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Lección Nº 2- Posesión y Pureza

Mat 7:24-27 Cualquiera, pues, que oye estas palabras, y las hace, le compararé a un
hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron
ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba
fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le
compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió
lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y
cayó, y fue grande su ruina.Con estas palabras, Jesús nos habla claramente sobre la
importancia no sólo de oír sino de practicar los principios que rigen la vida matrimonial, con el fin de
crear una base sólida que permanezca firme frente a las tormentas que soplan contra el matrimonio.
Construir una relación de pareja estable no se logra de un día para otro, ni surge por casualidad. En
realidad, comienza cuando decidimos hacer del bienestar del matrimonio una de nuestras más altas
prioridades. Algunas encuestas han revelado que aquellos matrimonios duraderos, sanos y llenos de
vida tienen las siguientes tres características en común. Primero, la relación matrimonial está muy por
encima de todo en sus actividades diarias.Segundo, ambos esposos se comprometen a continuar
creciendo y a cambiar juntos. Tercero, la pareja se esfuerza por mantenerse en unidad.La Biblia nos
brinda una analogía muy valiosa al respecto: la relación de Jesús con una Iglesia Gloriosa como
modelo perfecto del matrimonio fundado sobre la Roca que es Cristo; las Bodas del Cordero con su
novia, la Iglesia sin mancha ni arruga, que será el evento culminante en la historia de la humanidad. El
sólo hecho de pensar en este gran magno evento debería llevarnos a meditar en la condición actual de
nuestra vida matrimonial.Los acontecimientos que están ocurriendo en el mundo, nos hablan
claramente de que Jesús viene pronto por su esposa la Iglesia. La invitación está hecha, el día de la
Boda se acerca. No sabemos cuando Jesús vendrá y cuándo será la gran Cena de las Bodas del
Cordero. Lo que sí sabemos es que es inminente y que tenemos la responsabilidad de estar
preparados para ese momento. Eso implica revisar nuestra vida, lo cual incluye nuestro matrimonio,
razón por la cual es oportuno meditar en cuál es la condición actual de nuestra relación de pareja.La
Biblia nos ayuda a dar respuesta a tal planteamiento:Efesios 5:22-34 Las esposas deben estar sujetas
a sus esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de la esposa, como Cristo es cabeza de la
iglesia, la cual es su cuerpo; y él es también su Salvador.El apóstol Pablo nos habla aquí sobre el
orden de Dios para el matrimonio. Y establece diferentes roles, lo que no se relaciona con el valor del
hombre y de la mujer, en lo que no hay diferencia sino equilibrio, sino que es un asunto de orden, de
autoridad, de responsabilidad y de dirección.Efesios 5:24 Así que, como la iglesia está sujeta (del
griego jupotásso; subordinada, sometida, bajo autoridad) a Cristo, así también las casadas lo estén a
sus maridos en todo.Pablo establece así el principio fundamental de la sumisión, un mandato que no
tiene excepciones, sino que es aplicable a toda esposa cristiana. Un principio que hace viable y
funcional la relación de pareja. La sumisión no es algo que el esposo demanda o exige, sino una
actitud que la esposa cristiana ofrece de forma voluntaria y amorosa, entendiendo que es el hombre a
quien Dios ha puesto por cabeza sobre ella.Ahora veamos la medida del amor genuino y
verdadero.Efesios 5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amo a la iglesia, y se
entrego a sí mismo por ella.Aunque la autoridad del esposo ya ha quedado establecida, la atención se
centra aquí en la responsabilidad suprema del esposo para con su esposa: amarla con el mismo amor
sin reservas, sin egoísmo y sacrificado que Cristo tiene por su Iglesia.Amad es tomada del
griego ágape, que se usa para describir el amor de Dios por su Hijo, por la humanidad y por todo aquel
que ha creído en Jesús como el hijo de Dios. El amor ágape, solo se conoce por las acciones que
produce. Y tuvo su más perfecta y máxima expresión entre los hombres en la persona de Jesús, quien
se entregó por nosotros al morir en una cruz.Efesios 5:26 para santificarla, (del griego jagiázo;
consagrar, apartar para Dios) habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra. El
esposo ha de amar a la esposa como Cristo ama a la Iglesia, con un amor purificador, que surge
cuando ambos se afianzan en la Palabra de Dios. La Palabra produce un efecto de limpieza en quienes
se exponen a ella con un corazón sincero, así que consideremos ahora: ¿Cuándo fue la última vez que
abrió usted la Biblia para compartir una Palabra que fue de bendición para su pareja como un bálsamo
purificador? Efesios a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni
arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a
sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Ama a la esposa
como a su mismo cuerpo es una de las descripciones más profundas y gráficas de la unidad que
caracteriza al matrimonio cristiano fundado sobre la Roca que es Cristo. Un marido cristiano cuida a
su esposa con la misma devoción natural con la que se cuida a sí mismo. Lamentablemente hoy es tal
la exaltación de la sensualidad, que hay maridos que llegan a amar más su propio cuerpo que a su
esposa.Por su parte la esposa cristiana, como la Iglesia para el Señor, ha de ser y estar hermosa para
el esposo, es el ama del hogar que edifica con sabiduría, cuenta con los atributos del carácter que el
novio desearía: es amorosa, es fiel, es toda una dama. Novio, Jesús mismo, desea nuestro amor
genuinamente. Que la expresión de nuestros sentimientos y emociones sean solo para Él y para nadie
más. Él desea ver en nosotros un compromiso fiel y verdadero, caracterizado por la sujeción. Jesús, el
novio, desea que la novia, su Iglesia, lo ame además de una manera apasionada por lo que Él es y no
sólo por lo que ha hecho por ella. En nuestra relación de pareja hemos de hacer lo mismo: amarnos
por lo que somos y no por lo que hacemos el uno por el otro.Cantares 1:2 ¡Oh, si él me besara con
besos de su boca! Analicemos algunos de los problemas que los matrimonios enfrentan hoy en día.
Estar en otro país implica que quizá alguno de los dos o los dos, extrañan a familiares, amigos y esto
crea conflictos que se deben resolver.1-Vivir juntos físicamente pero separados emocionalmente.
Permanecer lejos uno del otro aún viviendo bajo el mismo techo.2-Estar tan desconectados entre sí
que llegan a experimentar la sensación de soledad.3-Vivir aislados, incomunicados, deprimidos, sin
entusiasmo por lograr la supervivencia de la relación matrimonial.Ante estas y otras realidades que
viven algunos matrimonios es conveniente que como parejas hagamos un inventario de nuestro
matrimonio. Al hacer un inventario de nuestro matrimonio, podemos descubrir y escribir juntos los
valores que aún existen en la relación y de los cuales podemos echar mano para reavivarla. Y
entonces hagamos un compromiso de trabajar juntos. Ciertamente podemos escuchar o leer un tema
que intenta enriquecer nuestra relación de pareja, pero sin el trabajo en equipo será imposible llegar a
la meta de la unidad.Los siguientes consejos pueden ayudarle a hacer de su matrimonio no sólo una
emocionante aventura para conocerse más íntimamente como pareja, sino a reconocer que el
matrimonio fue una de las mejores ideas de Dios para nosotros.Las buenas intenciones no cambian
nada y además no son suficientes. Sólo se logran resultados cuando decidimos genuinamente hacer
de nuestro matrimonio una de nuestras principales prioridades. Tomen un tiempo y oren juntos.
Hagan un compromiso delante de Dios de invertir, como ocurre con todas las cosas que valen la pena,
tiempo, dinero y todo su esfuerzo. Así podrán enriquecer su matrimonio.
TRES CONSEJOS BÁSICOS PARA ESTABLECER SU MATRIMONIO SOBRE LA ROCA.1) Dispónganse
y comprométanse al diálogo.Diálogo se define como la charla entre dos o más personas que expresan
sus ideas, sentimientos y emociones. Mientras uno habla, el otro escucha con atención.Prov 10:19 En
las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.Prov 12:18 Hay
hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es
medicina.Procuren desarrollar la habilidad de escucharse el uno al otro y no se enfoquen en pensar
cómo responderán cuando el otro termine de hablar. Para dialogar sobre problemas del hogar o de los
hijos hay que permanecer en paz, evitando usar el tema para atacarse mutuamente.Ahora tomen un
tiempo y juntos hagan el compromiso de dialogar.)1- Examinen la condición actual de su
matrimonio.Pro 27:23 Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, Y mira con cuidado por tus
rebaños.2-Tal vez se sientan solos y aislados. Es posible estar casado y aún sentirse solo, tener una
cercanía física pero una lejanía emocional, ocupados ambos en lo superficial y dejando de lado lo
importante que es hablar de ustedes mismos.Ahora hagan sus propias anotaciones y examinen cuál
es la condición de su matrimonio.3) Piensen y trabajen juntos, poniendo manos a la obra.Pro 22:29
¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja
condición.Pro 6:6 Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio.A través del diálogo,
descubran características positivas que desearían ver en su matrimonio y establezcan metas
alcanzables y realistas, haciendo juntos el firme propósito de alcanzarlas, según sea el caso, en una
semana, un mes, un año. Avancen hacia cada una de ellas, un paso a la vez. Cada que alcancen una
meta, anímense mutuamente a seguir adelante.Como sugerencia final, hagan un plan de ayuda mutua
que incluya desde los quehaceres del hogar hasta el cuidado de los hijos, distribuyan adecuadamente
su tiempo de tal forma que al final del día puedan tomar un tiempo de calidad como pareja. Este plan
se hace más necesario cuando los dos trabajan.Y una aclaración: Quizás las cosas no sucederán
como se planearon, habrá ocasiones en que estarán demasiado cansados para conversar, pero sigan
adelante y procuren por lo menos una vez a la semana pasar un tiempo sólo para ustedes, para una
cita romántica, para una conversación fuera de casa o para un descanso en pareja.