You are on page 1of 2

Riesgos.

El señor Orlando Hernández realizo su segunda toma de poseción el 27 pasado, favorecido de


fallos jurídicos cuestionables, militarizando la capital para refugiarse del soberano hondureño,
que agraviado, asalto las calles capitalinas procurando impedir la afenta que significo tal evento,
y que deriva en consecuencias que superan las fronteras hondureñas.

Al evento en cuestión no asistió ningún mandatario o representación diplomática, tampoco


estadounidense, empero, hay que subrayar que la oposición dirigida por Nasrala tampoco es
inocente del baño de sangre y el aislamiento en que se encuentra Honduras, pues al participar
del proceso, viciado en su origen por el ultraje que significa a la constitución, se constituye en el
necesario agente formalista que lo legitima, quizás creyendo ingenuamente que la comunidad
internacional no admitiría tal desmán.

Semejante error de calculo costituye en la práctica un retrazo social, económica y político, pues
los poderes políticos y económicos facticos, envalentonados agreden las frágiles democracias
esperimentales que transitan la región, arropados en el poder judicial que legaliza los reveces
democráticos, respaldandose de ser necesario militarmente, que no supera su formación del
garrote, siguiendo el ejemplo boliviano.

Y es que las condiciones estan dadas, ya que los veinte y tantos años de ejercico democratico no
han significado a pesar de sus innegables avanses, el desmontaje de las estructuras corruptas
que garantizan la injusticia, inequidad y desigualdad, asi como la impunidad, pero tampoco las
esperadas mejoras en el nivel de vida que nuestros pueblos esperaban, dado que las fuerzas
progresistas han caido en la trampa del legalismo, favoreciendo al conservadurismo,
preservando privilegios e incrementándolos en detrimento de las mayorías, que no se sienten
representados por el desarrollismo.

En éste escenario las condiciones para suplantar el regímen democrático se ven alentadas por las
presiones estadounidenses, asi como por la ausencia de controles exogenos legítimos que
garanticen la transparencia de los procesos electivos, para paises que como el nuestro, necesita
para asegurar el modelo participativo, así como conquistar los espacios que concretice un
estadio político garante de un modelo que supere las inequidades históricas, imponiendo en el
proceso la norma que asegure, una democracia social además de económica y política sobre la
formal vigente.

Lo sutil de las amenazas al progresismo son por ello graves, pues la población no advierte la
amenaza a lo alcanzado, pero además a lo que esta en proceso, y sobre todo, la segura
posibilidad de que el estado débil, propósito último a alcanzar de parte del conservadurismo, sea
concretado, para entonces dar al traste con los logros, y retornar al estado cautivo, finalizando su
desmantelaje en favor del atrazo que significa la derecha.