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“MIRARÁN AL QUE TRASPASARON”

BÚSQUEDA DEL TESORO


PARA NIÑOS, ADOLESCENTES
Y JÓVENES

Instrucciones:

1. Se puede hacer a lo largo de un día de convivencia, en cuatro días de


catequesis ( 2 etapas cada día) o en ocho catequesis, un poquito más
desarrolladas, haciendo al final las pruebas de cada una.

2. En cada etapa se le da a cada grupo una pieza de un puzzle que deben


ir componiendo (una imagen bonita de Jesucristo, una frase: “me
ofrezco contigo al Padre en tu Santo Sacrificio del Altar” etc).

3. Algunas pruebas se puede hacer de manera individual o en grupo. Otras


son siempre para hacerlas en grupo.
INDICE

INTRODUCCIÓN………………………………………………………………..…..1

1ª ETAPA: JUNTO AL RÍO JORDÁN………………………………………..……2

2ª ETAPA: LLAMADA A LOS APÓSTOLES……………………………………..4

3ª ETAPA: CANÁ…………………………………………………………………...6

4ª ETAPA: PESCADORES DE HOMBRES……………………………….….…8

5ª ETAPA: LA FAMILIA DE BETANIA: LA CONSAGRACIÓN……………....10

6ª ETAPA: LA REPARACIÓN: LA ÚLTIMA CENA………………………...….12

7ª ETAPA: EL COSTADO ABIERTO DEL SEÑOR……………………...……14

8ª ETAPA: LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR………………………….………….16


MIRARÁN AL QUE TRASPASARON
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INTRODUCCIÓN

“Mirarán al que traspasaron” fueron las palabras que resonaron en mi


mente y en mi corazón aquella tarde de Viernes Santo, en el Calvario, junto a
María, la Madre de Jesús, tras la lanzada con la que aquel soldado “rompió” el
Corazón de mi Maestro, mi Amigo, mi Señor.

¡Habéis acertado! ¡Soy Juan, el apóstol, el discípulo amado de Jesús, el


que reclinó la cabeza sobre su Pecho en la Última Cena y le acompañó al pie
de la Cruz!

Deseo invitaros a que hagáis conmigo un viaje, un viaje que yo realicé


hace casi 2000 años, una gran aventura: la aventura del conocimiento íntimo
del Amor de Dios en Cristo Jesús y de la entrega a Él.

Yo iré con vosotros, os guiaré en esta búsqueda. ¡No olvidéis!


Buscamos un tesoro, el tesoro por el que merece la pena abandonar, vender,
dejar todo lo demás:

EL TESORO DE LA AMISTAD
CON JESUCRISTO RESUCITADO VIVO DE CORAZÓN PALPITANTE
QUE TE AMA Y QUE ES SENSIBLE A TU RESPUESTA

¿Vienes?

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MIRARÁN AL QUE TRASPASARON
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1ª ETAPA: JUNTO AL RÍO JORDÁN

Todo comenzó junto al río Jordán. Habíamos ido Simón, Andrés y yo


buscando…
Nuestro corazón sediento de Amor, sediento de Verdad, sediento de Vida,
sediento de Salvación. La fama de Juan, el Bautista, nos había atraído hacia
allí. Y sí, nos habíamos adherido a él, nos habíamos hecho discípulos suyos: le
escuchábamos con atención, seguíamos sus enseñanzas. Aunque sabíamos
que no el Mesías, descubríamos en él un profeta, un gran profeta.

Amaneció un nuevo día. Nos encontrábamos junto a Juan, Andrés y yo.


Y nos sorprendimos. Juan se fijó en Alguien que se acercaba. Y aquellas
palabras que salieron de los labios del Bautista hicieron fijar nuestra mirada en
Él:

- “¡Mirad! He ahí el Cordero de Dios.”

Y nos fuimos tras Él. ¡Era Jesús! Al sentir que le seguíamos y nos dice:

- “¿Qué buscáis?”

Nosotros sentimos que su mirada se fijaba en nosotros ¡Qué suerte


poder cruzarse con tan extraordinaria mirada!

- “Rabbí -respondimos- ¿dónde vives?”

- “¡Venid y lo veréis!”

Y nos fuimos con Él; nos fuimos y nos quedamos. Aquellas primeras
horas inolvidables Jesús nos abrió su Corazón de Amigo, su Corazón de Hijo.

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MIRARÁN AL QUE TRASPASARON
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PRUEBAS

1. Una de las primeras confidencias de Jesús a Juan y a Andrés fue su


filiación divina: Jesús se les presenta como el Hijo de Dios, uno con el
Padre. Y su morada, donde Él vive, es en el Corazón del Padre. Tan
grabado se les queda esto a los primeros discípulos que salen de aquel
encuentro que habían descubierto en Jesús.

2. La frase con la que el Bautista presentó a Jesús: “Este es el Cordero de


Dios” la repite el sacerdote en la celebración de la Eucaristía, añadiendo
“que quita el pecado del mundo. A eso ha venido Jesucristo. Y nosotros
debemos colaborar con Él, dejando que destruya nuestro pecado.
(Se han preparado latas de bebida forradas con nombres de pecados:
envidia, pereza… Se trata de derribar las más posibles con una pelota,
o con una tapadera de Colacao, o …).

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MIRARÁN AL QUE TRASPASARON
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2ª ETAPA: LLAMADA A LOS APÓSTOLES

Nadie escapa a la mirada de Amor de Jesús. Tras aquellas primeras


confidencias, salimos convencidos de la Verdad:

“Tanto amó Dios al Mundo que entregó a su Hijo Único”.

Y se lo dijimos a Simón Pedro al que Jesús, “fijando su mirada en él, le


dijo: “Tu eres Simón, el hijo de Juan, tu te llamarás Cefas (que quiere decir
Pedro)”.

Y después a Felipe, al que Jesús le dirigió su palabra de amor:


-Sígueme.

Y a Natanael, que al principio dudó, pero cuando sintió los ojos de Jesús
sobre él que le penetraban hasta el fondo del corazón, exclamó lleno de
entusiasmo: -Rabbí, tu eres el Hijo de Dios.

¡Que alegría el ser de los primeros, de los íntimos de Jesús! ¡Qué gozo
sentir su mirada y su palabra de amor!

También a vosotros, chicos y chicas, Jesucristo os conoce y os ama. Él,


resucitado, vivo, de corazón palpitante, os mira, os llama por vuestro nombre, y
busca con insistencia vuestra amistad. No, no soñáis. ¡Esto es real! Jesucristo
os ama más que nadie, más que vosotros mismos. Desde el bautismo, Él es
vuestra vida, tu le perteneces. El Hombre-Dios es tu Amigo ¿qué respondes?.

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MIRARÁN AL QUE TRASPASARON
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PRUEBAS

1. Durante la vida de Jesús, muchos experimentaron esa mirada de amor.


Unos respondieron de una manera, otros de otra. ¿Sabías relacionar
con flechas el nombre de cada personaje con su respuesta a Jesús?

Joven Rico ● ● Señor, ¿qué quieres que haga?

Zaqueo ● ● ¿Qué queréis darme y yo os lo entregaré?

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Saulo ● ● Él se levantó y le siguió

Judas ● ● Se fue triste porque era rico

Mateo ● ● Jesús, acuérdate de mi cuando vengas en tu Reino

María ● ● Daré la mitad de mis bienes a los pobres

Buen ladrón ● ● He aquí la esclava del Señor

2. Por el bautismo pertenecemos a Jesús, somos de Él, vivimos en su


corazón. Tenemos que permanecer dentro de Él.
(Hemos preparado una caja con un dibujo bonito de Jesús a la que
hemos hecho una ranura a la altura del corazón. A cada chico se le dan
dos o tres chapas. Tratan de introducir al menos una, en el corazón del
Señor desde cierta distancia. Signo de su persona).

3ª ETAPA: CANÁ

Era otoño, ya habían sido recogidas las cosechas. Era el tiempo propicio
para celebrar las bodas. Y fuimos invitados a una, Jesús y nosotros. ¡Éramos
una Familia, una nueva Familia! No unidos por lazos de carne y sangre, pero sí
unidos verdaderamente por el Amor. Así nos dirigimos a Caná.
María, la madre de Jesús estaba allí. Su misma mirada, su misma
sonrisa, y un solo corazón con Él. Ellos, Jesús y María, quieren participar de
nuestras fiestas, pero ¡debemos invitarles!

Pero sucedió lo inesperado, comenzó a faltar vino, símbolo de alegría,


símbolo de felicidad. Los criados nerviosos, los invitados pidiendo que llenasen
sus copas, el mayordomo insistiendo una y otra vez. María se dio cuenta e hizo
lo único que podía hacer, decírselo a Jesús: -Jesús, Hijo, no tienen vino.

Ella conocía muy bien el corazón del Señor y aunque parecía que había
recibido de Él una contestación un tanto extraña, preparó el corazón de los
servidores para el gran milagro: -Haced lo que Él os diga. María había formado
aquel corazón y sabía que Jesús no era indiferente a la vida, a la situación de
aquellos novios: aquella situación le llegaba muy dentro.

También hoy vuestra vida le llega a Jesús:


- Vuestras buenas acciones son un gozo para su corazón.
- Vuestros pecados son un dolor para el corazón de quien tanto os
ama.

Si crees de veras que Jesucristo te ama, que desea establecer contigo


una amistad, no puedes dudar que tu vida le llega al corazón.

¿Te decides a ser un gozo para el corazón de tu


Redentor?
PRUEBAS

1. En esta etapa ha aparecido María, la madre de Jesús, la que mejor


conocía su corazón, la que mejor nos puede enseñar a corresponder a
tanto amor. Así como preparó el corazón de aquellos criados para el
encuentro con Cristo, prepara el corazón de cada uno de nosotros para
nuestro encuentro con Él. Y lo hace con su corazón materno, corazón
que ha sido enriquecido por Dios con toda clase de gracias y virtudes.
No podía ser de otra manera.

Busca en esta sopa de letras diez gracias o virtudes del corazón de la


Virgen. Si las tachas descubrirás las dos frases de la Virgen en este pasaje
evangélico.

N O T I E N E N V A
I N H U M I L D A D
O A J M E S I U S A
H I A C A E B D Z L
T R O M A D E E O U
D G O L Z O R Q U C
E E E L A U T E O A
S L D I P G A A X M
D A D I L E D I F N
S E N C I L L E Z I

2. Los criados –por la cuenta que les tenía- se dieron prisa en llenar las
tinajas. Nosotros también debemos correr. A manera de relevos
llenaremos esta botella de agua. Lo haremos cogiendo el agua del
barreño, con un plato intentando introducirlo en la botella.
Tiempo: 5 minutos

4ª ETAPA: PESCADORES DE HOMBRES

“En Caná de Galilea hizo Jesús el primero de sus signos, manifestando


su gloria, y creyeron en Él sus discípulos”.

Creímos en Él, creímos que Él era el Hijo de Dios, creímos que Él era la
manifestación y expresión real del Amor a cada hombre; porque el Verbo se
había hecho Carne y había acampado entre nosotros. Creímos en Él y nos
adherimos a Él de verdad.
- “Vosotros sois mis amigos”. Éramos amigos de Dios en Cristo Jesús.
- “Y desde ahora seréis pescadores de hombres”.

¿Pescadores de hombres? ¿De qué se trataba? Poco a poco fuimos


entendiéndolo. A través del trato continuado con Jesús nuestro corazón se iba
transformando: algunos teníamos un corazón egoísta que se fue haciendo
generoso, otros un corazón envidioso o rencoroso o … Poco a poco, en la
escuela del Corazón del Maestro, fuimos aprendiendo. “Aprended de Mí que
soy manso y humilde de Corazón”, nos había dicho.

Es verdad que la transformación se hizo más verdadera tras la muerte y


resurrección de Jesús y el don del Espíritu Santo. Pero poco a poco nuestro
corazón iba participando de su Corazón, de su Bondad, de sus ansias
redentoras. Esto era ser pescador de hombres: colaborar con Jesucristo,
mediante la transformación de nuestro corazón y la entrega a Él, en la
Redención del mundo.

No fue tan fácil como al principio nos pensábamos, pero mereció la


pena.

PRUEBAS

1. Tú también puedes ser “pescador de hombres”. A través del trato con


Jesucristo en la Eucaristía, a través de la Comunión, tu corazón, poco a
poco, se irá transformando en el Corazón del Señor, y se irá encendiendo
en sus mismas ansias redentoras. Pero, ya sabes, es necesario que te
dejes transformar por Él.

En el primer corazón hay actitudes que pueden a veces anidar en ti.


Busca la contraria en el segundo. Pero como el pecado desordena
nuestro corazón algunas de las palabras están desordenadas. Tendrás
que ordenarlas antes
ODOI EGOISMO DEGNEIORSAD
NDEPRO

SBOBERAI VENGANZA GLAERAI

TEMNIRA HUMILDAD AMOR

INEIVOLCA VERDAD

ITTRSETAZ APZ

2. Antes de conocer a Jesús mi oficio era pescador de peces. Luego fue


pescador de hombres. ¿Quieres pescar?

Se ha preparado una caña hecha con un palo, hilo, alambres. En una


caja peces de cartulina con un orificio para poder engancharle. Cada
chico en turnos de treinta segundos. Se suma el número de peces de
todos más la numeración que tiene el pez en la cola (del 1 al 10).

5ª ETAPA: LA FAMILIA DE BETANIA: LA CONSAGRACIÓN

“El Verbo era la luz verdadera que ilumina a todo hombre, viniendo a este
mundo. Vino a los suyos y los suyos no le recibieron”.

Muchos no le recibieron. Muchos rechazaron a Jesús, al Hijo de Dios. Y


otros, quizás pocos, pero otros sí le recibimos, le acogimos, nos adherimos a
Él.
Entre aquellos pocos estaba la familia de Betania: Lázaro, Marta y
María. Jesús sabía que allí, en aquel hogar, tenía siempre puertas abiertas,
corazones abiertos que habían elegido “la mejor parte”, la amistad con el
Maestro, corazones que habían encontrado en esa amistad el mejor y más
valioso de los tesoros.

Lázaro, Marta y María habían experimentado cuánto les amaba Dios


que había enviado al mundo a su Hijo para su Redención. Convencidos del
Amor Personal de Dios en Cristo Jesús se habían consagrado totalmente a la
Persona del Señor, a su Persona y a su Obra.

Esta es la respuesta razonable. ¡No es posible conocer verdaderamente


al Señor y no amarle, no entregarse a Él, no ponerse a su disposición!

¿No deseas entrar también tú en esta gran aventura divina? Pídele al


Señor la gracia de convencerte de su Amor Redentor, de su Presencia continua
en tu vida, Presencia real, Viva y transformante. Y dile:

“Toma y recibe mis acciones y mi persona.


Dispón de todo para tu gloria”.
.

PRUEBAS

1. La gloria de Cristo es la Redención de cada corazón. La Consagración a


Jesucristo, al Corazón del Señor, es respuesta razonable y consciente al
Amor de Dios en Cristo Jesús, para la salvación de los hombres, para la
Redención del mundo.
Resolviendo este acróstico, encontrarás de arriba abajo la palabra clave
de tu Consagración.
1. Principal modelo de nuestra consagración.
2. Lugar donde el Amor de Dios se hizo visible.

3. Apóstol, elegido y amado por Jesús, que traicionó su amistad.

4. Nombre con el que los discípulos se dirigían muchas veces a Jesús.

5. Personas que enamoradas de Jesucristo, han vivido consagrados a su Persona

y a su Obra.

6. Sacramento en el que ahora Jesús realmente vive y actúa.

7. Familia de los hijos de Dios.

8. Acto de entrega al Corazón de Jesucristo.

9. Lugar donde vivían Lázaro, Marta y María.

10.

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2. El bautismo es nuestra primera Consagración. Por Él, pertenecemos a


Jesucristo, Él toma posesión de nosotros. Quedamos en cierta manera
encadenados, unidos a Él y a cada hombre, hermano mío de verdad.
¿Sabéis jugar a las palabras encadenadas? Tiempo: 4 minutos
6ª ETAPA LA REPARACIÓN: LA ÚLTIMA CENA

La escena tiene lugar el día catorce del mes de Nisán. Era la gran fiesta
de la Pascua, fiesta principal para los judíos. Pedro y yo, tras la indicación de
Jesús preparamos con sumo cuidado la sala para la cena. Otros años los
habíamos hecho pero esta vez nos parecía diferente. Notábamos algo distinto
en el Maestro.
Todos conocéis la escena del lavatorio de los pies. El silencio y la
emoción embargaban nuestros corazones. Estaba muy cerca de Jesús, cerca
de su pecho, en su seno. Me había colocado allí pegado a su corazón. Me
parecía percibir sus latidos, latidos de amor.

-“En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará”.


Aquellas palabras traspasaron mi corazón y tras la indicación de Pedro que
preguntase quién era, reclinando mi cabeza en el Corazón del Maestro, aquel
Corazón que luego sería roto por la lanza del soldado, le pregunté:

-“Señor, ¿quién es?”

No, no se lo pregunté por curiosidad. Se lo pregunté porque sintiendo el


palpitar de su corazón, deseaba participar de ese Amor no amado, deseaba
compadecer con Él, con ese amor que no se echaba atrás, que volvía a
ofrecer su amistad a Judas –en aquel bocado de pan-, y que volvía a ser
rechazado.

¡Gracias Maestro por permitirme compadecer contigo!

¡Gracias Jesús por introducirme en tu Corazón traspasado!

¡Gracias por llamarme a reparar!

PRUEBAS

1. La reparación, el compadecer con Cristo, es


también parte de nuestra respuesta de amistad, de nuestra colaboración
a la Redención. Pero no lo vivimos nosotros solos sino lo debemos vivir
unidos a Jesucristo y unido en amor a cada hombre, como lo vivió Él.
Somos piedras vivas de la Iglesia, de la familia de Jesús. Estamos unidos
entre nosotros y unidos a la Piedra fundamental que es Cristo.

Ahora se trata de construir una Iglesia entre todos, con cartón, cartulina,
rotuladores, en diez minutos.

Dibujamos diferentes piedras y ponemos los nombres de los miembros


del grupo. No se os olvide poner la piedra fundamental.

2. Cada chico en la piedra de su nombre escribe algo


que pueda hacer o una actitud que pueda ofrecer unida a Cristo para
compadecer con Él en reparación de mis pecados y de los pecados del
mundo.

7 ETAPA: EL COSTADO ABIERTO DEL SEÑOR

“Junto a la Cruz de Jesús estaban su Madre y la hermana de su Madre,


María, mujer de Cleofás y María Magdalena. Jesús viendo a su Madre y junto a
ella al discípulo a quien amaba, dice a la Madre: - Mujer mira tu hijo. Y luego
dice al discípulo: -Mira a tu madre. Y desde aquella hora, yo, Juan, el discípulo
la acogí en mi casa, entre mis cosas”.

El gran testamento de Jesús, fruto de su expiación, de su muerte en la


Cruz, es la Iglesia:

 Con María como madre,


 Con el discípulo y todos llamados a serlo,
 Y con el don del Espíritu Santo: “e inclinando la cabeza entregó el
Espíritu”.

De la cena siguiente fuimos testigos muy pocos. Tenían prisa aquellos


soldados y rompieron las piernas a los malhechores crucificados juntos a Jesús.
“Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las pernas,
sino que uno de los soldados le atravesó el Costado con una lanza y al instante
salió Sangre y Agua”.

Salió Sangre signo de la Vida nueva que Jesús nos regala. Salió Agua,
signo del Espíritu Santo, fruto de la Redención, que transforma nuestros
corazones, que los inflama en las mismas ansias redentoras del Corazón del
Redentor.

Corazón de Jesucristo que quedó Abierto para siempre, Abierto para ti y


para mi, Abierto para ser nuestro refugio cuando nos sentimos pecadores,
abrumados por nuestro mal; Abierto para ser nuestro descanso, el descanso de
nuestra fidelidad, de nuestro Amor, de nuestra adhesión a Él.

Corazón de Jesucristo que derrama constantemente sobre el mundo los


torrentes de su Amor Redentor: “De su plenitud hemos recibido gracia tras
gracia”.

¡Ponte bajo el torrente del Corazón del Señor!


¡Adhiérete a Él, confía en Él, cree en Él!

Podemos ir a Él para todo lo que necesitemos. Son los grandes


almacenes de las riquezas divinas, a las cuales tenemos siempre acceso por la
herida abierta de Jesucristo, por su amor Redentor abierto a nosotros.

PRUEBA

San Juan escribió su evangelio a partir de la experiencia íntima del


conocimiento amoroso de Cristo Jesús, ¿serías capaz de escribir tú “tu
evangelio”?

Se dejan 15 minutos para que cada chico escriba cuál es su experiencia


real, íntima y personal de Jesucristo. Luego se puede compartir.

8ª ETAPA: LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR

Llegó el Domingo. Primero vimos el Sepulcro vacío y las vendas y el


sudario en su lugar. Después, al atardecer le vimos a Él Resucitado, Vivo,
mostrándonos las heridas de su Amor: sus manos y sus pies traspasados
y su costado abierto:
-“Paz a vosotros”. La Paz, fruto de la Redención que inundó nuestros
corazones.

Pero Tomás no estaba. Desconcertado por la muerte de su Maestro y


Señor se había separado de nosotros. Cuando volvió le relatamos lo sucedido.
No se lo creyó:

-“Hasta que no meta mis dedos en las llagas de sus manos y mi mano en
su costado…”

Jesucristo no se deja ganar en generosidad. A los ocho días estando


reunidos de nuevo y Tomás con nosotros: -“¡Paz a vosotros!”. Tomás casi se cae
del susto; no sabía donde meterse. Jesús le mira, pronuncia su nombre como
sólo Él sabe hacerlo y le dice:

-“Acércate, mira mis manos. Mete tu mano en mi Costado”. No sé cómo


no se quemó Tomás cuando tocó aquel fuego de amor. ¡Esta es la clave!.

A cada uno de nosotros se nos abre esa intimidad de Jesucristo. ¿Cuál


debe ser nuestra respuesta? Como Tomás poner nuestra vida en sus manos,
entrega, ofrenda confiada. Ofrecimiento que es la actitud fundamental del Señor,
ofrenda renovada cada día, de verdad. Ofrenda de nuestra vida: nuestro
sacrificio, nuestra oración, nuestro ser, unidos a la ofrenda de Cristo por manos
de la Virgen, nuestra madre. Es la entrega de la persona y de la vida a
Jesucristo, con sus mismas ansias redentoras en orden al establecimiento de la
Civilización del Amor.

La transformación del mundo no se hace a través de la transformación de


las estructuras sino por la transformación de los corazones. Corazones
transformados en Cristo Jesús, que se ofrecen por Él, con Él y en Él, para
la Redención de todos y cada uno de los hombres.

¡Es un empeño!
¡Es una misión!

¡Es una aventura!

¿Qué respondes?

PRUEBAS

1. Se trata de reconstruir el mundo a través de la reconstrucción de los


corazones. En un panel se ha preparado un dibujo de la bola del
mundo, y otro igual divididos en los mismos trozos cuantos chicos
forman el grupo más uno que será el primero que se coloque en su
lugar con la palabra: Jesucristo. Cada chico pondrá en su pieza una
actitud del corazón bueno del Señor. Con los ojos vendados y uno a
uno tiene que lugar su pieza en el lugar correspondiente. Los demás
miembros del grupo le pueden ayudar.

2. Nosotros, redimidos por Cristo, tenemos que ser redentores con Cristo.
Escribimos entre todos una oración de entrega-consagración a
Jesucristo.