You are on page 1of 18

Bloque 2.

Analiza situaciones y problemas específicos asociados a la práctica de valores


que ocurren a nivel local y nacional

MAPA CONCEPTUAL (SE ENTREGA A MANO)

(Imagen de portada de Bloque 2)

INTRODUCCIÓN

El Bloque 2 pretende ofrecerte instrumentos para que puedas analizar teóricamente


situaciones y problemas asociados a la práctica de valores que ocurre en tu comunidad y a
nivel nacional; más aún, en tu vida diaria. Con tal fin, es que el Bloque se ha dividido en 7
partes. En la primera, titulada Tipos de juicios, reflexionaremos acerca de qué es un juicio y
cuáles son sus tipos, desde el punto de vista de la ética. En la segunda, Componentes de la

1
Imagen recuperada de http://www.artelista.com/obra/7067175553665602-mayaindigena.html El nombre
con que el artista se registró en la página es “Arte contemporáneo indígena. Arte Tzutuhil”.
acción moral, estudiaremos cuáles son los mecanismos de la acción moral, entendida como
el acto que realizamos de manera consciente y que está determinado por un valor. Para la
tercera parte, El problema ético, afrontaremos uno de los principales problemas de la ética:
la libertad; ¿somos libres? De ser libres, ¿en qué sentido lo somos? La cuarta parte está
dirigida al problema de la autonomía: se dice que un individuo autónomo logra tomar sus
propias decisiones, haciéndose responsable de las mismas y estando consciente de que sus
actos impactarán en la sociedad. Un individuo logra la autonomía porque conoce las leyes
y normas que previamente ha marcado la sociedad, el gobierno y en general el entorno en
el que vive, por estos motivos, el quinto apartado está dedicado a ese espacio de leyes y
normas externas al individuo: la heteronomía. El sexto apartado, Valores, tipos y jerarquías,
tendrá como guía la definición del concepto de “valor”, distinguiendo sus principales tipos
y algunas de las maneras en que se han clasificado. Por último, en la séptima parte, Virtudes,
se cavilará en torno al término “virtud”; dicho concepto es capital en la ética: el fin de una
vida es la felicidad, misma que puede ser alcanzada por el individuo virtuoso.

Todos estos contenidos son fundamentales para tu formación académica y esperamos


también de vida: la práctica de valores se da en la sociedad y en la convivencia con todas
las personas que te rodean; en la convivencia con el entorno y contigo misma, contigo
mismo.
TIPOS DE JUICIOS
Actividad introductoria
Responde a los siguientes planteamientos:
a. ¿Qué es el bien?

b. ¿Cuándo decimos que algo es malo?

c. ¿Es lo mismo decir algo que pensarlo?

[…] entre todos los saberes posibles existe al menos uno imprescindible: el de que ciertas cosas
nos convienen y otras no. No nos convienen ciertos alimentos ni nos convienen ciertos
comportamientos ni ciertas actitudes. Me refiero, claro está a que no nos convienen si
queremos seguir viviendo. Si lo que uno quiere es reventar cuanto antes, beber lejía [cloro]
puede ser muy adecuado o también procurar rodearse del mayor número de enemigos posibles.
Pero de momento vamos a suponer que lo que preferimos es vivir: los respetables gustos del
suicida los dejaremos por ahora de lado. De modo que ciertas cosas nos convienen y a lo que
nos conviene solemos llamarlo «bueno» porque nos sienta bien; otras, en cambio, nos sientan
pero que muy mal y a todo eso lo llamamos «malo». Saber lo que nos conviene, es decir:
distinguir entre lo bueno y lo malo, es un conocimiento que todos intentamos adquirir –todos
sin excepción– por la cuenta que nos trae. (Savater, 2004, p.21)

Es frecuente escuchar a las personas hablar sobre lo bueno y lo malo. Generalmente todas
y todos tenemos una idea sobre qué es bueno y qué es malo: es bueno que puedas leer un
libro de ética que te facilite el entendimiento de los temas que vas a estudiar, ¿o no? Pero,
¿no sería mejor estar durmiendo, haciendo ejercicio, o simplemente pasar el rato sin tener
que preocuparse por leer o estudiar? Y si dormir, hacer ejercicio o tan sólo pasar el rato
fueran cosas mejores que estudiar, ¿seguiría siendo bueno leer un libro de ética
considerando que te impide hacer lo mejor, en este caso dormir, hacer ejercicio o tan sólo
pasar el rato?
2
[…] hay cosas buenas y malas para la
salud: es necesario saber lo que
debemos comer, o que el fuego a
veces quema, así como el agua puede
quitar la sed pero también ahogarnos.
Sin embargo, a veces las cosas no son
tan sencillas: ciertas drogas, por
ejemplo, aumentan nuestro brío
[nuestra energía] o producen
sensaciones agradables, pero su abuso
continuado puede ser nocivo. En unos
aspectos son buenas, pero en otros
malas: nos convienen y a la vez no nos
convienen. (Savater, 2004, p.21)
Figura 1 "Generalmente todas y todos tenemos una idea sobre qué es
bueno y qué es malo..."

3¿Significaentonces que lo bueno y lo malo son relativos?


Y son relativos, ¿realmente existen? Es decir, ¿existe el
bien? Y si existe, ¿en qué sentido existe?, ¿hay algo que
sea puramente bueno o algo que sea totalmente malo?
[…] En el terreno de las relaciones humanas, estas
ambigüedades [el hecho de que las cosas sean buenas en unos
aspectos pero no en otras] se dan con aún mayor frecuencia.
La mentira es algo en general malo, porque destruye la
confianza en la palabra –y todos necesitamos hablar para vivir
en sociedad– y enemista a la personas; pero a veces parece que
puede ser útil o beneficioso mentir para obtener alguna
ventajilla. O incluso para hacerle un favor a alguien. Por
ejemplo: ¿es mejor decirle al enfermo de cáncer incurable la
verdad sobre su estado o se le debe engañar para que pase sin
angustia sus últimas horas? (Savater, 2004, p.21)
Figura 2 ¿Existen el bien o el mal? de ser así,
Pues bien, podemos –y usualmente lo hacemos– calificar ¿en qué sentido existen?
las acciones e incluso a las personas que las hacen, como
buenas y malas. Cuando opinamos acerca de las acciones de las demás personas, estamos
pronunciando un juicio. Muchas veces pensamos que la palabra “juicio” tiene un sentido

2
Imagen recuperada de http://4.bp.blogspot.com/-I7G5ZB-
PZAY/UST1M6J1XtI/AAAAAAAAANo/iqJgZPDpavM/s1600/elbienyelmal.jpg
3
Imagen recuperada de http://3.bp.blogspot.com/-8d-r2knZto0/U9lG-EyxRQI/AAAAAAAAFGI/FGnzX2gk-
CA/s1600/ying+yang.jpg
negativo. Así parece cuando se afirma ‘no me gusta juzgar a los demás’, ‘antes de juzgar a
los demás, júzgate’, por citar tan sólo algunos casos. Pero en la ética, esta palabra tiene un
significado más especializado. Para comenzar,
reflexionemos sobre el significado de la palabra
“juicio”. La Enciclopedia Británica (2015) define
“juicio” como sigue: “La acción de establecer,
mentalmente, una relación entre dos o más
términos; especialmente: la afirmación o
negación de un predicado con respecto a un
sujeto”4. El juicio, según la 5definición anterior,
consiste en afirmar o negar mentalmente algo
sobre un sujeto (sobre una persona, alguna
acción, cosa o evento…). Figura 3 Hacemos juicios cuando afirmamos o negamos,
mentalmente, algo de un sujeto
Ahora bien, cuando expresamos verbalmente
ese juicio que está tan sólo en nuestra mente, tenemos un enunciado.
6D A T E CU E N T A
el juicio es la afirmación o negación mental sobre un sujeto; el enunciado es
su expresión oral o escrita.
¡Tengo hambre!

(¿Lo diré o no?)

¡Tengo hambre!

¡ESTO REPRESENTA
UN JUICIO!

¡ESTO REPRESENTA UN
ENUNCIADO!
Figura 4 “¿Diré lo que pienso (enunciado) o tan sólo lo tendré en mente (juicio)…?”

4
a: the action of mentally establishing a relation between two or more terms; especially : the affirmation or
denial of a predicate with respect to a subject. Traducción de autor.
5
Imagen recuperada de https://hazmerca.files.wordpress.com/2014/01/conversacion-creativa.png
6
Imagen recuperada de http://orig03.deviantart.net/5790/f/2013/059/e/f/naruto_sd_by_seiryuo-
d5wh8f8.png El esquema es nuestro.
De este modo, hacemos un juicio cuando afirmamos mentalmente algo acerca de un sujeto
o de un tema. Por ejemplo, podemos pensar muchas cosas acerca de la música; puede que
un género en especial nos guste o nos disguste, igualmente es posible que creamos que un
artista es mejor que otro. Pensar ‘me gusta bailar salsa’ o ‘el metal me parece relajante’ son
juicios; cada uno de nuestros pensamientos acerca de la música, podría ser un juicio.

Figura 5 Cada uno de nuestros pensamientos acerca de algo, podría ser un juicio

A CT I V I D A D Escribe un juicio relacionado con cada uno de los siguientes temas.

 México
 Situación emocional
 Situación económica

En ética, cuando pensemos o expresemos algo respecto de algún sujeto, estaremos


haciendo un juicio (si lo pensamos) o un enunciado (si lo decimos o escribimos). A este tipo
de juicio/enunciado le llamaremos moral; de esta manera tendremos enunciados o juicios
morales. De acuerdo con el programa de estudios de esta materia, nos restringiremos a
tratar los juicios morales. Cabe mencionar que en ocasiones puede entenderse de manera
indistinta entre enunciados morales y juicios morales; de hecho algunos autores así lo
plantean. Con el fin de analizar los juicios morales, trataremos primero el tema de los juicios
de valor, puesto que estipularemos que todos los juicios morales son juicios de valor.

R E F LE X I O N A Todos los juicios morales son juicios de valor, pero no todos los juicios de valor
son juicios morales.

7
Imagen recuperada de http://aula.virtual.ucv.cl/wordpress/wp-content/uploads/2012/12/Multiple-
intelegences-200x200.png
Juicios de valor
8Anteriormente hemos reflexionado acerca de la palabra “juicio” y convenimos en que
hacemos un juicio cuando, de manera mental, afirmamos o negamos algo sobre un tema o
un sujeto. Hecha la observación anterior, corresponde analizar la expresión “juicio de
valor”. Para comprender su significado analizaremos qué entendemos por “valor” y, a
continuación, estableceremos una definición para “juicio de valor”.

Una de las definiciones que la Real


Academia Española (2001)
recupera en su Diccionario de la
palabra “valor” es: “Cualidad de las
cosas, en virtud de la cual se da por
poseerlas cierta suma de dinero o
equivalente”.9 Para Abbagnano
(2008), valor designa “En general,
todo lo que debe ser objeto de
preferencia o de elección” (p.1071).

En este sentido, los juicios de valor


pueden referirse a temáticas
Figura 6 Podemos hacer juicios de valor acerca de la religión, de la
diversas. En efecto: “Los juicios de política, de la música, de la cultura, de la ciencia, de la ética...
valor pueden ser juicios morales,
estéticos, políticos, religiosos, etc.” (Abad, 1995, s.n.).
Algunos ejemplos de juicios de valor serían los siguientes: ‘esa mujer es muy bonita’, ‘me
desagrada el brócoli’, ‘levantarme temprano es un deporte extremo’, ‘las reformas
educativas son incongruentes’
Entenderemos entonces por “juicios de valor” aquellos que “expresan nuestros gustos,
preferencias, ideologías, valores, etc.” (Abad, 1995, s.n.). A la par “[…] hacemos juicios de
valor cada vez que calificamos acciones o cosas, como buenas o malas, justas o injustas,
bonitas o feas, etc.” (Abad, 1995, s.n.).
Por ser éste un libro de la materia de Ética, nos centraremos solamente en los juicios que
versan sobre asuntos morales.

8
Imagen recuperada de https://brissweet.files.wordpress.com/2013/06/collage.jpg
9
Real Academia Española. (2001). Valor. En Diccionario de la lengua española (22.a ed.). Recuperado de
http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=valor
Juicio moral
Para Ojeda, Arizmendi y Rivero (2007) el juicio moral “[…] decide si un determinado
comportamiento está de acuerdo con lo exigido por una sociedad o por el individuo mismo”
(p.75). Por lo demás,
10
[…] Existen dos tipos de juicios morales: los de obligación moral y los de valor moral. El
objetivo de los primeros es ser una guía en la toma de decisiones en circunstancias
particulares […] Al hablar de juicios de valor moral, nos referimos [a] aquellos cuyas
referencias son las personas, la sociedad, y los elementos esenciales de ambas […] Los juicios
de obligatoriedad moral se formulan por medio de las leyes positivas y de las normas
jurídicas. En los casos de valor moral se formulan bajo la base de decisiones sobre los valores
y sus fundamentos. (pp. 75-76)

C U LT Í V A T E Las leyes positivas “[…] Se refieren principalmente a la reglamentación que se


halla en los documentos jurídicos, tales como la constitución, los códigos penales o los
reglamentos” (Ojeda et al., 2007, p.74).
11C U LT Í V A T E
Una definición de “normal jurídica”: “Regla que regula el comportamiento de
los individuos en la sociedad y cuyo incumplimiento se encuentra sancionado por el propio
ordenamiento” (Enciclopedia Jurídica, 2014).

Figura 7 Los juicios de obligación moral se


fundamentan en la ley

Algunos ejemplos de juicios de obligación moral son los siguientes: ‘Eva goza de los
derechos humanos estipulados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
puesto que así lo dictamina el artículo 1°’; ‘Si se sospecha que eres el probable responsable

11
Imagen recuperada de
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/1/14/Portada_Original_de_la_Constitucion_Mexi
cana_de_1917.png/220px-Portada_Original_de_la_Constitucion_Mexicana_de_1917.png
de un delito, serás denunciado, ya que así lo determina el Código de Procedimientos
Penales para el Estado Libre y Soberano de Veracruz de Ignacio de la Llave’. A primera vista,
parecería que un juicio de obligación moral tiene que formularse en un lenguaje complicado
o muy elaborado, sin embargo el lenguaje que uses no es lo más importante, lo primordial
es el contenido en donde se enuncia que un determinado hecho está sustentado en una ley
o en su contra. De acuerdo con lo anterior, si afirmaras ‘Eva goza de derechos humanos
según la Constitución’ refiriéndote a la Constitución Política… estarías usando
correctamente el juicio de obligación moral.

12

Figura 8 Los juicios de valor moral dependen, en gran medida, de nuestra concepción del mundo

Por otro lado, a continuación exponemos algunos ejemplos de juicio de valor moral: ‘está
mal robar dinero’; ‘es bueno ayudar a los demás’; ‘mentir es malo’…

D A T E CU E N T A Mientras que el fundamento de los juicios de obligación moral descansa en


la ley positiva, el soporte de los juicios de valor reposa en nuestra concepción del mundo.

A CT I V I D A D

A CT I V I D A D FO R M A T I V A

COMPONENTES DE LA ACCIÓN MORAL


Actividad introductoria
La historia de la humanidad está llena de actos éticos. Los campos de concentración
organizados por nazis, los millones de negros esclavizados por los portugueses, la
discriminación racial contra los chicanos, la marginación de la mujer en la vida pública, los
asesinatos multitudinarios de Stalin, la corrupción de los gobernantes, son fenómenos en
los que en algún momento hubo una persona que decidió […]. (Zagal y Galindo, 1997, p.20)

Uno de los objetos sobre los que podemos hacer juicios morales son los actos o acciones
morales. Larroyo (1970) anota que “En la filosofía moral se entiende por acto ético tanto lo

12
Imagen recuperada de http://www.qualia.com.ec/images/foto-qualia.png
moralmente bueno como lo moralmente malo” (p.210). Para Ojeda et al. (2007) la acción
moral radica en: “[…] un acto efectuado por el hombre, cuando éste es consciente de la
responsabilidad que contrae al realizarlo y de la valoración de esa acción” (p.68). ¿Cómo
reconocer un acto moral? “Cuando un comportamiento puede ser calificado de bueno o
malo nos hallamos frente a un hecho moral” (Ojeda et al., 2007, p. 68). Según Aude et al.,
(2013) los componentes de la acción moral son cuatro, mismos que examinaremos a
continuación.

D E C I S I Ó N

C O N G R U E N C I A
ACCIÓN MORAL
P E N S A M I E N T O

A C C I Ó N

Decisión
El significado de esta palabra puede resultar más claro al comparársele con el de “elección”.
Abbagnano (2008) anota que la decisión “[…] corresponde a lo que Aristóteles y los
escolásticos denominaban elección, o sea, al momento final de la deliberación, en el cual se
determina el compromiso hacia una de las opciones posibles” (p.263). Veamos un ejemplo:
Imagina que una persona te invita a correr un maratón; consideras diversas posibilidades
(entrenar con esa persona, cuestionarte si participar en la carrera es conveniente en estos
momentos de tu vida, pensar acerca de una vida posible como maratonista, etc.); elegir-
decidir sería actuar conforme a alguna de esas opciones.
Congruencia
Según el Diccionario de la Real Academia Española (2001), la palabra “congruente” significa
“Conveniente, coherente, lógico”13. Por ello, cuando una persona dice que bajará de peso
y vemos que efectivamente lo hizo, decimos que es una persona congruente; en caso
contrario, afirmamos que es incongruente.
La decisión y la congruencia se relacionan porque una vez hayas elegido alguna opción para
actuar, tu acción determinará si has actuado congruente o incongruentemente:
[…] decimos que alguien actúa de forma congruente, por ejemplo, si alguien dice que donará
millones de pesos a los niños huérfanos y efectivamente dona esa cantidad entonces
podemos decir que su acción guarda congruencia con lo que habla y piensa. De igual
manera, si este individuo de nuestro ejemplo actúa de forma contraria a lo que habla y
piensa, entonces podemos afirmar que dicha persona actúa de forma incongruente. (Aude
et al., 2013, p.59)

Pensamiento
En términos filosóficos, se pueden establecer distintos significados del término
“pensamiento”. Para Abbagnano (2008): “[…] 1) cualquier actividad mental o espiritual; 2)
la actividad del entendimiento o de la razón en cuanto es diferente de la de los sentidos y
de la voluntad; 3) la actividad discursiva; 4) la actividad intuitiva.
En este orden de ideas, las concepciones, las emociones, las ideas, los conceptos, las
sensaciones… en conjunto, constituirían el pensamiento.
Acción
El Diccionario de la Real Academia Española (2001) define “acción” como el “Ejercicio de la
posibilidad de hacer”14. Actuamos, entonces, cuando llevamos a cabo una de las
posibilidades que hemos pensado y sobre la que hemos decidido. Dependiendo de nuestro
ejercicio, diremos que actuamos congruente o incongruentemente.

13
Congruente. En Diccionario de la lengua española (22.a ed.). Recuperado de
http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=congruente
14
Acción. En Diccionario de la lengua española (22.a ed.). Recuperado de
http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=acción
EL PROBLEMA ÉTICO
El problema ético es el problema acerca de la libertad. El filósofo Jean Paul Sartre reflexionó
lo siguiente: “[…] el hombre [y la mujer] está condenado a ser libre. Condenado, porque no
se ha creado a sí mismo, y sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al
mundo, es responsable de todo lo que hace.” (1984, p. 68).
¿Somos realmente libres? Jean Jacques Rousseau fue un polímata suizo nacido durante la
Ilustración. Al inicio su libro, el Contrato Social, afirmó que “El hombre ha nacido libre y, sin
embargo, vive en todas partes encadenado“(1985, p.27). Podrás percatarte de que tanto
Sartre como Rousseau estarían de acuerdo en que el hombre es libre en cierto sentido.
C U LT Í V A T E La polimatía es la “Sabiduría que abarca conocimientos diversos”. Real
Academia Española. (2001). Polimatía. En Diccionario de la lengua española (22.a ed.).
Recuperado de http://buscon.rae.es/drae/srv/search?id=9xgeyL5ZADXX2JrBA49h

R E F LE X I O N A El hecho de que el hombre esté condenado a ser libre, ¿significaría una especie
de esclavitud a la libertad? Por otro lado, si el hombre vive encadenado en todas partes,
¿en qué sentido sería libre?

De acuerdo con Aude et al., (2013), tenemos dos clases de libertad:


La primera es la libertad sociológica o política, entendida como cierta autonomía o
independencia que es capaz de gozar un individuo dentro de la sociedad, es decir, cuando
se actúa con apego a las leyes del Estado en el que se vive. Ejemplos de esta clase de libertad,
dentro de una nación democrática, son la libertad de culto religioso, la libertad de expresión
o la libertad de pertenecer a un partido político.

Por otro lado, tenemos la libertad moral o personal, entendida también como cierta
autonomía o independencia que es capaz de gozar un individuo fuera de la sociedad, es
decir, fuera de las presiones que proceden de la comunidad e incluso con independencia de
las leyes del Estado. Ejemplos de esta clase los encontramos en la libertad de elección, la
libertad de autodeterminación o la libertad de acción. (p.53)
15

Figura 9 Los filósofos Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Para Sartre “el hombre está condenado a ser libre”.

Figura 10 Jean Jacques Rousseau: “El hombre ha nacido libre y, sin embargo, vive en todas partes encadenado“

16

AUTONOMÍA
Como vimos anteriormente, el acto moral consiste en una acción que los humanos
realizamos de manera consciente y está determinada por un valor. Un elemento

15
Imagen recuperada de http://static.animalpolitico.com/wp-content/uploads/2011/10/Sartre-y-Simone-
de-Beauvoir-2.jpg
16
Imagen recuperada de http://www.famouspeopleinfo.com/wp-content/uploads/2011/10/Jean-Jacques-
Rousseau-1.jpg
indispensable para la realización consciente de un acto es la autonomía. Larroyo (1970)
comenta que la ética autónoma o autonomía “[…] afirma que el sujeto moral se determina
a sí mismo, aceptando o rechazando tal o cual línea de conducta, esto es, que su conducta
se rige por una libre y propia decisión del agente (autos, uno mismo; nomos, ley)” (p.320).
Para Ojeda et al. (2007) la autonomía es uno de los elementos de la acción moral:
La autonomía es la facultad de regirse por sí mismo. El sujeto se encuentra capacitado para
dirigirse por medio de sus propias leyes y principios morales, obteniendo con ello un criterio
para juzgar la realidad en la que se mueve, así como la relación con la sociedad en la que se
desenvuelve. La autonomía permite ser juez y actor de la acción, del principio moral que la
guía, del valor que ésta adquiere y, sobre todo, de la importancia que tiene saberse guía de
las propias actitudes. (p.71)

HETERONOMÍA
Si al ser autónoma la persona (sujeto, agente) encontraba el fundamento de la moral en sí
misma, la heteronomía “[…] busca el fundamento de la normal moral fuera del sujeto. Con
arreglo a ella, el individuo se somete a una prescripción que emana de una voluntad extraña
(heteros, extraño; nomos, ley)” (Larroyo, 1970, p.320). De este modo, la heteronomía:
Corresponde a la sujeción que se presenta entre la persona y la ley, esta última es dada y
ejercida de manera extensiva por una autoridad. De esto se despende el ejercicio de una
libertad limitada, la cual consiste en aceptar o violar la norma jurídica o la ley positiva y con
ello la admisión de las consecuencias de esa decisión. (Ojeda et al., 2007, p.74)

VALORES, TIPOS Y JERARQUÍAS


A pesar de que los valores sean un tema que parece muy alejado del mundo práctico, la
verdad es que nos topamos cotidianamente con este problema. Todos los días valoramos y
jerarquizamos, damos un juicio positivo o negativo acerca de un objeto, hecho o persona.
Nuestro pensamiento oscila entre un valor y otro, y sin darnos cuenta nos inclinamos hacia
una cosa u otra.

Otro de los conflictos a la hora de definir qué son los valores es que todos los días nos
topamos con ese término: la Bolsa de Valores, la pérdida de valores en la sociedad, el valor
monetario, etcétera. Hay incluso un muy conocido mensaje publicitario: “Tú vales mucho y
mereces respeto, cuídate a ti mismo”. (Ojeda et al., 2007, p.109)

¿Qué vamos a entender por valor? Para Ojeda et al. (2007): “[…] valor es aquello que tienen
las cosas y las personas que nos obliga a estimarlos, es decir, a juzgarlos positiva o
negativamente” (p.109).
Ahora bien, a lo largo de la historia de la ética, los filósofos han proporcionado distintas
maneras de catalogar a los valores, a continuación daremos vista a algunas.
Universales y relativos
Los valores universales serían aquellos que guiarían la conducta de todos los hombres y
mujeres. Para Aude et al. (2013):
[…] todo hombre [y toda mujer] se conduce conforme a algunas ideas, mismas que nunca
son sometidas a discusión o a prueba, lo cual se debe a que el hombre es capaz de subsistir
por su realización. Ejemplos de estos valores los encontramos en la salud, el bien, la
solidaridad, la responsabilidad y el respeto” (p.66)

Siguiendo a Aude et al. (2013)


Los valores relativos son aquellas ideas que guían la conducta de alguna cultura o
comunidad específica, dichos valores sólo valen o son vigentes para esa comunidad que los
practica […] Ejemplos de valores relativos los encontramos en la violencia e individualismo.
(p.66)

Objetivos y subjetivos
De manera general, lo subjetivo es aquello que tiene que ver con el sujeto, con sus
características o potencialidades; mientras que lo objetivo sería aquello que le es ajeno, o
lo trasciende, está más allá de él.
Desde un punto de vista subjetivo,
[…] los objetos tienen valor cuando nos agradan. Esto presupone que es el sujeto el que
tiene la mayor importancia; depende de mí el que algo tenga valor. Si hay algo por lo que
sienta un gusto especial, entonces valdrá; pero si me desagrada o me es indiferente,
entonces tal objeto será poco valioso. (Ojeda et al., 2007, p.114)

Sin embargo, desde un punto de vista objetivo, “[…] los valores: son cualidades
independientes e inmutables. No varían con cada objeto. Son también universales y
absolutos, puesto que ningún hecho o circunstancia los hace cambiar” (p.117).
Valores y antivalores
Un rasgo característico de los valores es la polaridad. Decir que un valor tiene polaridad
consiste en “[…] hablar de grados: cuando veo un objeto hermoso, puedo decir si es más o
menos bello que otro”. (p.111) Así, todo valor tiene un una contraparte o antivalor.
A continuación te presentamos una tabla con algunos valores y antivalores17.

Valor Antivalor
Amor Odio
Procreación Aborto
Sabiduría Ignorancia
Equidad Desigualdad

17
La tabla pertenece a Texon (2007).
Justicia Injusticia
Paz Guerra
Amistad Envidia
Libertad Esclavitud
Equilibrio Desequilibrio
Orden Desorden
Bienestar Miseria
Creencia Religión

VIRTUDES
Para finalizar el presente Bloque, trataremos de manera breve algunos aspectos acerca de
la virtud.
La palabra virtud tiene su origen etimológico en virtus, y su equivalente en griego se
encuentra en la palabra areté, que significa potencia o excelencia (Aude et al., 2013). Así
pues cuando tratamos el término “virtud” “[…] nos referimos a aquella cualidad que tiende
al bien, ya sean un bien personal o un bien común” (Ojeda et al., 2007, p.147).
A continuación copiamos una lectura de Ojeda et al. 2007, misma que nos presentará una
visión panorámica sobre la historia del concepto “virtud”.
El tema de la virtud surge en la cuna de la civilización, con el pueblo griego. Platón
es el primero en tratarlo, y lo hace en la República, como ya dijimos anteriormente.
Para él, existen cuatro virtudes cardinales, que corresponden a cada parte del alma:
La fortaleza, la templanza, la prudencia, y la justicia gobernando a las otras tres.
Platón cree que todos los hombres deben establecer sus parámetros morales de
acuerdo a las virtudes mencionadas.
No hay que confundir, sin embargo, la disposición del hombre virtuoso al simple acto
de virtud. No podemos considerar que, por una vez que un individuo sea honesto
posea ya esa virtud; solamente aquel que actúe virtuosamente en forma constante
puede ser llamado virtuoso. Aristóteles considera que las virtudes son una “segunda
naturaleza”, es decir, hábitos con los que nos vamos formando y al final forma [sic]
parte de nuestra persona. Para Aristóteles, la virtud más importante es la de la
moderación, o aquella que nos lleva al justo medio. Esto significa que, en vez de
dirigirnos hacia cualquier tipo de excesos, debemos guiarnos por la moderación, y
aspirar a la virtud de la medianía. Un ejemplo de ello es el hombre que corre a salvar
a alguien que ha caído al agua: si tiene miedo y no se lanza es cobarde, pero si no
tiene miedo y se lanza es temerario [imprudente]. El hombre virtuoso debe tener
miedo de las consecuencias, y a pesar de ello saltar para rescatar a quien se ahoga:
solamente así puede ser llamado valeroso.
El mundo cristiano rescató en las virtudes gran parte de la tradición clásica, aunque
adaptándolas a sus propia [sic] circunstancias. Así, el cristianismo adoptó las virtudes
cardinales, y las combinó con tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. En la
modernidad, las virtudes se redujeron al terreno racional, y se subordinó la moral a
la racionalidad del ser humano. Sin embargo, se siguió considerando la virtud como
la disposición (racional) al bien de los seres humanos.
En la actualidad, las virtudes parecen haber caído en desuso. Términos como
“abnegación”, “honor”, o “prudencia” se colocan más bien en doctrina religiosa que
en seguimiento moral. Ello se debe principalmente a las grandes transformaciones
que sufre el mundo, así como los cambios de paradigma que funcionan en el sistema
social y económico. Las virtudes más populares son la “belleza”, la “riqueza”, la
“ostentación”, el “exceso”, etc. Ahora se tiende a menospreciar lo que en la
antigüedad tanto se alabó: la sabiduría, la moderación, la templanza. Por ello es que,
como seres sociales inmersos en una moral, es imperativo recuperar las virtudes que
aún tienen algo que decirnos: cualidades como la honestidad, la amistad, la valentía,
aún deben ser objetivos a los que tenemos que aspirar. (p.148)
Fuentes de consulta
Bibliografía
Abad, J. (1995). La Vida Moral y la Reflexión Ética 4. España: McGraw-Hill.

Abbagnano, N. (2008). Diccionario de filosofía. Actualizado y aumentado por Giovanni Fornero.


México: FCE.

Enciclopedia Jurídica [versión eletrónica]. (2014). http://www.enciclopedia-


juridica.biz14.com/d/norma-jur%C3%ADdica/norma-jur%C3%ADdica.htm

Encyclopaedia Britannica [versión electrónica]. (2015). NewYork, EU: Encyclopaedia Britannica Inc.
http://britannica.com

Larroyo, F. (1970). Lecciones de Lógica y Ética. México: Porrúa.


Ojeda Olalla, M. E., Arizmendi Mar, P. y Rivero Ojeda, E. (2007). Ética; una visión global de la
conducta humana. México: Pearson Educación.

Rousseau, J. J. (1985). El contrato social. Madrid: Sarpe.

Sartre, J. P. (1984). El existencialismo es un humanismo. Barcelona: Orbis.

Savater, F. (2004). Ética para Amador. México: Ariel.

Texon Rojas, J. P. (2007). Ética y valores I. Xalapa, Ver.: Jimargs.

Zagal Arreguín, H. y Galindo Montelongo, J. (1997). Ética para adolescentes posmodernos. México:
Publicaciones Cruz O.S.A.