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INSTITUTO ESPECIALIDADES JUVENILES

Resumen del libro:


Consejería efectiva de Gary Collins.

Elizabet Gocsman
30 de septiembre de 2016
CONSEJERÍA CRISTIANA EFECTIVA

Consejería cristiana efectiva, es un libro que explica la importancia de la consejería desde

el punto de vista cristiano y bíblico, donde se logra ver un marcado contraste con la consejería

secular o psicoanálisis como la llamó Sigmund Freud.

En la primera parte se habló un poco del origen del rechazo que durante mucho tiempo

muchos cristianos han tenido hacia la psicología y es porque el psicólogo Freud “escribió acerca de

la religión y sugirió que los creyentes eran psicológicamente inestables”.

Sin embargo, en las escrituras encontramos muchísimos casos donde existió un consejero

y un aconsejado, donde se puede ver la importancia de ayudar a otros aconsejando bien. Entre

algunos ejemplos bíblicos se encuentra el de Moisés, Job y Eliu, y Jesús. De estos ejemplos se

puede obtener mucha guía para desarrollar una buena consejería, es importante ser equilibrado

entre escuchar a las personas y hacer las preguntas pertinentes en el momento correcto.

Muchos comenten el error de hablar demasiado y otros en solo escuchar y no ayudar a

que la persona llegue a una meta. Este último caso de consejería se le llamó la corriente permisiva

porque se trata de que la persona exprese sus pensamientos y ella misma consiga sus soluciones.

Freud sugirió tres corrientes o formas en llevar a cabo la consejería, la primera es la consejería de

tipo directiva, donde el consejero guía todas las soluciones analizando el problema e indicando

cual debe ser la resolución, la segunda es la permisiva y la tercera corrientes de interacción es una

mezcla de las dos primeras donde existe una interacción donde ambos encuentran la solución al

problema.

Por otro lado el autor explica los rasgos esenciales que debe tener un consejero cristiano a

la luz de las escrituras, entre ellos se puede mencionar la humildad la paciencia y el amor

desinteresado por ayudar a quien lo necesita.


Otro pilar fundamental que no debe olvidar un consejero es llevar a las personas al

conocimiento del evangelio, pero no de forma imprudente en medio de un problema sino con la

sabiduría y guía del Espíritu Santo que ayuda al consejero a comunicar la necesidad de Cristo en

medio de cualquier situación.

Es importante mencionar que el autor explica que no hay una solo fórmula para llevar a

cabo la consejería. Existen muchas técnicas de consejería y muchas maneras de ayudar a un

problema específico, de sebe recordar que cada ser humano es único y diferente. No es necesario

saber todas las técnicas de consejería, pero tenemos dos buenos ejemplos bíblicos

específicamente el de Eliu y de Jesús.

Las ventajas de la consejería cristiana es que existen herramientas espirituales como la

oración, la palabra de Dios, y el compañerismo cristiano donde se evidencia el segundo

mandamiento más importante de todos. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, junto con todo lo

que conlleva este mandato.

El autor aconseja que los problemas no se resuelven solamente buscando el pecado en la

persona, muchos han sugerido que esta es la fórmula básica de la consejería, pero hay otros

asuntos importantes que abordar para ayudar eficazmente a la persona.

Las etapas de la consejería vistas desde un punto de vista básico son: la etapa

introductoria, el establecimiento de metas, la búsqueda de soluciones y finalmente el cierre. Sin

embargo, como muchos otros temas de la consejería no tiene que ser una regla. Pero ayuda a

guiar el proceso.

Lo que resta del libro se trata de guiar al consejero cristiano mediante diferentes

situaciones difíciles que se pueden presentar y cómo ayudar efectivamente a la persona.