You are on page 1of 13

TERCER PARCIAL

1) Enumere las diferencias y similitudes entre la propiedad civil y la propiedad minera. (10
puntos)

Caracteres y diferencias de concesión minera y la propiedad civil


Carácter aleatorio de la Concesión Minera.
La minería es una industriada de resultados muy inciertos, no es posible saber de
antemano las posibilidades del subsuelo, aun aplicando tecnología moderna en trabajos de
geología, coincidentemente los propios mineros afirman que, “El mejor ingeniero del
mundo no puede ver bajo la tierra lo más que puede hacer es establecer que por tales o por
cuales razones, en vista de tales o cuales razones, en vista de tales o cuales antecedentes,
existen ciertas posibilidades de que la labor en cuestión descubra un tonelaje adecuado de
mineral explorable”, ósea que, en la propiedad minera la contingencia de ganancias o
perdida aleatoriedad que en los hechos, obedece a causas ajenas a la voluntad del hombre.
Por el contrario la propiedad civil es cierta, desaparece solo por causas muy especiales,
ejemplo, un cataclismo, inundación u otra causa similar caso fortuito, sobre el particular ya
nos referimos, como el sujeto por la concurrencia de renta diferencial, motivado por la
implementación de servicios básicos, sea agua potable y alcantarillado, energía eléctrica, el
suelo va adquiriendo cada vez más valor, y que decir de una zona en proceso de
urbanización, además cuenta con servicios de educación, área de equipamiento, mercados,
centros de salud, no queda duda que estas circunstancias motiva dar mayor valor al suelo,
extremo en cuanto va al subsuelo por su carácter de ser una actividad aleatoria, resulta ser
incierto, además convendrá subrayar que la concesión minera, al margen del cálculo de
reservas probadas y/o probables, dependerá para obtener resultados efectivos bancales,
del mercado de cotización y la ley de cabeza, y que de concurrir factores positivos, no cabe
duda que los resultados serán positivos, dando lugar a que el minero, tenga realmente
resultados de vivir una etapa bonancible, y por contrario de no concurrir estos factores de
buena perspectiva .

Carácter divisible e indivisible de la concesión


Sobre el particular convendrá significar que en la aplicación de los alcances de que las
normas en cuanto al tiempo y al espacio, no mantienen una uniformidad, entre la
normativa minera en los diferentes Estados, en lo particular, por los antecedentes de
hecho y de derecho que se ha presentado en el curso de la historia de la legislación minera
de nuestro país se tiene que en lo que respecta al carácter de indivisibilidad y/o
divisibilidad, que en efecto del cambio de unidad de medida el uso de tecnología satelital,
en sustitución a la que antes de la promulgación de la ley No. 1777, se hallaba vigente vale
decir la necesidad de labrar croquis de la petición por las pertenencias mineras se tiene las
circunstancias de la divisibilidad y de la invisibilidad, han tenido plena aplicación. La
indivisibilidad, se sustenta en el hecho de que para la presentación y consiguiente
concesión de áreas mineralizadas, el peticionario minero, como condición inexcusable,
debía presentar el croquis de la petición, conteniendo necesariamente los Puntos de
Partida y los Puntos de Referencia y en el caso del PP esta debía estar identificada, sea en el
interior del perímetro de la concesión o el perímetro de la concesión, con una distancia no
mayor de 1000 mts. Con relación al PR, considerando que la concesión minera finalmente
para efecto de su ubicación resultaba ser necesario para realizar las diligencias
demarcatorias, era preciso ubicarse en el PP de modo que la labor del Técnico concurrente
al trabajo de identificación del área que comprendía la concesión constituya punto
importante, más de contrario, equivalía a motivar la suspensión de la labor técnica, por lo
mismo este aspecto, daba lugar a que la norma en lo fundamental mantenga el carácter
indivisible de la concesión.
Mas con la vigencia de la nueva normativa minera que introduce como una unidad de
medida, La cuadrilla, el carácter de indivisibilidad, cambia permitiendo por lo mismo la
divisibilidad que obedece al uso de nueva técnica de ubicación y consiguiente
identificación de las concesiones mineras, vale decir al sistema satelital que se orienta al
uso de las coordenadas de la proyección universal y transversa del mercator (UTM) y que
estando orientada en las coordenadas 19, 20, 21, permite la facilidad de la divisibilidad de
las cuadriculas entendiéndose que esta se da a partir de dos cuadriculas, mas tratándose
de una sola cuadricula, se mantiene el carácter de la indivisibilidad,
permitiéndose únicamente su divisibilidad la virtual por acciones.
Cuando se produce la división material de las cuadrillas concedidas, es
menester precisar las coordenadas UTM de cada una de los vértices, para que proceda la
división y se haga constar en la Escritura Pública, para su correspondiente inscripción, en
el Registro Minero a cargo del SERGEOTEMIN. Solo y una vez que fuesen cumplidos los
requisitos, puede inscribirse el instrumento ante las oficinas de Derechos Reales.
Y en lo que va a la propiedad civil, se debe advertir que es divisible en el campo como en
la ciudad, en esta última con la advertencia de observar la permisibilidad de una cómoda
división, pues dentro de la modernidad urbanística, los municipios a través de la Unidad
de Control del uso de suelo, ponen limitaciones a la posibilidad divisible del suelo,
además convendrá señalar que por imperio de la C.P.E. en su Art. 206, en cuanto a la
extensión del suelo urbano, determina que no se puede poseer extensiones de suelo no
edificadas mayores a la permitidas por la Ley, por lo mismo deben ser urbanizadas y/o
expropiadas en caso, para destinarlos a construcción de viviendas de interés social.
De esta manera, podemos decir que, el rango predominante de la propiedad civil es la
divisibilidad al contrario de la concesión minera, que esta sujetado a la política que
imponga la norma minera.
Carácter inembargable imbargabilidad de la concesión minera y propiedad
civil
Bienes inembargables con relación al ejecutado
Se recogen en el artículo 606 de la Ley de Enjuiciamiento Civil con un criterio
enumerativo y casuístico si bien todos los supuestos tienen en común su relación con la
persona del ejecutado. Son los siguientes:
 - El mobiliario y el menaje de la casa, así como las ropas del ejecutado y de su
familia, en lo que no pueda considerarse superfluo. En general, aquellos bienes como
alimentos, combustible y otros que, a juicio del tribunal, resulten imprescindibles para que
el ejecutado y las personas de él dependientes puedan atender con razonable dignidad a su
subsistencia. A pesar de su carácter descriptivo será el tribunal el que valore, en cada caso
concreto y según las circunstancias concurrentes, que bienes, por atender a la subsistencia
del ejecutado, no serán susceptibles de embargo.
 - Los libros e instrumentos necesarios para el ejercicio de la profesión, arte u
oficio a que se dedique el ejecutado cuando su valor no guarde proporción con la cuantía
de la deuda reclamada. Nótese que de la redacción literal del precepto y de la exigencia de
la proporcionalidad, podría llegarse a la conclusión de que si el valor de los medios
necesarios para el ejercicio de la profesión guarda proporción con la cuantía de la deuda,
podrán ser embargados y por tanto saldrán fuera de la disposición y del poder del
embargado, lo que imposibilitará que continúe en el ejercicio de su profesión.
 - Los bienes sacros y los dedicados al culto de las religiones legalmente
registradas. No debe olvidarse que los lugares de culto son inviolables de acuerdo con el
Concordato con la Iglesia católica y las distintas leyes de cooperación con otras religiones,
y por lo tanto inembargables.
 - Las cantidades expresamente declaradas inembargables por la Ley. Este
apartado debe ponerse en relación con el artículo 607 que declara inembargables el salario,
sueldo, pensión, retribución o su equivalente, estableciendo así una escala que partiendo
del salario mínimo interporfesional va en proporción ascendente en un intento por la Ley
de abarcar todos los supuestos derivados de ingresos por trabajo por cuenta ajena en
actividades autónomas o por pensiones.
De la regulación del artículo 607 pueden diferenciarse dos supuestos siendo el primero de
ellos el referido al dato de que el salario o pensión no alcance el importe del salario mínimo
interprofesional, en cuyo caso se declara inembargable, y el segundo supuesto en los casos
en que la pensión o el sueldo supere al salario mínimo interprofesional en cuyo caso
solamente existiría un embargo parcial.
Respecto del primero de los supuestos enunciados existe una excepción a la regla
anteriormente dicha que se recoge en el artículo 608 de la Ley en aquellos casos en que se
ejecute una sentencia que condene al pago de alimentos, en cuyo caso no se establece
ningún límite de inembargabilidad, debiendo ser el tribunal el que fije la cantidad a
embargar. Debe recordarse que de acuerdo con la ley esta excepción tiene como
presupuesto el que el derecho de alimentos nazca directamente de la Ley, incluyendo los
acordados en sentencia dictada en procesos matrimoniales sobre nulidad, separación o
divorcio y excluyéndose por tanto los que hubieran nacido de un pacto convencional.
Además debe tenerse en cuenta que los sueldos y pensiones a embargar se refieren a la
cantidad líquida percibida, y no a la cantidad bruta, por lo que habrá que descontar
aquellas cantidades que constituyan gravámenes permanentes o transitorios de acuerdo
con la legislación fiscal, tributaria o de la Seguridad Social, únicamente en tales supuestos
y no por otros conceptos.
Por otra parte, la determinación del salario o pensión debe hacerse acumulándose el total
de las percepciones del ejecutado y no cada una de ellas por separado para deducir así del
total la parte que no es susceptible de embargo.
Respecto de los supuestos en que lo percibido es superior al salario mínimo
interprofesional, sobre las cantidades que superen el mismo, establece el artículo 607.2 de
la Ley de Enjuiciamiento Civil una escala para determinar aquellas cantidades que pueden
ser efectivamente embargadas y que va desde un 30% cuando el salario o pensión no
supera el doble del salario mínimo interprofesional y termina en un 90% cuando lo supera
en cinco veces.
Esta escala encuentra un factor de corrección en el número cuatro del citado artículo al
señalar que en atención a las cargas familiares del ejecutado el tribunal puede aplicar una
rebaja entre el 10% y el 15% de la cantidad calculada, siempre que no supere en cinco veces
el salario mínimo interprofesional.
Carácter agotable
Algunos dicen que la propiedad minera es fungible pero es más propio decir que es
agotable, y si las circunstancias del mercado, cotización de minerales resulta alentador, no
queda otra situación para el operador minero que impulsar una masiva explotación del
yacimiento mineralizada, a extremos que tener que agotar la existencia del material
mineralizado, y siendo que el recurso mineralizado corresponde a la calidad de no
renovable, sencillamente sino se aplica una política de sostenibilidad y sustentabilidad
para la zona, en adelante se tendrá un incierto futuro para generaciones futuras del lugar.
La propiedad civil es permanente, casi diríamos inagotable porque desaparece solo en
casos fortuitos o de fuerza mayor.
Las minas son bienes inmuebles
Las minas por su naturales son bienes inmuebles ya que las minas son parte del
subsuelo, así mismo debemos aclarar también que son considerados bienes muebles a los
bienes destinados a su operación con carácter permanente, como las maquinas,
instrumentos, equipos, animales y vehículos empleados en su servicio.
La propiedad civil, sin embargo está sometida a la clasificación conocida de muebles e
inmuebles, a excepción de las cosas que por su destino sean consideradas inmuebles
Utilidad Pública
La exploración, explotación, beneficio, fundición y demás actos consiguientes revisten el
carácter. La utilidad pública se presume dentro del perímetro de la concesión, fuera de ese
perímetro se establecerá, probando ante la autoridad respectiva, la utilidad que resulte de
la actividad minera.
Es precisamente, en base a la utilidad pública que el minero puede expropiar terrenos,
cuando les son necesarios para la explotación de mina pagando previamente la
indemnización

2) Determine los sistemas de dominio originario de minas , y explicite cuál es el sistema


adoptado por nuestro código de minería? (10 puntos)

es solo regalista rectifique CORREGIR

Revise sus dichos y rehaga

Los sistemas aplicables para la regulación del dominio minero nos conducen a fijar el
dominio de las minas, en tanto recurso natural, dado que ellas giran alrededor de la
propiedad minera y nos permiten esclarecer situaciones conflictivas. A su vez, permite
definir el régimen de la concesión existente en cada caso concreto dada la naturaleza de la
titularidad de las minas. La manera como se resuelven los conflictos depende entonces del
régimen existente en un ordenamiento jurídico determinado.
Los sistemas más conocidos en el derecho minero son: el sistema de accesión, el sistema
de ocupación, el sistema regalista, el sistema res nullius y el sistema de libertad de minas.
Es de particular importancia determinar las diferencias entre ellos; a fin de determinar
posteriormente las características que posee la concesión minera en cada sistema en
concreto, como veremos en un artículo posterior.
Sistema de accesión o fundiario
Mediante este sistema se considera a la mina como accesorio del dominio del suelo
superficial, por lo que el dominio de las minas radica en el titular o propietario del suelo,
considerando que lo accesorio sigue la suerte o condición del principal; resultando el
propietario del suelo el mismo del subsuelo. En este sentido, no existe propiamente
derecho de propiedad sobre las minas, en virtud que estas resultan comprendidas dentro
de la propiedad del suelo superficial.
Sistema de ocupación:
Este sistema se basa en que se entrega el dominio de las minas al que las descubre y
trabaja, con el fin de fundamentar el justo otorgamiento de la propiedad minera a aquel
que descubre el yacimiento y luego realiza actividad minera con el trabajo. Ello no implica
entonces el establecimiento de concesión minera alguna ni transferencia de propiedad por
parte del Estado. Las minas son entonces bienes que no pertenecen a nadie.
En la actualidad no ha sido adoptado este sistema por ninguna las legislaciones mineras
del mundo, salvo en casos extraordinarios debido a las sustancias denunciadas que no
figuran dentro de las disposiciones que regulan las concesiones mineras en cada caso
concreto.
Sistema regalista:
Este sistema refiere el dominio de las minas como bienes de propiedad exclusiva del
estado; y que podrá otorgar a los particulares disponiendo de ella a su arbitrio, mediante el
pago respectivo de los productos que genere la mina.
En su carácter de titular del derecho de dominio sobre las minas, el Estado puede usar,
gozar y disponer de ellas con entera libertad y así podrá venderlas, permutarlas,
arrendarlas, concederlas, o explotarlas por su cuenta y riesgo.
En este sistema es el Estado el que mantiene el derecho exclusivo para conceder el goce y
disfrute del suelo, y el que a la vez tiene todo el derecho de poder celebrar cualquier
contrato sobre la explotación de las minas; ya sea uno de enajenación o de arrendamiento,
razón por la cual dicho derecho es susceptible de ser transferido. Además, el estado puede
hacer uso del mecanismo de control y fiscalización mediante sus organismos
administrativos, legales y técnicos. En consecuencia, el mecanismo a emplear no es la
concesión, sino la transferencia de propiedad, cuando el sistema lo permite, o simplemente
la explotación por encargo, a través de un contrato de derecho público.
Sistema de res nullios:
Este sistema considera a las minas como cosas de nadie. El dominio de las minas no
corresponde al propietario de los suelos como si sucede con el sistema de accesión. En
consecuencia este sistema no entrega estrictamente la propiedad de las minas al estado ni
a los particulares, pero vemos que es el estado que adjudicará u otorgará el yacimiento
minero a favor de quien ofrezca mayores garantías y a la vez una situación
económicamente viable que permita su explotación.
Es por ello que, en este sistema, el rol del estado es principalmente de hacer que la
explotación del yacimiento minero sea tal que beneficie a la actividad económica de la
industria minera en el país. A diferencia del sistema de ocupación, este régimen requiere
un procedimiento para otorgar el yacimiento, mientras que aquel implica únicamente el
reconocimiento por parte del Estado de la propiedad sobre el mismo.
Es necesario señalar que en la actualidad este sistema no ofrece seguridad jurídica por lo
que está supeditada a contingencias al entregar al estado, a aquel que ofrezca grandes
garantías para la explotación sin tomar en cuenta a quien tenga mayores derechos. No
permite en consecuencia corregir los posibles conflictos de propiedad respecto a la
propiedad del predio superficial.
Sistema de dominio del estado o dominialista:
Este sistema considera que es el estado el titular de las minas que se encuentran en el
suelo y en el subsuelo, ejerciendo su soberanía sin que signifique propiamente un derecho
patrimonial. El sistema de dominio del Estado – antiguamente denominado de libertad de
minas – es aquel que atribuye el dominio originario de las minas al Estado, con lo cual
participa de las características del sistema regalista, pero a diferencia de éste, el dominio
del Estado no es un dominio completo, sino un dominio eminente, virtual o también
llamado radical, es decir, una emanación de la soberanía, careciendo el Estado de las
facultades de usar y gozar de las minas de manera directa.
Por ello el estado tiene toda la facultad de entregar las minas y los minerales que se
encuentra en su interior en propiedad a los particulares para su explotación, exploración y
beneficio, con todos los atributos del derecho de propiedad en su favor, sin que la
propiedad pertenezca o haya pertenecido inicialmente al Estado, a través de la concesión
minera.
La semejanza de este sistema con el sistema regalista es que el Estado posee en ambos
casos el dominio sobre las minas, siendo más bien la diferencia entre dichos regímenes que
el sistema dominialista se caracteriza porque el dominio es sólo una expresión de
soberanía que consiste en los poderes públicos y que el estado no tiene más atributos que
el conceder la mina a los particulares – o a entidades del propio estado, como a las
empresas públicas – para que ellos dispongan de ella. En cambio, en el sistema regalista, el
derecho que tiene el estado sobre las minas es uno de dominio patrimonial, de derecho
real, es el propietario exclusivo de las minas y tiene incluso la facultad de explotarlas por sí
mismo, sin que exista ningún permiso o concesión previa.
Se define finalmente al sistema dominialista de minas como el régimen que atribuye al
estado el dominio de todas las minas, pero sin más atributos que el de entregar a los
particulares para que ellos dispongan como dueños, bajo las condiciones establecidas por
ley. En este orden de ideas, por su naturaleza intermedia este sistema se muestra como
aquel que permitiría un ejercicio más adecuado de los derechos que confiere la concesión
minera y por ello es el más difundido en el derecho comparado.
En el derecho comparado existen distintos sistemas de dominio originario de los
yacimientos, como la res nullis, el de la ocupación, el de la accesión, el regalista y el
dominial o dominical:
ACCESIÓN: este sistema no se diferencia en absoluta del régimen del Código Civil,
aplicando este sistema no hay diferencia entre la propiedad civil y la propiedad minera.
Como ya sabemos en este el suelo y el subsuelo pertenecen al dueño de la superficie.
DOMINIAL minas forman una propiedad distinta de la del suelo y pertenecen al Estado
como parte de su dominio público. Sólo el Estado puede invocar título legítimo de
apropiación de las minas.
PRIVADO el Estado puede constituir especie de propiedad a través de la concesión y
explotar. Sistemas que separan el dominio originario del derivado y consideran a aquel de
nadie.
OCUPACIÓN minas son cosa sin dueño y el primer ocupante puede explotarla, trabajo es
el fundamento de la propiedad, y se le confiere el derecho a explotarla por la posesión que
tomó del yacimiento mediante el trabajo.
RES NULLIUS también asigna el carácter de cosas sin dueño y recién al ser descubiertas
existen jurídicamente, no confiere la propiedad al primer ocupante, sino que el Estado
distribuye en su carácter de tutor de la riqueza, entre los interesados en explotarla.
En el código se han adoptado al menos dos sistemas de dominio originarios distintos: uno
para los yacimientos de primera y segunda categoría y otro para la tercera categoría. En el
caso de esta última no hay dudas de que el codificador ha adoptado el sistema de dominio
de accesión. En cuanto a la primera y segunda categorías, la mayoría de los autores
sostiene que el sistema adoptado por el código de Minería fue el regalista, y que transformó
en dominial al dictarse la primera ley de hidrocarburos en el año 1935. Cabe agregar que
los referidos sistemas de dominio originario reconocidos en el derecho comparado no
conforman un numerus clausus al que el codificador debe someterse obligatoriamente, y
que el sistema de dominio originario que el Código de Minería adoptó para la primera y
segunda categoría de yacimientos puede ser considerado un sistema propio, sui generis,
con profundas influencias del regalismo y del dominialismo.

3) ¿Puede cualquier persona manifestar minas por otro? Sí/No. Fundamente jurídicamente su
respuesta. (10 puntos)

Art. 55. – Nadie puede manifestar ni registrar minas para otra persona sin poder
especial, que podrá otorgarse ante la autoridad más inmediata, o ante DOS (2) testigos o
por medio de una carta.
No necesitan poder los ascendientes, descendientes, ni los hermanos del descubridor.
Tampoco han menester poder los socios en la empresa, ni los cateadores e individuos que
compongan la expedición exploradora.
Art. 56. – El descubridor o dueño del descubrimiento ratificará, rectificará o rehusará la
manifestación o registro hecho a su nombre, dentro del término de DIEZ (10) días, pasados
los cuales se tendrá por aceptado.
4) Conceptualice el término concesión minera y explique sus caracteres. (10 puntos)

rectifique no es un acto adm ..???? CORREGIR Revise sus dichos y rehaga

Concesión minera: es el acto por el cual el Estado establece a través de una


disposición de la ley un derecho de dominio sobre una parte de su patrimonio minero a
favor de los particulares y reparticiones autorizadas que lo soliciten mediante el
cumplimiento por partes de estos de los requisitos inherentes.
Caracteres:
*Legales regulado por ley
*Gratuitas el Estado no cobra por ellas
*Indivisibles
*De utilidad pública.
*Perpetuas, transmisibles, hipotecables, embargables, inexpropiables.
Naturaleza jurídica: es la manera de adquirir el dominio de la mina regulado en el código
de minera con características propias.
Hechos que dan lugar a la concesión:
Los descubrimientos, las minas caducas y vacantes, la ampliación de pertenencias,
mejora de pertenencias, demasías, socavones, establecimientos fijos.
Personas que pueden adquirir minas: la capacidad que se necesita es la para adquirir
derechos.
Prohibiciones: no pueden los jueces, los ingenieros, escribanos, oficiales, mujeres no
divorciadas y los hijos bajo patria potestad. No es absoluta no comprende las minas
adquiridas antes del nombramiento de los funcionarios ni las que la mujer casada hubiese
llevado al matrimonio.

Caracteres especiales de las mina

De utilidad pública: Art. 13. – La explotación de las minas, su exploración, concesión


y demás actos consiguientes. Esto supone todo lo relativo al espacio comprendido dentro
del perímetro de la concesión. La utilidad pública se establece fuera de ese perímetro
Indivisibilidad: Art. 14. – Es prohibida la división material de las minas, tanto
relación a sus dueños, como respecto de terceros.
Ni los dueños, ni terceros pueden explotar una región o una parte de la mina,
independientemente de la explotación general.
Separabilidad: Art. 15. – Cuando las minas consten de DOS (2) o más pertenencias, la
autoridad permitirá a solicitud de las partes, que se haga la separación siempre que, previo
reconocimiento pericial, no resulte perjuicio ni dificultad para la explotación
independiente de cada una de ellas.
Las diligencias de separación se inscribirán en el registro de minas y las nuevas
pertenencias quedan sujetas a las prescripciones que rigen las pertenencias ordinarias.
Expropiación: Art. 16. – Las minas sólo pueden ser expropiadas por causa de utilidad
pública de un orden superior a la razón del privilegio que les acuerda el Artículo 13 de este
Código.
Laboriosidad: Art. 17. – Los trabajos de las minas no pueden ser impedidos ni
suspendidos, sino cuando así lo exija la seguridad pública, la conservación de las
pertenencias y la salud o existencia de los trabajadores.
Concesión: Art. 18. – Las minas se conceden a los particulares por tiempo ilimitado.

5) Mariano Márquez, en el carácter de dueño del suelo, se encontraba realizando tareas de


exploración minera, sin haber dado aviso a la autoridad minera. Daniel Domínguez,
geólogo de la zona, denuncia ante la autoridad el descubrimiento de un yacimiento de
platino en el terreno de propiedad de Márquez, quien inmediatamente de tomar
conocimiento, se constituye ante la autoridad minera he impugna el denuncio y solicita se
le aplique a Domínguez el art,26 de CM. Y se le adjudique en calidad de dueño del suelo y
primer explorador. a-¿Corresponde lo peticionado por Marquez? b-¿Domínguez puede
perder los derechos emergentes del descubrimiento? Resuelva y fundamente el caso. (30
puntos) A los fines de resolver el caso verifique la procedencia o improcedencia total o parcial del
planteo efectuado por Márquez. Determine si Domínguez puede enervar en todo o en parte el
planteo efectuado de Márquez.

1-¿Corresponde lo peticionado por Márquez?


Si corresponde, ya que el Sr. Domínguez requiere del permiso de la autoridad competente
para realizar dicha exploración, como dispone el art. 26 C.M.: “El permiso es indispensable
para hacer cualquier trabajo de exploración. El explorador que no ha tenido el
consentimiento del propietario del suelo ni el permiso de la autoridad, pagará a más de los
daños y perjuicios ocasionados, una multa a favor de aquél cuyo monto será de DIEZ (10) a
CIEN (100) veces el canon de exploración correspondiente a UNA (1) unidad de medida,
según la naturaleza del caso. La multa no podrá cobrarse pasados TREINTA (30) días
desde la publicación del registro de la manifestación de descubrimiento que hubiere
efectuado el explorador”.
El permiso de exploración es un derecho exclusivo que el Código otorga a la persona
interesada, para el reconocimiento de los terrenos en busca de yacimientos de sustancias
minerales concesibles. A través de estos permisos el peticionante se propone explorar o
reconocer, en forma exclusiva, un área determinada con el objeto de detectar la presencia
de acumulaciones de minerales o yacimientos, para encarar su posterior explotación. La
virtud del permiso es asegurar al explorador la exclusividad y prioridad del área.
2-¿Domínguez puede perder los derechos emergentes del descubrimiento?

No es procedente la petición del dueño del suelo, por lo que Domínguez no perdería los
derechos emergentes del descubrimiento, aunque si sería pasible de las sanciones
mencionadas en el art. 26 C.M. e incluso ser sancionado por violación de domicilio, si se
dan las circunstancias para tipificar esta figura delictual.
Respecto del dueño del predio que desea explorar en ella, no requiere permiso previo para
hacerlo, aunque corre el riesgo de que un tercero solicite el permiso y pierda prioridad, tal
como lo establece el art. 42 C.M.: “El dueño de la superficie puede hacer en ella todo
trabajo de exploración, aun en los lugares exceptuados, sin previo permiso. Pero, si no
hubiese obtenido este permiso de la autoridad ni limitado con su intervención el campo de
sus exploraciones, no podrá oponer contra un tercer solicitante, ni preferencia como
dueño, ni prelación como anterior explorador”.
El permiso es indispensable para asegurarse la prioridad y exclusividad frente a terceros, e
incluso frente al mismo propietario del terreno, con respecto a la zona a explorar, cono así
también para el caso de oposición del propietario a autorizar exploraciones en el ámbito de
su propiedad. Pero no es exigible con respecto al Estado, propietario originario de los
recursos mineros. Frente al Estado la falta de permiso no genera ninguna sanción, siempre
que las actividades se mantengan dentro del concepto de exploración, a diferencia del
cateador sin permiso, pasible de multa, esto porque al Estado le interesa que los territorios
se exploren y se aporten nuevas riquezas a la economía de la Nación.
Por ello, el Estado no puede negar nunca el registro del descubrimiento realizado por un
explorador de hecho, con o sin permiso, como es el caso del Sr. Domínguez, quien
denuncia ante la autoridad el descubrimiento de un yacimiento de platino, sin haber
solicitado el permiso de exploración correspondiente.
Solo en caso de que los trabajos importen verdaderas tareas de explotación o
aprovechamiento del mineral, se podrá disponer su suspensión hasta que se practique la
manifestación del descubrimiento e imponer una multa al 25 infractor, exclusivamente por
esa explotación ilegal, pero aun en este caso tampoco podrá privar al autor del
descubrimiento, si el registro es realizado en tiempo oportuno.
En consecuencia, el que explora sin permiso, mientras no ejerza actos de explotación es,
frente al Estado, un explorador de hecho y no un explorador ilegal.

6) Oscar Ocaña denuncia el descubrimiento de una mina de oro y al mismo tiempo Fernando
Reyes ,denuncia el descubrimiento de un yacimiento de plata a unos 160 metros sobre el
recuesto del yacimiento denunciado por Ocaña, siendo paralelos los rumbos y los
recuestos de ambos yacimientos . Enterado Ocaña de la situación, pide que se considere
al descubrimiento efectuado por Reyes como dentro de la futura concesión que le
corresponderá se le otorgue. a- ¿Corresponde lo solicitado por Ocaña ?
b- ¿Ante qué conflicto nos encontramos? A los fines de resolver el caso, verifique la
legalidad del planteo efectuado por Ocaña. Identifique el conflicto y resuelva el mismo con
expreso fundamento legal. (30puntos)

1-¿Corresponde lo solicitado por Ocaña?


No corresponde, ya que como indica el art. 62 C.M.: “Si con arreglo a las precedentes
disposiciones no pudiere determinarse cuál sea la mina descubridora, se tendrá por tal la
de mayor importancia. Pero, la descubridora en este caso, no podrá tomar las minas que
han sido a un mismo tiempo registradas”.
El art. 62 primer párrafo, supone varios pedimentos simultáneos pero de criaderos
distintos; en este caso, la mayor importancia del criadero puede determinar una
preferencia en la ubicación relativa de las minas y en lo que se refiere al número de
pertenencias que cada descubridor puede tomar, en caso de insuficiencia de terreno para
demarcar las minas.
El art. 62 exige que se trate de minas a un mismo tiempo registradas, ya que si el registro
fue sucesivo, la preferencia estará determinada por la prioridad del registro y no por la
importancia y condiciones de los criaderos.
Lo solicitado por el Sr. Ocaña es improcedente, según lo establece el segundo párrafo del
art. 62, ya que la mayor importancia de una mina no da derecho a tomar las minas que han
sido a un mismo tiempo registradas, por lo que no se le otorgara la concesión de la mina
del Sr. Reyes, sino que se le dará preferencia en cuanto al número de pertenencias que
puede tomar.

2-¿Ante qué conflicto nos encontramos?


Es un conflicto de pertenencias.
Las pertenencias o lotes de explotación son las parcelas que la ley concede para el
aprovechamiento del yacimiento o mina. Su número y extensión son variables y dependen,
según el Código, de la cantidad de personas que resulten titulares del derecho, la clase o
categoría del mineral descubierto y la forma de presentación del yacimiento (art. 72 C.M.)
Art. 72: “La extensión del terreno dentro de cuyos límites puede el minero explotar su
concesión, se llama pertenencia”.
Art. 73: “El terreno correspondiente a cada pertenencia se determina en la superficie por
líneas rectas, y en profundidad por planos verticales indicados por esas líneas. Las
pertenencias constarán de TRESCIENTOS (300) metros de longitud horizontal y de
DOSCIENTOS (200) de latitud, la que puede extenderse hasta TRESCIENTOS (300),
según la inclinación del criadero”