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Periodo clásico tardío- maya

INTRODUCCION

Emepzo en el año 600 DC y termino en el año 900 DC

Caracteriza de este período el crecimiento máximo de los centros ceremoniales, así como su
proliferación en todo el territorio maya. El aumento demográfico es evidente y el incremento
de la producción agrícola a través de la agricultura intensiva y con el sistema de chinampas en
las tierras bajas permite la construcción de obras públicas monumentales, grandes complejos
arquitectónicos como templos, palacios, tumbas, caminos. Estos últimos intensifican el
intercambio comercial, tanto de materias primas como de productos artesanales, lo que en
conjunto produce el auge global de la economía.

ARTE

Los textos jeroglíficos de esta época permiten reconstruir muchos detalles de la vida política y
ritual de los reyes, y revelan un cuadro muy complejo de interacción entre las ciudades y sus
dinastías gobernantes.

Muchas vasijas resentan escenas relacionadas con la mitología y la religión, incluyendo figuras
de dioses y una variedad de escenas rituales. Muchas piezas también presentan textos
jeroglíficos, con frecuencia marcas de propiedad que designan al propietario de la vasija y en
ocasiones dan el nombre del artista que pintó la pieza.

En cerámica, los alfareros mayas lograron efectos cromáticos de gran billantez como arte
narrativo. La cerámica decorada denominada Tepeu es la mas importante.

En la pintura mural se genera un estilo que parece originarse en las tierras bajas, pues el
ejemplo más temprano proviene del edificio B XIII de Uaxactún, lugar muy cercano de Takal,

Igual que en las pinturas de los períodos anteriores, la figura humana constituye el motivo
principal de este estilo de Clásico Tardío, misma que reproduce el tipo físico maya clásico, con
nariz aguileña, deformación craneana y ojos estrábicos. También mantiene la tendencia al
naturalismo a través de las proporciones, las líneas suaves de contorno y los colores, que de
apegan a los que en la realidad tienen los objetos representados, con una riquísima paleta en
la que sólo están ausentes las combinaciones de rojo y azul, tales como el malva, el solferino o
el morado. Rodeadas generalmente por un marco de jeroglíficos, tienen escenas casi siempre
rituales, pues lo más común son las escenas de danza (Kiuic y Uxmal) efectuadas por
sacerdotes ricamente ataviados, o presentando ofrenda (Templo de la Lechuza en Chichén
Itzá). Es excepcional la de Sacnicté (Thompson, 1940), en la que hay un enano en actitud
amenazante frente a unos bultos y a un sacerdote.

Los murales de Bonapak, que datan del año 800AD son una obra que relata la historia de una
batalla, de su secuela y de los festejos por la victoria.