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Cosmogonia 12 – Las diosas colectivas

Publicado el 28, septiembre, 2017 por Ares Cronida

Los dioses por naturaleza en su mayoría suelen ser individualistas y actuar solos, a lo sumo
algunos que otros dioses gemelos aparecen en los mitos de los pueblos; pero en las diosas a
diferencia de sus contrapartes masculinas, se encuentra que muchas de ellas realmente tienen
una naturaleza gregaria, esto es que no pueden ser separadas dentro del colectivo y actúan
todas como un todo dentro del grupo que conforman, por lo general en triadas donde suelen
estar identificadas como los aspectos de la sexualidad femenina (niña/hija/virgen,
mujer/madre/fértil, anciana/abuela/estéril), están vinculadas generalmente a las nociones de
nacimiento, vida y muerte; y son la contrapartida al dios astado (de los cuernos), que
representaba la virilidad masculina. Herederas modernas de estas triadas son aquellas tres
hadas madrinas de los cuentos infantiles que venían a dar dones (hados/destinos) a los recién
nacidos.

A veces se las representaba como una diosa triple (una diosa que abarca tres aspectos en una
sola) y este concepto de diosa triple ha agarrado fuerza en los modernos cultos neo-páganos
quienes adoran y creen en la existencia de una diosa (triple) que existía en el supuesto periodo
matriarcal de eras prehistóricas, que fue reemplazado al surgir las primeras civilizaciones por
un culto patriarcal; bajo esta forma triple estas diosas dominan cielo, tierra, inframundo; en el
cielo bajo la forma de la Luna y su cambiantes caras; en la tierra con los cultos a la fertilidad y
las nociones de nacimiento, vida y muerte de plantas y animales; y en el inframundo al servir
de guía a las almas de los difuntos, y el reencuentro con los ancestros.

El concepto de tres en uno (dios/diosa triple) suele ser extraño para muchos, pero no podemos
de dejar de compararlo con la idea del propio dios cristiano donde Padre/Hijo/Espíritu–
Santo forman una trinidad indisoluble; y que las otras religiones monoteístas abrahámicas
(judíos y musulmanes) lo ven como la adoración pagana a tres dioses. La presencia de esta
trinidad en el culto cristiano es seguro el recuerdo y la fusión en una de antiguas triadas de
dioses, como serían Osiris/Isis/Horus en Egipto, Brahma/Vishnu/Shiva en
India, Zeus/Poseidón/Hades en Grecia, o Jupiter/Juno/Minervaen Roma, por citar ejemplos.

Como dioses triples en el sentido señalado tenemos no sólo a la trinidad cristiana, sino que los
que apoyan a los neo-páganos observan que hay más presencia en sus equivalentes femeninos
dentro de los distintos pueblos del tronco indoeuropeo; ejemplos como: la Hecategriega, con
sus tres rostros y sus tres dominios (cielo/tierra/inframundo), o en la
trinidad Badb/Macha/Nemain, que son sólo aspectos de la terrible Morrigan, diosa celta del
destino, la guerra y la fatalidad (muerte); esto solo por citar algunas. Estos ejemplos fortalecen
la idea de la existencia de esa diosa prehistórica, que sirve de justificación a movimientos
extremistas dentro de grupos feministas, anarquistas, verdes (ecológicos), new age (nueva
era), y otros que buscan romper con la tradición y el estado de las cosas (status quo).

En esta entrada no haremos mayor mención de estas diosas triples, sino de las diosas grupales
de la mitología grecolatina. Estas diosas colectivas abarcaron múltiples funciones, y como se
puede ver en su evolución pasaron de ser Morias, señoras que predecían el destino de dioses y
hombres, a cumplir funciones más humanas y con temas sociales, como son las Musas,
señoras de las artes escritas.

Las Moiras – Señoras del destino

Las Moiras eran las diosas del destino. Entre los griegos se les conocía como: Cloto (la que crea
el hilo), Láquesis (quien mide el largo del hilo) y Atropos (quien corta el hilo). En su telar la vida
de cada persona es un hilo, y la longitud de cada cuerda es la duración de la vida de dicha
persona; el hilo blanco de la vida de cada persona era a veces hilado con otros dos, uno dorado
que representaban los momentos de dicha y otras veces cruzado con una lana negra para
indicar los momentos de desdichas.

Por lo general son descritas como tres viejas mujeres, en otras un trío de tristes damas (una
joven, una adulta y una anciana); siendo equipadas a veces con otro grupo,
las Grayas/Greas/Grises, tres viejas brujas, ciegas y caníbales, que compartían un único ojo y
diente. Las Moiras se las pone habitando en su caverna en el inframundo, donde la luz del Sol
jamas llega, y se la pasan hilando y deshilando el destino de dioses y hombres; tan grande era
su poder que era temidas no sólo por los mortales, sino por los dioses mismos.

En la tradición se dice que a pocos días de nacido un niño, estas tres damas se
aparecían, Cloto con su huso y un libro donde anotaba; Laquesis con una vara de medir el
largo del hilo y Atropos con las temidas tijeras; y dictaban en la cuna el destino del neonato.
Así estas diosas se relacionaban con antiguas diosas del parto, como Ilitia, que la tradición
luego fusiono con Hera, o la volvió hija de la misma; o con Hecate, que cumplía una función
parecida antes de ser convertida en diosa de las brujas. Incluso se hablada de una
sola Moira (destino), llamada entre los minoicos Aisa; pero se mencionaba cuando nacía un
niño a una tercera diosa: Kallone (belleza por la nueva vida); así en los mitos cretenses y
minoicos Ilitia (nacimiento), Kallone (belleza) y Moira/Aisa (destino) formaban una primera
trinidad. La trinidad en algún punto se hizo necesaria para la Moira misma; tal es así que se
comparan a trinidades protogenicas como Thesis (creación) [en otras versiones Tethys(madre)
o Metis (saber)] que fue madre de Poros (inicio/camino) y Tecmor(final/destrucción).

***

Ejemplos de su designios ante las cunas de los neonatos se cita la historia del héroe Meleagro,
hijo del rey Eneo y la reina Altea (la hermana de Leda), cuando las Moirasllegaron a dar sus
dones, Atropos dijo, «vivirá lo que dure el trozo de carbón en la leña ardiente»; su madre
entendiendo las palabras de la Moira agarró el trozo ardiente y lo apago, guardándolo cerca.
Años después cuando las tierra del rey Eneo eran azotadas por un terrible jabalí, decenas de
héroes llegaron a combatirlo. Meleagro (pese a estar comprometido) se enamoró de Atalanta,
que también tomó parte en la cacería y fue la primera que hirió y mató al jabalí, junto
con Meleagro; ella tomó el honor por tal hazaña; lo que provocó una pelea entre los distintos
participantes. Altea sin embargo no le gustó mucho los deseos de su hijo por la joven salvaje y
romper su compromiso, (en otras versiones porque haber matado a sus tíos, hermanos
de Altea, en la pelea) y ella encendió el trozo de carbón hasta que se consumió, provocando la
muerte del héroe.

***

En algunas tradiciones ponen a las Moiras como ministras de su hermano Moros (Fatumentre
los romanos), señor del destino mismo y versión masculina del trío de diosas, quien escribía en
su libro de hierro los decretos inamovibles para todo ser vivo. [Las Moirasescribían el destino
en una pared de bronce en su cueva, de forma que los dioses pudieran consultar sus
edictos]. Nadie escapaba a sus decretos, siendo la única fuerza a la que Zeusverdaderamente
temía y era considerada omnipotente, omnisciente y omnipresente. Violar los decretos
de Moros, o de las Moiras, implicaba traer el caos de nuevo al mundo y por ello destrozar a la
creación. Sirvientes de Moros y las Morias, eran el resto de los dioses oscuros (hijos de la
noche) que estaban a su servicio; entre ellos Thanatos (la muerte pacifica) y
las Keres (demonios de la muerte violenta) representaban los aspectos físicos de su poder.
Todos los dioses mayores y menores que no estaban relacionados con él/ellas vivían con
miedo a lo que podían hacer con ellos. Prometeo salvó a la humanidad de la miseria de ver su
destino (la muerte) cuando el único espíritu que no escapó de la Caja dePandora y quedó
atrapado dentro fue Elpis, el espíritu de esperanza.

***
Las Moiras representan en su visión más antigua y profunda lo que pudo haber sido el origen
de la mayoría de estas diosas colectivas, suelen representar y ser el ejemplo clásico para
apoyar las tesis de mitografos modernos de la existencia de diosas triples; y su presencia de
tres diosas que hilan y deshilan el destino de hombres y dioses no se limitaba al mito griego.

Los romanos las llamaban Parcas; ellas eran: Nona (quien preside el
nacimiento), Décima(determinaba su destino, el largo de su vida) y Morta (como indica su
nombre es la muerte misma), descritas igual de viejas que sus contra partes griegas.

Entre los mitos nórdicos tenemos a la Nornas; ellas son: Urder, lo que ha ocurrido; Verdandi,
lo que ocurre, y Skuld, lo que debería ocurrir; a diferencia de sus equivalentes mediterráneas,
estas ninfas del norte son descritas como bellas hadas que cuidan y riegan el árbol de la vida
(el Yggdrasil) que sostiene en sus ramas los distintos mundos; y al igual que las Hesperides,
son guardianas de las manzanas de la vida eterna, su conocimiento sobre el pasado, presente y
futuro era apreciado por los dioses nórdicos. Y al igual que las Keresen el mundo griego que
subían del inframundo a buscar a los muertos en batallas, las Valquirias bajaban
del Valhalla por los guerreros que morían en las guerras.

Más al este, entre los pueblos eslavos el dios Sud (el juez) y sus tres hijas, las Sudenicy(las que
juzgan) determinan el destino de los hombres al nacer; mientras que en los pueblos
de Rusia las llamaban las Rodzanicy (las generadoras) y eran hijas de Rod (el creador). Entre
los pueblos bálticos otras tres las hermanas cumplen similar función: Decla (vinculada al
embarazo), Karta (diosa del matrimonio) y Laima (predice el destino final); pero a diferencia
de sus equivalentes menos septentrionales, estas diosas eran más similares a la Tyke (Tique)
griega, o a la Fortuna romana, diosas que distribuían la buena y la mala suerte.

Laima tiene equivalente más directo en la diosa hindú Lakshmi, esposa del señor Visnú, diosa
de la belleza y la buena fortuna (una mezcla de Afrodita/Venus y Tyke/Fortuna); pero que
maldecida por hermana Sárasuatí fue condenada a ser vista como que siempre favorece a los
menos necesitados, dejando sin atención a los que más requieren sus dones. Es importante
notar que Lakshmi; Durga (la gran diosa madre, similar a Gea en poder, pero bajo su aspecto
de Kali es la destrucción y muerte) y Sárasuatí (diosa del conocimiento y las artes) forman la
trinidad de diosas más importante del panteón de India.

Entre los antiguos árabes pre-islámicos se tienen tres diosas que de alguna forma repiten la
triada hindú, ellas eran Uzza (diosa del amor y la belleza), Alilat (diosa de la inteligencia)
y Manat (diosa del destino, el tiempo y la muerte); quienes en la tradición del lugar eran las
protectoras de la sagrada ciudad de la Meca.

En los mitos celtas la diosa Morgana era señora de la guerra, el destino y la muerte, se suele
dividir en tres: Badb (grito), Macha (lucha) y Nemain (venenosa) que son aspectos de esta
diosa, símbolo muchas veces de la tierra que estos pueblos dominaban. Para la primera mitad
del primer milenio en la Europa nor-occidental (pueblos celtas y germanos) adoraban a
las Mantres (madres o matronas) que eran tríos femeninos protectores del hogar; su
equivalencia con las Moiras/Parcas/Nornas no parece ser punto de discusión, pero algunas
teorías implican que su culto fue reemplazado por las tres Marías del culto cristiano.

Dada la extensión de los mitos por toda Europa y del cercano oriente a India, es de suponer
una raíz más antigua dentro del tronco indo-europeo; tal es así que además en todos estos
mitos estas diosas están vinculadas directa o indirectamente a la noche; entre los griegos
las Moiras eran hijas de la diosa Nix (la noche), y posteriormente para subordinar su poder se
las pone como unas hijas de Zeus y Temis, y hermanas de las Horas (diosas vinculadas al orden
y la ley); tanto es así que la tradición romana pone a las Parcas como hijas de Nox (la noche)
y Júpiter; y entre los nórdicos las Nornas son hijas del gigante Norvi, de quien emergió Nott (la
noche).

En la tradición órfica, por otra parte, se dice que las Moiras eran hijas de Chronos/Eón (el
tiempo mismo, no confundir con el titán Cronos, padre de Zeus) y Ananke (la necesidad/el
destino, la Moira original); estos dos dioses primarios que no sólo crearon la tierra y el cielo,
sino que fueron los padres de Nix (la noche), Erebo (la oscuridad), Eter (la luz/aire)
y Hemera (diosa del día); siendo sus hijas mayores las Moiras mismas. El origen de esta versión
se inspira seguramente en los mitos persas donde de Zervan, un dios primigenio del tiempo y
el destino, del que habrían nacido Ahura Mazda y Ahrimán, la luz y las tinieblas, entendidas
como los principios del bien y del mal.

Los últimos restos de estas diosas se presentan en obras de teatro de inicios del siglo
XV; William Shakespeare pondría a tres brujas, las hermanas extrañas; donde seguramente
también ayudaron las Grayas a imaginarlas y describirlas físicamente. Ellas son lectoras del
destino; así estas tres mujeres predicen a Macbeth no sólo su ascenso al trono de Escocia,sino
también su posterior caída; y aunque su presencia en la obra teatral es breve, es para mucho
lo que más se recuerda de la misma.
Las Erinias – Señoras del castigo

Las Erinias (oscuras) eran un grupo de deidades ctonicas; y como muchos habitantes del
inframundo son para poetas como Esquilo hijas de Nix (la noche) y Erebo (la oscuridad). El
poeta Hesíodo las pone como hijas de Gea/Gaya fecundada por la sangre de Urano tras su
castración; así estas diosas oscuras están emparentadas con los Gigantes y con las
ninfas Melias (dríades de los fresnos), justificando de esta forma su naturaleza como diosa
vengadoras de los crímenes de naturaleza filial principalmente. Sófocles, escritor de tragedias
clásicas también las pone como hijas de la tierra, pero de su relación con Erebo(señor de las
tinieblas); y la tradición orfica las hace hijas de Hades y Perséfone, para justificar su naturaleza
ctonica. El poeta latino Valerio Flaco las hace hijas de la daimona Poena (la venganza); un
demonio femenino romano cuya ascendencia era similar a la dada por Sófocles para estas
ninfas, y que estaba al servicio de la Nemesis.

Las Erinias eran conocidas por los romanos como Furias (terribles), y los griegos las llamaban
también Euménides (benévolas), como forma de evitar su ira. El número de Erinias suele ser
como con muchos otros grupos una cantidad variable, sobre todo si se las compara con sus
hermanas las Melias; cuyo número es incontable. La tradición las volvió un trío, siendo
ellas: Alecto (implacable), Megera (rencorosa) y Tisífone (vengadora); y su función es castigar
delitos de carácter filial; entre ellos aquellos que iban contra la moral (el incesto, o
desobedecer a los padres, por ejemplo), los delitos de infidelidad, y lo más graves, los
asesinatos filiales tales como parricidios, matricidios, fratricidios y otros …cidios donde haya
vinculación de sangre.
El como se aplicaban estos castigos variaban, pero normalmente las Erinias/Furiasperseguían
al pecador hasta volverlo loco; un poco lo que pasaba con aquellos que cometían tales actos y
la culpa los iba carcomiendo por dentro hasta acabarlos. Así estas ninfas se funden con otras
como las Manias (demonios de las locuras y las enfermedades mentales), o con Nemesis, que
castigaba las faltas contra los dioses, y de la que se dice eran siervas. En otros casos, cuando el
pecador era ‘inmune’ a la locura, toda la población donde habitaba sufría calamidades hasta
que fuera descubierto y castigado el crimen. La locura generada por las Erinias sólo podía ser
detenida si el pecador encontraba a alguien dispuesto a purificarlo por sus pecados (devolverle
la razón), y realizaba además una serie de tareas para pagar la expiación.

***

Entre aquellos que experimentaron su poder se encuentran: Heracles/Hercules, tras haber


matado a su familia (primera esposa e hijos) por una locura inspirada por Hera; al despertar y
descubrir los terribles actos que había cometido, sintió un terrible dolor, y avergonzado, se
aisló de la sociedad, finalmente para expiar su crimen tuvo que realizar los doce trabajos por
los cuales es famoso.

Edipo mataría a su padre y desposaría a su madre (ambas cosas sin saberlas); cuando el reino
empezó a sufrir una serie de calamidades de origen desconocido, el oráculo reveló la verdad
del parricidio y el incesto; su madre se suicido al saber la noticia y Edipo se cegó con los
broches del vestido de su madre/esposa; y salió de la ciudad con una de sus hijas, quien lo
acompañó en el destierro hasta su muerte; mientras sus hijos y resto de la familia se pelearon
el trono de Tebas por generaciones.
La historia más famosa sobre la acción de las Erinias fue con Orestes; quien, instigado por su
hermana, mata a su madre y el amante de esta, para vengar el asesinato de su padre por
ambos. El joven busca expiación en el templo de Apolo, pero ni el dios puede contra las
vengadoras del inframundo; finalmente Atenea interviene señalando que por encima de la ley
natural (castigo por matar a la madre) esta la ley civil (castigo por matar al esposo), y de paso
acabar con estos ciclos interminables de matar por haber matado; y para aplacar la furia de
las Erinias, estas van a ser adoradas ahora en Atenas como las Euménides (las benévolas),
trato que estos demonios aceptaron, ya que por su naturaleza propia no eran reverenciadas en
ningún lado. Orestes tras ser liberado de la culpa debe terminar de pagar su deuda y debe ir
a Tauro (actual Crimea) a recuperar una estatua de la diosa Artemisa.

***

Por ser deidades anteriores a los dioses, no estaban sujetas a los designios de los mismos y
eran temidas y despreciadas por todos los habitantes del Olimpo. Al igual que las Moiras su
descripción se funde y mezcla con otros grupos; así se les describen como viejas como
las Grayas, ponen sierpes en vez de cabellos, como las Gorgonas; aladas como las Arpias,
aunque son alas de dragón o murciélagos; vestidas de negro, tal como era su piel, sus ojos
lloran sangre, y armadas de látigos castigan constantemente las almas de los pecadores
atrapados en el Tartaro. Como habitantes del Erebo (en el inframundo) sólo ascienden a la
superficie a perseguir a los pecadores, y ni rezos, ni sacrificios las conmueven e impiden que
lleven a cavo su tarea. Suelen ser descritas como diosas vírgenes y sin descendencia; pero
algunos monstruos son puestos como hijos de ellas.

***

Algunos mitos dicen que Tisífone se unió con Boreas, el viento del norte, y fruto de esa unión
nacieron los cuatro caballos que llevan el carro de dios Ares; ellos
son: Etón(ardiente), Conabos (golpeador), Fobos (miedo) y Flogueo (fuego).

Tisífone es puesta también como la madre del dragón serpiente Ismenios, que era un hijo
de Ares. Este dragón protegía una fuente sagrada del dios cerca de Tebas, y fue muerto por el
héroe Cadmo, quien llegó a la región buscando a su hermana Europa. Tras la muerte del
dragón el joven tuvo que quedarse en la región para servir a Ares, y desposar a Harmonia(hija
de Ares y Afrodita), fundando la ciudad de Cadmea, luego Tebas; ciudad que por desgracia se
vio envuelta en muchas peleas por el trono por parte de los descendientes del héroe.

El dragón Ismenios es famoso por otras razones, sus dientes al ser sembrados en la tierra
crecen en poderosos y temidos guerreros; Cadmo sembró varios de ellos, y siguiendo los
consejos de Atenea, cuando surgieron los Espartos (los nacidos de la tierra) les lanzó una
piedra entre ellos, eso hizo que se pusieran a pelear entre ellos, al final los cinco que
sobrevivieron se volvieron soldados del joven héroe y construyeron juntos la ciudad
de Cadmea; los Espartos son considerados en algunos mitos locales como los antepasados de
las cinco familias más importantes de Tebas. El resto de los dientes fueron entregados
a Atenea, y algunos fueron regalados al rey Eetes en Coquilde (al este del mar Negro); quien
los uso para tratar de eliminar a Jasón, quien había llegado hasta esas tierras para robar
el Vellocino de Oro.

Las Grayas/Greas/Grises – Temidas brujas

Otro grupo de triples divinidades femeninas, muy cercanas a las Moiras, eran
las Grayas o Greas, cuya traducción es “las Grises” o “las Viejas“; y mientras las Moiras eran
hijas de la noche; las Grayas fueron siempre identificadas como descendientes del mar, siendo
en los mitos sus padres los dioses marinos Forcis (el mar profundo) y Ceto (señora de los
monstruos marinos). Las Grayas habían nacido viejas y arrugadas; su edad era tan grande que
la infancia para ellas era difícilmente concebible, y personificaban la espuma blanca en las olas.

Las Grayas son descritas no sólo como ancianas horribles y decrepitas, ya eran ciegas y habían
perdido todos sus dientes; así posiblemente sus padres se apiadaron de sus creaciones y les
regalaron un ojo y un diente (una dentadura) que eran compartidos por las tres, y cuando una
de ellas sostenía el ojo, guiaba a las otras dos. Eran descritas además como brujas caníbales
que devoraban a aquellos incautos que pasaban por sus dominios. Al igual que muchos mitos
con diosas colectivas eran originalmente una sola o una pareja, pero la tradición finalmente
concreto su numero en tres. Ellas eran: Dino/Deino (terrible), Enio(agresiva)
y Persis/Penfredo (destructiva/malvada).

***

Las Grayas eran hermanas de otro trío de ninfas, las Gorgonas (terribles); ellas
eran: Medusa (reina/guardiana), Euriale (gran alcance) y Esteno (contundente), y
representaban la belleza y los peligros del mar. A diferencia de sus hermanas mayores,
las Gorgonasinicialmente eran descritas como jóvenes y hermosas. Fueron invitadas
al Olimpo y pasaron, según algunas fuentes, a ser siervas de Atenea.

La desgracia para estas ninfas llegó por su propia belleza, cuando Poseidón se antojo
de Medusa y la violo en la casa de la diosa. Atenea castigó a la víctima de la violación y maldijo
a todo el grupo de hermanas, transformándolas en espantosos monstruos, cuya sola mirada
convertiría en piedra a aquellos que las contemplaran. Pero la venganza de Atenea no se limitó
a deformar físicamente a las ninfas, además quito la inmortalidad a Medusa [otros mitos dicen
que Medusa era la única mortal de las tres, en compensación su gran belleza; y es una forma
literal de decir que la belleza no dura para siempre]; desventaja que terminaría por acabar su
vida más adelante.
Se las describe con serpientes en lugar donde antes hubo bellas cabelleras; y en algunas
versiones se las iguala en imagen a las Erinias, con alas y garras de bronces; le ponen sus
rostros deformados, y con colmillos de jabalí brotando de su boca. A Medusa las imágenes la
describen con sierpes verdes, color asociado a lo obsceno y deshonesto; Euriale con doradas
serpientes y de gritos desgarradores, y a Esteno se la describe con serpientes rojas, siendo la
mas peligrosa de las tres, y quien convirtió en piedra a más mortales que las otras dos.

Las Gorgonas huyeron de Olimpo y se refugiaron en el fin del mundo; algunos las ponen en el
este, al final de los montes Atlas, ocultas en algunas de sus cavernas; otros que huyeron al sur,
refugiándose en el desierto de Etiopía; o incluso en el norte de mundo en Hiperboria.

***

El mito de las Grayas esta íntimamente unido al de sus hermanas las Gorgonas. El
héroe Perseo, requiere salvar a su madre Danae de las pretensiones de Polidectes, rey
de Serifos, de desposarla a la fuerza. Serifos era la isla donde el chico y su madre habían
encontrado refugio. El rey conspiró para eliminar a Perseo, para ello celebró un gran banquete
donde se esperaba que cada invitado trajera un caballo como regalo. Perseo no tenía caballo
para dar, así que le dijo a Polidectes que nombrara el regalo y que él se lo
traería. Polidectes uso la promesa del chico y exigió la cabeza de Medusa, la única mortal de
las Gorgonas.

El problema para el chico ahora era como encontrar a la Gorgona y más aún, como vencerla.
Fue al templo de Atenea, y la diosa le envió la respuesta, el joven para lograr su cometido
debía obtener más respuestas de unas terribles brujas, que tienen un oráculo y saben la forma
de matar a la Gorgona. En apoyo a su medio hermano la diosa le prestó su escudo
y Hermes sus sandalias mágicas. Así volando con las sandalias mágicas llega hasta una cueva
muy al oeste, bajo las laderas de las montañas Atlas, en un lugar donde casi siempre está
oscuro y donde no llega la luz del Sol y la Luna, ahí vivían las Grayas.

Instruido por la diosa, Perseo aprovecha el momento en que son más vulnerables las brujas,
que es cuando pasan el ojo y la dentadura una a otra. Arrebatándoles esos artículos el joven
chantajea a las brujas, de las cuales no sólo descubre donde encontrar a Medusa, y como
matarla; las brujas además le dicen que necesita armarse de varios objetos mágicos que están
en posesión de unas ninfas. [El mito no aclara cuales son estas ninfas, pero con seguridad se
trataba de las Hesperides, otro trío de diosas que habitaban en el fin del mundo]. Finalmente
averigua de las brujas donde conseguir a las ninfas para obtener los artículos
faltantes. Perseo les devuelve la dentadura a la brujas, para que coman a su manera lo que
desean, pero el ojo (se dice en algunos mitos) lo lanza lejos hasta que cae en el lago Tritonis,
obligando a las brujas a tomar un merecido baño. Hasta aquí todo el mito que involucra a estas
brujas.

Los hechos posteriores indican que el joven llegó al jardín de las ninfas, recibió de ellas
prestado el casco de la invisibilidad de Hades y la hoz que Cronos uso para castrar a su
padre Urano y que poseía Hades, construida de adamantina y que era capaz de cortar la
cabeza, así como un morral mágico para contener la cabeza de la gorgona, que seguía siendo
tan temible como cuando estaba viva. Volando llegaría luego a donde habitaba Medusa, y
mirando por el pulido escudo como espejo pudo llegar donde la gorgona que estaba dormida y
cortar su cabeza; con el casco de la invisibilidad pudo escapar de la cueva de las gorgonas y
evitar ser víctima de sus poderosas miradas; estas al no poder verlo solo podía gritar su rabia y
dolor por la muerte de su hermana.

Tras la muerte de Medusa, de su cabeza y vientre surgieron el fruto de sus amores con
Poseidón; ellos fueron: el caballo alado Pegaso [Poseidón es dios de los caballos] y Criaso, un
gigante armando que se volvería uno de los reyes fundadores de la civilización de Tartessos en
sur de la península ibérica.

Perseo regresó donde su madre y petrificó al malvado rey y a su corte; así como unas
aventuras extras en el camino, como fue volver piedra al gigante Atlas, condenado a soportar
el cielo y salvar a la princesa Andromeda de un terrible kraken; y por supuesto, devolver los
objetos mágicos prestados por los dioses, pero esas son otras historias.

***

En algunas versiones las Grayas son las guardianes de la cueva donde habita la Gorgona, y sólo
una bruja esta despierta (la que tiene el ojo), mientras que las otras dos duermen; el acto de
pasarse el ojo es pasar la guardia; cuando Perseo les roba el ojo, las deja a todas dormidas y
puede robarle a estas brujas los artículos que necesita para matar a Medusa; y ademas de este
modo las Grayas, protectoras de Medusa, estando todas dormidas ya no pueden ayudar a su
hermana. En este caso cuando Perseo arrojó el ojo en el lago, dejo a las brujas dormidas por la
eternidad. Quizás por eso no aparecen en ningún otro mito.
***

Hay un tercer trío de ninfas marinas que se puede señalar como diosas colectivas; desde el
punto de vista familiar serían primas de las Gorgonas y las Grayas/Greas. Estas son hijas del
dios marino Taumante (milagro), responsable de las tormentas marinas y las maravillas del
mar, el hermano de Forcis y Nereo; e hijas de la oceanide Eléctra (ambar), la diosa de las nubes
doradas.
Las Arpías representaban los vientos huracanados que destrozan los barcos en las tormentas
marinas; inicialmente eran dos, y representaban el lado negativo o peligroso, mientras que sus
hermanas (Iris y Arce) eran las diosas del arcoiris eran el lado positivo o bello de las
tormentas. [Si se tiene suerte se pueden ver dos arcoiris en el cielo, el más luminoso es Iris, el
menos visible atrás con los colores invertidos es Arce, su poco brillo es el castigo de los dioses
por haber servido de mensajera a los titanes]. Serían los poetas romanos quienes luego
completarían el trío de Arpías.

Las Arpías originales fueron: Aello/Aellopus (viento de tormenta/pies en la tormenta),


también identificada como Podarse (rápidos pies); su compañera era Ocipete (rápido vuelo);
luego los romanos agregaron a Celeno (oscura), completando la triada. El mito más
sobresaliente con las Arpías es haber sido enviadas por los dioses a torturar al rey Fineo(un
hermano de Cadmo y Europa) en Tracia; Fineo tenía el don de la profecía, pero abuso de su
don revelando los secretos de los dioses. Fineo fue salvado del tormento cuando
los Argonautas pasaron por su casa a pedir su ayuda en su viaje a Coquilde, ahí los héroes
alados Calais y Zetes (hijos de Boreas) persiguieron a las Arpías, y no las mataron a petición
de Eris, quien prometió que sus hermanas dejarían en paz a Fineo.

En la obra del poeta romano Virgilio, la Eneida, se cuenta como Eneas y sus hombres llegaron
a la isla de Estrofade (lugar donde las Arpias habían hecho su hogar), en su camino a Italia.
Como con Fineo, las aves bajaron a robar los alimentos de los troyanos; pero estos las
espantaron; pero Celeno los maldijo al señalar que antes de finalizar su viaje tendrían tanta
hambre que Eneas y sus hombres se comerían hasta las mesas; los troyanos salieron corriendo
del lugar.

Las Arpías eran descritas como aves con cabezas humanas, seguramente tomaron esta imagen
de las Sirenas griegas. Inicialmente robaban los alimentos, pero luego los mitos evolucionaron
y las volvieron contaminadoras de los víveres; así su apariencia empeoró, mostrando rostros
viejos y demacrados, que las acercaban a los buitres y otras aves de carroña. Para el final se
habían se solapado con las Erinias, y se volvieron seres que en el infierno castigaban y
torturaban a los pecadores presos en el Tartaro; siendo despiadadas crueles y violentas.

Las Arpías también fueron amantes de los dioses de los vientos; hijos de estas relaciones
fueron: las cabalgaduras de Aquiles, las cabalgaduras de los Dioscuros (Castor y Polux) y los
caballos del rey Erecteo.

Balio (moteado/oscuro) y Xanto (rubio/blanco) fueron dos caballos inmortales


que Poseidóndio como regalo de boda a Peleo y la nereida Thetis, y que se volverían los
caballos que conducían el carro de Aquiles, eran tan rápidos que era imposible que cuatro
caballos empujan el carro. Eran hijos de Céfiro y la arpía Aello (viento de tormenta), conocida
también con el sobrenombre de Podarce (pies ligeros), que de paso era también era un
sobrenombre para su hermana Iris. [En algunas tradiciones la arpía que se unió
a Cefiro era Celeno].

Los caballos de los dioscuros eran también hijos de Céfiro y la arpía Aello; los nombres de
estos potros fueron: Cillaro (giro rápido), que era la cabalgadura de Castor; y Harpagos(golpe
rápido) la cabalgadura de Polux; nombres que hacen referencia a caballos blancos y del gran
vuelo; pero también otros poetas los llaman Xantos (rubio) y Flogueo (en llamas).

Los caballos de Erecteo fueron dos, y eran hijos de Bóreas y la arpía Aello; sus nombres se
confunden con los de caballos hijos de Céfiro; ellos eran: Xantos (rubio) y Podarce (pies
ligeros), estos dos corceles son descritos que eran tan blancos como la nieve, y Bóreas los
entregó al rey Erecteo en pago de dote y/o compensación por haberse llevado a su hija Oritía.

Las Hesperides – Guardianas del atardecer

Estas ninfas eran las diosas del atardecer; suelen ser puestas en grupos de tres (a veces cuatro
o siete), los nombres según los poetas clásicos varían y la ascendencia también. Sin embargo
de forma directa, o indirecta forman parte de los dioses oscuros, descendientes de Nix, la
noche. En primera versión, la más común, son las hijas de Nix y Erebo (dios primario de las
tinieblas); en segunda versión, son hijas del titán Atlas (quien rige en occidente) y la
diosa Hesperide (crepúsculo), una hija de la noche. Otras historias las ponen como hijas
de Forcis y Ceto (hermanas de las Grayas y las Gorgonas), de Zeus y Temis (hermanas de
las Horas), sólo por citar algunos ascendentes.

Los nombres de estas ninfas, en la mayoría de las tradiciones suelen ser: Egle (resplandor),
representa cuando el Sol aún alumbra fuerte y dorado; Eritia (roja), como su nombre indica es
cuando los cielos se tiñen de rojo, y Hesperatusa (rápido atardecer) o Aretusa (violenta), es
cuando el Sol rápidamente se oculta en el horizonte.

Las Hesperides son diosas guardianas y protegían el árbol de las manzanas doradas, que fue el
regalo de Gea/Gaya a Hera en su boda con Zeus; y que era la fruta donde se sacaba la
ambrosía, el néctar que mantenía jóvenes a los dioses. Las acompañaban en esta labor el
dragón Ladón; una bestia de múltiples cabezas [algunos mitos dicen que cien y que en cada
una hablaba una lengua distinta], puesto por Hera en tal labor, ya que no confiaba plenamente
de las hijas del titan.

Además del árbol de las manzanas doradas, estas ninfas custodiaban otros objetos mágicos,
mucho de ellos propiedad de Hades, y que fueron usados por Perseo para matar
a Medusa.[Hay que recordar que en todas las culturas el reino de los muertos se ubica donde
el Sol muere todos los días, así el hogar de las ninfas era también una puerta al inframundo].
***

Las manzanas fueron robadas una sola vez, en el décimo primer trabajo de Heracles. El como
ocurrió esto varia, en una versión Heracles, tras haber hablado con el padre de las ninfas
(Atlas), supo la ubicación del jardín de las diosas del atardecer y así llegar al sitio, mató al
dragón y robó las manzanas. En otra versión, el gigante convenció al héroe de que le
sostuviera el cielo (castigo impuesto por los dioses) y él fue a pedirle los frutos áureos a sus
hijas; al regresar no quiso volver a ocupar su lugar como sostén del cielo, pero el héroe lo
engaño para que ocupara su lugar nuevamente, escapando con la preciada fruta. Ateneamás
tarde devolvería la fruta a las diosas del crepúsculo, pero antes algunos frutos fueron usados
por el héroe Hipomedes/Melanión para tentar y vencer en una carrera a la guerrera Atalanta,
y así poderla desposar; y la diosa Eris las uso para tentar y provocar la pelea
de Hera, Atenea y Afrodita, que sería la raíz de la guerra de Troya. Del dragón se dice que tras
su muerte, la diosa Hera lo subió a los cielos, siendo la constelación polar de Draco (el Dragón).

***

El dónde se ubicaba el jardín de estas diosas sigue siendo motivo de especulación; unos
postulan que más allá de las columnas de Hercules (estrecho entre Europa y África), siendo los
puntos probables alguna de las islas en la costa norte africana del Atlántico, entre
ellas Madeira, Azores, Cabo Verde, y las candidatas favoritas, las islas Canarias; otros postulan
la costa sur de España, en Tartessos, cerca de la actual Caliz.

Esta versión se apoya en la existencia de la mítica la isla de Eritea en la región, lugar


donde Gerión tenía su ganado, pero Eritea en este caso no hace referencia a la ninfa del
crepúsculo respectiva, sino a una hija del gigante con similar nombre. También el único hijo de
estas ninfas del atardecer, es Euritión(gran flujo), hijo de Ares y Eritia; quien trabajaba como
guardia del ganado de Gerión, y era el encargado de llevar el ganado a beber; fue muerto
por Heracles en su décimo trabajo al ir a robar el ganado rojo del gigante.

Algunos autores suponen incluso que el mítico jardín estaba ubicado en Hiperboria (al norte
del mundo), dado que el dragón fue puesto en los cielos rodeando el polo norte.
***

Las Hesperides fueron hermanas de otros dos grupos colectivos, tanto ellas (las Hesperides)
como sus hermanas, las Pleyades (las navegantes) y las Híades (las lluvias) son todas diosas
relacionadas con las lluvias. La razón de esto era celeste, ambos grupos (Pleyades e Híades)
fueron subidas a los cielos y estaban representadas como estrellas de la constelación de Tauro;
y cuando esta constelación iniciaba su ascenso helical (cuando las estrellas aparecen
nuevamente por el este antes de la salida del sol) a final de junio o inicios de julio, ello
coincidía con la temporada de lluvias. En el caso de las Pleyades, su nombre se debe a que su
reaparición por el occidente antes de la salida de sol marcaba el inicio la temporada de pesca y
navegación en el Mediterráneo.

Bajo esta imagen se suele ponen a todos estos grupos una cantidad fija de siete ninfas en cada
uno. La razón de ello sigue siendo celeste; las Pleyades se asocian al compacto y brillante
grupo de siete estrellas en la constelación de Tauro; las Híades se identifican con las siete
estrellas que forman la cabeza del Toro; y finalmente las Hesperides se vinculaban con las siete
estrellas que formaban el carro de la Osa Menor, que en los cielos septentrionales parecen
todas las noches dar la vuelta alrededor del polo norte, rodeadas (vigiladas) por la constelación
del Dragón.

Según las historias tanto las Pleyades como las Híades se funden en los mitos en cuanto a
ascendencia, ambos grupos son hijas del titán Atlas y la oceanide Pleyona(plena/abundante),
una diosa de los pastizales y el ganado; pero en otras versiones las Híades eran hijas de la
oceanide Etera/Etra (cielo despejado). Mientras el mito de las Pleyades, es de aquellas ninfas
perseguidas por el gigante Orión hasta que escapan convirtiéndose en palomas y ascendiendo
al cielo, formando el cumulo celeste abierto más brillante en los cielos; con las Híades los
mitos no se ponen de acuerdo, no solamente en la madre, sino en cantidad, que varia entre
tres, cinco, siete, o nueve, según quien cuente; y menos hablamos de los nombres de estas
ninfas.

El mito las Híades es el de un grupo de hermanas que lloraron inconsolables la muerte de su


hermano Hias (lluvia), un joven que buscando agua para la casa es muerto por un león. Los
dioses se apiadaron de ellas y las subieron a los cielos, formando el cumulo celeste que forma
la cabeza del Toro. El joven muerto fue puesto en los cielos como Acuario, mientras que el león
se ubicó en la antipoda celeste como la constelación de Leo, de forma tal que nunca más se
encuentren.

Mitos posteriores pusieron al príncipe troyano Ganimedes, copero de los dioses en los cielos
como Acuario, y la constelación de Leo era el León de Nemea, primera de las bestias muertas
por Heracles/Hercules en sus famosos trabajos. Otros ven en Hias al joven príncipe Hilas,
quien acompañaba como efebo a Heracles cuando ambos se embarcaron con
los Argonautas; Hilas según los mitos fue secuestrado por unas nayades y nunca más se le
volvió a ver, ello cuando la nave Argos paro en las costa de Anatoliapara recargar de agua la
nave.

Si bien el mito de las Híades es simple y corto, sus hermanas las Pleyades tuvieron mayor
relevancia y una clara descendencia; cinco de ellas fueron amantes de los
dioses Zeus y Poseidón, las otras dos desposaron a reyes griegos; siendo todos sus hijos
importantes reyes y fundadores de varias de las casas reales en toda la Grecia antigua.
Mención aparte por su naturaleza divina está Hermes, hijo de Maya (madre), la mayor de
estas ninfas, y de Zeus.
Las Híades, (y con ello las Pleyades) algunos mitos las ponen o identifican (eso según quien
eche el cuento) como las niñeras del dios Dioniso (cuyo nombre significa Dios de Niso),
siendo Niso el lugar (monte/montaña) donde Zeus extrajo de su muslo al joven dios. La
ubicación del mítico monte es punto de discusión entre los estudiosos, y se encontraba en
alguna parte entre el Asia Menor e India; justificando ello en que el culto del dios del vino
proveía del oriente; siendo el lugar más probable para la ubicación de la montaña las tierras de
los Hititas, en Anatolia central; ya que una de sus ciudades importantes era la ciudad de Nesa;
demasiada parónima para descartar la idea.

Aunque varias ninfas en distintas regiones, dentro y fuera de Grecia, se les atribuye
normalmente la labor de niñeras del último de los dioses olímpicos, fueron dos grupos
a quienes más le achacaron esta labor; ellas son: las Nisiades y las Lamides.

Las Nisiades eran hijas de Niso, un hijo del viejo sátiro Sileno. A Niso se le atribuye haber sido
uno de los que enseñó al joven dios el arte de fabricar el vino. Las Lamides por otra parte son
hijas del río Lamos, que era identificado en las Dionisiacas del poeta Nomo como un río en la
región de Cilicia (Anatolia meridional) y que corría desde la montaña de Niso. Otros señalan
que el monte Niso era en realidad el monte Citerón en la región de Beocia, en Grecia central;
ya que este monte era la residencia de Sileno y su familia, y donde tenían lugar muchos
festejos orgiásticos en nombre del dios de los excesos.

Vistas así las Nisiades son para estos efectos unas oreades (ninfas de las montañas); y toman
el nombre del monte que habitan. El número (y los nombres también) de las Nisiadesvariaban,
pero lo único seguro en los mitos es que ellas se volverían en seguidoras del dios;
convirtiéndose en las primeras Ménades (delirantes/locas) o Bacantes (seguidoras de Baco),
como les decían los romanos; y según el mito Dionisos las recompensó subiéndolas a los cielos
y colocándolas como las estrellas que forman el grupo de las Hiades (de ahí posiblemente la
relación entre ambos grupos tan distintos en los mitos).
Por otra parte las Lamides eran descritas como unas nayades (hijas del río); y no tuvieron
similar suerte. Enterada Hera de que estas ninfas, y sus hijos, habían escondido y protegido al
infante Dioniso; Hera enloqueció a las ninfas (mito alternativo del surgimiento de
las Bacantes) y transformó en bestias a sus hijos, que fueron llamadas las bestias del Lamos; y
para los efectos descritos como sátiros con cuernos de buey (aunque se les llama también
como ‘centauros’ del Lamos, pero aquí más como un sinónimo de ‘bestias’). Los mitos dicen
que las bestias de Lamos acompañaron a Dioniso a su expedición a India.

Las Horas – Señoras del orden

Las Horas (estaciones) eran al inicio diosas de las estaciones; y mientras las Moiras giraban la
rueca (rueda de tejer) para crear la red del destino, las Horas giraban las constelaciones
celestes para medir el año y dar paso a las estaciones, custodiando las puertas del cielo. Es la
vinculación de las Horas con las puertas del cielo que se abren para dar paso al Sol(Helios), y
las pone como compañeras de Eos (la aurora); lo que hace también que sean identificadas
como las que guían al astro rey por el cielo, impidiendo que este tome otro camino por los
cielos. En este caso el número tradicional de tres se eleva a doce, y se las pone como hijas
del Sol (Helios), representando no sólo las doce horas del día (de ahí el nombre), sino también
las doce constelaciones del año. Una tradición final eleva de tres a cuatro las Horas,
representando las cuatro estaciones del año; pero esta idea es muy posterior, ya que para los
antiguos griegos sólo habían tres estaciones (el otoño no era reconocido en esos tiempos).

Las Erinias custodiaban las puertas del infierno, las Hesperides las puertas de la noche y con
ello los ciclos diurno y nocturno; y las Moiras eran las guardianas del destino, y del orden
sobre el caos. Es esta función de las Moiras lo que permitió hermanarlas con las Horas y a su
vez convertir a estas ultimas en diosas del orden y la justicia; ya que las Horas, al vigilar los
cielos y las estaciones tenían el poder de indicarles al Sol, la Luna y las estrellaspor donde ir y a
que ritmo.

Las Horas originales eran dos de ninfas vinculadas a la floración y la fructificación de las
plantas; ellas eran: Talo (floración, identificada con Flora por los romanos) y representaba los
tallos que florecen en la primavera; y Carpo (fruto, Pomona entre los romanos) era la diosa
que velaba por los frutos y la cosecha en otoño. En la región de Atica (Atenas), se les llamaba
respectivamente: Auxo (crecimiento), que estaba relacionada con el paso de la floración hasta
la fructificación; y Hegemone (poderosa) vinculada a la cosecha y el otoño; en Argos las
dos Horas eran: Auxesia (posiblemente otro nombre para Auxo) y Damia(madre)
(posiblemente otro nombre para Carpo). Con el tiempo se establecieron un número de
tres; Talo, Carpo y Auxo, esta última se asociaba ahora con el verano. También se tiene que los
agricultores griegos reverenciaban a tres diosas de la cosecha, conocidas
como: Ferusa (exceso); Euporia (abundancia) y Ortosia (prosperidad), y eran diosas vinculadas
a los logros de la recolección.

Estas tres diosas [Talo, Auxo y Carpo] fueron acompañadas luego por Quione (nieve), una hija
de Bóreas (el viento del norte), completando así con la imagen del invierno el grupo de cuatro
ninfas que representan las cuatro estaciones, y que juntas eran compañeras de las
diosas Perséfone y Demeter. [Posteriormente se les puso los nombre
de: Eiar (primavera), Theros (verano), Finoforón (otoño) y Cheimón (invierno) para indicar el/la
dios/diosa que regia cada estación; función que también desempeñaron los cuatro grandes
vientos; Cefiro,por la primavera, Notos por el verano, Euro por el otoño y
finalmente Bóreas era identificado como el señor del invierno]

El culto a estas dos, tres o cuatro (según se mire) fue luego sustituido por el mito
de Perséfone y Demeter; y su sustitución con estas diosas ctonicas hizo que este primer trío
de Horas no tenga registrada ninguna ascendencia; pasado a ser luego simplemente
sobrenombres de la diosa de las flores y de la diosa de la agricultura.
En algunos mitos Carpo (diosa de los frutos) es la hija de la ninfa Cloris (Florapara los
romanos), una diosa de los jardines florales que habitaba en los Campos Elíseos (inframundo),
que secuestrada por Céfiro (el viento del oeste), fue convertida en su esposa. Carpo tuvo poco
culto entre los griegos, pero su versión romana Pomona tuvo gran culto, en el mito se dice que
la diosa de los frutos fue pretendida por muchas divinidades rústicas (sátiros), lo que hizo que
se encerrara en su jardín, y sólo un dios romano de origen etrusco, Vertumno, vinculado al
verano y los arboles, disfrazado de anciana logro derivar sus barreras y desposarla.

Tras la caída de los titanes, Zeus se volvió señor de los dioses, y fue necesario en los cultos que
no hubiera nadie sobre él, incluido el destino; así a las Moiras se las puso como las hijas
de Zeus y hermanas ahora de las Horas; la madre en cuestión de esta nueva filiación fue una
de las titanesas, Temis, señora de la justicia; moviendo el centro de interés del campo a la
ciudad. Temis representaba por una parte la ley divina, pero sobre todo la ley natural; lo que
entendemos como lo que dicta la costumbre y la moral; era identificada también
con Eusebia (lealtad) visto como el respeto a la tradición en las relaciones sociales y hacia los
dioses; esposa de Nomos, el orden establecido por decreto (Nomos es para los efectos un
sobrenombre de Zeus). Las hijas oficiales de la pareja (Temis/Eusebia y Zeus/Nomos) fueron
las trillizas: Irene (la paz), Dike (la justicia) y Eunomia (la ley).

Irene no sólo era diosa de la paz, era una diosa de la primavera, ya que esta era la época del
año más difícil para la paz; así se identificaba con Talo, y se la representaba sosteniendo en sus
brazos a Pluto (dios de la riqueza), vista así recuerda a Tike (la fortuna) y la propia Demeter, ya
que Pluto es su hijo y representaba la promesa de la riqueza agrícola. Lo opuesta a Irene eran
el daimón Polemos (la guerra) [para muchos un sobrenombre de Ares] y Enyo (la destructora),
una hija de Zeus y Eris (la discordia).

Enyo es la compañera y hermana del dios de la guerra, pero algunos autores confunden y
fusionan a Enyo con Eris, poniendo a esta hija de la noche como una hija de Zeus, y como
hermana y compañera de Ares. El hijo de Ares y Enyo fue Enyalio (belicoso), un dios menor
que era adorado por los soldados. Enyalio fue identificado entre los romanos con Quirino, un
dios de la guerra de origen sabino que paso entre los romanos a representar el Estado mismo.
Dike como diosa de la justicia estuvo estrechamente vinculada con Astrea (una hija del
titán Astreo y Eos); en los mitos de ambas se dice que fueron a la tierra para ayudar a los
hombres y guiarlos en las buenas acciones, comprendiendo lo inútil de su acción regresaron al
cielo. Astrea fue identificada luego con la constelación de Virgo. La imagen de esta
constelación es la de una mujer que lleva en sus brazos un atado de espigas de trigo
(justamente la estrella más brillante de la constelación es Espiga (el grano)); la constelación
vecina es Libra, la balanza, soltada en los cielos por la diosa. La imagen de Dike ha sido
asociada desde entonces con la diosa ciega que sostiene la balanza y la espada; pero si la
vinculamos con la constelación de Virgo, es comparable a Carpo, la diosa de la cosecha; ya que
cuando el Sol llega a Virgo estamos cerca del final de la estación cálida, pronto vendrá el otoño
y los fríos del invierno. Contraria de Dike tenemos a Adicia, daimona de la injusticia y el mal
proceder; descrita como una mujer fea y tatuada (algo asociado a pueblos bárbaros, contrarios
a la norma civil grecolatina). Adicia se acompaña generalmente de sus
hermanas: Disnomia (anarquía), Ate (fatalidad) e Hybris (exceso/orgullo).

En la tradición orfica la aplicación de la justicia se conoce como Praxidike, que era un epíteto
de la diosa Perféfone; a quien se le describe como madre de las Eumenides(Erinias/Furias),
aplicadoras de la justicia. Praxidike era para la mayoría de los casos una diosa del castigo
judicial, (identificada con la misma Dike), y a la vez un concepto personificado. Hijas
de Praxidike con Soter (el espíritu de la seguridad (legal), otro epíteto de Zeus) tenemos a dos
diosas menores: Areté (la virtud moral) y Homonoia (la concordia, en referencia al orden y la
unidad necesarias para mantener el estado). Homonoia se la compara
con Harmonia (concordia) que era una hija de Ares y Afrodita, pero ella era la diosa de la
concordia en el ámbito marital. Hermano de Arete y Homonoia era el daimón Ctesio (la
propiedad). Areté no sólo es compañera de su madre (Dike), sino que suele acompañarse por
otros daimones silenciosos como Sofrosina (Sobriedad entre los romanos), diosa menor de la
templanza y la moderación; y Epifron, el daimón de la prudencia y la reflexión. La
daimona Cacia (vicio) era la opuesta a Areté; mientras que la propia diosa
oscura Eris (discordia) era la opuesta a Homonoia.
Eunomia es la diosa del derecho, es la ley escrita y plasmada en papel; la ley dada por los
hombres; está asociada al Estado y al orden civil. Los romanos la llamaban Disciplina; su
opuesto era Disnomia (demonio femenino de la anarquía y el desorden, una de las hijas
de Eris). El termino ‘nomia’ no sólo se vincula a orden (nomo), es también sinónimo de
medición, lo que hace referencia a los pastos verdes y la división de la tierra (medir) para el
cultivo; así Eunomia se asocia a Auxo, y al verano. Eunomia también se vincula o relaciona con
otro concepto personificado; Peitarkia (la obediencia), quien con Soter fue madre
de Eupraxia (el éxito); indicado con ello que el hombre indefenso puede levantarse de la
miseria dura (salir libre de pena y castigo) si obedece las leyes.

Las Cárites (Gracias) – Señoras de los placeres

Las Cárites, o Gracias, como se les conoce más comúnmente, son otro grupo de diosas
colectivas cuyo número es variable; y estaban muy hermanadas en funciones con
las Horas(diosas de las estaciones y la ley). Las Gracias eran en su colectivo diosas de las
naturaleza, pero no vinculadas al paso del tiempo (como las Horas), sino a la fertilidad; y en su
evolución terminaron asociadas a una trinidad de tres diosas que representaban las imágenes
de: la virgen/novia, la esposa y la amante, pasando a estar sobre todo vinculadas a los
placeres; y volviéndolas en su gran mayoría siervas de Afrodita.

Las ascendencia de las Gracias es también es fuente de discrepancia entre los poetas, unos
como el poeta griego Antímaco las pone como hijas de Helios (el sol) y Egle (una de
las Hesperides); las fuentes órficas las ponen como hijas de Zeus y Eunomia (una de las Horas);
y en la última gran obra pagana, las Dionisíacas, del poeta Nono de Panópolis, se las ponen
como hijas de Dionisos y Kronois (una ninfa identificada con Hera), razón por la cual también
se dice que eran hijas y siervas de la propia Hera.

Las hijas de esta relación son consideradas, sin embargo, como parte de las Gracias Jóvenes; y
se citan a: Pasitea (descanso/relajación), una ninfa vinculada a las drogas alucinógenas y las
adormecedoras, y que Hera entregó como esposa a Hipno por su ayuda para engañar
a Zeus. Pasitea con Hipno fue madre de los mil Oneiros (los sueños), siendo Morfeo su hijo
más conocido.
Sus hermanas eran: Anteia (decoración, en el sentido del uso de ramos de flores) [Anteiasuele
ser identificada también
con Cloris/Flora], Eudaemonia (opulencia), Paedia(juego/diversión), Pandaisia (banquete), Pa
nnychis (fiesta/festejo), y Mete (embriaguez); todas ellas fueron descritas como siervas
de Afrodita y de Hera, y atendían las mesas del Olimpo en las fiestas y reuniones,
aunque Mete es puesta normalmente como sierva de Dioniso; tanto es así que decía el
poeta Anacreonte:
Estemos alegres y bebemos vino en honor a Baco; … gracias a él nació la
gracia Mete (borrachera), [con ella] Lupe (el dolor/el pesar) toma un descanso y Ania (el
llanto/la aflicción) duerme.

Sin embargo, en la tradición más clásica del poeta Hesiodo, las Gracias fueron hijas
de Eurinome (amplios pastos o amplia norma) [a veces llamada Euridome (amplia
estructura)] y de Zeus; siendo normalmente estas tres diosas conocidas
como: Aglaya(bella/esplendorosa) [también
llamada Caris (bellísima)], Eufrosina (alegre/jubilosa)[también conocida como Eutimia (feliz)] y
finalmente Talia (festiva), [Nota: se aclara que Talía es también el nombre de una de
las Musas].

La evolución y origen de las Gracias se puede ver en comparación con las Horas; inicialmente
no eran tres, sino dos; entre los espartanos recibían los nombres de: Cleta(gloria) [similar
a Talia] y Faena (brillante), [posiblemente comparable a Eufrosina]; mientras que los
atenienses adoraban a: Auxo (crecimiento) y Hegemona (poderosa) [nombres que figuran
también en la lista de las Horas]. Por ello no deja de ser sorprendente que Talia, cuyo nombre
también se vincula a la primavera y el verdor sea identificada con Talo, y Eufrosina, que suele
ser acompañada por el daimon Acratos (un siervo de Dionisos), y quien representaba quien
repartía el vino en las fiestas (al final de la cosecha), sea asociada a Carpo; mostrando con
estas relaciones que Horas y Gracias pudieron tener un origen similar (diosas de las
estaciones) y su evolución las separó y dio origen a diosas muy distintas, por un lado las diosas
del orden y la ley (las Horas) y por el otro lado las diosas de las fiestas y la diversión
(las Gracias).

Eurinome, la madre de las Gracias también posee varias ascendencias en los mitos. Cuando
junto con Tetis (Thetis), la nereida madre de Aquiles, quienes cuidaron a niño Hefesto [quien
había sido expulsado del Olimpo por su madre Hera, que se sintió avergonzada por no ser este
alguien tan gallardo como Apolo, justificando en el mito el por qué el dios de los herreros
fabricó las armas del mayor héroe griego en la guerra de Troya], ponen a Eurinome como
una nereida. Otros, sin embargo señalan que las diosas que recibieron en el mar al expulsado
dios maltrecho fueron: Eurinome [una hija] y Tethys [su madre]; siendo en este
caso Eurinome más reconocida como una oceanide. Hay una tercera versión sobre Eurinome,
que la señala como la compañera del titán Ofión(serpiente), un titán que junto con su mujer
lucharon contra Cronos y Rea por el control de Olimpo; hasta que fueron expulsados
(Eurinome y Ofión) al anecúmene (más allá del mundo conocido); imagen que no hace más
que comparar a Eurinome con la misma Tethys, la compañera del titán Océano (quien
gobierna justo en el río que envuelve la tierra conocida).

Volviendo a nuestras ninfas, las Gracias son descritas como tres jóvenes de gran belleza,
siempre están juntas bailando entrelazadas y desnudas; y así han sido representadas desde la
antigüedad hasta nuestros días. Entre los romanos recibieron los nombres
de: Castitas(casta), Pulchritude (pulcra) y Voluptas (voluptuosa); siendo los tres arquetipos de
la mujer: novia/esposa/amante. Estas tres diosa regian sobre la gracia, la belleza, el adorno, la
alegría, la festividad, la danza y el canto (aquí se vinculan con las Musas), siendo compañeras
de estas en las fiestas. El otro grupo de Gracias, las jóvenes hijas de Dioniso, presidían sobre
los otros placeres de la vida incluyendo: el juego, la diversión, los banquetes, la decoración
floral, la relajación en las fiestas y las reuniones.

Hay, sin embargo, un tercer grupo de Gracias, ubicadas también dentro del grupo de
las Gracias Jóvenes y que fueron nombradas en los mitos órficos. Estas eran hijas
de Hefesto(el dios de las fragua) y la gracia Caris (bellísima). El como ocurrió esta relación es
discutida; por un lado fue la propia Afrodita, quien cansada por los reclamos de infidelidad del
marido, le entregó a su sierva como una forma de callarlo y mantenerlo contento, sin tener
ella que cumplir con esas funciones con el que era considerado el dios más feo del Olimpo; o
pudo haber sido al contrario, el dios de los herreros encontró en la sierva de su esposa el
consuelo ante las infidelidades y desamor de su mujer. Las hijas de esta relación
fueron: Eutena (prosperidad), que se oponía a la daimona Penia (la
pobreza)), Euclea(honorabilidad) representaba la reputación de la casta
novia; Eufemia (aclamación) se oponía a Momo, daimón de la critica; y Filofrosia (amabilidad);
todas estas ninfas como sus nombres indican personificaban y glorificaban a la amistad y las
relaciones (sociales).

Las Musas – Señoras de las artes

Las Musas (recuerdos/memorias) son el último de los grandes grupos colectivos, en sus inicios
(la era de los titanes) señalan Pausanias (geógrafo griego del siglo II d.C.) y Plutarco(filosofo
griego del siglo I d.C.) que eran tres. Estas musas originales son llamadas hoy como las Musas
Mayores, ellas presidían sobre la música, el canto y la danza; y representaban los requisitos
que tenía que tener el artista para poder realizar el acto de crear una composición; se requería
de Mnemea (recuerdo) para recordar los pasos y las notas; de Meletea (práctica) para ejecutar
la obra, y finalmente Aoide (canción/ritmo) para que lo ejecutado fuera armonioso y
agradable.
Y mientras estas tres musas eran adoradas en el monte Helicón en la región
de Beocia(Grecia central); más al sur en Delfos se las hablaba de las Musas Apolonidas, son
descritas como hijas de Apolo, dando a entender con esta genealogía que las Musas sólo
surgieron con los dioses y nacieron de la inspiración del dios de las artes. Ellas
eran: Boristenis (una hija del río Boristenes, en Escitia, las tierras al norte del
Caucaso); Cefisis(una hija de Cefiso, río que corría por Beocia y padre de muchas ninfas,
ademas del joven Narciso), y Apolonis (aquí una hija de Apolo), forman una trinidad que
también se identificaban con los nombres de: Nete, Mese y Hipate; nombres usados en la
antigua Grecia para referirse a los acordes bajos, medios y altos de la lira. Así esta segunda
trinidad de musas originales estaba íntimamente vinculada a las nociones de ritmo, métrica y
armonía musical; pero también vinculadas a las fuentes y los ríos. Otros poetas incluirían luego
nombres como: Arche (inicio/palabra) y Telxinoe (encanto/música), sustituyendo alguna de las
otras, o elevando a cuatro y/o cinco la cantidad de estas primeras musas.

***

Luego vino la evolución, los titanes cedieron el paso a los dioses olímpicos, y con ellos una
nueva y definitiva generación de Musas. De todas aquellas originales sólo sobrevive Mnemea,
ahora conocida como Mnemosine (memoria); y es puesta en los mitos como la última de
las titanesas, las hijas de Gea/Gaya y Urano.

Mnemosine actuó en este desarrollo como una diosa triple al fusionar en una sola las
tres Musa Mayores. Ella dio a sus hijas el secreto de las palabras, entregando así a la
humanidad (y a los dioses) el regalo de lengua hablada. Hoy es la diosa de la cultura, la lengua,
y madre de las artes sociales; como una diosa del tiempo representaba la memoria oral de los
pueblos antes de la invención de la escritura.

Mnemosine era también una diosa vinculada a los oráculos, estando su culto en Trofonios, en
la región de Beocia; actividad que compartía con varias de sus hermanas: Thea (visión) que
tenía culto en la región de Ftiótide; Febe (intelecto) en el oráculo más famoso de la antigüedad
en Delfos, en la región de Focide; Temis (costumbre) tenía culto en Icanai, en la región
de Tesalia; y Dione (aquí equipara a una titanesa, pero normalmente es una oceánide) en el
segundo oráculo más famoso, en Dodona, en la región de Epiro.

***

En la tradición (Hesiodo y Homero), Mnemosine se convertiría en madre indiscutida


con Zeus de las nueve grandes Musas del mundo clásico. Esta cantidad es tres veces una
trinidad de diosas (a diferencia de los otros grupos antes vistos) y representaría la mayor
evolución en cantidad entre los grupos de diosas colectivas; dejando atrás a la música, el canto
y la danza, las Musas olímpicas incorporarían otras artes sociales, entre ellas las formas
literarias, las artes escénicas (teatro), e incluso la ciencia y filosofía; convirtiéndose en no sólo
inspiradoras de los artistas, sino también de aquellos que buscaban el saber y el conocimiento;
y son todas ellas una representación de la cultura en todas sus formas.

Vinculadas a la música, el canto y la danza tenemos a: Erato (amorosa) es la diosa de la poesía


lírica; lleva una pequeña lira entre sus manos, y desde el Renacimiento es representada
coronada con mirtos y rosas, donde suele ser acompañada por un pequeño cupido; dando a
entender que es la señora de las canciones de amor; hoy la vemos como la diosa del canto en
general, patrona de los cantantes. Euterpe (placentera), diosa única de la música, su símbolo la
flauta va en armonía con su nombre; y finalmente Terpsicore(deleitable) es la diosa
indiscutible de la danza; en la antigüedad era también la musa de los cantos corales que
acompañaban a los danzantes; la señora de la danza fue para algunos una ninfa que habitaba
los ríos y los bosques, indicando su origen en el encuentro con lo sagrado; con el tiempo se
volvió más profana; y paso a ser parte de las diversiones públicas, de lo popular y de las
relaciones sociales, estando hoy vinculada al acto de pertenecer a un grupo.

Señoras del teatro y las representaciones escénicas son: Talia (alegre), es la señora de las
comedias, la poesía idílica y la poesía bucólica (cantos de pastores), durante el medievo inspiró
la Comedia del Arte y lo burlesco, esto es exageración en la burla a las costumbres. Su
hermana, Melpómene (melodiosa), que es la segunda diosa de las obras del teatro; inspira las
tragedias, donde se narra la lucha de los grandes héroes contra su destino. Ambas hoy rigen
juntas sobre toda obra teatral, incluidas las tragicomedias, las obras dramáticas y la opera;
podemos imaginarlas como las protectoras e inspiradoras de todos los actores y actrices, no
sólo del teatro, sino del cine y la televisión.
Dentro de las artes escritas tenemos a: Calíope (elocuente), es como indica su nombre, es
diosa de la elocuencia, que es el arte de expresarse en público de forma fluida, elegante y
persuasiva; era representada escribiendo con una pluma; es la diosa que inspiró en la
antigüedad la poesía épica, donde se narran las obras de los héroes, los grandes mitos y las
leyendas; en el medievo dio apoyo a las historias de caballería y cantares de gesta; hoy es vista
como la diosa de los relatos, del cuento y la novela; señora de la ciencia ficción y las historias
fantásticas. Por otra parte, Urania (celeste), es la diosa de la poesía didáctica, de la filosofía y
del conocimiento; su nombre, herencia de su bisabuelo, el dios del cielo estrellado, Urano; la
pone como la majestuosa y elegante musa de la astronomía, quien protege a los que buscan el
saber y los guía en su camino hacia el cielo, tanto espiritual, como intelectualmente; durante
el Renacimiento se convirtió en la musa de poetas (filósofos) cristianos; sus símbolos la esfera
(el mundo) y el compás la vuelven la diosa de la matemáticas y de las ciencias exactas, y por
ello en la modernidad es vista también como la diosa del conocimiento científico.

Finalmente las que recuerdan la herencia de los pueblos, ellas son: Clio (alabadora), es la diosa
de la historia, las que escribe las epopeyas e inspira la poesía heroica; su símbolo es un libro,
donde señala que la historia abarca todos los lugares y todas las épocas; además se la
representa coronada con laurel; acompañada de Polimnia (muchos himnos), en la antigüedad
era la diosa indiscutible de los cantos sagrados que daban para alabar a los dioses; se la
representaba con un velo (para indicar lo sagrado) y llevando uvas; ya que además de inventar
la lira, se la pone como una diosa de la agricultura; y por ello para algunos era la musa de la
geometría (el arte de medir); en la edad media dio inspiración a los cantos litúrgicos; hoy
celebra con su fuerza a los himnos de las naciones, las odas y las marchas militares. Es también
la diosa de la meditación y la auto-regulación; la musa moderna de la pantomima, la mímica.
***

Los mitos dice que las Musas nacieron cerca del monte Helicón, fueron (como se puede ver
con Terpsicore y Polimnia) originalmente unas ninfas de las fuentes y la fertilidad de los
campos (similares a las Horas y las Gracias); y como su madre, diosas de las oráculos
vinculados a las fuentes. [Esta imagen las compara con otras ninfas como las Apsaras, diosas
de las nubes en la mitología Hindú; que hermosas y elegantes jóvenes, grandes en el arte de
bailar; y esposas de los Gandharvas, los músicos de la corte de Indra; las Camenasromanas,
cuatro ninfas de las fuentes y la profecía; y las Volvas, brujas videntes en los mitos nórdicos,
que eran incluso consultadas por los dioses]. Es esta relación entre los oráculos y el canto lo
que convirtió a las Musas en siervas y compañeras de Apolo; dios de las artes y de los
oráculos. Ellas se trasladaron de su sede original en Helicón a las tierras donde estaba el
oráculo de Delfos, y establecieron en el monte Parnaso su residencia oficial (aparte la
del Olimpo mismo). Como ninfas inspiradoras, y en parte debido a su conexión con el dios
profético de Delfos, ellas instruyeron a Aristeo (un hijo de Apolo) en el arte de profecía.

***

Varios se atrevieron a disputarles a las Musas su primacía en las artes del canto; entre ellas
están las Pierides, (en los mitos hijas del rey Pierus de Emantia, Macedonia, primer adorador
de las Musas, ya que se decía que sus padres se habían casado en sus tierras). Las nueve chicas
se atrevieron a competir con las Musas, siendo el lugar de la contienda el monte Helicón; pero
mientras las Musas cantaron sobre los amores y desamores de los dioses; las Pierides hablaron
de las infidelidades y las cobardías de los mismos; Atenea y Apolo que estaban como jueces
dieron vencedoras a las Musas, y ellas castigaron a las rivales convirtiéndolas en urracas.
Otras que se atrevieron a competir contra ellas fueron las Sirenas (hijas del río Aqueolo);
las Musas tras vencer a las rivales las desplumaron [las Sirenas griegas originales eran seres
con cuerpo de ave y rostro humano].

Tamiris, un cantante de Tracia y nieto de Apolo, se dice que fue el primero en tocar la citara
sin usar acompañamiento de la voz (música al estilo dórico). Se atrevió a competir con
las Musas; si ganaba iba a acostarse con todas ellas; pero como suele ocurrir, ellas estas tras
vencerlo lo castigaron dejándolo ciego y mudo; recordando que los dones que dan los dioses
también pueden ser quitados. Tamiris figura como un alumno de Lino (un hijo de Apolo) y se le
pone como uno de los primeros amantes de Jacinto (un hijo de la musa Clio, y amante
de Apolo); siendo con esta relación el primer hombre que se acostaba (en los mitos) con otro
hombre, eso hasta entonces era algo sólo reservado a los dioses.

***

Como jueces las Musas juzgaron el concurso de canto de varios inmortales, entre ellos la
disputa entre Apolo y Marsias, un sátiro hijo del monte Olimpo, que se atrevió a retar al dios a
competir tocando un instrumento musical. Las diosas de las artes otorgaron ganador a Apolo,
quien venció al rival a invertir la lira, cosa que no era posible con el aulós (una flauta doble)
que usaba su rival. Apolo castigó a aquel que se atrevía a competir con un dios desollándolo
vivo. La piel fue colgada luego de un pino y la sangre derramada por la víctima dio origen al
río Marsias, afluente del río Meandro en Frigia (Turquía occidental); aunque otros dicen que el
río surgió por los llantos y las lagrimas de dríades y sátiros que acompañaban a su compañero,
y el dolor por verlo morir de esa forma.
También el monte Helicón y el monte Citerón (Sileno) tuvieron una competencia de canto; el
ganador fue el segundo y Helicón furioso con el resultado agarro un gran peñasco y lo rompió
en mil pedazos, explicado el por que este monte tiene tantas piedras sueltas en sus laderas.
Las Musas, seguramente cansadas de mal y cambiante humor del monte se mudaron luego
al Parnaso.

Entre los compañeros de las Musas se citan a Crotos, un joven sátiro hijo
de Aganipe(apasible) [también llamada Eufemia (aclamación), quien era una hija del
monte Helicón, y fue niñera de las Musas]. Crotos quien tras escuchar a las Musas se unió a
ellas tocando los tambores (para otros invento los aplausos) y las siguió hasta llegar
al Parnaso. Según los mitos Crotos era un gran cazador en los bosques, y a su muerte fue
subido a los cielos, a petición de las Musas, como la constelación de Sagitario. [mitos
posteriores pusieron un centauro en donde antes había un sátiro].

***

Por lo general las diosas colectivas rara vez tienen descendencias; o en caso de tenerlas es
difícil decir quién es hijo de quién; a las Musas se les atribuyen algunas maternidades; aunque
poetas distintos ponen a madres distintas para los hijos de estos colectivos. Entre los hijos más
famosos de estas diosas se citan:

Jacinto era un príncipe espartano hijo de la musa Clio (la paternidad es en este caso dudosa).
Era un chico hermoso y fue pretendido por el dios Apolo y el viento Céfiro (o en otras
versiones por Boreas). Este ultimo al ser rechazado por el chico, en unos entrenamientos
deportivos sopló con tal fuerza que un disco lanzado fue directo a la testa del joven efebo,
matándolo en el acto. Apolo convirtió la sangre derramada en la flor que lleva su nombre y
rompió las alas del viento de manera que nunca más pudo volar tan rápido, transformándolo
en una suave brisa. [Jacinto, señalan algunos, parece haber sido un mito pre-helenico y con su
muerte se hacía la fusión con culto a Apolo; similar a lo ocurrido con Palas (la hija de Tritón)
y Atenea]
Lino es hijo de Apolo y la mayoría de las veces le dan como madre a Urania; se le atribuye la
creación de la poesía lírica; fue maestro de Orfeo, Tamiris y del propio Heracles, quien en una
rabieta por ser regañado cuando niño por su mal desempeño musical lanzó la lira contra la
cabeza del maestro, matándolo.

Orfeo es el hijo más famoso de las Musas, es hijo de Apolo, y generalmente se le atribuye la
maternidad a la musa Caliope. Fue alumno de su hermano Lico, quien le enseño a tocar la lira y
luego este inventó la cítara, una lira con nueve cuerdas en lugar de las siete de la lira
tradicional. Se dice que era excepcional en el canto y que con su voz podía encantar a las
bestias. Fue compañero de los Argonautas y con sus cantos silenció el canto mortal de
las Sirenas. Su mito más importante fue su amor por la ninfa Eurídice (justa), quien murió al
ser mordida por una serpiente tratando de escapar de Aristeo, quien también pretendía a la
ninfa.

Orfeo se lamenta la muerte de la amada y desciende al inframundo a recuperarla; con su


música y canto puede convencer a Caronte de cruzar la Estigia, dormir a Carcerbero y ser
recibido por los reyes del inframundo. Estos aceptan, al escuchar sus cantos, que la amada
regrese al mundo de los vivos, siempre y cuando Orfeo camine adelante y no se voltee a mirar
atrás hasta haber salido del reino infernal. Orfeo acepta el trato, y tras haber cruzado primero
y no esperar lo suficiente se voltea; ella aún no ha cruzado la barrera que separa los mundos,
regresado inmediatamente al reino de los muertos. Es esta ida y regreso del mundo de los
muertos lo que dio origen a la versión órfica de los mitos; ya que según los
mitos Orfeo comentó en sus cantos lo que había visto por aquellos lados.
Orfeo destrozado vaga por la tierra hasta que se cruza con un grupo de bacantes adoradoras
de Dioniso, quienes en un frenesí lo descuartizan. Otras versiones dicen que Afrodita castigó
a Orfeo porque después de lo que pasó con Euridice sólo tuvo amantes varones, seguramente
recordaba los tiempo cuando él y Tamiris eran alumnos de Lico. La diosa hizo que todas las
mujeres de Tracia lo desearan, y pelearon por él hasta descuartizarlo. La lira del cantante fue
colocada en las estrellas (la constelación de Lyra) y los restos del cantante fueron recogidos
por sus tías y madre, siendo enterrados en las ladera de monte Olimpo.

***

Las Sirenas son puestas como hijas del mayor río de Grecia, el río Aqueolo y su maternidad es
atribuida por la mayoría de los poetas a la musa Melpómene, aunque como ocurre con los
anteriores casos, a otras Musas le achacan la maternidad de estas ninfas. Como diosas
colectivas las Sirenas tuvieron en los mitos varios nombres; siendo entre los griegos la
triada: Thelxiope (encantadora), Aglaope (espléndida)
y Molpe/Peisinoe(mareante/enloquecedora); aunque los romanos las identificaron
como: Partenope (voz de doncella), Leucosia (blanca) y Ligeia (claros tonos).

El mito de las Sirenas se vincula en sus inicios al secuestro de Perséfone por parte de Hades.
Las Sirenas eran parte del grupo de ninfas que estaban al cuidado de la joven diosa. Tras su
desaparición, Demeter las castigó por su falta transformándolas en aves con cabeza humana, y
las mandó a buscar a su hija. Así las Sirenas volaron hasta alcanzar las costas italianas del
mar Tirreno, estableciéndose en unos islotes cerca de donde esta hoy la ciudad de Nápoles.

Desde el lugar donde se establecieron con sus cantos encantaban a los marinos y los llevaban a
sus islotes, lugar donde los devoraban (cuales aves de carroña, y comparables a las Arpías, no
solo en apariencia, sino en gustos culinarios). Sólo dos naves pudieron escapar a su encantos:
los Argonautas se salvaron de sus cantos por que la música de Orfeo superó a sus voces
embriagadoras; y la nave de Odiseo; quien puso cera en los oídos de sus marinos, dejándolos
sordos, pero él mismo se hizo atar al mástil para escuchar los cantos de estas aves canoras.
Las Sirenas al ver a un hombre oír su canción y aún así resistírseles, se angustiaron de tal forma
que se arrojaron al mar y se ahogaron finalmente.

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no, Vertumno, Zetes, Zeus | Comentarios desactivadosen Cosmogonia 12 – Las
diosas colectivas

Cosmogonia (9) La multitudinaria descendencia del Océano (Los Oceanidas o Potamoi)

Publicado el 7, noviembre, 2015 por Ares Cronida

A diferencia de sus hijas, los hijos varones de Océano y Tethys no tuvieron gran importancia o
suerte; por lo general se vieron sometidos a los designios de los dioses, y tuvieron que
soportar que muchas de sus hijas (las nayades) fueran violadas por los mismos, sin poder
hacer mucho por salvar o vengar el honor de tales deshonras.

Los ríos de Grecia y sus historias

Aqueloo era uno de los ríos más importante de Grecia era hijo de Océano y Tethys, o en otras
versiones de Océano y Gea. La razón de esta segunda ascendencia se debe a las
representaciones más comunes del río; un ser con cuerpo de toro con rostro humano; pero en
otras es un hombre con rostro de toro, similar al minotauro; y donde el toro era un animal
sagrado de la diosa de la tierra. Como todos los ríos, se le suele poner la piel verde, o verde-
azulada (cían). El poeta Hesiodo señala que Poseidón volvió a Aqueloo el príncipe (gobernante)
de todos los ríos, en parte de ello por ser el río más grande de agua dulce en Grecia, y era a
menudo representado como el dios del agua dulce en general. Su mito más importante es la
disputa con Heracles/Hercules por la mano de la princesa Deyanira, hija del rey Eneo que
gobernaba la región de Calidón, donde el río fluía, y cuyas inundaciones y sinuosidades
alteraba constantemente los limites de la región, provocando con ello muchas disputas entre
los lugareños. Según la leyenda, Deyanira estaba prometida al dios del río, pero cuando el
pretendiente hizo su aparición, primero como toro, luego como serpiente y finalmente como
hombre con cabeza de buey, por la cual escurría agua como quien sale de una piscina, la chica
solo sintió terror. La hermana de difunto Meleagro (quien mato al terrible jabalí de Calidón,
con ayuda de la heroína Atalanta) se negó a desposar a tal pretendiente, y tuvo la ayuda del
mayor y más fuerte héroe del momento; Heracles disputó con el río la mano de la chica y lo
venció cuando Aqueloo se transformó en toro y atacó al héroe, el héroe le rompió uno de sus
cuernos.

Aqueloo vencido cedió la mano de la princesa, pero el río luego tendría amores
con Perimela (hija de Hipodamante), o en otras versiones con Perimede, una hija de Eolo,
(uno de los hijos de Heleno, padre de todos los pueblos griegos, y no confundir con el hijo
de Poseidón, señor de los vientos de igual nombre). Perimede tuvo entre sus hermanos a reyes
tan importantes como: a Creteo (el abuelo de Jasón), Sísifo (quien quiso engañar a Hades y fue
castigado a cargar una piedra por la eternidad), Deyoneo (el suegro de Ixión), Salmoneo (quien
intentó igualarse en Zeus y este lo mato con un rayo), y Atamante, entre otros. Según el
mito Perimela fue lanzada de un risco, cuando su padre descubrió sus amores con el dios
río. Aqueloo la cogió al vuelo evitando que se estrellara. Suplicó a Poseidón que no dejara que
la joven muriese y que le permitiera abrazarla eternamente. Perimela se convirtió entonces en
una de las Equínades, islas que se encuentran en la desembocadura del Aqueloo, rodeada
continuamente por los brazos de este río.
Las Equínades fueron el sitio de refugio de quienes escapaban de maldiciones; uno que se
ocultó en las islas recién formadas en el delta del río fue el matricida Alcmeón, quien mató a su
madre por ser la causante de la muerte de su padre. Según los mitos ya han transcurrido varias
generaciones, y producto de la maldición del collar de Harmonía ha provocado la caída de la
familia de Cadmo, los hijos se han disputado el trono, siendo la historia de Edipocasado sin
querer con su propia madre una de las más grandes tragedias griegas. Dos hijos
de Edipo disputan ahora el trono de Tebas; Eteocles niega respetar el acuerdo con Polineces,
de reinar cada uno un año; Polineces se refugia en Argos con el rey Adrasto; quien apoya
a Polineces en su reclamo del trono tebano. Para ello se forma un ejercito dirigido por siete
caudillos, entre ellos Anfiarao, quien se negaba a participar, pues como adivino predecía su
muerte. Polineces convence a Erifila, la esposa del caudillo, a cambio del collar de
Harmonía. Anfiarao muere como estaba predicho, mientras Polineces y Eteocles de matan
mutuamente en duelo. Alcmeón cobra venganza por al muerte de su padre, sabiendo que la
culpable es su madre y escapa; llega a la corte del rey Fegeo casa con la hija del rey, Arsínoe, y
le regala el collar maldito; pero no puede descansar y por su matricidio es perseguido por
las Erinias (Furias). El oráculo le indica que sólo puede escapar de las furias si llega a una tierra
creada después la muerte de su madre; estas eran las Equínades. Su suerte no termina aquí,
abandona a su esposa, pero el río Aqueloo le da a su hija Calírroe (se aclara que hubo varias
ninfas y princesas con este nombre; entre ellas una oceanide de igual nombre fue amante del
gigante Crisao y madre de otro gigante, Gerión), pero debe entregar como dote el collar
maldito; Alcmeón regresa a la corte del Fegeo, pero no logra cumplir sus planes, el rey lo
captura y ordena su muerte por traición. Calírroe, ya con dos hijos
de Alcmeón, Acarnán y Anfótero, pide ayuda a los dioses para vengar a su marido y estos son
convertidos en adultos y van al reino de Fegeo, matando al rey y todos sus hijos. Los hijos
de Calírroe escapan de la furia de la población y entregan el collar al templo de Delfos,
terminando así con la maldición del collar.

Otra de las hijas de Aqueloo fue la ninfa Dirce, quien también estuvo envuelta dentro de la
maldición de collar de Harmonía. Según los mitos esta ninfa desposo a Lico, quien
gobernó Tebas como regente y luego como tirano. Se cuenta que Lico y Nicteo llegaron
a Tebascuando reinaba Penteo, esposo de Ágave, hija de Cadmo. Pero Penteo no duró mucho
en el trono, un nuevo culto, el iniciado por Dioniso un sobrino político (hijo de Semele,
hermana de Ágave), provocó la muerte de Penteo, y el trono fue asumido por Polidoro, otro
de los hijos Cadmo; quien estaba casado con la hermana de Nicteo y Lico. Polidoro muere y
debe heredar su hijo Lábdaco, pero este muere y su hijo Layo, aún niño es el heredero. Es
entonces que Nicteo asume el trono. Antíope, hija de Nicteo, queda embarazada de Zeus, la
chica huye ocultándose en la corte del rey Epopeo. Nicteo no soporta la ida de su hija y muere;
dejando la regencia a su hermano Lico y pidiéndole que recupere a su hija. Licoconquista el
reino de Epopeo, matando al rey y trayendo a su sobrina, dejando a los hijos de la joven, los
gemelos Zeto y Anfión abandonados en el monte Citerón. Antíope termina como esclava
de Dirce. Años después logra escapar, recuperar a sus hijos, y estos vengan a su madre,
tomando el trono de Tebas y atando a Dirce a un toro, quien la arrastra por el campo hasta
morir. Según los mitos, donde su cuerpo terminó surgió una fuente que lleva su nombre.

Las hijas más famosas de Aqueloo fueron, sin embargo, las Sirenas; la madre es alguna de
las Musas, aunque ninguna de las candidatas se atribuye o acepta ser la ascendiente de tales
seres quiméricos, delineados con cuerpo o piernas de ave y rostro humano, pero que el siglo IX
fueron descritas como seres pisciformes, mitad mujer, mitad pez, más similares a las antiguas
nereidas y posiblemente debido a la confusión de sus mitos. Una de las historias señala que
eran ninfas con cuerpo humano y siervas de Demeter, cuando fue raptada Perséfone, la diosa
de la agricultura transformó a las ninfas en aves con rostro humano y las envió a buscar a su
hija; estas volaron hasta que se cansaron y se establecieron en la isla de Anthemusa (que los
expertos señalan que pueden ser la isla de Capri o la isla de Ischia en el golfo de Nápoles). Las
sirenas suelen ser citadas en tríos, pero sus nombres variaban según la región donde se las
adoraba; entre los registrados se incluyen: (1)Agláope (bello rostro),
(2) Telxiope (aclamadora), (3) Telxínoe (encantadora), (4) Pisínoe (persuasiva),
(5) Parténope (voz de doncella), (6) Ligea (entonada), (7) Leucosia (blanca, pura),
(8) Molpe(canto) y (9) Teles (perfecta), entre los más comúnmente citados.

Las Sirenas aparecieron en varios mitos como seres terribles que seducen a los marinos con
sus cantos y los atraen hasta ellas para devorarlos; y al menos se sabe de dos naves que
sobrevivieron a sus encantos; la primera fue la nave de los Argonautas, cuyos cantos fueron
ocultados por la voz de Orfeo, quien viajaba con los marinos. La segunda fue la nave
de Odiseo; quien puso cera en los oídos de sus hombres y se ató al mástil para escuchar los
cantos y no poder ser llevado por los mismos. Se sabe que ese fue el final de aquellas criaturas
devoradoras de hombres, que viendo que un mortal se resistía a sus cantos se lanzaron a la
aguas del mar y se suicidaron. Los restos de Parténope llegaron a la costa y fueron enterrados,
sobre sus restos se construyó luego un templo y finalmente una ciudad creció a su alrededor,
hoy la ciudad de Nápoles; pero también se dice que los restos de aquellas criaturas son tres
pequeñas islas en la costa suroeste de la región de Campania, ahora nombradas
como: Licosa, San Pedro y La Galetta.
Inaco reinaba en Argos, una ciudad del Peloponeso. Los mitos dicen que ante su pasividad ante
los dioses terminó perdiéndolo todo. Su hija Io fue reclamada como sacerdotisa por la
diosa Hera, pero Zeus se prendó de la joven y la rapto, ello provocando la furia y venganza de
la diosa, e hizo que la joven escapara hasta que terminó en Egipto y se volvería madre de una
línea real que acabaría finalmente en Perseo y Dioniso. Eris (la diosa de las disputas) intervino
y volvió la pasividad de Inaco en odio a los dioses, ello provocó que Zeus cansado de sus
reproches lo transformara finalmente en el río de la región de Argólide en el Peloponeso que
pasa por la ciudad que reinaba. Las mala suerte de Inaco no terminó, participó en la disputa
por la región entre Hera y Poseidón; de la cual fue juez junto con sus ríos tributarios los
ríos Asterión y Cefiso. Cuando el jurado dio la región a Hera (varias hijas de Asterión habían
sido nodrizas de la diosa), Poseidón dado que no podía provocar otra inundación, como
ocurrió en la región de Ática, con su disputa con Atenea; castigo a los tres ríos privándoles del
agua, y sólo tendrían curso cuando lloviera.

Otros ríos importantes de la región del Peloponeso fueron: Eurotas y Ladón. Eurotas fue padre
de la ninfa Esparta quien desposo al rey Lacedemon (hijo de la pleyade Taigete y Zeus), ambos
serán padres de Euridice, quien casa con el rey Acrisio (un descendiente de Io) y quienes serán
padres de Dánae, la madre de Perseo. Por su parte Ladón fue el padre de la ninfa Dafne.
Según los mitos cuando joven Eros recibió de su madre Afrodita el arco y las flechas, Apolo se
burló diciendo que hacía un niño con tales armas.
Eros se vengó disparando en el dios una flecha dorada cuando conoció a la ninfa Dafne,
provocando un amor enardecido por la chica; pero lanzó una flecha de plomo en la joven,
quien con solo ver al dios sintió tal repulsión, y huyo en veloz carrera perseguida por el dios de
las artes. Antes de que Apolo la agarrara, Dafne pidió ayuda a su padre, quien la transformó en
el árbol de laurel; desde entonces a los ganadores de competencias deportivas y artísticas el
dios los premia con una corona de ramas de laurel.

Otra hija de Ladón fue Siringe; esta ninfa fue acosada por el dios campestre Pan, ante los
avances del dios de los pastores, la ninfa fue transformada por su padre en las cañas que
crecen en sus orillas. Pan cortó las cañas e hizo la famosa flauta que lleva el nombre de dios,
pero que también se conoce como siringe. Otra de las hijas de Ladon mencionada en los mitos
es Telpusa, diosa de una pequeña fuente que nutre a la ciudad del mismo nombre, es conocida
también como una diosa de la primavera.

El mito de Dafne se confunde con el de otra nayade, Cirene, nieta del río Peneo, en la región
de Tesalia. Según los mitos el río Peneo le quitó a su hermano, el río Escamandro(río que
alimentaba la ciudad de Troya) a su novia, la ninfa Creúsa (no confundir con la primera
esposa de Eneas, o con la segunda esposa de Jasón, ambas de igual nombre). Fruto de esa
unión tenemos a Flegias, quien se volvería rey de los Lapitas.
Hijas de Flegias fueron Cirene y Coronis; ambas amantes de Apolo. A Cirene no le gustaban las
labores femeninas y prefería labores del campo y la caza, defendiendo a su rebaño de ovejas
contra un león, atrajo la atención de Apolo, quien se enamoró de la ninfa por su valor y la
secuestró llevándola hasta Libia (África); fruto de esa unión fue el dios Aristeo, quien regresó
luego a Grecia y se estableció en Beocia, donde enseñó la apicultura (cría de
abejas). Aristeo persiguió a la ninfa Eurídice, amada de Orfeo, pero esta en su huida piso una
víbora que la mordió, provocando su muerte, causa por la cual Orfeodesciende a los infiernos
a buscar a su amada.

Coronis también fue amada por Apolo; quien deja a un cuervo (eran de plumaje blanco en ese
entonces) para vigilar a la chica. Según los mitógrafos la joven, ya embarazada del dios, se
enamora de un joven de la región; Apolo es avisado por un cuervo (que hasta entonces tenía
las plumas blancas), la furia del dios fue tal que volvió negras las plumas del ave, para indicar
que es un portador de malos augurios; y lanzó flechas contra la joven que lo traicionó
matándola, luego haciéndole una cesaría extrae el fruto de sus entrañas. El niño
sería Asclepio/Esculapio; el dios lo puso en manos del centauro Quirón para su cuidado, y el
niño se volvería dios de la medicina.

Asopo fue un dios río que tenía la peculiaridad de gobernar dos causes de agua, uno en la
región de Beocia (centro de Grecia) y otro en el Peloponeso. La explicación de esta peculiaridad
es que ambos causes desembocan en el golfo de Corinto. Fuera de esta peculiaridad, se cuenta
que Asopo cansado de las violaciones de los dioses a sus hijas, en una oportunidad encontró a
uno acostándose con una de ellas, furioso se lanzó contra el dios, pero para mala suerte
resultó ser Zeus, quien en un momento de desconcierto se vio obligado a escapar, pero apenas
alcanzó la montaña pudo atacar ahora al río; quien retrocedió ante los rayos que lanzaba el
padre de los dioses; desde entonces Asopo fluye tranquilo y calmo, y en recuerdo de aquello
todavía en sus aguas se encuentran pequeños trozos de carbón.
Las hijas de Asopo con su esposa, la nayade Metope, una hija de su hermano Ladón, fueron en
su mayoría raptadas por los dioses, ante instigaciones de Afrodita, algún pleito tendría con el
dios río que no se aclara en los mitos. Así entre las muchas hijas de Asopo se pueden citar
a: Córcira y Salamina que fueron raptadas por Poseidón y llevadas a la islas que tomarían su
nombres; Egina, quien fue amante de Zeus y puesta como señora de la isla
homónima; Sinope y Tespia, raptadas por Apolo, con la primera sería madre de Sirio, rey
de Siria, la segunda daría nombre a una ciudad en la región
de Beocia; Harpina y Tanagrafueron raptadas por Ares, y finalmente citamos a Tebas, quien se
volvería esposa de Zeto, mientras gobernaría la ciudad de Cadmea (la fundada por el
héroe Cadmo), pero que sería renombrada por su ahora esposo por el nombre de la ninfa,
nombre con que aún se conoce a la ciudad en la actualidad.
Alfeo era un río de Peloponeso, se enamoró de la ninfa Aretusa, quien era seguidora de la
diosa Artemisa. Cuando el río la persiguió, la diosa convirtió a la chica en fuente, que escapó
por el submundo y brotó de nuevo en la isla de Ortigia frente a la ciudad
de Siracusa(en Sicilia). Alfeo se negó a renunciar su deseo por la ninfa y se mezcló con sus
aguas; tanto es así que se dice que si se lanza una moneda en el río (en Grecia), esta aparece
en la fuente (en Italia).

Eveno era un río en Etolia; el centauro Neso hacía de barquero en el lugar donde su cause era
más caudaloso. Deyanida, la ultima de las esposas mortales de Heracles quiso cruzar el río,
pero el centauro deseó a la mujer y la secuestró. Heracles mató al centauro con una de las
flechas envenenadas con las sangre de la Hidra. Antes de morir, el centauro le dijo
a Deyanira que conservara su sangre y cuando su marido dejara de amarla la untara en la ropa
del mismo para recobrar su amor, así el centauro engañó a la joven, quien cuando sintió que el
amor del héroe declinaba unto la sangre en la túnica del héroe y ello le provocó una muerte
lenta al quemarle la piel. La chica al ver lo que provocó se suicidó. Por su parte Neso murió en
las orillas del río Eveno y desde entonces sus aguas tomaron un olor putrefacto.

Los grandes ríos fuera de Grecia

Si bien muchos ríos fuera de sus fronteras eran conocidos por los griegos gracias al comercio
de la antigüedad, eran mencionados más como referencias geográficas de los pueblos que
habitaban en sus desembocaduras, dado que eran desconocidos en sus extensiones río arriba.
Una de las leyendas que más toco este aspecto fue el regreso de los Argonautas a su punto de
partida. La primera y posiblemente la versión más segura es la sugerida por el historiador
clásico Herodoto; esto es que partiendo de Grecia, cruzando el Helesponto y el Bósforo hasta
alcanzar el mar Negro, bordeando la costa norte de Anatoliahasta alcanzar el reino del
rey Estes; y luego los Argonautas regresaron marcha para atrás por donde habían venido.

Pero escritores y poetas posteriores que tuvieron en sus manos esta leyenda se vieron
influenciados por los grandes poemas de Homero, y con ello su deseo de incluir a
las sirenas, cíclopes y otros monstruos míticos. La versión más conocida es la correspondiente
a Apolonio de Rodas, en ella aparece que el regreso se dio entrando por el delta del río Istro,
que era el río que nace en los Alpes y atraviesa las tierras al norte de los Balcanes. Su nombre
moderno es Danubio, río vinculado entre los pueblos celtas a la diosa madre Dana,de quien
descenderían todos los dioses celtas; y donde los celtas veían en las fuentes de ese río el
origen de su cultura, que se expandió por toda Europa nor-occidental, llegando hasta las islas
británicas donde se asentaron finalmente estos dioses.

La versión de Apolonio señala que a su regreso de Colquida, los argonautas evitando las
paredes que se cierran y aplastan las naves (el Bósforo) optaron por entrar por el delta
del Istro y subieron hasta llegar al pie de los Alpes, según la historia el río conectaba con el
mar Adriático, de ahí llegaron a las costas del norte de Italia, subiendo ahora por el Eridano;
que según los mitos era el río donde el imprudente Faetón cayo de los cielos, y sus aguas aún
hierven, y por tal motivo se hunden bajo tierra y llegan a Estigia, aumentando aún más la
niebla del lugar.

El Eridano a sido relacionado con varios ríos del mundo, pero suele ser vinculado con más
frecuencia con el río Po del norte de Italia; pero en esta versión se pone al Po como uno de los
tres brazos del río; los otros dos eran el Rin que viaja al norte y el Rodano que se mueve al sur;
mientras que el tronco principal del río recorría Hiperboría, una región más al norte de Tracia
(los Balcanes) y que los griegos asumían era el norte del mundo; y por eso el Eridanotambién
se vinculaba con el Danubio.

Bajando ahora por el Eridano que va al sur (el Rodano) llegan al mar Liguria, y empiezan a
navegar por la costa occidental de Italia, pasado por la desembocadura del río Tiber (que
bañaría luego la futura ciudad de Roma); hasta alcanzar los peligros que antes
recorrió Odiseo (las sirenas, Escila y Caribis, y los cíclopes). Luego se mueven al sur y terminan
atrapados en el lago salado de Tritonis (la hija del dios Tritón y la oceánide Libia, o donde
reinaba la misma océanide Libia), y que los historiadores ubican en las costa de Túnez. El lago
según las temporadas de lluvia y sequía de la región se unía o se desconectaba al mar. Tras
salir con la ayuda del dios Tritón, que abrió un paso entre las aguas del lago y el mar que
baña Libia (África), los argonautas siguen camino a Grecia, haciendo una parada en Creta,
donde tienen que vencer a Talos (un androide gigante creado por Hefesto para proteger la
isla); antes de alcanzar finalmente las costas Griegas.
Otra versión es la de Timeo de Tauromenion quien creía que los Argonautas habían subido al
norte por el Tanais (el actual río Don que baja desde las estepas rusas) o por el Borístenes (hoy
el río Dniéper que baja por Ucrania) y donde algunos mitos ubican su desembocadura cerca
de Táuride (Crimea), lugar donde fue llevada la princesa Ifigenia tras ser rescatada del
sacrificio por Artemisa. Según esta versión habrían llegado al mar Báltico(al Océano), donde
bordeando las costas del norte de Europa, alcanzaron la desembocadura del
río Tartessos (Guadalquivir) y donde Herodoto ponía a una de las primeras grandes
civilizaciones antiguas (de igual nombre), luego entrando por la columnas de Hércules(estrecho
de Gibraltar), de ahí hasta las costas de Italia y repitiendo luego la propuesta de Apolonio.

Una propuesta totalmente diferente era dada por Hecateo de Mileto que asumía que habían
entrado por el río Fasis (hoy río Rioni), que nacía en los montes Caucáseos (donde ataron
a Prometeo) y que descargaba sus aguas en el reino de Colquida, donde reinaba Eetes, quien
había recibido el vellocino de Frixo cuando llegó montado en el lomo del animal. Según esta
versión el río llegaba hasta el mar Caspio (que asumían unido al Océano como un gran golfo), y
de ahí bordeando Asia recorrerían el sur de India, Persia, Arabia (pasando por las
desembocaduras del Ganges y el Indo de India, y las del Eufrates y el Tigris que nacen
en Anatolia y bajan por Asiria creando la región fértil entre ríos llamada Mesopotamia; para
finalmente entrar por el sur de Libia (África) subiendo por el Nilo para regresar a Cretay
a Grecia.
Uno de los tributarios del Indo fue el río Hidaspes (como lo llamaban los griegos, pero cuyo
nombre en esas épocas era río Vitastá y hoy se le llama río Jhelum); el Hidaspes corría por la
actual Cachemira, en India, y fue un río que se opuso a la campaña de Dioniso en oriente; se
dice que en plena batalla el río elevó sus aguas, arrastrando y matando a griegos e indios por
igual. La hijas de este río, conocidas como ninfas hidapidas se volvieron acompañantes del dios
del vino.

Otros ríos citados por los griegos en Anatolia son el río Terme (Termodonte), (hoy conocido
como río Yesilirmak, el río Verde) y su vecino al oeste es el río Halis (llamado hoy río Kizilirmak,
el río rojo), entre las aguas de ambos ríos se ubicaban a las tierras de las míticas Amazonas.
Las crónicas señalan que el rey libio Creso consultó al oráculo de Delfos si debía cruzar el
río Halis e ir en conquista al oriente. La respuesta del oráculo era que si cruzaba el río
destruiría un gran reino; el rey confiado en la respuesta de la pitonisa cruzó la frontera
marcada por el río y su reino cayo ante Ciro el Grande; el oráculo no se equivocó, simplemente
no dijo cual reino caería.

Más al este, en la región de Anatolia conocida como Frigia desciende al mar Negro el
río Sangario (hoy río Sarkaria); famoso por ser el lugar de culto de la diosa local Cibeles. Según
los mitos ocurrió que Zeus estando dormido en los cielos tuvo una polución nocturna y sin
querer su semen cayo a la tierra, fecundando a la diosa Gea/Gaya; de quien nació Agdistis; un
ser hermafrodita que habitaba el monte de igual nombre. Los dioses viendo esta criatura y
temiendo su poder de fecundación lo castraron, y la parte femenina se volvió la diosa Cibeles.
Los genitales masculinos fueron enterrados y de los mismos brotó un árbol de
almendro. Nana, una nayade, hija del río Sangario comió de las frutas del árbol y fue
fecundada, naciendo el joven Atis, a quien la ninfa abandono y este fue criado por unos
campesinos. Cibeles se enamoraría del chico ya adulto, pero los padres adoptivos del joven,
quien era muy atractivo, pretendían desposarlo con una princesa de una población cercana;
por ello Cibeles se aparecería en la boda enloquecería la joven amado; quien se auto castraría
y moría por tal acción. Cibeles lo transformó en un pino siempre verde. Los mitos ponen
a Sangario también como el padre de la reina Hecuba, la esposa de Priamo, el rey de Troya.

En la costa sur del mar de Marmara (entre el mar Egeo y el mar Negro), en una región
llamada Misia, se encuentra un pequeño río y lago, conocido en tiempos de los griegos como
río Ascanio; cuando los argonautas tuvieron que hacer una escala en las costas de Misia, el
joven Hilas, escudero de Heracles, bajo de la nave para recolectar agua y fue raptado por las
ninfas de la laguna, por más de que Heracles buscó al chico, nunca lo encontró; había sido
arrastrado por las nayades a lo profundo del lago.

En las costas de Asia menor tenemos al dios río Escamandro (hoy río Karamenderes) y cuyas
aguas abastecían a la ciudad de Ilion (Troya). Cuando Aquiles furioso por la muerte
de Patroclo atacó a los troyanos y mato a cuantos pudo, las aguas del río se vieron cubiertas
de sangre y cadáveres; ello enfureció al dios del río quien elevó sus aguas para ahogar al
héroe; la diosa Hera envió a Hefesto a contener con su fuego al caudaloso río, quien al ver
hervir sus aguas retrocedió.

Otro río cerca de Troya fue el Cebrén; que bajaba desde el monte Ida (Turquía) y era un
tributario del Escamandro. Dos de sus hijas estuvieron vinculadas de príncipes
troyanos. Hesperia fue perseguida por Ésaco, un hijo de Príamo y Arisbe (una de las tantas
concubinas). El chico había predicho cuando Hecuba estaba embarazada de París que este hijo
era un tizón encendido que incendiaría toda la ciudad de Troya y habría que matarlo en cuanto
naciere. Volviendo a Hesperia, la ninfa escapando del príncipe fue mordida por una serpiente y
murió. Tal dolor provocó su muerte a Ésaco que se arrojó al mar, y los dioses lo transformaron
en un somormujo (una especie de garza).

París como indicaba el oráculo fue abandonado en el monte Ida, pero se salvó y fue criado por
las ninfas del mismo, volviéndose pastor en el monte. Estando ahí fue consultado por las
diosas Hera, Atenea y Afrodita, de cuál era la más hermosa y su decisión sería luego la causa
de la caída de Troya. Ya adulto el chico participó en unos juegos que hacía cada año Príamo en
honor a su hijo, supuestamente muerto, y tal fue su habilidad que gano los juegos y el premio
de un gran toro. Pero esto no le gustó a los otros hijos del rey, que lo atacaron al sentirse
vencidos por un campesino. París salvó la vida cuando su hermana Casandra, la vidente,
reveló su ascendencia. Así París volvió al palacio real, con su primera esposa, la ninfa Enone,
hija de Cebrén; Cuando París quiso acompañar a sus hermanos a Grecia, Enone le avisó que no
navegase con sus hermanos, pero no pudo persuadirlo, y le dijo entonces que acudiese a ella
cuando fuese herido, pues nadie más podría curarle, regresando ella a Ida y llevando en su
vientre a Corito. París en Grecia conoció a Helena y cobrando la deuda que tenía con Afrodita,
secuestro a la reina de Esparta. Años después, en plena guerra, Enone envió a su hijo con su
padre. París consideró a Corito un rival y lo mató sin saber que era su hijo. Cuando
finalmente París es herido en la guerra por una flecha, volvió al monte Ida y suplicó
a Enone que le curase, pero ésta, despechada, se negó y París murió. Algunos cuentan que
más tarde Enone se arrepintió de no haberle curado y se suicidó arrojándose en la pira
funeraria del amado.
Más al sur, otro río en Fenicia (Líbano) también elevaría sus aguas, pero no por la acción de la
rabia, sino movido por el amor, enamorado de su hermana, la ninfa Melibea (dulce ganado),
que reinaba en esas tierras, el río Orontes inundaría las planicies para volver fértil aquellas
desérticas tierras. Y justo en esas tierras se establecería luego la ninfa Beroe, que es incluida
como una de las Oceanides, pero que la tradición la pone más comúnmente como una hija
de Afrodita (Astarte/Istar entre los lugareños) y el dios local Adonis. Donde se asentó la ninfa
surgió luego una ciudad que aún lleva su nombre, Beirut.

En Sicilia, la isla de los cíclopes, tenía su cause el río Simeto, el río principal de la isla (no el más
grande, se aclara); su hija, la náyade Simetis tuvo amores con el dios pastor Fauno y fruto de
esa unión fue el joven Acis. Enamorado el chico de la nereida Galatea, quien también era
pretendida por el cíclope Polifemo, provocó que este último lo intentara matar lanzándole una
gran roca encima, para evitar ser aplastado el chico se convirtió en un arrollo; pero algunas
fuentes señalan que fue la ninfa quien pidió a Poseidón que volviera la sangre del chico
muerto en río; justificando así sus rojas aguas.

Otros ríos del Sicilia, además de Simeto y Acis, fueron: Anapos y Crimiso. Las hijas
de Anapos, Cyane (azul) y Ortigia (roca de las gaviotas) se establecieron en donde hoy se ubica
la ciudad de Siracusa; Cyane se volvió una fuente ante del dolor del rapto de Perséfone, la
chica era una de sus niñeras; mientras que Ortigia se mudo a la pequeña isla frente a la ciudad
y le dio su nombre. Por su parte Crimiso tuvo amores con una troyana, Segesta, quien había
huido de Troya, fruto de esa unión nació Acestes, quien se convirtió en rey de la región, y
ayudo a Eneas cuando llegó a Sicilia en los ritos funerales del recién fallecido padre del
príncipe troyano, y los troyanos que no quisieron seguir el viaje con su líder, se les permitió
permanecer en el reino de Acestes.

La familia del Tiber

De todos estos grandes ríos fuera de Grecia, uno tuvo gran importancia, pero no para la
cultura griega, sino para la romana. Este fue el río Tiber, o Tiberino como es llamado por los
locales; y su culto estuvo muy vinculado a la ciudad de las siete colinas, y a las leyendas de los
pueblos que lucharon por el control de la región. Tiber es una figura exclusiva de la mitología
romana, una deidad de la naturaleza y vinculado al río homónimo; a diferencia de otros
grandes ríos, los padres de Tiber no fueron de forma directa Oceano y Tethys, sino una
primitiva diosa romana de las fuentes, Camese, una de las tantas ninfas que habitaban la
región del Lacio; y el dios romano de las puertas Jano.
Su festival anual, la Tiberinalia, se celebraba el 8 de diciembre, con el aniversario de la
fundación del templo al dios en la ‘Isola Tiberina‘ (la isla Tiberina se encuentra ubicada en el
río Tiber, en el trecho en que el río atraviesa Roma, cerca de la Colina Capitolina). La isla tuvo
según las épocas distintos dioses a las que se le rindieron culto. Inicialmente la isla fue lugar de
culto a un antiguo dios de los bosques cercanos a la antigua Roma y del inframundo, este dios
conocido como Veiove era representado como un joven con arco y fechas, al lado de una
cabra sacrificada (imagen que también sirvió para identificado con el dios Fauno y con los
peligros de los bosques); finalmente dado los ritos de purificación y expiación el templo final se
le dedicó a Esculapio, el dios romano de la medicina.

Según la mitología romana Tiber es el hijo de Jano y Camese, una de las tantas ninfa que
habitaban la región del Lacio. El padre de Tiber fue un dios local que no tiene correspondencia
con ningún dios griego, Jano, el señor de las puertas, es un dios vinculado al tiempo (en el
sentido del reloj y no del clima), que tenía la capacidad de ver el pasado y el futuro. Se cuenta
que este poder lo recibió cuando dio hospitalidad a Saturno (el desterrado Cronos) y de quien
aprendió los secretos de la agricultura, volviéndose así un primitivo dios de la agricultura. Jano,
se puede señalar que tendría una ligera correspondencia con Khronos (un dios griego
vinculado al paso del tiempo en el sentido de las horas, distinto y anterior al titán de similar
nombre, Cronos, y que era en la tradición órfica uno de los dioses protogonos, primigenios, y
sobre los cuales hablaremos en otra entrada).
A Jano no se le conocen padres, y para los lugareños era anterior a los dioses y los titanes.
Como todo dios primordial Jano tuvo varias amantes, entre ellas se cita a la
diosa Carna(Carne), una diosa vinculada a la salud y la alimentación (digestión), protectora de
los niños; y posiblemente una hija de Esculapio. Pero la que suele ser puesta como su principal
compañera es Giuturna (Juturna, que recibe el nombre en honor a Jupiter), y a quien señalan
como madre de Fontus (el dios de las fuentes).

Giuturna inicialmente era una princesa, hija de Dauno, nieta de Licaón, [Dauno escapa de
Arcadia (Grecia) tras la maldición a su padre Licaón por parte de Zeuspor haber ofrecido carne
humana como alimento al dios, y llega a Italia a buscar nueva fortuna]. Giuturna en la tradición
romana era hermana de Turno, héroe que tenía prometida a Lavinia, la hija del rey Latino.

La ascendencia de Latino es distinta según las fuentes, se le pone como hijo


de Fauno y Marica en la tradición romana. Siendo Marica una ninfa de los bosques de la
región del Lacio (en la actual Italia centro-occidental y región donde se ubica la ciudad
de Roma). Latino en la versión griega es hijo de Circe y Odiseo, o en otras versiones, tras la
muerte accidental de Odiseo por Telégono (hijo de Circe y Odiseo), la esposa del héroe y su
hijo Telémaco se trasladan a la isla de la bruja donde Circe desposa
de Telémaco y Penelopea Telégono, fruto de esas uniones
fueron Latino e Italo respectivamente].
Según la tradición Lavinia, hija de Latino estaba prometida a Turno, pero el oráculo predijo
que desposaría a un llegado del mar que llevaría a los pueblos del Lacio a la gloria; la llegada
del héroe troyano Eneas hace que el rey Latino le entregue a su hija, pero eso fue considerado
por Turno como una traición al acuerdo previo de bodas, por tanto se inicia una pelea entre los
pueblos originarios de la península italiana, y los recién llegados; provocando la disputa entre
ambos guerreros y la muerte posterior de Turno a manos del troyano. La muerte de su
hermano afecto tan profundamente a Giuturna que fue transformada en fuente
por Júpiter (Zeus), convirtiéndose así en la señora de las aguas dentro de la tradición romana,
mismo titulo que Camese, y posiblemente reemplazándola en funciones, haciendo que sea
puesta muchas veces por ello como la madre de Tiber.

Las leyendas romanas señalan que Júpiter deseaba a Giuturna, pero la ninfa escapaba
ocultándose en la riveras de su hermano Tiber, con ayuda de las distintas nayades de los ríos y
sus tributarios. Júpiter entonces pidió a las nayades de estos ríos que no dieran protección a la
ninfa; pero Lara (habladora/chismosa), la hija del río Almón (uno de los tributarios de
río Tiber) le dijo a la diosa Juno las intensiones de su marido. En castigo por su
indiscreción, Júpiter le arrancó la lengua a la ninfa y ordenó a Mercurio que la encerrara en el
infierno. En camino al inframundo, y sin poder gritar por ayuda, Mercurio violó a la ninfa y esta
fue madre de dos niños, que fueron llamados colectivamente como los Lares, dioses menores
vinculados a las encrucijadas, y que se relacionaron con otros genios domésticos como
los Manes (las almas de los antepasados), los Penates (genios vinculados a la despensa) y
los Lemures (las almas inquietas que persiguen a los vivos). Por su larga estancia en el
inframundo Lara se convirtió involuntariamente en una ninfa ctónica, y fue llamada Tácita, la
diosa silenciosa (Dea Muta/la muda).
Los mitos señalan que el Tiber ayudó a Eneas a vencer a Turno y a sus seguidores tras
aparecérsele como un anciano de tez verde coronado con hojas de cañas, indicándole que
subiera río arriba para pedir la ayuda del rey Evandro y su hijo Palante (quienes gobernaban
una ciudad ubicada en la actual colina palatina de la Roma moderna); para así luchar
contra Turno y Mezencio (rey de los etruscos), y otros pueblos itálicos originales que se sentían
invadidos por los recién llegados.

Otra de las tantas hijas de Jano fue Canto (Canente, literalmente la de la bella voz), se pone
como madre de Canto a Venilia, una ninfa que formaba parte del cortejo de Venus
(Afrodita). Virgilio haría de la ninfa Venilia, en su poema de la Eneida, madre
de Turno y Giuturna con Dauno, y hermana de Amanta, la esposa de Latino, y madre
de Lavinia. En los mitos, Canto era amada de Pico, un hijo de Saturno y la ninfa Feronia (ninfa
de la fuente de igual nombre ubicada cerca de Terracina en el Lacio). Pico fue deseado por la
bruja Circe, pero al resistir sus avances, la bruja lo transformó en pájaro carpintero. La
desaparición de su amado provoco tal dolor en Canto, que vago por los bosques buscándolo,
murió finalmente de hambre y pena a las orillas de su hermano Tiber, orilla que aún se llama
como la joven, Canente. Algunas versiones ponen al dios campestre Faunocomo hijo
de Canto y Pico; otros que fue hijo de Circe y sus amores con el dios de los bosques
del Lacio (Pico), aunque la más familiar entre los griegos es que Fauno es hijo
de Circe y Poseidón.

El heredero de Eneas y Lavinia fue Silvio (bosque), y desde el mismo, con la unión de latinos y
troyanos en un solo pueblo, los descendientes de Eneas llevaban por título o nombre familiar
el epíteto de Silvio; tras la muerte de Eneas reinó primero Ascanio, el primogénito
de Eneas y Creusa (hija del rey Priamo y Hecuba), para después ser sucedido por su medio
hermano Silvio. La descendencia en este punto (si de Ascanio o de Silvio) no esta clara; pero
varios siglos un descendente de Eneas, el rey Numenor, gobierna la región del Lacio y es
depuesto del trono por su hermano Amulio; quien para garantizar su poder mata a todos sus
sobrinos varones, y a la única hija sobreviviente es Rea Silvia, a la convierte en virgen vestal.
Pero los dioses romanos, como sus contrapartes griegas, son de naturaleza muy humanos y
cambiantes de opiniones y favores. Marte (Ares) se enamoró de la joven y la sedujo; fruto de
esa unión nacieron los gemelos Romulo y Remo; temeroso de estos futuros
rivales, Amulio ordenó su muerte, y los bebes fueron abandonados a las orillas del Tiber, la
cesta que los contenía no se hundió en las aguas, sino que floto y encalló en la orilla del río
cerca del monte Palatino. La tradición dice que fueron cuidados por una loba(Luperca), pero al
poco tiempo fueron encontrados por Fáustulo (porquerizo de Amulio) y adoptados por su
mujer, Acca Larentia, quien acababa de perder a su hijo. Acca Larenciaera conocida también
como lupa (loba = puta) y pudo haber inspirado el mito de la loba que amamanta a los niños.
Al crecer los gemelos su padre adoptivo le dice la verdad a Romulo, cuando Remo fue
capturado y condenado por su tío; al ir al salvar a su hermano, Romulomata a su tío y devuelve
el trono a su padre. Luego los gemelos regresaron a la región donde fueron encontrados y
decidieron fundar una ciudad. Tras algunas disputas sobre el sitio y quien
mandaría, Romulo termina con el control y Remo muerto entre esas discusiones.

La nueva ciudad se fue llenando de refugiados y prófugos de tierras vecinas y lejanas, tanto
hombres libres, como esclavos. Pero una ciudad de hombres no era viable. Invitando a unos
juegos, la población de la nueva ciudad aprovecho para raptar a las hijas de los invitados,
principalmente las hijas del vecino pueblo sabino. Pese al rapto, los hombres resultaron
buenos maridos y procrearon descendencia con las chicas. Cuando los padres de las jóvenes
quisieron la devolución de sus hijas, al no haber respuesta favorable fueron a la guerra. El hijo
del dios de la guerra venció rápidamente a sus rivales y los pueblos vencidos fueron
trasladados a la nueva ciudad como ciudadanos de la misma. Así inició el largo proceso de
conquistas de una ciudad que estaría destinada a gobernar todo el mundo antiguo en
occidente.

Romulo a su muerte fue divinizado y se le renombró Quirino, nombre de un primitivo dios de


la guerra de los sabinos, pero que entre los romanos representaba al dios del estado romano.
A la muerte de Romulo (ahora Quirino), su esposa Hersilia fue divinizada por el hijo del Marte,
o por Juno (en otras versiones), y elevada a los cielos; ahí su esposo (ahora dios) la
llamó Hora [Las Horas eran diosas griegas de la ley y el orden, las más famosas eran las hijas
de Zeus y Temis (ley natural): Eunomia (ley civil), Irene (paz) y Dike(justicia)]; así la nueva
pareja daba y fundía la ley y el estado como uno indivisible, una concepción moderna que aún
se mantiene, y si bien los romanos no dieron al mundo grandes filósofos, si dieron ley romana,
que es la base de toda la legislación moderna. Quirino reemplazó aJano en la triada de poder.
Según las fuentes, la triada etrusca estaba formada por: Tinia, Uni y Menrva; equivalentes a
los romanos; Júpiter, Juno y Minerva; y a la triada griega: Zeus, Hera y Atenea; mostrado así la
influencia y herencia griega entre los pueblos de Italia y es conocida como la triada clásica o
palatina; pero los miembros a triada arcaica del pueblo romano eran: Júpiter, Marte y Jano; y
este ultimo reemplazado luego por Quirino.
Roma, por otra parte, es el nombre de una hija del rey Evandro, o de Eneas, Esculapio o el
propio Tiber según versiones; traduce algo así como ‘la ciudad sobre el río’ y al igual como el
río que la atraviesa, se convirtió en una diosa por derecho propio; símbolo del poder que
representa la ciudad y el estado; y algunas versiones ven en esta imagen a la propia Rea Silvia,
la madre del fundador de la ciudad misma.

Los ríos y fuentes del inframundo

Una de las más importantes oceánides es la diosa Estigia (la odiada), señora del río (o laguna)
que rodea todo el inframundo; equivalente en este aspecto a su padre Océano, quien rodea
la Tierra emergida. Las madres de Estigia han sido motivo de especulación, como una diosa de
las aguas se le pone de Tethys como su madre; pero al ser una diosa del inframundo, Nix, la
noche, es también puesta como una candidata a ese título. Según la tradición se la hace
corresponder con una fuente que corría en la región de Arcadia de aguas oscuras y corrosivas,
y que en los mitos estas aguas se terminan sumergiendo en la tierra hasta alcanzar y rodear el
inframundo. Estigia fue esposa del titán Palas, el dios de la guerra entre los titanes, y sus hijos
fueron: Nike (la victoria), Zelo (la rivalidad), Bia (la fuerza) y Kratos (el poder). Cuando hubo el
conflicto entre los dioses jóvenes y los titanes; ella, siguiendo el consejo de su padre, se puso
del lado de los dioses, siendo la primera que llegó a apoyarlos. En recompensa sus hijos
pasaron a formar la guardia pretoriana de Zeus, y a ella se la recompensó haciéndola garante
de los juramentos de los dioses; cuando un dios rompía la palabra dada en su nombre, tenía la
diosa el poder de quitar a los dioses sus grandes poderes divinos durante un gran año (nueve
años mortales) y dejarlos mudos (sin habla) en los grandes consejos; tal era su poder que fue
llamada por ello la odiada, y su nombre traduce en algunas fuentes el termino de incorruptible.
Pese a ser sus aguas oscuras y tenebrosas, algunos les atribuían poderes milagrosos y que
podrían hacer que alguien invulnerable; según una tradición la diosa Thetis/Tetis, sumergió a
su hijo Aquilesen sus aguas para hacerlo invulnerable, con excepción de su talón, por el cual su
madre lo sostuvo; de ahí la expresión del ‘talón de Aquiles’, como metáfora de un punto
vulnerable.

Estigia es descrita como la laguna en la que terminan los grandes ríos que surcan el
inframundo; y suele ser identificada como la diosa del odio. Asociados al inframundo y por ello
su ascendencia sigue en discusión, otros daimones hijos de Nix, la noche,
como Cocito(lamento) y Leteo (olvido) han estado asociados a fuentes del inframundo y han
sido convertidos en ríos y por tanto señalados como hijos de Océano y Tethys. Cocito es el dios
del río de los lamentos; se dice que sus aguas salobres son el resultado del llanto de los
hombres y mujeres en la tierra; y cada año su caudal se incrementa. En la Divina Comedia
el Cocito (lamento) es descrito como un río frío y congelado. Algunas leyendas cuentan que la
ninfa Minte, una nayade hija de Cocito, fue amante de Hades, y la ninfa se atrevió a
compararse superior que la esposa del dios, eso hasta que Perséfone se enteró y golpeó del tal
forma a la ninfa que prácticamente la desintegró. Hades convirtió sus restos en la mata de
menta. Por su Leteo (olvido), es diosa del río o la laguna del olvido; los muertos al beber de sus
aguas olvidan sus vidas pasadas y quienes fueron en la vida terrenal; las aguas
de Leteo estaban cerca de las tierras de los dioses de los sueños; por ello olvidamos al
despertarnos lo que soñábamos.

El más caudaloso de todos los ríos del inframundo es el Arqueronte (temible), quien a su vez
descargas sus aguas en la laguna Estigia. Arqueronte fue descrito por los griegos como un río
que fluye bajo la tierra en sentido contrario al de giro de Océano y el segundo más grande,
después del Océano mismo, tanto es así que al río se le veía subir a la superficie en varias
regiones del mundo, en el noreste de Grecia central donde que termina vertiendo sus aguas el
mar Jónico; en Italia se creía que sus aguas subían al lago volcánico Averno (una de las entrada
míticas del infierno), así como algunos arroyos cerca de cementerios en Asia menor son
atribuidos como parte de las aguas del Arqueronte. Las aguas de Arqueronte eran descritas
como tan venenosas, que cualquier navío que las tocara terminaría disuelto y sumergido
dentro de las mismas; siendo sólo la barca de Caronte era la única que se le podía cruzar, y por
ello los muertos debían pagar para ir de la orilla de los vivos, a la orilla de las almas.

Arqueronte es conocido como el río del dolor; y se le hace padre, con Estigia, de Ascálafo, el
siervo que atendía los huertos de Hades en el inframundo. Ascálafo contaría a su patrón sobre
los granos de la granada que había comido Perséfone en su estadía en el reino de los muertos
y que la condenaba a volver cada año al inframundo; eso no le gusto mucho a la madre de la
chica, Demeter, quien transformó a Ascálafo en lechuza, animal que desde entonces vigila en
la oscuridad.
El último de los grandes ríos del inframundo griego es Flegetonte (en llamas), llamado
también Piriflegetonte (ardiendo), que es una corriente de fuego (lava) que fluye en el
inframundo y desciende del reino de Hades al profundo y ardiente Tartaro donde fueron
encerrados los titanes tras perder contra los dioses. Dante pone a Flegetonte como un río de
sangre ardiente donde son hervidas las almas de los violentos. Estigia estuvo enamorada
de Flegetonte pero sus ardientes llamas casi la evaporaron, llenado al inframundo de una
espesa y pesada niebla y justificando así por que el Arqueronte es el río con más agua en esas
oscuras cavernas del submundo griego.

Publicado en mitos y leyendas | EtiquetadoAcarnán, Acca


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Oceanidas o Potamoi)

Cosmogonía (2) El reinado de la noche y los hijos de la tierra


Publicado el 24, enero, 2014 por Ares Cronida

Antes de los dioses, fueron los titanes y los gigantes, y antes de ellos las sombras y la
oscuridad. El reinado de Cronos estaba maldito desde sus orígenes; pese a ser un periodo de
eterna primavera y belleza, sin males y enfermedades, sin guerras y peleas entre los hombres;
por algo esa fue la Edad de Oro de la humanidad, pero duro muy poco; el tiempo de los titanes
sobre trono del mundo acabó realmente muy pronto; y ello fue culpa de la pelea de sus padres
(Gea/Gaya, la Tierra y Urano, el cielo).

Pero vamos al principio del Caos, que sumimos como un vacío y la nada, era en realidad para
los griegos igual a decir ‘gas‘, esto es un aire amorfo, oscuro y mezclado del que surgirían por
si solos: Nix, la diosa de la Noche, Erebo/Skoto/Escoto, el dios de la oscuridad y Tartaro, el
ardiente y oscuro submundo. Del Caos nacerá también Eros (el amor, no confundirlo con el
joven Eros=Cupido, hijo de Afrodita) que provocaría la unión de los primeros o protogenos y
sería el motor de la creación misma. Caos y Eros serían los creadores de todas las aves (según
la comedia de Aristófanes titulada ‘LasAves‘).

Movidos por Eros; Nix y Erebo será padres de Éter (el cielo azul y dios la luz) y Hemera (la diosa
de la luz del día y del amanecer), esta pareja fueron a su vez los padres de la
diosa Thalassa/Talasa (la mar, en versión femenina); quien crearía a los peces y otras formas
de vida marina. Nix y Erebo serán los padres de una serie incontable de daimones y espíritus,
destacándose: Fatum (el destino, quien escribe en su libro de hierro el hado de dioses y
mortales), Caronte (el barquero de las almas), Thanatos/Tánatos e Hipnos (gemelos y dioses
respectivos de la muerte y el sueño), Geras (el daimón de la vejez), Eris (diosa de la
discordia), Némesis (diosa de la envidia y el castigo), Oizys (daimona de la
miseria); Momo(daimón del desenfreno), Atape (daimona del engaño y e fraude)
y Hespero (diosa del atardecer y madre de las Hesperides con Atlas), entre muchos otros.

Eris es quizás la que más descendencia tuvo, incluye entre sus hijos otra serie de daimones
oscuros como: Ponos (daimon del trabajo agotador), Limos/Fame (daimona del
hambre), Disnomia (la anarquía), Ate (la ruina) y Orco (el daimón que castiga de las promesas
inclumplidas).

Por otra parte las Moiras o Parcas eran tres brujas hiladoras del destino; Cloto (la
hiladora), Laquesis (la de la suerte) y Atropo (la inevitable) representan respectivamente el
nacimiento, la vida y la muerte; imaginadas como la que da origen al hilo desde la rueca, quien
lo sostiene y quien lo corta; ellas sustituyen en muchas formas a otros dioses de la muerte
(Thanatos y las Keres (espíritus de la muertes violentas)), que quedan a su servicio; y se
complementan en funciones con Fatum el señor del destino. Al ser hijas de Nix y Erebono
estaban atadas a las ordenes de los dioses olimpicos, y su poder era tan grande que eran
temidas por hombres y dioses; por ello en algunas versiones se las pone como hijas de Zeusy la
titanesa Temis, volviéndose así hermanas de las Horas (diosas de la justicia y la ley); y por
tanto eran repartidoras de bien y mal por igual, aquí bajo las ordenes de Zeus.

Sin embargo Nix no fue la única fuerza creadora, tuvo competencia, otra en igual tamaño, pero
mayor en peso y solidez, la gran fuerza creadora en esos primeros tiempos fue Gea(Gaya, la
tierra); que se engendró a si misma del Caos; de su vientre nacerán sin intervención de un
compañero: los Oureas (las montañas), que a su vez serán los padres de las ninfas
oreiades (dríades de pinos y coníferas) y de todas las razas de sátiros y faunos.
Seguidamente Gea engendró sola a Ponto (el mar en versión masculina) y finalmente
a Urano (el cielo estrellado).
Gea movida por Eros tuvo amores con Eter y de esta relación nacerán más daimones,
destacan: Dolos (daimón del engaño), Leteo (la diosa del río del olvido en el
inframundo), Algos (daimona de la pena y la angustia), Lisa (daimona de la ira), Pento (daimón
de la tristeza), Poine (daimona de las represalias) y Aergia (daimona de la pereza), entre
muchos otros.

Luego Gea se unió con su hijo Ponto, a quien le dio cinco vástagos; tres dioses marinos
conocidos como los ancianos del mar: Nereo (húmedo), Forcis (del mar)
y Taumante(maravilloso), regentes respectivos de las costas, el mar profundo y las tormentas
marinas; así como a dos hijas: Euribia (fuerte) y Ceto (monstruosa), que regían sobre los
vientos y los monstruos marinos.

El amor de Gea sin embargo fue alguien con igual fuerza y poder, Urano. Con este gigante tuvo
seres de colosal tamaño; los primero fueron los Hecatónquiros: Briareo, Giges y Coto (todos
nombres que traducen ‘fuerte’); seres descritos con cien brazos, primitivos dioses de las
tormentas y los ciclones; siguieron los cíclopes ctónicos: Brontes, Estéropes y Arges(trueno,
relámpago y rayo) que representaban el poder de las tormentas eléctricas, y finalmente
los Titanes; todos ellos seres gigantes y terribles que preocuparon a Urano, quien los encerró
en el vientre de su madre.

Gea cansada de la presión en su vientre finalmente se atrevió a pedir ayuda, siendo escuchada
en su interior por Cronos, con quien conspiró para salir del yugo de Urano. [A diferencia de la
versión egipcia, donde la diosa del cielo (Nut) y el dios de la tierra (Geb), estaban tan juntos
que no dejaban espacio a la creación (el nacimiento de los dioses) y fueron separados por su
padre Shu (el aire); aquí, como en la versión polinesia, son los hijos lo que separan a sus
padres]. Cuando Urano descendió sobre Gea; cuatro de los hermanos de Cronos sujetaron al
gigante por brazos y piernas, mientras Cronos, armado con la hoz dada por su madre, castraba
a su padre.

La sangre derramada por Urano cayo a la tierra y dio origen a la raza de los Gigantes, a
las Ninfas Melias (dríades de los fresnos, siendo la más importante Melia (miel) y sobre ella
hablaremos luego), y a las tres Erinias o Furias (diosas de la venganza y las maldiciones). Como
ocurre con las Moiras, las Erinias también fueron vinculadas a la noche
(Nix), Tisífone (castigo), Megera (grito/celosa) y Alecto (implacable) llegaron a este mundo
para castigar los delitos de sangre y terminaron fusionándose en apariencia a otras deidades
colectivas con funciones similares, sus cabellos de serpientes las igualaban a las Gorgonas, su
apariencia de ancianas las igualaba a las Grayas/Greas; decidir la muerte de mortales las
comparaba a las Moiras, por sus alas de dragón se parecían a las Arpías, y así sucesivamente.
Algunas versiones ponen a estas deidades como hijas de Gea y Erebo; justificando su carácter
ctónico y el vivir en la oscuridad. Los dioses se muestran hacia ellas una profunda, repulsión
mezclada con temor reverencial; mientras que los hombres las temen pavorosamente y huyen
de ellas. Su sed de venganza inagotable fue terminada por Atenea, cuando en el juicio
a Orestes (por el asesinato de su madre, porque esta mato a su padre) la diosa señala que
sobre la venganza esta la justicia y para apaciguar a las Eriniasle concede el titulo de
las Euménides (las benevolentes).

La ultima de las ‘hijas’ de Urano fue cuando su sangre derramada cayo sobre el mar (Ponto) y
se mezclo con la espuma, así nació la diosa del amor Afrodita (aunque versiones posteriores
ponen a Afrodita como hija de Zeus y una oceanide llamada Dione (diosa), una forma de que
ninguno de los dioses del Olimpo estuviera sobre el rey Zeus).

La muerte posterior de los gigantes por los dioses provocó que Gea conspirara contra su
nieto Zeus, con ayuda de Hera; y acostándose con Tartaro fue madre de Tifón (como su
nombre indica una monstruosa tormenta, mayor en tamaño y fuerza que la de
los Hecantoquiros). Aunque este no fue el único hijo de esta pareja antigua; figuraba
previamente Campe, una deidad ctónica vinculada a las aguas, descrita como un monstruo o
dragón marino, similar a Ceto o a su hija Equidna (con quien a veces es equiparada y por ello
algunos ponen a Equidna como hija de Gea y Tartaro).

[Este demonio femenino era equivalente al dragón Tiamat de los pueblos mesopotámicos o a
la serpiente Leviatan de los semitas. La tradición señala que Cronos había puesto a esta media
hermana a cuidar las puertas del Tartaro, donde había encerrado a los Hecantoquiros y
los Cíclopes ctonicos; y ella fue muerta por Zeus cuando los liberó; igual como
cuando Marduk vence a Tiamat, o Baal al Leviatan].

Pese a perder a Urano, Gea, la más fértil de todas las creaciones antiguas siguió dando hijos e
hijas, se le atribuye con su hijo, el titán Océano, la maternidad de Ananké (la necesidad o lo
inevitable), que sería el motor de todo lo que vendría, con Chronos (Eón, un primitivo dios del
tiempo) esta diosa (Anenké) daría movimiento a los cielos, que hasta entonces fueron
estáticos.
Con su nieto Poseidón fue madre del gigante Anteo (hostil) y la ninfa Caribdis(succionadora).
Sin saber quien es el padre, se atribuya a la diosa la maternidad de Argos, el gigante de los cien
ojos, que Hera usaba como guardián y que fue muerto por Hermes. Se le atribuye la
maternidad (sin padre) de las ninfas: Melete (práctica) y Aiode (canto), quienes acompañadas
posteriormente de la titanesa Mneme (Mnemoside = memoria), junto a otros sátiros y ninfas,
todos formaron el conjunto de las musas en la era de los titanes.

Cuando la joven Elara, como tantas otras violada por Zeus, corrió a ocultarse bajo tierra para
escapar de furia de su padre; ahí tuvo a Ticio (ayudada por Gea), quien lo convirtió en un
gigante que finalmente fue enviado al Tartaro por Apolo y Artemisa cuando intentaba violar
a Leto. Y cuando el semen de Hefesto, que intentaba violar a Atenea, cayo sobre la tierra
(Gea), nació Erictonio (nacido de la tierra), el primer rey de Atenas; un ser descrito con torso
humano y la parte inferior de serpiente.

El último intento de Gea de vencer o castigar a los dioses lo tuvo con la última de sus hijas que
engendro por si sola, o con Océano (Hydro). Feme (fama, rumor) era una criatura alada de
inaudita rapidez para cumplir su misión; tenía un ojo detrás de cada pluma y una lengua por
cada ojo que repetía sin cesar todo aquello que aprendía; sus ojos nunca se cerraban, por lo
que Feme no le afectaba el poder de Hipno (sueño). Ella se encargaba de extender los rumores
y los hechos de los hombres y dioses, sin importarle si éstos eran ciertos o no, justos o falsos.
Como no era una criatura infernal, habitaba entre las nubes, provocando desórdenes y
malentendidos entre dioses y mortales; por este motivo no era bien recibida en el Olimpo. A
pesar de los problemas que causaba en todas las ciudades, Feme era querida por gran parte de
la población, porque era la que se encargaba de que los hechos de los héroes fueran
conocidos, y de abrir al conocimiento público las grandes gestas y las desgracias de los
pueblos, fomentando la comunicación. Por esto era invocada a menudo por aquellos que
estaban orgullosos de sus actos, que apelaban a su fama para hacerse notar y distinguirse del
resto.
A Gea se le atribuyen ademas la creación o generación de algunos monstruos, el primero fue la
gran serpiente Pitón que nació del barro que creo la inundación que mató a los hombres de
la Edad del Bronce y que fue muerta por Apolo cuando Hera envió a la sierpe a acabar
con Leto y sus hijos. El segundo fue el escorpión; el tamaño de esta bestia es discutible, mas no
las causas de su origen; cuando Orión amenazó con cazar a toda bestia, molesta Gea creó al
escorpión que mato al gigante; seguramente en un principio se trató de un escorpión de
similar tamaño a los actuales, que llegó sin ser visto donde el cazador y trepando sobre su
pierna lo pico con su mortal veneno; otros sin embargo señalan que se trataba de un enorme
monstruo con el cual Orión no pudo; y tras la muerte del cazador, Geapuso en los cielos bien
grande al escorpión (escorpio) como recordatorio visible de que el pecado contra las criaturas
de la madre tierra se paga muy caro, y Orión, por solicitud de Artemisa, que era la diosa del
cazador, Zeus lo puso en los cielos en las antípodas del escorpión, de manera que nunca son
visibles al mismo tiempo Orión y Escorpio.

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(2) El reinado de la noche y los hijos de la tierra

Las Lunas de Plutón, monstruos y habitantes del inframundo

Publicado el 13, diciembre, 2013 por Ares Cronida

Plutón fue por casi 3/4 de siglo (de 1930 a 2006) el noveno planeta, un mundo sobre el cual
nada parecía encajar; muy pequeño (2/3 del tamaño de nuestra propia Luna, claro que ella en
si ya es una rareza sobre la cual se puede hablar luego en más detalle); muy inclinado respecto
al ecliptica (17° si se compara con otros planetas que es casi nula); con una órbita muy
excéntrica (0,24, cuando en los demás es casi circular); lo que hace que durante un tiempo en
su desplazamiento de traslación alrededor del Sol se encuentre incluso más cerca del astro rey
que el propio Neptuno; y tener una densidad más cercana a algunas de las lunas heladas
(hechas de hielo y roca) de los gigantes gaseosos. Estas irregularidades no fueron
comprendidas hasta que al final del siglo XX descubrimientos de nuevos cuerpos fuera de la
órbita de Neptuno permitieron finalmente ubicarlo en una nueva categoría, primero como
parte del cinturón de Kuiper y segundo como un planeta enano, el mayor dentro del cinturón
de escombros que se desplazó hacia afuera desde órbitas más internas por la influencia de la
resonancia Júpiter – Saturno, y por la perturbación de Neptuno que fue empujado por los
otros dos pasando por sobre a Urano y llegado a su actual posición. Los objetos así terminaron
en un botadero de desechos (hielo y rocas) en una es una región del Sistema Solar más allá de
los planetas gaseosos, que se extiende desde la órbita de Neptuno (a 30 UA ) hasta
aproximadamente 50 UA del Sol.

Esta región es similar al cinturón de asteroides (salvo por tratarse de cuerpos de hielo
principalmente, es para muchos el origen de los asteroides centauros y de los cometas de
periodo corto), algunos de esos cuerpos aún permanecen entre los gigantes gaseosos, los
ejemplos más representativos son Tritón, es un cuerpo un poco mayor que Plutón, que fue
capturado por Neptuno se volvió una luna del mismo; y la pequeña luna Febe de Saturno;
posiblemente un centauro capturado por la gravedad del señor de los anillos, estos y otros
ejemplos de lunas capturadas se diferencian de aquellas originadas en el disco de formación
original ya que giran en sentido contrario al giro natural del planeta, y/o poseen ángulos de
inclinación (respecto al ecuador del planeta) bastante grandes.

El cinturón de Kuiper es unas veinte veces más ancho que el cinturón de Asteroides y su masa
colectiva se encuentra entre el 10% y 25% de la masa terrestre; aunque los primeros modelos
matemáticos señalaban una masa superior a 30 veces la masa terrestre y aún no hay
explicación clara de esto, seguramente buena parte fue lanzada fuera del sistema solar, y algo
de ello aún permanece en la nube Oort, en los límites del reino del Sol, que llega a cerca de un
año luz.

Los cuerpos tras Neptuno son mundos de hielo y roca; y tras ser clasificado en planeta
enano, Plutón es el más grande de estos objetos dentro del cinturón de Kuiper; seguido
por Eris, que se ubica fuera del cinturón, en una región conocida como disco disperso (siendo
el objeto más grande conocido dentro de los objetos del disco disperso = SDO), este es un
espacio casi vacío entre el cinturón y los inicios de la nube de Oort. Se conocen hasta el
momento otros dos objetos más dentro del cinturón, Haumea y Makemake con esta categoría
de planetas enanos; pero ambos de menor tamaño, apenas con el volumen justo para que sus
cuerpos sean esféricos (algo no muy cierto con Haumea que es más bien un elipsoide, así que
las reglas se aplican según a conveniencia).

De todos estos grandes objetos tras Neptuno (TNO), solo Makemake, ha saber, no tiene lunas;
a Eris se le conoce una, Disnomia; Haumea tiene dos, Hiaka y Namaka; y Plutóncon una
grande y enorme luna descubierta en 1978, llamada Caronte, en honor del barquero que
transportaba las almas en el infierno. El descubrimiento de Caronte resulto de la observación
de un abultamiento variable en el tiempo en la imagen de Plutón, por parte del
astrónomo James Christy, del Observatorio Naval de los Estados Unidos, estando el 22 de junio
de 1978, examinando imágenes muy ampliadas de Plutón el astrónomo se dio cuenta de que
un cierto alargamiento que aparecía periódicamente y que se confirmó en imágenes que se
remontaban hasta 1965, Caronte fue originalmente conocido por la designación
provisional S/1978 P1, de acuerdo con la entonces convención recientemente instituida.
Aunque sus colegas del Observatorio Naval propusieron el nombre
de Perséfone, Christy sugirió el nombre de Caronte en resonancia con el apodo Char, de su
esposa Charlene, [ojo hay que tener presente que Charón, Caronte en ingles, suena Karón;
muy distinto al diminutivo de la señora del astrónomo cuyo nombre en español que sonaría
como se escribe]. En menos de dos semanas el 7 de julio de 1978, fue anunciado oficialmente
el descubrimiento al mundo a través de la Unión Astronómica Internacional (IAU) de la
existencia de esta luna enorme en Plutón. La adopción oficial del nombre por la IAU esperó
hasta finales de 1985 y se anunció el 3 de enero de 1986.

Pronto se determino que la periodicidad se correspondía con el período de rotación dePlutón,


que se conocía previamente de la curva de luz de Plutón. Esto indicó una órbita sincrónica, lo
que sugería que el efecto de bulto era real y no falso. Todas las dudas se borrarían
cuando Plutón y Caronte entraron en un período de cinco años de eclipses y tránsitos mutuos
entre 1985 y 1990; algo que ocurre en dos intervalos del periodo orbital de 248 años de
Plutón; y fue el destino que quiso que uno de estos intervalos pasara a pronto de ocurrir del
descubrimiento de Caronte.

Caronte y Plutón giran alrededor uno del otro cada 6,4 días. Los dos objetos están
gravitacionalmente atrapados por lo que cada uno mantienen la misma cara hacia el otro
(como la Luna con la Tierra). La distancia media entre Caronte y Plutón es unos 19570
kilómetros. El descubrimiento de Caronte permitió a los astrónomos calcular con precisión la
masa del sistema Plutónico y la ocultaciones mutuas revelaron sus tamaños. El diámetro
de Caronte es de unos 1207 kilómetros, poco más de la mitad del diámetro de Plutón; está
cubierta su superficie de hielos de nitrógeno y metano, y poco hielo de agua volátil; y al igual
que Plutón, Caronte parece tener crio-géiseres activos.

El centro de masa (baricentro) del sistema Plutón-Caronte está fuera de Plutón. Dado que
ninguno de ambos objetos realmente órbita al otro, se ha argumentado que Caronte debería
ser considerado como parte de un sistema binario con Plutón; sin embargo la Unión
Astronómica Internacional establece que Caronte es sólo un satélite de Plutón, pero la idea de
que Caronte podría calificar para ser un planeta enano en sí mismo puede ser considerada en
el futuro; más cuando en 2015 sean observado Plutón y sus lunas por la nave espacial New
Horizons.
La principal teoría sobre el origen de Caronte se basa en el volumen y la masa de ambos
cuerpos, Caronte tiene más hielo que rocas en proporción que su compañero Plutón,
sugiriendo que Caronte pudo haberse formado por un impacto gigante hace unos 4,5 millones
de años, al igual que la Tierra y la Luna. Así un gran objeto del cinturón de Kuipergolpeó
a Plutón a gran velocidad, destruyéndose a sí mismo y evaporando gran parte del manto
exterior de Plutón y Caronte, que se volvieron a unir a partir de los escombros. Sin embargo,
un impacto tan grande debió dar lugar a un Caronte más gélido y a un Plutón más rocoso que
lo que se ha encontrado. Otros piensan que Plutón y Caronte pudieron haber sido dos cuerpos
que colisionaron antes de entrar en órbita alrededor uno del otra. La colisión habría sido lo
suficientemente violenta como para hervir hielos volátiles como el metano, pero no lo
suficiente como para haberse destruidos y vueltos a formar.

Dos nuevas lunas fueron descubiertas por un grupo de astrónomos que trabajaban con
imágenes del telescopio espacial Hubble el 15 de mayo de 2005, y ellas recibieron las
designaciones provisionales de S/2005 P1 y S/2005 P2. La Unión Astronómica Internacionalel
21 de junio de 2006 las nombró a la primera Hidra (Hydra en ingles, en honor a la serpiente de
nueve cabezas que luchó contra Hércules en la mitología greco-romana. Las nueve cabezas
de Hidra son una referencia a Plutón como el noveno planeta, su inicial ‘H‘ se refiere
al Telescopio Hubble que descubrió a las lunas como un estudio previo para el paso seguro de
la nave New Horizons en su visita al helado mundo en 2015).

La segunda luna, más interna fue llamada Nix (la propuesta inicial era utilizar el clásico Nyx,
nombre de la diosa de la noche, pero para evitar confusión con el asteroide 3908 Nyx la
ortografía fue cambiada a Nix; usando la ‘ortografía egipcia‘, o como explica Jürgen Blunck, la
‘traducción española‘ del nombre griego). Estas dos pequeñas lunas orbitan a Plutón en
aproximadamente dos y tres veces la distancia de Caronte; Nix la más interna a 48.700
kilómetros e Hidra a 64.800 kilómetros, ambas sobre el baricentro del sistema Plutón-
Caronte. Tienen órbitas casi circulares en el mismo plano orbital que Caronte. Sus diámetros
estimados se ubican entre 46 a 137 kilómetros para Nix y entre 61 a 167 kilómetros para
la Hidra, la más brillante; lo interesante es que ambas lunas tienen periodos cercanos a los 25
y 38 días respectivamente, así en resonancia al sistema binario a razón de 4:1 y 6:1.

Las masas individuales de Plutón y Caronte, que hasta entonces sólo pudieron ser estimadas,
con el descubrimiento de las lunas exteriores de Plutón a finales de 2005 se pudo medir,
quedando Caronte con una masa de casi un 12% de la masa de Plutón; cuya masa es para
efectos comparativos apenas un 0,2% la masa terrestre.

El descubrimiento de las dos pequeñas lunas sugirió que Plutón podía tener uno a más sistema
de anillos; producto de impactos de cuerpos que podían crear desechos para formar anillos
planetarios. Estas nuevas lunas mostraron inesperadamente lo complejo que resultó
ser Plutón, apoyando la idea de la colisión entre Plutón y otro importante objeto del cinturón
de Kuiper en el pasado distante. Las lunas de Plutón podían ser por tanto el resultado de
haberse cristalizado los escombros del evento; y las resonancias orbitales pueden haber
actuado como ‘surcos’ para reunir los escombros, esta teoría se apoya en el descubrimiento de
nuevas lunas justamente en las zonas de resonancia; y simulaciones teóricas sugieren que
puede haber hasta 10 lunas y uno o más sistemas de anillos rodeando Plutón. Debido a su
pequeño tamaño, es probable que estas lunas tengan forma irregular; y se cree que al haberse
formado a partir de los escombros de la colisión, los gases más volátiles (de nitrógeno y
metano) se habrían evaporado, y en el proceso las lunas formadas serían principalmente de
hielo de agua.

El 20 de julio de 2011 la NASA anunció una cuarta luna S/2011 P1 o S/2011 (134340)1[Nota:
tras ser clasificado como planeta enano a Plutón se le dio un numero como a todo cuerpo
pequeño —no planeta— del sistema solar, y este es 134340], nuevamente usando
el Telescopio Espacial Hubble, esta vez buscando anillos alrededor de Plutón (aún sin detectar);
esta nueva luna estaba entre las otras dos pequeñas lunas, y se estima su tamaño entre 13 y
34 km; su brillo que es apenas un 10% de Nix, fue detectado porque se aumentó el tiempo de
exposición de las placas fotográficas, todo ello para buscar peligros potenciales para la
nave New Horizons. Para el 7 de julio 2012 se anuncia una nueva luna, esta
entre Caronte y Nix, S/2012 P1 o S/2012 (134340)1; y cuyo tamaño estimado esta entre 10 y
25 km, siendo la más pequeña de las lunas hasta ahora encontradas; la idea de las resonancias
se mantiene, con 20 y 32 días respectivamente tienen resonancias respectivas con el sistema
binario de 3:1 y 5:1.

La convención para las lunas de Plutón era utilizar nombres asociados con el dios Plutón en la
mitología clásica. Para decidir sobre los nombres de S/2011 P1 y S/2012 P1, Marcos
Showalter y el Instituto SETI, en nombre del equipo del descubrimiento, llevaron a cabo una
encuesta en internet, no vinculante, en 2013; en la que se invitó al público a plantear nombres
y votar por sus nombres favoritos. Entre los citados estaban Orfeo y Eurídice, el arpista que
viajo al infierno para pedir el regreso de su amada a los dioses del infiernos; ambos nombres
no fueron tomados en cuenta por la existencia de asteroides con esos nombres (75 Eurídice en
el cinturón de asteroides y 3361 Orfeo, uno de los asteroides Apolo, cuya órbita pasa cerca de
la Tierra).

Entre los más curiosos nombre estuvo la propuesta de William Shatner, el actor que interpreta
el capitán James T. Kirk en el serie Star Trek, que propuso los nombres de Vulcany Romulus,
aparentemente refiriéndose al dios del fuego Vulcano (sobrino de Plutón), y Rómulo el
fundador de Roma, pero que también aluden a los planetas de ficción de Vulcan y Romulus en
el universo de Star Trek; sin embargo, ‘Vulcano‘ es inaceptable para la IAU, porque no era el
nombre de una deidad del mundo subterrenal, y ya había sido usado por un hipotético planeta
dentro de la órbita de Mercurio, así como además de haber dado su nombre a los asteroides
vulcanoides (aún sin descubrir), por su parte Rómulo es una de las dos lunas de otro
asteroide, 87 Silvia, siendo en el mito la madre de los fundadores de Roma, Rómulo y Remo (el
nombre de la otra luna de ese sistema). Finalmente en julio de 2013 la IAU anunció que aprobó
formalmente los nombres de: Kerberos (usando el nombre griego del perro de tres cabezas
que guarda los infiernos, ya que el latino corresponde al asteroide 1865 Cerberus)
y Estigia (Styx en ingles, nombre del río que separa el mundo de los vivos y el de los muerto).
El trabajo de investigación que condujo al descubrimiento de estas nuevas lunas era en
preparación para la misión de la sonda espacial New Horizons, actualmente en ruta hacia el
sistema de Plutón con sobrevuelo programado para el 14 de julio de 2015. El descubrimiento
de más luna ha aumentado la preocupación de que esta región del espacio puede albergar
nuevos cuerpos demasiado pequeños para ser detectados desde la Tierra, lo que hace temer
que la sonda puede ser dañada por un objeto desconocido o algún anillo a medida que
atraviese el sistema a una velocidad de más de 13 km/s, pudiendo aparecer lunas diminutas,
como la luna Palene de Saturno, que tienden a estar asociadas con los anillos tenues o arcos, y
que su gravedad no es capaz de mantener el material expulsado por impactos de meteoritos;
siendo dicho material difuso el principal peligro para la navegación. Los planes actuales son
que la New Horizons pase justo dentro de la órbita de la luna más interior, Caronte, pero esto
podría cambiar si las observaciones o los modelos sugieren la existencia de una amenaza
potencial para el equipo.

Cuadro Comparativo

Periodo Orb.
Cuerpo del Periodo Orb.
Diámetro(km) Radio Orb. *(km) respecto a
sistema (días)
Caronte

Plutón 2.306 13 6,4 1

Caronte (Charon) 1.207 17.536 6,4 1

Estigia (Styx) ~ 18 ~ 42.000 20,2 ~3

Nix (Noche) ~ 72 48.708 24,9 ~4

Kerberos
~ 24 ~ 59.000 32,1 ~5
(Cerbero)
Hidra (Hydra) ~ 114 64.749 38,2 ~6

* Radio orbital respecto al baricentro común del sistema binario

Distancias Comparativas (tamaños no a escala)

La familia de Cerbero (Kerberos)

Kerberos, en español Cerbero, o más comúnmente Can (Perro) Cerbero, era el perro gigante
que guarda las puertas del Hades, llamado también el sabueso de Hades. Kerberos fue
destinado en tal lugar, permitiendo a las almas entrar, pero evitando que los fantasmas de los
muertos salieran del inframundo. Kerberos es descrito como un perro de tres cabezas con cola
de serpiente, una melena de serpientes, y las garras de un león. Algunos dicen que tenía
cincuenta cabezas, aunque este número podría haber incluido las serpientes de su melena
serpentina.

A Kerberos se le conoce una sola vez que no estuvo en su puesto de guardia;


cuando Heracles/Hércules fue enviado en su décimo segundo trabajo a buscarlo y llevarlo
donde el rey Euristeo; quien pensaba que tal trabajo era imposible de realizar; pero al
contemplar a la bestia el rey tuvo tanto pavor que pidió que fuera devuelto a su lugar de
origen a la brevedad. Para tamaña hazaña Heracles contó con la ayuda de la
diosa Perséfone quien hablo con su marido Hades para dar el permiso para poder llevarse el
perro; este autorizo ello siempre que pudiera llevárselo sin usar ninguna de las armas por el
héroe traía; aquí intervino Hermes, quien le dio a héroe unas ramas cuyo contacto sobre a piel
adormecían a la bestia; así Heracles pudo agarrarlo por el cuello y lo cargó sobre sus hombros
hasta la corte real.

Otros personajes se han visto contra el terrible monstruo, Orfeo con dulce canto y suave toque
de la lira logro dormir al perro, cuando iba de regreso con el fantasma de Eurídice, tras haber
conquistado con su música el favor de los soberanos del inframundo; pronto se supo que el
truco para salir del reino de Hades sin tener problemas con el perro de tres cabezas era
dormirle; Psique y Eneas en su visita a los infiernos le dieron de comer un pastel de trigo y
miel, que ocultaba en tal dulce sabor los sedantes que dormían a la bestia. Se sabe
que Teseo (hijo de Poseidón) intento repetir la proeza de Orfeo con su amigo Pirítoo (un hijo
de Zeus), para rescatar a su difunta Hipolita; pero Pirítoo intentó secuestrar
también Perséfone, por lo que Hades lo dejo atrapado para siempre en la Silla del
Olvido y Teseo logro salir del inframundo sin su esposa, pero no se indica como paso la puerta
custodiada por el sabueso infernal, aunque es presumible que, como gran listo y astuto que
era, uso una estrategia similar a la de Psique.

Kerberos era a saber uno de los tantos monstruos hijos a su vez de una pareja de monstruos, el
terrible Tifón y la horrible Equidna (mitad mujer mitad serpiente o dragón). Estas bestias eran:
(1) Kerberos, (2) Hidra (la serpiente de nueve cabezas), (3) Ortos (un perro bicéfalo) y la
(4) Quimera (una criatura que combinaba los cuerpos del león, la cabra y la serpiente), hijos
de Ortos y Quimera serán la Esfinge (mitad mujer, mitad león) y el León de Nemea (muerto
por Heracles); se incluyen entre los hijos de la pareja a dos dragones más; (6) Ladón, el dragón
de las Hesperides (el guardián de las manzanas doradas), y el (7) dragón de Coquilde (guardián
del Vellocino de Oro); así como la (8) Cerda de Cromión (quien fue la madre de el
terrible jabalí de Erimanto y el enorme jabalí de Calidón); entre la descendencia de la pareja
se incluye el (9) Águila del Caucaso (que devoraba todos los días las entrañas de Prometeo)
y Equidanes (un gigante mitad hombre, mitad serpiente que al intentar subir al Olimpo muerto
por Ares).

De toda esta descendencia terrible tenemos que varios fueron muertos por Heracles en sus
distintos trabajos; el León de Nemea en el primer trabajo, donde el héroe a manos desnudas
agarró y ahogó a la bestia, posteriormente usando sus garras logró despellejarla y usar su piel
como armadura, y su cabeza como yelmo, ya que tenía una piel tan gruesa que resultaba
impenetrable a las armas.

La Hidra de Lerna, de su segundo trabajo, fue un poco más difícil; cada vez que cortaba una
cabeza, surgían otras dos, por ello el número de cabezas de la Hidra suele ser algo confuso,
siendo los más comunes tres, cinco, siete y nueve; lo más probable es que eran tres y como
con cada corte salían terminaron siendo nueve; para matar finalmente a la serpiente
multicéfala Heracles se ayudó con su sobrino Yolao, quien quemaba los muñones recién
cortados para evitar que salieran nuevas cabezas. Las fechas de Heracles fueron bañadas en
esa oportunidad con la venenosa sangre de la Hidra. En su cuarto trabajo tiene que matar
al jabalí de Erimanto, pero en este viaje visita al centauro Folo, quien al brindarle un poco de
su vino destapa un pandemonio con el resto de sus compañeros, muchos, incluido Folo,
murieron por el roce de aquellas flechas cargadas de veneno. En su décimo trabajo, robar el
ganado de Gerión (Gigante con tres torsos), tuvo que matar al perro bicéfalo Orto (el hermano
de Kerbero) que cuidaba el rebaño de toros rojos del gigante. Luego en su siguiente viaje por
las manzanas doradas (décimo primer trabajo) Heracleslibera al atrapado Prometeo, a cambio
de la ayuda para conseguir las manzanas, para ello mata al Águila del Caucaso; no tuvo que
matar a Ladón (el dragón que cuidaba las manzanas) porque reemplazando a Atlas en el
sostén del mundo, el titán obtuvo de sus hijas, las Hesperides, las manzanas requeridas.
El dragón de la Coquilde también tuvo suerte, cuando Jason llega a buscar el vellocino de oro,
la bruja Medea duerme al dragón mientras Jason roba la prenda. Pero el jabalí de Calidón fue
muerto por la heroína Atalanta; la Cerda de Cromión muerta por Teseo; la Quimera cae ante
el héroe Belerofonte, montado en el caballo volador Pegaso, y la Esfinge es vencida en su
propio juego por el sufrido Edipo.

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leyendas | EtiquetadoAtalanta, Belerofonte, Caronte, Cerda de Cromión, Cinturón de
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del inframundo

El planeta X, el mundo nunca encontrado

Publicado el 26, abril, 2013 por Ares Cronida

En la década de 1840, el matemático francés Urbain Le Verrier utiliza la mecánica newtoniana


para analizar las perturbaciones en la órbita de Urano, y plantea la hipótesis de que eran
causadas por el tirón gravitacional de un planeta aún por descubrir. Le Verrierpredijo la
posición de este nuevo planeta y envió sus cálculos al astrónomo alemán Johann Gottfried
Galle. El 23 de septiembre de 1846, la noche siguiente a su recepción de la carta,Galle y su
estudiante Heinrich d’Arrest descubrieron Neptuno, exactamente donde Le Verrier había
predicho; ello era un gran logro para la mecánica de Newton. Pero aún quedaban algunas
pequeñas discrepancias en las órbitas de estos dos nuevos gigantes gaseosos. Estas fueron
tomadas como indicios para indicar la existencia de un nuevo planeta orbitando más allá
de Neptuno.
Pero incluso antes del descubrimiento de Neptuno, algunos ya especulaban de que un planeta
por sí solo no era suficiente para explicar la discrepancia original de Urano. El 17 de noviembre
de 1834, un astrónomo aficionado británico, el reverendo Thomas John Hussey,informó de una
conversación que había tenido con el astrónomo francés Alexis Bouvard. Hussey señaló en
conversación con Bouvard sobre el movimiento inusual de Urano; este último señalaba que
había mantenido correspondencia con Peter Andreas Hansen, director del Observatorio
Seeberg (Suiza), sobre el tema; en opinión de Hansen un solo cuerpo no podía explicar
adecuadamente el movimiento de Urano, y proponía que dos planetas existían más allá
de Urano.

En 1848, Jacques Babinet propuso una observación con los cálculos de Le Verrier, alegando que
la masa observada de Neptuno era más pequeña y su órbita más grande que la que Le
Verrier había predicho inicialmente. Postuló así que otro planeta de aproximadamente doce
veces la masa terrestre, al que llamó ‘Hyperion‘, debía existir más allá de Neptuno. Le
Verrier rebatió la hipótesis de Babinet, diciendo: —No hay absolutamente nada en lo que se
podría determinar la posición de otro planeta, salvo supuestos juegos en una imaginación en
parte demasiado grande—.
En 1879, Camille Flammarion señaló que los cometas 1862 III y 1889 III tenían un afelio de 47 y
49 UA, respectivamente, lo que sugería que podría marcar el radio de la órbita de un planeta
desconocido que los había arrastrado a una órbita elíptica. El astrónomo Georges Forbes llegó
a similar conclusión, basándose en el hecho de que cuatro cometas conocidos poseían afelios
alrededor de 100 UA y otros seis con afelios en torno a las 300 UA, postulando no uno, sino
dos planetas, debían existir más allá de Neptuno. Estos elementos concordaban
sugestivamente con las realizadas de forma independiente por otro astrónomo llamado David
Peck Todd, lo que sugería que la afirmación podría ser válida. Sin embargo, los escépticos
argumentaron que las órbitas de los cometas en cuestión eran aún demasiado inciertas como
para producir resultados significativos.

En 1900 y 1901, el Observatorio de Harvard director William Henry Pickering dirigió dos
búsquedas de planetas más allá de Neptuno. La primera fue iniciada por el astrónomo
danés Hans Emil Lau quien, después de estudiar los datos sobre la órbita de Urano desde 1690
hasta 1895, llegó a la conclusión de que un planeta trans-neptuno por sí solo no podría
explicar las discrepancias en su órbita, y postuló que dos planetas, en su opinión, eran los
responsables. La segunda busqueda se inició cuando Gabriel Dallet sugirió que un solo planeta
trans-Neptuno ubicado a 47 UA podría explicar el movimiento de Urano. Pickeringacordó
examinar las placas para cualquier planeta sospechoso. En ninguno de los casos se encontró
ninguno.

Ya desde 1894 Percival Lowell un rico bostoniano, con la ayuda de William Pickering, había
fundado el Observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona. En 1906 Lowell estaba convencido de que
podía resolver el enigma de la órbita de Urano y comenzó un amplio proyecto para buscar un
planeta trans-Neptuno, que llamó Planeta X. (La ‘X’ en el nombre representa una incógnita y
se pronuncia como la letra, sin comparación con el número romano para 10; en ese momento,
el Planeta X habría sido el noveno planeta). Esperanza de Lowell en la búsqueda del Planeta
X era re-establecer su credibilidad científica, que lo había eludido gracias a su creencia
ampliamente ridiculizada de que características visibles en la superficie de Marte eran canales
construidos por una civilización inteligente (idea que dio origen a obras de ciencia ficción como
las aventuras de John Carter en Marte de Edgar Rice Burroughs, el mismo autor
de Tarzan). Lowell primero centró su búsqueda en la eclíptica, el plano que abarca el zodiaco
donde los otros planetas del Sistema Solar giran. Utilizando una cámara fotográfica de 5
pulgadas, examino manualmente más de 200 exposiciones de tres horas con una lupa, y no
encontró planetas; en ese momento Plutón, por su elevada inclinación estaba muy por encima
de la eclíptica para entrar en las fotos.

Por otra parte, en 1908, Pickering anunció que, mediante el análisis de las irregularidades en la
órbita de Urano, había encontrado evidencia de un noveno planeta. Su planeta hipotético, que
calificó de ‘Planeta O‘ (debido a la letra que sigue después de ‘N’, es decir, Neptuno), poseía
un radio medio orbital de 51,9 UA y un periodo orbital de 373,5 años. Pero en las placas
tomada en su observatorio en Arequipa, Perú, no encontró ninguna evidencia para el planeta
predicho, y el astrónomo británico P. H. Cowell reveló que las irregularidades observadas en la
órbita de Urano prácticamente desaparecían una vez que el desplazamiento del planeta de
longitud se ha tenido en cuenta. Lowell, a pesar de su estrecha asociación
con Pickering, desestimó ‘Planet O‘, diciendo: —Ese planeta está muy bien en
denominarse ‘O’, una forma de decir ‘cero’, o que no es nada en absoluto—. Sin
saberlo Pickering, en cuatro de las placas fotográficas tomadas en la búsqueda de ‘Planeta O‘
por los astrónomos del Observatorio de Monte Wilson en 1919 capturaron imágenes
de Plutón, aunque esto fue sólo reconocido años más tarde. Pickering llegó a sugerir muchas
otros posibles planetas trans-Neptuno hasta el año 1932, a los que llamó P, Q, R, S, T y U,
ninguno se detecto nunca.

En 1909, Thomas Jefferson Jackson See, un astrónomo con una reputación de ser un
egocéntrico, opinó que —sin duda hay uno, probablemente dos, y posiblemente tres planetas
más allá de Neptuno—. Tentativamente nombró al primer planeta ‘Oceano‘, no dio nombre
para los siguientes dos, y los colocó a distancias respectivas de 42, 56 y 72 UA del sol; pero no
dio ninguna indicación en cuanto a la forma en que determino su existencia, y no hubo
búsquedas conocidas para localizarlos.

En 1911, el astrónomo indio Venkatesh P. Ketakar sugiere nuevamente la existencia de dos


planetas tras-Neptuno, que él nombró ‘Brahma‘ y ‘Vishnu‘, al volver a trabajar en los patrones
observados por Pierre-Simon Laplace en los satélites planetarios de Júpiter y su extrapolación
a los planetas exteriores. Las tres lunas internas galileanas de Júpiter: Io, Europa y Ganímedes,
están enfrascadas en una complicada 1:2:4 resonancia, que se denomina Resonancia de
Laplace, y que se caracteriza porque nunca se puede producir una triple
conjunción. Ketakar sugerió que Urano, Neptuno y sus hipotéticos planetas trans-Neptuno
estaban encerrados en resonancias laplacianas. Aunque no está claro cómo Ketakar llego a
estas cifras, Sus cálculos predijeron una distancia media de ‘Brahma‘ de 38,95 UA y un periodo
orbital de 242,28 años terrestres (3:4 resonancia con Neptuno), pero no hizo predicciones
sobre la distancia media y periodo de ‘Vishnu‘. Cuando Plutón fue descubierto 19 años
después, su distancia media de 39,48 UA y un período orbital de 248 años de la Tierra estaban
cerca de predicción de Ketakar (Plutón en realidad tiene un 2:3 resonancia con Neptuno); pero
su segundo planeta, ‘Vishnu‘, nunca fue localizado.

Para 1914, después de revisar sus pronosticadas posibles ubicaciones, Lowell realizó una
segunda búsqueda entre 1914 hasta 1916. En 1915, publicó en su trabajo sobre un planeta
trans-Neptuno, donde concluía que el Planeta X tendría una masa aproximadamente siete
veces la masa terrestre, aproximadamente la mitad de la masa de Neptuno y se ubicaba a una
distancia media del Sol de 43 UA. Asumió que el Planeta X sería un objeto baja densidad
(como los otros gigantes gaseosos) y con un alto albedo. Como resultado tendría un disco con
un diámetro de aproximadamente un segundo de arco y una magnitud aparente de entre 12 y
13 lo suficientemente brillante para ser vistos con los equipos existentes en la época.

Muerte súbita de Lowell en 1916 suspendió temporalmente la búsqueda del Planeta X. El no


encontrar el planeta, según un amigo, —casi lo mató—. Constanza Lowell, la viuda de Percival
Lowell, posteriormente envolvió el observatorio en una larga batalla legal para asegurar su
porción del millón de dólares de la herencia de Lowell para sí misma, lo que significa que la
búsqueda del Planeta X no pudo reanudarse durante varios años. En 1925, con fondos
de George Lowell, hermano Percival, el observatorio cambió sus discos de vidrio por nuevos de
trece pulgadas, lo que permitió para continuar la búsqueda. En 1929, el director del
observatorio, Vesto Melvin Slipher, sumariamente entregó la tarea de localizar al planeta
a Clyde Tombaugh, un chico de 22 años de edad, de una granja de Kansas que acababa de
llegar en el Observatorio Lowell después de Slipher había quedado impresionado por una
muestra de sus dibujos astronómicos.

Tombaugh tuvo la tarea era capturar sistemáticamente secciones del cielo nocturno en pares
de imágenes. Cada imagen de cada un par se tomaba con dos semanas de diferencia. Se
colocan entonces las dos imágenes en una máquina llamada de parpadeo, que crea
rápidamente la ilusión del movimiento de cualquier cuerpo planetario. Para reducir las
posibilidades de que un rápido movimiento (y por tanto más cerca) el objeto se confundiese
con el nuevo planeta, Tombaugh fotografió cada región cercana de su punto de oposición, a
180 grados del Sol, donde el movimiento aparente retrógrado de objetos más allá de la órbita
de la Tierra es más fuerte. También tomó una tercera imagen como un control para eliminar
los resultados falsos causados por defectos en una placa individual. Tombaugh decidió
fotografiar todo la franja del zodiaco, en lugar de centrarse en aquellas regiones sugeridas
por Lowell.

A principios de 1930, la búsqueda de Tombaugh había llegado a la constelación de Géminis. El


18 de febrero de 1930, después de buscar durante casi un año y examinar cerca de 2 millones
de estrellas, Tombaugh descubrió un objeto moviéndose en las placas fotográficas tomadas el
23 de enero y 29 de enero de ese año. Una fotografía de menor calidad tomada el 21 de enero
confirmó del movimiento. Tras la confirmación, Tombaugh entró en el despacho Slipher y
declaró: —Doctor Slipher, he encontrado su Planeta X—. El objeto estaba a solo seis grados de
una de las dos ubicaciones para el Planeta X que Lowell había sugerido; por lo que parecía que
por fin se había reivindicado. Después de que el observatorio obtuvo fotografías más
confirmatorias, la noticia del descubrimiento fue telegrafiado al Observatorio del Harvard
College el 13 de marzo de 1930. El nuevo objeto fue posteriormente pre-descubierto en las
fotografías que se remontan al 19 de marzo de 1915. La decisión de nombrar el
objeto Plutón estaba destinado en parte para honrar a Percival Lowell, según sus iniciales
formaban la palabra las dos primeras letras. Después de descubrir Plutón, Tombaugh continuó
buscando en la eclíptica otros objetos distantes. Encontró cientos de estrellas variables y
asteroides, así como dos cometas, pero no más planetas.

Pero Plutón no era como se esperaba, para decepción del observatorio y sorpresa de
muchos, Plutón no mostró un disco visible, sino que aparece como un punto, no es muy
diferente de una estrella, con una magnitud 15, ello era seis veces menos brillante que lo
que Lowell había predicho, lo que significaba que era muy pequeño o muy oscuro. Los
astrónomos pensaron entonces para apoyar la ideas de Lowell que Plutón debía ser muy
masivas para perturbar los planetas y que tendría un albedo de 0,07 (es decir, que refleja sólo
el 7% de la luz que lo golpeaba), casi tan oscuro como el asfalto y similar a la de Mercurio, el
planeta menos reflectante conocido; ello apoyaba el nombre asignado a Plutón, que era el dios
del inframundo y la oscuridad. Bajo esta premisa se daba a Plutón un diámetro de unos 8.000
kilómetros, o aproximadamente el 60% de la Tierra.

Las observaciones también revelaron que la órbita de Plutón es muy elíptica, mucho más que
para cualquier planeta. Ello hizo que algunos astrónomos expresaran su escepticismo por los
resultados. Poco después de su descubrimiento en 1930, Armin O. Leuschnerdisputó el status
de Plutón, sugiriendo que por su oscuridad, excentricidad orbital e inclinación, era de hecho
más similar a un asteroide o un cometa. En 1931, Ernest W. Brownafirmó, usando una fórmula
matemática, que las irregularidades observadas en la órbita de Urano no podía ser debido al
efecto gravitacional de un planeta más distante, y por lo tanto la predicción de Lowell era
‘puramente accidental’.

A lo largo del siglo XX, las estimaciones de la masa de Plutón fueron revisadas, y siempre a la
baja. En 1931, Nicholson y Mayall calcularon su masa, basado en su supuesto efecto sobre los
gigantes de gas, para 1949, las mediciones del diámetro de Plutón llegaban a la conclusión de
que era de la mitad de tamaño entre Mercurio y Marte, y que su masa era más probable de
alrededor de 1/10 masas de la Tierra. En 1976, Dale Cruikshank, Pilcher Carl y David Morrison,
de la Universidad de Hawai, analizaron el espectro de la superficie de Plutón y determinó que
éste debía contener metano helado, lo cual es muy reflectante. Esto significó que Plutón, lejos
de ser oscuro, era de hecho excepcionalmente brillante, por lo que probablemente no era más
que la masa de la Tierra 1/100.

Tamaño de Plutón se determinó finalmente de forma concluyente en 1978, cuando el


astrónomo estadounidense James W. Christy descubrió su luna Caronte. Esto le permitió, junto
con Robert Sutton Harrington del Observatorio Naval de los EE.UU., para medir la masa del
sistema Plutón-Caronte directamente al observar movimiento orbital de la luna alrededor de
Plutón. Se determinó la masa de Plutón era de 1,31 × 1022 kg; aproximadamente un quinto
centenario de la Tierra o una sexta parte la de la Luna, demasiado pequeño para explicar las
discrepancias observadas en las órbitas de los planetas exteriores. La predicción
de Lowell había sido solo una coincidencia; y si había unPlaneta X, no
era Plutón definitivamente.

Estimaciones de tamaño para Plutón

Año Masa Autor

1931 1 Tierra Nicholson & Mayall

1948 0,1 (1/10 Tierra) Kuiper

1976 0,01 (1/100 Tierra) Cruikshank, Pilcher, y Morrison

1978 0,002 (1/500 Tierra) Christy & Harrington


Después de 1978, una serie de astrónomos iniciaron una nueva búsqueda del Planeta
X de Lowell, convencidos ya de que Plutón no es un candidato viable, un décimo planeta
invisible debía perturbar a los planetas exteriores. Entre las décadas de 1980 y 1990, Robert
Harrington lideró una búsqueda para determinar la causa real de las aparentes irregularidades.
Calculo que el Planeta X estaría aproximadamente tres veces la distancia de Neptuno al Sol, su
órbita sería muy excéntrica, y fuertemente inclinada en la eclíptica, en un ángulo de 32 grados
con respecto al plano orbital de los planetas conocidos. Esta hipótesis fue recibida con una
recepción mixta. Por otra parte Brian Marsden, del Centro de Planetas Menores de la
Universidad de Harvard era más escéptico y señala que estas discrepancias eran cien veces
más pequeñas que las anotadas por Le Verrier, y fácilmente podría ser debido a un error de
observación de la época.

Mientras que su misión no implicaba una búsqueda del Planeta X, el observatorio espacial
IRAS llegó a los titulares brevemente en 1983 debido a un ‘objeto desconocido’ que al
principio fue descrito como ‘posiblemente tan grande como el planeta gigante Júpiter y
posiblemente tan cerca que sería parte de este Sistema Solar’. Un análisis más detallado reveló
que varios de los objetos no identificados, nueve eran galaxias distantes y el décimo fue ‘cirrus
interestelar’, y no se encontraron cuerpos dentro del Sistema Solar

En 1988, A. A. Jackson y R. M. Killen estudiaron la estabilidad de la resonancia


con Neptuno Plutón mediante la colocación de prueba de un ‘Planeta X‘ con diferentes masas
y a varias distancias de Plutón. Órbitas de Plutón y Neptuno están en una resonancia 3:2, lo
que evita la colisión o incluso cualquier acercamiento, a pesar de su separación en el eje z. Se
encontró que la masa del objeto hipotético tenía que superar 5 veces la masa terrestre para
romper la resonancia, y el espacio de parámetros es bastante grande y una gran variedad de
objetos podrían existir más allá de Plutón, sin alterar la resonancia.

Harrington murió en enero de 1993, sin haber encontrado el Planeta X. Seis meses antes, E.
Myles Standish había utilizado los datos de la Voyager 2 de 1989 al sobrevolar Neptuno, había
revisado la masa total del planeta a la baja en un 0,5%, una cantidad comparable a la masa de
Marte, para volver a calcular su efecto gravitatorio sobre Urano. Cuando está recién
determinada masa de Neptuno se utilizó en el Jet Propulsion Laboratory de Desarrollo
Efemérides (JPL DE), las supuestas discordancias de la órbita de Uranodesaparecieron, y con
ellas la necesidad de un Planeta X para explicarlas también desapareció. No existen
discrepancias en las trayectorias de las sondas espaciales como la Pioneer 10, Pioneer 11,
Voyager 1 y Voyager 2 que se puedan atribuir a la atracción gravitatoria de un gran objeto
desconocido en el Sistema Solar exterior. Hoy en día, la mayoría de los astrónomos están de
acuerdo en que el Planeta X, como Lowell lo definió, no existe.
Después del descubrimiento de Plutón y Caronte, no hubo más objetos trans-Neptuno (TNO)
hasta que se encontró (15760) 1992 QB1 en 1992. Desde entonces, cientos de estos objetos
han sido observados. La mayoría son ahora reconocidos como parte del cinturón de Kuiper, un
enjambre de cuerpos congelados sobrantes de la formación del Sistema Solar que orbitan
cerca del plano de la eclíptica más allá de Neptuno. Aunque ninguno fue tan grande
como Plutón, algunos de estos distantes objetos transneptunianos como Sedna, fueron
descritos inicialmente en los medios de comunicación como ‘nuevos planetas’.

En 2005, el astrónomo Mike Brown y su equipo anunciaron el descubrimiento de 2003 UB 313


(más tarde llamado Eris por la diosa griega de la discordia y la contienda), un objeto trans-
Neptuniano cuyas primeras lecturas lo ponían apenas más grande que Plutón. Poco después la
prensa describió al objeto como el ‘décimo planeta’. Eris nunca fue clasificado oficialmente
como un planeta, y la definición de planeta de 2006 redefinió tanto a Eris como a Plutón no
como planetas, sino como planetas enanos porque no han limpiado sus órbitas, ya que ambos
forman parte de una población de objetos de tamaño similar.

Un número de astrónomos, especialmente Alan Stern, el director de la misión NASA, New


Horizons (Nuevos Horizontes) que viaja a Plutón, sostienen que la definición de la IAU es
errónea, y que Plutón y Eris, y todos los grandes objetos transneptunianos,
como Makemake, Sedna, Quaoar y Varuna, deben ser considerados planetas en su propio
derecho. Sin embargo, el descubrimiento de Eris no revivió la teoría del Planeta X, ya que era
demasiado pequeño como para tener efectos significativos en las órbitas de los planetas
exteriores.

Aunque la mayoría de los astrónomos aceptan que Planeta X de Lowell no existe, algunos de
ellos han revivido la idea de que un gran planeta invisible que podría crear efectos
gravitacionales observables en el Sistema Solar exterior. Estos objetos hipotéticos se refieren a
menudo como ‘Planeta X’, aunque el concepto de estos objetos puede diferir
considerablemente de la propuesta por Lowell. Así se tiene que el cinturón de Kuipertermina
de repente, a una distancia de 48 unidades astronómicas (UA) del Sol (en
comparación, Neptuno se encuentra 30 UA del Sol), y ha habido cierta especulación de que
esta repentina bajada, conocido como el ‘acantilado Kuiper‘, puede atribuirse a la presencia
de un objeto con una masa entre la de Marte y la Tierra situado más allá de 48 UA. Pero la
presencia de un planeta como Marte en una órbita circular a 60 AU es incompatible con las
observaciones de los TNO; ya que afectarían severamente la población de Plutinos. Pero los
astrónomos no han excluido la posibilidad de un objeto con una mayor masa a la Tierra como
planeta situado más allá de 100 UA con una excéntrica e inclinada órbita. Las simulaciones por
ordenador de Patryk Lykawka de la Universidad de Kobe han sugerido que un cuerpo con una
masa entre 0,3 y 0,7 la de la Tierra, expulsado hacia el exterior por Neptuno a principios de la
formación del Sistema Solar y que en la actualidad tiene órbita alargada entre 101 y 200 UA
desde el Sol, podría explicar el acantilado Kuiper y los peculiares objetos separados
del cinturón de Kuiper tales como Sedna. Algunos astrónomos han apoyado con precaución
estas afirmaciones, otros los han tachado de ‘artificial’. Algunos señalan argumentos de simple
probabilidad; si la órbita de Sedna de 12000 años es tan excéntrica que es sólo visible durante
una pequeña fracción de su periodo orbital alrededor del Sol, o sea que su descubrimiento fue
un simple accidente, es probable que haya una población considerable de objetos más o
menos del diámetro de Sedna que aún no se han observado. Mike Brown, descubridor
de Sedna, señalaba en 2007 que Sedna es sólo tres cuartas partes del tamaño de Plutón. Si hay
al menos sesenta objetos de las tres cuartas partes del tamaño de Plutón, entonces
probablemente hay cuarenta objetos del tamaño de Plutón… Si hay cuarenta objetos del
tamaño de Plutón, entonces hay probablemente diez que son el doble del tamaño de Plutón.
Probablemente hay tres o cuatro que son tres veces más grande que Plutón, y el más grande
de estos objetos… es probablemente del tamaño de Marte o de la Tierra.

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Publicado en Astrología y Astronomía | Etiquetado1992 QB1, Caronte, Cinturón de


Kuiper, Clyde Tombaugh, Eris, Makemake, Marte, Neptuno, Percival Lowell, Planeta
X, Plutón, Quaoar, Sedna, Tierra, Urano, Varuna, William Henry Pickering | Comentarios
desactivadosen El planeta X, el mundo nunca encontrado

Entradas antiguas

Ares Cronida

El nombre de Ares lo tome del dios que cuida a Aries, mi signo zodiacal. Quizás más apropiado
a mi conducta sea la Hefesto, alguien trabajador y que prefiere pasar callado y discreto. No me
gusta pensar que soy aquel dios de la guerra, violento y sin miedo, pero que por desgracia esta
en mi sangre, no por roja, sino por la ira que crece tantas veces sin freno; en esas
oportunidades simplemente no pienso. Es por ello, reconozco, que la ira es mi mayor pecado,
seguido de la pereza, la gula y la lujuria, los otros si los tengo, prefiero no saberlo. En estos
años me he ido serenando, trato de ser más discreto, a la gente no le gusta que les digan las
cosas de frente, por ello estoy escribiendo, para pensar en otras cosas, distintas a mis miedos.

Nota