Jesús y Los Beatles - Popularidad subordinada

El semanario diòcesis Gdl Enero 2, 2009 • Categoría: Especial
Cristo, mi amigo , espero por la gloria y por la paz de tu venida. Eres la Verdad en el Camino; eres la Vida. sólo en Tì está la salvación. Roberto Carlos, “Estoy Aquí”

Pbro. Germán Orozco Mora, Mexicali, B.C. En realidad, lo que los Beatles expresaron en los años sesentas del siglo pasado, en Estados Unidos, fue que no era justo que la gente conociera o apreciara más a ellos que a Nuestro

Señor Jesucristo, y no que ellos fueran más populares que Jesús.
Fue por eso que, hace unas semanas, El Vaticano expresó que nada tiene que referirles o perdonarles, en relación a esa supuesta afirmación. Razón y Fe Durante su largo papado, a través de la Academia Pontificia de Ciencias, conformada por Premios Nóbeles de diferentes áreas científicas y de distintos países, el Papa Juan Pablo II pidió perdón

a la comunidad científica internacional por las condenas públicas que la Iglesia católica indebidamente expresara contra Giordano Bruno, Ticho Brahe y Galileo Galilei, por sus supuestas herejías
Y, aunque una cosa es la Ciencia y otra es la Religión, no existe entre ellas exclusión, sino más bien se complementan. Por mencionar algunos ejemplos: en Tucson, Arizona, trabajan los astrónomos del Vaticano, quienes son sacerdotes jesuitas, doctores en Astronomía, Astrofísica, que celebran Misa, sin dejar de ser grandes científicos. El padre de la Genética moderna fue el fraile agustino Gregorio Mendelson. Sin ir más lejos, aquí en Guadalajara, el fundador del Observatorio de Astronomía y Meteorología de la Universidad, fue el Padre Severo Díaz Galindo.

Falta resonancia en los Medios Pero, volviendo al polémico asunto de los Beatles, hace algunos años, TV Azteca, en uno de sus programas sabatinos, dio a conocer una investigación relativa al proyecto que John Lennon  maduraba, llamado Let It Be (Déjalo Ser), antes de ser asesinado, en diciembre de 1980. Según

eso, Lennon tenía la intención de promover la persona de Jesucristo a través de los Medios masivos de Comunicación, al darse cuenta de lo poco que era conocido en el mundo.
Es más, Cardenales

de la Iglesia católica, oriundos de los cinco Continentes, referían, en el Congreso Eucarístico Internacional de Guadalajara 2004, que Jesucristo Nuestro Señor es solamente conocido por un 25 por ciento de la Humanidad. Es decir, que millones de personas en el orbe nunca han escuchado hablar de Él.
Dedicatorias Ese en realidad fue el sentido o inquietud de John Lennon y Los Beatles en su famosa declaración, de que no era posible que los Medios de Comunicación hiciesen más famoso a su grupo, que al mismo Jesús. Por eso, ellos grabaron más de una canción alabando a Cristo, como por ejemplo: “Mi Dulce Señor”, de George Harrison (My Sweet Lord), o So this is Crhistmas and Happy New Year, de Lennon.

“Déjalo ser” (Let It Be), fue, asimismo, una canción dedicada a Jesús, semejante a aquélla que compuso Agustín Lara a su amigo José Mojica, el actor de cine y gran tenor internacional, nativo de San Gabriel, Jalisco, cuando éste les anunció a Lara y a Pedro Vargas, en Buenos Aires, Argentina, que se iba de franciscano para ser sacerdote. No es una canción romántica, aunque lo parezca; es, más bien, un canto vocacional: “Solamente una vez… Una vez nada más se entrega el alma, con la dulce y total renunciación. Y cuando ese milagro realiza…”.
Aquello, dicho al principio, pues, fue un malentendido, una falsa ofensa, pseudo herejía . En

un mundo crucificado por el nazismo y el comunismo, los Beatles aparecieron como una bendición para la Humanidad. Tristemente, el proyecto Let It Be , ideado por Lennon para promover en los Medios de Comunicación masiva la vida y obra de Jesús de Nazareth,  quedó en buenas intenciones ante su trágica muerte.