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El nuevo mundo del lujo según Gilles Lipovetsky

Autor: Luisa Fernanda Sierra García

Sociólogo, escritor y filósofo, el francés Gilles Lipovetsky no analiza el mundo
del consumidor de una manera cotidiana y moralista. Su trabajo en el estudio
de la humanidad y sus acciones le dieron una mirada externa sobre cómo se
busca en la actualidad el placer individual y cómo se mide la felicidad según el
poder adquisitivo.

El argumento de Lipovetsky se basa en un entramado histórico que parte
desde la desesperanza del hombre, a finales de la Segunda Guerra Mundial,
hasta las nuevas generaciones, quienes encuentran en el placer de la compra
la excusa para olvidarse de los problemas y sentir satisfacción personal.
“Estamos en una nueva sociedad de consumo que se ha implementado en las
sociedades desarrolladas, vivimos una nueva etapa, un nuevo estado de las
economías del consumo, por lo que propongo llamar a este nuevo momento
‘la sociedad del hiperconsumo’ y al consumidor que vive en esta comarca como
el ‘hiperconsumidor’”, explicó el francés.
El sistema capitalista ha causado un frenesí en el consumismo, de acuerdo con
el filósofo, quien se ha dedicado a explorar los deseos y necesidades del
hombre frente al entorno cambiante que él llama ‘ruptura social’ como una
humanidad inmersa en las transacciones de compra y venta que han llegado a
medir el nivel de satisfacción que perpetúa los esquemas de poder y plantea
nuevas necesidades para el hombre actual.

De acuerdo con el filósofo, la búsqueda por el placer lleva a un gusto que
no es más que una “felicidad paradójica”, ya que el hombre se encuentra en
la constante búsqueda de satisfacción consigo mismo y siempre encuentra
distintas formas de lograrlo, así esto implique salirse de lo establecido.
“La sociedad de consumo masivo se enfocaba antes en la familia, en lo
general, era como un equipo, en cambio con la sociedad de hiperconsumo
se están enfocando en el equipamiento de individuos. A este nivel hay que
constatar que la sociedad de hiperconsumo favoreció la individualización de los
comportamientos”, explicó Lipovetsky.

Distinción de clases
La presión social en épocas como los años 50 generaba que personas de la
clase obrera no pudieran adquirir artículos de lujo debido a la avalancha de
críticas que llegaban por parte de la alta sociedad, en la actualidad, sin importar
la clase, las personas tienen una gran inclinación por las marcas y los
artículos exclusivos, ya que les dan cierto tipo de status en la población.
“Las antiguas barreras que separaban las clases sociales se han vuelto mucho
menos reguladoras o drásticas con el paso del tiempo, lo que no significa que

el culto al ocio. el consumismo. entre otras. profesor agregado de filosofía y miembro del Consejo de Análisis de la Sociedad y consultor de la asociación Progrès du Management. cree que existe un extraño vínculo emocional en el consumo de objetos caros y raros. quien nació en París en 1944. dijo el francés. en particular La era del vacío. “El individuo es mucho más dependiente del mercado en cuanto a la satisfacción diaria de sus necesidades. con temas recurrentes como el narcisismo apático. porque las desigualdades económicas incluso se acrecentaron con la globalización”.las clases sociales hayan desaparecido. La influencia de la moda La industria de la moda es uno de los temas centrales para el filósofo. En este concepto. las decisiones de compra tienen mucho menos que ver con criterios de clase que con criterios de género. la hipermodernidad. los mass media. es imposible vivir hoy en día fuera de la espiral mercantil que invade todos los espacios. es filósofo y sociólogo. un consumo que cambia de acuerdo a las circunstancias. Lipovetsky enfatizó en que. “Es como que una mujer vaya y compre una camisa en una tienda cualquiera pero adquiera un bolso de Dior. la abolición de lo trágico. la deserción de los valores tradicionales. el ecologismo como disfraz y pose social. por lo que generan un ‘consumo ecléctico’. el hedonismo instantaneista. En ese sentido. una felicidad que no termina siendo real y más que un sentimiento de placer efímero. . la cultura de masas y su indiferencia. la pérdida de la conciencia histórica y el descrédito del futuro. Estamos libres de escoger sus diversiones. la necesidad del hombre por comunicarse con los colectivos se da en el espacio a través de la prenda que se pone. Sobre Gilles Lipovetsky Gilles Lipovetsky. entre más autónomo sea el individuo más ejerce el poder del mercado sobre él. más que el hecho de consumir en este reglón económico. edad o personales. la moda y lo efímero. bajo la premisa de la obtención de felicidad. Un mundo de placer que escapa cada vez menos al mundo de la comercialización de los modos de vida”. Entonces. Hay un proceso de descoordinación dentro de los métodos de consumo que es una situación que no existía en el pasado. la cultura como mercancía. lo que significa que las personas van a despilfarrar el dinero en un ámbito y luego van a comprar de manera muy económica en otro. puntualizó. quien ha aportado en obras sobre capitalismo artístico y estético. el hiperindividualismo psicologista. pero estamos cada vez más dominados por la oferta en cuanto a la organización de nuestras existencias. porque había cierto control de lo colectivo respecto al individuo”. analiza lo que se ha considerado la sociedad posmoderna. En sus principales obras.

“En la orwelliana 1984 esa sociedad era consciente de que estaba siendo dominada. hoy no tenemos ni esa consciencia de dominación”. lo que fuerza a “producirse a uno mismo”. Y es imposible serlo hoy auténticamente porque “en esa voluntad de ser distinto prosigue lo igual”. la gente se vende como auténtica porque “todos quieren ser distintos de los demás”. un sistema cerrado en sí mismo. Y dio pie a conocer su particular cosmovisión. uno de los más reconocidos diseccionadores de los males que aquejan a la sociedad hiperconsumista y neoliberal tras la caída del muro de Berlín. un destacado diseccionador de la sociedad del hiperconsumismo. Viviendo. o el infierno. de lo igual”. Son dos de las potentes imágenes que utiliza el filósofo Byung-Chul Han (Seúl. imponiendo lo igual y excluyendo lo distinto y que fueron objetivo de un atentado que abrió una brecha en el sistema global de lo igual. . nunca lo distinto o el otro. en “el desierto. Libros como La sociedad del cansancio. publicados por Herder) compendian su tupido discurso intelectual. visualizando continuamente solo aquello que le gusta: de nuevo. explica en Barcelona sus críticas al “infierno de lo igual” Las Torres Gemelas.. Resultado: el sistema solo permite que se den “diferencias comercializables”. como hace con sus manos muy abiertas. donde el profesor formado y afincado en Alemania disertó sobre la expulsión de la diferencia. Psicopolítica o La expulsión de lo distinto (en España. Autenticidad. proliferando lo igual. así. O la gente practicando binge watching (atracones de series). que desarrolla siempre en red: todo lo conecta. el diferente. alertó ayer en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). de dedos largos que se juntan mientras cimbrea una corta coleta en la cabeza. 1959).“Ahora uno se explota a sí mismo y cree que está realizándose” El filósofo surcoreano Byung-Chul Han.. Para Han. edificios iguales entre sí y que se reflejan mutuamente. construida a partir de su tesis de que los individuos hoy se autoexplotan y sienten pavor hacia el otro.

.. Necesitamos una carta digital que recupere la dignidad humana y pensar en una renta básica para las profesiones que devorarán las nuevas tecnologías”. no opone resistencia. “Sin la presencia del otro. es culpa suya. no hay otros de donde provenga la represión”. “Yo soy diferente... que en lo físico se traduce en anorexias o en sobreingestas de comida o de productos de consumo u ocio. y si no se triunfa. Y la consecuencia.... la comunicación degenera en un intercambio de información: las relaciones se reemplazan por las conexiones. y así solo se enlaza con lo igual. pasas un dedo y ya está. Se ha pasado.“Los macrodatos hacen superfluo el pensamiento porque si todo es numerable.. Estamos en pleno dataísmo: el hombre ya no es soberano de sí mismo sino que es resultado de una operación algorítmica que lo domina sin que lo perciba. Hay que ajustar el sistema: el ebook está hecho para que yo lea. ¡lo igual no duele!”. como nunca: la comunicación global y de los likes solo consiente a los que son más iguales a uno. lo digital no pesa. . olores. estamos en una fase debilitada de la comunicación. Es la abolición de la realidad. ¿La revuelta pasaría por dejar de compartir datos o de estar en las redes sociales? “No podemos negarnos a facilitarlos: una sierra también puede cortar cabezas..Autoexplotación. ¿O es que el algoritmo hará ahora al hombre? En EE UU hemos visto la influencia de Facebook en las elecciones. es la pérfida lógica del neoliberalismo que culmina en el síndrome del trabajador quemado”. Me ha permitido percatarme de la alteridad de la tierra: la tierra tenía peso.. Es “la alienación de uno mismo”. ‘Big data’. Comunicación. todo es igual. lo vemos en China con la concesión de visados según los datos que maneja el Estado o en la técnica del reconocimiento facial”.. mi próximo libro será ese: Elogio de la tierra. sensaciones. peor: “Ya no hay contra quien dirigir la revolución. hemos perdido todos los sentidos.. todo lo hacía con las manos. “Se vive con la angustia de no hacer siempre todo lo que se puede”. La tierra es más que dígitos y números. “Ahora uno se explota a sí mismo figurándose que se está realizando. El jardín secreto. la comunicación digital es solo vista. Jardín. en opinión del filósofo. estoy envuelto de aparatos analógicos: tuve dos pianos de 400 kilos y durante tres años he cultivado un jardín secreto que me ha dado contacto con la realidad: colores. no para que me lea a mí a través de algoritmos. “del deber de hacer” una cosa al “poder hacerla”. no huele.

Refugiados. que no consume ni comunica desaforadamente. el mundo está al límite de su capacidad. miedo o asco por los refugiados sino que son vistos como carga. Sostiene Han que “ser observado hoy es un aspecto central de ser en el mundo”. “La aceleración actual disminuye la capacidad de permanecer: necesitamos un tiempo propio que el sistema productivo no nos deja. quizá así llegue un cortocircuito y recuperemos ese animal original”. el neoliberalismo no funcionaría si las personas fuéramos distintas”. Han es muy claro: con el actual sistema neoliberal “no se siente temor. no forma espiritualmente. esa es la lógica actual.Es necesaria una revolución en el uso del tiempo. no tengo soluciones concretas. no es tiempo para nosotros”. sin nada productivo que hacer. Por ello propone “regresar al animal original. sostiene el filósofo.Narcisismo. está al servicio del consumo. incluso los turistas. sería una narrativa nueva. que significa estar parados. con resentimiento o envidia”. El problema reside en que “el narcisista es ciego a la hora de ver al otro” y sin ese otro “uno no puede producir por sí mismo el sentimiento de autoestima”. pero que no debe confundirse con un tiempo de recuperación para seguir trabajando. profesor en Berlín. . se pagan injustificadas burradas por él. En cualquier caso. requerimos de un tiempo de fiesta. el tiempo trabajado es tiempo perdido. “Cuanto más iguales son las personas. es ya víctima del sistema. Tiempo. El narcisismo habría llegado también a la que debería ser una panacea. pero no lo es”. Es la clave de sus reflexiones más recientes. pero puede que al final el sistema implosione por sí mismo.. el capital necesita que todos seamos iguales. vivimos en una época de conformismo radical: la universidad tiene clientes y solo crea trabajadores. si fuera ajeno al mismo. la prueba es que luego el mundo occidental va a veranear a sus países. Otros.. más aumenta la producción. el arte: “Ha degenerado en narcisismo.