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24/02/2018 Creer en el Espíritu Santo desde América Latina | Teológicamente

RESEÑAS

CREER EN EL ESPÍRITU
SANTO DESDE AMÉRICA
LATINA
11/05/2011 LIC. A. M. ROSALES BUSCH DEJAR UN COMENTARIO

Presentación y apreciación de las líneas fundamentales de la obra
“Creo en el Espíritu Santo. Pneumatología narrativa”, de Víctor
Codina.

Víctor Codina, nace en
Barcelona en 1931. De una
familia de clase media,
cristiana y numerosa.
Luego, huyendo de la
guerra civil española,
emigra con su madre al sur
de Francia donde reside
algún tiempo, hasta
regresar a España en 1939.
Entra en la Compañía de
Jesús en 1948. Luego de
ser ordenado sacerdote, en
1961, es destinado a
Innsbruck, donde entra en
contacto con profesores
cono Karl y Hugo Rahner y
Josef-Andreas Jungmann.
Ícono de la Santísma Trinidad, de Andrei
Hace el doctorado en la
Roublev
Universidad Gregoriana de
Roma y estudia teología
ortodoxa en París. Luego pasa a residir en Bolivia y permanece
estable allí desde 1982. Enseña en la universidad Católica de
Bolivia, participa como teólogo en la Conferencia Episcopal
Boliviana y en la IV Conferencia General del Episcopado
Latinoamericano en Santo Domingo. Ha impartido numerosos
cursos y escrito abundantes libros y artículos. Es autor de
“Teología y experiencia espiritual” (1977), “Renacer a la
solidaridad” (1982) y “Seguir a Jesús hoy” (1988), además de
otros títulos en colaboración.

Hemos entrado a un período de la historia en que se bifurca el
camino y debemos pararnos a reflexionar sobre el trayecto
recorrido, a dónde nos ha llevado y sobre cómo quisiéramos que
sea el que aún nos falta recorrer. Esta reflexión es sumamente
necesaria, y a partir de lo que lleguemos a descubrir en ella,
podremos aprender y crecer como personas, como cristianos,
pero sobre todo, como Pueblo de Dios, comunidad para el Reino.

De esta manera se va estructurado este libro, como memoria de lo
que hemos vivido como Iglesia durante los últimos siglos, como
presencia de un nuevo paradigma teológico muy propio de
América Latina: la teología de la liberación, como perplejidad ante
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Lamentablemente esto derivó en una mayor concentración del poder (centralización romana). 8 y 9). Este cambio está estrechamente relacionado con los hechos de la historia de reyes que intentaban continuamente manejar a la Iglesia y someterla a sus órdenes. a lo verdadero. como afirma el mismo autor. y como perspectivas ante las posibles alternativas actuales. y un epílogo a modo de síntesis de las principales líneas que atraviesan la obra.com/2011/05/creer-en-el-espiritu-santo-desde-america-latina/ 2/8 . El capítulo 1. La primera parte se titula Memoria (capítulos 1 y 2). lo cual se agravó aún más con la escasa formación de los sacerdotes y el aislamiento de los obispos. Durante el segundo milenio. En cuanto a los cambios eclesiológicos del segundo milenio. y fue recién hasta el Concilio Vaticano II. la presuponía y profundizaba. Los laicos cumplen una simple función pasiva: la comunidad del Pueblo de Dios quedó en el olvido. lógicamente. discernimiento y profecía[1]. se fue pasando a una mentalidad más racionalista. especialmente durante todo el segundo milenio. donde lo simbólico parece oponerse a lo real. que había sido incluida dentro del índice de los libros prohibidos en 1849[2]. citando una obra de Antonio Rosmini de 1833. con las Iglesias de la Reforma y con la modernidad.24/02/2018 Creer en el Espíritu Santo desde América Latina | Teológicamente los nuevos y constantes cuestionamientos que se nos presentan a todos los cristianos como comunidad. sino todo lo contrario. Estos cambios llevaron a una progresiva separación eclesial entre el clero y el laicado. la teología es siempre memoria. Esta obra del s. Pero a partir del año mil. produjo una marcada rigidez en las relaciones entre clero y laicado entre otras cosas. comienza con las cinco llagas de la Iglesia. siempre enmarcadas dentro de la escatología. Así. http://teologicamente. en defensa de la libertad de la iglesia. Justamente se presenta de esta forma. por lo que se realizó la reforma de Gregorio VII. más una introducción. XIX reflejó una serie de males sufridos por la Iglesia. Este olvido. se intentó hacer pasar por tradicional una forma que en la mayoría de sus aspectos (sobre todo en la importancia dada al Espíritu Santo). que contextualiza y enmarca el desarrollo posterior. ya que el Espíritu Santo fue casi por completo olvidado. ya que este Concilio intentó justamente volver a la eclesiología de los primeros siglos. la tercera Perplejidad (capítulos 5 y 6). a sus caprichos y conveniencias. que se hizo referencia nuevamente a este tema dentro de la misma. y la cuarta Perspectivas (capítulos 7. era bastante distinta a la verdadera tradición de la Iglesia primitiva. la segunda Presencia (capítulos 3 y 4). Para los antiguos cristianos el símbolo no se oponía a la realidad. porque. La obra está estructurada en cuatro partes principales. dejado de lado por el cristianismo occidental. que se titula Los olvidos del segundo milenio. a una de corte lógico y dialéctico. hasta el punto de llegar a considerar a la Iglesia como la jerarquía. se menciona el cambio de una teoría patriótica sobre la Iglesia más bien simbólica. la jerarquía encerrada en sí misma provocó una frialdad y rigidez dentro de la Iglesia que trajo una serie de graves consecuencias como la separación con la Iglesia Oriental.

El Concilio Vaticano II fue. a escrutar en el mundo. ambas rodean a la Iglesia. Afirma Codina “la voz del Oriente. Y hay que reconocer que la recuperación pneumatológica del Vaticano II le debe mucho a aquella Iglesia hermana”[5]. mucho más acostumbrada. El Espíritu se encuentra en la historia como una fuerza siempre presente que alienta a la humanidad y que es captada por todas las religiones. como en el caso de occidente. el Hijo y el Espíritu Santo. se siente nacer de las dos misiones del Padre: la del Hijo y la del Espíritu”[3]. un abrir las ventanas (según la metáfora utilizada por Juan XXIII) de la Iglesia para que el Espíritu sople en ella como lo venía haciendo ya a través de los movimientos de renovación. el Concilio intentó insistir y profundizar en aquello que nos une al resto de las religiones del mundo. en su liturgia y en su espiritualidad. Son diversas las fuentes de las que puede emanar tal revelación. Esto puede verse claramente en su arte. se reafirma la necesidad de discernir los signos de los tiempos a la luz del Evangelio. es decir. Es todo el mundo el que Dios utiliza para revelarse. sin olvidar la plena unión entre el Padre. un fuerte viento sacude a la Iglesia. Desde siempre Oriente tuvo mayor sensibilidad para la dimensión espiritual. La Iglesia primitiva era muy conciente de la presencia del Espíritu santo en ella y en el mundo sin olvidar la importancia de Cristo. Intenta acercarse al ecumenismo y desarrollarlo. del corazón. resonó en el Vaticano II e hizo a la Iglesia más católica y ecuménica. En lugar de resaltar lo que nos diferencia. Como si en el corazón de oriente fuese más nítida la presencia personal del Espíritu. desarrollándose junto con su conocimiento del pueblo. el cristológico y el pneumático. En la constitución Gaudium et Spes. Sin embargo en el segundo milenio ha habido un olvido del Espíritu trayendo graves consecuencias teóricas y prácticas. Capitulo 2. los signos de Dios. en suma. fuerte y duradero) con las demás religiones. y para ello es sumamente necesario escuchar las múltiples voces que existen al respecto. en los hechos cotidianos del pueblo. http://teologicamente. San Ireneo habla de las dos manos del Padre (el Hijo y el Espíritu). La Iglesia se abre al mundo. que el entendimiento racional de la misma. en cierto modo. pero que con el tiempo se irá haciendo más profundo.com/2011/05/creer-en-el-espiritu-santo-desde-america-latina/ 3/8 . Ésto se ve más evidentemente con la teología latinoamericana.24/02/2018 Creer en el Espíritu Santo desde América Latina | Teológicamente En el primer milenio la eclesiología era más bien pneumática: “Desde sus orígenes la Iglesia tiene experiencia de su doble principio estructurador. Desde esta perspectiva trinitaria se abre al mundo de hoy y comienza a entablar un diálogo (primeramente suave y quizás algo débil. Con el Vaticano II. porque Dios es uno y su pueblo debe serlo también. la Iglesia comienza a verse de manera más trinitaria con la acción sobre ella de “las dos manos del Padre”. Este Concilio habló mucho de la especial relación entre la Iglesia y el Espíritu que la rejuvenece y renueva constantemente. por su misma identidad. siempre tuvo como prioridad profundizar la fe en el interior del alma. Una clara expresión de esto pueden ser las cinco llagas de la Iglesia[4]. a través de él se nos comunica. ya que se ha terminado el “monopolio”.

la Biblia es devuelta al pueblo y la Iglesia vuelve a ser pueblo de Dios. y es por eso. Es la teología de los pobres que se desarrolla en un marco de búsqueda de solidaridad y justicia. El capítulo 3 se titula el clamor del Espíritu. al cual Víctor Codina le dedica gran parte de este capitulo. Por la acción del Espíritu toda la Iglesia es renovada.com/2011/05/creer-en-el-espiritu-santo-desde-america-latina/ 4/8 . sino que nos lanza a la historia. Las dos manos del Padre se manifiestan de modo diverso. Justamente a raíz del contacto con los pobres. De los poderosos de la sociedad. En él se denota una clara importancia otorgada al Espíritu como la presencia del Padre en todo el mundo. América Latina. La Iglesia es profeta y misionera y se desarrolla como totalidad del pueblo pobre. Capítulo 4: discernimiento de espíritus. Siempre a favor de los pobres y los débiles. Su tesis principal es que la Pneumatología cristiana no está destinada a encerrarnos dentro de la Iglesia.24/02/2018 Creer en el Espíritu Santo desde América Latina | Teológicamente Esta especial sensibilidad de oriente por el Espíritu se ve claramente representada en el icono de Roublev. que ya no tiene una actitud pasiva sino activa y fundamental dentro de la Iglesia. Ambas son imprescindibles y complementarias. Busca el Reino de Dios aquí y ahora. Es práctica constante. Se realiza desde los pobres y para ellos en busca de la liberación. que aprende de la experiencia y es movida por el amor. ha surgido en América Latina una nueva experiencia espiritual. Hay una fuerte experiencia de comunión con la pasión de Cristo que sufrió por ellos. pintado en 1425. una nueva teología con una marcada ruptura epistemológica con las teologías anteriores. y surge desde el dolor y la pobreza del propio pueblo latinoamericano[6]. El Espíritu actualiza y dinamiza el mensaje de Cristo. guiándolo y fecundando toda la historia de la humanidad. más difícil de identificar claramente. explícita. En este marco el discernimiento recupera su sentido amplio e integral de discernir los signos de los tiempos. cuya preocupación no es precisamente por la ortodoxia doctrinal sino más bien. universal e invisible. que no es importación o reflejo de corrientes espirituales de otros continentes. sino también en el corazón de la historia”[7]. La teología de la liberación ha recibido numerosas críticas. Sólo leyendo la Biblia desde los pobres podremos vislumbrar la importancia que ella les otorga. no ya del “yo”. la del Espíritu es más bien implícita. en el seno de su dolor. progresiva. produce una teología nueva. por las consecuencias negativas que podría otorgarle a sus intereses http://teologicamente. la teología de la liberación. sino que es propia. A partir de toda esta transformación surge un paradigma nuevo. mientras la del Hijo es concreta. Las dos manos del Padre nos ayudan a abrirnos como Iglesia y lanzarnos hacia el mundo para transformarlo y orientarlo hacia el Reino de los cielos. El mismo Espíritu es el que grita a través de los pobres por las injusticias y pecados que nosotros mismos hemos cometido. aunque sea imperfectamente o parcial. sino del “otro”. “…pues el Espíritu actúa no sólo en el interior de los corazones.

la autocrítica. los teólogos. es lo abstracto y lo material. al mundo secular. que es más indirecta y práctica que otra cosa. En el capitulo 7 será el paradigma cultural el tema a desarrollar. Ratzinger va a defender. el cual no es compatible con el Reino de Dios. Por último. Capitalismo y socialismo. como respuesta a una situación de incertidumbre y vacío. Otra es la del propio magisterio eclesiástico.24/02/2018 Creer en el Espíritu Santo desde América Latina | Teológicamente económicos. ya que le muestran su falla. y es muy importante para tener en cuneta en la pastoral. esta orientación liberadora. la Iglesia comenzó a abrirse a ella. A partir del Vaticano II comenzaron lentamente a sanarse las cinco llagas de la Iglesia de las que hablaba Rosmini. Durante todo el primer milenio hubo una fuerte acción misionera y de inculturacion que se freno a partir del año mil. las culturas. El capítulo 5 hablará del nuevo contexto mundial. han tenido semejantes desenlaces. Ahora debemos profundizar nuestro actuar en el mundo como cristianos. negando la religiosidad de los pueblos. tan palpitante en América Latina. Ha cambiado. Al mismo tiempo hay inseguridad y miedo dentro de la Iglesia a muchos aspectos de la realidad actual como: las sectas. sobre todo por las implicaciones que traen a la Iglesia. La crítica de algunos sectores populares. Por otro lado se percibe un ansia de lo sagrado y un despertar de la dimensión religiosa. Una posible consecuencia de esto es el surgimiento de lo movimientos de renovación carismática. Las mismas sectas son una crítica implícita al cristianismo y a las religiones en general. La crítica de la teología moderna neoconservadora. las cuales respondían en realidad a una visión bastante poco exacta y matizada de la realidad[8]. ambos hijos de la ilustración. La cultura es lo propio del pueblo y de cada pueblo. El Sínodo de los obispos de 1985 va a subrayar lo importantes y a la vez complementarias que son Lumen Gentium y Gauduim et Spes.com/2011/05/creer-en-el-espiritu-santo-desde-america-latina/ 5/8 . la mujer. la vivencia. En relación a la modernidad recién con el Concilio Vaticano II. El Vaticano II fue un reabrir los ojos. que no busca retractarse sino avanzar de un modo más integral y pleno. ya que no existe una verdadera opción por los pobres. La realizan a través de su propio descontento con la religión y la pastoral. sino una verdadera vuelta a los auténticos textos del Vaticano II. que si bien nunca la condenó o prohibió. Capítulo 6: el nuevo contexto eclesial. crítica bastante alejada de la realidad y con una visión ingenuamente positiva del sistema capitalista. Estamos en un momento de restauración o invierno eclesial (en relación a la llamada primavera eclesial del posconcilio). http://teologicamente. no una vuelta atrás. los jóvenes. Los pobres del sur son los enemigos del sistema capitalista. de la razón ilustrada se ha pasado a la razón simbólica. la experiencia. Ambos son contrarios al sur y lo han conducido a la miseria. y la actual diferencia entre hemisferio norte y sur. La razón simbólica va a enfatizar el mundo del corazón. si le dirigió dos instrucciones a modo de advertencia.

Finalmente en el capítulo 9. El camino de la Iglesia hacia la escatología es un paso comprometido con Dios que nos ha dado una misión que cumplir en la tierra. serán los nuevos lugares teológicos. En América Latina la muerte es algo común y se convive diariamente con ella. y a través de la Iglesia.com/2011/05/creer-en-el-espiritu-santo-desde-america-latina/ 6/8 . en ellos se expresa el paso del Espíritu en el mundo. mas precisamente del aspecto femenino de la Trinidad. como si presintieran la gloria del Reino. los indígenas. en que cae el último velo de la Verdad por excelencia. la mujer). dando importancia a la razón simbólica y a una visión desde el lugar del otro (el indígena. Y por ello siempre debe estar presente en la Iglesia la transfiguración. paso concreto para la liberación del hombre en estrecha relación con el Espíritu. La muerte que suele ser vista por la mayoría como algo negativo o triste. Se debe tener presente que no solo es necesario evangelizar las culturas. Es muy importante el paso dado hacia delante por la revalorización de la mujer. La revalorización de la madre de Dios y de Dios no solo como Padre. en la tierra nueva de los vivientes”[9]. para los cristianos. La comunión va más allá del tiempo y se adentra en la escatología. la transfiguración del mundo. a la universalidad de la inculturacion de la fe. cuyo testimonio innegable son los santos. “La Iglesia peregrina se asocia a la celeste. Este Espíritu esta muy bien representado en la tradición ritual latinoamericana. pero por su misma cultura se la vive con alegría. Con Pentecostés nos hemos abierto a los demás. el afro- americano. Se trata de una verdadera solidaridad que se mezcla con el pobre hasta no distinguirse de él y desde el seno de su ser. Es el misterio escatológico que los místicos experimentan en su meditación. comienza hablando de las reducciones jesuíticas como una expresión de utopía de sociedad y de iglesia. sino también el evangelizar desde ellas. la creación y la tierra. la mujer. siempre iluminados por el Espíritu Santo. La religión. en un clima de fiesta.24/02/2018 Creer en el Espíritu Santo desde América Latina | Teológicamente Capítulo 8: Lenguas de fuego. ellos son la conexión entre esta tierra y la otra. http://teologicamente. se transforma luego de la Pascua. Sacramento del Espíritu en la tierra. en un gesto entrañable de ternura y compasión con sus hijos. Se convierte en fundamental el volver a la Iglesia de Pentecostés y fortalecerla desde el llamado que el Espíritu hace hoy. por lo que tanto la sensibilidad pneumatológica como la catolicidad en la iglesia se encuentran en estrecha relación. los ritos y la fiesta. estrechamente ligados a la cultura. Es la plenitud del Reino donde triunfará la justicia y el amor. En Pentecostés la Iglesia naciente se presenta abierta a todas las culturas. sobre la escatología. en la luz que buscamos y anhelamos durante toda nuestra vida. sino también como madre. porque el Espíritu esta en el corazón y la vida de cada cultura aun antes de ser abordada la evangelización. generar un modo particular de ser cristianos. en nuestra meta.

No se puede hablar fácilmente o de forma liviana sobre ella. delicada. o no.com/2011/05/creer-en-el-espiritu-santo-desde-america-latina/ 7/8 . para discernir y mirar lejos a pesar de las resistencias presentes. Unida a ellos. la experiencia del Espíritu del Señor en la tierra y en la historia. de su presencia. Somos constantes peregrinos en busca de una meta superior que nos espera después de la muerte terrena. un tanto escueto y general. Él jamás se ha alejado. Esta experiencia quizás no parece algo concreto. Esta obra de Víctor Codina presenta un panorama bastante amplio del contexto en que se fueron forjando las nuevas teologías. mezclándose en su propia cultura es vivida realmente en profundidad y conexión con el Reino. Todo este fervor espiritual cristiano debe ubicarse en el ámbito de la Iglesia. viviendo desde ya. Por esto mismo nuestra pastoral debe hacer hincapié en ella. es suficiente como para adentrarnos en la temática e interesarnos en ella. sutil y sublime. alimentando la fe en el corazón de todos los hombres. Nuestra fe nace dentro de la Iglesia y nos dirige hacia ella como comunidad de Dios.24/02/2018 Creer en el Espíritu Santo desde América Latina | Teológicamente Toda la obra gira entorno a la experiencia espiritual. para seguir hacia delante. En ella aprendemos. al paradigma moderno del post-concilio. El autor afirma haber pasado él mismo del paradigma tradicional y pre-moderno. hacia el Reino de los cielos y hacerlo presente ya mismo. todo lo contrario. y de allí. Esta experiencia es una de las fuentes de nuestra fe cristiana y de su fuerza y perseverancia. aunque tantas veces se haya equivocado y no haya escuchado verdaderamente su clamor. A lo largo de toda la narración se van describiendo los diversos “paradigmas teológicos”. como hermanos hijos del mismo Padre. Despierta numerosos interrogantes y cuestionamientos sobre el camino que ha de seguirse de ahora en más en la teología hecha desde América Latina. Sin lugar a dudas se presentarán nuevos y más complejos interrogantes. anudándose a ellos para llegar a Dios. sobre todo la teología de la liberación. También está muy ligada a los pobres. nos ha acompañado más que nunca. al paradigma solidario y liberador. explícito ni material. Su recorrido. sin embargo es profundamente real. En ese sentido la obra es en sí http://teologicamente. lo cual es aún una mayor motivación para continuar y profundizar la reflexión realizada hasta ahora. Más allá de nuestra conciencia. A esto se agrega una permanente búsqueda que intenta esclarecer los signos de los tiempos en el presente. que dominaba en los años anteriores al Concilio Vaticano II. aunque sea parcialmente la fisonomía del Reino de Dios. ya que nuestra experiencia espiritual es fundamentalmente eclesial. A través de Él debemos comenzar a discernir los signos de los tiempos aquí en la tierra. Esto no quiere decir que no se nos presenten conflictos (seguramente los habrá). iniciados por la familia a vivir en comunión. en la escatología. A través de todo este recorrido el autor ha ido descubriendo y marcando la presencia del Espíritu del Señor guiando la historia e iluminando las decisiones de la Iglesia. tanto dentro como fuera de la Iglesia. sino más bien de manera simbólica o metafórica. Si bien solo se ha dado un primer paso en la búsqueda del camino propio. porque muchas veces es así su percepción. pero confiando en el Espíritu actuante entre nosotros los sabremos aceptar y superar. es un paso de suma importancia. los marginados del mundo moderno.

24/02/2018 Creer en el Espíritu Santo desde América Latina | Teológicamente esperanzadora. recalcando que la grandeza de una teología no le viene por querer representarse o afirmarse. sino por querer acercarse a la Verdad. En Las cinco llagas de la santa Iglesiadenunciaba los peligros que la amenazaban. El nombramiento de los obispos por parte de los reyes o del papa le parecía contrario a la fraternidad y libertad del evangelio y de la Iglesia. [4] Cfr. p 39. [3] Ibid. Escribió diversas obras de espiritualidad. no del pueblo de Dios. Santander. Víctor. (1) La primera llaga era la separación entre el pueblo cristiano y el clero. Ibid. Joseph. Buenos Aires 2007. [6] Cfr. creando y regenerando la Iglesia y toda la creación. Rosmini criticaba. [7] Ibid. Escritor. [8] Es representativa e interesante. la distancia existente entre el clero y los laicos no respondía al evangelio. RATZINGER. Cfr. Creo en el Espíritu Santo. Sal Terrae.. La liturgia era del clero. Ibid. http://teologicamente. ya que continuamente se remite a la presencia siempre motivadora del Espíritu Santo en la historia. el hecho de que las celebraciones católicas resultaban con frecuencia incomprensibles para el pueblo. p 23. especialmente. p108. filosofía y eclesiología. Creo en el Espíritu Santo… p 226.1855). Ágape. p 50. es decir. p 101. la dura aclaración que le dirige Joseph Ratzinger. los bienes temporales que esclavizan a los eclesiásticos… Junto a la riqueza de la Iglesia estabala falta de transparencia en su administración.com/2011/05/creer-en-el-espiritu-santo-desde-america-latina/ 8/8 . sobre todo en la liturgia. CODINA. [5] Ibid. (2) La segunda llaga era la insuficiente formación cultural y espiritual del clero. Además. también para una autocrítica. [2] Antonio Rosmini (1797. Naturaleza y misión de la teología. filósofo. ensayos sobre su situación en la discusión contemporánea. (3) La tercera llaga es la desunión de los obispos entre si y de los obispos con el clero y con el papa. Víctor. p 69. [1] Cfr. p 84. 1994. teólogo y sacerdote católico italiano. (5) La quinta y última llaga es para Rosmini la riqueza de la Iglesia. [9] CODINA. (4) La cuarta llaga es la injerencia política en el nombramiento de los obispos.