You are on page 1of 6

4/3/2018 José Toran, ingeniero de caminos | Edición impresa | EL PAÍS

SOCIEDAD

TRIBUNA:

José Toran, ingeniero de caminos
JOSÉ ORTEGA SPOTTORNO

30 DIC 1981

No debe sorprender nada que todos los que fuimos amigos de José Torán nos
sintamos mutilados y sacudidos tras su reciente fallecimiento. Si la generosidad
significa tener en cuenta al prójimo, la amistad es un decidido afán de
comprender a ese amigo que nos interesa y descubrir la inquieta contradicción
que se oculta en la raíz de toda persona. José Torán y yo coincidimos en la clase
de párvulos del instituto-escuela, y desde entonces hemos mantenido, con mutua
exigencia y entusiasmo, esa relación amistosa que consiste, como decía
Montaigne, «en que él sea él y yo sea yo». Eso me ha permitido asistir al desarrollo
de su vida, malograda sin duda, pero llena de grandes ideas y nobles
empeños.Los límites de la realidad no estuvieron nunca muy claros para José
Torán, pero de su capacidad de imaginación, a veces extravagante, pero siempre
cautivadora, nacieron muchos proyectos, algunos de los cuales llevó a la práctica
él mismo, otros fueron concluidos por espíritus más tranquilos y varios eran quizá
irrealizables o prematuros.

José Torán fue por antonomasia ingeniero de caminos, canales y puertos. Podría
decirse que incluso lo fue antes de nacer, el 10 de agosto de 1916, en Teruel,
porque su padre era también un ilustre ingeniero del mismo cuerpo, realizador de
 la pavimentación asfáltica con que el conde de Guadalhorce modernizó la red de

carreteras españolas; de él heredó un temple liberal y emprendedor, junto con la
inclinación a dedicarse sólo a las cosas grandes con tal de que respondieran a
algún simbolismo de la historia. Su pasión por la ingeniería, santo y seña de su
vida, me hace sospechar que estará ahora complicando a Dios Padre en la
reforma del Paraíso.

https://elpais.com/diario/1981/12/30/sociedad/378514801_850215.html 1/6
4/3/2018 José Toran, ingeniero de caminos | Edición impresa | EL PAÍS

He aquí su actividad creadora: ingeniero de caminos en 1943, después de pasar la
guerra civil semioculto en Madrid, tuvo su primera colocación en la Compañía
Madrileña de Tranvías, que dirigía Augusto Krahe y en cuya academia familiar
había preparado, al hilo de su propia carrera, a muchos alevines de ingeniero. Era
la de tranvías una compañía castiza, muy bien llevada y que, dicho sea aparte, no
he comprendido nunca por qué fue desprivatizada. Torán hizo allí multitud de
obras de recuperación de las líneas estropeadas por la guerra, introdujo el famoso
tranvía 1001 Fiat y ahí queda su puente de la Ciudad Universitaria, entonces
viaducto, hoy paseo, un dispositivo en cantilever que inauguramos juntos: él no
quiso que le acompañase ningún empleado y condujo por sí mismo el tranvía gris
de obras, lleno de sacos de arena, para probar la resistencia.

Pronto dejó de ser empleado para ser patrono, y su horizonte profesional se
amplió al fundar la empresa constructora Coviles que, bajo el lema, muy de él, de
«Grandes presas, grandes obras», le permitió desplegar su auténtica vocación:
las grandes presas y la hidráulica de los saltos de agua en la que España, como es
sabido, tiene una envidiada ejecutoria. Coviles terminó el pantano del Vado, en
Guadalajara; el pantano de Guadalén, en Jaén; el túnel del Zadorra para llevar más
agua a Bilbao; el pantano del Cenajo, en el río Segura, amén de otras muchas
contratas. Las inauguraciones de estas obras no eran nunca sencillas. Al pantano
de Guadalén llevó en dos coches-cama, enganchados al expreso andaluz, la flor y
nata de la ingeniería de entonces. La explosión controlada para conectar los dos
tramos opuestos del túnel del Zadorra pudo acabar con el consejo de
administración, y las altas autoridades que asistían a la ceremonia, lanzadas por
los aires por la onda explosiva. En el pantano del Cenajo organizó una magna
fábula, escrita por Jaime Valle-Inclán; los invitados, presididos por Franco,
asistían a una representación de luz y sonido de la lucha del agua torrencial y
salvaje dominada al fin por la presa racionalizadora de su fuerza; parece ser que el
propio Franco se sintió conmovido y se le saltaron las lágrimas. Porque Torán no
tenía en su estudio sólo ingenieros y delineantes, sino también, como los
 
príncipes del Renacimiento, asesores artísticos y literarios: así lo fueron el mismo
Jaime Valle-Inclán y el gran novelista Rafael Sánchez Ferlosio, que mantenía
abierto permanentemente, en solemne atril, el Diccionario de la Lengua Española,
por si Torán precisaba de alguna etimología o del significado recóndito de las
palabras que tanto le preocupó siempre. (Una obsesión temprana fueron las
conexiones semánticas entre Torán, Toro y Teruel o de la raíz gen de ingeniero,
ingenio y genio.
https://elpais.com/diario/1981/12/30/sociedad/378514801_850215.html 2/6
4/3/2018 José Toran, ingeniero de caminos | Edición impresa | EL PAÍS

Después de los acuerdos de España con Estados Unidos, Torán creó una sociedad
mixta con una empresa americana, Corvetta, con la que construyó una gran parte
de la base de Rota. Aquí conviene recordar el invento que hizo del tetrápodo de
hormigón, que, por su naturaleza multitentacular, traba las escolleras mejor que
los grandes bloques de hormigón y resiste eficazmente los golpes de mar. Pienso,
sin embargo, que su más querida realización fue la regulación de la cuenca del
Tigris, allí donde la leyenda sitúa el bíblico jardín del Edén. Creo recordar que fue
una de las varias actividades de una empresa de consulting que formó con la
firma grenoblesa Sogreah, especializada en cálculos hidráulicos. Torán había
estudiado con detenimiento las estadísticas disponibles, muchas de ellas
procedentes de datos históricos, sobre la pluviometría de aquella región. Y se
empeñó y convenció a los remisos dirigentes iraquíes en elevar varios metros por
encima de lo que ellos querían la presa principal. Cuál no sería el asombro de
Bagdad cuando recién terminada la presa vino la lluvia mayor del milenio y la
presa contuvo la inundación. Desde aquel día memorable, Torán es recordado en
Irak como un mago o un genio, y posee el título de Padre de las Ideas como, por lo
visto, se puede traducir a nuestra lengua el título árabe de gran rango que le
otorgaron los dirigentes de aquel país.

Todo ese amor y dedicación a las presas culminó al ser nombrado en Montreal, en
1970, presidente del Comité Internacional de Grandes Presas, que agrupaba a
todos los grandes -ingenieros y empresas- de la especialidad. Nombramiento más
meritorio en aquellos años en que, por razones políticas, estaba cualquier español
prácticamente excluido de esas presidencias internacionales. Como presidente
fue llamado a la China de Mao, entonces en plena fiebre de construcción de
presas de tierra; sus dirigentes pusieron a su disposición un avión, con el que
recorrió el inmenso país, lo que hizo que probablemente haya sido Torán el
español que mejor ha conocido China, siempre misteriosa, sea imperial o
comunista.

 
Que los chinos, a pesar de su rechazo actual del maoísmo, guardan respeto por
Torán lo demuestra que el trabajo que tenía entre manos cuando murió era nada
menos que un Plan de regulación hidráulica de la República de China, encargado
por el Gobierno de Deng Xiaoping.

https://elpais.com/diario/1981/12/30/sociedad/378514801_850215.html 3/6
4/3/2018 José Toran, ingeniero de caminos | Edición impresa | EL PAÍS

Renuncio a comentar otros proyectos que no llegó a realizar, como el de los
convoyes de odres de plástico para que, aprovechando las corrientes submarinas
del Atlántico, llevasen agua desde la húmeda Galicia a la sediente Canarias; el del
helipuerto de Madrid; el del transportador racional de huevos evitando el espacio
muerto que encarece su transporte; etcétera. Sus últimos años, ya vencido por la
vida, se entretuvo en teorizar en un aula libre que le brindó el presidente del
Colegio de Ingenieros, José Antonio Fernández Ordóñez, y donde habló, ayudado
por su compañero Angel del Campo, que «ponía a escala natural las ideas de
Torán», sobre Catróptica (o ciencia de la reflexión de la luz) y Eupalinos (uno de
los primeros ingenieros griegos conocido), o sobre La lidia de la binormal, ésta
motivó algún rifirrafe con un torero retirado que, no se sabe por qué, acudió al
coloquio. Publicó folletos y artículos y prologó y patrocinó una edición primorosa
de un libro excelente, The heritage of spanish dams, en cuya primera página se
reproduce un sello grabado en la piedra frente a la venerable presa de Almansa,
construida en 1384, y que demuestra una vez más la afición de nuestro amigo a
las significaciones históricas.

¿Y su vida privada? ¿Cómo fue? Aquí le seguí aún más de cerca. Leonor, Lucas,
Lilia, Lope, Loyola, León y Loreto fueron los nombres que puso a los siete
espléndidos hijos que tuvo con su esposa Leonor, una bella y enamorada
española de Cuba, porque para él la mujer fundaba siempre una estirpe que había
que señalar con la inicial de la madre. Tuvo muchos amores y amoríos, siempre
complicados. Para convencer a una de sus festejadas, me hizo imprimirle un
único ejemplar de un pliego de imprenta donde se prolongaban, redactadas por él,
las Memorias de Mestanza de mi padre, José Ortega y Gasset, porque así
convenía a sus designios, y que naturalmente no sirvió para nada. Mi padre
compartió conmigo su amistad: recuerdo que una noche, en Lisboa, en que
ambos acudían a una cena donde iban a estar damas interesantes, mi padre le
aconsejó que se pusiese una corbata llamativa porque, decía, «la corbata es lo
último que le queda al hombre del gallo que fue». Y debo recordar que mi padre
 
regresó por vez primera a España de su exilio portugués, en 1945, en un
espléndido Packard de segunda mano, muy del Gran Gatsby, que había comprado
nuestro amigo, sospecho que acaso,con esa intención.

Su muerte fue ciertamente una muerte anunciada, porque no hizo caso alguno ni
a médicos ni a amigos para cuidarse. Ha muerto relativamente joven, a los 65

https://elpais.com/diario/1981/12/30/sociedad/378514801_850215.html 4/6
4/3/2018 José Toran, ingeniero de caminos | Edición impresa | EL PAÍS

años, pero puede consolarnos pensar que ha muerto a tiempo, porque ya no
podía emprender -y él lo sabía- nada digno de su estilo, destino y carácter.

Su alma cristiana estaba algo combada por ver el universo, siguiendo a Nietzsche,
«como un eterno crearse a sí mismo y un eterno destruirse a sí mismo», y no tiene
duda que, en parte, se hizo y se deshizo a sí mismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de diciembre de 1981

ARCHIVADO EN:

Opinión · Ingenieros · Obras hidraúlicas · Gente · Obras ampliación · Obras públicas · Urbanismo
· Sociedad

CONTENIDO PATROCINADO

Juste un coin de ciel Este chico aprendió MBA + Máster en Canapé madera eco
bleu un nuevo idioma en Project Management gran capacidad ap.
tan solo 7 días, ¡aquí (Titulación lateral 90 x 180 cm.
(MEDIMOPS) (BABBEL) (EMAGISTER (TOP DORMITORIOS)
EXPRESS)

Die kaukasische Estudio universitario
Nacht recomienda esta app
para aprender un
(MEDIMOPS) (BABBEL)

recomendado por
 
© EDICIONES EL PAÍS S.L.
Contacto Venta de contenidos Publicidad Aviso legal Política cookies Mapa EL PAÍS en KIOSKOyMÁS Índice
RSS

https://elpais.com/diario/1981/12/30/sociedad/378514801_850215.html 5/6
4/3/2018 José Toran, ingeniero de caminos | Edición impresa | EL PAÍS

https://elpais.com/diario/1981/12/30/sociedad/378514801_850215.html 6/6