You are on page 1of 9

Preparación para la Confirmación

Libros necesarios:
- Catecismo Iglesia Católica (Explicado)
- Biblia (Vulgata Latina o Jerusalén)
- La Confirmación (Mons. Libardo Ramírez)
PROGRAMA: (Días de clase)
1. (6)* LA REVELACIÓN – LA FE
2. (1,2,3) DIOS TRINO – LA CREACIÓN
3. (4) JESUCRISTO (SALVADOR Y REDENTOR)
4. (5) EL ESPÍRITU SANTO (PERSONA DIVINA – MISIÓN)
5. (7,8,9) EL ESPÍRITU SANTO Y LA IGLESIA (DISTINTIVOS Y NOTAS)
6. (10,12) LOS SACRAMENTOS (ELEMENTOS CONSTITUTIVOS)
7. (11) EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN
8. (13) LA CEREMONIA DE LA CONFIRMACIÓN (RITO)
9. (14) DONES Y FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO
10. (15) EFECTOS DE LA CONFIRMACIÓN
11. (16) LA VIDA ESPIRITUAL
12. (17) LOS MANDAMIENTOS Y LOS CONSEJOS
13. (18) EL EVANGELIO
14. (19,20) SER LUZ Y SAL
* Capítulos a tratar del libro “la Confirmación” (Mons. Libardo)
1. LA REVELACIÓN – LA FE
Efesios 6,10-20 “Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en la fuerza de su poder,
revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las asechanzas del Diablo
porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre sino contra los
principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo
tenebroso, contra los espíritus del mal que están en las alturas; por eso tomad las
armas de Dios para que podáis resistir en el día malo y después de haber vencido
todo manteneos firmes, en pie pues ceñida vuestra cintura con la verdad y
revestíos de la justicia como coraza, calzaos los pies con el celo por el Evangelio
de la paz, embrazando siempre el escudo de la fe para que podáis apagar con él
todos los encendidos dardos del maligno, tomad también el yelmo de la salvación
y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios, siempre en oración y súplica,
orando en toda ocasión en el Espíritu velando juntos con perseverancia e
intercediendo por todos los santos y también por mí, para que me sea dada la
palabra al abrir mi boca, y pueda dar con a conocer con valentía el misterio del
Evangelio, del cual soy embajador entre cadenas y pueda hablar de él
valientemente como conviene”
En la Liturgia durante los primeros siglos del cristianismo existía la división entre
los catecúmenos y los cristianos bautizados. Los catecúmenos asistían
únicamente a la predicación, y los cristianos bautizados asistían al resto de la
liturgia porque ya estaban preparados. Los catecúmenos tenían que irse después
de la predicación porque no iban a entender la liturgia.
Elementos esenciales en el protestantismo: (Empezó con Lutero)
- La sola escritura (libre interpretación)
- La sola fe
Hay unos textos de la Sagrada Escritura que nos hablan acerca del peligro de la
ignorancia:
1 Cor 15,34 “hay hombres que no conocen a Dios” el conocimiento de Dios viene
por la fe pero el hombre por la razón puede conocer la existencia de Dios; muchas
veces los hombres que no reconocen a Dios es porque están obnubilados por el
pecado “Bienaventurado los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”. El
inocente, el niño se acerca rápido a las cosas de Dios. Juan 1,5 “la luz resplandece
en las tinieblas y las tinieblas no la han recibido” se refiere a las tinieblas del
pecado. Juan 3,20 “Quien obra mal, aborrece la luz, y no se acerca a ella, para
que no sean reprendidas sus obras”
Necesidad del estudio de la religión: “mi pueblo perece por ignorancia” 1 P 3,15-
17 “Bendecid en vuestros corazones al Señor Jesucristo, prontos siempre a dar
satisfacción a cualquiera que os pida razón de la esperanza o religión en que
vivís. Bien que debéis hacerlo con modestia y circunspección como quien tiene
buena conciencia, por manera que, cuando murmuran de vosotros los que
calumnian vuestro buen proceder en Cristo, queden confundidos”
Rm 14,1 “Estoy bien persuadido hermanos míos de que estáis llenos de caridad y
que tenéis todas las luces necesarias para instruiros los unos a los otros”
Peligros de la Ciencia peligrosa falsa o mal entendida: 1 Tm 6,20 “¡Oh Timoteo!
guarda el depósito de la fe que se te ha entregado, evitando las novedades
profanas en las expresiones y las contradicciones de la ciencia que falsamente se
llama tal, ciencia vana que profesándola algunos vinieron a perder la fe” 1 Tm
4,6-7 “Proponiendo esto a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, como
educado en las verdades de la fe y de la buena doctrina, que has aprendido. En
cuanto a las fábulas ridículas y cuentos de viejas dales de mano, y dedícate al
ejercicio de la virtud”.
“sin fe no se puede agradar a Dios” pero la fe sobrenatural, creyendo en Dios y
los que nos ha revelado. A un niño se le da por el bautismo la fe infusa que es la
capacidad de creer. Siendo una gracia que no depende de nosotros sino que es un
regalo de Dios.
Teología: Theos = Dios - Logos = composición de dos nombres griegos. Tratado
acerca de Dios (por esto la teología de la liberación es una antropología).
Originariamente se aplicó ya en la literatura de la antigüedad clásica el título de
teólogos a los poetas o filósofos que trataban de la naturaleza e historia de los
dioses. (Orfeo, Homero, Hesíodo) La teología venía a corresponder a nuestro
concepto actual de mitología. A lo largo del tiempo la noción fue depurándose
hasta adquirir un sentido más técnico y científico.
Teología Sobrenatural: ya Orígenes en varios pasajes entiende por teología la
doctrina verdadera de Dios, fórmula que, completada y precisada más tarde, dio
como definición para la teología “la ciencia que trata el estudio de Dios y de las
cosas divinas”
El primero consiste en la investigación de dichas materias mediante el empleo
exclusivo de los elementos suministrados por la razón natural y su capacidad
analítica y demostrativa; esto crea la llamada teología natural, o más
frecuentemente, teodicea. Por encima de ella existe la teología sobrenatural,
o sea la ciencia que trata de Dios y de las cosas divinas, apoyada en las verdades
y según los principios de la revelación.
Revelación: revelacio - revelación velum – velo. Remoción de un velo con la
manifestación de lo que detrás se oculta. La revelación divina es la manifestación
de Dios al hombre de una verdad o de las verdades ocultas o no tan
perfectamente conocidas en cuanto a su claridad, plenitud y certeza.
La teología se funda en la fe, es decir, en la aceptación de las verdades reveladas
por Dios. Tomada la fe no como un acto particular, sino como una disposición del
alma o, mejor dicho, como un hábito general y permanente de asimilarse a los
datos de la revelación, viene a constituir una nueva fuente de conocimientos, una
especie de nueva potencia cognoscitiva para captar las verdades pertenecientes
a un orden más elevado, al orden sobrenatural.
Parte del conocimiento en el que la ciencia es muy limitada en sus explicaciones
del por qué; hay cosas que se escapan a la razón natural. San Agustín decía:
“Qué es el tiempo: si no me lo preguntan, sé lo que es, si me lo preguntan, no lo
se”
El papel preponderante de la teología está a cargo de la fe, la cual llamará luego
en su ayuda al entendimiento, ofreciendo ocasión para la conocida frase “la
teología es la fe buscando la inteligencia”.

La fe nos proporciona:
1. Los primeros principios que han de emplearse en la teología, de modo
semejante a lo que sucede en otras ciencias. “A quien hace lo que está en su
mano, Dios no niega su gracia”.
2. Fuentes y principales objetos materiales de estudio como son la Sagrada
Escritura y la Tradición.
3. El enfoque general de la materia propuesta.
4. Centro primordial de unidad y los lazos que ensamblan entre sí todas las
verdades estudiadas formando un solo sujeto de orientación.
5. El método que ha de emplearse con su proceso básico demostrativo apoyado
en la revelación divina. Dios se revela porque quiere que el hombre conozca la
revelación.
Verdadero carácter de ciencia: Siguiendo la idea de Aristóteles de que ésta se
forma por una serie de conocimientos demostrables con evidencia intrínseca y
que muestran las conclusiones por sus propias causas, es claro que a la teología
no se le puede dar este título. Ni se le puede conceder tampoco, ateniéndose al
modo de expresarse de ciertos santos padre, para quienes la palabra de Dios
debe ser objeto de piadoso asentimiento y jugosa meditación, no de investigación
especulativa; sin embargo si no queremos borrar de los cuadros técnicos a las
ciencias históricas, cuyo material de trabajo consta frecuentemente por el solo
testimonio humano; a las ciencias filosóficas, que manejan materiales
suprasensibles, y aún a las mismas ciencias matemáticas, que se apoyan
ordinariamente en pura deducción, será menester admitir un concepto de ciencia
dentro del cual encuadra sin duda alguna la teología. No está en contra de la fe ni
en contra de la ciencia, las supera a ellas.
La ciencia teológica también tiene su cometido de importancia en la razón
natural: si no tenemos bien cimentada la razón no podemos ahondar en la
teología. De allí la importancia de la escolástica (movimiento filosófico y teológico
que intentó utilizar la filosofía grecolatina para comprender la revelación religiosa
del cristianismo. Identificación entre razón y fe ya que el mismo Dios es la fuente
de ambos tipos de conocimiento y la verdad es uno de sus principales atributos)
El entendimiento va desarrollando aquellas primeras verdades ofrecidas por la fe
hasta dar lugar a una ciencia perfecta y de enorme amplitud.
1. Determinar las verdades contenidas en las fuentes de la revelación mediante
investigaciones históricas y filosóficas.
2. Explicar sistemática y metódicamente dichos enunciados a fin de que
aparezcan con claridad las nociones, principios y proposiciones en ellos
contenidos.
3. Realizar el análisis de dichas verdades y así por un conocimiento más profundo
de sus elementos aparezca más clara la naturaleza de las mismas.
4. Iluminar las proposiciones presentadas comparándolas con otras verdades del
mismo orden sobrenatural o aún de orden natural y con leyes ordinarias de la
naturaleza a las que se acomoda el orden sobrenatural y cuya validez admite.
5. Confirmar las verdades propuestas con argumentos de sola mera razón natural
o de cualquier otro orden legítimamente admitido en la técnica científica.
6. Resolver las dificultades surgidas, sea en la confrontación de las diversas
verdades reveladas, sea en su encuadramiento dentro de los datos de las
ciencias naturales.
7. Investigar más profundamente en las capas interiores de este mundo
sobrenatural para desentrañar más y más sus sublimes realidades.
8. distribuir sistemáticamente las verdades así adquiridas a fin de que todas ellas
concatenadas por sus mutuas relaciones se dirijan hacia un fin común
constituyendo una ciencia sólida y compacta.
Nociones básicas de religión: son múltiples las etimologías (Lactancio, Cicerón)
proveniente del verbo religare: acoger, atar, admitir, volver a recoger, volver a
leer. Vínculos que unen al hombre con Dios. Y San Agustín pone en la raíz del
verbo religare, reelegir, ya que por medio de la religión volvemos a adherirnos a
Dios de quien nos habíamos separado por el pecado, ya sea origina o personal.
Santo Tomás conocía estas tres etimologías y después de recordarlas termina
diciendo que en todas ellas se encierra como mínimo esta idea: la religión
contiene esencialmente una relación del hombre con Dios.
Se divide en:
Religión natural: la que corresponde a la naturaleza del hombre. Se funda
únicamente en la razón.
Religión positiva: es la revelada por Dios. Dios se comunica con los hombres.
Conocida mediante la Sagrada Escritura y la Tradición. No todas las verdades
reveladas están en la Escritura, (las fundamentales sí) hay otras que están en la
tradición, se hayan en escritos de los santos padres y ligados íntimamente con la
revelación.
La religión considerada filosóficamente consiste en el conjunto de verdades y
deberes que fluyen de la dependencia esencial del hombre respecto de Dios.
Los pueblos llamados primitivos representan las culturas más antiguas de la
humanidad, en esos pueblos se da la adoración de un ser supremo, (culto de
latría, debido únicamente a Dios). Por lo cual ateniéndonos a los datos positivos
de la ciencia debemos concluir que esta fue la ideología religiosa de los primeros
hombres. Es una verdad que engloba a toda la humanidad y todas las épocas.
“He encontrado pueblos sin calles, sin casas, pero no he encontrado pueblos sin
religión”
El profesar la religión es una obligatoriedad. Incluye la voluntad inicial y genérica
de abrazar las verdades religiosas naturales, de observar los preceptos morales y
de practicar un cierto culto. El hombre por su misma naturaleza debe practicar la
religión natural mediante actos de culto internos, externos y sociales.
¿Con el ejercicio de sólo la religión natural el hombre deja saldados todos sus
deberes religiosos o está obligado a completarlos con los preceptos de una
religión positiva?:
-Además de la de la religión natural el hombre está obligado a expresar una
religión positiva (demostrada). La religión positiva es la que añade a la religión
natural ciertas verdades, deberes y preceptos por determinación de una autoridad
libre y competente humana o divina. La religión se muestra desde el comienzo
como la adoración de un ser supremo ya sea en la revelación natural, que lo
tienen hasta los pueblos más primitivos de una forma incipiente, ya sea en la
revelación sobrenatural y divina revelada en la Sagrada Escritura. El hombre por
imperativo de la religión natural está obligado a abrazar una religión positiva
divina y por tanto debe investigar sobre la existencia real de una revelación de
Dios que aparezca verosímil (no obliga por tanto la investigación la que aparece
como absurda por sus preceptos contra la ley natural o que no ofrece ningún
indicio de origen divino). Abrazar una religión significa profesar sus dogmas y
tener la intención general de someterse a sus preceptos y practicar su culto. Tal
obligación solo incumbe a quienes se dirige dicha revelación.
Las verdades son artículos de nuestra fe y podemos reducir estas verdades a
cinco principales:
1. Hay un Dios creador de todos los seres.
2. El hombre creatura de Dios posee un alma espiritual, libre e inmortal.
3. El hombre necesita de una religión. Sólo una religión es buena y sólo una
religión es verdadera.
4. La única religión verdadera es la religión cristiana.
5. La religión cristiana no se halla más que en la Iglesia Católica.
Dichas verdades van ligadas como eslabones de una misma cadena. Estas
verdades bastan, una vez demostradas para evidenciar que la religión católica es
verdadera y racional; y lo demuestran tan cumplidamente, que para abjurar de la
fe, es forzoso abjurar también de la razón y del buen sentido.
De esta suerte quedarán refutados todos los enemigos de la Iglesia:
1. Los ateos, que niegan la existencia de Dios.
2. Los materialistas, los positivistas, que no admiten más que la materia y niegan
la existencia de Dios, del alma espiritual y de la vida futura.
3. Los indiferentes, que no creen en la necesidad de una religión, o que por lo
menos, no practican ninguna.
4. Los deístas, los racionalistas, los judíos, los mahometanos, los paganos, que
niegan la divinidad del cristianismo.
5. Los cismáticos, los herejes, los protestantes, que combaten la divinidad y la
necesidad de la Iglesia Católica.
6. Los masones, los peores enemigos de la Iglesia, de la familia y de la patria.
La filosofía popular y casi todas las escuelas antiguas han admitido la posibilidad
de que Dios se comunique con el hombre. Sistemas que han pretendido negar la
revelación:
1. ciertas escuelas consecuentes con sus presupuestos filosóficos.
2. deístas, adversarios directos de la revelación, con Voltaire, Rousseau y los
llamados enciclopedistas, admitían la creación del mundo por Dios, pero
suponían que una vez terminado el acto creativo, no se preocupaba el hombre
de Dios.
3. Los que al corromper el concepto de revelación la niegan de hecho (ateos
materialistas, panteístas, realistas, idealistas). No pueden admitir una relación
interpersonal con Dios.
4. Los que sin borrar de su vocabulario la palabra revelación la interpretan de tal
modo que prácticamente la niegan (empirista: no ven en la revelación sino
representaciones producidas por nuestros sentidos introducidos por la
sociedad. Idealistas: Kant, (la revelación es la voz de la conciencia)
neokantianos, protestantes liberales, no niegan todo influjo de Dios en el
mundo, fomenta ciertas ideas en varones ilustres como Buda, Zaratustra,
Jesucristo, estos promueven la vida de piedad mediante la simple razón.
Modernistas: definido por el Papa S. Pío X: como el conjunto de todas las
herejías Ds.2105; pretendió resucitar la religiosidad del primitivo cristianismo
hoy deformada, y acomodar los dogmas a las nuevas ciencias filosóficas e
históricas).
La doctrina del modernismo descansa sobre estos 5 principios:
1. Agnosticismo: según el cual todos nuestros conocimientos se limitan al mundo
de la fenomenología.
2. Inmanentismo: Profesan no poder añadirse al hombre ningún elemento que
provengan del exterior.
3. Evolucionismo: propugna la transformación de los dogmas acomodando la
religión a los nuevos tiempos. Por lo tanto es algo que cambia constantemente.
4. Simbolismo: expuesto por Herbert. No da otro valor a los dogmas revelados
sino el de símbolos de verdades religiosas naturales.
5. Americanismo: condenado por el Papa Pío XII. Propugna más la acción que el
conocimiento. Podría llamarse de los proyectos.

Hay dos fuentes de revelación para el católico:


La Sagrada Escritura y La Tradición. Para conocer la Historia de la revelación
cristiana hay que leer historia sagrada y la historia de la Iglesia:
Resumen clase 6 de “la confirmación”:
1. Dios quiere comunicar su propia vida divina a los hombres libremente creados
por Él. Quiere hacernos hijos adoptivos. Al revelarse Dios quiere hacer a los
hombres capaces de responderle, conocerle y amarle más allá de lo que
seríamos capaces por nuestras propias fuerzas CIC 52.
2. Por la razón natural el ser humano puede descubrir a Dios en la creación, pero
no puede tener un conocimiento real de cómo es Dios si El mismo no se lo
manifiesta. Por Cristo, la palabra hecha carne, y con el Espíritu Santo, pueden
los hombres llegar hasta el Padre y participar de la vida divina. Concilio
Vaticano II.
3. La revelación se ha hecho por medio de obras y palabras, y en forma
progresiva. Por esto en el Antiguo Testamento no podía revelar la Trinidad
(estaban rodeados de politeístas). El Espíritu Santo fue quien movió a escribir a
los escritores de los libros de la Biblia. Aceptamos en la Iglesia que: los libros
enteros de la Biblia, escritos bajo la inspiración del Espíritu, tienen a Dios por
autor. San Agustín decía: “Yo no creería en la Sagrada Escritura si la Iglesia no
me la diera”. La Iglesia es la autoridad que nos dice que la Sagrada Escritura
(con todos sus libros) es la revelada por Dios.
4. La historia de la revelación comienza por los diálogos de Dios con Abraham; de
allí en adelante como consta la carta a los Hebreos: “muchas veces y de
muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los
profetas”.
5. Momento culminante de la revelación fue la predicación de Jesucristo,
revelador y mensajero del Padre.
6. Los libros de la Sagrada Escritura se inicia con el Génesis y termina con el
Apocalipsis. “toda escritura inspirada por Dios, es útil para enseñar, argüir,
corregir y para educar en la justicia” II Tm 3,16. esta revelación se encuentra
ya cerrada. No hay verdades nuevas por revelar.
7. El Evangelio se trasmitió primero oralmente y luego se escribió, aunque no se
escribió todo lo que hizo Jesús pues “si se escribieran una por una todas las
cosas que hizo Jesús, ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se
escribieran”. Por ello existe la tradición con la asistencia del Espíritu Santo y la
Iglesia la trasmite con especial discernimiento a través de los siglos.
8. Cerrada la revelación sigue la asistencia del Espíritu Santo sobre la Iglesia.
Surge así el necesario magisterio para la recta interpretación: “para que el
Evangelio se conserve siempre vivo y entero en la Iglesia, los Apóstoles
nombraron como sucesores a los obispos, dejándoles su cargo en el ministerio.

Preguntas para el diálogo


1. ¿Qué se ha propuesto Dios al revelarse a los seres humanos?
2. ¿Por qué era necesaria la revelación? ¿Cómo presenta el Concilio Vaticano II
ese hecho de la bondad divina?
3. ¿En qué forma se hizo esa revelación? ¿Quién es el autor de ella? ¿Qué enseña
al respecto la Iglesia Católica?
4. ¿Cómo se inicia el proceso de la revelación divina? ¿Cómo avanza?
5. ¿Cuál es el momento culminante de la revelación? ¿Quién es el principal
mensajero del Padre?
6. ¿Con qué libros comienza y termina la Biblia? ¿Qué utilidad tienen los libros
sagrados? ¿Hay o habrá más libros revelados fuera de los contenidos en la
Biblia?
7. ¿Cómo se hizo inicialmente la trasmisión del mensaje de Jesucristo? ¿Se ha
escrito todo lo que El realizó? ¿Qué hay en la Iglesia de Jesucristo, fuera de la
Sagrada Escritura, para trasmitir su mensaje?
8. Cerrada la revelación, ¿Qué asistencia existe para su debida interpretación?
¿Qué surge para dar esa interpretación y quienes están llamados a darla?