber sido “Roccasecca”, un
castillo situado en la cumbre de una montaña, cerca de Aquino, Italia. Su familia pertenecía a la nobleza napolitana. Hijo
del Conde Landolfo de Aquino, estudió en la Abadía de Montecasino y después en la Universidad de Nápoles. En el año
1244 tomó el hábito de la Orden de Predicadores.
conciencia”. Tomás, enfatizó: “La proposición Dios existe, es evidente en sí misma, pero
no para nosotros que somos seres limitados”.
Pero el teólogo, en la referida obra establece cinco vías tomistas para demostrar la
existencia de Dios:
a) Movimiento: hay seres que se mueven, nos consta por los sentidos; pero
todo lo que se mueve es movido por otro, hemos de admitir la existencia de un primer
motor no movido por otro, inmóvil. Y ese primer motor inmóvil es Dios.
b) Eficiencia: la existencia de causas eficientes que no pueden ser causa de sí
mismas, nos consta, ya que para ello tendrían que haber existido antes de existir, lo cual es
imposible. La causa eficiente infinita, en serie, no es admisible, por lo que tiene que existir
una primera causa eficiente incausada. Y esa causa incausada es Dios.
c) Contingencia: los seres existen y mueren, esto es, no son necesarios; si todos
los seres fueran contingentes, no existiría ninguno, pero existen, por lo que deben tener su
causa, pues, en un primer ser necesario , ya que una serie causal infinita de seres
contingentes es imposible. Y este ser necesario es Dios.
d) Grados de perfección: hay diferentes grados de perfección en los seres
(bondad, belleza,...) Y ello implica la existencia de un modelo con respecto al cual
establecemos la comparación, un ser óptimo, máximamente verdadero, un ser supremo. Y
ese ser supremo es Dios.
e) Finalidad: los seres inorgánicos actúan con un fin; pero al carecer de
conocimiento e inteligencia sólo pueden tender a un fin, si son dirigidos por un ser
inteligente. Luego debe haber un ser sumamente inteligente que ordena todas las cosas
naturales dirigiéndolas a su fin. Y ese ser inteligente es Dios.
El valor que se le atribuya a las aportaciones teológicas y filosóficas de Tomás de
Aquino, se focaliza en haberse logrado un claro delineamiento entre las esferas filosofías y
religiosas, lo que para algunos estudiosos significó una ruptura de la filosofía del medioevo,
como parte de los inicios de la filosofía moderna.

Durante el referido periodo (siglos XI y XV), se registró la llamada “Alta


Escolástica”, que permitió el desarrollo de la histórica, y por demás, sangrientas cruzadas,
el resurgimiento de las ciudades al amparo del cristianismo y el poder hegemónico del
Catolicismo/Papal.
En ese proceso y su dinámica, discurrió la conocida “escolástica tardía” y el
posterior “apego de la escolástica”.
Escolástica
La escolástica88 más que una escuela, fue un amplio movimiento que incorporó a
teólogos y filósofos, que desde diferentes perspectivas desarrollaron el máximo esfuerzo,
utilizando la filosofía grecolatina para entender y demostrar las “revelaciones religiosas del
cristianismo”.
Esta corriente surge en la llamada “Antigüedad tardía” y se desarrolló a lo largo de
la Edad Media, entre la mitad del siglo XI y mediado del XV. Dominó, durante el citado
período, la casi totalidad del pensamiento, imponiendo una directa relación: fe y razón,
concluyéndose en que la primera se imponía sobre la segunda89.
Ese gran monopolio, que implicó un freno significativo de toda la producción
filosófica anterior, en el contexto de la reflexión con profundidad y las vinculaciones
científicas, provocaron problemas serios de coherenciación, porque además de las
manifestaciones grecolatinas, tuvieron las árabes y judaicas, de ahí, los esfuerzos, sin
grandes éxitos, de unificación en torno a las aportaciones antiguas, después de largo tiempo
de total abandono de las contribuciones científicas, en especial, del empirismo.
Otro elemento importante, y que le dio fuerza a la Escolástica, fue “convertirse en
un método de trabajo intelectual90: todo pensamiento debía someterse al principio de
autoridad, y la enseñanza91 se limitó, en principio, a la repetición de los textos antiguos, y
sobre todo de la Biblia, como principal fuente de conocimiento”92 ,

Otros escolásticos importantes:

                                                                                                                       
88
Cel latín scholasticus, y éste a su vez del griego σχολαστικός, aquel que pertenece a la escuela
89
Philosophia ancilla theologiae -la filosofía es sierva de la teología.
90
Según los estudiosos de este movimiento, esto “incentivó la especulación y el razonamiento, a partir de que suponía
someterse a un rígido armazón lógico y una estructura esquemática del discurso que debía exponerse a refutaciones y
preparar defensas.
91
Las principales escuelas del pensamiento filosófico y teológico católico de la Edad Media fueron: la platónico-
agustiniana y la aristotélico-tomista que constituye el redescubrimiento de Platón y Aristóteles. Todo se inició y desarrolló
de entre los grupos de reflexión y enseñanza (pequeñas escuelas de pensadores) en las catedrales, conventos y monasterios
y otros lugares donde se conversaba y debatían temas filosóficos y teológicos.
92
Se considera a San Anselmo de Canterbury la principal autoridad de la escolástica
(1033-1109), por hacer de su discurso ontológico, un incisivo recurso “para probar la
existencia de Dios”, tal como se observa en sus obras Monologión y Proslogión.
Pedro Abelardo (1079-1142), con su obra “Sic et non”, provoca una interesante
renovación, en la perspectiva religiosa, de lógica y lo que se entendía como la “dialéctica”
(cambio con referente a Dios), además, se convertirá en el creador del “Método
Escolástico” de la cuestionante (un problema dialéctico).
Corresponderá al siglo XII, ser escenario de importantes renovaciones de la escuela
impulsadas por Thierry de Chartres, Bernardo Silvestre y Juan de Salisbury, bajo la
influencia del neoplatonismo, el estoicismo, así como, la ciencia árabe y judía.
La preocupación giró en torno al estudio de la naturaleza, en la perspectiva humana,
lo que provoco un humanismo filosófico que contrastó con los perfiles místicos del
momento, encabezados por Bernardo de Claraval (1091-1153), pero que Hugo de San
Víctor, concilió, en su obra: “Summa teológica” (Suma de Teología): misticismo y
escolasticismo.
Sin embargo, el mayor apogeo de la escolástica se produce en el siglo XIII,
motorizado por la creación de las universidades y el establecimiento de las órdenes
clericales: Dominico93 y Franciscano94, agrupaciones que concentraron prominentes
teólogos y filósofos.

                                                                                                                       
93
Hizo suyo la filosofía de Aristóteles a partir de las traducciones e interpretaciones árabes de Avicena y Averroes. El
maestro de Santo Tomás, Alberto Magno, fue el primero que vinculó el pensamiento aristotélico con la fe. La condición
de miembro de la Orden de Predicadores, le permitió ejercer la docencia, ser elevado a obispo de Ratisbona. Escribió
sobre teología, ciencias naturales y filosofía
94
Se amparó en la corriente establecida por la patrística y todo el pensamiento platonismo, que entendieron estaban en
sintonía de los dogmas del cristianismo. Sus principales exponentes fueron: Alejandro de Hales, San Buenaventura y
Robert Grosseteste. Ese último, adicionalmente perteneciente a la escuela de investigaciones científicas y estudio de la
naturaleza, “Oxford”. Lo que le vinculó a Roger Bacon (1210-1292), defensor de la ciencia experimental y de la
matemática
CAPÍTULO IV
Las sociedades modernas y la ruptura filosófica.

Para finales de la Edad Media, varios acontecimientos se desarrollaron, social,


político, cultural y filosófico, los cuales abrieron las puertas a la modernidad.
Vale citar, la interrogante ¿por qué el pensamiento durante el régimen feudal
abandonó el filosofar antiguo, que tuvo como punto de partida la realidad objetiva para las
reflexiones?
La filosofía en las sociedades que emergieron desde el siglo XV, momento de la
ruptura95 con régimen feudal, medieval y cristiano, obedeció a la dinámica y al espíritu de
la sociedad moderna96
El conocimiento, el saber, la ciencia y la investigación procuraron dar cuenta de la
lógica y las leyes que gobiernan la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. Con esto la
filosofía se acomodó a la nueva sociedad, para entonces, dar inicio un nuevo tipo de
relación con la naturaleza.
Con la revolución científica, surgió una visión distinta del mundo y condicionó la
relación del hombre con la naturaleza en una perspectiva utilitaria y mercantil. Nicolás
Copérnico, Kepler, Galileo Galilei, Descartes, Bacon, etc, protagonizaron la dinámica de
esta revolución
Una diversidad de procesos históricos evidenciaron éste proyecto de sociedad en
marcha: renacimiento, humanismo, reforma protestante, revolución científica, la
ilustración, las distintas revoluciones burguesas y otros.
Desde su naturaleza, la filosofía sirvió a esa nueva lógica: el conjunto de ideas que
reflejaron las diferentes situaciones sociales. De ahí que su función fuera, describir y
descubrir los fundamentos de la realidad, sus leyes o la dinámica propia de la sociedad y
del pensamiento humano.
Para la nueva sociedad mercantil las informaciones que resultasen, tanto de la
ciencia como de la reflexión filosófica, importarían mucho, dada la vocación del nuevo
orden social de poner la naturaleza y el universo al servicio del bienestar de esta sociedad.
La Filosofía Moderna
                                                                                                                       
95
Se caracterizó por un conjunto de procesos que tipifican la modernidad: el renacimiento, el humanismo, la reforma
protestante, la revolución científica, las nuevas teorías políticas sobres el poder, la ilustración, las revoluciones políticas,
el liberalismo económico, la revolución industrial y la revolución tecnológica actual.
96
La filosofía como reflexión sobre la realidad y como resultado de la práctica social responde al espíritu de la
modernidad
La historia de la filosofía moderna97 se inició en el siglo XV, con el
Renacimiento y la Reforma Protestante hasta los últimos años del siglo XX. Ese comienzo
del filosofar moderno, donde la naturaleza no será jamás la manifestación de Dios sino de
los fenómenos, objetos, procesos y leyes puestos al servicio de naciones, las clases
sociales, de grupos, en fin, de la sociedad en general, que dio origen al establecimiento de
un nuevo paradigma que rompió con la filosofía tradicional.
René Descartes, se colocó a la cabeza del nuevo filosofar, con sus importantes
aportes renovadores en la ciencia matemática, la geometría analítica y su singular método,
que estampo su impronta de genio, tras concluir: para evitar error no basta la inteligencia, la
aplicación adecuada de la filosofía requiere de un método.
Desde Descartes hasta Husserl, incluyendo posteriores pensadores, la filosofía
moderna se caracterizó por el cambio del punto de partida de la filosofía98. Se avanzó
desde las perspectivas ontológicas (“las consideraciones sobre el mundo“) y
epistemológicos (“sobre el del mundo”).
Pero esos cambios de tendencias y métodos, registros de problemática diferente, no
fueron el resultado de pasos repentinos, inmediatos, y con esto, una muralla divisoria entre
el pensamiento tradicional y el moderno99.
Por ejemplo, importantes ejes de la filosofía moderna tienen sus orígenes en la
Edad Media, particularmente en la Baja Escolástica, en los nominalistas, en Nicolás de
Cusa y aún en Abelardo. De la misma manera, muchos temas básicos de esa época fueron
incorporados a la etapa moderna.

                                                                                                                       
97
Debemos advertir que se llamó filosofía moderna NO comenzó con la historia de la sociedad moderna (que tiene su
punto de partida en la toma de Constantinopla por los turcos), sino a partir de la incursión y desarrollo de René Descartes.
98
En este contexto, surgieron diversas corrientes filosóficas que reflejan la nueva orientación de la sociedad moderna.
Dentro de estas corrientes se encuentraron el Racionalismo, Empirismo, Cristianismo, Idealismo, Positivismo y
Materialismo.
99
Los cambios culturales no suelen sobrevenir tan bruscamente. La historia humana demuestra que los segmentos de la
cultura y del pensar suelen encajar unos con otros y mezclarse entre sí. Las raíces de los cambios deben buscarse en capas
más profundas de lo que parece a primera vista.
Características de la Filosofía Moderna

En el campo del filosofar se impulsaron el humanismo y el renacimiento conjunto


de la revolución copernicana, asociada al desarrollo de las nuevas ciencias, que finalmente
provocaron el derrumbe de la Escolástica.100
La filosofía volvió a la ciudad, salió de abadías y monasterios; de la glosa y el
comentario, de la tutela de la fe, a la investigación y la independencia de la razón.

Principales características
1.- El desplazamiento101 de los asuntos teológicos a una mayor concentración en la
naturaleza y el hombre. Lo que constituyó una nueva forma de acercarse a la
realidad. Le sirvió de soporte inicial, la naciente ciencia que al hacer una
interpretación mecanicista de la realidad física, le aportó una regularidad tal, que
hizo posible un conocimiento firme, seguro, matemático, indudable, entonces,
surgió: buscar seguridad semejante a la aportada por el científico.
2.- El sujeto humano es el punto de partida del conocimiento. Esto impuso, abandonar
la tesis del realismo ingenuo de la Antigüedad y el Medioevo: el conocimiento del
objeto o cosas se me da, tal como es y cómo sería aunque yo no lo conociera.
3.- Primacía de la gnoseología sobre la Ontología. Se desplazó el interés de la realidad
es, al sujeto. Lo que nos interesa fundamentalmente,102 por tanto, la filosofía
primera: el saber fundamental y fundante de los otros, ya no será la Ontología,
reflexión sobre el ser, sino la Gnoseología o Teoría del Conocimiento, reflexión
sobre el conocer103.
.

                                                                                                                       
100
Ya en crisis, hizo esfuerzo por imponer nuevos esquemas conceptuales, alejados de las viejas e infructuosas disputas
terminológicas que solían dirimirse a la luz de algún argumento de autoridad, fuera platónica o aristotélica.
101
Este desplazamiento, que no significó ruptura, se hizo patente por la situación de crisis, pero un análisis riguroso nos
hace ver que, en el fondo, la mayoría de los pensadores de la modernidad intentaron, de una u otra forma, fundamentar su
visión de la realidad en Dios
102
Aunque esa afirmación habría que materializarla, mucho es lo que el sujeto conoce.
103
De ahí que, quizás, el primer problema que se plantearon los filósofos de la modernidad fuera: el del alcance o límites
de nuestras facultades cognoscitivas
El Racionalismo
En filosofía, se conoce como “racionalismo” (del latín, ratio, razón) la posición que
privilegia el uso de la razón frente a la fe; de la ciencia frente a la religión.104. Se considera
que el fundamento de todo conocimiento es la razón105.
La importancia del racionalismo es su identificación con la tradición que proviene
del filósofo y científico francés del siglo XVII, René Descartes106, quien creía que la
geometría representaba el ideal de todas las ciencias y también de la filosofía.
Mantenía que sólo por medio de la razón se podían descubrir ciertas verdades
universales, evidentes en sí, de las que es posible deducir el resto de los contenidos de la
filosofía y de las ciencias107:
“…el fundamento del conocimiento está en el pensamiento racional a imagen del
saber matemático. Este saber es un modelo de conocimiento verdadero ya que se
basa en principios denominados axiomas que son evidentes y ciertos, sin necesidad
de ser fundamentado.
Enfatizó que estas verdades evidentes “eran innatas”, no derivadas de experien-
cia108. La filosofía genera verdades, necesariamente, universales y necesarias, de ahí el
principio “pienso, luego existo”. Si pensamos es evidente que existimos o fenómenos no
dado de mi existencia y dudar, es que estamos seguro de que pensamos, es evidente que
existimos. Con este procedimiento, el filósofo propuso un método de trabajo científico: la
“duda metódica”.

                                                                                                                       
104
Junto con ello, cabe ser racionalista en relación con un género de cuestiones y no serlo en relación con otro: por
ejemplo se puede reivindicar la necesidad del ejercicio de la razón en política y rechazarlo en religión.
105
El conocimiento descansa en la razón no en la experiencia sensible. Se valoró más la razón que los sentidos, por tanto,
se puede llamarse a Parménides, Platón y Descartes racionalistas; como a Aristóteles, Santo Tomás y, por supuesto,
Hume, del empirismo, porque valoraron la experiencia sensible o percepción.
106
Nació en La Haye, Francia, 1596 – murió en Estocolmo, Suecia, 1650) se educó en el colegio jesuita de La Fléche
(1604-1612). Se licenció en derecho en 1616. A los 20 años fue soldado en el ejército de Mauricio de Nassau. En 1619 se
enroló en las filas del duque de Baviera; el 10 de noviembre, en el curso de tres sueños sucesivos, Descartes experimentó
la famosa «revelación» que lo condujo a la elaboración de su método- Afirmó con vehemencia: “la geometría la
representaba el ideal de todas las ciencias y la filosofía.”
107
Manifestaba que estas verdades evidentes en sí eran innatas, no derivadas de la experiencia Rechazó la idea de los
sentidos, ya que nos pueden engañar; defendió las ciencias exactas, en concreto las matemáticas, por sus contenidos
innatos, es decir, “ya nacemos con conocimientos, solo tenemos que acordarnos de ellos. Usó el método deductivo como
principal herramienta para llegar al verdadero conocimiento.
108
Durante los siglos XVII109 y XVIIl el racionalismo se desarrolló en la Europa con
el filósofo Baruch Spinoza y el filósofo y matemático Gottfried Wilhelm Leibniz, quienes
se opusieron a los empiristas británicos, encabezados por John Locke y David Hume.110
El racionalismo epistemológico ha sido aplicado a otras áreas de la investigación
filosófica: En la ética, es la afirmación de que ciertas ideas morales primarias son innatas
en la especie humana y que tales principios morales son evidentes en sí a la facultad
racional; En la religión, los principios fundamentales de la religión son innatos o
evidentes en sí y que la revelación no es necesaria, como en el deísmo. Desde finales del
siglo XIX, el racionalismo jugó un papel antirreligioso.

Los rasgos que mejor caracterizan al racionalismo moderno111


Ø “Todos nuestros conocimientos sobre la realidad proceden, no de los sentidos,
sino de la razón, del entendimiento mismo.
Ø El conocimiento puede ser construido deductivamente a partir de unos primeros
principios, que no se pueden extraer de la experiencia empírica sino que se
encuentran ya en el entendimiento: el innatismo de las ideas.
Ø Establecer que la deducción y la intuición intelectual son los métodos más
apropiados para el filosofar, ejercitar el pensamiento.
Ø La matemática es la ciencia ideal.
Ø Para demostrar la existencia de Dios, se reivindicó el argumento ontológico.
Ø La razón no tiene límites, puede alcanzar a todo lo real.

El Empirismo
Término griego "empiría" (experiencia) fue tomado por la corriente filosófica que
consideró que el conocimiento deriva de la experiencia, por lo que ésta se convierte en la
única fuente de conocimiento. A ese filosofar se conoce como el “Empirismo” 112, el cual

                                                                                                                       
109
Comprende fundamentalmente todo el siglo XVII, como un largo filosofar metafísico que planteó los avances de la
ciencia del Renacimiento. En ese discurrir esta corriente adoptó los “paradigmas de las matemáticas de la geometría y
experimental de la física como respuestas al escepticismo pirrónico y el formalismo escolástico
110
Estos filósofos creían que todas las ideas procedían de los sentidos.
111
112
Lo empírico, en la Era Clásica, se refería al conocimiento que los médicos, arquitectos, artistas y artesanos en general
obtenían a través de su experiencia dirigida hacia lo útil y técnico, en contraposición al conocimiento teórico concebido
como contemplación de la verdad al margen de cualquier utilidad.
surgió en Gran Bretaña, en los inicios del siglo XVI, con las tesis de Locke, Berkeley y
Hume, como sus principales exponentes.
Estos filósofos sostuvieron que no existen conocimientos o ideas innatas de las que
pueda derivarse ningún conocimiento113, con lo que se distanciaron del racionalismo, que
hace de la razón y del innatismo, las fuentes del conocimiento. Veamos por separados a
estos iniciadores empíricos:

John Looke114 (1632-1704), filósofo inglés que en su primera etapa estuvo en el terreno
del racionalismo continental, en 1689, publicó su ensayo acerca del entendimiento humano,
para romper con el maestro Descarte y pasar a encabezar el concepto: “el conocimiento
tiene su origen en la experiencia, en los objetos sensibles externos y en las operaciones
internas de nuestra mente”.
Afirmó que “el único conocimiento que los humanos pueden poseer es el
conocimiento a posteriori” (el conocimiento basado en la experiencia). Logró fama su
propuesta “la mente humana es una Tabula rasa u hoja en blanco, en la cual se escriben las
experiencias derivadas de impresiones sensoriales a medida que la vida de una persona
prosigue”115.
Looke distinguió dos tipos de ideas: simples y complejas. Las primeras, están
referidas o son el resultado de las sensaciones y reflexiones, y las segundas, resultan de la
actividad subjetiva del conocimiento, es decir, son ideas que representan lo general o lo
universal o son representaciones de los objetos de una misma especie.
Las ideas simples son creadas de un modo pasivo en la mente, luego de obtenerlas
mediante la sensación. Por el contrario, las ideas complejas se crean después de la
combinación, comparación o abstracción de las ideas simples.

                                                                                                                       
113
Para el empirismo más extremo, la experiencia es la base de todo conocimiento, no sólo en cuanto a su origen sino
también en cuanto a su contenido. Se parte del mundo sensible para formar los conceptos y éstos encuentran en lo sensible
su justificación y su limitación.
114
Nació en Wrington (cerca de Bristol), Inglaterra, el 29 de agosto de 1632. Se educó en la Westminster School y en la
Christ Church de Oxford. En 1658 se convirtió en tutor y profesor de Griego y Retórica. Más tarde volvió a Oxford y
estudió medicina. Influyó de forma determinante en las ideas de la Revolución Gloriosa y la Declaración de Derechos
Británica de 1689. La última parte de su vida fue dedicada a tareas administrativas y económicas. Murió en Essex, 28 de
octubre de 1704
115
Por ejemplo, la idea de un cuerno al igual que la de un caballo son ambas ideas
simples, pero al juntarse para representar a un unicornio se convierten en una idea
compleja116.
Aseguró que el conocimiento de las cosas es una percepción de ideas, que están en
acuerdo o desacuerdo unas con otras, según unas leyes de asociación de ideas. Modificó el
concepto filosófico tradicional sobre la sustancia como el sujeto y la causalidad como
explicación del cambio o movimiento. Planteó que la “sustancia” o la idea de causa, es una
“idea compleja”117
Sus experiencias docentes lo condujeron a estos planteamientos por la vía del
filosofar. Los estudiosos del filósofo afirman, que él no pretendió crear un sistema
educativo, sino explicar los lineamientos de la educación para los hijos de la nobleza, por
consiguiente sus ideas representan, tanto un reflejo de la percepción pedagógica de su
tiempo como una reflexión profunda sobre sus bondades, defectos y alcances.
Su incursión en las actividades políticas no fue exitosa, por el contrario, generaron
problemas, de ahí que dedicara su atención al trabajo intelectual, logrando producir sus dos
obras cumbres: “Ensayo sobre el entendimiento humano” (1690) y “Pensamientos sobre
educación” (1692).

Tomas Hobbes118, un profundo estudioso de la filosofía escolástica, la que finalmente no le


gustó, por lo que se adhirió a la tesis Looke. Como una valiosa aportación a esta corriente,
escribió en latín y en inglés, sus obras fundamentales: “De corpore”, “De homine”, “De
cive”, y el “Leviatán”, esta última, su obra cumbre. En ella estudió el materialismo y el
empirismo; la moral, el utilitarismo , el despotismo y los asuntos políticos.

David Hume (1711-1776), tomó el camino del empirismo escéptico, después que redujo
el conocimiento a “impresiones e ideas”. Planteó la existencia de dos verdades: de hecho y
de asociación de ideas.
Toda idea ha de poder ser reducida a la impresión correspondiente. Cuando una idea
surge de la relación entre ideas, su contenido de la realidad ha de depender de las
                                                                                                                       
116
117
118
De origen inglés, nacido en 1588, hijo de un pastor rural. Estudia en Oxford. Su estadía en París, así como su contacto
con varias personalidades filosóficas y científicas fueron decisivas para la formación de sus ideas filosóficas. Fue
secretario de Bacon y testigo de la revolución y la restauración de su patria. Murió en 1679
impresiones que la motivan. Si no encontramos dichas impresiones se debe rechazar como
producto de la mera imaginación sin contenido de realidad alguno. Tal ocurre con la idea de
sustancia y la idea de causa119.
Una serie de impresiones provocan la asociación de ideas respecto a un hecho y
posterior juicio. Por ejemplo: Un asesinato no se reduce a una impresión, es una relación
de ideas: a) matar a un hombre (recuerdo de una impresión), b) junto con la idea del
"desagrado que produce" en la conciencia (impresión interna queda asociada en una nueva
idea) el asesinato, c) el juicio moral relativo al rechazo de la asociación de las dos
impresiones anteriores. Concluye: El asesinato es algo "malo" como apreciación subjetiva
moral, pero no tiene contenido de conocimiento verdadero o falso120.
Pero, la causa tampoco puede ser reducida a una impresión, surge de la relación
entre ideas. ¿Cuál es la relación que une a dos ideas como causa?
Para Hume, solo se establece la relación, cuando se produce "una sucesión
constante de impresiones" que generan en el hombre un hábito o costumbre121. Por
ejemplo:
“Pone un recipiente con agua en el fuego y ésta se caliente. La conciencia asocia
dos impresiones sucesivas como ideas: poner el agua al fuego, y que le suceda el
hecho de que se caliente”
Eso da lugar a una nueva idea: “la causa”, que se ampara en el hecho de que hasta
“ahora me ha sucedido que siempre que pongo un recipiente con agua al fuego ésta se
calienta". Por tanto, "El fuego calienta el agua"; es decir, el fuego “es la causa de que el
agua se caliente”122.
George Berkeley (1685-1753) indicó que las consideraciones de Locke abren la
puerta para un eventual ateísmo”, y encausó el empirismo por la metafísica. Propuso un
empirismo extremo con su afirmación “los objetos existen si son percibidos123: Esse est

                                                                                                                       
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122
Pero no se puede encontrar ninguna impresión que tenga relación directa con la idea de causa. Y el contenido de
realidad de una idea solamente, tiene sentido en referencia a la impresión de la que se derive. La idea de causa, pues, es
algo meramente subjetivo, resultado de la asociación de la mente de dos impresiones sucesivas cuya conexión no aparece
como evidencia.
123
La percepción en cualquier caso es el fundamento del ser, esto le da un sentido más idealista que empíricas.
percipi (ser es ser percibido) de modo que un objeto siempre es percibido; porque si ningún
humano lo percibiera Dios sería la entidad encargada de percibirlo124.

Lo analítico y lo sintético, lo a priori y a posteriori


Las consecuencias que se derivan del concepto “causa” en la teoría de Hume,
respecto a un conocimiento que pretenda ser científico, conduce a un escepticismo porque
nunca se podrá conocer el fundamento de las impresiones.
Por igual, el conocimiento de la experiencia no permitirá salir de un subjetivismo
incompatible con la ciencia, que durante del siglo XVII demostró, con notables éxitos, el
conocimiento de las leyes de la naturaleza, su dominio a partir de aplicaciones técnicas. Fue
ese escenario el que provocó el filosofar racionalista de Kant, en dirección contraria al
“sueño dogmático”125
El asociacionismo de los empiristas redujo el conocimiento a un psicologismo,
como afirman estudiosos de estos filósofos126. Ellos partieron del hecho de que el
conocimiento verdadero es enteramente posible, ya que el objeto de la experiencia está
dado por la realidad objetiva.
Los conceptos se desprenden de la experiencia y ello hace posible ponerse en
contacto con el conocimiento universal. Se da por supuesto, que el entendimiento es capaz
de intuir la esencia universal como forma de las cosas percibidas por la experiencia. Allí,
donde se dé el objeto de que se trate se darán las notas categoriales propias de dicho
concepto.
Concebir la ciencia de este modo permite analizar los conceptos de forma
separada de la experiencia; clasifica y relaciona los conceptos unos con otros por medio de
las "notas" o "cualidades" que los caracterizan.
La razón, aplicando las leyes del pensar y la Lógica, por medio de los silogismos,
obtiene las conclusiones que son aplicables a los objetos reales con garantía de verdad
científica. El resultado es una ciencia de las cualidades, tal como fue la ciencia aristotélica.
La ciencia, así concebida, es universal por tratar de conceptos universales que
abarcan a todo un universo de objetos, y necesaria porque se basa en las intuiciones. Desde

                                                                                                                       
124
125
Toda su obra crítica intenta superar este supuesto que hacía de todo punto inviable el conocimiento científico.
126
Desde los griegos a la Edad Moderna, la ciencia tradicional respondió a conceptos. Con independencia de la
experiencia. En la Edad Moderna esa conceptualización se conocío como a priori..
los griegos hasta la Edad Moderna, la ciencia procedió, a partir de los conceptos,
independiente de la experiencia. Durante la Edad Media este fue calificado como a “priori”.

Neo-empirismo:
Los estudios han demostrado que las nuevas propuestas filosóficas empíricas,
posteriores a sus principales exponentes: “empírico-analíticas” o "deductivo- empíricas" o
"empírico-general-inductivas", lejos de orientarse hacia la profundidad o consolidación de
esa filosofía, se encausaron por el camino del neo-positivista, no del neo-empirismo.
Esta crítica tiene como punto de partida127, la ausencia de un cuerpo que explique
los posibles alcances de la "teoría" independiente de la sistematicidad, que es donde se
desarrolla el describir, explicar y predecir sucesos mediante deducciones formales, no
contradictorias.

¿Es el conocimiento verdadero, entonces?


Según el planteamiento empirista, el conocimiento verdadero se produce cuando el
objeto de experiencia se considera dado como una realidad objetiva, un origen y causa que
impacta lo sensible conduciendo al conocimiento, a partir de esa experiencia, a ser la
garantía de que lo percibido existe.
De ahí, que los conceptos, resultados de esa experiencia, pongan a las personas en
conexión con el conocimiento universal y la realidad
Esta teoría asume que el “entendimiento es capaz de intuir la esencia universal
como forma de las cosas percibidas en la experiencia”. Las categorías del concepto van a
depender del lugar donde esté el objeto.
Para los racionalistas, en su valoración de la ciencia, aseguran que la razón estudia
los conceptos de manera separada de la experiencia. Más aún, hace clasificaciones y
establece entre los conceptos de que se trate, registrando "notas" o "cualidades" que los
tipifiquen.
La razón pasa luego, a la lógica (las leyes del pensamiento) y utilizando los
silogismos, fijas sus conclusiones, las cuales se “aplican a los objetos reales, garantes de

                                                                                                                       
127
Algunos autores, como Talcott Parsons, sostienen la posibilidad y conveniencia de construir teorías generales. Otros,
como Robert Merton, sólo consideran viables (al menos, por ahora) las teorías de alcance medio.
verdad científica. El resultado es una ciencia de las cualidades tal como fue la ciencia
aristotélica.
Bajo la afirmación de que la ciencia es universal, los conceptos son universales e
incluyen el universo de los objetos, de ahí que, tanto en la ciencia "cualitativa" y "a priori",
la experiencia tiene un rol secundario128.

Nuevos aires filosóficos problematizan el racionalismo y el empirismo:


De entrada se fija una teoría de oposición al empirismo: “Lo dado, no es el objeto de
la experiencia, sino la conciencia del "yo" como sujeto-pensante de la experiencia, por
tanto, objeto es una "impresión" o "idea" de la conciencia. El entendimiento opera con
ideas”.
A partir de lo citado, se despeja la intuición de la realidad en lo sensible percibido,
eliminando o indicando que “no hay garantía de que la relación entre idea – objeto tenga
fundamento en lo realmente objetivo”, aunque si, una problematización.
Esta corriente filosófica, que consideró la ciencia “como un hecho inexplicable”,
para, según la inducción subjetiva y habitual, concluir en que era, “ocasional y probable”,
no fue convincente.
En cuanto a los argumentos del racionalismo que para justificar la ciencia y las
ideas innatas, para justificar la existencia de Dios, tampoco fueron convincentes.

Interrumpe la ciencia
En la Edad Moderna el papel de la ciencia se coloca en un plano de mayor
objetividad, capaz de experimentar, demostrar y superar resultados obtenidos, apoyada en
los cálculos matemáticos, progresivo conocimiento de la naturaleza y sus leyes,
sistemáticas prácticas, explicaciones y aplicaciones cada vez más complejas.
Esto es, se pasó a la etapa de lo cuantitativo, la medición, las relaciones físicas y
matemáticas, y como resultado, a “hipótesis explicativas” que se confirman en la
experiencia y los experimentos.

                                                                                                                       
El Criticismo
Esta expresión filosófica, durante este período, se planteó asumir como válido los
fundamentos mejor logrados del Empirismo y la Racionalismo, sobre esa plataforma
construir un cuerpo conceptuar en la dirección de la tendencia de desarrollo y profundidad
que planteaba la ciencia.
Se convirtió en la ruptura con una historia de la filosofía que seguía girando en
torno al período socrático y la Edad Media, sintetizada, finalmente, en las dos corrientes
citadas, criticadas por el líder del movimiento, Immanuel Kant129
Este filósofo prusiano, desarrollado en el periodo de la Ilustración, tomó un camino
diferente a las ideas filosóficas dominantes, para convertirse en uno de los pensadores de
mayor profundidad, cabeza visible del criticismo e impulsor del idealismo alemán.
Sus trabajos intelectuales abordaron el derecho, la ciencia, la religión, la moral y la
historia, además de un enorme esfuerzo para conciliar el empirismo y el racionalismo,
postulando: “todo se adquiere a través de la experiencia, se mantiene y desarrolla por la
razón, jugando un papel importante”130.
Un argumento que le dio consistencia a Kant, fue: “la experiencia, los valores y el
significado mismo de la vida serían completamente subjetivos, si antes no habían sido
subsumidos por la razón pura. Usar la razón sin aplicarla a la experiencia, nos llevaría
inevitablemente a ilusiones teóricas”131.

Sus obras fundamentales de Kant:


Crítica de la Razón Pura: Es considerado como una parada en la historia de filosofía, para
profundizar la reflexión y apertura el filosofar contemporánea. En este texto, el filosofo
estudia la estructura que soporta la razón, para proponer, finalmente: “la metafísica
tradicional puede ser reinterpretada a través de la epistemología, ya que podemos encarar
problemas metafísicos al entender la fuente y los límites del conocimiento”
Crítica de la Razón Práctica: Es un profundo ejercicio intelectual en torno a la ética, en
sus múltiples dimensiones y valoraciones.
Crítica del Juicio: Un análisis exhaustivo sobre la estética y la teleología.
                                                                                                                       
129
Nación en la ciudad de Königsberg, Prusia, 22 de abril de 1724, 80 años después, el 12 de febrero de 1804, murió en
su ciudad natal
130
El murió creyendo que había logrado un pacto entre empiristas y racionalistas, al reconocer los aciertos y precisarse los
desaciertos de una y otra.
131
La Metafísica de las Costumbres: El maestro estudia la filosofía del Derecho y del
Estado.
Filósofos como Fichte, Hegel, Schelling, y Schopenhauer se alinearon en el
criticismo e idealismo alemán, contribuyendo significativamente a su fortalecimiento en
Europa.

Una problemática gnoseológico: el sujeto activo


El asunto por resolver era: el sujeto, es únicamente receptor, como plantea el
realismo, o una acción, una praxis. Kant concentró esfuerzo en demostrar que era
“activo”, “construye en entorno de la objetividad”, lo que es igual, a que el sujeto procesa
la realidad circundante a partir de sus posibilidades.
Para ilustrar el concepto kantiano, el filósofo H. J. Paton, hizo una comparación:
“imaginemos por un momento que todos los seres humanos nacieran con lentes
azules que filtrasen que formarse parte de nuestro órgano visual y supongamos
además, que no fuésemos consientes del filtro que dicho órgano supone, entonces,
creeríamos efectivamente que las cosas son azules, que la realidad es azulada”
“Conocer, puntualizó, no se limita a reflejar la realidad sino que implica una
operación sobre ella para su posterior transformación”132.
En el paradigma kantiano se pasa de la contemplación del sujeto a la realización de
acciones u operaciones transformadoras sobre los objetos, más aún, a su elaboración.
Dos factores se involucran, según Kant, en el conocimiento133:
1.- La estructura de la razón, que aunque es independiente de la experiencia, requiere,
para poder transformar los objetos, de un material modelable: las impresiones
2. . ...ni conceptos sin intuición, ni intuición sin conceptos pueden dar un
conocimiento. Los pensamientos sin contenidos son vacíos, intuiciones sin
conceptos son ciegas
En forma clara, Kant precisa, de esta manera, la razón está compuesta por: a)
Formas puras de sensibilidad (intuiciones puras): el espacio y el tiempo, y b) Categorías:
Conceptos puros del entendimiento, tales como, la substancia, causalidad, unidad,
pluralidad...
                                                                                                                       
132
El aporte de Kant, en este punto, es plantear la acción de transformación que realiza el sujeto, por encima de la simple
contemplación como se había sostenido a la largo de historia filosófica.
133
Kant: Crítica a la razón pura..
A partir del referido planteamiento, la teoría kantiana indicó que el espacio, el
tiempo y las categorías son instrumentos o moldes mediante los cuales el sujeto elabora el
mundo de los objetos.
“El insumo material sobre el cual accionará la razón serán las impresiones o
sensaciones, que son el contenido”.

Justificación kantiana de los fundamentos empíricos y racionalistas:


Con la afirmación de que, todo conocimiento se inicia con la experiencia, se
formuló la siguiente pregunta: ¿por dónde iba a despertarse la facultad de conocer, para
su ejercicio, como no fuera por medio de objetos que hieren nuestros sentidos y otros
provocan, por sí mismo, representaciones, otros ponen en movimiento nuestra capacidad
intelectual para compararlos, enlazarlos o separarlos y elaborarlos con la materia bruta
de las impresiones sensibles, un conocimiento de los objetos llamado experiencia?
“Por consiguiente, en el orden temporal, ningún conocimiento precede en nosotros a
la experiencia y todo conocimiento comienza con ella. (...) Pero aunque todo nuestro
conocimiento empiece con la experiencia, no por eso se origina, todo él de (a partir de) la
experiencia”
“Podría ser que nuestro conocimiento de la experiencia fuera compuesto de lo que
percibimos, por medio de impresiones, y de lo que nuestra propia facultad de conocer (con
ocasión tan solo las impresiones sensibles) proporciona por sí misma”134.

Valoraciones puntuales con el empirismo.


Kant ratificó: “si se intentase conocer utilizando tal solo la razón (es decir, las
formas 'a priori' del sujeto) no se obtendría sino formas vacías, por lo cual el conocimiento
de los objetos no sería posible.
“El origen del material moldeable no será otro que el de la experiencia” para
ponerse de acuerdo con el empirismo.
Sostuvo que el conocimiento solo es posible dentro de las condiciones de la
experiencia, pero será imposible en el marco de la metafísica ya que esta queda fuera de lo
alcanzable. Los objetos como Dios, alma (los objetos metafísicos) deberían ser accesibles a
la experiencia.
                                                                                                                       
134
Kant: Crítica a la razón pura
Valoraciones puntuales con el racionalismo.
Las impresiones por sí solas, como afirma el empirismo, no hacen al conocimiento,
por este requiere de formas que exige racionalización, no de impresiones, sino del sujeto
mismo. Si esto último ocurriera solo se alcanzaría “caos y desorden”.

Autonomía de la Ley Moral


Se está ante una ética formal, “cuando la explicación de la moral describe el
comportamiento moral mostrando que éste tiene su origen en la razón” Esto es, la ética
formal defiende la autonomía de la ley moral.
“Las leyes que describen cómo nos debemos comportar pueden tener su fundamento
en algo exterior al propio sujeto (en la autoridad religiosa, en el Estado …), en cuyo caso, la
ley moral no es autónoma sino heterónoma; sin embargo, si la razón fuese capaz de dar
leyes que le indiquen a un sujeto cómo se debe comportar, y si resultase que la razón no es
ajena al propio sujeto sino a una de sus dimensiones esenciales, entonces dichas leyes
serían autónomas”135.
Según Kant, esto es precisamente lo que ocurre con las leyes morales o imperativos
categóricos: son prescripciones que nos indican cómo nos debemos comportar, pero no
prescripciones que la razón tome de algún lugar ajeno sino de ella misma.
El “imperativo categórico”136, uno de los fundamentos de la ética kantiana y
deontológica moderna, busca ser una orden autónoma, que no depende de religión ni de
ideología, que sea autosuficiente, colocado en capacidad de dirigir el comportamiento
humano, en sentido general.
Esa capacidad debe conducir al ser humano hacia “un solo mandamiento
fundamental, nacido de la razón, no de la autoridad divina”. Esto permitiría, en la tesis
kantiana, “deducir todas las demás obligaciones humanas”.
En el caso de que fuera un “imperativo hipotético” la capacidad de acción
respondería a determinadas circunstancias. Sobre este particular, el filósofo indicó el
siguiente ejemplo: “Si quiero el bien común, debo no cometer un asesinato”, de manera tal

                                                                                                                       
135
136
Kant empleó por primera vez el término en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785). Definió el
“imperativo” como cualquier proposición que declara a una acción (o inacción) como necesaria, rompiendo con lo que
llamó “el imperativo hipotético”, donde la máxima moral no era de obligatorio cumplimiento, además de ser postulada
desde la perspectiva, propiamente moral, religiosa o ideológica.
que quien no comparta la condición “querer el bien común” no está obligado por esa clase
de imperativos.
Para el caso “categórico”, las personas están en la obligación incondicional, en
cualquier circunstancia, bajo una autoridad o su autoridad (autosuficiente), sin justificación
externa, de no cometer un asesinato.

Tres formulaciones precisan el imperativo categórico:


1. Obra sólo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en
una ley universal.
2. Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de
cualquier otro, siempre como un fin, y nunca sólo como un medio.
3. Obra como si, por medio de tus máximas, fueras siempre un miembro legislador en
un reino universal de los fines.
Pero el filósofo dio otro paso, indicó el camino a seguir: 1) heterónomo: irreflexivo,
obedece reglas impuestas por una autoridad exterior; 2) autónomo: cuando utiliza la
razón, y 3) Sapere aude: "ten el valor de hacer uso de tu propia razón.
Una revisión detenida de los esfuerzos intelectuales de Kant, conducen a que el
filósofo se concentró, en el campo de la moral humana, hacia el establecimiento de doctrina
que permita, como un código universal, coherencial el comportamiento humano, pero para
esto, era imprescindible focalizar “la esencia” de la moral.
Entonces concluye: “lo práctico y lo verdaderamente moral, es la buena voluntad; lo
único a lo que no se debe renunciar es a una buena voluntad” Por ejemplo: Si actúo de
buena voluntad, sean las que sean las consecuencias, nadie me puede reprochar
moralmente nada.
Postuló que la moral, en sentido general, está orientada por imperativos: “hay que
hacer esto, hay que hacer aquello, tal o cual cosa, etc”137, y eso se observa en todos los
planos de la vida. Dar orden es una constante humana. Para el filósofo, el asunto fue, desde
una máxima de comportamiento humano hacer una ley universal para todos, donde una

                                                                                                                       
137
Lo verdaderamente moral sería, que los imperativos respondieran a condiciones de ser humano, por su racionalidad,
nada más. Que eso por si, sea el imperativo.
actuación individual sea un ejemplo del universo de actuaciones.: “ojala todo el mundo,
puesta en estas condiciones, actuase de esta misma manera que voy a actuar”138.

En educación
Para el maestro, el imperativo categórico tiene toda su presencia en el terreno de la
formación educativa, donde opera como recurso de modificación de la conducta, la forma
como interactúan las relaciones humanas, en especial, de género y de generaciones, el rol
del mandato categórico, en todos esos asuntos, su efecto inmediato y mediato.
En la dirección de lo citado, los kantianos precisan que hay implicaciones, cuando
se trata de obligatorio cumplimiento inmediato139, porque debe ser140:
Ø Por su contenido: Individualizador. Una sola orden, a un destinatario.
Ø Claro y preciso: en su expresión verbal, conceptual.
Ø Pertinente: el contenido corresponderá a los intereses y habilidades de la persona.
Ø Oportuno: darse en el tiempo y la sucesión espacio-temporal, de posible ejecución
inmediata y breve duración.
Ø Evaluable y gratificante: posibilidad de medir o conocer los resultados (causa-
efecto) como parte de la autonomía moral.
La teoría kantiana estudio otro imperativo categórico, subliminar, donde las
personas cumplen con aquellos mandatos sin que haya condiciones y propósitos por
cualquier medio establecidos. Ejemplo: No debo orinar a una persona cuando esta
durmiente, en la cara.
Su importancia no está en lo que tienen que hacer las personas y las consecuencias,
sino en la forma de cómo actuar y los principios que deben respetar. Kant, señaló, en este
aspecto, al referirse a la moralidad involucrada, “lo consustancial al ser humano” que este
tipo de hecho tiene.
En síntesis: Los aportes filosóficos de Kant se convirtieron en la antesala de los
profundos trabajos intelectuales de Hegel, inmediatamente después, así como, los de estos
dos, a Marx, Engels y otros filósofos contemporáneos.

                                                                                                                       
138
139
CAPÍTULO V.

La Ilustración

Antes de la llegada del siglo XVII, ya los filósofos Blaise Pascal, Gottfried Leibniz,
Galileo Galilei y otros, habían hecho importantes reflexiones sobre la naturaleza, el
conocimiento y sus relaciones con la religión.
El matemático y físico, Sir Isaac Newton, planteó “la fusión de las pruebas
axiomáticas con las observaciones físicas en sistemas coherentes de predicciones
verificables”, así como, las “leyes uniformes para los fenómenos naturales”.
En este contexto, todo el razonamiento se orientó al análisis de la “mente de Dios”,
y con eso, se dio rienda a los más encendidos estudios acerca de la creación y la deducción
de sus verdades fundamentales.
Otro hecho que contribuyó a la “Ilustración”, lo constituyó la reforma al
cristianismo de Martín Lutero. Un acontecimiento, que además de provocar una gran crisis
al interior de la iglesia católica, proyecto profundas revisiones de la historia de la religión,
la ciencia, las artes, la literatura y otras manifestaciones del saber humano.
Las contradicciones entre católicos y protestantes trascendieron el simple plano de
la religiosidad e impactaron otros escenarios socio-políticos que, finalmente, desembocaron
en guerras entre naciones y segmentos poblacionales. A este panorama, para acelerar su
dinámica, se sumó la urgencia del nuevo sistema económico-social capitalista exigiendo su
propio espacio.
Aunque las primeras expresiones del pensamiento ilustrado se originaron en
Inglaterra, fue en Francia donde se establecieron las columnas conceptuales de su posterior
desarrollo, por el enorme trabajo de Voltaire, que tuvo inmediatas repercusiones en puntos
importantes de la geografía europea: los Países Bajos, la península italiana y la ibérica, el
conjunto germánico, Polonia, Rusia, Suecia, y otros, además de las colonias de
Hispanoamérica141.
Ya para finales del siglo XVII, Francia era, en Europa, el centro de las
manifestaciones contestarías más diversa y el debate de interesantes tesis en las diferentes

                                                                                                                       
141
Para los estudiosos, este hecho se debió a los niveles de avance de desarrollo que acusan los elementos ideológico y
sociopolíticos en ese momento de la aparición del movimiento, además, la manera como se iban desencadenando los
hechos y flexiones hacia el interior de cada una de las naciones involucradas.
esferas del conocimiento. Ese marco fue el que facilita el protagonismo francés sobre la
Ilustración142, reforzado por las reflexiones de los enciclopedistas encabezados por
Montesquieu, Diderot, Rousseau, Buffon, etc.
El movimiento Enciclopedista, indicó Lucien Goldmann, fue “una etapa de la
evolución del pensamiento burgués, que se hizo presente en el epicentro del racionalismo,
el empirismo, proveniente del siglo XVII (Descartes, a Locke, Bacon, Bayle, Galileo,
Grotius, Hobbes, Leibniz, Newton, Spinoza y otros), el Renacimiento hasta su presencia en
las revoluciones políticas neerlandesa, inglesa y francesa” 143.
Un “Hipercriticismo” tomó el control de las reflexiones en las diferentes vertientes
del movimiento ilustrado. Las tradiciones del pasado son revisadas con rigor crítico; Se
rechazó sin vacilaciones las manifestaciones supersticiosas, la religión y cualquier otra
expresión y signos de oscurantismo.
Por igual, las estructuras socio-económicas, las instituciones políticas y las
relaciones Estado – sociedad. Se dio curso al proceso que describía la historia con mayor
rigor científico, según documentación y evidencias; se consolidaron las ciencias
económicas, sociales, médicas, las humanidades, químicas, físicas, y demás, sometidas a las
tesis empíricas y experimentales.
Las sociedades antiguas, fueron profundamente analizadas y criticadas, incluyendo
a los gobiernos, la justicia y el sector legislativo. Se privilegió el establecimiento de la
nueva sociedad emergente144.
Todo esto dejó en evidencia la rapidez con la que se entendió el rol de la razón, la
importancia de la existencia de leyes más sencillas, naturales y de oportunidades,
orientadas hacia la prosperidad de las personas.
Difundidas las experiencias, el movimiento y sus postulados se popularizaron con
rapidez: “la humanidad tiene que trillar el camino de la luz que emana de la razón, disipar
                                                                                                                       
142
La Ilustración (Lumières, en francés; Enlightenment, en inglés; Illuminismo, en italiano; Aufklärung, en alemán), que
en países se extendió hasta los primeros años del siglo XIX, impacto significativa-mente el pensar y hacer del campo
político, social, económico y cultural, en particular por sus grandes reflexiones sobre los valores estéticos que llegó a parir
el “Neoclasicismo” y la secuela de acontecimientos provocados.
143
Se considera el siglo de los avances del conocimiento a partir de la racionalidad, la razón, asi como, el
perfeccionamiento de los logros científicos, en especial los de carácter técnico, esto, obviamente, estuvo impulsado por la
urgencia de la nueva sociedad, capitalista o burguesa, de establecer, de ahí, que los historiadores lo dividan en: a) el
Antiguo Régimen monárquico (hasta la década de 1770), y b) cambios profundos que desembocaron en las revoluciones:
estadounidense, francesa e industrial en Inglaterra.
144
Aunque, según las estadísticas, cuatro décadas después del siglo XVIII, por encima del 70% de los europeos eran
analfabetos. Sólo una élite incidía en el ejercicio intelectual, la dinámica académica y los núcleos sociales de mayor
incidencia en el desenvolvimiento de la sociedad y distribución de la riqueza
las tinieblas que impide su avance; la razón humana podía combatir la ignorancia, la
superstición y la tiranía, y construir un mundo mejor. Salir de una puerilidad mental de la
que el hombre mismo es culpable. Lo que le ha impedido usar la propia razón sin la guía
de otra persona”
“Esta puerilidad es culpable cuando su causa no es la falta de inteligencia, sino la
falta de decisión o de valor para pensar sin ayuda ajena”. “Ten valor de servirte de tu propio
entendimiento!
He aquí la divisa de la Ilustración” D'Alembert, uno de sus cultivadores, se
convirtió en punto de lanza, en el combate, desde la ciencia, a la concepción de “la
revelación”. Su discurso tocó los ejes teóricos de la metafísica, la música, moral; la
escolástica y sus relaciones e independencia del comercio, el mercantilismo; la soberanía y
derechos de los pueblos; las leyes de la natural y las arbitrarias, entre otros.
Las reflexiones filosóficas y teológicas, durante la lustración siguieron activas,
hecho que permitió un amplio debate acerca del papel de la fe y misticismo “en las
revelaciones divinas.
Dos agrupamientos de ideas, sintetizaron las discusiones: a) “la revelación” es
recibida en forma individual, vía el conocimiento y sabiduría (Iluminismo); y b) al
conocimiento se llega por medio de la razón, apoyándose en el axioma y el absolutismo145.
Por tanto, la ilustración146 se desarrolló y fortaleció al fragor de la confrontación
conceptual y establecimiento de tesis contrarias a las concepciones tradicionales y las
sociedades protectoras de las supersticiones, la irracionalidad y los regímenes dictatoriales,
arbitrarios. Abriéndole el camino a los nuevos paradigmas filosóficos, científicos,
culturales y artísticos147.
Las vías por excelencia de su canalización, fueron las sociedades secretas y de
pensamiento, las masonerías, las academias, centros y los salones donde se reunían
personas para los diálogos más diversos, las editoras de libros, bibliotecas publicaciones

                                                                                                                       
145
Para los estudiosos del referido período, ambas corrientes, finalmente resultaron ser una.
146
Gracias al planteamiento ético de Baruch Spinoza logró una evidente madurez, caracterizada por la valoración
panteísta del universo donde Dios y la Naturaleza eran uno. Esta idea se convirtió en el fundamento para la Ilustración,
desde Isaac Newton hasta Thomas Jefferson
147
Entre 1751 y 1765 se publicó en Francia la primera Enciclopedia, de la autoría de Denis Diderot y Jean Le Rond
D'Alembert, con la colaboración de Montesquieu, Rousseau y Voltaire.. En este texto apareció recopilado el pensamiento
ilustrado, como parte del esfuerzo para provocar la educación de la sociedad: “una sociedad que piensa por sí misma es la
mejor manera de asegurar el fin del Antiguo Régimen: absolutismo y las dictaduras, que se basan en la ignorancia del
pueblo para dominarlo.
(periódicos y otras), profesores independientes de las ramas sociales, filosóficas, las letras y
las artes.
Los gestores de la ilustración, como movimiento representativo de la burguesía y de
la emergente sociedad, no lograron incorporar, en su totalidad, a este segmento socio-
económica. Casos como, los comerciantes dedicados al tráfico negrero, una franja del clero
católico, o la llamada nobleza cortesana, encabezada por el Conde de Aranda, en España,
los de Argenson, en Francia, y otros.
Más aún, algunos que hicieron público su respaldo, como los del despotismo
ilustrado: Federico II, Catalina II y José II, exhibieron un comportamiento inconsistente,
casi ausente en los momentos clases del debate.
Si bien es cierto que la fuerza del movimiento ilustrado descansó en la profunda
crisis por la que atravesaba la sociedad feudal en Europa, en todas sus manifestaciones,
tiene asidero afirmar, que fue la existencia de los ilustrados y su dinámica, lo que
contribuyó a despejar el panorama reinante, en especial, las revoluciones estadounidense y
francesa.

Principales características del movimiento


1.- La razón esta desprovista de contenido preestablecido, y por tanto, es un
instrumento para conocer. Su poder está en la adquisición de conocimiento.
2.- El progreso se logra por la vía de la razón, lo mismo que la posibilidad de mejorar
las condiciones de vida de los hombres y lograr la felicidad en la tierra .
3.- Defensa intransigente de la capacidad de la razón para descubrir las leyes naturales,
realizar análisis, investigaciones científicas, dominar y transformar el mundo.
4.- La sensibilidad, como aptitud para la emoción, es un recurso poderoso de la razón,
en especial, es el resultado de la experiencia: “En la medida que el espíritu adquiere
más luces, el corazón adquiere más sensibilidad”.
5.- Firme defensa de los derechos naturales de las personas, como la libertad y el
conocimiento; Rechazaron el abuso, el poder absolutista y la rigidez que
caracterizaban a las sociedades antiguas y la feudal.
6.- Opuesta al “teocentrismo” (Dios es el centro de todo) patrocinó el
“antropocentrismo” (el hombre es el centro y punto de referencia de todo. Pope,
afirmó: es el estudio del hombre).
7.- Oposición a la intolerancia religiosa y al Dios castigador de la Biblia, así como, a
cualquier manifestación que no estuviera amparada en lo “naturalista de la
religión”.
8.- Total oposición a la superstición y la teoría de la revelación, lo que ocasionó el
surgimiento de los sub-movimientos: deísmo y al ateísmo). Sostuvo que “autoridad
y las estructuras políticas y sociales anquilosadas” son la base para el planteamiento
de ideas de misterio, extrañeza o milagro.
9.- Práctica y defensa de la pluralidad y la tolerancia entre ortodoxos, católicos,
protestantes y ateos, así como, los deístas y los partidarios de la religión natural
10.- Sostuvo el concepto de la economía amparada en el intercambio mediante el
contrato comercial, donde predomine para su cumplimiento: el individualismo, el
igualitarismo formal, el universalismo uninaturalista, la tolerancia y el postulado de
la libertad.
CAPÍTULO VI.
La filosofía idealista y materialista

Los niveles de organicidad conceptual se logran con las reflexiones de Renato


Descartes, y su racionalismo en el siglo XVII. A partir de este hecho, una secuencia de
propuestas se derivadas hasta el XIX148, Hegel recoge y sintetiza todo estos pensamientos
bajo la tesis del “Idealismo”149.
Las tesis de Descartes contribuyeron a organizar el pensar filosófico, en un
momento en que la metodología para generar reflexiones, soportarlas y demostrarlas estaba
en crisis. La pronta diferencia a cualquier propuesta o la modificación, por parte de quienes
estuvieron, parcialmente, de acuerdo, se convirtió en norma.
La solución, planteada por el filósofo fue: un método a través del cual pensar y
evitar errores en el proceso y sus conclusiones, sugirió de “las matemáticas”, como un
camino para el filosofar y llegar a “las verdades absolutas”, a partir de los siguientes
cuatro acciones secuenciales: 1) establecer las evidencias, 2) descomponer las
dificultades, donde cada una ellas, descomponerla en tanta partes como sea posible, 3)
establecer, como resultado, precisar un pensamiento, lo más simple posible, de cada uno de
los pensamientos compuestos y complejos, y 4) orden y numerar las acciones o pasos 2 y
3, asegurándose de no cometer omisiones.
El periodo de la ilustración fue el escenario más significativo para el debate y
ejercicio de la propuesta metodológica racionalista, y con esto, se consolidaron las bases de
la mayor madurez de las dos grandes corrientes de pensamiento que se confrontaron a la
largo de la historia de la filosofía: idealismo y materialismo.
En este punto, la primera había mantenido: la “existe de un espíritu o idea, desde el
cual surge la materia”, mientras la segunda: la materia es primero, de ella depende el ser
humano”; “la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”.

                                                                                                                       
148
A lo largo del citado período, se produjo la "revolución científica", ocasión en que las investigaciones y teorías
científicas dieron origen a nuevos perfiles científicos que fueron el soportes de los sucesivos avances obtenidos,
incluyendo, enfrentar: dogmas, mitologías, y viejas concepciones proveniente de la filosofía clásica, en particular de
Aristóteles
149
Pasó a ser una corriente filosófica ontológicamente monista, que estudia cómo el ser es en última instancia
comprensible como un todo integral.
La filosofía Idealista
La corriente filosófica idealista, se define a partir de los ejes fundamentales: la
objetividad y subjetividad. El primero, objetivo, sostuvo: “las ideas existen por sí mismas y
sólo podemos aprenderlas o descubrirlas, a través de la experiencia”. Esta se inicia con
Platón y su realismo idealista, hasta lograr su mayor profundidad con Leibniz, Hegel,
Bernard Bolzano, Dilthey y Frege.
El segundo, subjetivo, planteó: “las ideas sólo existen en la mente del sujeto, no
existe un mundo exterior a éste. Se considera a Descartes, su mayor exponente, seguido de
Berkeley, Kant, Fichte, Mach, Cassirer y Collingwood. Las reflexiones de estos filósofos
contribuyeron a poner este eje, en el centro fundamental del idealismo.

Principales característica del idealismo subjetivo:


1.- Todo gira en torno al sujeto cognoscente: el ser que piensa y realiza los actos de lo
conocido o conocimiento. Eso generó dos elementos diferenciadores, internamente:
a) El sujeto construye el mundo: no existen cosas por sí mismas sino que sólo
existen cosas para nosotros (constructivismo), por tanto, la naturaleza no tiene
existencia independiente.
b) Las cosas son del color del cristal con que se miran.
2.- No son objetos de análisis o intervención: la ciencia ni la tecnología, por ser
elementos fundamentales de las ideas sobre el mundo independiente y la capacidad
del hombre de conocerlo y transformarlo a partir del conocimiento.
3.- La afirmación de que “las ideas son importantes”, no es suficiente para considerarse
“idealista”, ya que ningunas de las demás corrientes de pensamiento niegan ese
hecho.

Desarrollo del Idealismo a partir de Hegel


El filósofo alemán, Georg Wilhelm Friedrich Hegel, como parte de la Ilustración,
enarboló que “lo absoluto o idea”, se manifiesta evolutivamente bajo las formas de
naturaleza y de espíritu”150.

                                                                                                                       
150
Un cuerpo filosófico construyó este pensador: filosofía del Derecho y filosofía de la historia, además, sus reflexiones
sobre el Espíritu absoluto.
El Estado, donde el “espíritu está limitado por la sujeción a otros espíritus”, pasa a
ser “la etapa final en el proceso de adquisición de la libertad”, de ahí el nombre de “Espíritu
Absoluto”, que es igualmente aplicado en el arte, la religión y la filosofía, por “hace sujeto
de sí mismo”.
Por ejemplo: “en el arte, el espíritu opera con una intuitiva contemplación de sí
mismo, que se expresa en el arte material”. Por tanto, para el filósofo, el arte material,
para su desarrollo, ha tenido que ser “dócil” ante la actualización del espíritu o idea.
En el campo religioso: el espíritu, ante las limitaciones “particulares de las cosas
finitas, se coloca en “la superioridad de sí mismo”. En este punto, fija tres grandes
momentos: 1) la religión oriental, que exagera la idea de infinito, 2) la religión griega,
que da una indebida importancia a lo finito, y 3) el cristianismo, que representa la unión de
lo infinito y lo finito.
Para Hegel, el Espíritu Absoluto se coloca por encima de los tres momentos
citados, e incluso, como filosofía151, pasó a descartar “la representación intuitiva,
alcanzando “la verdad bajo la forma de la razón”.
En sus reflexiones sobre el Derecho, sostuvo: “El espíritu individual, que, en razón
de sus pasiones, prejuicios, y ciegos impulsos, es sólo en parte libre, sujeto del yugo de la
necesidad (lo opuesto a la libertad), sólo puede alcanzar su plena realización por medio de
la libertad del ciudadano”.
Ese yugo, precisó, se manifiesta “primero como reconocimiento de los derechos de
los otros, luego como moralidad, y finalmente como moral social, en la que la primera
institución es la familia.
La suma de familias forma la sociedad civil, que, sin embargo, pese a su forma
imperfecta de organización se compara con el Estado152, el cual pone a nuestra
consideración la ley constitucional.
Para explicar, tanto el Estado local como internacional y todo ese complicado
proceso, desarrolló su tesis “Dialéctica de la Historia, donde analiza, incluso, las relaciones
entre Estados y el establecimiento de la “ley internacional”.

                                                                                                                       
151
En la filosofía, para el filósofo, está contenida la verdad que se manifiesta en el arte y la religión, en forma más alta y
libre, por encima de sus limitaciones. De ahí que la filosofía sea: “la más grande, libre y sabia fase de la unión del espíritu
subjetivo y objetivo, y el fin último de todo desarrollo”.
152
Lo concibió como el cuerpo social perfecto de la Idea, y en este momento del proceso es Dios mismo
Para Hegel, la “Constitución es el espíritu colectivo de la nación” mientras “el
gobierno, es el cuerpo de tal espíritu”, por lo que: “cada nación tiene su propio espíritu
individual, y el más grande de los crímenes es el acto por el cual el tirano o el conquistador
apaga el espíritu de la nación”153
La base del desarrollo histórico “es racional”, ya que el Estado es el cuerpo de la
razón como espíritu. En esa dirección, los eventos trascendentes “de la historia son, en
realidad, pasos lógicos en el desarrollo de la razón soberana que es corporizada por el
Estado”, de igual manera, “las pasiones, impulsos, intereses, carácter, personalidad: son la
expresión de la razón o instrumentos que la razón forma para su propio uso”
Para el filósofo, la razón tiene un arduo trabajo para ayudar al hombre a entender los
acontecimientos históricos en categorías lógicas, por lo que, “una amplia visión de la
historia revela tres importantes pasos: a) la monarquía oriental (el paso de la unidad, de la
supresión de la libertad), b) la democracia griega (el paso de la expansión, en que la
libertad estaba perdida en una demagogia inestable) y c) la monarquía constitucional
cristiana (que representa la reintegración de la libertad en el gobierno constitucional)”.

Cómo influyó la filosofía Hegel


Hegel logró los altos niveles de influencia en el filosofar del XIX, afirman sus
estudiosos, porque pudo lograr recoger y presentar, con profundidad, el espíritu
colectivista que caracterizó al siglo XIX, y aplicar “el principio de desarrollo que dominó el
pensamiento del siglo XIX en literatura154, economía política y ciencia política155 e incluso
en teología156”. Todo este basto trabajo se impulsó desde la lógica abstracta hasta la
filosofía de la historia.
Esta sistematización conceptual superando los esquemas de los movimientos de los
siglos XVII y XVIII, fue suficiente para provocar una reinterpretación de la corriente
filosófica idealista, en su expresión metafísica, dando origen a la “Escuela Hegeliana”
Una verdadera legión de seguidores rápidamente creció, pero de una singular
manera: los hegelianos de izquierda y hegelianos de derecha. En el primer grupo, que se

                                                                                                                       
153
Sostuvo que la guerra era un medio indispensable de progreso político, en tanto expresa, una crisis en el desarrollo de
la idea que toma cuerpo en los diferentes Estados. Sale victorioso de esa crisis, el mejor de los Estados.
154
La substitución de la categoría del hacerse por la categoría de ser es en verdad un hecho patente
155
Su reflexión sobre el colectivismo del Estado, sustituyó la concepción individualista que había dominado desde el siglo
XVIII y los primeros años del XIX.
156
Contribuyó a un cambio significativo del método de investigación teológica, por la vía del criticismo bíblico.
caracterizó por una marcada posición anti-cristianas, creando y desarrollando las escuelas
materialistas, socialistas, racionalistas y el panteísmo, estuvo integrado por: Ludwig
Feuerbach, Richter, Karl Marx, Bruno Bauer y David Friedrich Strauss157.
En el segundo, que tomó el camino de apoyo y reforzamiento al cristianismo, estuvo
compuesto por: Eduard Gans, Karl Friedrich Göschel, Johann Philipp Gabler, Karl Ludwig
Michelet, Johann Karl Friedrich Rosenkranz y Johann Eduard Erdmann.
A nivel geográfico o territorial, el movimiento hegeliano, durante todo el siglo
XIX, tuvo, como sus principales representantes, en Alemania a: James Hutchison Stirling,
Thomas Hill Green, John Caird,Edward Caird, Richard Lewis Nettleship, J. M. E.
McTaggart y Baillie, entre otros.
En Dinamarca, a: Johan Ludvig Heiberg y Hans Lassen Martensen. En Estados
Unidos, a :Thomas Watson y William T. Harris. En el caso de Italia, esta corriente de
pensamiento estuvo representada por Benedetto Croce. En Francia por Vicherot

Principales tesis hegelianas:


El mundo: El filósofo sostenía: “el mundo tiene una belleza descarnada, metafísica
y abstracta, la belleza de la razón, la fría lógica de la razón. La belleza del mundo, como la
historia, se pone de manifiesto en el mecanismo lógico conceptual que funciona a la
perfección. Es un sistema bello, en tanto que es lógico, hasta el detalle más insignificante”.
Lo humano: Insistía: “Todas las tragedias de la humanidad son necesarias en un
momento dado, de acuerdo al estado del desarrollo del espíritu. La felicidad158, el gozo o la
satisfacción no es el principal objetivo del hombre, sino el deber del intelecto, del
conocimiento y de la razón”. “El hombre pregonó, tiene que aceptar las cosas de la
realidad como son y esto será positivo para él”.
El hombre no puede modificar la historia, porque es el producto de la manifestación
del mundo del Espíritu Absoluto. Vía la historia, el hombre se auto conoce.
El sujeto pensante (la razón humana o la conciencia): Esta se colocó en
capacidad de conocer su objeto (el mundo), debe existir en algún sentido, una identidad de
pensamiento y de ser”, por lo que, “el sujeto no tendría acceso al objeto y no tendríamos

                                                                                                                       
157
Un caso importante fue el de Max Stirner, quien compartió los primeros años con este movimiento, pero rompió
formando su propia expresión filosófica en total oposición a los pensadores izquierdistas.
158
“La historia nos muestra que la felicidad no se encuentra en los grandes acontecimientos y que los héroes no tienen una
vida cómoda”.
ninguna certeza acerca de nuestro conocimiento del mundo. Para tener en cuenta las
diferencias entre pensamiento y ser, sin embargo, así como la riqueza y diversidad de cada
uno, la unidad de pensamiento y el ser no puede ser expresada como la identidad abstracta
"A = A".
El idealismo absoluto159: Hegel para demostrar su tesis filosófica, creo el método
"especulativo", con una conceptualización y reglas de lógica, nuevas. Definió su discurso
“absoluto del ser”, como “un proceso dinámico e histórico por la necesidad de que se
desarrolla por sí mismo en forma vez más complejas de ser y de la conciencia, en última
instancia, dando lugar a toda la diversidad del mundo y a los conceptos con los que pensar
y dándole sentido al mundo”.

La dialéctica de Hegel
Para el establecimiento de su “lógica dialéctica”, y con esto, superar la tradicional
“lógica formal”, Hegel paso a afirmar: “El acto mismo del conocimiento es la introducción
de la contradicción”, pasando con esto, al principio del tercero excluido: “algo o es A o no
es A”.
Este es un intento por esquivar la contradicción, que finalmente se produce: “A debe
ser +A ó -A, con lo cual ya queda introducido el tercer término”; “A que no es ni + ni - y
por lo mismo es +A y -A. Una cosa es ella misma y no es ella, porque en realidad toda cosa
cambia y se transforma ella misma en otra cosa”. Para el filósofo las cosas por si solas son
contradictorias, lo que es esencial, al tiempo que profunda. Como la realidad tiene sentido
lógico.
Hegel afirmó que la existencia no es caprichosa,” responde a una necesidad interna
de todas las cosas, que las hace ir evolucionando –cambiando– según una dialéctica de
oposición de los extremos: Una cosa, una idea, una circunstancia histórica cualquiera,
pueden ser tomada como una posición, o sea como una tesis”.
“Ninguna cosa ni idea es completa y perfecta, por lo que surge una que se le opone,
la oposición, o sea la antítesis. De la confrontación o el encuentro entre estos dos opuestos
surge la composición, o sea la síntesis, que supera ambas posiciones anteriores y alcanza
una nueva más completa y perfecta que las incluye a las dos, pero que está abierta a su vez
                                                                                                                       
159
Este planteamiento hegeliano del “idealismo absoluta” no debe confundirse con el idealismo subjetivo de Berkeley, el
idealismo trascendental de Kant o las propuestas idealistas de Fichte y Schelling. Los fundamentos son distintos.
a una nueva oposición, con lo que la evolución de la realidad, del mundo, de la historia, de
lo que sea, nunca se detiene”.
"La dialéctica del amo y del esclavo": Hegel la utilizó en el caso de las relaciones
sociales y personales como un proceso de tesis-antítesis-síntesis (las relaciones de poder).
Para él, “en toda organización humana, en toda institución o aún en cada parte de una
institución –por ejemplo, la enfermería dentro de la estructura de un hospital– aparece la
tendencia de algunas personas o grupos a afirmarse como tesis y ejercer el poder sobre los
demás, que pasan a ser la antítesis de su posición.
Ya sea a través del diálogo y la colaboración, o de la resistencia y la lucha más o
menos solapadas, con todos sus condimentos de murmuraciones, mentiras, injurias,
calumnias, hostilidades, actitudes deshonestas, etc., lo cierto es que un sector tiene el látigo
en sus manos –el amo– y el otro recibe los latigazos –el esclavo–“.
“Lo más importante es que el hecho de estar sometido al poder –de los jefes,
autoridades, superiores– no convierte necesariamente al esclavo en una buena persona que
sólo sufre y despierta nuestra compasión y simpatía, sino que el individuo o el grupo
dominado –la antítesis de la tesis representada por el individuo o el grupo dominante– trata
de encontrar la manera de hacerse a su vez con el poder, con el látigo, no sólo por un
comprensible deseo de venganza o revancha, sino por exigirlo así la dialéctica de los
acontecimientos, que no está en manos de los amos ni de los esclavos, sino que es una
consecuencia inevitable de la dialéctica del espíritu absoluto que se piensa a sí mismo a
través de ellos”.
La superposición del esclavo sobre el amo, se logra debido a que el esclavo trabaja,
y al trabajar logra su realización; mientras que el amo cae en una dependencia absoluta de
su subyugado.
La identidad, la observó como “la determinación de lo simple inmediato y estático”,
diferenciándola de la contradicción, que es “la raíz de todo movimiento y vitalidad, el
principio de todo automovimiento. Sólo lo que encierra una contradicción se mueve”.
“La imaginación corriente”, puede captar, y lo hace, “la identidad, la diferencia y
la contradicción, pero no la transición de lo uno a lo otro, que es lo más importante. Cómo
lo uno se convierte en lo otro”.
Causa y efecto”
Para el filósofo: “causa y efecto” constituyen los momentos “de la dependencia
recíproca universal, de la conexión y concatenación recíproca de los acontecimientos,
eslabones en la cadena del desarrollo de la materia y la sociedad, y apunto: “la misma cosa
se presenta primero como causa y luego como efecto”.
Planteo la necesidad de hacer conciencia de la importancia de la inter causalidad, de
las leyes de conexión universal objetiva, de la lucha y la unidad de los contrarios, las
transiciones y las transformaciones de la naturaleza y la sociedad. De ese conjunto de
asuntos de la realidad (la unidad de la esencia y la existencia), los fenómenos y sus
relaciones recíprocas, está constituida la verdad.
“La esencia no está detrás o más allá del fenómeno, sino que por lo mismo que la
esencia existe, la esencia se concreta en el fenómeno. La existencia es la unidad inmediata
del ser y la reflexión, donde la posibilidad y accidentalidad son momentos de la realidad
puestos como formas que constituyen la exterioridad de lo real y, por tanto, son cuestiones
que afectan el contenido, porque en la realidad se reúne esta exterioridad con la interioridad
en un movimiento único y se convierte en necesidad, y así, lo necesario es mediado por un
cúmulo de circunstancias o condiciones”.

La cantidad se transforma en calidad:


Cuando la cantidad llega a su máximo desarrollo o acumulación se produce un salto
o transferencia o transformación que da origen a una nueva unidad: cualitativa. Ese hecho o
cambio, se interconecta y provocan una dinámica de asimilación definitiva160.

Método hegeliano del conocimiento:


Todas estas conceptualizaciones lógicas del filósofo sobre las determinaciones del
ser y la esencia, aseguran los estudiosos, no son simples determinaciones del pensamiento.
La lógica del concepto se valora, por lo regular, como ciencia formal, pero como no son
elementos pasivos, muertos, de simple representación, pensamientos y, por tanto, de

                                                                                                                       
160
 “Las  matemáticas  no  han  logrado  justificar  estas  operaciones  que  se  basan  en  la  transición,  por    cuanto  
ésta  (la  transición)  no  es  de  naturaleza  matemática  o  formal,  sino  dialéctica”.  
conocimiento superficial, sino, formas del concepto, el espíritu vivo de lo real, que
requiere investigar la verdad, en su formas e interconexiones imprescindibles.
Por tanto, el método del conocimiento no será una simple forma exterior, por el
contrario, es alma y concepto de su contenido161. Toca la naturaleza del concepto, donde el
análisis es lo primero, tras elevar la materia presentada a la forma de abstracciones
universales, que posteriormente, a través del método sintético, son puestas como
definiciones.
Pasando el análisis a resolver el dato concreto, aísla sus diferencias y le da forma de
universalidad, deja lo concreto como fundamento y, por medio de la abstracción de las
particularidades que aparentan ser inesenciales, pone de relieve un universal concreto162 o
la fuerza y la ley general.

Unidad de lo subjetivo y lo objetivo:


A partir del Método hegeliano, lo subjetivo (la interioridad) se articula con lo
objetivo (lo exterior), vía la unidad, según propósitos, “la actividad conforme al fin”: “con
sus herramientas el hombre posee poder sobre la naturaleza exterior, aunque en lo que
respecta a sus fines se encuentra con frecuencia sometido a ella”.
.
Orígenes de la Filosofía Materialista Occidental

La historia de la filosofía occidental registra que las primeras reflexiones de carácter


materialista se produjeron entre los pensadores presocráticos: Tales de Mileto: “Todo viene
del agua, es agua y volverá a ser agua”; Anaximandro: “el apeiron” es todo lo existente, es
el “principio indeterminado que engendra las cosas y los fenómenos mediante el
movimiento”; sus contrarios interior: “lo húmedo y lo seco”, “lo frío y lo cálido”, “lo
dulce y lo salado”, en fin, todo está en permanente “rotación”. Las cosas surgen del
“apeiron” y otras desaparecen y se descomponen hasta transformarse en apeiron
nuevamente.

                                                                                                                       
161
El método del conocimiento, el filósofo lo desarrollo, en sus textos “Fenomenología del Espíritu y sus reflexiones
sobre la historia y la política.
162
Esta universalidad también es determinada mediante la síntesis del concepto en sus formas, en definiciones.
Anaxímenes de Mileto: “el aire lo es todo. Esta encima, debajo y dentro de todo.
Solo los niveles de concentración y disposición en que se encuentra el aire hacen que varíen
las cosas.
Heráclito de Efesos: Lo único que permanece es el cambio: todo fluye, está en
continuo movimiento, porque la realidad está constituida por contrarios, en permanente
lucha: el dia y la noche; lo caliente y el frío; lo bueno y lo malo, etc.; Empédocles de
Acragas: Todo lo que existe es la combinación de: fuego, agua, aire y tierra movido por dos
fuerzas fundamentales: amor (unidad, calma y paz) y odio (disgregación, guerra e
intranquilidad). El mundo es “eterno”, independiente “de cualesquiera de las fuerzas
sobrenaturales, como un fuego eternamente vivo, que con orden regular se enciende y con
orden regular se apaga”.
Anaxágoras: el mundo está constituido por “homeiomerías”, que son infinitas
partículas de diferentes colores, tamaños y olores que están en toda parte: “Todo está en
todo”. El espíritu le da movimiento a esas partículas, se da orden y dirección.
Demócrito de Abdera: el mundo está compuesto por “átomos” (partículas
indivisibles)163, los cuales son impenetrables, pesados, eternos e indestructibles. Tiene
diferentes tamaños y posiciones, en permanente movimiento en el espacio vacío. La muerte
se produce cuando se separan los átomos.
Durante el periodo socrático, los principales pensadores: Sócrates, Platón y
Aristóteles, concentraron sus reflexiones en la línea del idealismo objetiva (metafísica) y
subjetiva (teológica), contenidas en la generalidad de sus planteamientos. Sin embargo,
también hubo aportaciones materialistas, en particular a la dialéctica, por parte de
Aristóteles, cuando afirmó:
“todas las cosas tienen en su base una materia prima, que se caracteriza por la
falta de determinación, de forma, por tanto, es una posibilidad de existencia, la que
se convierte en cosa verdadera sensible, sólo cuando la materia se une con una u
otra forma que le da su determinación”164.

                                                                                                                       
163
Este planteamiento se convirtió en la “teoría de la estructura de la material”, que plantea, como principio fundamental
“el mundo es la existencia del vacío y los átomos que se mueven en el vacío, encontrándose y formando diferentes
cuerpos e incluso el alma del hombre, la cual muere al perecer el organismo.
164
Estudiosos afirman que esta concepción aristotélica, aunque en principio es materialista, al hacer énfasis en la
separación de la materia primaria del movimiento, que es introducido por la forma desde fuera y sumado a que observa la
“transición de un estado indeterminado a determinado” proviene de los dioses y otras divinidades, de un “ser el primer
propulsor”, lo que le dar, a su planteamiento, claras manifestaciones metafísicas.
Un buena parte de estas aportaciones filosóficas griegas fueron asumidas y
combatidas por los sucesivos movimientos que se desarrollaron, en especial, desde el
medioevo hasta la ilustración en el siglo XVIII.
Durante los siglos XVIII y XIX, las aportaciones al materialista fueron colocados
entre los ejes fundamentales de las reflexiones, el debate y puntuales tesis en el campo de la
filosófica, política, económica, la ciencia y la cultura165.

La primera etapa del Filosofar Materialista Oriental:


Una rápida revisión de la historia oriental permite encontrar las primeras
manifestaciones materialistas, a finales del tercer milenio e inicio del segundo milenio a.C.,
esto es, cientos de años ante de las reflexiones occidentales presocráticas, de acuerdo con
los registros históricos de la cultura egipcia y babilónica y el desarrollo de los pensadores
de la India y la China Antigua.
Egipto: como herencia de sus reflexiones y expresiones claras de su desarrollo
cultural, en incontables monumentos se encuentran leyendas como: “el agua fría creadora
de todos los seres y de la que proceden todas las cosas, así como, el aire que llena el
espacio y se halla en todas partes”.
Babilonia: en el siglo II a.C., el babilónico astrónomo Seleuco planteo la estructura
“heliocéntrica del mundo”, su valor en la dinámica de la naturaleza y, de manera muy
especial, el hombre.
La India Antigua, en el primer milenio a. C., los seguidores de la doctrina lokaiata
(o escuela de los chárvakas) señalaron que el mundo era material, compuesto de cuatro
elementos primigenios: la tierra, el agua, el fuego y el aire, con los cuales se formaban los
seres vivos, incluido el ser humano.
A estar estos elementos en el interior de una unidad, como el cuerpo humano, por
ejemplo, una vez se muere, se descomponen, se independizan nuevamente.
Los chārvākas criticaron las doctrinas religiosas dominantes, en lo relativo a la
“existencia de Dios, el alma y el mundo del más allá”, indicando que “al morir el cuerpo,
desaparece la conciencia”, de ahí que para ellos, era “absurda la doctrina de la
transmigración de las almas”.

                                                                                                                       
165
Durante el siglo XVII se atribuyó el término a las representaciones físicas acerca de la materia, por lo que las ciencias
naturales modernas, fueron consideradas, por su enfoque, materialistas.
Muchos años después, en el 600 a.C., apareció otra escuela hindú: “sankhya”, con
unas reflexiones más depuradas: “el mundo se desarrolla a partir de una substancia
primigenia (prakriti)”. Las propiedades inseparables de la materia, son: el movimiento, el
espacio y el tiempo.
Esta última corriente se impuso sobre la tesis de los cuatro elementos de los
chārvākas, en especial, después de la aparición de las “niaia y vaisesika”, que sustentaron:
“el mundo se compone de pequeñas partículas de diversa cualidad que se hallan en el éter,
en el espacio y en el tiempo”, las cuales son “eternas, increables e indestructibles”. Todo
lo que ellas componen, son “mutables, inestables y transitorios”.
China Antigua: entre los siglos VI a. C. a IV a. C., el filósofo Lao-Tsé, creador de
la escuela “Taoísmo” y sus seguidores, desarrollaron la tesis, “el mundo, que es eterno, se
halla en movimiento y mutación continuos. Ese movimiento, es regido por el Tao166 (ley
natural).
Entre 479 – 381 a.C. el pensador Mao-Tse se opuso a la doctrina de Confucio
sobre la creación del mundo, el hombre y su comportamiento, como parte de los asuntos
religiosos.
En la fila de los confucianos, aparecieron ideas materialistas, como las de Xun Zi,
entre 313 - 238 a. C., quien estableció: “el cielo no posee conciencia, es parte de la
naturaleza: el Sol, la Luna, los astros, las estaciones del año, la luz y las tinieblas, el viento
y la lluvia”. “La sucesión de fenómenos celestes discurre según determinadas leyes
naturales, de modo que el destino de las personas no puede ser regido por una inexistente o
la “voluntad del cielo”.
Afirmó que el humano, a diferencia de los animales, sabe mancomunar sus
esfuerzos y organizar su vida pública, por lo que puede conocer el mundo circundante y
aprovechar los conocimientos adquiridos en su bien. Ese conocimiento, precisó, empieza
por la percepción, pero es gobernado por el pensamiento que cumple leyes naturales.
Ya en el período muy próximo a la era cristiana, el filósofo Wang Chung, el año 27
al 97 a. C.), planteo: ”el mundo se compone de la substancia “qì”, la cual se mueve en la
eternidad, mientras que el “tao” es la ley de la propia realidad. Por la acción recíproca de

                                                                                                                       
166
Tiene validez la afirmación de estudiosos de que ese concepto es abstracto y metafísico, pero que sin embargo, al
mismo tiempo es anti-espiritista ya que al Tao se lo considera inmaterial pero natural, y no de origen divino o
sobrenatural. Esa cosmovisión taoísta, entonces, pasa a ser dialéctica materialista-metafísica, dualmente naturalista y no
espiritista.
dos qi —los enrarecidos que se hallan en el espacio celeste y los condensados que se hallan
en la tierra constituyendo los diversos cuerpos— son engendradas todas las cosas”.
Al referirse al hombre, mantuvo: “un ser natural compuesto de substancia material
en el que se ha instalado una energía vital, un principio espiritual elaborado por la
circulación de la sangre, la cual desaparece al morir el hombre”. Esta consideración de
Chung, según los estudiosos, se inscribió en el materialismo ingenuo y la metafísica
occidental.

Materialismo en la Edad Media:


Durante este período las reflexiones filosóficas occidentales se colocaron en el
campo de la profundización y total dominio de la corriente idealista, en especial, el
fortalecimiento de la teología, el dominio de la religión y sus argumentaciones dogmáticas.
El mayor interés fue puesto en el estudio de las “ideas y cosas generales y
particulares”, “los asuntos del mundo sensible”. Se opusieron a la corriente materialista
“Nominalista”, que afirmaba: “lo universal no puede existir en la realidad y tanto menos
antes de lo singular. En la realidad existen solo las cosas singulares y lo general es solo
denominación que no refleja nada y por eso no existe en la realidad”.
Sin embargo, en Asia, el escenario exhibió ligera diferencia, a pesar de la influencia
del pensamiento aristotélico, que se puso de moda entre los siglos X y XIII. Las
doctrinas de los Hermanos de la Pureza, el sufismo y musulmana ortodoxa, fueron el centro
de este accionar.
En China, un seguidor del confucionismo, como renovaciones a esta doctrina,
Zhang Zai (1020 a 1077 de n. e.), se opuso a la concepción idealista de que “el cielo y la
tierra son un conjunto de aprehensiones subjetivas”. Para él “el mundo de las cosas, que
existe realmente, descansa en la substancia materia, que adopta diversas formas”.
“La primigenia de ellas es el espacio infinito lleno de partículas invisibles
diseminadas que cuando se condensan forman una masa nebulosa llamada "magna
armonía", compuesta por partículas pasivas y activas, de las que surgen todas las cosas, las
cuales se hallan condicionadas recíprocamente y en interconexión
“El proceso de desarrollo de los fenómenos toma dos formas -graduales y
repentinas-; todo proceso acontece en la contienda de fuerzas contrapuestas: el principio
activo y el principio pasivo; el resultado final de la lucha entre esas fuerzas opuestas, es su
conciliación”.
En la India, solo los seguidores de la escuela “charvakas”, persistieron en sus
posiciones materialistas. Las demás corrientes, viejas y nuevas, pasaron a fortalecer,
fundamentalmente el idealismo, y en ocasiones, con débiles planteamientos materialistas.
Se impusieron los movimientos o sistemas ortodoxos: nyaya, vaisesika, sankhya, yoga,
mimansa y vedanta y los heterodoxos charvaca-lokayatamanta, jainismo y budismo.167

Diferencia entre los pensadores occidentales y asiáticos en la Edad Media:


Mientras en occidente el filosofar quedó atrapado en la teología y la religiosidad,
con escasas excepciones, en Asía, Wang Chuanghan (1619 a 1692 de n. e.) y Dai Zhen
(1723 a 1777 de n. e.) se destacaron por sus aportes al pensamiento materialista, en
particular, con sus reflexiones sobre la naturaleza y sus leyes de desarrollo.

La filosofía materialista a partir de la ilustración


La revolución multifacética que provocó la ilustración, además de generar
profundas reflexiones filosóficas y mayor madurez de las corrientes históricas
fundamentales: idealismo y materialismo, permitió la depuración clara de las concepciones
existentes, avances en la cultura, la ciencia, la economía política y la tecnología, lo que
propició el escenario natural para la aparición de los pensamientos materialistas e
idealistas, más acabado.
En Kant, Hegel y sus seguidores se sintetizó el camino recorrido por la corriente
idealista, lo mismo, que con Marx, Engels y sus continuadores las concepciones
materialistas.
Contrario al postulado idealista, los materialistas sostuvieron que la materia era el
resultado de un largo proceso evolutivo que dio origen al tránsito de lo inorgánico a lo
orgánico y la posterior aparición de la conciencia y las ideas, en los seres humanos, como el
resultado final de esa evolución y los altos niveles de organización de la materia. Esta
última, la materia, es eterna, con existencia objetiva, independencia y no ha sido creada de
la nada.

                                                                                                                       
167
Este estuvo integrado por cuatro escuelas: vaibhasika, sautrantika, madhyamika y yogacara.
El hombre, afirmaron, está en total capacidad de conocer (cognoscible), descubrir
y demostrar con exactitud, todos los procesos de la materia y la conciencia, las leyes que
los controlan, sus fenómenos y la dinámica de su desarrollo, así como, poner todo esto al
servicio de la solución del problema “inasequible”.
La corriente materialista no se quedó en las reflexiones filosóficas, con igual
intensidad abordó los asuntos sociales, históricos, económicos y culturales, a través del
“Materialismo Histórico”.
Los creadores y seguidores de esta corriente estudiaron los orígenes y el avance de
cada uno de los asuntos tratados, desde diferentes perspectivas, para de esta manera, dar las
explicaciones y evidencias de que “las etapas de las evoluciones históricas que estuvieron
determinadas por factores materiales: la tecnología disponible, el sistema de producción,
condiciones geográficas, climáticas y otros asuntos afines.
El posterior fomento de la producción capitalista, requirió de avance tecnológico y
de los recursos humanos calificados, tanto para el sector industria como el comercio y los
servicios, por lo que, además de acelerar el conocimiento de las leyes naturales, se impulsó
el dominio de las leyes socioeconómicas.
Para empezar, fueron consideradas “falsas” las tesis medievales en el campo
filosófico, cultural y social, así como, el método de investigación para conocer la verdad.
El primer filósofo que hizo suya esta demanda, fue Francis Bacon (1561-1626), con su
contundente crítica al idealismo, desde la Antigüedad y hasta la Edad Media. Consideró
que esta concepción se puso al servicio de la teología y el dogma religioso especulativo,
vacuo e inconsistente.
La experiencia, sostuvo Bacon, es el fundamento del proceso de conocimiento si se
libraba al hombre y a su conciencia de todo tipo de prejuicios168.
Luego, apareció Thomas Hobbes (1588-1679), quien afirmó: “la naturaleza
representa una totalidad de cuerpos que poseen dos propiedades principales: extensión y
figura”. Redujo la variedad del movimiento a uno: movimiento mecánico, el de “traslación
de los cuerpos en el espacio”. Retomó la vieja tesis griega: “el único método científico del
saber, el matemático”, vía las “operaciones de sumar y restar”.

                                                                                                                       
168
Este planteamiento de Bacon fue aprovechado por metafísicos y materialistas mecanicistas, para sustentar su respetiva
tesis, tras que el asunto era, como objetivo, ”una combinación mecánica de ciertas cualidades permanentes, que podían
ser entendidos mediante la unificación mecánica de los datos sobre sus diversos aspectos”.
Le siguió Pierre Gassendi, caracterizado por su firme opositor a René Descartes.
Enarboló sus ideas acerca de las ciencias naturales, a partir del dualismo filosófico.
Los pensadores francesés no hicieron aportaciones durante la ilustración, al
fortalecimiento del materialismo, contrario a los rusos, Visarión Belinski, Aleksandr
Herzen, Nikolái Chernishevski y N. Dobroliúbov, con sus reflexiones.
Finalmente, como parte del movimiento ilustrado entre los siglos XVII Y XVIII, un
grupo de pensadores fueron calificados de “Materialistas metafísicos o mecanicista”:
Galileo Galilei, Francis Bacon, Thomas Hobbes, P. Gassendi y J. Locke, B. Spinoza, entre
otros.

El materialismo durante la Edad Moderna:


Desde la perspectiva económica, Italia se colocó a la cabeza del establecimiento e
inmediato desarrollo del nuevo sistema: “el capitalismo”. Particular importancia tuvo para
esto, el empuje industrial en la ciudad de Florencia y las dinámicas actividades comerciales
marítimas en el norte del país: Venecia y Génova.
A partir de aquí, se vinculó el interés por los asuntos humanos (libertad del hombre
y rechazo al despotismo), la urgencia del desarrollo de la sociedad emergente: libertad de
desplazamiento, la libertad de empresa y de comercio.
A lo anterior se unió, como soporte cultural, el movimiento “El Humanismo” (del
latín humanus), que tomó como lema “Soy hombre y nada humano me es ajeno”. Pero esta
nueva manifestación, a su vez, fue el espíritu esencial del “Renacimiento! que en termino
filosófico, enarbolaba la total oposición a la “escolástica”, que había gobernado durante la
edad media169.
El filósofo italiano, Bernardino Telesio (1509-1588)170 contribuyó al fomento de
esta nueva corriente de pensamiento, con la creación de una escuela filosófica que enfrentó
el “aristotelismo medieval / escolástico”, como expresión filosófico sobre la que descasó el
idealismo, con sus estudios: “empirismo de la naturaleza”

                                                                                                                       
169
Fue la expresión cultural – filosófica de la iglesia y el Estado, impuesta en todo el sistema educativo, en especial, las
universidades.
170
En su obra: “De la naturaleza de las cosas conforme a sus propios principios”, este pensador materialista sostuvo: la
existe objetiva de la materia, su eternidad e inmutabilidad; es, además, homogénea, increada e indestructible. En
oposición a la tesis “calor y frío”, enarboló, como fuente del movimiento de la materia, que “las fuerzas de la naturaleza
están animadas.
Otro filósofo italiano que registró aporte fue Giordano Bruno (1548-1600)171 con
sus reflexiones concluyentes sobre la teoría “heliocéntrica” de Copérnico. En el momento
ante de ser quemado, el 17 de febrero 1600, por orden de la Inquisición, le dijo al verdugo:
“Tenéis más miedo al pronunciar mi sentencia que yo al escucharla”
Entre las obras más importantes de este pensador se encuentran: “La cena de las
cenizas” (1584), “De la causa, principio y uno” (1584), “Del infinito, del universo y los
mundos” (1584), “La expulsión de la bestia triunfante”172 (1584), “El misterio de Pegaso,
con el anexo del asno de Killen173 (1586), “Del triple mínimo y de la medida” (1591), “De
lo inmenso y de los innumerables” (1591), “De la mónada, del número y de la
figura”(1591).
Las tesis fundamentales de Bruno, fueron: “La naturaleza es infinita; El Sol no es el
centro del universo sino tan solo el centro de nuestro sistema planetario; No sólo el Sol
tiene planetas sino también las otras estrellas; Todo el universo es homogéneo; es decir,
tiene las mismas sustancias de la Tierra.
Todos los otros planetas también están poblados; La materia es madre y
alumbradora de todas las cosas y capaz de producir infinitamente nuevas y nuevas formas;
El hombre es parte inseparable de la naturaleza, es el microcosmos que refleja el
macrocosmos.
Admitió además, que “los grados del conocimiento que había establecido Nicolás
de Cusa: los sentidos, el entendimiento y la razón”, priorizando la razón; El universo es
infinito. Este cuerpo de tesis, resultado de profundas reflexiones y experimentaciones -
observaciones lo condujo a la “dialéctica de la coincidencia de los opuestos”: lo
infinitamente grande y pequeño pero, por igual, lo llevó a la hoguera.

Materialismo a partir de la Edad moderna:


A partir de las aportaciones de los pensadores materialistas durante la Ilustración
(siglo XVIII) hasta principio del siglo XX, la corriente filosófica materialista prosiguió su
                                                                                                                       
171
Con una formación cristiana, tras haber estudiado, desde los 15 años en Nola, ciudad natal, en la orden de los
dominicos. Tanto dentro como fuera del convento, se dedicó con profundidad a su formación intelectual hasta convertirse
en una de los pensadores de mayor formación. Fue acusado de herejía y excomulgado, lo que le obligó al exilio por Suiza,
Francia, Inglaterra y Alemania. Al retornar a Italia, en 1592, fu condenado por la Inquisición: torturado, encarcelado y
condenado a muerte, en la Plaza de las Flores (Roma), porque se negó a retirar sus planteamientos filosóficos
materialistas.
172
En este texto se hace un estudio pormenorizado del papado y la iglesia. Un crítica severa a su historia y
comportamiento.
173
Es el análisis más exhaustivo, cargado de sátira, de la escolástica, la teología y sus autores durante la Edad Media.
ritmo de desarrollo y expansión, colocando cada vez más, al idealismo (objetivo/metafísico
y subjetivo/teológico) a la defensiva, en el debate acerca de la conciencia, el pensamiento y
la material.
Se posicionó como la corriente de pensamiento que, como principio filosófico o
científico, era totalmente opuesta al dualismo, la fenomenología, el idealismo y el
vitalismo.
A diferencia de otros momentos históricos, los filósofos materialistas vincularon sus
reflexiones a las problemáticas planteadas por las ciencias naturales y ciencias sociales,174 y
eso permitió mayor solidez a los planteamientos sustentados, por ejemplo: la materia
“comprende a todos los entes científicamente observables, como la energía, fuerzas y la
curvatura del espacio”175.

Materialismo Científico
Esa situación condujo a la aparición del “materialismo científico”: ir más allá de la
perspectiva metodológica planteada por la investigación científica: "busca la relación entre
el entendimiento y el cuerpo, esto es, el vínculo entre cualquier fenómeno mental y un
proceso físico"176.
Los materialistas científicos no trabajaron otras áreas del ser humano, como los
valores morales que están en el hombre177.

                                                                                                                       
174
Los historiadores y pensadores, desde finales del siglo XIX y todo el XX, sostuvieron interesantes discusiones, en
cuanto a si el materialismo es o no, en el campo de las ciencias sociales, “un enfoque de investigación”. Marvin Harris,
enarboló la tesis: “enfoque de investigación materialista de las culturas y las sociedades llamado materialismo cultural”.
Paul y Patricia Churchland, por su parte, levantaron el “materialismo eliminativo”, que sugiere: los fenómenos mentales
en realidad no existen y que hablar de los reflejos mentales, como se hace en psicología popular es algo así como dar
crédito a las enfermedades causadas por el diablo.
175
Algunos estudiosos, durante el siglo XX, en especial epistemólogos y filósofos de la ciencia, se inclina por el
calificativo “fisicalismo”, ya que entienden que importante referirse, en la definición a las “connotaciones emocionales y
las restricciones históricas asociadas a éste. El término “materialismo”, solo enfatiza lo físico (materia o energía)
176
 Esta  modalidad  materialista  fue  considerada  “positivista  “    por  la  vinculación  con  la  ciencia  en  el  campo  
del  conocimiento”.  
177
 Hay  que  insistir  en  que  los  valores  morales  son  independientes  de  los  credos  religiosos  y  que    “no  debe  
interpretarse  el  materialismo  científico  como  algo  que  incluye  o  implica  un  empequeñecimiento  de  los  
ideales  más  altos  del  hombre,  por  no  interesarse  por  los  valores  morales  de  éste”.  
Materialismo dialéctico
Esta vertiente materialista, creada por Karl Marx y Friederich Engels, en el siglo
IXX, concibe la materia como “el sustrato de toda realidad, sea concreta o abstracta
(pensamientos), donde la materia ocupa la primacía e independencia de la materia ante la
conciencia y lo espiritual”.
Para superar las limitaciones del “materialismo mecanicista”, se planteó que “el
hombre está en total capacidad de “cognoscibilidad178 del mundo en virtud de su naturaleza
material”, a partir de las leyes dialécticas179 (propuestas por Friedrich Hegel) para
interpretar el mundo.
“Las ideas, sostuvieron, tienen un origen físico: lo primero es la materia y la
conciencia lo derivado”. Engels declaró: “Las formas fundamentales de todo ser son el
espacio y el tiempo, y un ser concebido fuera del tiempo es tan absurdo como lo sería un
ser concebido fuera del espacio”
Estos pensadores aprovecharon las aportaciones de Hegel: la dialéctica idealista, y
le dieron el viraje hacia el materialismo, en especial en lo tocante a la ley del “Tránsito de
los Cuantitativo a lo Cualitativo, para adquirir el nombre de “materialismo dialéctico”180,
para agrupar el conjunto de flexiones sobre la naturaleza (dialéctica), mientras que al
estudio socio-económico y humano se le llamó “materialismo histórico181.
A propósito de la dialéctica histórica, Marx precisó: “El primer trabajo emprendido
para resolver las dudas que me azotaban, fue una revisión crítica de la filosofía hegeliana
del derecho, trabajo cuya introducción apareció en 1844 en los “Anales franco-alemanes”,
que se publicaban en París”.
                                                                                                                       
178
En una clara, precisa oposición al concepto “agnosticista”, que declara la incapacidad del hombre para conocer y
dominar la naturaleza
179
Unidad y Lucha de los Contrarios, El tránsito de lo Cuantitativo a lo Cualitativo y la Negación de la Negación. Engels
describió estas leyes de la dialéctica en su obra “Anti-Dühring”, un texto dirigido a critica las teorías del filósofo y
economista alemán, Karl Eugen Dühring.
180
Se construye sobre la persistente crítica del materialismo mecánico de Ludwig Feuerbach y a la dialéctica idealista de
Hegel. El primero lo consideraron como un materialismo influido por corrientes del pensamiento filosófico metafísico e
idealista. Indicaron, además, en su documento “11 tesis sobre Feuerbach“: “Los filósofos no han hecho más que
interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”.
181
Este término fue planteado, de manera formal, por el pensador marxista ruso, Georgi Plejánov, para precisar el
concepto, que en esa dirección, había establecido y usado por Marx, y, reiterado sucesivamente, por Engels como recurso
para comprender la historia de la humanidad. Ya Marx detalló, en el prólogo del texto “Contribución a la Crítica de la
Economía Política” (1859), el proceso de estudio que lo condujo a la tesis de la historia, que posteriormente desarrolló
conjuntamente con Engels. Las fuente consultadas por Marx, para su tesis, fuero: El bosquejo de Engels sobre la crítica
de las categorías de la economía política (publicado en los Anales franco-alemanes); El libro de Engels La situación de la
clase obrera en Inglaterra (1845); La ideología alemana, primer texto de Marx y Engels, inédito (1846); El Manifiesto del
Partido Comunista, de 1847, junto con Engels; Discursos sobre el librecambio; Miseria de la Filosofía, obra polémica
publicada en 1847 y dirigida contra el libro de Proudhon Filosofía de la Miseria; fuerzas productivas, relaciones de
producción, modo de producción, explotación, alienación, lucha de clases, plusvalor, y fetichismo de la mercancía.
“Mi investigación, dijo el maestro, me llevó a la conclusión de que, tanto las
relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni
por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican en
las condiciones materiales de vida cuyo conjunto resume Hegel siguiendo el precedente de
los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de “sociedad civil”, y que la
anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la economía política…”182
Tanto Marx como Engels, llegaron a la conclusión, por la vía del materialismo
histórico, que el capitalismo tiene un carácter histórico y, por lo tanto, transitorio en el
desarrollo de la humanidad, contrario a las afirmaciones idealistas que lo concebía
“estático” o “producto de una evolución "natural" del ser humano”.
Con esta nueva visión histórica, los científicos se dedicaron al análisis profundo de
los políticos y sociales de la humanidad hasta su época. De ahí, surgió la tesis del
“socialismo”.
En el siglo XX en Rusia, como resultado del proceso hacia la instauración del
primer Estado Socialista, sugerido por Marx y Engels, se produjo en octubre de 1917, la
primera revolución con ese postulado, bajo la dirección Vladimir Ilich –Lenin- (nombre
real: Vladimir A. Rudnev).
Lenín, empoderado del materialismo dialéctico e histórico, contribuyo a su
desarrollo, a través del debate, como lo sostenidos con los idealistas/positivistas183; el
austriaco Ernst Mach y los rusos Alexander M. Bogdanov y V. Bazarov; la producción de
decenas de textos sobre los más diversos asuntos, en especial, en el marco del materialismo
histórico y, finalmente, dirigió el acontecimiento que hizo posible la instauración de una

                                                                                                                       
182
 Como  tesis,  en  los  asuntos  socioeconómicos  e  históricos,  estos  dos  pensadores,  indicaron,    en  forma  
clara:    “...en  la  producción  social  de  su  vida  los  hombres  establecen  determinadas  relaciones  necesarias  e  
independientes  de  su  voluntad,  relaciones  de  producción  que  corresponden  a  una  fase  determinada  de  
desarrollo  de  sus  fuerzas  productivas  materiales.  El  conjunto  de  estas  relaciones  de  producción  forma  la  
estructura  económica  de  la  sociedad,  la  base  real  sobre  la  que  se  levanta  la  superestructura  jurídica  y  
política  y  a  la  que  corresponden  determinadas  formas  de  conciencia  social.  El  modo  de  producción  de  la  vida  
material  condiciona  el  proceso  de  la  vida  social  política  y  espiritual  en  general.  No  es  la  conciencia  del  
hombre  la  que  determina  su  ser  sino,  por  el  contrario,  el  ser  social  es  lo  que  determina  su  conciencia”.  
183
El elemento fundamental de la discusión giró en torno a la afirmación de que “el positivismo idealista estaba por
encima del debate filosófico entre idealismo y materialismo”. La respuesta de Lenin fue: “Materialismo es reconocer los
objetos a sí mismos o fuera de la mente; las ideas y las sensaciones son copias o imágenes de éstos objetos. La doctrina
opuesta (idealismo) afirma que los objetos no existen -sin la mente-; los objetos son combinaciones de sensaciones”.
sociedad marxistas. Se creó la Academia de las Ciencias de la Unión Soviética, para la
sistematización ideológica-política de la corriente.
A partir de la revolución rusa, el materialismo histórico paso a ser vinculado
directamente con el “socialismo” y el “comunismo”. Una franja importante de pensadores
materialistas, defensores de los planteamientos originales de Marx y Engels, siguieron
utilizando las herramientas filosóficas y metodológicas planteadas para continuar sus
estudios, investigaciones y conceptualizaciones sobre la naturaleza y la sociedad.
Prefirieron no considerarse leninistas.
CAPÍTULO VII.
La filosofía positivista

Entre los grandes aportes que se derivan de los acontecimientos filosóficos,


culturales, científicos, tecnológicos y socioeconómicos desde fines del siglo XVII hasta las
primeras décadas del XIX, se encuentra: comprender que tanto el individuo como la
sociedad deben ser objetos de investigación científico, lo que dio paso a “legitimar el
estudio científico naturalista del ser humano, individual y colectivo”
Esa tesis facilitó la aparición de la corriente filosófica que sostuvo: “el único
conocimiento auténtico es el conocimiento científico”, el cual, “solamente puede surgir de
la afirmación de las teorías a través del método científico”.
A los sustentadores de esa concepción, que se inició en Francia en las primeras
décadas del XIX, encabezada por Saint-Simon, Augusto Comtes y el británico John Stuart
Mill, se les llamó positivistas184.
Para estos pensadores, hacer filosofía y ciencia quiere de la realización de “análisis
de los hechos reales, verificados, posteriormente, por la experiencia”.

Principales características del Positivismo:


1.- Existe solo un método que se aplica a todo el quehacer científico ““monismo
metodológico”, el cual defendieron con ardor.
2.- Si se aspira hacer ciencia, todo “explicación científica ha de tener la misma forma
en cualquier ciencia”, en especial, a partir del “método de estudio de las ciencias
físico-naturales.
3.- El objetivo del conocimiento es explicar causalmente los fenómenos por medio de
leyes generales y universales.
4.- Considerar a la razón como medio para otros fines (razón instrumental).
5.- El conocimiento se logra por la vía inductiva, oponiéndose a las tesis que concebía
lo percibido en forma no objetiva.
6.- Para el estudio de la historia, como metodología, prima fundamentalmente las
pruebas documentadas. Llegando a minusvalorar las interpretaciones generales.185

                                                                                                                       
184
Antes de la mitad del XIX ya se había extendido por toda Europa con una franja amplia de seguidores.
Tendencias de los positivistas
La rápida extensión geográfica de los postulados positivistas generaron una amplia
red de reflexiones que finalmente contribuyeron a la formación de tendencias dentro del
movimiento o escuela, tales como: Positivismo ideológico, el empiriocriticismo,
positivismo metodológico, conceptual o analítico, positivismo sociológico, positivismo
realista y neopositivismo (empirismo lógico o neopositivismo lógico)186.
Un poco más distanciado de los asuntos filosóficos, se encuentran: positivismo
jurídico o juspositivismo (consideró el Derecho como creación del ser humano);
Conductismo o Psicología Conductista (pionera en la aplicación de la metodología
científica al estudio de la conducta humana), el Cognitivo - Conductual (un estudio
sistémico o Psicoterapia de Tercera Generación187 (enfoque que sin abandonar el
positivismo, incorpora, de manera variable, más ideográficas al estudio del ser humano)188.

Augusto Comte:
Comte189, uno de los principales pensadores del siglo XIX, cofundador del
positivismo y creador de la Sociología positivista, en sus estudios acerca de la historia de la
humanidad, concibe tres etapas como demarcación de ese proceso190:
1.- Estadio teológico o mágico: Es ficticio, provisional y preparatorio. En él, la mente
busca las causas y los principios de las cosas, lo más profundo, lejano e inasequible.
Hay en él tres fases distintas: 1) Fetichismo: en que se personifican las cosas y se
les atribuye un poder mágico o divino, 2) Politeísmo: en que la animación es

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         
185
Este postulado fue el causante de que las investigaciones o estudios positivistas estuvieran cargados de documentación
y muy poca “síntesis interpretativa”. Más aún, sirvió de estímulo a Auguste Comte para plantear la creación de la
sociología, como ciencia especializada para el estudio de la sociedad, como aspecto fundamental. Libre de vinculación
con la filosofía; que se ampare en las informaciones o datos empíricos “en igual medida que las ciencias naturales”. Para
precisar su concepción, planteó una investigación empírica que permitiera comprender los sociales, su estructura y los
cambios que se producen.
186
Se registra en la historia del positivismo, que los pensadores “sociologistas en filosofía de la ciencia y epistemología”
se presentaron como los mayores críticos del movimiento, hecho, que para los estudiosos, no significó, “necesariamente”
contradicciones.
187
Consiste en no admitir como válidos científicamente otros conocimientos, sino los que proceden de la experiencia,
rechazando, por tanto, toda noción a priori y todo concepto universal y absoluto. El hecho es la única realidad científica, y
la experiencia y la inducción, los métodos exclusivos de la ciencia.
188
Diversas escuelas psicológicas, en la actualidad, utilizan la tesis y recursos positivistas para estudiar a las personas.
189
Nació en Montpellier, Francia, el 19 de enero de 1798. Durante su juventud mostró una vertical personalidad: rechazó
el catolicismo tradicional y las doctrinas monárquicas. Su actitud de rebeldía la ejercitó en la Escuela Politécnica de París,
cuando fue expulsado por su participación en protestas estudiantiles. Ya un poco más adulto, fue secretario de Claude
Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon y gran pensador socialista. Cuando su madurez intelectual acusaba niveles de
intensidad, quedó atrapado por un estado de locura progresiva hasta su muerte en Paris, el 5 de septiembre de 1857.
190
 “Curso  de  filosofía  positiva”;  6  vols.,  1830-­‐1842.  
retirada de las cosas materiales para trasladarla a una serie de divinidades, cada una
de las cuales presenta un grupo de poderes: las aguas, los ríos, los bosques, etc., y 3)
Monoteísmo: la fase superior, en que todos esos poderes divinos quedan reunidos y
concentrados en uno llamado Dios. En este estado, predomina la imaginación, y
corresponde a la infancia de la humanidad. Además, de la disposición primaria de
la mente, en la que se vuelve a caer en todas las épocas, y solo una lenta evolución
puede hacer que el espíritu humano de aparte de esta concepción para pasar a otra.
El papel histórico del estado teológico es irremplazable.

2. Estado metafísico: es abstracto, esencialmente crítico y de transición. Es una etapa


intermedia entre el estado teológico y el positivo. En él se siguen buscando los
conocimientos absolutos. La metafísica intenta explicar la naturaleza de los seres, su
esencia, sus causas. Pero para ello no recurren a agentes sobrenaturales, sino a
entidades abstractas que le confieren su nombre de ontología.
Las ideas de principio, causa, sustancia, esencia, designan algo distinto de las cosas,
si bien inherente a ellas, más próximo a ellas; la mente que se lanzaba tras lo lejano,
se va acercando paso a paso a las cosas, y así como en el estado anterior que los
poderes se resumían en el concepto de Dios, aquí es la naturaleza, la gran entidad
general que lo sustituye; pero esta unidad es más débil, tanto mental como
socialmente, y el carácter del estado metafísico, es sobre todo crítico y negativo, de
preparación del paso al estado positivo; una especie de crisis de pubertad en el
espíritu humano, antes de llegar a la adultez.
3. Estadio científico o positivo, en esta última etapa, el conocimiento humano se
desarrolla a partir de la “observación y la experiencia”, lo que se expresa “con el
recurso de la matemática”.
Se intensificó el esfuerzo por conocer y dominar las Leyes de la Naturaleza191. Es
real, es definitivo. En él la imaginación queda subordinada a la observación. La
mente humana se atiene a las cosas. El positivismo busca sólo hechos y sus leyes.
No causas ni principios de las esencias o sustancias. Todo esto es inaccesible. Es la

                                                                                                                       
191
Aseguró en este aspecto, que “no es posible alcanzar un conocimiento de realidades que estén más allá de lo dado, de
lo positivo. La filosofía no pueda dar información acerca del mundo: esta tarea corresponde exclusivamente a las
ciencias”.
filosofía del dato. La mente, en un largo retroceso, se detiene al fin ante las cosas.
Renuncia a lo que es vano intentar conocer, y busca sólo las leyes de los fenómenos.
En cuanto al estudio de Comte sobre la revolución científica, política e industria
que se desarrollaba en su época, llamó la atención acerca de la conveniencia de que la
“reorganización intelectual, moral, política, del orden social” y en cualquier otro renglón, se
haga al amparo de una activa participación científica”
Para el pensador, la progresión de diversas ciencias interrelacionadas, como parte
del estudio empírico del proceso histórico, surge de la ley “los tres estadios” (etapas192), la
cual “rige el desarrollo de la humanidad”.
Insistió en que: “dada la naturaleza de la mente humana, cada una de las ciencias o
ramas del saber debe pasar por "tres estadios teoréticos diferentes: el teológico o estadio
ficticio; el metafísico o estadio abstracto; y por último, el científico o positivo", que se
concentra en averiguar cómo se producen los fenómenos con la intención de llegar a
generalizaciones sujetas a su vez a verificaciones observacionales y comprobables
Estos “estadios” o etapas, reiteró, tienen, cada uno, “su correlato en determinadas
actitudes políticas”. Por ejemplo: En el teológico: tiene su reflejo en esas nociones que
hablan del Derecho divino de los reyes; el metafísico: incluye algunos conceptos, como el
contrato social, la igualdad de las personas o la soberanía popular, el positivo: se amparó
en el análisis científico o "sociológico" de la organización política.
El esfuerzo reflexivo de Comter por explica ese proceso evolutivo, tuvo como
punto de partida, su interés por el establecimiento de una sociedad bajo la dirección de
“doctos”, que aplicando métodos científicos, contribuyeran a solucionar los problemas de la
humanidad e imponer “nuevas condiciones de sociales”193
Al tocar el sentido o manejo del positivismo, los historiadores concluyen en que esta
corriente se guía por “la modestia”, intervenir sin estruendo ni pretensiones de asalto
protagónico, con “juegos de ideas”, sólo le preocupan las leyes.

                                                                                                                       
192
En el teológico: los acontecimientos se explican de un modo muy elemental apelando a la voluntad de los dioses o de
un dios; El metafísico: se explican los fenómenos invocando categorías filosóficas abstractas, y el científico o positivo:
explica todos los hechos mediante la aclaración material de las causas.
193
Si bien Comte rechazó la “creencia en un ser transcendente”, admitió, sin embargo, la importancia y valor religión por
su papel en favor de la estabilidad social. Preciso sobre el particular: la actitud de la iglesia católica a favor de la
organización de la época metafísica; en la influencia social a los legistas; en la época de la irrupción de las clases medias,
el paso de la sociedad militar a la sociedad económica; la contribución del protestantismo, en el período de transición y
crítico a la disolución final. (“Sistema de Política Positiva -1851-1854 y 1875-1877), de ahí su propuesta: “una religión
de la humanidad que estimule una benéfica conducta social”
La reiteración Comte, permitió valorar que el comportamiento de “la historia y sus
problemas es del dominio propio de la filosofía positiva. En esta relación se da el carácter
histórico de esta filosofía, que puede explicar el pasado entero”.

El positivismo: ¿Un movimiento filosófico?


El positivismo, que se inició como una filosofar acerca de la ciencia terminó siendo
una teoría de la ciencia, a partir del cual, logró compactación, unidad y madurez
propositiva, y se pasó, de la filosofía a la sociología en virtud de gran trabajo de Comte.
Algunos estudiosos de este período afirman, que a pesar del producto final, se
mantuvo una “filosofía de la historia (la ley de los tres estados), además, una teoría
metafísica de la realidad, originales, con nuevos aportes en su enfoque sobre el ser social,
histórica y relativa, y una disciplina filosófica, por la vía de la ciencia de la sociedad, con
niveles de profundidad reflexiva trascendente.

El positivismo en Hispanoamérica:
La presencia tardía del positivismo en Hispanoamérica (después de la década de
1850)194 es un hecho que se observa en otros movimientos desarrollados en Europa, antes y
después de éste. Sin embargo, eso no impidió que los pensadores hispanoamericanos
pudieran hacer importantes aportaciones al movimiento, como indica González (2004)195,
en los políticos, culturales, filosóficos y educativos:

En lo político
El positivismo en el quehacer político encontró en la región, un escenario
caracterizado por el caudillismo populista, el autoritarismo, la anarquía y constantes
guerras civiles y militares. Las poblaciones, en especial, los jóvenes, demandan de un
cambio de ese panorama. La visión sociológica del Comte le dio una herramienta teórica, y

                                                                                                                       
194
El intelectual panameño Ricaurte Soler, ha postulado que el positivismo, llego a Argentina, en 1837, ante de que
Comte publicara sus textos. Fue una generación de “positivistas autóctonos”. El discurso de la generación de 1857, de ese
país, confirma que trabajaron con precedente conceptual. Pero, los argentinos Alejandro Korn y Francisco Romero,
sostienen que ese “ambiente positivista”, se produjo en Chile, con el pensador José Victoriano Lastarria.
195
Guadarrama González, Pablo. "Hostos y el positivismo sui generis latinoamericano.", Revistas de Historia de la
Educación Latinoamericana. Tunja. 2004. Nro. 35. págs. 209-234
de alguna forma, la manera para solucionar la situación, una “sociedad política bajo la
dirección de “doctos” con capacidad de aplica métodos científicos”.
Javier Ocampo López, define en forma interesante ese momento: “El positivismo
penetró en América en una época cuando las generaciones nuevas buscaban en forma
impaciente las reformas políticas o educativas”196.
Entonces abrazaron las ideas del liberalismo, la democracia burguesa anti feudal,
oposición al colonialismo español, las luchas entre colonizadores y los reduccionistas del
capitalismo, además, abierto respaldo de todos los movimientos emancipadores de la
región.
El positivismo se tomó como un instrumento ideológico para luchar por la
instauración de un sistema de producción y de política, que patrocinara los avances
tecnológicos y el desarrollo industrial, base fundamental para la auténtica independencia de
Hispanoamérica.
El estudioso Leopoldo Zea, que hizo un manejo pragmático del positivismo en el
campo de la política, asegura que los pensadores de la región concentraron sus esfuerzos,
no en la teorización de sus postulados, sino en las vías de su realización, instauración,
comprensión de la realidad, la historia y soluciones sociales.
Precisó: “El pesimismo y el optimismo de los intérpretes y teóricos del positivismo
(hispanoamericano), se entrecruzará formando una rica bibliografía. Frente a estas
interpretaciones los europeos quedarán pasmados, sorprendidos, negándose a reconocer
como propias esas expresiones e interpretaciones que consideran ajenas al auténtico
positivismo; fuera del ámbito de lo que era para sus creadores en Europa; expresiones
vistas como ‘malas copias’ del original. ‘Malas copias’ que no serán sino expresión de la
innata originalidad latinoamericana197…”

En lo educativo:
La llamada “filosofía especulativa” se relanzó con los positivistas
hispanoamericanos, quienes pusieron énfasis en la racionalidad soportada por la ciencia.

                                                                                                                       
196
197
Esto lo proclamó Bolívar para resolver auténticamente los problemas que el colonialismo había originado en
América. Problemas que debían ser resueltos a partir de su conciencia de la necesidad de su superación.
Ese pensamiento fue el recurso fundamental para enfrentar la concepción “Dominica”, en
particular la escolástica, en el campo educativo.
A partir de ese paradigma crecieron las reflexiones, propuestas y
experimentaciones en algunas sociedades hispanoamericanas, como el trabajo realizado por
Eugenio María de Hostos en Puerto Rico, Rep. Dominicana y otros países.

En lo filosófico:
La filosofía positivista hizo del optimismo la carta de presentación de sus estudios y
propuestas, que fue inteligentemente utilizada por los positivistas hispanoamericanos, para
oponerse a la visión y práctica pesimista y derrotista reinante, impulsar la idea de la
capacidad creativa del pensamiento y cognoscitiva del hombre.
Fue en este campo donde estos pensadores lograron los mayores niveles de
reflexión intelectual y académica. Transfirieron sus conceptualizaciones, con claridad
didáctica/pedagógica, a la cultura, la ciencia, la política, industrial y la prosperidad
individual y colectiva.
Los pensadores de la región, enfrentaron la escolástica y otras manifestaciones
idealistas de la época: eclecticismo, krausismo198 y el neotomismo. Estudiosos aseguran,
sin embargo, que lograron desarrollar adecuadamente sus reflexiones acerca de los
“fenómenos de la naturaleza y la sociedad”, las interrelaciones que se producen. Su
oposición a la visión religiosa sobre del origen “divino” de los seres humanos y los avances
de la sociedad.
Otro elemento abordado por los pensadores de la región, fue la ciencia, recibida e
impulsada, según se afirma en varios estudios, con toda su carga determinista y de
“hiperbolización del papel de la ciencia”, una especie de total solución a todas las
problemáticas planteadas. En esa dirección, enfrentaron el materialismo filosófico
llamándole metafísica, mecanicista y vulgar, en su forma.
Los filósofos positivistas que lograron mayor interés de estudio de sus reflexiones
fueron: Spencer y su teoría del “positivismo evolucionalista y Comte y “sociología”199.

                                                                                                                       
198
Se asegura, que este parte, Hostos, formado en esta corriente en España, confrontó dificultades con el positivismo que
se le oponía, teniendo que inclinarse por la corriente que conciliaba amabas doctrinas: krausopositivismo, que según
Antonio Jiménez, se dio en España.
199
Los estudiosos aseguran que el impacto en la región, de Spencer Comte, estuvo conectado por la explosión de las
ciencias naturales y sociales después de la segunda mitad del siglo XIX, en especial, a partir de la teoría de Carlos Darwin
Con menor intensidad, se citan a John Stuart Mill, Hipolite Tayne y otros. Las variantes
positivistas: empiriocriticismo y pragmatismo, entre otras, no registran seguidores en la
región.

En lo cultural:
El despertar cultural que vivió Europa durante los siglos XVII y XVIII tuvo limitada
presencia en Hispanoamérica, eso hizo que las corrientes de pronunciada expresión liberal
lograran escaso desarrollo. El esplendor de positivismo, además de una presencia tardía, en
la perspectiva cultural no logró prender con fuerza. Su incidencia en las jornadas
independentistas no tuvo significación. Roberto Salazar200 afirmó que se logró “… solo una
parte del proceso: la separación de Europa”.
Pero, esa realidad no fue obstáculo para enarbolar el postulado positivista: “la
emancipación mental”. Eso explica el que se haya puesto de moda la proclama “los nuevos
héroes” hispanoamericanos y el rescate conceptual de Bolívar y San Martín para completar
su obra, en el terreno de “la ruptura cultural con el colonialismo” e inicio de las primeras
Repúblicas bajo la sombrilla cultural/política del liberalismo europeo.
En esas condiciones fue que el positivismo logró impactar en las aún colonias, Cuba
y Puerto Rico. El proyecto independentista en ambos territorios hizo suyo sus postulados,
los cuales difundió y popularizó. Los principales pensadores: Enrique José Varona, en
Cuba, y Eugenio María de Hostos, en Puerto Rico, concibieron la independencia como un
ejemplo de la democracia liberal burguesa.
Los estudiosos de ese segmento histórico persisten en afirmar que cuando el
positivismo europeo marcaba la tendencia al debilitamiento y distancia con los avances
científicos201, en Hispanoamérica se fortaleció, en especial su “carácter metodológico”202.
Ya en las primeras décadas del siglo XX, se dio curso a una desaceleración del auge
positivista hispanoamericano, como resultaron, se indica, los avances de las concepciones
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         
y los planteamientos liberales que ofertaban nuevas propuestas para el desarrollo del conocimiento económico, social y
político en la zona.
200
201
 El  auge  idealismo  subjetivo    y    agnóstico  entre  los  positivistas  europeos  contribuyó  al  progresivo  alejamiento  de  esta  
filosofía  con  la  ciencia,  mientras  mayor  era  el  acercamiento    el  materialismo  (científico-­‐natural),  los  librepensadores.      
202
  Otro   asunto   que   no   impacto   en   la   región,   fue   el   racismo   que   sostuvieron   los   positivistas   europeos,   quienes  
consideraban   a   la   raza   blanca   europea,   superior   a   las   demás,   para   lo   que   se   ampararon   en   la   tesis   darwinista.   Este  
planteamiento   se   sostuvo   de   manera   cada   vez   más   intolerante   y   segregacionista     Eso   no   indica   ausencia   de  
manifestaciones   de   algunos   seguidores   hispanoamericanos,   cuando   hablaron   de   que   “inferioridad   de     indígenas,   negros  
y  mestizos”,  se  podía  ir  superando  con  el  desarrollo  de  estas  comunidades:  industrial,  cultural,  científica,  etc..    
marxistas, el triunfo de la revolución rusa, el indetenible fraccionalismo o sub-corrientes
positivistas. Roberto Salazar afirma:
“Al eliminar del discurso toda referencia trascendental y escatológica, el
positivismo latinoamericano busca en los hechos, en lo empírico, en las cosas
vividas por el hombre, en tanto que colectividad y en tanto que individuo, las
evidencias histórico-sociales de su verdad. Y, al constituir esa verdad, la promete
escatológicamente en la forma de progreso y civilización. Lo empírico, de este
modo, se escatologiza. Y la profecía, la promesa, lo escatológico, tiende a leerse en
los hechos y los fenómenos sociales; pero hechos que al ser escatologizados, se
convierten en un drama que desgarra, en parte, porque muchos de los
latinoamericanos educados en el positivismo, de una manera irrevocable, se
encuentran después buscando salidas en la restitución de la metafísica”203
Los pensadores de la región, sin embargo, dieron continuidad a los ejes
fundamentales del movimiento: anti metaficismo, utopía moral: la mejoría material
(biológica y económica) igual a una moral más elevada; mantuvieron la base biológica de la
ética y la psicología, el culto a las bellas artes, literatura y la educación, esta última, como
solución de los males sociales. Sus contradicciones con la religión las orientaron hacia la
libertad de creencia204.
Enarbolaron el rol de la juventud en los procesos de cambios: es la vanguardia
activa, dinámica del “inevitable progreso nacional”. Guillermo Francovich indicó que el
culto de la juventud fue similar al culto del obrero en la corriente socialista. Los textos de
José Ingenieros fueron en esa dirección.
De igual manera, hicieron hincapié en que los intelectuales concentraran sus
preocupaciones en la realidad particular de sus naciones y la región a partir del estudio
histórico, antropológico, geográfico, económico, sociológico y otros, desde una perspectiva
científica, de ahí, las obras de Hostos.

                                                                                                                       
203
204
  A  lo  largo  del  movimiento  positivista  compartieron  el  mismo  escenario,  las  posiciones  laicas,  anti  religiosas  con  las  
devota  a  fe  cristiana.  El  común  denominador  fue  la  necesidad  de  cambios  en  la  conciencia  filosófica  europea,    y  en  la  
región,  de  un  nuevo  pensamiento  hispanoamericano.    
 
Corriente anti-positivista.
Los pensadores que se opusieron a la filosofía positivista canalizaron sus diferencias
por la vía de la epistemología que soportaba ese movimiento. Los iniciadores surgen en
Alemania con la epistemología hermenéutica, la cual, en forma incisiva planteo:
1. El positivismo no posee el método de las ciencias físico-naturales para conocer sus
objetos de estudio (la sociedad, el hombre, la cultura). Por tanto, desconocen que
sus objetos de estudios tienen propiedades como la intencionalidad, la auto-
reflexividad y la creación de significado.
2. En la búsqueda y estudio de las leyes generales y universales se olvidan, o
descuidan, las particularidades, aquellos elementos que no pueden ser
generalizados.
3. El conocimiento “nomotético” (de leyes generales) del positivismo se le opuso el
conocimiento ideográfico (de conocimientos más precisos, menos generalizables).
Conocer las causas internas de los fenómenos, a distancia del análisis de los factores
externos, por tanto, buscar comprender los fenómenos.

Presencia y desarrollo del positivismo en la Rep. Dominicana:


La escritora Henríquez Ureña aseguró que “el positivismo no echó raíces en la
conciencia dominicana ni como doctrina política ni como heterodoxo militante contra el
escolasticismo.
Lo que impacto del positivismo en República Dominicana fue la modalidad
hostosiana que en el reglón educativo tocó la estructura del normalismo. “… fue la fuente
de la inspiración docente..” que se ejercitó y difundió entre las instituciones y maestros
normales.205
Apuntan algunos investigadores que el positivismo se inició a raíz de la estadía de
Eugenio María de Hostos en el país. Para esos años, ya el maestro había alcanzado
importantes niveles de madurez en sus reflexiones y propuestas, en especial sus posiciones
acerca de la reforma educativa y el escenario político de la región caribeña.

                                                                                                                       
205
 Henríquez  Ureña,  Camila:    “Las  ideas  pedagógicas”  Santo  Domingo,  R.D.  
Eugenio María de Hostos
Nació en Mayagüez, Puerto Rico, 11 de enero de 1839 y murió en Santo Domingo,
R. D., el 8 de noviembre de 1903206. Durante sus estudios de derecho en la universidad de
Madrid, España, se distinguió por sus persistentes consideraciones sobre las ideas y
acciones de corte progresista, de transformaciones y cambios sociales, culturales,
educativos y otros, como resultado de con profesores y compañeros estudiantes que
sustentaban esas posiciones.
Por esto, todavía en España, apoyó el movimiento republicano y el derrocamiento
de la monarquía: Participó en la revolución que derrocó a la reina Isabel II; apoyó a Pi
Margall y Castelar en la tarea de instaurar la Primera República en España.
Como parte de ese activismo, en 1868 planteo en España, la idea de liberar a Cuba y
Puerto Rico de la condición colonial y crear una Federación Antillana. Pero los españoles
estaban muy concentrados en su realidad y no prestaron atención a las ideas de Hostos, por
lo que salió de ese país hacia Nueva York, hizo contacto con independentistas de Cuba y
Puerto Rico, se incorporó a la Junta Revolucionaria Cubana y dirigió el periódico de esta
entidad: “La Revolución”.
Abandonó Estados Unidos y viajó por América del Sur207 difundiendo sus
concepciones liberales y desarrollando una intensa jornada de reflexiones y producción de
textos que tocaron los temas políticos, sociólogos208, pedagogos209, moralistas y
religiosos210.

                                                                                                                       
206
 Pedro  Henríquez  Ureña  narra  los  últimos  años  de  Hostos:  “Volvió  a  Santo  Domingo  en  1900,  a  reanimar  
su  obra.  Lo  conocí  entonces:  tenía  un  aire  hondamente  triste,  definitivamente  triste.  Trabajaba  sin  descanso,  
según  su  costumbre.  Sobrevinieron  trastornos  políticos,  tomó  el  país  aspecto  caótico,  y  Hostos  murió  de  
enfermedad  brevísima,  al  parecer  ligera.  Murió  de  asfixia  moral”    (“Ciudadano  de  América”,  265  -­‐  
http://www.ensayistas.org/filosofos/puertorico/hostos/introd.htm)  
207
 Durante  su  estadía  en  Venezuela,  dirigió    el  Colegio  Nacional  de  Asunción.  
208
 Se  opuso  al  racismo  de  los  positivistas  europeos  y  algunos  hispanoamericanos,  en  lo  referente  a  la  superioridad  de  la  
raza  blanca.  Prefirió  el  estudio  de  la  sociedad  desde  una  perspectiva  científica,  apoyado  en  la  biología  por  su  madurez,  
no   en   la   sociología   la   cual   consideraba   débil   aún.   Hizo   esfuerzo   para   explicar   los   fenómenos   sociales   desde   un   orden  
natural  en  la  sociedad,  de    "leyes    naturales    de    la    sociedad"      
209
  Fundó   la   Escuela   Normal,   en   la   República   Dominicana   y   participó   en   la   reforma   de   los   estudios   de   Derecho,   en   la  
Universidad  de  Santiago  de  Chile.    
210
  "No    se    puede    negar    -­‐sostenía-­‐  que    el  propósito    de    todas  las  religiones  es    eminentemente    bueno,    en  cuanto    
propenden  a  hacer  obligatoria  la  moral.    Pero  no  se  puede  tampoco  negar  que  el  punto  de  partida  de  las  religiones,    que    
es  el    principio  de  causalidad,    es  insuficiente  para  derivar  de    él  las    construcciones    del    mundo    y    de    la    divinidad;    que    
el   espectáculo     del     mundo     físico   y   de   su   armonía     maravillosa     nos   obliga,     en     cuanto   seres   racionales,     a   conocer   cada  
vez    más    y  mejor    esa    armonía    en  su  íntima  y  verdadera  realidad,    y    no    a  interpretarla  subjetivamente,    es  decir  según  
datos,     nociones     e   impulsos     adquiridos   y   sugeridos   fuera   del   examen   y   contraste     de   la   realidad   externa"   Por   esta   y  
otras   consideraciones,   Hostos   fue   criticado   en   Santo   Domingo   en   1888,   llegando   a   ser   acusado   de   “ateo   e   inmoral”  
(Nombre  del  libro  )  
Como aporte de este intelectual al terreno filosófico positivista, planteó solución a
las contradicciones: barbarie-civilización, medioevo-modernidad, naturaleza-razón, ciencia-
humanismo. Para este pensador, el asunto no era el rechazo a una de esas
conceptualizaciones, la tarea era superar la confrontación con la formación del “hombre
perfecto”211, como parte de “liberación mental”.
Eso le convirtió en un mediador, un conciliador entre la racionalidad y la pasión
desbordada, de ahí que sostuviera: “En la íntima alquimia de su ser, la barbarie, las fuerzas
irracionales han sido aceptadas y forman parte de un orden superior.(…)”212
Durante el tiempo que vivió en la República Dominicana, los años 1870 estableció
una sólida de amistad con Gregorio Luperón213, el principal líder político y militar del
momento. Gracias a esas relaciones, Luperón conoció con detalle todo el pensamiento de
Hostos hasta identificarse con el positivismo hispanoamericano.
En 1879 Gregorio Luperón y su Partido Nacional ganaron las elecciones
presidenciales, ocasión en la que Hostos retornó a Santo Domingo, se incorporó al gobierno
como responsable de la instrucción pública y encargado de diseñar y organizar el sistema
educativo nacional, promover la instalación de un Instituto Profesional (universidad) y
crear la Escuela Normal.
Ese conjunto de tareas fueron iniciadas en 1880 y un año después, 1881, se
inauguró la Escuela Normal en la ciudad de Santiago de los Caballeros. Al frente de la
escuela pudo poner en práctica sus concepciones sobre el rol de la educación e introducir
las reformas al sistema educativo con el respaldo oficial y en el marco de su visión liberal
positivista214.
Creó el Instituto Profesional o Universidad, dos años después (1883) donde impartió
docencia profesor de las asignaturas: derecho constitucional, internacional y penal, de

                                                                                                                       
211
 Los  estudiosos  consideración  esta  propuesta  como  una  gran  contribución  en  la  historia  del  pensamiento  
hispanoamericano,  por  cuanto  creo  una  vía  para  resolver  las  contracciones  citadas:  colocarse  por  encima  de  ellas,  
admitir  aspectos  positivos  contenidos  en  cada  una  y  perfeccionar  el  pensamiento.  El  criterio  hostosiano  estuvo  presente  
en  el  accionar  de  la  filosofía  moderna.    
212
 Massuh,  Víctor  (1955):  América  como  inteligencia  y  pasión,  Fondo  de  Cultura  Económica,  México.  
213
 A  mediado  de  1875  y  parte  de  1876  vivió  entre  Santo  Domingo  y  Puerto  Plata,  República  Dominicana.    Con  frecuencia  
se  reunía,    en  la  casa  de  Luperón  con  otros  intelectuales  y  político,    Entre  los  temas  tratados  en  varias  ocasiones  estuvo  
la  necesidad  de  organizar  una  Escuela  Normal  (Roberto  Gutiérrez  Laboy,  Universidad  de  Puerto  Rico  -­‐  
http://www.ensayistas.org/filosofos/puertorico/hostos/introd.htm).  
214
 En  1889  el  presidente  de  Chile,  José  Manuel  Balmaceda,  le  solicito  desarrollar  el  plan  de  reforma  de  la  enseñanza  que  
había  implementado  en  Santo  Domingo.  De  inmediato  asumió  la  responsabilidad,  desarrollando  las  siguientes  funciones:  
rector  del  Liceo  de  Chillán  (1889),  rector  del  Liceo  Miguel  Luis  Amunátegui  de  Santiago  (1890-­‐1898)  y  profesor  en  la  
Universidad  de  Santiago.  Igual  trabajo  realizó  en  Chile,    entre  los  años  de  1889  y  1899.  
economía política y de moral social, simultáneamente con la misión de técnico asignada y
la condición de funcionario público.
“En el tiempo realmente breve que pasó el educador en los países, dice Camila
Henríquez Ureña, ejerció el magisterio su obra dejó huellas indelebles, sembró simientes
fecundas. En Chile su recuerdo es venerado como el de un reformador de la enseñanza. A la
República Dominicana la puso en el camino del progreso no sólo haciendo disminuir la
ignorancia, sino elevando las condiciones morales y sociales, exponiendo al pueblo el
significado de sus derechos y sus deberes”215.
Ese proceso le permitió escribir sus principales obras: Mi viaje al Sur (1872),
Hamlet, ensayo crítico (1874), De la educación de los niños (1875), Lecciones de Derecho
Constitucional (1887), Moral social (1888) los ensayos: Biografía de Plácido (1872),
Cartas publicadas acerca de Cuba (1895). Dos obras póstumas fueron publicadas: “Tratado
de Sociología” (1904) y “Meditando” (1909).
En cada uno de sus libros, Hostos expuso sus profundas convicciones krausistas y
positivistas a través de sus tesis sobre la ciencia, la religión, educación, la problemática
social y posibles soluciones, los progresos sociales, económicos y morales de los
pueblos216.
Según Manuel Maldonado-Denis: “Hostos no calca servilmente el positivismo
comteano sino que adopta una postura crítica frente a este. Además su análisis y síntesis
tuvieron, como eje central, las experiencias caribeñas y latinoamericanas.
El enfoque positivista que Hostos adopta se dió en el marco de una lucha ideológica
primordialmente contra el escolasticismo, escuela cuyo dogmatismo proverbial tenía un
efecto anquilosante sobre las juventudes latinoamericanas”217.
En el campo literario publicó, en 1863, la novela simbólica “La peregrinación de
Bayoán” (sobre su proyecto de independencia). En 1939 se publicó su obra completa en 20
volúmenes.

                                                                                                                       
215
 Idem,  Las  ideas  pedagógicas,  172)  
216
  Según   Manuel   Maldonado-­‐Denis:   “Hostos     no   calca   servilmente   el   positivismo   comteano   sino   que   adopta   una  
postura   crítica   frente   a   este.   Además   su   análisis   y   síntesis     tienen   su   eje   central   en   la   experiencia   caribeña   y  
latinoamericana  el  enfoque  positivista  que    Hostos  adopta  se  da  en  el  marco  de  una  lucha  ideológica  primordial  contra  el  
escolasticismo,   escuela   intelectual   cuyo   dogmatismo   proverbial   tenía   un   efecto   anquilosante     sobre   las   juventudes  
latinoamericanas”.    
217
 Denis  (1933),  intelectual,  escritor  y  profesor  universitario  puertorriqueño.  Defendió  la  ideología  de  
independencia  política  (soberanía)  para  Puerto  Rico.  Obra:  “Puerto  Rico,  una  interpretación  histórico-­‐
social”.  
José Ramón López
López nació en Santiago de Cuba, en … murió en …. Es considerado uno de los
discípulos de Hostos que asumió y difundió con mayor profundidad el pensamiento del
maestro, a partir de su muerte. Esa labor la realizó intensamente en República Dominicana.
Se le considera “uno de los herederos y exponentes teóricos más lúcidos del positivismo
hostosiano de principios del siglo XX”.
Publico varios textos, el más difundido y analizado es “La alimentación y las razas”,
donde reflexiona acerca de la vinculación orgánica que se da entre la capacidad intelectual
y los factores nutritivos, de los distintos grupos humanos. Ese enfoque le permitió analizar
la situación económica y social de los dominicanos, focalizar los niveles de injusticias
sociales reinantes, el bajo desarrollo de la agricultura y la economía del país.

A Bonó
Antes de la llegada de Hostos, Bonó, ya se había enarbolado, en los años 40’s del
siglo XIX, la necesidad de reformar el sistema educativo nacional en el marco del
movimiento positivista hispanoamericano.
Propuso reforma a la educación nacional, a fin de que la misma se orientara a mejor
el comportamiento social dominicano, pero no pudo, como Hostos, apoyo desde el Estado.
Propuso una “transacción social entre las diferentes clases, para lograr el adecuado
equilibrio y el progreso. Entendió que la mezcla étnica, contrario a la visión positivista
racista, favorecía para el establecimiento “una benefactora Confederación de Las Antillas”.
Investigó la situación social dominicana desde diferentes perspectivas, en especial,
socioeconómica. Enarboló que los trabajadores deberían recibir mejores condiciones de
vida, que la población debería tener posibilidades mejores de vida. Mantuvo una crítica
constante a la penetración del capital extranjero.
Además, estudio los diferentes problemas que se planteaban en los campos de
sociología, economía y, en menor grado, la filosofía.

Federico Henríquez y Carvajal


Henrique y Carvajal como Bono, fue un seguidor de la filosofía positivista
hispanoamericana. Sus reflexiones se orientaron hacia el terreno socioeconómico del país
y la región, tomando como punto de partida, sus detenidos estudios sobre la civilización y
la barbarie.
Estrecho amigo de José Martí, Federico García Godoy y Américo Lugo fue un firme
creyente de la independencia de los países antillanos. Defendió la importancia de las
reformas educativas, como un buen positivista.

Manuel Peña Batlle.


Peña Batlle, quien hizo suyo los postulados positivistas, defendió y difundió el
“ideal de progreso” del movimiento, contenido en sus tesis sobre el desarrollo social,
escolarización y occidentalización bajo el argumento de que “propenden de las metas que
debería alcanzar la sociedad dominicana”.218
Estudiosos del pensamiento de Peña Batlle consideran que fue un intelectual que no
se quedó en la definición de las cosas, fue un “político comprometido” preocupado por el
que hacer, la reflexión acerca “del alcance de las decisiones y cuáles las consecuencias que
sobrevendrán”219, así lo confirma.
Eso lo ubica entre los positivistas de la región que sostuvieron con firmeza sus
concepciones, como Varona en Cuba, Sierra en México, José Ingenieros en Argentina o
Núñez en Colombia.

                                                                                                                       
218
 Manuel  Núñez  
219
 Idem:  Manuel  Núñez  
CAPÍTULO VIII
La Filosofía en el Siglo XIX

Para finales del siglo XVIII se desarrolló en Inglaterra, Alemania y Francia el


movimiento cultural “Romanticismo”, que giró en torno a los valores estéticos del arte y la
literatura. Su discurso fue asumido porque hacer político de la época e incorporado a las
luchas revolucionarias de corte liberal-demócrata, que se enarbolaban.
El Romanticismo se convirtió en un rechazo al racionalismo de la ilustración, al
reconocer la importancia de los sentimientos, la intuición, imaginación y otros, en el
proceso del conocimiento.
Reivindicó la individualidad por encima de lo común/universal: la rebelión
individual (culto al héroe), el individualismo o espíritu de los pueblos220.
Ese panorama penetró con fuerza en las primeras décadas del siglo XIX,
contribuyendo al surgimiento, y posterior desarrollo, de un interesante movimiento
filosófico que concentro su interés en los valores reales de vida, sin prestar mucha
atención a los valores estructurados y de aquellos que son ajenos a la vida misma.
Esta corriente recibió el nombre de “Filosofía de la Vida”. Los pensadores más
destacados fueron: Schopenhauer (1788-1861), Friedrich Nietzsche, C. Schmitt, W. Dithey
y Ortega y Gasset.

Friedrich Nietzsche en 1882.


Nietzsche nació en Röcken, deLützen Alemania, el 15 de octubre de 1844. Murió
en Weimar, Alemania el 25 de agosto de 1900.
Con diez años de edad (1854) comenzó a asistir al Domgymnasium en Naumburgo,
donde evidenció talento especial para la música y el lenguaje, por lo que fue admitido, en
1858, en la academia Schulpforta, prosiguiendo sus estudios hasta 1864221.
Aquí, además de encontrar tiempo para escribir poesías y composiciones musicales,
recibió una sólida formación literaria, en especial de los clásicos griegos y romanos.
                                                                                                                       
220
  Defendió la tradición y los orígenes de las personas, los pueblos y las cosas contrario a la ilustración que sostuvo la
desvalorización; favoreció pasado exótico o las sociedades antiguas. Para estos pensadores, la naturaleza es activa y viva,
que actúa de manera mecánica  
221
 En  ese  tiempo,  cultivo  la  amistad  con  Paul  Deussen  y  Carl  von  Gersdorff,    en  el  curso  que  se  colocó  bajo  la  
influencia  del  poeta  Ernst  Ortlepp.  
Con su graduación en 1864, dio apertura al estudio de teología y filología clásica en
la Universidad de Bonn. Un semestre después, abandonó la teología y se concentró en la
filología con el profesor Friedrich Wilhelm Ritschl. Al año siguiente siguió al maestro a la
Universidad de Leipzig, donde estableció una íntima amistad con el estudiante Erwin
Rohde.
En 1865 se puso en contacto con la obra de Arthur Schopenhauer, luego con la de
Geschichte des Materialismus: “Historia del materialismo” y de Friedrich Albert Lange.
Estos autores provocaron en Nietzsche un marcado interés por la filosofía, por encima de la
filología. Sin embargo, no rechazó la oferta de la Universidad de Basilea como profesor de
filología clásica, antes de licenciarse y convertirse en el docente más joven de la entidad222.
A esa experiencia académica de más de cinco años se unió la participación en
guerras, en especial la franco-prusiana como médico camillero y donde fue testigo de
traumáticos combates, se enfermó de difteria y disentería.
De retorno a la Universidad de Basilea, Nietzsche dicto una conferencia sobre la
personalidad de Homero, al término de la cual conoció al profesor y teólogo Franz
Overbeck, con quien estableció una amistad por vida, lo mismo que con el historiador
Jacob Burckhardt. Los textos de éstos y los del filósofo Max Stirner, influyeron
notoriamente en su formación intelectual.
En 1872, publicó su primer libro: “El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la
música”. Un texto muy polémico entre los filólogos. El hecho le disgustó y solicito su
cambio a la docencia filosófica. De 1873 al 1876 produjo los ensayos: David Strauss: El
confesor y el escritor, Sobre el uso y el abuso vital de la Historia, Schopenhauer como
educador, y Richard Wagner en Bayreuth223.
Para 1879 los problemas de salud de Nietzsche se intensificaron: ceguera
progresiva, fuertes migrañas y violentos ataques estomacales, los cuales venían desde hacía
una década (la caída de un caballo en 1868 y las enfermedades durante la guerra, en 1870),
hasta que finalmente tuvo que abandonar las aulas.

                                                                                                                       
222
 Esa  labor  docente  le  permitió  descubrir  que  “el  ritmo  en  la  métrica  poética  de  los  antiguos  dependía  únicamente  de  
la  duración  de  las  sílabas  a  diferencia  de  la  métrica  moderna  basada  en  la  acentuación”.  
 
223
 Después  fueron  recogidos  en  un  solo  texto  bajo  el  título  “Consideraciones  intempestivas”,  porque  los  
cuatro  trabajos  se  inscribían  en  una  crítica  a  la  actualidad  cultural  alemana  y  una  propuesta  al  cambio  de  
rumbo  que  considerable  falso.    
Sus reflexiones profundas cubrieron el campo de la filosofía, la religión y la
cultural. En esa dirección empleó, como método de análisis y conclusiones, la
deconstrucción de los conceptos trabajados y el estudio de las actitudes morales (positivas y
negativas) hacia la vida, logrando con esto, impactar a otros pensadores de diversas
disciplina del saber: filósofos, teólogos, antropólogos, sociólogos, psicólogos y literatos por
décadas.
Sin embargo, la mayor influencia se produjo entre los filósofos posteriores:
existencialistas, críticos, fenomenológicos, post estructuralistas y postmodernos, y en el
sociólogo Max Weber
Estudiosos asegura que este hecho se produjo, más por el estilo y la sutileza
empleada por Nietzsche: “una cosmovisión que ha reorganizado el pensamiento”, que por
la temática abordada.224 Es considerado uno de los tres grandes maestros de la “Sospecha”,
junto Karl Marx y Sigmund Freud225

Nietzsche en la perspectiva etimológica


Reflexiones de Nietzsche referida a la moral, partió del hecho de que existían dos
hombres: los señores y los siervos, cada uno con su propio sentido de la moral, el bien y el
mal (gut- schlecht).
a) Para los señores, amos “el bien y el mal”, lo que era igual a: noble y despreciable.
Se desprecia por ser malo, todo aquello que es fruto de la cobardía, el temor, la
compasión, lo débil que disminuye el impulso vital. Se valora como bueno: lo es
superior y altivo, fuerte y dominador, la fe en sí mismos, el orgullo propio.
b) Para los siervos, esclavos la moral surge de su condición de oprimidos y débiles, y
por tanto, tiene como finalidad hacer menos dura su situación de esclavo, es por eso
que no les interesan los valores y las cualidades de los poderosos, a los que tienen
que obedecer, y esa acción la convierten en buena y el orgullo malo, un pecado.
Creen y fomentan los valores de la mansedumbre, la misericordia, la compasión, el
servicio —propios del cristianismo—, la paciencia, la humildad, caridad, critican el
egoísmo, fuerza y la autonomía.

                                                                                                                       
224
 Jacques  Derrida,  Gilles  Deleuze,  Martin  Heidegger,  Michel  Foucault,  Gianni  Vattimo  o  Michel  Onfray,  
Heidegger,  Jaspers,  Gadamer,  Sartre,  Deleuze,  Foucault,  Derrida,  Sloterdijk,  Vattimo  y  otros.  
225
 Paul  Ricoeur  
Sostuvo que esa moral tradicional debe ser conocida por los “espíritus libres” para que
pueda encausar a la humanidad por la superación: “una sucesión de continuas
superaciones, y con esto, la moral dejará de ser algo cerrado para ser visto como una
dinámica de morales yuxtapuestas y reconocibles en la dinámica de las lenguas”.
Su tesis sobre la “voluntad de poder”, auxiliado de la teoría de la evolución de Carlos
Darwin, provocó intensos debates en Europa e incluso, fue asumida por la intelectualidad
como justificación o insumo de sus tácticas políticas.
Para el filósofo, los instintos eran una fuerza más allá del sólo impulso a sobrevivir,
protegerse y reproducirse de todos los seres vivos226. Si sólo fuera eso, la vida se estancaría.
La supervivencia era la resultante de un deseo aún mayor, impulso hacia una supravivencia,
un deseo perpetuo de todo ser vivo por ir más allá de todos, el todo y hasta más allá de sí
mismo, más allá de la muerte.
La “razón de ser”, para él, la da el deseo perpetuo por desarrollarse de cada ser; el
impulso irracional por expandirse227.
Otra teoría igualmente polémica de Nietzsche está referida a la situación del hombre
tardo-moderno y su expresión: "Dios ha muerto". En estas conceptualizaciones analiza los
más grandes de los acontecimientos de la antigüedad.
Con la frase, retoma, y coloca en otro horizonte, el gesto consternado con que Plutarco,
al inicio de la era cristiana, lamentaba la desaparición de la cultura helénica: "El gran Pan
ha muerto". De esta manera, vaticinaba el fracaso de la historia de Occidente 228.
Concluye el filósofo que se había producido la pérdida del principio y del origen; había
llegado el tiempo del hundimiento del más firme fundamento, aquel que sustentaba todas
las certidumbres de esta cultura. El mundo verdadero acabó convirtiéndose en fábula, la
realidad ha extraviado su consistencia, ha abandonado toda vinculación con tierra firme
alguna229.

                                                                                                                       
226
 Algunos  estudiosos  de  Sigmund  Freud  indican  que  parte  de  sus  estudios  sobre  el  inconsciente  tiene  como  
motivación  la  teoría  de  Nietzsche  acerca  de  Dionisíaco  y  la  voluntad  de  poder,  porque  en  la  relación  que  el  
siquiatra  hizo  de  los  instintos  sexuales  primitivos,  plantea  que  está  más  allá  de  cualquier  otro  instinto,  y  su  
represión  y  control  excesivo  por  el  consciente  o  parte  Apolínea  del  ser  como  generadores  de  la  histeria  y  
otras  dolencias.  
227
   
228
 Brea  Franco,      Luis  O.  (2002):  “Nietzsche  y  la  Posmodernidad”,  ensayo  publicado  en  el  periódico    “elcaribe.com.do”,    
16-­‐11-­‐2002,  consultado  el  13  de  noviembre,  2013.      
229
 Idem:  Brea  Franco  
El 25 de agosto de 1900, Nietzsche murió después de contraer neumonía. Fue inhumado
como su padre en la iglesia de Röcken.

Obras de Friedrich Wilhelm Nietzsche.


Fatum e historia (1862), Libertad de la voluntad y fatum (1868), Homero y la
filología clásica (1869), El drama musical griego (1870), Sócrates y la tragedia (1870), La
visión dionisíaca del mundo (1870), El Estado griego (1871), El nacimiento de la tragedia
en el espíritu de la música (1872), Sobre el porvenir de nuestras instituciones educativas
(1872), Cinco prefacios para libros no escritos (1872).
La filosofía en la época trágica de los griegos (1873), Sobre verdad y mentira en
sentido extramoral (1873), Primera consideración intempestiva: David Strauss, el confesor
y el escritor (1873), Segunda consideración intempestiva: Sobre la utilidad y el perjuicio de
la historia para la vida (1874), Tercera consideración intempestiva: Schopenhauer como
educador (1874).
Cuarta consideración intempestiva: Richard Wagner en Bayreuth (1876), Un libro
para espíritus libres (1878), El caminante y su sombra (1880), Aurora. Reflexiones sobre
los prejuicios morales (1881).
La ciencia jovial. La gaya ciencia (1882), Así habló Zaratustra. Un libro para todos
y para ninguno (1883, I y II; 1884, III; 1885, IV), Más allá del bien y del mal. Preludio a
una filosofía del futuro (1886), La genealogía de la moral. Un escrito polémico (1887), El
Anticristo. Maldición sobre el cristianismo (1888).
El caso Wagner. Un problema para los amantes de la música (1888), Ditirambos de
Dioniso (1888–1889), El crepúsculo de los ídolos, cómo se filosofa con el martillo (1889),
Nietzsche contra Wagner Documentos de un psicólogo (1889) y Ecce homo. Cómo se
llega a ser lo que se es (1889)

Ludwig Andreas Feuerbach230


Filósofo alemán que estudio los asuntos antropólogos, biólogos y la religión, a
quien consideran “Padre intelectual del humanismo ateo contemporáneo”, al considerar que

                                                                                                                       
230
 Nació  el  28  de  julio  de  1804  –  murió  el  13  de  septiembre  de  1872.  
la muerte “es una creación humana y constituye el germen básico de la antropología de la
religión”231.
Estudió teología en Berlín, llegando a ser discípulo de Hegel, a quien luego criticó a
partir de su tesis: la concepción antropológica de toda religión y la crítica materialista de
todo pensamiento especulativo. Eso lo llevó por la ruta de la radicalidad que lo mantuvo
fuera de la docencia por varios años
Para el filósofo, el asunto del anhelo, como las pretensiones e ideas religiosas, son
cosas concretas del ser humano, de ahí que la religión corresponda a los estudios
antropológicos, para su explicación. “La religión, insistió, es la reflexión, el reflejo de la
esencia humana en sí misma. Dios es para el hombre el contenido de sus sensaciones e
ideas más sublimes, es su libro genérico, en el cual escribe los nombres de sus seres más
queridos”232
Afirmó que el hombre, “primero creó a Dios y más tarde entendió que su
conocimiento no era nada más que un peldaño en el propio conocimiento del hombre”, con
lo que paso a rechazar la tesis teológica de la existencia de Dios.
“No es Dios quien ha creado al hombre a su imagen, sino el hombre quien ha creado
a Dios, proyectando en él su imagen idealizada. El hombre atribuye a Dios sus cualidades y
refleja en él sus deseos no realizados. Así, enajenándose233, da origen a su divinidad”234
Consideró que el ser humano, por tanto, es parte de las investigaciones antropológicas.
.
Se distanció de Hegel, cuando afirmó que la filosofía era totalmente independiente
de la religión; que le corresponde, como tarea, criticarla y no fundamentarla.
Sus reflexiones impactaran a pensadores como: Max Stirner (1806-1856), Bakunin
(1814-1876), Marx (1818-1883) y Engels (1820-1895).
Las obras de mayor importancia fueron: “Pensamientos sobre la muerte y la
inmortalidad” (1830) -niega la existencia de Dios y de otra vida-; “Crítica de la filosofía de

                                                                                                                       
231
 Savater,  Fernando  (2007)  “La  vida  eterna”  ,  Ariel,  ISBN  978-­‐84-­‐344-­‐5309-­‐8,p.67  
232
 Fabro,  Cornelio  (1977).  Ludwig  Feuerbach:  “La  esencia  del  cristianismo”,  Madrid.  /    Engels,    Federico:  
“Engels,  Friedrich;  Marx,  Karl,  Ludwig  Feuerbach  y  el  fin  de  la  filosofía  clásica  alemana:  y  otros  escritos  sobre  
Feuerbach”,  Madrid,  Fundación  de  estudios  socialistas,    2006  
233
 Su origen, afirmaba, se encuentra en el hombre mismo. Es aquello que el hombre necesita y desea, pero que no puede
lograr inmediatamente, es lo que proyecta en Dios. La palabra Dios tiene peso, seriedad y sentido inmanente en boca de la
necesidad, la miseria y la privación. Contra lo que pudiera creerse, los dioses no han sido inventados por los gobernantes o
los sacerdotes, que se valen de ellos, sino por los hombres que sufren. Dios es el eco de nuestro grito de dolor.  
234
 Idem:  Fabro,  Cornelio  (1977).    
Hegel” (1839), “La esencia del cristianismo”235 (1841) y “Principios fundamentales de la
filosofía del futuro” (1843).
Murió en 1872 en Rechenberg, cerca de Núremberg (Alemania), dos años después
de haberse afiliado al Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD).

                                                                                                                       
235
 En esta obra se amparó en la teología para estudiar el cristianismo y precisar sus convicciones ateas. Las
argumentaciones expuestos se convirtieron en el soporte de lo que se llamó “la izquierda hegeliana”, encabezada por el
teólogo David Strauss, quien llamó a los evangelios relatos míticos, a través de su obra “La vida de Jesús”.