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Artes plásticas

Arquitectura e ingeniería Pintura

 Casa Moebius (Berker y Bros)  Arte Universal (Torres García)


 Escalera helicoidal (Leonardo)  El astronomo (Vermeer)
 El Gran Hotel de Gaudí  Corpus Hypercubicum (Dalí)
 La Gran Pirámide de Gizeh  Descendimiento (Van der Weyden)
 Partenón (Ictino y Calícrates)  La jugadora de cartas (Metzinger)
 Torre Eiffel (► El baúl)  El Lavatorio (Tintoretto)
 Luca Pacioli (Barbari)
Dibujo y grabado  Semitaza gigante... (Dalí)
 Alegoría de la geometría (de la Hire)
 El anciano de los días (Blake)
 Cinta de Moebio II (Escher) Escultura
 El hombre vitruviano (Leonardo)
 Melancolía (Durero)  Cinta sin fin (Bill)
 Newton (Blake)  Doríforo (Polícleto)
 Proporciones de una cabeza  Fibonacci (¿?)
(Leonardo)
 Dibujo con tetraedro (Moebius) Otras artes
 ► Figuras imposibles  Diagramas de Lyapunov (Markus)
 Las taraceas de Fra Giovanni

 Mandala de Kalachacra

La relación entre geometría y mística viene de largo, como se cuenta en


Matemática y misticismo en Occidente. Sin embargo, el escrito, pintor y
visionario William Blake le daría una nueva vuelta de tuerca al asunto
imaginando a un poder oscuro (Urizen), símbolo de las fuerzas de la razón,
enfrentado a las de la imaginación (Los) y al espíritu de rebelión (Orc)
(Britannica).

En la ilustración, Urizen traza a compás la jaula en la que la imaginación


de los hombres se verá atrapada. Para Blake la jaula no es otra cosa que la
razón, que apartada "de su centro, la imaginación, se convierte en un
envolvente poder satánico" (Alquimia & Mística, p.632).

Misticismos aparte y visto en positivo, creo que Blake está en lo cierto al


rechazar la separación de las fuerzas de Urizen y Los, pues la razón sin la
imaginación es algo estéril, mientras que la imaginación, sin la razón, se
convierte en puro sin sentido.

Por cierto: el motivo del compás sería usado por Blake de nuevo un año
después, aunque esta vez lo pondría en manos de Newton.

Propuesta de Luis Gómez. Ver Blake vs Taylor.

El anciano de los días (Europa, una profecía) . William Blake, 1794. (22 Kb)

Este cuadro, que representa el mito cristiano del descendimiento, es puro


ritmo: pese a encajonar diez personajes en un pequeño y algo tortuoso
espacio (que le pregunten si no al que está encaramado en la cruz), van der
Weyden consigue mediante paralelismos y convergencias que los
personajes interpreten una especie de danza de figuras.

El paralelismo que primero salta a la vista es el de Jesús y María


(obsérvense los brazos de ambos), pero hay más. La mujer tocada de
blanco de la izquierda inclina la cabeza en paralelo al hombre calvo de la
derecha. Otra pareja es la formada por las dos figurasde tocado oscuro:
ambas inclinan sus cabezas al contrario que la pareja anterior, pero en
paralelo con la pareja protagonista.

Dos figuras se doblan en los extremos de la composición para formar dos


paréntesis que enmarcan todo el conjunto y que convergen en la cabeza del
personaje subido al madero, como también convergen las cabezas de Jesús
y María en la de Juan Bautista, el pesonajes vestido de rojo, para formar un
perfecto ángulo recto.

Lo dicho ni agota la geometría del cuadro ni por supuesto la maestría de


van der Weyden: la perfección con la que representa rostros, colores y
texturas resulta difícil de creer.

Propuesta de Ángeles Carrero.

El descendimiento de la cruz. Roger van der Weyden, ca. 1435. web: Museo del Prado.
→Ampliación y esquema.

Joaquín Torres García fue el creador del movimiento llamado


Universalismo Constructivo. En su obra abundan cuadros compuestos con
celdas en las que acumula todo tipo de signos y símbolos y en las que
utiliza frecuentemente la razón áurea. Con sus pinturas buscaba expresar
"geometría, orden, síntesis, constructión y ritmo."

Dijo: "El artista opera con formas y no con cosas, porque lo que él está
haciendo es un ordenamiento plástico y no la reproducción de un aspecto
natural. Nuestro sistema de proporciones se basa en la sección áurea, el
segmento dividido en media y extrema razón." (web: Museo Torres García)

Pintaba el mapa del mundo con el Sur arriba y el Norte abajo: todo un
símbolo.

Propuesta de Guillermo García.

Arte Universal. Joaquín Torres García, 1943. web: Museo Nacional de Artes Visuales
(Montevideo) (38 Kb)

A principios del siglo XX unos misteriosos personajes le encargaron a


Gaudí el diseño de un gran hotel para la ciudad de Nueva York. El proyecto
nunca se llevó a cabo, pero en 2002 pareció resucitar cuando el arquitecto
Paul Laffoley propuso su construcción en la Zona Cero, el solar de las
desaparecidas Torres Gemelas.

El diseño es una especie de mezcla de la casa Milá ("la Pedrera") y la


Sagrada Familia, y se caracteriza por la utilización del arco catenario, tan
habitual en la obra del arquitecto catalán. Este arco consistente en una
catenaria invertida y tiene la estupenda propiedad de resistir las cargas en
compresión, no en tensión.

Gaudí no trabajaba sobre tablero ni usaba las herramientas matemáticas


ortodoxas, sino que, guiado por una intuición física increible, ponía a
prueba sus ideas mediante complejos artilugios polifuniculares construidos
con cuerdas y pesos. Sin embargo, sus construcciones están repletas de
cosas como cónicas, parabolides hiperbólicos, catenarias o espirales
logarítmicas.

El proyecto del Gran Hotel no ha sido el elegido. Y la verdad es que, visto


lo que están haciendo con la Sagrada Familia, me alegro.

Proyecto Gran Hotel. Gaudí, 1908. web: www.paranoiamagazine.com/gaudihotelshort.html (11 kb)

Muchos elementos de este cuadro son típicos en Dalí: el paisaje de


Cadaqués, los objetos volantes, la granada, el reflejo perfecto.

Pero algo se sale de lo normal, y es ese anexo inexplicable del título que
brota del asa de la taza, que obliga a prolongar el lienzo hacia arriba, y que
es en realidad completamente explicable, pese a la estupenda ironía del
pintor catalán: resulta que las dimensiones del cuadro están en razón aúrea,
siendo el anexo el elemento que justifica tales dimensiones.

Como no podía ser menos en Dalí, tema y estructura están ligados: si


observamos la sombra negra de la parte alta del cuadro veremos que es el
arranque de una espiral áurea que controla toda la composición del cuadro
y que termina precisamente en la base de la taza.

Siempre nos podremos preguntar qué fue primero, si la espiral o el anexo.


Lo que sí sabemos es que por la época en que pintó esta obra mantuvo
intensas conversaciones con el Matila Ghyka, autor del libro The Geometry
of Art and Life.

Semitaza gigante volante, con anexo inexplicable de cinco metros de longitud. Salvador Dalí, 1944-
1945. (28 Kb)

Los mandalas son diagramas simbólicos utilizados como instrumentos de


meditación. Son representaciones del universo y se pretende que sirvan
como puntos de acumulación de fuerzas universales. El de Kalachacra en
concreto simboliza la rueda del tiempo, y es una de las formas en que se
venera al Buda en algunas escuelas tántricas.

Aspectos místicos aparte, lo cierto es que hay pocas representaciones tan


buenas como el mandala de Kalachacra del viaje interior: mediante lo que
parece un juego de espejos penetramos a través de una secuencia
indefinible de salas o niveles en profundidades desconocidas. Sin duda,
una buena excusa para meditar.

En una antigua serie de televisión imaginaron una máquina del tiempo en


forma de túnel. Aquí lo tenemos. También me recuerda a una de las
secuencias de Star Trek I en las que Spock viaja en solitario a través de
Vger.

Mandala de Kalachakra. Monjes tibetanos (web: Galería de arte tibetano). (78 Kb)

De esta estatua de Fibonacci lo que más me gusta es el contraste entre el


aire de modernidad del rostro y lo medieval del atuendo. Estamos
demasiado acostumbrados a pensar en la Edad Media como una época de
oscuridad por contraste con el luminoso Renacimiento, pero no hay que
olvidar que si el Renacimiento fue lo que fue se debió al trabajo de
hombres que como Fibonacci supieron recoger la herencia de culturas tan
distintas como la griega o la árabe.

Si alguien tiene datos sobre esta obra, le agradeceré que me los mande.

Fibonacci. ¿Autor? Pisa. (36 Kb)

Ver un cuadro de Vermeer es un auténtico privilegio, una experiencia


única: al contemplar sus obras uno no asiste a una escena más o menos
lograda. Lo que percibimos es el mismo tiempo representado en una sola
imagen: mágicamente vemos caer la leche, o moverse la cortina empujada
por el viento, o intuimos cómo el rostro de una joven acaba de mudar a
causa de nuestra irrupción. Pero lo más asombroso es que vemos pensar,
pues así es como Vermeer pinta a sus personajes: ensimismados, y
pensando.

El esquema de sus lienzos casi siempre sigue el mismo modelo: una


ventana a la izquierda por donde penetra la luz que ilumina una escena de
interior en la que se encuentra un personaje dedicado a alguna actividad
apacible. Tal aparente sencillez compositiva le son suficientes a Vermeer
para alterar el trascurso del tiempo y hacernos dudar de nuestros sentidos.

El astrónomo. Johannes Vermeer, 1668. web: Museo del Louvre. (42 Kb)

El exponente de Lyapunov "describe la rapidez con la que aumenta o


disminuye una perturbación en un sistema dinámico. Esto hace que sirva
para señalar la diferencia entre el orden y el caos". Cuando al chileno
Mario Markus, que intentaba modelizar el comportamiento de la levadura
de la cerveza, se le ocurrió representar gráficamente los exponentes de
Lyapunov de las ecuaciones con las que trabajaba, quedó sorprendido ante
los siempre distintos y fascinantes gráficos que obtuvo. Desde entonces
reparte su tiempo entre la investigación científica, las exposiciones de sus
gráficos y los recitales de poesía.

¿Son fractales estas figuras? Leamos de nuevo a Markus: "Si se les define,
como de costumbre, como figuras con una dimensión no entera, entonces
no lo son (no son tan afiligranadas; son simplemente bidimensionales). Sin
embargo, en los bordes de las figuras vuelven a encontrarse una y otra vez
las mismas formas en todos los tamaños; ésta es la llamada autosemejanza,
otra propiedad de las fractales." (Los diagramas de Lyapunov, p.70 y ss.)

Sea como sea, lo cierto es que su aparente tridimensionalidad intensifica la


sensación de estar explorando extraños y sorprendentes mundos de infinita
profundidad.

Se pueden ver más diagramas de Lyapunov en la Galería de fractales,


números 22, 27 y 28.

Diagrama de Lyapunov para la función de biestabilidad óptica de cristales liquidos. Mario Markus
y Martin Allin, ca. 1990. (38 Kb)

Una taracea es una obra hecha en madera a base de incrustar trozos de


otras maderas o materiales. La que aquí vemos es una de la realizadas por
Fra Giovanni da Verona alrededor de 1520.

En ella se pueden ver algunos poliedros basados en los dibujos que


realizase Leonardo da Vinci para el libro de Luca Pacioli De divina
proportione.

Otros estupendos paneles se pueden conrtemplar en la página web Las


taraceas de Fra Giovanni. La ilusión de profundidad y el trampantojo de las
puertas son dignos de admiración.

Taracea. Fra Giovanni da Verona, 1520. (102 Kb)

Luis Ortega manda este dibujo perteneciente a los cuadernos de notas de


Leonardo da Vinci, en el que se ve perfectamente su costumbre de escribir
de derecha a izquierda. Leonardo era zurdo, y escribía sus notas en sentido
inverso incluso con más facilidad que en el habitual, "en parte para hacer
más difícil leerlas a los curiosos". (Izquierda y derecha en el cosmos,
p.105.)

En cuanto a su interés por las proporciones, al dibujo solo se le pueden


añadir sus propias palabras: "La proporción se encuentra no solamente en
los números y medidas, sino también en los sonidos, pesos, tiempos,
espacios y cualquier clase de energía que pueda existir. " (Cuadernos de
notas, p.101.)

Proporciones de una cabeza. Leonardo da Vinci, ca. 1488. (124 Kb)

Aunque he incluido este cuadro en la galería de retratos, no me resisto a


presentar también aquí esta magnífica joya atribuida, con no demasiada
seguridad, a Jacopo de Barbari.

El señor del hábito es Luca Pacioli, famoso por sus publicaciones


matemáticas, una de las cuales, la Summa, podría ser la que se ve cerrada
sobre la mesa. En cuanto al volumen abierto que Pacioli señala con su
mano izquierda, se trata del libro XIII de los Elementos de Euclides, a
juzgar por el gráfico que aparece en el pizarrín.

Y luego están los poliedros: un dodecaedro regular abajo a la derecha y un


extraño rombocuboctaedro transparente que cuelga a la izquierda medio
lleno de agua.

¿Y el elegante señor que aparece a la derecha?, ¿quién es?, ¿qué hace ahí?
¿No os parece que todo el cuadro tiene un aire misterioso, como si quisiese
contar más de lo que aparenta? Se admiten conjeturas.

Retrato de Luca Pacioli. Jacopo de Barbari. Napoli, Museo di Capodimonte. (43 Kb)

web: Mathematics on the "Ritratto di Frà Luca Pacioli"


Mª Carmen escribe:

"Aquí te mando la Casa Moebius. Ben van Berkel y Caroline Bros utilizan
los diagramas como una "máquina abstracta" que puede generar diferentes
formas de trabajar. Sus diagramas están muy influenciados por Deleuze,
como los de todos. La arquitectura diagramática se ha puesto de moda.
Kolhaas también los utiliza. Se supone que un diagrama tiene que contar
una generalidad, simplificarla, tal vez. Pero es completo hasta el punto en
que lo puedes llevar hasta lo más concreto." (Hay más ampliando la
imagen.)

Nos faltaba una cinta de Moebius arquitectónica y aquí la tenemos. No me


atrevo a juzgar los valores de la casa, pero los diagramas son francamente
interesantes: y es que en muchas ocasiones los instrumentos de diseño se
convierten en vehículos de expresión en sí mismos.

Para ver fotografías de la casa se puede descargar una presentación en


Powerpoint del propio van Berkel en la página web: Stepwise plan Ben van
Berkel.

Casa Moebius. Ben van Berker, Caroline Bros, 1993. Het Gooi (Holanda). (Dos diagramas: 16, 17
kb)

Pocos edificios tienen la elegancia del Partenón. Algunos dicen que se


debe a que muchas de sus medidas guardan la razón áurea (The Power of
Limits, p.108; web: The Golden section in architecture). En cualquier caso,
en la construcción de este templo se cuidó hasta el más pequeño detalle
para que resultase agradable a la vista de aquellos que lo erigieron:

"Todo el conjunto buscaba la máxima riqueza de líneas, utilizando para


ello compensaciones ópticas dirigidas a aligerar el peso y percepción del
edificio en el espacio: [...] las columnas exteriores disminuyen su diámetro
con la altura (meiosis), muestran un ligero ensanchamiento de sus aristas
aproximadamente a un tercio de su altura (éntasis) y se inclinan todas hacia
el interior formando un ángulo cercano a un grado." (Arquitectura, p.281).

Es una pena que por la rapiña de los países "civilizados" tengamos que
verlo desnudado de sus magníficos relieves.

El Partenón. Ictino y Calícrates. 447-432 a.n.e. Atenas. (71 Kb)


Es increíble el poder de sugerencia que tiene la cinta de Moebius para los
artistas. Aquí tenemos otro ejemplo, en este caso tridimensional,
escultórico, en lo que quizá sea su medio natural. Max Bill, artista suizo
nacido en 1908, estaba en 1935 trabajando distintas posibilidades para una
escultura colgante cuando creó un objeto de una sola cara al que llamó
Cinta sin fin. Su investigación no fue por tanto científica ni matemática,
sino puramente estética. En aquel momento no era consciente de que tales
superficies se conocían desde hacía un siglo, y cuando lo supo sintió tal
frustración que abandonó durante años toda investigación en este sentido.

Afortunadamente superó este humano prejuicio acerca de la prioridad y


siguió trabajando sobre problemas topológicos y superficies de una sola
cara. Y es que opina que "es posible desarrollar un arte basado en gran
parte en el pensamiento matemático". (To Infinity and Beyond, pp.139-
141.)

Por si alguien se pasa por allí, una versión en piedra de esta obra (llamada
esta vez Unendliche Schleife) se puede ver en el Centre Pompidou de París.

Eindeloze Kronkel. Max Bill, 1953-56. web: Middelheim Open Air Museum of Sculpture. (56 Kb)

"Picasso nos da cuenta materialmente de la vida real en el espíritu, funda


una perspectiva libre, móvil, semejante a la que sirvió al inteligente
matemático Maurice Princet para deducir toda una geometría." (Escritos
de arte de vanguardia, p.72.)

Con estas palabras relaciona el pintor cubista Metzinger el cubismo


inventado por Picasso y Braque con la geometría tetradimensional que
Maurice Princet introdujo en los círculos cubistas franceses.

Lo cierto es que esa cuarta dimensión fue entendida con bastante poco
rigor, pero con estupendos resultados artísticos, como un lugar desde el que
observar las tres dimensiones habituales desde varios puntos de vista
simultáneos.

Y es que en arte todo vale.

La jugadora de cartas. Jean Metzinger, 1915. web: Musée des Beaux-Arts de Caen. (27 Kb)
¿Por cuántos puntos está limitado un segmento? Correcto: 2. ¿Por
cuántas segmentos está limitado un cuadrado? Correcto: 4. ¿Por
cuántas cuadrados está limitado un cubo? Correcto otra vez: 6. ¿Por
cuántas cubos está limitado un hipercubo?

Un hipercubo es el equivalente al segmento en una recta, al cuadrado


en un plano y al cubo en el espacio pero en cuatro dimensiones.

Aunque quizá cueste algo imaginarlo, del mismo modo


que un cubo se puede desarrollar sobre el plano como en
la figura de la derecha, un hipercubo se puede desarrollar
en el espacio desplegando los ocho cubos que lo limitan.

Pues eso es lo que hizo Dalí en este cuadro en el que representó el


conocido tema de la ejecución de Jesús de Nazaret (Carnaval
Matemático, pp.61-62).
Corpus Hypercubicum. Salvador Dalí, 1954. web: Metropolitan Museum of Art. (80 Kb)

"En 1960 un matemático inglés, cuyo nombre he olvidado, me sugirió que


dibujase una cinta de Moebio. Por ese entonces no tenía la menor idea de
lo que era eso". Así explica Escher el origen de esta obra, en la que aparece
uno de los objetos matemáticos más famosos dentro y fuera de la propia
matemática: la banda de Moebius (El espejo mágico de M. C. Escher,
pp.98,101).

Sus propiedades la convierten en un muy adecuado símbolo para el


infinito, siendo una sugerente casualidad que colocada de cierta manera la
cinta de Moebius se parezca precisamente al símbolo matemático para el
infinito.

Cinta de Moebio II. Escher, 1963. (29 Kb)

El atleta de la izquierda es el Doríforo, que en griego quiere decir el que


lleva la lanza (la llevaba en su mano izquierda) y es obra del escultor
griego del siglo V a.n.e. Polícleto. También se le llama Canon, a causa de
que es la ilustración perfecta de las teorías del autor tal y como las expuso
en un libro precisamente de ese nombre.

En El Canon Polícleto trata de las proporciones matemáticas ideales de las


partes de un cuerpo humano y propone un equilibrio dinámico entre las
partes relajadas y las partes tensas del cuerpo y las direcciones en que esas
partes se mueven. A este concepto se le llamó simetría (Britannica).

Por cierto: canon en griego quiere decir originalmente caña, vara. El paso
a vara de medir, regla y, finalmente, norma, está claro.

Doríforo (copia romana). Polícleto, mediados del siglo V a.n.e. (19 Kb)

Este famosísimo dibujo se debe a Leonardo da Vinci y es una ilustración


del libro de Luca Pacioli De divina proportione, en el que se estudian los
polígonos y poliedros regulares y se defiende la tesis de que el cuerpo
humano contiene en microcosmos la fórmula de la belleza de todas las
cosas.

El dibujo ejemplifica las proporciones ideales del hombre propuestas


dieciséis siglos antes por el arquitecto romano Vitrubio (Survival of the
Prettiest, p.140; Boyer, p.358). Un ejemplo: la altura del hombre perfecto y
la de su ombligo deben estar en proporción áurea (The Power of Limits,
p.93).

Escribió Leonardo: "Si abrimos las piernas hasta disminuir la altura en un


cuarto, y extendemos los brazos, levantándolos de tal modo que los dedos
medios estén al nivel de la parte superior de la cabeza, debemos saber que
el ombligo será el centro de un círculo del que los miembros extendidos
tocan su circunferencia. Asimismo, el espacio entre las piernas formará un
triángulo equilátero. El espacio existente entre los brazos extendidos de un
hombre es igual a su altura." (Cuadernos de notas, p.49.)

El hombre vitruviano. Leonardo da Vinci, 1509. (100 Kb)

El teórico de estética Erwin Panofsky escribió: "El ajedrezado de baldosas


se desliza ahora efectivamente bajo las figuras y se convierte por ello en
índice de los valores espaciales tanto para los cuerpos como para los
intervalos" (La Perspectiva Como Forma Simbólica, p.39 y ss).

De otro modo: se puede considerar al ajedrezado de baldosas como el


primer ejemplo de un sistema de coordenadas, lo cual queda bastante claro
en este cuadro del Tintoretto.

El Lavatorio. Tintoretto, 1585. web: Museo del Prado. (64 Kb)

El poeta e ilustrador William Blake imaginó a Newton enfrentándose a la


geometría completamente desnudo, si exceptuamos el compás que porta en
su mano izquierda. Todo un símbolo, me parece.

Sin embargo, Blake rechazaba una razón separada de la imaginación (ver


El anciano de los días, donde además se repite el motivo del compás) y
consideraba que el diseño newtoniano del mundo era solo "una ingenua
visión" (Alquimia & Mística, p.633).

Newton. Blake, 1795-1805. web: Tate Britain. (86 Kb)

Esta escalera se encuentra en el Château de Chambord en el valle del


Loira. Es una doble hélice, con dos entradas. Dos personas pueden subir
por las hélices opuestas sin encontrarse jamás. ¿No os recuerda a nada?

Se dice que la escalera fue diseñada por Leonardo da Vinci. También dicen
que parece como si el castillo se hubiese construido alrededor de la
escalera (Castillos del Valle del Loira, p.130).

foto: web: Castillo de Chambord (45 Kb)

Según Herodoto, la Gran Pirámide de Giza se construyó de modo que la


superficie de una cara sea igual a la de un cuadrado que tuviese por lado la
altura de la pirámide. Eso le da una propiedades geométricas no
intencionadas que algunos han interpretado como un increíble
conocimiento matemático por parte de los egipcios.

foto: National Geographic de 20 de abril de 1988. (23 Kb)

Moebius, el dibujante de tebeos francés, siempre ha manifiesta una


auténtica fascinación por los cristales. Lo cual entiendo.

Su nombre real es Jean Giraud. Lo que quizá no sepas es que lo de


Moebius es un pseudónimo que adoptó en honor del matemático Moebius,
el de la cinta o banda de Moebius.

Moebius. (67 Kb)

En esta barroca alegoría de la geometría la joven sujeta en su mano derecha


un papel en el que nos muestra el teorema de Pitágoras y ese de
Arquímedes por el que demostró que el área de un círculo es igual a la de
un triángulo rectángulo con un cateto igual al radio del círculo y el otro
igual a su circunferencia.

En la mano izquierda la joven lleva las herramientas del oficio de


geómetra: la regla (una escuadra) y el compás. Detrás, a la derecha, se
puede ver una esfinge: ¿estaremos en Alejandría?

Alegoría de la geometría. Laurent de la Hire, 1649. web: Toledo Museum of Art. (65 Kb)

Este grabado de Durero se llama Melancolía y en él aparece un cuadrado


mágico entre otros objetos matemáticos. Para hallarlo deberás ampliar la
imagen. Verás que algunos de los números no están escritos exactamente
como hacemos ahora.

¿Qué relación establecería Durero entre las matemáticas y la melancolía?

Lutero, un gran melancólico, dijo: “las matemáticas hacen melancólicos a


los hombres, igual que la medicina los hace enfermos o la teología
pecadores”. Más claro fue el escolástico Henricus de Gandavo, quien
pensaba que los matemáticos, privados de la mente metafísica, caen en la
melancolía al intentar medir la materia. Casi nada. (web: The melancholic
disposition of the mathematical mind according to Henry of Ghent).

Por otra parte, Alexander Roob dice en su Museo Hermético: "Los


neoplatónicos de Florencia ensalzaban la “bilis negra” [melan: negro,
colía: bilis] del temperamento llamado saturnino como una disposición de
ánimo propensa a estimular el genio y el conocimiento profundo del ser".

También tenemos la descripción de un poeta, James Thomson, quien


parece hablarnos de un combate desigual y obsesivo entre el melancólico y
la ingrata tarea.

A saber.

PD: otro par de citas extraídas del libro Celebraciones (p.258 y ss):

 Aristóteles: “Los melancólicos son naturalezas serias dotadas para


la creación espiritual”.
 Ficino: “[la melancolía] empuja el alma a buscar el centro de las
cosas singulares. Y ella la eleva hasta la comprensión de las más
altas cosas...”.

Melancolía. Durero, 1514. (141 Kb)

Epsilones

Sitio matemático (más o menos) de Alberto Rodríguez Santos

web: www.epsilones.com e-mail: alberto@epsilones.com


Última actualización: 31-10-2003. Primera subida a la red: 7-7-2002
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