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GUIA 15

¿Cómo SE TRANSFORMA LA MATERIA?

ACTIVIDADA A
ANALIZAR Y CONTESTAR EN EL CUADERNOGUI

Ciclos de la materia

Los materiales necesarios para la vida en los ecosistemas se transfieren en ciclos cerrados, que permiten a los organismos vivientes
utilizarlos una y otra vez, ya que se reciclan constantemente.

Para comprender mejor cómo operan estos ciclos, se debe saber que en la fotosíntesis las plantas verdes toman del ambiente abiótico
(no vivo) sustancias inorgánicas, de bajo nivel energético, y las transforman en compuestos orgánicos, que sirven como fuente
principal de energía y de materiales para construir el cuerpo de cualquier ser viviente.

En la trama alimentaria de un ecosistema, la materia orgánica generada por los productores (organismos fotosintetizadores) se
transfiere, sucesivamente, a través de los diferentes niveles tróficos ocupados por los consumidores.

Cuando tales organismos mueren (o eliminan sus desechos), las sustancias orgánicas presentes en los restos cadavéricos (o en los
desechos) son desintegradas por los descomponedores, hasta reducirlas a moléculas inorgánicas simples, que pueden ser tomadas
por otros organismos capaces de incorporarlas a su propio organismo.

En síntesis, dentro de un ecosistema y


también entre ecosistemas, la materia
prima con que se construye el ser vivo
circula: desde los componentes
inanimados (ambiente abiótico) a los
organismos vivos, luego regresa a lo
inerte, de ahí a los seres vivientes y así,
sucesivamente.

Este tipo de circulación se conoce


como ciclo de la materia o
biogeoquímico.

Si la materia no repitiera sus ciclos,


ninguna forma viviente sobreviviría en la
actualidad, porque los cadáveres y desechos orgánicos acumularían indefinidamente la materia prima que permite estructurar al
organismo biológico.

La Tierra no recibe del espacio exterior, ni pierde hacia él, cantidades significativas de materia. En consecuencia, los seres vivos
tienen que satisfacer sus necesidades de sustancias orgánicas e inorgánicas utilizando, exclusivamente, la materia confinada dentro
de sus propios límites.

De las sustancias inorgánicas que se mueven cíclicamente en los ecosistemas, algunas son requeridas en grandes cantidades por los
organismos vivientes, razón por la cual se denominan macronutrientes; los ejemplos más importantes incluyen al agua, carbono,
nitrógeno y fósforo. Otras materias inorgánicas también son necesarias para los seres vivos, pero sólo en cantidades muy pequeñas;
se trata de micronutrientes como, por ejemplo, fierro, cobre, cloro, zinc y yodo.

RESPONDE EN EL CUADERNO

1. ¿DE DONDE PROVIENE LA MATERIA DE LA QUE ESTAMOS HECHOS TODOS LOS ORGANISMOS VIVOS?
2. ¿Qué SUCEDE CON LOS ALIMENTOS QUE CONSUMIMOS DIA A DIA? DESPUES DE QUE NUESTRO CUERPO
ELIMINA LOS DESECHOS, ¿Qué SUCEDE CON ELLOS?
3. ¿Por qué EL SOL PUEDE SER UNA FUENTE DE ENERGIA TAN GRANDE? ¿LA ENERGIA DEL PLANETA SE PUEDE
ACABAR? ¿Por qué?

ACTIVIDAD B
APRENDAMOS ALGO NUEVO

PROBLEMAS AMBIENTALES
CAUSAS NATURALES Y ATRÓPICAS
Las plaguicidas y el aire. Los plaguicidas son el producto de la tecnología moderna. Estas sustancias
comenzaron a utilizarse para combatir poblaciones de animales consideradas como plagas.
Contaminación ambiental. La contaminación del medio ambiente significa la introducción de
elementos nocivos los cuales modifican negativamente la calidad del agua, aire o suelo
La contaminación del agua. Por lo general, el agua que se utiliza para las tareas domésticas
proviene de los ríos, lagos y manantiales; también se puede obtener del suelo, en cuyo caso se
hacen pozos y se emplean bombas para extraerla.

TAEREA EN CASA
INVESTIGAR LOS CONTAMINANTES DEL AGUA MAS COMUNES

Entre los contaminantes del agua más comunes se incluyen: Los agentes biológicos causante de
enfermedades. Tal es el caso de la bacteria que produce en cólera o de los virus que provocan
hepatitis o diarrea. Estos se generan por la eliminación, en los ríos y mares, de desechos cloacales o
animales que no reciben un tratamiento previo adecuado. La materia orgánica, que proviene de
diferentes fuentes, como son los desechos cloacales, los residuos que producen las industrias
frigoríficas, papeleras, alimentarías, los mataderos, las granjas de pollo, etc., la gran cantidad de
detergente utilizada en las casas, y los abonos agrícolas. Los plaguicidas, que se usan en los
campos agrícolas para combatir malezas y plagas que atacan los cultivos.
La contaminación del suelo. La capa de más superficial de la corteza terrestre se llama suelo. En el
suelo se encuentra el soporte de todo la cubierta vegetal. El suelo se contamina por el uso de
fertilizantes y de pesticidas, como los plaguicidas, raticidas, insecticidas y por los detergentes y
productos químicos en general, que se acumulan con el tiempo. Esto es bastante común en las
plantaciones agrícolas donde se usan frecuentemente estos productos.
La contaminación del aire. El aire es una mezcla de gases que, normalmente, está constituido por un
78% de nitrógeno y un 21% de oxígeno. El 1% restante contiene pequeñas cantidades de otros
gases como argón, neón, helio, metano, dióxido de carbono y vapor de agua. En las grandes
ciudades, la composición del aire se parece como a la normal y está seriamente afectada por la
presencia de contaminantes que, en concentraciones elevadas, pueden resultar muy peligrosos. Los
principales contaminantes del aire son el monóxido de carbono, el dióxido de carbono, el óxido de
nitrógeno de azufre, además de las partículas de polvo y de metales. La presencia en abundancia de
estos gases en el aire hace que este resulte toxico para los animales, las plantas y las personas.
La contaminación acústica. El oído humano puede percibir sonidos muy diferentes, que van desde
un murmullo hasta un sonido. El ruido se puede recibir como un sonido inarticulado y confuso, que
se mide en decibeles (dB), y que pueden causar perturbaciones, si es excesivo.
El efecto invernadero. Nuestro planeta está rodeado por una enorme capa de aire o atmósfera. La
atmósfera está formada por varios gases, los más importantes son: el oxígeno, el nitrógeno y el
dióxido de carbono. Si la atmósfera solo estuviera constituida de oxígeno y nitrógeno, nuestro
planeta serial un lugar donde no existiría la vida, debido a la baja temperatura. Pero otros gases que
constituyen la atmósfera, en especial el dióxido de carbono, absorben el calor que proviene del sol y
retiene parte del calor que irradia la tierra. A este proceso natural que permite que la tierra tenga
temperaturas adecuadas para el desarrollo de la vida, se le llama afecto invernadero. Sin embargo,
en la actualidad la cantidad de carbona está superando los límites normales, razón por la cual se
produce un mayor efecto invernadero y, en consecuencia, un aumento de temperatura del planeta.
Lluvia ácida. Existen una relación entre la contaminación atmosférica y la acidez de las lluvias. La
composición química del agua de lluvia depende de la sensación, y también las sustancias presentes
en el recorrido de las gotas desde la alta atmósfera hasta el suelo. La precipitación tiene, entonces,
la capacidad de incorporar contaminantes existentes en el aire. Las combustiones de carbón y de los
derivados del petróleo producen cantidades apreciables de óxido de azufre y de nitrógeno que
contribuyen a la acidez de las lluvias.
Contaminación de los alimentos. Cuando en el riego de los cultivo se utilizan aguas negras o que
tienen restos de pesticidas y fertilizantes, se pueden provocar la contaminación de los alimentos, que
ocasiona severos problemas de salud.
Contaminación Urbana. La contaminación de las ciudades está determinada por un sinnúmero de
variables. El ambiente natural regido por elementos geográficos define que una ciudad sea más
contaminada que otra.
Las características del ambiente cultural también son determinantes en los grados de polución
urbana:
El hollín. El hollín se forma especialmente en las combustiones incompletas y con los combustibles
Diesel. Está formado por partículas de carbón. Sobre ellas se fijan compuestos, como el
benzoplreno, que pueden ser cancerígenos. Se observa hollín en los escapes de autos, colectivos y
camiones, que contaminan el aire con nubes negras. También se lo distingue, en las mañanas, sobre
los autos que han quedado estacionados a la intemperie, formando una delgada capa negruzca.
Otras partículas: Además hay muchas otras partículas sólidas en el aire, polvillos que se deben a la
tierra, desgaste de neumáticos, fibrillas textiles, pelitos, plumas, maderas, escamas de piel, polen,
esporas*, bacterias y otros. Muchos de ellos producen alergias en las personas sensibles.
El cigarrillo. Una contaminación a la que se le da poca importancia es la del cigarrillo.
Afecta directamente al fumador y a otros que están en el mismo lugar, los llamados "fumadores
pasivos".

Los tres ciclos del ecosistema


Los tres ciclos principales de un ecosistema son el ciclo del agua, del carbono y del nitrógeno. Estos tres ciclos, que
trabajan en equilibrio, son responsables de llevar los materiales de desecho y de restaurar los ecosistemas con los
nutrientes necesarios para mantener la vida. Si alguno de estos tres ciclos saliera de su balance, los efectos sobre el
ecosistema podrían ser catastróficos.

Ciclo del agua

El ciclo del agua comienza con la precipitación. El agua de lagos, ríos y océanos se evapora en la atmósfera. Estos
vapores de agua se reúnen, bajo las condiciones adecuadas, para formar las nubes. Con el tiempo, estos vapores se
condensan y se convierten en lluvia u otra forma de precipitación, que cae a la superficie de la tierra. A continuación,
algo de la precipitación fluye en la tierra y se convierte en parte de la capa freática del ecosistema. El resto fluye hacia
los arroyos y ríos y, finalmente, vuelve a los lagos y océanos de donde había salido. A lo largo de este viaje, las formas de
vida en el ecosistema utilizan el agua para sostener la vida.

Ciclo del carbono: la respiración

El ciclo del carbono se puede dividir en dos subciclos más pequeños: la respiración y la fotosíntesis. Estos subciclos son
dependientes uno del otro. En el ciclo de la respiración, la fauna o la vida animal que habita la biosfera, consume
hidratos de carbono (en la forma de vida de las plantas) y oxígeno y emana dióxido de carbono, agua y energía. Los
animales utilizan la energía producida para impulsar su biología.

Ciclo del Carbono: la fotosíntesis

La flora, la vida vegetal del ecosistema, realiza la fotosíntesis. Las plantas absorben la energía del sol, el dióxido de
carbono y el agua y producen carbohidratos y oxígeno. Estos hidratos de carbono y el oxígeno son rápidamente
utilizados por la fauna presente en el ecosistema. Además de ser consumido por la vida animal, algunos de estos
hidratos de carbono vuelven a la tierra cuando la flora muere. Allí, se descomponen y el carbono regresa al ecosistema
en forma de dióxido de carbono. Si no es consumido por los animales, el carbono de las plantas en descomposición con
el tiempo se convertirá en combustibles fósiles.

Ciclo del nitrógeno

La mayor parte del nitrógeno que se encuentra en los ecosistemas existe como gas nitrógeno. Casi el 78% de la
atmósfera terrestre está compuesta de nitrógeno. En la atmósfera es muy estable y no se combina fácilmente con otros
elementos. El relámpago tiene la energía suficiente para convertir el nitrógeno en nitratos, una forma de nitrógeno
utilizable por la vida de las plantas. La segunda forma en que el nitrógeno se convierte en nitratos es mediante las
bacterias fijadoras de nitrógeno. Estas bacterias utilizan enzimas especiales para convertir el nitrógeno en nitratos. Las
plantas usan estos nitratos para formar aminoácidos. Los animales comen las plantas para que los aminoácidos les
ayuden a desarrollar el tejido muscular. Cuando las plantas y los animales mueren, las bacterias desnitrificantes
convierten los nitratos de nuevo en la forma gaseosa de nitrógeno, que es liberado a la atmósfera.