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“Nombre del Trabajo”

Módulo III: Investigación – Acción


Nombre del Estudiante
Emiliano Adolfo Mallega Naranjo
Nombre del Profesor
Víctor Gonzáles Escobar
Fechas de Entrega
27 de noviembre de 2017
INTRODUCCIÓN

La investigación-acción educativa se utiliza para describir una familia de


actividades que realiza el profesorado en sus propias aulas con fines tales como:
el desarrollo curricular, su autodesarrollo profesional, la mejora de los programas
educativos, los sistemas de planificación o la política de desarrollo. Estas
actividades tienen en común la identificación de estrategias de acción que son
implementadas y más tarde sometidas a observación, reflexión y cambio. Se
considera como un instrumento que genera cambio social y conocimiento
educativo sobre la realidad social y/o educativa, proporciona autonomía y da poder
a quienes la realizan.

El siguiente documento expondrá los elementos generales y específicos de


la investigación – acción y su puesta en práctica, dentro del proceso de la gestión
del aula, a través de la ejemplificación de las mismas.

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LA IMPORTANCIA DE LA INVESTIGACIÓN – ACCIÓN DENTRO DEL
PROCESO Y GESTIÓN DE AULA, COMO ESTRATEGIA METODOLÓGICA

Dentro de las aulas de clases, hay varios elementos que hay que
considerar, ya sean de manera positiva y negativa, ya que estas son importantes
para todos los docentes en su proceso de formación y más que nada en el
proceso de formación de los estudiantes, ya que, lo que se espera que el docente
desarrolle es a personas integrales, no solo en conocimientos, si no en habilidades
y actitudes, formando personas competentes.

De acuerdo a documentos anteriores, se definió que la Investigación –


Acción, Es un método de investigación en el que el investigador tiene un doble rol,
el de investigador y el de participante. Es un método de investigación que combina
dos tipos de conocimientos: el conocimiento teórico y el conocimiento de un
contexto determinado.

De acuerdo a esto, es necesario indicar que la Investigación – Acción, tiene


como objetivo resolver un problema en un determinado contexto aplicando el
método científico ya que, representa un esfuerzo conjunto entre los profesionales
y los agentes locales durante todo el proceso de la investigación: desde la
definición del problema por investigar hasta el análisis de los resultados, ya que,
implica el uso de múltiples métodos en el recojo de la información y en el análisis
de los resultados. Es un método de investigación en el cual la validez de los
resultados se comprueba en tanto y cuanto estos resultados son relevantes para
los que participan en el proceso de investigación.

En función a lo anterior, es preciso indicar que, dentro de la gestión de aula,


es vital por los siguientes puntos:

 Es llevada a cabo por docentes y para docentes.


 Surge como método para resolver problemas pertinentes a la enseñanza.
 Implica aplicar el método científico para resolver problemas relativos a la
enseñanza.1

Estos puntos son comparables, netamente en función a las determinadas


características de la Investigación – Acción, que explicita su directa relación con
los procesos indicativos de la gestión de aula:

1 Silva-Peña, Ilich (2012). «Investigación-Acción Realizada por Docentes Chilenos como una vía para su
Desarrollo Profesional: Caracterización de dos experiencias». Paradigma 33 (1): 27-44.
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 El docente tiene un doble rol, por un lado, es el investigador, y, por el otro,
es un participante en la investigación.
 El objetivo de la investigación es relevante para el docente, en este sentido,
el docente elige su objetivo.
 El docente lleva a cabo una investigación acción porque quiere cambiar
“algo” que es relevante para él o ella.
 La investigación se lleva a cabo en un contexto determinado, por ejemplo,
en una o varias secciones de un curso, con un “n” número de alumnos, etc.
 Durante la investigación, el docente trabaja en colaboración con sus
colegas intercambiando ideas.
 Al término de la investigación, se comparten los resultados con colegas y
alumnos.

Algunos autores también conciben a la Investigación-acción como un camino


para el desarrollo profesional 2. En esta línea se argumenta que es posible que los
docentes (o también otros profesionales prácticos) mejoren sus habilidades o
competencias para la ejecución de sus tareas en el campo donde se desempeñan.
Dadas las características connaturales de los escenarios escolares, el educador
encuentra ahí un espacio propicio para identificar temas y problemas inmediatos,
comprenderlos, recrearlos y transformarlos.

La vida escolar facilita el perfeccionamiento, de capacidades investigadoras


para identificar problemas, observar, registrar, interpretar información,
experimentar, planear, evaluar y escribir.

Es por ello que, dentro de la investigación- acción se puede encontrar a la


investigación-acción educativa como escenario y método potenciador del saber
pedagógico. El docente que se inicia en el ejercicio profesional pedagógico logra,
según Kurt Lewin (Restrepo, 2004),

“gracias a la investigación-acción una crítica a la propia


práctica profesional que se conoce como primera fase o fase de
construcción. En esta fase el docente vive un proceso de
deconstrucción que va más allá de un auto examen de la
práctica profesional y debe terminar con el encuentro de un
saber pedagógico que justifique dicha práctica”.

2 Silva-Peña, Ilich (2012). «Investigación-Acción Realizada por Docentes Chilenos como una vía para su
Desarrollo Profesional: Caracterización de dos experiencias». Paradigma 33 (1): 27-44.
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El mismo autor, menciona una segunda fase de la investigación –acción
educativa en la que la práctica profesional es reconstruida de manera que exista
un diálogo entre teoría y práctica sustentado en un saber pedagógico subjetivo,
individual y funcional. Finalmente se llega a la tercera etapa, en esta, se tiene
lugar la validación de lo que hasta ahora ha sido ejecutado. La efectividad de la
práctica alternativa y el grado de cumplimiento de los propósitos educativos
planteados. Así, se llega a lo que para Kurt Lewin son las tres fases de la
metodología de la investigación-acción educativa. Cabe mencionar que la tercera
fase se reconoce como un final de ciclo interno puesto que este tipo de
investigación se recrea permanentemente.

En la investigación – acción, el quehacer científico consiste no solo en la


comprensión de los aspectos de la realidad existente, sino también en la
identificación de las fuerzas sociales y las relaciones que están detrás de la
experiencia humana.

El criterio de verdad no se desprende de un procedimiento técnico, sino de


discusiones cuidadosas sobre informaciones y experiencias específicas. En la
investigación - acción no hay mucho énfasis den el empleo del instrumental
técnico de estadísticas y de muestreo, lo que permite su aplicación por parte de un
personal de formación media.

Además, la investigación – acción ofrece otras ventajas derivadas de la


práctica misma: permite la generación de nuevos conocimientos al investigador y a
los grupos involucrados; permite la movilización y el reforzamiento de las
organizaciones de base y finalmente, el mejor empleo de los recursos disponibles
en base al análisis crítico de las necesidades y las opciones de cambio.

Los resultados se prueban en la realidad. Las experiencias que resultan en


el campo social proporcionan las informaciones acerca de los procesos históricos.
En otras palabras, empieza un ciclo nuevo de la investigación – acción cuando los
resultados de la acción común se analizan, por medio de una nueva fase de
recolección de información. Luego el discurso acerca de las informaciones, se
comienza con la etapa de elaborar orientaciones para los procesos de acción o las
modificaciones de los procesos precedentes.

Dentro de esto, para la solución de los problemas de gestión de aula,


siendo sus resultados concretos y factibles, hay que adentrarse en los siguientes
pasos:

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1.- Problematización: Considerando que la labor educativa se desarrolla en
situaciones donde se presentan problemas prácticos, lo lógico es que
un proyecto de este tipo comience a partir de un problema práctico: en general, se
trata de incoherencias o inconsistencias entre lo que se persigue y los que en la
realidad ocurre:

 Contradicciones cuando existe oposición entre la formulación de nuestras


pretensiones, por una parte, y nuestras actuaciones, por otro.
 Dilemas, un tipo especial de contradicción, pudiendo presentarse como dos
tendencias irreconciliables que se descubren al analizar la práctica, pero
que revelan valores necesarios, o bien diferencias de intereses o
motivaciones entre dos o más partes.
 Dificultados o limitaciones, aquellas situaciones en que nos encontramos
ante la oposición para desarrollar las actuaciones deseables de instancias
que no podemos modificar o influir desde nuestra actuación directa e
inmediata, lo cual requeriría una actuación a largo plazo, como es el caso
de ciertas inercias institucionales o formas de organización

El hecho de vivir una situación problemática no implica conocerla, un problema


requiere de una profundización en su significado. Hay que reflexionar porqué es
un problema, cuáles son sus términos, sus características, como se describe el
contexto en que éste se produce y los diversos aspectos de la situación, así como
también las diferentes perspectivas que del problema pueden existir. Estando
estos aspectos clarificados, hay grandes posibilidades de formular claramente el
problema y declarar nuestras intenciones de cambio y mejora.

2.- Diagnóstico: una vez que se ha identificado el significado del problema que
será el centro del proceso de investigación, y habiendo formulado un enunciado
del mismo, es necesario realizar la recopilación de información que nos permitirá
un diagnóstico claro de la situación. La búsqueda de información consiste en
recoger diversas evidencias que nos permitan una reflexión a partir de una mayor
cantidad de datos. Esta recopilación de información debe expresar el punto de
vista de las personas implicadas, informar sobre las acciones tal y como se han
desarrollado y, por último, informar introspectivamente sobre las personas
implicadas, es decir, como viven y entienden la situación que se investiga.
En síntesis, al análisis reflexivo que nos lleva a una correcta formulación del
problema y a la recopilación de información necesaria para un buen diagnóstico,
representa al camino hacia el planteamiento de líneas de acción coherentes.
En este diagnóstico, es importante destacar como una ayuda inestimable, para la
riqueza de la información y para su contrastación, el poder contar con una visión

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proporcionada desde fuera de la organización (buscando triangulación
de fuentes y el uso de otros diagnósticos preexistentes).

3.-Diseño de una Propuesta de Cambio: una vez que se ha realizado el análisis


e interpretación dela información recopilada y siempre a la luz de los objetivos que
se persiguen, se está en condiciones de visualizar el sentido de los mejoramientos
que se desean. Parte de este momento será, por consiguiente, pensar en diversas
alternativas de actuación y sus posibles consecuencias a la luz de lo que se
comprende de la situación, tal y como hasta el momento se presenta.

La reflexión, que en este caso se vuelve prospectiva, es la que permite llegar a


diseñar una propuesta de cambio y mejoramiento, acordada como la mejor. Del
mismo modo, es necesario en este momento definir un diseño de avaluación de la
misma. Es decir, anticipar los indicadores y metas que darán cuanta del logro de la
propuesta.
4.- Aplicación de Propuesta: una vez diseñada la propuesta de acción, esta es
llevada a cabo por las personas interesadas. Es importante, sin embargo,
comprender que cualquier propuesta a la que se llegue tras este análisis y
reflexión, debe ser entendida en un sentido hipotético, es decir, se emprende una
nueva forma de actuar, un esfuerzo de innovación y mejoramiento de nuestra
práctica que debe ser sometida permanentemente a condiciones de análisis,
evaluación y reflexión.

5.- Evaluación: todo este proceso, que comenzaría otro ciclo en la espiral de la
investigación – acción, va proporcionando evidencias del alcance y las
consecuencias de las acciones emprendidas, y de su valor como mejora de la
práctica.

Es posible incluso encontrarse ante cambios que implique una redefinición del
problema, ya sea porque éste se ha modificado, porque han surgido otros de más
urgente resolución o porque se descubren nuevos focos de atención que se
requiere atender para abordar nuestro problema original.

Todo lo anteriormente expuesto, podemos identificarlo claramente con los


siguientes ejemplos para complementarla información anteriormente entregada:

1. Los estudiantes no llegan a la hora a clases por quedarse conversando y


jugando en el recreo: Estrategias para que los estudiantes ingresen a la
hora a la sala de clases

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2. Los estudiantes no son ordenados en la sala de clase: Estrategias para
mejorar el orden en la sala de clases.

3. Los estudiantes no tienen manejo del tiempo en las actividades que se


realizan en la hora de clases.

CONCLUSIÓN

La investigación-acción (Carr y Kemmis 1988) se presenta como una


estrategia interesante para estudiar la realidad educativa, mejorar la comprensión
y, por ende, mejorar la práctica. Si un profesor explora su propia práctica,
reflexiona sobre ella, identifica situaciones problemáticas, implementa estrategias
de acción y las evalúa está produciendo mejoras en ella, así como en su
formación como docente.

De esta manera, la utilización de la investigación-acción cobra sentido,


debido a que ofrece una oportunidad a los distintos actores o participantes del
proceso de práctica profesional, un espacio para el diálogo, la reflexión y la
construcción de conocimiento que enmarcan su acción pedagógica a partir de sus
experiencias y concepciones de su rol profesional. Es por ello, que tanto los
profesores en ejercicio como los profesores en formación deben ser concebidos
como "aprendices activos que construyen su propia comprensión" (Montero 2001:
221), pero a la vez esta comprensión la situamos en su práctica docente.

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BIBLIOGRAFÍA

- UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL NORTE: Módulo III. Investigación – Acción.


Postítulo para docentes en Lenguaje y Comunicación. 2017

- HERNANDEZ SAMPIERI, ROBERTO; FERNANDEZ CALLADO, CARLOS;


BAPTISTA LUCIO, PILAR: ‘’Metodología de la Investigación Educacional’’.
Editorial Mc Graw Hill. Quinta Edición. 2010.

- SILVA-PEÑA, ILICH (2012). «Investigación-Acción Realizada por Docentes


Chilenos como una vía para su Desarrollo Profesional: Caracterización de
dos experiencias». Paradigma 33 (1): 27-44.

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