You are on page 1of 6

EL LIDERAZGO EMPRESARIAL

El liderazgo empresarial consiste en la habilidad o proceso por medio del cual el


líder de la empresa es capaz de influir en los demás para poder conseguir los
objetivos y satisfacer las necesidades de la empresa. Busca desarrollar el máximo
potencial en empresa y trabajadores. Por eso, las empresas ya no solo necesitan
jefes sino también líderes.

Es aquel que es ejercido por una persona (jefe) dentro de una empresa que
tiene la capacidad de comunicarse exitosamente con los empleados a la hora
de realizar recomendaciones o sugerencias, creando un vínculo con los
trabajadores y el objetivo de la empresa, por lo tanto es reconocido por las
personas como un líder dentro del ámbito laboral, su función principal es
encargarse de el perfecto funcionamiento en todas las áreas de la empresa para
así obtener el éxito.
CARACTERÍSTICAS DEL LIDERAZGO EMPRESARIAL

 Buena capacidad de comunicación


 Buena capacidad de motivación del equipo
 Carisma
 Entusiasmo
 Capacidad de resolución
 Organización y capacidad para gestionar los recursos
 Visión de futuro
 Capacidad de negociación
 Creatividad
 Disciplina
 Escucha activa
 Honestidad
 Estrategia
 Capacidad para tomar decisiones
 Buena imagen

Aunque según cuál sea la empresa darán más importancia a unos valores,
capacidades o habilidades que a otros. Hay diferentes tipos de liderazgo y la
empresa ha de conocer cuáles son los más adecuados para su negocio.

Aunque a muchos no les parezca bien el uso del liderazgo autocrático se utiliza en
muchos negocios, pese a que en la actualidad el liderazgo basado en el miedo o
superioridad no funciona como tiempo atrás de imaginaba porque aunque se
consiguen resultados nunca llegará a obtenerse la máxima productividad y
resiente también en los trabajadores. Pueden funcionar mucho mejor los tipos de
liderazgo democrático, carismático, cooperativo, situacional o cualquier otro que
no solo se base en el miedo. Ahora hay que saber valorar a los empleados y
preocuparse por ellos como un activo importante de la empresa. Aunque esto es
decisión de cada empresa y lo que pretende conseguir con la clase de liderazgo
utilizada.

El liderazgo empresarial en el siglo XXI


Nos encontramos en una época en que las nuevas tecnologías están al alcance
de todas las personas y en el que el estilo de trabajo, está tendiendo a ser mucho
más informal y relajado. Basta ver la manera en la que están organizadas
empresas como Google o Pixar, que a diferencia de las compañías más
tradicionales, han optado por brindarle mayor libertad a sus empleados sin por ello
verse afectados en la eficiencia. Ambas con un buen ejemplo de liderazgo
empresarial, basado en el carisma y en la cooperación.

Si aspiras a convertirte en un líder para tu equipo de trabajo, no basta solo con


encontrar la manera para que te escuchen. Se trata de transmitir confianza y
bienestar. Para ello debes tomar sus ideas en cuenta y estar al tanto de sus
talentos y sus capacidades. Una persona que tiene determinadas cualidades, te
reportará mayores beneficios y se sentirá más a gusto en un departamento o
puesto que encaje con lo que tiende a hacer.
De la misma manera sucede con la administración del tiempo y las tareas que
sean necesarias dentro del sitio donde se trabaja. Intenta encontrar una manera
de repartirlos adecuadamente, para evitar la sobrecarga de deberes y sobretodo,
asegurarte de que cada empleado evitará sentir episodios de estrés o ansiedad.

Si puedes incorporar herramientas útiles que sean adecuadas para la tecnología


de la que disponemos en estos días, actualiza el equipo con el que cuentas en tu
empresa y anima a los demás para que hagan uso de él. De esta manera es más
fácil y rápido desempeñar cualquier tarea.

¿Cómo puedes convertirte en un auténtico


líder empresarial?
Además de los consejos que acabamos de mencionarte, hay algunas
recomendaciones que podrías tener en cuenta para mejorar tu comportamiento
como persona, en especial si aspiras a ser un ejemplo para los otros.

 Mejora tu habilidad para hablar ante los demás. Recuerda que si quieres
convencer e impulsar a tus empleados, lo primero que debes hacer es crearte
una imagen de seguridad en ti mismo. Si tienes problemas cuando intentas
hablar en público o no sabes cómo debes moverte al hacerlo, sería bueno que
observes conferencias y asistas a clases de oratoria, con tal de que puedas
hacerlo como los verdaderos profesionales.

 Ten en cuenta la opción de tus trabajadores y valora lo que hacen por ti. No
olvides que antes de recibir hay que dar algo a cambio. Tú puedes hacer tu
parte haciendo que quienes trabajan para ti, sientan que verdaderamente
aprecias su esfuerzo. Si notas algo que no te gusta, habla seriamente con
ellos y de manera firme pero amable, déjales en claro que esperas que tomen
un enfoque diferente para hacer las cosas.

 Asegúrate de que haya buena comunicación entre los empleados y tú. A


veces, el no saber transmitir una idea de la forma correcta puede crear
muchos malentendidos, sin que en principio hubiera intenciones malas. Es por
eso que resulta tan necesario cerciorarte de que todos hayan entendido lo
que pretendes por el bien de tu empresa. Si algo no ha quedado claro,
asegúrales que no deben tener miedo de preguntar.

 Aprende a escuchar, en lugar de ordenar siempre. Tú eres quien está a cargo


de la compañía y es obvio que te toca dar las órdenes. Pero también es
conveniente que si alguien tiene una alternativa o solución diferente a un
problema, le des oportunidad de explicarlo. Piensa que a final de cuentas
podría tratarse de algo que te conviene y que al fin de cuentas, uno no se da
cuenta de que no siempre lo sabe todo.

 Dale la importancia que se merece a tu imagen. El cómo te vistes y te


mueves, es algo que no puedes descuidar. Debes distinguirte como quien
está al mando pero al mismo tiempo, procurar que te observen como alguien
afable y confiable, en vez de como una persona demasiado sobria y
cuadrada. En pocas palabras, cuida la ropa que usas y tu aspecto personal.