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Recinto Cibao Oriental, Nagua.

Asignatura

Sexualidad humana

Tema:
Unidad 1

Participante
Claritza Bautista Cordero 16-2511

Facilitador:
Licdo: EBLIS ESPAILLAT

Fecha.
19 de enero del 2018
Lectura del libro de texto, de los autores: Shibley Janet y Delamater Hyde
John D. (2006). Sexualidad Humana. Mexico: Mc Graw Hill.

1. Elaboración de un esquema que contenga

A. Conceptos, historia, religión y ciencia de la sexualidad.

La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y


psicológico-afectivas que caracterizan el sexo de cada individuo. También,
desde el punto de vista histórico cultural, es el conjunto de fenómenos
emocionales, de conducta y de prácticas asociadas a la búsqueda del placer
sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de
las fases determinantes de su desarrollo en la vida cotidiana.

La sexualidad humana de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud se


define como: Un aspecto central del ser humano, a lo largo de su vida. Abarca
al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la
intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través
de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas,
prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir
todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se viven o se expresan
siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos,
psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales,
históricos, religiosos y espirituales

Historia de la sexualidad

Durante siglos se consideró que la sexualidad en los animales y en los


hombres era básicamente de tipo instintivo. En esta creencia se basaron las
teorías para fijar las formas no naturales de la sexualidad, [cita requerida] entre
las que se incluían todas aquellas prácticas no dirigidas a la procreación.

La sexualidad varía de una cultura a otra y en el contexto socio-histórico en que


se desarrolle. Durante la prehistoria existieron dos etapas: la monogamia
natural y la monogamia que tenía como finalidad asegurar el patrimonio
familiar. En el Antiguo Testamento, se señalan las normas que regulaban la
conducta sexual de la época. En el judaísmo, el matrimonio tenía como
finalidad la descendencia y la esposa hebrea tenía el “privilegio” de compartir
los favores del esposo con otras esposas secundarias, pero si ella era infiel era
apedreada.

En la cultura egipcia el incesto estaba permitido y la circuncisión, tenía un


carácter ritual en la adolescencia. En Grecia, se toleraba la homosexualidad
masculina entre adultos y adolescentes púberes dentro de un contexto
educativo. En Atenas las mujeres no podían andar solas, privilegio exclusivo de
las hetairas (prostituta fina).

En la edad Media, la Iglesia refrenda el matrimonio monógamo y declara al


instinto sexual como demoníaco. En 1530 la Reforma protestante de Martín
Lutero admite el primer divorcio solicitado por Enrique VIII para separarse de
Catalina y casarse con Ana Bolena.

A finales del siglo XV aparecen en Europa las enfermedades de transmisión


sexual, que fueron consideradas como un castigo celestial. Durante los siglos
XVIII y XIX o época victoriana, conductas sexuales como la masturbación, eran
consideradas inapropiadas. En 1882 apareció el trabajo de Richard Kraft-Ebing
“Psicopatía Sexuales”, donde describe comportamientos sexuales patológicos.

Sigmund Freud (1856-1939), médico vienés, demostró la trascendencia de la


sexualidad en los individuos. Su teoría de la personalidad, tiene como pivote el
desarrollo sexual. Introdujo el término de “lívido” como la energía de la que
emanan todas las actividades de los hombres. Por la misma época de Freud, el
médico inglés Havellock Ellis publicó su obra Psychology of Sex. El describe
que el deseo sexual es igual para hombres y mujeres y refuta que la
masturbación ocasionara insannia.

Margaret Sanger inició el movimiento de control de la natalidad en los Estados


Unidos y entre 1922 y 1927 publicó artículos sobre la sexualidad de la mujer.
Geramine Greer, feminista activa, publicó su obra “El eunuco femenino”, que es
considerada el baluarte del movimiento feminista. Alfred Kinsey inició el estudio
sistemático de la sexualidad y en 1966 Masters y Johnson publican su libro
“Respuesta Sexual Humana”, anotando que tanto hombres como mujeres
tienen la misma capacidad de respuesta sexual.

Religión

A lo largo de la mayoría de la historia, la religión proporcionaba la mayoría de


la información que la gente tenía sobre la sexualidad. Las personas de
diferentes religiones tienen conceptos diferentes acerca de la sexualidad
humana y estás perspectivas religiosas tienen con frecuencia un profundo
impacto.

Ciencia de la sexualidad

Fue contra este trasfondo de ideas religiosas sobre la sexualidad que comenzó
el estudio científico del sexo en el siglo diecinueve. Además, las bases de una
compresión de los aspectos biológicos de la sexualidad se habían establecido
antes a través de la investigación de médico y biólogos. Uno de los principales
avance en la compresión científica de los aspectos psicológicos de la
sexualidad humana provino del trabajo médico vienés Sigmund Freud. Es
importante reconocer el contexto cultural en el que Freud y los demás primero
investigadores diseñaron sus investigaciones y escritos. Las normas sobre la
sexualidad eran extraordinariamente rígidas y opresivas. Henry Havelock, un
médico de Inglaterra victoriana, recopiló una vasta colección de información
sobre la sexualidad

Creía que las mujeres, al igual que los hombre, eras criaturas sexuales. Como
reformador sexual, consideraba que las desviaciones sexuales con respecto a
las normas frecuentemente eran inocuas e instó a la sociedad a aceptarlas. Se
le puede considerar como un precursor de la investigación sexual moderna.
Para el psiquiatra Richard Von Kraft-Ebing, su interés especial fue la
sexualidad “patológica”.

Logró recolectar más de 200 historias de caso sobre individuos patológicos, los
cuales aparecieron en su libro titulado Psychopathia Sexualis. Tuvo un impacto
permanente. Uno de los primeros investigadores que contribuyeron a la
compresión científica de la sexualidad y que merece mencionarse es el alemán
Magnus Hirschfel. Fundó el primer instituto de investigación sexual y aplicó la
primera encuesta a gran escala sobre el sexo.

Estableció la primera publicación periódica dedicada al estudio del sexo,


estableció un servicio de orientación matrimonial, trabajó a favor de las
reformas legales y proporcionó consejo sobre anticoncepción y problemas
sexuales. En el siglo veinte, los principales avances en la compresión científica
del sexo provinieron de las masivas encuestas de conducta sexual humana
realizadas en Estados Unidos por Alfred Kinsey y sus colaboradores en el
decenio de 1940 y de las investigaciones de Masters y Johnson acerca de los
trastornos sexuales y la fisiología de la respuesta sexual. El estudio científico
del sexo tiene a ser interdisciplinaria –un esfuerzo conjunto de biólogos,
psicólogos, sociólogos, antropólogos y médicos.

2. Realización de un análisis crítico acerca de:

b. Perspectiva transculturales sobre la sexualidad y diga la influencia e


importancia de conocer acerca de este tema para la sexualidad.

Perspectivas transculturales sobre la sexualidad.

El etnocentrismo tendencia a considerar al propio grupo étnico y cultural como


superiores a los demás y a considerar que sus costumbres y modo de vida son
la norma por la que se debería juzgar a las otras culturas. La mayoría de
nosotros hemos tenido experiencia con la sexualidad sólo en una cultura y
tendemos a considerar nuestra conducta sexual como el único patrón existente
y seguramente como el único patrón natural.

Cultura se refiere a las ideas y valores tradicionales (es decir, transmitidos de


generación en generación) que se comunican a los miembros del grupo a
través de símbolos (como el lenguaje). Los seres humanos son únicos en
cuanto a la complejidad de sus culturas y en su confianza en la cultura para
adaptarse con éxito. La principal generalización que surge de los estudios
transculturales es que todas las sociedades regulan de alguna manera la
conducta sexual, aunque los reglamentos exactos varían en gran medida de
una cultura a otra. Los tabúes sobre el incesto son casi universales, el sexo se
regula en cuanto a que el coito entre familiares consanguíneos está prohibido.
La mayoría de las sociedades también condenas las relaciones sexuales
forzadas, como la violación.
Masturbación
Las actitudes hacia la masturbación o auto estimulación de los propios
genitales, varían ampliamente entre las culturas. Algunas sociedades toleran o
incluso alientan la masturbación durante la niñez y adolescencia, mientras que
otras condenan la práctica a cualquier edad. En todas las sociedades existen
cuando menos algunos adultos que la practican. La masturbación femenina
ciertamente ocurre en algunas sociedades.

Sexo pre marital y extramarital

Las sociedades difieren considerablemente en cuanto a sus reglas


relacionadas con el sexo pre marital. Según un estudio, 90 por ciento de las
sociedades de las islas del Pacífico permiten el sexo pre marital, al igual que el
88 por ciento de las sociedades africanas y el 82 por ciento de las sociedades
eurasiáticas; sin embargo 73 por ciento de las sociedades alrededor del
Mediterráneo prohíben el sexo prematrimonial. El sexo extramatrimonial se
coloca en segundo lugar únicamente por debajo del incesto como el tipo de
contacto sexual prohibido de manera más estricta. Incluso cuando el sexo
extramarital se permite, está sujeto a reglamentos; el patrón más común de
restricción es permitir el sexo extramarital a los maridos, pero no a las esposas.

Sexo con parejas del mismo género

Aunque existe una amplia variación en actitudes hacia la homosexualidad y la


conducta sexual del mismo género, parecen surgir tres reglas generales:

1. La sexualidad del mismo género se encuentra de manera universal en todas


las sociedades.

2. Es más probable que los varones participen en conducta sexual del mismo
género que las mujeres.

3. La conducta sexual del mismo género nunca es la forma predominante de


conducta sexual para los adultos en ninguna de las sociedades estudiadas

En Estados Unidos y otros países occidentales, sostenemos la suposición


incuestionable de que las personas tienen una identidad sexual, ya sea gay,
lésbica, bisexual o heterosexual. Aun así, la identidad sexual como
característica inmutable y permanente de sí mismo es desconocida o rara en
algunas culturas, como la de Indonesia.

Estándares de atractivo

En todas las sociedades humanas las características físicas son importantes


para determinar a quién se elige como pareja sexual. La región corporal en la
que se juzga el atractivo vería de una cultura a otra. Para algunos pueblos, la
forma y color de los ojos son especialmente significativos. Para otros, la forma
de las orejas es lo más importante.
Los estándares de la sociedad estadounidense se encuentran de manera
alguna entre la minoría; en la mayoría de las culturas, una mujer corpulenta se
considera más atractiva que una mujer delgada.

Un estándar parece ser una regla general; un cutis imperfecto se considera


poco atractivo en la mayoría de las sociedades humanas.

Variaciones de clase social y grupos étnicos en Estados Unidos

Origen étnico y sexualidad en Estados Unidos


La sexualidad de cualquier grupo particular puede entenderse sólo mediante
comprender la herencia cultural de ese grupo al igual que sus condiciones
sociales y económicas actuales.

Afros estadounidenses
Tres factores sobre la sexualidad de esta raza:

- La herencia africana.
- Las fuerzas que actuaron sobre los afros estadounidenses durante la
esclavitud.
- Las condiciones económicas y sociales actuales. Los afro estadounidenses
varían en cuanto a su origen si es caribeño, o bien si desciende de personas
traídas a Estados Unidos como esclavos.

Los afro caribeños enfatizan el decoro en la conducta sexual y enseñan a las


niñas a ser recatadas; este grupo tiende a considerar a los afro
estadounidenses como moralmente sospechosos y sexualmente
indisciplinados.

Latinos. En las culturas latinoamericanas tradicionales, los roles de género se


definen de manera rígida. Tales roles se enfatizan al inicio del proceso de
socialización de los niños. A los niños varones se les da más libertad y se les
alienta a las andanzas sexuales. De las niñas se espera que sean pasivas,
obedientes y débiles.

Los roles de género en la cultura latina tradicional tienen como epítome los
conceptos de machismo y marianismo. El código cultural del machismo entre
los latinoamericanos decreta que el varón debe ser responsable del bienestar y
honor de su familia, pero en las formas extremas también significa tolerar las
infidelidades sexuales del hombre. Marianismo, el equivalente femenino de
machismo, se deriva de la veneración de María, la madre virgen de Jesús. La
maternidad es sumamente valorada, en tanto que la virginidad previa al
matrimonio se protege celosamente.

Asiaticoestadounidense.
Incluye muchos grupos culturales diferentes, como aquellos de los
estadounidenses de origen japonés, de origen chino y de origen indio.

Entre los valores esenciales que son pertinentes para la sexualidad están
los siguientes:
1. Colectivismo: las necesidades de otros, especialmente aquellos dentro de
la familia, deberían considerarse antes que las propias.
2. Conformidad con las normas: el individuo debería conformarse a las
expectativas de la familia y de la sociedad.
3. Control emocional: Las emociones no deberían expresarse abiertamente.

En vista de todas estas fuerzas, no sorprende que los estadounidenses de


origen asiático actuales tiendan a ser del grupo más conservador en sentido
sexual entre los diversos grupos étnicos.

Se considera que las lesbianas y los varones gay violan no sólo una norma
sexual sino también la norma cultural preeminente de la familia. En China el
aborto se considera como un método razonable de respaldo para el control
natal, siendo el dispositivo intrauterino el método principal.

No sorprende que los Asiaticoestadounidense, donde el subgrupo más grande


está formado por personas de origen chino, acepten más el aborto que otros
grupos étnicos.

c. Perspectiva trans-especie acerca de la sexualidad.

Perspectivas transespecie acerca de la sexualidad

Los seres humanos son sólo una de las muchas especies animales y todas
ellas presentan conducta sexual. Colocar la propia conducta sexual en una
perspectiva evolutiva es útil para explorar las semejanzas y diferencias entre
nuestra propia sexualidad y aquella de las demás especies.

Masturbación

Definitivamente los seres humanos no son la única especie que se masturba.


La masturbación se encuentra entre muchas especies de mamíferos, en
particular entre los primates (monos y simios). La masturbación entre las
hembras también se encuentra en muchas especies además de la humana.

Comportamiento sexual del mismo género


Las observaciones acerca de otras especies indican que nuestra herencia
básica como mamíferos bisexual. Los machos de muchas especies montan a
otros machos y en algunos primates machos se han observado el coito anal.
Entre las ovejas domésticas, 9 por ciento de los adultos machos prefieren
fuertemente a otros machos como parejas sexuales.

Señalización sexual
Las hembras de los primates realizan señales sexuales hacia los machos; de
hecho0, como una forma de coqueteo. Por ejemplo, las hembras en una
especia de macaco realizan un desfile frente a los machos para indicar su
interés.
Características humanas únicas

La conducta sexual está más controlada por las hormonas (instinto) entre las
especies inferiores, y más controlada por el cerebro (aprendizaje y contexto
social) en las superiores. Las experiencias ambientales son cruciales para
moldear el comportamiento sexual de las especies superiores, en particular los
seres humanos; para nosotros, la conducta sexual es mucho más que
simplemente “hacer” aquello que nos viene por naturaleza.

En la mayoría del reino animal, la conducta sexual femenina está fuertemente


controlada por las hormonas. En casi todos los mamíferos, las hembras no
participan en absoluto en conducta sexual, excepto cuan están en “celo”.
La conducta sexual de la hembra humana no está ni cercanamente tan
controlada por las hormonas como en el caso de las hembras de otras
especies.